Tengo la sensación de…

…pertenecer a una oculta raza humana.

…estar en medio de la nada.

…perder una oportunidad invaluable.

…temer por mi propia vida.

…no dar el paso adecuado.

…estar inmovil en el lodo.

…no tener nada que aportar.

…no tener nada que decir.

…no poder más.

…asistir a un triste desenlace.

…formar parte de la nada.

…flotar en medio del espacio.

…silenciar las voces en mi mente.

…escuchar la tierra que me llama.

…hablar con otros espectros inmortales.

…leer justo lo que toca.

…leer menos de lo que debería.

…estar perdiendo el tiempo.

…oler una revuelta.

…estar a punto de llegar.

…sonar un poco cursi.

…repetir ideas ya dichas.

…repetirme más que el ajo.

…soñar más de lo debido.

…romper el molde en cada gesto.

…mamarmela continuamente.

…estar en el sitio en el que debo estar.

…sentirme inutil.

…fracasar continuamente otra vez.

…estirar la cuerda hasta el punto de romperse.

…luchar en vano conmigo mismo.

…esperar algo que nunca llega.

…saber que es imposible lo que quiero.

…arruinar la vida de los que quiero.

…no saber seguir por otro camino.

…todas las puertas se me cierran.

…que no hay camino alternativo.

…que es momento de algo nuevo.

…ya pensé lo que hay que hacer.

…ya lo dije alguna vez.

…perder el tren de aquél anhelo.

…no tener más que decir.

…no saber por dónde ir.

…no poder aguantar un día más.

…trascender a mi voluntad de actuar.

…contradecirme en cada paso que doy.

…acumular sin fin.

…escribir como un gesto simple inevitabe.

…desnudarme en cada texto.

…exhibir un estado que me altera.

…asustar con lo que hago.

…no llegar nunca a ningún sitio.

…no saber qué más hacer.

…no tener ningún sentido.

…no valer la pena.

…no escuchar lo sufiente.

…haberlo oido todo.

…no contender a nada más.

…estar en buen camino.

…estar errado.

…estar aburriendo.

…estar perdiendo.

…estar muriendo.

…estar viviendo.

…estar aislado.

…estar solo.

…estar aquí.

…estar atento.

…estar contento.

…estar consciente.

…estar presente.

…estar ausente.

…estar de vuelta.

…estar en paz.

…estar de más.

…tocar los huevos.

…aburrir con mis discursos.

…repeler a quién un día creyó en mí.

…no saber por donde ir.

…no buscar nada más.

…no tener necesidad.

…no tener validez.

…no poder participar.

…no tener control.

…poder marcar el gol.

…ser pieza clave para el título.

…pertenecer a la revolución.

…saber que es sueño.

…que esto es una ilusión.

…que la ficción es el camino.

…que nosotros somos el destino.

…no hay más allá a dónde ir.

…tan sólo hay que mirarnos al espejo.

…y respirar una vez más sin darnos cuenta.

…mirar adentro de mi cuerpo.

…sentir mis latidos atentamente.

…seguir el camino de mi destino.

…volver al sitio del que partí.

…nacer tras un parto natural.

…respirar por primera vez en la placenta.

…latir sin más.

…sentir la vida.

…sentir el ser.

…sentirme bien.

…escuchar a Dios.

…referirme a Adorno.

…volver atrás.

…fallar de nuevo.

…estar listo.

…volver al centro del campo.

…conseguirlo la próxima vez.

…estar atento al rival.

…saber que esta es la ocasión.

…fintar aquí que voy allá.

…estar de cara a portería.

…tener opciones de marcar.

…voy a ganar este último duelo.

…haber marcado un gol.

…sentir el grito de un estadio.

…fundirme en un todo pleno de gloria.

…ser euforia en un abrazo.

…no necesitar nada más.

…estar aquí tiene sentido.

…presente ante el ritual.

…necesitar el rival que nos contiende.

…aspirar un aire libre de violencia.

…asumir un tránsito a otro discurso.

…vivir en una trampa cíclica del mal.

…que está a punto de caer.

…estar más cerca de ese punto de no retorno.

…ser optimista en nuestra capacidad de realizar el traslado.

…estar a punto de transgredir la norma.

…tocar los huevos al status quo.

…volar a la chingada.

…marchar lo más lejos del presente.

…unir las voces del presente.

…que la masa anhela otra liturgia.

…que sin un juego nuevo no hay cambio.

…no necesitamos nada del pasado.

…que no pretendo dar lecciones.

…no puedo evitar sentir cierto asco hacía mi mismo.

…negarme el hecho de ser libre.

…no ser por temor a algo que no existe.

…saber lo vulnerables que ya somos.

…no tener salida ni perdón.

…no tener un juicio justo.

…adelantarme a los hechos.

…no querer el camino dibujado por mi voluntad.

…no merecer el privilegio..

…no asumirme en ese rol.

…no saber venderme.

…no poder ser un producto.

…no tener otra salida.

…no tener ni idea.

…no saber hacerlo.

…no querer sufrir.

…sufrir en vano.

…vivir bien y mal al mismo tiempo.

…alimentar las contradicciones de mis actos.

…ir en contra de mis palabras.

…boicotear la salida de mi única salida.

…ser un idiota más en la comedia.

…tener más vergüenza que valor.

…no contar en lo más mínimo.

…tener un cierto halo de duda.

…saber que si ya fui lo que había dicho ser.

…no tener más quecir.

…poder vivir bajo mínimos.

…saber estar en cualquier sitio.

…poder subir cualquier montaña.

…saber surfear la próxima ola.

…volver al sitio justo de mi pasado.

…estar cerrando un círculo repleto de familias.

…ser un legado de valientes seres que vivieron en su tiempo.

…sufrir lo mismo que todo Dios.

…que no hay Dios que se precie de ser el único.

…no tiene sentido estar en comunión con el más allá con antagónicos creyentes de otros mitos.

