Vamos a dar inicio al nuevo ciclo de Golman

Abran la página número 99 del manual

La clase, como la procesión, se lleva por dentro.

Las reglas se explican como hilos de 99 pasos.

Los hilos se entrelazan entre sí para tener sentido y ritmo.

Cada unidad de creación es una dimensión en sí.

El multiverso, o los multiversos, como se prefiera, ya que la singularidad y la multidiversidad están entremezclados en este preciso nivel de iteración eterna entre dos estados de la naturaleza independientes y al mismo tiempo interdependientes, contradictorios, canallas, culeros, reconstituidos, en paz plena eterna que subsiste por los siglos de los siglos en resumidas cuentas en los siguientes nueve mandamientos NEW recién salidos de la pluma ilustre de Dios Padre mismo que me utiliza a mi, Golman, humilde servidor futbolartista ganandose la vida con estas 9 versiones de la cuarta dimensión sagrada del segundo hijo que les dije que les iba a mandar, tanto a judíos, como cristianos, o sobre todo católicos, con quienes voy a intercambiar las posiciones que sobre Jesús, Golman y la NEW iglesia encima de la Santa Sede, por expreso deseo desde la etermindad de Benedicto XVI que nos ha pedido, el mismo, que construyamos la iglesia de NEWCAT. La religión multiversada. Las cúpulas de todas basílicas, en un circuito de energía, mientras los minaretes dibujan la expación de los Allah Akbar en NEWKAR repensada por los poemas que Golman regaló a los manglares, la escuela, la iglesia, la mesquita, el mercado, el parque de diversiones, el restaurante, el BBQ tonight, life without guns and violence.

Abort that concept.

One concept less.

From our collective NEW understanding.

We let go.

We go back.

We move on.

Move on back.

Let’s take time-space.

This Odessy goes back to Homer.

Let’s loop back humanity.

Let’s connect with our ancestors.

Let’s circle this economy.

This song is surreal.

Lite this concert.

Like this concert is surreal.

Like you and me bonding.

Here, casually standing closer.

Singing our soules.

To this great tune.

To this platoon.

I’m outta here.

I’ve just belonged.

I’ve reconverted time.

I’ve stood in replicant’s tears.

I’ve stood behind the moon.

Peaking at bear skin.

With sunglasses elegance.

I’ve not judge since.

I’ve felt like this before.

I’ve been forever blessed.

Time in and out.

And now this symphony.

Composing here wih you.

The feeling of relief.

The spark within your eyes.

The cosmos in between.

I’m getting closer to your perfurme.

It’s sucking me into you.

I can’t resist.

Yet time has stopped.

Or at least eternally slowed down.

I’m not sure I should.

I just felt this vibe.

I’m into you tonight.

Will you let me in.

I’m comming through.

i feel you underneath.

I’ve conquest the meaning.

There’s no other sign.

There’s no other need.

But his love to feel.

Within.

Come in.

I heard your wisper.

And got blissed by your eyes point at my tongue.

And that’s a kiss.

And bliss.

And please.

Eternal faith.

This is it.

I knew.

You.

I.

This.

Here.

That.

Oh my.

I bite my lip.

I’ve got a munch of yours.

Blossoms.

Boossoms.

Fingers.

Minds.

Eyes.

Pores.

One.

Uno.

ALLS

Lo que sé en 99 eslabones

Servidumbre voluntaria liberadora

Yo siempre he sido rebelde. Luego la vida me ha llevado por sus caminos. Pero ahí ha estado mi búsqueda. Siempre en la misma línea. Siempre ensanchando los límites. Para toda equis.

Yo puedo ser lo que sea. Esa es mi gracia. Soy un camaleón. Camaleón Camarón. Un personaje de NEWRAV, el barrio en el que nací. Yo empecé a cantar ya de mayor. Pero ahora ya no me bajo del escenario. Sobre cuando pongo al público a botar, porque yo mismo lo incito con mis letras, y la gente pus nomás no tiene más diotra, y le entra. Colectivamente.

Ese estado es bienestar colectivo.

Su libertad mayor se experimenta con la música y algún particular piquín que usted tenga la variedad a elegir de estas nueve alternativas que el mundo actual, nuestro adorado status quo, nos ofrece:

  1. La mejor droga es la mente. Son sus caminos los que finalmente me van a llevar a pensar en términos de los límites de reconocido. Por ende, hacer camino. Y se sabe, por la cultura popular que escribió Machado y cantó Serrat, hay que ser caminantes. Sea pues, caminante. Regla uno.
  2. La movilidad empieza por uno mismo. Sus neuronas tres cuartos de lo mismo. 75%, eso es. Un cacho de vida. Un cacho de puntuación para haber medio atinado un pleno. Hicimos lo que pudimos para merecer lo que ustedes observan que el resto son capaz de evaluar a partir de una escala de valor, de las reglas de un juego, de incentivos que les compense venir e interpretar este rol de competencia mezclada con espectáculo mezclada con cocinar mezclada con llenar una mesa de cinco comensales que comen un primero, un segundo, vino, postre, comentan de la comida, en plan guay, como sibaritas de otro nivel, de una ciudad capital, en plan Serra meats Serra, un guion urbano para unir Banyoles, el llac, amb NEWNY. Banyoles en un mon nou que un nen de Besalú es va inventar tot haver sortir per la finestra per la qual un dia l’avi va haver de sortir d’el bany jueu, picant la pedra per encabir un estomac gros i feliç. Sobre tot ja fora. Lliure. D’un bombardeig. Dels militars venint amb l’ejercit enemic.
  3. A la guerra civil espanyola va haver un cop d’estat havent guanyant democraticament les eleccions els rojos i acabant doncs la història de la República Ticatalana.
  4. Imagineu-vos un temps desbordat com l’espuma de cava fuig quant t’has vegut nou.
  5. Copes, eh.
  6. No ampolles.
  7. No és el mateix.
  8. Tu i jo no ens estem entenent i tinc la sensació de que potser no ens acabarem entenent mai.
  9. Pau

Jo soc Pau Golman.

Soc un més encara.

No m’heu descobert del tot.

Soc només, peut etre, que diuen els estimats veïns al nord: les madmoiselles, les garçons, le monsiur avec tout l’estructure de povoir d’une societè que il est sublim, valent, retrivaïllant, plusquanperfecte, matissè, retrouvillë, reconstituit, repurevide, ALLS.

Je suis Golman.

Je suis le vocalist d’une grup que mon pare va senyaler necessaire trouver dans la proposition cultural existencialist que le cap de l’heteropatrarchy avec des pensament improvisè de Diu Pare, d’une dictaminació de le cour de Dieu que finalment va pensar que il n’est pas posible plus marge de allez pour cete camí que nous ves pendre les darrier neuf anys de nostre vie collectivemond parlant. L’urbanitè d’une progression social que arrivé de darriere de les Pirinees. C’est cà que nous vais fer quant nous avons caminant pour les camins de cavalls. Je suis de la mare i d’un mediterraneum que n’avont pas regardè mon neixament com vous celebrè le naixement de mon Saint Germain, Jesus du Narareth, que bien je creux que vous conneix.

