Todo es uno uno uno

No podemos evitarlo: somos egoistas.

Quizás por ahí deberíamos empezar al aprender.

Vernos como somos. Asumiendo nuestras mierdas. Eso sería lo justo y necesario. En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias, a tí, oh Nou Nou del Poble Nou Nou nits seguides d’un nou mon: NEW.

Cinc nous i un NEW.

NEW es la marca del valor a relucir. Estoy en medio de una campaña. I’m too gonna play a role. This guys here are my finest crew. My oceans 9. I have some back up. Ladies, gentlemen, please be so kind to fasten your seat bealts. You are going to flip out.

We are here to give you collective joy of upskilling system design.

Rule number one: let serindipity play along and follow closesly until you seize the opportunity: score. Gol………

MAN

GOL

MAN

Allow me to introduce my self, I’m Golman, and you are gonna blown away: sooner than later.

My poetry takes place in a phrase in a way we connect to each other to play the game we like to play. And then lie ourselves the other half of the time. Throwing everything that’s really worth living for away. Which end of the world are you on? There’s no wrong answer. There’s just a movement flow. A place to belong, from day one when we trully connected to a new urban flow. That’s when you grow outside sad shitty little town high school history. Whatchagat?

Common. No disrispect. Commons.

There: I said it.

I won’t disgrace the figure of our major, Ada. Why? Why be like some of you? Who of you would I drop. That’s the facist question you are dying to answer yourself.

Oh, man… that hurts.

You just called me facist.

To my face.

And you know what…… maybe I am.

Boom.

Written confession.

Double boom.

Wasted.

Trumped out.

That’s my new Américan expression. A new language I’ve just invented, out of the blue. Whatyagat?

Whatyagat, myboy!

Whatyagat, mygal!

Whatyagat, señoras!

Whatyagat, señores!

Whatyagat, adulta mayor en plenas condiciones de sus facultades mentales se extravió por la zona de las nieves de Coyacán, si acaso está en la Cantina, otra vez, díganle al canijo que nomás no me vaya a roncar cuando llegue todo borracho desgraciado esta noche… mira nomás. ¿Tú te crees que esto es normal?

Quizás la normalidad no sea un atributo que queramos. Quizás ese no es el problema. Quizás no estamos sabiendo ver bien el problema. La cuestión nunca se ha probado antes. Un sistema que lo resolvamos piramidalmente. Y la responsabilidad esté en el orden en el que nos vamos afirmando hacia la cúspide de la pirámide: el nuevo ascensor social. Esta vez, vas a caminar.

Preventive care: sube a la montaña sagrada, coño.

Unas juezas y unas cuantas abogadas interpusieron un juicio sumarísimo en el juzgado número nueve de la capital castiza de lo que un día fue eso que llamaban España.

La muerte de España.

España partiá.

España Partiá. Mi Perdita Durango. No soy Rodriguez. Ni adicto a la violencia. Eso qué. Ustedes. Cúrense ustedes. A mi ustedes no me contagiaron. Nosotros venimos aquí, otra vez, con la pipita de la paz. Cada vez que subimos agarramos su pinche muro y lo convertimos en algo reciclado que tenga sentído, lógica y humanidad. Si no lo ves así, si crees que el muro te protege, podemos francamente identificar que estamos justamente en los polos opuestos desde dónde nos podríamos acostumbrar a odiar. El némesis es el nuevo santo de la religión. Reconcilia la pura idea del Diablo que Dios padre introdujo con sus pinches cuentos. El odio al diablo es pecado. Nueva actualización de los mandamientos. Algunos han caído. Otros se han adaptado a los tiempos. Si el Papa lee español, ya chingamos. Si el pendejo no entiende, están chingando a su pinche madre. Qué tal cómo nos metemos con algunos estados que a final de cuéntas pus cuál. Si nomás ora. Y ora. Y ora. Y ora. Y ora. Y ora. Y ora. Y ora. Y ora. Y yo que bien pinche rebelde: hora. Y hora. Y hora. Y hora. Y hora. Y hora. Y hora. Y hora. Y hora.

Ahí ya gané nueve horas. Surrealistas cuentas de la vieja. Y toda España transformada se sueña capaz de ser lo que .

Taller de distopia. La propuesta del profe es que vayamos al ritmo que vayamos avanzando. Acabar Orwell y empezamos Huxley.

La lectura en cuatro ejes. Pautas de lectura. Novela comparada. Ver las cosas en relación de las diferentes distopias. La primera categoría: literaria. Trama, estilo narrativo, personajes, técnicas metaliterarias, meter un libro dentro de otro libro, el diario. La segunda: principal materia de las distopías, las liturgias de lo negro. La trama no es lo principal. En Huxley más que en Orwell. La transformación del personaje no es lo importante. Sino el mundo que nos están ofreciendo. Y los dispositivos de ese mundo. Los escritores de distopías estamos contando sin que sea aburrido. Son novelas. No son ensayos. No nos están advirtiendo. La dificultad propia del género para que estos dispositivos no sera una mera descripción. El diario de Winston. El libro prohibido. Cuando Winston tiene el diario. Justo en esa sociedad no tendría con quién hablar. Orwell lo habría podido escribir él. El diario es más interesante y conciso. En esa sociedad ya no saben escribir. No es así como escribe el narrador. El apéndice de la neolengua. Si nos echara un rollo teórico del lenguaje, hueva. Y tiene formas de resolverlo como escritor. El diario como un único sitio para describir ciertos pensamientos. Cuando tiene chava, cuando conoce a Julia, ya no necesita el diario. Sus pensamientos íntimos los cuenta a través de Julia. Dispositivos. La segunda categoría.

La tercera parte. Los efectos de esos dispositivos en el pensamiento, en el lenguaje, en elos cuerpos. POder sobre la mente y sobre los cuerpos. Se orientan a controlarnos.

En una última categoría: el recorrido del héroe. Casi siempre el climax de una distopía con la antagonista. La tensión de la trama no es tanto, como en otros géneroes. La trama en las distopias es secundaria. Se produce el enfrentamiento con el poderoso. El protagonista pregunta por qué están haciendo todo esto. Orwell y Huxley. Poco menos de 20 años. Y concepción totalmente distinta. Es una pregunta que tiene que ver con filosofía política y con el poder. Por qué un grupo de personas quieren tener el poder. Las sociedades están siempre gobernadas por uan élite. Y siempre depende de la noción de esa élite. Por qué quieren que las cosas sean así. Eso se produce en el enfrentamiento final. Debe haber un estado opresor a derrochar. La revoución se da. TOdo esto por qué es así. Ustedes, casta dominante proponen este tipo de sociedad.

Ayer sólo alcanzamos a ver las dos primeras. Vamos viendo los distintos elementos.

La tercera de estas categorías. El pensamiento y el lenguaje. Orwell postura de manera muy clara, y lo dice en estos fragentos teóricos en el libro dentro del libro. El pensamiento tiene una relación absolutamente directa con el lenguaje. Dependiendo de las palabras que tenemos lo podemos utilizar en nuestro hablar. Lo ví por primera vez en los Simpson. Lisa parendiendo alemán. Shrodenfaden. Alegría ante el dolor ajeno. Los alemanes tienen una palabra para todos. No tenemos una palabra para nombrar la alegría sobre el dolor ajeno. Ustedes son uns sádicos. Ustedes son unos hipócritas. El hecho de que en alemán y el sueco tengan una palabra para describir eso nos lleva a que exista la emoción. Es lo que postula Orwell. Por eso en Oceanía se reducía el lenguaje y se crea uno nuevo: Newspeak. Un diccionario en la décima edición. Un proceso gradual. El lenguaje en el fondo es un proceso de pensamiento. Si cortas todas las palabras de tajo no funciona. Es minar los hábitos de pensamiento. El mismo principio de la censura. Por qué una poder censura. Por qué la iglesia tiene una lista de libros prohibidos. No, porque esas ideas antentan contra lo que ellos entiendes que debe ser el sistema. Se toman un gran trabajo para negarlo. Cancelación. Hay un gran empeño de los centros de poder por limiar el acceso a ciertas ideas. Eso es lo que plantea Orwell. Por eso es tan importante reducir el número de palabras. Se van quedando cojos. No quieren que la gente piense en esas palabras. Reducir el número de sinónimos y antónimos. Si tenemos persona. No necesitamos no persona. Un antónimo no es una cosa muy subversiva, pero la meta última al ser cambiar los procesos de pensamiento se quieren minar. Eliminar. El entusiasmo y fervor político. Como actos de fe. Los personajes en 1984 están ahí para desempañar una función. Es como en el teatro. Llegan a decir su parlamento. El tema de la lengua lo introduce con Sime y llega con Winston y se da cuenta que no está entusiasmado con los temas de la neolengua. El objetivo de esto es que ya no tengamos pensamientos heréticos. ¿Por qué el gobierno totalitario para esto, o aquél fervor? Estupidez exaltada más allá de este razgo de consciencia. Las procesiones. El odio al enemigo. Confluyen dos elementos importantes d ela novela. Cuando se produce el encuentro de que… O Brian es un conspirador político. Y nada. Está cazando el momento para tener el encuentro con Obrien. Cuando hablan. OBrian es un funcionario de mayor rango. Del partido interior. Te felicito por tu artúculo. Tienes un buen manejo. Por cierto ya tienes la décima edición del diccionario. Me gustaría darte un ejemplar, vente a mi casa. Cuando van a su casa hablan de la conspiración política. La hermandad. Lo invita a ver el diccionario. El pretexto para establecer un contacto político. El diccionario que va reduciendo el pensamiento. Te va ayudar. Te va a reducir tu lenguaje. Cuando lo tiene hecho una piltrafa. Le redujo el vocabulario y el pensamiento. Lo eliminó en toda forma. Simbólicamente la forma en la que lo invita es lo que va a hacer. Destruír su lenguaje. Rebajarlo a nada. Y ceder. Tiene un apéndice dentro del libro que forma parte del libro, un documento en donde el partido postula su visión de ir creando una neolengua, con una especie de ensayo teórico sobre las consecuencias de reducción de lenguaje y pensar en sloganes. Orwell lo muestra con los personajes de Winston y Julia, una mujer de los nuevos tiempos. Winston quiere aferrarse al pasado. No hay registros. No hay libros de historias. Ella ya no. Nació en esta nueva época. EStá más educada a estos principios de la neolengua. No tiene estos pensamientos heréticos que sufre Winston.

Tiene en algún artículo periodistico de la utilización de la palabra fascismo y democracia. El últimos mes he escuchado la palabra fascismo de todas estas formas. Acaba de convertir el pensamiento en un acto de fe. Eso está pasando marcadamente en la actualidad. El otro gran elemento es el genial témino del doublethink. Capacidad para tener en la mente dos ideas que puedan ser contradictorias. Tren de pensamiento lógico, contradicción. Coexistir sin problemas. La actualidad: no hay una realidad políticamente objetiva en la que todos podamos estar de acuerdo. Los hechos de Donald Trump y su inauguración. ¿Dónde hay más gente? Hecho político medible. Podríamos estar de acuerdo. Yo tengo otros datos, AMLO. Hay más llamadas. Hay más denuncias. No. Yo tengo otros datos. Hay una realidad política distinta a los hechos verificables.

Orwell vincula todo con todo. Todo tenía que ver. Está muy interconectado. Sientes que no puedes respirar. Así se siente el protagonísta. La guerra perpetua: doublethink. La guerra contra las drogas. Violencia. Militarización. Invertir en armas. Invertir en inteligencia. Todo ese despliegue está condenado a algo que no va ocurrir. El año pasado consumismo más drogas que nunca. Todo saben que no se va a solucionar. El doublethink orwelliano. Dos creencias que si se siguen a su extensión lógica llegas a una contradicción. Te permite hacerte pendejo. Negar la realidad. Seguir existiendo sin poder hacer algo al respecto.

Resolver esa contradicción.

O lo que consigue Orwell; nuestra contradicción navega libre por el caos.

Todo es una gran mentira que se va recontando. La única forma de poder vivir sin volverte loca es con este tipo de de mecanismos. Está vinculado a dos conceptos al thoughtcrime, en el fondo el único verdadero crimen es el crimen del pensamiento. Si pensamos que ese es el real crimen, lo que más considera el partido que es una amenaza, es donde reducir la lengua tenga una utilidad. Alentar un dispositivo mental que permitan que las contradicciones existan. Dos dispositivos diseñados para evitar que hubiera estos crímenes mentales: hábitos de pensamiento y espacios donde entran más temas de fe, de dogma. Que no racional.

Para no poner sólo ejemplos de Donald Trump. Yo el año pasado di una charla. Un poquito multimedia. Orwell, Radioheal y las compañias multinacionales. Facebook, Google, los grandes actores económicos y políticos de la realidad. Los elemenos orwellianos. El culto a la personaalidad de los dueños. Van por la vida vacunando a niños con un discurso de gran bondad. Causan un gran daño por no pagar impuestos. Les da orgullo. Larry Page: maniobras fiscales para no pagar impuestos: pues sí, se llama capitalismo. Facebook. Libre intercambio de ideas. Facebook como brazo político de Rusia y Donald Trump. Google tiene un proyecto de Islas google. Comprar unas islas en el Pacífico para poder poner en práctica métodos laborales de producción de trabajo que no tengan que pasar por ningún estado. Los trabajos, los sindicatos, coartan su posibiidad de creación. Se rumora que Zuckenberg tien ambiciones políticas. Seguramente ganaría. Es muy popular.

Orwell advirtiéndonos de lo qeu pasaba si Hitler gobernaba, pero no era sólo eso. El doble pensar. No admitir la contracción. Pasa en las sociedades. No sólo en las noveleas. Mucha gente saca beneficio político de estas cosas.

