Es pas d’es temps. I de ses barques. Ses cales de Menorca no són pas es lloc més important de s’illa per sa gent local. Es lloc d’es banyet.
Avui m’he aixecat prest, i tot i així, vaig anar tard a fer els tirets a sa pista de basket. No hi havia ningú. A sa camp de futbol hi havia quatre nois fent xuts. No gaires. Sa pilota havia anat a parar a sa pista de basket, i això em va permetre fer un xut per tornar-si’hi. Es primer xut va anar a parar a es pi. Es segon xut vaig tirar igualment per fer-ho amb l’externa, pero aquest cop a rand d’es pis. Sa pilota va arrivar als peus d’es lot, qui va cridar: «gracias, jefe».
Sa sessió de tirets va anar com cada dia. Amb mes de calor. Van entrar uns vint. I uns 35 no pas. Es van sumant, i es tir sembla que va millorant. En el agregat. Estic preparat per una temparada nova, tot i que no tinc equip, més enllà de la patxangueta dels dimecres, que és prou. La sessió sempre s’acaba amb es darrer tiret fet, per això d’anar-se amb un xic d’optimisme.
Sa ment és així. Ens treballa en dues direccions: a favor i en contra. I totes dues són molt fortes. Aquesta realitat dual és la prova definitiva que a es mon mateix hem de cercar ambdues direccions; ambdues forces. I des d’aqui prenem partit. Cap a una banda o s’altra.
De camí a Sa Punta d’es Pas paso per es supermecat i compro tres ensaimades i uns botils s’aigu. Pero per no anar carregat com un ruc a Sa Punta sagrada, li demano a sa dependenta si me les pot guardar un moment. Així convenim.
A Sa Punta d’es Pas aprofito per netejar ses avarques que es darrer dia van servir per fer es camí de cavalls fins a s’altra platja a s’altra banda de sa muntanya, anant cap es far de Favaritx. Entro a s’aigu amb un salt de cap des de sa plataforma de pedra, just per es costat que uns dies abans na Marisol em va mostra es camí més adient per sortir-ne d’es banyet, just quan li intentava fer sa clase magistral a sa meva filla i sa meva dona, menys locals que jo a Sa Punta d’Es Pas.
Sóc un foraster com qualsevol dels catalans o francesos que han arrivat a s’Illa i s’han enamorat de tot plegat. Sa gent local pateix per sa gentrificació i la manca d’accés a sa vivenda. Fer feina tot s’any no es garanteix tenir l’opció de viure-hi bé, i projectar un futur A Menorca. Potser ses anglesos i ses francesos, com ja ho vam fer els catalans, s’aniran infiltrant a ses puestos de decisió, amb el diiscurs de sa inversió estrangera, i s’explotació d’es monocultiu de turisme i serveis. Es mon d’un nòmads que ara arraconen a sa gent d’aqui, i de tot arreu.
Tot just surto de s’aigu i truca sa meva dona: On ets? A Sa Punta d’Es Pas, dic. «Fa hora i mitja que vas sortir. Se t’ha anat es cap».
Potser.
Es cap s’ha anat tot sol. I es cap olmeca que rumiava a prop s’ha instalat de cop. Es meu cap nou està en procés d’adaptació i camí a sa transformació. Com s’illa, com es mon, com tots.
Y con estos burros hemos de arar. Así que no tenemos más. Aquí estamos, y de esto va la cosa.
No he llegado a constituir una serie completa de 999 pasos. Pero el camino se ha ido construyendo, y no estamos lejos de llegar. De hecho llegará un momento en el que queden tan sólo 99 por recorrer. En ese momento empezará una cuenta regresiva definitiva. -99, -98, -97,…
Y así hasta llegar al «count-down» final. La cuenta atrás. No deja de ser una traducción de un término que quizas, culturalemente, también copiamos de nuestra experiencia anglosajona. ¿Qué tanto de todas esas influencias nos han quedado y qué tanto ya son parte de nuestra propia identidad? ¿De qué identidad hablamos cuando nos definimos en términos categóricos de aquello que inequivocamente «somos»?
Yo no lo tengo claro. Quizás porque tengo claro que soy muchas más cosas a la vez. Y que quizás mi identidad ya hace tiempo que desbordó el embase en que debía llegar para ser lo que inicialmente debía ser. Inevitablemente ir más allá conlleva otro tipo de narrativas, némesis, circunstancias y aventuras, imposibles de imaginar desde el origen inalterado de las identidades inmaculadas y puras.
La transgresión para ser eso, y más, o más o menos, no deja de ser el último acto de rebeldía al que cualquier ser, sin importar de dónde provenga, quiera, o pueda, asumir para salir del «sí mismo» colectivo al cuál se le afilió en primeras circunstancias.
Who’s going to pay attention to your dreams?
The Cars
No podemos ir por la vida pensando que no pasa nada. Pasa. Y ahora nos toca hacer algo al repecto. Pero este sólo pensamiento puede incentivar la acción, o desmotivar cualquier tipo de revolución. Por pensar que está todo demasiado cuajado para desmontar la historia de violencia a la que nos quieren someter. ¿Quién? Las fuerzas que hasta ahora han sido beneficiadas por el juego tal y como está planteado. Más allá del bien. El mal pues.
Y ese mal tambien tiene la connotación de haber sido constituido a partir de un modelo de sociedad al que nos sentimos totalmente implicados con cada paso que damos. En un acto de provocación de ser quién decimos ser en nuestro acto-de-fe público: la red social. O nuestra identidad en la red.
