Nick Cave number 92

Every road comming to Barcelona is marked in the kilometer 92 with a sign: Barcelona 92. It was a marketing approach to a transformation time. An event that would mark this urban capital for good. And for bad. But I really meant for good, in a sense that it changed it completely. Not that it was all entirelly good. I am clearly overexplaining for the ximpler soul. You know who you are.

Barcelona has a connection to serveral numbers. Nou. One of the them. Uno, another one. 14. 4. 11. 9. En fin. 1714. Ya paro. No quiero ofender a nadie. Cosa dificil hoy en día. Este pueblo tiene la piel muy fina. Y tersa. Y salada. De mar. Mediterraneamente malamente. Featuring Rosalia. O Nicky Minaj. O ambas. Reinas. Junto a este nuevo rapero en la capital transformada de sus urbanidades ya sublevadas. Su fuerza me acompaña, y ahora me acompasa con su poesía. Y su delineada estructura de baile y ritmo NEW.

Si el nuevo modelo pretende estar completo debe tener un ritmo propio. Un ritmo NEW. Es un llamado al arte. Al futbolarte.

Nick Cave me mandó un mail. Era su Red hand file #92. No es que Nick me quisiera decir algo, sino que me suscribí a su newsletter. Y a veces me llega y a veces no. Ni yo se por qué. Pero esta vez lo abrí y me quedé con esa paz plena a la que uno puede aspirar. Orar es llegar a concluir un plegaria. Y esa plegaria no es únicamente de los religiosos. Ni siquiera de los que tienen fe. Los que no tienen pueden llegar al mismo climax. Léanlo. ALLS.

La confesión del padrecito de Comala

Finalmente nos encontramos, Pedro Páramo. Me había estado esperando toda la vida. El libro estaba ahí. Juan Rulfo no tiene prisa. Ni yo tampoco. De ahí que no nos hayamos dirigido palabras agrias para redondear nuestra indiferencia mutua. Pero yo sabía que tenía algo pendiente. Que ahí había algo para mí. Y no me equivoqué.

Leyendo una edición de Seix Barral de Obras Maestras de la literatura Contemporánea, de tapa dura, no me atrevo a escribir en sus entrañas. Ni siquiera a doblar sus páginas. Tengo una especie de pudor al leer por primera vez a Rulfo. Y al objeto en sí. Tan bien parido, con esas páginas amarillentas que parecen uno de esos libros de una biblioteca de abogado, que nunca se han leído. O lo contrario, un libro de una bilblioteca pública, novecientas noventa y nueve veces leído. Como una personalidad tan fuerte que su aura impide que nadie se atreva a alterara esa fuerza.

«Todo esto que sucede es por mi culpa -se dijo-. El temor de ofender a quienes me sostienen. Porque ésta es la verdad; ellos me dan mi mantenimiento. De los pobres no consigo nada; las oraciones no llenan el estómago. Así ha sido hasta ahora. Y éstas son las consecuencias. Mi culpa. He traicionado a aquellos que me quieren y que me han dado su fe y me buscan para que yo inteceda por ellos para con Dios. ¿Pero qué han logrado con su fe? ¿La ganancia del cielo? ¿O la purificación de sus almas? Y para qué purifican su alma, si en el último momento… Todavía tengo tengo frente a mis ojos la mira de María Dyada, que vino a pedirme que salvara a su hermana Eduviges:»

Padre Rentería, Pedro Paramo. Juan Rulfo.

No le dio la gana abrirle la puerta a Eduviges por suicida. Todos sus activos se caen. Él, hombre, intermediario de las personas de fe y Dios Padre, dice no. No le perdono ese pecado. El Señor tampoco lo haría. Todo viene a cuenta de la carga moral que lleva encima el padre por haberle concedido la bendición al muerto que violó a su sobrina. No es poca cosa. Se trataba de un reconocido hijo de la chingada, al parecer. Y además le tocaba cerca. Entonces hace lo que hacen muchos padres: dudar de la víctima. Más aún, si se trata de alguien de los que pagan su diezmo. Los pobres no pagan. Son fieles, eso sí. Pero no tienen mucho que dar a la iglesia. Que a su vez, les da lo que puede. Dentro del margen humano de la institución.

