Fin de un ciclo persecutorio

No todos los días se puede escapar de un ciclo persecutorio, pero hoy sí. Tras diez años de rascar el fondo de los desfiladeros de la agonía, finalmente me topo con el momento justo para volver a respirar por encima de la superficie… aahhhhh…

El día es azul, como todo primero de septiembre en este país. Recuerdo muy bien el primer uno de septiembre que presencié en este país, por allá del 2002. El día anterior era cláramente un día de agosto, con un calor infernal, que me recibió con la familiaridad de quién regresa a casa, con ligeros cambios de las personas que habitan el espacio que hasta hacía 6 meses había sido mi hogar, y que ahora compartía, mirando el Tibidabo, con un francés con el que se podía compartir un instante de paz. Aquél día conocí a Olivier. Me abrió la puerta y me hizo de anfitrión de una ciudad que ya era mía, pero como él, traería nuevas dosis de aventuras. Sin duda alguna, aquél día también marcaba el inicio de otro ciclo, no se si persecutorio, pero en todo caso, de uno de los ciclos más importantes que afrontaría en mi vida.

Desde aquél día, los 1 de septiembre me parecieron siempre poseedores de una carga simbólica extremadamente potente. La renovación tras un verano que marcaba sus distancias con un descenso en las temperaturas y un apaciguamiento de lo que había sido el ciclo anterior. El verano en España es sumamente extraño, con dosis de pueblo y playa, y con una afluencia superlativa de extranjeros en busca de chiringuitos, arena y mar. Pero en septiembre, a partir del uno, todo eso se esfuma. La televisión cambia. Todo se echa a andar. También la política… oficialmente, al menos. Luego, años más tarde, me enteré de aquella tradición española de sus gobiernos de introducir cambios drásticos justo en el verano cuando las prioridades de los españoles están centradas en la calidad de la menta del mojito, o la temperatura óptima de la cerveza.

De ese 2002 a este 2020 parece que todo ha cambiado. Parece tan sólo el juego de las sillas, en el que el dos y el cero han conseguido una vez más encontrar su sitio, en la silla de al lado. Se trata de ciclos que se unen este 1º de septiembre a partir de esta historia de (re)vuelta a nacer. Los números no cambian. Podríamos estar, entonces, al menos en lo que a mi ciclo vital se refiere, a un cambio tan drástico e importante como el que en aquél entonoces afronté.

Aquél día, recuerdo tener la sensación de estar empezando la vida en un sitio diferente. Una ciudad que conocía, ya que había aterrizado un año atrás, en el 2001, también en septiembre, aunque aquella vez unos días antes de la Mercè. El ciclo había empezado. Entonces me pareció que la novedad de los septiembres en Barcelona tenía un cierto ritmo que me conquistó por completo. El clima, la vibra, el dinamismo del trabajo. Todo parecía venir de una dinámica certera, que no tenía manera de imaginar que fuera distinta un mes antes, más aun viniendo de un lugar como Ciudad de México que tiene un ciclo continuo en movimiento. Aquél primer encuentro con lo desconocido despejó todo el ciclo de iniciación que todo nouvingut que llega a Barcelona necesita para hacerse con la ciudad. Barcelona tiene una dimensión urbana que te cambia por completo, una vez que comienzas a deslizarte por una de sus fracturas, topando con las laderas de las pendientes que conducen a las cuevas sagradas en dónde se reflejan en sus paredes las sombras sagradas de la realidad, o quizás, como mínimo, el nacimiento inmaculado de la surrealidad.

Hoy vuelvo a ser quién fui. Esa construcción de uno mismo que se encuentra en un ciclo lleno de luz, como antiguamente, en algún momento dado, como si escuchara al entrenador describir una metáfora oportuna para saltar a la cancha y disfrutar. Uno no llega a Cryuff el primer día que pisa Barcelona. Hay un largo camino por recorrer para entender la dimensión que puede provocar la irrupción de un extranjero insolente en la normalidad estandar de esta ciudad.

Barcelona es la capital de urbanidad anterior. A partir de ahora todo se precipita a una urbanidad compuesta de multiversos coexistentes es espirales que se revuelven consigo misma en un baile armónico de divergencias. El caos que delimita todas estas itinerantes posiciones en el tiempo y el espacio definen la manera de ser de una capital libre de todos los estados. Como mínimo mentales. El lugar amerita tener un sitio, al menos en la ficción, y si acaso, en el movimiento emergente de una sociedad que se encuentra constreñida por las contradicciones de sus propias afiliaciones. Los pilares de esta tierra se hunden en el lodo de un fin de ciclo persecutorio. No hay por qué temer.

Este ciclo, de momento, nos ha abierto el camino a un nuevo horizonte. El camino que nos lleva a otra nueva dimensión. Este salto que otras culturas no han sabido realizar al mismo tiempo, todas juntas, en un momento dado. El momento ha llegado. Podríamos estar frente a él. En este preciso instante. Y entonces, el devenir de la historia se concentraría en un gesto, o más bien ritual, de conclusión, y a su vez, de apertura, al reproducir en voz alta una palabra… ALLS.

Golman: fichaje olmeca

El club ha fichado a un futbolartista que rompe con todos los moldes.

Golman llega al club con su carta de libertad, la cual es inalienable, y trae consigo un nuevo contraro social que busca el bienestar colectivo de su comunidad. Sin duda, se trata del fichaje más estrambótico de la temporada.

L’Esportiu local, en un article escrit per la periodista Laia Pau.

La afición no sabía muy bien cómo tomar este último fichaje. Pero como siempre, la reacción dividió al público entre detractores inmediatos que enarbolaron una serie de críticas nada más enterarse de su contratación.

