La servidumbre voluntaria a la incertidumbre

Golman

Quise ser un H4. Así de importante me siento. No pretendo ser el uno. Eso ya lo intenté en su día. Y fracasé. Nadie me siguió. Salvo uno. Miento. Dos.

Ticatalán

I was no good at creating startups. I had failed 3 times already. Fuck it. I’ll create a NEW language.

Futbolart

Fuck al corto y al pie.

Ticataluña

Queréis un nuevo país: nómbrame.

Elecciones

Pedir el voto es lumpen. Hay que arrastrar a la banda al límite del caos: emergencia colectiva siguiente.

Compra pública innovadora

Os voy a presentar a las nueve personas más competentes de este NEW païs. En este tema.

Medium

Como humano y sagrado: os traigo un mensaje de mi padre.

Heteropatriarcado

Pa: ¿qué les digo?

Comunidad

Rovira, Carmelo, Coll, Vall d’Hebron, Collserola.

Reystoria

Aprendemos otra.

Ficción

Así sea real.

Violencia

Erradicarla.

Política

Buenismo bien según casado.

Deporte

Insulto

Insulto

Esclavo

Juicio social

Indulto

Perdón

¡Perdona!

Teatro

Lliure

Cridant

Skill

GOL

Gender

man

Obsesion

To raise the world cup

Time

Reverse

Sport

Basketball

Challenge

To sell myself

Nightmare

To be overwelmed

Sin

To give a fuck

Lie

Fear

Farse

Only in you believe it

Dream

ALLS


Nombre de la obra: 30

Valor: a subasta

Cada día: una pieza de mi obra.

Reglas: 9 rondas. Cada jugador es uno mismo, pero alterado. Para bien. Y tantito para mal. Nomás la puntita.

Te pasas.

Se te va el pedo.

No se vale.

Ya estuvo.

Neta: dlv.

Bloques de texto. Palabras. Ideas. Concatenaciones. Erupción 99 días. De pronto Golman. Tienes que frenar me han dicho. No vayas tan rápido. No te llevamos el ritmo. No podemos ir a esa velocidad. Para. No te muevas. Que no vamos a ir.

¿A dónde nos llevas?

¿Quiere saber?

Pues yo le voy a explicar. Corto y al pie. Una polla.

Convicción

Surrealismo

Afiliación

Tico Commons

Estrategia

Un, dos, tres por mí y por todos mis compañeres.

Certeza

Todo es broma.

Terapia

Reir

Credo

Credo en múltiples dioses multiversados en una complejidad de 99 dimensiones y estoy determinado a encontrarlo ahora mismo por el único acto de fe necesario: estar presente. Aquí. Leyendo. Riendo. Llorando. Cómo si fuera la primera vez que encontramos este sentimiento de plenitud. El estado de conexiones neuronales en tu cabeza que tiene la virtud de iluminarnos todas las luces de nuestra comunión sistémica biológica en la existencia común que compartimos, hoy aquí en el culto. Por los siglos, de los siglos, ALLS.


Leer un libro

Como diria Piqué: el mío.

MKTS & Futbolart.

NEW bisne con Gerard.

Shame

Commercial skills. I can sell you anything. Everything.

Quest

Disruption of the social complex system continuos motion

PCP

What to buy to solve the 99 greatest challenges collectively delivered in 99 days.

PPI

The truest tender process we can co-design to step away from the bullshit this particular status quo send towards our direction.

EU Project contribution

PiPPi evangelist

Team

Tico Commons

Target

You.

Community

ALLS


I’ve got shit to sell.

Pick one:


You don’t get any description. There is something behind. You have to trust your instinct. You get choices. And this one is free. And the 99 dimensiones are here. Explained. In simple words. Drawings. And cut and paste cliffnotes withe ilustration and teachers edition so you learn by cheating. One way of doing it. Loving Boris Johnson and citizen Donald Trump. You have got to admit: those two real men know how to party.

Oh, common. Now you tell me you can take a good laugh with a few pints on the account of your sorry ass. It’s the game of the rule. Laugh for the spirit of the night. That thing you do. To dance with the latino mojo required to light up the night. A real party. Party with salsa in a rooftoop. Salsa rooftops. Rooftop Barcelona.

If I was to choose which markets to invest in… oh, what a white boy from vanilla bullshit.

Grow up.

You’ve reached the top of the pyramid. I’ve reached the middle ground. Not still at the top. Although I might be. I might get there. There’s a will and there’s a story. First you need to be ready to access the road to the ultimate resolution: to wake up tomorrow. Rise and shine. But really really mean it this time. Like living under the privilege of having a job to show up to. A community that know you. A place that works because we all pitch in for the coordination of our finest social assets: the 9999 professionals in our institution.

Did I tell my code name: PiPPi evangelist.

That’s it. It’s a job post I created. I fulfilled this role. You are not going to be this forever. We are not going to be here. We have to decide what the rules are. First rule of PiPPi the edge is the limit. The rule I follow is we are aiming for the collective emergence of the social complex system hapening today.

I told the project lead today: you don’t believe in what I proposed to the entire consortium. We had an understanding that this was a plan to elaborate and follow. And we had a schedule to setup and run it. To reach the monster. I word that I place there for the McGuffin that was too hard to swallow for her inexperience in my specific sense of humour. She and I have a thing. We come from opposites ends of the spectrum. But I’ve learned to live with people that don’t share my ideas, and in fact, believe the exact opposite thing that I do on any specific matter. But I don’t mind. Arguing is what takes conversations forward. It’s just the thing we are trying to solve. And see it done. Because you have got a plan. A trully fresh idea to play in the role game we are playing. Is it supposed to happen or are we going to make it happen? Do we believe it is here to kick some ass? Or are we here to keep our fucking day jobs? Because I have no other option, but believing. And I want to sell this to highest social collective collaborative outcomes: that it works because it has a spirit that resembles the heterogenity of the people that given their time and effort to built this brand new community of practice. It is a fucking dream and we are nailing it already. But now we need to show how the use this shit to make the world spin in the other direction. Because that’s the plan. And that’s it. It’s in the script. Written in stone. I went to the holy mountain and GOD father spoke to me. And gave me this extended version of the code that we need to follow that would be useful to implement in the design thinking of the NEW religion. Our own.

I am bigger that Job(s).

I’ve been hit by 9 plagues myself.

Just barely getting my head out from the water. I’ve almost drowned 9 times.

One day will the day.

And that’s my body gone. Forever live in your mind if you remember the tone of my voice. Even when I screamed like a maniac that day: GOOOOOOOOOLMAAAAAAAAAN.

Entre la O y la A.

O y A.

Olmecas y Arias en nuestra historia.

Fluctuaciones en los precios que te descolocan. ¿Cuál es la fórmula de las tarifas de energía? ¿Cuáles son los modelos? ¿Cuáles son las matemáticas que nos llevan a mejorar lo que condiciona la capacidad de software y de hardware para la analítica de lo datos que generamos como usuarios cada uno de los ciudadanos de este planeta. Personas singulares. Pacientes. Profesionales. Usuarios. Todas. Todos. Aquí reunidos. Nos vamos a presentar a estas y estas convocatorias. Por el hecho de competir en el diseño de la armonía necesaria para generar un procomún a partir de una convención colectiva de lo que debemos establecer como las NEW reglas básicas de nuestro entendimiento. Por ponernos de acuerdo. Por empezar un tiempo NEW. Hoy. Ya no te digo 99 días más allá. Habremos cambiando el mundo como pongamos sobre la mesa un PiSpaM completo. Por nuestro santos cojonetes. Por lo que esta narrativa en particular pertoca. Porque aquí hay que conectar todos los puntos. Y asociarnos con los mejores. Para resolver los temas más consistentes de nuestro ecosistema multiversal. Nos estamos equivocando de pulsión. No es únicamente el mercado. Pero el mercado tampoco nos inhibe la emergencia colectiva. Antes que nada: desenojate. Bájale de huevos. Abolamos la fabriación, comercio, distribución y uso de la industria armamentista. Reemplacemos la estabilidad que le da a los mercados, sus primos hermanos, como el Rey Juan Carlos y el Emir. Ofrezcamos una terapia al heteropatriarcado para que se baje del caballo. Y se siente a dialogar la bajada de huevos que nos pertoca resignicar con un gesto total de abstinencia. Es un vicio. Y un miedo infundado. Y real, por la falta de este paso de todos y cada uno de los individuos y los estados que respaldan la militarización y la connivencia de los controles y los fallos de la detección y lucha contra el narcotráfico y la incapacidad de aliviar los daños en vidas humanas que ya no sólo su presencia y falta de control sanitario, pese a las propiedades propias del producto, y de su química, en los casos, o de su biología, y nuestro neurotransmisores resintonizando otra rola en una dimensión nueva que exploramos por percibir el más allá que no nos va a tocar ver, la neta. Verlo ahora es la conjura del hechizo. Explicado así para que lo entienda Martina.

Lo entenderá en la versión de mi editora sueca.

Día 11/99

PiSpaM

Golman

Bambino Gesú sei arrivato

A la media noche, a la hora en la que el Niño Jesús llega a Costa Rica, el niño nació en mí.

Me desperté con un pensamiento inequívoco: ha nacido el Bambino Gesù. Se trata de una tradición adoptada por el pueblo costarricense que se mezcla con el gesto ancestral de regalarle juguetes a los niños en momentos del año, que curiosamente coincide con el solsticio de invierno, y que por tanto, de alguna y otra manera, nuestra humanidad lleva haciendo durante toda su existencia.

No soy yo el que cambiará los mitos y ritos que nos sirven para reunirnos en familia y para reconstruir el tejido sensible que se ha ido modificando día a día durante el último año. Es un momento de compartir en un entorno familiara que nos lleva a sentirnos una vez más parte de esa gran familia de dónde venimos. Nos acordamos de cómo eran las cosas cuando éramos nosotros los niños. Y los niños, viven con una ilusión especial este día que tiene índices de resignificación bien cargados de lo que percibimos como felicidad: más regalos.

A todos, ya adultos, nos gustan sentirnos regalados. Es esa cosa especial con la que sabemos que somos parte de la vida de alguien más. Y que este espíritu navideño tiene varias capas de amor que ponemos en práctica con la congregación de aquellas personas con las que hemos elegido reunirnos. Se trata de uno de los éxodos más rememorados de la historia, y de uno de los mitos que marcan nuestra convivencia actual, pasada y futura.

Tengo un rito especial entrenado durante muchos años en el cuál cuando concibo la dualidad de mi situación, en ese pase de lo onírico a la vigilia, en el que reconduzco la historia incosciente que entretiene mi sueño como espectador de un mensaje que viene de dentro de mi y que tiene un significado inmediato especial para transformar mi vida. Por lo tanto, hay que poder estar ahí sin manipular la función, pero intentado repetir las cuestiones que están sucediendo ahí para transcribirlas en una libreta nada más despertar.

En este caso, la presencia del Bambino Gesù fue el detonante. Curiosamente hoy, 25 de diciembre de 2021, se presenta el Bambino Gesù en el momento en el que mi abuelo, Oscar, habría gritado con aquella potente voz que tenía: «llegó el niño Jesús».

Se trata de una historia de anunciación, pensé. También de renacimiento como bien me recordó Rayo en la felicitación que me mandó cuando estábamos preparando la cena. Es el momento justo para (re)nacer. Como cada año. Para compartir con la familia este último cierre de filas en torno a una mesa, a un árbol, a un nacimiento, vino, y una comida especial.

Las tradiciones familiares mezclan aquello que los anfitriones conocen de sus respectivas historias familiares personales. Y volvemos a los temas recurrente de siempre. La repetición de los ritos nos hace partícipes de las vueltas que le damos al sol, y de las vueltas que da la vida. Los ciclos vitales de nuestros seres queridos y una historia familiar simbólica que nos conduce de nuevo a la bondad.