Los votos dan un estatus. Hablar con Dios directamente es cosa de los que estudian para ello. Y se preparan para el ministerio del evangelio. Se convierten en los que llevan la palabra de Dios. Y lo repiten al final de cada lectura: palabra de Dios. El libro, la Biblia, está en el centro. Un libro que perdura en el tiempo. Pero también perduran los libros de filosofía griega. Esfuerzos manuales previso a Guttemberg, que industrializa el libro. Antes, pergaminos y códices nos definen las culturas de otras geografías. Otras perspectivas. Más allá de lo divino. Lo social de aquellas sociedades queda relegado a la retórica de las colonizaciones. La cultura superior que aplasta a la inferior. Como si no hubiera habido sincretismo alguno. Si las montañas son lo sagrado, vestimos a la montaña de virgen, y listo. Contamos la historia en retablos. Y las metáforas que interesen de la Biblia se plasman a partir del arte. Los pueblos iniciados, entonces, entran en el camino de la salvación. ¿Qué salvación?

Volvemos a explicar nuestra historia. Ahora con un contexto que incluya el resto de las opiniones. Una vez que te embarcas en nuestro camino, el resto ya no interesan. Todas las religiones exigen exclusividad. Y eso les hace competir por la fe, más allá de los cimientos culturales que hay han ganado con el paso de los siglos. Especialmente las cuatro grandes: cristianismo, judaismo, islam y budismo.

Pensé lo siguiente: necesito una tarta de religiones para visualizar los estados de la naturaleza en términos de creencias globales. Religiones, si adoptamos el calificativo bajo el cual muchas personas deciden definirse como parte de ese colectivo antes de una especie humana mucho más grande, plural y libre, por encima del espacio de a quién creer o no. Creer o no es la diferencia entre un religioso y un ateo. Y puedes tener a dos tipos muy apegados a su perspectiva, lanzando las mejores hipótesis que cada uno de los grupo de interés ha fabricado para sí: para su pespectiva. Únicamente eso importa. El enemigo, señoras, está presente.

Dijo señoras, ¿viste?

El juicio social.

Ya estamos aquí.

Ustedes me van a juzgar a mi.

A mi corresponsabilidad con todo este desmadre.

A quién colgar la letra A roja.

The Scarlett Letter. You know what I mean. Really, we all read the same authors before we leave school. Nobody teaches us to real properly. Until we ramdombly approach the powerful edge of books. More than one. A bible readers reads one book. Not even that often. He/she rather wait for it to come as a surprise on Sunday at noon, to meet the sun. Catholic young boys, in their all boys schools, go to church to actually get to meet a chic, other than her sister. The problem comes with the ones who don’t have sisters. Seriously: this is not profiling. Nor charging the weight on all machos on the shoulders of these few all male childhood experience. Seriously: it’s all here. It’s this way. And I don’t plan to take a step back from my current position, which in fact allows your way of looking at it, which may still be forever the same perspective that you already hold dearest. The thruth. Your own personal truth. Why not you be God? You be HIM?

Only one of these selected group of machos will actually get the grace to be named oficially by the authorities of our assembly to bow upon you the glory of the Almighty Father, as Father shall rule over other possibilities like Mothers taking over. Shouldn’t they? Don’t they already? Oh, God: I’m all confused………

I am only fucking with your mind. You’ll excuse my body belongs to no one, but me. As I am the true bearer of my will, in continuos search for affirmation. Best case scenario I’m at this point affirmatively as I am, there, in the mighty NEW truth, the power of a wonderful place never before been told, as the scripture of a futuristic collective goal to fall into. A thing that comes from the acceptance of one’s incompleteness completenessness. Is a that a thing? Really? I don’t know anymore.

I never closed the door. Only nobody came. I told you it was gone. The world as we knew it. Way back when. It all started by being forced into a group of insolent readers of Friederich Nietzsche with a university teacher some of them already worshiped. Look at what this guy has read. And then you start to read. And play the game. Like a true poet. A true voice. A reader. Oh, man. That’s it. To read: firsth NEW right.

Obligation book culture. We must teach our children to have the level of servitude needed for my business endevours. To be good factory workers. A look inside the Brexit space to evaluate their last 9 months of personal circumstances. We are antagonist of colonial global model. We ought this one talk out loud. Gather around your nine nine team. Behold a public debate like this NEW world has ever seen.

