My first story

I’ve written many stories over the years. But I have been keeping them from you. I’ve been hiding behind my mind, just to come up with an excuse not to show up. I’m back here, and I see the world passing by. I feel alone, and somehow, safe. But alert: I also feel quite the opposite. A fraud. A misguided soul. A hasbeen who’s neverbeen. I’ve been just out here selling a sad story for myself that nobody believes. Not even me. That’s why I’m doomed. My worthless effort to confront my fears lay me down gently into the realms of nothing. I’ve acomplished nothing, yet I feel I deserve to have a place. Somewhere. Somehow. I just can’t handle how this could turn out to be a good story. So I keep thinking. So I keep trying. So I keep writing.

Nonetheless, I figure out I have a way out. Just one shot. This one shot is the story that’s going to safe my life. And this one story is the only one that I could tell. The true story I’ve been trying to be honest to. Because nothing else is anymore. And thus I fail in everything else as well. As it soons becomes a fraud. My fraud. Just like I see it. Like a see the fraud around me. And how it evolves and hunts you down. How it’s going to boomerang behind my back once I feel the releif of having thrown that stone at the right deamon. Pum!

I’m knocked down. My life is fear. I can sense it in my spirit-lost. I used to have it. Now I don’t. I told you already. I am not here for help. I am not here for therapy. I’m just here struggling, like the rest. And my story has been seldom told. So why again? Why me? Oh, lord, send me a sign…

Despair. Don’t show it. They’ll know. You are not supposed to be like this. This is dangerous to the system. They will soon come after me. And they’ll take me down. Like any other outlier that sits in the path of the system-dwelling smocks. Dull-faced hero’s of our time. Or jailmasters, or slavetraders. Murderers working for killers. Explotaition of the human kind working within the networks of our current LIFE. The underground connections to the dark forces within. The mafia culture. The moral doublethink that allows guns and drugs to be both the devil and the glory. And yet, we find the excuse to let it all sit in the same sort of frame. Our circus. And we, the agora, exploit the fact that we are not the evil one(s). Or so we think. But some fingers point at your direction. It’s not me. Like that’s a proof of anything. It’s people like you who brought us here. It’s entirely my fault. Now I know. Forgive me. Fellas, I’m the last sin. And I take pride on it; one last time.

I’ve only got one story. I’ve told it a million times. Or that’s what I figure. That’s what I’ve told myself. I have no proof. Just texts, documents, drawings, schemes. Babling. Over and over, the same story I’ve always told. It’s just it I need. Just this one tale. At point I will release the pain. The struggle will finally come to the end. And we shall still believe what surreality stands for in a leap outside yourself. It’s just that quest I’ve lead. And somehow, it’s still my cross. A holy one indeed. I must carry it on. Alas, here we are at last: ALLS.

Quedar fuera de juego

En la sociedad llegas a un punto en el que, tal y como está montado el juego, tu posición te deja a las afueras de la normalidad, excluido. Quizás vivir en la periferia de las reglas establecidas conlleve una doble racionalidad: empujar las fronteras más allá de donde está estipulado el campo de juego, y verificar las andanzas de los que deciden transgredir las reglas: para bien y para mal.

El hecho en sí no debería ser causante de la anulación de nuestra entidad como ciudadanos dentro de un marco legal que asumimos como común. De alguna manera asumimos que el juego limpio es la condición que se establece para que todos podamos participar en las mismas condiciones. Pero resulta que no es así. No es así del todo. Porque el terreno está inclinado y algunos tienen más tracción para ir cuesta arriba, pero lo peor, es que algunos sólo tienen que correr cuesta abajo, y anotar en la portería sur. El equipo de los «Sísifos» continuamente deben pillar su esférica y trasladarla, cual salmón, a contracorriente. Y encima el árbitro, marca las faltas que le apetece ver, ya que de alguna manera los colegiados tienen más afiliación a los que más beneficios otorgan en el lado negro de la sociedad.

Por lo tanto, ¿qué salida podríamos dibujar para un esquema como este? Sin duda, nos han pintado la necesidad de ser una sociedad de mentes puras, ya que los némesis se encuentran en el otro lado de la balanza, dando por el culo. Y puede que sea así. Dar por el culo es un ejercicio de patriotismo, sobre todo, español. No se puede ser sin dar por el culo. Es ontológico. Los españoles continuamente estamos removiendo el foco de nuestra ontología, porque somos culos inquietos, además de gilipollas.

Este tipo de afirmaciones quedarían muy mal si vinieran de un «no español». No es mi caso. Soy español, español, español. Mi pasaporte lo constata. Pero no se flagelen, todavía, que esto apenas comienza. Si les urge darme por el culo, apuntaros a la lista de sodomías y gomorradas por venir, que os aseguro que encontraréis que los 99€ de tarifa plana están más que amortizados. Si es que las mentes infinitesimales tienen un debilidad por el cuerpo sagrado de la imagen consagrada en el espejo. Selfie.