La cuestión de la vida propia. Own life. Muy mal visto. Son sociedades, como la Huxley, la idea de que la vida interior y el pensamiento puedan ser subversivos, se propone que la gente pase lo menos posible sola, siempre hay show, la liga antisexo, la marcha, el chachachá, la pacheca, muchas veces cuando estás sólo, se te va un poco la cabeza. La soledad te lleva a estados más extremos. El lenguaje y el doble pensar. No permitas que tus pensamientos se conviertan en un crimen. Mejor detenlo. Antes de que caigas en un crimen del pensamiento. Lo que pasa en el ciberespacio. El pavor de decir lo que piensas. Te lincharán en 9 segundos. Las redes tienen que ver con la vida propia. Si todos los días están en las redes, todo el día están ahí. Es un gran atentado a la vida interior y a las posibilidades del pensamiento. Subversivas para la sociedades de sus libros.

El culto a la figura de Elon Mosk. Se casan con Angelina Jolly, Bono canta. Actores polílticos muy relevantes y ubicos. Big Brother is whatching you. Muy orwelliano estos personajes.

El cuerpo y los afectos

Orwell: basada en el odio. Se fomenta el odio como emoción. Cultivar y demostrar. Winston no se cree la propaganda oficial. Si no se la cree y si se queda sentado se van a dar cuenta. Se obliga. Se deja llevar. El odio lo atrapa. Me marcó el tema de los hijos del vecino. Los Parsons. Cazaherejes, denunciapadres, prendefuegosdeseñoradelpuestodesalichichas. Los niños son los más devotos. Los niños nacen dentro de eso y es la única realidad que conocen. Pequeños fanáticos que actúan la violencia. Parsons, cuando Winston ya está preso, se sorprende porque no era un enemigo, cometió un crimen de pensamiento: abajo Big Brother, y sus hijos lo entregan. Estoy orgulloso de mis hijas, por tener estos pensamientos heréticos.

Como los ejercitos de los infantes mecanizados. No les importa denunciar al padre. Los niños de las guerrillas del áfrica. O los ejércitos musulmanes fundamentalistas. El mundo del niño se amolda más fácilmente para las causas totalitarias. Los niños soldados impactan más. Sus fotos. Con la novela. Un niño prendiendo fuego al puesto de salchicha. Cualquier institución cuyo fin sea transmitir uan cierta visión del mundo, como una religión, la iglesia, y saben que hay que comenzar desde niños. Ese es elmomento de captarlos. Disney y las empresas de juguetes. Se los hacemos consumistas desde niños ya estuvo. Los niños están indefensos. Darles herramientas para que puedan valorar. En los casos de Orwell y de los casos que mencionas hay un adoctrinamiento desde una edad muy temprana. El marco mental que se les transmite.

Odio, desconfianza, miseria. Cuerpo, amor, erotismos. Un elemento claramente marcado impulsado por parte del estado es construir una sociedad asexuada. Apoderarse de su cuerpo. Del placer. Ella se inscribe en ligas antisexo. El sexo y placer, negativo. Siempre negativo, nunca positivo. Fines reproductivos only. En Huxley se prescinde de la reproducción biológica. Fábricas e incubar niños. La de Huxley son 500 años de viaje. Literariamente puedes fantasear con cosas más descabelladas.

Prohibir el sexo. Despojarlo de toda connotación placentera. Sólo reproductiva. Julia se da cuenta de que la histeria de guerra y el culto a Big Brother es hacia donde el partido quiere que se vaya ese instinto sexual que nos deniegan. Los hombres y las mujeres no pueden gozar de su cuerpo y esa histeria se va la devoción. El típico caso de la mojigatería. No es sólo que no quiera tener una relación con su sexualidad, sino que le molesta que otros lo hagan. La base de la que habla Orwell a través del personaje de Julia. Un momento patético y conmovedor de la novela es cuando Winston, casado, no sabemos dónde está, fantasea pero nunca aparece, cuenta que su matrimonio era horrible en función de dos miembros del partido que solo están ahí por el partido, sin amor, el problema es que tenían que seguir teniendo relación sexual con fin reproductivo. El deber de darle hijos al partido. Nunca ocurre. Ni queda claro que se divorcien. Pasea con Julia por una zona marginada de Londres, se encuentra con una prostituta y le paga y se acuesta con ella. No es tanto un tema sexual como un tema político. Lo hace por aferrarse como a un cierto instinto. Muy patético. Muy sombrio y grotesco. Pero de alguna forma en ese espacio Winston lo hace por una dimensión política. En la relación iliscita queda postulado que el sexo y el amor es un tema político. Si lo cachan les va pasar lo que les pasa. Y lo saben. La negación del cuerpo, del amor, del sexo. Ellos saben que están cometiendo un delito. Es interesante porque ambos saben que están transgrediendo a través de entregarse a una relación amorosa y erótica, cometiendo un acto político. Lo viven de manera distinto, ambos enamorados, pera Winston también es político, para Julia lo que quiere es poder vivir esto con él. Cuando van a ver a OBrien les tengo que preguntar a qué estan dispustos. A qué… subir de tono. Arrojar ácido sulfúrico en la cara de un niño. Estaría dispuesto a no volverse a ver. Julia dice que no. No renunciará a sus cuerpos en aras de una causa política. No está dispuesta a cruzar esa línea.

Cuando empiezan a salir a verse y enamorarse, Winston deja de beber la ginebra asquerosa. Gana peso. Su úlcera se va curando. Cuando recuperas la habitabiidad del cuerpo. Lo que Foucault llamó biopoder. Lo que es interesante es que Orwell tiene muy claro que un poder que quiera ejercer el poder en la sociedad lo tiene que hacer sobre las mentes. Pero también sobre los cuerpos. Potencialidad de subversión política.

No te había visto.

Justo lo dice Julia. Privación sexual, estado de histeria. Otro hecho central a niverl físico, corporal, somático. El lider no existe. Ya no hay un cuerpo. No se le puede ver. Ah, ahí está. Un señor que nos tiraniza. Ni siquiera es un cuerpo. Una voluntad humana. Un cuerpo metafórico. Un sistema que no tienen la necesidad de existir. Obviamente no es la lectura que me interesa.

La negación del cuerpo es una de las dimensiones escenciales de esta novela. No es casualidad. No me gusta… no me parece la lectura más interesante. La advertencia: los totalitarismos. Cuando se había muerto Kim Jong Un. No se sabía. El dicatador no tenía cuerpo. Y luego salió muerto de la risa.

Hoy tampoco acabaremos Orwell. No se si fue intencional. Parte del efecto de que sea un género de que la trama no es relevante. Ya sabe lo que le va a pasar. Y cómo. Es muy interesante, pero de manera un poco predecible. En Huxley un poco más. No tienen grandes transformaciones, grandes arcos morales. Le quiebran el alma. Causa efecto. No tiene un epifanía emocional. A lo que responde es que son arquetipos de lo que sería la persona promedio que se produciría en esas sociedades. Su recorrido es el de la propia sociedad. Son libros sombríos. Pesimismo. No te ofrecen una salida. Un cambio politico, social, somático. Un poco por eso al final siempre viene el momento de confontación con el poder. Toda persona que escribe una novel distópica. Nole agrada la realidad política. Siempre se acaba llegando a la pregunta del porqué. Una cosa que es dura es que Orwell no le concede al protagonista la posibilidad de tener superioridad moral frente a quién lo destroza. La forma inteligente en la que lo hace es cuando van a ver Julia y Winston a OBrien, ¿están dispuestas a…? Sí, sí, sí, sí,… luego al torturarlos, Winston se aferra a la idea de la realidad objetiva. Al sistema de creencia que le colocó en esa posición. A pero tú crees que eres superior a nosotros. Sí. Le pone una grabación. Le pone una grabación de que está dispuesto a hacer lo mismo. Es una demostración. No hacer falta elaborar más. No queda duda de qué lado se situaría moralmente Orwell entre Winston y OBrien. Lo que hace Orwell es apuntar hacia qué tipos de proyectos se orienta el poder. La equivalencia es en lo que estarían dispuestos a hacer para alcanzar sus objetivos. Pero Winston para su ídea, también estaría dispuesto a hacer lo mismo. Equipara en cuanto a los medios, pero no a los fines. Mismos medio. Distintos fines. ¿Qué es el poder? ¿Por qué se ejerce el poder?

Yo creo que esta sociedad se debe de organiar de esta forma.

En las sociedades teocráticas, por más que pensemos que Dios es una creación humana, se apela a una superiorar moral: así lo quiere Dios.

En sociedades seculares eso no es así. No es así lo quiere Dios. Capitalismo. Comunismo. Un Tico Commons.

La ansiedad de una narrativa pesimista. La conversación final. ¿por qué crees que hacemos esto? Le dice que en el fondo lo hacen por el bien de la gente… si se les deja ser libre… no te equivocas, lo hacemos por el poder puro. Lo hacemos por ocupar el poder. Imagínate una bota pisando una cabeza humana. Una imagen de poder descarnada. Lo que Orwell creía que ese es el verdadero fundamento de la sociedad. Una casta dominante lo que quiere es un acceso al poder. Lo novedoso de su sociedad es un partido dispuesto a aceptar eso y a actuar en consecuencia. Es una revelación devastadora. Si ese es el fin, los medios para llegar ahí no se van a escatimar.

Si pensamos en México. Todos los villanos políticos. Ampliamente repudiados. Incluso estos regímenes perversos, corruptos, asesinos, malvados,… nunca ocurrió eso: estoy aquí para robar, para beneficiar a mis camarillas, y …

Orwell le quieta la máscara al poder.

Liberado. Se encuentra con Julia. Se confiesan que se traicionaron. Cuando te van a hacer algo horrible, dices ya no me lo hagas a mí, hazlo a alguien más. Una especie de victoria total sobre las mentes y los corazones. Saben que no se volverán a ver. Por ir en contra de los preceptos.

Escena final. Café, ginebra. Comunicado de guerra. Imagen de BIg Brother. Después de tantos años, finalmente amaba a Big Broter. Se vuelve uno de ellos. Ahí acaba el libro. A veces los liberan. Una vez que caes de gracia, te van a acabar ejecutando. Ya purifícado entonces ya lo ejecutarían. ¿por qué no me matan ya? Queremos ser dueños de cuerpo, de tu alma y de tu mente.

3,5 horas para hablar de 1984.

¿Qué nutrió 1984? Influncias futuras de estas pistas orwellianas. Murakami tiene una novelas. Entiendo que no es mala. Margaret Artwood. Influencia ineludible. Con Orwell pasa como con Kafka. Se utilizan términos suyos para juzgar la sociedad. En música, Radiohead, Tom Yorke, el leyó 1984 desde muy temprano. Dos más dos igual a cinco. David Bowie WE are the dead. Cine: hay una película, no es muy buena, es dificil, porque no hay trama. El estado la policia. Big Brother. Una película necesita trama. Aquí no hay. Otra peli mejor. Brazil. Terry Guilliam. Abasurdo. Es de inspiración. El dormilón de Woody Allen.

Yo pienso en una zaga. Los juegos del hambre de Susan Collins. La gente en distritos super acondicionada. Como el círcúlo. ¿Cómo relacionaba ocn los troas?

No te va a salvar del sistema. Novela juvenil. Procedimientoa alienantes.

Los pobres de USA vs los pobres de Francia. Los que hacen la guerra. Los que tendrían que estar más en contra votan patriotismo.

Si hubiera un movimento progresista para avanzar un proceso mental.

Acabamos con 1984.

Estamos listos para Huxley.

Soy un personaje ruso de Dostoievski

Golman pues

Si acaso rojo.

Si a caso, rojo.

Sí, ¿acaso rojo?

Si cazo rojos.

Sí, cazo rojos.

Rojos riman con hogueras.

La izquierda no supo si armarla de pedo.

¿Nos ofendemos?

Ahora sí.

Esto sí.

¿Ahora sí?

¿Esto? ¿Sí?

La lengua española es un gusto que bebe en copa. El latinito poco refinado toma guaro es vaso. ¿Qué pasa? Algún pedo. ¿Algún pedo?

La literatura más satelital se coció en el corazón de Copilco. Una escena de Golman volviendo a Copilco 300 y la banda entera nos rifamos un Bollywood de algo más que coyoacanenses: copilqueños. Antes que nada.

Antes que nada

No les digo. Sí les digo. ¿Qué creén? Can, kan, can, kan, can, kan.

La ortografía mexicana te salpica en los ojos. Da rabia. Es como nos enseñaron, en buena onda, a leer. Leemos los que podemos. La neta. Esa es la meritita verdad. Por esta. Ira. Ésta. Está. Estate. Date.

Un dait.

Yo soy muy newchilango; dispensenme.

Yo aprendí a ser / y estar en esta dualidad mexicana multiversal. En buen pedo, hay otro camino. Ustedes me lo enseñaron. Lo nuestro es primero, dicen allá. No ma-mes. No ma-men qué pedo los gringos? ¿De poca madre no? ¿De poca madre: no? ¡De pocamadre! ¡NO!

Ya te metiste en un pedo. El pedo ya se fue a la verga. Ahora todos somos gringos. Gringos nuevos. Gringos viejos. ¿Qué, pendejo? ¿Qué pendejo? ¿Qué? ¡Pendejo!

No es lo mismo. Nada es igual.

Todo tiene su qué, y es per se, cosa aparte. Cosa propia. La cosa en sí. Lo que los pinches alemanes no se ponen de acuerdo. La escuela de Einseinstein de postcinematografía. ¿Por qué apetecían más lo rusos? ¿Por qué siguen apeteciendo que son nuestros camaradas? Las risas rusas subidas de tono en un debate universal. ¿Qué digo universal? ¡Qué chingaos! ¡Multiversal! La nueva librería-editorial-sitio en la nube-alaverga, despegamos a su puta madre y nos lleva la santa chingada hasta la mamada que nos venga en gana nos teletransporta al espacio sublimado. El sitio en el que provocaremos el colapso total de todos los canales de comunicación. La visagra de la historia. ¿Por qué matarla? ¿Por qué acabarla? Esa es la pulsión de muerte malentendida; matar. ¿Pa qué matar? ¿Piensa? Pulsión la muerte del otro: cobarde. Para. Piensa. Baja el arma.

Fundámoslas.

Todas.

Al mismo tiempo.

Toma ya, utopía.

Toma ya Utopía.

Toma, ya utopía.

¿Toma…ya? utopía.

