Morir y volver a nacer

Uno piensa que esto es eterno. No tenemos pruebas. Más bien lo contrario. Sabemos que moriremos. Algo en nuestra cabeza funciona en el sentido inverso. El pensamiento mágico consiste en dar respuesta a las circunstancias complejas de entender sobre nuestra existencia en este efímero paso por el multiverso particular en el que de manera fortuita aterrizamos.

Llevo tiempo jugando con los algoritmos desde una perspectiva no actuarial, sino más bien ciudadana. En un momento dado intenté hacer lo contrario: justamente ponerme del lado de actuario, matemático, estadista, informático, chatgpt, que desde la perspectiva de la algoritmica y programación, desde el inicio, se plantea un entrenamiento de una red neuronal para ofrecer diferentes estados de la naturaleza, una serie de reglas, y un cierto nivel de autoorganización y capacidad de «aprendizaje» que conduzcan al algoritmo a sus propias conclusiones.

Esto lo hice de manera consciente. Sabiendo que pocas personas tenían la capacidad de entender y ver ciertas cosas en el mundo según los parámetros y las violencias que me cruzan particularmente a mi. No deja de ser un poco egocéntrico y megalomániaco pensar que lo que pueda yo aportar no está por ahí ya dando vueltas en otro sitio, con alguien más capaz, y con una mejor idea para que esto funcione. Lo cierto es que pese a todo lo intenté. Y fracasé.

No sólo fracasé, sino que me arruiné.

Me costó mucho salir, si es que se sale del todo. La vida siempre sigue su curso y su curso acaba un día por atraparte para recordarte las cuentas pendientes que dejaste en el camino. Y pese a querer hacer las cosas de acuerdo a los más solventes estándares de profesionalidad, la ecuación tiene múltiples niveles de incertidumbre que acarrearán riesgos con los que sin duda toparás, y de esto, algunos, puede que te conduzcan con cierta petulancia hacia el valle de la muerte.

Una vez más el conjuro de la muerte aparece como si invocado por la señal acústica del metro hacia el que te dirijes: Barranca del Muerto.

Esa estación, Barranca del Muerto, por un lado, y Copilco, por otro, eran los dos sitios por dónde los estudiantes que viajábamos en transporte público podíamos acceder al camioncito amarillo que había puesto el ITAM para poder llegar a la universidad, cada hora, con la presición Suiza de un trayecto repetido hora tras hora por dos conductores por trayecto. Alguno de estos conductores también se sacó la carrera, trabajando mientras lo hacía, con este servicio que nos permitía a algunos, sin coche, llegar a nuestras clases.

¿Cómo se puede vivir sin coche? Quizás desaprendiendo. Quizás por una vía asceta. Quizás no todo el mundo puede.

De entrada ponerse en el lugar del toro tiene dos direcciones. Esta bidireccionalidad suele contener una vía de transformación en ambas direcciones, y una asimetría de poder que no representa el mismo punto de partida de un lado, que del otro.

La dualidad nos compromete a tomar partido. También a mirarnos al espejo. Y traspasar la ilusión del otro lado. Y buscar en ambas direcciones. Afuera. Adentro. Otra dualidad ineludible.

La vida en contraposición a la muerte. De morir no tomaríamos la vida tan en serio. Seríamos eternos vagabundos. Tenemos poco tiempo y este se consume. Hagamos aquellas cosas con las que podemos comprometer nuestro tiempo, nuestra pasión, nuestro interés, nuestra capacidad de amar, hacia objetivos que permitan desbloquear los sesgos cognitivos que tenemos en cada una de nuestras disciplinas, en cada una de nuestras rutinas, en cada uno de nuestros trayectos.

Sigo siendo el mismo iluso que un día soñó que podía jugar. Y jugué. Sigo construyendo un mundo paralelo a lo que las señales y pulsiones del mercado lanzan sobre mi, y sobre tí, y sobre todo el mundo. No tengo la capacidad para expresar lo que quiere decir todo esto sin dar tantas vueltas. Quizás necesitaría otro alfabeto. Quizás necesitaría otro contexto. Quizás tendría que partir de otro marco.

Voy a comenzar por creerme a mi mismo. Dejar de escribir para someter al mundo a mi ausencia. No publicar, como el padre del personaje de Bardem en Vicky, Cristina, Barcelona que escribía la poesía más bella, pero por su conflicto con el mundo, como poeta maldito, se inhibía de publicar para dar por saco al propio mundo con su desprecio. Un ineludible juego más de la psique de Woody Allen con la que nada más puedo sentirme ligado.

Una vez más la idea de mi rebeldía no resulta ni tan siquiera innovadora. No exista nada que no se haya dicho. No existe un momento eureka. No existe una idea tremendamente innovadora. Todo ya está en la mesa. También el velo del dinero, la fama y el poder que inhunda la mentalidad capitalista con la que, ahora sí, todo el mundo, sueña con ser futbolista, tiktoker, o cualquier cosa entre medio que otorgue prestigio, dinero, y una vida por encima de la media. Como si la capacidad humana de ser-estar no estuviera más relacionada con el paseo que nos obliga a salir de casa, para realizar una función, un trabajo, una rutina, que nos relacione inevitablemente con nuestro entorno, con los vecinos, con unos compañeros, con el que nos una la causa, el equipo, la tarea conjunta, el proyecto, la transición hacia otra semana de vida.