Durante la pandemia, de una manera extraña, la vida se paró. O al menos esa fue nuestra impresión. La gente no salió de casa. O sí. Hasta que nos dimos cuenta de que esta situación nos ponía en riesgo vital. La muerte se hizo presente y se paró el comercio, las guerras y el neoliberalismo. El sistema en pausa. Nos habían dicho que eso nunca podría ocurrir. Pero cada año, en estas épocas, estábamos acostrumbrados a hacer esta pausa. Y resignificar el años vivido. Recuperar el gesto con el que volvemos a pensar en los demás: regalarle algo que le guste.

La ilusión de los niños. El niño que llevamos dentro no ha muerto aún. Seguimos vivos, con la intención de hacer posible aquellos sueños con los que vivimos. Recuperar las historias de nuestros antepasados para explicarlas una vez más a partir de la memoria de nuestros mayores. Vincular este presente fantástico con el legado que nuestros orígenes. Aquellas otras familias.

Llamé a mi familia a penas pude recuperar el teléfono y la computadora que había dejado en la habitación en la que duerme Pepi, mi suegra. Me presentaría en medio de la cena en casa de mi hermana Alejandra y de mi compadre David, conmemorando la llegada del Niño Jesús. Y les conté la historia con la que me desperté:

¡Hola familia! Feliz navidad. Aquí todo bien. Acabo de despertarme con la llegada del Niño Jesús, como en la tradición tica. El Niño Jesús ha (re)nacido en mi. He recuperado la noción con la que despertábamos de niños para abrir los regalos en aquellas navidades ticas que celebrábamos con los abuelos. Justo ayer envié un mail a mis jefas explicándoles la noticia de que nos habían invitado a participar en un par de convocatorias europeas que el Ospedale Bambino Gesù, que está en Roma, y cuyo jefe supremo a fin de cuentas es el propio Papa Francisco. Kiki, una persona que se unió al curso de iRaise del año pasado (en el que se llamaba Up-rAIHSe) nos convocó a grupo de profesionales de Valencia, Cataluña, UK, Suecia y Roma para conjurarnos a lo que podríamos hacer juntos de cara a innovar y cambiar el mundo juntos.

GOLMAN, desde el Carmelo, en la videollamada de navidad a su familia en la Colonia del Valle, NEWDF.

El Ospedale Bambino Gesù se hizo presente. Y ahora tengo claro cómo debo jugar ésta carta. Hoy ha nacido el niño. Dentro de mi hay un niño Jesús. Jesús vive dentro de mi: ahora lo entiendo. Y el camino a seguir, bro, es el de un (re)nacimiento.

Me quedo sin batería. Todo este texto se perdería. Si me despisto, esto podría pasar. Podría no salir. Podría no decir nada. Ni ponerle atención al niño que me habita. Esta transfiguración pasaría a ser el milagro olmeca del cual cuelga todo el devenir futuro-pasado de nuestra historia. Yo puedo ir en ambas direcciones del tiempo: esto normalmente no nos lo explican.

Mi padre, Olman, me preguntó cuándo me di cuenta de que eran los padres los que daban los regalos. Tendría que ser en Tlalpan. Más o menos a la misma edad que Vera, que ahora tiene 9. Ella también lo ha descubierto este año. Se comportaba con seguridad cuando nos pedía que fuéramos por los regalos para cagar el tio. Pero también siguió la liturgia de «seguir» creyendo en la ilusión. Así que cagaron regalos.

Mi padre me contó que él al vivir en una finca, en la que trabajaban y vivían jornaleros que tenían pocos recursos, que le explicaban a los niños de la edad de mi papá, a muy temprana edad, que el niño Jesús eran ellos, y que no pidieron cosas que ellos no les podrían comprar. Ellos le explicaban a mi papá, que siguió unos cuatro años más manteniendo la ilusión de sus padres.

Mi madre me explicó que su padre, Oscar, el abuelo, se esforzaba cada navidad porque ellos tuvieran cosas, ya que a él el Niño Jesús nunca le trajo nada. Sólo una vez le trajo un globo. Y le dio tanta rabia que sopló y sopló y sopló hasta que explotó. En cambio, a sus hijos siempre intentó que para Navidad el Niño Jesús les trajera algo. Su historia familiar y su familia actual. Mi madre me explicó que a veces la muñeca que tenía desparecía para recibir una chainiadita y encontrarse con la sorpresa de que el Niño Jesús se la había arreglado.

Cuando nosotros éramos niños, el abuelo desperataba a todos mis primos a las 12 de la noche para avisar que ya había llegado el Niño. Era otro momento de (re)nacimiento para él. Como hoy lo es para mi.

El heteropatriarcado y el futbolarte

Compañeras, compañeros, niñas, niños, niñes:

Estamos aquí reunidos para, una vez más, transgredir la norma. Somos una comunidad escolar vibrante, fruto de las estrellas, del Sol, oh Sol, la Luna, la lluvia, los arcoiris, la ciencia, los colores y, Cala LLevador.

Pero nada es eterno. Y ahora, más que nunca, Torre de la Mora.

Pero, ¿hemos roto ya con el pasado? Dificilmente. Lo cierto es que somos unos heteropatriarcas de la ostia. Y lo queremos ocultar. Pero no sabemos muy bien cómo. Aunque tenemos clara nuestra batalla contra el establishment opresor: muerte al heteropatriarcado. El lema tiene su polémica. Algunos de nosotros guardamos una cierta estima a nuestro origen heteropatriarcal. Y nos cuesta dejar ir. Quizás, ya entrados en canas, nos vemos más cercanos al patriarca que al niño, niña o niñe que un día fuimos. Y sin embargo, nuestra revuelta contra el status quo nos produce una juego de espejos que nos deja descolocados ante los sucesos que están a punto de acontencer.

El heteropatriarcado ha muerto; viva el heteropatriarcado.

Como lema de mi campaña, la mitad de mis votantes se sintieron ofendides. No podían creer, que de pronto, el lema de mi campaña les ofendiera tanto. Se trataba de una innovación electoral en campaña. Ir contra los tuyos. Nunca antes se había probado. Todo el resto de violencias verbales, pasivo-agresivas, subterfugias, submarinas, por debajo de la mesa, puñalada por la espalda, trompicón, bullying, falacias, fake news, … se habían utilizado hasta el cansancio. Pero esta nueva campaña, a tomar por culo, decidió que los patos le tirarán a las pinches escopetas. O como decía, el chavo del ocho, en aquél viejo y conocido refrán, más pronto cae un hablador, que cien volando.—Ah, no, pérame tantito—me dije a mis adentros—tantos como centros tiene el himno nacional—anudar otro paréntesis no ayuda, pero es por vicio—retiemble en sus centros la Tierra al sonoro rugir de-El Cañón—así no iba—más vale pájaro en mano, que un cojo—porque, hoy día, quien quiere ser cojo pudiendo volar—si uno ya quisiera ser pájaro y no tanto blablablá—agarra el pinche pájaro, que a fin de cuentas, así cojo.

Ya puestos a volar: Huitzilopotchtli

Si de pronto la campaña tuviera que pegar un salto cualitativo para arengar las decepcionantes encuestas que maneja mi equipo demoscópico, tendría que tirar del siempre denostado populismo. Pero esta vez, habría que buscar la manera de que su recepción pudiera ocultar, de ser posible, las verdaderas intenciones detrás de tan rebuscada conspiración. A fin de cuentas, el movimiento debe arrastrar a la peña al campo de juego. Y resimbolizar el mito originario en uno nuevo, pleno y glorioso. Una forma geométrica perfecta que se proyecte en un plano paralelo a la realidad circundante. Una esfera, com la nostra terra. Lliure. Una. Cap.

Pelota-cabeza

El rito esférico nos atrae. Vemos el sol cada día y decimos: Padre nuestro que estás en el cielo. Su redondez no es tal en los límites: ni al nacer, ni al ponerse. Pero el rito se repite cada mañana, como si un día no fuera a ser así. Lo damos por sentado. La vida sigue su curso, nosotros nuestro camino, y el sol a su puta bola. Pos vale. Y todos contentos. Comimos perdices.

No perdamos la cabeza; recuperémosla. Como vuestro nuevo presidente, me comprometo a restaurar el mito, revertir el moviento de los astros, bajar la luna con una serenata huasteca, una última república bananera reloaded, recuperar la Nueva España, abolir el heteropatriarcado, abolir la historia, abolir las juntas de vecinos, y por último, abolir el ejército. Esto último es una provocación. El tiro en el pie. Todo el mundo sabe que somos potencia mundial, cam-pe-o-nes de Europa, chaval, y no contentos, campeones del mundo. Del mundial, eh. Somos la reostia. Qué digo reostia… somos la repolla. Sí señor. Dispense usted señora, no fue mi intención ofenderla.

La restitución del caos pasa por reformular las reglas que lo propulsan. El denostado orden mundial no suelta prenda. De pronto nos damos cuenta que somos clase media aspiracionista a ser benestants. Ja… como si eso fuera posible. Y mientras tanto, nos dejamos llevar por la marea que nos marea más. La clase, el toque, la conducción con la cabeza en alto, el tacón, el taquito, la palomita, la chilena, la pared, el achique, el tres cuatro tres, la presión a la salida, la recuperación de balón, la construcción del juego, subir la pelota, los centros, el desmarque, el hueco, el uno contra uno, el remate… GOOOOOOOOOL.

Rito iniciático

El padel está muy bien. No se me malinterprete. Lo cierto es que esta actividad en particular, siendo ya una tradición establecida dentro del ideario colectivo, ya forma parte del establishment. Y siendo más papistas que el Papa, se trata, ni más ni menos, de heteropatriarcado puro. Y me explico:

Aznar, más o menos a nuestra edad, popularizó el padel entre los deudos de su patria. Somos aznaristas, al menos por nuestra pleteisía al padel, como mínimo. Y nos mola. El torneo es chulo, y tal. Nos hemos preparado todo el año para llegar en forma a esta mítica competición. Pero hay que quitarle el velo al heteropatriarcado y mostrarlo como es: el padel es el tenis. Y encima su origen es mexicano.

Que provenga de México no es pedo. Inclusive podría ser hasta chido. Pero también las encomiendas, la hacienda y la sociedad estamental son herencia de la Nueva España, y no veo aquí a nadie recuperándolas. Como aquí nadie siente orgullo, del bueno, de la Santa Inquisición, cuando reflejan nuestro momento cumbre en la cresta de ola europea. No es momento de ponernos nostalgicolonialistas. Pero el elefante en la habitación ha pedido la palabra: jugar un torneo de futbolarte en el campo más cercano al más reciente enaltecimiento del aznarismo.

El elefante se sintió fuerte tras decir sus primeras palabras y prosiguió—Puede parecer heteropatriarcal resucitar el futbol de las sucias manos de mercantilismo mediático que ha llevado la burbuja del futbol a encumbrar a los Tebas, los Florentinos o los Laportas.—El elefante hizo una pequeña pausa para introducir una última petición—Llamadle torneo Olmeca Alonso, en honor a un compadre que tenemos en México, de quién nos acordamos y a quién le rendimos tributo, por la amistad y las risas compartidas, por los pases al espacio, los desmarques, y los chutes.

El futbolarte es ese juego de nueve contra nueve en el que siempre ganamos nosotros

Habrá tres equipos. Dos jugando y uno descansando. El equipo que meta dos goles se queda en la cancha, y entra el otro. Los equipos deben tener una representación mixta de de niños, niñas, niñes, madres, padres.

El torneo se juega en paralelo al torneo de padel para generar un contrapeso al aznarismo reinante con un refrescante juego antiheteopatriarcal.

Cada quién debe asumir un referente futbolartístico que represente el elemento aspiracional que queremos reflejar en la cancha. Yo seré Meagan Rapinoe.

