You know what I would say to your fucking founding fathers: CÓMEME LOS HUEVOS, MALDINI!
José Manuel Pinto, portero del F.C. Barcelona: futbolartista.
Para ser futbolartista uno debe entender las dos dimensiones de la labor. El género de los performers que se adhieren al nuevo jueguecito online. Las mamás del grupo de whatssap que participan en las pollardadas de LAS NEW XARXES. Las, por lo charnego, NEW por lo innovador del trovador que pese a haber venido de fuera alcanza las categorías más elitistas de nuestro reino heteropatriarcal en decadencia que estamos dispuestos a dejar a atras a cambio de uno completamente NEW.
Bienvenidos al nuevo sistema en el equivalente de una nota al pie. Un subtexto comparado con la norma. Somos como un uno. Un uno entre el montón. Una individualidad endeble que no tiene solución. Tampoco complicación. Si yo hubiera sido Jesús habría escrito mis mejores consejos en una parábolas que ya habrían estado transcritas por varias escribidoras, todas mujeres, que entendieron a la perfección la necesidad de guionizar una religión en la que el elegido, nuestro amado Jesús, es un feminista que ha dado con el clavo para desarticular toda la bazofia heteropatriarcal interpretando los márgenes desbordados de la violencia. Es una decisión personal. Hasta cuándo estamos bien, y cuando de pronto: snap.
Yo hice snap hace 9 años. Y nueve después ahora vuelvo de las tinieblas en una metáfora extendida de recorrer los límites sagrados de los elementos extremos por los que el cuerpo humano de Cristo deambuló por esta tierra y más allá de lo que Jesús pudiera decir, o no, él man era un hermano bien intencionado y con ganas de cambiar el mundo. Un colega legal. El humano, ojo. No pongo en duda su rol como divinidad. Admitamos la consciencia de pensar en Jesús el humano antes que el sentado a la derecha del Padre, DIOS PADRE.
Mucho futbolarte tendría que desarrollar DIOS padre para demostrar que su futbolarte respecto al que tiene sentado ahora frente a las imagenes multiversales que le vienen de nuestra versión trascendental de nuestro ser colmena en los espacios duales de las posibilidades infintas de futuros que podemos proyectar hacia un espacio ocupable de noventa y nueve grados de intensidad. Siempre para arriba.
Y entonces hay dos vías:
a) Subir las nueve escalas de la examinación colectiva del estudio científico más trascendente para calibrar los mecanismos de labeling de las bases de datos de donde extraemos, como mineros de criptomonedas de Ticataluña, el último estado. Se encuentra al final del tránsito completo de la escala de 9 de Golman. La ética matemática desde su curso introductorio: a los 6. De los 6 a los 9 se construye la complejidad multiversal que nuestras criaturas necesitan para lidiar con los Barrabases de nuestros días, nuestros Poncios Pilatos, nuestras María Magdalenas, nuestras Marías, nuestras consejeras de María, nuestras emociones de sororidad de mujeres cercanas a la virgen, ya mujer. Plena es de ella su cuerpo. ¿Quién pretende quitarle ese derecho a respetar el cuerpo de la mujer al ser suyo? Suya la decisión. ¿Quién soy yo, mae, para decirse qué hacer? Respecto a una no vida. Un microorganismo biológico dentro de nuestro organismo. El único virus del Covid-19 que consiguió colarse por las barreras de protección ante los ataques de organismos externos a nuestro cuerpo. Los seres biológicos somos divisibles. La vida dentro de nuestra especie. El bien social personal. El juego. El mal como exploración. Las historias de nuestros antepasdos. Las alegorías de todas las latitudes. Los modelos que no hemos tenido en cuenta. Tomémoslo por ahí. Una exploración hacia donde no hemos ido. Sitios improbables desde historias mínimas de la Patagonia cruzando todo el continente y revisando todos los rincones sagrados de nuestra espacialidad continental: isla. La sensación de poder recorrer todos los caminos. Pasar por todos los pueblos. Lationamérica es un sentimiento mucho más extenso en lo que conquistamos al asumunirnos algo más, común, pese a no recordárnoslo lo suficiente con gestos de hermandad como las que les llevamos, hermanas y hermanos, de esto que somos aquí, en nuestro sagrado GAIA, como entendemos en su total magnitud: un respetuoso respeto pleonásmico para interpretar la reiteración como la base del modelo educativo que acompaña la membresia a nuestra escuela del fin del siglo XXI.
Golman escribió sobre el fin del siglo XXI.
Esa es la tarjeta de presentación de aquello otro fuera de mi CV que me hacen único. Tú me lo preguntaste, yo te lo digo. Así que ahora no te vaya parecer una cosa muy estrambótica o fuera de lugar cuando se trata de una evolución tanto del arte como del futbol, al fusionarlos en un concepto nuevo, que para darle más énfasis de reenlazar dos colectivos de terriotorios de afiliación independiente, dos maneras de vivir en los acuerdos de colectivos tan amplios como el tamaño de las naciones. Los votos, como si todos y todas tuviéramos uno. Y pudiéramos votar a todo juntas. Pero sobre otro guion. Sobre la chingada de aquí. Sáquense a la verga pinches culeros locos. ¿Qué paso?