…ser parte del problema.

…pedir perdón cuando no toca.

…estar meando fuera.

…perderme algo de la película.

…no estar al día con lo que vibra.

…estar conectado con Bob Marley.

…haber vibrado con Morrison en Paris.

…poder bailar un tango en París y no violar a nadie.

…que el macho alfa es una bazofia que no concuerda con la especie.

…que el machismo está latiendo por última vez y pone cara de maldito.

…que el heteropatriarcado no tiene todas las culpas.

…caer mal a todo el mundo.

…saberme sentenciado por algo que yo dije.

…estar en medio de un ridículo debate en torno a algo que me incumbe.

…dejarlo todo por el tedio de una cancelación absoluta del resto de puntos de mi obra.

…no tener obra.

…no tener forma.

…no alcanzar a ser.

…no querer pretender.

…no querer estar.

…no querer sobrar.

…no querer molestar.

…no saber más.

…no poder.

…no ser.

…ser.

…ALLS

Golman Elizondo Pacheco

GOLman es un sitio sagrado más allá del mundo que conocemos hoy día.

Nunca aprendimos muy bien la lección de todas las civilizaciones prehispánicas que dan origen a lo que somos más allá de lo que nos han venido a decir en los libros de historia. Una cosa nos quedó clara a todos: el nombre de la tierra que dió nombre a los olmecas: Olman.

Por ello, mi nacimiento como mito del futbolarte dentro de este nuevo sistema va más allá de una creencia, de una lección, de un culto, o de un performance. Se trata de un rito. Recuperamos pues lo primigenio que nuestros antepasados intuyeron con su vida. Más allá de lo que el desarrollo de nuestros compañeros de las antípodas vinieron a aportar a lo que hoy somos, en sintonía multiversal.

Repetimos todos: ALLS.

My first story

I’ve written many stories over the years. But I have been keeping them from you. I’ve been hiding behind my mind, just to come up with an excuse not to show up. I’m back here, and I see the world passing by. I feel alone, and somehow, safe. But alert: I also feel quite the opposite. A fraud. A misguided soul. A hasbeen who’s neverbeen. I’ve been just out here selling a sad story for myself that nobody believes. Not even me. That’s why I’m doomed. My worthless effort to confront my fears lay me down gently into the realms of nothing. I’ve acomplished nothing, yet I feel I deserve to have a place. Somewhere. Somehow. I just can’t handle how this could turn out to be a good story. So I keep thinking. So I keep trying. So I keep writing.

Nonetheless, I figure out I have a way out. Just one shot. This one shot is the story that’s going to safe my life. And this one story is the only one that I could tell. The true story I’ve been trying to be honest to. Because nothing else is anymore. And thus I fail in everything else as well. As it soons becomes a fraud. My fraud. Just like I see it. Like a see the fraud around me. And how it evolves and hunts you down. How it’s going to boomerang behind my back once I feel the releif of having thrown that stone at the right deamon. Pum!

I’m knocked down. My life is fear. I can sense it in my spirit-lost. I used to have it. Now I don’t. I told you already. I am not here for help. I am not here for therapy. I’m just here struggling, like the rest. And my story has been seldom told. So why again? Why me? Oh, lord, send me a sign…

Despair. Don’t show it. They’ll know. You are not supposed to be like this. This is dangerous to the system. They will soon come after me. And they’ll take me down. Like any other outlier that sits in the path of the system-dwelling smocks. Dull-faced hero’s of our time. Or jailmasters, or slavetraders. Murderers working for killers. Explotaition of the human kind working within the networks of our current LIFE. The underground connections to the dark forces within. The mafia culture. The moral doublethink that allows guns and drugs to be both the devil and the glory. And yet, we find the excuse to let it all sit in the same sort of frame. Our circus. And we, the agora, exploit the fact that we are not the evil one(s). Or so we think. But some fingers point at your direction. It’s not me. Like that’s a proof of anything. It’s people like you who brought us here. It’s entirely my fault. Now I know. Forgive me. Fellas, I’m the last sin. And I take pride on it; one last time.

I’ve only got one story. I’ve told it a million times. Or that’s what I figure. That’s what I’ve told myself. I have no proof. Just texts, documents, drawings, schemes. Babling. Over and over, the same story I’ve always told. It’s just it I need. Just this one tale. At point I will release the pain. The struggle will finally come to the end. And we shall still believe what surreality stands for in a leap outside yourself. It’s just that quest I’ve lead. And somehow, it’s still my cross. A holy one indeed. I must carry it on. Alas, here we are at last: ALLS.

Quedar fuera de juego

En la sociedad llegas a un punto en el que, tal y como está montado el juego, tu posición te deja a las afueras de la normalidad, excluido. Quizás vivir en la periferia de las reglas establecidas conlleve una doble racionalidad: empujar las fronteras más allá de donde está estipulado el campo de juego, y verificar las andanzas de los que deciden transgredir las reglas: para bien y para mal.

El hecho en sí no debería ser causante de la anulación de nuestra entidad como ciudadanos dentro de un marco legal que asumimos como común. De alguna manera asumimos que el juego limpio es la condición que se establece para que todos podamos participar en las mismas condiciones. Pero resulta que no es así. No es así del todo. Porque el terreno está inclinado y algunos tienen más tracción para ir cuesta arriba, pero lo peor, es que algunos sólo tienen que correr cuesta abajo, y anotar en la portería sur. El equipo de los «Sísifos» continuamente deben pillar su esférica y trasladarla, cual salmón, a contracorriente. Y encima el árbitro, marca las faltas que le apetece ver, ya que de alguna manera los colegiados tienen más afiliación a los que más beneficios otorgan en el lado negro de la sociedad.

