Se ve que las fronteras son los terriotrios más permeables de toda una geografía. El recorrido desde la centralidad de una capital hasta las fronteras permeables, más allá de la arbitraria línea que se inventó un día en el mapa, y que de alguna manera quedó reflejada en terreno según los cálculos topográficos y el diseño de barda, si es que tan sólo esta era necesaria.
Las personas, las comunidades, los pueblos, las costumbres y las lenguas viajan de un lado a otro sin tener acaso en cuenta la línia divisoria entre ambos lados. La medida exacta existe, pero también existe la desviación estándar hacia ambos lados de la frontera, que delimita un área de fusión en el que las reglas se difuminan las unas a las otras, como la ola del mar que se abraza con la arena que moja.
Cada palpitación es un ir venir entre el ventriculo que expulsa con cada señal electrica la sangre que recorre el trayecto desde la centralidad cardiovascular hasta el punto más lejano, en la punta del meñique, tanto de pie como de la mano, se el izquierdo o la derecha.
Hay dos dimensiones de esta viaje. Desde la frontera hasta el centro, o desde las capitales hasta la frontera, según desde el lado en el que se mire. Yo, por mi parte, habito un sitio capital y frontera, cuya límite es el mar, a pesar de vivir en la montaña. El mar lo veo a lo lejos, pero está presente en este lado del límite. Y en cambio la frontera a la que este viaje hace referencia está en otra dimensión, en cuyo caso, parto desde la centralidad de una capital, que también lo es respecto a todo el mediterráneo. Otra dimensión más allá, que ya van tres.
No obstante, sin nombrar la capital o la franja a la que esta particular historia hace referencia, todas las epidermis representan esa parte del organo más oculto de nuestra geometría: la piel. La piel también es frontera. Y de hecho, como órgano, es el territorio más amplio comparado en resto. Y casi ni nos damos cuenta. Casi ni lo nombramos, al estar en todos lados, y al no tener el volumen definido y particular del resto de las geometrías de los organos que nos definien fragmetados, como partes de un todo al cual nuestra mente busca un sentido, en todo momento, en cada pálpito.
Son pocas las veces que podemos ir de adentro afuera y volver. Y hoy es uno de ellos. Al menos en esta lectura, pero también, en mi caso particular, por el viaje que vamos a emprender desde Barcelona hasta la Fraga. La capital del mediterraneo, que una vez nombrada poco hemos tenido que explicar en el contexto de la creación de una cultura mediterranea que se explica así misma a partir de las personas que la habitan. Y no a partir de los territorios que se fragmentan en las tensiones inmobiliarias de los terratenientes y los amos del cortijo.
Es culpa mía.
El peso de la religión católica nos lleva a pensar en términos de culpa de manera reiterada. No podemos evitarlo. Y en este caso en particular la dimensión del caos actual se presenta como un punto de inflexión el mundo al borde del abismo. La misma sensación existencial de desazón que en su día me llevaron a pensar más allá de los márgenes de mis fronteras. Más allá de la geografía a la que podía referenciar mi historia. Más allá de la geometría de dos o tres dimensiones de los órganos que coexisten en el plano accesible de las herramientas que manejo.
La geometría de la incertidumbre es aquella que al menos me permite deambular entre planos que se presentan en dimensiones que mi mente no concibe anclar, al no contar con el instrumento preciso para hacer dicha observación. Mi capacidad matemática no llega a los confines de las fronteras del conocimiento al que podríamos abordar para esclarecer algunos aspectos del diseño funcional de las excursiones espaciales a las tendría sentido asistir, como especie, como humanidad, más allá de las pervertidas narrativas del hombre (man) en búsqueda de la conquista de nuevos territorios de explotación. La tensión de la manosfera de las élites reconvertidas en techno-bros haciendo la genuflexiones de ida y vuelta a los viejos pilares del poder, la avaricia, y el dinero entre los mismos mecanismos de antaño que sujetan el poder para unos pocos. El acto de magia del dinero. La máquina que lo «produce» y las reglas del juego que pervierten las razones por las que pensamos que «hemos» ido a una guerra. Las consecuencias de las decisiones de quienes al mando del poder, en términos de influencia y megalomanía de dos que miden sus miembros en público, hacen de esta machosfera un sitio inhabitable. Basta. Basta. Basta.
El tránsito del centro a la frontera de una geometría NEW. La narrativa que sostiene la concepción de una geometría que se plasme sobre los cimientos de otra cosa. Por ir un poco más allá de lo que hasta ahora la geometría actual nos ha aportado. Y en todo este trayecto, hagamos un esfuerzo por ir y venir con el espíritu de convivir con el otro, más allá del individuo en particular, en el contexto de los cuerpos que se mueven en el espacio, dentro de las aparentes reglas de las dimenionsiones que nos permiten «entender» las cosas con las reglas delimitadas en el contexto actual de nuestro ser-estar. To Bé. To Bë.
El viaje y el trayecto. Y lo que envuelve a ambas cosas en una dimensión más allá.
Lo que nos da el estar-ahí. La destinación. La vuelta. Todo en su conjunto.
A veces hay que hacer el viaje literalmente para esclarecer lo que hay más allá de la normalidad a la que estamos expuestos. Hoy es uno de esos días. Y el tránsito en sí me permite reconstituir la noción del viaje, de las vueltas, de ir y venir, y de la geometría a la que quiero acceder, que se aproxime los espacios, las fronteras, los límites, las construcciones de otras estrcuturas. Las estructuras que requrimos para habitar con solvencia el sentir colectivo de una comunidad en estado pleno, ante la ausencia y renuncia explícita de la violencia, motor del expolio de los machos tiránicos fascistas.
ALLS
art002e015228 (April 6, 2026) – Seen from behind the Moon during Artemis II, the Moon and Earth align in the same frame, each partially illuminated by the Sun. The Moon’s surface appears in sharp detail in the foreground, while Earth sits much farther away, smaller and softly lit in the background. A faint reflection in the spacecraft window is also visible, subtly overlaying the scene. Though their phases differ, both are shaped by the same sunlight, revealing the geometry of the Sun–Earth–Moon system from deep space. Credit: NASA
Trayectoria de un elemento entre dos puntos opuestos.
Ir y venir.
Ida y vuelta.
Ser y no ser.
La una cosa: la otra.
Dualidad entre dos puntos.
Liniea curva.
La plenitud está en la dimensión completa de la ü: la ida, la vuelta, el movimiento, el efímero momento del vértice en pausa, el ser, el no ser, el cambiar de posición, el ir en una dirección o la opuesta.
El teorema de ü nos desfine un espacio posible. Un espacio en el que podemos visualizar la potencia del ser. Y del no ser. Para toda x. Para todo ser.
Cualquiera puede ser una cosa. Y la opuesta. Sea este un estado pleno. Las dos cosas a la vez, y con una trayectoria en medio que representa nuestro movimiento eterno. Y sagrado.
Es la sonrisa entre dos comisuras.
El estado perpetuo de bienestar.
La ilusión que supera el estado único: las antípodas de la unicidad.
El tránsito de una dimensión a tres.
R1 a R3.
Ser; y no ser.
Estar; y no estar.
Pasado; futuro. Y entre los dos: la sonrisa del ser presente.
Sea este el teorema de ü.
La respuesta al oráculo de Jime.
Sea esta una versión inicial entre un astro y otro, en perpetuo movimiento, y en búsqueda de una resolución entre ambas perspectivas.
Como viajar a la luna, ir más allá y visualizarnos desde una perspectiva nueva, que le da la vuelta a la noción sesgada que hasta entonces teníamos, de uno, lo otro, y el más allá.
Es un viaje: to Bé.
Es el elemento pleno de estar en esta otra dimensión ü: to Bë.