Hay que haber entendido las dimensiones más sutiles de las consecuencias de los 9 hechos más significativos de cada década del siglo XX: nuestra herencia. Hay que dar esas nueve resignificaciones de aprender lo que ha sido nuestra evolución como sociedad. Y mostrar lo que hemos podido poner en la La Luna: lo impresionante de nuestra tecnología, nuestras artes, nuestro conocimiento, nuestros bancos, seguros, servidumbre, logística, feministas, personal de limpieza, inversores, actrices (abstenerse actores, que os follen, no habrá hombres en nuestras historias. Salvo uno: transexual. Contrataremos a una mujer y haremos ver que es transexual. Toda una farsa. Eso es el futbolarte.
Según yo, dicen los mexicanos. Y después sigue una gran historia. Hay que saber gestionar el gesto de saber y querer compartir. El mexicano más sabroso tiende a la guasa. Y en esa dimensión somos los putos amo. Mou y Pep juntos no hacen un ser medio gracioso. Años luz. Con su sentido del humor hormonado no le ganamos a la Korea del Sur del 86. El futbol no con las disposiciones tácticas de Jose y Guardiola. Siempre en la dirección opuesta desde dónde no poder ser más lejano a lo que el otro representa. Un caballero contra un gañán. Ambos se saben de esa estatura, y entienden, por contraposición subjetiva la certidumbre de estar en las antípodas de aquél gañán. Vale la misma constatación para ambos personajes. Ambos personajes leen la frase y entienden lo mismo de la situación. El gilipollas es el otro. El odio fundamental del némesis subnormal.
El uso poético del némesis subnormal.
El primer libro con el que alcancé los 9999 lectores fue con Némesis Subnoral. Los 9999 que obtuvieron una pieza de obra. Su valor inmutable en el tiempo: 9€ de 2021. El valor de hoy día. La tasa de descuento del Índice Golman de futbolarte en la presencia activa del magma del latir multiversal de nuestra gracia infinita en expansión sobre la cual vertimos nuestro camino al mismísimo límite de nuestro escape colectivo emocional en un punto y el espacio lo más elevado posible de la retroprogramación de nuestros anhelos de creación de multiversos ejemplares en la armonía de cada santo y cada santa de esta reconstrucción del espíritu en un sitio de comunidad respetuosa con todos los credos que nos ayudan a ser más dignos seres recontextualizados en un plano superior a nuestra etapa corresponsable de una violencia que nos han dicho que debe estar aquí, presente, ante la amenaza continúa de que si quieren vendrán con su armas a controlar el estatus de nuestra aparente libertad. No se necesitan muchos violentos para producir una película de armas o vaqueros. Un pleonasmo más. ¿Qué cine vemos? Nos tragamos lo que nos den, hermanos de Harvey Weinstein. Harve tendría unos 99 bros.
Conozcamos la lista.
Pongámonos a señalar dedos a gringos bastardos.
Hagamos leña del árbol caído.
Usemos nuestro instinto de chihuahua envalentonado.
Ellos sabe cuántas armas tenemos.
El control del mercado lo tienen ellos.
Quién armas vende, alguien compra.
La mentalidad americana de la violencia es un tema que tenemos que hablar.
Poneros el espejo en frente. Lo que van a ver ahí ya lo habíamos visto.
¿Qué tanto nos podremos arrepentir de haber elegido a Don T?
Sus seguidores más elementales qué quieren si deciden llevar el control del sometimiento del estado. Los 99 grandes protagonistas de la toma del capitolio. No te los puedes perder. Es la cara del fascismo. ¿Qué quieren los que garantizan un control militar necesario para lanzar al ejercito en una dirección? La tentación del ejercito como colectivo. Ese fue el debate de los compañeros. El tomar el mando o dejar que las cosas se enfrien en el frente. Esta es la película de «Prestaros Atención!». Una película de acción. Producción 99 batos mexicanos, y un bato americano. Producciones de filtros a la mexicanidad más chida que te puedas imaginar. Desearás nunca haber sido un pinche gringo baboso. Se los dijimos. No nos hicieron caso. Nuestros compatriotas fueron humillados con un trato inhumano por los santos cojones de vuestro presiente número ___. No importa el nombre. Importa que rompamos la dinámica de odio que entendmos viene de vuestra manera de entender el mundo ligado a la violencia, como condicion sine qua non.
Nueve formas latinas que nos pueden interesar recuperar
1. Sine qua non
I’m teaching this to 99 kids who payed 9 bucks for the ride. I sell rides with me. I’m a flyer platform. You’ll reach the edge. Grab on.
No soc ningú. No pasa res. Aquí el més tonto fa avions. I jo soc l’últim en haver arrivat, així que humilment acepto el que hi ha.
Ara, quelcom ningú, no aneu tant ràpid a pel meu coll. Soc el Coll, el Carmel i la Rovira. Tots tres turons plegats en ú, gran: GOLMAN.
Així em dic, Golman. Perdeneu si no us ho havia dit des d’un principi. Quina mala educació. Jo fa temps que em trovo fora de lloc arreu. I finalment, sortosament, he arrivat a les meves muntanyes on m’he tornat a trovar. Aquí sóc qui sóc. Estic complert. Ple de goig, il·lusió i alegria. Com tenir la pelota al nostre equip. I pujar a buscar la posició que ens apropi al somni: el gol.
És prou evident el que faig: gols. I també és prou evident el que sóc: un man, que no pas home, contradictori. El meu genre és la ficció, i per tant, podria esser fins i tot, dona. I si ho fos, sense cap mena de dubte seria feminista. I a les hores arrivaria, com Jamiroquai al Capitoli, i em presentaria tal qual: soc G-shaman. Escolteu-me. El femnisme s’ha presentat aquí devant de totes vostes, senyories, per dir-vos una de ben grossa: sou vosaltres els feminicides, masclistes de merda.
