El mítico espacio en el que habito

Estamos bien.

La vida está en el canto del pájaro que cantaba en la jaula.

Nos debemos a las literaturas de nuestros hombres blancos.

Pleitesía al patrón.

Todo ticatalán lo sabe.

Lo aprendemos a los 9.

Esta es nuestra película.

La del poble nou.

El poble 9.

Un poble numeric asimètric imperfecte, d’aquella manera espanyola de grinyolar.

L’idioma és tan transformador que n’hem d’aprendre més. D’idiomes; i del propi.

Inventar un idioma es va convertir en una especie de moda. Us tinc aquí a casa per donar-vos una mica de com aprenem a esdevenir esser humà.

Totes, i tots, heu assolit una calificació máxima: felicitats, ja sou un esser nou ple.

De res home/dona/d’altres

Soc l’autor de tot això. I vos estim.

Sóc el nou del poble nou.

Faig l’ús del nou fastigós.

Com tot lo que esdeveneix popular a la nostra estimada darrera anomenament de la nostra capital. Això, aquí, ho vam decidir naltros. You know, Naltros.

Naltros, la empresa interplanetaria más prestigiosa de los últimos nueve días. La situación hoy es la siguiente. Nos vinimos arriba. De pronto contralmos el devenir de la humanidad. De al menos un 9%.

¿Qué tanto es tantito?

Se trata de una pandemia, amigos.

Cuando digo amigos quiero decir amigas.

Pero porqué no decías amigas en vez de amigos.

A ver.

Di.

ÓRALE PUTO.

Ah, chingá.

¿Me acabas de llamar puto?

Ahora si vas a ver hijo de tus pinches madres.

Putazos varoniles.

La revista para los putos entre 16 y 99 años.

CALL ME NEW HEFNNER

NEWHEF

A new city. If you want to built it here, fine. If you us to built it in China, let go tomorrow.

I’ve got the team ready.

I just need 9 first class tickets.

In 9 days, we deliver.

We come every month.

For the next 9 months.

Or forever.

How does the new system work?

Stick around to first lesson in our master class: New Barcino Policies.

So the night could get longer.

And I could just go on forever.

In the opposite direction.

Away from you.

From this.

The now.

Back.

Like Michael.

With you, tonight, Michael. Please give him a hand.

The live audience, the 99 theater attendancies for the night, at the local theater, one of the nine ones in the city that were visited by the new commers commons. A brand new brand A. A sort of palindrome. You know now what I mean. Wew wouldav made it alot easier than trying to sort the r not arrivitng all the way down to be an n.

Writing.

That was it.

We are all in it.

This new hope.

The deliverance of an alternative system that just goes the fuck away from this status quo. It’s never been easier for me. But I am going to have to pull on the plug. And reduce the system as it must. To end.

To end.

My hit son in youtube.

Will consist of the 9 last seconds of my delivering a peaceful way out to call it quits. To learn to die, dammit. You have got to grow up. I think people somewhere will feel very offended about something I wrote somewhere I dunno when, but way past when. About the beginning of this fake cycle.

Really: we didn’t try.

We didn’t want to see it.

We said nothing.

What do we have really: Jordi Évole and Francisco. What else? Common. We’ve been fed horse shit in pills where both options were brown. Imagine those primaries. Taking over the New América 9 month elections quest. A deliverance of the true significance of our case in the rest of the universities of the NEW System: WEW.

WEW is a ticatalán only word. Unlike ALLS, which is the same words on all nine languages within you own take of this new global language scheme.

Enter: it’s free.

Cause it makes you free.

Let’s start the new day.

And you come along.

Nine days into the deliverance of the entire revolving system around a bird delivered to the heads of the governments of Holland and Germany. The common people from those territories giving the bird to their representatives is true beggining of a new era.

We just needed a crazy enough NEW scriptwritter. Just when Golman shows up… back into your life.

Let’s deliver the opposite.

Come on.

Who’s with me.

I plan to leave.

Things are ready.

I’ve got nine levels of fun to deliver to our collective wellbeing. I’ve left enough room on the other edge to let them have that other narrative of THEIR world. The Antipodes.

Antipodes.

The series.

It took place live.

