Día 3: Fin; y morí.

Mueres. Líquido. Regreso. Saturación de vías. Ocupación inversa. Sabor a muerte. Gestión del duelo. Partir. Levantar el cadaver. Estas muerto. Adios vida. No hay vuelta atrás. Devuelves. Atajas. Resucistar. Hola.

¿Qué tal?

Aquí sobreviviendo. Literalmente. Las cenas de las fiestas te están matando. Quieren que no vuelvas a ver el sol. Es lo que comes. Es lo que bebes. Es el agua que tomás al llegar a casa según esto que para preparar al cuerpo para la noche. Mucha agua ayuda al suicidio inverso con vótimo. La regresión de ls tiempos a la muerte del abuelo. El primer sentimiento de morir que sientes como real es este. Apesta. Sabe mal. Y te asustas.

A todos nos llega la hora. No ahora. Cuando toca. Y no hay nada que hacer. Y lo sabes. BIen podría ser esta. Bien podría ser así. Si es todo tan absurdo. Venga. No me expliquéis historias. La mía es buena. Y hoy ya no tienen sitio. Ni vida. Ya no soy nada. Un vil recuerdo. De alguien que creció hasta el límite de su propia sombra. Sin descurbir la Nueva América. Hasta ahora. Quizás ya moribundo. Quizás ya loco perdido. Otra vez. En estos términos. Como si los reyes catlólicos siguieran paragando lo que dicen haberme daado. porque las lyees del cortijo siempre han hecho a mi familia más grande. Quién ha vivido mi familia sabe que esta es una situación más bien rristo. Rey. Levantate y resucista. Anda.

Me vuelvo a dormir. Ya no tengo ganas de sñoar. El sueño será truncado otra vez. No podemos reaccionar todos igual. Repetir me hace confiar en ella para recibirla. Pero ls Reyes se han hecho su propia historia. Ya estaban en la sala comiendo. Y tu historia les impresiona poco si les explicas cómo embrular el merdé del cuál tú mismo eres responsable. Si quererte es la excusa para haber quedado. Vernos. Esto nos hace familia. Volvernos a ver. Hablar paja. Como si el gesto de exagerar fuera suficiente para volver. Y volvemos, como una historia de Almodovar. Por ahí bien. Ya lo viví. Y esto es lo universal. La muerte. El día que se presenta en tu cama. El último. Hoy. Aquí.

Adios.

ALLS

Día 3: What do I tell’em?

Something.

 

I have to make something up to save my ass. The last call. The moment of truth. The idea man at the line. What’s on the script? What happens in the scene? Where does that scene lead us? What’s really under the skin of the story? What am I fucking saying? Whe am I kiding? The fight. The scene is empty. Both faces fall in the ground as they start to fight on the floor. Totally different ballgame, says the narrator of the story. I kid from mix background from some inmigrant place. Why wouldn’t dreamers come flying to meet theirselves against the all mighty american dream? I am a dreamer, too. I’ve been tourchured by my incompetence as a writer. I can write a complete story. The end never arrives. I just keep within the part of the narrative that developes in the middle, towards that expected boom and the end of our patients within a closed dark room with seats for people fo gather infront of a film for the first time. They decide to play the game of going to the movies. The way we expectators have a relationship with friends all the way back to the firt time you went with your cousins to watch that one movie that marked your life and your generation of biggest concept family.

 

Family plus.

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Día uno: septiembre al procomún

Dualidad

Mi recorrido es retro. Feedbackloop. Voy y vuelvo. Siempre sobre una misma tradición circular. Quizás por la hipnosis del día que viene terco tras cada noche singular. Domir y vivir, como si dormido no se viviera en el paraiso. La vigilia is overrated.

El sueño, en cambio, demonizado. No se acuerde. Procure no soñar. Ni roncar. No está bien. Elimínelos. Lo vamos a revisar. El control es nuestro Dios, nada nos invadirá.