No quedan ya títeres con cabeza en este país. Pero no es momento del desánimo ni el desasosiego. Haremos con nuestros cuerpos inertes lo mismo que en su día hicimos para asumir nuestra transición como pueblo a la antesala de los marcados por la providencia para restituir el orden sagrado de humanidad sin culpa, gloria, o purgatorio.

Un viejo ángel de la guarda que tuvo relación con el ángel caído, siendo buen amigo, supo que había una especie de injusticia en el juicio de Dios Padre. Algo similar, le pareció al mismo Ángel, la mala prensa que se le ha dado a Judas «el elegido» cuando estaba dentro de su papel, acercar a Jesús a la gloria de Dios Padre, por los siglos de los siglos. ALLS.

Los 6 ejes de las dualidades de Golman

El trabajo de un futbolartista tiene todos los matices que caben el un único y gran multiverso particular: el propio. El derecho postpandémico nos otorga al menos ese nivel de libertad: la multiversalidad en su conjunto, pero un único espacio-tiempo para cada individuo, en el que se pueden plantear los principios básicos de un multiverso particular adaptado a nuestra conveniencia. Esta sociedad no sería capaz de aceptar menos que eso. Lo otro, la unidad nacional, la vida eterna, la moral represiva, el sistema heteropatriarcal, la violencia explícita e implicita, el machismo cínico, … ya lo ha vivido en el status quo del que estamos alejándonos.

Pero se mantiene la noción de una unidad particular a la que todos tenemos acceso. El multiverso propio. Es decir, tenemos la noción abierta de lo múltiple, que nos ayuda a conocer los sistemas abiertos y los niveles de libertad, y también, rescatamos la unidad impoluta que se centra en el individuo. En un mismo. Esta vez, transformado por un renovada gracia divina, de la cual formamos parte, y a la que podemos acceder, con la misma facilidad con la que hasta ahora podíamos acceder al diálogo directo con el Dios al que solíamos rezar.

Así que no se asusten. Puede que usted tenga la voluntad de cambiar con este sistema. Pues esa capacidad le será dada. Igualmente, el resto lo podrán hacer. Quizás nos basemos en derechos adquiridos y esas cosas para trazar una línea en el pasado que deseamos rescatar. O quizás esa línea sea la que tracemos todos juntos al dar un salto colectivo cámbrico a un nuevo máximo local al que nuestra emergencia nos porte. Suena bien. Vamos a ello.

Durante varios años he querido simplificar estos proyectos de una manera en la que fueran sistematizados y organizados para que cualquier pueda no tan sólo acceder a ellos, sino que también les permitan transformarse a sí mismos. Y es esta transformación, que viene de las ideas, de los libros, de la creación, la que creo que debemos asumir todos (y con eso me refiero a todas, ojo, pero inclusive si asumo el lenguaje inclusivo feminizado se entenderá que puede ser que sea todo un artificio para colarla, para estar de moda, para no quedar fuera de lo que la masa en su conjunto está consiguiendo. No se azoten, es tan sólo una provocación más, que hago por picar la cresta, pero no por afiliación al lado oscuro de la fueraza. Y quizás en algún momento, el lado oscuro de la fuerza me seducirá y caeré en sus manos. Y en ese momento, saldré de fiesta con lucifer y tomaremos la noche por sorpresa, sin que eso quiera decir que nos tiremos al lío a propagar el mal por doquier sin ton ni son. Nosotros no somos así. Bueno, yo no pongo la mano en el fuego por Lucifer… yo no soy así. Pero nos podemos llegar a entender en según qué coordenadas) ya que a partir de crear nos curamos. Algo más aprendemos al escribir. Algo más sabemos de nosotros mismos cuando trasladamos nuestros pensamientos al papel. Algo más sabemos cuando escribimos nuestras ideas en un ensayo. Algo más sale a relucir en el debate público de este nuevo sistema social emergente. Esa es la idea.

Sin embargo, mi idea es aterrizar la búsqueda expansiva de mis piezas en un esfuerzo sintético de autoorganización, basado en etiquetas que permitan agrupar aquello que comparte elementos comunes. Es un trabajo indispensable de labeling, que resulta que es una de las tareas indispensables para la autoorganización de cualquier sistema complejo.

Se trata de seis ejes duales, es decir, de dualidades que sintentizan la unidad proveniente de dos polos independientes, y que en este ejercicio de creación personal, uno en un nuevo eje. Se trata de crear etiquetas nuevas que no existen en el panorama social, artístico, informacional, con el único objetivo de probar ampliar las fronteras de lo que conocemos a partir de un matrimonio simple entre dos sustantivos. Veámos qué queda de eso.