«No es un jugador para nuestra liga. Necesitábamos otra cosa. Un nueve puro. Pero siempre estamos igual. Será una decepción más. Qué le vamos a hacer. Este club está se va… ¿se puede decir mierda en una entrevista?»

Paco Delbar, socio 253

Mientras que otros tenían una visión más abierta a contar con un perfil diferente en la delantera.

«He visto algunos de sus videos de youtube, y creo que puede cuajar. Se trata de un futbolartista, según él. Esto, al menos,… bueno, no sé, me llama la atención. ¿Qué coño es el futbolarte?»

Marcial Domínguez, socio 321.

Los multiversos sobre los que se (re)constituye Golman

FUTBOLarte

Soy un 9. No puedo dejar de serlo. El mundo se puede caer, pero algo en mi mente sigue teniendo tiempo para pensar en dónde está la portería, y cuál es la mejor manera para anotar un gol.

El sistema no deja lugar para los malos. El capitalismo lo ha copado todo. El futbol ya no es lo que era. Al menos no para los que un día lo jugamos. Hay algo en el juego. Quizás esa es nuestra enfermedad. O jugar de verdad. Pegarle al balón. Tener un equipo. Entrenar. Poner el cuerpo a punto. No de un objetivo particular, sino de uno colectivo. La división de roles. Defensa/ataque. Todos conscientes. El portero en su mundo. El delantero al acecho.

El 9 que represento es justo esto: el que piensa en sistema reconfigurado. Porque no lo puede evitar. Y porque debe asumirse como parte del sistema. Y del problema. Pero también de la solución. De ahí que el futbolarte sea su/mi bandera.

Gracias por dejarme entrar en su vida/barrio: mi nombre es Golman, y soy un futbolartista.

El gol está dentro de mi. Y en ese instante, ese momento justo, hay algo en nuestra sociedad que se volatiza.

Ser luz

él/ella

El heteropatriarcado nos condiciona desde que nacemos. Es nuestra cruz. O nuestra sociedad. Tan transversal que nos da igual si somos de está coordinada en el planeta o de las antípodas de la misma. Todos fuimos colonizados. Y colonos. No de la misma manera. Ni en la misma intesidad. De por el mismo patrón.

Los amos de la plantación son los que han condicionado la evolución social de nuestros pueblos. Y los pueblos también. Mi reflexión aquí tiene que ver con la situación en la que nos encontramos, cada uno, como seres de una determinada catalogación. Las etiquetas con las que nacemos, o las que nos ponemos al crecer. Las que nuestro sistema educativo nos permite adoptar. Los roles positivos/negativos. Todo entra en una mochila. Y quizás, un día, hay que vaciarla del todo. Y empezar de nuevo. Estamos en este punto. Si usted se cuestiona desde la perspectiva de cómo nació, en donde, en qué franja social, puede hacer un ejercicio complejo y personal: abandone su postura natural. Transite a otras realidades. Imagínese entonces un mundo nuevo.

Soy un man, un hombre, que en cualquier caso, únicamente me puedo asumir en la otra: wo.

Beings

ser/divinidad

¿Qué somos? ¿Qué hacemos aquí? ¿Cómo nos representamos a nosotros mismos frente al resto? ¿Qué nos hace ser «nosotros»? ¿Qué onda con los «otros»? ¿Y más allá? ¿Qué hay? ¿Quién tiene el control de la comedia? ¿Acaso no somos nosotros libres para crear un sistema lo suficientemente robusto para permitirnos falacias, contradicciones, caídas, placeres, virtudes y sublimes instantes de efervecencia cotidiana?

Preguntas. Pregúnteselo todo. No hace falta que me crea. Ni que me siga. Todo está a punto de desvanecerse. Usted mismo. Piense en el tiempo que le queda. El tiempo que nos queda. Y deje de odiar. O quizás tampoco podemos desligarnos de nuestros instintos lascivos más deleznables. No será entonces nuestra culpa. Si tan sólo pudiéramos ubicar cada cosa en un sitio en el que se permitiera llevarse la contraria, entonces, quizás, podríamos finalmente llegar a un sitio desde el cuál edificar las contradictorias vías que unos y otros tienen en la cabeza.

No se altere. Si hay que repensarlo todo, este es el momento. Vámonos a las antípodas.

O quizás a un única comunión.

ALLS

La confesión del padrecito de Comala

Finalmente nos encontramos, Pedro Páramo. Me había estado esperando toda la vida. El libro estaba ahí. Juan Rulfo no tiene prisa. Ni yo tampoco. De ahí que no nos hayamos dirigido palabras agrias para redondear nuestra indiferencia mutua. Pero yo sabía que tenía algo pendiente. Que ahí había algo para mí. Y no me equivoqué.

Leyendo una edición de Seix Barral de Obras Maestras de la literatura Contemporánea, de tapa dura, no me atrevo a escribir en sus entrañas. Ni siquiera a doblar sus páginas. Tengo una especie de pudor al leer por primera vez a Rulfo. Y al objeto en sí. Tan bien parido, con esas páginas amarillentas que parecen uno de esos libros de una biblioteca de abogado, que nunca se han leído. O lo contrario, un libro de una bilblioteca pública, novecientas noventa y nueve veces leído. Como una personalidad tan fuerte que su aura impide que nadie se atreva a alterara esa fuerza.

