Se puponía que debía ser una ese. Pero diay. Los pequeños errores hacen titanes la audica de lo que nadie pidió.
Marica, uno ve Poeta, y se sabe colombiano.
No sólo eso, hueón. Vos sabés que sos el poetucha mediocre sin huevos ese que nunca se ha atrevido a publicar su poesía, primero porque no tiene, segundo porque a nadie le interesa, su palabra es la copia de alguién menos ilustre, que usted lee, y decide plagiar. Así tal cual, sin ton ni son. Ni mucho mucho menos vergüenza… ¿eso qué es?
Yo soy un ticatalàn común. De clase popular, digamos. De la parte baja del pueblo. Pegando a la línea esa que nos separa.
¿SeñoreS? ¿Qué nos hace diferentes?
Ahí la apelación para todo hombre.
No se trata de una utilización torticera y sesgada la palabra que representa el todo (la humanidad en su conjunto, ausente de gènero, o sentido, por el hecho de ser, y además estar, con sus dos palabros NEW diferentes), siendo tan sólo ël (minizculizado). ël,,,,,,,,,
minisculïzado
ël………
Dos h4 juntos es un acto de creación düal.
Bienvenidos a la creación en dos direcciones.
Yo soy el filósofo ticatalán del último surrealismo válido necesario para que todos los demás que nos sintamos apelados a una emergencia colectiva que se va a la chingada, lo antes posible, para ir a parar a las antípodas de este inmundo status quo que apesta y que sin más dilación, unos pocos feedbackloopers y una banda, nos disponemos a actualizar en un multiverso emergente de nueva creación hacia la sostenibilidad holísticas de personas libres de todo pecado, para toda equís, como variable de un sentido colectivo que se agrupa nueve dimensiones más allá de lo que nuestra interacción consciente con el procedimiento colectivo necesario para el entrenamiento dual del tico commons, como visión a nueve años, del devenir de nuestra ecosistemicidad nos de a bien decidir por nuestra cuenta, libres de estos nueve subnormales.
Concurso subnormal
Decida ustéd quiénes son los 9 subnormales que nos ponen más en riesgo al 99,99%.
Leo, Lío, Ney, Chris, Paco, David, Ronï, Uxïo y Golman.
¿Cómo hacemos para delimitar a los 9 grandes subnormales de nuestro día? A nivel: humanidad.
Co-existencia común.
Lo que necesitamos organizar con el algoritmo que vele por nuestra arquitectura exacta. Mi tratado para 9 roles dentro de un sistema social emergente en camino a nueve dimensiones más allá. Con la ayuda de estos 99. Entre 9 y 99.
Between 9&99
That H4 is the brand.
I can make you want to join 99 NEW communities in here.
But they all require a specific commitment. A wanting to be part of the revolution. A change ride. A way and sense to purpose. To purpurt. To Bé. Leap.
Leap
99 trajectories of a leap.
People who witness the 9-11 jumpers changed right there.
We were taken to the trip.
The air while leaping down gravity lane.
A taste of awe.
A bird fly.
A spider down.
A tear drop falling.
Ethernal light.
A falling into a black hole.
momentum memento.
9 NEW names of the band
That’s the name of the band: 9NEW names of the band.
So the band has got nine names.
Not always the same.
It moves along.
It fades away.
It brings about.
It colonizes.
It replaces.
It enables.
It’s imaginable.
It’s desireble.
It’s nine steps away.
ALLS
Voz de comentarista del NODO
La familia tradicional española con sus nueve niveles de roles sociales para la subsistencia entre comunidades de terratenientes de nueve valles traslomitas. Esa familia es de dónde yo vengo. De hace unas generaciones para acá, que si tiro más atrás llego a Adán y Eva y mis tíos abël y caïn.
abelalcine, dijo chino.
El humor oriental no lo entienden algunos de nuestros hermanos originarios que no han salido todavía del primer cascarón. No hay prisa. Cada quien tiene su tiempo. Y debemos acabar de cuajar dentro del primero huevo al que dedicamos nuestro nivel humano de la existencia eterna. Y si el porvernir estuviera aquí. En el gesto que puedo establecer en el avatar que funcione para gracia y divina conveniencia a mi favor, más allá del bien común, que de alguna manera esta garantizado por el tratado de entendimiento posterior a la vejación colectiva qu ehemos sufrido como especie a la raíz de nuestra historia común de violencia generada por nuestros señoros padres de pudredumbre de quien hay esclavizado, abusado, maltratado, violado, asesinado, despojado, despreciado, odiado, violentado, escupido, pateado, borrado, enterrado, acosado, rajado, amenazado,… y 99 palabras más que mujeres blancas y de minorías racializadas libremente reformulan, proponen, reordenan en función de la carga machista que hemos tenido que solapar, por la dejadez de una sociedad que les ha permitido ser absurdamente desigual, racista, clasista, xenófoba y vacia, apegada a un fundamentalismo religioso que los ha acercado cada vez a subirse con más facilidad al carro de apuntar el dedo hacia el otro, al que hay que deshumanizar, por la coherencia de una idología autoritaria fascista que se crece ante el escenario de la persecusión de la violencia instrumentalizada contra todos los demás. El control militar de nuestras mentes. El militarismo al mando. Sin que nadie atrás piense por el bien común. Mientras alguien mantiene al dinero en el pedestal, movido por un sistema automatizado capitalista que está capacitado de seguir extrayendo el beneficio acumulado del terreno desnivelado y sujeto a las reglas de violencia instrumental de los poderes fácticos, de las naciones en la réplica de los imperios, y de la novedad de los nuevos ricos, que emergen como los nerds y subnormales, a los que si les tiras pilas de dinero, harán lo que puedan por estraer toda la humanidad de nuestra estúpida intereacción a través de una comunidad de ánimas sin rumbo, espermatozoildalmente, con la velocidad y la fuerza como motor, en una carrera de ratas en la que tenemos todos los números de perecer.
