Las catalanas

El día de la emergencia colectiva

Hoy es sábado. Las elecciones comenzaron antes de lo previsto para algunos. En mi caso, ya se sabe, algunas veces llego tarde. Y la gran campaña en la que me presento a mi propio procomun, el Tico Commons, no iban a ser la excepción.

El hecho en sí es confuso, no sólo para usted. También lo es para mi. Y mire que yo soy el candidato. Así que tenga usted paciencia. Esto no va de un cambio radical, de un día para el otro. Sino de un cambio ortogonal.

La dirección de hacia donde vamos difiere cuando somos capaces de enterarnos que vivimos en otra dimensión en la que no sabíamos explicar de la manera en la que lo estamos viendo por primera vez en una ilustración.

La ilustración en sí, no es la vedad. Ni mucho menos. Pero representa una explicación que simplifica a través de la más antigua de nuestras artes, la rupestre, la interacción de elementos de nuestro ecosistema, que por la vía matemática quizás nos costaría más entender.

Es por ello que me presento como un candidato alternativo venido del más allá. Como cuando Messi le decía a aquél gigante holandés: andá pallá. Pues yo vengo de pallá. Todo lo que voy a explicar aquí, como bien decía Juan Pablo en su momento de inspiración más sublime, es verdad, aunque no voy a pedirle a nadie que me crea.

La neta, la neta, la neta, lo mio, lo mio, lo mio, es la emergencia colectiva.

Llevo años predicando en el desierto que se va venir un día la emergencia colectiva. Y lo he hecho en núcleos muy pequeños. Con interlocutores diversos. En todos los quinquenios de la pirámide poblacional, y ambos lados de la pirámide.

Pero resulta que la pirámide tiene lados emergentes. Y ellos hacen que la pirámide sagrada de dónde emana mi llamado, sea todavía más poderosa que la última de las pirámides en la que como colectivo, postramos nuestra indiferencia, respeto, violencia o fe.

Estamos en un tiempo convulso y violento. En la escala local y en la global. Nomás hace falta atinar a lo que ponemos atención de lo que pasa en mundo. Algunos medios, algunas noticias, algunos intereses, tienen un megáfono con el que promulgan titulares e historias contrastadas de todo tipo: política nacional, sucesos locales, cotilleos reales o de la calle, faranduleo, cultura, el mundo del espectáculo, deportes (por no decir heteropatriarcalmente que descaradamente más futbol que otra cosa, y más, aún si es masculino, aunque el femenino esté en la final de la champions, y el masculino en su enésima crisis existencial), y lo más importante de todo: el tiempo.

Es dificil opinar cuando no se es de un sitio. Más si se trata de algo tan serio como la política. Más si se trata de la cuna de la civilización, de acuerdo a los blancos europeos mirándose al ombligo. Más si se trata del ágora de la capital de todas las culturas del mediterraneo. Más si se viene de otros mares, si se llegó nadando a la orilla, si se cruzó todo un continente para alcanzar una tierra prometida (¿por quién?), pero lo cierto es que ya estoy aquí. O más bien: ja soc aquí.

#jesuis

Jesuïs Golman, servidor.

Yo soy el camino. Venid conmigo si queréis despegar a un viaje colectivo hacía el último procomún: Tico Commons.

Bienvenidos a la última campaña: NEW.

Vuestro humilde candidato alternativo,

Golman

ALLS

NEW saint

Ayer fue Sant Jordi. Un año más. La lectura y la escritura en un mismo sitio coexistiendo con una princesa, un príncipe valiente, un dragón, un rey noble y justo, y un pueblo temeroso que le agradece al porvenir de una ficción estar aquí, sanos y salvos.

Una televisión local que se tira la calle para cubrir el espectáculo nacional más importante de un país que sólo existe en mi cabeza: Ticataluña.

Esto ha sido así por los siglos de los siglos en los que el tiempo se revuelve, multiversadamente, dentro de la narrativa cuántica que se entremezcla en mi cabeza con las excusas de mal pagador para no salir de la burbuja en la que me encuentro atrapado: el no autor.

Sant Jordi es un día de escritores, editores, agentes, libreros, lectoras, libreras, agentas, editoras y escritoras. Al final las que leen son ellas. No nos engañemos. Nosotros intentamos escribir. Y nos mantenemos lejos de poder superarnos a nosotros mismos. Nuestro ego ensimismado en cada paso que damos para no llegar a ninguna parte. Nos perseguimos la cola con la intención de mordérnosla para por fin quedarnos quietos. O contentos. Y nunca se nos da. Ni una cosa, ni la otra.

Pese a todo, el movimiento sigue su curso. Como nuestro planeta alrededor del sol, o en su obstinado giro a la izquierda, como si en el espacio existiera tal cosa, arriba, abajo, al centro y padentro.

No sólo no tiene sentido, sino que tampoco encuentro la manera de plasmar lo que verdaderamente quería decir en un contexto en el que cualquier historias pudiera importar para no aburrir a un lector que no existe, que no quiere leer, y menos a mi. ¿Por qué el suplicio del intento?

Porque el fracaso está en no intentar. Efectivamente Sant Jordi refleja a la pulsión de un pueblo que quiere escribir una historia. Como el resto de los autores que se reflejan en las estructuras de las historias que se narran en formatos que se contemplan en las estructuras habituales de la literatura comparada. Como si eso fuera algo. Ahí vamos otra vez a la crítica a los que hacen, y no a mi idílico mundo de fantasía, que tan bien está, aquí inmaculado sin erosionarse con el roce.

El lector. Eso es lo que no tengo. Tampoco las agallas para salir a buscar a que estas palabras no queden aquí volcadas como un grito a la libertad de permanecer en la sombra. Todo lo que pueda ser necesario. Todo lo que he ganado hasta entonces. Hasta ahora. Hasta que un día previo a la emergencia todo cambia. Ese día el porvenir tiene preparado una singular puesta en escena. Y nosotros, o más bien, uno, debe estar preparado para la transformación definitiva dentro del capullo en el que te has convertido: ünö.