«Todo esto que sucede es por mi culpa -se dijo-. El temor de ofender a quienes me sostienen. Porque ésta es la verdad; ellos me dan mi mantenimiento. De los pobres no consigo nada; las oraciones no llenan el estómago. Así ha sido hasta ahora. Y éstas son las consecuencias. Mi culpa. He traicionado a aquellos que me quieren y que me han dado su fe y me buscan para que yo inteceda por ellos para con Dios. ¿Pero qué han logrado con su fe? ¿La ganancia del cielo? ¿O la purificación de sus almas? Y para qué purifican su alma, si en el último momento… Todavía tengo tengo frente a mis ojos la mira de María Dyada, que vino a pedirme que salvara a su hermana Eduviges:»

Padre Rentería, Pedro Paramo. Juan Rulfo.

No le dio la gana abrirle la puerta a Eduviges por suicida. Todos sus activos se caen. Él, hombre, intermediario de las personas de fe y Dios Padre, dice no. No le perdono ese pecado. El Señor tampoco lo haría. Todo viene a cuenta de la carga moral que lleva encima el padre por haberle concedido la bendición al muerto que violó a su sobrina. No es poca cosa. Se trataba de un reconocido hijo de la chingada, al parecer. Y además le tocaba cerca. Entonces hace lo que hacen muchos padres: dudar de la víctima. Más aún, si se trata de alguien de los que pagan su diezmo. Los pobres no pagan. Son fieles, eso sí. Pero no tienen mucho que dar a la iglesia. Que a su vez, les da lo que puede. Dentro del margen humano de la institución.

Los votos dan un estatus. Hablar con Dios directamente es cosa de los que estudian para ello. Y se preparan para el ministerio del evangelio. Se convierten en los que llevan la palabra de Dios. Y lo repiten al final de cada lectura: palabra de Dios. El libro, la Biblia, está en el centro. Un libro que perdura en el tiempo. Pero también perduran los libros de filosofía griega. Esfuerzos manuales previso a Guttemberg, que industrializa el libro. Antes, pergaminos y códices nos definen las culturas de otras geografías. Otras perspectivas. Más allá de lo divino. Lo social de aquellas sociedades queda relegado a la retórica de las colonizaciones. La cultura superior que aplasta a la inferior. Como si no hubiera habido sincretismo alguno. Si las montañas son lo sagrado, vestimos a la montaña de virgen, y listo. Contamos la historia en retablos. Y las metáforas que interesen de la Biblia se plasman a partir del arte. Los pueblos iniciados, entonces, entran en el camino de la salvación. ¿Qué salvación?

Volvemos a explicar nuestra historia. Ahora con un contexto que incluya el resto de las opiniones. Una vez que te embarcas en nuestro camino, el resto ya no interesan. Todas las religiones exigen exclusividad. Y eso les hace competir por la fe, más allá de los cimientos culturales que hay han ganado con el paso de los siglos. Especialmente las cuatro grandes: cristianismo, judaismo, islam y budismo.

Pensé lo siguiente: necesito una tarta de religiones para visualizar los estados de la naturaleza en términos de creencias globales. Religiones, si adoptamos el calificativo bajo el cual muchas personas deciden definirse como parte de ese colectivo antes de una especie humana mucho más grande, plural y libre, por encima del espacio de a quién creer o no. Creer o no es la diferencia entre un religioso y un ateo. Y puedes tener a dos tipos muy apegados a su perspectiva, lanzando las mejores hipótesis que cada uno de los grupo de interés ha fabricado para sí: para su pespectiva. Únicamente eso importa. El enemigo, señoras, está presente.

Dijo señoras, ¿viste?

El juicio social.

Ya estamos aquí.

Ustedes me van a juzgar a mi.

A mi corresponsabilidad con todo este desmadre.

A quién colgar la letra A roja.

The Scarlett Letter. You know what I mean. Really, we all read the same authors before we leave school. Nobody teaches us to real properly. Until we ramdombly approach the powerful edge of books. More than one. A bible readers reads one book. Not even that often. He/she rather wait for it to come as a surprise on Sunday at noon, to meet the sun. Catholic young boys, in their all boys schools, go to church to actually get to meet a chic, other than her sister. The problem comes with the ones who don’t have sisters. Seriously: this is not profiling. Nor charging the weight on all machos on the shoulders of these few all male childhood experience. Seriously: it’s all here. It’s this way. And I don’t plan to take a step back from my current position, which in fact allows your way of looking at it, which may still be forever the same perspective that you already hold dearest. The thruth. Your own personal truth. Why not you be God? You be HIM?

Only one of these selected group of machos will actually get the grace to be named oficially by the authorities of our assembly to bow upon you the glory of the Almighty Father, as Father shall rule over other possibilities like Mothers taking over. Shouldn’t they? Don’t they already? Oh, God: I’m all confused………

I am only fucking with your mind. You’ll excuse my body belongs to no one, but me. As I am the true bearer of my will, in continuos search for affirmation. Best case scenario I’m at this point affirmatively as I am, there, in the mighty NEW truth, the power of a wonderful place never before been told, as the scripture of a futuristic collective goal to fall into. A thing that comes from the acceptance of one’s incompleteness completenessness. Is a that a thing? Really? I don’t know anymore.

I never closed the door. Only nobody came. I told you it was gone. The world as we knew it. Way back when. It all started by being forced into a group of insolent readers of Friederich Nietzsche with a university teacher some of them already worshiped. Look at what this guy has read. And then you start to read. And play the game. Like a true poet. A true voice. A reader. Oh, man. That’s it. To read: firsth NEW right.

Obligation book culture. We must teach our children to have the level of servitude needed for my business endevours. To be good factory workers. A look inside the Brexit space to evaluate their last 9 months of personal circumstances. We are antagonist of colonial global model. We ought this one talk out loud. Gather around your nine nine team. Behold a public debate like this NEW world has ever seen.