Rules: pick your nine boys and girls to represents your smartest answer to the NEW Commons deal. A deal I’m pushing through in literaure nonesense.

I am a true artcraftman. That’s as much as I am going to plead guilty of. The rest you can come find me at my home. As you know where I live: in Dante Alighieri. Literally.

Ever since I move into Dante my literature has matured. I am a NEW person. I have been transformed already. Do not be afraid. You too can bear this passage. Only, I am here this time to tell you how it went. Nine years ago.

It’s a like of course. It happen in the year 9. That much is true. We can help it. It’s the numerical logic of our time. As a demographic population pyramyd. What else do you need? What else do you want? I am one of those trying to help. I can bring this world to a END. This is the end. And also the beginning.

Are we ready for that?

I believe we are. It’s all in the search. It’s all in the details. It’s all in making sure you can try to reach the sun, like Icarus did.

You get it, right?

Always unsure.

That way feels right.

You doubt your own luck.

You doubt your own priviledge.

You question your happiness.

You dance with lonelyness.

You tickle with death.

You doubt your chances of scoring tonight.

You digg into altered states of consciousness.

Like this.

You allow yourself the passage to the other end.

Welcome.

You notice you don’t feel the discompfort.

This shit ain’t real.

It’s been spinning in my head.

I was keep it locked in.

Purposely.

As if waiting has it’s odds.

And so it’s time to cash in.

Long term investment pays off.

That’s what I please myself to plan for.

I sets me off away from this shit.

Together, this status quo couldn’t be any lamer.

We’ve reached the highest point in the graph.

We are back to demographics.

And I feel the responsability to come back.

So my actuarialart Hipocrates Nietzschean pledge forced me into action: become your superlative being to pursuit the ultimate global NEW system. And design think, whatever that is (by way fuck you all who represent the last trend in your business school teacher theory: chasing a Golman nine dimensions away. So there. I said it. This is it. This is my shit. If you like your stupid series, from whichever outlet you get from, go back to that page. I’ll only keep you glueded to my NEW webpage: double you doblu you dobliu dot golman dot net. Fuck com. FUCKOM.

A NEW city. FUCKOM. The place they went.

At the other edge of duality, you are way the fuck away from them fools.

Duality is dearest. Religion takes a hike.

Science rules. The minds of the collective free souls. We are gathered here today to aknowledge the edge of multiversial minds all linked into a single beat: ALLS………

6 niveles que son 9

La gente no atiende a las diferencias semánticas entre el seis y el nueve. Hay quienes hablan de una conspiración diabólica. Que todo lo que este par de farsantes trama nos va acabar dejando en mal sitio frente a Dios Padre, el día del juicio final.

Entonces la vaina se va a joder de verdad.

No mamar.

No pasa nada. Asumimos ser expulsados de la iglesia. La duda nos cubrió de pronto por completo. Fuimos más Descartes que San Pablo. Y luego le dimos la vuelta. Nos afirmamos en un NEW Pau.

NEWPAU.

El personaje de ese lugar en la ciudad. Ese antiguo hospital. Una vez más utilizado para cuidar a su pueblo. La metáfora de la retransformación final. La historia de cómo nuestra ciudad se convirtió en otra cosa: el sitio al que fueron a parar los cuatro grandes hospitales de la ciudad: Vall d’Hebron, Clinic, El Mar y Sant Pau. Por llamarlos malamente.

En esta nueva capital ya cupimos todas otra vez: ALLS.

Y sino, podemos viajar a otra capital. Y probar ahí la fuerza de esa reconstituida urbanidad: NEWELI.

Sino me creen, vayan ustedes mismos. Elijan. Aquí hay historia para rato. Sólo depende de usted. De su capacidad de seguir hasta el final. Y volver.

¿Estás lista?