Je croix que vous comprend perfectament mon nouvelle langue: ticatalà.

Vous avez la possibilitè de parler un autre langue, et je veux aider votre incapacitè du «fabricació». Quelque choize que vous avez, o je peux dir, nous avons, si vous permetèz que je s’avoire la chance de s’apeller com vous, mon cherie NEWFRA.

Regarde, si vous plait. Si vous ne plait pas, allez marche. Ca va.

Nos avons des persones que nous voulez.

Ca c’est magnific.

L’autre, que prendre la decissió du sortir, ils e els s’ont de camí pour l’aventure de la faisson de fuga. Ca, la fuga, c’est la destination de notre nouvelle etait d’Ánimo.

Si esos pinches gavachos no entienden el significado de ánimo están jodidos. Porque no quieren. No les apetece nada moverse más allá de sí mismos. De lo que son. Con toda su holgazanería.

Qué lindo ser de 99 culturas co-existentes en un nuevo mundo al que podemos incitar con tan sólo apretar un botón de acceso al más allá.

Nuestras historias nos fuerzan a este estado de discontinuidad.

Somos números y datos.

Y alguién siempre nos ha visto la cara.

El macho alfa en las címas de todas las montañas, pirámides o templos. Aquí Dios Padre les manda un último testamento, con otras 999999999 palabras que constituyen tan sólo el preámbulo de lo que implica la multiversalidad entendida por los estados de la naturaleza ilimitados que la física cuántica nos provee y que podemos visualizar en al menos nueve dimensiones de sensibilidad cognitiva individual y colectiva.

La creación social de un nuevo plano de entendimiento. El tránsito a otra dimensión. Un cambio de tercio.

Suena la orquesta.

La plaza se llena de vida y muerte.

La muerte como constante entre la Iglesia, Elizondo, y los toros en Las Ventas, Golman.

Yo soy la cuenta atrás.

El acto de devolvernos.

De virar atrás.

De recuperar lo que un día fuimos, como la madurez de Nietzsche niño eterno que permace vivo. Esos primeros nueve años. Esa vara de medir tiempo-espacio. NEW gaïa.

Podría ser reencarnación, o reinstauración de un espíritu que me ha venido a visitar para seguir presente, como si lo dicho, escrito y actuado con su espiritualidad intacta para acceder al milagro más sublime de todos: el don de performear un milagro chido que nos conecta a todos con el más allá, acá: ALLS.

¿Qué sentido tiene?

El pensamiento primigenio de un ser a los 9 años

Pensar. Reflexionar. Tener tiempo para no estar ocupado en la vorágine del día a día.

El día a día funciona. Ha sido así siempre. Es lo que nos sacaba de las cuevas para salir a cazar.

Nos imaginamos a nuestros antepasados con un poco de displicencia.

¿Qué quiere decir displicencia?

A veces hay que tirarse a la piscina.

Usar una palabra que no estás seguro que sea este el sentido establecido por la academia rectora.

La academia existe.

También la uni.

Y mérito.

Y los privelegios.

Y el clasismo.

Y el racismo.

Y el heteropatriarcado.

Y el Hijo de Dios en la Tierra.

¿Quién eres tú para dudarlo?


Fin de la lectura.

Es tirar la bola hacia delante.

Yo me encargo de convertir esas bolas en goles.

Es mi especialidad.

Lo convertí en un arte.

En mi arte particular.

Mi manera más noble de ver-vivir la vida.

Es todo esto que se encuentra ahora en una narrativa autobiográfica que viaja en ambas direcciones del tiempo y unos espacios-temporales multiversales.

Sea la multiversalidad mi tema de estudio.

Y todas mis reflexiones el ÚLTIMO testamento.

Escrito por Dios Padre que lleva 99 días habiendo ocupado mi estructura cerebral para transmitir, siempre según ÉL, que escribe y dicta a la vez, en un acto de desconfianza, de no saber delegar, que lo ha traído a Él mismo a bajar aquí: abajo.

Sean ustedes una de dos cosas.

Usted elige cuál será primero.

Eliga como ser libre o como esclavo.

Usted decide por dónde empezar.

De un lado hay verga.

Pero hay otro.

Ésta, y no otra, es mi innovación social.

Mi momento Eureka.

Me acaba de caer una manzana morada.

La manzana del último árbol NEW.

Si en el momento justo antes a la extinción alguien tiene un botón que nos evite el rídículo, lo único que hay que hacer es activarlo. Hacerlo fácil para que alguien, cualquiera, haga el trabajo. Ni más ni menos que darle a un botón. El botón de Golman.

Cada que usted aprieta usted alimenta mi estámina para acuidir al objetivo: el gol.

Hay historias en Vancouver, Los Ángeles, Silicon Valley, Hollywood, NY, NEW orleans, y darle al botón, y rescatarla todas ellas, a un estadio entre aquí, el presente, el aquí y ahora, el leer esto juntos y juntas, como una plegaria traida directamente desde el cielo que trajo el mismísimo hijo de Dios Padre, que bajó del cielo para jugar el mundial y hacer la épica futbolartística necesaria para cautivar a un pueblo reconfigurado sobre un espacio ulterior unas cuantas dimensiones más allá que sólamente el futbol, y unas otras, no necesariamente las mismas, ese espacio colectivo cocreado de una sociedad dirigiéndose hacia el trayecto hacia nuestra curación garantizada por el acto revolucionario de asistir juntos a una recomposición del noúmeno.

Un noúmeno en minúsculas. Por bajarle de huevos.

Esto lo va a leer todo Dios.

Y por tanto es para todo Dios.

Y Diosa.

Todas las diosas.

Presentes.

En un círculo de poder.

Ellas, solas, juntas, hiperconectadas con la manera femenina de ser-estar en el mundo. Eso que siento acá. Acá cuando soy conscientemente mujer. No por mi simple biología, sino por esta conexión con un género entero que hasta ahora no había tenido la voluntad ni capacidad de unirme en una armonía religiosa que subsiste más allá del plano en el que se le quiera describir, o vivir, intensamente, como un coro aprendido por la repetición de una lectura que nos dio una mujer que sostenía un libro y nos lo leía en el aula del primer tránsito a los nueve años.

Vamos a darnos la vida que nos merecemos.

Permitámonos crear un alter ego pragmático que pueda albergar todo el valor que el sistema promueve que podamos diseñar de la manera más sana y resiliente que pueda educar y dar pie a una comunión y autorealización más allá del egoismo de nuestro ego enfocándose única y exclusivamente en mi puto bienestar más allá de todo, todas, todes, los vecinos, la familia, la pareja, la hija, el hijo, el primo, la sobrina, la prima, la tía, la prima segunda, el abuelo, la abuelita, Vicenç, que estás en el Cielo, Santificado sea tu NOMBRE, lleno es tu recuerdo en cada anécdota que explica lo que vivimos juntos, el viaje a Costa Rica, el viaje con el que habías soñado ir a las antípodas desde esta perspectiva de un ser de luz como Vicenç als nou sortint del numero setzse del carrer Petritxol, per tirar cap l’esglesia del Pi, a fer d’escolaina al pare Chunuk, el jesuita del Pi.