I fuig.
Fi de la primera part de la funció.
—Qué fort!
—Jo estic flipant, tia.
—Aquest tiu qué s’ha pensat?
—Ja veus…
—Un idiota més.
—He perdut el compte.
—Quina barra…
—No ens podem quedar així…
—Hem de dir algo, oi?
—FER algo!
—Ja, ja,… això vull dir.
—Ha vingut el heteropatriarcat i s’ens ha pixat a sobre. Com si res. Aquest tiu és vomitiu!
—L’ha vist els pits?
—Qué dius, tia?
—No res…
—Flipas, tia. De vegades flipo molt amb tú. Se t’en va l’olla. Ho saps.
—Ja tia, ja. Pero no és ben bé aixó. No volia dir com en pla positiu. En pla: «quins pits més forçuts». Més aviat el contrari. Quins pits més caiguts…
—No ho arreglis. Encara serà pitjor.
—No m’has entes…
—Calla, si us plau. T’enfonsarás encara més, i t’estimo molt per veure’t caure ALL the way.
—Jo, tia.
—Ho faig per a tú.
—Ets una guarra.
—I tú una zorra.
En el intermedio el coronel retirado se dirigía a la fila del puesto del teatro en el que venden bebidas y tentempies para distrutar la pausa con un pequeño coloquio en el salón de las visitas del Teatro Principal de New Barcino. El estreno de la temporada había recuperado el glamour y las vibras de tiempos pretéritos en los que los teatreros soñaron con convertir a Barcelona en aquello que se convirtió el Paralelo en su día. El recorrido cultural de la ciudad venía de los días más bajos de nuestra colectividad, en la que todos fuimos sospechosos de echar a perder lo que teníamos, o bien, la oportunidad de desvelar el último velo de la tan añorada transformación final. Tuvo que venir alguien de fuera para exhibir lo que nuestras majestades, el pueblo, no era capaz de ver. Las vigas en nuestro ojos nos impedían centrarnos en la paja que este man sostenía ostentosamente con su pestaña principal.
El coronel Rovira había sido un referente en las fuerzas armadas en los años en los que los ejercitos de tierra, mar y aire se concentraron todos en Es Castell para celebrar su última ceremonía. Fue un acto muy emotivo que el coronel pudo llevar a cabo gracias a un mandato de sus jefes: el Poble 9.
En aquellos días todo debía tener un nombre corto, decían los asesores de imagen, que cada vez más se parecían a antiguos consultores trajeados que podían hablarte de marketing, de las fuerzas de Porter, de balanced scored cards, de vehículos de inversión, de carteras, de montañas, de perspectiva de género, de inclusión, de populismo, de comercio electrónico, de B2B, de nanotecnología, de biotransmisores, de moléculas, de ARN, de inteligencia artificial, machine learning, big data, demostraciones matemáticas por reducción al absurdo, sistemas vacíos, singularidades, multiversos ejemplares, las novelas de Borges, injusticias del premio nobel de literatura, monarquías emergentes en el siglo XVII, los 99 pueblos originarios, las montañas de Elizondo, las olas en Zarautz, Zancudo o Zipolite (o lo que se conocía como ZZZride), el sexo de los ángeles, los efectos colaterales de pensar en el mieloma, la clínica del último virus desconocido, las trayectorías clínicas implantadas en una única base de datos compartida, Gaia, protónica espacial, retórica discursiva, amplificación de la memoria, xenofobia, las falacias de Hitler, la adolescencia de Jesús, el canto de los pájaros comparativamente al de las ballenas, los neurotransmisores de los elefantes, la pérdida de audición, la teoría del slam, el kernell, la desviación estandar, el criterio de exclusión de la investigación, los modelos actuariales, los ciclos de la bolsa, el devenir del ser tras el fracaso, la construcción de un herotismo particular que se transforme en la espiritualidad sexual compartida libre, las formas de las nubes, el propósito del pueblo 9, la técnica del cabeceo, la observación, la postcinematografía, el surrealismo, la solución performativa, el sermón de la montaña, las enseñanzas directas de Dios Padre, los nueve viajes de peyote, la alquimia de la pista, la sororidad de otro camino, el despegue del aura, las luces del olvido, las tempestades de la angustia, el vacío pasajero, la serenidad de los abrazos, el dominio de la lengua, la sugestión de las redes neuronales, el hábito de la risa descontrolada.
Ens amirellem totes amb la muntanya més alta. Volem esser això que sobrepassa lo natural. Com aquell que conquereix un cim prestigios. Un nou mil.
Un lector sabi s’atura i li comenta a la seva parella: això no pot ser—deixa el llibre a la capçelera del llit. Ja no hi tornará mai més a llegir a aquest autor.—Fuig, mentider—diu.
L’Anakin Kilian puja muntanyas i cop adal es pregunta: això que sento és el poder de la força o del seu costat fosc? I no sap mai. Tampoc és queda gaire. El seu pare li diu que ha de seguir corrent. Pero a ell li atrapa la força que hi ha un cop adal de tot. Des d’alla ho veu tot diferent. És un altre perspectiva. Com si podes tocar el mon amb el seu desig: que tothom arrivi aquí. A aquest sentiment de plenitut que hi ha al seu voltant. En aquell moment, la gloria hi és. Per tant, la força li permet tenir la conexió amb el Grogu que aconsegueix salvar-ho amb ell. I tot va bé.
