El dolor de irse

Un día, nos vamos.

Y es parte del juego. Hay que estar preparados para marchar. Y no volver.

Así como te digo una cosa, te digo otra: siempre hay que volver.

No son excluyentes. Se trata de la comunión entre el eterno retorno y la vida eterna. O más bien, entre despertarse un día, y la muerte.

Y volver, volver, volver…

También el amor y las rancheras me representan. Se trata de un gesto que representa algo más que lo evidente. Como la muerte misma. Como la vida misma. Dos lados de una moneda, que llevamos en el bolsillo, y de tanto en tanto, tanto como podemos, tanto como somos conscientes, sacamos a jugar, y tiramos un bolado.

¿Águila o sol?

Ayer cayó sol. Pero otros días, hace no mucho, también cayó águila. Y fuimos felices. Llenamos el ángel. Y el ángel nos llenó a todos. Una especie de ilusión. Una fe más grande de que creímos con más fuerzas en su día. Un reencuentro ecuménico. Un faro de luz entre las tinieblas de un quejido.

A veces duele volver. A veces duele irse. Y a veces, duele encontrarse ante las puertas de un tránsito transformador. Invitablemente tenemos que pasar esa Puerta de Tannhäuser, y trascender así, ual informante, en algo más que nunca hemos conseguido vivir, al ser parte de un plano superior de la existencia, imposible de abordar del todo, desde esta dimensión desde la que partimos.

Por tanto, el cambio trascendental de la vida después de la muerte, o de cualquiera de los 99 proxis en los que abordamos la transformación de nuestro particular e inelubidle status quo particular minizcularizado.

Minuto 99. Octabos de final. Suiza cero; Colombia cero.

El futbolarte trasciende al futbol. Y también al arte.

No es lo uno, ni lo otro. Sino las dos cosas en una unión particular de mi elección. Yo dicto el porvenir de la ficción. Por tanto la ficción es más importante que la (su)realidad.

(su)realidad

Si yo me diera a la literatura, la literatura convencional no me sabría poner una etiqueta reconocible. Por tanto, me ignoraría. Ausencia de lectores. Ausencia de impacto. ¿Ausencia de literatura?

No lo sabemos. Es decir, no lo podemos saber. Por eso no se debe preocupar el escritor, ni el narrador, ni el editor, ni la madre que te parió. Ni diös. Ni siquiera el minisculinizado, göd.

Yo soy un creador de dioses menores. Todos ellos la versión ulterior de su antigua dimensión sagrada. En mi plano, su naturaleza hiperbolizada y sacralizada, no vale un pepino. Nadená.

nadená

mimportamí

Yo sólo tengo una salida. Ser quien nadie más puede ser. Ni siquiera una máquina podrá revelar lo que querían decir algunos de mis textos sagrados. Pero en la narrativa en la que yo mismo bajo y los escribo, es ahí, y sólo ahí, en donde el creyente convencional de la doctrina oficialmente validada por los 99 NEW teölogos de ültimo testamento: ticataluña minisculizada.

ticataluña minisculizada

Lo mío, lo mío, lo mío,… además de aquello… es la pro-creación de H4 NEW.

H4 NEW

De pronto nos vemos solos. Y nos sentimos mal. Nuestra cabeza se traslada al escenario más pesimista. Nos vamos al lado oscuro de nuestra consciencia. Y no podemos escapar del agujero negro. Es atractivo. No de esa manera, tontis. O quizás sí. La cosa es que no podemos escapar. Y nos hundimos. Ese sentimiento refleja el impulso pabajo. Ese inerte porvenir no existe. Ni tampoco el más ilustre de nuestro escenarios futuros. Ni uno. Vamos a explorar ese tema, esa visión, esa temporalidad.

La narrativa a la que voy a introducirles a todes ustedes es simplemente una narrativa temporarl NEW.

Minuto Haminton sólo frente al portero, de zurda, la manda a las cumbres. Colombia pudo haber tenido ahí su clasificación a cuartos de final. Minuto 99 más 16. Ocho y ocho. Como ünos y ötros.

ünos & otrös

Soy un prolífero autor de H4.

En el entrenamiento de nuestra inteligencia artificial al servicio del tico commons, olmecanAI, la labor primordial de los que dictaminan la lógica de comportamiento del entrenamiento del modelo de 99data, y 99value, y 99dimentions, y 99actors, y 99words, 99TLM (tiny language models), y 99scenes, y 99tale, y 99NEW.

99series

Mis 99H4 se quedaron fuera de la lista inicial de H4s que sirivió para definir la serie de 99. Podría forzarse la máquina para que el sistema actuara a mi favor. Mover las reglas del juego. Y adaptarlo a mi sesgo cognitivo forzado a ser mantra en el credo de mi inteligencia artificial particular.

La cuestión respecto a los expertos en IA es que saben tanto como vos.

Es decir, nadie sabe nada.

Ni los más prolíferos entrepeneurs que se venden a sí mismo como la polla en vinagre en las historias que te cuentan en linkedin, X, instragram, facebook, tiktok, ______, _______, ________, _________ . . . . . . . . .

Los suizos y los colombianos, o sus selecciones, se fueron a penales.