Ünö es uno mismo transformado. De ahí los cuatro puntos. De pronto te han salido cuatro puntos que aparecen en sitios singulares en los que no se les había visto con anterioridad. El nuevo yo tiene esta marca indeleble que nos indica que la tinta ha traspasado la frontera del pasado. En ese contexto de cambio, el tránsito ya no tiene vuelta atrás. Ahí es donde queríamos llegar. Esa es la trampa a la que vamos a asistir. Un día determinado. En un momento dado.

Este pueblo ha tenido suficientes profetas para entender que nuestro porvenir está en otro sitio. Queremos dibujar un contexto nuevo pero se nos han acabado los arquitectos de la casa gran del catalanisme. Y los nuevos arquitéctos nos parecen un poco más sobrios que los modernistas. Por ponernos locales con el desprecio por nosotros mismos, como Domènech i Muntaner enmarcando el Hospital de la Santa Creu i Sant Pau Benefactor en contraposición al trazado del Eixample de un Idelfons Cerdà, botifler por excelencia. Como Cambó, que ahora lleva el nombre de la biblioteca dentro del recinto modernista, como para alojar en un mismo sitio sagrado todas las contradicciones con las que la ciencia y la fe se pueden topar en una misma manzana, o nueve, de la frontera del Eixample.

Pero no desviemos la atención de Sant Jordi, que justo lo tenemos todavía en la memoria de un paseo que dimos por nuestra sociedad, en la que los lectores fueron protagonistas, y los escritores amados fueron espectáculo e industria. Es el día más bonito del año. Es el día más NEW barcino de la existencia. Justo porque un Santo que no viene al cuento aparece, viniendo de fuera, y nos salva a todos de un marrón de dimensiones colosales que nos hemos montado a raíz de una historia que nos persigue eternamente.

Cero estrés, full relax. La historia se repite. Lo sabemos. El siglo XX nos lo enseña. Y eso nos aturde un poco. Y nos condiciona a una cuenta atrás en la que no podemos ponernos a bailar charleston. Quizás hay que atender lo que significan los tambores de guerra y las narrativas que alientan las violencias que se producen más allá de nosotros mismos. Y en esa comunión hacia un mito redentor que nos propulse a otra dimensión, ahí, y sólo ahí, es en dónde veo la posibilidad de encaminar la narrativa de un candidato NEW a la presidencia de este país.

Lo dijo ayer un antiguo (puede que el mejor de hace muchos años) candidato a la presidencia de este país, Antonio Baños: los políticos cuentan poco, o nada, en Sant Jordi. Los que molan son los escritores. Y las escritoras, como Carmen Mola. Los políticos, como la ministra que hizo acto de presencia, porque la lectura y la industria editorial siempre es atractiva para que el político de turno se venga a promulgar como adalid de los tiempos de cambio.

Así que haré como Antonio. Plantearé la mejor campaña alternativa que se podría permitir un chico, no tan chico, de extraradio. Más allá de las costuras del propio juego democrático que se desvela ante nosotros. Más allá de la fascinación que tenemos por los espectáculos políticos y televisivos. Este Sant Jordi supone uan vuelta más la página. Y este autor no tiene más remedio que buscarse a si mismo una excusa más para someter sus historias a una audiencia de lectores convocados a una elección: el Tico Commons.

ALLS

A tribute to my own little nation

A NEW culture begins

It’s election year: 2024.

I was born in the year 76 of the last century. This year there will be 76 elections.

Coincidence? Maybe. But you never know.

You start to see the signs once you have enter in this state of ease within your search and in contact with the awe of the almighty magic around. It’s there. We’ve had several times the illusion of the mighty. It lives within us. Especially when you are an artist. Even more, even, to the ninth dimention, when you are a futbolartist.

It’s not because you say it. You’ve lived it. The seeds of transformation, and the work behind what you do with them to take it to next level. Deliverance at its best.

But there is one sin I have committed, if I must be judgemental with myself, which is just another excuse to try to hide from the circumstances that have enabled me, today, to come out here and say it: I’m ready.

The truth is is I’ve been ready for a while. But I’ve been waiting for the right time. As if that’s something real. Time… oh, time. God… oh, god.

A tiny blue dot… space…

We’ve been given some tools, and a complete set of contradiction that point inward to place the highest grunch against yourself: yourself.

It’s time I heal.

And when I say I, I trully mean you. And I. But when you read I, I understand you feel you, not I, but that in itself is an I. Like the pine tree top, as we like to call it in Spain.

Spain… oh, spain.

Catalonia, oh, catalonia.

There you go… the elefant in the room: dualism.

And there is no better place to aknowledge this than here. Or maybe in the Euskalerria, where my ancestors left, long ago, from the harsh social reality that families live when they decide to leave your small little village, to leap into an adventure towards the unknown, to seek for your own survivable. Elizondo was once full of people with the Elizondo last name. They might have been jews who converted to catholiscism in order to avoid the harship of a different belief system back in the day. But, thank God, things have changed around here.

Have they?

Who am I to say? Really, no one. I’m just the NEW guy. El nou d’un poble nou, like I’d like to portrayed myself in my very own NEW language: ticatalan.

I must warn you: my NEW kingdom is from another dimention.

And that’s not the only warning. Here’s another one: I am the son of the Sun. His name is Father God. And He is to blame for Hetheropatriachy all to Himself. He’s told me to tell you this, along with a NEW testament. The last one.

So, as you can see, I’m also the last evangelist. Things, from our family’s perspective ends here. And therein starts a NEW era. Thank God!