Los seis ejes de las dualidades de Golman, servidor, son:

  • Artístico-narrativo
  • Futbolístico-documental
  • Táctico-estratégico
  • Social-político
  • Colectivo-emergente
  • Onírico-experimental

Cada una de estas categorías, que por sí misma podría ser un categoría propia, es la base del proyecto creativo performativo que he definido para alinear la persona que soy y aquella que imagino ser. Es decir, el plano de la ficción me permite en este caso asumirme como un personaje que tiene todas estas dimensiones. Y en ese plano, me sirve establecer esta nomenclatura para asociar las piezas que tengan ese tipo de exploraciones, y también, para definir un marco conceptual a partir del cual elaborar una lectura propia de mi surrealidad, y sus antípodas, la realidad. O bien, el mentado status quo.

bty

Golman: fichaje olmeca

El club ha fichado a un futbolartista que rompe con todos los moldes.

Golman llega al club con su carta de libertad, la cual es inalienable, y trae consigo un nuevo contraro social que busca el bienestar colectivo de su comunidad. Sin duda, se trata del fichaje más estrambótico de la temporada.

L’Esportiu local, en un article escrit per la periodista Laia Pau.

La afición no sabía muy bien cómo tomar este último fichaje. Pero como siempre, la reacción dividió al público entre detractores inmediatos que enarbolaron una serie de críticas nada más enterarse de su contratación.

«No es un jugador para nuestra liga. Necesitábamos otra cosa. Un nueve puro. Pero siempre estamos igual. Será una decepción más. Qué le vamos a hacer. Este club está se va… ¿se puede decir mierda en una entrevista?»

Paco Delbar, socio 253

Mientras que otros tenían una visión más abierta a contar con un perfil diferente en la delantera.

«He visto algunos de sus videos de youtube, y creo que puede cuajar. Se trata de un futbolartista, según él. Esto, al menos,… bueno, no sé, me llama la atención. ¿Qué coño es el futbolarte?»

Marcial Domínguez, socio 321.

I literally ran

I was free when running towards the goal. The space where I develop the highest sense of belonging. The true artist must perform in the local scenarios as well as in the greatest theater of dreams. And light will shine on. As only a local boy would be able to unluck. For the greater good: ALLS.

La muerte del futbol

Si el juego tuviera fecha de caducidad quizás al tercer día renacería. No sabemos si el futbol… sí sabemos. El futbol es la nueva religión. No hay nada más grande a nivel global que lo que mueve el futbol como deporte: juego, entretenimiento, afición y negocio. El bucle está demasiado montado como para que venga ahora… un virus, y lo desmonté. No señor, dijo un caballero.

«El futbol es un juego de hombres.» Esta frase se lleva diciendo toda la vida. Hay dos implicaciones en la misma. Una voluntaria y la otra «no tanto». La connotación más honesta tiene que ver con la singularidad de un deporte de contacto en el que en un momento determinado hay que meter la pierna con fuerza. La otra, la «involuntaria» es la acepción de que el futbol sólo existe para ser jugado por hombres. El futbol «de verdad». Ese tufo machista heteropatriarcal en el que hemos sido criados. Casi todos.

¿Cómo? Otra que viene a intentar manchar al futbol con una retórica feminista, dirá nadie. Todos sabemos que es así. Y lo peor: en los vestuarios masculinos se habla de una determinada manera que crea un gregarismo muy antiguo de nuestra biología: hombres hablando de sexo y mujeres. No siempre de manera poética. Ni siquiera elocuente. Es una realidad de nuestro modelo social en crisis. Algunos querrán que no se sepa lo que ahí se dice. O que no se les exponga. Pierde la gracia. Si todos reímos… sigue la fiesta.

Y la cosa queda ahí. Las mujeres saben de lo que hablamos. Ellas mismas deben lidiar con cada uno de esos pequeños machos que habitan en la cabeza del tipo que tienen delante, intentando ligar. El hombre entonces se torna frágil. O subnormal. O lo Weinstein. Pero puede ser mucho peor. Manadesco. Lo fácil es violar. El cuerpo de otra que quiere ser violada por todos los colegas. Un pensamiento que recorre la cabeza de varios subnormales a la vez.

El subnormal machista no se ve a sí mismo así. En su historia familiar todos los hombres de verdad han sido, de alguna manera, violadores. Los momentos de afirmar el machismo en la sociedad colonizadora queda pantente en casi cualquier rincón del mundo desde dónde decidamos estirar de este hilo. Lo digo por intuición. Como si los turistas que van a Bangkok no vinieran de Europa. O de cualquier otro lugar del mundo. El abandono del macho alfa en su decadencia final. Los machos mayores en su clarividencia sin castigo. Violar porque se puede. El negocio está montado. Y uno, capitalista, es tan sólo un consumidor. Con dinero baila el «perro».

Lo cierto es que el inframundo sigue su curso. Y las vidas que se lleva por delante son extraídas de su sueño americano. Los ascensores sociales no bajan hasta estos niveles del lumpen. Y el monstruo de la violencia, escencialmente contra la mujer, no para ahí. La violencia que nos pega a todas. En ese todas estamos todos. Todas>todos. No sé si se entiende. Hay quién se ve afectado por el desdoblamiento de la lengua. Lo considera un acto que corrompe la sagrada lengua española. En realidad esta es muy flexible. Y sería capaz de asumir un giro copernicano. Un salto cámbrico. No importa lo importante que resulte la resistencia. La emergencia se hace su camino. Incluso ante los pilares de la sociedad más solemnes.