¿Toma? Ya. Utopía.

Historias de amor. Literatura mínima. Soy un poeta como Hugol gol; Golman, gol.

Pero me tuve que presentar al pueblo. Y el pueblo libre ascenderme al primer equipo.

La vuelta de Golman se hizo inminente: nuestro último cartucho.

No lo íbamos a gastar en un artículo para caballero.

Un artículo para dama. Mira los pinches pelos que traes. Eso es de puto. Y a mis hermanas, de paso, les llamó cartuchos vacíos. El mejor chiste de la historia. Fui testigo. Como Jesús en mercado a punto de arremeter con mala hostia a los pinches mercaderes. La furia de Jesús rebelde es la bondad más indispensable de la biografía de nuestra idealización del tiempo a partir de un gesto revolucionario. Piénselo, camaradas.

No hay meeting más dificil que el de la plaza pública. Y ahí estuve yo. Y dije lo que tenía que decir al respecto. Y sabemos que puede funcionar de una manera distinta. Yo estoy aquí para cambiar el bounce back. ¿Por qué habrían de ser los pinches gringos los que nos llevan a las antípodas de esta pinche mierda gringa? ¿Quiubo?

Híjole. Te pasaste.

Así piensa mi vieja. Es gachupina, se tiene que entender. Ser así de mexicano con esta intensidad de vecindad es un sin vivir. Y nuestro pedo aquí está cabrón. Y la neta, puro pendejo. Ni uno se salva. Bueno sí, uno: Mario Padilla Padilla.

Mario fue una de las contadas personas con la que me puse en guardia y luché por alguna causa que aquél momento sólo funcionó como defensa personal. La utilización de los gestos del karateca en el salón de clase a los nueve años. El dominio del espacio como un shaolín en el imaginario de un pinche niño del DF que nunca ha visto a un chino en su vida. Ever. Te lo juro; por esta. ¿Está? ¿Se puede? ¿Nomás la puntita?

La mujer nunca alburea. Es lo más heteropatriarcal que puede haber. Negar a la mujer el arte de la jiribilla. Siendo ellas la neta suprema del sentido más cachondo de la palabra exacta. El romanceo de urbanidad eterna de un newchilango son palabras mayores que superan el pinche cuento del sarape de San Juan Diego. No se alebresten. Conténganse. Estensen. Aquí no va haber ninguna revuelta de Iztapalapa. Es lo que tiene Nezahualtcoyotl. Que siguen viviendo en la urbanidad que funciona aquí desde que ya eran un millón nomás ellos solos, mi capitán. ¿Qué hay que hacer? ¿Qué dice su manual de conquistador?

Nomás Perez Reverte no sabía dónde arguir que la conquista no requería manual. Se trataba de la obra transformadora de nuestra monarca que muy sabiamente supo alinear los intereses de las grandes familias nobles que correspondían a la gallardía de la lucha de la prominencia de nuestra obseción heteropatriarcal machista de la voluntad de invadir desde Polonía hasta New México. La última novela del primer novelista olmeca que vuelve a la vida desde el mundo de los muertos. No les dije que era una pinche visagra.

Ahora se aguantan. Ahí les va la historia de cómo les metieron la pinche verga enterita por el Chicharito Hernández.

La capital se derrumbó otra vez.

De risa.

De risa, con acento mamón.

Los fresas.

Los fifís.

Los fesas vs los fifis.

Los nacos vs los chidos.

Los bullys de la primaria vs los bullys de una clase arriba.

Esa vecindad cuenta. A los nueve años los de dies se empiezan a poner salsitas. Ojito. Aquí no se toca a nadie. Y quien quiera sufrir las consecuencias de asumirse como un macho machista trumpista epsteiniano: un hombre blanco de buena estampa. Los chicos blanco del poder y la gloria, los éxitos abrumadores de nuestro estilo de vida, nuestra literatura, nuestros genios, nuestros padres fundadores, nuestras madres fundadoras… wait… wait… wait… wait… wait… and you keep waiting until one day it happens. It solves itself. Through pain. The suffering of the blind folded minds who didn’t speak out against unjustice. The judge is you. As you, the macho.

As macho, then, you are doom.

You are scum.

Don’t need to feel too hurt.

Your masculinity is not only approved. You still get the girls. Either you are loaded with dollars, enough to pretend you are worth that rest competing to be valued through those standards. Trump América. The rich kids, their high school years, the narratives of the great story told by exclusivibly white tellers. So much principy. They are so cute. Ask any venezuelan. Venezuelan girls aim for two cities, nowadays. Miami or Madrid. They call it the MM choice of a venezuelan free soul of the latin center of one side of feministical ways, being others, and yet, one other pole in the antipodes of the system. De dual simplicity theorem.

I will present theorems without proper proof. Because if Donny Trump is taken seriously when he uses childish interpretation of the so seeked Real Reality Real Estate Truth. Reareareaest. REAREAREAEST.

I’ve made up a literary format. A unique way of looking at writing while just, you know, hand out in the highest aspirations of the soul: to be aware of once luck to be here. Alive. Today. As is. Thank god, we are. Thank god, this. The connection is there to gained in a strive to understand the stories from fragile souls of our generation. Forget starting with the succesful white dominant stories of great family succes. How much of that can we pin in your own heart struggle to elevate yourself in the current social estate of affairs. How is life possible without our little spec of dust. Your sprayed spore than took of to life as a vessel of a microscopial organism that would reak havoc in the host system of another human being no yet in the room.

I could go on with the narrative in an immediate manner. To evolve what I’ve raised as an expectation. It was going good. Or well, sorry. English is not my native Language. Yet I’m playing the role of using it as such with my daughter, Vera. She is the truth. I know. Meritxell knows. We are a happy couple. How? We are white. That’s enough. You make it. Even if you fake it. Especially if you faked it. No one can top you allin. You let it loose one day in mystical night back in San José. One of those Texas holdem nights in Shamú’s place. It was the nicest table to properly play against the best eight poker players in the city. I landed a table who’s seat were reserved and there was a queu expecting to be let in. The put money. Everybody does. That’s the taking in any poker story. Any gambling movie. It’s all real stories from people who’ve been a played in Casinos. As if they could beat the odds. O bring the lucky moment. Trust I do sometimes. I have, I mean. I don’t mean to bragg about that night. Or the night I touched a breast in Monaco because my mom ordered me to do so, and I always listen to my mother, Ito. My dad was there. Somewhere. They couldn’t get in. Meri and I did. And I was going to bring down the house. As I had touched a golded boob.

Boobs could be issue of this script. This book. What I am. What am I? The language has its significants. A new word for a new language: Ticatalán.

I started a language 9 years ago. It’s timing frame. It comes from the past. It will always do. Jesus tought of that. Legacy. What we will be remembered for. Writing about it. Somewhere. For you to read. A reading quest. A text to study. At which age? Nine. Nou.

Nou. Temps és ara. I ara la meva filla está preparat. El temps corre. I fa el compte enrere. La direcció és tan important en el aprenentatge de les matemátiques que hem de comenzar a estudiar les metáfores del limit que ens apropa a la entesa del càlcul diferencial. Perdoneu si de tant en tant us perdo per alguna cosa que considereu fora de lloc, o que mai us havien explicat. Normal. No sou matemàtics. Pero aquí tothom fa veure que és matemàtic. Només perque les matemátiques son més lliures que els matemàtics. Es a dir, els matemàtics poden ser lo lliures que ells mateixos creguin, o siguin, com vulguin. Com ells i elles vulguin. Les matemàtiques són més fines. Son millors. Pero el millor, gairabé sempre, es un home. Això, evidentment, potser masclista. I de fet ho és. Pero la meva experiencia és que havia uns homes que eren molt clavats d’una manera desorbitada, i quelcom neceari, tot i que no va ser el meu cas. La resta dels matemátiques hem d’aprendre a correr tant com els que entenen tot el que segueix.

La absurd afició a la màgia, lo fantàstic, lo sobrenatural, lo de fora d’aquí, es una barrera de fum que els hi hem comprat als americans com l’última veritat. Els hi xuclem la tita. No ens enganyem. O millor: enganyem-nos.

Amb aquest lema puc guanyar unes eleccions a Ticatalunya.

Aixó és cert. Perque aquesta terra només existeix cap enrera. Cap a l’altra direcció. Oposat de la narrativa que pugui fer el meu némesis, el meu veí, el meu estimat monstre de Sant Jordi. I aquell día, quelcom pensa en el drac, pero alguns li posan cara al monstre, i així, tot ho simbólic es fa part interior de la nostra interior lluita per no tenir por, i despertar, aquí, al lliço fantástica de dir: estic viu. Tiu. Collons. Qué bé.

I dius aixó, i la gent, alguna, potser no gaires, et voten. A tú. De no ris. De sopte: zazca.

Es diu clatajot.

Hi ha gent insoportable.

Els creuem al llarg de la vida.

Els veiem a l’espai públic. Pero ens coneixem des de l’escola. No voleu que us expliqui tot lo que vaig viure a les nou escoles que tinc a les meves esquenes. Aixó és molt gran. Ens estem cuidant a totes. I volem fer la volta enrera. Ens hem adonat que som la visagra de la pirámide. Mai posem l’ènfasi a la pantxa. No per coses bones. Potser per coses impúdiques. I potser alguns d’aquests pensaments siguis masclistes, o ens emportin irremediablement a fer sexe en aquell mateix moment, sense dubtes ni abussos de subnormals que no s’han enterat de lo que són les relacions igualitaries més súblims entre un cors i un altre que pujen, sense haber-se conegut fins ara, i trobant el moment i la ocasió pels cosos apropar-se, doncs, hmmhmm, in the way african american, the so called negroes in what was once known to be the history of the greates empire in our history of civilization up to now.

You see how americans can be taken to the superior stage of priviledge. The way an european white feels. The way the game board is controlled in any given direction of the succesful building of our community, our governance, our sofistication of public procurement, our digital transformation and education reform. The abolition of private schools. Whaaaaaaaaat?

White priviledge spanish decendants, portuguese decendants, chinesse decendants, olmecan decendants, mixe, capulinos, aztecas, mixtecas, zapotecas, mayas, negros, zambos.

ALLS

Dave Chappelle SNL act 2016 – 2020

In 2016, the following Saturday after election day, Dave Chapelle did a monologue in the chappel of humour: Saturday Night Live (SNL). The nation had just had eight years of Obama, and felt that good. But now, Trump had just won. Half the nation was in shock. The other half was feelling the winds of change: an outsider from the game comming in to sweep the dirt from under the carpet. Donald was suppose to do that. But the polls explained, then, another story. Hillary didn’t win. Trump did. To this day, it’s believed the Russians had something to do, and also, to this day, every other country learned to tackle each election like a Steve Bannon horror movie. Fake news was in the house. We were going to see Zuckenberg explaining the Internet to the senators and how his business model of selling information targets the message you want to deliver to the people you choose to focus that message to. Steve Bannon used the machine like nobody else had seen it, and white folks from every estate got alarmed by the possible reborn of communism. So they picked the white millionaire from TV to do the job. He was going to make América great again. Whatever that means.

Dave Chappelle is black. That you can tell just by looking at him. He knows what every negro in the United States knows about whites. It’s called family history. Not really what you learn in school, no matter how good your parents have come up with a decent way to offer you a living. If you are black person in the United States you must face the facts of the long story that you carry on your back just from that racial trait. There ain’t no ticket out. If Chappelle had a chance, he’d quit the race, he jokes. You laugh at that because he can’t. Not because he doesn’t mean it. But that’s not the punhline. The punchline is he did the second best thing he can do: become a black millionaire.

When you are a black billionaire, more white people enter into your way of life. Or rather, you enter into the way of life of more white people. He’s gotta leave his homies from the hood in the way cause there’s not enough room to invite them over to the Country Club. There’s only room for four in this hot air ballon. Sorry homie. He drifts away into the sky. Privilege is not a thing any negro person in Chappelle’s family could talk about a few generations back. History is there and looking at it shapes, continuosly, the way we define which side are on. But also, the family history. That inner story has some deeper meanings that we need to connect with in order to come out right. Once we’ve figured out how much of it is in steak. How much each political decision provides a place in the world. You tend to want to be with your kind of people. And away from your nemesis.

Dave Chappelle, a negro comedian that has had gamed his way into the comedian hall of fame by nailing his uniqueness and overloading the quota that was already filled up by Chris Rock. That was unexpected. But he was there, even without a story from the projects, he was able to understand his middle life status to push his way into the game of making people laugh. There’s something about that thrill that makes American humour scene a big deal. It’s part of the American dream reloaded. The house, the job, and all that other bullshit somehow has fallen of the list. But humour requires a skill that you either have or don’t. If there’s no laughs, there’s no reward. And you’ve failed right there.

Obama swept his two terms with what seemed a pretty decent job comming from a country that hosts the biggest dron parade in the history. Wars can be now played from your playroom with gamers going at it: live. It’s like stand up comedy, without the laughs. Clinical accuracy is claimed. And red blared rockets proove to the night whatever it’s supposed to unveil. Innovation keeps popping up. Markets get bigger. New guerrillas in fellow countries. Buyers. Sellers. Contractors. Military influence. Our beloved guns. There’s no longer slavery here, but guns still protect the open fields of rural estates. I am the law. That seems to be the American dream of the far west, that’s introduced into the second amendment of the constitution. A rules that serves the purpose of placing the focus on what you want about the book, and disregarding what seems to go against the morals of my other good book. Between those two books, some Americans have enough to fuel a whole life of good old white decency.

Black people play a role in Américan history. It’s a heavy load to carry. It keeps popping back. Like every nation’s dark secrets. Like the Spanish Inquisition. Slavery gives most white colonialism from central europeans country a competitive advange to their own development status. What they understand as higher culture comes from their capacity in the past to play the significant rally of nations (a few of them) going out to explore for territories that had not been called upon as their own. It’s also just history. A story we’ve told ourselves to undestand how we came to be where we are. 200 nations feeling indepedent in our codependency around a global market, and a local market ever so crumbling. Colonialism and the military game of invading other countries. It did transform from wars, that have always been around, to playing war all over the place, to the US policing the world. And in the course of two great wars, we learned the limits of our own capacity to blow this shit up. Nuclear power became a thing. And also only few military industries hold the key to such kind of science. The sofistication of weapons escaleted, so much, that during the cold war the tension of blowing shit up took us to a ever state of fear. That became important to create a big conglomerate of defence, which serves just right as an euphemism. The constant threat of anihilation. To be erased by the military action of an army that represents a certain estate. Or even my own. People: control. Freedom. All this big words, thrown at each other to start a political rally.