La rutina de vivir nos permite experimentar cada día lo precioso que es estar aquí. No dejemos de maravillarnos con el regalo de estar presentes. De ser bondadosos con nosotros mismos. De darnos un poco de esperanza. Para seguir. Para movernos. Para expandir la posibilidad de volver a creer en aquello que pensamos que no motivaba a gritar. A romper las barreras.

Ha llegado el momento de empezar el día. Que mejor que escribir.

Hace tanto tiempo que pasaba por aquí.

Ayer.

El tiempo y sus dimensiones quisquillozas.

Nuestras hermosas incongruencias y contradicciones.

La capacidad de fallar.

Y volver a intentarlo.

Ahí reside la clave.

El es un día propicio para salir a buscar la emergencia colectiva.

Empezando por aquí.

Por levantarme con este espíritu.

Y compartirlo.

ALLS

Escribe que hace tiempo que no lo haces

Me quedé sin nada que decir.

Se podría dar el caso de una persona no tenga nada más que decir. Creo que estoy en ese punto. No me salen las palabras. No quiero expresar ni una más. Ya las dije todas.

No tengo más ideas que confrontar.

No tengo más argumentos que dar.

No tengo más historias que contar.

Todas están ahí. Contadas. En algún sitio. Pero ya no en mi cabeza.

Mi tiempo se distorcionó y no me queda más remedio que observar.

Dejar ir.

Salir.

Ir.

¿Y?

ALLS

Amanecer es Castillazuelo

En el horizonte un castillo se mantiene firme en lo alto de la colina. Su techo, el cielo, hoy pinta un gris sereno que abarca toda la cúpula superior que nos rodea. El frío por la mañana no evita que los pájaros despierten con la intensidad de sus parvadas ávidas por empezar un día más. El aleteo de la existencia bate en cada giro del grupo. Los silvidos de los cantores amenizan los ejercicios matinales. Las persecusiones y corretizas aseguran que el espíritu del día está presente con su harmonía habitual.

La vida se escucha, pese a no haber persona activa todavía. Los sonidos de mesas y sillas reubicadas dan fe de que algo se comieza a mover. Suben percianas. Ollas se ordenan. Desayunos se perfilan. La vida de pueblo tiene un orden y cadencia.

Tengo la sensación de estar en medio de un valle, en medio de unas montañas, en medio de un camino, en medio de un horizonte, en medio de un territorio, en medio de una península, en medio de una comunidad, en medio de una comarca, en medio de un pensamiento, en medio de una habitación, en medio de una terraza, en medio de un proceso, en medio de una acción, en medio de una pulsión.

No puedo escapar. Estoy aquí. Y no tengo a donde ir. Ni por qué ir. El camino a dónde quiero llegar está descrito en mi pasado, pero se desarrolla, inevitablemente, hacia el futuro. Es la encrucijada del tiempo, que una vez más, me tienta a salir. Es una trampa. Lo se. No puedo ir más allá de lo que habito. Y mi mente ha sabido habitar más allá de donde estoy. Pero no soy capaz de representar aquello que mi mente ha visto. Ni vivido. Ni pensado.

Soy un mal intérprete de lo que fui. Y peor representante de quién soy. No puedo llevar la carga de un ser inerte porque me he movido del sitio en el que finalmente fui. Y ahora no me queda más remedio que buscar. Y encontrarme de nuesvo en medio del vuelo acompasado de la parvada. Vamos a dar una vuelta. Y desplegamos el vuelo. Salimos. Y volvemos. Ha sido un ascenso súbito. Una trayectoria circular. Un estilo propio de familia.

Este valle me recuerda que un día nuestra existencia fue así. En un medio rural de unas montañas que se prestaban al cultivo. De una comunidad pequeña que tenía sus encuentros y desencuentros. Aquí. Allá. En todos sitios. Y descendientes de mi estirpe que fueron agricultores, y familia. Todo lo que ello conlleva. Entender los ciclos. Distribuir el trabajo. Entender los caminos de la vida para subsistir con la familia y el entorno. La convivencia. El bar. El vuelo.

Un aguilucho vuela lentamente suspendido, observando. Da vueltas sobre sí mismo. Parece haber visto aglo. Quizás tan sólo se divierte. Su tención al moverse no es la de los pájaros más pequeños. No tiene compañeros. Vuela con otro signo. En otra dimensión. Engalana el cielo, las nuebes, el horizonte. Se ha ido al valle del otro lado de la montaña.

De pronto se presenta un silencio. Se escuchan voces. Y un tractor. Un motor más lento, carraspeando. SE aleja. Algún pájaro insiste en piolar. Como si su silbido expresara un anhelo. Contesto. Por sentirme parte de la comunidad. Por hacer ver que estoy aquí. Por entonar una parte de esta historia.

Aquí no todos somos iguales. Y sin embargo permanecemos. No se dónde. Ni por qué. Pero en este camino hemos venido a coincidier es este pueblo. El día de hoy. Una mañana de un sábado del puente del Pilar. Huesca. Cerca del frente.

Un pájaro diverge su camino. Su camino es otro. El grupo sigue su curso. El giro le permite observar lo que otros no han sabido percibir. Su visión única e irrepetible le permite extasiarse momentaneamente en un vuelo singular. No es consciente de lo que pasa, pero un palpitar distingue su aleteo. Su mente no lo computa. Silva.