La violencia nos pega a todos. Se cuentan más muertos hombres. Las armas matan. ¿Por qué armas? ¿Por qué tantas? ¿Por qué guerras? El comercio de armas mantiene vivo el proceso de impás. La reconstrucción social que viene de la mano de nuestra retórica de la instauración de la democracia. La libertad siempre está en boca de toda guerra. Tiempos mejores. Sólo deje que esta guerra lo solucione. Y siempre hay otra más.

En tiempos de coronavirus… ¿qué guerra sigue en pie? ¿Quiénes no renuncian a su inversión? ¿Cuáles son los boletos que se juegan en la siguiente rifa a la que queremos asistir con un proyecto ganador?

El futbol y la guerra. El futbol y la iglesia. El futbol y la lengua. El futbol y la democracia. El futbol y el arte. Quizás estas cosas no se mezclan. No mezcles, te dicen. Están intentando manchar nuestra diversión con tus alegatos fuera de lugar. La situación no es la que dices. Nuestra sociedad está en otro punto. En otra retórica. Mucho más pura. Mucho más sutil. Estás enmierdando la paella. ¿Quién invitó a hijo de la gran puta que se está meando en el ponche?

Agriar la fiesta no ha sido bien visto. Si la gente se lo pasa bien, no es bienvenido un aguafiestas. Tiene que ver con la sintonía. Y con la capacidad para el debate. Incluso borrachos. Buscapleitos. Verdaderos especialistas. No siempre opacos y perversos. Las mentes más clarividentes son aquellas capaces de saber cuándo ejercer su línea argumental. Depende de la situación y de la necesidad de ese histrionismo. Un descaro no apto para tibiezas. Ya en este punto se ha levantado una muralla. Y la gente se posiciona con uno u otra contendiente. No va de géneros. Ni de clases sociales. Quizás sí de subnormales. Y de un justiciero insolente dispuesto a jugarse la noche por ese momento ineludible. ¡Vamos!

Lo siguiente es un careo entre dos corrientes filosóficas. Dos maneras contrapuestas de ver la vida. Dos fuerzas que se repelen. Electromagnética. Es un tema físico. Pero mejor aún: es un tema oral. Una disputa de caracter figurado. Cada argumento tiene su razón de ser y su contrargumentación. La velocidad es vital para mantener al oponente en ralla. Es un acto de vandalismo a cara descubierta a los pilares de la doctrina del némesis. Lo más parecido a una de esas cosas que hacen los raperos frente a un público frenético que aupa la contienda. Es cultura de la calle. Pero esta vez, en círculos de poder más bien tradicionales. Bares, discotecas, salones de clase.

La vida está en esos debates. Y en la manera de posicionarnos ante dos opciones antagónicas. Como ha sido siempre. Bien/mal. Cielo/Infierno. Derecha/Izquierda. Arriba/abajo. Rico/pobre. Justo/injusto. Legal/ilegal. Público/privado. Comunista/capitalista.

Quizás con esas dualidades tengamos sufiente campo de acción para dibujar todas nuestras afiliaciones. Y no importa cuál elijamos. Nos encontraremos compartimentados en medio de decisiones contradictorias de impulso básicos que no sabremos expresar. Pero en medio de la masa, la nuestra, seremos un canto único a la figuración colectiva de los monjes tiresianos.

Ya nos quedan más ojos.

Ni modo.

La confesión del padrecito de Comala

Finalmente nos encontramos, Pedro Páramo. Me había estado esperando toda la vida. El libro estaba ahí. Juan Rulfo no tiene prisa. Ni yo tampoco. De ahí que no nos hayamos dirigido palabras agrias para redondear nuestra indiferencia mutua. Pero yo sabía que tenía algo pendiente. Que ahí había algo para mí. Y no me equivoqué.

Leyendo una edición de Seix Barral de Obras Maestras de la literatura Contemporánea, de tapa dura, no me atrevo a escribir en sus entrañas. Ni siquiera a doblar sus páginas. Tengo una especie de pudor al leer por primera vez a Rulfo. Y al objeto en sí. Tan bien parido, con esas páginas amarillentas que parecen uno de esos libros de una biblioteca de abogado, que nunca se han leído. O lo contrario, un libro de una bilblioteca pública, novecientas noventa y nueve veces leído. Como una personalidad tan fuerte que su aura impide que nadie se atreva a alterara esa fuerza.

«Todo esto que sucede es por mi culpa -se dijo-. El temor de ofender a quienes me sostienen. Porque ésta es la verdad; ellos me dan mi mantenimiento. De los pobres no consigo nada; las oraciones no llenan el estómago. Así ha sido hasta ahora. Y éstas son las consecuencias. Mi culpa. He traicionado a aquellos que me quieren y que me han dado su fe y me buscan para que yo inteceda por ellos para con Dios. ¿Pero qué han logrado con su fe? ¿La ganancia del cielo? ¿O la purificación de sus almas? Y para qué purifican su alma, si en el último momento… Todavía tengo tengo frente a mis ojos la mira de María Dyada, que vino a pedirme que salvara a su hermana Eduviges:»

Padre Rentería, Pedro Paramo. Juan Rulfo.