It has not been easy (not for HIM, nor for me, who like you, I’m just human, mostly, and the little bit holy that I know I am, is a human-developed capability that you, yourself, already possess) to come to this understanding. There’s been many spreadsheets, AI designs, algorithms, power struggles, wars,…

NAW is the time.

It’s time for this NEW journey.

Are you ready for it?

I certainly am.

ALLS

Kumayl, Hunain, Valerie and Golman

I’ve been a knight ever since steped into KAS campus, back in 1991. I didn’t know it at first. It was all new to a latinamerican teen just landing in this kind of heat. It was all too new to be addressed in a single glampse of the entire situation. It was a new town, and a new life that I had no idea how it was going to turn out.

It became something else when I realized that was entering another type of world inside that American School in Karachi. Nothing made sense. Nor did I there.

But somehow we’ve come back to find ourselves in a place where we’ve not just found each other again. We’ve found love too. And it’s a place, once again, a set of coordenates in our environement that have come across three women that we’ve fell in love with: Meritxell, Valerie and Nadia. Spain, France, Pakistan.

Kumayl and Hunain are brothers. And they are, somehow, my bros.

There are other types of brothers. Like Mohammed and Kumayl. That’s there, in a different dimention of the understanding of two friends that have known each other for 44 years. Life long friends. That’s worth nurturing.

Life has a funny way of functioning. And we’ve all been exposed to the kind of life that you are able to manouver as you walk the talk of your own thing. It’s never quite the way you imagined, yet you are there, somehow fulfilling the dream you’ve set yourself to build.

Life is like that. And every other way. We just get use to the nuances, and cope the rest. Like the way we were taught, the day someone explained what cope was. A literature assinment with an Escher staircase going places, and back. Life is like that, I guess. Coping and going the distance. You keep at it. While handling the situations. The circumstances. The everchanging environment. And yourself. In the middle of the equation.

Hunain showed up first. He was the leader of the pack. He salute me from afar, as he approached the corner of Mallorca and Enric Granados, where I had been waiting for just a couple of minutes. He had a reservation. Valerie came right after. She pointed to Kumayl, who was last. He had had his two hour nap to able to make it through the night. It’s the jetlag, plus the drinking from 11 to 10. Whatever that means.

Kumayl gave me one of those hugs he gives. It’s a powerful tool he used. Just like his wisdom to connect with anyone in the room. The capacity to reach out to the unknown and make a close connection with the current vibe. That’s what he did as soon as we sat down, s he started to bond with the table next to ours. A group of friends in a convention from NGOs from many different fields, trying to make an impact in solving the challenges ahead, wherever they may be. Some from the USA, some from England. But where in the US and where in England, Kumayl wanted to know? London. Ohio. Somehow Kumayl happend to have been in Ohio, and to have loved Oberdeen, or something like that, which happens to be a very open progressive city, as open as they get. And the Ohio girl recognized the odds of having someone in the next table to a story so close to home, even when she ended up going to Syracuse, and freezing her ass off, as Kumayl infered.

The place was a Japanese restaurant. But somehow we would start to speak soon enough in urdu, indi and nepalese, if that’s a thing. Kumayl rapidly bonded with the waiters who were from India, Punjab, from Nepal, and from Peru. From then on everyone in the table expressed all of our talents in urdu. Achas, benchonds, tiri-maka-loras, gandús, the whole pack. We drifted some french, and as the sake entered the scene we were rapidly speaking some wise japanese to properly intake all the mixture of sensations coming through.

The night let the knight in us get through. We were suddenly there, in Karachi, as much as we were in Los Angeles, Austria, and back here, in Example. The experience of toro, tora, tora, and succulent company, ended up in an uplifting night to hold the treasure of meeting old friends, and getting back in touch, to align ourselves with life, as it unfolds, once again, to deliver the unveiling act of yet another Saturday night in a the transformed city of NEW barcino.

ALLS

Morir y volver a nacer

Uno piensa que esto es eterno. No tenemos pruebas. Más bien lo contrario. Sabemos que moriremos. Algo en nuestra cabeza funciona en el sentido inverso. El pensamiento mágico consiste en dar respuesta a las circunstancias complejas de entender sobre nuestra existencia en este efímero paso por el multiverso particular en el que de manera fortuita aterrizamos.

Llevo tiempo jugando con los algoritmos desde una perspectiva no actuarial, sino más bien ciudadana. En un momento dado intenté hacer lo contrario: justamente ponerme del lado de actuario, matemático, estadista, informático, chatgpt, que desde la perspectiva de la algoritmica y programación, desde el inicio, se plantea un entrenamiento de una red neuronal para ofrecer diferentes estados de la naturaleza, una serie de reglas, y un cierto nivel de autoorganización y capacidad de «aprendizaje» que conduzcan al algoritmo a sus propias conclusiones.

Esto lo hice de manera consciente. Sabiendo que pocas personas tenían la capacidad de entender y ver ciertas cosas en el mundo según los parámetros y las violencias que me cruzan particularmente a mi. No deja de ser un poco egocéntrico y megalomániaco pensar que lo que pueda yo aportar no está por ahí ya dando vueltas en otro sitio, con alguien más capaz, y con una mejor idea para que esto funcione. Lo cierto es que pese a todo lo intenté. Y fracasé.

No sólo fracasé, sino que me arruiné.

Me costó mucho salir, si es que se sale del todo. La vida siempre sigue su curso y su curso acaba un día por atraparte para recordarte las cuentas pendientes que dejaste en el camino. Y pese a querer hacer las cosas de acuerdo a los más solventes estándares de profesionalidad, la ecuación tiene múltiples niveles de incertidumbre que acarrearán riesgos con los que sin duda toparás, y de esto, algunos, puede que te conduzcan con cierta petulancia hacia el valle de la muerte.

Una vez más el conjuro de la muerte aparece como si invocado por la señal acústica del metro hacia el que te dirijes: Barranca del Muerto.