El pare Chunuk era un sacerdot de Mèxic agraciat per esser un soldat de Christ, a més de pertanyer a la seva companya. El llegat d’una religió recau en els sacerdots de la mateixa? Qui ho diu? Es diu molt que Benet XVI fos un gran mestre de teologia. I podria esbrinar fent una lectura crítica de lo que va dir el bon Bent ara que ha arrivat al cel i el DéU Pare Nostra m’ha ordenat que li escrigués un discurs que després vindrà ell i ho vendrà com seu. Això va així. Vos no potser tant inútil per no haver-ho pensat abans, pero el nivell en el que Déu Pare Nostre Senyor va voler demostrar que ÉLL no era només un mascle ibèric heteropatriarca perque li vingués de gust ni res, pero ha estar una gran cop d’efecte en la entesa que he volgut que sintesiu en tota la seva inmensitat, lo que hem estat, no veguis la historia que tenim totes i tots darrera nostre: el pasat eternitzat.

Si el botón aquéll és especial és només per l’efecte de premer aquell botó, just en aquest moment.

Papá, ¿qué pasa después de que morimos?

La pregunta de una hija de diez años antes de ir a dormir

Mi hija, Vera, me preguntó si me podía hacer una pregunta. Se había acercado a mi para tomarme del brazo, como buscando que fuéramos juntos. Como queriendo estar presente. Como necesitada de uno de esos gestos de cariño que normalmente busco yo darle, y no ella recibir.

La vida a veces nos da lo que necesitamos, y a veces, no es exactamente así. Me pareció un pequeño regalo, y luego de unos primero pasos, me lanzó la pregunta: ¿qué pasa después de que morimos?

Dejamos de sufrir, le dije.

Ella se subió a su litera y se acomodó para recostarse, sin quedar muy satisfecha por mi respuesta. Mientras tanto cerré la persiana mientras volvía a intentar mejorar la respuesta para satisfacer la inquietud que en ese momento se había apoderado de cada célula viva en la habitación.

¿Qué pasa cuando nos morimos?

Es una buena pregunta. Y quizás la respuesta que podamos darle a tan buena pregunta no sea lo importante. Lo importante es acomodar todo el conocimiento sensible que durante siglos hemos dado a esa respuesta. Los humanos tenemos eso: morimos. Es lo más democrático de nuestra existencia. El único hecho que compartimos, más allá de lo demás. Pero en este caso existen diferentes perspectivas de afirmarnos ante la situación en sí que la muerte plantea. ¿Y ahora?

¿Qué sentido tiene vivir?

Vera elaboró un pensamiento complejo en el que dibujó lo futil de la existencia si todo lo que conocemos dejará de existir, en un momento dado. Es una sensación que cuando uno habita por primera vez, el desasosiego planea sobre el infinito. No es esa dimensión de lo que está más allá de nuestra experiencia sensible lo que alguna vez soñamos cuando pensábamos en las posibilidades de lo infinito. No morir sería una forma más de lo infinito. No es nuestro caso.

La humanidad tiene más bien una connotación finita. Nuestro tiempo está marcado por nuestra propia experiencia, por lo que hacemos de nuestro legado, por lo que construimos para dejar aquí, más allá de que un día, cualquiera, ya no estemos.

No le expliqué a Vera que la muerte es uno de mis temas favoritos. Debería ser un tema crucial para que todos dedicaramos tiempo a su persecusión. La muerte es el motor de la vitalidad. El jing y el jang. La muerte es la vida. Es la gran dualidad por la que asumimos que las cosas existen más allá de las implicaciones más simples que se mantienen suspendidas en el aire que respiramos. La ligereza de vivir sabiendo que la espada de Damocles cuelga sobre nuestro cuello. La muerte, nuestra única compañera, no nos dejes olvidarte.

Hablamos de lo que uno alcanza al morir. Un nivel superior de energía. Un espacio de luz que se proyecta sobre la existencia más allá de lo que conocemos en esta dimensión menor en la que estamos. Nuestro tránsito hacia otra dimensión. Esa es la experiencia vital que debemos experimentar en vida. Quizás unas cuantas veces. Pongamos nueve veces. Porque un día, en una de esas transiciones, nos vamos a ir. Del todo. Y desde ese momento, viviremos en un ciclo distinto. En otra forma energética.

Quizás era un buen momento para hablar de la energía. De cómo no se crea, sino tan sólo se transforma. Por hablar de algo más. Por formular las metáforas necesarias para que nosotros sigamos nuestro camino. Pero atentos a no perder el tiempo. En eso sí insistí: el regalo es estar aquí, vivos. Ese es el milagro. Y ahora es el momento. Hay veces en los que seremos conscientes de nuestra insignificacia, y eso nos hará sentirnos ligeros y volátiles. En esa situación seremos algo así como una bacteria. Transitaremos en un multiverso determinado en el que nuestra vida transcurrirá en un suspiro. Y nos habremos convertido en polvo. O en un organismo transformador. En una mutación. Buscándose la vida.

Le hablé de la importancia de momentos como este. De pensar en esto. No siempre la vida es optimismo y fuga. Al revés. Estos momentos generalmente constituyen un momento de esos que crean una isla que conforma una de estas transformaciones que ahora tú misma estás reconsiderando. Se trata de un momento importante en tu evolución neuronal. Tu mente se reinicia. Esta vez con la configuración preparada para lo que vendrá en esta siguiente fase de la vida. Es lo que vive Railey en Inside Out. Y también te pasa a tí.

Una de esas bolas que formarán parte de tu memoria estimulante se guardará en un sitio en el que la consola de la NEW vera llevará incorporada en la última versión. Este es nuestro templo. Y nuestra mente debe servirnos para alimentar lo que será nuestro camino, nuestro proyecto, nuestra proyección.

Tenemos una historia que contar. Un relato vital único e irrepetible. La vida es esto, querida. Reflexiones complejas que nos acompañan en momentos de alegrías y pesares. Angustias, enojos y asco. Pese a todo, nuestros sentimientos se conjuran para que cada uno lleve por dentro una procesión que nos acompaña con cada pálpito de nuestro corazón. Con cada conexión neuronal que irriga un camino determinado hacia alguna parte. Quizás una idea. Quizás un poema. Quizás una ilusión. Mientras tanto pensamos. O actuamos. Ejercemos un proceso introspectivo para proponernos hacer algo. Salir de este maldito lugar. Atrevernos a aquello que realmente perseguimos. Estar ahí, en donde queremos estar.

Querida, es aquí en donde estoy. De ahí que escribir sea algo más que una herramienta. Es también la única salida mediante la cuál puedes crear algo más allá de lo que te carcome. Lo harás con la certeza de que aquí tendríamos que abordar un tejido más sublime que trace una ilusión. La posibilidad de otras vidas. La trascendencia de otros seres, en otros tiempos, otras dimensiones, que no son exactamente estas en las que transitamos ahora, sin darnos cuenta.