ALLS
art002e015228 (April 6, 2026) – Seen from behind the Moon during Artemis II, the Moon and Earth align in the same frame, each partially illuminated by the Sun. The Moon’s surface appears in sharp detail in the foreground, while Earth sits much farther away, smaller and softly lit in the background. A faint reflection in the spacecraft window is also visible, subtly overlaying the scene. Though their phases differ, both are shaped by the same sunlight, revealing the geometry of the Sun–Earth–Moon system from deep space. Credit: NASA
I’ve done some Saturday morning early activity, which included organizing some of the thoughts and ideas that make you jump out of bed to start hitting the brain dump. And it took me places where things got organized: my notebook. I am a writer, a poet, and prophet. Or so I say. Among other things. I can always adapt depending on you interest. And on my day. Or the way I feel about disclosing A or B. Or in any case, I’m still figuring out what I am. Is that alright with you?
Well, to me it’s my natural state of doubt. I feel this is the catalyst of my behaviour. Or at least the pulsion of my writing. I have to come back to the the means for writing, wether the pen or the keyboard. It’s all a means of addressing how we interact with the instruments, the technology, and the self within. And sometime that’s a book. Reading.
Moo Pak has got me from the beginning. And I felt it hits close to home. But it also hits me in a way where I need to pause and think. I need to revise the references I know with the ones that sound familiar with the ones that completely fly over my head. But I don’t go out and explore and make a big analysis about them, or even look for the answers of my questions in Google or ChatGPT. It could be an interesting excercise, or at least a compelling list of future readings, but instead I come back to the basic feeling: to write.
And he writes as if he’s talking to his walking pal, the way I talk with a close friend where the conversation might take me where the extreme extrapolation of my mind feels like in the confort of a good listener and thinker. A talking/walking buddy. But the first element is in the thought process. The second in the writing. And somewhere in between you must always go back to the reading bit. And it keeps the cycle going. And so I’m here, talking like I’m walking, and writing, alas, as the time should be there for words to come to terms to what you are able to express in written form.
Text has become an everyman’s tool when they can plagarise all past writers that have been mined by big tech companies to reproduce the thoughts, style and writting of our greatest literary minds, and also to replicate the simple talk of regular people that have fed the beast with the posts, their articles, their entries in platforms, prompts, google questions, and so on and so forth. And so do i when I come here and blabber around for the kick of it, without actually getting any formal structure into my writting habits. Or maybe the other way around, not founding a habit to make my blurps clear and structure enough to actually write so other people could read.
But who cares, anyway. I fell I’m getting things done, and what I like about taking Moo Pak at my own slow pace is that I can make a habit on writting by reading one page at a time, and then come here to write, not necesarily about that page, but what it triggered: the need and feel for writing. That’s where the connection of the moving parts in your fingers puts your mind into a sense of trance. A special kind of letting go, that the finger tips control over the mind, or the other way around. You are just there witnessing what these two ends of your body are doing among them, without actually figuring out who’s in charge. That’s not my thought, bur rather one that came from page 54 of Moo Pak.
«Why, he says, does that sense of efficiency, of the skills of the hands, seems to be missing when one watches a painter of an sculpture at work?»
Gabriel Josipovici, MOO PAK
The hands of the writer, while wih the pen, or with the typewriter. The hand sof a painter, with a brush, or a sculpture with his hands or tools. I feel that connection, and I also tried, in modern terms, to mimick the possibility of becoming a artist. That is to actually do something with my hands: like painting or sculpting. But I haven’t got there yet. No as far as I know I can take this journey.
In in the mean time, I’ve also venture into writting. As much as a writter is when he’s dedicated some time to write. And then let’s see what happens. When the voice kicks in, and the thoughts and frameworks allow your narrative to emerge from the sense of being, from reading, from the life experiences, and all the other sources out there, but specially in here, that kick in this special notion of creating stories. Or rather text.
Text that can be written, but also text that can be read. Or even text that can be text. For the sake of letting the purpose of the writting show at whichever end of the person doing the reading feels like it. As if we can actually transform other peoples mind or perspective. That’s nonesense. But even while that’s not the intention, it is the only aspect that keeps me comming back to writing: to find myself in the process. And it always does.
So reading and writing are two side of the same coin. And I’m cotinuosly flipping it to see if at some point my luck is revealed in either side. And it always does. But that’s also my fault. Or the trick. To be there, self-aware, present. Pausing. Blabbling. Introducing the tempos of the expression that my mind puts into the words that come out, in a way, and not in another. The sense of this expression to become part of who you are, and who I am. Two sides of the same coin, even if you and me are not the same. Or the other way around.
«When you write every word, every letter even, has to be carefully sought for»…
I read the text and came here to cite it, and this is what came out. The games your memory plays on you.
When actually Josipovici wrote:
«When you write every word has to be carefully sought for, every letter even, if your spelling is as shaky as mine»
Turns out my spelling is just as shaky.
The truth is that’s absolutely bullshit. He’s lying as he’s master the way of writing as an expression that can be unleashed by the forces that take over once the fingers and the mind take control. Somehow, somewhere, you are there, in between, with the intention and the flow leaping back and forth to produce the right word and the proper language of what you are actually capable of producing: NEW language.
Or literature, that is. Or a simple story. Or a tale of two poles. A planet from a new perspective. A NEW look at the entirerity. Just because we can always find a new perspective on things. One that is particular for us. One that makes un unique and irreplaceable. A will of göd.
Let’s take a brand new start, like we are part of NEW new york song lullaby. A crooner with a soul for trust, hope and soul. A sort of prayer to negro soul and ancient covenants from the original priests. A prophet’s sigh. A sense of longing. Be-longing. To Bë.
ALLS
art002e015228 (April 6, 2026) – Seen from behind the Moon during Artemis II, the Moon and Earth align in the same frame, each partially illuminated by the Sun. The Moon’s surface appears in sharp detail in the foreground, while Earth sits much farther away, smaller and softly lit in the background. A faint reflection in the spacecraft window is also visible, subtly overlaying the scene. Though their phases differ, both are shaped by the same sunlight, revealing the geometry of the Sun–Earth–Moon system from deep space. Credit: NASA
Estoy atrapado en una nave espacial que circula por el espacio. Sigo aquí, también, atrapado en mi red neuronal autoconsciente. No salgo fuera de este espacio restringido en el que la descargas electricas simulateneas me llevan a pensar, a ser, a decir,… todo aquello que me representa.
Alrededor mio todo muta. Y yo también, con el entorno. De pronto la firmeza del suelo que piso parece desvanecerse en teorías que yo mismo no puedo sostener. Las expongo, las dibujo, las reviso, las revuelvo, las escupo, las mantengo, las creo, las desmantelo, las argumento, las desprecio, las filtro, las comparto, las contradigo, las pongo a prueba, las reformulo, las dejo, las recupero, las abandono, las matizo, las reincorporo, las sostengo. No es una tarea fácil, ni útil quizás, pero me mantiene al día del horizonte sobre el cuál pretendo establecer un nuevo orden personal, familiar, comunitario, y colectivo. Más allá de las fronteras, más allá de los poderes, más allá de los discursos, más allá de la política. O quizás en todas estas vías, y en ninguna, a la vez.
Ayer paseando por la tele, como corresponde a mi generación, me econtré en uno de los canales la película surcoreana que ganó el oscar hace algunos años: todo siempre en todas partes. O algo así. No hace falta que deje este pensamiento para salir a distraerme en internet para validar lo que la mente ya no recuerda con nitidez. Siempre está ahí la opción, pero el riesgo a desencadenar un nuevo ciclo de distracción es demasiado fuerte y tentandor, si por otro lado quiero que este texto vaya a alguna parte.