Esa estación, Barranca del Muerto, por un lado, y Copilco, por otro, eran los dos sitios por dónde los estudiantes que viajábamos en transporte público podíamos acceder al camioncito amarillo que había puesto el ITAM para poder llegar a la universidad, cada hora, con la presición Suiza de un trayecto repetido hora tras hora por dos conductores por trayecto. Alguno de estos conductores también se sacó la carrera, trabajando mientras lo hacía, con este servicio que nos permitía a algunos, sin coche, llegar a nuestras clases.

¿Cómo se puede vivir sin coche? Quizás desaprendiendo. Quizás por una vía asceta. Quizás no todo el mundo puede.

De entrada ponerse en el lugar del toro tiene dos direcciones. Esta bidireccionalidad suele contener una vía de transformación en ambas direcciones, y una asimetría de poder que no representa el mismo punto de partida de un lado, que del otro.

La dualidad nos compromete a tomar partido. También a mirarnos al espejo. Y traspasar la ilusión del otro lado. Y buscar en ambas direcciones. Afuera. Adentro. Otra dualidad ineludible.

La vida en contraposición a la muerte. De morir no tomaríamos la vida tan en serio. Seríamos eternos vagabundos. Tenemos poco tiempo y este se consume. Hagamos aquellas cosas con las que podemos comprometer nuestro tiempo, nuestra pasión, nuestro interés, nuestra capacidad de amar, hacia objetivos que permitan desbloquear los sesgos cognitivos que tenemos en cada una de nuestras disciplinas, en cada una de nuestras rutinas, en cada uno de nuestros trayectos.

Sigo siendo el mismo iluso que un día soñó que podía jugar. Y jugué. Sigo construyendo un mundo paralelo a lo que las señales y pulsiones del mercado lanzan sobre mi, y sobre tí, y sobre todo el mundo. No tengo la capacidad para expresar lo que quiere decir todo esto sin dar tantas vueltas. Quizás necesitaría otro alfabeto. Quizás necesitaría otro contexto. Quizás tendría que partir de otro marco.

Voy a comenzar por creerme a mi mismo. Dejar de escribir para someter al mundo a mi ausencia. No publicar, como el padre del personaje de Bardem en Vicky, Cristina, Barcelona que escribía la poesía más bella, pero por su conflicto con el mundo, como poeta maldito, se inhibía de publicar para dar por saco al propio mundo con su desprecio. Un ineludible juego más de la psique de Woody Allen con la que nada más puedo sentirme ligado.

Una vez más la idea de mi rebeldía no resulta ni tan siquiera innovadora. No exista nada que no se haya dicho. No existe un momento eureka. No existe una idea tremendamente innovadora. Todo ya está en la mesa. También el velo del dinero, la fama y el poder que inhunda la mentalidad capitalista con la que, ahora sí, todo el mundo, sueña con ser futbolista, tiktoker, o cualquier cosa entre medio que otorgue prestigio, dinero, y una vida por encima de la media. Como si la capacidad humana de ser-estar no estuviera más relacionada con el paseo que nos obliga a salir de casa, para realizar una función, un trabajo, una rutina, que nos relacione inevitablemente con nuestro entorno, con los vecinos, con unos compañeros, con el que nos una la causa, el equipo, la tarea conjunta, el proyecto, la transición hacia otra semana de vida.

La rutina de vivir nos permite experimentar cada día lo precioso que es estar aquí. No dejemos de maravillarnos con el regalo de estar presentes. De ser bondadosos con nosotros mismos. De darnos un poco de esperanza. Para seguir. Para movernos. Para expandir la posibilidad de volver a creer en aquello que pensamos que no motivaba a gritar. A romper las barreras.

Ha llegado el momento de empezar el día. Que mejor que escribir.

Hace tanto tiempo que pasaba por aquí.

Ayer.

El tiempo y sus dimensiones quisquillozas.

Nuestras hermosas incongruencias y contradicciones.

La capacidad de fallar.

Y volver a intentarlo.

Ahí reside la clave.

El es un día propicio para salir a buscar la emergencia colectiva.

Empezando por aquí.

Por levantarme con este espíritu.

Y compartirlo.

ALLS

El nouvingut torracollons

No tots adoptem el mot que ens encanta.

Jo he apres a viure amb més de nou contradiccions.

I tant content.

I tant.

No se com dir-ho. Vull dir: no ser com explicar-ho.

És això que no ha passat mai pel teu cap.

No sé cóm dir-t’ho.

No ho entendries.

Mai, mai, mai, ho has vist.

Al teu cervell aquestes neurones mai no ha estat encesses.

Encessos.

Nova companya d’energia circular.

Del Tico Commons.

Es tracta d’un tema d’autor.

Jo ho he pensat així.

I a més a més ho escrit en forma de novela.

I de compte.

Curt.

Llarg.

Mega curt.

Mega llarg.

Sense sentit.

Amb traducció.

Amb il·lustracions.

Desglosat.

Simplificat.

Resumit.

En twits.

En valls.

En balls.

Sense bastons.

Només enxenetes.

Aixequem la primera columna de nou.

Amb folra.

I collons.

Com pit en tenia en Tito.

Va per tu!

ALLS

La distopia desbordada: espontáneo argento. . . . . . . . .

Si es que no hay escapatoria.

Estamos inmersos en la peor de las distopias.

La resistencia al cambio es brutal.

Es la fuerza más elocuente del poder.

Nada, nadie, se mueva.

Todo el mundo quieto.

Lo dijo Tejero.

Veamos.

¿Cuáles son las primeras 6 sugerencias del viejo G?

ALLS


Fin del primer relato.

Los cuentos tienen un fin esférico, según el maestro Cortazar.

¿Qué son los escritores sino maestros de la insolencia escrita?

Escribir sirve para liberarnos.

No es nomás la paz.

La paz del mundo según un nuevo video de 99 NEW américans.