Rules: pick your nine boys and girls to represents your smartest answer to the NEW Commons deal. A deal I’m pushing through in literaure nonesense.

I am a true artcraftman. That’s as much as I am going to plead guilty of. The rest you can come find me at my home. As you know where I live: in Dante Alighieri. Literally.

Ever since I move into Dante my literature has matured. I am a NEW person. I have been transformed already. Do not be afraid. You too can bear this passage. Only, I am here this time to tell you how it went. Nine years ago.

It’s a like of course. It happen in the year 9. That much is true. We can help it. It’s the numerical logic of our time. As a demographic population pyramyd. What else do you need? What else do you want? I am one of those trying to help. I can bring this world to a END. This is the end. And also the beginning.

Are we ready for that?

I believe we are. It’s all in the search. It’s all in the details. It’s all in making sure you can try to reach the sun, like Icarus did.

You get it, right?

Always unsure.

That way feels right.

You doubt your own luck.

You doubt your own priviledge.

You question your happiness.

You dance with lonelyness.

You tickle with death.

You doubt your chances of scoring tonight.

You digg into altered states of consciousness.

Like this.

You allow yourself the passage to the other end.

Welcome.

You notice you don’t feel the discompfort.

This shit ain’t real.

It’s been spinning in my head.

I was keep it locked in.

Purposely.

As if waiting has it’s odds.

And so it’s time to cash in.

Long term investment pays off.

That’s what I please myself to plan for.

I sets me off away from this shit.

Together, this status quo couldn’t be any lamer.

We’ve reached the highest point in the graph.

We are back to demographics.

And I feel the responsability to come back.

So my actuarialart Hipocrates Nietzschean pledge forced me into action: become your superlative being to pursuit the ultimate global NEW system. And design think, whatever that is (by way fuck you all who represent the last trend in your business school teacher theory: chasing a Golman nine dimensions away. So there. I said it. This is it. This is my shit. If you like your stupid series, from whichever outlet you get from, go back to that page. I’ll only keep you glueded to my NEW webpage: double you doblu you dobliu dot golman dot net. Fuck com. FUCKOM.

A NEW city. FUCKOM. The place they went.

At the other edge of duality, you are way the fuck away from them fools.

Duality is dearest. Religion takes a hike.

Science rules. The minds of the collective free souls. We are gathered here today to aknowledge the edge of multiversial minds all linked into a single beat: ALLS………

Poeta berriaren hitzaldia

99 hitz hauek euskaraz nola ikasten diren ikasiko dut. Golman Elizondo Pachecoren 99 izango dira, herrira itzuli den azken semea. Barkatu, istoriora iristen ez den istorioren bat sartzen badut. Golman Elizondo Pacheco naiz eta etxera itzuli naiz. Gora Aurrera Esanahi bikoitza duen txantxa da. Kontatuko dizuedan ia bi zentzu ditu, behintzat. Eta bederatzi, gehienez. Nou, nire / gure hiriburu BERRIAn esaten dugun moduan: Barcino berria. Banekien gure herriak nire zerbitzuak behar zituela eta horregatik itzuli naiz. Utzi zuen familiara itzultzeko. Eta gure istorio guztiak. Horiei zor diegu. Hemen gaude, mila eta bailara horiei esker, naturarekin sinbiosian bizitzen ikasi genuen, haranaren nozioarekin mendian bizi direnekiko errespetua interpretatzen dakitela. Aukerak dira. Bizitzaren alternatibak. Geure burua berreraikitzeko ematen dituen aukerak eta aukerak ikusteko moduak. Hainbeste eta hain gutxi izan dugun hori, dagoeneko gure familien historian zehar egin dugu: alde egin dutenak eta gelditu direnak. Ongi etorri gure bi poloen aurkikuntza. Gure dualtasun sakratua: Espainia berria. Erdialdeko lautadan ez da ulertuko txantxa hau. Ez barre horiek. Izan dezatela zentralitatea. Handiak eta batek grazia du herrialdearen lema gisa. Gurea ez da bakarrik. Eta ezin diete hori kontatu. Horixe da mendia Sierra Nevada dela ulertzen duen batek ez duela inoiz ulertuko. Eta beste ezer ez. Herri askeek beren burua egunero definitzen dute 99 aldiz. Ez bat gehiago, ez bat gutxiago. Narrazio berri bat nahi zenuen? 99 tarifak. Igorri 8 euskal abizen bakarrak, hemendik, gure herri sakratua, ibar guztietako hiriburua, mendi guztien zentralitatea, Elizondok itxaroten du zure existentzia iraunkorraren kontrola berriro ezartzeko, amatxo. Mae, tuanis guztiak ……… azken hitz horretara arte. Hemen, arrazoi arrazoiren batengatik ez zen ulertzen. Jaunak, eta jaun bakarrak, herriko bederatzi leku desberdinetan, normalean komunitatean elkartzen baitira espazio publikoko ekitaldi baten aurrean, oraingoan, turroi bat topatzen baitute: Golman Elizondo Pacheco. Zerbitzaria. Ikusi, haratago nator. Eredu berria bihurtuko denaren beste zentralitate transzendentala da. Azken gizartea. Gizonak matxismatik aske zeuden eta hori ospatzen duten emakumeak, beste maila batzuetan, entzutera soilik dedikatzen dira. Sarbiderik izan gabe. Gizon gabeko mundu berria. Atzean uztea erabaki duguna.

Golman, lehen eguna

6 niveles que son 9

La gente no atiende a las diferencias semánticas entre el seis y el nueve. Hay quienes hablan de una conspiración diabólica. Que todo lo que este par de farsantes trama nos va acabar dejando en mal sitio frente a Dios Padre, el día del juicio final.

