I tried to find myself in Google

That’s me: Golman, servidor.
I’ve become a search for the definitive moment in time and space that will reverse the course of the final IT.

It like something bigger than anything else. THE thing. YOU know what I mean. Right. Right.

A question without a question mark would be a debate on English courses on native Literature from mexicans living in their ancient lands. I teach that in local University. I always get 99 online students from this location. That’s how I ended up coming to New América. I didn’t need to actually go. But I wanted to. So I tour the 99 spots in 99 days. Right in election times. I was the old América antiChrist. Finally. We’ve been expecting you. Ever since the firsts callers of the judgement day.

No fear.

Everyone take a sit.

The show will begin shortly.

Please leave your wallets on the fundraising purse that’s going around to collect your free fee.

#freefee

How much are you willing to pay?

That’s been the case.

A case study.

An structural framework.

A piece of art that turns us into a new society.

The final day.

As we march into the place the knights have been wanting to march in for the longest time. Alas, we are here.

A new humanity rising.

That other way.

Leave your shit behind.

You ain’t need it.

It’s going to rock in a new beat.

Writers will write the fantasia land that overcomes the nothing. Like if you were Atreyu. Only this time for real. Or rather: for surreal.

Surreality wins.

As no one predicted.

Till now.

ALLS.

Mi historia mal contada

Érase una vez un gilipollas.

Cualquier español empieza así su último diario. Todos somos gilipollas.

Hay que aceptarlo.

Es duro.

Nadie dijo… gilipollas.

Todos lo sabemos.

Mírate al espejo.

Ahí lo tienes.

GILIPOLLAS.

Uno para ser new spainiard debe asumirse genuinamente como un gilipollas. De esa manera en la que tan sólo el español sabe hacerlo. Spain is diferent.

Pero no se equivoque nadie. Esto no es una parodia. Usted es un gilipollas de pies a cabeza. No me ha malentendido. Entérese. Le voy de cara. Quizás no le parezca lo más educado del mundo, pero siendo usted gilipollas, sabe usted, me suda la polla.

El gilipollas sabe de pollas. Y de pollardadas. Mil. No tiene límite. Puede llevarle 99 pensamientos al día: mi polla. En 66 de esos casos la polla erecta emula a un ideal de dictador que cada español tiene en su mente. Las otras 33 la polla está flácida y no pretende más que seguir estando ahí. Sin más. Sin querer afianzar su heteropatriarcal estructura mental. No corre sangre por mis venas. Soy un autómata mal programado. Casi casi un virus. La complejidad en mi estado de flacidez no es una historia extraordinaria. Ni tan sólo atractiva. Es demasiado insignificante. Cuelga. Chorrea. Como valenciano del Real Madrid. Como las orejas del elefante del rey. Aquél. El que ya no es.

No se ofenda usted. Si gilipollas es, no me dejará mentir. Usted bien sabe que yo le voy de frente. Y esa, y sólo esa, es mi virtud. Todo lo demás: gilipollas.

Lo ves. Te liberas. La liberación del gilipollas.

Esa es la revolución.

Si Marx hubiera entendido esto otro gallo cantaría.

Armando Gallo Pacheco.

Servidor.

ALLS

Surreality status

Once upon a time there was a surreal artist who never showed up. His work was so sublime it elude him. And everyone else. There was no escape. Nor there was any proof. The artist simple didn’t show up. Ever. And that’s how he became know as the greates surrealist artist of his generation.

The complete acomplishment took place within the realms of his mind. The roads from neuronal secondary roads lead to a brilliant display of inconclusive facts. Just chains of letters that competed with a new sequence of zeros and ones. Or double helix patterns. Whatever that stands for. Fuck it, I’am NEW surrealism. Altogether. Megalomaniac impulse to grasp no fruit. No sense. Just sensitivity. Inside a shell. Within yourself.

You’ll never scape this spell. There ain’t no time. As elasticity has taken over adapting to the newest time of relevance. Revelations scatter once again in the mist of the portrait drawn momentarily in his mind. Wait: picture it. Oh, shit, it’s gone. Again. The elusivity is intact. Working like the first day when it encounter the wondering soul. It was love at first sight. Immediate passion. A click; wink.

I thought I was a normal person. But I lied. To myself, at first. So I had to take a hands on posture within my internal quarrell. This could not go on. Selfsabotage is cruel disgrace. And someone, from the inside, has to fight it till the end. So the end showed up. Time was up again. And nobody showed up. The expectators awaited the entrance of the performer. He never showed up. In the 99 minutes that lasted the show. But nobody cared. Surrealism stood up. And blessed the scene. Quietly disturbing every mind.

Nobody clapped at the end of the show. The silence was broken. People exited the main theather of the mind. And the time was liberated from the surreal spell they went to experience. Oh, that was something else, someone said. And people long one another. The vacuity filled their experience and the thrill to share the now; here.

Something worked within surreal terms. The class was dismissed. Everybodies mind was filled with a hole. Everyone did the magic, but it only served the will of the collective soul that bounced around the show above their heads. The place was holly. And sound discrete, yet continiously revolving the magma of the desired dream. Joy was pleased to meet Joyce.

Lovemaking was on everyone’s mind. So why deny that misterious spell. Oh, well. The waters, black, rose up in the basket from the deep currents of the well. Swell. Drink up, it’s a toast to glory. Here; now; then. I’ve come accross your eyes to flow through you once again. Let’s run naked into the sun. As life’s begun again. I can feel it. You/me, no longer: ALLS………

Mi soledad me aparta de ti y me acerca a ALLS

No se le podía entender a Jesús a dónde coño iba con todo esto. La mamá estaba desesperada. A qué nos lleva su mensaje de amor ante tanta incertidumbre en el aire. Mira los romanos pasándose de verga con sus impuestos. No hay derecho. O sí: el suyo. Así qué fácil. Comunistas.