Yo en 9 horas revierto la elección de una Argentina que muta a otro estado: NEWARG.

La sublimación de la elección y la liberación de las fuerzas fascistas que nos acechan.

La extrema acción de los más subnormales.

Igual para ellos estamos ahí.

Y ellos creen que sus brillantes ideas son mejores.

Heteropatriarcas con el ejercito a las órdenes del más ilustre general de la familia.

Ahí les va una historia de casta.

La casta de cada sitio se basa en su historia fundacional.

¿Cuántas generaciones para atrás?

Vamos a darle la vuelta.

Desarmemos al heteropatriarcado.

Como se trata a la violación del macho ibérico de su esposa: 99 tradiciones de los conservadores más píos de estas 9 religiones:

  1. Musulmanes
  2. Maradonianos
  3. Spaguetti Monster
  4. Golmaniáticos
  5. Esperanzados
  6. Fitness
  7. Vagancia
  8. Violencia
  9. Catolicismo según la dualidad de Jesús resucitado en Golman.

ALLS


Suponé que la Argentina se parte en dos.

Pongamos como ejemplo cualquier elección.

O si le has cagado a insultos a Lio.

Es una pregunta simple.

¿Vos has insultado a Lionel Messi?

ALLS


Las dos Argentinas de Golman.

Es literatura de cronopios.

Golman es un cronopio emergente.

No existe.

Es divino.

Vos aceptaste que D10S es Diego.

Y ahí no hay debate.

Vos sabés.

Vos también insultaste a Diego.

Pregunta dos del cuestionario de NEWARGentinidad:

2. ¿ Vos insultaste, en voz alta, a Diego?

ALLS


Vos sabés que me encontré con un argentino, un peruano limeño, un salvadoreño, un español, una alemana de Colonia, una sueca de Upsala, una salvadoreña, una española, un manchega de la Mancha, una valenciana, un asturiano, un leonés, un catalán, y un ticatalán.

¿Por qué iba a renunciar yo a quién he decido ser desde hace unos años?

Cambiar de afiliación es lo que nos corresponde como sociedad.

Pero también aportar valor.

Y hacerlo conscientemente.

Como parte del sistema.

Es complejo.

Pero estamos en ello.

Nuestro resultado es espectácular.

Yo me fui.

Y quise ser otra cosa.

Renuncié a lo que ustedes viven.

No me presentan.

¿Lo recuerdan?

Lo vivimos acá. En Barcelona.

Lo que un argento y yo podemos expresar sobre Barcelona entre el año 9 y 14.

Entre Golman y Cruyff.

Somos idiotas.

Y cruyffista.

Es fácil.

Dualidad.

Cemonos.

Semonos otra cosa.

A otra cosa mariposa.

Dícese en NEW spain

ALLS


Sho soy tan argento como Gardel intentando googlear cómo utilizar ChatGPT para aprender a bailar break dance.

No rap. Ni tango, obvio. ¿Vos qué pensas? ¿Qué soy un mileni…?

Pregunta número 3 de las últimas elecciones:

Vos sos un mileni

ALLS


Vos sos un gil.

¿No sabés cómo se llaman si quiera los candidatos?

Pregunta número cuatro es sobre participación política y preparación de los 99 minutos de reflexión sobre la elección de nuestro objetivo colectivo.

4. ¿Sabes el nombre de los candidatos?

ALLS


Sho aprendí a entender la F1 con un argento precioso que me explicó la analogía de la salida: subís 2 a cero.

La analogía con el futbol es sagrada.

De ahí que Diego lo sea.

El futbol es nuestro Dios, nada nos salvará.

Nosotros sabemos hoy cosas que en 1978 no éramos conscientes.

Y habían unos y otros.

Y milicos.

Y milei.

Entre milicos y milei.

Entre Diego y Lio.

Una vez más la dualidad argentina. Lo tienen crudo el asadito.

Votemos la quinta pregunta del Argentinos Golman.

Vos sabés que un concepto de club de futbolarte lo rompería en la pretensión argentina de conformar un procomún, de facto, puramente del Rio de la Plata hasta sus montañas de origen. Este es el tránsito entre dos lados. Eso es lo que necesitamos aliviar para desempacharnos del hijueputa heteropatriarcado este que nos dejó con el Jesús en la boca, los machos violadores campeones de la violencia esta persistente en nuestra genealogía desde hace nueve generaciones. No tenemos evidencia que nos conecte con el más allá. ¿Qué pasaba por sus cabezas? ¿Qué votaban conjuntamente? ¿Para qué querían un estado fallido? ¿Quién se beneficia de no cambiar nada?

Todo igual.

Nadie se mueva.

Quieto todo el mundo.

Quito todo el mundo.

Ecuador.

Cambio de tercio.

Salta Andrés Calamaro al ruedo. Se trata del espontáneo más ilustre que había conseguido representar al pueblo en el sitio más violento de nuestra humanidad imperfecta. El toro se llamaba Golman y pesaba 666 kilos. Era una mole que resultaría indultado. Y en gran parte gracias a los nueve pases del espontaneo argento.

Hay dos maneras de hacer esta película.

Pero no seré yo quien lo decida.

No tendría gracia.

Sería demasiado fascista.

Yo no voy a lanzar a Andrés Calamaro al ruedo… si no quiere.

Y ahí entra en el maestro.

El espontaneo no avisa. Menos uno así de conocedor de la fiesta del toro. Un poeta de las corridas. Un hombre de la transgresión. Un hombre que no reuye al peligro y sobre a todo a la consagración de un arte de muerte. El toro indultado, gracias a un matador inmortal.

ALLS


ALLS


Notas de producción. Un creador de verdad escribe. Inventa. Se imagina historias. O las lee. Y las escribe. Para explicar una historia. Contar historias es un arte. E interpretarlas para el cine es otra. Y cambiamos el mundo con el arte. Con las historias. Con la confección. La industria. Y vos, que lo ves.