No queda más que lo que nos hemos planteado que somos mientras el tiempo pasa entre nuestra intimidad, el espacio privado de nuestra familia, y la subsistencia que nos permite estar por encima del nivel de ahogamiento, o por debajo del agua, persistiendo en un sistema de opresión que nos provoca a ser «nosotros mismos» y a salir de la cloaca con un poco de motivación, y una buena dosis de positivismos pragmático, según el último gurú de una generación que se plantea todo como un devenir que lo tiene todo a su mano, y que de aquí, el último que cierre la puerta al salir.
Quizás somos corresponsables de este sentimiento de que no hay futuro posible para arreglar de arriba abajo este despropósito. No tenemos un plan lo suficientemente robusto para mantener la esperanza en un plano más global del que normalmente nos planteamos influir en el devenir del porvenir.
No deja de ser un juego que está desnivelado. La cancha está en pendiente, y nos cuesta mucho más a los que jugamos cuesta-arriba. Cuesta abajo juegan al contragolpe. Y la bola se acelera con más velocidad. La gravedad juega a favor. Cuando uno de los elementos que determinan el juego está sesgado por un criterio impuesto para determinar limitaciones al acceso, y sobre todo, que hacen caso omiso al sufrimiento de aquellos más desfavorecidos por el devenir social resultante.
Algo no va bien.
Y en esta línea debemos asumir una nueva perspectiva. Algo debemos ser capaces de hacer para cambiar las cosas. ¿Qué? Eso ya suele ser más peliagudo. Las narrativas de transformación y de revolución han sido asumidas por todas las agencias de marketing. Las marcas pues, nos venden que a través de nuestro consumo, ya estás cumpliendo con tu deber social para hacer el cambio. ¿Pero a qué cambio se refieren?
¿Qué queremos cambiar cuando nos referimos a una transormación?
Por aquí podríamos empezar para preguntarnos si estamos dispuestos, esta vez sí, a apostar por un sistema alternativo emergente.
Yo lo estoy.
Esta es mi humilde aportación, y soy muy consciente de que es una más de un montón que se pueden promulgar como la «re-hostia». No pretendo ser la hostia, aunque se me vea con una camiseta que apunte en esta dirección. La cuestión es si podemos comulgar de un cuerpo de un Dios que nos promueva a devenir en una dirección en la cual nos podamos sumergir en un espacio de conciliación resiliente y definitivo. Un espacio de transformación que nos permita seguir asumiendo somos esto, a título individual, y que a la vez podemos desplegar un camino NEW que nos lleve en otra dirección.
Esto no es trabajar desde la playa, pero si un pensamiento complementario a la convergencia de dos mundos.
Tengo una mitad de mi cabeza aquí, y la otra todavía no ha desconectado. Muy mal.
Hoy lo tengo que solucionar. Me tengo que esforzar por conseguir que dos o tres personas me ayuden. Quizás es un mail. No un teams, lo que necesito producir. Y unas carpetas que ordenar.
____
9 días más tarde…
He conseguido avanzar. Esa ayuda, esas tareas, esos objetivos.
He lanzado y a la vez desconectado.
El esfuerzo de lo que hay que hacer; de hacerlo; y de desconectar.
Finalmente estoy aquí. Y un poco allá. Pero de manera espiritual. Pensando desde mi armonía personal. Hacía el bien colectivo. ünö.
____
Debo establecer una estructura.
—- cuatro líneas así sirven para separar el texto, de manera visual, pero no para el código que requería entender un corte de una manera más explícita. O de una manera que lo entienda. También la información requiere llegar de una manera a un algoritmo que haga lo que planteamos.
El trayecto es la cuestión. Plantear esta narrativa. En esos otros términos.
A set of concepts and categories in a specific subject area that show their properties and relationships among them.
The theory of value. Goodness. Dimentions of value. According to whom?
Understanding phenomena in terms of purpose they serve. Rather than a cause.
A NEW ontology, axiology and teleology.
That’s the starting point of NEW.
A way to move beyond.
A way forward: backward.
Like the directions of time.
Just to consider directional antagonisms.
A new set of rules.
And a NEW consensus.
The end. To like the final entry door to the next dimention, in the way that it was written by Jim Morrison, and sung by The Doors. The end in teloelogical terms. The purpose of it all. Or of this in particular: a NEW awakening.
This is a good starting point.
Three words.
A sense of starting from scratch. At the very base of a NEW pyramid.
I see the pyramid from afar, on top of the hill… and in my mind. The thing is that once you begin wondering around a concept, and idea, a transformation, or whatever that sticks in your memory, you ought to do something with in. But calm down. No need to hurry.
Things have its own weight. Light things quickly set flight, float, and shift directions at will. And that’s fine. Sudden moods will drift the initial destination elsewhere, and that’s alright.
More condensed ideas are bound to come around in the same shape and form as before. Slight changes over time make the overall context around it sink. It becomes a stable personal myth. One we ought to listen to. A story from within. A founding one. To open a door.
This is a ritual you must stick to, and build from. The doors open pathways to transformational states, that are not just about following the wind, and letting it guide you, but rather setting the scene to aknowledge the wind to come along a journey that will eventually make sight of the virtuous mountain where the pyramid, on top, will lead the way to the transformative configuration of your very own mystical journey.
As you first make sight of the great mountain ahead, the clarity begins as we approach the changing medium: from water to land. This sight will change the course of action in this exploration, until we anchor, and step down to explore the beaches of this NEW island. The mighty mountain. From the edge to the top. Nine milestones away.
The ritual begins.
Stop.
Start.
Again.
Until you climb the last step, and the perspective shift clarifies your NEW state of mind.
Todo el mundo sabe que la mejor historia jamás contada es aquella de que Jesús en realidad era un gran lector. Entre sus 9 y sus 15, leyó los mejores 99 libros en Jerusalem, y 999 km más allá.