No le dio la gana abrirle la puerta a Eduviges por suicida. Todos sus activos se caen. Él, hombre, intermediario de las personas de fe y Dios Padre, dice no. No le perdono ese pecado. El Señor tampoco lo haría. Todo viene a cuenta de la carga moral que lleva encima el padre por haberle concedido la bendición al muerto que violó a su sobrina. No es poca cosa. Se trataba de un reconocido hijo de la chingada, al parecer. Y además le tocaba cerca. Entonces hace lo que hacen muchos padres: dudar de la víctima. Más aún, si se trata de alguien de los que pagan su diezmo. Los pobres no pagan. Son fieles, eso sí. Pero no tienen mucho que dar a la iglesia. Que a su vez, les da lo que puede. Dentro del margen humano de la institución.

Los votos dan un estatus. Hablar con Dios directamente es cosa de los que estudian para ello. Y se preparan para el ministerio del evangelio. Se convierten en los que llevan la palabra de Dios. Y lo repiten al final de cada lectura: palabra de Dios. El libro, la Biblia, está en el centro. Un libro que perdura en el tiempo. Pero también perduran los libros de filosofía griega. Esfuerzos manuales previso a Guttemberg, que industrializa el libro. Antes, pergaminos y códices nos definen las culturas de otras geografías. Otras perspectivas. Más allá de lo divino. Lo social de aquellas sociedades queda relegado a la retórica de las colonizaciones. La cultura superior que aplasta a la inferior. Como si no hubiera habido sincretismo alguno. Si las montañas son lo sagrado, vestimos a la montaña de virgen, y listo. Contamos la historia en retablos. Y las metáforas que interesen de la Biblia se plasman a partir del arte. Los pueblos iniciados, entonces, entran en el camino de la salvación. ¿Qué salvación?

Volvemos a explicar nuestra historia. Ahora con un contexto que incluya el resto de las opiniones. Una vez que te embarcas en nuestro camino, el resto ya no interesan. Todas las religiones exigen exclusividad. Y eso les hace competir por la fe, más allá de los cimientos culturales que hay han ganado con el paso de los siglos. Especialmente las cuatro grandes: cristianismo, judaismo, islam y budismo.

Pensé lo siguiente: necesito una tarta de religiones para visualizar los estados de la naturaleza en términos de creencias globales. Religiones, si adoptamos el calificativo bajo el cual muchas personas deciden definirse como parte de ese colectivo antes de una especie humana mucho más grande, plural y libre, por encima del espacio de a quién creer o no. Creer o no es la diferencia entre un religioso y un ateo. Y puedes tener a dos tipos muy apegados a su perspectiva, lanzando las mejores hipótesis que cada uno de los grupo de interés ha fabricado para sí: para su pespectiva. Únicamente eso importa. El enemigo, señoras, está presente.

Dijo señoras, ¿viste?

El juicio social.

Ya estamos aquí.

Ustedes me van a juzgar a mi.

A mi corresponsabilidad con todo este desmadre.

A quién colgar la letra A roja.

The Scarlett Letter. You know what I mean. Really, we all read the same authors before we leave school. Nobody teaches us to real properly. Until we ramdombly approach the powerful edge of books. More than one. A bible readers reads one book. Not even that often. He/she rather wait for it to come as a surprise on Sunday at noon, to meet the sun. Catholic young boys, in their all boys schools, go to church to actually get to meet a chic, other than her sister. The problem comes with the ones who don’t have sisters. Seriously: this is not profiling. Nor charging the weight on all machos on the shoulders of these few all male childhood experience. Seriously: it’s all here. It’s this way. And I don’t plan to take a step back from my current position, which in fact allows your way of looking at it, which may still be forever the same perspective that you already hold dearest. The thruth. Your own personal truth. Why not you be God? You be HIM?

Only one of these selected group of machos will actually get the grace to be named oficially by the authorities of our assembly to bow upon you the glory of the Almighty Father, as Father shall rule over other possibilities like Mothers taking over. Shouldn’t they? Don’t they already? Oh, God: I’m all confused………

I am only fucking with your mind. You’ll excuse my body belongs to no one, but me. As I am the true bearer of my will, in continuos search for affirmation. Best case scenario I’m at this point affirmatively as I am, there, in the mighty NEW truth, the power of a wonderful place never before been told, as the scripture of a futuristic collective goal to fall into. A thing that comes from the acceptance of one’s incompleteness completenessness. Is a that a thing? Really? I don’t know anymore.