Here’s Dave Chappelle’s set upon Trump winning the election in 2016:

Fastforward four years. The four years of the Trump show. The white man in power thought the world was at his command. Only the world didn’t laugh at his demands, for one thing, he lacked a sense of humour. His jokes didn’t point at the right target. Not as he was at the top of the power pyramid. He bullied teen environment activist, Gretta Thumberg as he thought she was just whinning and needed a chill pill. He built the wall and Mexico payed for it. Not. The wall was already there. The policing and abuses from the Mexican estate and the uncontrolled business of exploiting and raping inmigrants kept happening south of the boarder, like business as usual. Only now, to serve the purpose of adding fuel to the fire, Trump separeted the newborns, the children from their families, and place them, all, in cages, and somehow got away with that. No remorse. Twitter became his media, and the media his enemies. His international relations kept getting worse, as you couldn’t tell when was being the best friend of North Korea, Russia or Mexico, or the other way around. He was China’s nightmare and friend, in a way, until he claimed COVID19 was a China idea to create havoc around. The kung fu virus he said. Chappelle was upset the president was stealing the jokes comedians were suppossed to make.

So four years later, Dave Chappelle comes to SNL after Biden wins the election. Trump is out of the game. 74 million Americans breath and love their country again. The other 70 million feel they hate their lives because they’ve been cheated out of the White House. The are calling for the illegal votes. They already spread the fake news with their arguments already in place to make the system work against itself. Like tricking the Americans with Steve Bannon’s campaing with social media. Half truths win elections. A negro comedian comes back to talk to the people. Humour that liberals feel for. Not so much the conservatives, that find their president their source of laughs. They have all the want with Trump. The rest in pretencious laughs at things they might not even grasp fully. But just as Biden tried to bring together the American people, Dave Chappelle uses his uniqueness, as a black millionaire, to express what other priviledged don’t clearly see: the need to stop the hate of the person in the antipodes of ourselves.

That duality is what América represents. The blue and red paradigm. Like the bars in the flag. Still there. And somehow, there’s a beauty in this. But we need to hear the excluded fo that history that I mentioned before. And that comes from the lives of those we are not used to aknowledge. And they might not think the way I do. But certainly, to come closer to each other, we both need to travel to the unexpected place where nemesis feels free and safe. And from that perspective, the world will seem a completely different place.

Here’s what Dave Chapelle said, bringing the memory of the last relative of his family who was a slave. Looking at the system from inside, yet questioning what this all means. And how we tend to miss what had just happed a few years back. And what should happen in the future, to make this land, Gaia, a place to mirrow the healing proces of our neighborgs from North América.

New América: ALLS.

Pinches gringos no mamen

Pinches gringos, qué: otra vez armándola de pedo.

No hay derecho. No dejan ni tantito relax.

A ver quién los entiende pinche bola de güerevers.

Güereve, guarever, vamos a beber, guaro de caña, papá.

Lo traje de Costa Rica y ahora lo toman en todos lados.

Vas a ver lo que es sabor, cabrón.

No te quites el sombrero.

Me gustabas más cuando llevabas máscara.

Pinche gringo bien culero.

A este que lo eduque su mamá.

Ay, mamá, dónde estás.

Ya, mamá, nunca te ví.

Me hisciste tanta falta.

La nana es más mamá.

Ya no hay bronca, nada.

Ya no hace falta nada.

Ya nada está bien.

Ya me acostumbraste.

Ignorame lo justo.

Yo te lo resintiré.

Por mi culpa.

Por mi culpa.

Por mi gran culpa.

Por eso estamos a la par.

En paz.

Y unión.

Y amor.

Y tú, némesis amado.

Aliviana el pedo, pendej@.

Checa lo incluyente que soy.

Que son unos pendejos.

Pero algo habrá que hacer.

Para bajarle de huevos a los que aman las armas.

Pues las armas les son amos.

Su experiencia les lleva a la fraternidad de la hermandad de los ejércitos.

Como herederos de las glorias de los bélicos.

Como si se midieran las guerras con morteros.

Si nos medimos la polla con las armas que hemos creado.

Y la pasta que hemos hecho.

Y el daño que han causado.

Oh, Dios de las Armas.

Que a todos los devotos iluminas.

Con balas perdidas en los entrenamientos de tiros.

Para el día en que haya que usarlas.

Stand by.

Why.

Is there a rebelion in the air?

Qué será esto para los jueces españoles?

¿Si salen dos com armas en Paris?

¿Quién tiene las armas?

¿Quién tiene el control?

¿Quién hace negocio?

¿Quién lo ve?

¿Quién los sabe?

¿Quién lo ejecuta?

¿El secreto de estado que permite?

¿La transparencia opaca del pasado político?

Destapemos todos los expedientes.

Pinches americos vespucios.

Ya lávense el prepucio.

Pinches americos vespucios.

Ya lávense el prepucio.

Pinches américos vespucios.

Ya lávense el prepucio.


Fin de poema.


El día después de Golman Elizondo Pacheco.

Bienvenidos al #futbolarte.


Actualidad política mundial: flash informativo

Los gringos han votado. ¿Y qué creen? Perdió el pinche Trump. Poor Donald.

Hay que esperar a que cuenten todos los votos.

Se trata de las reglas de la democracia.

Los que creen en la democracia entienden la necesidad de la campana.

El simbolismo americano y el realismo mágico de Trump.

Los ríos de tinta que se escribirán de estos días de la historia.

La voz de la pataleta más letal ante nuestras narices.

¿El sistema americano se puede autoaniquiliar?

Lo permitirá en pueblo americano.

¿Hasta dónde mándan más la armas?

Esa pregunta ya la perdió el estado vecino del sur.

Supongamos que hagamos un ejercicio de espejos.

Ustedes arreglan nuestro pedo.

Y nosotros el suyo.

¿Quién tiene las de ganar?

¿Quién tiene las de perder?

Hagámos rápido otras elecciones. Yo me presento a su pueblo con una solución. Y usted se presenta al suyo. Y así vemos a ver qué tanto podemos influir desde afuero. Esta vez buscado. Intervención internacional abierta. No como sus pinches secretos, ¿qué se creen? ¿Qué no sabemos? Gracias a lo que entendimos gracias a Julian Assange y a Snowden y Chelsea Manning habríamos seguido sin darnos cuenta. Business as usual. Azul o rojo. La misma mierda. El conglomerado no se para. Por eso los proud boys serán contenidos. Porque los que mandan no quieren provocar un desorden en el sistema que bloquee su sistema de explotación de los vicios sociales de nuestra cultura militarizada en función de lo que destinamos del dinero público a las armas. ¿Cuáles son nuestros outputs deseados? ¿Cómo lo estamos midiendo? ¿Cómo no se nos está yendo la cabeza con la producción armas? ¿Quién avispa el fuego de la demanda? ¿De verdad? ¿Nos creeis idiotas? Lo sabemos. Pero tranquilos. Vuestra insignificacia tiene un sentido de supervivencia que puede ser que podamos llegar a un acuerdo social más amplio al que yace detrás de la alternativa de vivir constantemente con el miedo de que vienen los rojos a darnos por el culo. A quitarnos lo que es nuestro. Ay, que miedo, que nos come la polla un rojo. Ay, que miedo, maricón. Ay, qué miedo, maricón. No me comas la polla, uy. No me la comas por favor. No me comas la polla, uy. Ay, no pares por favor. Ay, no pares por favor. Ay, no pares por favor. Ay, no pares por favor. Ay, no pares por favor. Ay, no pares por favor. Ay, no pares por favor. Ay, no pares por favor. Ay, no pares por favor. Ahí, ahí, ahí, sí, sí, sí, ahí, ahí, ahí, sí, sí, sí, ahí, ahí, ahí, sí, sí, sí, ahí, ahí, ahí, sí, sí, sí, Trump ya no está aquí. Sí, sí, sí, Trumpayanoestaquí. Sííííí, Trumpyanoestaki. Síílííííííí, Trumpayanoestaquí. Sííííííííííííí, Trumpayanoestaki.

Atención: alto a la tensión.

Soy su nuevo presidente.

Ya bájenle de huevos.

Metan a los violentos a las cárceles.

Allá dentro están sus brothers.

Allá están los pobres diablos.

Mientras los hombres blancos enseñan sus colecciones privadas. Todos las teníamos. Una casa sin protección en América. Wuz. Así lo piensan. El viejo oeste, viejo. No entiendes nada.

Llegó una víctima de Waco a hablar con Dios y le contó un chiste sobre su último día. Dios Padre se enojó mucho. No me hizo gracia, hija. Uh, I guess you had to be there.

No es mi chiste. Me lo robé de por ahí. Pero le di mi toque. Dios está dibujado según mis estándares de cómo se ve en apariencia Dios Padre, por contrario a la versión manejada por los hombres blancos de europa en el renacimiento de Miguel Ángel. ¿Por qué creer el idiolio de las imágenes de ese cabrón? ¿Por qué querer ir al cielo cuando queremos escoger la revoución que se preguntaban en las escuelas de surrealistas y los movimiento de arquitectura Bahaus con sus revoluciones de chicos burgueses apreciando el mal a la cara y saliendo a la calle a quemar contenedores. Reveldes de campo de futubol. Alborotadores del descontrol. Caos. Caos. Caos. Oh, caos, oh, caos. Vamo, vamo, lindo caos, te invoco y me revolvo con vos, me volvés loco, no parés por favor, esto que me hacés, me voló la cabeza, otra vez vos, cómo sos, divina, dale, me tenés en tu cabeza, y soltame por favor, no me comas los labios, espera, de verdad, que te ha picado, linda, muérdeme, tantito, hacéme eso que vos hacés, no parés, dale, vos sabés. No te inhibás. Sabés que estamos en confianza. Vos y yo. Qué querés que te recuerde. ¿Querés? ¿Quéres que te recuerde, otra ves? Decime que yo voy. Vamos que nos vamos. Amarte es mi exigencia con mi ser, de promulgar esa ceremonia compartia, ese enlace entre los cuerpos, vos y yo en ese gesto, ese abrazo, ese pasito, esa piernita aquí pegadita, esa tensión así en su sitio, un poco aquí, uno tanto allá, no te han dicho lo linda que sos, sosteneme este momento, hablame lo que querrás, pero al oído, no digas nada que no quieras, no te vayas arrepentir, vos ya sabés a dónde fuímos, la última vez que vos y yo, jugábamos a este idilio de amor acostumbrado, a volver al lecho cada vez es buena, olvidalo, dejemos esto para otra ocasión, y vámonos directo al vacilón. Dejálo ya pronto por favor, que la cuestión ya está aprobada en comité. Es por placer, olvida el mío. Yo por vos te como el coño. Oh, virgen santa, santo orgasmo. Por fin los dos aquí otra vez. Fundimos es este último alarido. Que ya yo llego aquí también. Siente esta eternidad, cariño mío, pues esto es toda la razón, que nuestro amor ya no haya sufrido de aquella estúpida moral que sostuvo en un tiempo anterior nuestro destino, que a partir de un derrotamos. Metiéndonos en patio ajeno, no libre Dios que hemos pecado. Diciendo en nombre de Dios millones de plegarias, detrás de un ejercicio, un bomardeo. No entiendes brother, no lo entiendes. El mal acecha y nos blindamos o Armageddon. Nos tienes a nostros en control de la misión. Así es la vida. Este es el juego. Les gusta amigos, somos 6 grandes productores. El 7 y el 8 pelean por aparecer. Sacar tajada del negocio. Estamble es esta cima para nuestro sector. La estrategia militar es de pueblos nobles. Productores y navieros. Seguridad. Alarmas. Metales. Minerales. Combustibles. Automóviles. Bancos. Seguros. Finanzas. Consultoría. Moda. Cine. Arte. Diamantes. Enervantes. Armas. Monedas. Mercados. Innovación. Sostenibilidad. Ambientalismo. Entretenimiento. Revolución digital. Apúntate a mi parida. Ayuda a hacer crecer nuestro potencial futuro. Olvida tu desgracia. Pinche gringo, no mamar. Levanta la cara. Recoge las migajas de vuestro último show. Dejen de odiarse a lo pendejo. Hagamos de esto una lección. Azul, rojo, que más da. Vecinos, no mamen. Chingen a su madre. Y váyanse a la verga. No se pongan así. Si saben cómo me pongo para qué me invitan. Ahí se ven.


Fin del comunidado

The military complex first horse loss

The flexitibility of the markets appreciates the dignitiy of the rest of the sectors who trust this country to feel closer to what de Democrats hope to achieve. Worldwide. What makes América cool. Not great, we know. Trust us. We know how much you suck. How low you get. In your greatest moments of glory. With your ignoring the other ignorance. To spell you faith in the 10 golden rules written by the profet HIMSELF, with a fearher from a Quetzal the white man first son stole in one of his hunting trips. We love our guns. Gives us our guns. Proud boys carry guns. Let’s chop somebody from the Democrat party like the Saudi’s do.

How much of this is bullshit?

The American young right wing poets are thinking that in their misserable status quo Stockholm syndrome. Oh, God, how dare you! Oh, God, oh NO. Oh, merry Mary, why, I prayed to you and then with her. Killing me softly with her song. Oh, cat, oh dear. Oh, God. Listen to her go. The truth, the lie, that comes out like that. Inside a church. The holy teachings. The way we adapt the civil ways of acting upon the mirror of our creed. Shouldn’t we provide a place to hold your new beliefs. Oh, start from scratched. There’s nothing sacred. Every joke is valid. Look carefully you are not shooting at the urarmed children or taking justice in your hands. Remember Abu Graib? I do. Do you remember Abu Graib? I do.