Lo que has preguntado esta noche, de este día tan especial, es la consecuencia de tu espíritu que se ha topado con su porvenir. La muerte no es ninguna quimera. Ni una maldición. Es una oportuna compañera de viaje que nos marca el destino con un único objetivo; vive tu vida como quieras vivirla. No te quedes en la superficie de las cosas. Aborda lo que te apasiona y busca los caminos que te permitan desbordar los límites por allá por donde tu pulsión te permita reconfigurar los límites trazados para que puedas entender en contexto de lo que hasta hoy existe. No es esa la dimensión máxima a la que puedas aspirar. Mueve montañas. Sueña en esas otras dimensiones. Transita por cada una de ellas. Construye los códices de un multiverso único e irrepetible. Usa tus demonios para transitar con ellos por los temores que te sofoquen la ansiedad que produzca tu verdad. Trasciende a los oscuros sitios en los que la luz no necesita penetrar para darte una señar de escapatoria. Vivimos entre esos dos polos. Y de un lado al otro. No los quieras ocultar. Ni siquiera negar. No reniegues de lo que es, de lo que hay, de este tiempo que nos ha tocado.

¿Te acuerdas de la bisabuela de tu madre?

No lo se. Pregúntaselo a mi madre. Le contesté a Vera. Por saber quién fue aquella persona. Por saber recuperar la memoria de quién fue. Y lo que hizo para que hoy estemos hoy aquí. Ella y yo. Y mi madre. Y la suya. En su recuerdo. En el mio. En el de todos los que quisimos a mi abuela. Escribe esto y conviértelo en literatura. Trasnciende a tu reflexión. Crea con ello. Es entonces cuando encontrarás los textos más sinceros. Esos momentos son los que te sirven para revertir el día. El tiempo se difumina entre las sombras. Respiro.

Vera se quedó dormida. Produndamente. Ya no preguntó nada. Seguí hablándole. Del privilegio de estar vivos. De la suerte de estar aquí. Con ella. Los dos. En estas mismas circunstancias. Pensando sobre la existencia y nuestra insignificancia. Un día leerás este recuerdo. No será el tuyo. Será el que contruí aquél día en el que una bola dorada se guardó, según tus propias coordenadas, en un sitio preciso de tu memoria. Un día tomarás prestada esa bola y la revisitarás. No es un tema que se cierre con una única pregunta. Con un pequeño río de lágrimas. Habrá libros enteros que deborarás porque expresan situaciones que te harán repensar lo que creías. Y otros que complementarán tu cosmovisión. Lecturas que conformarán quién eres. Más allá de lo que te expliquen. Más allá de lo que te cuenten tus padres, tus amigos, las religiones que estudies.

El espacio de la religión es un sitio de acogida para este tipo de preguntas. Pero no es una ciencia exacta. Se trata de un ejercicio de fe. De creer. De creer más allá de nuestra comprensión. Es un tema que está estructurado de varias formas, algunas más oficiales que otras, que a su vez generan códigos de convivencia. Maneras de vivir la vida. Y seguimos buscando los mecanismos para vivir de una manera cordial en sintonía. Con un transitar alerta, adaptativo y holístico. Como si nuestro credo fuera la bondad, la compasión, la empatía.

Es esta mi fe. Esta es la fe de mi iglesia. Que a su vez pertenece a otro reino. A un reino nuevo. Un reino que redefine el tiempo y el espacio. De manera circular. En un eterno retorno retorno. Todos somos uno. Y hay un gran organismo que palpita con nuestro aleteo. La paradoja de vivir. La existencia sublime. El regalo de un nuevo Dios. Uno mismo (con)sagrado.

Yo creo que hay un lugar en el presente que nos transporta al lugar primordial del límite de nuestra experiencia más sublime: ALLS. Esta dimensión existe aquí, ahora, y por los siglos de los siglos, en un plano continuo. Hacia delante y hacia atrás. Como la vida misma. Como la reflexión de mi tatarabuela.

ALLS

Escribir sin más

Dar un espacio a lo que venga

Uno está presente cuando escribe.

Ausente de todo lo demás.

Una responsabilidad con la escritura misma.

Como vehículo.

Como cosa-en-sí.

Como terapia para olvidar.

O para estar no-tan-mal.

O para crear.

Es el fruto de un impulso.

No sé lo que es.

Pero algo, sin duda, es.

Y aquí estoy.

Escribiendo otra vez.

Por pasar el tiempo.

Por darle un rato a ella.

Por vernos las caras.

Por sentir que algo se mueve.

Porque la vida es esto.

Y esto, a su vez, la vida.

Y todo lo demás.

Todo lo que esto no es.

Todo lo que dejo de hacer.

Y debo hacer.

Estar on ella.

Y dedicarles mi tiempo.

Mi atención.

En vez de estar aquí.

En vez de estar dormido.

En vez de estar obsesionado conmigo mismo.

Déjalo ya.

Acaba esto.

Debes trascender.

Entrar en otro ciclo.

Darle a ellas este tiempo.

Hacer del mundo feminista el status quo.

Y revertir el tiempo perdido.

Porque nunca es tarde.

O siempre lo es.

Vale la pena salir.

El día está ahí.

Lo hemos conseguido.

Hemos despertado.

Ahora a estar presentes.

A ser conscientes.

A dejar de pensar en mi.

Este egoismo que nos consume.

Este ego que se ensancha.

Esta ausencia de razón.

Ser por ser.

Hacer por ser.

Pienso así.

Esto no es.

Pero igual, helo aquí.

ALLS

Una violencia habita en mi

Dejo que salga y salgo yo tras ella

Fui así.

Me crié.

Lo viví.

Me vacié.

No supe hacer otra cosa.

Seguir.

Tuve claro.

Tuve dudas.

Tuve caídas.

La misma piedra.

El precipicio.

Mi aventura.

Caída libre.

Nunca lo entendí.

Esa obsesión.

Desaparecer.

Volver.

Tener un alce dentro.

Crecer más allá de mis límites.

Fundirme en la noción.

Por un gesto consagrado.

Por los ritos del viejos.

De las personas sagradas.

De los mitos de otro pueblos.

De la transición hacia una comunión.

De lo fuerte que es creer.

Y saber que no ha sido.

Que lo que pasa aquí es la vida.

Y lo que uno viene a hacer: vivirla.

Que ya no hay más perspectivas.

Que las cartas están tiradas.

Que todo ciclo vuelve al origen.

Y el origen se desvela desgarrador.

A cada vuelta.

A cada giro.

A cada ilusión.

Uno tiende al sitio mismo.

A dolor original.

Al pecado retorcido.

Al sitio que nos entume.

Que nos deja sin aliento.

Haciendo aquello que atraviesa.

El gesto que la espada de Pablo simboliza.

La llave de una puerta que nos abre Pedro.

El cielo inerte de una magia.

Que redime ante todo tu ilusión.

No importa ahora que me creas.

Ni siquiera que comulgues.

Somos de polos opuestas en esta cuestión.