El delta de l’Ebre aquest any s’ha inundat. El canvi climatic s’ha agreujat. No hem possat sol·lució, ni a l’origen ni a la desembocadura. Això és transit continuo. El rius mai són el mateix, pero hi són. Com la vida misma. Com un dia al nostre record. Com avui. No pas com llibre.
Fa temps que tinc un pla. Aquest pla no és d’aquest mon. És mes aviat d’un altre mon. Pero no ho puc dir així tant alegrement. Haig de tenir proves. I per això, haig de mostrar que hi ha quelcom escrit. Quelcom visió. Quelcom projecte. I és justament això el que he fet des de fa 999 dies. Fins avui, que finalment he baixat de la meva muntanya i us vinc a explicar el que vol dir un nou pais. Un pais 9. Benvingudes, persones lliures, a un mon nou: Ticataluña.
Mae, la vaina es introducir todo lo tico que nos plazca en el sentido colectivo con el que podemos aportar nuestro humilde granito de arroz a la paella valenciana que nos va a resolver el dilema universal. La subsistencia de los humanos en la armonía que profesan todas las religiones y los modelos de estado. La sociedad sociovergente que se imaginó Trias y que convirtió en una realidad en nuestro sistema sanitario, pero ahora aplicado a la fusión con el más allá. Más allá de nuestras fronteras mentales. Más allá de donde nuestros líderes nos han llevado nunca. Vengan y vivan, en carne propia, lo que es irse a la chingada.
No mames, cabrón. Vieron eso. Apropiación cultural. Ese güey se está pasando de verga. Esas son nuestras pinches groserías. No las pinches suyas. Pinche mamador, bájale de verga. ¿Te crees muy verga? ¡Cuál! ¡Vergas!
Un adult prou ben educat en el ticatalanisme pot llegir per sobre de les contradiccions inherents a la postura equidistant de qualsevol foraster que vol venir aquí a dir-nos a la nostra cara el que sóm, el que no sóm, el que hem d’esser o cóm ho hem de fer. Això és l’ùltim que un poble digne i ple com el nostre és pot permetre. Capgirem un cop més el rellotge de sorra.
Un nou pur va venir a la darrera asamblea de La Base. Els seu posicionament Trotskista no va agradar gaire als Leninistes de la cooperativa. I els marxistes purs no podien resistir les arcades de vomit vermell que els hi sortia pels nassos. Els estalinistes s’ho veien de lluny amb una expressió freda que amagaba un pla que ja s’estava executant. L’aire de l’asamblea, poc a poc, es tornava irrespirable. El llibreter mexicà de La Social, en Toni, havia sigut es responsable d’haver portat a aquest company a la cooperativa. Tothom li va dir que no ho fes. Pero ell hi creia. Tot i que ara, veient cóm anaven les coses, ja s’havia possicionat a prop de la porta, per si calia fugir a refugiar-se a la seva llibreria. El pobre Golman no tenia sortida. O revolució o mort.
El dia que Golman va ser aceptat al Cercle del Liceu es va permetre fer una petita exposició del seu desplegament com a futbolartista a la sala dels miralls. Va agafar la pilota i sense deixar de dominar-la, com si d’un acte circense es tractés, va començar a recitar les seves nou muses les nou incitacions més boniques de la historia. Una a una, van escoltar el crid d’un humil nouvingut que s’havia colat a les esferes més subims de l’espai col·lectiu més noble de la nova ciutat: NEW Barcino. El public va anar entrant en la peça envoltat de la presencia divina de les muses que havien baixat directament de l’art representat adal del caps dels presents. Sense dubte es tractava del l’acte més disruptiu dels últims anys al Liceu, i els presents, encantats amb la pulsió del nou pur que tenien endevant. Es tractava d’una historia d’amor col·lectiu. I totes, tots, s’havien enganxat. La precencia divina de les muses i l’atmosfera amirallada d’illusions òptiques hipersemblants va fer que els present començencin a fer un cant, cadascun en la veu que li corresponia, si bé des del pit, si bé des del cap, amb l’entonació pulida d’un cor xiulant: ALLS.
Fin del segundo acto
En Golman va tirar de la Viquipedia per haver de no fer el ridicul. No volia semblar que fos un d’aquests impostors que a hores d’ara van i es pujen al tren del mame.
La medida es clara y cristalinamente transparente, a riesgo de expresarme con pleanasmos españoles. No lo puedo evitar: ahora soy uno de ellos. Entiéndaseme. Plegaria.
Yo puedo valer como católico como el que más.
No hay nadie, NADIE, en todo el reino de España, y todos aquellos rincones en los que un español se conecta con la universalidad del mensaje de hermandad y amor de Cristo, que en su momento intuyó como algo más que su propia existencia, y lo que él pudiera decir de la razón de estar aquí, en esta corta vida, que tambié para Él, sería finita.
Por tanto ¿qué hago aquí?
No lo sé.
Ni tú.
Ni yo.
Ni nadie.
Esto tan sólo es literatura infantil.
Aquí el que no me lea que me coma los huevos.
Si voy a ser español voy a reaccionar hacia ofensas gratuitas, de quién sea, con una versión de lo que en público Pinto representó con su respuesta fugaz y llena de Gloria: ¡Cómeme los huevos, Maldini!
Existe una controversia en la Internet que versa sobre si la frase exacta es esa, o por el contrario, es esta otra: ¡Maldini, cómeme los huevos!
Lo anterior, si fuera a entender el juego con el que Borges creó un estilo literario único que no existía antes, como el acto único de mimetismo con el que podemos asumirnos como escritores.