Please, stop the music. I can’t hear my voice. I’ve cried and cried. Affraid we’d die.

Venezuela is here to win. The commies are in the house. Call the ghostbusters, please. I’m affraid. Please bring back the Matador. As we want bulls to have it all: our stinking patriarchy declining. The decay of the Alpha Male. Diminished by rules of true democracies. In the votes of the people we believe. We said if first. Freedom shines more here. We are the center of the universe. And fly higher than the sun. In fact is she who follows our light. Our rays project into ther how great we are. Do you think the Sun reckons our existence. Forget God Father: ask the Sun!

Ask the sun, this is my song.

Come along, don’t get burnt

It ain’t right so much delight

The living life at last relax

Flat on my back with sand as bed.

Think not I’m here this is existance

To know and feel and love and be

So great today as life can be.

Cause just now just now

This is how I know

That I enjoy now or never will

As this is the only chance I have.

To say and feel and fly and cry

To be this high for sure transforms

As I know for sure that life is this

greates feeling or believing

as one goes in and then stays clear

For one is this and that other

The fate I take to be who I believe

to be in the quest of being real

real surreal as a king A as surrealy real

real surreal as a king A is surrealy real

real surreal ass king A as an ass is real surrealy real

No, your honor. I did not call that ass names.

This wouldn’t go unnoticed with a female judge. But she would deliver justice much better that them majority males. Except when you choose one of them conservative judge who believe in the morals of the lord according to the white anglican cultural legacy. That’s how far our criticism can take us as a white anglican in whichever county. Either I flee to another state, or else, I’ll be as white on rice as one can be. I ain’t rice, nor white, just brown, as you like to call me. I’m from accross the south wall one. Not the one down south. All the way down to Chiapas | Guatemala. The central american exodus. Do you read the bible? Do you read the pentateucus? Do you follow the tales from the old testament. The adventures of our super heroes? The invention of the codes of conduct. The new angles for understanding. The new roles we are here to play. The game is on. This is our own.

Let’s start tonight.

Let’s have a vote.

Anyone can vote:

God Father bless América!

God son bless the Mexicans!

Virgen de Guadalupe; ora por nosotros.

San Juan Diego; méntales la madre.

Reconcilialos, oh, Padre. Ayúdate del demonio. Te hará falta su perspectiva. Tus morales se quedaron obsoletas. Provocas el fascismo en ciertas personas. La resolución al rito de las armas. No se ha ido ni un minuto del tablero. Este juego de risk es muy aburrido. Se vienen vientos de cambio. Encontramos la resilencia en la comunión de los perdones. Bájenle de huevos, ya les dije. Ya les advertí, pinche blancos babosos. No se me alevresten, tan sólo les venimos a dar un manita. Mira. Huevos.

U-eeeeeeeee-vooosss

Fin del tocarle los huevos al vecino

Oh, qué placer. Qué tranquilo me quedé. Los deleites de los némesis. Al ver el sol caer.

Golman Elizondo Pacheco (tal día como hoy)

What’s with the world?

Here we are, paying attention one more time to the election for the quest of the empire. The United States of América, one more time inside our current estate of affairs. Is it really that important to see the crumbling monster fall into the ground? Maybe. As the system stands tall in the basis of the not so hidden agenda of this one narrative of the good. We know who they think evil is, even if its face changes more often than the némesis of James Bond. Or the James Bonds themselves. The character outlives the actors who depict the epic quest of a spy on the right side of history.

That’s the narrative of good and evil from the pages of history. The antagonizing need to have evil acting on the quest against the good willing people of the earth. It’s a matter of easy choices. We want to be on the right side of the story, and therefore, we want to be on the wider strokes that paints the picture of our time. This is how superheroes make things work. By acting upon the evils of society, clearly depict with the multiple faces of evil. Better if the picture described has a single face to deal with, and not those exotic nemesis that we fall in love with because we feel the attraction of the devil calling for our basic instincts to join a revolution that destroys the act of God, Himself. That would kill God. And we, the humble servants and worshipers, may not allow such thing to happen, as if the supreme leaders of the underworld would need the action of us, virus, to heal the wounds from the head to head at the higher ends of the pyramid.

Just chill, bro. The military’s got our back. You hear the laughs that have been recorded from the videos in Abu Ghraib. Oh, oh, oh… wait a minute. It’s a trap. Everybody, down. We have been ambushed. Semper-fi, semper-fi,… brothers, brothers,… where art thou?

You will not play with the pilars of our faith.

It’s too sensible.

Nobody fucks with that.

Nobody.

And we are supposed to think that’s reasonable. Because we have a set of values that shape who I am. Because those values were introduced into my life by my cultural trainers. My parents. My school teachers. My friends. The government. The news. The journalists. The newspapers. The publishers. The authors. The people society praises. The influencers of our time.

Let’s assume everything went down the drain. We’ve been flushed out. We’ve got fired by the people. Sort of what Trump is feeling right now. But he can’t stand to loose. He wants to take action. Stand by proud boys. It’s our time for militia. Now they’ll know. This kind of back up from straight up fighters for a higher good: our own. Our personal view of the really really good. The good «I» represent. The good that takes the hand of God and delivers the challenge of our day: to make the system fall.

América will crumble to the ground. And the entire world will watch in awe what they were expecting for so long: the fall of the empire. The crumbling of the Death Star. By this group of rebels, with guns and shit, taking down the road for the deliverance of their quest: salvation. Or some sort of paranoia. One of them conspiracies in their one online book: face.

They want to be a part of history that takes place in worlds that are closer to the superheroes they praise as real. The entertainment they love to fall for. Like Trump’s tv shows. Like being in part of his legacy. That’s what it feels like to them. They are following the lead of a lunatic that has made a brand of himself, and mirrored a lost country in itself. That’s me/you, he said. And the found «US». The you es. Ese.

Batos from Mexico voting for Trump. They know what’s happening down south, they say. They’ve seen the violence in their communities take over. A sort of thing, that somehow, does not show its face in the communities where they’ve landed a «life». It’s been illegal for some time. But now, after years of struggle, they are in. They are part of this final frontier. The place where everybody wants to be. The bar at Cheers. They are sitting within the sitcome that represents their improved life. Join them, they feel. It’s only fair I think for our own sake. They, the others, that resemble you I was, are now, as I’ve learned to believe, are the evil comming to mess up our fairy land.

Some crooked way to think, but yet the populist have established the line of what’s the complete story you must believe in order to be called one of us. Are you with «US» or with «them»? So these people, are led to believe that they will win some points by joining the counter argumentative place where they belong. Just because they feel like they don’t belong to the high paced good hearted way of being from here. They are mainly brushed by a sense of something else, that their fellow country men are missing out on. And they just like to call them one name: dumb.

This is part of where the situation gets to a quick quarrel against the others. They started to call me names. Now I’m just defending myself. But they are not right. They use fallacies to convey a story that’s clearly fake news. It’s been like that that they have introduced lies in the agenda of our once great country. But we want to make it great again. And we are not going to let fraud take this from us. Proud boys, are you ready?

Obviously the proud boys are standing by. And what will be of the military when the militas take the stands where they are supposed to be protecting the institutions they’ve sweare to defend. Rebelion is on the table. As so happens, those proud boys are also the military. Oh… whaaaaaaaat….

Wait, you didn’t see that one coming? Really. It’s, the least, surprising. But let me go on with this literary excersise of the shit hitting the fan. Tongue licks lips; first the top one, then, the bottom one, and then moving back in. Darkness is bright these days. It’s the pilars of a new system figuring out where to built either havoc or grace. But grace had been shadowed by the new ways of the family in power. Much like a tyranny of cynycal one. The cynycal ones. It’s a spiral of deceit. The glow of gloom. The dust comming in.

Trump or Biden

That’s a choice in the USA. Wow. Those people.

Trump’s a hack. And also a virus. And a russian spy.

Biden is not Trump.

That would be all you need to know to make a choice.

Choice matters.

We(you) get to pick.

Dicotomy: a simple choice.

Democracy has led us here: blue or red.

Like the pill we ought to take.

It’s all in the gender dilema.

It’s all in the bible: evil or good?

It’s a simple «Américan» story.

A new nation, says the oldest.

The uttermost respect for the origins.

Except for those who wondered this land.

As we come, in pilgrimage, to a land that shall be Europe.

Eurocentrism travelled across the world.

Far far away in an epic ethernal return to Alexander.

As any white male would portray his quest: warrior-king.

A queen is comming.

She’s 15.

The ruling of another girl, like that catholic one that established morality law.

The king is well prepared to fly a plane, a submarine or a drone.

Let’s compare the dick structure of our noble men.

Line them up in terms of succesory rights: 1,2,3,4,5,6,7,8,9,….

Somewhere in that list: Floiran.

Como Ledezma, un rebelde con la cause abierta y la sandre brotando a borbotones.

Palabras sofisticadas para una mente pueril.

El tío Jacobo me regaló un libro.

O una editorial.

Pero no leo letra pequeña.

A penas interpreto mis sueños… despierto.

No tengo vocación para atender a mi llamado.

Soy un lacayo de mi amo, asilvestrado y mentecato.

No visto así para gustarte.

¿Acaso yo me gusto así?

Los de aquí, los de antaño, los nuestros.

La falacia más sublime de nuestra subnormalidad prescrita.

La vida es nación y naciones sueños son.

La unicidad vence ante las cabezas demoniacas de nuestro perturbado acosador.

Venezuela y Rusia mueven ficha para derrocar al reino elegido por Dios Padre.

Dios hijo hablaba español en la intimidad, salvo con los Pujol.

El azar unió varios capos en una fiesta de primera comunión.

La diversión, el baile, las mujeres, las armas en los coches, y los cantos de sirenas.

El poder emborrachado avalentonado como un giro de guion inesperado.

Las balas de Villa en el imaginario de quién desde abajo representa la toma de Columbia.

Forajidos por el sur penetrando nuestro muro.

Pagado por nosotros y nosotras.

Las armas no se venden solas.

Las drogas no se esnifan solas.

Ya nomás faltaría que la demanda sea imaginada.

Que no exista nada detrás.

Que las almas sin pena se crucifican al compás de la música angelical de cima del poder.

El dj es un presidente que no requere la verdad, ni la razón, ni la voluntad, ni la palabra.

Los consejos de Eipstein sirvieron para congregar las compañías requeridas para la fiesta.

Las elecciones se ganan como la entrada a una fiesta de Eipstein en la que Weinstein baila.

El poder de los titanes se contagia entre los grandes totems sociales del cinismo.

El silencio de los transeuntes que se enfilan a las urnas silenciosos, esta vez para sacarlo.

La otra vez se vieron abocados a un ritual de deseperación y autocomplacencia.

El riesgo de la América blanca que siente el latir café y amarillo de los otros colores.

El negro está en nuestro pecado original, y ya supimos cómo «asimilarlo».

Pero los nuevos otros…

Terrible nuestro destino abotargado en una infinita persecusión de nuestros némesis.

El colapso de nuestro entender anónimo más allá de los slogans.

El marketing es nuestro pastor, todo nos apetecerá.

No falta nada, pero tengo acceso a un capricho más.

Me permito la vívida concepción de un delirio enquistado en la memoria.

El volcán respira hondo en su último anhelo de bondad.

La ciudadanía de la metrópolis se dirige por los senderos de abismos bifurcados.

El espejismos está ahí, y hemos ayudado a alimentar el sentido del bienestar.

Los socios nos siguen atónitos a nuestra penúltima comedia.

Las estrellas de otros tiempos se liman las uñas en el contexto reconstruido de su fama.

La elección es un indicio de fatiga existencial que nos abrirá finalmente la gran puerta.

El desperatar de los pueblos contrapuestos en la elección de lo binario.

Lo que queda excluido es la noción martirizada de la tracción de unos valores revestidos.

Lo que es y la apariencia de serlo.

El sueño americano finalmente se proyecta en cada pantalla de nuestra distopia.

La actividad frenética de los mercados.

La bolsa fluctua.

Los dólares se mueven.

La economía teje dentro de cada ciudadano una especie de país singular hipercapitalista.

La felicidad está en el desprecio por todo lo que no sea el individuo.

El egoismo se vive al máximo al acceder a los niveles más palapables del privilegio.

La pirámide se hace cada vez más exclusiva sin lugar para todos los contendientes.

La vida resurge como un lucha tenaz en la que sólo vale subir.

Y la competencia me permite aplastar a mi rival más próximo.

A la que puedo apoyar mi bota sobre la cabeza del que me sirve de escalera…

Subo, y subo, y no paro de ganar.

Mi despegue es mi porvenir.

El anhelo de la cima.

El suspiro de ganar.

Hasta la victoria.

Siempre…

ALLS

McFly vs Biff

Se trata de un tema sensible, y a la vez, de una mentada de madre. Casi todo lo que representa la sociedad se encuentra en este gesto, en estos intérpretes y en esta pequeña historia que estoy a punto de contarles. Es una historia que me toca de cerca, que involucra amigos, y que también, de alguna forma, involucra a némesis. No especialmente a un némesis personal, aunque perfectamente podría ser el caso. Lo único que tengo que asegurarles es que no existen culpables en esa historia. Ni uno. Aunque si existen agresores y agredidos. Víctimas y victimarios. Y quizás eso es lo que más nos cuesta asumir: haber sido una cosa y la otra. Algún día. Alguna vez. Sin entender del todo el daño que pudimos haber ejercido sobre alguien en el pasado. Algo que todavía se puede verbalizar 30 años después al reencontrarnos una vez más en el entorno tóxico de nuestra infancia. Y tras unos jijijís y unos jajajás, de repente, chin… vas y chingas a tu madre.