Némesis que se definen.

Desde dos polos en los que la razón no acompaña a nadie.

Es tan sólo una distribución.

Una arbitraria elección.

Vos allá; yo acá.

Lo que que piensen los demás no importa.

Cada quién toma partido.

No se trata de una competencia.

Sino de la alternancia entre dos zumbidos.

No hay manera de salir.

Lo intenté antes y no sirve.

Ya es muy tarde.

Habrá que vivir.

Con nuestras cruces a cuesta.

Para subir a la montaña.

A crucificar al Dios venido.

Tras un tiempo que separa las dos crucificciones.

La suya y la mía.

La tuya y la mía.

Somos un gesto eterno que se revuelve entre dos mares.

Dos mundos que nunca se encontraron.

Mestizaje de una emigración que retorna eternamente.

Con un gesto y comunión que desmontan el presente.

Para irse en dos direcciones opuestas.

Delante; atrás.

Pasado; futuro.

Derecha; iquierda.

Marruecos; España.

NEW barcino; Tico Commons.

Silencio; ALLS.

No tengo movil ni reloj

Apenas aguanto el tipo ante mi sacrílega contradicción

Soy un alma en pena.

Merezco mi castigo.

Soy un gesto egoista que corrompe.

Un lleig d’ú.

Soy lo peor sin darme cuenta.

Se lo que pasará.

El tren viene en la otra dirección.

No hay punto medio.

Se aproxima el final.

Un día va y vuelves a casa.

No se sabe muy bien qué hiciste.

Ni por qué te fuiste.

Fue todo una ilusión.

Una trampa del destino.

Entendernos fue lo de menos.

Nuestros argumentos no comulgan.

El que se va al infierno es uno.

No las contradicciones de nuestra existencia.

Tengo que caminar.

A cada paso una mierda.

Terreno minado por mi mismo.

Conmigo; sin mi.

Estoy sólo.

Te dejé sola.

Es mi culpa.

Yo también lo estaba.

Me abandoné.

Me construí.

Fui en otro sitio otro que no era aquél.

Aquél que conociste.

Aquél que quisiste.

Aquél que un día fui.

Me quedé sin mi.

Y tu también.

Nos dolió a los dos.

Pero aún estoy aquí.

No he ido a ningún sitio.

Pese haber desaparecido.

Un día no estaré en presencia.

Pero todo lo demás quedará intacto.

Mi presencia infinita.

El querer ser.

El otro.

Yo dejé de ser quien fui.

Fue tan sólo un ilusión.

Querer ser aquello.

Lo comprendí.

Me burlé de mi mismo.

Y yo mismo me hundí.

Un día quise sacar la cabeza.

Y no pude resurgir.

Me auyenté los ánimos.

Nadie más siguió.

Y vos te cansaste de resistir.

De aguantar.

De sostener los cielos.

Vos sos así.

No sos vos.

Soy yo.

Me fui.

Volví.

Tranformado.

Soy otro ser.

El que un día fui me dio un recado.

Te banco a vos.

Vos sos mi otro.

El primero de todos.

Mi otra.

La primera.

La única.

La utopía.

Bancame a mí.

Sacame a jugar.

La vamos a romper.

Esta es nuestra llamada.

El acto; éste.

Yo; aquél.

Vos; la que querrás ser.

Te banco a vos.

Yo estuve aquí.

Lo vi y viví.

Lo se.

Lo entiendo.

Soy culpable.

Soy culpable.

Soy culpable.

Mi grandísima culpa.

Mea culpa.

No se dice igual en italiano que en español.

Nuestras lenguas atrofiadas.

Las palabras que no salen.

El recurso de un juicio justo.

Vos sos la jueza.

Yo el juzgado.

No tengo perdón.

Sino que baje Dios y lo vea.

Y nos vamos todos a un resurgimiento.

Como fue en su día.

Como en otros tiempos.

Como en otro nivel.

Como aquella vez.

Ayer pensé en recuperarte.

Y no vi camino posible.

Todo está perdido.

Ya no hay nada más que hacer.

Vivir con el vacio.

Saber que lindo que un día fue.

Recordar la presencia cabal de nuestra construcción.

La profundidad de los cimientos.

El canto alagre del Quetzal.

Que sólo observa.

Mientras medita que decir.

La Quetzala le espera.

Sabe que es una farsa.

Que su galantería no es suficiente.

Que todo es una ilusión.

Que no esta tan mal estar sola.

Sin el pérfido aliento de un cretino.

Yo fui aquél que hizo daño.

Sin saber qué tanto cae el vacío.

No hay perdón posible para un egoista.

Vivo inmerso en una cátedra de caídas.

Un teatro de uno mismo.

Un ensimismado ego recurrente.

Un teatrillo sin director.

Un actor desbocado al fracaso.

La máxima ilusión.

Resurgir de un fondo pegajoso.

La inercia de una vida.

Lo insípido del mar.

La inestable compañía.

La épica de estar.

El corrido de una fuga.

La transición al más allá.

Las palabras que no riman.

Estar con vos aquí así.

Nos vemos miedos en los ojos.

Yo sé exactamente tus temores.

Conozco las líneas de tu vida.

He seguido la mano que te guía.

No estás sola.

Estoy aqui.

Nunca me ido.

No es fácil el camino.

Ni la ilusión ni el destino.

A veces es justo así como termina.

Un poema de ilusión y resurección.

Un camino de vuelta hacia tus brazos.

La aceptación sincera de un perdón.

No tengo crédito en mi cuenta.

Hace tiempo que ya nadie me escucha.

Vi pasar un gato en la bajada.

Debe ser el único que queda.

Ya no hay pueblo ni personas.

Es un la otra isla que te mira.

La isla de Colón.

Desde su pecaminoso pasado.

El estado de un ecosistema.

La resiliencia de un pesar.

La contienda que termina.

Sin importar ni más ni menos.

El resultado vacuo de ganar.

Lo que importa es perecer en cada gesto.

Dejarse el cuerpo en la intención.

No hacer daño por pretexto.

Construir una ilusión.

Vos y yo tenemos una.

Y haremos de esta la misión.

Somos una barca que zarpó.

Nuestro continente nos es ajeno.

No así una ilusión.

Esta, aquí, presente.

Esto que tenemos entre tu y yo.

Ese espacio que se siente.

Aún más al estar ausente.

Al saberte lejana.

Con cierta razón.

No comulgo con tus dioses.

No son los mismos que los mios.

Tenemos márgenes de mejora.

Taras en el diseño.

Ligeras obsesiones.

Nos ha marcado nuestro destino.

Las historias familiares.

La ausencia.

La soledad.

Estar tan lejos.

Del otro lado.

Desde aquí se ve Mallorca.

Lo sé no es Mao.

Pero algo es.

En esta isla habitamos los dos.

Gracias a vos estoy aquí.

Un día pensé en nuestra vida.

En lo que de aquí resurgiría.

Muchos amaneceres.

Muchas noches en vigilia.

Ha sido así.

Imperfecta e insegura.

Con fantasmas por doquier.