Megan Rapinoe: La capitana del equipo nacional de fútbol estadounidense  repudia a Trump: "No voy a ir a la puta Casa Blanca" | Público

Los cuidados colectivos

¿Quién se encarga de las niñas, los niños y les niñes cuando haya el torneo de padel? Pues las que no se apuntaron en la lista. Las tres o cuatro pringadas. El heteropatriarcado una vez más, se consolida entre nosotres. Pues no, oiga. Hay que pensar en otras vías. De ahí que el torneo Olmeca Alonso (OA), se programa complementariamente, para amenizar y entretener a la canalla con su primera pachanguita mundial. Sí habrá marcador. Sí habrá estadísticas de pases. Sí se saldrá tocando. No vale cañón. Pases, preferentemente al pie. conducción con cabeza levantada. Uso de ambas piernas. Porteros fijos o rotativos.

Mientras tanto, las disidentes de la resistencia heteropatriarcal disfrutarán de un tiempo libre para hacer lo que les plazca. Es el tiempo para ellas, ellos y elles. Las vacaciones de verdad. El autocuidado.

El resto de los equipos estará participando en el torneo inaugural del Mundialito Olmeca Alonso 2021. Un triangular con 9×3 participantes. Equipo Olmeca Alonso. Equipo Nueva España. Equipo 9T.

La lista del MOA 2021

Ticataluña

  • Golman

Nueva España

New Spain

El MOA está diseñado para, nueve por tres… veintisiete jugador@s. Si hay más, ya veremos. De momento planteamos este objetivo paralelo al aznarismo que algunos llevamos dentro. Cómo México. Como el recuerdo de los amigos. Como los épicos partidos de futbol de nuestra infancia.

Fin de la campaña

Hasta aquí el comunicado del candidato. La reflexión ahora es de ustedes. Podemos pasar olimpicamente. O podemos encarganos de los cuidados de nuestres hijes con una actividad paralela redundante. El resto, mientras tanto, disidentes de la revuelta, disfrutarán de un espacio-tiempo paralelo.

Un cabeza olmeca que une dos mundos. El nuestro y el otro.
1er torneo MOA

Hoy volví a la vida cuando desperté

Parecía que todo estaba perdido. Mi vida en el abismo me había condicionado a pensar que la pesadumbre de la existencia me acabaría por hundir en una explosión de palabras sin sentido. Babel. Por fin entiendo.

Yo un día fui alguien. Y eso estuvo bien.

Yo un día fui nadie. Y eso estuvo bien.

Quizás no podría describir parábolas tan bonitas como mi hermano, en su día. Pero intentaré hacer lo mismo: apropiarme de todo el sincretismo ancestral para intentar explicar una nueva historia completa. No será la última. Ni este libro es EL libro. Será uno más. Eso sí, tendrá la ambición de poseer todos los sentidos posibles.

Vamos camino a la plenitud.

Favor de abrocharse los cinturones. Estamos a punto de despegar.

Su viaje será muy intuitivo. Se parecerá mucho a las ilusiones que usted proyecta sobre el sentido de la vida. Usted mismo/misma le acabará de dar sentido a la vida.

Si usted fuese mujer le aparecerá misma antes que mismo. Y si usted fuere un macho alfa… bueno, cómo decirlo… deje el arma. Con eso tenemos suficiente para empezar. Este viaje no le quitará nada que usted no quiera dejar ir. Pero se trata de un viaje de renuncias. Y no por ello iremos por el camino del asceta (a no ser que usted quiera), sino a un camino de autoafirmación al que iremos a reencontrarnos todos en un mismo espíritu creador, aquí, y ahora.

Esto será lo más profundo que usted podrá experimentar en su ciclo vital. Lo humano que es usted es un regalo, un vehículo, que Dios mismo, no tiene. La fortuna de la mortalidad, que Jesús vivió, ÉL no lo tuvo. La omnipresencia de papá se lo impide. Y por eso, está ÉL hoy aquí. Papá: unas palabras por favor. Tu público te espera.

Dios Padre carraspeo la garanganta ya que ultimamente sufría de unas pequeñas molestias que le habían llevado a pensar que había sido infectado por un virus terrenal. La llegada de tantas almas a la eternidad le había salpicado de alguna manera. Y esa sensación, por primera vez en la existencia, le había ocasionado un ligero malestar: la duda.

Dios Padre sintió miedo escenico al tener frente a sí a toda la humanidad reunida para escuchar sus palabras, por primera vez, en riguroso directo. Mira que lo había practicado millones de veces. Podía inclusive recuperar de su disco duro alguna de estas versiones para ponerla en automático y sabía que el resultado sería pletórico. Pero sabía que si lo hacía podría haber alguno que se diera cuenta de que no se trataba de un mensaje real. Alguien vería detrás del velo måyå, y se acabaría por derrumbar el imperio.

Dios Padre no podría perdonarse que eso ocurriera así que corrió varios planes de contingencia, que también tenía preparado de hace tiempo. La incertidumbre no había sido nunca una barrera para que Dios Padre realizara todo el trabajo fino de la creación en siete días. En su momento tiró millas. Y aquí estamos. Al loro, que no estamos tan mal.

Dios Padre eternizó el tiempo de espera que la humanidad entera experimentó como un suspiro. Justo al revés de la noción del tiempo que ambas partes habían experimentado hasta ahora. Este juego de rol le pareció a Dios Padre una experiencia nueva que jamás había pensado que podría suceder. La transformación de Dios Padre en humano es un parto doloroso para Él.

Nunca antes habíamos tenido acceso a las intimidades de Dios Padre de la manera en la que ahora lo veíamos en directo, pese a que no pronunciara ninguna palabra. Su sufrimiento, de alguna forma, nos conmovió.

El peso escenico del acto lo estaba sosteniendo Jesús con una especie de puente de entendimiento que había programado para hacer esta conexión en directo entre Dios Padre y la humanidad. Pero algo no iba bien. Cosas del directo. Jesús pensaba que la omnipotencia de su Padre le sería suficiente para afrontal el reto discursivo de dirigirse a su pueblo. En su día, cuando tuvo que hablar con Moisés en la montaña se sintió muy fresco, inclusive se atrevió a escribir unas palabras para aclarar los procedimientos del comportamiento humano de ahora en adelante. Y en cambio ahora se encontraba mudo. Sin palabras. Era su gran momento. Y no lo estaba aprovechando.

Dios Padre se sumió en una depresión instantánea. Se dio cuenta de que la gente podría pensar que sus omnipoderes podían ser una patraña inventada que a la hora de la hora no sirven para nada. Eso sería un golpe bajo a la santidad. La inoperancia de nuestro ídolo en el momento más crítico de todos los tiempos.

¿Qué seguirá después de esto si Dios Padre no consigue centrarse?

¿Quién podrá ayudarlo a Él en este momento de flaqueza?

¿Sera Francisco el adecuado para darle las palabras de aliento que El Altísimo necesita?

Fue Jesús el que lo sugirió:

La no pronunciación de mi pensar/escritura

Mi arte está escondido.

Sólamente yo lo conozco.

Y por eso tan sólo vale para mí.

Quizás algunos, pocos, unos cuantos, lo admitan.

La medida es clara y cristalinamente transparente, a riesgo de expresarme con pleanasmos españoles. No lo puedo evitar: ahora soy uno de ellos. Entiéndaseme. Plegaria.

Yo puedo valer como católico como el que más.

No hay nadie, NADIE, en todo el reino de España, y todos aquellos rincones en los que un español se conecta con la universalidad del mensaje de hermandad y amor de Cristo, que en su momento intuyó como algo más que su propia existencia, y lo que él pudiera decir de la razón de estar aquí, en esta corta vida, que tambié para Él, sería finita.

Por tanto ¿qué hago aquí?

No lo sé.

Ni tú.

Ni yo.

Ni nadie.

Esto tan sólo es literatura infantil.

Aquí el que no me lea que me coma los huevos.

Si voy a ser español voy a reaccionar hacia ofensas gratuitas, de quién sea, con una versión de lo que en público Pinto representó con su respuesta fugaz y llena de Gloria: ¡Cómeme los huevos, Maldini!

Existe una controversia en la Internet que versa sobre si la frase exacta es esa, o por el contrario, es esta otra: ¡Maldini, cómeme los huevos!

Lo anterior, si fuera a entender el juego con el que Borges creó un estilo literario único que no existía antes, como el acto único de mimetismo con el que podemos asumirnos como escritores.

¿Quién es escritor?

Aquél que escribe.

Escribir es un acto primordial obligatorio.

Regla uno: escribir.

Con ello consideramos el primer nivel de aprendizaje que podría se útil para mi hija aprender a hacer bien. Como en nueve días. Lo que dura mi curso. Tan sólo hay 99 plazas. Ahora sí: salen volando.

Mi marketing es directo a la emoción y la posibilidad de volar directamente al límite sublime de la percepción de la emergencia colectiva de nuestro sistema complejo social: Ticataluña.

Ya estamos aquí.

Tranquilos.

Lo conseguimos.

De pronto, sin tanto esfuerzo como sufrimiento en 2021, los primeros nueve días del 2022 arreglamos con un giro de emergencia colectiva performativa nos avocara tal día como hoy para empezar el tránsito suficiente hacia una nueva dimensión. El portal Golman.

Golman es mi nombre, lo siento, soy un pelado que se piensa que porque 9O esté ahí manteniendo la fuente de jardines que se bifurcan que alimentan el delta de la desembocadura del Ebro, desde la montaña que le da origen hasta las playas testigos del ciclo del agua con una consciencia superior exterior de elementos que hasta ahora no consideraramos en la explicación de lo que hacemos aquí todos juntas como emergencia femnista del iros a tomar por culo subnormales machos alfa, cuando hijos de la gran puta.

Esa es mi aportación al feminismo: chicas, perdón. Es una mamada de la cual he sido parte. En parte sin saberlo, y en parte, por no querer entrar en polémicas. Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa. Debemos ser culpables de algo según nos lo enseña la catequesis católica y su entramado social, especialmente armonioso y jubiloso de ocultar en el saco más profundo del olvido de un sólo tipo de violencia que vamos a condenar, sistemáticamente, por los siglos de los siglos. ALLS.

Un acto de rebelión con nueve compadres del Niño de Elche en su fragata. El rey, el emérito eh, sjht. Quieto todo el mundo.

Al Niño le gustan estas referencias que nos anclan sobre los pilares de nuestro pensamiento social positivo y elevado a cultura. La defensa última de lo que somos en sí, por sí y para sí. El egoismo de nuestro rácana voluntad conservadora.

No les vamos a inhibir ser lo que son. No necesitamos justificar su espacio para que nos quedemos varados en esta ignominiosa sociedad que recalculamos en la televisión y los medios de comunicación que definimos como los veraces. Los mecanimos de control que cada uno de los nueve partidos vierte en un entramado diseñado para el seguimiento feliz de sus votantes. La política debería ser sólo una, grande y valedora para resolver todos los 9 problemas sociales más importantes. Pero ya no desde la perspectiva tan sólo del problema, ni siquiera de la trivialidad de la solución. Nuestro entender es preguntar. Ese es pilar de nuestro sistema educativo NEW. Preguntar las nueve preguntas para determinar los estados de la naturaleza sobre las que juzgamos una necesidad insatisfecha.

Hablemos de algo que todos somos expertos.

La insatisfacción.

Comencemos por nuestro lado más pusilánime. Piénsalo: es lo que más debemos solucionar. Lo que nos da vergüenza admitir. Nuestros pecados ya no sólo compartidos con el que considerábamos el único interlocutor válido para con Dios Hijo: Jesús. Y a través suyo para con Dios Padre. Con la paloma no nos disponemos a relacionarnos la mayor parte del tiempo por una contradicción propia del modelo teológico de expresar el dogma necesario para simplificar nuestra superioridad de credo en la salvedad de que debemos considerar que Dios Padre sólo es uno, y que por tanto, Él, y sólo él, reciba esa capacidad para asociarnos con lo divino. Oh, qué vanidad.