Entonces la vaina se va a joder de verdad.

No mamar.

No pasa nada. Asumimos ser expulsados de la iglesia. La duda nos cubrió de pronto por completo. Fuimos más Descartes que San Pablo. Y luego le dimos la vuelta. Nos afirmamos en un NEW Pau.

NEWPAU.

El personaje de ese lugar en la ciudad. Ese antiguo hospital. Una vez más utilizado para cuidar a su pueblo. La metáfora de la retransformación final. La historia de cómo nuestra ciudad se convirtió en otra cosa: el sitio al que fueron a parar los cuatro grandes hospitales de la ciudad: Vall d’Hebron, Clinic, El Mar y Sant Pau. Por llamarlos malamente.

En esta nueva capital ya cupimos todas otra vez: ALLS.

Y sino, podemos viajar a otra capital. Y probar ahí la fuerza de esa reconstituida urbanidad: NEWELI.

Sino me creen, vayan ustedes mismos. Elijan. Aquí hay historia para rato. Sólo depende de usted. De su capacidad de seguir hasta el final. Y volver.

¿Estás lista?

Adelante. Comienza la marcha atrás: 9, 8, 7, 6, 5, 4, 3, 2, 1,………

  1. Si quieren llégenle a mi presentación en sociedad: El mito Euskera.
  2. El texto íntegro de discurso de Golman en euskera en la plaza de Elizondo. Justo al lado de la Iglesia.
  3. Un tributo a mi padre: Golman Elizondo.
  4. La historia narrada como se escribió. No siempre es igual cuando se puede dividir la lectura en fases. Cuando las piezas se pueden separar. Según como se autoorganizan las palabras. En frases. Y párrafos. Eso que la lengua hace. Y eso que se sintetiza en una imagen que nos lleva a otra. Y en esos espacios negros que algún significado tendrán. El vacio. La foscor. Para al final, desvelarnos una historia.
  5. Para solucionar el problema debí dar vuelta atrás. Quitar cosas. De uno en uno. Así que decidí construir una pieza que fuera haciendo el camino atrás hasta reencontrarnos con la lengua que abandonamos ya hace años. Paso a paso nos vamos acercando. La renuncia desmenuza nuestro mensaje completo, de por si excesivo. La lectura alrevés sin duda generará otro significante. La casualidad da vueltas sin preguntar.
  6. Golman vuelve al pueblo del que se fueron sus antepasados en el año 1866. Acaban de pasar 9 días desde el desconfinamiento. Y llega al espacio público de su pueblo, y dice un discurso en euskera. Le entienden tan sólo la mitad. Por tanto, tras un debate popular, uno de los que entendió el chiste tradujo el discurso del forastero a cristiano, para que lo entendieran los demás, que ya se amotinaban de tanto alboroto montado por el parroquiano nuevo en la plaza pública. De ahí que exista una pieza que nos lleva al discurso traducido al español. Porque esto debía ser para todo Dios. O toda Dias.

Golman, papá.

Yo tan sólo escribo por hacer tributos a mi padre. Por lo que representa su figura. Para mí. Y para toda la humanidad. Al menos en nuestro pequeño rincón del mundo: Ticataluña.

De alguna manera nuestro trabajo es reconstruir las vías por las cuáles dirigimos nuestro camino. Una posibilidad de posicionar el caballo en posición de jaque mate.

Nuesto juego habla por nosotros.

El lema de nuestra nueva universidad multiversal.

El empuje de la emergencia.

La apertura del último nivel de la existencia: la novena dimensión.

Erre nueve.

Erre nou.

R9.

Nuestro escudo: Elizondo Horta.

La sagrada conexión entre estos valles.

Golman Elizondo llegó a Elizondo nueve días después del desconfinamiento tras caminar desde la capital de su última urbanidad: NEWCAR. Esa parte del pueblo que consiguió fundirse en un toquín de rockandroll en nuestra amada plaza de la Cosmos. Una épica canción en esukera que todos nos aprendimos. Aquello fue la ostia.

Ganar con un caballo. Nuestro escudo por bandera. El futbolarte todo lo puede. Hasta repensar el modelo social con nueve pares de cojones. Y nueve coños sagrados de la congregación sagrada de su divinidad el coño madre. Todas salimos por un coño, coño.

Hermanas feministas: llevadnos con vosotras. Somos todas nuestras. Digo: vuestras.

Esta desescalada armamentística.

Por entendernos en otros niveles.

Por dar un argumento de salud pública.

Un gesto de vuelta a la operatividad del nuevo sistema social emergente.

Es evidente que alguién saldrá beneficiado de esta nueva reinstauración de una alegoría del sistema social funcionante al que pertenecemos. Adheridos como moscas a la miel. Sin saber si nos gusta o no. Pero sin cojones suficientes para empezar uno nuevo.

Grow our balls.

Don’t click the button: it’s a deadly trap.

Mi primera obra en euskera: Golman, papá.

Pasar la noche aquí es mi camino. Que follen a Santiago. Esta es la nueva palabra. Escuchad nuestro último evangelio. Una especie de tercer tiempo de nuestros dos libros sagrados: antiguo testamento y nuevo testamento. Escuchad con atención el NEW testamento.

Yo solo voy aprender a decir estas 99 palabras en euskera. Serán las 99 de Golman Elizondo Pacheco, el último hijo pródigo en volver al pueblo.

Perdonad si me enfilo con una historia que no venga al cuento. Me llamo Golman Elizondo Pacheco, y he vuelto a casa.