Por lo tanto, ¿qué salida podríamos dibujar para un esquema como este? Sin duda, nos han pintado la necesidad de ser una sociedad de mentes puras, ya que los némesis se encuentran en el otro lado de la balanza, dando por el culo. Y puede que sea así. Dar por el culo es un ejercicio de patriotismo, sobre todo, español. No se puede ser sin dar por el culo. Es ontológico. Los españoles continuamente estamos removiendo el foco de nuestra ontología, porque somos culos inquietos, además de gilipollas.

Este tipo de afirmaciones quedarían muy mal si vinieran de un «no español». No es mi caso. Soy español, español, español. Mi pasaporte lo constata. Pero no se flagelen, todavía, que esto apenas comienza. Si les urge darme por el culo, apuntaros a la lista de sodomías y gomorradas por venir, que os aseguro que encontraréis que los 99€ de tarifa plana están más que amortizados. Si es que las mentes infinitesimales tienen un debilidad por el cuerpo sagrado de la imagen consagrada en el espejo. Selfie.

No quedan ya títeres con cabeza en este país. Pero no es momento del desánimo ni el desasosiego. Haremos con nuestros cuerpos inertes lo mismo que en su día hicimos para asumir nuestra transición como pueblo a la antesala de los marcados por la providencia para restituir el orden sagrado de humanidad sin culpa, gloria, o purgatorio.

Un viejo ángel de la guarda que tuvo relación con el ángel caído, siendo buen amigo, supo que había una especie de injusticia en el juicio de Dios Padre. Algo similar, le pareció al mismo Ángel, la mala prensa que se le ha dado a Judas «el elegido» cuando estaba dentro de su papel, acercar a Jesús a la gloria de Dios Padre, por los siglos de los siglos. ALLS.

La escritura a partir de la conversación en la pandemia de un poeta chileno en México que saca una novela

Isabel Zapata. Emiliano Monge. Alejando Zambra.

El siguiente texto fue escrito mientras escuchaba el zoom organizado por la librería Gandhi en el que se hablaba del nuevo libro de Alejando Zambra, «Poeta chileno», con la participación de Isabel Zapata y Emiliano Monge.

El mundo de los poetas. El mundo de los narradores. El mundo literario. Pedradas entre narradores y poetas. Familias reconstituidas. Novela nostálgica. La juventud perdida. El pasado. La poesía que se abandona. Biblioteca perdida y reconstituida. Poeta fracasado.

¿Qué es el éxito para un poeta?

¿Qué lector tengo en mente?

Trifulcas entre poetas. Entretenimiento.

Lecturas completas de un libro.

Nostalgia. Me he ido dando cuenta. Lo que más me gusta de la escritura. Olvidarte de lo que estás haciendo. El libro se escribe solo. Reconocer a los personajes. Recuerdo el día que me senté a escribí los poemas del personaje. Corría el riesgo de que los poemas que yo creo que son buenos, son malos, y los buenos, malos. La ficción dentro de la ficción. Entra el poema ficcionado para el personaje menos malo.

¿Cómo es? ¿Qué siente? Escribí la novela muy despacio. La escena literaria local. Soy de ahí. Esos son mis amigos. Esos son mis espacios. Los conocía aunque no existan. Los personajes se parecen a mí. Y a la vez son muy distinto. Los personajes crecen solos. Hay que dejarlos crecer.

Como lector, ese mundo por el que no tengo nostalgia, la tengo todo el tiempo. La lectura nos arrastra a esa perspectiva, la del cronista. La del narrador. La de la novela. El libro nos conduce a sitios en los que nunca hemos estado. Y estamos ahí, en la novela, todo el tiempo.

Camuflar cosas de mi vida. Partir tu vida en dos. Vicente el gran protagonista. Gónzalo lo narra. Quiero escribirlo todo. Es una necesidad. Los poetas, y no los narradores, son los que deben descrubrir los detalles del sentimiento. La distancia entre el poeta y el narrador.

Poesía y prosa. Debate. En contra de la enseñanza de la literatura. Aleja espacios. Se enseña muy mal. La narrativa. La poesía. Como si fueran dos cosas distintas. La novela, el cuento, la novela, en una discusión más general. Un poema se parece a una canción. Una novela toma un ritmo. El ritmo de la novela es importante pero funciona diferente al peoma. El que sabe contar chiste ya saben todo de narratología. No puedes contar el mismo chiste más de una vez. El niño que a los siete años ya lo sabe todo. Se enseña el poema mal. Lo escuchaste, te gustó. Lo vas a volver a escuchar.

Esas páginas en las que se lanza con todo contra el padre, desde el lugar del padrasco. El placer de escuchar una cosa que nos hace feliz. El sujeto. La narrativa está más cerca del mercado. La poesía está mucho más al margen. Mucho más lejos del dinero. Más simbólico.

Chile es un mundo sin FONCA. Chile tiene una calidad muy grande. ¿Qué país tiene mejores poetas? La antipoesía de Nicanor Parra. A los 12 en el colegio estaba Nicolás Parra en el temario. Neruda vs Parra. Titanes del ring. Club de la pelea que todavía funciona. Debes elegir cuál es tu estética. Chile tiene algo especial. El poeta tiene un tema más social. Más que el de los narradores. La fundación para poetas. Menores de 30 años que tengan un taller para trabajar. Buena parte del poeta santiaguino pasa por ahí. Tiene su dinerito y su prestigio. La narrartiva con Bolaño se empezó a mover.

El novelista habla de la poesía con mucha distancia. Yo no leía a los narradores contemporáneos. A los 20 años no me interesaba qué se estaba escribiendo en narrativa. En cambio en poesía sí. Escribir novela es muy de viejo. Todo el rato sentado. La poesía es más como el dibujante de bocetos que decía Baudelair.

Entre poetas se destrozan entre ellos. Nos destrozamos entre ellos. No dejamos que otros se metan. Muy tenaz. Muy alto el contenido. Acá a nadie le interesa Neruda. Nadie le interesa Paz. El mundo editorial: su falsa decisión a qué editorial voy a mandar mi libro. Una parodia. Un apego. El tiempo transcurrido.