People, free and slaves, participated.

It beat baptism 99-1.

That was the first numerical rule.

Accept the new order.

I have a plan.

Fuck hope.

Take this shit and smear it in your favorite sex toy.

I can get you from disgust, to saddness, to anger, to fear and to joy. If I tell you the truth I am brainwashing your cells. And there is no antidote. I am bigger than Star Wars. Fuck wars.

The local dinasties from town stand up to the artist from the other end. No one had ever performed in that manner in the local opera house since that unforggetable other Liceu night.

Liceu nights

A new club taking whichever classic party join from my good old Ciutat Vella. Encara el centre d’un Nou Barcino que només existeix en els perimetres de lo que va ser llavors Barcino, la nostra petita loma d’un lloc privilegiat: el turó nou.

La vall. Ningú no pren nota.

Ningú ho veu així.

Jo vaig venir de més enllà de la muntanya. I sabem lo que pobles veins significa al sud. I sabem que al nord sou diferents. I que teniu als vostres representats d’un altre moment historic que considerem com a propi, complementari potser, pero lo que va representar la visió d’un conflicte social que volia que fossin tots d’un pal que possava la violencia del conquerir a l’altra per la via militar. Amb lo que representa per un poble la creació tècnica d’uns exercits competitius, com qui juga al futbolart avui dia.

El primer mort del coronavirus: el futbol.

¿Qué es más importante: un futbolista o una enfermera?

Y nos ponemos a pensar.

Nuestras aficiones nos condicionan.

Tu puedes estar enganchado a los videojuegos, al alcohol, a las drogas, a la noche, a la cocaina, a la violencia, al machismo practicante agravoso voluntarioso y pendenciero, como unos insolentes de chaqueta pastel del Barrio de Salamanca. De toda la vida. Los putos amos. Los que alardean del poder. Y el dinero. Demostrar que eres élite. El juego del éxito. Los mamones en sus antros. La vida nocturna. Todos los que aspiran entrar. Y no entran. Ni de lejos. No huelen lo que pasa ahí. La creación de espacios esclusivos lo suficientemente caros para excluir a las clases poco pudientes. Los probres, vamos. Y se quedan tan anchos. Porque ancha es NEWCAS, antes Castilla.

La apropiación de todas las culturas.

Las ideas vanguardistas de la transformación total.

Ya.

Aquí.

Y saltas.

Le das click a la pantalla.

Es digital.

Una elección a la que puedes acceder.

No es como antes. Cuando veías la tele.

O solo eso.

Ahora te llegan memes.

Muy explicativos.

Y páginas web, güey.

Y en ellas toda la información. Y aplicaciones para todo. Sobre todo comprar. Y ser feliz, pá. Todo está pensado. Sólo que no por gente de tu generación. Ay ya pa, no te ofusques. Ustedes también son lindos. Los amamos. Y además, están en peligro de extinción. Qué sentido tienen hoy los ejercitos.

Ustedes saben que yo vengo de un país muy chiquitico en la parte más angosta de nuestro humilde continente que durante mucho tiempo habitamos los pueblos originarios del continente que ya existía desde hace tantísimos años más que vuestra insuficiente historia representa para que ustedes y nosotros nos vayamos entender en un pacto nuevo. Aquí se está moviendo todo el pedo. Vamos a negociarlo bien. Tenemos que ponernos serios en esto, Pedro.

Yo con Pedro siempre he tenido buena relación. Es un buen chico que juega al baloncesto. Qué puede ser amenzante de un chico universitario de la capital del nuevo reino de New Spain. El país tras el desplome de España.

Todo fue muy rápido. Caimos a una velocidad un 1/9 más lento que la torre sur.

Había que elegir una de las dos.

Un piedra, papel, tijera.

Las relaciones entre el terror y su compañero.

Lo que todo esto representa desde las guerras de Oriente Medio.

La clase de historia.

Péguense a la pantalla muchachos y muchacas.

Aquí van a aprender algo.

El conocimiento verdadero lo veremos en los comentarios.