I never closed the door. Only nobody came. I told you it was gone. The world as we knew it. Way back when. It all started by being forced into a group of insolent readers of Friederich Nietzsche with a university teacher some of them already worshiped. Look at what this guy has read. And then you start to read. And play the game. Like a true poet. A true voice. A reader. Oh, man. That’s it. To read: firsth NEW right.

Obligation book culture. We must teach our children to have the level of servitude needed for my business endevours. To be good factory workers. A look inside the Brexit space to evaluate their last 9 months of personal circumstances. We are antagonist of colonial global model. We ought this one talk out loud. Gather around your nine nine team. Behold a public debate like this NEW world has ever seen.

Rules: pick your nine boys and girls to represents your smartest answer to the NEW Commons deal. A deal I’m pushing through in literaure nonesense.

I am a true artcraftman. That’s as much as I am going to plead guilty of. The rest you can come find me at my home. As you know where I live: in Dante Alighieri. Literally.

Ever since I move into Dante my literature has matured. I am a NEW person. I have been transformed already. Do not be afraid. You too can bear this passage. Only, I am here this time to tell you how it went. Nine years ago.

It’s a like of course. It happen in the year 9. That much is true. We can help it. It’s the numerical logic of our time. As a demographic population pyramyd. What else do you need? What else do you want? I am one of those trying to help. I can bring this world to a END. This is the end. And also the beginning.

Are we ready for that?

I believe we are. It’s all in the search. It’s all in the details. It’s all in making sure you can try to reach the sun, like Icarus did.

You get it, right?

Always unsure.

That way feels right.

You doubt your own luck.

You doubt your own priviledge.

You question your happiness.

You dance with lonelyness.

You tickle with death.

You doubt your chances of scoring tonight.

You digg into altered states of consciousness.

Like this.

You allow yourself the passage to the other end.

Welcome.

You notice you don’t feel the discompfort.

This shit ain’t real.

It’s been spinning in my head.

I was keep it locked in.

Purposely.

As if waiting has it’s odds.

And so it’s time to cash in.

Long term investment pays off.

That’s what I please myself to plan for.

I sets me off away from this shit.

Together, this status quo couldn’t be any lamer.

We’ve reached the highest point in the graph.

We are back to demographics.

And I feel the responsability to come back.

So my actuarialart Hipocrates Nietzschean pledge forced me into action: become your superlative being to pursuit the ultimate global NEW system. And design think, whatever that is (by way fuck you all who represent the last trend in your business school teacher theory: chasing a Golman nine dimensions away. So there. I said it. This is it. This is my shit. If you like your stupid series, from whichever outlet you get from, go back to that page. I’ll only keep you glueded to my NEW webpage: double you doblu you dobliu dot golman dot net. Fuck com. FUCKOM.

A NEW city. FUCKOM. The place they went.

At the other edge of duality, you are way the fuck away from them fools.

Duality is dearest. Religion takes a hike.

Science rules. The minds of the collective free souls. We are gathered here today to aknowledge the edge of multiversial minds all linked into a single beat: ALLS………

Al revés

Uno

Pasar la noche aquí es mi camino. Que follen a Santiago. Esta es la nueva palabra. Escuchad nuestro último evangelio. Una especie de tercer tiempo de nuestros dos libros sagrados: antiguo testamento y nuevo testamento. Escuchad con atención el NEW testamento.

Dos

Cada personaje del pueblo vuelve a ver a su vecino. Y lo (re)conoce. Le hace un gesto. Un aplauso. O un silbido que cruza el pueblo sabiendo. Sin temor. Como el canto de un pájaro local, que si hubiera querido ser nomás el poeta local habría apostado por el tucán, por primera vez aquí en estas coordenadas. Tan nuestras. Tan bien paridas. Joder, que somos la capital de un valle cojonudo. Que tiene la humildad de saberse bendecido por la astucia de los primeros colonizadores que llegaron a los alrededores, pasando por nuestras montañas sagradas, y llegando, río abajo, a la plaza central de un valle como el nuestro. O como uno del Ajusco. O de Valle de Bravo. Donde yo vi las estrellas. Algo mágico: como esto.

Tres

Tú ya tienes un juicio sesgado del otro. De tu propio vecino.

Cuatro

¿Acaso no es ese el debate?

Cinco

La dualidad entre los ganadores y los malvivientes.

Seis

Mejor mandar en el Infierno que servir en el cielo.

Siete

A nuestra innata estupidez: la proyección de nuestro torpe mal.

Ocho

Sin poder escapar.

Nueve

La que cada uno enarbola.

Diez

Asumir tu subnormalidad superior.

Once

Nuestra propia purga.

Doce

Los nuestros.

Trece

En algún momento nuestra reconciliación será porque abremos domado a los subnormales.


Segunda Parte

Ya cupo. De pronto me supe expresar en Euskera, por primera vez, con toda normalidad. Mi aprendizaje fugaz dejó perplejo a toda la capital. De tal manera, que toda, de una, se transformó. Elizondo pasó a reconfigurarse como NEWELI.