Pienso en mis pares, poetas, narradores, familia. Los míos. Hablar con ellos. De sus vidas. Eso es lo que me importan. Hay pasado 20 años. Entiendo que son mi familia. Es un libro sobre Chile escrito en México. Hay varias relaciones que se pueden establecer en la novela con la circunstancia externa de mi personaje. Sentía que escribía en chileno. Es la novela más hablada mía. Escribir en la lengua de cada uno. El narrador en el umbral. A punto de salir. Un narrador de un chileno hablando. Al que más me parezco. Retener a las visitas. No se vayan. Compartamos una historia. Por ahí va. Pieza de la azotea: Chile.

El estallido de Chile. El confinamiento. El encierro de la azotea. Mayor encierro. Un sitio al que ya no se puede ir. Mi hijo aprendió hablar en estos meses. Habla muy mexicano. El chileno que empieza hablar con otro acento. Me está enseñando a hablar. Mi lengua está cambiando. Un extraordinario problema para alguien de 44 años. También había algo de preservar el lenguaje. Sabiendo que voa a cambiar. Todas las palabras se desplazan. Se resignifican. Vivir en la misma lengua con un significado ligeramente distinto. Mi propia forma de hablar se mueve.

Dos momentos fundamentales de la novela. Vicente se convierte en poeta ante sí mismo. La fiesta en la que queda muy claro las formas patriarcales en las que se mueven los narradores y poetas en latinoamérica. Encono, recelo y cariño. Reencuentro en el que la relación se vuelve en padre e hijo. No padrastro. Una familia que uno elige y que contruye a su manera. Va cambiando. Como cambian las familias. Hay una cuestión social. El mito del poeta. Masculino. Binominal. Endogámico. Un componente social. Los poetas son clase baja, media baja. Excepto Huidrobo. ¿Por qué a los 13 años quieres ser poeta? ¿A los 16 años? Experiencias similares de la meritocracia. Mito que tiene que ver con el talento.

En esta familia había alguien como Gabriela Mistral. De la nada. Gana el concurso literario más importante de la época. Los juegos florales. Competencia para poetas hombres para aristócratas. El premio: elegir a la reina de la primavera. Amado Nervo. La repetición de algunos tópicos: la amada incorporea original. Especialista en belleza. Elige ahora la mujer que ocupa el lugar decorativo de ese año. Iba el presidente de la república. Las candidatas. Los poemas que escribían los poetas para la fiesta. Lenguaje modernista. La llegada del presidente. Muy aristócrata. De muy pocas familias santiaguina. Los sonetos de la muerte de Gabriela Mistral. Imágenes violentas y delicadas. Una poesía infinitamente superior que la predominante. Gano Gabriela. Había un poeta que era sobrino de uno de los jurados. No fue a la premiación. Estaba en el público. Su momento de gloria en el que ella no participó. Un mundo tan masculino en el que una mujer lo cambió todo. Escribió mucho para niños. Las rondas de Gabriela Mistral. Una poeta muy potente, muy apelativa. El componente social aspiracional. Es un tema de esa fiesta. Jose Emilio Pacheco, protagonista de un viejo rencor, secuestrado por los poetas pudientes. Justo en los días que se celebraba la fiesta, fines de enero, Pacheco murió.

Jose Emilio Pacheco murió. Que se hable de su muerte. O de su poesía.

La búsqueda o cuestionamiento sobre lo que es la felicidad familiar. Bailar encuerdos juntos. Si alguien nos hubiera visto, eso sería la felicidad. Hablan solos. Hablar con el gato no es hablar solo. Familias felices. Los miembros pueden hablar solos. Nunca sentir que sería mejor estar en otra parte: ser feliz. Las familias felices todas se parecen. La búsqueda constante de la felicidad. Estar donde quiero estar. Muy presente. Una voz en una fogata. Esto es un libro por lo que estamos aquí reunidos. Tuvo el número de páginas suficiente para convertirse en una novela. Alguien habla muy fuerte, tendría que escribirlo en mayúsculas, pero se vería muy mal en el libro. No pasó: soy ficción. Esto no existió. Es un libro.

La división entre los géneros. No tienen demasiada utilidad. El narrador se declara un novelista chileno. En relación con este libro lo soy. Es el único libro mio que sin duda es una novela. La intensidad de las tensiones. Me interesa. Libro de poesía chilena. Libros más raros que el marxismo. Una cosa muy extravagante. Poesía visual. La nueva novela. John Facsimil. Se lee diferente en Chile que fuera. Escribimos esa prueba e intentamos que nos fuera bien. La montaña mágica. En la lectura da igual lo que estás leyendo. No dices: que gran género acabo de leer. ¿Por qué a alguien se le gusta la poesía? Eficacia comunicativa de la poesía. Alguien que se fija en cosas que él también se fija. Ahí hay poesía. Yo también me fijaba en esas cosas. Y alguien escribió en esas imágenes. Esa es la poesía. Es mi novela menos literarias. Las comunidades literarias como grupos humanas. Cualquier agrupación es así. Se atreven a jugar un juego simbólico. Se atreven a construir un sistema autocrítico. La única crítica que me interesa. No disimular el lugar de anunciación.

¿Sigo escribiendo poesía? Escribir es tomar notas. Notas se parecen más a poemas que a un cuento. Estoy más cerca del relato que de la poesía. Fui mejor contando historias que escribiendo poemas. Bonzai. Ideas que tenía que no me llevaba a ningún texto que quisiera escribir. Un libro muy vanguardista. Escribí la superficie de lo que quise hacer. No llego a eso. El mundo muerto del arte y el mundo vivo de la naturaleza. Haber castigado mi propio deseo narrativo. Siempre era bueno para contar historias y para contar chistes. Mis primas siempre me contaron que eran malos mis poemas.