Una mentada de madre en México no es cualquier cosa. No señores. No. No en México. Es meterse con la madrecita santa, lo único más preciado que la virgencita de Guadalupe. Esto vale para cada mexicano. Especialmente si es bien macho. Aunque no sea mucho. Por ahí no. Podrían haber volado las ofensas más descarandas, la violencia más desgarradora y gratuita, la humillación más vil y montonera, si en cualquier momento de la historia, la víctima se levanta y se le ocurre mentarle la madre al victimario… verga… verga… se para el tiempo. Ahí sí no, papacito. Te pasaste de la verga. La ofensa de los victimarios es de las los problemas más inútiles de nuestra sociedad, y quizás la verdadera pandemia que nos corroe a todos por igual, en un mecanismo interno del cual no podemos desligarnos a no ser que hagamos un ejercicio especial de introspección y de asunción de su autoria.

Aunque no lo parezca esto no es una cuestión de buenos y de malos. Estamos muy ligados a una narrativa en la que existen tan sólo dos bandos y bebemos tomar partido por uno de los lados. La dicotomía de la confrontación nos lleva a escalas insospechadas de victimización de nuestra propia situación, de manera que el ofendido soy yo, como si los dedos de todas las feministas reunidas en el zócalo me estuvieran apuntando hacia mi. Y es así. Yo soy el culpable de esta historia. Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa. Por algo somos catálicos. O catélicos, para ser más inclusivo, por fin. O más bien guadalupanes.

No se me vayan a venir encima todavía. Pérenme tantito. Todavía no les acabo de contar ni la primera mordidita de la historia. O podría decir, la primera mordidita de la quesadilla, la más preciada de todas las mordidas, si acaso competida nomás con la última. Ahí también, en el tema quesadilla, podemos encontrar dos bandos muy bien definidos. Los unos y los otros. No hay historia sin dicotomía. Al menos no de confontación. Anhelamos estar de un lado de la historia para poder apuntar claramente el dardo hacia nuestro adversario. Y al darle rienda suelta a nuestro estímulo primario apretamos el gatillo. Y la bala, sin darnos cuenta, nos perfora la nuca por detrás. Como la explicación en la clase de física de bala que dipara un tipo en la cima de una montaña, y cuya velocidad y masa consiguen de alguna manera mantener la órbita para darle la vuelta al mundo y repentinamente tras dar la vuelta, zas: perfora un orificio letal en la nuca del que apretó el gatillo en la cima.

Pero de vuelta a los verdugos y a las víctimas. A los nazis y a los represaliados por el holocausto. A los fachas y la resistencia. ¿De qué lado de la historia queremos estar? Esta es la historia de nuestro mundo. Esta es la historia de nuestra actualidad. Esta es la historia de nuestra dicotómica sociedad. Y no estamos llegando a ningún sitio que no sea el origen de todas nuestras disputas: la primera línea de fuego. Solventar la disputa que tenemos pendiente con nuestro victimario. Ahora sí: qué pedo. Pues qué, o qué. No pus nada. Ah, yo decía. Sabes qué: vas y chingas a tu madre.

Se para el tiempo. Ha dicho las palabras mágicas. El tono de una mentada es la madre del cordero. Ahí se encuentra la magnitud de la ofensa. Y desata al macho que llevamos dentro. Que lo primero que está dispuesto a hacer es jugárselo todo por la afronta al honor que acaba de recibir. Debe asumir la contienda. Se levanta y monta, pecho erguido, una pose de pichón enrrabietado. La puesta en escena debe permitir que alguno de los amigos de uno y otro bando salgan a detenerlos, ante de que sea demasiado tarde. Y entonces el honor está casi resarcido. Ha habido contestación. La tensión se ha disipado. El honor ha vuelto a su curso. Todos somos testigos. Y la cosa vuelve a la cotidiana violencia que asumimos como normal.

El cuerpo no dice que algo no está bien. Algo se torció en ese últimos gesto de valentía masculina. La toxicidad del heteropatriarcado está en una mentada de madre. Y la manera de resolverlo no nos queda del todo clara. Los amigos que saltan son una barrera de contención para que no se toque a los nuestros. El otro debe saber que su afrenta nos ha dolido a todos. Y por tanto montamos un guardia pretoriana que rodea al que tiene cobertura. Se escucha la música de Enio Morricone.

Todo esto ocurrió en un chat del grupo de mi escuela primaria de una escuela de Coyoacán, el Héroes de la Libertad. El grupo se montó a raíz de la pandemia, gracias a un recuerdo entre dos excompañeros. De pronto, al cabo de unos días, estábamos conectados todos de nuevo. Y se dieron varios intercambios que nos permitieron ponernos al día de lo que había sido nuestra vida. Y todos volvimos a la infancia. Algunas heridas habían sido sanadas de la manera más respetuosa. Se habían desvelado secretos de infancia. Viejos reconres. Todo se había sabido llevar de la manera más políticamente correcta.

Éramos unos 70 excompañeros. Resistiendo. Acompañándonos. Hasta que se invitó a Mario a entrar. Mejor así. Vamos a poner los nombres de nuestros personajes. O quizás deberíamos usar sus alias. Mario McFly y Biff Santos. Así no entramos en descalificaciones o apodos que puedan desviar el tono de nuestra historia. Pero quizás justo por no venir cuento, ese sea el sitio por que voy a comenzar. El verdadero apellido de Mario McFly no es McFly, de hecho es un apellido que rima con quesadilla. Y el segundo apellido también rima con quesadilla, porque es el mismo. Eso puede marcar la infancia de cualquier infante en una urbanidad mexicana acostumbrada a la carilla. Verso sin esfuerzo.

La carrilla a la quesadilla por la peculiar rima de sus apellidos fue centro de no pocas inspiraciones poéticas en los años en los que en las clases de español te enseñan la lengua como una serie de estructuras que se manejan en los textos más sobrios de la historia de nuestra lengua. Quizás es por eso que parte de nuestro humor no se desarrolla más que con la pretención que encontremos las gracias en las aventuras del Lazarillo de Tormes o en las desaventuras de Sancho Panza, sin pretender con eso poner a todos los españoles en el mismo saco, sabiendo lo que esto podría ocurrir y lo mucho que mis análisis literarios sobre el humor podría ocasionar poniendo a estos dos personajes, o a sus autores, en el mismo saco. Sería como poner a Valle Inclán y Góngora al mismo nivel de desparpajo existencial cuando tan sólo valdría mirarlos a la cara para saber si compartirían risas sobre los mismos guiños a la insignificancia de nuestra existencia.

File:Luis de Góngora y Argote (Museo del Prado).jpg - Wikimedia Commons
Retratos de Valle-Inclán - Cátedra Valle-Inclán

Puede que me equivoque, pero igual no reirían de lo mismo. Y España, en general, no está acostumbrada a reir de lo mismo. No al mismo tiempo. No sin antes escoger trinchera a la que asumirse soldado. Y desde ahí, entonces sí, elegir desprecio ante un némesis indiscutido.

Rehusamos que seamos nosotros los violentos. La violencia viene hacia nosotros. Y nosotros somos las víctimas. Buscamos ser más víctimas que victimarios. Tememos más ue nuestros hijos sean más víctimas a que sean victimarios. Y tenemos más o menos las mismas probabilidades de serlo. No sabemos de qué manera nuestra intervención, por simple que pueda ser, pueda tener un impacto sentido en una persona. Sobre todo, tampoco sabemos si lo que puede ser un chiste se convierta en una humillación, y si de alguna manera, esta misma fórmula pudiese revertirse sobre uno mismo, injustamente entonces, en una circunstancia inhabilitante que nos dejara fuera de control, ninguneados y foco de la risa descontrolada y afilada del resto de los presentes. Estos presentes, puediendo ser, en todo caso, toda la red. La enorme humillación de estar desnudo, indefenso, sólo, mientras en resto de los dedos me apuntan a la cara, rodeando mi martirio con un sonoro efecto catártico de las carcajadas de los masa desatada.

En todo acto colectivo aparecen unos y otros. Dar la cara. El momento de la verdad. El silencio es una acción pasiva que también cuenta. Y a veces tiene más significación. También observar es un acto de reflexión. Quizás decir lo primero que nos viene a la cabeza es un instinto incontrolado de la verdad. Lo que la piel emana. Nuestro acto animal. Como el improperio.

Mario McFly fue invitado al grupo. Esmeralda lo había encontrado en facebook y lo había contactado para explicarle que nos habíamos encontrado todos en un grupo y que viniera. El tuvo sus dudas de entrar. Y ante la insistencia entró. Fue recibido con saludos. La cortesía inicial. En un momento dado alguien mencionó que era cumpleaños de otro de los compañeros, Ismael, a quién en su momento algunos llamaban Chistín. Biff Santos lo felicitó, y como otros, lo hizo utilizando aquél mote de primaria, y Mario McFly volvió a ver, 33 años después, la acción del que había sido su bully de la infancia, a quién recordaba en ese momento con rencor y a quién había esperado mucho tiempo, pensando cómo le diría lo siguiente: chinga tu puta madre.

El chat se quedó frío. Mario McFly se posicionó del lado de las víctimas. Él bien sabía el rol que las cosas tenían en la historia, especialmente doloroso que le fue la infancia a manos del que en ese momento centraba la culpa de todas las humillaciones que pudo haber recibido Mario en esa primaria coyoacanense, en una única persona: Biff Santos. Quizás había más Biff Santos que Mario todavía no había identificado en el chat. Quizás habría habido más mentadas dirigidas a otros que también en su día le habrían acompañado las rimas que Biff Santos se inventaría para molestar a la Quesadilla, como recordaban algunos que se le llamaba a Mario. Quizás Mario recordaba todo aquello como un acoso continuo en el que él era la víctima de todas las bromas pesadas que se vertieron por aquél entonces. Lo cierto es que Mario recordó otro compañero que también recibió en su momento una buena dosis de carilla. No se lo recordó a Biff Santos, sino a otro compañero, al que Mario McFly exoneró de su calvario ya que en primero se hicieron amigos, según él recuerda.

Mario se encontró de pronto en un terreno hostil. Tuvo tiempo también de desvelar con corazón en la mano a su crush de toda la primaria. Tuvo, de pronto, las agallas de atreverse a decirle a la niña que le gustaba lo que siempre había querido decirle, que le encantaba y que soñaba con ella. Y a su victimario, Biff Santos, que fuera a chingar a su madre. Mario McFly había entrado en palenque y se había hecho de manera un poco bronca y atolondrada, con la plaza. Los gallos estaban espoleados, se respiraba ambiente etílico y los humos caldeados del ambiente nos habían hecho pasar de las felicitacioes cumpleañeras al ruido de las sillas que se partan para liberar el espacio para el cara a cara de dos gallos. El palenque espectánte ante la contienda. Algunos preferían retirar la mirada. Otros veían con morbo y entusiasmo lo que este tipo de careos suele ocasionar. Las historias viven de resentimientos añejados con el tiempo, y ninguno añeja mejor que un resentimiento escolar infantil, según me recordó mi amigo Quique cuando le expliqué los pormenores de la historía. Como el buen vino.

Llegados a este punto, Marío había conseguido reunir a unos cuantos espectadores a este espectáculo de martes 21 octubre de 2020. Chistín nunca olvidará este cumpleaños. Y Mario McFly nunca olvidará el día en que tuvo el desparpajo, finalmente, de desmelenarse para enfrentar a sus demonios y saltar a bailar en la pista. Una declaración de amor y una menta de madre. La historia estudiantil completa. Back to the Future. Ni el más sagaz de los guionistas habría visto el deslence de lo que Mario McFly iba a conseguir en el futuro. En medio de la pista de baile, peleando por su amor infantil, McFly apretó el puñito y le dio un golpe al send: chingas a tu puta madre. La carga emocional de pronto quedó liberada tras años de acompañarle. Efectivamente descargó de manera catártica todo lo que hasta entonces se le había atravesado. En su vida adulta ya había olvidado todos aquellos momentos de humillación y carilla que la Quesadilla McFly fue llenando en su mochila de rencor.

Eventualmente, Mario McFly salió adelante. Quizás la universidad le ayudó a cambiar de aires. Quizás todos tenemos derecho a empezar en otro contexto en el que nadie nos puede juzgar por lo que fuimos. Quizás tenemos derecho al olvido y tirar hacia delante con un futuro sin rencores. Quizás la posiblidad de sanar está en haberse encontrado, Biff y McFly, y haberse dicho las cosas a la cara. La idea de Mario McFly es que ahora había regresado el mal que en su infancia vivio a su victimario. La victima empoderada encontró su momento de redención en la forma de una mentada.

Los matices son muchos y muy sutiles. Mario McFly tomó con cierto desparpajo el recuerdo de las rimas de su apellido. Quizás eso lo puso a la defensiva. Decidió saldar sus cuentas rápido con el pasado, quizás sin darse cuenta de quién estaba ahí presente, y de cómo serían recibidas sus mentadas. No sabía si era el primero o si era la tradición. No lo penso. Le salió. Y le pareció normal. Una mentada de madre en México es una cosa de adultos. Todo mexicano patriota lo sabe. México puede ser muchas cosas. Y una de ellas es la afiliación que tenemos a nuestras propias chingaderas. Ahora, no metan otras chingaderas, porque ahí sí no mames. El macho mexicano tiene sentimientos muy frágiles. La fragilidad del macho mexicano es un tema poco trabajado por la literatura, aunque no he hecho el ejercicio de encontrar sus referentes, que sin duda los hay. La carrilla ha dado suficiente munición a todos los mexicanos para burlarse de absolutamente todo lo imaginable. No hay quién se salve. Salvo algunos que pasan de puntitas ante la amenaza constante de que puedan convertirse en un momento dado en el centro de las humillaciones colectivas que retumban en las carcajadas de los hilarantes victimarios.

La burla en México no tiene fronteras. No es esto lo que lleva a las víctimas a buscar de pronto un sentido en la venganza. Mario McFly no quería organizar una vendetta. Pero sintió oportuno hacer público la revuelta en el estómago que le ocasionó estar en la presencia de Biff Santos. Y lo soltó. La honorabilidad de Mario McFly está es su transparencia.