La creación de un vínculo singular.

Lo que es estancia compartida.

Escucharte me conmueve.

Quiero que seamos compañía.

A pesar de mis desmanes.

Quizás una cuña en la puerta.

Para detener el viento que nos arremete.

Que soportamos tempestad.

Que nos aprieta la pasión.

Y tambié la comunión.

Los dioses están aquí presentes.

Entre vos y yo hay un mar que nos distingue.

Vos sos de aquí.

Yo soy de aquellos.

No está ni bien ni mal.

Somos arenas de mares alternos.

De olas que van y vienen a recostarse con nosotros.

En un momento ínitmo de querer estar aquí.

Por muy efímero que sea.

Por muy vulgar que resulte la repetición.

El gesto aquel de la espuma que filtra entre grano y grano.

La arena que respira como tus pulmones jalán aire.

Respira un gesto de comunión.

Toma aire.

Este es tu día.

No estás sóla.

Este es tu día.

Ayer fui tempestad.

Hoy, esto es tu ira.

No queda nada de aquello que me perturbó.

Persisto atento por si recaes.

No veo posible salida.

Esto atrapado en un bucle interior.

La falsa salida está vacía.

No había nada ahí.

Ni yo tampoco fui.

Fue teté, lo juro.

Yo pasaba por ahí.

Me sedujo con un aire que gira.

En creer y pensar de lo que un día fue.

No es un comercio que vacila.

No es tan sólo una obsesión.

Es un giro de guion.

Justo a punto de acabar.

Por ya esto es el final.

En el que una ilusión termina.

Se hace con nosotros.

Perturba la pasión.

Avoca a dejarlo todo.

A empezar de nuevo.

Con dolor.

Partir.

Ya nunca más volver.

Y vivir de la memoria.

De lo que un día fue.

De lo que nunca fuimos.

De lo que quisimos.

De la atención de mis desmanes.

De las serpienes enterradas.

Del pálpitos álgidos trastocados.

De la estética y la dicción.

De poemas encontrados.

En palabras nunca dichas.

En libros en libretas.

En libretas publicadas.

En la máxima ilusión.

Que este otro sitio está habitado.

Y que hay seres que transitan.

Que entre vos y yo tan sólo hay un abismo.

Un gesto imposible de abatir.

Un abrazo templado que se siente.

Como cuando nos fundimos en un gesto.

Como queriendo entender eso.

Como estar en la misma onda.

Y respirarte cerca de deseo.

Y sentir, confirmar, el sentido de tu voz.

Afirmar que sí es sí.

Que este es el momento.

Que esta es la ilusión.

Que transmitimos en directo.

Lo que nuestro amor es aquí contigo.

Conmigo.

Uno.

Una.

Vos.

Yo.

¿Qué?

¿Y si Marruecos gana a España?

Qué más da.

Te quiero.

Me voy.

ALLS

Uno puede tener alternativa

Quizás no sea tarde para volver

Lo estamos intentando.

Estamos en ello.

Esto es un montaje.

Aquí hay una historia.

Y debemos ponerle el efecto deseado.

La voluntad compartida.

Lo que queramos ser-hacer.

Convencer.

Construir constantes.

Prevenir fronteras.

Disolver naciones.

Revestir la composición.

Idear escapes.

Solventar el giro.

Vivir en un estadio distinto.

Con otra ilusión.

Estar al lado de.

Ya no estar aquí.

Ya no volver.

Ya no bonito.

Llano bonito.

San Juan.

Naranjo.

Papá.

Dios Padre.

Jesús.

Un servidor.

Golman.

Futbolartista.

Su próxima elección.

Una convicción surrealista.

La opción segura a una ilusión.

La pertenencia a un grupo NEW.

La manipulación de los mecanismos.

Los tintes del poder.

Las máquinas reconstruidas.

La resiliencia en armonía.

La noción de programación.

La super inteligencia artificial.

El entrenamiento de los algoritmos.

Acotar los temas y las variables.

Realizar los business cases de la intervención.

Encontrar el hilo conductor.

Encontrar el hijo conductor.

Ser esa puesta en escena.

Salir del cascarón.

Hacerse ese espacio así.

Asistir a una función.

Estar presente en armonía.

Darle salida a la función.

Actuar de una boca consagrada.

Dirigir una opera primera en carnaval.

No acabar mal ni consumido.

Volver a la trinchera de la paz.

Evitar el fuego cruzado de una contradicción.

No revolver la tierra de mis regresiones.

No ilusionarme con el espejimos de un resentimiento.

No estoy tan mal como lo pienso.

No pasa nada sólo es tiempo.

Yo estoy solo y aquí no cuento.

Yo estoy sola y aquí no cuento.

Yo tengo nadie que piense en mi.

Nadie iría a mi último día.

Nadie aprecia lo que aporto.

Soy un bicho raro de colección.

Soy una tecla díscola de comunión.

Tengo lavados pies de discipulos.

Soy heredero de la llave y de la espada.

Tengo un relato entero de lo que viene.

De hecho vino y se presentó.

Todos estos días.

Y otros en los que su voz se sintió.

Y en otros en los que debatió.

Y en otros en los que se hizo presente.

Y en otros en los que hicimos lo posible.

Y en otros en lso que estuve ausente.

Hoy no estoy aquí.

Ya no estoy aquí.

No soy quién soy.

Ni quien digo ser.

Fui alguien más que no llegó.

A ningún sitio.

A ningún lugar.

Fue tenás nomás tantito.

No supe dimensionar la escala.

Lo quise Ícaro condenado.

Volé hasta el sol y ni me quemé ira.

Ya volví y vuelvo a ser.

Cómo ves que no morí aquella vez.

El tiempo es testarudo y uno puede quedarse así.

Si no me cuido me voy.

Y nos sentimos solos de repente.

Y volvemos a entender lo que nos ofusca.

Y buscamos consiliar nuestras continuas contradicciones y ralladuras.

Y me repito.

Y me pierdo.

Y desisto.

Me inhibo.

Me voy.

Me encierro.

La cago.

Anulo.

Tiro patrás.

Lo veo todo negro.

No se salva nada.

Ya nadié fue quién fue.

Ya nunca fui.

Ni para qué.

Ni saber otra cosa.

Ni estar presente.

Ni ausente.

Ni enterrado.

Ni feliz.

Ni al límite.

El caos no es sitio para aliarse. Sólo para atender al dinámica de las energías que se revierten sobre sí mismas. A punto del descalabro. Sin más opción que morir. Sucumbir. Al instante mismo. A la falta de ecuanimidad de la ilusión. De vivir así. En ese trayecto. Con esa tenue luz. En ese sentido exacto. Tras saber existir así. En esa ilusión. A partir de esta canción. Que se entrecruza en el discurso. En la forma y en el texto. Sobre todo en el pretexto. De ser algo más que mimos. Que mímica de payasos trasnversales. De instintos animales. De presagios densos de un tiempo alterado de un consciencia primigenia. Todos estamos aquí-ahí presentes. Este es el porvenir del que hablábamos. Junto antes de llegar. El momento antes de decir, con la magnitud sagrada de nuestra fe acumulada en un canto unísono a la transformación de los tiempos conjurados a la ilusión de bienestar en la pariferia correcta del impulso mismo del toque eléctrico del ecléctico tic tac de tu corazón. Todo sea el ritmo de tus latidos. Tu presencia inclusive ante la ausencia. El estar juntos sin más. Por estar bien. Cual tu me necesitas.

