Papá, ¿qué pasa después de que morimos?

La pregunta de una hija de diez años antes de ir a dormir

Mi hija, Vera, me preguntó si me podía hacer una pregunta. Se había acercado a mi para tomarme del brazo, como buscando que fuéramos juntos. Como queriendo estar presente. Como necesitada de uno de esos gestos de cariño que normalmente busco yo darle, y no ella recibir.

La vida a veces nos da lo que necesitamos, y a veces, no es exactamente así. Me pareció un pequeño regalo, y luego de unos primero pasos, me lanzó la pregunta: ¿qué pasa después de que morimos?

Dejamos de sufrir, le dije.

Ella se subió a su litera y se acomodó para recostarse, sin quedar muy satisfecha por mi respuesta. Mientras tanto cerré la persiana mientras volvía a intentar mejorar la respuesta para satisfacer la inquietud que en ese momento se había apoderado de cada célula viva en la habitación.

¿Qué pasa cuando nos morimos?

Es una buena pregunta. Y quizás la respuesta que podamos darle a tan buena pregunta no sea lo importante. Lo importante es acomodar todo el conocimiento sensible que durante siglos hemos dado a esa respuesta. Los humanos tenemos eso: morimos. Es lo más democrático de nuestra existencia. El único hecho que compartimos, más allá de lo demás. Pero en este caso existen diferentes perspectivas de afirmarnos ante la situación en sí que la muerte plantea. ¿Y ahora?

¿Qué sentido tiene vivir?

Vera elaboró un pensamiento complejo en el que dibujó lo futil de la existencia si todo lo que conocemos dejará de existir, en un momento dado. Es una sensación que cuando uno habita por primera vez, el desasosiego planea sobre el infinito. No es esa dimensión de lo que está más allá de nuestra experiencia sensible lo que alguna vez soñamos cuando pensábamos en las posibilidades de lo infinito. No morir sería una forma más de lo infinito. No es nuestro caso.

La humanidad tiene más bien una connotación finita. Nuestro tiempo está marcado por nuestra propia experiencia, por lo que hacemos de nuestro legado, por lo que construimos para dejar aquí, más allá de que un día, cualquiera, ya no estemos.

No le expliqué a Vera que la muerte es uno de mis temas favoritos. Debería ser un tema crucial para que todos dedicaramos tiempo a su persecusión. La muerte es el motor de la vitalidad. El jing y el jang. La muerte es la vida. Es la gran dualidad por la que asumimos que las cosas existen más allá de las implicaciones más simples que se mantienen suspendidas en el aire que respiramos. La ligereza de vivir sabiendo que la espada de Damocles cuelga sobre nuestro cuello. La muerte, nuestra única compañera, no nos dejes olvidarte.

Hablamos de lo que uno alcanza al morir. Un nivel superior de energía. Un espacio de luz que se proyecta sobre la existencia más allá de lo que conocemos en esta dimensión menor en la que estamos. Nuestro tránsito hacia otra dimensión. Esa es la experiencia vital que debemos experimentar en vida. Quizás unas cuantas veces. Pongamos nueve veces. Porque un día, en una de esas transiciones, nos vamos a ir. Del todo. Y desde ese momento, viviremos en un ciclo distinto. En otra forma energética.

Quizás era un buen momento para hablar de la energía. De cómo no se crea, sino tan sólo se transforma. Por hablar de algo más. Por formular las metáforas necesarias para que nosotros sigamos nuestro camino. Pero atentos a no perder el tiempo. En eso sí insistí: el regalo es estar aquí, vivos. Ese es el milagro. Y ahora es el momento. Hay veces en los que seremos conscientes de nuestra insignificacia, y eso nos hará sentirnos ligeros y volátiles. En esa situación seremos algo así como una bacteria. Transitaremos en un multiverso determinado en el que nuestra vida transcurrirá en un suspiro. Y nos habremos convertido en polvo. O en un organismo transformador. En una mutación. Buscándose la vida.

Le hablé de la importancia de momentos como este. De pensar en esto. No siempre la vida es optimismo y fuga. Al revés. Estos momentos generalmente constituyen un momento de esos que crean una isla que conforma una de estas transformaciones que ahora tú misma estás reconsiderando. Se trata de un momento importante en tu evolución neuronal. Tu mente se reinicia. Esta vez con la configuración preparada para lo que vendrá en esta siguiente fase de la vida. Es lo que vive Railey en Inside Out. Y también te pasa a tí.

Una de esas bolas que formarán parte de tu memoria estimulante se guardará en un sitio en el que la consola de la NEW vera llevará incorporada en la última versión. Este es nuestro templo. Y nuestra mente debe servirnos para alimentar lo que será nuestro camino, nuestro proyecto, nuestra proyección.

Tenemos una historia que contar. Un relato vital único e irrepetible. La vida es esto, querida. Reflexiones complejas que nos acompañan en momentos de alegrías y pesares. Angustias, enojos y asco. Pese a todo, nuestros sentimientos se conjuran para que cada uno lleve por dentro una procesión que nos acompaña con cada pálpito de nuestro corazón. Con cada conexión neuronal que irriga un camino determinado hacia alguna parte. Quizás una idea. Quizás un poema. Quizás una ilusión. Mientras tanto pensamos. O actuamos. Ejercemos un proceso introspectivo para proponernos hacer algo. Salir de este maldito lugar. Atrevernos a aquello que realmente perseguimos. Estar ahí, en donde queremos estar.

Querida, es aquí en donde estoy. De ahí que escribir sea algo más que una herramienta. Es también la única salida mediante la cuál puedes crear algo más allá de lo que te carcome. Lo harás con la certeza de que aquí tendríamos que abordar un tejido más sublime que trace una ilusión. La posibilidad de otras vidas. La trascendencia de otros seres, en otros tiempos, otras dimensiones, que no son exactamente estas en las que transitamos ahora, sin darnos cuenta.