Adelante. Comienza la marcha atrás: 9, 8, 7, 6, 5, 4, 3, 2, 1,………

  1. Si quieren llégenle a mi presentación en sociedad: El mito Euskera.
  2. El texto íntegro de discurso de Golman en euskera en la plaza de Elizondo. Justo al lado de la Iglesia.
  3. Un tributo a mi padre: Golman Elizondo.
  4. La historia narrada como se escribió. No siempre es igual cuando se puede dividir la lectura en fases. Cuando las piezas se pueden separar. Según como se autoorganizan las palabras. En frases. Y párrafos. Eso que la lengua hace. Y eso que se sintetiza en una imagen que nos lleva a otra. Y en esos espacios negros que algún significado tendrán. El vacio. La foscor. Para al final, desvelarnos una historia.
  5. Para solucionar el problema debí dar vuelta atrás. Quitar cosas. De uno en uno. Así que decidí construir una pieza que fuera haciendo el camino atrás hasta reencontrarnos con la lengua que abandonamos ya hace años. Paso a paso nos vamos acercando. La renuncia desmenuza nuestro mensaje completo, de por si excesivo. La lectura alrevés sin duda generará otro significante. La casualidad da vueltas sin preguntar.
  6. Golman vuelve al pueblo del que se fueron sus antepasados en el año 1866. Acaban de pasar 9 días desde el desconfinamiento. Y llega al espacio público de su pueblo, y dice un discurso en euskera. Le entienden tan sólo la mitad. Por tanto, tras un debate popular, uno de los que entendió el chiste tradujo el discurso del forastero a cristiano, para que lo entendieran los demás, que ya se amotinaban de tanto alboroto montado por el parroquiano nuevo en la plaza pública. De ahí que exista una pieza que nos lleva al discurso traducido al español. Porque esto debía ser para todo Dios. O toda Dias.

Mi primera obra en euskera: Golman, papá.

Pasar la noche aquí es mi camino. Que follen a Santiago. Esta es la nueva palabra. Escuchad nuestro último evangelio. Una especie de tercer tiempo de nuestros dos libros sagrados: antiguo testamento y nuevo testamento. Escuchad con atención el NEW testamento.

Yo solo voy aprender a decir estas 99 palabras en euskera. Serán las 99 de Golman Elizondo Pacheco, el último hijo pródigo en volver al pueblo.

Perdonad si me enfilo con una historia que no venga al cuento. Me llamo Golman Elizondo Pacheco, y he vuelto a casa.

Arriba Aurrera.

Es un chiste con doble sentido. Casi todo lo que os voy a contar tiene, al menos, dos sentidos. Y a lo más nueve. Nou, como decimos en mi/nuestra NEW capital: New Barcino.

Sabía que nuestro pueblo requería de mis servicios y por eso he vuelto. Para regresar con la familia que se fue. Y todas nuestras historias. Les estamos en deuda. Somos quienes somos gracias a lo que aquí, en estos montes y estos valles, aprendimos a vivir en simbiosis con la naturaleza, con la noción del valle que sólo los que habitan uno saben interpretar respecto aquellos otros que viven en la montaña.

Son opciones. Alternativas de vida. Maneras de ver la existencia y las posibilidades que nos da para autoreconstruirnos. Eso que nosotros tantas, y tan pocas veces, hemos hecho ya a lo largo de la historia de nuestras familias: las que nos fuimos, y las que nos/os quedastéis.

Bienvenido sea el encontrar de nuestros dos polos. Nuestra dualidad sagrada: New Spain.

En la meseta central este chiste no se va a entender. Ni estas risas. Dejadles ser centralidad. Lo grande y uno tiene su gracia como lema de país. Sólo que no es el nuestro. Y no aguantan que les digan eso. Eso es lo que nunca entenderá alguien que interpreta que la montaña es Sierra Nevada. Y nada más.

Los pueblos libres se autodefinen 99 veces al día. Ni una más, ni una menos.

¿Querías una nueva narrativa?

99 tasas.

Mearos en 8 apellidos vascos porque yo con uno solo, de aquí, nuestro pueblo sagrado, capital de todos los valles, centralidad de todas las montañas, Elizondo les espera para reestablecer el control de tu insípida existencia, hijueputa.

Mae, todo tuanis……… hasta esa última palabra. Acá, por alguna extraña razón no se entendió.

Señores, y sólo señores, en nueve sitios distintos del pueblo, como normalmente se reunen en comunidad ante un evento en el espacio público, en el que esta vez, se topan con un nouvingut: Golman Elizondo Pacheco. Servidor.

Vea, yo vengo de un valle más allá. Es otra centralidad trascendental para lo que vendrá a ser el nuevo modelo. La última sociedad. El despertar de los hombres libres del machismo, y las mujeres que lo celebran, en otros planos, dedicados únicamente a escucharlas a ellas. Sin que ellos tengan acceso.