La felicidad. Se vuelve importante a lo largo de la novela. La alegría en general. Hay un frase que se sumaría. La verdadera seriedad es cómica. Esos momentos de felicidad. Atrápela. Los libros. Poeta y narrador. En momentos estoy más de un lado que del otro. La desfiguración del narrador. O su aparición. El primer personaje de una novela. Faxsimil. En esa búsqueda de la felicidad está ese conflicto de si soy poeta o narrador. Instantes atrapados. Momentos de felicidad. Eso es poesía. Esa mezcla no la había pensado así. Esa frase de la felicidad la decía mi abuelita. Ser feliz es querer estar acá, no allá. Asimov: tesis de sabiduría familiar. ¿Dónde quieres estar? ¿Quién quieres ser? En un momento como este todos nos hacemos esta pregunta. Muchos de nosotros estamos donde queremos estar. El hecho de no poder estar en otra parte nos angustia. Que eso no paralice el discurso. Mis poemas eran malos porque quería hablar de lo mismo pero nadie se enteraba. Porque lo ocultaba. En la poema están revelados. Es un truco. La poesía impersonal descriptiva de imágenes muerta que escribes a los 20 años. La imagen de los niños saltando las tumbas como un campo de golf. Un mal poema. No contextualizable. Para mi está relacionado con la perfección. Hablar y relatar tiene que ver con el momento en el que decidí hacerlo. Esa ilegitimidad necesaria. El padrastro elige ser padre y estar en un lugar de valentía. Es un lugar castigado por la sociedad.

Simplificar siempre parece un error. Buena parte de los padrastros son malos. Buena parte de los hombres son malos. Esos temas tienen que ver con discusiones eternas y actuales. Ese hallazgo sufijo. Padrazgo. Siempre ha estado así. Hay una carga del lenguaje que decide el rol del padrastro desde el lenguaje. Se les define. Madrastra. Inventas palabras nuevas. O la resignificas. Te enfrentas con una palabra. Se discute. Hay que hacer algo con la palabra. Eso es poesía.

Ester Viva. Madres afines. Padre afín. Abortos espontáneos. Pérdidas de embarazo. Carga negativa de las palabras. Este es el lenguaje que tenemos y ya está. A la próxima decimos que somos esto. Se vale explorar otras palabra para sustituir a las que no nos valen. La batalla simbólica cuando termina la novela. ¿Qué clase de autoridad tiene Gonzalo? Inventemos otra. Las discusiones sobre el lenguaje inclusivo. Es un debate actual. Enfrentarse a una palabra a golpes. Entender lo que el otro siente. Ser padrastro es una elección contextual. Se enamora de alguien que ya tiene un hijo. Con los niños no se relaciona uno en los mismos términos que con una pareja. No te relaciones con un niño con la intención de que un día los puedas abandonar. La inestabilidad amorosa ya incluye la posiblidad de una ruptura. Con un padrastro hay una custión radical. La vida de cosas cotidianas.

Novelas cortas son brillantes. Concetradas. Son las pregutnas que uno responde mintiendo. Los personajes eran personas que hablaban mucho más que hablaban más que mis otros personajes. Diálogo directo. Las conversaciones en esa dimensión del habla. El narrador también hablaba mucho. Todos hablaban mucho. Todos hablando al mimso tiempo. El libro que quería leer también. Declaración retrospectiva. Lo fui entendiendo sobre la marcha. La primera vez que mostré el manuscrito. Estaba Isabel Zapata en ese grupo. Es una novela que tiene que ver con el final de la novela. Algo que intento comunicar en la escena final de la novela. Las dimensiones del pasado de lo que quería contar, al que llegué en el momento en el que se escribió ese final. Ese momento sin importancia está cargado de importancia. Todo lo que quiero escribir tiene que ver con darle peso a ese momento.

Diálogo con los Detectives Salvajes. Personajes más libres de una épica libresca. Desde Bonsai hay un deseo de contar la forma en la que narras la novela. Soy muy bolañano. Nunca lo relativisiaría. Hay mucha novela de poetas. Marcelo Mellado: noveles en las que escribe mal de los poetas. En la buena/mala literatura está en los best sellers. Es un personaje. Lo exime de algunas cosas que se le piden a otros personajes. De los Detectives Salvajes vi como funcionaba la comunidad. La leí muy pronto. Junto con otros poetas. Me interesó cómo lidiaba yo con eso: que el poeta fuera un personaje. Mucho más que si el personaje fuera un escritor. ¿Son poetas o no? Una cuestión fundamentalista. Lectura al aire libre. Escuchamos a los cinco poetas. Este y este son poetas. Los otros no. Esencia del poeta. Ponerlo en duda; y en práctica. En Chile el mismo diario que escribió crítica literaria. Entrevistar a un poeta. Pero no hablar de su poesía. El tema de la entrevista: cómo está en el encierro. Casi no queda prensa en Chile. Ya no hay suplemento literarios. No se habla de la literatura en esos términos. Entrevista del poeta. Que diga brutalidades. La figura del poeta no es un figura ceremoniosa. Es más un rebelde. Un francotirador. Tampoco es un intelectual. Poetas que escriben crónicas. Cronistas que lo revuelven todo. No es la figura del intelectual. No es Vargas Llosa. Es un lugar más interesante. En Chile se entiende que un poeta es un oficio verosimil. Aunque nadie lee poesía. La figura tiene una legalidad. En Andalucía: este anda de poeta por la vida. En Chile no. Se puede asumir ese rol.

Metaliterarismo. Con Bonsai era muy natural. Eso también me pasó cuando escribí en primera persona. Primera persona: más como poesía que como narrativa. Se puede hablar del monólogo dramático. No se habla de una poesía de no ficción. Si tu lees los poemarios más antiguos. 20 poemas de amor y una… de Neruda. El sujeto que habla cambia de poema en poema. Cambia también la destinataria. Ahí hay ficción. Se manosea la idea de que los poetas no se imaginan nada. Como si todo saliera de la observación.