Meterse con Dios Padre—decía Armando Gallo Pacheco en su cátedra online a la que tenías acceso con la cuota mínima de contribución a la emergencia colectiva social sobre la que se fundamenta la base de la consecuencia última del sistema resuelto. Como si de una complejidad matemática que postulo por primera vez dentro del ámbito social al que las matemáticas asisten por primera vez como colectivo especialista técnico de los nueve ejes de conocimiento necesario para reconfiguración del estado social emergente a las boludeses de los que hasta hoy han cortado el bacalado, y a su vez, alabos sean.

Rendir pleitesía y cagarse en la puta madre que los parió; justo a ellos.

Varios madridistas se sintieron ofendidos ante provocaciones de un último poeta culer que borró al Barcelona de la memoria colectiva heteropatriarcal que todos estábamos alimentando con nuestra gilipollés habitual. Como Keiser Soze haciendo el burro durante 99 minutos. Imaginaros ese poema. El capo de la operación era un tipo tan suspicaz y salido de la nada que fue capaz de ir a la policia detenido como su alter ego: Varbel KUNT. El capo calabrés borbonizado.

Hasta ahí puede llegar un nouvingut con su insinuación republicana de un nouvingut. No fotem. Ningú ha parlat clar i catalá. Com jo ara. Ho dic així de clar. Entesos?

Nouvingut, nouvingut, nouvingut, nouvingut, nouvingut, novingut, nouvingut, nouvingut, nouvingut.

El programa social que Golman Elizondo Pacheco presentó al pueblo entero para su resolución en un plazo de nueve días. Como si fuera un suceso postlógico. El rompimiento de huevos del futbolarte es como un día en el que sí cojiste.

Coger y follar no es lo mismo.

Una canción con la voluntad de cantar como José José en los kareokes de una escena capitalina de lo que esta ciudad representa por su diversidad plena como capital de otro entender más acá que nos viene de fuera, de lejos, y de alguna manera se infiltró en nuestro corazón con la única honestidad de pretender rendir tributo a la liberación existencial que para nuestro pequeño pedazo de paraiso en la GAIA respiradora, en cada inspiración, en cada exhalación que elegimos escuchar: ahora es lo que hay. Y en España sólo se podía considerar una solución que nosotros mismos como pueblo imperfecto, pecador, y culposo, culposo, culposo, como su bien chido modelo de cultura, de lenguas multiversales, de capitalidades en la costa, centralidades univerales completas como capitalidad multiversada de Madrid, cual Roma. Las cuidades con la entendida ya vendida a un mercado entregado, enamorado de su actualidad, por cazurra que esta pueda ser, debajo de las capas de los nueve misterios españoles en cada una de sus estancias fundamentales. España no le puedes dar menos de nueve niveles de libertad para que esta pueda ser enteramente lo que es deber devenir. Pueblo español, no me toquéis lo huevos. Ni tampoco los cojones. Yo no he venido aquí a sermonearles ni a venderles ninguna moto de lo que yo puedo pensar, como un ciudadano pleno, pese a no tener, en otros tiempos, todos los niveles de derechos y obligaciones que los demás. Una espacie de contrato de temporalidad de nuestra transacción de cohabitación. Estamos o no estamos. Esa es la cosa a responder. Por mi parte, dejadme comenzar: you had me at olé.

OLË

Mi partído político se llama OLË.

Es universal.

Todo Dios sabe decirlo.

Pasan por pantalla 99 representaciones de Dioses que no se ofenden.

Los católicos de la sala no ríen la broma.

The joke was on them.

To disrect a certain aunt you respect with outmost love. The reference in bible reading and praying theory and practice. Trust me, there’s a PhD (I never know which one is capital letter and which aren’t, as I can never remeber if the second s goes in ther first or the second «s» in business. To me bussines is also right. And just as «true».

Business is GOD FATHER.

It’s not GOD complete.

This makes the catholics GOD less powerful than a single man GOD. Golman, humbly, is that kind. One of the other 99.

99 vs 1

There you have your shitty current standard: 100.

FUCK one hundred. FUCKYOU.

Changing the word fuck just to fuc withya.

Rigtbac@u

That’s the name of my last novel. Rigtbac@u was a publishing flop. Nobody knew why.

The publishing industry is never in the authors stories. At least not the good ones. They tend to be in some funny places. But really they don’t live the most exciting life in town. The attend to another pace. Another glory. The glory of living within this world: bookmakers.

I make books. Sort of. I am the name behind one of the collective members of a little utopia called Sexto Piso. A publishing house that can call home is now a grownup in NEWDF, capital of NEW GAIA. One of the nine capitals of the urban world out there: that jumbo mombo that we are now part of. Pop and all. The whole thing, at last, at once. Welcome to present time. Run by adults. Thanks Silicon Valley, we’ll take it from here.

That speech didn’t fly well on some Silicon Valley dickheads.

Unexpected.

I’m Unexpected’s King.

Rather this kindom that one with two, or none.

I can politics a phrase turning her into a parragraph.

Feminism turned Golman into herself.

She found a way out to express herself for who she wasn’t.

I can fool the feminist movement into letting me in. As her.

I’d have to become her.

I am.

Silly.

But…

You are not her.

I am.

You are not she.

Are your transfobing me?

Simple YES/NO

It normally comes right away. It’s alwas been evident.

If you YES your way out. There. You have it.

The states of nature disappear once the uncertain decision takes place. It’s how we make decisions. Decision making. That’s the IA industry we need to program. The politics we need to run. The new way of competing for a leap. A glowing transformation schasm.

You leap into it.

Why doubt it.

Soul would be short if Leonard soul just keeps still into the great beyond.

Bonding with whole.

That’s the state we need to fulfill. Together. That harmony. Like a thing you can reach with a button: digital left.

Copyleft.

That’s what I’ve been doing. In the Internet great debate. I’d just keeping it to me. As if the show is bigger than the possible consequence of my digital transformation. I am bigger than Jeff Besos, Mark Suckemgberger and Elon Mosc, combined. You need to go into these kind of greek Gods going at it with great respect for the glorious almighty rivals. This is what futbolart describes as the code fo respecting the game by enabling to admire the great futbolartists your are going to cross with in the challenge within the field, inside the court, at the colliseum. The public arena is greek mediterraneum culture as if the agora would reopen and debated the elements needed for the transformation of our social and political system. I’ve seen this renewal take place in several places around the world. The movement to critize the neoliberal free market model that has given rise to a postwar system of perpetuable peace with the current fear of war, with the limitations of a nuclear faceoff that can wheel us out, but allowing minor armies in ethernal macho quarrel with the culture right next to it, that happens to run an army, and we play the game of hating our guts.

Who starts the hate between neighborgs?

Who sparks it?

Who falls into that?

Who’s shouting at the fear of the comming from one from antipodes?

How do we welcome a foreigner that we encounter for the first time in our life?

A guiri in your country?

What do I haver to offer?

What’s the good of having me?

The process of how I became New Spaniard.

I was already one.

Es una reducción al absurdo.

La demostración de Dios por reducción al absurdo.

Ese tipo de matemáticas son las que les voy a enseñar en mi curso. Tengo nueve programas de aprendizaje de NEWlife.

¿Te lo vas a perder?

Por tan sólo 9€.

Apúrate que sólo quedan pocas plazas libres.

Ahí dentro es la neta. Ahora mismo está el rock and roll de la transformación del conocimiento futuro: el NEW model. Los que van a transformar la sociedad. Los que se apunten a este disparatado momento de revelar la solución más pragmática de nuestra siguiente dimensión a la que tenemos acceso: la armonía colectiva.

El directo. El ser/estar. El tiempo presente, justo tantitito antes del futuro, y justo masallasito del pasado, que tiene cola larga.

El espacio de cada aprendizaje.

Las lecturas rápidas.

La variedad de mecanismos de feedbackloopping: el nuevo sistema de regeneración de conocimiento en obra. El efecto del hacer aprendiendo, o aprendiendo haciendo, si es que son cosas distintas, unívocas, indistintas, convergentes o deseables. Lo que sabemos es que estamos vivos y haciendo de esto un carnaval. Por el respeto que tenemos al Felini terrenal y su perspectiva de la especie humana desde la italianidad para reflejar lo que tan sólo desde Olot alguien, o alguna otra urbanidad de la Garrotxa, pueda alcanzar a disputarle la réplica onírica de un proceso cinematográfico de autor, la expresión última del sentido visual de las piezas de postcinematografía más allá del preciosismo y la acción de superhéroes americanos blancos hetereos ultrapatriarcalizados nazificados, inclusive cuando peleaban contra los nazis. Los malos y los buenos. La guerra como objetivo. Los mecanismos de la violencia. Entre Camus y Haannah Arendt. Un estudio de la vinculación del debate público con la posibilidad de revertir el orden completo de nuestro absurdo país. Como un grito generacional contra todo su puto teatro. Y dejarlo todo desnudo. Un grito desde el corazón de la transformada tierra más nueva, como sabedora de lo dificil que será por parte de nuestro padres europeos, a los que rendimos pleitesía, cuando subimos a ese lado de la pirámide. Permítanos tener nuestro otro lado. Allasito. No se lo vaya usted a tomar esto mal. Tan sólo es un derecho divino, que usted verá, estaban aquí antes de que su narrativa nos viniera a contar las historias que fundamentan sus pecados y sus vidas eternas más allá del aquí, el ahora, los pueblos elejidos, las historias que nos contamos y cómo vamos a recibir a los caballeros que nos visitan desde las montañas.

Entre el Popocateptl, que escuchar el trote de los caballos cosquilleandole las costillas, se despertó y avisó a los que por ahí pasaran que como se pasaran de verga en el año 2021 de la era que nos acaba de actualizar la Malinche que ahora vamos a contabilizar nuestros asuntos en el más allá. Para que nos entendamos clarito y luego no tengamos malentendidos tú y yo. Las cosas se pueden ir a la verga si intentas pasarte de verga. Si vienes contra mí con un ejército caeré como cualquier individuo ante cualquiera de los tantos que pudieran querer atentar contra mi aniquilación. Como país. Como representante de un pueblo. El exterminio de uno mismo. Como si una persona pudiera representar el futuro de un pueblo libre. Como el padre del hermano del Neonazi de American History X en Terminator.

Entertainment serving the system. The kinds of movies we make. The kind of cinema our time is about. The kind of nature that will allow us to become a single beat of harmony in a sequence of joy everlasting.

Love is beat.

Love is boat.

Pick this vehicle.

I’ve pimped my ride.

Just step on in.

The journey is about to begin.

This quest just needs one more passanger: you.

I need you.

ALLS black is a diferent deal. It’s the black side of everything. You might not like what you see in there. In fact some people can’t handle it. Stay away if fear has gotten into you. If you flinch at certain levels of what you will encounter inside the stage, you are history. Beware. This ain’t no place for incomplete selves.

A sumarized manual, a debate, a film, a song, a text, a crying session, a forgiveness tour, a self steem bath, a gamming championship, a one on one, a five on five, a six on six, a seven on seven, a nine on nine, a ten on ten, an eleven on eleven. A twelve on twelve. A 99 on 99.

That’s the format innovation of the collective intervention.

No se crea: no son las dos españas.

Mi novela puede tomar su título de ciertos momentos climax de determinada trama que se ocurra indispensable venir a parar ahí. Pero es ese lugar, el climax, por dónde hay que comenzar a narrar. Para llegar a esos sitios en los que la circunstanciliadad de las peripecias de nuestro Ulises, cualquiera que este sea, en un terreno desnivelado que tendrá leones puestos por un Cesar que tu familia y tus colegas, sin impotar de qué parte del reino decis que venis, aupando con vítores apasionados ante un rito que en otras dimensiones de esta historia se verán como impensables, salvajadas de otros pueblos, cosas que nosotros, a título personal en esa hipotética circunstancia, no sólo no compartiríamos sino que rehusaríamos contra viento y marea.