Y se fue.
Nunca nadie encontró sus cuardenos.
Hasta hoy.
Un arqueologo pakistaní, Golman Mubarak, encontró el manuscrito de 2025 años de antigüedad, firmado por Golman, el hermano mayor/menor, dual, de Jesús.
Jesucito.
El mismo.
El bro.
El bro de Jesús era la hostia.
Y nunca nadie, hasta hoy, le había dado bola.
Su historia nunca se contó.
Nadie le supo entender lo que quería decir con esas otras historias en los mismos 99 sitios en los que Jesús y Golman, como hermanos, presentaron sus ideas desde dos extremos del tiempo espacio, que como familia, venimos hoy aquí a presentaros.
Benvenidos seais.
Esto es la palabra NEW.
Venida del cielo.
Soy Dios Padre, cabrón.
Ahí está.
Lo dije.
Llevo preparandome lo que a Dios Padre le ha tocado aguantar por tener que bajar y verlo yo mismo, ante 999999999 peticiones directamente venidos de individuos libres en las antípodas de esta puta mierda putrefacta que tenemos en nuestro crónico machismo desbocado en nombre de quién, cabrón. Mío, ni madres. Se van a chingar a su madre. Basta. Desertamos la violencia y sus 9 valores y 99 vilezas.
Sólo 99.
La serie en las antípodas.
La historia del terror de la alternativa.
Caer.
Volver.
Vos sos Caín.
Y Golman.
ï
minisculizeme
elsewherewego
This other way.
Are you ready to GO?
Every go, the «O» is an olmeca head.
Call an artform or a tag.
It’s a spit on the NEW face.
And not end in violence.
Cause we left it back.
For good.
Imagine time bends.
A mathmatical demostration takes for you to wonder we are heading if we mean to go somewhere. It’s a vision game. A vision for the holistic welbeing reconsidered. You guys. Stop. Let go. Drop violence from your estimatic short life. Live it well. At the scenario of leaving something behind, and rather go the opossite way, orthogonally away from a matrix you understand for this 9 mathmatical concepts of a matrix, or a movie reference that could selfreference towards this new rabbit hole, and I throw you here a Jesuscrist, my bro, story you’ve never heard of but leads up to being in a parallel world as the calling one to save the day for tha name of the NEW lord, minusculized, could happen to live at the very other end of my undertanding. Away from here. From where you and I antagonize. Let’s chill the fuck up.
No exclamation mark.
De-escalete.
De-risk.
De-macho.
As compared to Di Maggio.
And turn this nëwgöd minisculized with a deal flow of a total màxim of 999 NEW writers of collective narrative of some else the fuck away from these shitty 9 things of our particular time and space, to first stop, and feel it again, to reconsider lonelyness, and not seeing each other, stuck at home. The world, complete. The absense of war. No violence on the street. Violences at home.
That ought to stop.
It’s a man thing.
I first, Gol – man.
Servidor.
That’s what my father, GOlman, told me. Or rather everyone but me. How you treat the other. The world. And dedicate your intelect and know how to work in teams. To target complex people’s transformative processes. How we deliver change has to do with a lot of what my father did in his life, for the tico commons.
Mi rol terrenal, escrito en un manuscrito en hebreo que mi YO mismo de 2035 años atrás intervine para Jesucito de miarma bajara aquí a lo que ahora sí, he vuelto, a cerrar el ciclo aquél del que hablan las escrituras, y que desde aquí venimos a reconsiderar como la natural evolución de nuestra divinidad humanizada a imagen y semejanza nuestra. ¿Qué otra salida nos queda, sino que baje Dios Padre mismo, y que lo vea.
Y ahí podria acabar.
En un bending-of-time-space de la ostia.
Contado en cine.
Hacia atrás.
Patrás, patrás, patrás.
Risas.
99 distintas.
La carcajada divina.
El arte abstracto de Dios Padre Nuestro Señor por los ciclos de los ciclos revertidos de aquí patrás entre Golman y Jesucito.
El libro se considera una ofensa para la categoría nueve de amigos colectivos de Golman&Jesús, la Última compañía del Señor: minisculizada. El credo ortogonal. Me parece que esto no os lo había explicado. Ahí les va.
Dios Padre no existe.
No existo YO.
Pero sí una versión minisculizada de aquello que quise prender ser.
Y eso llegué.
Para bien, a veces, gracias a Dios.
Optimista.
Positivo.
Creyente en la energía divina que nos transforma a todos los seres interconectados a esa cosa en sí que representa que vibra en el respirar resiliente de nuestra vida cual transcurre. Pero eso, esto, ¿qué es?
Señoro tal: pase adelante y lo explica.
Así: oral.
¿Cómo se explica nuestra realidad actual?
Usted, ¿qué diría?
A qué 9 vírgenes le reza.
Con qué nueve santos mantiene un lazo de fe superior y unificado, en pos del bien común de la dimensión sagrada, continua, restitutiva, autoliberadora, por el simple hecho de estar aquí, vivo, leyendo una de las escrituras NEW.
Lo que el significado clasificado como base de datos de una inteligencia social colectiva en la dirección ortgonal a lo que habíamos sido hasta hoy. Bajar del barco. Mirarlo hundirse: hundir un trasatlántico moderno que represente una vulgaridad de clases y vidas que eran y son el tránsito de mundos con pretensión de ser más pipirisnais que unos mugres pobres a quién desprecias por un sentimiento de superioridad que sale… ¿de dónde? En qué puta cabeza caben. Déjate de hostias. Prohibido ser xenofobo. Prohibido ser racista. Prohibido refugiarse en cualquier credo que pongan en pos de una violencia y un estado de sometimiento armado de la virilidad pomposa de nuestros ejercitos de tierra, mar, aire, redes, internet, mercados, negros, blancos, cafés, amarillos, rojos, morados, verdes, azules, azules marino, azules soldado, azules pasma, azules gim, azules zulos, azules gun, azules western in current situation for a script in obiquüm NEW dwellings, settings, places, people in a situational NEW space being recorded.