Exactamente, lo que me escuchó decir en el frontón del pueblo fue:

99 hitz hauek euskaraz nola ikasten diren ikasiko dut. Golman Elizondo Pachecoren 99 izango dira, herrira itzuli den azken semea.

Barkatu, istoriora iristen ez den istorioren bat sartzen badut. Golman Elizondo Pacheco naiz eta etxera itzuli naiz.

Gora Aurrera

Esanahi bikoitza duen txantxa da. Kontatuko dizuedan ia bi zentzu ditu, behintzat. Eta bederatzi, gehienez. Nou, nire / gure hiriburu BERRIAn esaten dugun moduan: Barcino berria.

Banekien gure herriak nire zerbitzuak behar zituela eta horregatik itzuli naiz. Utzi zuen familiara itzultzeko. Eta gure istorio guztiak. Horiei zor diegu. Hemen gaude, mila eta bailara horiei esker, naturarekin sinbiosian bizitzen ikasi genuen, haranaren nozioarekin mendian bizi direnekiko errespetua interpretatzen dakitela.


Aukerak dira. Bizitzaren alternatibak. Geure burua berreraikitzeko ematen dituen aukerak eta aukerak ikusteko moduak. Hainbeste eta hain gutxi izan dugun hori, dagoeneko gure familien historian zehar egin dugu: alde egin dutenak eta gelditu direnak.

Ongi etorri gure bi poloen aurkikuntza. Gure dualtasun sakratua: Espainia berria.

Erdialdeko lautadan ez da ulertuko txantxa hau. Ez barre horiek. Izan dezatela zentralitatea. Handiak eta batek grazia du herrialdearen lema gisa. Gurea ez da bakarrik. Eta ezin diete hori kontatu. Horixe da mendia Sierra Nevada dela ulertzen duen batek ez duela inoiz ulertuko. Eta beste ezer ez.

Herri askeek beren burua egunero definitzen dute 99 aldiz. Ez bat gehiago, ez bat gutxiago.

Narrazio berri bat nahi zenuen?

99 tarifak.

Igorri 8 euskal abizen bakarrak, hemendik, gure herri sakratua, ibar guztietako hiriburua, mendi guztien zentralitatea, Elizondok itxaroten du zure existentzia iraunkorraren kontrola berriro ezartzeko, amatxo.

Mae, tuanis guztiak ......... azken hitz horretara arte. Hemen, arrazoi arrazoiren batengatik ez zen ulertzen.

Jaunak, eta jaun bakarrak, herriko bederatzi leku desberdinetan, normalean komunitatean elkartzen baitira espazio publikoko ekitaldi baten aurrean, oraingoan, turroi bat topatzen baitute: Golman Elizondo Pacheco. Zerbitzaria.

Ikusi, haratago nator. Eredu berria bihurtuko denaren beste zentralitate transzendentala da. Azken gizartea. Gizonak matxismatik aske zeuden eta hori ospatzen duten emakumeak, beste maila batzuetan, entzutera soilik dedikatzen dira. Sarbiderik izan gabe.

Gizon gabeko mundu berria.

Atzean uztea erabaki duguna.

Parte del pueblo de NEWELI no sabía cómo tomarse la noticia. No hablaban euskera. No entendían la gracia del nou del poble nou, el tal GOLMAN.

Golman tomó una vez más la palabra. Leyendo directamente desde su enorme libreta espetó:

Eztabaida bat zabaldu zen herriko frontoian. Txanoetako gizonek modu batera pentsatu zuten. Beste mota bateko artikulazioak erretzen zituztenak. Beste baten voyeurrak. Beste baten filosofoak. Stooges beste modu surrealista batean. Futbolariek primeran ulertu zuten. Erreakzionatuenek ez zuten argi ikusi. Intrigatzaileek gehiago ikusi nahi zuten. Ukatzaileek akatsak izan zituzten. Doakoek hitz egiteko eskatu zuten. Jendeak entzuten zion. Dirudienez, bere leinukoa zen. Begira nire ezkutua. Armarria abesti eder hau errezitatzen hasi zen.

Euskalerria BERRIA naiz. Lasai Itzuli naiz. Bakea bilatzeko etorri nintzen hemen soilik berrasmatu ahal izateko. Gure azken maskararen azpian. Beste norbaiten aurpegian. Beste etorkizun bat bereganatzeko aukera ematen digun ero baten ahotsarekin. 999 ziklo gehiago egiteko bide berria. Orduan badugu denbora. Betiko bizitza. Zer doa Heriotza presionatzen ari da. Edo erakutsi nahi duzunean. Eta gu hemen, gure istorio osagarriak idatzi zituzten arbasoen barne bakearekin: hemengoak eta kanpokoak.

Ezezaguna hemengoa da. Gehienak bezala. Hil gaitezen gure zutabe sakratuena. Herri berri baten etorkizun kolektiboa irudikatzen duen dimisioaren alde: NEWELI.

Un muchacho se enfureció aún más al no entender nada de lo que explicaba el nouvingut.