Arriba Aurrera.

Es un chiste con doble sentido. Casi todo lo que os voy a contar tiene, al menos, dos sentidos. Y a lo más nueve. Nou, como decimos en mi/nuestra NEW capital: New Barcino.

Sabía que nuestro pueblo requería de mis servicios y por eso he vuelto. Para regresar con la familia que se fue. Y todas nuestras historias. Les estamos en deuda. Somos quienes somos gracias a lo que aquí, en estos montes y estos valles, aprendimos a vivir en simbiosis con la naturaleza, con la noción del valle que sólo los que habitan uno saben interpretar respecto aquellos otros que viven en la montaña.

Son opciones. Alternativas de vida. Maneras de ver la existencia y las posibilidades que nos da para autoreconstruirnos. Eso que nosotros tantas, y tan pocas veces, hemos hecho ya a lo largo de la historia de nuestras familias: las que nos fuimos, y las que nos/os quedastéis.

Bienvenido sea el encontrar de nuestros dos polos. Nuestra dualidad sagrada: New Spain.

En la meseta central este chiste no se va a entender. Ni estas risas. Dejadles ser centralidad. Lo grande y uno tiene su gracia como lema de país. Sólo que no es el nuestro. Y no aguantan que les digan eso. Eso es lo que nunca entenderá alguien que interpreta que la montaña es Sierra Nevada. Y nada más.

Los pueblos libres se autodefinen 99 veces al día. Ni una más, ni una menos.

¿Querías una nueva narrativa?

99 tasas.

Mearos en 8 apellidos vascos porque yo con uno solo, de aquí, nuestro pueblo sagrado, capital de todos los valles, centralidad de todas las montañas, Elizondo les espera para reestablecer el control de tu insípida existencia, hijueputa.

Mae, todo tuanis……… hasta esa última palabra. Acá, por alguna extraña razón no se entendió.

Señores, y sólo señores, en nueve sitios distintos del pueblo, como normalmente se reunen en comunidad ante un evento en el espacio público, en el que esta vez, se topan con un nouvingut: Golman Elizondo Pacheco. Servidor.

Vea, yo vengo de un valle más allá. Es otra centralidad trascendental para lo que vendrá a ser el nuevo modelo. La última sociedad. El despertar de los hombres libres del machismo, y las mujeres que lo celebran, en otros planos, dedicados únicamente a escucharlas a ellas. Sin que ellos tengan acceso.

El mundo nuevo sin machos.

Lo que decidimos dejar atrás.

En algún momento nuestra reconciliación será porque abremos domado a los subnormales.

Los nuestros.

Nuestra propia purga.

Asumir tu subnormalidad superior.

La que cada uno enarbola.

Sin poder escapar.

A nuestra innata estupidez: la proyección de nuestro torpe mal.

Mejor mandar en el Infierno que servir en el cielo.

La dualidad entre los ganadores y los malvivientes.

¿Acaso no es ese el debate?

Tú ya tienes un juicio sesgado del otro. De tu propio vecino.

Cada personaje del pueblo vuelve a ver a su vecino. Y lo (re)conoce. Le hace un gesto. Un aplauso. O un silbido que cruza el pueblo sabiendo. Sin temor. Como el canto de un pájaro local, que si hubiera querido ser nomás el poeta local habría apostado por el tucán, por primera vez aquí en estas coordenadas. Tan nuestras. Tan bien paridas. Joder, que somos la capital de un valle cojonudo. Que tiene la humildad de saberse bendecido por la astucia de los primeros colonizadores que llegaron a los alrededores, pasando por nuestras montañas sagradas, y llegando, río abajo, a la plaza central de un valle como el nuestro. O como uno del Ajusco. O de Valle de Bravo. Donde yo vi las estrellas. Algo mágico: como esto.

Pasar la noche aquí es mi camino. Que follen a Santiago. Esta es la nueva palabra. Escuchad nuestro último evangelio. Una especie de tercer tiempo de nuestros dos libros sagrados: antiguo testamento y nuevo testamento. Escuchad con atención el NEW testamento.

El mito euskera

Escribí el siguiente texto en un Google translator que me conectaría el español, mi lengua materna, con el euskera: la lengua proveniente de los orígines en el valle del que proviene la familia de mi padre, don Olman Elizondo Morales. Un señor con solvencia existencial impoluta, como todo el mundo en San Juan de Naranjo sabe dar fé. Al menos los que lo conocen. O han oído hablar de él. O de cualquiera de los Elizondo. Hay al menos 99 historias. 99 personas que podrían dar fe de quiénes somos: personas de bien. Como la madera de los árboles de nuestros bosques. Como la naturaleza en su sitio. La familia de mi tata salió un 9 de octubre de 1866 de Elizondo, llevándose su apellido a nuevos horizontes en las antípodas de nuestro pueblo. A refundar otra ruralidad. Y lo conseguimos. Viajamos en barco, nueve días, hasta llegar a la costa más linda que vuestra puta vida habías imaginado que jamás verían tus ojos. Sentí la brisa del mar en mi cara otra vez, como cuando divisé en lontananza aquella playa bendita, que aún mi corazón palpita con el mismo fulgor de un arrebato de pasión de la transformada Ticataluña.

Ticataluña fue siempre la solución. Y estamos aqui para dar fe. Una fe inmediata. Un nuevo orden de las cosas. Con todos sus bemoles. De pronto nos vimos ante la necesidad de repensarlo todo de NEW. Y diay, salió el pueblo de mi tata como la referencia sobre la cual podemos disponer de un sentido social de la transformación. Algo que les llegue al corazón. Algo que leer que les haga sentir que os habéis corrido. Que no follais, ostias.