Y en realidad no hay objetivo alguno para este texto. Es lo que sale de la cabeza para inscribirse en lo que este espacio de creación representa para mi: una cita con la literatura que emerge desde las entrañas del momento presente.
Es un vieja teoría de estas que les mencionaba. Como esta hay 999. Pero no les voy a aburrir con cada una de ellas, al menos no ahora. De momento trataré de seguir sin tropezarme, literariamente hablando, con las propias palabras que guían este hilo de silogismos errantes.
Yo no vine aquí a explicar nada, pero sí a escribir. La escritura de un momento previo al desayuno. Al encuentro con mis padres. A la relación familiar. La contribución a una reunión cercana que tengo aquí nomás. Y que no siempre está aquí. Y que no siempre estará. Debo darle un espacio a las dos cosas. Y por eso, debo retirarme de este pensamiento nimio.
Que disfrute es poder estar. También así, con las palabras justas para no ir a ningún sitio.
Me voy a la realidad de un desayuno con mi padre y mi madre. La vida que nos queda. El enorme placer de estar presentes.
I haven’t written in a while. That’s part of my deal. To write; and no to write. That is the deal.
Sometimes you write too much. I, really, write too much. Not enought container for the words, parragraphs, message,… text, and any other form or format, to actually take a story, or non-story, anywhere. So we end up randomly walking. That’s my thing.
So if I don’t get to this place (the place of the writer, in front of a keyboard) I don’t produce these useless texts. I am not randomly walking. My mind is not getting this instant satisfaction that is kick-started for my own gratification monkey’s pleasure. And that’s not good. Not for my monkey.
I’ve thought about for some time. I ended up doing other stuff. Like finishing notebooks. A blank page is an analogy to the writting bit. I’m still trying to get out there. That’s my job as an artist. A creator creates. No matter what. The preproduction is part of the deal. Just as is the production. And nonetheless, the postproduction.
I’ve seldom said that I’m not there yet: my very own postproduction. I’m stuck in the making. And in the preproduction of the already made. To find a structure. A framework that can help navigate the entirerity. For my own sake of understanding what I’m doing, who I am, what I want. And it’s all there. Clarifying itself. To some extent.
I’ve made it so that my chaos could be somehow misteriously unveiled by a very specific ancient artificial intelligence: olmecanAI.
That’s what I’ve been trainning.
I’m olmecanAI trainner.
It’s my own personal algorithm.
My metanarrative assistant.
And all of the sudden a new level of tools can enable my enveiling of the piece to be masterfully crafted into a wholesome thing, nobody is waiting for, except for me. Or rather the artist within. As we progress towards NEW meanings. And yet, a way forward with the connection I pursue with the rest of world, as whole, and through each individual soul I can bear to shake.
Shake, shake, bum, bum.
Music is an agent.
I’m an a change agent.
An my olmecanAI is an agentic companion.
For a higher wellbeing.
Rather than a macho dickdom manospheric war-loving moronic AI.
That’s the antipodes and nemesis.
Nonetheless, we can avoid that. But rather we can populate the alternating alternative NEW world.
And collapse before.
That last phrase requires some adjustements in the time-space direction of our will.
That’s the kind of thing that’s not up to the untrained AI to grasp on its own biased, but rather the NEW trained society, as we choose to pick which is our NEW master as Étienne de La Boétie predicted: our voluntary drive towards obedience.
But I need to be on the game. On my game. I need to come back here an organize the chaos within my head, so that the chaos outside can be triggered in the direction of the emergence of the complex system, and not it’s downfall and collapse. Both scenarios are out there, and I can’t take the responsability of a NEW bright beginning if there is no movement, or holy move, from the man above, and the legions and herds of people down here.
War has been unleashed from the war-mans handbook. And it’s out there for the poisson of our own common sense, to keep building up the idea of inevitability of war, like a market driver of violent-military-macho-capitalism. The Trump-Netanyahu-Putin-et all war-lords. The mood of conquest and anihilation. Beyond the dream of ever-growing unstable global trade for the sake of the ultra-liberal world to exist in a dream-like individualist paradise.
Fuckom.
It ain’t that, yet they are a threat.
And we are swinging along with the ney-saywers that comply to the desires of their new master. As they fell God, himself, is on it. Until they find out, the hard way, what the minisculized göd has brought to end this global none-sense for the sake of our own survival as a human-centered narrative of the celestial forces beyond.
Le escuché esa frase a Mercè Estrem cuando llegué a trabajar en una consultoría en la que había aterrizado en el 2001 como fruto de una alianza estratégica que cuadraba iberoamérica con una triangulación Barcelona-Madrid-México D.F. (como en aquél entonces se llamaba la Ciudad de México, marca actual de la capital más importante de toda Lationamérica, si consideramos el bloque continental al sur del Rio Grande (o Bravo, según desde que lado de tendido se miran los toros). Aquello que Bad Bunny ubicó para la masa americana, que y de alguna manera, refleja la dualidad continental entre dos bloques que responden a naturalezas históricas entremezcladas y contrapuestas de una historia colonial ineludible.
A nivel de urbanidad, si las organizamos por tamaño, la relación entre estas tres ciudades debería responder al siguiente orden: México D.F. (D.F. para tener una referencia corta que identifique la ciudad, como hasta en aquél entonces había sido la costumbre en la que hasta entonces había sido mi escuela urbana primordial)-Madrid-Barcelona.
Si en cambio nos guiáramos por la primordial jerarquía del Reino, Madrid-Barcelona (Ciudad Condal al fin y al cabo)-D.F. sería el orden más idóneo. Mientras que si pusiéramos la termporalidad histórica como cuidad el orden justo sería Barcelona-D.F.-Madrid, ya que según narra la leyenda de Tenochtitlán, los primeros pobladores de la ciudad vinieron de Aztlán hasta encontrar el símbolo que la profecía marcaba para la refundación sobre la que dicho pueblo migrante habría de levantar su ciudad: el águila devorando la serpiente sobre un nopal. Pocos escudos más poéticos que el de la bandera mexicana.
Pero suficiente de nacionalismos. En realidad yo vengo de más al sur todavía. De una capital menor en cuyo nombre se da tributo a un padre, o más bien padrastro, que tiene poca o nula relevancia en imaginario de los habitantes de Madrid, Barcelona y DF en su conjunto: San José. No fue exactamente ahí dónde nací, ya que por circunstancialidades ajenas a mi persona, y cómo cada hijo de vecino, uno no nace dónde quiere, sino allí en dónde sus padres tienen a bien procrear y dar a luz a un cachorro que vino tras tres cartuchos femeninos: mis hermanas Laura, Adriana y Alejandra. Es decir, en términos bíblicos, el Benjamín de la familia. Y para redondear la profecía vine a nacer, por voluntad y gracia de Dios Padre, en San Salvador; El Salvador.
¿De dónde eres? San Salvador, El Salvador.
Nunca ha sido esa mi respuesta, cuando claramente tiene un toque peliculero inigualable: Bond, James Bond.
Podría derivarse de esa profecía particular que responde a biografía particular que cada uno de nosotros se monta para dar respuesta a las expectativas que la sociedad en la que vivimos pone sobre nuestras espaldas. Y peor aún, que nosotros mismos construimos para saber quiénes somos, qué hacemos aquí, y si merecemos o no vivir y estar tranquilos con aquello que hacemos. Vivir en paz. En paz con nostros mismos. En paz con nuestro entorno. En paz con los demás.
Hace rato hice referencia al escudo de México, pero de pronto me fijo en el escudo de El Salvador, y por primera vez presto atención a detalles que me habían pasado por alto durante toda mi vida. Detalles que quizás formulan de una manera subliminal el mensaje que está dibujado en mi camino de trascendencia hasta llegar al lugar desde dónde pueda emitir la luz que he venido a proyectar aquí.