No puedo apartarme del surrealismo en una gesta como la total. Si se tratara de un último día, qué tendríamos que estar tramando para salvar al distopia futurista que lucha contra el mal en su día d… a no ser, que usted y los suyos, se levanten contra el máximo de los males. Como bichos gigates, hormigas, por ejemplo, con un talante nazi. Como si fuera una historia que no se podría repetir, pese a las señales claras de estar a la vuelta de la esquina. Te cruzar por la calle con una y la quieres aplastar. Te miras a los ojos. Ellas con su violencia extrema y sus afiladas fauces mordedoras. Malditas la odio. Acabo de matar una con una patada certera. Me estaba comiendo el pie mientras escribía aquí un poema en mi cuaderno de autor.

 

Mi oficio es feedbacklooper.

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El nuevo juego

El arte del piropo pachuco

Tendría que ser muy conciso.

Muy preciso.

El nuevo juego debe entenderlo todo el mundo.

Es para todos.

De todos.

Por todos.

Como una obligación: a plegaria.

Usted está avisado. No importa de dónde venga. No me explique sus problemas. Venga llorado y cagado.

E=mc2.

Muchos cojones al cuadrado.

Es la fórmula de Cristobal Colón.

O algo así.

No le solté ninguna historia.

La gente que habla mucho… yo entiendo que les pone nervioso otra persona que habla mucho. Me pasó con rms.

Y me puede pasar con cualquier youtuber que lo pete.

Yo vine aquí a tener la métrica.

A estar presente en la red.

Un sólo canal. 99 capítulos. En 9 días.

No tuvimos suficiente. Quisimos siempre más.

Esos nueve días sólo unos cuántos lo vieron.

Después llegaron los formatos. Los objetos. El arte de coleccionar.

El arte de la lectura.

Los libros.

Mis guías.

Mi próxima asunción.

Todo tiene un límite. Debemos saber marcarlos. Pero también debemos saber transgredirlos. Estamos tocados con la manera en la que no educamos a nuestros hijos. La que utilizamos, vale. Pero la que no llegamos. Esa pica. Y se nota cuando el resto de chicos soplapollas salen por ahí, ya de mayores, a hacer el subnormal por la calle.

Este es el problema de la educación.

Y las relaciones entre mayores.

Más allá del sexo. Más allá del porno. Más allá del sistema.

No es que seamos antisistemas. Planteamos otro lo más lejos posible. Y una fecha de salida. Esta. O la siguiente. Cada día replica una salida. Y nosotros en la nave. Quisimos ser el futuro. Y nos adelantamos al tiempo. Creamos una novela ejemplar multiversal. Quijote nunca se imaginó este molino. Sáncho sí. Y fue jefe. Y se le fue el poder a la cabeza. Pero consiguió el título que le soltaron los nobles. Yo fui loco donde don Quijote escuchaba el son de la playa. Y me bañé en las aguas negras de su locura. Como un iniciado en otro escuadrón.

El juego cambió. También los dioses.

No quedó títere con cabeza.

Mira que había títeres.

Pero nosotros, seres completos, libres, biografías únicas e irrepetibles, nos permitimos ser insolents. Y salvajes. Revolucionarios. Y nos prendimos. Y lo dimos todo. Nos destilaron un guaro nuevo. Y lo bebimos. Elixir de nuevos dioses que se pasearon por la tierra. Y cautivaron al día y a la noche. Nueve días seguidos.

Hoy es tan sólo una muestra circular de una historia que se engancha a sí misma. Tengo todas las claves. O al menos nueve. Y voy a jugar mi partido. Como si los sueños fueron algo más que sueños. Por contradecir a Unamuno. Que también tiene coña. Y me voy de fiesta con Valle Inclán. Y con el y Buñuel me pongo de acuerdo. Dalí está Cadaqués preparando nuestra llegada. La fiesta, esta vez, la organizo yo.

Con permiso señores.

Que dejo aquí aparcada la bicicleta con la que he recorrido el pueblo entero en búsca sagrada de nueve insolentes con los atravesar los límites razonables del pueblo nuevo. Aquí cada noche es sociovergencia. Dos martinis. Y dos mexicanos.