Un par de pájaros coquetean a la distancia. Uno silva una vez, mientras el otro responde dos veces. De pronto cambian papeles. Se saben parte de un hechizo. Es un juego que por siglos se ha jugado. Y sigue aquí. Sin que sepamos dar con una explicación sensata, y pese a ello, seguimos. Siguen. El cortejo de los sentidos. En sentido de existir.

Tengo otras cosas que hacer. Despertar aquí ha sido un llamado a salir. Una vez me encuentro inmerso en un pensamiento recurrente. Vuelvo a imaginar el vuelo. Lo veo todo desde arriba, en un plano zenital. Doy vueltas sobre mis mismo. Giro y giro y llego aquí. Al fin de cuentas es un día más, como todos los demás. Nomás que este día encuentro el hábito, y lo habito con esta singularidad. Presente. El castillo en el horizonte. Se abre una brecha en el cielo, sugerente, como una sonrisa.

Aprovecho para volar. A penas susurro un silvido para avisar a la existencia de mi despegue. No veo más camino que el porvenir. Me desplazo al horizonte. Me ha servido para llegar ahí. Y ahí, sin más, el horizonte se ha movido. A contemplar otro existir.

ALLS

Un día después del día que volví

Cada día es apto para regresar

De un tiempo acá no soy capaz de salir. De salir en el sentido más actual de exponer tu expresión vital, tu pensamiento, tu opinión. No puedo entrar en el río de situaciones que lo alteran todo.

La guerra es un acontencimiento común. De todos lo días. Cada vez peor. Cada vez más. Cada vez menos velado. Cada vez más 1984.

Quizás volver sea volver a eso.

A ese momento.

En 1984 yo cumplí ocho años. De aquí allá hay 39 de distancia. Volver a ese año implicaría todo lo que queda de mi vida. Pongamos 39 años más. Y llegar a los 86. Como México 86. Y ahí desbordar el tiempo previsto. Ida y vuelta. Como una final a dos partidos. Un poco contracorriente. Nadando cuesta arriva, salvando los obstáculos de la inercia, la pendiente, la gravedad, y el impulso del río que corre hacia al mar.

2023 a 1984.

2023 a 2062.

Y ya no más.

Si sólo quedara tiempo para esto, ¿qué será de lo que pase de aquí al final?

La vida. Mi vida. La nuestra.

La comprensión de un estado de la naturaleza emergente que parte de quienes somos. Inevitablemente. Esto. Soy lo que soy y lo que me rodea.

Lo nos rodea común. Lo que nos rodea ajeno. La capacidad de traspasar las fronteras. La mutilación de la violencia como acto de autodeterminación. La necesidad de rebajar la tensión heteropatriarcal de nuestros impulsos, nuestros abusos, nuestros privilegios contrapuestos contra alguien más. Los otros.

Los otros. Nosotros.

La vida. Su vida.

Mi vida.

Subida.

Bajada.

ALLS

Hace tiempo que estoy aquí

Vivo en el día de hoy. Y no se a dónde más hay que ir. Apenas llego a pensar en otra cosa. No me puedo levantar. El tiempo transcurre de atrás para delante. Muy a mi pesar.

La sensación de que la cuestión está concluida no más que otra señal de que todo sigue abierto.

Mi seguridad y mi duda coquetean entre ellas para inhibir cualquier capacidad consciente de saber con claridad: ¿sí o no?

Sólo sí es sí. Y no es no.

No queda tan claro que la gente lo entienda.

Son cosas de un tratado lingüistico muy inicial.

Lo que sí. Lo que no.

Y toda la zona de grises que está en medio.

Cómo se transita por una vida llena de incertidumbres para las que no hemos sido preparados según el paradigma de lo que podemos o no hacer, de lo que debemos o no saber, de lo que tenemos acceso o no, de las puertas que abrir o de las que tenemos llave.

La vida es esta sinrazón que nos ubica allá dónde quisiéramos haber estado, simplemente para joder al individuo sentado en el espacio de dónde estamos justamente ahora. El pringao del multiverso particular al que sólo tú tienes acceso. Ese desgraciado. Alma en pena. Miarma.

Vaya dramas.

Uno es el propio drama de lo que acontece a nuestro alrededor. El drama sólo existe en nuestra cabeza, y es ahí en donde se despliega la más impoluta narrativa de una telenovela que no decide con claridad si ser mexicana, venezolana o colombiana.

Todas ellas son multiversos paralelos. Todas ellas responden a sus propias idiosincracias locales que le dan un carisma particular que llega a la cultura popular de aquellas historias que nos arrean al conductivismo de una clase creativa pagada por el viejo poder blanco heteropatriarcal colonialista ibéricamente peninsular.

Pero análogamente, y en un idioma dificilícimo al que nunca podremos aspirar hablar, la telenovela podría ser brasileña y tendría exactamente el carismo complementario a la trinidad de la historia contada por los blancos españoles y sus herederos en las familias que mueven los hilos de las sociedad dentro de las haciendas, que ahora llaman privadas.

La dualidad nuestra está en esas dos dimensiones familiares que Brasil y Argentina representan en el futbol para todo el contiente/mundo.