¿Quién es escritor?
Aquél que escribe.
Escribir es un acto primordial obligatorio.
Regla uno: escribir.
Con ello consideramos el primer nivel de aprendizaje que podría se útil para mi hija aprender a hacer bien. Como en nueve días. Lo que dura mi curso. Tan sólo hay 99 plazas. Ahora sí: salen volando.
Mi marketing es directo a la emoción y la posibilidad de volar directamente al límite sublime de la percepción de la emergencia colectiva de nuestro sistema complejo social: Ticataluña.
Ya estamos aquí.
Tranquilos.
Lo conseguimos.
De pronto, sin tanto esfuerzo como sufrimiento en 2021, los primeros nueve días del 2022 arreglamos con un giro de emergencia colectiva performativa nos avocara tal día como hoy para empezar el tránsito suficiente hacia una nueva dimensión. El portal Golman.
Golman es mi nombre, lo siento, soy un pelado que se piensa que porque 9O esté ahí manteniendo la fuente de jardines que se bifurcan que alimentan el delta de la desembocadura del Ebro, desde la montaña que le da origen hasta las playas testigos del ciclo del agua con una consciencia superior exterior de elementos que hasta ahora no consideraramos en la explicación de lo que hacemos aquí todos juntas como emergencia femnista del iros a tomar por culo subnormales machos alfa, cuando hijos de la gran puta.
Esa es mi aportación al feminismo: chicas, perdón. Es una mamada de la cual he sido parte. En parte sin saberlo, y en parte, por no querer entrar en polémicas. Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa. Debemos ser culpables de algo según nos lo enseña la catequesis católica y su entramado social, especialmente armonioso y jubiloso de ocultar en el saco más profundo del olvido de un sólo tipo de violencia que vamos a condenar, sistemáticamente, por los siglos de los siglos. ALLS.
Un acto de rebelión con nueve compadres del Niño de Elche en su fragata. El rey, el emérito eh, sjht. Quieto todo el mundo.
Al Niño le gustan estas referencias que nos anclan sobre los pilares de nuestro pensamiento social positivo y elevado a cultura. La defensa última de lo que somos en sí, por sí y para sí. El egoismo de nuestro rácana voluntad conservadora.
No les vamos a inhibir ser lo que son. No necesitamos justificar su espacio para que nos quedemos varados en esta ignominiosa sociedad que recalculamos en la televisión y los medios de comunicación que definimos como los veraces. Los mecanimos de control que cada uno de los nueve partidos vierte en un entramado diseñado para el seguimiento feliz de sus votantes. La política debería ser sólo una, grande y valedora para resolver todos los 9 problemas sociales más importantes. Pero ya no desde la perspectiva tan sólo del problema, ni siquiera de la trivialidad de la solución. Nuestro entender es preguntar. Ese es pilar de nuestro sistema educativo NEW. Preguntar las nueve preguntas para determinar los estados de la naturaleza sobre las que juzgamos una necesidad insatisfecha.
Hablemos de algo que todos somos expertos.
La insatisfacción.
Comencemos por nuestro lado más pusilánime. Piénsalo: es lo que más debemos solucionar. Lo que nos da vergüenza admitir. Nuestros pecados ya no sólo compartidos con el que considerábamos el único interlocutor válido para con Dios Hijo: Jesús. Y a través suyo para con Dios Padre. Con la paloma no nos disponemos a relacionarnos la mayor parte del tiempo por una contradicción propia del modelo teológico de expresar el dogma necesario para simplificar nuestra superioridad de credo en la salvedad de que debemos considerar que Dios Padre sólo es uno, y que por tanto, Él, y sólo él, reciba esa capacidad para asociarnos con lo divino. Oh, qué vanidad.
Meterse con Dios Padre—decía Armando Gallo Pacheco en su cátedra online a la que tenías acceso con la cuota mínima de contribución a la emergencia colectiva social sobre la que se fundamenta la base de la consecuencia última del sistema resuelto. Como si de una complejidad matemática que postulo por primera vez dentro del ámbito social al que las matemáticas asisten por primera vez como colectivo especialista técnico de los nueve ejes de conocimiento necesario para reconfiguración del estado social emergente a las boludeses de los que hasta hoy han cortado el bacalado, y a su vez, alabos sean.
Rendir pleitesía y cagarse en la puta madre que los parió; justo a ellos.
Varios madridistas se sintieron ofendidos ante provocaciones de un último poeta culer que borró al Barcelona de la memoria colectiva heteropatriarcal que todos estábamos alimentando con nuestra gilipollés habitual. Como Keiser Soze haciendo el burro durante 99 minutos. Imaginaros ese poema. El capo de la operación era un tipo tan suspicaz y salido de la nada que fue capaz de ir a la policia detenido como su alter ego: Varbel KUNT. El capo calabrés borbonizado.
Hasta ahí puede llegar un nouvingut con su insinuación republicana de un nouvingut. No fotem. Ningú ha parlat clar i catalá. Com jo ara. Ho dic així de clar. Entesos?
El programa social que Golman Elizondo Pacheco presentó al pueblo entero para su resolución en un plazo de nueve días. Como si fuera un suceso postlógico. El rompimiento de huevos del futbolarte es como un día en el que sí cojiste.
Coger y follar no es lo mismo.