El mundo va muy mal. Todos discuten con sus némesis. Y se encuentran fácilmente ante la dramatizada mirada de odio hacia todos aquellos que desprecias: los otros. Los némesis ocupan ese lugar en tu corazón, pero sobre todo, ocupan ese gran lugar en tu mente. Piensa en un güey del América.

Ahí está todo.

Al pedo.

El futbolarte es así.

Yo simpre digo lo mismo. Que no quiere decir que venga aquí a hacerles de su pendejo. ¿Qué? ¿Quién se creen que soy? ¿Su achichincle? Ahhh, chingá. Pues ¿desde cuándo? ¿O cómo? A ver, dime.

Yo como digo una cosa, digo otra.

Te puedo cantinflear y alburear al mismo tiempo.

Seas tornillo o tuerca.

Y en la pista de baile nos fundimos.

Como esta canción que rola chido.

Como este toquecito que te doy.

Date, musa linda: en verdad eres artista.

Ven, bailemos, tu y yo hasta volver.

Y de pronto, en un instante en la pista de baile nos fusionamos en un ser. Es un gesto único al que sólo accede quien sabe bailar con el alma. No todos tienen el don. Esto es así. No había vacuna para todos. Ni respiradores suficientes. Debemos lidiar con la escacez. De la mejor de las maneras. Como si el poeta fuera voz, y la mujer, la matriarcal esperanza de un tiempo nuevo. Un tiempo NEW. Sin dejar títere con cabeza. ¿Qué parte no se entiende de esa expresión? ¿Acaso vos, títere con cabeza, merecés que la guillotina te salve únicamente a vos? ¿Quién coño te has creido?

El títere DIOS.

La única respuesta que salvaba el pescuezo era esa. Y puto títere va y la suelta ante la incredulidad de los presentes que llenaban eufóricos la plaza real, para asistir por fin a la liberación de todos los credos: la muerte de Dios. Al que descrubrimos títere. Su poder, o su labia, le salvó de la guillotina, que traímos desde París. A nuestra nueva centralidad: la plaça del NEWREI.

NEWKIN.

I hereby present to the people a new kingdom from above the heavens. One holly place, right here, right now: ALLS………

La confesión del padrecito de Comala

Finalmente nos encontramos, Pedro Páramo. Me había estado esperando toda la vida. El libro estaba ahí. Juan Rulfo no tiene prisa. Ni yo tampoco. De ahí que no nos hayamos dirigido palabras agrias para redondear nuestra indiferencia mutua. Pero yo sabía que tenía algo pendiente. Que ahí había algo para mí. Y no me equivoqué.

Leyendo una edición de Seix Barral de Obras Maestras de la literatura Contemporánea, de tapa dura, no me atrevo a escribir en sus entrañas. Ni siquiera a doblar sus páginas. Tengo una especie de pudor al leer por primera vez a Rulfo. Y al objeto en sí. Tan bien parido, con esas páginas amarillentas que parecen uno de esos libros de una biblioteca de abogado, que nunca se han leído. O lo contrario, un libro de una bilblioteca pública, novecientas noventa y nueve veces leído. Como una personalidad tan fuerte que su aura impide que nadie se atreva a alterara esa fuerza.

«Todo esto que sucede es por mi culpa -se dijo-. El temor de ofender a quienes me sostienen. Porque ésta es la verdad; ellos me dan mi mantenimiento. De los pobres no consigo nada; las oraciones no llenan el estómago. Así ha sido hasta ahora. Y éstas son las consecuencias. Mi culpa. He traicionado a aquellos que me quieren y que me han dado su fe y me buscan para que yo inteceda por ellos para con Dios. ¿Pero qué han logrado con su fe? ¿La ganancia del cielo? ¿O la purificación de sus almas? Y para qué purifican su alma, si en el último momento… Todavía tengo tengo frente a mis ojos la mira de María Dyada, que vino a pedirme que salvara a su hermana Eduviges:»

Padre Rentería, Pedro Paramo. Juan Rulfo.

No le dio la gana abrirle la puerta a Eduviges por suicida. Todos sus activos se caen. Él, hombre, intermediario de las personas de fe y Dios Padre, dice no. No le perdono ese pecado. El Señor tampoco lo haría. Todo viene a cuenta de la carga moral que lleva encima el padre por haberle concedido la bendición al muerto que violó a su sobrina. No es poca cosa. Se trataba de un reconocido hijo de la chingada, al parecer. Y además le tocaba cerca. Entonces hace lo que hacen muchos padres: dudar de la víctima. Más aún, si se trata de alguien de los que pagan su diezmo. Los pobres no pagan. Son fieles, eso sí. Pero no tienen mucho que dar a la iglesia. Que a su vez, les da lo que puede. Dentro del margen humano de la institución.

Los votos dan un estatus. Hablar con Dios directamente es cosa de los que estudian para ello. Y se preparan para el ministerio del evangelio. Se convierten en los que llevan la palabra de Dios. Y lo repiten al final de cada lectura: palabra de Dios. El libro, la Biblia, está en el centro. Un libro que perdura en el tiempo. Pero también perduran los libros de filosofía griega. Esfuerzos manuales previso a Guttemberg, que industrializa el libro. Antes, pergaminos y códices nos definen las culturas de otras geografías. Otras perspectivas. Más allá de lo divino. Lo social de aquellas sociedades queda relegado a la retórica de las colonizaciones. La cultura superior que aplasta a la inferior. Como si no hubiera habido sincretismo alguno. Si las montañas son lo sagrado, vestimos a la montaña de virgen, y listo. Contamos la historia en retablos. Y las metáforas que interesen de la Biblia se plasman a partir del arte. Los pueblos iniciados, entonces, entran en el camino de la salvación. ¿Qué salvación?