Dos ticatalanes lo miran todo desde fuera.

Nunca el pez en la pecera supo identificar las sombras.

Su ceguera le condenó su felicidad. No su memoria.

Socialmente hemos venido a alterarlo todo. Nos complace la insolencia máxima al poder. Pero la responsabilidad nos lleva a nuestro llamado por resolver el problema de lo que aquí acontece. El más grande. El que más impacto social puede llegar a tener. Y lo vamos a hacer mientras liberamos el tiempo y el espacio. Con un juego surrealista que lo pete en youtube. Y entrar en mercado por la puerta grande. Como si fuera a la monumental y me la abrieran antes del show. Desacralizada la plaza.

El procomún es religión superior a cualquier otra.

Esta es la comunión y el bautizo. Todo queda confirmado. Se asiste a la contemplación del acto del espíritu santo en nuestra cabeza. Tome. Y le dan un manotazo de parte del pastor. Y su conexión divina con Dios hace que se apodere de sí. Y su subidón venga acompañado de música. Y de seducción. Y de la noche en sí que se combina en un juego compartido al más allá. ¿Vamos a la cama? Quiero estar ya ahí. Contigo. Jugar el juego de la seducción que nos queda hasta que nos acabemos de empezar a fundir. En ese sagrado instante. Esa noción del límite penetrado. Por que vos me lo ofreciste. Nos ofrecimos el uno al otro en esta sintonía que nos trajo tras el baile a este deleite sublime. Tu cuerpo me examina. Hacemos el mismo gesto. Aprendemos en cada movimiento. El ritmo se acompasa. No unimos hace tiempo. Estamos arriba desde el momento mismo en que nos deseamos. Llegamos aquí goteando. Y sin morales supimos erotizarnos mutuamente con la aquella gracia primera con la que cautivamos el llegar a la dosis perfecta de tu cadera, caricias, sonrisa y gemido final, aquél gran primer día, en el que nos fundimos tu y yo. El temblor de nuestros cuerpos sigue por dentro mientras el corazón aterriza tras la asunción del espíritu consumado. El sexo es el vehículo de nuestra simetría emocional. Es ese amor. Eso es.

Time is up

I off to meet Frías. I told me we’d meet in the center of Plaça Catalunya.

The new era starts there.

I’ve got to run soon.

But I just stepped up the game. I came in and ruled again. I impossed the game. Only I want to play diferent dimensions. And I’m ready to go. This is it. The time has come.

I go to the nearest baseball field from my house. Walking. And won’t leave until I hit a homerun.

What’s the probability of that happening?

a) 1%
b) 3%
c) 9%
d) 10%
e) 11%
f) 14%
g) 15%
h) 49%
i) 99%

I want to explore i.

That game of words. That’s my art coincidence. We bumped into each other. And here we are.

ALLS

PS Now I remember why I wanted to write so bad.

It’s two argentinean sisters from a good Buenos Aires Family of more or less my age: 44. I was taking a panoram picture that was violently interrupted by the unconsciousness of their disruption upon the local artist. A nobody, really. I crazy man from the Gotic quarter. That bearded bum. We love them all. Who get’s them.

Catalans walk away. A bit scared. Ticatalan stayed. We bond. There’s another division no one is contemplating. Till now.

You are up.

So I step up the plate. On the little mountain don Fernando Valenzuela. El Toro de Chohuaquila. A huevo. Su pinche giribilla me la pela. Fernando se perfila. Mide lo que miden los toros. Levanta su rodilla hasta donde llega, levanta los ojitos al cielo, y zumba. Bat. Swing. ALLS.

ALLS es como el picante para un mexicano: va bien con todo.

Yo me presento, humildemente, desde este rincón: Golman Elizondo Pacheco.

#golmanselección

Apoyame a ir a Rusia 2018. Con el nuevo país: El TICO COMMONS.

Y vamos, maes, de este palo.