Una canción con la voluntad de cantar como José José en los kareokes de una escena capitalina de lo que esta ciudad representa por su diversidad plena como capital de otro entender más acá que nos viene de fuera, de lejos, y de alguna manera se infiltró en nuestro corazón con la única honestidad de pretender rendir tributo a la liberación existencial que para nuestro pequeño pedazo de paraiso en la GAIA respiradora, en cada inspiración, en cada exhalación que elegimos escuchar: ahora es lo que hay. Y en España sólo se podía considerar una solución que nosotros mismos como pueblo imperfecto, pecador, y culposo, culposo, culposo, como su bien chido modelo de cultura, de lenguas multiversales, de capitalidades en la costa, centralidades univerales completas como capitalidad multiversada de Madrid, cual Roma. Las cuidades con la entendida ya vendida a un mercado entregado, enamorado de su actualidad, por cazurra que esta pueda ser, debajo de las capas de los nueve misterios españoles en cada una de sus estancias fundamentales. España no le puedes dar menos de nueve niveles de libertad para que esta pueda ser enteramente lo que es deber devenir. Pueblo español, no me toquéis lo huevos. Ni tampoco los cojones. Yo no he venido aquí a sermonearles ni a venderles ninguna moto de lo que yo puedo pensar, como un ciudadano pleno, pese a no tener, en otros tiempos, todos los niveles de derechos y obligaciones que los demás. Una espacie de contrato de temporalidad de nuestra transacción de cohabitación. Estamos o no estamos. Esa es la cosa a responder. Por mi parte, dejadme comenzar: you had me at olé.
OLË
Mi partído político se llama OLË.
Es universal.
Todo Dios sabe decirlo.
Pasan por pantalla 99 representaciones de Dioses que no se ofenden.
Los católicos de la sala no ríen la broma.
The joke was on them.
To disrect a certain aunt you respect with outmost love. The reference in bible reading and praying theory and practice. Trust me, there’s a PhD (I never know which one is capital letter and which aren’t, as I can never remeber if the second s goes in ther first or the second «s» in business. To me bussines is also right. And just as «true».
Business is GOD FATHER.
It’s not GOD complete.
This makes the catholics GOD less powerful than a single man GOD. Golman, humbly, is that kind. One of the other 99.
99 vs 1
There you have your shitty current standard: 100.
FUCK one hundred. FUCKYOU.
Changing the word fuck just to fuc withya.
Rigtbac@u
That’s the name of my last novel. Rigtbac@u was a publishing flop. Nobody knew why.
The publishing industry is never in the authors stories. At least not the good ones. They tend to be in some funny places. But really they don’t live the most exciting life in town. The attend to another pace. Another glory. The glory of living within this world: bookmakers.
I make books. Sort of. I am the name behind one of the collective members of a little utopia called Sexto Piso. A publishing house that can call home is now a grownup in NEWDF, capital of NEW GAIA. One of the nine capitals of the urban world out there: that jumbo mombo that we are now part of. Pop and all. The whole thing, at last, at once. Welcome to present time. Run by adults. Thanks Silicon Valley, we’ll take it from here.
That speech didn’t fly well on some Silicon Valley dickheads.
Unexpected.
I’m Unexpected’s King.
Rather this kindom that one with two, or none.
I can politics a phrase turning her into a parragraph.
Feminism turned Golman into herself.
She found a way out to express herself for who she wasn’t.
I can fool the feminist movement into letting me in. As her.
I’d have to become her.
I am.
Silly.
But…
You are not her.
I am.
You are not she.
Are your transfobing me?
…
Simple YES/NO
…
It normally comes right away. It’s alwas been evident.
If you YES your way out. There. You have it.
The states of nature disappear once the uncertain decision takes place. It’s how we make decisions. Decision making. That’s the IA industry we need to program. The politics we need to run. The new way of competing for a leap. A glowing transformation schasm.
You leap into it.
Why doubt it.
Soul would be short if Leonard soul just keeps still into the great beyond.
Bonding with whole.
That’s the state we need to fulfill. Together. That harmony. Like a thing you can reach with a button: digital left.
Copyleft.
That’s what I’ve been doing. In the Internet great debate. I’d just keeping it to me. As if the show is bigger than the possible consequence of my digital transformation. I am bigger than Jeff Besos, Mark Suckemgberger and Elon Mosc, combined. You need to go into these kind of greek Gods going at it with great respect for the glorious almighty rivals. This is what futbolart describes as the code fo respecting the game by enabling to admire the great futbolartists your are going to cross with in the challenge within the field, inside the court, at the colliseum. The public arena is greek mediterraneum culture as if the agora would reopen and debated the elements needed for the transformation of our social and political system. I’ve seen this renewal take place in several places around the world. The movement to critize the neoliberal free market model that has given rise to a postwar system of perpetuable peace with the current fear of war, with the limitations of a nuclear faceoff that can wheel us out, but allowing minor armies in ethernal macho quarrel with the culture right next to it, that happens to run an army, and we play the game of hating our guts.
Who starts the hate between neighborgs?
Who sparks it?
Who falls into that?
Who’s shouting at the fear of the comming from one from antipodes?
How do we welcome a foreigner that we encounter for the first time in our life?
A guiri in your country?
What do I haver to offer?
What’s the good of having me?
The process of how I became New Spaniard.
I was already one.
Es una reducción al absurdo.
La demostración de Dios por reducción al absurdo.
Ese tipo de matemáticas son las que les voy a enseñar en mi curso. Tengo nueve programas de aprendizaje de NEWlife.