Volvemos a explicar nuestra historia. Ahora con un contexto que incluya el resto de las opiniones. Una vez que te embarcas en nuestro camino, el resto ya no interesan. Todas las religiones exigen exclusividad. Y eso les hace competir por la fe, más allá de los cimientos culturales que hay han ganado con el paso de los siglos. Especialmente las cuatro grandes: cristianismo, judaismo, islam y budismo.

Pensé lo siguiente: necesito una tarta de religiones para visualizar los estados de la naturaleza en términos de creencias globales. Religiones, si adoptamos el calificativo bajo el cual muchas personas deciden definirse como parte de ese colectivo antes de una especie humana mucho más grande, plural y libre, por encima del espacio de a quién creer o no. Creer o no es la diferencia entre un religioso y un ateo. Y puedes tener a dos tipos muy apegados a su perspectiva, lanzando las mejores hipótesis que cada uno de los grupo de interés ha fabricado para sí: para su pespectiva. Únicamente eso importa. El enemigo, señoras, está presente.

Dijo señoras, ¿viste?

El juicio social.

Ya estamos aquí.

Ustedes me van a juzgar a mi.

A mi corresponsabilidad con todo este desmadre.

A quién colgar la letra A roja.

The Scarlett Letter. You know what I mean. Really, we all read the same authors before we leave school. Nobody teaches us to real properly. Until we ramdombly approach the powerful edge of books. More than one. A bible readers reads one book. Not even that often. He/she rather wait for it to come as a surprise on Sunday at noon, to meet the sun. Catholic young boys, in their all boys schools, go to church to actually get to meet a chic, other than her sister. The problem comes with the ones who don’t have sisters. Seriously: this is not profiling. Nor charging the weight on all machos on the shoulders of these few all male childhood experience. Seriously: it’s all here. It’s this way. And I don’t plan to take a step back from my current position, which in fact allows your way of looking at it, which may still be forever the same perspective that you already hold dearest. The thruth. Your own personal truth. Why not you be God? You be HIM?

Only one of these selected group of machos will actually get the grace to be named oficially by the authorities of our assembly to bow upon you the glory of the Almighty Father, as Father shall rule over other possibilities like Mothers taking over. Shouldn’t they? Don’t they already? Oh, God: I’m all confused………

I am only fucking with your mind. You’ll excuse my body belongs to no one, but me. As I am the true bearer of my will, in continuos search for affirmation. Best case scenario I’m at this point affirmatively as I am, there, in the mighty NEW truth, the power of a wonderful place never before been told, as the scripture of a futuristic collective goal to fall into. A thing that comes from the acceptance of one’s incompleteness completenessness. Is a that a thing? Really? I don’t know anymore.

I never closed the door. Only nobody came. I told you it was gone. The world as we knew it. Way back when. It all started by being forced into a group of insolent readers of Friederich Nietzsche with a university teacher some of them already worshiped. Look at what this guy has read. And then you start to read. And play the game. Like a true poet. A true voice. A reader. Oh, man. That’s it. To read: firsth NEW right.

Obligation book culture. We must teach our children to have the level of servitude needed for my business endevours. To be good factory workers. A look inside the Brexit space to evaluate their last 9 months of personal circumstances. We are antagonist of colonial global model. We ought this one talk out loud. Gather around your nine nine team. Behold a public debate like this NEW world has ever seen.

Rules: pick your nine boys and girls to represents your smartest answer to the NEW Commons deal. A deal I’m pushing through in literaure nonesense.

I am a true artcraftman. That’s as much as I am going to plead guilty of. The rest you can come find me at my home. As you know where I live: in Dante Alighieri. Literally.

Ever since I move into Dante my literature has matured. I am a NEW person. I have been transformed already. Do not be afraid. You too can bear this passage. Only, I am here this time to tell you how it went. Nine years ago.

It’s a like of course. It happen in the year 9. That much is true. We can help it. It’s the numerical logic of our time. As a demographic population pyramyd. What else do you need? What else do you want? I am one of those trying to help. I can bring this world to a END. This is the end. And also the beginning.

Are we ready for that?

I believe we are. It’s all in the search. It’s all in the details. It’s all in making sure you can try to reach the sun, like Icarus did.

You get it, right?

Always unsure.

That way feels right.

You doubt your own luck.

You doubt your own priviledge.

You question your happiness.

You dance with lonelyness.

You tickle with death.

You doubt your chances of scoring tonight.

You digg into altered states of consciousness.

Like this.

You allow yourself the passage to the other end.

Welcome.

You notice you don’t feel the discompfort.

This shit ain’t real.

It’s been spinning in my head.

I was keep it locked in.

Purposely.

As if waiting has it’s odds.

And so it’s time to cash in.

Long term investment pays off.

That’s what I please myself to plan for.

I sets me off away from this shit.

Together, this status quo couldn’t be any lamer.

We’ve reached the highest point in the graph.

We are back to demographics.

And I feel the responsability to come back.

So my actuarialart Hipocrates Nietzschean pledge forced me into action: become your superlative being to pursuit the ultimate global NEW system. And design think, whatever that is (by way fuck you all who represent the last trend in your business school teacher theory: chasing a Golman nine dimensions away. So there. I said it. This is it. This is my shit. If you like your stupid series, from whichever outlet you get from, go back to that page. I’ll only keep you glueded to my NEW webpage: double you doblu you dobliu dot golman dot net. Fuck com. FUCKOM.