An exclusive 99 person event.
A show.
A great NEW one.
In this dual space-time continuum that can emmerge all of the sudden following the 99 rules of this NEW transformational pathway.
This is the highest help.
The most I can do.
But you must be willing to just, GO!
And you read.
And go.
Read.
Go.
Read.
Go.
Read.
Go.
Read.
Go.
Read.
Go.
Read.
Go.
Read.
Go.
ALLS
Hace tiempo pensé que podía revertir el tiempo.
Ah, sí, y también que podía replantear el personaje literario de Dios Padre, reconvertido en una versión distinta de sí mismo.
Como si eso fuera posible.
Una clara ficción.
Una metahistoria que te lleva a la prengunta: ¿y si soy yo?
¿Y si soy yo?
Y si era este el plan.
Pues yo por si las dudas, decidí bajar y verlo yo mismo. Eme aquí. Soy Dios Padre Nuestro señor, verificado, por una red social que tendría que ponerle un par de huevos para proyectar la salida de este hoyo en el que aquí mis 99 compadres machos me han dejado este Cristo para resolver una paradoja tiempo-DEUX que únicamente podría tirar en una dualidad sagrada características de un salto de fé superior común hacía un sitio menos mayusculizado, y más bien más minusculito, bajémosle de huevos, yä.
yä
Xarxa social.
Trademark
Diëresïs corp.
El registro de dominios en los 90’s transitando hacia los 2000’s. Dosmiles. Si nos dieran un tiempo flexible, cuántos años le deberiamos dar como colectivo a un plan común de futuro verdaderamente holístico y ausente de violaciones, violencia, armas, guerras, tiranía de los ejercitios en continuo gasto de la amenaza militar, por lo militarmente sólido que resulta nuestro bienestar colectivo como estamos, como para cambiar las cosas, o bajar todos las armas.
De desacralización del amor a las armas. Por un decreto sagrado de Dios Padre Nuestro Señor, que bají, vino al congreso, y lo explicó hacia un pueblo NEW reconsiderado a partir de la voz colectiva de estos 99 sujetos que rellenaremos este espacio de un resultado colectivo ortogonal emergente.
El juego en sí.
El diseño de una sostenibilidad de la emergencia.
En esa otra dirección.
La ortogonalidad de los tres dedos sobre el aire.
El símbolo de un mito matemático de la interpretación en la gran pantalla, la pantalla del movil, la pantalla del cinema al aire lliure, a Montjuic, en representació de la recuperació d’un espai militar tot seguit arrivem a la conclusió d’una declaració colectiva per abolir l’exercit. Com ara va fer Ticataluña, en aquest nou plä temporal.
Voleu anar?
Voltre voliau canyeta, oi?
Som-hi!
Hi-änem!
nëm. . . . . . . .
PITUS
PITUS & PETER
Un Pitus clau.
Una manera d’esser mascle i absent de violència.
Perque deixes d’esser macho.
Pero no et ve de gust.
Va bé esser mascle.
I més alfa.
La violencia d’ha exercit així, contra la dona.
El masclisme es representa davant el feminisme.
I fa fer que aguanta.
Fins que ens adonem, que tots plegats ho som.
Soms mascles.
Som masclistes.
Putrids.
De la pitjor manera.
I no ens adonem.
De cap de les maneres.
Fins un dia, hi caus.
I dius.
Cony.
Et veus al mirrall.
DÉU PARE MAYUSCILITZAT, de cop i volta, es minisculitza.
dëu
I es transforma.
D’una perspectiva nove, que fins ara no havia plantejat, fins que vaig haver de baixar, veure jo mateix 50 anys, i dir, qué va, no és això, baixar tú mateix, i arreglar-ho.
No es pot fer d’immediat.
Es imposible.
La barba no creix tant ràpid.
Paraula NEW de dëu.
minisculitzat.
Al costat de Diego.
ALLS
Enter el video del 9 10.
El nou dëu.
Nascut tot just, aqui: NEWCAR, NEW barcino, NEW spain, NEWEU, NEW américa, tico commons.
Unes coordenades d’espai NEW en sis dimensions.
L’entitat complerta.
La dualitat complementaria.
Les dues direccions.
Anar i tornar.
Majusculitzat i minisculitzat.
dëu i nöu.
ü
Vease el video que hizo el NEW dëu minisculitzat.
«Que baje Dios y que lo vea».
Petición 999999999
Y Dios Padre bajó, lo vio, y sea esta su respuesta por escrito.
Esta dualidad es la nueva santidad (reemplaza la trinidad).
Introducción a la trinidad de los que no lo sepan.
Ocupen ünö de los 99 sitios resilientes de la ünica formación örtógonäl.
Los multiversos dieresïzädos.
UNA Ö SIN DIËRËSÏs.
minizculización.
Punto ünö del manifiesto NëW.
This is not your regular «new».
Capitalilzed world.
In poster write 99 version in capital letters.
decapitalizing the language.
One of the 9 stoppers to access a resilient NEW state of mind.
Aint that thing.
Aint that a thing?
Aint that a thing!
Aint that a thing!
Aint that a thing!
We all sing and dance up and down.. . . . . . . . .