Andrés Calamaro en El espontaneo mileni.

Entre Mileni, Meloni y Milei.

Trilogía de lo que podría ser el regreso de cínico descaro del militarismo heteropatriarcal de ensalzamiento militar y su estructura de poder que se mece con los petrodólares que marcan el destino de nuestro pueblos. Esta es la gran falacia de nuestra incapacidad de dejar la violencia por completo. Por la necesidad de entender cómo canilizar toda esa estúpida testosterona que lo solapó todo, por culpa de ËL, no le salvemos a nadie. Vamos a cargárnolo todo. Pero no seamos giles si pensamos que no pensar ha sido buen compañero del populismo más mamarracho de nuestros ilustres blancos de pasta y cara. La cara linda de la vieja América. La nueva América vuelve: NEW américa.

ALLS


Vos igual tenés que escoger a tu personaje relevante de la historia de Boca.

Y podés no votar. No votés. Ni hablés más.

Vos vas a poder votar lo que te de la gana.

O no hacerlo.

Pasar de todo.

Esto no va con vos.

O no temés derecho.

Igual sos boliviano sin papeles.

Y le vas a boca igual.

¿Cómo igual?

Las dos argetinas: Boca o River.

Vos sabés que es así. Igual decís que sos de Independiente o de Rosario Central. De Newells. Posiblemente jugás ahí. Todo el mundo jugó ahí. La escuela de genios. Y Cebollitas. 99 equipos llamados Cebollitas. En cada continente.

Vos sabés que los argetinos tenemos algo distinto que el resto no tiene. Y media Argentina no lo entiende. Es el humor. No la subnormalidad. Y vos tenés como múcho una de las dos. Y no tenés ni puta gracia.

La verdad es que si algo aprendimos de los españoles es a odiarnos. Entre nosotros. Por la gracia de la dualidad que entablamos con el diablo. El demonio nos construye como si tuviera que existir una moral superior a las demás. Y la derecha lo ve clarisimo en cómo en la izquierda se erige en una superidad moral que vamos, uggh. Cayetana se mete el dedo en la boca.

Única indicación del guión. Cayetana es un personaje de ficción. No tiene porqué ser ninguna Cayetana o Cayetano en particular. Pero podría representarlos a todos. Por ser más perspicaz. Inteligente. Preparada. Liberada. De cuello largo. Entra por la puerta grande de la plaza. Directo al ruedo saluda al público con un señorial aplomo. Pinta de azul el cielo.

Se regalan 9 toros. Los nueve finalmente los torea Andrés Calamaro. Tras nueve años de alternativa. El paso del tiempo nos puestra ahora el torero, maestro, en el que se convirtió el esponténeo de la corrida aquella del indulto de Golman. Lo llamaron amnistía. Se cantó en tendido: «Qué te vote Chapote».

Nadie entendió nada. Salvo Andrés. Que salí en hombros por la puerta grande. Y volvió corriendo. Hacía atrás. Hasta la bajada de Santo Domingo. Pobre de mí. Un tipo entra a otro Bar en el que no solía beber nada Hemingway. Ahí Golman escribe una película pamplonica que le da la vuelta a la historia. Nos rebelamos con la contienda de una nueva alteración. La conmoción completa.

Espontáneo Andrés. Saltó al ruedo e indultó un toro: Golman. Nunca antes un espontaneo habría conseguida tal proesa. El pueblo pamplonica se vuelve loco. Le dan un giro golmánico a su historia. Y tiran patrás el tiempo. Desde la centralidad Elizondo. O más bien su dualidad.

Rincón de los Elizondo, San Juan de Naranjo. Costa Rica.

El porvenir. Todo se andará. Ya tenemos todo lo que necesitábamos para volver.

Hasta aquí todo está muy bien. Pero entre estas dos antípodas podemos plantear un movimiento resiliente auntónmo agnóstico a sus idiologías. Simplemente no son relevantes. Nadie está insultando. Ni diciendo que no son ciertas. Todas tratan de aliviarnos. Y esta no va a ser menos.

Ya otras religiones han hecho este mismo camino. Nomás vamos a volver para desplegar el tiempo inverso a nuestra historia. Y de ahí planteamos el futuro como necesariamente una bajada de huevos espectacular. Hasta allá dónde sea necesario para quitarnos esta mierda del cerebro. Y será dificil al principio. Pero en un momento dado la gilipollés machista quedará como un extracto de lo que dejamos atrás. Tal día como hoy.

Reversing day.

El día de la campaña NEW.

Elecciones fuera de concurso.

El mismo día que cualquier otra.

Cualquier otra que convoque cualquier nación, comunidad, ayuntamiento, conjunto de países, que diga se abre un periodo de elección. Y nosotrso respondemos. Participamos. Co-creamos el futuro.

Eso es lo que estamos haciendo.

Eso es lo que propongo.

Votemos hacia otra posición fuera de nuestro esquema mental presente. Fuera de nuestro sistema mental posible. Algo que necesarimente necesita un agente externo. Una distorsión. Una disrupción del status quo. Esto para mí es la innovación social más importante del sistema NEW: la autoregeneración.

Sea este un momento Euroka.

EUROKA.

Mi última palabra.

La palabra 99.

Una lengua fluida.

Regida por 99 palabras volátiles.

Se mantinen sobre la votación democrática del Tico Commons.

ALLS


Si votás en Argentina… ¿qué querés que diga?

Esta es mi pregunta de campaña. Y qué tanto vos podés deshacerte de todo, absolutamente todo lo que se ha debatido, y optar por una última opción que se cuela desde fuera: viene de Pamplona. Parece que es en forma de resistencia. Una resistencia antimicrobiana. Pero con un plan de acción. Una especie de conjura. Un giro de guion.