Cualquier persona de cualquier coordenada del planeta, con la exactitud de un gps de distancia, podría contestar y ofrecer su propuesta de lo que representa la descripción crítica de la sociedad tras las guerras de medio oriente. Nos conviente tratar esto desde pequeños para qu enos desmilitaricemos todas juntas. Como política global. De un nuevo orden. Obvio la cúpulas querrán que no toquemos sus preciadas carteras de inversión. Pero podemos asistir a lo que otros inversores llaman mercados libres de sangre. La corresponsabilidad popular de los juegos de armas y sus dineritos al costado, para arriba y parabajo de zonas de producción capitalista del rubro provedores de las partes componentes del sumatorio de todas las armas de nuestros benefacotres países representados en la OFERTA de esta DEMANDA. Aprovechamos esta clase de historia para meter un poco de nuevas economías circulares iterantes. Ustedes verán cuando se vayan metiendo en los dispositivos y APP desde donde decidan proseguir el programa de formación incluidos en su cuata de socia. Un detalle con el feminismo que no obstante estaba más enfocado en encontrar finalmente la humillación del némesis hasta las últimas condiciones de una última lucha final. La que termina la película. Toda esa tensión entre esos dos bandos. En el minuto 99 se enfila una resolución tan necesaria en toda historia de NEWBROD, el nuevo barrio teatral de otra de las nueve NEW capitals of the Ticataluña nation.

I took time. Rome wasn’t built in one day. Ticataluña is no diferent. It takes 9 days.

The following………


Sant Pau

Morder la mano que me dio de comer.

Tengo miedo de Dios Padre.

No se si puedo permitirme este delirio.

El hospital me salvó la vida y me crucificó.

No tengo la menor duda.

Pero si queréis podes juzgarme como a un loco.

Yo un día fui útil a esta sociedad.

Pero esta sociedad no reconoce el trabajo de un don Nadie.

Uno que viene de fuera.

Uno que vino aquí ilegalmente a trabajar.

Y se quedó.

Y que luego, se quedó sin nada.

Como le ha pasado a tanta gente.

Pero ya no hay margen.

Ya no ha sitio para más como tú.

No en el mercado de trabajo.

No en nuestra red de contactos.

No en nuestro sistema.

¿A qué te crees que estamos jugando?

La paciencia se esfumó.

Y yo me quedé solo.

Aislado conmigo mismo.

No se preocupen.

Estoy loco y bien.

Me supe digerir a pesar de todo.

Y me quedé al margen para ver lo que pasaba.

Y aquí estamos.

La rueda ha dado algunas vueltas.

Y la fortuna, escurridiza, no me ha bendecido.

Maldita suerte.

Ya no eres para mí una ilusión.

Ni tampoco esta cochina sociedad.

Nos convertimos de pronto en lo mismo que desechamos.

Nuestra basura es la metáfora de lo que somos.

Y nos quedan pocos referentes con los que ir a…

… la guerra.

Guerra a guerra sin tregua al que intente…

Los himnos bélicos del heteropatriarcado.

Ya no nos queda más que una revolución que nos contradiga.

Que lo ponga todo en las antípodas.

Lo apuesto todo a eso.

Y creo que ya no estaré sólo en esta apuesta.

Más gente confianda dudando de su porvenir.

Sus certezas de pronto se transforman en mis incertidumbres.

Bienvenidos a mi tereno.

La inestabilidad del ser postpostmoderno.

¿Qué más no quedaba?

Quizás un poema épico que emule a Altazor.

Por pensar en un contexto literario.

En un demonio que me perturbe/salve.

Por saberme parte del problema.

Y también de su resolución.

Como teniendo la llave para su desenlace.

Quizás fatal.

Pero puede que esperanzador.

Todo depende.

Todo está por verse.

La moneda en el aire.

Águila.

Sol.

Águila.

Sol.

Águila.

Sol.

Águila.

Sol.

Y finalmente cae.

De canto.

No puede ser.

Neta.

A estas alguras lo único que faltaba era eso.

Un sistema indefinido.

Una respuesta que se sale de los estados de la naturaleza.

Los que estudiamos actuaría sabemos de estas cosas.

Es nuestra responsabilidad responder con estas variables aleatorias.

Cuando la vida misma se a reconvertido en la esperanza del azar.

En el navegar de las incertidumbres.

En los sistemas dinámicos que nos revelan la apuesta con la manipulación.