Es una cuestión de tiempo-espacio.
Por lo tanto, relatividad.
Y un poco de esperanza.
Y claro, suficiente luz a las esquinas de lo que están tramando esos 9 sinvergüenzas.
¿Cómo eligiríamos los 9 sujetos más sinvergüenzas del momento?
¿Qué tanto el otro lado tendría 9 sujetos distintos en su lista? Y muchos de ellos de los nuestros. ¿Qué tal que uno está en esa lista? El teorema de los némesis redunda en ese escenario de posiciones espaciales relativas y en polos opuestos a raíz de entender el valor de la medida de aquellos indicadores que demuestran el progreso dela variable, tras el paso del tiempo y la ejecución colectiva de acciones, resolución de elementos sin resolver, y reconstrucción de consensos colectivos de nueva creación, como motor de aquellos elementos del entrenamiento del sistema de redes neuronales que se ponen a disponsición de la cosa en sí que queremos transformar nosotros, desde la centralidad del interés común del sistema público en su conjunto. De ahí la situación que nos ubica en un contexto de correlación que nos aboca a asumir roles en contextos futuros emergentes que hoy día no existen, pero a diös gracias, podemos co-crear a partir de una progresión compartida de acciones que podemos elaborar en compañía de un número más grande de agentes del cambio dentro del sistema, por ejemplo, nueve de ellos actuando como colectivo durante un journey de 99 hacia la transformación sistémica con un delimitado reto complejo: una necesidad básica no satisfecha que tenga la capacidad de dirigir la transformación tres horizontes más allá, ahí en donde debemos aterrizar, una vez que creemos las circunstancias para que en el primer horizonte y en el segundo, empleemos la noción de la transformación que podemos asumir a partir de una visión transformadora actualizada, subiendo un nivel de complejidad en el diseño de acceleración del estado sostenible de adopción de los procesos, roles y circunstancias del nuevo sistema funcionando en harmonía y dentro de la operativa de un renovado nuevo (NEW) día.
El elemento de las antípodas, y la circunstancia social de la polarización nos viene como anillo al dedo para explorar lo que implicaría levantar el vuelo hacía un dimensión ortogonal a la que podemos dirigirnos independientemente de la polarización de dónde provenga nuestro impulso más puro e irracional. El palpitar que agita mi existir. Las canciones, influencers y memes que molan. Y no lo otros, puag.
Molar o no molar.
Esa es la cuestión.
Y yo no llego a ser ni tan sólo Chespirito. Pero alguna cosa o dos he escrito entre momentos de pura harmonía con el ser interior y el ser exterior de donde proviene el latido que traspasa los niveles de consciencia del otro lado de los velos de Maya que sostiene el panorama común a todos aquellos que venimos de esta particular surrealidad. No obstante, es justo el surrealismo quien nos provee de herramientas, tan fáciles de acceder como las obras de Dalí, a partir de una búsqueda en la red, de una imagenes que son muchas para imaginar, pero con una sola basta, frente a ünö, para establecer un vínculo permanente con aquello otro que está en el más allá. Y desde ahí acceder a otra percepción. Como quien va a Figueres y se transporta nueve dimensiones más allá. Saliendo proyectado por la pieza del maestro. Por la reacción dinámica entre varias de ellas. Halucinaciones de la IA, fuera de control de las jóvenes manos del emprendedor primogénito de la familia que veranea en Cadaquès, y que asiste cual amo a la performance más exclusiva de la surrealidad que los vecinos retroalimentan, con sus ires y venires, sus idas de olla, sus fiestecistas guay, su divagar por las calles, los jijisjajás, la ritmica transfiguración al rito, el ceremonial encuentro en los mundos, de aquí, de allá, del más allä, y de pronto una palabra inundia la experiencia de los que ahí vivimos algo que nunca se había dado, un momento dado, un giro de la ilusión, un cambio de dirección, un sentido opuesto al porvenir, por la dirección en la que ahora todo se revela, y la satisfacción de la reunincia de aquello que se queda atrás, desde esta otra perspectiva. Volver, volver, volver. Y acudir así, sin más allá, al reverso mismo de esta historia. La ortogonalidad de una dirección que tiempo y espacio reconsideran. Como movidos por el estímulo de la emergencia.