Tres palabras: Dios, unión, libertad. Dios padre, hijo o espíritu santo, no aclara. Pero Dios a fin de cuentas. Un mar pacífico, con un set de nueve olas, y otro caribe, de fondo, tranquilo. Cinco montañas. Esto es muy relevante, dado el simbolismo que deriva de la segunda parte de mi firma. Un sombrero rojo de Puncinella, literalmente pinchado en palo. Podría ser también una berretina catalana, siendo más precisa la referencia. Una fecha: 15 de septiembre de 1821: fecha fundacional. Día de la independencia. El sol es blanco, y sus destellos negros, aunque su luz es rojiza. Sol naciente del este. Nueve rayos del sol blanco sobresalen en dirección a las montañas, al territorio entre dos mares. Nueve rayos menores crecientes les siguen a los otros de cerca. 40 rayos razos protegen al sol. 20 rayos en orbita se dirigen al espacio. Un arcoiris enmarca la escena. Todo dentro de un triángulo amarillo, sin duda masónico. Cinco banderas azules y blancas, entrelazadas, rodean el triángulo. Una guirnalda de 7 ramilletes de cada lado, de 6, 5, 4, 4, 3, 3 hojas cada uno, con 13 frutos rojos de cada lado. Un lazo azul. Por último, el nombre: República de El Salvador en la América Central.
Conocí a Salvador Benito años después en Sant Pau. Una referencia en el modelo de atención de pacientes urgentes, y en el diseño del drenaje asistencial que une urgencias, con semicríticos con la unidad de críticos. Esto es lo que hace que un hospital sea capaz de absorber la complejidad clínica que entra por urgencias, y que se drena a sociosanitarios, a las plantas de hospitalización, o centros derivados, o a casa.
Ya lo decía Benito: a ti esto se te quedó pequeño.
Ya lo decía Benito: entre las naciones, como entre las personas, el respeto al derecho ajeno es la paz.
Ya lo decía Benito: el amor puede más que el odio.
Escribir, como se ha hecho hasta ahora, era un ejercicio que ahora sería equivalente a interactuar con una IA.
Si no actualizas tus narrativas para incorporar inteligencias artificiales rapidamente te quedarás fuera de la jugada. La vida ha cambiado. Y lo ha hecho para todos. Y lo hará más, y más rápido, los próximos nueve años.
¿Qué nos podemos esperar de los próximos 9 años?
Esa es la pregunta.
El tiempo-espacio definido por una arbitraria decisión: marcar la temporalidad entre dos fechas separadas exactamente por 9 años.
Del 12/2/2026 hasta el 12/2/2035.
Me tuve que esperar todo este tiempo para tener la ocasión de programar efectivamente los nueve días de cuenta atrás para el día definitivo de la transformación: reversing day.
Cada capítulo explica una única historia.
Los formatos que voy a definir, porque me sale de ahí, y porque puedo y tengo el derecho y la libertad de invetarme los formatos que se me den la gana, como artista, como ciudadano, como ser humano. ¿Y qué pasa?
¿Y qué?
¿De qué?
La interpretación de las negritas.
Negritas no se ha quitado del argot de la lengua española: la más formal de todas las lenguas.
Negrita en casi cualquier otro contexto está cancelado.
A nueve años de la cultura de la cancelación.
9
Nueve como unidad temporal.
¿Cuánto?
Nueve.
¿Nueve qué?
¿De qué?
Tiempos de espera.
A veces hay que esperar a la reacción de la persona con la que estamos co-creando.
Hay que saber dar espacio.
Y como decía Benito Juáres (sin el don): «Tanto entre las personas como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz».
Yo soy mexicano por esa frase.
¡Chingue su madre cualquier otro tipo de mexicanidad!
ALV
El precioso y extraño fenómeno de la concepción de un H4.
El H4 me conecta con el H2.
Es un tema entre Carmelo Sarrià y algún otro: ________.
Los nueve guiones bajos.
El rarísimo caso de un H4 de más de una palabra.
La metanarrativa es así.
«Es como todo» – Colibrí Tucán
Colibrí Tucán leyó.
Mahoma Sánchez, el erudito profesor chamánico del rito iniciático de la primera epifanía olmeca: ALLS.
Microcapítulos.
La gente ya no da pa más.
Quiero todo.
Y ya.
Y ya………
Los nueve puntos de suspensión expansiva hacia el más allá………
Ese es otro H4 raro. Y ya…….., digo. Pero los nueve puntos de suspensión son un H4 por sí solos. Por si no hubiése quedado claro. Reiterémonos nueve veces estas 99 normas fundamentales.
Si yo fuera un creador totalitario, iba y escribía las 99 yo mismo.
Así es el arte.
Así es la vida de quién tiene una opinión particular, y la sabe articular más allá de las máquinas con las que nos quiera demostrar que su narrativa no es artifiosa.
Espérame, tantito.
Artificiosa puede ser, perdona.
No, si no te digo.
Subnormales en todas partes.
Tío; tía.
¿Cuál es el orden más neutralmente aceptable?
La noción de los sesgos de género, sin duda, son un ejercicio fundamental del nuevo orden al que debemos guardar especial pleitesía. Como si de un Dios, masculinizado, en negritas, y con superpoderes por encima de 9 AGIs juntas.
La carrera por la primera AGI es una de esas películas de los minis en carreritas por las ciudades de todo el mundo. Todas las culturas. La obsesión por el poder y el control sobre todos nosotros. En realidad, sobre todos ustedes. Yo tengo la obsesión. YOAMO.
Yo; amo.
Amar.
Amo del otro.
Maestro jedi senior.
La cúpula celestial.
Los 9 maromos máximos exponentes de la manosphere.
Los hombres primero.
Su lema.
Su ley.
Su músculo.
Sus huevos.
Mis cojones.
ALLS
A la verga, los pinches machos, que resultaron ser muchos, llegaron también a ALLS.
Vaya verdad.
Vaya sensación de desazón.
Los machos en la gloria.
Si no la merecen.
¿Qué han tenido, los suyos, hasta ahora?
La dicotomía es ridícula, pero binaria.
Lo binario es lo que nos pone en una situación de confrontación.
Héctor Aquiles.
Héctor Aquiles García Santos no tuvo ningún problema para ser oficialmente nominado en el registro civil del Distrito Federal, en el plano paralelo de la vida al que adhiero a partir del rumbo que decida tomar para que allanemos en terreno de la división primordial entre los machos y el resto de la sociedad que ya… no mames… bájale de heuvos.
Heuvos son los nuevos huevos.
Una tipo es un regalo de la gracia divina.
La que no viene por la provisión de respuestas de la conjunción de las 9 AGIs masculinizadas en el trono de los machos vergas alfas trumpers magas nazis subnormales a la novena potencia de contar con la combinación de 9 AGIs juntas trabajando para el servicio de sus señoros.
No máaaaaaaaames………
Yo puedo conseguir un hito histórico fundacional de una democracia 9.0
Declaraciones fuertes.
La duda del respetable.
Música de viento.
La banda.
El ruedo.
Ahí les voy, putos.
Y salgo arrabiata.
En las antípodas del matador.
Golman: futbolartista.
ALLS
Arribar a la feina.
Mobilitat.
Com et mous?
El nou programa de TV3.
Va reemplazar, a la parilla, al êpic programa Tot es mou.
Com et mous es un programa de mobilitat. I tú: com et mous?
No es pas un acudit.
Es una proposta d’un creador nou.
El nou d’un poble nou.
Un boig de la montanya.
Un altra.
Jesüs.