Si follar dependiera de nosotros…….. coño……… verga.

No creo oportuno acabar hablando de coños y vergas en una felicitación en la que intento dar a mi padre todo aquello que le puede sugerir una historia digna para reirnos todas juntas. Nomás mi tata y yo representamos al género masculino en nuestras reuniones más íntimas. Esas historias de nuestros andares son las que nos hacen ser lo que somos. En esa intimidad que no queremos ningún malparido venga a profanar. Como la respuesta que nos pide el himno ante dicho uso verbal. Jovialidades de la lengua que nos hacen responder a ciertos textos que hasta ahora nos habían sido negados. Un acto de ocultación en toda regla. De manual. De autoayuda.

Lo cierto es que yo escribo por poner unas letras sobre el papel. Aunque este no exista. El papel. Sino que sea sólo texto en el espacio. En un espacio que no podemos asir. Uno que no existe. Que proyecta algo más allá de nuestra capacidad de perturbarlo. Un texto libre. Sin que pase por el mercado. Ni siquiera que asista a ver nunca un lector. Oh. Eso tan temido. Todo autor está desnudo. ¿Me ven?

No se preocupen. Tan sólo es una de esas historias en las que el narrador está muerto. Desde el principio lo sabemos. Yo ya no estoy. Me fui ayer. Por causas propias. Como un temido momento de debilidad en los que no accedí al botón. Y me fui. O le di al otro botón. El que me llevó al más allá. Y nunca más volví.

Hasta hoy.

Que llegué.

Elizondo, papá. Gora.

Golman Elizondo Pacheco

(servidor)

El mítico espacio en el que habito

Estamos bien.

La vida está en el canto del pájaro que cantaba en la jaula.

Nos debemos a las literaturas de nuestros hombres blancos.

Pleitesía al patrón.

Todo ticatalán lo sabe.

Lo aprendemos a los 9.

Esta es nuestra película.

La del poble nou.

El poble 9.

Un poble numeric asimètric imperfecte, d’aquella manera espanyola de grinyolar.

L’idioma és tan transformador que n’hem d’aprendre més. D’idiomes; i del propi.

Inventar un idioma es va convertir en una especie de moda. Us tinc aquí a casa per donar-vos una mica de com aprenem a esdevenir esser humà.

Totes, i tots, heu assolit una calificació máxima: felicitats, ja sou un esser nou ple.

De res home/dona/d’altres

Soc l’autor de tot això. I vos estim.

Sóc el nou del poble nou.

Faig l’ús del nou fastigós.

Com tot lo que esdeveneix popular a la nostra estimada darrera anomenament de la nostra capital. Això, aquí, ho vam decidir naltros. You know, Naltros.

Naltros, la empresa interplanetaria más prestigiosa de los últimos nueve días. La situación hoy es la siguiente. Nos vinimos arriba. De pronto contralmos el devenir de la humanidad. De al menos un 9%.

¿Qué tanto es tantito?

Se trata de una pandemia, amigos.

Cuando digo amigos quiero decir amigas.

Pero porqué no decías amigas en vez de amigos.

A ver.

Di.

ÓRALE PUTO.

Ah, chingá.

¿Me acabas de llamar puto?

Ahora si vas a ver hijo de tus pinches madres.

Putazos varoniles.

La revista para los putos entre 16 y 99 años.

CALL ME NEW HEFNNER

NEWHEF

A new city. If you want to built it here, fine. If you us to built it in China, let go tomorrow.

I’ve got the team ready.

I just need 9 first class tickets.

In 9 days, we deliver.

We come every month.

For the next 9 months.

Or forever.

How does the new system work?

Stick around to first lesson in our master class: New Barcino Policies.

So the night could get longer.

And I could just go on forever.

In the opposite direction.

Away from you.

From this.

The now.

Back.

Like Michael.

With you, tonight, Michael. Please give him a hand.

The live audience, the 99 theater attendancies for the night, at the local theater, one of the nine ones in the city that were visited by the new commers commons. A brand new brand A. A sort of palindrome. You know now what I mean. Wew wouldav made it alot easier than trying to sort the r not arrivitng all the way down to be an n.

Writing.

That was it.

We are all in it.

This new hope.

The deliverance of an alternative system that just goes the fuck away from this status quo. It’s never been easier for me. But I am going to have to pull on the plug. And reduce the system as it must. To end.

To end.

My hit son in youtube.

Will consist of the 9 last seconds of my delivering a peaceful way out to call it quits. To learn to die, dammit. You have got to grow up. I think people somewhere will feel very offended about something I wrote somewhere I dunno when, but way past when. About the beginning of this fake cycle.

Really: we didn’t try.

We didn’t want to see it.

We said nothing.

What do we have really: Jordi Évole and Francisco. What else? Common. We’ve been fed horse shit in pills where both options were brown. Imagine those primaries. Taking over the New América 9 month elections quest. A deliverance of the true significance of our case in the rest of the universities of the NEW System: WEW.

WEW is a ticatalán only word. Unlike ALLS, which is the same words on all nine languages within you own take of this new global language scheme.

Enter: it’s free.

Cause it makes you free.

Let’s start the new day.

And you come along.

Nine days into the deliverance of the entire revolving system around a bird delivered to the heads of the governments of Holland and Germany. The common people from those territories giving the bird to their representatives is true beggining of a new era.

We just needed a crazy enough NEW scriptwritter. Just when Golman shows up… back into your life.

Let’s deliver the opposite.

Come on.

Who’s with me.

I plan to leave.

Things are ready.