A NEW city. FUCKOM. The place they went.

At the other edge of duality, you are way the fuck away from them fools.

Duality is dearest. Religion takes a hike.

Science rules. The minds of the collective free souls. We are gathered here today to aknowledge the edge of multiversial minds all linked into a single beat: ALLS………

El mito euskera

Escribí el siguiente texto en un Google translator que me conectaría el español, mi lengua materna, con el euskera: la lengua proveniente de los orígines en el valle del que proviene la familia de mi padre, don Olman Elizondo Morales. Un señor con solvencia existencial impoluta, como todo el mundo en San Juan de Naranjo sabe dar fé. Al menos los que lo conocen. O han oído hablar de él. O de cualquiera de los Elizondo. Hay al menos 99 historias. 99 personas que podrían dar fe de quiénes somos: personas de bien. Como la madera de los árboles de nuestros bosques. Como la naturaleza en su sitio. La familia de mi tata salió un 9 de octubre de 1866 de Elizondo, llevándose su apellido a nuevos horizontes en las antípodas de nuestro pueblo. A refundar otra ruralidad. Y lo conseguimos. Viajamos en barco, nueve días, hasta llegar a la costa más linda que vuestra puta vida habías imaginado que jamás verían tus ojos. Sentí la brisa del mar en mi cara otra vez, como cuando divisé en lontananza aquella playa bendita, que aún mi corazón palpita con el mismo fulgor de un arrebato de pasión de la transformada Ticataluña.

Ticataluña fue siempre la solución. Y estamos aqui para dar fe. Una fe inmediata. Un nuevo orden de las cosas. Con todos sus bemoles. De pronto nos vimos ante la necesidad de repensarlo todo de NEW. Y diay, salió el pueblo de mi tata como la referencia sobre la cual podemos disponer de un sentido social de la transformación. Algo que les llegue al corazón. Algo que leer que les haga sentir que os habéis corrido. Que no follais, ostias.

Si follar dependiera de nosotros…….. coño……… verga.

No creo oportuno acabar hablando de coños y vergas en una felicitación en la que intento dar a mi padre todo aquello que le puede sugerir una historia digna para reirnos todas juntas. Nomás mi tata y yo representamos al género masculino en nuestras reuniones más íntimas. Esas historias de nuestros andares son las que nos hacen ser lo que somos. En esa intimidad que no queremos ningún malparido venga a profanar. Como la respuesta que nos pide el himno ante dicho uso verbal. Jovialidades de la lengua que nos hacen responder a ciertos textos que hasta ahora nos habían sido negados. Un acto de ocultación en toda regla. De manual. De autoayuda.

Lo cierto es que yo escribo por poner unas letras sobre el papel. Aunque este no exista. El papel. Sino que sea sólo texto en el espacio. En un espacio que no podemos asir. Uno que no existe. Que proyecta algo más allá de nuestra capacidad de perturbarlo. Un texto libre. Sin que pase por el mercado. Ni siquiera que asista a ver nunca un lector. Oh. Eso tan temido. Todo autor está desnudo. ¿Me ven?

No se preocupen. Tan sólo es una de esas historias en las que el narrador está muerto. Desde el principio lo sabemos. Yo ya no estoy. Me fui ayer. Por causas propias. Como un temido momento de debilidad en los que no accedí al botón. Y me fui. O le di al otro botón. El que me llevó al más allá. Y nunca más volví.

Hasta hoy.

Que llegué.

Elizondo, papá. Gora.

Golman Elizondo Pacheco

(servidor)

El mítico espacio en el que habito

Estamos bien.

La vida está en el canto del pájaro que cantaba en la jaula.

Nos debemos a las literaturas de nuestros hombres blancos.

Pleitesía al patrón.

Todo ticatalán lo sabe.

Lo aprendemos a los 9.

Esta es nuestra película.

La del poble nou.

El poble 9.

Un poble numeric asimètric imperfecte, d’aquella manera espanyola de grinyolar.

L’idioma és tan transformador que n’hem d’aprendre més. D’idiomes; i del propi.

Inventar un idioma es va convertir en una especie de moda. Us tinc aquí a casa per donar-vos una mica de com aprenem a esdevenir esser humà.

Totes, i tots, heu assolit una calificació máxima: felicitats, ja sou un esser nou ple.

De res home/dona/d’altres

Soc l’autor de tot això. I vos estim.

Sóc el nou del poble nou.

Faig l’ús del nou fastigós.

Com tot lo que esdeveneix popular a la nostra estimada darrera anomenament de la nostra capital. Això, aquí, ho vam decidir naltros. You know, Naltros.

Naltros, la empresa interplanetaria más prestigiosa de los últimos nueve días. La situación hoy es la siguiente. Nos vinimos arriba. De pronto contralmos el devenir de la humanidad. De al menos un 9%.

¿Qué tanto es tantito?

Se trata de una pandemia, amigos.

Cuando digo amigos quiero decir amigas.

Pero porqué no decías amigas en vez de amigos.

A ver.

Di.

ÓRALE PUTO.

Ah, chingá.

¿Me acabas de llamar puto?

Ahora si vas a ver hijo de tus pinches madres.

Putazos varoniles.

La revista para los putos entre 16 y 99 años.

CALL ME NEW HEFNNER

NEWHEF

A new city. If you want to built it here, fine. If you us to built it in China, let go tomorrow.

I’ve got the team ready.

I just need 9 first class tickets.

In 9 days, we deliver.

We come every month.

For the next 9 months.

Or forever.

How does the new system work?

Stick around to first lesson in our master class: New Barcino Policies.

So the night could get longer.

And I could just go on forever.

In the opposite direction.

Away from you.

From this.

The now.

Back.

Like Michael.