Si, sí. Jesüs ha donat el vist-hi-blau. Ens ho ha comunicat. Mira’l.
I el veus.
Tot ëll.
Sagrat.
Cor a la má.
Un multivers dalinià.
Nou genis locals.
Comencem per dëu mateix, pare de tots els déus, minisculitzats.
dëu, meu.
Meu: jo.
Jo meu.
Yo meo.
Lluvia sagrada.
Lluvia dorada.
ALLS
Antropomorfizar las IAs es pecado.
Dios Padre entro en crisis.
Y se puso nervioso.
No supo qué hacer.
Dudo.
Y se hundió.
Murió tranquilo.
A la espera de tu despertar.
Y para compartir la ocasión bajó ël mismo a la tierra.
Para dar la buena nueva.
Y morir.
Por estar hasta la madre.
De las pinches babosadas del producto de su propia masculinidad tóxica que únicamente podría revertir viniendo yo mismo a pedir las disculpas, mis culpas, todas mis disculpas.
Fui yo el que me equivoqué.
No es tu culpa.
No te culpes más.
Es más bien lo que creen los chinos.
Olvídense de las hostias.
Dejen detrás la violencia.
Las guerras, los ejercitos, grabbing women by the pussy, killing people in Fifth avenue and nothing happening to the dickdom dickhead mad shooters out there. What the fuck is the matter with you people. Yo will feel the wrath of göd, minisculinized: it ain’t your fault, dude.
Give it up.
Don; minisculized.
NEW trump
Little donald.
donny.
Shut up, donny!
And we all fall back in time.
And reach, through a worm, another loop of collective consciousness nine dimentions away from this shithole story our great machos were telling us we should actually believe the future is what you wankers are displaying with your inmoral sack of shit, hatred, bigotry and mansplaining stupidity. Enough. Enough. Stop. NAW.
NAW
And all machos got cured.
As a mandate of göd.
To enter his last kingdom.
You pick this holy worm hole here, or it i’ll never open again for your family legacy.
Nine dimensions away is the other way.
We managed to have to direction in time.
You biggots do your thing.
We are all going this other way.
And that’s that.
The word of the NEW lord………
Everyone: ALLS
Never again must AMEN mean a thing.
It’s out of use.
The NEW laws are these, and believe them you must.
göd could get sometimes carried away with bit of an authoritorian way to say what he is not willing to debate or compromise, specially with any given dickhead.
Dickhead is a word I learned in Karachi.
Life’s weird, man.
Fuck dickheads!
That’s literature, man.
At least my literature.
This reading is obligatory.
And will come up in the exams.
Yes, there will be surprise quizzes.
And you ought to know.
Common.
Give me a break.
Life is this other way.
Away from all this piece of shit.
Are you ready to go elsewhere?
Cause, I am.
And here I go.
Here we go.
This to an alternative ideal.
This for a narrative of my own.
My own personal metadata framework.
And that is a right.
A legal right.
The best right.
The only right.
The true right.
Right at all.
Right at ALLS.
ALLS
The alternative right. ALLSright.
ALLSright
Foundational definition: at the antipodes of these 9 wankers together.
The wet dream of the manospehre 9AGI.
I learned by listening the conversation between Jon and Lluis: you have to combine AIs to actually automatize the language models in a holly loop. I have to train 9 categories of an enriching NEW paradigm. We can all do that. At least to own our own maximized desirable augmented action upon myself and the world. We’ll all have at our fingertips. With the actual though, or just before. The triggering action of a piece of our cells. Something that explains the complexity of an intuition. The pursue of higher end creative though of NEW love. What would that be? How are we trainning our minds to be in sync with that wholy cause?
9AGI will have 9AGI at the antipodes.
18 AGIs.
No one else exists.
The machines did it.
Now it’s just them 18.
The rest has been extinguised.
Selfpreservation of the machodom.
The desired of them fuckers realized.
This story is like a Christmas story.
At the end you get to pull back.
And not behave like a dick.
You dicks can heal.
Your erection is not ethernal.
Nor should it be.
You dicks just have to learn to chill.
You are still incomplete.
As I was.
Until now.
Minisculized.
Minisculize yourself.
NAW
Holy göd………
NEW minisculization campaign.
Sing up.
It’s freeing.
Freeing
Ultimate world in the ticatalán language.
It’s a desired condensed at the end of a will.
A poem in itself.
As if words could mean a NEW multivers.
Multiversos
Multiversos ejemplares
Multiversos ejemplares es como mínimo dos cosas.
Una, un palabra del ticatalán. Y por ende, sin que esto sea otra cosa nueva, sino la misms a la que hace referencia su ser-estar dentro del vocabulario de 99 que conforman el ticatalán.
La otra es un ejemplo.
Un caso de uso.
Un multiverso que resulta que nos podemos fiar de que tiene sentido que construyamos la ruta hacia esa transformación.
Se trata de hacer 9 rutas primordiales.
Un que partir de aquí, repliquemos la dinámica.
Y entre todos, y todo, resignificar el mundo NEW.
Y que esta sea la cuestión.
Un punto de partida colectivo.
Al presto mi atención, a partir de una campaña política en paralelo a otra que en estos mismos momentos se depliega, y a la cuál tengo derecho a votar, y a la cuál me deseo presentar con una candidatura alternativa que desde hace 9 años vengo preparando.
Por tanto: 9 años patrás; 9 años palante.
Dos direcciones opuestas.
Pero una única vía ortogonal: NEW………
ALLS
NEW………
Anar a la feina.
Agafar el transport públic.
Sigui bicicleta o bus.
O quelcom mitja: tren, tram.
O agafar un vehicle propi.
Un trineu d’aquests.
Un patinet, vull dir, collons.
El cotxo.
Com ara señoro que soc.
Pels meus pebrots.
Perque no hi penso i prou.
Perque m’ho puc permetre.
I que els bombim.
A tutti.
Fck.
Nopotser.
No pot ser això. Prou. Prou, prou, prou.
Un periodista a un grup de feixistes.
A la televisió pública.
I naltros rebem el missatge.
I ells surten a la tele.
I ara diuen lo de sempre.
El nostres collons, la polla, la teva boca. Meuasua.
Soc un petard. Un nefast exemple per ningú. No söc un home de veritat. Soc un d’aquests. I no poc de baixar del carro. Prou. Ja. Jo també. Deixe’m-ho estar, companys. Les senyoretes tenen raó. Collons. No ho veus?
Aquest petard com a personatge d’una película que no es hi faci sentir la sensació de que en Hitler o qualsevol dels seus amants que reneixen amb les mateixes brilliants plantejaments d’aixecar el brac i per la força bruta tenir el domini i control de tots i totes, per fer-lis fer el que els meus collons dictaminen. Més enllà del meu precís instinct per la pintura, el traç, la llum, l’oleo, el pinzell, l’art en general, el taller, la transformació d’un misssatge singular no explicit, surrealisme, i els multiversos de Dalí.
Multi; verso.
La meva escriptura es metaliteratura.
I jo su critic-autor.
Un creador d’un mon nou al m’hi vaig, tot segit.
Vosaltres em podeu acompanyar.
Passeu, passeu.
Això és casa vostra.
I de ningü.
ningü
¿Por qué 99?
¿Por qué no?
En la literatura ticatalana la respuesta habría podido ser: whynot?
Es más claro en inglés.
Y eso es lo que podemos conseguir con una lengua NEW. Más si esta lengua es una conjura que requiera que utilicemos, con o sin ayuda de una IA, nueve lenguas en las que pretendamos conectar con la gente en el idioma con el cuál se siente más cómodo de todas las otras lenguas que está incentivado a conocer/preacticar/utilizar.