Necesito poder demostrartelo.

No soy capaz de callar.

De decir que sí.

De no hacer.

De estar-no-así.

De dar vuelta atrás.

De dejar de ser-así.

Soy un efecto contrario a lo pretendido.

Un conflicto de intereses.

Una clausula de ruptura.

Un contrapeso inverso.

Relación contradictoria.

La gesta opuesta al vehículo de tu elección.

El sentido revuelto.

El Señor perdido.

La ilusión de un ruiseñor.

Las historias deconstruidas.

Como selfies sin reparo.

Como monólogos sin sentido.

Como palabras eclipsadas.

Como hablar por hablar.

Sin motivo ni plan.

Por estar presentes.

Por aprovechar el desazón.

Por eso me puse a escribir.

Para captar el dolor.

Lo que impulsa no poder volver a sentirte bien.

Bien conmigo.

Por esa pura desilusión.

Por el fuerte dolor que mi actitud te inspira.

Una bacteria que se potencia y perturba.

Aldo dentro que culmina.

Un dolor que ataca la percepción de la ilusión.

El trabajo de quién mira los límites y la transgresión.

Kanye en sus horas bajas.

También justo antes de salir.

Through my wires; juro que hay algo.

Da creación para nueve mutaciones.

Ir nueve veces más allá.

Seguir construyendo hasta creer.

Esperar un nuevo turno.

Estar listos para descrifrar el futuro de lo deseable.

Contestar con la herramienta de un gesto envuelto en vanidades.

Opciones repletas de sinsentidos.

Orquideas perplejas de lunares.

Estímulos egoistas que interrumpen tu normalidad.

Descuidos alarmantes de poco tacto.

Defraudes pendientes del mismo atajo a ningún lado.

El acto benéfico de tu condena.

La razón descontextualizada de tu sospecha.

El sabotaje último de un sinvergüenza.

La conclusión absurda de la farsa.

El día después de la reconstrucción.

Palabras amplias de cordura.

Estado pleno de dolor.

Ausencia de cómo afectamos a aquellos presentes.

Ausencias acumuladas.

No estar en forma.

No estar en ser.

No estar-ser así.

No venir al caso.

No ser eso.

No ser por eso.

No estar capaz.

No buscar excusas.

Si me quieres crucificar estoy aquí.

La cruz la llevo yo.

Es la mía.

Está todo listo.

No hay ni que preguntar por Barrabás.

El pueblo le eligiría.

Claro que soy el que debe ser crucificado.

También ahí nos pondremos de acuerdo.

Soy así por voluntad.

Pero no es voluntad de excusión.

Es más bien una composición que contrasta con la contradicción del valor inverso de nuestra percepción en las antípodas. La demostración de que perfectamente puedes ser el némesis de tu ser más adorado. De hecho serás tú la persona con más probabilidades tendrá de amargarme la vida. Y yo a sí. Ahí nuestra co-respondencia. La coalición que nos junta en el destino está marcada por una convicción de querer estar juntos. Y bien. Con nuestra cosas. Con nuestras condiciónes de personas especiales. Al borde de los límites. Con nuestras cosas. Que han sido. Sin ser buenas o malas. Han sido. Son. Eso lo he entendido en Menorca. Tras un retiro de pensamiento multiversado. La experiencia máxima del ser. La noción de haber contruido. La constitución de un día perdido. La noción de habernos ido. El abismo este que nos inventamos para tenerlo aquí, cerquita, para interponer entre nosotros. Yo con mi manera de hacer nada. De mostrar una especial consideración para los esfuerzos que hacemos por llegar construidos a la conjura de ser quien debemos ser. Para que los días trancurran llenos de apariencia. En el marco último de la salida social que nos aboca a ser más allá de nuestra pretención de aparentar. El ser social obligatorio. La responsabilidad de tener los derechos que nos reconfiguran en un estado global superior al que ahora mismo interpretamos con nuestras repectivas identidades nacionales. Algo más global que los mercados unidos. Algo más suculento que las naciones unidas. Algo más contructivo que los objetivos del 2030 sin un plan y unos proyectos acordes con las estrategias de lo que nos toca desplegar.

La escala de lo escalable.

La noción de retrado.

Lo inapropiado de un discurso tan errante.

El tiempo moderno desde un lapso congelado de innacción.

El relato falible de un poeta.

La sinceridad desbordada de un cantautor extranjero.

El decir de un autor reconocido y publicado.

El acto de apadrinar a un escritor al que nadie dice conocer.

Lo dificil de circunscribir esta escritura en algo que los lectores quieran.

La contradicción de no ser y no ser visto.

Como si no-ser no fuera también una elección dentro del estado de la naturaleza de Hamlet.

Y de todas y todos.

Si se es principe.

O princesa.

Que no es el caso de muchos.

Y muchas.

Y diosas.

Y dioses.

Y uno.

Fuga.

ALLS

No se medir lo que me sale

Ser piltrafa

Los tiempos alterados de sí mismo

En realidad camine sólo todo el tiempo.

Vine aquí siendo egoista.

Supe agradecer a mi madre.

La creadora.

Entiendo la vida en femenino.

Mi ruptura es haber sido enfermo.

Este machismo me tiene frito.

Yo también soy víctima de su dolor.

Y de su efecto.

Soy una muestra viva de su existencia.

De la prevalencia de mi obsenidad.

Ante la circunstancias en los que uno mismo se percibe como el acto que distorciona el ser-estar de un ser amado.

Las antípodas de cómo estamos.

La rebelión de nuestra medida de bienestar.

Los controles de contrapeseos en equilibrio.

El equilibro inestable de nuestro ser desatado.

La bestia que vive aquí y que genera esta contradictoria dualidad.

Amar/lastimar.

Lastimo con mi acción. Con mi falta de omisión. Mi ser me delata. Me activa me tumba.

Yo vine aquí a estar así.

Yo soy así.

No estoy alterando el tiempo.

Sino la dimensión que habito.

Y pertenezco a este otro sitio.

Desde donde vengo aquí.

Yo soy de otro sitio.

Y desde esa otra dimensión vuelvo aquí.

Por encontrar la vía de recuperarnos.

Por sabernos necios y obstinados.

Per ser pésimos consejeros.

Por no saber nunca dónde estás.

Por no entender con profundidad dónde estamos el tensa cuerda sobre la que vamos desplegando nuestro acto.

La fe y el amor son casi lo mismo.

Nos vemos envueltos en nimiedades.

Por creer en nuestras verdades sin fisuras.

Yo tengo en nadie más que tí.

Y en nuestro compromiso con vivir.

Con elevarnos mutuamente.