Y aún así.

Nada.

Un corte.

La realidad entra por la puerta.

El congreso, a las 12:00 de la noche debate sobre la extensión del estado de alarma.

Me voy al directo a ver lo que dicen.

Me encuentro con la claridad de la parlamentaria de Bildu, que reprocha la comunicación bélica de la crisis sanitaria, lo mismo que la que viene después, Vehi, acaso de Esquerra Republicana, acaso de Junts Per Catalunya. Ambas hacen una intervención en la que piden lo que mucha gente entiende. Y le dice al gobierno que no le lavemos la cara al ejercito español. Que no hay necesidad de ver en medios de comunicación, cada día, a un señor dando partes en los que dicen: «Sin novedad en el frente».

¿Eso dijo?

Cagoendena.

No sabemos dónde estamos.

Otra vez aquí.

En la disputa española interminable.

La eternidad se define en la dualidad española, frente a la otra España, al pie de guerra.

España duele, cuando se es español, español, español.

Pero ahora nos dejamos de hostias y nos planteamos qué hacer.

¿Quién tiene el control?

La izquierda.

Y la clase trabajadora va a trabajar.

El virus se expande.

Por no cortar la economía.

Como se hizo en Wuhan.

Como se hizo, tarde, en Italia.

La vida sigue.

La gestión de la crisis toma a todos por sorpresa.

Que pare el mundo, que yo me bajo.

Hace años me bajé.

Esto no va conmigo.

No es mi responsabilidad.

Ya no tengo.

Ni siquiera tengo trabajo.

Ni red.

Voy camino al vacío.

Una vez más.

Hace no mucho que estaba aquí.

La vida carece de lugar para mí.

Se acaba el sistema que pensábamos idílico.

Ya en 2008 se rompió.

Algunos no quisieron ver.

Recortaron la sanidad pública.

Yo fue el primer recortado de la sanidad española.

Un socialista me cortó la cabeza.

Como a Pau.

La espada es mi símbolo de este martirio.

Y la libreta mi única salida.

Me encuentro parado sobre un balón.

No tengo más escapatoria.

El mundo me traido aquí.

Y una vez más aquí estoy.

Dispuesta a solventar mi condena.

Señorías, permitirme una última cuestión.

Yo no escogí marginarme.

Mi marginación no tiene más que un culpable: status quo.

Y no pretendo aquí hablar con bélicas palabras.

No quiero aludir a venganzas o vendetas.

No me interesa humillar a mi verdugo.

Ni tan sólo morder la mano de la beneficiencia que me da de comer.

No puedo más que dar gracias infinitas.

Por un día más.

Por saber que estoy aquí.

En esta vida sin sentido.

Ante un texto que se revela ante mi.

Como la voz de mi angustia contenida.

No quiero sentirme víctima.

Ni tampoco quiero ser un fantasma más de hotel Transilvania.

Mi reino es de otra dimensión.

Y es ahí a dónde proyecto mi intención.

Esto es algo más que una canción.

Es nomás un himno de redención.

Con el que todas accedemos al poder.

La nota final de una última revolución.

Esta vez sin ejercitos insurgentes.

Ni sangre en las calles.

Más allá de la intención de los de siempre.

Más allá de un delirio de poder.

Más allá de un silbido de la aurora.

Que giro más a nuestra vida.

Un porvenir que se extingue en solitario en un UCI.

Improvisada y montanda por profesionales que asumen un rol.

Más allá de los jefes que miran al mobil mientras la decisión la gestiona otra persona.

Eludiendo su responsabilidad, no por primera ni última vez.

Porque las clases sociales se distinguen entre profesionales.

Y no basta cumplir.

Ni huir.

La realidad se revela superada una vez más.

Tiempos así ya se habían vivido en el Hospital de la Santa Creu.

Pero esto es otro cantar.

Esta el la gloría de Pau.

Como si la paz y Pablo se dieran la mano.

Con la espada que sostiene el símbolo de mi decapitación.

Sin que ello me inhiba a escribir lo que considero necesario.

Por la unión de los pueblos.

Por la humanidad que se despierta ante la noción caduca del trabajo.

Al que no podemos, los que tienen, asistir.