With you, tonight, Michael. Please give him a hand.

The live audience, the 99 theater attendancies for the night, at the local theater, one of the nine ones in the city that were visited by the new commers commons. A brand new brand A. A sort of palindrome. You know now what I mean. Wew wouldav made it alot easier than trying to sort the r not arrivitng all the way down to be an n.

Writing.

That was it.

We are all in it.

This new hope.

The deliverance of an alternative system that just goes the fuck away from this status quo. It’s never been easier for me. But I am going to have to pull on the plug. And reduce the system as it must. To end.

To end.

My hit son in youtube.

Will consist of the 9 last seconds of my delivering a peaceful way out to call it quits. To learn to die, dammit. You have got to grow up. I think people somewhere will feel very offended about something I wrote somewhere I dunno when, but way past when. About the beginning of this fake cycle.

Really: we didn’t try.

We didn’t want to see it.

We said nothing.

What do we have really: Jordi Évole and Francisco. What else? Common. We’ve been fed horse shit in pills where both options were brown. Imagine those primaries. Taking over the New América 9 month elections quest. A deliverance of the true significance of our case in the rest of the universities of the NEW System: WEW.

WEW is a ticatalán only word. Unlike ALLS, which is the same words on all nine languages within you own take of this new global language scheme.

Enter: it’s free.

Cause it makes you free.

Let’s start the new day.

And you come along.

Nine days into the deliverance of the entire revolving system around a bird delivered to the heads of the governments of Holland and Germany. The common people from those territories giving the bird to their representatives is true beggining of a new era.

We just needed a crazy enough NEW scriptwritter. Just when Golman shows up… back into your life.

Let’s deliver the opposite.

Come on.

Who’s with me.

I plan to leave.

Things are ready.

I’ve got nine levels of fun to deliver to our collective wellbeing. I’ve left enough room on the other edge to let them have that other narrative of THEIR world. The Antipodes.

Antipodes.

The series.

It took place live.

People, free and slaves, participated.

It beat baptism 99-1.

That was the first numerical rule.

Accept the new order.

I have a plan.

Fuck hope.

Take this shit and smear it in your favorite sex toy.

I can get you from disgust, to saddness, to anger, to fear and to joy. If I tell you the truth I am brainwashing your cells. And there is no antidote. I am bigger than Star Wars. Fuck wars.

The local dinasties from town stand up to the artist from the other end. No one had ever performed in that manner in the local opera house since that unforggetable other Liceu night.

Liceu nights

A new club taking whichever classic party join from my good old Ciutat Vella. Encara el centre d’un Nou Barcino que només existeix en els perimetres de lo que va ser llavors Barcino, la nostra petita loma d’un lloc privilegiat: el turó nou.

La vall. Ningú no pren nota.

Ningú ho veu així.

Jo vaig venir de més enllà de la muntanya. I sabem lo que pobles veins significa al sud. I sabem que al nord sou diferents. I que teniu als vostres representats d’un altre moment historic que considerem com a propi, complementari potser, pero lo que va representar la visió d’un conflicte social que volia que fossin tots d’un pal que possava la violencia del conquerir a l’altra per la via militar. Amb lo que representa per un poble la creació tècnica d’uns exercits competitius, com qui juga al futbolart avui dia.

El primer mort del coronavirus: el futbol.

¿Qué es más importante: un futbolista o una enfermera?

Y nos ponemos a pensar.

Nuestras aficiones nos condicionan.

Tu puedes estar enganchado a los videojuegos, al alcohol, a las drogas, a la noche, a la cocaina, a la violencia, al machismo practicante agravoso voluntarioso y pendenciero, como unos insolentes de chaqueta pastel del Barrio de Salamanca. De toda la vida. Los putos amos. Los que alardean del poder. Y el dinero. Demostrar que eres élite. El juego del éxito. Los mamones en sus antros. La vida nocturna. Todos los que aspiran entrar. Y no entran. Ni de lejos. No huelen lo que pasa ahí. La creación de espacios esclusivos lo suficientemente caros para excluir a las clases poco pudientes. Los probres, vamos. Y se quedan tan anchos. Porque ancha es NEWCAS, antes Castilla.

La apropiación de todas las culturas.

Las ideas vanguardistas de la transformación total.

Ya.

Aquí.

Y saltas.

Le das click a la pantalla.

Es digital.

Una elección a la que puedes acceder.

No es como antes. Cuando veías la tele.

O solo eso.

Ahora te llegan memes.

Muy explicativos.

Y páginas web, güey.

Y en ellas toda la información. Y aplicaciones para todo. Sobre todo comprar. Y ser feliz, pá. Todo está pensado. Sólo que no por gente de tu generación. Ay ya pa, no te ofusques. Ustedes también son lindos. Los amamos. Y además, están en peligro de extinción. Qué sentido tienen hoy los ejercitos.

Ustedes saben que yo vengo de un país muy chiquitico en la parte más angosta de nuestro humilde continente que durante mucho tiempo habitamos los pueblos originarios del continente que ya existía desde hace tantísimos años más que vuestra insuficiente historia representa para que ustedes y nosotros nos vayamos entender en un pacto nuevo. Aquí se está moviendo todo el pedo. Vamos a negociarlo bien. Tenemos que ponernos serios en esto, Pedro.

Yo con Pedro siempre he tenido buena relación. Es un buen chico que juega al baloncesto. Qué puede ser amenzante de un chico universitario de la capital del nuevo reino de New Spain. El país tras el desplome de España.

Todo fue muy rápido. Caimos a una velocidad un 1/9 más lento que la torre sur.

Había que elegir una de las dos.

Un piedra, papel, tijera.

Las relaciones entre el terror y su compañero.