Lo que has preguntado esta noche, de este día tan especial, es la consecuencia de tu espíritu que se ha topado con su porvenir. La muerte no es ninguna quimera. Ni una maldición. Es una oportuna compañera de viaje que nos marca el destino con un único objetivo; vive tu vida como quieras vivirla. No te quedes en la superficie de las cosas. Aborda lo que te apasiona y busca los caminos que te permitan desbordar los límites por allá por donde tu pulsión te permita reconfigurar los límites trazados para que puedas entender en contexto de lo que hasta hoy existe. No es esa la dimensión máxima a la que puedas aspirar. Mueve montañas. Sueña en esas otras dimensiones. Transita por cada una de ellas. Construye los códices de un multiverso único e irrepetible. Usa tus demonios para transitar con ellos por los temores que te sofoquen la ansiedad que produzca tu verdad. Trasciende a los oscuros sitios en los que la luz no necesita penetrar para darte una señar de escapatoria. Vivimos entre esos dos polos. Y de un lado al otro. No los quieras ocultar. Ni siquiera negar. No reniegues de lo que es, de lo que hay, de este tiempo que nos ha tocado.

¿Te acuerdas de la bisabuela de tu madre?

No lo se. Pregúntaselo a mi madre. Le contesté a Vera. Por saber quién fue aquella persona. Por saber recuperar la memoria de quién fue. Y lo que hizo para que hoy estemos hoy aquí. Ella y yo. Y mi madre. Y la suya. En su recuerdo. En el mio. En el de todos los que quisimos a mi abuela. Escribe esto y conviértelo en literatura. Trasnciende a tu reflexión. Crea con ello. Es entonces cuando encontrarás los textos más sinceros. Esos momentos son los que te sirven para revertir el día. El tiempo se difumina entre las sombras. Respiro.

Vera se quedó dormida. Produndamente. Ya no preguntó nada. Seguí hablándole. Del privilegio de estar vivos. De la suerte de estar aquí. Con ella. Los dos. En estas mismas circunstancias. Pensando sobre la existencia y nuestra insignificancia. Un día leerás este recuerdo. No será el tuyo. Será el que contruí aquél día en el que una bola dorada se guardó, según tus propias coordenadas, en un sitio preciso de tu memoria. Un día tomarás prestada esa bola y la revisitarás. No es un tema que se cierre con una única pregunta. Con un pequeño río de lágrimas. Habrá libros enteros que deborarás porque expresan situaciones que te harán repensar lo que creías. Y otros que complementarán tu cosmovisión. Lecturas que conformarán quién eres. Más allá de lo que te expliquen. Más allá de lo que te cuenten tus padres, tus amigos, las religiones que estudies.

El espacio de la religión es un sitio de acogida para este tipo de preguntas. Pero no es una ciencia exacta. Se trata de un ejercicio de fe. De creer. De creer más allá de nuestra comprensión. Es un tema que está estructurado de varias formas, algunas más oficiales que otras, que a su vez generan códigos de convivencia. Maneras de vivir la vida. Y seguimos buscando los mecanismos para vivir de una manera cordial en sintonía. Con un transitar alerta, adaptativo y holístico. Como si nuestro credo fuera la bondad, la compasión, la empatía.

Es esta mi fe. Esta es la fe de mi iglesia. Que a su vez pertenece a otro reino. A un reino nuevo. Un reino que redefine el tiempo y el espacio. De manera circular. En un eterno retorno retorno. Todos somos uno. Y hay un gran organismo que palpita con nuestro aleteo. La paradoja de vivir. La existencia sublime. El regalo de un nuevo Dios. Uno mismo (con)sagrado.

Yo creo que hay un lugar en el presente que nos transporta al lugar primordial del límite de nuestra experiencia más sublime: ALLS. Esta dimensión existe aquí, ahora, y por los siglos de los siglos, en un plano continuo. Hacia delante y hacia atrás. Como la vida misma. Como la reflexión de mi tatarabuela.

ALLS

Uno puede tener alternativa

Quizás no sea tarde para volver

Lo estamos intentando.

Estamos en ello.

Esto es un montaje.

Aquí hay una historia.

Y debemos ponerle el efecto deseado.

La voluntad compartida.

Lo que queramos ser-hacer.

Convencer.

Construir constantes.

Prevenir fronteras.

Disolver naciones.

Revestir la composición.

Idear escapes.

Solventar el giro.

Vivir en un estadio distinto.

Con otra ilusión.

Estar al lado de.

Ya no estar aquí.

Ya no volver.

Ya no bonito.

Llano bonito.

San Juan.

Naranjo.

Papá.

Dios Padre.

Jesús.

Un servidor.

Golman.

Futbolartista.

Su próxima elección.

Una convicción surrealista.

La opción segura a una ilusión.

La pertenencia a un grupo NEW.

La manipulación de los mecanismos.

Los tintes del poder.

Las máquinas reconstruidas.

La resiliencia en armonía.

La noción de programación.

La super inteligencia artificial.

El entrenamiento de los algoritmos.

Acotar los temas y las variables.

Realizar los business cases de la intervención.

Encontrar el hilo conductor.

Encontrar el hijo conductor.

Ser esa puesta en escena.

Salir del cascarón.

Hacerse ese espacio así.

Asistir a una función.

Estar presente en armonía.

Darle salida a la función.

Actuar de una boca consagrada.

Dirigir una opera primera en carnaval.

No acabar mal ni consumido.

Volver a la trinchera de la paz.

Evitar el fuego cruzado de una contradicción.

No revolver la tierra de mis regresiones.

No ilusionarme con el espejimos de un resentimiento.