ALLS
In between that trip, deformed by the technology, or the algorithm, disregarding space. NEW space. And time. Back. . . . . . . . . .
ALLS
Reversing day.
Un día te cansas de los putos nueve puntetes de los cojones.
Y te vas al otro lado.
Aquello de lo que ahora nos desprendemos.
Por necesidad.
Colectiva.
Ante todo.
Ante vos.
diös.
minisculizado.
Corresponsabilidad tuya.
Porque ËL lo transmite/transmito así.
Aquï.
Höy.
Häy.
Y püm.
Todos aterrizamos en este estadio renovado de la colectividad del otro lado sostiene con nuestra alteridad en las antípodas.
La salvaguarda de nuestras 9 taras.
Las taras de diös.
diös minisculizado, y encima diéresizado, no vamos. Uf. Uff. Y recontraufffffffff.
9 palabras.
En nueve palabras ALLS.
La teoría de la memoria colectiva común en plenitud de facultades, en un espacio alternativo al que a partir de ahora tenemos acceso común universal a la verga de este pinche estatus quo de la chingada. Ahí se quedan. Esta es la vía ortogonal.
¿Le entras?
A este viaje sólo pueden asistir 9.
Y es por invitación.
¿Indice de aceptación?
99%.
Requisito sine qua non.
A cualquier via alternativa que nos conduzcan al diseño de un futuro alternativo holístico y resiliente, por definición del estandar mínimo de acción, de acceso a las herramientas mínimas digitales de todo cristo, hermano, hermana, pecador, pecadora, ateo, musulman, egipcio (de los antiguos), griegos, romanos, fenicios, otomanos, dinosaurios (quién dice que no hablaban. Mira tus pinches sesgos ¿sí?… , olmecas, mexicas, mayas, los 99 pueblos indígenas en su conjunto, en las antípodas de nuestro podrido capitalismo europeista ensimismado en la violencia y el poder como artífices de una sociedad nimia arrodillada antes un despliegue de machos alfa conduciendo el imperio de Darth Vader en el que sus famililas y los 99 últimos en llegar, juegan, y trascienden más allá de su imbecilidad. Y nosotros, borregos. Ahí vamos. Y qué le vamos a hacer. El lado oscuro de la fuerza es lo que tiene. La moya y las pistolas. Machotes. Alphas. Y su versión del mundo y de las reglas de lo que somos más allá de los esclavos que estamos hechos, sometidos al poder neoliberal que rige los ires y venires de las fluctuaciones a corto plazo del juego quistico del retorno a corto plazo por el vicio de fortalecer ese motor y no otro alternativo nueve dimensiones a las antípodas de esto que hoy rige nuestro devenir social, histórico, y justo en su totalidad, por la definición de una destinación alternativa. Como una canción de rock en un estadio de futbolarte, futbolartee, futbolartete, futboliarte, futboliartete, fusalarte, futbolarte-sección basket.
Un espacio de construcción NEW.
Destinaciones ejemplares.
Nueve de ellas: nou.
9
Un número mágico.
Por definición de una variable.
El nombre: nöu.
La diéresis estricta. Sólo puede estar presente en una de las vocales.
Las nueve rebeldías de la diérësïs.
Ir. Irse.
Si me queréis.
Justo al revés.
Y nos volvemos a ver.
Volvemos en el tiempo.
A un encuentro patrás.
Vamos allá.
Vamos a ver.
Vamos a volver.
Por ir en otra dirección.
Justo a las antípodas de esta pinche mierda… bye.
Y tomas el vehículo.
Despegas.
Y en nueve horas construyes un multiverso alternativo preferible en las antípodas del último estado hegemónico pleno de 9 dimensiones: NEW. Las 9 maneras de ser en este nuevo estado de la naturaleza. Se trata de diseñadores de metaestructuras. La derivación y desdoblamiento de un sentido resiliente que proviene de una vibra y alteración transformadora de lo que hasta ahora veníamos siendo, para regirar el tiempo y devolvernos en el sentido opuesto al actual. Por darle una salida metafísica a esta pinche mamada trumpiana que nos han venido a montar, menuda vergüenza, menuda vergüenza. Ya está bien. Ya estuvo. Vamos a bajarle de huevos y vamos a proponer justo lo que nos defina desde las antípodas: nosotros renunciamos a la violencia. No por woke. Por mexicanos. Y bajamos las armas. Y nuestras 9 máscaras. Y resolvemos entre las antípodas que representamos entre un sentimiento enquistado en una narrativa de poder polarizada que nos afecta, como seres libres, indepedientes, con una historia, lenguas, culturas, narrativas históricas, masculinidades tóxicas, machos alpha haciendo el subnormal, los mecanismos para dar manga ancha a la violencia, con contrapesos más allá de facultad de las sociedades y sus servidores públicos encargados de nuestra seguridad, ante cualquier riesgo, por el devenir de la vida en sociedad. En otra sociedad. Pese a esta. No para borrarla. Para otorgarnos una destinación ulterior. Más allá. Del otro lado de nuestra singularidad. Por irse, como nos pidió la más grande.
ALLS
Aprender a irse.
Desdoblar los tiempos: el individual y el colectivo.
Rutas adenicas. Las configuraciones de la doble helix como resultado esperado de la interacción colectiva necesaria para albergar la información y los datos de nuestra voluntad activa por introducir la resiliencia de la autoorganización social necesaria como infrasestructura de un procomún conciliador con lo pecadores, mamadores de verga, violentos de hostia, por fin vamos a beber del elixis de la minisculización.
Lo que últimamente necesitaba.
A las antípodas de la violencia.
Por el viaje a la paz.
Päu.