Lo que todo esto representa desde las guerras de Oriente Medio.

La clase de historia.

Péguense a la pantalla muchachos y muchacas.

Aquí van a aprender algo.

El conocimiento verdadero lo veremos en los comentarios.

Cualquier persona de cualquier coordenada del planeta, con la exactitud de un gps de distancia, podría contestar y ofrecer su propuesta de lo que representa la descripción crítica de la sociedad tras las guerras de medio oriente. Nos conviente tratar esto desde pequeños para qu enos desmilitaricemos todas juntas. Como política global. De un nuevo orden. Obvio la cúpulas querrán que no toquemos sus preciadas carteras de inversión. Pero podemos asistir a lo que otros inversores llaman mercados libres de sangre. La corresponsabilidad popular de los juegos de armas y sus dineritos al costado, para arriba y parabajo de zonas de producción capitalista del rubro provedores de las partes componentes del sumatorio de todas las armas de nuestros benefacotres países representados en la OFERTA de esta DEMANDA. Aprovechamos esta clase de historia para meter un poco de nuevas economías circulares iterantes. Ustedes verán cuando se vayan metiendo en los dispositivos y APP desde donde decidan proseguir el programa de formación incluidos en su cuata de socia. Un detalle con el feminismo que no obstante estaba más enfocado en encontrar finalmente la humillación del némesis hasta las últimas condiciones de una última lucha final. La que termina la película. Toda esa tensión entre esos dos bandos. En el minuto 99 se enfila una resolución tan necesaria en toda historia de NEWBROD, el nuevo barrio teatral de otra de las nueve NEW capitals of the Ticataluña nation.

I took time. Rome wasn’t built in one day. Ticataluña is no diferent. It takes 9 days.

The following………


Sant Pau

Morder la mano que me dio de comer.

Tengo miedo de Dios Padre.

No se si puedo permitirme este delirio.

El hospital me salvó la vida y me crucificó.

No tengo la menor duda.

Pero si queréis podes juzgarme como a un loco.

Yo un día fui útil a esta sociedad.

Pero esta sociedad no reconoce el trabajo de un don Nadie.

Uno que viene de fuera.

Uno que vino aquí ilegalmente a trabajar.

Y se quedó.

Y que luego, se quedó sin nada.

Como le ha pasado a tanta gente.

Pero ya no hay margen.

Ya no ha sitio para más como tú.

No en el mercado de trabajo.

No en nuestra red de contactos.

No en nuestro sistema.

¿A qué te crees que estamos jugando?

La paciencia se esfumó.

Y yo me quedé solo.

Aislado conmigo mismo.

No se preocupen.

Estoy loco y bien.

Me supe digerir a pesar de todo.

Y me quedé al margen para ver lo que pasaba.

Y aquí estamos.

La rueda ha dado algunas vueltas.

Y la fortuna, escurridiza, no me ha bendecido.

Maldita suerte.

Ya no eres para mí una ilusión.

Ni tampoco esta cochina sociedad.

Nos convertimos de pronto en lo mismo que desechamos.

Nuestra basura es la metáfora de lo que somos.

Y nos quedan pocos referentes con los que ir a…

… la guerra.

Guerra a guerra sin tregua al que intente…

Los himnos bélicos del heteropatriarcado.

Ya no nos queda más que una revolución que nos contradiga.

Que lo ponga todo en las antípodas.

Lo apuesto todo a eso.

Y creo que ya no estaré sólo en esta apuesta.

Más gente confianda dudando de su porvenir.

Sus certezas de pronto se transforman en mis incertidumbres.

Bienvenidos a mi tereno.

La inestabilidad del ser postpostmoderno.

¿Qué más no quedaba?

Quizás un poema épico que emule a Altazor.

Por pensar en un contexto literario.

En un demonio que me perturbe/salve.

Por saberme parte del problema.

Y también de su resolución.

Como teniendo la llave para su desenlace.

Quizás fatal.

Pero puede que esperanzador.

Todo depende.

Todo está por verse.

La moneda en el aire.

Águila.

Sol.

Águila.

Sol.

Águila.

Sol.

Águila.

Sol.

Y finalmente cae.

De canto.

No puede ser.

Neta.

A estas alguras lo único que faltaba era eso.

Un sistema indefinido.

Una respuesta que se sale de los estados de la naturaleza.

Los que estudiamos actuaría sabemos de estas cosas.

Es nuestra responsabilidad responder con estas variables aleatorias.

Cuando la vida misma se a reconvertido en la esperanza del azar.

En el navegar de las incertidumbres.

En los sistemas dinámicos que nos revelan la apuesta con la manipulación.

Y aún así.

Nada.

Un corte.

La realidad entra por la puerta.

El congreso, a las 12:00 de la noche debate sobre la extensión del estado de alarma.

Me voy al directo a ver lo que dicen.

Me encuentro con la claridad de la parlamentaria de Bildu, que reprocha la comunicación bélica de la crisis sanitaria, lo mismo que la que viene después, Vehi, acaso de Esquerra Republicana, acaso de Junts Per Catalunya. Ambas hacen una intervención en la que piden lo que mucha gente entiende. Y le dice al gobierno que no le lavemos la cara al ejercito español. Que no hay necesidad de ver en medios de comunicación, cada día, a un señor dando partes en los que dicen: «Sin novedad en el frente».

¿Eso dijo?

Cagoendena.

No sabemos dónde estamos.

Otra vez aquí.

En la disputa española interminable.

La eternidad se define en la dualidad española, frente a la otra España, al pie de guerra.

España duele, cuando se es español, español, español.

Pero ahora nos dejamos de hostias y nos planteamos qué hacer.

¿Quién tiene el control?