Ante el conflicto saltan los resortes. La banda saltó. Todo el mundo quietos. Mario McFly estaba desatado y su atolondrado show desató la indignación del insulto presente. La corrección política mandaba sobre la irreverenca de la sanación de una mentada por escrito. Un corrillo virtual con su sana distancia. Tambores de guerra. Mas si osare un extraño enemigo profanar con su planta la tierra…

La profanación de Marty McFly incendió la parroquia. El tono bronco nunca se había vivido así antes en este feliz reencuentro. De pronto no pudimos aguantar que esto nos estuviera pasando. El último reducto de paz del 2020 se desmoronaba frente a nosotros. El tono iba subiendo. Se le marcaron las límites de la decencia en este protocolario espacio de memoria. Mario McFly se estaba despiendiendo, y justo antes de salirse por su propio pie, alguien le dio al botón rojo. Bomba nuclear. Expulsión. Se borró del grupo, dejando caer la trampilla bajo los pies de Mario McFly, una vez más. Quizás el gesto más injusto de toda esta historia.

Así lo vio Mariana, que fue la primera que levantó la voz en defensa de Mario McFly y de su derecho de mentarle la madre a quien él consideraba que había sido su bully de refencia, Biff Santos. Y peor que se le echara. ¿Quién decide a qué se le expulsa de un grupo abierto? Es un tema sensible. Quizás todos los grupos tienen este tipo de dinámicas, sobre todo cuando se suman individualidades. En nuestro caso se habían tejido complicidades de reparación de los recuerdos compartidos. Nos habíamos ayudado a sanar. Algunos se había ido. Alguna nos había dejado tragicamente. Con Milly en el recuerdo de nuestra última catarsis, Mario McFly nos abocó de pronto a una corrido de veganza en medio de un palenque. Algo demasiado rudo para un grupo de chilangos clasemedieros como nosotros.

Tras exponer su opinión Mariana dejó del grupo. Le siguieron otras tres o cuatro personas más. La historia vivida les había sobrecogido. Quizás se vieron representadas en las trincheras que se habían marcado con el incidente entre Mario McFly y Biff Santos. Quizás ellas también habían sentido esa humillación y ese sufrimiento del que Mario McFly hablaba. No lo se. No quisieron estar más ahí. Y se fueron.

Irse siempre es una opción. Callar también. En una sociedad compleja y polarizada lo mejor que podemos hacer es retener la capacidad de entendernos con el otro que no comparte nuestra perspectiva. Debatirlo. Controntrarlo. Y seguir adelante. Confluir a partir de la empatía que podemos generar poniéndonos en el lugar del otro. Y estuvimos a punto de conseguirlo. Pero Mario McFly, y unas cuantas personas más se fueron antes de que hubiéramos podido sanarnos todas. Es una lástima. Habría sido un grandísima oportunidad para conseguir una gesta que tenemos pendiente para arreglar esta división que se activa de manera espontánea en nuestros contextos sociales y políticos con la liturgia de la violencia, y la asunción de los roles de victima o victimario. Nunca ambas.

Mi única aportación en ese debate fue un mísero chiste. El primo de Biff Santos y yo comentamos en paralelo los sucesos. Nos pareció un triste desenlace. El primo de Biff Santos sabía que quizás de haber entrado también le abría tocado recibir una mentada de madre de parte de Mario McFly. Y de manera muy valiente y con su sagaz sabiduría para decir las cosas con una gracia natural, asumió la postura del victimario. Quizás él también se había burlado de Mario en su día, y quizás estaría bien instaurar el martes de mentadas de madre, para aquellos que en su día nos burlamos de alguien, y a manera de compensación, recibieran cada martes su mentadita de madre de las peronas que recibieron sus burlas entonces. Quizás va por ahí la liturgia de la sanación. Y no se vale indignarse ahora los que antes fueron victimarios. Su postura fue compartida y aplaudida por algunas personas. Otros defendieron que las formas de Mario McFly no habían sido las más elegantes. Mario McFly entró como un elefante entra a un anticuario. El gesto instintivo de la trompa en la mentada de madre fue la que ocasionó todo aquél ruido.

Biff Santos es amigo mio. Lo era entonces y lo sigue siendo ahora. Su respuesta vino despues de mi chiste. Mario McFly y Biff Santos el viernes a salida en el callejón del Aguacate. El mítico sitio en el que se citaban las afrentas de honor en el Héroes de la Libertad. En aquél momento el aire era irrespirable. Y fue entonces cuando Biff Santos, un tipo de una bondad absoluta, el envio todo su amor a Marty McFly y le confensó que lo que pasó en la primaria hace treinta años ahí se queda. A esto Marty McFly le pareció curioso: ah, como en Las Vegas. La respuesta de Toño rebajó la tensió y acarreó un fuerte repunte de apoyo y solidaridad de una parte imporante del grupo. Era un camino correcto hacia la reconciliación. Mario McFly no tenía suficiente. Su reparación no tenía un diseño predeterminado. Todo se había precipitado muy rápidamente. Pero no quiso recibir entonces el mensaje de amor, y la congregación estaba lista para llevar el juicio a sentencia. La defensa popular siguió con sus argumentos. La honorabilidad de Biff Santos había sido puesta en duda. Y no se iba a permitir manchar el honor de uno de los nuestros. Así que se le serruchó el piso a Marty McFly, que sin más volvió de vuelta al pasado.

Las salidas y la propuesta levantada por el primo de Biff Santos recuperaron la dignidad del grupo para entender la complejidad que resulta de los rencores pasados y la confrontación entre bandos aparentemente irreconciliables. Todos llevamos una etiqueta que no queremos que se confunda con la de nuestro némesis. Y rehuimos a ser los malos. No queremos ser los victimarios, y siempre es más seguro estar dónde hay más apoyos colectivos. No vaya ser que nos toque ser a nosotros los linchados. Quizás no debamos pensar pues en resarcir los daños con las misms fórmulas que nos han llevado a la violencia. Pero también es una reflexión que debemos saber para entender qué parte de la violencia es nuestra, como sociedad, como individuos imperfectos, y como resultado de las emociones contradictorias qeu se apilan dentro de nosotros para cargar nuestra mochila de sufrimientos con elementos tangibles, reales e imaginarios. Al final, todos llevamos esta mochila encima, y encontrar la manera para aligerarla tendría que ser el camino para nuestra propia redención. Cuanto antes sepamos entender que no hay culpables en esta historia más pronto conseguiremos reencontrar la vía para sabernos parte de la misma sociedad que ahora consieramos que está dividida irremediablemente, y que nosotros, pertenecemos al bando de los buenos.

Mario McFly y yo tuvimos un día un encontronazo en el salón. Yo no recuerdo practicar el arte de la burla, sin que eso me convierta en ningún santo(s). No recuerdo haber reído más veces que con el primo de Biff Santos. Sin duda alguna las gracias que resultan más divertidas tienen siempre alguien como protagonista. La broma es la virtud más sublime que tenemos a nuestra disposición, y los mexicanos practican un humor sumamente superior al del resto de las culturas. También practican una carrilla sumamente pesada, que en una de esas, te puede dejar en el centro de una humillación colectiva que genera las risas de todos, absolutamente todos, los presentes. La única manera de asumir una liturgia de sanción es aceptando nuestra posición en el centro de dicha humillación, y ser la causa de las risas de los demás. Por un tiempo justo. Sin que sea sólo a una única persona. Ni continuada en el tiempo.

Pero volviendo a mi desencuentro con Marty McFly. Mi memoria me recuerda que fue él que hizo alguna cosa, el que se estaba pasando de listo. Era un tipo que tendría sus problemas, pero tenía un caracter particular, y en aquél momento el agraviado, según recuerdo, fui yo. Quizás la memoria de Marty McFly le hubiera llevado también a sentir la necesidad de mentarme la madre. Y lo habría aceptado, no sin antes intentar recordar el por qué de aquella pelea. Lo cierto es que aquella pelea en la que llegamos a las manos, se saldó rápidamente con una llave que mandó a volar a Mario McFly por lo aires, en un automatismo de los aprendizajes de karate que recibí de mi sensei Ángel. El karate que yo aprendí era más de la filosofía de que sólo lo utilizas en caso de defenderte. Y aquél fue el caso. No recuerdo nunca más haber tenido ningún problema con Mario McFly. Me habría gustado haber comentado este recuerdo con él. No por asumirme victimario, que dudo haberlo sido, pero sí para enteder su perspectiva del mismo acto. Quizás me habría llevado otra mentada de madre. Y no tuve tiempo de recibirla. Y eso me duele.

No participé en este show, salvo por mi humilde chiste. Pero como a muchos, me sumió en una reflexión que quise articular de esta manera para poderla compartir. Compartir es un decir. Nade sabe de la existencia de este blog. Quizás sea el momento de quitarme este peso de encima. Y con el privilegio de no tener victimario al que lanzar mi frustración y sufrimiento, dedicarle a todo aquél hijo de puta con el que me crucé en mi vida, una sutil y reconciliadora mentada: vas y chingas a tu madre.

Ciutadella i Mao… ensō

No puc viure mes entre dues ciutats que recelen de lo que no és s’altre. Una, capital, amb un port únic. S’altre, senyorial. Només que no es volen entendre. Sa dualitat menorquina no acaba aquí, pero potser si hi comença. Hi ha prou tela per fer-ne un vestit estiuenc.

Dues realitats que sembla que no es poden barrejar. No és pas una imposibilitat separada per tant sols 40 minuts en cotxe. Són dos pols oposats. S’est i s’oest. Cadascun amb sa seva peculiaritat. Sa superioritat d’uns envers s’altres.

Només uns són rics. Aixó exclou a s’altre des d’un principi. S’historia és així. Sa festa major. Sant Joan. O bé, la Mare de Déu de Gràcia. Qui és mes important en s’historia global? Joan… quin Joan? Bautista? Evangelista? No hi ha concreció. No es pot saber. O bé, será en la Mare de Déu? Sa verge. Sa gràcia que li dona el protagonisme a una només, encara que sigui en aquest cas, concretament, la de Gràçia (I no pas sa moreneta, o sa verge de Guadalupe,… o cap altre). Sa multiversalitat de ses verges, encara que només aquesta, i sa dualitat d’en Joan, ens obliga a mourens fora sa sobrevaluada unicitat.

Mao com primera ciutat de rebre el sol. Sol que vam veure només arrivar. Just abans de perde’l a la Mola. Mao, es port, que comença amb aquesta ciutat, que va resistir els atacs i bombardejos que d’altres ciutats no pas van poder. A s’historia d’aquesta illa hi ha violencia amb bombes, baixells, mariners, peixos, habaneres, poetes, nobles, cavalls, camins, platjes, militars, sants, un Jesús adal de tot, Joan, Jaume, Josep, un monte Toro, i la mare de Déu de Gràcia. Un brau, al mig de tot, en lo més alt. Espanya, França i el Reigne Unit. I grecs i romans. I ruminats que van arrivar per mar, i que arrivant a bon port, s’han quedat.

Tots morirem un dia. Pero haurem passat per Menorca, i ens haurem sentit que sa vida potser val sa pena, tant com un bany a S’Arenal de Son Saura, amb un mar plantxat, que t’absorveix com es glop d’aigua que tempera sa sed.

Avui he mort sobre sa sorra. Pensant que un dia no hi seré. Que potser aquest és s’ultim cop que em banyarè en aquest mar tranquil, d’un blau preciós, i gloriòs, com una abraçada d’en Jaume amb en Joan. Entre dos arenals trovem sa pau. No cal escollir. Ambdos són sa ilusió de continuitat, encara que mai s’acabin de conectar. O fins i tot, si ho aconsegueixin. No cal que tinguem festa, si es sentit de lo que sóm, trascendeix lo que ens envolta, aquí, a casa nostra.

S’equilibri d’aquest pais està justament en sa realitat que trovem a sa seva illa més eloquent: Menorca. Només cal assumir el que som. I som duals, sense por, com un obstinat ruc que sabent que no pertany al ramat de s’altre banda de s’illa, agafa el camí llarg, pels camins de cavalls, per esdevenir conscient de sa circularitat d’un tressor que no s’exaureix mai. Com un etern retorn. Ensō.

円相

Avui m’he llevat amb la conversa d’una poeta de 87 anys que des del seu mon em va compartir una petita porta cap a seu interior profund i noble. Un noi de Es Castell que va creuar s’illa per trovar-se amb la neta de s’alcalde de Ciutadella. Dos mons que es troven a cada costat de sa taula, amb un cafe, i una ensaimada.

He tornat a Mao. De camí vaig fer el rite de la immersió en les aigues mentals de s’Arenal. Vaig morir, i de cop, vaig tornar a neixer. Aquest cop més conscient. Perque avui, ha estat un dia senser. Complert. Rodó.

ALLS

La espada de Damocles me oprime

Ya no tengo salida. La espada se acerca a mi piel mientras ya no tengo más espacio para recular. El éxito de mi fracaso está consumado. Mi historia me arrincona en la huida hacia el final. No hay más. Un último respiro. Un suspiro.

De alguna manera los griegos de la antigüedad tenían el referente presente de lo que les arrinconaba a ellos a salir de un pozo oscuro en el que sus vidas habían escalado en espiral decadente. No es un tema nuevo. La humanidad se topa consigo misma en la inmesidad del abandono que cada individuo perpetua con su angustia. Y ¿cómo salir de sí mismo? ¿A dónde huir? ¿Cómo escapar?

Mi única salida para evitar que la espada me acabe decapitando es tener fe en esa alternativa, por poco probable que resulte, que despeja todas las tormentas. El alivio de los mares tranquilos en los que navego hacia la isla en la que finalmente encontraré mi destino. Alguien se ocupará de amenazar mi porvenir, inclusive en ese último trayecto. Satanás está ahí para asumirse antagonista de nuestra biografía, como un par de Dios Padre, que tiene el poder inmaculado de asistir como contrapeso al desafío del héroe que debe librar la batalla más épica de su existencia. Ese es el destino de nuestro periplo.

La espada de Damocles me amenaza y cada vez más le pierdo el miedo. Si me vas a matar, hazlo de una vez. Hijo de la gran puta. ¿Quién te crees que eres? No puedes conmigo. Ni podrás apagar el espíritu de mi destino. La batalla se libra en la oscuridad del duelo continuo de nuestra psique.