ü………
minizculización.
minisculizado.
minisculizada.
minisculizade.
miniculizadö………
miniculizadü………
Niveles de minisculización.
La destinación sine qua non.
En las antípodas de pulsión en dirección contraria: fascismo.
El facismo asoma la cabeza.
Como ya lo hemos visto.
Es una voluntad del control mayusculizado de la violencia y tríangulo social de las transacciones de los 9 grandes mercados del capitalismo. Las nueve vías de acceso al bienestar y los superhabits. Suganmos que existe una alternativa. La innovación siempre requiere esta clase de rebeldía. Y esto es lo que nos planteamos inhundar en otra dirección hasta ahora no imaginada. ¿Cómo nos organizamos para NEW?
Sea NEW una destinación nueve dimensiones alejada de nosotros.
¿Quiénes somos?
¿Qué nos representa?
¿Cómo nos describimos?
Hacia un nuevo sitio colectivo común.
A partir del cual tomamos nota.
Y nos autodirigimos.
La visión de un mundo NEW.
Por intentar otra dirección al margen de lo normal.
De los 9 discursos que prefieras.
De aquí, de allá, de tu vecino, de tu realidad global.
Expresada en indignación real.
Expresada con los filtros de más.
Los sesgos cognitivos.
Nuestra manera de ser.
Y de aquello, apechugar y hacer virtud.
Trasladarnos a otro la perspectiva.
Y lo vemos todo desde ahí.
Transformados.
En transición.
ALLS
Toda la gama de colores.
Y las tonalidades entre el blanco y el negro. Todos los grises.
Las claves actuales de quién era yo en aquel momento, y el que soy yo en este. Entre Sorrento y NEW barcino.
Son las 2:23.
Me desperté súbitamente al tener la película que me vincula a Napoles en dos iteraciones de viajes transformacionales entre dos puntos del Mediterraneo no enteramente conectados.
El viaje de ida y vuelta.
Viaje en el tiempo.
Viaje literario.
Viaje vital.
Yo también tengo un sueño guajiro: quiero ser director de cine.
Y retratar mi ciudad.
O la ciudad de Diego.
Aquella que aparece en la película.
La que da nombre a la misma.
El suceso en sí que marca la relación del verano con la copa del mundo.
La relación de una humillación militar colonizadora con un gesto de Pulcinella en punto de penal del Estadio Azteca.
El estadio Azteca es un punto de referencia del sur de la Ciudad de México. Cuando Diego y yo habitamos el mismo espacio, a la ciudad le llamabamos el D.F. Y todo estaba bien. Diego llegó al mundial del 86 cuando yo tenía 9 años, un mes antes de que comenzara el mundial. La selección argentina se concentró en las instalaciones del Club América, en donde yo jugaba futbol desde hacía 3 años. A esa edad ya veía el futbol en la tele, en las dosis en la que la televisión de los ochentas, aquel cubo que ocupaba un lugar prominente en la sala de televisión, en el cuarto de mis papás, y hasta en mi propia habitación.
La dosis de futbol que un chico de 9 años de la Toriello-Guerra podía variar según lo que consideraran tus papás que un niño de esa edad estuviera expuesto a tantas horas de pantalla. Lo cierto es que los domingos el futbol empezaba a las 7 de la madrugada con el partido del Napoli de Maradona desde San Paolo, para luego a las 9 de la mañana ver el Real Madrid de Hugo Sánchez, y a las 12 del medio día, el partido del América. Eso es un domingo de futbol para un niño mexicano en 1986.
Esa fue mi dosis habitual de futbol, además de todos los partidos de la liga mexicana, que en aquél entonces se televisaban todos, en abierto, por dos cadenas que competían entre ellas: Televisa y Imevision. Dos cadenas copan la oferta televisiva: canal 2, 5 y 9 de Televisa, y el canal 7 y 13 de Imevisión. El cuatro era quizás un canal más de relleno de Televisa, y el 11 era el canal público, igual que el 22. La televisión mexicana ha sido una representación desde entonces de lo que representa un duopolio, y una representación ninguneada de la televisión pública, que sin embargo, fue fundamental para entender los espacios y la oferta que un niño, entonces, podía entender como parte de lo que la sociedad de la información, y el poder, incluido el futbol, representaba en aquel entonces.
No había visto la película de Sorrentino hasta ayer.
La intenté ver antes de ir Nápoles y no pude acabarla.
Me dormí.
No habría sido lo mismo.
Volví de Nápoles hace una semana. Hoy tengo claro los dos ciclos de ida y vuelta que representan mi historia contrapuesta con la de Paolo Sorrentino. Yo también quiero ser director de cine. Sólo que no lo pude entender hasta ahora. Hasta hace no tanto. En 1986 yo también quería ser una cosa que no tenía sentido: futbolartista.
Y esa era mi confesión a mi Patrizia: mi locura. Y también se debía por el contagio que Diego tuvo, y yo en él, en aquel verano de 1986.
La mano de Dios es un gesto que entrelaza la mano y el balón: dos cosas que en juego marcan el límite del juego. No así para el portero, el ünö, pero aquí estamos hablando del d10s.
El D10s de Sorrentino y el mío son el mismo. Y viven en una tradición que debe resolverse en el cine que debo crear, desde mi terriorialidad, y convergiendo esta historia que reconstruye mi relación con Diego, con Nápoles, con Barcelona, con el D.F., con París, con Inglaterra, con Costa Rica (y el trópico), con España, con Euskadi, con Ticataluña y con el futbol. Mi cine no sólo puede ser de aquella cuestión territorial que me condiciona, sino también del viaje a Ítaca de un griego clásico que se reconsidera mediterráneo, cuando habitante de su capital, pero desbordando más allá de las fronteras de lo que la vida entre la montaña y el mar depara a un puñado de personas que son de por aquí.