I’ve got nine levels of fun to deliver to our collective wellbeing. I’ve left enough room on the other edge to let them have that other narrative of THEIR world. The Antipodes.

Antipodes.

The series.

It took place live.

People, free and slaves, participated.

It beat baptism 99-1.

That was the first numerical rule.

Accept the new order.

I have a plan.

Fuck hope.

Take this shit and smear it in your favorite sex toy.

I can get you from disgust, to saddness, to anger, to fear and to joy. If I tell you the truth I am brainwashing your cells. And there is no antidote. I am bigger than Star Wars. Fuck wars.

The local dinasties from town stand up to the artist from the other end. No one had ever performed in that manner in the local opera house since that unforggetable other Liceu night.

Liceu nights

A new club taking whichever classic party join from my good old Ciutat Vella. Encara el centre d’un Nou Barcino que només existeix en els perimetres de lo que va ser llavors Barcino, la nostra petita loma d’un lloc privilegiat: el turó nou.

La vall. Ningú no pren nota.

Ningú ho veu així.

Jo vaig venir de més enllà de la muntanya. I sabem lo que pobles veins significa al sud. I sabem que al nord sou diferents. I que teniu als vostres representats d’un altre moment historic que considerem com a propi, complementari potser, pero lo que va representar la visió d’un conflicte social que volia que fossin tots d’un pal que possava la violencia del conquerir a l’altra per la via militar. Amb lo que representa per un poble la creació tècnica d’uns exercits competitius, com qui juga al futbolart avui dia.

El primer mort del coronavirus: el futbol.

¿Qué es más importante: un futbolista o una enfermera?

Y nos ponemos a pensar.

Nuestras aficiones nos condicionan.

Tu puedes estar enganchado a los videojuegos, al alcohol, a las drogas, a la noche, a la cocaina, a la violencia, al machismo practicante agravoso voluntarioso y pendenciero, como unos insolentes de chaqueta pastel del Barrio de Salamanca. De toda la vida. Los putos amos. Los que alardean del poder. Y el dinero. Demostrar que eres élite. El juego del éxito. Los mamones en sus antros. La vida nocturna. Todos los que aspiran entrar. Y no entran. Ni de lejos. No huelen lo que pasa ahí. La creación de espacios esclusivos lo suficientemente caros para excluir a las clases poco pudientes. Los probres, vamos. Y se quedan tan anchos. Porque ancha es NEWCAS, antes Castilla.

La apropiación de todas las culturas.

Las ideas vanguardistas de la transformación total.

Ya.

Aquí.

Y saltas.

Le das click a la pantalla.

Es digital.

Una elección a la que puedes acceder.

No es como antes. Cuando veías la tele.

O solo eso.

Ahora te llegan memes.

Muy explicativos.

Y páginas web, güey.

Y en ellas toda la información. Y aplicaciones para todo. Sobre todo comprar. Y ser feliz, pá. Todo está pensado. Sólo que no por gente de tu generación. Ay ya pa, no te ofusques. Ustedes también son lindos. Los amamos. Y además, están en peligro de extinción. Qué sentido tienen hoy los ejercitos.

Ustedes saben que yo vengo de un país muy chiquitico en la parte más angosta de nuestro humilde continente que durante mucho tiempo habitamos los pueblos originarios del continente que ya existía desde hace tantísimos años más que vuestra insuficiente historia representa para que ustedes y nosotros nos vayamos entender en un pacto nuevo. Aquí se está moviendo todo el pedo. Vamos a negociarlo bien. Tenemos que ponernos serios en esto, Pedro.

Yo con Pedro siempre he tenido buena relación. Es un buen chico que juega al baloncesto. Qué puede ser amenzante de un chico universitario de la capital del nuevo reino de New Spain. El país tras el desplome de España.

Todo fue muy rápido. Caimos a una velocidad un 1/9 más lento que la torre sur.

Había que elegir una de las dos.

Un piedra, papel, tijera.

Las relaciones entre el terror y su compañero.

Lo que todo esto representa desde las guerras de Oriente Medio.

La clase de historia.

Péguense a la pantalla muchachos y muchacas.

Aquí van a aprender algo.

El conocimiento verdadero lo veremos en los comentarios.

Cualquier persona de cualquier coordenada del planeta, con la exactitud de un gps de distancia, podría contestar y ofrecer su propuesta de lo que representa la descripción crítica de la sociedad tras las guerras de medio oriente. Nos conviente tratar esto desde pequeños para qu enos desmilitaricemos todas juntas. Como política global. De un nuevo orden. Obvio la cúpulas querrán que no toquemos sus preciadas carteras de inversión. Pero podemos asistir a lo que otros inversores llaman mercados libres de sangre. La corresponsabilidad popular de los juegos de armas y sus dineritos al costado, para arriba y parabajo de zonas de producción capitalista del rubro provedores de las partes componentes del sumatorio de todas las armas de nuestros benefacotres países representados en la OFERTA de esta DEMANDA. Aprovechamos esta clase de historia para meter un poco de nuevas economías circulares iterantes. Ustedes verán cuando se vayan metiendo en los dispositivos y APP desde donde decidan proseguir el programa de formación incluidos en su cuata de socia. Un detalle con el feminismo que no obstante estaba más enfocado en encontrar finalmente la humillación del némesis hasta las últimas condiciones de una última lucha final. La que termina la película. Toda esa tensión entre esos dos bandos. En el minuto 99 se enfila una resolución tan necesaria en toda historia de NEWBROD, el nuevo barrio teatral de otra de las nueve NEW capitals of the Ticataluña nation.

I took time. Rome wasn’t built in one day. Ticataluña is no diferent. It takes 9 days.

The following………