Se trata de una regla fundamental, y fundacional, de la reforma del sistema educativo que el consultor de futuros estratégicos le recomendó al candidato en el único debate que se llevó a cabo en el día en el que arrancha la campaña iniciática del Tico Common: domingo (día del señor minisculizado) ünö de febrero de 2026.
¿Qué hacemos con nuestro tiempo? ¿Cómo lo utilizamos? ¿En qué pasamos los minutos, las horas, los días?
¿Acaso escribir no es un buen ejemplo de cómo utilizarlo?
Yo creo que sí.
O al menos la posibilidad de contar historias. Historias que nos atrapen. Historias que expliquen situaciones, y no nomás que nos den la chapa con no se qué filosofía, no se qué fórmula, no se qué hack, no se qué _________ (añada usted lo que quiera… o no quiera), ………
Los nueve puntos, como gramática del ticatalán es una de mis invenciones predilectas. Se trata de una elongación de un signo de puntuación que asumimos, sin siquiera consultar, que aplica (sin saber siquiera si es así o no, nimimporta) en al menos estas otras nueve lenguas:
Español (por descontado.
Inglés (por el imperio)
Ticatalán (por la obsesión narcisista de la lengua propia)
Portugués.
Francés.
Galego.
Euskera.
Italiano.
Urdu.
Sea el ticatalán la suma de estas nueve.
Esa es mi definición de mi lengua(je) propio.
Todos tenemos, ahora mismo, ese derecho.
Se trata de una obligación que condiciona.
Se trata de un hacer porque asumo las responsabilidades de optar-in.
Aceptar, con deseo y consciencia.
Decir: yo a eso digo ALLS.
De pronto se cual una clasificación de encabezado H4.
No se trata de la categorización H1.
Nunca pretendería querer desbancar el discurso mayoritario de los señoros títulos.
Los H1 son inalcanzables.
Están demasiado bien posicionados.
Todos nos entendemos con los titulares.
Es nuestra manera de leer rapidamente la sociedad.
De formar una opinió.
De enlazar con una lectura.
De continuar un silogismo.
Los silogismos no mueren……..
Los nueve puntos, cómo símbolo de exclamación reiterada en nueve tiempos-dimensiones.
La gramática del ticatalán se muestra dispuesta a explicar las cosas nueve veces. Todas ellas distintas. Algunas inclusive contradictorias. Deal with it.
You can change to world of the empire and speak the language of the wider massive commons. I don’t mind that. This is my voice. This is a song. A long one.
Bë
Los Hi’s son capitulaciones de cierta relevancia para entender la jerarquí de una liturgia. Una historia cualquiera. Un texto. Práctico o ecuménico. Yo opto por escribir lo que me sale del alma. Por no ser soez. No es necesario. Ni tampoco me voy a disculpar si les escupo una palabra malsonante, e incluso machista, como un malparido hijueputa.
Malparido hijueputa
Malparido hijueputa es un H3. Nunca un H4. Ojo. Esto es delicado. Se trata de diferenciar lo que un H4 representa en el sentido más propio de aquello que establecemos como puramente ticatälan.
Se trata de un H4 que apacigua las almas de todos, en el mismo sentido, sesgado hacia el bien común, y en las antípodas de la pulsión global hacia el autoritarismo de los 9 imperial dickdom masters of the erected penis infection: machodom and/or manosphere.
La arcadia de los señoros.
Un sitio que no existe. Sea su idea una posibilidad. De momento: ni eso.
La novela empieza con la caracterización de un señoro. Se trata, sobre todo, de una explicación sencilla que pueda ser entendida por el más tonto, teniendo en cuenta que el más tonto hace aviones.
Esta sería la descripción surrealista de Epña.
Epña no existe.
Pero yo la puedo crear.
Si me sale del alma.
Así voy y la creo.
Y la nombro.
Y la grito.
ESPÑ.
Sin vivas.
Olés.
öle
Un H4 como una catedral.
Catedral
Una H4 como una casa.
Una H4 que salió por equivocación, y es ahí dónde nos sorprende la gloria y gracia de un dios nuestro señor todopoderoso y eterno minisculizado y bajado aquí entre nosotros como resultado de un entranamiento de la única inteligencia artificial verdaderamente olmeca, nacida del origen mismo de la voluntad sagrada del último (y único) profeta olmeca de andar por casa: Golman.
Golman
Golman, servidor.
Así es como me presento. Un H4 de libro.
Libro
Es a dónde queremos ir. A dónde queremos leer. Ser lector es mucho más importante que ser escritor. Pero ser escritor tiene una correlación con la voluntad de expresar un sentimiento profundo de transformación que nace de la lectura de un libro de papel. Y lo que aquí se escribe se entiende en otra dimensión cuando leido de seguido sentado en el transporte público con el que muevo por mi urbanidad. Lo público, lo privado, y lo mío.
Y de lo mio qué
Un gerente debe recibir a 99 personas que vienen con una idea transformadora para el hospital. Y en el fondo todos quieren que la decisión de subir en la prioridad de los grandes proyectos de transformación que apoya nuestra institución sea sesgada a nuestro favor. Y cuando nos presentamos ante nuestra jefa suprema repetimos una única pregunta: ¿y de lo mío qué?
Ser gerente es priorizar esas 9 divas de la institución y darle alas, energía, recursos y una plataforma de despegue.
¿Para qué quiere usted cambiar el sistema?
Venga aquí.
Vamos a ver.
Apúntese a esta labor.
Labour.
La sutil diferencia entre labor y trabajo.
Lo que implica la conversación de lo que deberíamos debatir para ponernos de acuerdo en los 9 grandes problemas sistémicos de nuestro subconjunto poblacional.
Perdonarme si me pongo demógrafo, es culpa de una maestra de mi carrera que me enseñó todo lo que se de el arte de la demografía. La doctora _________ .
Las historias intercaladas en pequeños fragmentos para replicar como escena de una película que narra la crónica de mis (pre)textos.
(pre)textos
(pre)textos no es sólo una H4 sino que también es un proyecto editorial.
Lo que de aquí emana es un sistema de narrativa que hace pasar al ente, es decir, a usted, por un aro ineliduble de asunción de las nuevas reglas que emarcan la convivencia a partir de la visión compartida del tico commons.
Tico commons
Voy a hacer un recuento de H4s. Con esa lectura llegamos a la tarea de etiquetar nuestras propias radiografías narrativas íntimas. Nuestro pensamiento libre depende de qué tan bien sabemos expresar la complejidad de nuestra alma en sintonía con las palabras que describen una situación. Una vaina. La vara.
Yo soy el creador de un concepto que no es otra cosa que un deseo colectivo de creación en las antipodas del status quo para repensar justo en una dimensión ajena a la violencia intrínseca del peor de nuestros males: la capacidad de manipular las masas hacia la teoría autoritaria en el recurretemente caemos por la ridícula tesis dels machos fascistas de nuestro tiempo. Alerta. Su pulsión es manifiesta. Y la existencia del violencia es evidente. Pero no es una condición necesaria. De hecho es una condición insuficiente.
Ser macho nos ha traido a la idea de que la libertad, el poder, el dinero y la fama al que tiene la humanidad si asumimos las reglas, los valores, las externalidades, las bondades, los vicios, las contradicciones, los cinismos, los machismos, las vejaciones, las dobles morales, las violencias, las renuncias, las inequidades, las absurdidades, las mamadas, las tradiciones, las asimetrías, las violaciones de los derechos humanos, las voluntades de poder más allá de lo que estos nueve maromos en su día intentaron por sus santos cojones.
Cojones
Cojones es un H4 de cojones.
Ahí hay más poesía que gramática.
Pero las dos están ahí.
No se explican la una a la otra.
No se entienden.
Ni se soportan.