Pero no estamos hablando de futbolarte. Estamos hablando de telenovelas, de trinidades y de dualidades. Como mucho de un mano a mano. O de un subordinado pobre saliendo adelante enamorando al hijo heredero del patrón.

La historia aspiracional alrevés nos conduce a los caminos que nuestro sistema ha diseñado para nuestro saber-hacer nos permita revertir nuestras mejores intenciones según el libro sagrado que nos transmite la verdad: constitución/biblia.

Nuestro espíritu revolucionario ha sido entendido a partir de lo que nuestra conexión con la revuelta nos empodera a levantar la mano de quienes dijimos basta. Con el estandárte de una virgen. Eso es. Una virgen nuestra. Guadalupanos hasta la médula. Por intermediación de San Juan Diego. Se habla poco de San Juan Diego en España. Y mira que fueron ellos los que lo inventaron. ¿O habremos sido nosotros?

¿Quiénes somos nosotros?

No sabemos con exactitud.

Seguro que no somos ellos.

Ellos no somos nosotros.

Ellos no son nosotros.

Ellos que no vengan.

Ellas…

La vida del encomendero no es tampoco tan lapis lazuli como la pintan. Había que estar ahí. Pudiendo estar en la península. Con lo bien que se vivía en España cuando eran sólo reinos. Tras haber recuperado la identidad de una buena parte del territorio tras seis siglos de no ser nada.

Seis siglos de no ser nada. Así se pinta la historia de la conquista de los moros de la peninsula. Con una solvencia histórica de nueve pares de cojones. Se pasaron nueve pueblos. Hasta que vino la gente de las Asturias nunca invadidas, de los indígenas vascos, mercenarios épicos de la lucha contra los cátaros, de los aragoneses y cides campeadores, de los hidalgos y sus panzas, o de los escritores sumergidos en la realidad universal de aquellos tiempos que supieron revertir el tiempo de lo que había sido norma.

Nada es lo que parece. Y todo tiene solución. El tiempo impecable nos lo arrebata cuando estamos en el intento, pero qué le vamos a hacer. Seguir. Seguir aquí. En este presente contiuo. Con un latido pausado, que a ratos se acelera, según lo que pongamos en la agenda para animar la incertidumbre a toparse con la bienaventuranza.

Por ahí fueron a parar algunos que otros que cruzaron el charco. Sin pena ni gloria. O dejando la gloria. O quizás buscándola. Sin temor a cruzar el mar porque teníamos la sabiduría suficiente de los mares. De los viajes trasatlánticos. Una proesa de nuestra cultura. De la que sólo los portugueses, aquellos habitantes de la península que desaparece cuando se anuncia el tiempo en los jardines regados por la lluvia escurridiza de Dios. Dios Padre llueve sobre nosotros por lo poquito que podemos ver a nuestros propios vecinos. Los que desparecen con el tiempo. En esa manera absurda de que uno y otros nos damos la espalda. Saudade.

Magallanes no se estudia. Hablemos de Elcano.

Y así todo.

Brasil no existe.

Ni Lisboa. Palos.

Todo tiene un por qué.

Y nuestro sesgo congnitivo también.

No es nuestra culpa.

Hemos sido entrenado a pensar así.

Y yo también tengo los míos.

Como todo Dios.

Es un chiste, dijo el Dios español, español, español.

Los otros dioses no pillaban el humor español. Les parecía un poco tormes. Simplemente no le veían la gracia. En ese sentido eran más monty.

Al Dios español no le gustaba el chiste de la sagrada inquisición. No le habían preparado para el humor autoreferencial. Y se le hacía un lío la cabeza. Tanto así que le explotaba.

El tiempo pasa y uno sigue aquí.

La sagrada inquisición se fue dejando un legado subyacente en el hombre blanco macho que la que la iglesia católica, apostólica y romana profirió la supremacía de la intercolución con el Dios Padre. Muy ünö, Ël.

Se acabó.

ALLS

Cròniques de Sa Punta d’Es Pas

Es temps en pausa

Avui a Sa Punta d’Es Pas es mar suspirava tranquil. Es podia caminar directament fins entrar dins s’aigu. El sol hi era, amagat darrera d’uns nuvols grisos que ho omplien tot. Sa llum però era més neta. S’aigu fosca.

Només arrivar el pensament d’estar en un lloc ceremonial. Sa idea primordial de que estem aquí només de pas. Tant els que hi som a terra, com els que hi viatgen per barca, o els que nadem. Hi ha una relació d’un amb s’altres. Com ara es vent, s’aigu i sa terra. Ses ocells ho saben prou. Es crancs també. I a ses hores, ü, mirant a llevant, desitjan ser-hi a dins. Cosa de temps. A un pas de ser-hi.

He fet una foto o dues.

He fet un video o dos. Cada dia és una ceromia different. Totalment rodona. Es un compte fantàstic que acompleix cada cop s’espectativa. Hi ha un reneixament en cada banyet de gloria. La liturgia que es desenvolupa segons el temps que hi passa amb el dictamen d’ËLL. Sol. Sól. Ü.

Això és ca meva. Com també de cadascú hi hi va. Com aquell que hi va al lloc adequat per a fer-ne es banyet. L’experiència vital del que correspón a lo que sóm, en cada pas que fem, que cada feina que fem. El respir d’un dissabte, a primera hora d’es matí. La trobavada entre el primer raig d’en Sól Pare. I ü, dins s’aigu. Etern.