No estoy tan mal como lo pienso.

No pasa nada sólo es tiempo.

Yo estoy solo y aquí no cuento.

Yo estoy sola y aquí no cuento.

Yo tengo nadie que piense en mi.

Nadie iría a mi último día.

Nadie aprecia lo que aporto.

Soy un bicho raro de colección.

Soy una tecla díscola de comunión.

Tengo lavados pies de discipulos.

Soy heredero de la llave y de la espada.

Tengo un relato entero de lo que viene.

De hecho vino y se presentó.

Todos estos días.

Y otros en los que su voz se sintió.

Y en otros en los que debatió.

Y en otros en los que se hizo presente.

Y en otros en los que hicimos lo posible.

Y en otros en lso que estuve ausente.

Hoy no estoy aquí.

Ya no estoy aquí.

No soy quién soy.

Ni quien digo ser.

Fui alguien más que no llegó.

A ningún sitio.

A ningún lugar.

Fue tenás nomás tantito.

No supe dimensionar la escala.

Lo quise Ícaro condenado.

Volé hasta el sol y ni me quemé ira.

Ya volví y vuelvo a ser.

Cómo ves que no morí aquella vez.

El tiempo es testarudo y uno puede quedarse así.

Si no me cuido me voy.

Y nos sentimos solos de repente.

Y volvemos a entender lo que nos ofusca.

Y buscamos consiliar nuestras continuas contradicciones y ralladuras.

Y me repito.

Y me pierdo.

Y desisto.

Me inhibo.

Me voy.

Me encierro.

La cago.

Anulo.

Tiro patrás.

Lo veo todo negro.

No se salva nada.

Ya nadié fue quién fue.

Ya nunca fui.

Ni para qué.

Ni saber otra cosa.

Ni estar presente.

Ni ausente.

Ni enterrado.

Ni feliz.

Ni al límite.

El caos no es sitio para aliarse. Sólo para atender al dinámica de las energías que se revierten sobre sí mismas. A punto del descalabro. Sin más opción que morir. Sucumbir. Al instante mismo. A la falta de ecuanimidad de la ilusión. De vivir así. En ese trayecto. Con esa tenue luz. En ese sentido exacto. Tras saber existir así. En esa ilusión. A partir de esta canción. Que se entrecruza en el discurso. En la forma y en el texto. Sobre todo en el pretexto. De ser algo más que mimos. Que mímica de payasos trasnversales. De instintos animales. De presagios densos de un tiempo alterado de un consciencia primigenia. Todos estamos aquí-ahí presentes. Este es el porvenir del que hablábamos. Junto antes de llegar. El momento antes de decir, con la magnitud sagrada de nuestra fe acumulada en un canto unísono a la transformación de los tiempos conjurados a la ilusión de bienestar en la pariferia correcta del impulso mismo del toque eléctrico del ecléctico tic tac de tu corazón. Todo sea el ritmo de tus latidos. Tu presencia inclusive ante la ausencia. El estar juntos sin más. Por estar bien. Cual tu me necesitas.

Necesito poder demostrartelo.

No soy capaz de callar.

De decir que sí.

De no hacer.

De estar-no-así.

De dar vuelta atrás.

De dejar de ser-así.

Soy un efecto contrario a lo pretendido.

Un conflicto de intereses.

Una clausula de ruptura.

Un contrapeso inverso.

Relación contradictoria.

La gesta opuesta al vehículo de tu elección.

El sentido revuelto.

El Señor perdido.

La ilusión de un ruiseñor.

Las historias deconstruidas.

Como selfies sin reparo.

Como monólogos sin sentido.

Como palabras eclipsadas.

Como hablar por hablar.

Sin motivo ni plan.

Por estar presentes.

Por aprovechar el desazón.

Por eso me puse a escribir.

Para captar el dolor.

Lo que impulsa no poder volver a sentirte bien.

Bien conmigo.

Por esa pura desilusión.

Por el fuerte dolor que mi actitud te inspira.

Una bacteria que se potencia y perturba.

Aldo dentro que culmina.

Un dolor que ataca la percepción de la ilusión.

El trabajo de quién mira los límites y la transgresión.

Kanye en sus horas bajas.

También justo antes de salir.

Through my wires; juro que hay algo.

Da creación para nueve mutaciones.

Ir nueve veces más allá.

Seguir construyendo hasta creer.

Esperar un nuevo turno.

Estar listos para descrifrar el futuro de lo deseable.

Contestar con la herramienta de un gesto envuelto en vanidades.

Opciones repletas de sinsentidos.

Orquideas perplejas de lunares.

Estímulos egoistas que interrumpen tu normalidad.

Descuidos alarmantes de poco tacto.

Defraudes pendientes del mismo atajo a ningún lado.

El acto benéfico de tu condena.

La razón descontextualizada de tu sospecha.

El sabotaje último de un sinvergüenza.

La conclusión absurda de la farsa.

El día después de la reconstrucción.

Palabras amplias de cordura.

Estado pleno de dolor.

Ausencia de cómo afectamos a aquellos presentes.

Ausencias acumuladas.

No estar en forma.

No estar en ser.

No estar-ser así.

No venir al caso.

No ser eso.

No ser por eso.

No estar capaz.

No buscar excusas.

Si me quieres crucificar estoy aquí.

La cruz la llevo yo.

Es la mía.

Está todo listo.

No hay ni que preguntar por Barrabás.

El pueblo le eligiría.

Claro que soy el que debe ser crucificado.

También ahí nos pondremos de acuerdo.

Soy así por voluntad.

Pero no es voluntad de excusión.