En la siguiente escena de la versión que Hollywood finalmente compró se introdujo un monaje de muertes recurrentes de un personaje divinizado para morir todas las veces que la muerte de Golman resulte peculiar. 99 muertes de Golman. Es el personaje el que hace a la persona, y no la persona que finalmente vota la que elige al vecino del alcalde. Golman conoce todas las referencias de Latre, Rubianes, Eugenio, Berto, Broncano, Rosalía, Romario, Cryuff y Messi que son necesarias para ser el prómimo 9 presidente.

El nou predient.

El 9 president.

Demà anirà Joan Laporta a la Sotana. L’espai més irreverent que hi ha al mon del Barça. Segurament es creuen lliures. Hauran copsat el poder de sortir de la bombolla ón no ets ningú, i t’en enfot tot, i ho dius així, tal qual, i ens pixem de riure. Com si hagués tornat l’Arús. Aquell força Barça. Aquell Sergi Más culer. La possibilitat de pixar fora de tast. La llibertat que hi ha a les nostres institucions per a que un com Golman pugui arrivar a lo més alt del club, i sortir al final de la película caminant com en Kaise Soze mentre es convertix d’en Varbel KUNT que estic fet, i em tranformo, com quelcom futbolartista que fitxa un poble nou que vol tenir a l’equip un dels nostres de debó, i aquest cop, li fem la volta a tot plegat, i capgirem l’historia d’aquest petit club que està d’aniversari, i que ho anem a petar del tot, aprofitant aquest cop per trencar el sostre de cristall i sortint amb un moviment social que no només sigui un pla, de marketing, o de l’exercisi de poder que fem xup xup amb el nostre interés pels fills burguesos benestants del nostre tufillo executiu que ens representa a tots plegats, sense haver de mirar a fora de l’estadi. Només cal mirar a Tribuna.

Els putos tribunerus.

El meu primer llibre. L’escric al coneixer als primers nou tribuneros subnormals.

Un llibre còmic, evidentment, que alguns ofessos de Pedralbes no van saber pair i van sortir a tallar el carrer, concretament l’Avinguda Pearson, ocasionant un retràs del sopar de 999 families de l’Opus Dei.

Opus Dei - Wikipedia, la enciclopedia libre

El último día del 2020

Las borras.

Tus huellas.

Cuando vas a hacer algo perverso necesitas un set de skills: hard y soft.

Aquí, en nuestro taller, las vas a adquirir.

Piénsalo. Invertir en tí te conviene.

¿Cuánta lana estás dispuesto a apostar por tí?

Piénsalo. Es la mejor salida que tenemos.

Nosotros somos el camino.

Como hayamos llegado hasta aquí.

Hasta dar con el nuevo modelo.

Al que llamaremos: NEW.

Nueve enters después, sigues la frase. La historia pues. Soy un contador de cuentos ticatalanes.

Así me las doy.

GOLman

Perdónenme si ahora hablo un poco de mí.

Soy un poco vanidoso. Y pretendo el deseo último al que tenemos derecho. Estar bien, pues. Bien chingón. Como sólo (así con acento, RAE, ¿o qué pedo?) alguien que se ha rifado chingón alguna noche en la que saliste a conquistar el gran otro de la nocturnidad. Los invito a pasar conmigo el próximo NEW año.

El evento NEW.

Es un pedo de pasar de discontinuo a continuo.

Filosofía a la mano, y a su vez, por diseño de su servilleta, meto forzadamente una cápsula de aprendizaje del nuevo modelo de ser. Una lección aprendida. Un proceso de transformación. Un simulacro de persona. La persona que deseamos ser. El rol que reconstituimos en un nuevo modelo. Opciones de la creación. Multiversos ejemplares. En esa otra cantidad de maneras. Las maneras del pasado. Aquella. Grande y una. Que ya no es. Ya no son. Ya salen a flote. Pese a seguir ahí. Omnipresentes. Sin ser ya omnipotentes. Ni inviolables.

Si voy a ser de España, permítanme la libertad que se permite cualquier nouvingut sobre la apropiación de la lengua, que viene un pinche NEW olmeca a la mismisima capital del reino, y supusiéramos que esta NEW nobleza se redifinió a sí misma para, con y dentro de un pueblo NEW, más grande que la suma de nuestras grandezas de España. Tocado directamente por nueve gracias divinas de diferente procedencia, todas ellas sagrados sacramentos de la NEWfe.

Localizada justo en las las antípodas, alla dónde nuestro pasado resentimiento mutuo de animadversión pura, de los unos y los otros (estos los incluyen las), que aquí, cada vez más en plaza pública, describimos sobre (y para con) unos subnormales con los discrepamos a un ratio de 1:99, y a los que adoramos contravenir de todas las maneras posibles. Bienvenidos al debate celestial entre las dos Españas divinas. El ocaso de lo que un día llamamos grande. La España que tuvimos. Las otras Españas. La dualidad inequivoca de nuestro desprecio mutuo. Nuestra sagrada cruz en penitencia flagelante. NEWinstituciones. NEWSI.

La NEWSI acabará teniendo desmedido poder. La creación de un monstruo.

1:99.

Un lait motif ticatalán.

Frases cortas que llenaron las paredes del grafitti de la nueva capital: NEW barcino.

Por un lado nos prostituimos; pero por el otro también.

Los nueve mejores juegos de palabras de mi abuelo.

La herencia de la insolencia del que hace reir de la familia.

Como el abuelo.

Teóricos del humor nomás del caribe.

Como caribe transformado, nos vamos al otro que distribuimos entre este humilde NEW TICO COMMONS, la evolución de esto otro que desde esta honesta y sensual cinturita de nuestro NEW continente: NEW América. Presente: presidente.

Mi nuevo show de presidente de lo que vamos a ser de ahora en adelante se presenta como una lección de oratoria de fin de 2020. Una tarea para el último día. Uno de esos clientes que deben comprar antes de que finalice el año. Pon un anuncio, que tienes nueve cosas que venderles.

Alguien que no tenga regalo de fin de año para regalar. Aquí un repositorio de 99 regalos para que la gente chingona de este NEW pedo le entren con el gusto de la exclusividad de unos cuantos. No son ni todos ni nadie. Es un punto de encuentro colectivo suficiente. Más allá de lo que nos dispusimo en un momento dado a forzarnos a transcurrir. 99 minutos juntas. YA FEMINISTAS.

El feminismo, como ALLS, son sitios de llegada.

Allá se va.

NO SE QUEDE ATRÁS.

VENÍ.

VENGA.

NO TENGA MIEDO.

ESTOS SON LOS NEW VALORES QUE TENEMOS PARA SU SANTIDAD.

Y ACÁ FRANCISCO LEVANTA LA VOZ.

Y HABLA CON JESÚS POR NOSOTROS.

Por que yo su carnal menor, no puedo hablar directamente con él. Tras haber sido Él.

Él.

El título de este cuento.

El título de esta novela.

Era novela y cuento a la vez. Y era esto. Pinche recurso culero de situarte dentro de tu obra. Ya sea con el velo del director. Con el matiz del guionista. O la interpretración del actor. El artista pues. ¿Qué pues no requerimos todas ser artistas? No requerimos ser artífices de nuestra revolución de la reconerversión del sistema del todo. Por completo. Capgirar el toque.

Pam: rolas.

99 rolas.

99 roles.

Hay (los hay pues, para Perez Reverte, Varguitas, la mujer zapatista que le toque hablar por todas, Presidente LÓPEZ. Presentes. Subcomandante Marcos, Golman, Ronald. Oceano Infierno. Gabilondo. Maragall. Robert de Ventós. Los originales habitantes del Palu Robert. La rehabitación de el espacio de la casa como habitatge.

Una peça d’habitatge. D’habitar espais NEW.

El meu projecte urbá-social. El uber de les noves societats reconstituides en un nivell més elevat del nostre potencial reconciliador a plé rendiment. El moviment que pretendiem fer quant a fora d’aquí veiessin cóm sóm capaços i capaces de dur a terme una reconstitució de lo que voliem dir que erem-sóm. Perque som-hi.

Som-hi.

El nom de ça peçe.

Això és per fotrens.

Tant sols una miqueta.

Venvolguts; sóc el vostre president.

Espereu que agafo el mando.

Vosaltros. Voltos. Voltrus. Voltrüs. Völtrös. Vosaltres. Vos particularmente. Y te pasás al castellano como si no tenés la cordua de un español cualquiera en el set de Jamón Jamón. ¿Quién escribe vuestros guiones?

Somos otra cosa. Venimos desde las antípodas. Y nos encontramos por primera vez. ¿Qué coño creéis que os voy a soltar por bonito?

Algo que sólo un español, español, español entienda. Reconvertido del plan nacido en los bosques de la montaña de la nueva capitalidad de la NEW humanidad. New humanity. NEW humanity. Esa es la forma correcta de escribirlo. Habrá penalizaciones millonarias a quién ose no escribirlo como la regla dicta. Con Pérez Reverte de guardian de la puerta. Una especie de cadenero de discotaca cultivado y sagaz para rozarse con los señores de los 99 apellidos primeros. Una especie de clase dinástica local. Una historia de HOLA! nunca contada antes. El valor de las 99 familias españolas. Cualesquiera ellas sean. Estas son las mías.

Si me queréis iros.

Pero dicho con la frase exacta como lo dijo la tonadillera en su día con tantísimo arte. Si me amais veros. Si me queres fueres. Si me adorais daos. Si me idolatráis por cualquier gilipollés no me toqueis los cojones hijos de la gran puta que os reviento.

Eso queda muy feo. Censúrate. GOLman, censúrate. Ahora que has llegado a lo alto de todo. El juego finalmente te da la entrada como un futboartista particular. Abanderado de la revolución última de la historia. Como si lo que hubiera que hacer fuera desvelar las cartas que vamos quemando. Las jugamos ya. En un tablero universal que ya se está moviendo esta dirección. Se trata de un despertar social en toda regla. De seguir otras normas. De darle vuelo alto a nuestra tarea de reconstitución. Vamos a darle a este programa un sentido de explosividad del optimismo del momento en el que reabrimos el grifo. Sociedad sedienta de otro cotexto. Sin temor a los conservadores. Los nunca han sentido el anhelo de cambiar. Aquí os va la mejor propuesta que les hayan hecho nunca en su puta vida. Todo a la verga. A_LA_VER:GA. Se puede escribir así: lo acabo de hacer. Por mis NEW cojones.

You take cojones away from you.

And steal it in front of everyones screens.

The uggly thruth behind our fears.

People complaining how to explain mature feelings to their children by having to answer to Soul’s questions.

Soul’s questions.

My first NEW América sitcom.

A first commercial blast.

A blow off the roof productions film.

The first of its kind.

A new way evere way.

Evere is a new word from the NEW language: ticatalán.

I gave myself some nifty new tools to dominate my privilegde. NEW spain fron NEWELI.

Leave questions in the air.

Tasks we must undergo as NEW systems to reconsider.

Reconsider as a poet’s obssesion.

Same poem 99 times.

The sort of shit that would give enough time to allow completeness to entend into an infinity NEW trend.

We’ll a bit more than what we are told.

I have a NEW learning system.

The system itself considers the possibility of overflowing the ultimate state of joy: absolute consciouness into a NEW time: warrantied. An alternate NEW market. A new beast to balance the schemes of power games within the capitalist framework. How are going to lower the weapons. Let’s pay attention here, war lords. Let’s cut to the chase. We know you deal with weapons to the active local compensated with the two things that move that market: blood thirst money.

Like a game that’s played by some

And then you got labor stories.

There you find completeness of an untold story.

The working class stories from NEWCAR: el Carmelo reconstituido de un vecino escritor de la calle Dante Alighieri. El pinche guey supo que tenía que ser una versión del Cardenal, del grandioso Manolo, el del Sevillano y del Delicias. Un pijoaparte de New América que subió directo a la montaña y se quedó allá meditar 99 días. Al día siguiente bajó por la ladera del monte sagrado de NEWCAR: el glorioso monte carmelo. ÉL monte sagrado de la mitología NEWbarcinoana.