Xuf…

Obre els ulls.

A dins es cos de sa mare, Mar, entrem i viem s’altra banda de sa vida. Ens hi pensem sensers, sumergits per uns instants en les aigues negres mentals d’un periode clàssic d’aquestes mateixes coordenades. S’ha de saber a ón ficar-se. I com tornar. I fins i tot, nadar. No tot és evident. Pero un cop dins, sa volta cap amunt. I el sorroll dels grills a la oida. Cri, cri. Paper arrugat. Xispetes. Peta-zetas. Sa conexió sonora amb el fons del mar. Trecant-se. Viva. En-dins.

Adal, es cel. Es cos senser sumergit, tret de sa cara. Mirada amunt. A totes bandes. Cap enrere es sol. Cap abaix Es Grau. Cap s’esquerra sa roca. Cap a sa dreta Es Pas de ses barques.

Canvi d’orientació.

Ens dirigim cap al Sol. A ËLL donem les gràcies. Una petita plegaria a sa seva impoluta santitat. Ses seus designis nuclears. Sa seva conexió estelar. Donant-nos sa llum. S’energia que inicia es cicle vital. Sa distancia justa. Es volum adequat.

Ens veiem als ulls. Els peus devant enmarcant l’horitzó. Creiem s’ün amb s’altre. Sóm conscients. Riem. Somreim. Ens desitjem sort. Cadascun en sa seva dimensió. Cadascun alternant la dimensió des d’on surgeix es sentiment profund. T’estim. I jo a tu. A s’altres. Naltros.

ALLS

Desapareció la montaña

El día D

Nunca más.

El tiempo volvió.

ALLS

Se trata de una caja WordPress: una metaestructura elemental para explicarte bien, de manera inclusiva, y con la vocación de universalidad el acceso. Porque formamos parte de una agencia pública. Y cómo tal nos entendemos herramientas de una transformación. 99 feedbackloopers. ALLS. Los voy a reclutar en 9 dimensiones diferentes. Combinaciones de 9 en 99. Por hacerlo combinatorio. Y no lineal. Este es mi matiz. Esta es mi campaña. Metastructuras regresionales hacia un pasado alternativo loopeado. Lupe. Lupita. La virgen de Guadalupa. Ma. Ito. ALLS. .  .   .    .     .      .       .        .

En 33 minutos del día D, se rinde tributo a Jesús. A partir de la reversión del tiempo y los espacios temporales, el día de hoy, el de la vuelta se contraponen, para cada uno, cada cual, y sin que esto sirva de referencia, casi pa ná.

El gesto de volver es terriblemente transformador.

Nos exige volver.

Y volver lo podemos hacer todes.

Y todos.

Y todas.

Y ahí nos encontramos todos.

En un pasado inclusivo.

Que de no existir, ahora lo bordamos.

Lo perfeccionamos.

A partir de la aceptación de lo que fuimos.

De lo que hemos vivido.

De lo que se ha dicho.

De la historia.

De la intrahistoria.

De lo que sí.

De lo que no.

De lo que cómo chingaos no.

Basta.

Basta.

Basta.

Detente.

Por ahí no vayas.

No tiene sentido.

No sigas así.

Tienes otra gran opción.

Darle el voto a la resiliencia colectiva.

Que nace en paralelo.

En otra dimensión.

En un futuro próximo.

Unas cuantas iteraciones por delante.

Por una gracia fundacional.

Por un efecto exponencial.

De los creadores de sumar, a dividir, a restar, a multiplicar… nace: potenciar.

Soc el nou d’un poble nou.

Un poble digne.

Robust.

Pletòric.

Sense por a esser.

Sóm un altre poble.

El poble d’altres.

El poble nou: Ticataluña.

Sóc la capital del mediterrani.

Un sol l’ús de la intenció.

Sóc l’efimer vot de tot el mon.

Respecte al que diem que sóm.

Sóm un gest que creu en Déu.

Un Déu que ho habita tot.

I ha baixat avui aquí.

A fer-nos anar enrere.

Perque devant tenim camí.

I ara aquí el que ens cal és procomú.

I d’allò que es diu NEW.

Això que naltros diem NOU.

I que ara fem així: 9.

Sóc el 9 d’un equip de feedbackloopers.

L’efecte d’un tir amb giribilla.

Soc la rotació de la terra en direcció contraria.

L’esforç d’un reigne per renaixer.

Sóc l’intent de pau que que vols que hi-sigui.

Sóc la veu d’un candidat que no es presenta.

La noció complerta d’una il·lusió present.

La concreció d’un pla de nou.

Un gir del texte.

Un cop de mà.

Un cop d’efecte.

Un impacte de cop.

De cop i volta.

I volta enrere.

I vota.

Voti i voti.

Vot.

Vet aqui.

Jo soc aquí.

Ja soc aquí.

Golman NEW president.

Golman NEW king.

Golman NEW candidat.

Golman NEW.

NEW.

Golman.