Ahí dentro es la neta. Ahora mismo está el rock and roll de la transformación del conocimiento futuro: el NEW model. Los que van a transformar la sociedad. Los que se apunten a este disparatado momento de revelar la solución más pragmática de nuestra siguiente dimensión a la que tenemos acceso: la armonía colectiva.
El directo. El ser/estar. El tiempo presente, justo tantitito antes del futuro, y justo masallasito del pasado, que tiene cola larga.
El espacio de cada aprendizaje.
Las lecturas rápidas.
La variedad de mecanismos de feedbackloopping: el nuevo sistema de regeneración de conocimiento en obra. El efecto del hacer aprendiendo, o aprendiendo haciendo, si es que son cosas distintas, unívocas, indistintas, convergentes o deseables. Lo que sabemos es que estamos vivos y haciendo de esto un carnaval. Por el respeto que tenemos al Felini terrenal y su perspectiva de la especie humana desde la italianidad para reflejar lo que tan sólo desde Olot alguien, o alguna otra urbanidad de la Garrotxa, pueda alcanzar a disputarle la réplica onírica de un proceso cinematográfico de autor, la expresión última del sentido visual de las piezas de postcinematografía más allá del preciosismo y la acción de superhéroes americanos blancos hetereos ultrapatriarcalizados nazificados, inclusive cuando peleaban contra los nazis. Los malos y los buenos. La guerra como objetivo. Los mecanismos de la violencia. Entre Camus y Haannah Arendt. Un estudio de la vinculación del debate público con la posibilidad de revertir el orden completo de nuestro absurdo país. Como un grito generacional contra todo su puto teatro. Y dejarlo todo desnudo. Un grito desde el corazón de la transformada tierra más nueva, como sabedora de lo dificil que será por parte de nuestro padres europeos, a los que rendimos pleitesía, cuando subimos a ese lado de la pirámide. Permítanos tener nuestro otro lado. Allasito. No se lo vaya usted a tomar esto mal. Tan sólo es un derecho divino, que usted verá, estaban aquí antes de que su narrativa nos viniera a contar las historias que fundamentan sus pecados y sus vidas eternas más allá del aquí, el ahora, los pueblos elejidos, las historias que nos contamos y cómo vamos a recibir a los caballeros que nos visitan desde las montañas.
Entre el Popocateptl, que escuchar el trote de los caballos cosquilleandole las costillas, se despertó y avisó a los que por ahí pasaran que como se pasaran de verga en el año 2021 de la era que nos acaba de actualizar la Malinche que ahora vamos a contabilizar nuestros asuntos en el más allá. Para que nos entendamos clarito y luego no tengamos malentendidos tú y yo. Las cosas se pueden ir a la verga si intentas pasarte de verga. Si vienes contra mí con un ejército caeré como cualquier individuo ante cualquiera de los tantos que pudieran querer atentar contra mi aniquilación. Como país. Como representante de un pueblo. El exterminio de uno mismo. Como si una persona pudiera representar el futuro de un pueblo libre. Como el padre del hermano del Neonazi de American History X en Terminator.
Entertainment serving the system. The kinds of movies we make. The kind of cinema our time is about. The kind of nature that will allow us to become a single beat of harmony in a sequence of joy everlasting.
ALLS black is a diferent deal. It’s the black side of everything. You might not like what you see in there. In fact some people can’t handle it. Stay away if fear has gotten into you. If you flinch at certain levels of what you will encounter inside the stage, you are history. Beware. This ain’t no place for incomplete selves.
A sumarized manual, a debate, a film, a song, a text, a crying session, a forgiveness tour, a self steem bath, a gamming championship, a one on one, a five on five, a six on six, a seven on seven, a nine on nine, a ten on ten, an eleven on eleven. A twelve on twelve. A 99 on 99.
That’s the format innovation of the collective intervention.
Mi novela puede tomar su título de ciertos momentos climax de determinada trama que se ocurra indispensable venir a parar ahí. Pero es ese lugar, el climax, por dónde hay que comenzar a narrar. Para llegar a esos sitios en los que la circunstanciliadad de las peripecias de nuestro Ulises, cualquiera que este sea, en un terreno desnivelado que tendrá leones puestos por un Cesar que tu familia y tus colegas, sin impotar de qué parte del reino decis que venis, aupando con vítores apasionados ante un rito que en otras dimensiones de esta historia se verán como impensables, salvajadas de otros pueblos, cosas que nosotros, a título personal en esa hipotética circunstancia, no sólo no compartiríamos sino que rehusaríamos contra viento y marea.
En la siguiente escena de la versión que Hollywood finalmente compró se introdujo un monaje de muertes recurrentes de un personaje divinizado para morir todas las veces que la muerte de Golman resulte peculiar. 99 muertes de Golman. Es el personaje el que hace a la persona, y no la persona que finalmente vota la que elige al vecino del alcalde. Golman conoce todas las referencias de Latre, Rubianes, Eugenio, Berto, Broncano, Rosalía, Romario, Cryuff y Messi que son necesarias para ser el prómimo 9 presidente.
El nou predient.
El 9 president.