El pueblo se reconsidera a sí mismo como la partitura de un tierra singular. La multiversalidad desborda los confines de la grande y una noción de un único ser supremo que rige por encima del bien y del mal. Dios hace un gesto con cada una de sus manos para generar un espacio dual en el que se mueven dos realidades paralelas. Esta dualidad es el primer principio que esta reconsideración de D10s nos trae a la puerta de nuestra renovada condición humana.
Las diferentes governanzas de los multiples niveles que habitamos nos llevan a entender el tránsito hacia otro estado posterior. La preparación de nuestro cuerpo y de nuestra mente responden a las condiciones de ese viaje. Y el humor, la noción de lo que a la sociedad le perturba y le motiva, así como una nueva reconsideración de lo que la cultura global holística y resiliente nos ofrece en el marco de lo que hasta ahora el necrocapitalismo nos ha puesto sobre la mesa: muertos, dinero, avaricia y sálvese quien pueda, cuando el poder se percibe para lograr el escape del 1% a los confines de un mundo que no es este.
Gente que crea en este mundo, dice Naomi Klein. Para mi ese es el paradigma.
Desde la Casa Gran del Catalanisme, no hay un proyecto más cohesionador que esta visión. La voy a presentar en el Palau de la Música Catalana. Como puesta en escena. Como concierto de música. Como un coro de escolaines de Montserrat. Como un representación milenaria de nuestra montaña, frente a la representación de un coro de niños del Vesuvio. Muchos de Pompeya, y otros tantos de Ercolano.
El tránsito entre Nápoles y Sorrento.
La relación de una isla con su costas de delante.
La visión de la isla desde el continente. Y viceversa.
Ese juego de ida y vuelta entre Capri y Sorrento.
O Capri y Napoles.
Las dos cosas, como sitios distintos para habitar el verano. Un verano de mundial.
La mano de Dios no tiene una historia primigenia. Algo que pasara antes de que empezara el mundial. Algo que lige a ese niño de 9 años que habita el mismo espacio que Sorrentino, desde la tribuna del San Paolo, mirando cómo Maradona entrenaba los tiros libres. A lo que su hermano replica: perseverancia. Eso es lo que tiene Diego. Y por eso está ahí. Y por eso yo nunca podré estar ahí. Pero tú sí: que quieres ser director de cine.
¿Qué historia quiero contar?
¿Cuál es mi «No me dejaron verlos»?
A mi «No de dejaron jugar».
Esa es mi historia.
Y los ciclos entre Nápoles y Barcelona requieren la representación de Golman como Puncinella. Y del próximo mundial, el del 26, como la conexión atemporal del ciclo vital que se encierra entre estos dos polos 86-26.
La alternativa es mucho peor: dar vueltas en el ciclo antipodal: 26-86.
La simplificación numérica de una alegoría atemporal.
La reducción al absurdo de un teorema social multiversal.
El gesto de poner esta diapositiva en la Universidad Federico II, UNINA. Como quien habita en medio de un campus hospitalario que se asemeja a la Ciudad Universitaria, CU, en Copilco, en donde yo viví, años después de la Toriello-Guerra, y en donde en el 86 jugó Italia contra Argentina. Empantando a uno. Con gol de Maradona.
Puncinella a tuta la Italia, CU. 1986
El otro bucle de conexión entre NEW barcino y NEWNAP es Dante Alighieri. Empecemos por el Infierno. Y la plaza Dante.
Rojo azul. Ascensor dorado. Espejo. Pene. Dibujo. Para que se ría.
Ves esa columna.
Besos de una de 50.
Era bellisima.
Lo es todavía.
Filosofía.
en realidad no lo se.
Jugamos al escondite.
Escondrse en el armario.
Hacerse grande.
Fumar.
Inhalar.
Parque.
Coche .
Moto.
Cumpleaños en moto.
Galerías Octavio.
Noche.
Producción.
cine.
Film de Felini.
Antonio Cabuano.
La virginidad de un niño
La virginidad de una niña.
Dormir en la cama de mamá.
La distancia entre papá y mamá.
La adolescencia al tercer año.
Que gol ha fatuo Diego.
Ir abonado a San Paolo el primer año de Diego.
Un lobo, un gato o un oso.
Un oso disfrazado.
Las bromitas de la mujer.
Es un genio.
Los ha humillado.
Es un acto político.
Sorrento.
Detienen al hijo. La policia. Los negocios.
El segundo gol de maradona, mientras se pelean con la nona despota.
Cuidado con el eso.
El fuego.
La fuga de gas.
Rocarasso.
Mama y Papa están en el hosptial.
Escena del coche de perfil, de noche, … camino al hospital.
Somos los hijos.
Quien lo comunica.
Ha habido una fuga de monixido de carbono de la casa de vuestros padres. Su madre murió en casa, su padre en el hospital.
Vuestro padre antes de hirse dijo una cosa.
María, no gastes bromas.
Los quiero ver.
Mejor que no.
Tienen que dejarme verlos.
Tienen que dejarme verlos.
Tienen que dejarme verlos.
Tienen que dejarme verlos
Tienen que dejarme verlos.
Tienen que dejarme verlos
Tienen que dejarme verlos.
Tienen que dejarme verlos
Tienen que dejarme verlos.
Qué cara de culo.
Cómo es que no estaba en Rocaasso.
Estaba en el estadio.
Ha estato lui.
Ha estat a la mano de dio.
Ha sido él el que te ha salvado.
Ir a ver al Nápoles.
Tiros libres de Maradona.
Sabes cómo se llama esta cosa que ha consegido Maradona.