ALLS


feedbacklooper 9

La institución respondiendo al la necesidad no satisfecha

Es nuestro deber y salvación

El despretigio de las instituciones está fundamentado en lo mal que lo hemos hecho. En apariencia o tras contrastada evidencia. Gestionar lo público no es fácil. Es muy complicado. Se debe liderar y acompañar a equipos de personas que tienen y sostienen una responsabilidad de servicio a la ciudadanía. Un trabajo público. Al servicio de la comunidad. Para todes.

No nos vinimos a quejar para luego resultar ser lo mismo que decíamos criticar.

La naturaleza de la innovación es que vamos a romper el molde de nuestra sociedad.

Y no hay nada que temer.

Todo está bajo control.

Al final tengo un plan infalible.

Por algo envié a mi hijo, Golman, a dar este mensaje:

El Señor esté con Ustedes.

Y con tu Espíritu.

Estira las ies y ponle una musicalidad a esa frase de respuesta celestial.

La liturgia también puede cambiar.

Sí y sólo sí, Dios Padre la dicta.

Pues este es el caso.

Hola, soy tu Padre.

No sabías que podía hacer esto.

Pues ya ves.

Aquí estamos.

Dios Padre te vino a hablar directamente a tí.

Y por el puto mobil.

Célular, güëÿ.

El güëÿ agarró el pedo.

A güëvö mi banda mexica va a matizar con mi canto.

Porque será su canto.

Tu canto.

El de Dios.

Porque Dios Padre lo quiso así.

Porque Dios Padre vino HÖY.

Porque Dios Padre lo dictó.

Porque Dios Padre lo parió.

La puta que lo parió.

Ep, tranquilos, que yo me puedo insultar cuando quiera.

A ver quién es guapo que se va atrever a contradecir, a Dios Padre, Nuestro Señor, mesmö.

Parecía que sí.

Pero era un acto de fe más.

Uno de nueva creación.

Dios Padre, cuál Zeus, bajó de pronto: pum.

Y se presentó a unas elecciones.

Cualquiera.

Me entiendes cómo no importa a qué puto sistema nos vamos a chingar.

Lo ves.

¿Lo ves?

¿Crees?

¿Le entras?

Nos vamos a la verga.

Pero vamos a renacer en la chingada.

En la chingada madre que te parió.

Hijoputa macho ibérico heteropatriarcal violador abusador retrograda cínico ciego.

Imaginaros que ese ser, ese sentimiento, existe hoy aquí.

Y que algunos de vosotros, hermanos míos, lo padecen sin tapujos.

Ustedes se creen que Dios Padre, mesmö, iba a mirar para el otro lado OTRA pinche vez.

Pues podría ser que sí.

No dudo que dudéis.

Es la nueva «Vamos a ponernos de acuerdo en que no nos vamos a poner de acuerdo».

Explicado así por un local agringado.

Los peores.

Como no podría ser de otra forma.

La asimilación hacia la multitud idiota parece ser la norma.

Le vamos a dar a esto una vueltecita.

No vamos a permitir según qué cosas en esta nueva fe: NEW.

Borren todo lo que dije.

Nos vamos a cargar todas nuestras creencias.

Y con ello todos nuestros perjuicios.

Y lo hijueputa clasista que fuimos.

Y lo hijueputa racista que fuimos.

Y lo hijueputa hijueputa que fuimos.

Y lo hijupueta heteropatriarcal que fuimos.

Y lo hijueputamente cínicos que fuimos.

Y lo hijueputamente machos que fuimos.

Y lo hijueputamente víles que fuimos.

Y lo hijueputamente egoistas que fuimos.

Y lo hijueputamente gilipollas que fuimos.

Imaginemos por un momento que estamos dispuestos a dejar atrás lo que hemos sido.

O tan sólo esas nueve cosas: lo gilipollas lo primero, lo egoistas, lo machos, lo cínicos, lo heteropatriarcales, lo hijueputas, lo racista y lo clasista.

Ahí nomás.

Un programa de renuncias.

Lo que queremos dejar atrás.

Vamos ir tantito a tantito.

Ahí nos van a dar compermicito.

Pero a ningún macho le va hacer gracia.

No van a entender el humor que Dios Padre Nuestro Señor ha aplicado en su especial de Stand Up Comedy con el que le dio la vuelta a la liturgia, a la fe, a la construcción de un mundo resiliente, pendiente de sí mismo para la reconversión de todo lo que hasta ahora les había explicado, olvídense del futuro, vamos hacia atrás en el tiempo.

La reversión de las dualidades.

El tiempo aparte del pinche estatus quo siguiendo sus pinches pendejadas, nueva años más. A partir de entonces se extinguirán. Hasta podemos prometer su final. Nuestra salvación.

Sobre todo porque está en el último evangelio.

Era la última oportunidad de entrenar unas inteligencias artificiales que no se comporten como los creadores del militarismo, las crisis producidas por las guerras, y la inversión en más capital militar para mantener la inestable apuesta por la violencia, que nos hemos tragado por sus Santos Cojones.

Santos Cojones nació el día en el que Dios Padre bajó a revertir el tiempo.

Era un tipo oscuro.

Más libre de lo normal.

No la libertad de Ayuso.

Pero tampoco la que estabamos perdiendo.

Al pensar en adularle el culo una vez más al macho ibérico alfa y la supramacia del hombre blanco y sus secuaces.