Es más bien una composición que contrasta con la contradicción del valor inverso de nuestra percepción en las antípodas. La demostración de que perfectamente puedes ser el némesis de tu ser más adorado. De hecho serás tú la persona con más probabilidades tendrá de amargarme la vida. Y yo a sí. Ahí nuestra co-respondencia. La coalición que nos junta en el destino está marcada por una convicción de querer estar juntos. Y bien. Con nuestra cosas. Con nuestras condiciónes de personas especiales. Al borde de los límites. Con nuestras cosas. Que han sido. Sin ser buenas o malas. Han sido. Son. Eso lo he entendido en Menorca. Tras un retiro de pensamiento multiversado. La experiencia máxima del ser. La noción de haber contruido. La constitución de un día perdido. La noción de habernos ido. El abismo este que nos inventamos para tenerlo aquí, cerquita, para interponer entre nosotros. Yo con mi manera de hacer nada. De mostrar una especial consideración para los esfuerzos que hacemos por llegar construidos a la conjura de ser quien debemos ser. Para que los días trancurran llenos de apariencia. En el marco último de la salida social que nos aboca a ser más allá de nuestra pretención de aparentar. El ser social obligatorio. La responsabilidad de tener los derechos que nos reconfiguran en un estado global superior al que ahora mismo interpretamos con nuestras repectivas identidades nacionales. Algo más global que los mercados unidos. Algo más suculento que las naciones unidas. Algo más contructivo que los objetivos del 2030 sin un plan y unos proyectos acordes con las estrategias de lo que nos toca desplegar.

La escala de lo escalable.

La noción de retrado.

Lo inapropiado de un discurso tan errante.

El tiempo moderno desde un lapso congelado de innacción.

El relato falible de un poeta.

La sinceridad desbordada de un cantautor extranjero.

El decir de un autor reconocido y publicado.

El acto de apadrinar a un escritor al que nadie dice conocer.

Lo dificil de circunscribir esta escritura en algo que los lectores quieran.

La contradicción de no ser y no ser visto.

Como si no-ser no fuera también una elección dentro del estado de la naturaleza de Hamlet.

Y de todas y todos.

Si se es principe.

O princesa.

Que no es el caso de muchos.

Y muchas.

Y diosas.

Y dioses.

Y uno.

Fuga.

ALLS

Estoy a punto de salir

Golman futbolart

No me quedaba otra alternativa

Seguir sufriendo en el abismo.

Tirarme de una vez.

No tengo otro camino por el que volver.

Todo ya está dicho.

Y pasado.

Necesito estar aquí.

Es un gesto egoista.

La hago por deber.

Por deber-ser.

Me debo a una ilusión.

Algo que se crea aquí adentro.

Una posibilidad de existir más allá de mismo.

Te juro que esto no es por mi único y exclusivo bien.

Es algo más allá de lo antes visto.

Es una frontera inexplorada.

El conjunto de conjuras al azar.

A los dioses en condiciones de coordinación y co-creación.

La situación actual de la tontera.

Los distinguidos genios del presente.

La lucha entre generaciones.

La posibilidad abierta de objetar.

De no creer en nada de esto.

En dimitir en bloque de la sin razón.

El la denuncia política de lo que no puede ser.

Este es el teatro de la nueva generación.

Un mundo nuevo aquí nace hoy mismo.

Con la vigencia invertida de una visión.

De un camino ensimismado y heteropatriarcal.

Que yo mismo creí que era justo.

Y justo era medio camino a una mentira.

Era la trampa justa para desbocarte.

El pecado enterno de que te acorrala.

Ante esto Dios Padre no tiene opción.

Debe optar por mano dura.

Más vale ahogar ahora que asfixiar a todos.

No nos queda más que un Dios asesino.

No podemos matar otro que ya murió.

Como dijo Dionysos según Nietzsche o Ayala Blanco.

Lo que hay que entender es cómo quedamos nosotros.

Una vez renunciemos a nuestra virilidad impostada que cimienta en el juego eterno de la guerra por la vía de nuestros cinimos y las condiciones mismas de los mercados, las inversiones, los fondos de inversión, las carteras con riesgos cubiertos, complementarios en armonía, ante una probabilidad actuarial continuamente convalidada por los algoritmos mismos a programar con un equipo de programadores que nos tengan el cuento tal y como lo tenemos previsto para porvenir sostenible basado en la interacción armónica de todas las esferas públicas y privadas de un tablero de juego NEW.

NEW.

Bienenidas.

Ustedes primero.

Vamos a equilibrar el pecado original de la idiosincracia particular del machismo histórico de nuestra humanidad falaz e incorreblible.

El fin de los machismos.

99 maneras de no serlo más.

Empezando uno mismo.

Por dar ejemplo.

A diferencia de unos.

Los machistas intransigentes convencidos de la hegemonía de su poder blanco en peligro de extinción. Versión alpha.

Hay niveles. Desde los descarados hasta los micromachistas. Todos estamos infectados. Hay que encontrar el camino. Hacernos enternos en el deleite. Sufrir lo mínimo por convicción. Ser feliz con lo poco que tenemos. Salir a comernos el día para provocar algo que socialmente reconsidere las redes sociales como algo más a lo que hemos visto.

Dejémos de hacerle seguidilla a las gringadas del mercado.

Veamos la vida desde este otro matiz.

Dejémos un sitio para un relato latino NEW.

Lo NEW lo arrasa todo.

Como monzón en las noticias.

Las tragedias de otros lados.

El repaso del mal en nuestro tiempo.

Las reflexiones de Enrique Díaz Álvarez.

Los heteropatriarcas ejemplares de estirpe de los Monge; Carlos, Carlos, Emiliano.

La noción de una ausencia.

No hablemos de quién no queríamos presente.

La ausencia de un padre con flacuras.

Los pecados de papá.

Lo que no podía permitirse.

Lo vivido y callado.