El resto sale a la calle a buscarse la vida.

Pero no hay herramientas para ellos.

Ni deuda que valga.

Los bancos están pendientes de lo que les digan de arriba.

Y las apuestas no cierran.

Las probabilidades no tienen la culpa.

Ni la estadística ni la economía de la incertidumbre.

Evaluamos nuestro porvenir.

Y ya no hay más salida.

Debo salir.

Defender mis viejas tesis.

Y volver a ser quién fui.

Es por eso que estoy aquí.

Para afirmar que siempre sí.

Que mi voz no la silencia nadie.

Que ya no tengo miedo.

Que la salud pública no se toca.

Que el cielo, el purgatorio y el infierno para Dante.

Y a Dios Padre que se lo cargue el demonio.

Ahí tienen ustedes un duelo final.

Algo con lo que culminar la épica de Altazor.

Como un poema sin rimas ni tempo.

Como una epopeya desde la montaña.

Como una voz secundaria desde un barrio obrero.

Como si eso fuera posible.

Como si el deseo fuera capaz.

De revertir la dirección del vector.

Y dar la media vuelta sino temor.

A toparte en Laietana con un gris.

El pueblo vecino de Fuenteovejuna.

Esta vez redefiniendo su cultura Shelbyville.

Cuando en realidad soñabamos con Alphaville.

Ya no queda tiempo.

Ni vida.

Hay que fluir hacia la energía que nos libera.

En el fondo de esa búsqueda que nos postra ante la quimera.

Esa mascota que nos acompaña con su tedio.

Y nos atiza con sus burocracias y su sinrazón.

Atended ahora a otros cretinos.

Abrid las puertas que os ordena el porvenir.

He venido aquí en son de Pau.

Con la venia de mi hermano, Jesús.

Que a todas y a todos manda sus recuerdos.

En comunión con Dios Padre, que es Rey Emérito.

Para que os desvele un giro de fe.

Un efecto boomerang en los dogmas.

Un cataclismo universal de magnitudes Luterianas.

Dios Padre me envia como mensajero familiar de este memo:

Abandonad la fe.

No tiene sentido.

Ni la vida ni yo.

No habrá más juicio final salvo este.

Quedan todos absueltos.

Volved a empezar.

Creed en otro libro sagrado.

Como esté que os traigo aquí.

Cualquiera de mis libretas servirá.

Todos los caminos nos conducen a ALLS.

Porqué no íbamos aa asistir a la comunión final.

La fusión de los tiempos y los espacios.

La teoría unificada de todas las fuerzas.

Porque Dios Padre volvió a escoger a un hijo varón judío.

No le juzguéis porque no sabe lo que hace.

Tengo sed.

Mañana, te prometo que estarás junto a mí.

En el reino de los multiversos complejos.

En el límite del caos.

Asumiéndo la tarea social más relevante:

la liberación del tiempo y el espacio del feedbackloopper.

Mujer, ahí tienes a tu hijo.

Todo está cumplido.

Padre, una vez más, en tus manos encomiendo mi espíritu…

ALLS



Hoy nos habla el Rey

Es un día especial. No todos los días sale el Rey a dirigirle unas palabras a su pueblo. Sus subditos esperamos con ansias saber cuál es rol magistral en esta gran comedia. Los que somos más de Dante sabemos que estamos entre el infierno, el purgatorio y el cielo. En ese orden. Que es donde vamos a ir a parar. A la ruleta. Ese azaroso destino que se nos escapa justo en el último momento, cuando la suerte nos dicta quedarnos en la casilla contigua. No hay premio. Salvo estar aquí.

El rey tiene un rol fundamental en su estructura mental y social. Él está por encima de los demás, y como tal, ejerce una larga responsabilidad que le viene dada, y para la cuál fue preparado más que cualquier otro rey en las historia de los reinos. El reino en el que vivimos es el más antiguo de todos los reinos con los que mantenemos todavía relaciones dinásticas. No es baladí. Ni tan sólo un cuento. Son habas contadas. Como un refranero popular que se tergiversa para encontrar en significado de lo que hay detrás de tanta sabiduría encapsulada en tan pocas redes neuronales reales.