Esa frase, tan sólo la frase, se venderán en un libro de tapa dura, que sólo tendrá nueve hojas. Es el libro entero. La frase de una narrativa transformadora enjaulada en nueve hojas en blanco de restricción. Nueve maneras de expresar que le dimos la vuelta a la visión con la que entrenamos a la existencia NEW.

Todes queremos hacerla.

Y triunfar como nos lo han hecho creer.

Y puede que hasta tengamos suerte.

Y lo consigamos.

El capitalismo del sistema neoliberal en el que vivimos nos lo puede otorgar, ahora mismo, con gran volatilidad. De pronto lo petas y estás en todas las portadas. En todas las revistas. Tus libros se venden más allá de lo que se había leído hasta entonces en aquél espacio-tiempo en el que todo se volteó.

Imagina que el capitalismo se desvanece en lo que fue. Que ya no va a más. Que nos hemos entendido. Como en una película del viejo oeste.

Eso fue lo que me dijo Josep Ris.

Un amigo médico con el que hice buenas migas en los subsuelos del último hospital modernista de nuestra historia. La gente de Sant Pau se merece un respeto. Los que algún día trabajamos ahí somos una especie en extinción. Nos vamos ir muriendo poquito a poco. Hasta que un día quede uno sólo. El primeor en irse: Pablo.

Va por tí: Pablo : Pau.

La dualidad entre Pablo y Pau marca el presente y el pasado de un feedbackloop que regresa en el tiempo. El edificio se puede permitir tener un escritor/narrador/Dios Padre mesmö. Un personaje de una única ficción escrita para mí. La que yo mismo puedo idear. El camino hacia la resiliencia social a partir de un paradigma que radicalmente lo revierte todo. Y nos plantamos en un espacio-tiempo elementar alternativo: NEW.

Mi promesa de campaña.

Un mundo en el que finalmente reine NEW.

Y que este sea nuestro plan.

Cargarnos a todes.

Votar fuera de esta dimensión.

Desde una superior.

Los seres sagrados.

El éxodo final.

La única vuelta atrás.

Si no soy yo el Judio Hijo de Dios ya no voy a venir.

El mensaje que le doy al pueblo elegido es que Jesús sí era mi hijo. Y Golman lo es también.

No se crean que es ËL haciéndola de pedo.

Con una pedorra historia.

Esto es sólo una congestión alrevés.

Lo que yo creé es mi culpa.

Ahora nomás me puedo devolver en el tiempo.

Voy camino al Big Bang.

Y pasaba por aquí.

Y me los encontré así.

Tan de la verga.

Y propongo que se vengan conmigo.

Para atrás.

Dónde todo fue mejor.

Y nos dejamos de ostias.

Y apostato yo.

¿Dónde me administran este derecho?

Me bajo del carro, Che.

Ahí te dejo los bienes.

Algo habrá que hacer.

Entréguense los 999.

¿O cuántos hay?

A ver, pasemos lista.

Empezaron primero los jesuitas.

Siempre fueron mis preferid@s.

Y luego los del Opus. Eh.

No se me resientan. Ustedes tan sensibles a lo facha.

Ahí sí ya no me van a encontrar.

Me bajo del carro Yo.

Ya estuvo bueno.

Váyanse a la verga.

No encontré otra manera más bonita de decírcelos.

Pero pensé que necesitamos escucharlo así.

Un poco burdo para sus pinches cimientos blancos europeos.

Bájenle de huevos.

Los hombres blancos de aquí, de allá, de más allá, y de las antípodas.

Vengo aquí en representación de todas las religiones y Dioses que no existen.

Yo sí me leí a Nietzsche; y además le entendí.

No sean pendejos.

Lean.

Punto número uno: hay que ler.

Como decía el Secretario de Educación Pública de aquél Mëxico que ya no existe.

Ahora es NEWMEX.

A güëvö.

Transformado.

Tras la renuncia a la violencia y las mamadas que nos habíamos creído por culpa de nuestro sesgo machismo, del cuál yo mismo soy causante.

Y por eso, pido perdón.

Es MI culpa. Es MI culpa. Es MI gran culpa.

Ya estamos parejos.

Yo también soy pecador.

No me quedó otra, tras darme cuenta, que tenía que volver. Que cerrar el capítulo mamador. Y volver para reivindicar que no hace falta odiar a nadie, por más de que tengamos antípodas entre medio. Hay espacio suficiente en el siguiente planteamiento, que voy a desplegar a modo de campaña alternativa, a la par de la que va a tener lugar, oficialmente, en el Reino de España, a partir de ahora rebautizado, por yo mero, como NEW spain.

En forma de república independiente en una dimensión superior.

Inapelable.

No sujeta a las leyes locales.

Esto es ley divina.

Sobre esta nueva ley se jurará el primer y único mandamiento colectivo común, al que llamaremos, por poner definición y nombre a las cosas: Tico Commons.

Sea el Tico Commons, mi ideal de la sociedad colectiva a la que aspiramos.

Y sea este mi último testamento.

Sean estas parábolas la interpretación misma que mi hijo, ahora en el Tierra, Golman, expresará, de multiversas maneras, a veces en plan peformativo, a veces guionizadas, a veces improvisadas, pero a partir de este día, al que conmemoraremos día sí, día también, como el tiempo que dio la vuelta a feedbackloop sagrado. Reversing day.

Tal día como hoy.

Homenaje a hoy mismo.