La conversación. La saludable costumbre de verse desde fuera. Es más importante que estemos hablando, que de lo que estemos hablando. El espacio. La verdadera seriedad es cómica. Para decir cosas lo suficientemente seria hay que recurrir al humor. Y los serios dan risa.

Ahora mismo estoy tomando notas. El encierro nos hacer preguntarnos si hace sentido escribir o no. Escribir es tomar notas. Tema libre, un libro que salió de repente. Facsimil. 2014. Interrumpí todo para escribir: Un poeta chileno. El momento de expansión. En dos años. Tengo muchos libros a medio terminar. El coronavirus me está ganando. Todo lo que he escrito está resignificado.

La palabra paciencia significa otra cosa. La palabra soledad. La palabra familia. La palabra confinamiento. Parte de la angustia es sentir que no tiene sentido lo que uno hace. Escribir hace bien. Es buena terapia. Escribiendo entiendes un poco más. Los escritores saben que entendemos más cuando escribimos que cuando pensamos o hablamos. Nos hace entender desde otro lugar y de una forma distinta. Y eso es importante. Suena muy estúpido: todo lo que está pasando se acerca a lo que la literatura está bombeando desde siempre. Divorcio entre lo colectivo y lo personal. Estamos todos viviendo algo similar. Se parece formalmente. En algunos países no es una decisión. Obligación. Desde Kafka. El incierro es incompatible con la creación. La concentración. La literatura las suele abordar. Es un momento muy espeso. No le podemos poner palabras. Es pesada esa obligación: ¿por qué tengo que hablar de esto? El momento de Chile, de mucha esperanza, que lidiaba con los crímenes de un estado y la autocrítica, discutiendo qué país queremos, momento de catarsis, una cosa política en un sentido muy amplia. Discusión de adultos. De ese momento al encierro obligatorio. Un contraste muy cruel. La gente se siente muy frustrada. Obligado a confiar en la autoridad. Es dos movimientos encontrados. La expectativa. ¿Qué va a pasar? Cuando se pueda protestar de nuevo. Algo tan largo como esto resulta incomprensible.

La gracia es escribir mal. Siempre llegamos tarde. Hay poco tiempo para reflexionar. La escritura. El escritor tipo Vargas Llosa ha hecho mal. Escribir es equivocarse. Echarlo a perder. Ensayo y error. Renegar de un libro. Cambiarlo. Dudar. Es algo que estamos haciendo, obligatoriamente, con angustias.

Gandhi, Alejandro Zambra, Isabel Zapata y Emiliano Monge. Gracias por este diálogo. La nueva informalidad. Interlocusiones verdaderas. Que te lean los que tú lees.

Ya no nos vemos.

Nos veremos.

Aquí la charla:

Revuelta mundial

Los límites del confinamiento no han evitado la emergencia de la revuelta a raíz de la muerte de un hombre negro, Floyd. Olvidé su nombre. No lo recuerdo. Podría ir a buscarlo en la red y lo encontraría en segundos. ¿Gregory? Así como lo olvido yo, lo olvidaremos todos. A no ser que todo cambie a partir de ahora. Las protestas no paran. Y se desborda todo. Aceleradamente. El ritmo de la protesta nos lleva a la furia ante la violencia racista policial. Un policia mató, otra vez, a un hombre negro no violento.

Las calles se llenan de personas indignadas no dispuestas a dar un paso atrás. Se le está frente al mal. Un mal que se describe en función de la violencia sistémica asimilada como normal. Ya no. Chile despertó. Los brasileños tienen delante un potencial dictaor militar populista, y Estados Unidos está destruyendo su democracia con un Jeffrey Epstein en el mando.

Crisis, pandemia, cuarentena. Los momentos más duros del confinamiento. Vacios y silencios del espacio público. La gente se fue a su casa y se quedó ahí. Ante el umbral. Bernat fotografía Madrid vacía. Intervención inmediata del espacio público vacio. Los formatos de intervención colectiva colaborativa. Siempre estoy intentando concertar impulsos a varias manos. Poesía, teatro. Vuela, articula. Sospecho que sea inevitable una cuestión geográfica. Mi nucleo fuerte de arte política. Explicar aquellas cuestiones que sucedieron en mi país. Biografía familiar. Me inquietó. Traiciones. La tesis principal: textos de no ficción o ficción que refuerzan el estigma de los campos de concentración de desaparecidos que aparecieron y que tienen la marca del traidor. Análisis literario y cultural. Algo primero: motor mismo de la escritura: lo que está escrito a la dedicatoria, amigos de la infancia, desde los siete años, o los doce, sufriendo el estigma de sus padres por ser traidores. Lo biográfico no se sinde a un territorio de escritura.

El registro testimonial de los migrantes. Todos los cuerpos articulan ideas. Un cuerpo como caja de resonancia de perspeciones. Como oreja. Cuerpo en contacto con otro. Idea muy bonita que lanzó un grupo, respirar, del Reina Sofía, Isabel de Laberan, escritura somática. La hago mía. Una escritura que parte del síntoma y se articula en palabras.

Ante el umbral. Luis Cernuda. El fantasma de sí mismo. Poema. Jorge Moreno Andrés. Inés Placencia. Con tres heridas yo. Versos escritos por poetas durante la guerra civil. Clemente. Extrañamiento radical del espacio público. Las personas que no tienen casa. Los que tienen que salir a trabajar. Sombras siniestras. Inés; formas tan diferentes de transitar la intimidad del confinamiento. Residencia de mayores. Los espacios solitarios. Los solos. Percepciones amplias.

Un músculo ágil del museo. Proyectos faraónicos de largo plazo. Tiempo. Aquí logramos colectivamente reaccionar muy rápido. Se publicó la primera exposión virtual. Y luego la segunda. Contundencia de una serie de producciones en curso. Ese ojo que espiaba donde nadie podía ver. Se arriesgaban a cruzar las calles vacías. Las experiencias íntimas. Y socializarlas.