El mundo nuevo sin machos.

Lo que decidimos dejar atrás.

En algún momento nuestra reconciliación será porque abremos domado a los subnormales.

Los nuestros.

Nuestra propia purga.

Asumir tu subnormalidad superior.

La que cada uno enarbola.

Sin poder escapar.

A nuestra innata estupidez: la proyección de nuestro torpe mal.

Mejor mandar en el Infierno que servir en el cielo.

La dualidad entre los ganadores y los malvivientes.

¿Acaso no es ese el debate?

Tú ya tienes un juicio sesgado del otro. De tu propio vecino.

Cada personaje del pueblo vuelve a ver a su vecino. Y lo (re)conoce. Le hace un gesto. Un aplauso. O un silbido que cruza el pueblo sabiendo. Sin temor. Como el canto de un pájaro local, que si hubiera querido ser nomás el poeta local habría apostado por el tucán, por primera vez aquí en estas coordenadas. Tan nuestras. Tan bien paridas. Joder, que somos la capital de un valle cojonudo. Que tiene la humildad de saberse bendecido por la astucia de los primeros colonizadores que llegaron a los alrededores, pasando por nuestras montañas sagradas, y llegando, río abajo, a la plaza central de un valle como el nuestro. O como uno del Ajusco. O de Valle de Bravo. Donde yo vi las estrellas. Algo mágico: como esto.

Pasar la noche aquí es mi camino. Que follen a Santiago. Esta es la nueva palabra. Escuchad nuestro último evangelio. Una especie de tercer tiempo de nuestros dos libros sagrados: antiguo testamento y nuevo testamento. Escuchad con atención el NEW testamento.

El mito euskera

Escribí el siguiente texto en un Google translator que me conectaría el español, mi lengua materna, con el euskera: la lengua proveniente de los orígines en el valle del que proviene la familia de mi padre, don Olman Elizondo Morales. Un señor con solvencia existencial impoluta, como todo el mundo en San Juan de Naranjo sabe dar fé. Al menos los que lo conocen. O han oído hablar de él. O de cualquiera de los Elizondo. Hay al menos 99 historias. 99 personas que podrían dar fe de quiénes somos: personas de bien. Como la madera de los árboles de nuestros bosques. Como la naturaleza en su sitio. La familia de mi tata salió un 9 de octubre de 1866 de Elizondo, llevándose su apellido a nuevos horizontes en las antípodas de nuestro pueblo. A refundar otra ruralidad. Y lo conseguimos. Viajamos en barco, nueve días, hasta llegar a la costa más linda que vuestra puta vida habías imaginado que jamás verían tus ojos. Sentí la brisa del mar en mi cara otra vez, como cuando divisé en lontananza aquella playa bendita, que aún mi corazón palpita con el mismo fulgor de un arrebato de pasión de la transformada Ticataluña.

Ticataluña fue siempre la solución. Y estamos aqui para dar fe. Una fe inmediata. Un nuevo orden de las cosas. Con todos sus bemoles. De pronto nos vimos ante la necesidad de repensarlo todo de NEW. Y diay, salió el pueblo de mi tata como la referencia sobre la cual podemos disponer de un sentido social de la transformación. Algo que les llegue al corazón. Algo que leer que les haga sentir que os habéis corrido. Que no follais, ostias.

Si follar dependiera de nosotros…….. coño……… verga.

No creo oportuno acabar hablando de coños y vergas en una felicitación en la que intento dar a mi padre todo aquello que le puede sugerir una historia digna para reirnos todas juntas. Nomás mi tata y yo representamos al género masculino en nuestras reuniones más íntimas. Esas historias de nuestros andares son las que nos hacen ser lo que somos. En esa intimidad que no queremos ningún malparido venga a profanar. Como la respuesta que nos pide el himno ante dicho uso verbal. Jovialidades de la lengua que nos hacen responder a ciertos textos que hasta ahora nos habían sido negados. Un acto de ocultación en toda regla. De manual. De autoayuda.

Lo cierto es que yo escribo por poner unas letras sobre el papel. Aunque este no exista. El papel. Sino que sea sólo texto en el espacio. En un espacio que no podemos asir. Uno que no existe. Que proyecta algo más allá de nuestra capacidad de perturbarlo. Un texto libre. Sin que pase por el mercado. Ni siquiera que asista a ver nunca un lector. Oh. Eso tan temido. Todo autor está desnudo. ¿Me ven?