El sufrimiento acumulado.

El momento de pedir perdón.

No hace falta; perdonado.

La noción católica de destrozar el templo y los mercados.

Bitcoin. la iglesia de Roma, videojuegos.

Me perdí un parte del presente.

Me ausenté y no volví igual que antes.

Me transformé camino a ser uno mismo.

Me vi fuerte ante el pecado.

Uno tropieza con una sóla piedra.

Escójala bien: esa es tu cruz.

Mi cruz viene conmigo a dónde voy.

Hay que hablar de la palabra.

E ir a misa los domingos.

Hay que ir dónde uno quiere estar.

Y hacer algo distinto para conseguir un resultado distinto al que hasta ahora nos trajo aquí. Y esto. Este texto es justo eso. Un esfuerzo de aterrizar. De volver. De no tener razón. Pero estar ahí. Presentes. En una presencia singular. Lo particular de un hermano mayor. La naturalidad y falta de responsabilidad del hermano menor. En eso nos parecemos Cayetano y yo. Ambos llevamos los mismos mariachis a nuestra serenata definitiva. Pero yo aquí sigo intentando seguir creyendo en la harmonía familiar que entre México y España se constituye. Esto es una historia de ticatalanes. Nada que ver con lo presente. De aquí todo tiene otro tinte. Más pijoaparte que Onofre Bouvila. Pero con toques de ser la transformada capital de un capital eterno que bajó a apostar con todo lo que valía su fe: nueve céntimos de una nueva criptomoneda, el ALLS.

Un valor único extraordinario. Basto. Basta. Lleno es de gracia. La gracia está en sí misma. Palabra sagrada de reconciliación. Encontrarse en la sintonía del tiempo y benestar constante. La razón de ser unas matemáticas sagradas introducidas en el algoritmo del bienestar constante en resiliencia reconciliatoria con los tiempos multiversales en las dimensiones paralelas a las que no tenemos acceso pero coexisten en un espectro más allá de nuestras capacidades cognitivas estimuladas a su plenitud atemporal consagrado como el tiempo de la verdad reconvertida en respiración sagrada y eterna del ciclo de vida escondido en el sentido de la palabra del enigma sagrado de los posteriores intentos de una creencia evolutiva que diera al mito, el rito y la paz interior personal y colectiva que entre todos constituimos como nuestro nuevo kit de supervivencia y preparación. Cómo recibir esta ayuda hablando de nuestra salud mental en una red social apta.

Es aquí en donde tiene que ir nuestra navegabilidad. Estoy a punto de entrar a apostar. Hoy lo perdí todo.

Necesito regresar a la acción que creería necesaria para revivir.

Soy un hombre muerto.

Un hombre hueco.

Un ser sin creencia ni porvenir.

Un pecado de Dios Padre.

Una noción enterna abstracta en el sentido contrario a la gracia.

La conferencia del punto de contradicción estelar.

Las ideas periféricas condicionadas.

Las probabilidades de los equipos de demostradores por reducción al absurdo.

El capital de nuestros esfuerzos colectivos.

Algo más que una selección.

Un grupo aumentado de co-creación.

La noción auda de un modelo transgresor.

La vida a partir del contacto de un tema nuevo.

Perdona por no poder haber conectado antes.

Vamos a darle vuelta al sentido de estar aquí.

La presencia de nuestras elecciones.

La noción de lo que debe prevalecer.

La noción transformada de lo que debe resurgir.

La noción votada sin manipulación cohercitiva.

La versión plausible de una rendición total de la violencia.

Salir del paso ante la duda.

Confirmar que es una pregunta trampa.

No caer en el engaño.

No estar así es el pecado.

Y estarlo también.

No ha salida.

Ni razón.

Ni orden.

Ni aventura.

El hielo.

Nada.

Muda.

No hay reacción posible.

Fórmula.

Llave.

Cerraste la opción final para que pudiéramos rescatar el gesto.

Estar de vuelta en el mismo equipo.

Compartir lo que sugerimos tener.

Abordar la precisión de una mezcla obtusa de lo que debe ser.

Equivocarnos mil veces en el intento de creer.

Crear con otro sentido menos pragmático.

La obligación eterna de hacer gracia.

Hacer reir ante la duda.

Coexistir en un gesto inutil de ser alguien más.

Por ser así.

Coexistir en la duda.

No ser quién soy.

Este no soy yo.

Ni yo estoy aquí.

Este no es nadie.

No merece estar aquí.

Nunca fue nada.

Ni siquiera existió.

No fun un Dios único.

Los demás corroboraron la versión del hijo.

El padre fue así de especial.

Usted es el único, dijo.

Y yo le creí.

Así es Jesús.

Esta es la historia.

Cómo ves si tu y yo nos reconciliamos.

Es un poco rebuscado estar así de ensimismados.

Pidos disculpas eternas por mi egosimo.

Es verdad estoy prendado.

A la idea de que puede ir al mundial y traer el trofeo a una identidad nueva reconfigurada. Una creencia de poder ser un pueblo nuevo. Un poble nou. I per això es requreix un nou nou.

Aquest nou soc jo.

Em sap greu petar-ho.

Ni bé, ni malament: és.

Ja és aquí.

Ja soc aquí.

Jastás.

La gratitut màxima és estar-aquí.

Junts.

Con un escrit del dia cinc.

Davant d’una nit molt llarga.

D’un moment de dubte col·lectiva.

I teva molt assenyada.

I no pensar-hi mes.

No vull ser-hi.

O ser-hi.

Again.

ALLS

Yo soy el malo

Un poco demonio también

Lo digo sin desparpajo. Con un poco de enmienda. Con un Jesús cruzado.

Soy poeta de la montaña. Un cantautor de la isla. Soñadore excursionista de mar.