Museo situado. Voces situadas. El territorio que se instala. Depredación del territorio de las instituciones culturales. Silvia Federichi. Organizaciones de mujeres de trabajadores domésticas. Patriarcado y feminismo. Programadora museográfica. Reunión para explicar sus condiciones en la cuarentena. Ese sentido de estar aquí. Se vuelve claro y pleno. Haber sido partícipe de esto que ocurrió. Situado. Donna Haddaway. Noción de conocimiento situado. Ubicar una red de colaboración desde marzo del 2018, la muerte de mame, del sindicato mantero, después de correr horas correteado por la policia. Microrebelión del barrio. Dijo basta Lavapiés. Iracundo. Me impresionó mucho que el museo siguió su vida imperturbada. Hermeticidad. Intentar conectar el museo con la vitalidad y la larga historia de autogestión, organización y lucha de proyectos de colectividades migrantes, artísticas que coexisten en este territorio. Museo: punta de lanza como proceso de gentrificación de este barrio. Habitando esta contradicción. Asamblea en la que participan 20 colectivos muy variados. El sindicato nos propuso esta conversación con Silvia Fiderichi y Rafaela Pimentel, la creadora del grupo. Decidieron salir adelante y por la virtualidad se amplió la convocatoria de otros sindicatos, de Honduras, de mujeres afrocolombianas, de Bilbao. Cuatro voceras muy importantes que daban cuenta de diferentes condiciones, contextos y legislaciones en sus países. Noción de cuidados públicos central. ¿Quién cuida a la cuidadora? Las más vulnerables. Han quedado sin trabajo. Expuestas al contagio. No pueden ver a sus familias porque quedan cuidando a sus patrones. Falta de derechos. La idea: internacionalismos de los cuidados y las cuidadoras. Muchas de ellas no se conocen entre sí. Una internacional de cuidadoras.

Un poeta, Dani Selco, estaba en los días previos del estado de alarma en Madrid, para realizar un proyecto nuevo. Producir un extraño tipo de poesía documental. Expresividad poética silenciados. La urgencia hizo que tuviera que regresar a su casa. Un acontencimiento dramático en el barrio. Murió Mohammed Hussein. Intentó conectarse con las urgencias sanitarias. No se pudo hacer entender. Ese problema le evitó ser atendido. Le propuso a Dani reinventar la coproducción del relato desde el distanciamiento. Un librito sobrecogedor. Reunión: lengua o muerte. Dos tipos de experiencias que nos han golpeado durante esta cuarentena. La dificultad de afrontar la muerte cuando no hay duelo. La exposición de cuerpos más expuestos por la precarización del sistema de salud pública. Las dinámicas estructurales de desigualdad que sufren las personas migrantes. Ella vive en Lavapies. El sur global. Territorios que están expuestos a lo precario.

La idea de rearmar el procedimiento a distancia por teléfono surgió de la conversación entre ambos. Intensificamos nuestra amistad entre Buenos Aires y Madrid. Le conté lo que pasaba en Lavapies. De esa conversación cambió. Escuchar. Sentarse. Cada vez que la persona se detiene a pensar cambia de renglón. Se atrevió a hacerlo por teléfono. Ya tenía una conversación iniciada con integrantes de museo situado. Su capacidad de escucha es tan bonita, a pesar de la cuestión técnica, la distancia, el teléfono. Alguien que se comunica de una manera muy preciosa.

Estos dos vectores: la imposibilidad del duelo. Qué hacer con el cuerpo. Para los banbladeshies es muy importante tener un lugar donde enterrar el cuerpo para ir a verlo. La comunidad de blangladesh ha sido muy golpeada con el virus. La dimensión política de la lengua. El libro es tremendamente contundente. Su origen como nación: derecho a hablar su lengua. Los intérpretes para que una persona que no hable bien el español pueda ser bien atendido.

La reivindicación de poder usar la lengua propia. Mediación a través de la lengua. Como eso está ligado a la dificultad de hacer el duelo, cuando la palabra a distancia no se puede encarnar en el cuerpo. La precarización estructural que afecta a comunidades específicas. Mecanismo tan sencillo. Diálogo. Con ella. Con la familia. Con un libro. Ahora se puede consultar en red. Con esa intimidad de la lectura. El valor político y existencial de la palabra.

El libro está en imprenta. Le incomodó más no estár aquí para la salida del libro. Cuando produce el libro lleva una imprenta portatil en su mochila. Ese momento de lectura compartido con la colectividad con quien produjo ese territorio con la comunidad. Es un momento clave del proceso de cada reunión. Dani Seco. Este diferimiento cuando el libro se pueda tocar y leer en una lectura compartida. Ahora está produciendo un audiolibro con personas cuya lengua materna no sea el castellano para darle cuerpo sonoro.

No tener olfato. Anfibia. Revista argentina. Episodio doméstico banal. Humita en el horno. Significaba que tenía los síntomas del coronavirus. Hoy me desperté pensando que perder el olfato era otra consecuencia del encierro. Sin papilas dispuestas al deleite. La enfermerdad te sella el cuerpo. Te extrañas de tu hábitat privado. El espacio que te protege. No puedes conectar con lo doméstico.

Tengo la sensación que el inicio del confinamiento y el comienzo de los síntomas se destaparon cuando me pude volcar a la escritura. La escritura de ese texto me resulta como la capacidad de la invención. En lengua muerte. La capacidad de hacer un ejercicio escriturario. Salir del balbuceo, de ese pantano. Salir: feliz. El texto y el encierro, habla de eso. A mucha gente le tocaron mucho peores cuadros que a mí. Me gustó mucho el ejercicio de respiración. Inspirar con otros. No puedo respirar de John Floyd. No puedo respirar. La frase de aquél que no puede respirar. Lo denuncia. Lo dice. La presión continúa. Y se desencadena la muerte. George. Se llama George. George Floyd.