Un final alternativo.

La dualidad.

Una Argentina nueva.

Eso es.

Esa es.

NEWARG.

Última pregunta de las elecciones alternativas del 22/10/2023: Reversing Day!

Sea hoy reversing day.

NEW | NAW | ALLS


¿Qué puede pasar?

Que un objeto me delate.

Chin.

¿Y ahora?

Estás perdido.

Perdiste.

Pum.

No existes.

Nunca has existido.

Eres un reflejo de pensamiento más oculto.

Velo a buscar.

Este es mi papelito.

Y te voy a dar un papelito.

En el papelito va todo.

Una papeleta.

Pura mariguanada vulgar.

Pópulo imposible de diregir por una minoría silenciosa del extremo de la derecha.

El mariguano vs al mamador de derechas.

La revuelta de los mamadores de la derecha.

Puros tipos con clencha, sueter de color pastel, sin calcetines, con una especie de Top Siders, claramente fuera de tiempo-espacio. Hello!

It’s 1923.

23.

This year.

That number.

GYAT.

Greatest year aight!

G for greatest.

Y for year.

A for aight!

You motherfucker die right there.

It’s a matter of time.

NEW time.

Emphasis in the NEW.

NEW.

The social brand.

You are in it.

As someone else.

That’s wataitoking about, biechas.

Biechas is the last word of the latest NEW language: Ticatalan.

Praise this NEW language.

You’ll see how funny it gets in 99 postdickdom time.

POSTDICTDOMETIME.

That’s filosofi aight!

One two three. . .

Dualism.

ALSS

Typos.

The wisdom of NEW mistakes.

Harmonizing around somewhere else.

We want NEW.

NEW’s here biechas.

Las biechas son la neta.

Pero son otra cosa.

Otra cosa que no son ahorita.

Ahoritita mismo.

Ahorititita.

Yo le escribo a ustedes.

En otro plano temporal.

En otra historia de una reunión de chamba.

¿Cómo lo vamos a hacer?

Una reunión del colectivo más común.

Me fui.

Y volví.

Mae, me econtré a dos salvadoreños, una tica, un peruano, un argentino, una alemana, una gallega, una catalana, un leonés, un madrileño, un vasco, un castellana de la mancha, un catalán con el que ejercimos el juego de representación de la Radareta. Luis y yo.

Luis y yo.

Les voy a contar una historia de una nuevo lugar.

Un lugar al que vamos a ir algunos.

A la alternativa chingada madre.

Y nos vamos pallá.

Con un argento perfecto.

En cambio, otres argentos me siguieron a mi.

Adiviná las dos naves.

El raid que se tenía en la supranave conservadora: ricos argentinos, patriotas de verdad, la high.

El ride of the NEW argentinos. . . . . . . .

La sortie de l’argento. . . . . . . . .

Nine dots parábola. . . . . . . . .

Los errores como la gracia.

El primer teorame del teorema del NOU. . . . . . . . .

Teorame y teoremas.

Los 9 teoremas NEW.

NEW.

La campaña.

La marca.

El movimiento.

La interpretación.

Una idea nueva.

La creación artística.

El modelo dual.

Las trayectorias alternativas de las antípodas de nueve status quo respecto a los nueve grandes retos del Tico Commons.

  1. AMR
  2. Value-based collective collaborative vehicles to disrupt the status quo bias.
  3. Where do we place the incentives?
  4. Where do I deliver a message?
  5. What’s the calling?
  6. Who’s organizing the collaborative action?
  7. Where did you gather info?
  8. Why is this something relevant?
  9. Where’s the NEW value of what we are going to measure?

This is not scicence: it’s NEW value-based procurement.

I’m your procurement of innovation evangelist 9.

El nou d’un poble nou.

Ticataluña.

Camí al Tico Commons. . . . . . . . .

Crónicas de Armando Gallo Pacheco. . . . . . . . .

¿A dónde vamos cuando vamos al más allá?

La primera pregunta.

Sólo caben nueve.

Y tras nueve, cerrás.

Tirás la llave.

Te fuiste entre la vida que viviste.

¿Y qué hiciste?

¿Sí, vos?

Pará un poco.

Vi jugar a Dolberg en la bombonera.

Con un gallina en el estadio.

¿Vos lo podés creer?

Y claro que soy NEWARG. . . . . . . . .

Y también por ahí NEWMEX. . . . . . . . .

¿Y quién lucha contra el RAM? . . . . . . . . .

Resistencias antimicrobianos.

Antimicrobianos.

Una especie de figuras nueve veces más surrealistas que los cronopios.

Y los otros.

La dualidad de Cortazar.

Y andar de ahí a Borges.

O de ahí a Diego.

Y encerrarte en un tanto enterno.

Entre esos tres.

Es igual heteropatriarcado, pará un momento.

¿Vos no lo ves?

Hay dos opciones:

¿Tú?

¿Te apuntas?

Amanecer es Castillazuelo

En el horizonte un castillo se mantiene firme en lo alto de la colina. Su techo, el cielo, hoy pinta un gris sereno que abarca toda la cúpula superior que nos rodea. El frío por la mañana no evita que los pájaros despierten con la intensidad de sus parvadas ávidas por empezar un día más. El aleteo de la existencia bate en cada giro del grupo. Los silvidos de los cantores amenizan los ejercicios matinales. Las persecusiones y corretizas aseguran que el espíritu del día está presente con su harmonía habitual.

La vida se escucha, pese a no haber persona activa todavía. Los sonidos de mesas y sillas reubicadas dan fe de que algo se comieza a mover. Suben percianas. Ollas se ordenan. Desayunos se perfilan. La vida de pueblo tiene un orden y cadencia.