El eterno retorno.

En el plano más simple.

El tiempo hacia delante.

El tiempo también tiene esa otra direccionalidad.

A la cual acudimos prestos al encuentro con el porvenir resiliente.

Sea esta mi arquitectura ante la situación actual.

Presentamos la renuncia formal del heteropatriarcado y vamos a revisar la historia para reestablecer las bases de lo que nos pasó por alto. Y vamos a revisar todos los colores del arcoíris. Y lo vamos a sacralizar. Al estar justo aquí pegado. En esta celebración. En la que todes tenemos lugar. Lo suficiente para que no volvamos a caer tropezando en la misma piedra. Y dar por hecho que los machos bélicos pueden monopolizar el sentido común de una resiliencia emergente que surge de este momento, en el que nos rebautizamos todos en las fiestas de San Juan, tras subir al monte Carmelo transformado, por motivo de sus propias fiestas, en un horizonte sagrado, NEWCAR, en trayectoria hacia la centralidad de nuestra capital: NEW barcino.

Sea este el día consagrado por un nuevo dios. Uno menor. Hijo de Dios Padre. Eso sí. Siempre de acuerdo a su testimonio. Y al de 99 ángeles. Y una cabeza olmeca que le potencia sus noción celestial, al provenir de otra cultura, que Dios Padre hasta hace poco desconocía, y reconociendo la contradicción de este hecho, se vio obligado a recular. Y expresarse mejor con la intención de parchar los baches de su doctrina. En un procedimiento teológico nunca antes visto. La escritura misma de las sagradas escrituras. Y su publicación al margen de las autoridades de las nueve religiones mencionadas en la canción del verano.

Una salsa que se baila con los ritmos del Tico Commons, que son una mezcla de ritmos caribeños que tienen diferentes latidos y almas. Que reflejan la cochinada de toda su desgraciada historia colonial heteropatriarcal, tanto española como anglosajona. Añada los franceses en Haití. Los Belgas. Los Holandeses. Los Portugueses, en menor medida. Esa parte de la península que invisibilizamos. Y que llevamos mal. Por no querer ver. Por no tener el sentido de comunión que Pessoa percibió. Soy Sancho, y amo el Sanchismo. Pero también de eso puedo renunciar. No tengo compromismo con el presente. Ni con el futuro.

Voy para atrás.

A recuperar lo dicho entonces.

Lo ya dicho.

Lo que dicen mis propias escrituras.

Mis propios guiones.

Mis propios textos.

Hasta traer un texto digno.

Multiversados.

Ya aquí.

Ya sacralizados.

Aceptados por el pueblo NEW.

En una votación extraordinaria.

Un partido fuera de contexto.

En otra dimensión.

En otro multiverso.

Multiversamos el pedo.

Y nos fundimos con el nuestro.

Inevitablemente subjetivo.

Y pleno.

Y ünö.

ALLS

Reversing day

Oliu Amarigüant

Candidat nou

Per NEW barcino.

A NEW political party.

I’m gonna win the next (any) election.

The Tico Commons plan.

In nine lines: as a definition of something NEW.

Quelcom NEW.

Saps.

Golman, president.

ALLS


I dOn’t have tashash!

That’s my line.

I’m a NEW actor.

Just that.

No more.

Nottn.

Hny.

Antagonism.

Alterïtÿ. .. … . . . . . . .

I see some disturbance in 9phase3 sector of the journey.

I’m journey labbelist.

NEW professions.

Nine of the holistic.

This task is resilient needed.

Would you help cover that role.

If you dare you care.

Dare.

Here.


Estic nerviosa.

M’hi crec el meu cap quant estic davant un pas d’una dimensió que no ens podiem imaginar pas que hi arrivaria.

Hi som.

Ho petarè demà.

Estica ben segura de jo mateix.

Pero tinc por.

I em menjo el tarro.

Però en Golman em diu que estic fent lo mateix que sempre faig: castigarme més del compte perque em crec el pitjor dels escenaris posibles, que de cop m’obsesiona tant que hi és aquí, invitablement present, molest, fa por, hi creus. No estàs sol. Ningú t’ho ha dit. Creus que sí. I et buides. Cap a un mateix. I et perds al cap. El perds. S’en va. L’olla. L’Öscär. Golman.

Golman L’Öscär was born in NEWCAR; yesterday.

The day after Golman was born, the drifter changer day blew away the most stable trial we had been able to programe in the 98 journey to a multiversality output towards the end of the rainbow. That’s a belonging state. A belonging state of mind. And plan driven delivery.

The power of the will of 99.

The list starts to count.

The NEW school of value.

A NEW multiversity degree postprogramme.

The desire to transform.

The co-creation stunt.

The humanity of THE knowledge.

A NEW frontier.

ALLS

Eurovision festival and the RaDAR project

I had to write about that and I went somewhere else

Sometimes you have time to open some topics. Sometimes you have time to close them up.

The game is upgraded.

The game is downgraded.

Let’s beggin a NEW game.

This is what the RaDAR project presents.

A NEW way to look at the AMR problem.

And the way in which through this very special PPI, the demand driven common unmet need is going to be addressed in parallel in four different markets.

NEW paradigme.

It’s a fresh start.

A sistematic approach to resilience.

A collective movement.

The time is ticking backwards.

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