Atleta de otros sueños. Pasiones de otras dimensiones. Narrativas reconstructivas.

La triada de conceptos. El ramberse drogado. La quinta de los malos.

La cancioncita eterna. Los ascetas del horizontes. El Jing y el Jang presentes.

Montes de Barcelona. El eterno retorno. De un ciclo sagrado inverso.

Los dioses presentes. Eleven sus plegarias. Comienza el tiempo extra.

Hoy hubo penales en el mundial. La vida no es eterna. El gol se grieta: siento.

Grieta Grito.

Mi personaje de mujer.

No es una queja.

Es un retrato de dolor.

De todas; cada uno.

De un lamento infame.

Que no somos capaces de rehuir.

Empiezo yo: es mi culpa.

Yo soy un macho alfa.

Y nunca más lo haré.

Lo juro y confieso ante el Padre Santo.

Que me absuelva de este pecado.

Ante lo ojos de Dios Padre, ná.

Borrón y cuenta nueva.

Mija yo le quiero tanto.

Sepa usted que esto es amor.

De atropello y cirugía.

De pasión y compasión.

De estar aquí presente en su dolor.

De sentir una angustia compartida.

De entender que su ciclo requiere de cuidados.

De estar aquí presente.

De estar aquí consciente.

De estar aquí, amado.

Yo estoy aquí, mi vida.

Te entiendo como un todo.

Como la cosa enterna que nos abraza.

Con el tacto de tu piel y estar-ahí-presente.

Me invades tú con tu dulzura.

Y eso es sólo el íntimo instante de una vida.

De la construcción de una utopía.

Con lo que vos y yo soñamos.

Todo esto que hemos construido.

Y estas vacas flacas eternas.

Y este Job que no da una.

Y así soy yo de recurrente.

Pues alma no tengo más que una.

Y una vida para vivirte.

Para estar aquí contigo.

Para amarte y escucharte.

Para sentir que vamos juntos.

Para saber que ser eterno.

Es el tiempo en el que volvemos a reencontrarnos.

A proyectar aquello que lleva a hacer un gesto.

Algo que muestre esfuerzo por lo que podemos ser felices estando juntos. Compartiendo la cena. Y la compañía. Y el día. Y lo que se de. Esta noche somos tu y yo y la luna. Y así me tienes que ofrecer algo contigo. Algo que salga de tu parte. Algo que muestre una alegría particular. Algo que nunca antes haya pasado. Algo que brille por su ausencia. Y su presencia cause constelaciones. Ni bien, ni mal, ni regular. Noticias de todas las direcciones.

Plegarias que uno levanta a una nueva fe.

Inicios de algo que dejar todo atrás.

Lo que fue, lo que fuimos, lo que odiamos, lo que nos comió el destino.

Ni el recuerdo hará que vuelva así aquella vida. Por más mal que estuvimos, en nueve años estaremos peor. Así aprecia el presente. Date una proyección de vivir nueve años con perspectiva de dar el salto. Aquello a lo que aspiras. El ser eterno con tu vida. Crear valor con tu tía. Ser un evangelista convencido. Poner la pausa en el partido. Crear peligro y ocasiones. Mantener movida a la defensa. Minar las miobras defensivas del rival. Defender el primero para tirar de una presión de todos juntos. Estar listo para el despliegue. Asumir que somos capaces de un destino compuesto más elevado que lo que nuestra ciencia, nuestras creencias religiosas todas, los mercados alternativos y convencionales, las televisoras, los gobiernos locales, comparcales y municipales. La santa iglesia católica, apostólica y romana. El recuerdo de la grecia antigua y sus principales temas de debate en las 9 agoras que más atentas estuvieron a las lecciones eternas de consciliación absoluta con nuestra especie, en el presente, el pasado y el futuro. Interconectados por un enigma de persecusión esterlar en sistemas encausados a una divina transición eterna. El viaje del tiempo y el espacio del uno hacia el otro. Y vice versa.

ALLS

How to structure you life

What you need to do to start feeling good

Life is this. Today. Right now. The way you are. They way you are feeling. The hopes you hold within your heart to do today. The people you meet. The things you talk about. The time you shared. The food you eat. The exercise you fit in. The passion you posses. The values that hold you up. The life that’s been dealt to you. The game you play. The presence of your consciousness. The wounds that heal and still keep the memory of that strain. The actions you start. The cicles you go through. The wishes you pursue. The quest you unveil. The cause worth standing for. The trust you hold. The faith you breath. The impulse you take. The height you reach. The strike you blow. The blow you take. The stand you hold. The call to action. The shout worth risking. The silence you veil. The compassion you build. The attention you pay. The active listening. The virtous compliment. The real deal. The surreality trust. The possitive thinking. The will to fly. The careful landing. The resistance to the odds. The belief in the vision. The hope you build. The example unveiled. The humble retreat. The obsession with peace. The absence of violence. The book read. The art produced. The legacy stacked. The caution addressed. The fear surpassed. The barrier behind. The written thought. The spoken word. The kind gesture. The gentle renounciation. The passing bird. The inner voice. The intense desire. The joint communion. The final wisper. Don’t stop………ALLS.

No sóc ningú: així em presento

Hola,

No soc ningú. No pasa res. Aquí el més tonto fa avions. I jo soc l’últim en haver arrivat, així que humilment acepto el que hi ha.

Ara, quelcom ningú, no aneu tant ràpid a pel meu coll. Soc el Coll, el Carmel i la Rovira. Tots tres turons plegats en ú, gran: GOLMAN.

Així em dic, Golman. Perdeneu si no us ho havia dit des d’un principi. Quina mala educació. Jo fa temps que em trovo fora de lloc arreu. I finalment, sortosament, he arrivat a les meves muntanyes on m’he tornat a trovar. Aquí sóc qui sóc. Estic complert. Ple de goig, il·lusió i alegria. Com tenir la pelota al nostre equip. I pujar a buscar la posició que ens apropi al somni: el gol.