Camilo, ¿querés primero o segundo? El capitán pregunta al portero.

El portero nos recibe en el portal de Tannhauser.

Quintero mete el primer penal, seco, trayón, al centro, ligeramente a la izquierda.

Se viene Xhaka. Zurdo. Vargas la tocó. Demasiado arriba el tiro. A punto de ser paradón. La mano estirada al máximo, ortogonal al cuerpo, pero se vence ante la fuerza del balón y el momentum de la fuerza que proviene de un pie izquierdo.

Se viene el 23 de Colombia. Jordan Davidson. Le rompió la bola con la estética del rigle más rápido de la historia. Si medimos el penal más rápido dirigido a porteria en la historia, el penal de Davidson seguro que gana ese record.

El 23 de suiza Jordan Amdouni.

Sólo escoges llevar el 23 si tienes afinidad por el futbolarte. Y Michael Jordan es trascendental en esta historia, en el juego en sí.

Campaz lo tira al puente que se foma debajo del cuerpo de un portero que lanza en el aire, despega y estira la mano para desplegar su envergadura, sin pensar que podría venir más acasito.

El cinco, acanchi la manda al touch down. Tiene trabajo como pateador en el equipo local de futbol americano. Con la mala suerte de que Suiza juega en Vancouver.

Granor Cover se la para a hernández, que le regala un tiro a media altura, sin suficiente fuerza. Dos a dos.

El 26 la mete por el centro. Un He-man suizo. Imen. Kitel.

Luis Días tira el quinto penal. Van uno abajo. Lo debe meter. El siete se perfila con calma, con nueve pasitos antes de pegarle de interna, aguanta la mirada al portero, para leer sus intenciones, y en último momento, de un bote, la manda a la esquina inferior izquerda, a la pared lateral de la portería.

Va el 17, Vargas, Camilo se vence hacia el otro lado, y el más latino de los suizos le engaña con un tiro bajo a la izquierda. Vargas batió a Camilo.

Colombia se perdió Qatar, y volvió ahora, siendo subcampeón de la Copa América, y Suiza les consiguió apear.

El futbolarte es así.

Vamos a racionalizar la historia de los sentimientos de victoria y los sentimientos de derrota, tan bien como podamos interpretar, según las reglas básicas de la interacción social con nuestros compas.

Supongamos que reconvenimos un escenario emergente NEW.

Sea este, NEW, mi tratado político emergente.

NEW

Yo estoy escribiendo para delante. Pero en algún momento deberé volver. Y volver, volver, volver. A tus brazos otra vez. Llegaré hasta donde estés. Ya aprendí a perder. Tranquila. me he minizculinizado.

minisculized

Hoy los colombianos lloran. Ayer los portugueses. Antier los mexicanos y los brasileños. Hoy también los egipcios.

En trece minutos argentina minisculinizada le dio la vuelta al marcador. Y pasó a cuartos. Con la ayuda de d10s. Un d10s NEW.

Messi en representación de sus compañeros de equipo: sentimos que queremos seguir compitiendo. Volver a levantar la copa del mundo.

Los cuartos de final están cerrados.

Francia vs Marruecos

España vs Belgica

Noruega vs Inglaterra

Argentina vs Suiza.

Esas son las ocho naciones que pelearán en el plano actual la supremacía de la vida MAYÜSCULA. Por mi parte, voy a congregar a un grupo reducido de 99 early change agents para revertir el sentido de la existencia, en dirección ortogonal al status quo que repelemos por virtud de nuestro cabreo con las 9 grandes infamias, según cada uno, que llegaron después a la selección 99 H4 infamias que debíamos abolir del maldito estatus quo de los cojones en el que nos habíamos estancado, todos, todes, todas, pero principalmente, yomero, su servilleta, el ültimo patrön.

el ültimo patrön

La mayoría de los H4 podrían reducirse a cortos monográficos que se podrían filmar para enviar a los 99 festrivales de documentales más periféricos de la escena futbolartística en el tiempo en sentido inverso a lo que hasta entonces parecía ser la percepción temporal mainstream.

Si algün día entro a la Real Academía de la Lengua, voy a demandar que sea en un asiento nuevo: la ü.

ü

Es evidente que la Real Academia de la Lengua Española no estaba preparada para dirimir el sentido del voto respecto a la inclusión de un nuevo sillón a la élite del modelo de lengua más bello de todas las lenguas que hay por ahí, en el multiverso de un dios minisculizado, göd.

La diëresis sagrada adquiere un mecanismo de poder que sólo existe en el plano surrealista que gölman, afectado por la gräcia y omnimultiluminiscencia de la ö con diëresis.

ö

Un H4 puede ser todo lo optimizado que una ünica letra refleja como sentido pleno de una dimensión emergente de sentido. El sentido como valor. La interpretación del mismo a partir de una construcción emergente de un marco relacional transformador.

Gol de campo del 5 suizo.

Elfutbolarteesasí

Yopiensoquetupiensasqueyopiensoquetupiensas

El penal como el arte del engaño.

El momento dado.

El arte de asumir la responsabilidad.

Y meter el penal.

O fallarlo.

Y morir.

ALLS

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