No puedo ser yo quien me indigne de vivir en este reino de fantasía. Aquí la vida me ha enseñado las lecciones más dulces de mi calvario. Finalmente he encontrado la montaña sagrada que me acoje como un hijo más que vino que de otra tierra. Quizás de un exoplaneta en peligro de extición, con una misión de supervivencia superior al que nuestra especie pudiera nunca imaginar. ¡Oh, qué cruz, mi rey, la que vos portas en vuestra espalda!

No os digo esto para levantarnos amotinados frente a lo que consideramos una ilusión de otros manantiales mentales más puros. Se trata tan sólo de un ejercicio de supervivencia en un cuarto de espejos en el que su majestad se extravio de muy pequeño, en una sección del palacio que no debía ser revelada en aquél momento, en aquellas circunstancias, con aquellas compañías. La industria de nuestra estirpe nos inhibe la carnalidad que se le relega al pueblo, por menester de nuestra zafia moral, tan doctrinaria que no la sabemos desvestir. Las curvas del cuerpo de mi amada, ahí, sútiles y escurridizas, como los pasillos del palacio que separan nuestros aposentos.

No es trivial que nuestra cruz sea tan grande. Nuestro Padre así lo quiso. Su doctrina nos ilumina y no ensombrecen sus secretos, que por otra parte, no son míos. ¿Quién soy yo, oh pueblo, para juzgar a quién me dio la vida? ¿Acaso debo ser yo quien le dictamine a Él qué hacer en tales o cuáles circunstancias? ¿Qué acaso yo no soy beneficiario de sus lujurias, sus batallas, sus empresas, su talento, su talante, su gallardía y su abundancia? Sí, señores, lo admito. Yo también he bebido de los elixires heteropatriarcales que riegan mi jardín, todavía, al día de hoy.

Y no me arrepiento. No puedo escapar esta ilusión. No soy digno de otra cosa que la cruz. Por eso aquí la traigo conmigo. Crucificadme, si queréis. Soy todo vuestro para hacer de mi lo que queráis. No tengo más palabra que esta. Haré lo que me pida el pueblo. Y luego el cuerpo. Que ese sí, es mio, e inviolable.

No puedo seguir más allá. No soy adivino. Ignoro lo que nos depara el futuro. Mis artes con el porvenir me impiden abusar de mis privilegios. Yo el futuro lo conozco. Tan sólo algunos, pocos, sabemos vislumbrar lo que desdobla el tiempo y el espacio cuando se revierten. Son artes actuariales que desarrollé una vez entendí que la utilidad no era el sentido de mi porvenir. De ahí, que hoy, sin más, os venga a pedir, un último favor: si de verdad creéis en mí, decidlo, pueblo mío. Este es vuestro momento. Esta mi elección. Este es mi plebiscito surreal.

Alzad vuestra voz, pueblo sagrado, pues este es el momento de nuestra comunión. Levantaos. Salid al balcón a aplaudir, y con una misma voz, uniros ante el poder de vuestra individualidad en medio de nuestro porvenir en comunidad. Cada mano se rige por el hemisferio opuesto que le manda, como un juego de espejos que sólo entendemos ante la fatalidad de un ictus. Somos dos mitades, no por serindipia, sino por diseño. Es por tanto esta dualidad la que nos permite escapar la unicidad, por muy grande que sea. La individualidad nos condena a una cárcel sin salida, salvo si le encontramos una pareja con la que escapar a su tortura. Eh aquí, la costilla de Adán: Eva.

Nada. Que os tenía que contar… pues eso. La idea, básicamente, es esa.

Seguid. Seguid. Vuestros caminos se encontrarán, cada día, con el tormentoso agobio de vuestros demonios. No os deseo los míos. Muy míos. Desde aquí, cada quién que sostenga su vela. O su cruz. Por mi parte, ya me podéis crucificar. Ya no tengo otro lugar al que acudir. A fin de cuentas, mi única noción es serviros de algo, así sea una pequeña distracción de vuestro confinamiento.

Tan sólo podría asumir mi rol, oh majestad, ante tal tribulación: aquello a lo que un bufón de la corte no puede renunciar: vuestra merced, y si me permite, una última ilusión: reír.