I can’t breathe. Coinspiración extraña. La gente que no puede respirar por el coronavirus. Y la gente que no puede respirar porque la rodilla de un policia le quita el aliento, hasta matarlo.

La sensación de bloqueo a la hora de escribir. Era improductivo a dar continuidad a la propia forma de escribir previa al cambiar la vida. El problema no se trata de cómo continuar escribiendo. Sino como reinventar la escritora desde las nuesvas condiciones. Es un tema recurrente. Personas que elaboran escritura intelectual, literaria, artísitica. La dificultad tu modo de producción en la pandemia. Una pregunta recurrente estos días en las tertulas de pandemia. Recuerdo que cuando hablamos de eso hace un par de años que no tenía que entrar a pensar en proyecto de largo plazo. Tres, cuatro, cinco, diez años. Gestión cultural. Como diputado. Formatos breves. Textos de no más de cuatro páginas. Intervenciones breves de urgencia. De coyunturas concretas. Textos que respiran de otra manera. Lo he logrado menos que vos. He escrito muy poco. Menos de lo que quisiera. Como extraño mi vida cotidiano. Me siento más cómoda que hablando. Que dando clase. Lo que hacemos acá es un experiencia increible. Le pusimos respirar al grupo de lectura, coinspirar, respirar, grupo de compartir lecturals, proyectos, experiencias. En estos formatos un poco insólitos. Un espacio dentro del trabajo dentro de una institución tan exigente. Formatos experimentales. Este viernes juntamos a una serie de personas que queremos hablar sobre el duelo. Lenguajes artísticos diferentes. No hay formatos, plazos. Las ganas de ponernos a ver qué pasa con esas voces. A ver qué pasa ahí. Respirar de esas otras maneras. Para encontrarle una vuelta a ese mundo que habitamos y que ya no queremos volver a habitar.

El cuerpo, la vibración, los espacios, la escritura desde un registro frágil.

Ana. Se llama Ana. Ana Longoni.

Marcelo.

Gracias a vos.

Escuchen a Ana y a Marcelo.

I literally ran

I was free when running towards the goal. The space where I develop the highest sense of belonging. The true artist must perform in the local scenarios as well as in the greatest theater of dreams. And light will shine on. As only a local boy would be able to unluck. For the greater good: ALLS.

Mi historia mal contada

Érase una vez un gilipollas.

Cualquier español empieza así su último diario. Todos somos gilipollas.

Hay que aceptarlo.

Es duro.

Nadie dijo… gilipollas.

Todos lo sabemos.

Mírate al espejo.

Ahí lo tienes.

GILIPOLLAS.

Uno para ser new spainiard debe asumirse genuinamente como un gilipollas. De esa manera en la que tan sólo el español sabe hacerlo. Spain is diferent.

Pero no se equivoque nadie. Esto no es una parodia. Usted es un gilipollas de pies a cabeza. No me ha malentendido. Entérese. Le voy de cara. Quizás no le parezca lo más educado del mundo, pero siendo usted gilipollas, sabe usted, me suda la polla.

El gilipollas sabe de pollas. Y de pollardadas. Mil. No tiene límite. Puede llevarle 99 pensamientos al día: mi polla. En 66 de esos casos la polla erecta emula a un ideal de dictador que cada español tiene en su mente. Las otras 33 la polla está flácida y no pretende más que seguir estando ahí. Sin más. Sin querer afianzar su heteropatriarcal estructura mental. No corre sangre por mis venas. Soy un autómata mal programado. Casi casi un virus. La complejidad en mi estado de flacidez no es una historia extraordinaria. Ni tan sólo atractiva. Es demasiado insignificante. Cuelga. Chorrea. Como valenciano del Real Madrid. Como las orejas del elefante del rey. Aquél. El que ya no es.

No se ofenda usted. Si gilipollas es, no me dejará mentir. Usted bien sabe que yo le voy de frente. Y esa, y sólo esa, es mi virtud. Todo lo demás: gilipollas.

Lo ves. Te liberas. La liberación del gilipollas.

Esa es la revolución.

Si Marx hubiera entendido esto otro gallo cantaría.

Armando Gallo Pacheco.

Servidor.

ALLS

Necesito mi libro

Mi libro está listo desde hace tiempo. Pero no tengo editor. Ni tengo lectores. Soy un libro que no existe en el mercado. Es decir, un libro fuera del mercado. Un mensaje pendiente de salir. Un mensaje oral. Y si fuera algo así como un wannabejisus?

#wannabejisus

I’ve had better hashtags in my life. Only I’ve never exposed them. Because I was waiting for the right time. And things needed to be in place. And the time wasn’t just rist. At least I didn’t have anything ready. Not the way I was willing to allow it to come into life. My own little Frankenstein.

I write monsters. And novels. And short stories. Sometimes just titles. Complete. Like the monster still there. Better. Heavenly.

I am heveanly.

Francisco can have a say about my whereabouts.

Ligia too.

Fini too.

Adrian too.

Ito too.

Mi tata too.

Edu too.

Harriet too.

Lau too.

So I’m to be judged. They will make the plea. The judges. The lawyers. The witnesses. The defence team. The judicial system. Everything is new. Brand new. In fact, it’s just come out of the mind of the beholder.

We got a chance to be.

We were given hope.

Like that other time.

Remember.

No doubts.

Just one wholy true: alas, ALLS.

My lagging signal

The tracing of my location was unreliable because of the amount of smartphones still signaling my activity from 99 diferent spots on the world as we speak. Governments never liked a real good rebelious mind. They need to keep it in a leash. A close leash. Well in my case I refused.

I had two options. The first, tho lay low. The second one: to take the system down.

I decided to wait for the right time.

And finally it has arrived.

About time.

ALLS