Por la gracia aladas de los dioses de mis lares: Quetzalcoatls de los montes sagrados de donde proviene mi santificada existencia como ser una espacie y comunidad distinta a la que se comulga aquí. Y esto que te digo no tiene que ver con una cosa que me invento yo. Al revés. Es una cosa que viaja a través de mi palabra. La dicción de un Ser Supremo, que me dicta lo que escribo, como co-creando en mi cabeza, lo que ÉLLA y yo reconsideramos. Al darle vuelta a nuestro género. Y tirar para el otro lado. Ahora me falta ser ella. Y volverme yo. Yo ya fui todo lo Él que podría haber sido. Necesito experimentar más allá de lo que mis propias fronteras me repaldan. Messi puede jugar así porque hay leyes que limitan sus jugar. Gracias a esa parte de convención. A los árbitros. Messi sin instituciones no es partido. Ni mundial es lo que es sin los amos que la inventan. Y los que obedientes responden como audiencia. De un simulatro en directo que no creemos. Y que en un momento dado damos alas. Y dejamos volar nuestro hombre alfa etero. Normativamente consciente de las elecciones de closet de su masculinidad incompleta. ¿Dónde están esos hombres?

¿Qué mensajes nos tienen que decir?

Aceptamos de una vez que somos culpables.

Retrocedemos.

Damos un paso atrás.

No es posible revertir el tiempo.

Pero si cambiarle el sentido.

Si todo lo futuro no tiene momento. Vamos hacia atrás para encontrar el complemento.

Mi propuesta está en dirección contraria a lo esperado. Es la vuelta de tuerca de un tema de formato. Es la dirección la que condicciona mi dicción. Y mi dicción, mi literatura, la cabal propuesta de los textos que liberen la humanidad que yo mismo pueda desplegar en el canto alegre de un personaje final de mi novela. Yo mismo ante la presencia eterna en las 9 bibliotecas en las que presenté mi último libro: «Ser entre dos abismos».

Y la siguiente presentación: «Ser nou al Carmel».

Mel i Carmel en el Carmel.

Yo soy un poeta maldito de otra selección.

Nunca fui alguien en quién creer.

Me perdí en la ausencia.

Equivoqué la dosis.

Me fue de bruces.

Recuperé la máscara.

La ilusión perdida de un tiempo perdido.

La clave única de una juventud sin porvenir.

El escrito discreto de un actor mediocre.

Alguien que no aguanta el papel.

La noción de la manipulación de la verdad.

Estar en el sitio en el que ya no hay nada a remendar.

La verdad no importa.

Es la caída del ángel.

Lo que queremos ver es la aflicción.

De la cual yo mismo soy testigo.

Yo fue el que la provocó.

Estar aquí era una inutil búsqueda de un estado compartido de gracia.

No de todo lo contario.

El desface de la voluntad.

Lo contrario al deseo.

El acto del que provoca la contradicción.

Su cruz ensangrentada.

Los lapsos de un final anunciado.

La confirmación de las escrituras.

No poder acabar bien es un augurio.

Algo malo pasará.

El viento denso de nuestra relación.

Las asperezas que nos consumen.

Al loro, que estamso solos.

Yo me siento así seguido.

Y a veces tú también.

Está bien compartir estas penas.

Con pan son menos.

Y con la compañía, porvenir.

El tiempo se acabó.

Ya no hay manera de volverse.

No hay camino más allá para otra elección.

Fui víctima de un tropiezo más que me inflingido.

Tarjeta roja y lesionado.

Mi parte indica la inconveniencia de mi ser.

Estar y ser circunstancia ajena.

No creer que bien o mal.

Es.

No soy Eurasia siendo sólo Europa.

Lo dejar el ego apargado explíquese a un hombre blanco alemán que proviende de unas montañas de Elizondo con sello etereo de las escrituras y la profecía del fuego eterno de un loop infitino que reconvierte en fe en otra dimensión.

No es tan sólo un juego de palabras.

Es un ser; contradecir.

Ser eso otro.

Y volver.

Pero ser aquello.

Y provocar el gesto que se opone al que uno espera.

Y ver qué habita en esa sensación.

Esa pulsión que no es la buscada.

Pero de las antípodas predecir la existencia por contraste.

De un sentido fuera de lo estable.

Por buscar en otro sitio.

En otra ilusión.

Una perversión.

Un pecado aumado.

Como el pescado de Dios que existe en todo el mundo.

Tan rico con limón.

En su sano punto.

Pescadores de hombres.

Pescadoras de mujeres.

Pescando una ilusión.

Una ilusión eterna.

Una nueva fe.

Una construcción y comunión.

Un sentido existencial prematuro.

Un sentido profundo de la cultura familiar.

Una daga en el sentido esperado del desenlace.

Una duda ranable sobre la construcción de los personajes presentes.

Un fin errado.

Una ilusión tapada.

Un coexistir contradictorio.

Un bicho superpoderoso en el sistema.

Un sistema inteligente de respuesta.

Una reacción a nuestra inteción de resolver.

Prescribir un salto.

Y darlo sin premonición.

Lo calculé mal.

Se me fue el elixir a la mierda.

La ilusión de estar en compañía.

Estar atentos a la conexión.

Nunca nada es lo que parece.

Tan sólo contruimos a partir de la sintonía mutua.

Lo que creamos es lo presente.

También este vacio nos reformula.

Y el mal de nuestro concepto.

El mal que me haces.

Lo que entiendo que se genera.

Y la produnda herida que nos deja.

Soy la acción más ineficiente de una sanación.

Un criterio escondido de lo que creíamos representar.

Y un acto mudo de dolor.

Soy un grito que exclama ayuda y no recibe la falacia sobre la que ilumina su caer.

Es un giro de cámaras posibilitado por la infraestrutura creativa de la preproducción exhaustiva del momento. Suficientes indicaciones para todos los ángulos. La capacidad aumentada que cada vez más personas tienen a su disposición. Y qué hacer con la histsoria que ponemos a disponsición de un ejercito de equipos que trabajan por el sentido propio de una ilusión. La tensión de una caída. La apariencia del actor. La verdad mejor contada. La ilusión de una razón. La reflexión ante nosotros mismos. La noción de estar ahí. Las dimensioes paralelas a nuestros mundos demacrados. La constante inestabilidad de nuestra asociación plena a un bienestar que elude nuestra condición. Estar presentes. Sin ser fantasmas. Estar presentes con una ilusión ad-hoc al supuesto momento. Estar atentos al entender. Ser capaces de contruir conjuntamente una obligación a estar. Venir aquí y decirlo así. Con esa parte de ser de otra galaxia. Con la tortura apenas empezando. La confirmación de ausencia de sentido. Percepción en bucle y para atrás.

Yo ayer me fui temprano a dormir. La cosa no tenía sentido aquí.

Estamos todos en hilos pelados en los que alcanzamos mantener el equilibrio inestables.

Somos pájaros de cuidado.

No tenemos perdón de Dios.

Estamos condenados.

Somos escoria.

No hay salvación.

Adios.

Dios.

ALLS