Se llama perseveranza.
¿Qué quieres ser de grande?
Una idea patsa.
Estás hablando con la persona justa.
Director de cine.
Bella idea.
Si lo consigues, vendrás por mi.
Seré tu musa.
Tú ya eres mi musa.
Me acuerdo de cada vez que te he visto.
Está aqui el pipstrello.
La verdad es que nunca se sabe qué pasa en la casa de los otros.
También de ellos te olvidarás.
Una última cortesía: peiname.
Ahora peiname la espacadura.
Supertrissa.
No me mires. Piensa en una ragatza que te guste.
Hora de moverte en este manera. Y llamarme Patrizia.
Fúmatelo. es la parte mejor del sexo.
La próxima vez…
La próxima vez lo harás con una de tu edad.
Yo ya he hecho mi parte.
Ayudarte a mirar hacia el futuro. Fabietto.
Tu hi lliavato.
Si, si.
Esta noche vamos a Capri.
Bella cosa.
Tuff, tuff, tuff,…
Director de cine. Contrabandista.
De fiesta en Capri.
Anda a comer mierda.
Yo después de lo de papá y mamá no se si voy a poder ser feliz.
Ven aquí.
Abrazo.
Hermanos.
Pérdida.
Sentimientos.
Tirarse al mar desde el puerto.
La película en el cine.
La estética de lo filmado.
Huerfanos siempre están enfadados.
Te sientes solo.
Pero no olvides que eres libre.
Sin conflicto no hay nada.
No sabía que se podía protestar así en el teatro.
Tienes un dolor.
Tu tienes una esperanza. Es una trampa. Estás solo. Me sua la polla. Empieza a divertitrte. La fantasía y la creatividad son falsos mitos. No tengo idea.
Esa es mi poética, estética, ontología, taxonomía, orografía, arqueología, cosmología, física molecular y cuántica, como si fueran dos cosas, y la misma, toda una, todas ellas, en ese preciso instante y significante.
La poética del acceso a la emergencia.
El dispositivo de valor puro.
El sentimiento de éxtasis colectivo.
Para ello debíamos estar preparados.
Para ello debemos ser instruidos.
Para ello debemos ser introducidos.
Con una guía para idiotas.
Llamemos a las cosas por su NEW nombre.
Una frase NEW.
Mi lengua propia: NEW.
Campaña, logo, call to action, symbol, word, state, mindfulness, transformation, futurism, nobiilty, stability, absence of violence and past-tense machodom.
Reversing day difusses time and the reader selection. To continue one of the two ways.
Only one: ünö. . . . . . . . . .
The 99 launching words. . . . . . . . .
9 levels of new understandings at the orthogonal NEW direction.
If you own a language, of 99 words long, what words would fulfill your 99 selection of your NEW self.
You enter there your best shot at a 99 narrative.
You tell me what you want, and I’ll give you what I have.
I have an offer.
It’s neither of the previously available.
The NEW word of God Father, HIMSELF.
STILL CAPITALIZED
A state of nowayness
I will outrun these mother fuckers by making them read or not to read.
Not to read NEW américa.
Let that be my campaign slogan.
I beat any given status quo: this goes in the ortogonal direction.
And I do the hand thing.
A dalinean multiverse comes out of the palm of the character in the screen.
I do that trick.
And then…
That’s the bit.
Then nothing happens.
Everything dies.
We gone.
Death.
There.
I’ll come and I’m alright.
First positive thought to take into the completely opsite direction of where we were going.
To stop.
To stop.
To stop.
To stop.
To stop.
To stop.
To stop.
To stop.
To stop.
To stop9times.
Then you are NEW. . . . . . . . .
I leap.
I’ve gone.
I’ve come.
I’m here.
And there.
And everywhere.
Time back.
Teamback.
Hustle.
Listen.
9basicdrills.
Coachesaward.
I’m gona sell myself.
For the first time.
I’m going to sell out.
Sellaway.
The talk of the reversed time.
We subdude. . . . . . . . .
Hi, I’m subdude. . . . . . . . .
It’s my gol . . .. . . . . .
I’m9. . . . . . . . . .
Way29. . . . . . . . . .
Hi ha Déu. . . . . . . . . .
Déuminisculized. . . . . . . . . .
minisculizados. . . . . . . . .
Todos estamos muy mal. Pero muy mal. Psicológicamente. Con la manera en la que se desenvuelve el mundo. Con tan poca gracia. Y tanta violencia heteropatriarcal carca casposa obsoleta empoderada de los santos cojones de un caudillo un par de cojones.
El cojón para el mojón es relevante.
Burlarte del macho es un pecado.
Pecado macho.
Es un concepto.
De biblicidad.
De lo más alto de la curia.
La selección oscura de los 99 padrecitos cabrones.
La lista, señoros y señoras, existe.
Y elos aquí:
Xell
El Sácer
Chunuk
Munguía
Ovidio
Francisco
Álvaro
Cholo
Golman
Golman no es padrecito cabrón. Ni es padre. O sí. Más bien sí. Padrazo. A su manera. Con sus 9 elemento de mejora continuamente desolados. No hacemos nada por mejorar. No preguntamos cómo estás. No pensamos en colectivo. En un nosotros más profundo. Más psiquico. Paranormal. Surreal. Quizás subnormal. No passa res. Tot bé. Bé. Bë!
Bë
Bé
Vé
Vë
BëBé VéVë
5 H4 nuevos así nomás no se ve cualquier día.
No son enchiladas.
El nivel de llegada a lo sublime. Por definición según nuestras visiones complementarias hasta 99 libertades de amplitud. Y no más. No cal. Val. Som-hi.