És prou evident el que faig: gols. I també és prou evident el que sóc: un man, que no pas home, contradictori. El meu genre és la ficció, i per tant, podria esser fins i tot, dona. I si ho fos, sense cap mena de dubte seria feminista. I a les hores arrivaria, com Jamiroquai al Capitoli, i em presentaria tal qual: soc G-shaman. Escolteu-me. El femnisme s’ha presentat aquí devant de totes vostes, senyories, per dir-vos una de ben grossa: sou vosaltres els feminicides, masclistes de merda.

I fuig.

Fi de la primera part de la funció.


—Qué fort!

—Jo estic flipant, tia.

—Aquest tiu qué s’ha pensat?

—Ja veus…

—Un idiota més.

—He perdut el compte.

—Quina barra…

—No ens podem quedar així…

—Hem de dir algo, oi?

—FER algo!

—Ja, ja,… això vull dir.

—Ha vingut el heteropatriarcat i s’ens ha pixat a sobre. Com si res. Aquest tiu és vomitiu!

—L’ha vist els pits?

—Qué dius, tia?

—No res…

—Flipas, tia. De vegades flipo molt amb tú. Se t’en va l’olla. Ho saps.

—Ja tia, ja. Pero no és ben bé aixó. No volia dir com en pla positiu. En pla: «quins pits més forçuts». Més aviat el contrari. Quins pits més caiguts…

—No ho arreglis. Encara serà pitjor.

—No m’has entes…

—Calla, si us plau. T’enfonsarás encara més, i t’estimo molt per veure’t caure ALL the way.

—Jo, tia.

—Ho faig per a tú.

—Ets una guarra.

—I tú una zorra.


En el intermedio el coronel retirado se dirigía a la fila del puesto del teatro en el que venden bebidas y tentempies para distrutar la pausa con un pequeño coloquio en el salón de las visitas del Teatro Principal de New Barcino. El estreno de la temporada había recuperado el glamour y las vibras de tiempos pretéritos en los que los teatreros soñaron con convertir a Barcelona en aquello que se convirtió el Paralelo en su día. El recorrido cultural de la ciudad venía de los días más bajos de nuestra colectividad, en la que todos fuimos sospechosos de echar a perder lo que teníamos, o bien, la oportunidad de desvelar el último velo de la tan añorada transformación final. Tuvo que venir alguien de fuera para exhibir lo que nuestras majestades, el pueblo, no era capaz de ver. Las vigas en nuestro ojos nos impedían centrarnos en la paja que este man sostenía ostentosamente con su pestaña principal.

El coronel Rovira había sido un referente en las fuerzas armadas en los años en los que los ejercitos de tierra, mar y aire se concentraron todos en Es Castell para celebrar su última ceremonía. Fue un acto muy emotivo que el coronel pudo llevar a cabo gracias a un mandato de sus jefes: el Poble 9.

En aquellos días todo debía tener un nombre corto, decían los asesores de imagen, que cada vez más se parecían a antiguos consultores trajeados que podían hablarte de marketing, de las fuerzas de Porter, de balanced scored cards, de vehículos de inversión, de carteras, de montañas, de perspectiva de género, de inclusión, de populismo, de comercio electrónico, de B2B, de nanotecnología, de biotransmisores, de moléculas, de ARN, de inteligencia artificial, machine learning, big data, demostraciones matemáticas por reducción al absurdo, sistemas vacíos, singularidades, multiversos ejemplares, las novelas de Borges, injusticias del premio nobel de literatura, monarquías emergentes en el siglo XVII, los 99 pueblos originarios, las montañas de Elizondo, las olas en Zarautz, Zancudo o Zipolite (o lo que se conocía como ZZZride), el sexo de los ángeles, los efectos colaterales de pensar en el mieloma, la clínica del último virus desconocido, las trayectorías clínicas implantadas en una única base de datos compartida, Gaia, protónica espacial, retórica discursiva, amplificación de la memoria, xenofobia, las falacias de Hitler, la adolescencia de Jesús, el canto de los pájaros comparativamente al de las ballenas, los neurotransmisores de los elefantes, la pérdida de audición, la teoría del slam, el kernell, la desviación estandar, el criterio de exclusión de la investigación, los modelos actuariales, los ciclos de la bolsa, el devenir del ser tras el fracaso, la construcción de un herotismo particular que se transforme en la espiritualidad sexual compartida libre, las formas de las nubes, el propósito del pueblo 9, la técnica del cabeceo, la observación, la postcinematografía, el surrealismo, la solución performativa, el sermón de la montaña, las enseñanzas directas de Dios Padre, los nueve viajes de peyote, la alquimia de la pista, la sororidad de otro camino, el despegue del aura, las luces del olvido, las tempestades de la angustia, el vacío pasajero, la serenidad de los abrazos, el dominio de la lengua, la sugestión de las redes neuronales, el hábito de la risa descontrolada.


Ens amirellem totes amb la muntanya més alta. Volem esser això que sobrepassa lo natural. Com aquell que conquereix un cim prestigios. Un nou mil.

Un lector sabi s’atura i li comenta a la seva parella: això no pot ser—deixa el llibre a la capçelera del llit. Ja no hi tornará mai més a llegir a aquest autor.—Fuig, mentider—diu.