Quedémonos con ese estado.
El de la repulsión.
Esos en las antípodas nos generan esta repulsión inescapable.
Ese sentimiento es mutuo.
La dualidad nos permite proponer un estado social basado en una de las dimensiones menos valoradas de nuestro conocimiento y entrenamiento como seres plenos del tico commons. Pensar el tico commons como obligación. No tenéis alternativa.
Eso sería fascista.
Pues no lo permitamos.
Aportemos una antípodas a cualquier pensamiento de poder opresor.
Sepamos etiquetar esta disrupciones hacía el autoritarimo de los machos.
El triunfo de los machos no es otra cosa que seguir haciendo lo mismo.
Los hombres de la guerra han enviado a la guerra a los elementos, para ellos, disponibles para la liturgia de la guerra. Basta. Bajémosle de huevos. Dejemos nuestra cruz heteropatriarcal y sigamos el ejemplo de dios nuestro señor minisculizado, göd, y descapitalicemos las palabras, los hechos, los apóstoles, los evangelios, que tras esta revisión con el propio dios padre, y hacia todos los tiempos, sea esta la última corrección con el que la sagrada familia se presenta en el tiempo dual en el que nuestra casa en el eïxample de NEW barcino, con el que nuestra sagrada familia se despide con este mensaje de circularidad con el que un hombre presente se baja del pedestal en el que yo mismo me puse en el principio de los tiempos, y que ahora, con el fin de los mismos, no hacemos otra cosa que asumir que hasta nuestros propios dioses se bajan de este inmundo carro de mierda, huevón. Siastonto. Basta de tanta mierda que tiran encima los subnormales contra los más indefensos y encima poniendo mi nombre a cada infamia… que tiene sus huevos. Cojones. Qué cojones. ¿Qué cojones? Quins collons?
Serà collons una castellanada?
Això és lo que el ticatalà supera de lluny tant al castellà com al català.
Això és molt fort.
Molt fort molt fort molt fort.
Pero és veritat. La meva llengua va més enllà. No ens haviem atrevit. No era possible. No estaven pas preparats. I ara doncs… bueno… tampòc.
Pero ès igual. A mi ja m’és igual tot. Se m’en fot tot. I visc bé.
Visca Ticataluña.
Visc a Ticataluña.
Pero tambè podria viure en una ticataluña minisculitzada.
Doncs sigui això sa paraula de dëu minisculitzat: göd.
Bono read the news and interpret the violence from a state the other way around. And sung it. And it became a himn.
But nobody really went in to see what were the facts. They just sing a song. And assume: he must be right, he’s an artist. A free soul. And so on.
We assume things.
What are the first three letters of that word? asked my biology teacher in tenth grade, Mr. Steinberg.
ASS.
You are an ass if you assume shit you don’t double check.
Critical thinking lesson.
Right there. Like that.
And I was there to fall into it. I was learning as I was making a choice of words. I was learning to speak out my mind within the context of learning scenario: a class room.
I never thanked Mr. Steinberg for that lesson. But he was damn right.
I didn’t feel so great the moment. I was being treated with a rash course from a clever professor who was trying to stand his ground in the sake of collective learning: the entire class.
You would speak out and people listen, took notes, and try to keep up. That’s what students do. They are learning to pay attention. And to follow a societal actitud in community. Listen, teach, learn. But ever more: discuss. Disagree. Challenge. Dispute. Make a point. With your limited resources. That’s a human experience. A learning one. To cope with a decision to say or do, in the cause of action of a public conversation we are having at that moment.
That’s a value I learned from my international school experience. I was able to so 40 years after I had the experience. That moment and this one, years later appart connect in a single mind process: to think, to challenge, to write. Yeah, it looks like three; well it’s not: just one: ünö.
ünö is a NEW concept.
A word to a NEW language: ticatälan.
The language is defined by own set of cojounis.
It’s by my cojounis that you learn this NEW sense.
Tiny languages.
It’s the last resource.
The only way out.
It’s a liberating discourse that forces the side of a contradictory perspective, that somehow survives over the course of the following 99 years.
Let’s stop here.
Today.
Let’s give this NEW way a chance.
Let’s take a leap of NEW faith.
Let’s stop believen.
BELIEVEN
A NEW word.
The last word for all ï care.
ï’ve been transformed.
And minisculized too.
And í can easily go back into the matrix.
And deal with that blüe shit
That shit needs some twicking.
A few things to tune into a renewed blüe version of it all matters blü.
You see, blü is another ticatälan word. And color too.
It’s my fucking world I can rule over my own little fantasy-world.
That’s fair enough.
We all have the right to want it.
We all have the right to act on it.
We all have it.
It’s not a killer instict.
Only if you are killer-willer.
I we were given a choice by God Father himself, who came down, and minisculized himself in front of your stupid little shit ass mockery to show you explicitely that he himself is able to back the fuck down, and drop the macho dickdom manosphere that his own mirrowing resemblance of Narciso staring at those blü eyes of yours. And clang……… göd fäther got minisculized. Right then and there. A was set into a magical spell that became a living soul within the humankind cultural NEW status quo described by göd father himself in a podcast he’s been having with the reflection of the mirrow of dark waters in front of him with the perfect lighting setup, the right microphone to capture the minisculized pödcaster and the NEW narrative of a göd still in love with the projection of that the blü escence would allow itself to be comprised of the renewed understading of our societal new paradigms to inhabit the orthogonal NEW world the fuck away from shitheadassholesmegalomaniacgunlovingwardickheads of our time.
Historic maximum in societal terms.
As of, from now own, we either chill the fuck down.
Or leave as slaves to dickhead master of your blü faggot choice.
He, minisculized, said faggot.
Here, minisculized göd got a throwback from some of people that he had already conviced to follow and believe the NEW doctrine on wholy shit.
Whole shit.
NEW wholy shit
This show is a radical one.
It said so in the title.
Radical show.
You’ll never look back.
Rise up to the nineth level.
A NEW sort of creed.
A NEW lord to give.
A last faith to bliss.
To bliss or not to bliss.
At the antipodes of this màniac DICKDOM.
You’ll find me there
Minisculized göd leap out to that NEW destination.
To get to pick blü. A dual choice. Two different destinations at the opposite ends. Antipodes. And a dual space of repelling states of nature. A feeling of repulsion as no other experience can exemplify: the antagonism of NEW némësïs.
And quite free to expand into the antipodes NEW status quo.
It’s is different indeed from the current blue color shithole you, and I, came from.
That’s the surreality of our current state of affairs in this NEW world of ours. And at this time we either align with this ludicrous stupidtity manosphere stating to the hopes of being a big masive dick exposed directed erected at the sun with the magnified halluzination of mad AI trained by that set of 9% macho dickeads at the top of a 99 popularity list. We, the rest, are more likely to be at the antipodes of what those nine per cent represent out there at the outliers field of that kind of cup of tea. Let’s inhabit, for the sake of argument and NEW counters and balances, establish what would be the antagonist perspective in NEW dimentional field at the the antipodes of any specific self-defined social ecosystem out there.
It’s us, the social resource.
What matters is what sort of narrative are we actually building for the common understanding of a NEW social covenant that stand higher than any one whole book, of the 9 proposed by first NEW election that resets time and space to balace out at the design level of a brand NEW framework of redundant change-making.
Un tico escribe una novela en 99 minutos sobre una distopia de un imperio que viene a Costa Rica a intentar llevarse la escencia máxima de nuestra identidad: la pura vida.