No se preocupen. Tan sólo es una de esas historias en las que el narrador está muerto. Desde el principio lo sabemos. Yo ya no estoy. Me fui ayer. Por causas propias. Como un temido momento de debilidad en los que no accedí al botón. Y me fui. O le di al otro botón. El que me llevó al más allá. Y nunca más volví.

Hasta hoy.

Que llegué.

Elizondo, papá. Gora.

Golman Elizondo Pacheco

(servidor)

¿Cuántas personas habrán entendido a Nietzsche?

Un 9% como mucho.

Eso es una minoría.

Por lo tanto, Nietzsche queda fuera de la contienda por la norma general.

No le llega al resto.

Es más: muchos lo tergiversan.

Lo leen mal.

Eso es peor que no leer.

Sin duda alguna.

Creen haber leído y se han ido por una tangente que es pura fake news.

Fake news filosóficas.

Lo he buscado siempre.

Entender.

Contender.

Atacar a portería.

Meter el gol.

Eme aquí: Golman.

Puedo tener algo que decir

No me lo tomen a mal. Voy a ser muy directo. Y eso a algunas personas les podrá parecer demasiado suspicaz. Delictivo. Aplíquesele la norma terrorista. Lo es. Lo escribió en las primeras dos líneas de este texto. ¿Cómo no va serlo? ¿Qué? ¿Cómo qué… lo que él mismo dijo: terrorista. Norma terrorista. Y todas esas cosas. Bombas, ya sabes. Acabar con nuestro estado de derecho, con lo que nos costó.

Caras serias estudian de qué lado estuvieron en la guerra. Lo que no se olvida. Los bandos. España es dual porque la gracia de Dios en nuestras tierras no dejó esta última lección. Su seppuku. Si optara por hacer un tributo a Mishima, lo primero, por honorabilidad, sería leerlo. Y entonces transitarlo. Y hacerlo te transforma. Eres japonés en el sentido del extremo al que Mishima nos llevó a una literatura alegórica muy bonita y muy bien escrita por su traductor. Sería incapaz de leerlo en japonés. No me he aprendido los símbolos. Si me los explica Lluk, quizás aprendo. Y lo practico con Kioji. Y con Kotomi y Miquel creo una transformación psicológica de nuestro contrapeso evolutivo. El tiempo de las renuncias. Ya lo renunciamos a todos. ¿Por qué no tirarlo todo por el wc?

¿Qué nos costaría desmantelar el dónde está la bolita?

En su faceta crisis.

¿Quiéren correr?

¿Quién tiene miedo?

¿Otra vez?

Vamos a jugar a la guerra otra vez. ¿Quién queda en guerra en estos momentos? ¿Quién patrulla para garantizar el control de los militares. En su campaña fuera de los cuarteles. Hay que utilizarlos. Señor, si no es ahora cuándo vamos a servir a nuestra gente. Úsenos. Tenemos un dinerito ahorrado.

Yo tengo buena relación con los gerentes de hospitales del ejercito. He coincidido con ellos durante toda mi carrera como consultor de salud. Y soy de los consultores que pisó más hospital en la época que nos formamos en la escuela de la consultría española de la vanguardia de los socios directores de la empresa. Las jóvenes figuras de nuestro entramado empresarial de altos vuelos. Según el pequeño empresario que subía en el contexto industrial, en una fábrica, o los contextos urbanos de las oficinas de los edificios vidriera y los oficios modernos de los hipsters autosuficientes. La cúspide de la ola de los autónomos. La vida libre.

La realidad es bien dificil. Pero eres tu propia marca. Y debemos mostrar la entereza de una empresa. Algo que te respalde como operación. Y debes traer tú el cheque a casa. Sobre las líneas de autonomía con las que te hayas afianzado en tu sistema de cobro online. Y por datáfono. Para que puedan pagar con tarjeta, si vienen a recoger su compra a domicilio, desde donde despacho. O si la operación se mueve, allá a donde yo lleve el datáfono. O dónde el datáfono se encuentre reubicado. Como una voz del barrio sobre lo que se puede conseguir en un kiosko. El servicio esencial de la información, la cultura, los entretenimientos de las revistas especializadas en moda, actualidad, cotilleos, toros, sátira política, comic, basketball, cromos de Panini, lotería catalana, T-casual i T-4, com la transformació de l’AMLO a Mèxic. Un acudit aquest últim que molts dels meus propis conneguts no haguésin entés, si bé perque no en parlen ticatalá del tot be, lo que es diu bé, i menys entendre’l, com si donguessim premis per fer-ho.