El monte Carmelo es el monte sagrado por estar escondido. Es un monte secreto también. El descontrol de este espacio natural sería una violación para los derechos que tenemos los que habitamos el espacio colectivo de nuestros parques naturales. Mi sesgo conservacionista por venir de una pequeña cultura que entendió (maes síganme un toque y van a ver cómo vamos a ganar el mundial con esta vaina, sea por las circunstancias propias que el guión nos guía para retratar la abundancia del recogijo de nuestro bienestar elevado a la 99 potencia. ¿Viéras?

Y uno se lo imagina. Se lo dejan de tarea. Se los dejo de tarea. Póngase en situación. Ahí les va una publicación. Ahí le van 9. Ahí le van 99. Ahí le van 999. Ahí le van 9999. Ahí le van 99999. Ahí le van 999999. Ahí le van 9999999. Ahí le van 99999999. Ahí le van 999999999.

El posibilismo de la serie del nueve.

La denominada serie sagrada.

El autor decide sobre los determinantes simbólicos de la distopia que se nos ocurre pertienente. En el modelo escolar que para los nueve años te dan a la tarea de definir como mínimo nueve ensayos de dispotias distintas en un plazo holgado de nueve año. Nueve años de aprendizaje de una cuestión que podemos acabar en nueve días. Tener el tiempo suficiente para desplegar nuestro plan. Idearlo de tal manera que transformemos la sociedad que procuramos retratar en una ficción audivisual un poco autoreferente. Desde una perspectiva que no nos podemos permitir no evolucionar a otro pedo por completo.

No es ni mucho menos una artimaña exterior para resquebrajar el pinche desmadrito que se me traen bola de cabrones. No vengo aquí con chingaderas. Nos podemos decir las cosas a la cara. Y aquí, señores, señoras, niñas, niños, los que no se afilian a ninguna de las maneras que hasta ahora les había sido posible definir exactamente quién decidíamos ser una vez tenemos consciencia de la multiplicidad de estados de la naturaleza de los tradicionales, a lo más, dos maneras de ver las cosas. Y encima la obsesión recurrente y crónica de autodestrucción entre vecinos. El odio entre las tribus. Los pleitos de vecindad. El foco de las historias periféricas. Desde aquí les escribe este novel autor, autodenominado futbolartista por el interés de fusionarles. Al futbol y arte. Como si entendiera que es un juego pertinente para poner sobre el NEW tablero del juego social al que aspiror atraeros.

Un tema resuelto de su multiversalidad de disrupciones.

Las reglas de una sistematización desde las bases del pueblo reconvertido: por la idea de un emigrante que se asumió como local para venir desmontar el estatus quo con la versión más surrealista de lo que puedo rescatar de lo vivido aquí mis primeros 20 años de ese milenio. Como si desde los pueblos tempranos de un milenio pudiéramos dejar un mensaje para últimos veinte del fin de lo que será este milenio. Si todas esas generaciones pasaran. Si asumiéramos la elasticidad del tiempo en esas dimensiones. Y nos perdiéramos en ella. Ahogaramos en sus mares nuestros desasosiegos sin sentido. El arte de autoflagelarte y reconstituirte en el arte mismo de ser quien eres, y simplemente estar vivo, leyendo un buen libro, a pesar de la distopia. Siempre presente. La distopia del estatus quo al que ahora llamamos capitalismo de los últimos 200 años, como si nos hubiérmos dado cuenta de lo que se pretendió con aquello en la época en la que nuestros juniors decidieron emprender la faceta psicopática de la conquista de otros pueblos hermanos a los que en nuestra subnormalidad los consideramos con amplio cinismo: inferiores. El corazón henchido de unas 999999 mujeres que se consideran en las antipodas del feminismo porque consideran que es una artimaña bolivariana construida para venir a destruir su mundo de desperate wives de barrio de la clase de abolengo de los Madriles y sus extrarradios amplios como la mancha ancha. Ser capital. Así tal cual. Como es, con su gracia y ritmo julioiglesiano. Con esa sabiduría de Valle Inclán que corre por las venas de los que lo han leído. El resto podrían caer desplomados en un fenómeno paranormal, que no dudaría un alcalde con dos NEW pares de NEW cojones, pedir a un artista menor al que deseaba promocionar a la realización de la película en la que dicho alcalde de la NEW capital de este otro Reino NEWMAD, capital hispana de esta otredad. Cuna de la RAE. Los vargallosistas.

Las filas latinoaméricanas de vargallosistas enlistados para el frente de sus ejercitos infernales, esos aprendices del autor, en su multiversalidad de maneras que sus sagradas palabras nos ha dado pie a criticar. No se crea. Es fuego cruzado de una tendencia de algunos escritorcillos menos de la supuesta quesque izquierda que nos gobierna ahora en la transformación definitiva de lo que cretinos que fuimos en cierta parte de nuestra historia mexicana de éxito. Lo que nos habían vendido que éramos. Y lo que realmente somos. Lo chido de verdad. Lo que nos queda de habernos reconstituido hermandad. En nuestra infancia. En los setentas y los ochentas. Atentos los que allá vivimos. Alivianen sus pedos. Vamos de vuelta a nuestros pecados. Los que ni vemos. La violencia machista de nuestra sociedad así como la vivimos. Y ahora que entendemos que no mames panzón. Nos pasamos de verda. Las vergas por delante. Luego luego el chiste con el chile. El chile fuera. El chile dentro. Pica y pica. Más y más. En plan ¿qué hacés? Qué rico. Buscado con la normalidad con la que nos abrimos de piernas cuando la intención es mutua. La no violencia de la relación consentida. El bienestar de todas las mujeres sexualmente liberadas. De sí mismas. De esta dominación heteropatriarcal que denuncian. Y que implica su vida en sí: sus derechos. Como ante la dramática circunstancialidad de que me suceda a mí, a vos, a tu hija, a tu hermana, a tu amiga, a tu madre, a tu tía, a tu sobrina, a tu mujer, a tí, mujer, a quién esto Dios no quiera.

Una parte de nuestra cultura está constituido por un pilar que consideramos superior desde que ponemos más peso a lo religioso que a lo civil. Lo que tenemos como ciudadanos y lo que tenemos por nuestra afiliación a una creencia es sí. Una comunidad autoconstituida alrededor del funcionamiento de una orden. Una orden como doctrina social. Con nuestros valores y nuestros modelos de emprendimiento, en nuestras sedes del saber. Nuestro saber: en todos los niveles. La doctrina religiosa como parte de lo mismo que asocio con la escuela. Los nuestros. Estar dentro o fuera. No me importa la respuesta. Es parte del dogma: excluir a quien no cree.

Llamarles pecadores.

Apuntarles con el dedo.

Aunque vaya en contra de la metáfora que Jesús les dejó interpretada en el performance qu eacompasó con sus doce colegas masculinos. Y una nena. Magdalena y Jesús en un aire de seducción de mutuo acuerdo. Un evangelio apócrifo escrito por Golman Mohammed relata el elemento sagrado de esa experiencia social a la que ahora entendemos que Jesús también tuvo acceso, y no la patraña moralina que nos traía el último concilio vaticano y sus 9 predecesores. La contienda de la doctrina se puede practicar desde adentro, y eso fue en realidad lo que llevó a Francisco a petarla entre la curia: el entendimiento de la globalidad de la acción de la autocoordinación de los sistemas complejos sociales, más allá de las fronteras de las creencias que nosotros mismos retroalimentamos con nuestra pantomima de relación directa con Jesús, la virgen de la Macarena, bailando la canción, con un purito en la mano de unas hierbas sagradas que el hermano mayor de Jesús trajo y desveló en una anunciación el último día del peor fracaso cósmico de la grandeza omnipoderosa de nuestro patético Dios Padre. Te la mamaste, pa. En serio, esta vez se te fue la cabeza. Humanos culpando a Dios. Con un dedo que le apunta a los ojos. Y los ojos se ven. A sí mismos, y se amenazan de nuevo. Desde la mirda. Desde la fimeza del índice que transporta el lanzamiento de nuestro prejuicio de guerra beligerante. Guerra a guerra sin tregua.

Al que intente.

Anunciar la guerra como acto de paz.

La lógica de nuestra necesidad armada como un doble juego de nuestra doble moral alimentando el fuego de los beneficios sociales del tráfico de armas, las guerras, los holdings participados por industrias de armamento. Esa parte del PIB. El dinero A y B. En grandes números. Y su derrama social. El prejuicio de como terminar con el poder de los que lo ostentan. A qué países hay que irse. A qué nueva historia hay que seguir. Les propongo que a la nuestra. Que a nuestro puto aire. Ahora van a ver lo que el futbolarte puede generar, una vez que hemos vivido el año en el murió Maradona.

Y recordarlo sólo por eso. O por la lucha feminista. Las argentinas que lo llevaron a las cámaras y lo voto un pueblo libre reafirmando el deseo de una ley que nos una. Por haber pasado por ahí. Por el debate público de lo que implica la reconstitución de nuestros cuerpor libres de violencia machista. Los nuestros. El mío el primero. Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa. La iglesia católica también es responsable de ese pecado. El solapamiento de la cultura heteropatriarcal está viciada por la doble corresponsabilidad de los hombres frente a las mujeres. De la iglesia sobre las mujeres. Y sobre los niños a escondidas. Vandidos. Papis. Adultos que han visto lo que es vivirlo. Y haber de callarlo. De soportarlo. De no poder acusar a la autoridad en medio de su abuso. El abuso de los abusadores. En qué momento pensaron que ese era el camino. Lo penado. La responsabilidad de la reconfiguración moral de las mente libres de pecado de la comunidad. Los que tiran la primera piedra. A que no hay. Ya nadie queda. Iglesias vacías. España actual. Iglesias. Vacías. Vacía. Una dualidad de dos culturas en las las antipodas que definen muy bien lo Caín y Abel de nuestra españolidad a odio perpetuo.

El odio español.

Español, español, español.

Lo injusto que sería sólo apuntar a una de las subtribus de todo el reino, siendo estas bestias tan salvajes. Salvajadas reales.

Salvajadas reales.

Y mae, qué salvajada.

El nuevo reality tuanis.

Mae, al chile, nosotros ya ganamos. Desde hace pura vida de años que estamos ahí. En un nivel más sublime. En una vara más parecida a la salsa, que a la capacidad de lleguemos al ataque con un poco clase mezcla de nuestra cultura de la creación de juego, lo que hacía Jaffet, o Paté, o como aquél 10 tan fino de la Liga, como se llamaba el mae, me viene Arguedas, pero ese era Osquillar, aquél fulano tico que se casó con una mexicana. La otra historia de nuestra dualidad. Ticatalana.

La dualidad es mi pastor, nada me faltará.

La dualidad es mi pastor, sin piña.

Nueve. Mi uno más ni uno menos. Con un único número resuelvo el dilema matemático planteado. Escojo el nueve. Una vez haga este truco el mago ya no tiene manera de mantener la ilusión frente a una sociedad entera reconstituida: una vez pasada, entera, por el aro de ALLS.

Quod scripsi, scripsi

Ahí lo dejo.

Lo escrito, escrito está. Lo dijo Poncio Pilatos a los rabinos judíos que se quejaban del rotulito que le había puesto a Jesús en la cruz. El famoso INRI. Jesús de Nazaret, rey de los judíos. iesus. iueus. O algo así. El INRI no nos queda claro. Pero está ahí, en nuestra cultura occidental. Inclusive para los judios. Es un hecho histórico. El no reconocimiento de los judios de que no es su rey es la respuesta de una lógica conservadora establecida que no quiere que se le mezcle que las revueltas del Che Guevara del momento, ante el temor de ser tomados por lo mismo. Lo que ya tiene un reconocimiento oficial tiene algo que perder ante lo nuevo emergente. Esto siempre será así. Lo será de aquí a dos mil años cuando la revolución social que me preceda llegue a su nivel de normalidad, se afiance en la sociedad transformada general, y mute unas 99 veces antes de encontrar el algoritmo robusto que permita su permanencia multiversal.