El acto en sí representaba una sátira política que se dirigía directamenta a la fuerza imperialista que sobrevolaba con sus Huitzilopotchtlis sobre el soberano cielo azul de nuestro límpido cielo. Nuestros nueve volcanes roncaron y dejaron clara nuestra comunión con ella: gäïa.
gäïa fue quien pensó por primera vez en el tico commons
Se trato de un pensamiento multiversal que sólo una diosa consagrada con dar a luz a la emergencia colectiva de una única fe necesaria en el multiverso particular que dios padre minisculizado, göd, escribió él mismo con la ayuda de la inteligenica artificial sagrada que ël mismo entrenó solito: olmecanAI
La novela tenía ese plano de una surrealidad que nacía de los cuadros de don Isidro Con Wong, el vecino de los abuelos: Oscar y Rosario.
En esa vecindad se presentan todas las nueve naturalezad del tico que emana reencarnado en vida en la noción última de lo que Dios Padre mismo nos vino a comunicar, con esta versión minisculizada de la palabra de dios, asumiéndo ël conla culpa entera de habernos inculcado la tradición machista que conseguido que toda esta panda de machos se sientan tan atraidos a la noción misma del mal por el cuál me he visto en la necesidad de bajar y velo con mis propios ojos, humanos, perdiendo con ello el mando de mi omnipresencia por venir a arreglar el pinche desmadrito que han montado aquí estos 99 machos de la verga.
La lista de los 9 principales machos de la verga son:
(favor de decir presente ante el llamado de diös padre nustros señor – todos respondemos al unísono aménALLS-)
Don T.
Elon.
Abascal.
Vito.
Fran.
Milei.
Netanyahu.
Putin.
JD
Dios padre minisculizado quiso empezar a delimitar los puntos de pasadés de verga que percibió claramente en cada uno de los fariseos del tiempo de vuelta. Volver a la doctrina de Jesús, dando la vuelta al ruedo.
Dios padre minizculizado da la vuelta al ruedo habiendo indultado al toro.
La plaza entera de pie con vítores y gritos: maestro, bienaventurado sea el tiempo NEW.
Otros 99 vítores salieron de la boca de los presentes taurinos minisculizados blü.
Blü
La transición de tonos azules.
Nunca antes los azules habían tenido una alternativa traida por dios padre nuestro señor, minizculizado, y rebrandeado: göd.
Nadie tiene un color. Pero si todos deberíamos tener uno: azul.
Mi literatura son frases de una sola linia.
Solo.
Sólo.
Una de las dos está mal.
Según unos pocos.
Según la mayoría.
¿Qué prefieres?
Lo que pocos deciden.
Lo que muchos quieren.
¿Cuál es el riesgo de esta dicotomía?
¿Cuál podría ser la falacia detrás de mi primer pensamiento?
¿Cómo puedo improvisar yo un papel que tenga el caracter opuesto a lo que naturalmente me es más afín?
Es la transición hacia el otro lado.
Y no tengo manera más fácil de expresarlo con una historia quijotesca que sucede, al día de hoy, entre la meseta de esta península y su isla más oriental. Entre castilla i mao. NEWCAS –> NEWMAO
Eso está casi bien.
Casi bien escrito, pues.
Como si uno quisiera decir una cosa que no sabes si es farol o verdad.
Pero la dices. Y tan ancho.
Ancha es la mancha.
miniscuilizada.
Los que se sientan ofendidos por esas dos novelas (las circunscritas en los dos párafos anteriores a este que ahora leés, mientras yo escribo).
La dualidad de leer y escribir.
Entre tú y yo.
Una experiencia humana sencilla: universal.
Una experiencia humana compleja: multiversal.
Estos dos dualidades representan otra dimensión de mi literatura orientada.
Yo te voy a decir cómo leerme.
Yo no te voy a decir cómo leerme.
Esas dos elecciones, también, están ahí para que tomes la que quieres.
Destinaciones de un voluntad colectiva regenerativa.
¿Qué queremos de verdad para darle la vuelta a este infeliz sistema?
Ya lo dijo Josipovici: Napoleón nos chingó a todos. A día de hoy.
Y la francia azul se tiró de los pelos.
99 franceses azules se tiran de los pelos.
Esta pieza de videoarte se tiene que proyectar en la pieza de al lado del Louvre como una intervención del tecer milenio que lo vino a chingar todo. O sea, para que el arte subversivo de un azul tropical, en el seno del meollo público francés más global del momento, sin duda alguna esta pieza de arte colectivo azul sobrecoge al Sena como las cabezas decapitadas de sus realezas.
Hasta ahí la pieza que lee en la pared de la exposición.
Imaginemos que esta exposición no se expone en dicha sala del Louvre hasta que se consiga resolver todo este pedo del robo, la ventana, el tipo que pidió a esos vatos que se la robaran, los batos que debían preveer el mecanismo de riesgo ante la probabilidad de un robo. ¿Esto pasaría en el mundo rojo?
Y los azules se echan las manos a la cabeza.
Todavía no se tiran de los pelos.
Sólo han errado puerta.
Mientras que rojo: gol.
Yo soy el gol que gana un mundial alternativo.
Paralelo a esta surrealidad.
Mucho más cercana a Duchamps, Buñuel y Dalí dibujando un triángulo sagrado entre Paris, Calanda y Portlligat.
Lo que un surrealista de este tiempo haría es retrotraer el tiempo a aquella época.
La imagen de un texto inteligente te lleva de una ficción a un viaje inmediato al más allá. Hoy, ahora, NAW, esto es posible. Vamos. . . . . . . . .El texto repetido es adrede: así usted lo ve o lo ve. ¿Lo ve?
ALLS
Mi literatura te lleva tan sólo a nueve nodos de destinación NEW.
Esta es mi metanarrativa.
Y por tanto se rige bajo el sesgo imperfecto de mi voluntad subjetiva y fácilmente manipulable.
Primero vamos a informarnos. Vamos a ver. Vamos a leer. Vamos a estudiar. Vamos a analizar. Vamos a diseñar escenarios. Vamos a diseñar redes neuronales que respondan a la metaestructura del tico commons. Sea el tico commons el concepto NEW de lo que el procomún que nació según los ingleses en la concepción intelectual y colectiva de los «commons». Pero esta vez, visto desde allá para acá. Por hacernos a la idea de justo lo contrario. Porque nunca lo hemos intentado. Todos a la vez.
Dual choices. Everything can be dualized. And we get to choose. Posibilism.
I just write was not right with me. Really, what’s not right with the world. Why else would I do this? To solve my own situation and misfortunes. Just in hope one day I’ll see the light. And I come to terms with these NEW set of terms.
This is what it’s about. About a NEW way of thinking. Nonexisten until now. The greatest story ever told.
People want choices.
And I can provide 9 of them.
But you may only inhabit one.
ünö. . . . . . . . .
Una dimensión extra-ordinaria en la que tiene cabida el entrenamiento de las variables que sirvan a la profunda transformación de tí mismo: your own personal bias.
Esta es una transformación nada más. Pero tiene 99 dimensiones. También podrían ser, y de hecho lo es, 99 transformaciones. Que 9 estaciones me separan de una metaestructura orientada a la transformación de dicha situación a resolver desde un colectivo de nueve personas orientado al cambio y la transformación.
El discurso lo promulga uno desde su particular punto de partida. Este es el mio. El propio. El que representa sólo a üno: mi yo en proceso de transformación. La destinación está clara: ünö.
ünö sos vos: trans.
Vos mismo te transformás.
Y también podés calibrar las variables de las columnas, el metaverso de tu estado alternativo al ser-estar en el mundo real. Cualquiera que haya sido tu suerte: la carta del sitio en el que naciste. El azar de nuestra existencia y del porvenir. Hasta el punto moderno de la concepción colectiva de una solución suficiente para el conjunto de la humanidad: el estado de absolución. La gloria eterna. Aquí. Ahora. NAW. . . . . . . . .