La izquierda.

Y la clase trabajadora va a trabajar.

El virus se expande.

Por no cortar la economía.

Como se hizo en Wuhan.

Como se hizo, tarde, en Italia.

La vida sigue.

La gestión de la crisis toma a todos por sorpresa.

Que pare el mundo, que yo me bajo.

Hace años me bajé.

Esto no va conmigo.

No es mi responsabilidad.

Ya no tengo.

Ni siquiera tengo trabajo.

Ni red.

Voy camino al vacío.

Una vez más.

Hace no mucho que estaba aquí.

La vida carece de lugar para mí.

Se acaba el sistema que pensábamos idílico.

Ya en 2008 se rompió.

Algunos no quisieron ver.

Recortaron la sanidad pública.

Yo fue el primer recortado de la sanidad española.

Un socialista me cortó la cabeza.

Como a Pau.

La espada es mi símbolo de este martirio.

Y la libreta mi única salida.

Me encuentro parado sobre un balón.

No tengo más escapatoria.

El mundo me traido aquí.

Y una vez más aquí estoy.

Dispuesta a solventar mi condena.

Señorías, permitirme una última cuestión.

Yo no escogí marginarme.

Mi marginación no tiene más que un culpable: status quo.

Y no pretendo aquí hablar con bélicas palabras.

No quiero aludir a venganzas o vendetas.

No me interesa humillar a mi verdugo.

Ni tan sólo morder la mano de la beneficiencia que me da de comer.

No puedo más que dar gracias infinitas.

Por un día más.

Por saber que estoy aquí.

En esta vida sin sentido.

Ante un texto que se revela ante mi.

Como la voz de mi angustia contenida.

No quiero sentirme víctima.

Ni tampoco quiero ser un fantasma más de hotel Transilvania.

Mi reino es de otra dimensión.

Y es ahí a dónde proyecto mi intención.

Esto es algo más que una canción.

Es nomás un himno de redención.

Con el que todas accedemos al poder.

La nota final de una última revolución.

Esta vez sin ejercitos insurgentes.

Ni sangre en las calles.

Más allá de la intención de los de siempre.

Más allá de un delirio de poder.

Más allá de un silbido de la aurora.

Que giro más a nuestra vida.

Un porvenir que se extingue en solitario en un UCI.

Improvisada y montanda por profesionales que asumen un rol.

Más allá de los jefes que miran al mobil mientras la decisión la gestiona otra persona.

Eludiendo su responsabilidad, no por primera ni última vez.

Porque las clases sociales se distinguen entre profesionales.

Y no basta cumplir.

Ni huir.

La realidad se revela superada una vez más.

Tiempos así ya se habían vivido en el Hospital de la Santa Creu.

Pero esto es otro cantar.

Esta el la gloría de Pau.

Como si la paz y Pablo se dieran la mano.

Con la espada que sostiene el símbolo de mi decapitación.

Sin que ello me inhiba a escribir lo que considero necesario.

Por la unión de los pueblos.

Por la humanidad que se despierta ante la noción caduca del trabajo.

Al que no podemos, los que tienen, asistir.

El resto sale a la calle a buscarse la vida.

Pero no hay herramientas para ellos.

Ni deuda que valga.

Los bancos están pendientes de lo que les digan de arriba.

Y las apuestas no cierran.

Las probabilidades no tienen la culpa.

Ni la estadística ni la economía de la incertidumbre.

Evaluamos nuestro porvenir.

Y ya no hay más salida.

Debo salir.

Defender mis viejas tesis.

Y volver a ser quién fui.

Es por eso que estoy aquí.

Para afirmar que siempre sí.

Que mi voz no la silencia nadie.

Que ya no tengo miedo.

Que la salud pública no se toca.

Que el cielo, el purgatorio y el infierno para Dante.

Y a Dios Padre que se lo cargue el demonio.

Ahí tienen ustedes un duelo final.

Algo con lo que culminar la épica de Altazor.

Como un poema sin rimas ni tempo.

Como una epopeya desde la montaña.

Como una voz secundaria desde un barrio obrero.

Como si eso fuera posible.

Como si el deseo fuera capaz.

De revertir la dirección del vector.

Y dar la media vuelta sino temor.

A toparte en Laietana con un gris.

El pueblo vecino de Fuenteovejuna.

Esta vez redefiniendo su cultura Shelbyville.

Cuando en realidad soñabamos con Alphaville.

Ya no queda tiempo.

Ni vida.

Hay que fluir hacia la energía que nos libera.

En el fondo de esa búsqueda que nos postra ante la quimera.

Esa mascota que nos acompaña con su tedio.

Y nos atiza con sus burocracias y su sinrazón.

Atended ahora a otros cretinos.

Abrid las puertas que os ordena el porvenir.

He venido aquí en son de Pau.

Con la venia de mi hermano, Jesús.

Que a todas y a todos manda sus recuerdos.

En comunión con Dios Padre, que es Rey Emérito.

Para que os desvele un giro de fe.

Un efecto boomerang en los dogmas.

Un cataclismo universal de magnitudes Luterianas.

Dios Padre me envia como mensajero familiar de este memo:

Abandonad la fe.

No tiene sentido.

Ni la vida ni yo.

No habrá más juicio final salvo este.

Quedan todos absueltos.

Volved a empezar.

Creed en otro libro sagrado.

Como esté que os traigo aquí.

Cualquiera de mis libretas servirá.

Todos los caminos nos conducen a ALLS.

Porqué no íbamos aa asistir a la comunión final.

La fusión de los tiempos y los espacios.

La teoría unificada de todas las fuerzas.

Porque Dios Padre volvió a escoger a un hijo varón judío.