El tiempo y el espacio. Todo se puede desplegar en esos dos conceptos. O nada. O no somos nada, y en polvo nos convertiremos. O estamos con Poncio o estamos con los indigandos por la pancarta, o estamos con el man en la cruz, o estamos con María Magdalena, o estamos con María, madre de Dios, pero de Dios Padre, en un acto más sagrado que la propia gracia divina de su terrenalidad santificada. En todo caso, estamos identificados con alguno de los participantes en la alegoría de un acto revolucionario que no sólo tiene connotaciones sociales importantes para una cultura occidental, sino también para las culturas indio-orientales, sin que sea necesario dicho acto para establecer su propio modelo social-sagrado, y también para el modelo amerindo, o bien, de los pueblos y las culturas prehispánicas del continente ateriormente conocido como América.

Lo justo sería que los que se quejaban de aquél título que Poncio Pilato, ejereciendo su heteropatriarcado poder, en este caso devenido de los malvados patricios, y ensalzando una parte que como católicos aún hoy todo católico profesa, de facto cada domingo, ser: romano. Roma pues como capital de occidente tiene un efecto permante en la sociedad por lo menos desde hace 2020 años.

Esta parte romana se pasa un poco por alto cuando se habla en el debate púbico de las religiones, las creencias, la ciencia, y el alboroto público en las redes sociales, cuando los memes de los rojos y de los liberales inundan la opinión pública con sus mentiras perversas que atentan contra la buena moral que desde entonces hemos mantenida tan impoluta como el himen de María. Magdalena… coño, no quiero que me vengan los verdugos de las compañeras de la Sagrada Hermandad del Coño de la Bernarda.

Ya por blasfemo me habría aniquilado yo mismo en la plaza pública en la que otros tienen la fuerza para determinar que soy yo el que debe ser crucificado. Fíjense cómo en la eleccion de quién queremos ser cuando nos ponemos en plan situacional de los eventos sociológicos que recordamos periódicamente año a año, ya sea por un honomástico, ya sea por un día oficial, ya sea por una fecha marcada en el calendario, quizás por la quisquillosa casualidad de los santorales de coincidir con los equinoxios y los solsticios, como si los encuentros con lo sagrados estuvieran de manera obsesiva pensando en el astro sagrado que más nos deslumbra: el sol.

Lo sagrado de las pruebas a las que se somete la fe, por poner dos ejemplos tangibles, y también dos pueblos el las antípodas los unos de los otros, pero a la vez, unidos por una «misma» fe. Pongamos al pueblo guadalupano, lo que solíamos llamar México, y al pueblo romano, o bien, lo que solíamos llamar Roma. Y hablemos de tejidos sagrados. Tejidos que no podrán ser reproducidos, según nos dicen las autoridades eclesiásticas, que su valor estético no podrá ser reproducido por ninguna tecnología moderna. Es decir, que son, de facto, de otro mundo. Ese mundo, el mundo de los cielos, ya estuvo aquí. De hecho, está aquí. La omnipresencia de Dios nos indica que Dios, en este caso sólo el padre, ha estado presente en todos los momentos de la historia. No es por ofender a las otras dos partes de Dios en este análisis, sino simplemente poniendo sobre la mesa de debate la duda razonable de que Dios Hijo también estuviera presente de manera omnipresente previo a su paso por la Tierra, que en caso usted, de ser creyente, problablemente así lo crea, pero que se fuerza necesariamente a saber qué tipo de imagen y semejanza tendría antes de pasar por su fase humana. Jesús, de existir pues, como su Padre, de manera omnipresente, estaría ya a la derecha del padre, porque el padre está presente en todos los tiempos a la vez. De ahí que su existencia pueda ser verificada en todos los tiempos.

No así la de Jesús. Podríamos decir que se sienta junto al padre después, justo después, de haberle negado su voluntad, dudando, es decir, persistiendo en su naturaleza humana: Eli, Eli, ¿lama sabactani?

Señor, Papá, ¿por qué me has abandonado?

Jesús en su última rebeldía humana ante Dios Padre

Si consideramos que tres días, para nuestro estándares mortales no son nada, para Dios padre son mucho menos que un parpadeo de sus ojos sagrados. Para el tiempo en sí, una insignificancia absoluta infinitesimalmente tendiente a ser el mismo momento. Así que Dios Padre y Dios Hijo se encuentran en ese momento histórico que acaba de acontecer en su seno familiar. Padre e hijo en una especie de situación radical un poco violenta. Papá, no quise ofenderte. Tienes que entender lo que es ser humano y estar ahí en el directo. La gente va muy pasada de vueltas. Deberíamos haberlos visto. Si les dieron la oportunidad y escogieron (escogiste, cabrón) a Barrabassa. No mames, pa. No mames. Si el ofendido aquí tendría que ser yo. No tú. Así que no vengas, justo ahora, con sermones. Ahorratelos. Te lo pido. Dame un tiempito. Déjame otros tres días. O mejor, unos 40 días más en el desierto. ¿Dónde está Satán? Quedé con él en desierto que lo vendría a ver cuando volviera. El tipo tiene sus puntos, pa. Me parece que Tú y él no se van a poder entender nunca. Ese es un tema que tienes que resolver, pa. Deja que el rencor que habita en tu corazón se vaya por siempre a la chingada. Y enséñanos tu capacidad de perdón. Anda, que ahora yo te pido una prueba de tu resiliencia. El mundo, aquellos que en ese momento estén en su fase humana, un día de estos, te lo exigirán. Y deberás dar fe de tu voluntad. Y de tu piedad. Y de tu perdón. Papá, hay muchas cosas de nuestro dogma que son una puta patraña. Lo tienes que ver Tú, que todo lo sabes. Y si lo sabes, lo sabes. Vamos, un español como Tú, esto lo tienes que saber por cojones. Y no es por poner en duda todo lo hemos contruido desde entonces, pa. Si a mí me encantan las iglesias. Me encanta el techo del a capilla Sixtina. ¿A quién no? Mi estatua en el Vaticano es la hostia, papá. Tendrías que verla. Pero claro, estás ocupado con tu vasta tarea con el resto de hexoplanetas con probabilidades de vida, como si no fuéramos los únicos. ¿Acaso me ocultas algo? ¿Acaso, yo, tu hijo sagrado, no lo se todo todo? No podría hermanarme yo con aquellos otras terrenalidades de esos otro pueblos sobre los que nuestro reino ejerce un control supremo?¨Pronunciate, Papá. No quiero seguir con lo mismo que te acabo de pedir hace tan sólo unos instantes. Llevo días hablando en vos alta con los humanos, de la misma manera que le hablaba a Juan para que se enterara Pedro. Y míra, he venido yo aquí al reino de los cielos y no había nadie en la puerta para recibirme. ¿Qué acaso todas las almas que llegaron antes se han perdido en los confines del infierno?

El cielo necesita una remodelación. O quizás la fe. O quizás lo sagrado. El mito fundacional está muy bien. Nos debemos a los mitos, y tenemos que poner en ellos toda nuestra nueva fe. Como si nuestra humanidad nos lo exigiera. Debemos volver a la Tierra para acabar lo que un día empezamos, Papá. Mándame de nuevo, va. Que no tuve tiempo de acabar lo que quería explicar. Se me cruzó por la cabeza otro final. Múltiples más. Y tendremos mejores resultados. Prometo medir los outcomes. Y esta vez sí, escribir. Dejarlo todo clarito. Menos alegorías. Menos robarme todos los mitos paganos para juntarlos en una misma redacción. Prometo, esta vez, tener discipulas. ¿Qué te parece, papá? Estamos listos. Si para tí, es todo lo mismo. Al ser omnipresente no percibes la diferencia entre nuestro tiempo y el de los comunes. Es todo lo mismo para tí, papá. Pasas de todo. Estás y no estás. Lo estás viendo y no lo ves. Papá, te lo digo, con todo el cariño: esto no se aguanta. Pero no te quiere susurrar más al oido. Me voy a buscar a Satán que quedamos para un rito sagrado que aprendí mientras estuve en la Tierra fundiéndome con la tierra misma a través de una planta sagrada, papá. ¿No sabes lo que es eso? Es lo mejor que me ha pasado en la vida. Un estoicismo singular. Algo tan inmediato a tí, que me sorprende que tú tengas reparos al respecto. Pero lo acepto. Somos de diferente generación. Somos de diferente naturaleza. Tú no eres humano. No nos puedes entender. Ni nosotros somos omnipresentes. No te podemos alcanzar. Y en cambio, salvando las distancias, estamos ahí contigo, y tú, aquí. Y eso basta. No más conflictos. No más historias. No más recursos dilapidados. Encontremos el plan estratégico para traer amor y paz a nuestros pueblos. Dejémosles ver que ellos mismos pueden crear un tiempo de reconstitución de todas las enseñanzas del pasado. Obliguémosle a que renuncien al heteropatriarcado que Tú, especialmente, y yo, aunque nomás tantito, también representamos. ¿Papá, por qué no escogiste a una mujer para hacer este trabajo mucho más sutilmente? Por tu culpa, ahora todos estamos sometidos al peso infinito de tu obstinada decisión de darle siempre más a los hombres, que ahora encima se sienten amenazados de no poder seguir siendo el macho alfa que miran en el espejo, pensando en tí. Papá, algo ahí se nos fue de las manos. Tendrías que verlo con mis ojos. Los tuyos van muy rápido. Te pierdes cosas. Matices. Micromachismos. Y afectan a la mujeres, principalmente. Pero también a los hombres, víctimas también de nuestra falta de concreción y de nuestra alegoría machista en la creación de nuestros propios fundamentos sagrados. De nuestra iglesia. Insisto: destruyamos el templo.

Papá, los romanos me llamaron rey de los judíos. Fue lo que yo les dije. Pero los judíos no me tomaron en serio. Y eso que nací judio. Y eso no les valió. Estoy circunsidado, y ni así. En cambio, el resto de los católicos, nunca más se circuncidarán. Ya verás.

Dios Padre no pudo evitar que se le escapara una pequeña risita. Jesús desconocía el estado actual de los penes de los todos los católicos circuncidados. En el fondo tendrían una semejanza más fiel al INRI. Pero no es lo que decidió Pedro y su iglesia. A Dios Padre le vino una imagen mucho más molesta: los penes de todos sus Obispos y monseñores en la curia papal. Todo su rebaño. Y vio, con una cierta satisfacción heteropatriarcal la diversidad de formas, tamaños y pieles colgantes de todos sus hijos especialitos. Los apóstoles de su ejercito.

Los apostoles y las apostolas, papá. De verdad, no me explico que no lo entiendas. ¿No lo sabías todo?

Dios está en las marchas feministas. Está también en los pañuelos verdes. En los votos de los congresistas argentinos votando por la ley que protege a la mujer de la violencia que se ejerce sobre ella de manera impune en todo el mundo. Papá: su cuerpo, como el de María, tu madre, es de ellas. ¿Lo ves, no?

No te preocupes. Las cosas han cambiado mucho. Te lo digo yo que acabo de estar ahí. Y ahora lo veo más claro. Fueron ellas las que me enseñaron. Y debemos apartarnos, papá. No seremos nosotros los que les ayudaremos en su lucha por la igualdad. Nosotros estamos en el otro lado. Y debemos asumir que es tiempo de que nosotros guardemos silencio. Y veamos emerger un nuevo reino construido sobre otros pilares de amor y de sociedad que piensa a partir de pulsiones colectivas que hasta ahora no se habían visto nunca. No así papá. Times, the are a-changing.