¿Qué ha dicho? Decidme. Muero si alguien no explica lo que no alcanzo a entender. ¿De qué hablaís? ¿En qué lengua habla el extranjero?

Uno de los que fumaba le dijo: se llama Golman, y habla en su propia lengua: ticatalán.

¿Y cómo es que tú le entiendes?

Coño, si es clavao al euskera.

FIN

Mi primera obra en euskera: Golman, papá.

Pasar la noche aquí es mi camino. Que follen a Santiago. Esta es la nueva palabra. Escuchad nuestro último evangelio. Una especie de tercer tiempo de nuestros dos libros sagrados: antiguo testamento y nuevo testamento. Escuchad con atención el NEW testamento.

Yo solo voy aprender a decir estas 99 palabras en euskera. Serán las 99 de Golman Elizondo Pacheco, el último hijo pródigo en volver al pueblo.

Perdonad si me enfilo con una historia que no venga al cuento. Me llamo Golman Elizondo Pacheco, y he vuelto a casa.

Arriba Aurrera.

Es un chiste con doble sentido. Casi todo lo que os voy a contar tiene, al menos, dos sentidos. Y a lo más nueve. Nou, como decimos en mi/nuestra NEW capital: New Barcino.

Sabía que nuestro pueblo requería de mis servicios y por eso he vuelto. Para regresar con la familia que se fue. Y todas nuestras historias. Les estamos en deuda. Somos quienes somos gracias a lo que aquí, en estos montes y estos valles, aprendimos a vivir en simbiosis con la naturaleza, con la noción del valle que sólo los que habitan uno saben interpretar respecto aquellos otros que viven en la montaña.

Son opciones. Alternativas de vida. Maneras de ver la existencia y las posibilidades que nos da para autoreconstruirnos. Eso que nosotros tantas, y tan pocas veces, hemos hecho ya a lo largo de la historia de nuestras familias: las que nos fuimos, y las que nos/os quedastéis.

Bienvenido sea el encontrar de nuestros dos polos. Nuestra dualidad sagrada: New Spain.

En la meseta central este chiste no se va a entender. Ni estas risas. Dejadles ser centralidad. Lo grande y uno tiene su gracia como lema de país. Sólo que no es el nuestro. Y no aguantan que les digan eso. Eso es lo que nunca entenderá alguien que interpreta que la montaña es Sierra Nevada. Y nada más.

Los pueblos libres se autodefinen 99 veces al día. Ni una más, ni una menos.

¿Querías una nueva narrativa?

99 tasas.

Mearos en 8 apellidos vascos porque yo con uno solo, de aquí, nuestro pueblo sagrado, capital de todos los valles, centralidad de todas las montañas, Elizondo les espera para reestablecer el control de tu insípida existencia, hijueputa.

Mae, todo tuanis……… hasta esa última palabra. Acá, por alguna extraña razón no se entendió.

Señores, y sólo señores, en nueve sitios distintos del pueblo, como normalmente se reunen en comunidad ante un evento en el espacio público, en el que esta vez, se topan con un nouvingut: Golman Elizondo Pacheco. Servidor.

Vea, yo vengo de un valle más allá. Es otra centralidad trascendental para lo que vendrá a ser el nuevo modelo. La última sociedad. El despertar de los hombres libres del machismo, y las mujeres que lo celebran, en otros planos, dedicados únicamente a escucharlas a ellas. Sin que ellos tengan acceso.

El mundo nuevo sin machos.

Lo que decidimos dejar atrás.

En algún momento nuestra reconciliación será porque abremos domado a los subnormales.

Los nuestros.

Nuestra propia purga.

Asumir tu subnormalidad superior.

La que cada uno enarbola.

Sin poder escapar.

A nuestra innata estupidez: la proyección de nuestro torpe mal.

Mejor mandar en el Infierno que servir en el cielo.

La dualidad entre los ganadores y los malvivientes.

¿Acaso no es ese el debate?

Tú ya tienes un juicio sesgado del otro. De tu propio vecino.

Cada personaje del pueblo vuelve a ver a su vecino. Y lo (re)conoce. Le hace un gesto. Un aplauso. O un silbido que cruza el pueblo sabiendo. Sin temor. Como el canto de un pájaro local, que si hubiera querido ser nomás el poeta local habría apostado por el tucán, por primera vez aquí en estas coordenadas. Tan nuestras. Tan bien paridas. Joder, que somos la capital de un valle cojonudo. Que tiene la humildad de saberse bendecido por la astucia de los primeros colonizadores que llegaron a los alrededores, pasando por nuestras montañas sagradas, y llegando, río abajo, a la plaza central de un valle como el nuestro. O como uno del Ajusco. O de Valle de Bravo. Donde yo vi las estrellas. Algo mágico: como esto.

Pasar la noche aquí es mi camino. Que follen a Santiago. Esta es la nueva palabra. Escuchad nuestro último evangelio. Una especie de tercer tiempo de nuestros dos libros sagrados: antiguo testamento y nuevo testamento. Escuchad con atención el NEW testamento.