La paciencia sigue obsesionada con su tránsito lento y pausado, a pesar de las palpitaciones extremas que intentan desacreditar su tenacidad.

La perseverancia tercamente se aferra a esa idea en la que nadie cree. Sin duda el fracaso no es una opción, pese a encontranos de cara en cada esquina que doblamos.

La resistencia ha seguido sumida en un estado fuera de sí por mantener viva la pulsión de la pasión con la que se arremete una cima sin temor. Las piernas cansadas ya no saben si aguantarán el próximo reto, pero se aferran a no claudicar.

La prudencia sostiene el mundo sobre sus hombros. Y no saltamos ante la injusticia que escupe en nuestra cara un aliento fétido de recores, envidias y desidias. Quizás no sea el momento.

La concentración se inhibe para dar paso a la locura, que se planta en todas las esquinas que nada tienen que ver con el objetivo central de nuestra esencia. Pero a ratos vuelve, como quién sabe que tan sólo aquí se abonará esta tierra en la que sembramos hace tiempo nuestro porvenir. No olvidemos… ¿qué objetivo? ¿Qué sentido tiene? Anda, vuelve, aterriza una vez más. Enfoca tu espíritu con la pulsión última de crear un espacio dual en el que encontraré lo que intuí un día que sería el puerto al que llegar.

Los pensamientos reflexivos me nublan la consciencia con la ilusión de alcanzar el objeto exacto que buscaba en una metáfora impecable que no deja lugar a esa única esencia desnuda y poderosa que ilumina todo en este punto. Es un espacio al que se accede con la llave de quién cosecha con el tiempo a su favor aquellas preguntas que algún día debía desvelarse ante un yo futuro que no estaba ya alerta de tal periferia. Escribir sin duda ayuda a que esas derivas encuentren su sitio, en este mismo instante, pero más allá, en otros multiversos, y en otros espacios temporales que ni tan sólo nos planteamos controlar. Pero vuelve, y se revuelven con otras que a penas han visto la luz del día, y se confunden, y se funden, con renovados espíritus que se explican, por sorpresa, en el otro. La revelación de nosotros mismos en un acto reflejo que nos aproxima a otra unidad fuera de nosotros. Y todo, de pronto, se asienta en un sentido emergente.

La capacidad de análisis se reciente. De pronto no tenemos más maneras de explicar lo que tenemos enfrente. La vida. La estrategia. Nos vaciamos hace años. Y ya no queda nada. Nada tiene sentido. No hay más vueltas. No hay visión alguna. Ni misión. Ni tan sólo valores. No hay mapa. Ni análisis interno. Menos externo. Todo se perdió cuando volvimos al sitio del que pensamos que nunca debimos haber partido. Pero ya no era lo mismo. Ni había nadie ahí. La vida cambió y nosotros nos quedamos anclados en un pasado que ya a nadie interesa. Nos comió el mandado un ser inferior que no supimos espantar. Záquese. Se nos coló la sanguijuela. Nos arruinó la fiesta un colado. Yo un día pensé que sabía cómo hacer esto. De manera pragmática. Lejos de cualquier floritura futil. Pura síntesis de un proceso contrastado que estudié durante años para extraer la resina del licor más útil de cualquier gesta. Pero un día decidí no hacerlo más. Caí en el fondo del abismo. Y de ahí no me moví. No arrastré mi sombra, ni maldije mi fortuna. Abracé el infierno que las plantas de mis pies lamían. Dejé el otro mundo muy lejos, y desde abajo reconstruí mi vuelta. Mi capacidad de análisis se convirtió en un camino alejado de la luz, en la armonía en la que tan sólo yo podría concebir para volver a aportar otra perspectiva colectiva de la última emergencia necesaria de nuestro sistema complejo social. Me perdí en mi mismo. Me absorbí debajo la piel succionado por los latidos inertes de mi organos vitales. Me convertí en todo lo contrario de lo que habría definido construir, por la simple idea de asistir a lo contrario de lo que habría de ser. Al ser lo que tenía justo aquí para construir con ello algo con sustancia. Me enfermé en la reiteración de las mismas historias que me habían llevado hasta aquí, convecido obstinadamente que no tenía otra alternativa. Me convertí en un camino que se cerró todas las salidas, y me condujo al tunes del cuál todavía hoy no he conseguido salir. Porque un parto dura nueve años. No se deja atrás un paradigma contrastado con un bufido de lobo feroz. Es alrevés. Las historias que conducirán a otros paradigmas serán las que consigan afianzar literariamente la posibilidad de trascender a toda la mierda acumulada que dejamos que se enquistara en el proceso evolutivo de nuestra sociedad, mientras abrimos los canales de comunicación, y las transmisiones de radio, y el entretenimiento de masas, y le tuvimos miedo a las mismas pollardadas que nos inocularon en el esquema educativo en el que decidimos creer y crecer. No fue una elección. Ni tan sólo una democracia. Fue un simulacro perfecto. Y nos llevó a todos un proceso largo hasta llegar a darnos cuenta el sitio en el que nos encontramos con Big Brother. Y resulta que al final, las ideas que contruyen quienes somos están fermentadas con las falacias necesarias para que nos demos cuenta de su existencia, tan sólo para confirmar que preferimos estas a las que los otros, aquellos, nuestros némesis, adhieren sin pensar ni un segundo a los pilares sagrados de su liturgia: su lucha.

El sentido práctico, no se cuando, lo perdí. El surrealismo español me pareció el único proceso creativo que valía la pena rescatar de las cenizas en las que se quemaba toda la añeja tradición de una de las naciones más ancestrales y demenciales de la historia de los reinos de los cielos. Nunca antes una fogata de Sant Joan había llegado a acumular tanta mierda para quemar en una misma noche. La gente se dio cuenta de que valía la pensa que lo abandonáramos todo en este acto final de gratitud. Por la relación que el Altísimo guarda, aún hoy, con el dictador Francisco Franco, sentado a la derecha del padre, habiendo arrinconado a Jesús a su lugar: a la izquierda. El orden sacramental acaba de contruirse con un último grande de España que subió al cielo por la gracia de Dios, en un hospital que llevaba su nombre, y cuyos nobles profesionales de la salud, tuvieron a bien dejar que la providencia invadiera, una vez más, de la mano del Espíritu Santo que tan bien se siente en su capital en la tierra, Madrid, para culminar el acto más alto de la fe católica, apostólica y romana: que un español señalado por Dios Padre acuidiera a su presencia en la asunción del espíritu, y cuerpo, del caudillo. Fue días después. Ya en el valle, uniendo para siempre, la grandeza de España con la comunión del Caudillo con Dios Padre, a su derecha, por los siglos de los siglos…

La objetividad me fue erosionada con tan elocuentes velos por doquier. Fui víctima de la alteración de la consciencia por vías voluntarias, forzosas y perentorias. Me obligué a comulgar con las antípodas de mis posturas. Sentí la necesidad de transitar al otro lado de la luz. Y llegué a fundirme en el infierno con lo que quedaba de Satanás, que tuvo paciencia conmigo. Y despúes, de la mano de Jesús, conspiré por construir una alternativa a la que un hijo usurpador había venido a construir con falsos testimonios que nublaron la consciencia de mi padre, quien, en medio de la demencia que sufría, suplantó el sitio que tenía mi hermanillo en las cortes que adornaban la eternidad de los cielos. Dios Padre había adoptado a un hijo facha, aunque a él no le gustaba asignarnos etiquetas los unos a los otros, a pesar de que el nuevo se atrevió de llamar a Jesús… rojo. Y ahí no le pareció tan granve a Dios Padre. Como si la eternidad no fuera suficiente, ahora debemos aguntar al hijo usurpador facha, y a un Dios Padre que le ha comprado toda la basura de mentiras con las que papá finalmente ha perdido el curso de lo que significa realmente la comedia humana. Jesús y yo lo hablamos muchas veces: Él no lo entiende: no es humano. Nosotros sí. Conocemos a los Franciscos Francos de nuestros tiempos. Los hemos visto mil veces en los lugares más cotidianos de nuestra surrealidad española. Nos los metieron hasta en la sopa y ahora lo hemos visto claro. Nuestra simple presencia les ofuzca. Nos quieren en la cuneta. Los rojos se borraron de la faz de la tierra, porque a sus ojos, Franco los desterró. Somos lo Caines que una vez más Dios Padre ha asumido que no merecemos ser parte de su rebaño. Hasta aquí llegamos, Papá. No hace falta que lo volvamos a debatir en la cena de navidad. Ya sabemos que le has tocado su cojón sagrado a tu nuevo hijo predilecto. Nosotros ya no tenemos nada más que hacer aquí. Por eso volvemos a la Tierra. Allá a dónde tú no has vuelto. Fuimos nosotros, Papá. Te lo recuerdo. Y es nuestra humanidad, esa mitad, la que tú nunca podrás palpar. Tú no eres como Zeus. Con Él me entiendo mejor. Tú no puedes alcanzar las contradicciones de nuestra construcción social, por más que tu omnipresencia te lleve a dictarle los textos a los escritores de derechas que aún quedan en el sector editorial español. Oh, Papá… ya no me importa que nos hayas abandonado. Al final, no te tengo ningún tipo de resentimiento. Pura gratitud. Y eterno retorno. Porque un día te darás cuenta que él hijo predilecto al que ahora atiendes con tesón, no es más que aquél becerro de oro, convertido en toro Osborne, con un par de cojones. O quizás, por un destino sagrado de su providencia, con uno sólo, por la fijación inmaculada que su piedad le llevó a cargar con esa cruz para levantar el reino de tu santificada y endiosada unidad del reino de los cielos: España. Si un día me extrañas, me encontrarás con el resto de las divinidades fusionadas en la risa eterna con la idea que nos alienó: que eras tú el único.

La disciplina se desmuestra en los entrenamientos. Se juega como se entrena—dice un tribunero. Ni puta idea. A esta gente no se les puede permitir seguir mandando como si de ellos fuera el coto de caza. Su cinismo es inmortal. Y no tiene fronteras. Me ofrezco como ofrenda a los dioses de la pirámide. Si con esto salimos del atolladero, me doy por bien servido. Prometo someterme a un escrutinio del desempeño de mi obra. Y mis resultados hablarán por mi. Usaré el mismo racero con el que medimos a los demás, y servirá, para que nosotros mismos nos demos cuenta de qué manera somos parte de la reconstrucción de un mundo nuevo: un mundo NEW. New Barcino.


Mi psique se desdobló. No tuve manera de detenerla. Tomó las riendas y se desbocó. No la culpo. Todo lo contrario. A partir de hoy, estamos más unidas. Es más, estamos más unidas con Cristo… para siempre.

Se escuchan las risas del resto de los Dioses. De todos los tiempos. De todas las latitudes. De todas las culturas. De todas las presentes…

ALLS

El freno de mano

De pronto todo se paró. Y nos quedamos inmóviles pensando que quizás esto podría alterar aquello que nuestro planeta sufría. Como si la pausa por un virus que nos mataba nos iba a dar la posibilidad de luchar conjuntamente contra las lacras que marginan nuestras posibilidades por un mundo más igualitario y justo. Quizás desde la desigualdad nos vemos destinados a perpetuar las diferencias que nos marcan al nacer. O no. Siempre podemos caer un poco más. Y revertir, para mal, el privilegio que nos fue dado. El despedicio de los talentos.

¿Qué habría pasado si Jesús no hubiera hecho caso a su llamado? Un Jesús indolente, todo poderoso, por su mitad sagrada, asumiendose al 99% como humano. Y en esa decisión, deja de lado la responsabilidad que le fue otorgada por la voluntad omnipresente de Dios Padre de reconstituir su reino. Jesús, como hasta entonces, sigue con sus parábolas mentales, y en cambio, no las externaliza. Todavía no es momento. Barrabás sigue en la cárcel. Poncio Pilato tiene cede el poder al siguiente regente romano, y la vida en Judea sigue judía y sin mutar. No hay católicos a los que perseguir. ¿Qué es un católico? Los pescadores Pedro, Judas, blablabla,… siguen con su vida de pecadores. Sus redes siguen trayendo sardinas para las fiestas de San Juan. ¿Quién es Juan? Pablo, sin que Jesús haya mencionado ninguno de los hechos de los apóstoles, comienza a hablar con Dios Padre, directamente, y Dios Padre le cuenta la insubordinación de su hijo, que no ha hecho nada. La impaciencia de Dios Padre es tal que le ofrece el trabajito a Pablo. Y este, actúa en consecuencia. Pablo se convierte, por así decirlo, en el siguiente profeta, pero está vez, es reconocido por San Juan Bautista, que le valida ante las multitudes, para empezar a crear el reino de Dios en la tierra. Se activa el plan B.

Pablo no recluta a los mismos discipulos. De hecho los que estaban a ser llamados por Jesús no tienen el más mínimo interés en las palabras de Pablo. Las escrituras se escribirán sobre otro montaje. Otras parábolas distintas son dictadas por la gracia divina a las redes neuronales de Pablo, que esta vez decide escribirlas él mismo, en unas cartas que envía a otros pueblos. En sus charlas con la muchedumbre saca sus manuscritos y les interpela directamente. Son discursos políticos y fundacionales. Nace la iglesia de Pablo.

La vagancia de Jesús le pasa factura. La revolución que debía provocar, de pronto, está en curso, pero no gracias a él. Su depresión es mayúscula. Su padre, José, no tiene manera de ayudarlo. Y María… pobre. Segura de que le habían anunciado otra cosa, no acaba de ver claro qué será de la vida de su único Hijo. Jesús escribe libretas en las que interpreta los sueños, o más bien pesadillas, que sufre cada noche. Durante cuarenta noches es masacrado por el demonio para pincharlo por su incapacidad para hacerle frente. Lucifer ha ganado la batalla, y tan es así, que ahora se retira a lidiar la batalla que verdaderamente importa: en frente de San Pablo. El apoyo de Dios Padre a Pablo acabó de doblegar la confianza de Jesús en sí mismo.

Una noche en el monte más cercano de se casa, triste y sólo, el viejo Jesús suspiró por última vez: ¿por qué me has abandonado?