I si donem? Qué? De premis. Incentius li diuen al mon de l’empresa. I aixó está a la literatura empresarial i està super ben documentat. I ningú ho aplica. O no bé. Potser les noves empreses. Els ESADEs. Ells ho saben tot. I elles, un colló. Per dir-ho fí. Elles i ells és una manera de donar-li un espai segregat enre noies i nois. Alerta. Denunciar. Cridar a la policia. Fer venir l’inspector. Xivar que hi vius aquí. Al sicari que et busca.

Hi ha veïns que ho farien. I això és una putada. Algú et fotreria al punyalada final. I no cal que sigui un barri obrer, o un de rics. La por la tenen els que hi viuen en los slums malparits. On es mou el mon underground de quelcom ciutat. Les forçes de la violencia. L’ús de la violencia dels que hi guarden les esquenes del servidors publics de les forces de seguretat de l’estat. Els que hi fan la feina d’ordenador, i els operatius. Tot és complicat. Això que fan elles i ells. Molt. Salutacions del poble que us aplaudeix. Els mossos van rebre el seu reconeixement els dies de l’atemptat de les Ramblas. No ho oblidarem mai. Van ferir el nostro riu. Innexistent. Convertit en passeig. D’un centre nou a un anel de sortir d’aquesta merda en la que ens vam convertir sense adonar-nos. Com si fossim idiotes. Que potser ho som.

Pero esdenir desig i plenitut només es pot assolir prenen riscos acurats i contundents en el seu retorn màxim available: ALLS.

Group99

La vida cambió el día en el que el grupo de 99 feedbackloopers se reunieron virtualmente en ese salón de creación social que se desplegó justo en las narices del sistema en plena pandemia.

La historia debía contener todos los elementos que hicieran triunfar el nuevo esquema sobre todos los elementos funcionales positivos de nuestro modelo actual justo antes del derrumbe de todos sus cimientos. La sociedad se fue a la verga. El sistema se puso en un trance que se entiende cuando la sociedad está a punto de virar hacia otra dirección. La bélica ya lo probamos. ¿Recuerdan?

Hay quién no. Pero estos se esfuerzan por apreciar las bondades de liderar el mundo en ese sentido bélico-industrial que tanta estabilidad nos da a los países que tenemos la cultura de las constumbres anglosajonas de una supuesta autoridad social más eficiente para la subsistencia de nuestra especie bajo el dogma de los mercados capitalistas. La antítesis de un comunismo que nunca nos preocupamos de entender. Hasta que China decidió actuar en un plano hasta donde le fue permitido, para tomar parte en el desempeño de una labor estratégica para acompañar el cambio social como una transformación global que podría asimilarse en el sentido lejano oriental que no hemos sido capaces de entender como también un proceso de aprendizaje nuestro. Las culturas entendidas desde la convivencia en los exilios compartidos.

Entrar y salir. Irse de donde uno nace. Y volver.

Los nuevos ciclos de vida.

La capacidad de expandirnos sin movernos tanto.

La disminución de nuestro modelo turístico poco cuidadoso con la sostenibilidad de nuestros ecosistemas.

Los elementos de crecimiento en las antípodas de las posiciones prevalentes.

Los análisis alternativos.

La comunidad de un nuevo cliclo.

La empresa común.

El procomún a partir de otra generacón de procomuneros.

Potenciar el know how colectivo que tenemos de nuestro devenir social tras el 15m como el reflejo de lo que aquí vivimos en las plazas. Y luego, todo el mundo, a su manera, replicó. Ese despertar. Eso fue un gesto. Un comienzo. Que nos trae otra vez hoy aquí.

Y vos aquí.

Leyéndome.

Ahogándome entre pozos y recuerdos que un día… ¿ay qué?

Como lo diría una adolescente de latinoamérica ante cualquier elemento de la lucha que nos compete para derrocar a los machos de la sociedad de las armas.