L’Anakin Kilian puja muntanyas i cop adal es pregunta: això que sento és el poder de la força o del seu costat fosc? I no sap mai. Tampoc és queda gaire. El seu pare li diu que ha de seguir corrent. Pero a ell li atrapa la força que hi ha un cop adal de tot. Des d’alla ho veu tot diferent. És un altre perspectiva. Com si podes tocar el mon amb el seu desig: que tothom arrivi aquí. A aquest sentiment de plenitut que hi ha al seu voltant. En aquell moment, la gloria hi és. Per tant, la força li permet tenir la conexió amb el Grogu que aconsegueix salvar-ho amb ell. I tot va bé.


El delta de l’Ebre aquest any s’ha inundat. El canvi climatic s’ha agreujat. No hem possat sol·lució, ni a l’origen ni a la desembocadura. Això és transit continuo. El rius mai són el mateix, pero hi són. Com la vida misma. Com un dia al nostre record. Com avui. No pas com llibre.


Fa temps que tinc un pla. Aquest pla no és d’aquest mon. És mes aviat d’un altre mon. Pero no ho puc dir així tant alegrement. Haig de tenir proves. I per això, haig de mostrar que hi ha quelcom escrit. Quelcom visió. Quelcom projecte. I és justament això el que he fet des de fa 999 dies. Fins avui, que finalment he baixat de la meva muntanya i us vinc a explicar el que vol dir un nou pais. Un pais 9. Benvingudes, persones lliures, a un mon nou: Ticataluña.


Mae, la vaina es introducir todo lo tico que nos plazca en el sentido colectivo con el que podemos aportar nuestro humilde granito de arroz a la paella valenciana que nos va a resolver el dilema universal. La subsistencia de los humanos en la armonía que profesan todas las religiones y los modelos de estado. La sociedad sociovergente que se imaginó Trias y que convirtió en una realidad en nuestro sistema sanitario, pero ahora aplicado a la fusión con el más allá. Más allá de nuestras fronteras mentales. Más allá de donde nuestros líderes nos han llevado nunca. Vengan y vivan, en carne propia, lo que es irse a la chingada.


No mames, cabrón. Vieron eso. Apropiación cultural. Ese güey se está pasando de verga. Esas son nuestras pinches groserías. No las pinches suyas. Pinche mamador, bájale de verga. ¿Te crees muy verga? ¡Cuál! ¡Vergas!


Un adult prou ben educat en el ticatalanisme pot llegir per sobre de les contradiccions inherents a la postura equidistant de qualsevol foraster que vol venir aquí a dir-nos a la nostra cara el que sóm, el que no sóm, el que hem d’esser o cóm ho hem de fer. Això és l’ùltim que un poble digne i ple com el nostre és pot permetre. Capgirem un cop més el rellotge de sorra.


Un nou pur va venir a la darrera asamblea de La Base. Els seu posicionament Trotskista no va agradar gaire als Leninistes de la cooperativa. I els marxistes purs no podien resistir les arcades de vomit vermell que els hi sortia pels nassos. Els estalinistes s’ho veien de lluny amb una expressió freda que amagaba un pla que ja s’estava executant. L’aire de l’asamblea, poc a poc, es tornava irrespirable. El llibreter mexicà de La Social, en Toni, havia sigut es responsable d’haver portat a aquest company a la cooperativa. Tothom li va dir que no ho fes. Pero ell hi creia. Tot i que ara, veient cóm anaven les coses, ja s’havia possicionat a prop de la porta, per si calia fugir a refugiar-se a la seva llibreria. El pobre Golman no tenia sortida. O revolució o mort.


El dia que Golman va ser aceptat al Cercle del Liceu es va permetre fer una petita exposició del seu desplegament com a futbolartista a la sala dels miralls. Va agafar la pilota i sense deixar de dominar-la, com si d’un acte circense es tractés, va començar a recitar les seves nou muses les nou incitacions més boniques de la historia. Una a una, van escoltar el crid d’un humil nouvingut que s’havia colat a les esferes més subims de l’espai col·lectiu més noble de la nova ciutat: NEW Barcino. El public va anar entrant en la peça envoltat de la presencia divina de les muses que havien baixat directament de l’art representat adal del caps dels presents. Sense dubte es tractava del l’acte més disruptiu dels últims anys al Liceu, i els presents, encantats amb la pulsió del nou pur que tenien endevant. Es tractava d’una historia d’amor col·lectiu. I totes, tots, s’havien enganxat. La precencia divina de les muses i l’atmosfera amirallada d’illusions òptiques hipersemblants va fer que els present començencin a fer un cant, cadascun en la veu que li corresponia, si bé des del pit, si bé des del cap, amb l’entonació pulida d’un cor xiulant: ALLS.


Fin del segundo acto


En Golman va tirar de la Viquipedia per haver de no fer el ridicul. No volia semblar que fos un d’aquests impostors que a hores d’ara van i es pujen al tren del mame.

La incitació de Cal·líope.

Calliope, Muse of Epic Poetry by Giovanni Baglione.jpg
Cal·líope
Font: https://ca.wikipedia.org/wiki/Cal%C2%B7l%C3%ADope
Cal·líope

La incitación a Clio

Clio from Villa Adriana (Prado E-68) 01.jpg
Clio
Font: viquipedia

La incitación a Érato

Godward-Erato at Her Lyre.jpg
Més bibliografia que informacio, viquipedians. WTF

La incitació d’Euterpe

VichtenEuterpe.jpg
Euterpe

La incitació del Melpòneme

Melpomene-Simmons-Highsmith-detail-1.jpeg
Melpòneme

La incitació de Polímnia

Polyhymnia, Muse of Eloquence by Simon Vouet.jpg

La incitació de Talia

Thalia by Giuseppe Fagnani.jpg
Talia

La incitación de Terpsícore

Terpsichore - Jean-Marc Nattier.jpg

La incitació Urània

Monumento di Ottaviano Fabrizio Massotti, con Urania di Giovanni Duprè 02.jpg
Urània
Urània

FIN del tercer acto