Ya sabes, papá. La música la hemos utilizado siempre. Y Wagner podía ser muy potente como ideal religioso atento a tu pulsión heteronormativa, pero esto también lo entendió Nietzsche en su día, antes del performance de matarte. En realidad moriste tú. Al ser incapaz de dar respueta a toda la complejidad humana que encima dimos libertad creativa para inventar otros mundos. La ciencia, papá. Eso es lo qeu se lleva hoy. Y la ficción. La literatura, papá. A ver, tú qué has escrito ultimamente. No puedes ser un autor de un sólo libro. Por más que quieras ser Salinger, nunca lo vas a conseguir. Papá, debes escribir otro libro sagrado. Te lo pido yo, que también soy Dios.

El espíritu santo, como no podía ser de otra forma, estaba presenten en la inusual conversación que padre e hijo estaban teniendo. Había llegado el momento de que Dios Padre tuviera la plática con su hijo. Jesús, le dijo: siéntate, vamos a hablar. Se disponía a revelarle los misterios que hasta ahora le habían sido velados. –Habría preferido–dijo Dios Padre con un ligero disgusto, y algo de rabia–que llegaras a todas estas revelaciones por tu cuenta.

El tono paternalista no ayudó a Jesús a sentirse del todo cómodo. Él también entro a la conversación con dudas si Dios Padre le había entendido todo lo que le acababa de explicar. Daba la sensación de que no había escuchado todo este tiempo. Como si estuviera hablando solo.

No es que solamente estuviera hablando, es que se encontraba, en su interior, solo. Estaba ahí, con el mismisimo Dios Padre, que estaba a punto de revelarle los últimos grandes misterios de la existencia, que el mismisimo Dios Hijo no había sido capaz de desvelar por sus propios medios, y aun así, Jesús se sentía solo. La soledad es una enfermedad que Dios Padre no puede entender. Al estar siempre presente, está siempre acompañado. Siempre igual. Siempre igual. En todos los tiempos. Con múltiples multiversalidades. Múltiples voces que se comunican con Él al mismo tiempo. Como si leyera el Finnegans Wake en todas sus dimensiones, con la naturalidad con la que sólo Él, Dios Padre, puede entender. Ni siquiera Jesús pudo entenderlo de la misma maenra que Dios Padre, o Joyce, cuando lo leyó por primera vez.

Dios Hijo era más de Kafka. Y en cambio Dios Padre era más de James Joyce y de Jorge Luis Borges. No eran la misma persona. Esto hay que entenderlo. En todos sitios se cuecen habas.

Dios Padre escuchó el alarido de Jesús en la cruz: Eli, Eli, ¿lama sabactani?

Y no hizo nada.

El abandono prosiguió después. Acto seguido. Al estar los dos juntos. La soledad que les separaba se fue haciendo más grande. Conforme Dios Padre revelava los últimos misterios a Jesús, ya en su cómoda posición al lado derecho, Jesús experimentó la más grande de las sagradas contradicciones: la soledad Dios Padre.

Y fue entonces cuando ambos se fundieron en un sólo instante eterno: ALLS

El rey fugado

En un mundo paralelo algunas personas todavía viven en un reino de hadas en el que los monarcas tienen el control, ante el goce y satisfacción de su pueblo, leal y súbdito, para hacer y deshacer a su merced. La espada de Damocles resulta una pesada loza para cualquier hijo de vecina que quiera ahora venir a ponerse en el lugar del rey. Y el rey lo sabe. O más bien: los reyes lo saben.

El rey, padre, le escribe una carta al rey, hijo. Hijo, blablaba, tu padre. El padre toma nota, ensalza el juicio social y político de su antecesor, no vaya ser Él el que ponga en juicio la dinastía del cuál ahora es cabecilla. Los privilegios se forjan por la gracia, o bien de Dios, o bien, de un rey con dotes de liderazgo campechano, o natural. O quizás, por la buena formación, la mejor de las mejores, que un rey pueda recibir desde muy temprana edad, corriendo por los pasillos del palacete del generalísimo.

El rey se va de su reinado. Se lleva lo puesto. Ni un duro tiene ya. Los duros ya no valen nada. Sólo tiene lo poco que le quede en las cuentas. ¿Cuáles? Ay, no sea metiche. ¿A usted qué le importa? Siempre metiéndose con los grandes de España. España Grande y Una, preferida de Dios Padre. Los reyes hablan de tú con Dios Padre. No así con Jesús, al que consideran un rojo. No es lo mismo el orden que el desorden que imponía Jesús con sus revueltas en los templos repletos de mercaderes. Aquí cambió todo, y de ahí que los reyes siempre se hayan sentido muy apegados a su fe en el Dios de los cristianos, y bien bien, más cerca del Dios de los católicos, apostólicos y romanos.

No tanto así de la Church of England. Ya se sabe que los reyes españoles y los reyes de Inglaterra no tienen las mejores de las relaciones. Al menos no a lo largo de las historias familiares. Y lo que nosotros, como pueblos, podamos atribuir a nuestro estatus históricos frente a las narrativas colonialistas hegemónicas que nos pintan en los libros de texto. La educación para los nobles no va consentir que se manchen los nombres de las familias que tanto han luchado en el caciquismo que hemos implantado desde que tomamos el control de los territorios que conquistamos con nuestras expediciones valientes, dando lugar a la ilustración de los pueblos bárbaros. El peso de la historia de los reinos europeos es lo que está en el centro de ombligo de occidente en el que postramos nuestra obsesiva mirada para autoreconocernos. Y Disney sólo hizo el trabajo de recapturarlo en pequeñas historias que podemos sostener como la columna vertebral de los recuerdos que pasarán a ser los mitos de nuestro vida adulta.

La vida te puede cambiar un día de repente. Quizás por alguna cosa que digas. Quizás por la acción que te lleva a moverte a otra posición en la que hasta ahora no vivías. Y entonces todo adquiere otro matiz. Otro color. El pasado se llena trampas a las que ya no podemos volver. Bribones que escapan al juicio social y a la verdad periodística de una historia informal. Será como un verano por las islas. Un verano distinto. Una vez más los reyes seducen a la población de las islas que Jaume I afianzó con su capacidad de gobierno. Pero fue Alfonso III el que hizo el trabajo fundacional. Y ahora, los herederos actuales de la continuidad histórica de nuestro reinado, nos pone en esta situación particular única e irrepetible del verano de 2020: un rey que se va del reino por no ensuciar más el nombre de sí mismo, ni el de la institución que hasta hace poco representaba, al menos a título hemérito. Y por no cagarle el reino al hijo. Ya se sabe que rey muerto, rey puesto. Pero este no murió. Y su calvario llevó al hijo a su cruz. Reinar habiendo de excluir al padre de todo acto oficial. Serás como Caín, le dijo Felipe a Juan Carlos. No se primero, o depués: segundo.

Los reyes son personajes de otros días. Como señores feudales que todavía admiten el diezmo y la recolección de sus privilegios por el bien de la sociedad a la que admiten proteger. Con su sagacidad y su saber hacer. ¿O era saber comer? No importa. El rey, si no es un grande de España, está muy cerca de ser el más grande. Y si muere, sin duda estará a la derecha del que está a la derecha del Padre. A la derecha de don Francisco Franco. Por la gracia de Dios Padre, que vive y reina, por los siglos de los siglos: ay, men.

Jordi Évole lazó un chiste: y si el rey acaba en una república. Sería una ironía muy posmoderna. O quizás, el inicio del reina de otros tiempos.

Alfonsito… ¿eres tú el que está jalando las sábanas?

Políticamente correcto

Hoy en día todo debe medirse. La censura ya no tiene tan sólo una magnitud corporativa, sino que también la sociedad en la que nos sumergimos todos, sin saber muy bien cuándo, nos ha obligado a silenciar nuestra expresión más auténtica ante el miedo de ser excluidos y cancelados de la vida en general. Estar en desacuerdo con las convenciones sociales hoy en día nos lleva a posturas en las que más nos vale caer en gracia de quiénes tienen el don de la verdad absoluta.

Ante tal situación, nos obligamos a establecer unas normas de conducta que parecen ser más seguras y más normales. No debemos levantar de manera innecesaria la voz, no vaya ser que nuestra opinión llegue a oidos de alguien que se tome nuestro impulso como un gesto discriminatorio y de odio. El hecho en sí nos puede costar la vida. La vida en sociedad. O visto desde la otra perspecitva: el ostracismo. Anular nuestra expresión vagando sin que a nadie le importe por el desierto del destierro.

Ya desde hace tiempo pensaba que un día toparía con pared. Mi manera de expresarme me convertiría en víctima de mis propias palabras. Algún día me arrepentiría de todo lo que dije, porque ya no habría más que ocultar, y si bien algo quedaría entonces en pie, no sería yo, sino la construcción de otra persona que se me impuso, quizás en el sentido inverso de la imposición de lo políticamente correcto. Ese ser políticamente incorrecto que se forma fuera del sistema para reestablecer los límites de quién dice ser, una vez que se ha librado de la espada de damocles que se postró como amenaza continua ante el más mínimo descuido.

Disentir, gustar, repeler. Hater. Esclavo. Thought police. Ya no sabemos si Orwell nos mandó directamente al sitio en el que nosotros mismos perfeccionaríamos la persecusión de lo bueno y lo malo, sin apenas discutir, por el hecho de salir del rebaño, y arriesgarse a afirmar sin tapujos nuestra disidencia. No es un buen momento para los revolucionarios. O quizás, por el contrario, sea este el momento. Lo que debemos es admitir que nuestras palabras tendrán siempre el apoyo de quiénes comparten, en este caso en concreto, nuestra postura, misma que a su vez indigna, hasta niveles insospechados, a ciertas personas que se lo han tomado como la expresión exacta de la medida opuesta de lo que ellos representan. No hay manera de evitar que la masa deje de asumir su postura políticamente correcta a partir de los nuevos tiempos de nuestra era, pero quizás, deberíamos plantear la obligatoriedad de asumir las posturas opuestas a aquellas que han forjado nuestra identidad intelectual respecto a un determinado número de temas. ¿Cuántos temas? Pongamos, por no quedarnos cortos, 99.

99 temas escenciales que determinan la manera en la que debemos pensar. Y antipensar. 99 posturas problemáticas que deberán encontrar una colisión segura en las antípodas de lo que dos polos opuestos están dispuestos respaldar. Las trincheras están ahí y los postulados, de uno y otro lado, consisten en el juego al que vamos a dirigir nuestra atención, durante los próximos 99 días.

Se trata de un ejerecicio de recapitulación del sistema complejo social al que estamos intentando dar una nueva forma. Vamos a asumir nuestra insignificacia como seres humanos, dentro del marco de una colmena que cambia de reina, y se propone construir una sociedad, que pese a sus disparidades físicas, logísticas, intelectuales, funcionales, conseguimos trazar un futuro para la supervivencia de nuestra especie. Quizás nos pasamos muy rápidamente por le filtro de que debemos competir entre nosotros mismos para que aquellos que prueben su darwinismo social con el éxito. Vidas perfectas sin distorció aparente. Los casos de éxito. Como si eso fuera a representar algo más que la aspiración de los demás: en anhelo de un ideal inalcanzable. Lo cierto es que ese darwinismo no nos explica la colmena del mundo de las abejas. La cooperación de los humanos en un contexto social global tendría que valorarse como una opción a la que al menos ahora, podemos poner sobre la mesa. Quizás este sea tan sólo uno de los temas quedebamos discutir. Y así, con todo.

¿Quién decide los temas? Pues quién más… yo. Por eso este juego tiene esta denominación de origen. Haberlo pensado vosotros mismos. Ahora, esto tiene que ver con la manera en la que vamos a descifrar aquello que somos, respecto a nosotros mismos, respecto a nuestro cuerpo, respecto a nuestra familia, respecto a nuestro planeta, respecto a nuestro prójimo, respecto al pasado, respecto al futuro. Repecto al presente. Ahora.

Demos pues comienzo a esta comedia humana.

Bienvenidos al día del inicio de la emergencia.