Tengo la sensación de estar en medio de un valle, en medio de unas montañas, en medio de un camino, en medio de un horizonte, en medio de un territorio, en medio de una península, en medio de una comunidad, en medio de una comarca, en medio de un pensamiento, en medio de una habitación, en medio de una terraza, en medio de un proceso, en medio de una acción, en medio de una pulsión.

No puedo escapar. Estoy aquí. Y no tengo a donde ir. Ni por qué ir. El camino a dónde quiero llegar está descrito en mi pasado, pero se desarrolla, inevitablemente, hacia el futuro. Es la encrucijada del tiempo, que una vez más, me tienta a salir. Es una trampa. Lo se. No puedo ir más allá de lo que habito. Y mi mente ha sabido habitar más allá de donde estoy. Pero no soy capaz de representar aquello que mi mente ha visto. Ni vivido. Ni pensado.

Soy un mal intérprete de lo que fui. Y peor representante de quién soy. No puedo llevar la carga de un ser inerte porque me he movido del sitio en el que finalmente fui. Y ahora no me queda más remedio que buscar. Y encontrarme de nuesvo en medio del vuelo acompasado de la parvada. Vamos a dar una vuelta. Y desplegamos el vuelo. Salimos. Y volvemos. Ha sido un ascenso súbito. Una trayectoria circular. Un estilo propio de familia.

Este valle me recuerda que un día nuestra existencia fue así. En un medio rural de unas montañas que se prestaban al cultivo. De una comunidad pequeña que tenía sus encuentros y desencuentros. Aquí. Allá. En todos sitios. Y descendientes de mi estirpe que fueron agricultores, y familia. Todo lo que ello conlleva. Entender los ciclos. Distribuir el trabajo. Entender los caminos de la vida para subsistir con la familia y el entorno. La convivencia. El bar. El vuelo.

Un aguilucho vuela lentamente suspendido, observando. Da vueltas sobre sí mismo. Parece haber visto aglo. Quizás tan sólo se divierte. Su tención al moverse no es la de los pájaros más pequeños. No tiene compañeros. Vuela con otro signo. En otra dimensión. Engalana el cielo, las nuebes, el horizonte. Se ha ido al valle del otro lado de la montaña.

De pronto se presenta un silencio. Se escuchan voces. Y un tractor. Un motor más lento, carraspeando. SE aleja. Algún pájaro insiste en piolar. Como si su silbido expresara un anhelo. Contesto. Por sentirme parte de la comunidad. Por hacer ver que estoy aquí. Por entonar una parte de esta historia.

Aquí no todos somos iguales. Y sin embargo permanecemos. No se dónde. Ni por qué. Pero en este camino hemos venido a coincidier es este pueblo. El día de hoy. Una mañana de un sábado del puente del Pilar. Huesca. Cerca del frente.

Un pájaro diverge su camino. Su camino es otro. El grupo sigue su curso. El giro le permite observar lo que otros no han sabido percibir. Su visión única e irrepetible le permite extasiarse momentaneamente en un vuelo singular. No es consciente de lo que pasa, pero un palpitar distingue su aleteo. Su mente no lo computa. Silva.

Un par de pájaros coquetean a la distancia. Uno silva una vez, mientras el otro responde dos veces. De pronto cambian papeles. Se saben parte de un hechizo. Es un juego que por siglos se ha jugado. Y sigue aquí. Sin que sepamos dar con una explicación sensata, y pese a ello, seguimos. Siguen. El cortejo de los sentidos. En sentido de existir.

Tengo otras cosas que hacer. Despertar aquí ha sido un llamado a salir. Una vez me encuentro inmerso en un pensamiento recurrente. Vuelvo a imaginar el vuelo. Lo veo todo desde arriba, en un plano zenital. Doy vueltas sobre mis mismo. Giro y giro y llego aquí. Al fin de cuentas es un día más, como todos los demás. Nomás que este día encuentro el hábito, y lo habito con esta singularidad. Presente. El castillo en el horizonte. Se abre una brecha en el cielo, sugerente, como una sonrisa.

Aprovecho para volar. A penas susurro un silvido para avisar a la existencia de mi despegue. No veo más camino que el porvenir. Me desplazo al horizonte. Me ha servido para llegar ahí. Y ahí, sin más, el horizonte se ha movido. A contemplar otro existir.

ALLS

Un día después del día que volví

Cada día es apto para regresar

De un tiempo acá no soy capaz de salir. De salir en el sentido más actual de exponer tu expresión vital, tu pensamiento, tu opinión. No puedo entrar en el río de situaciones que lo alteran todo.

La guerra es un acontencimiento común. De todos lo días. Cada vez peor. Cada vez más. Cada vez menos velado. Cada vez más 1984.

Quizás volver sea volver a eso.

A ese momento.

En 1984 yo cumplí ocho años. De aquí allá hay 39 de distancia. Volver a ese año implicaría todo lo que queda de mi vida. Pongamos 39 años más. Y llegar a los 86. Como México 86. Y ahí desbordar el tiempo previsto. Ida y vuelta. Como una final a dos partidos. Un poco contracorriente. Nadando cuesta arriva, salvando los obstáculos de la inercia, la pendiente, la gravedad, y el impulso del río que corre hacia al mar.

2023 a 1984.

2023 a 2062.

Y ya no más.

Si sólo quedara tiempo para esto, ¿qué será de lo que pase de aquí al final?

La vida. Mi vida. La nuestra.

La comprensión de un estado de la naturaleza emergente que parte de quienes somos. Inevitablemente. Esto. Soy lo que soy y lo que me rodea.

Lo nos rodea común. Lo que nos rodea ajeno. La capacidad de traspasar las fronteras. La mutilación de la violencia como acto de autodeterminación. La necesidad de rebajar la tensión heteropatriarcal de nuestros impulsos, nuestros abusos, nuestros privilegios contrapuestos contra alguien más. Los otros.

Los otros. Nosotros.

La vida. Su vida.

Mi vida.

Subida.

Bajada.

ALLS