Piénsalo: ¿Qué sentido tienen las guerras?

¿Por qué la industria militar iba a deponer las armas?

Bienvenido al grupo de 99. Estás aquí para opinar. Tienes nueve horas para opinar todo lo que quieras. Después de esas nueve horas en las que podrás escribir tus opiniones para la construcción del NEW model: EWE. Se trata de base social de un movimiento de autoorganización que reside en la definición general de unos cuantos temas a tratar sobre el paso social al que estamos condenados. El sitio que estrenaremos cuando volvamos al espacio público. Ese sitio que ahora yace vacío. A esa sociedad construida sobre estos nuevos pilares. Nueve pilares. Por tumbar todos los anteriores. Como brindando a ese joven Jesús en el mercado. Por el sentido de transgresión ante las injusticias sociales de nuestros tiempos. Como entonces aquello.

Jesús supo enlazar los cuentos de Juan Bautista. Y de los otros. Los predicadores tenían un rol social importante para mantner la fe de los menos favorecidos e las circunstancias en las que esceaba la fe. Y la calidad de vida en los confines de las colonías de los Romanos. Oh, pueblo padre.

En el Escuadrón Laskar Tacaná Aconcangua la escuadra Romanos es la más antigua de todas. Por tanto, la primera en simbolismo. Pero la grandeza de una escuadra no abarca los multiversos ejemplares que se entienden desde la dual historia del resto de las escuadras: de sus civilizaciones de quién emana su nombre, y el proyecto en sí de aprendizaje de ese ser-otro que los chavales, varones, de la ciudad de México, especialmente, pero también de algún que otro lugar de provincias, esa otra periferia a la tan bien proporcionada centralidad de la República más relevante de nuestro continente reconstituido: New América.

La capital del nuevo continente es no otra que NEWDF. Este continente necesitaba un desplazamiento de poder hacia el sur. Y nuestra posición es lo suficientemente fuerte para representarnos a todos en esta capitalidad que entendemos como nuestra. En la dualidad española propia del modelo más bien autóctono del urbanismo y los modelos económicos de la Encomienda y la Hacienda, convirtiendo en México, el único gran sitio en el que sobrevive en modelo alternativo que revela el poder de absorción de la sociedad destronada de su capital, la gran Tenochtitlán, de la manera en la que algunos representantes de la sociedad holandesa, alemana, austriaca, polaca,… y así de todos los paisese miembros de la Unión, con un mismo sentimiento xenofobo contra el otro extranjero que viene a nuestros países. Sea este otro de donde fuere. La antítesis del mestizaje de nuestra historia como colonos antiquísimos de estas tierras.

Otorgamos el enaltecimiento de lo local como una pulsión inescapable. Y la peculiaridad única e irrepetible de lo que en el valle y las montañas locales acontece. Nuestra coexistencia entre nuestra urbanidad y lo que queda de la naturaleza y los ríos que por aquí fluyen, todavía, tras entubar varios sitios insalubres de nuestras cuencas. Nuestra ciudad está en sus casas. Y los vecinos nos movemos cada día para hacer nuestra actividad. Y la sociedad dice ir a algún sitio. Ese sitio es el que pretendemos alterar. Manipular para construir uno nuevo. Esa elección meditada pasa por varios filtros de interacción y crecimiento. Primero por unos pocos a los que se les enseña en viaje inicial. Y se les da varios puntos de entrada a un circuito cerrado. Y vamos a parar a los primero 99 que tienen entrada a este salón de debate. Esta ágora popular. Este mecanismo de retroalimentación del discurso del nuevo orden WEW.

New Barcino es su capital. Desde aquí, mi barrio transformador, NEWCAR, nos vamos de peregrinación a la montaña. Aquí ya contamos con la madre de Dios. La familia entera esta dispuesta a tomar ahora sí la última cena. Mañana volveremos a la sociedad transformada. A ese lugar que nos hemos podido imaginar. Como piezas de nueve ensayos paralelos. Sitios a los que tenemos la oportunidad de entrar. Y reir.

La falcultad del ser.

Algo más.

Otra cosa.

Y también lo que ya eres.

No te agobies.

Si te agobia esto vete.

Puedes llegarle a la verga, si quieres. Aquí.

O venir a la gloria… ALLS.