No le juzguéis porque no sabe lo que hace.

Tengo sed.

Mañana, te prometo que estarás junto a mí.

En el reino de los multiversos complejos.

En el límite del caos.

Asumiéndo la tarea social más relevante:

la liberación del tiempo y el espacio del feedbackloopper.

Mujer, ahí tienes a tu hijo.

Todo está cumplido.

Padre, una vez más, en tus manos encomiendo mi espíritu…

ALLS



Hoy nos habla el Rey

Es un día especial. No todos los días sale el Rey a dirigirle unas palabras a su pueblo. Sus subditos esperamos con ansias saber cuál es rol magistral en esta gran comedia. Los que somos más de Dante sabemos que estamos entre el infierno, el purgatorio y el cielo. En ese orden. Que es donde vamos a ir a parar. A la ruleta. Ese azaroso destino que se nos escapa justo en el último momento, cuando la suerte nos dicta quedarnos en la casilla contigua. No hay premio. Salvo estar aquí.

El rey tiene un rol fundamental en su estructura mental y social. Él está por encima de los demás, y como tal, ejerce una larga responsabilidad que le viene dada, y para la cuál fue preparado más que cualquier otro rey en las historia de los reinos. El reino en el que vivimos es el más antiguo de todos los reinos con los que mantenemos todavía relaciones dinásticas. No es baladí. Ni tan sólo un cuento. Son habas contadas. Como un refranero popular que se tergiversa para encontrar en significado de lo que hay detrás de tanta sabiduría encapsulada en tan pocas redes neuronales reales.

No puedo ser yo quien me indigne de vivir en este reino de fantasía. Aquí la vida me ha enseñado las lecciones más dulces de mi calvario. Finalmente he encontrado la montaña sagrada que me acoje como un hijo más que vino que de otra tierra. Quizás de un exoplaneta en peligro de extición, con una misión de supervivencia superior al que nuestra especie pudiera nunca imaginar. ¡Oh, qué cruz, mi rey, la que vos portas en vuestra espalda!

No os digo esto para levantarnos amotinados frente a lo que consideramos una ilusión de otros manantiales mentales más puros. Se trata tan sólo de un ejercicio de supervivencia en un cuarto de espejos en el que su majestad se extravio de muy pequeño, en una sección del palacio que no debía ser revelada en aquél momento, en aquellas circunstancias, con aquellas compañías. La industria de nuestra estirpe nos inhibe la carnalidad que se le relega al pueblo, por menester de nuestra zafia moral, tan doctrinaria que no la sabemos desvestir. Las curvas del cuerpo de mi amada, ahí, sútiles y escurridizas, como los pasillos del palacio que separan nuestros aposentos.

No es trivial que nuestra cruz sea tan grande. Nuestro Padre así lo quiso. Su doctrina nos ilumina y no ensombrecen sus secretos, que por otra parte, no son míos. ¿Quién soy yo, oh pueblo, para juzgar a quién me dio la vida? ¿Acaso debo ser yo quien le dictamine a Él qué hacer en tales o cuáles circunstancias? ¿Qué acaso yo no soy beneficiario de sus lujurias, sus batallas, sus empresas, su talento, su talante, su gallardía y su abundancia? Sí, señores, lo admito. Yo también he bebido de los elixires heteropatriarcales que riegan mi jardín, todavía, al día de hoy.

Y no me arrepiento. No puedo escapar esta ilusión. No soy digno de otra cosa que la cruz. Por eso aquí la traigo conmigo. Crucificadme, si queréis. Soy todo vuestro para hacer de mi lo que queráis. No tengo más palabra que esta. Haré lo que me pida el pueblo. Y luego el cuerpo. Que ese sí, es mio, e inviolable.

No puedo seguir más allá. No soy adivino. Ignoro lo que nos depara el futuro. Mis artes con el porvenir me impiden abusar de mis privilegios. Yo el futuro lo conozco. Tan sólo algunos, pocos, sabemos vislumbrar lo que desdobla el tiempo y el espacio cuando se revierten. Son artes actuariales que desarrollé una vez entendí que la utilidad no era el sentido de mi porvenir. De ahí, que hoy, sin más, os venga a pedir, un último favor: si de verdad creéis en mí, decidlo, pueblo mío. Este es vuestro momento. Esta mi elección. Este es mi plebiscito surreal.

Alzad vuestra voz, pueblo sagrado, pues este es el momento de nuestra comunión. Levantaos. Salid al balcón a aplaudir, y con una misma voz, uniros ante el poder de vuestra individualidad en medio de nuestro porvenir en comunidad. Cada mano se rige por el hemisferio opuesto que le manda, como un juego de espejos que sólo entendemos ante la fatalidad de un ictus. Somos dos mitades, no por serindipia, sino por diseño. Es por tanto esta dualidad la que nos permite escapar la unicidad, por muy grande que sea. La individualidad nos condena a una cárcel sin salida, salvo si le encontramos una pareja con la que escapar a su tortura. Eh aquí, la costilla de Adán: Eva.

Nada. Que os tenía que contar… pues eso. La idea, básicamente, es esa.

Seguid. Seguid. Vuestros caminos se encontrarán, cada día, con el tormentoso agobio de vuestros demonios. No os deseo los míos. Muy míos. Desde aquí, cada quién que sostenga su vela. O su cruz. Por mi parte, ya me podéis crucificar. Ya no tengo otro lugar al que acudir. A fin de cuentas, mi única noción es serviros de algo, así sea una pequeña distracción de vuestro confinamiento.

Tan sólo podría asumir mi rol, oh majestad, ante tal tribulación: aquello a lo que un bufón de la corte no puede renunciar: vuestra merced, y si me permite, una última ilusión: reír.