Demà anirà Joan Laporta a la Sotana. L’espai més irreverent que hi ha al mon del Barça. Segurament es creuen lliures. Hauran copsat el poder de sortir de la bombolla ón no ets ningú, i t’en enfot tot, i ho dius així, tal qual, i ens pixem de riure. Com si hagués tornat l’Arús. Aquell força Barça. Aquell Sergi Más culer. La possibilitat de pixar fora de tast. La llibertat que hi ha a les nostres institucions per a que un com Golman pugui arrivar a lo més alt del club, i sortir al final de la película caminant com en Kaise Soze mentre es convertix d’en Varbel KUNT que estic fet, i em tranformo, com quelcom futbolartista que fitxa un poble nou que vol tenir a l’equip un dels nostres de debó, i aquest cop, li fem la volta a tot plegat, i capgirem l’historia d’aquest petit club que està d’aniversari, i que ho anem a petar del tot, aprofitant aquest cop per trencar el sostre de cristall i sortint amb un moviment social que no només sigui un pla, de marketing, o de l’exercisi de poder que fem xup xup amb el nostre interés pels fills burguesos benestants del nostre tufillo executiu que ens representa a tots plegats, sense haver de mirar a fora de l’estadi. Només cal mirar a Tribuna.
Els putos tribunerus.
El meu primer llibre. L’escric al coneixer als primers nou tribuneros subnormals.
Un llibre còmic, evidentment, que alguns ofessos de Pedralbes no van saber pair i van sortir a tallar el carrer, concretament l’Avinguda Pearson, ocasionant un retràs del sopar de 999 families de l’Opus Dei.
Cuando vas a hacer algo perverso necesitas un set de skills: hard y soft.
Aquí, en nuestro taller, las vas a adquirir.
Piénsalo. Invertir en tí te conviene.
¿Cuánta lana estás dispuesto a apostar por tí?
Piénsalo. Es la mejor salida que tenemos.
Nosotros somos el camino.
Como hayamos llegado hasta aquí.
Hasta dar con el nuevo modelo.
Al que llamaremos: NEW.
Nueve enters después, sigues la frase. La historia pues. Soy un contador de cuentos ticatalanes.
Así me las doy.
GOLman
Perdónenme si ahora hablo un poco de mí.
Soy un poco vanidoso. Y pretendo el deseo último al que tenemos derecho. Estar bien, pues. Bien chingón. Como sólo (así con acento, RAE, ¿o qué pedo?) alguien que se ha rifado chingón alguna noche en la que saliste a conquistar el gran otro de la nocturnidad. Los invito a pasar conmigo el próximo NEW año.
El evento NEW.
Es un pedo de pasar de discontinuo a continuo.
Filosofía a la mano, y a su vez, por diseño de su servilleta, meto forzadamente una cápsula de aprendizaje del nuevo modelo de ser. Una lección aprendida. Un proceso de transformación. Un simulacro de persona. La persona que deseamos ser. El rol que reconstituimos en un nuevo modelo. Opciones de la creación. Multiversos ejemplares. En esa otra cantidad de maneras. Las maneras del pasado. Aquella. Grande y una. Que ya no es. Ya no son. Ya salen a flote. Pese a seguir ahí. Omnipresentes. Sin ser ya omnipotentes. Ni inviolables.
Si voy a ser de España, permítanme la libertad que se permite cualquier nouvingut sobre la apropiación de la lengua, que viene un pinche NEW olmeca a la mismisima capital del reino, y supusiéramos que esta NEW nobleza se redifinió a sí misma para, con y dentro de un pueblo NEW, más grande que la suma de nuestras grandezas de España. Tocado directamente por nueve gracias divinas de diferente procedencia, todas ellas sagrados sacramentos de la NEWfe.
Localizada justo en las las antípodas, alla dónde nuestro pasado resentimiento mutuo de animadversión pura, de los unos y los otros (estos los incluyen las), que aquí, cada vez más en plaza pública, describimos sobre (y para con) unos subnormales con los discrepamos a un ratio de 1:99, y a los que adoramos contravenir de todas las maneras posibles. Bienvenidos al debate celestial entre las dos Españas divinas. El ocaso de lo que un día llamamos grande. La España que tuvimos. Las otras Españas. La dualidad inequivoca de nuestro desprecio mutuo. Nuestra sagrada cruz en penitencia flagelante. NEWinstituciones. NEWSI.
La NEWSI acabará teniendo desmedido poder. La creación de un monstruo.
1:99.
Un lait motif ticatalán.
Frases cortas que llenaron las paredes del grafitti de la nueva capital: NEW barcino.
Por un lado nos prostituimos; pero por el otro también.
Los nueve mejores juegos de palabras de mi abuelo.
La herencia de la insolencia del que hace reir de la familia.
Como el abuelo.
Teóricos del humor nomás del caribe.
Como caribe transformado, nos vamos al otro que distribuimos entre este humilde NEW TICO COMMONS, la evolución de esto otro que desde esta honesta y sensual cinturita de nuestro NEW continente: NEW América. Presente: presidente.
Mi nuevo show de presidente de lo que vamos a ser de ahora en adelante se presenta como una lección de oratoria de fin de 2020. Una tarea para el último día. Uno de esos clientes que deben comprar antes de que finalice el año. Pon un anuncio, que tienes nueve cosas que venderles.
Alguien que no tenga regalo de fin de año para regalar. Aquí un repositorio de 99 regalos para que la gente chingona de este NEW pedo le entren con el gusto de la exclusividad de unos cuantos. No son ni todos ni nadie. Es un punto de encuentro colectivo suficiente. Más allá de lo que nos dispusimo en un momento dado a forzarnos a transcurrir. 99 minutos juntas. YA FEMINISTAS.
El feminismo, como ALLS, son sitios de llegada.
Allá se va.
NO SE QUEDE ATRÁS.
VENÍ.
VENGA.
NO TENGA MIEDO.
ESTOS SON LOS NEW VALORES QUE TENEMOS PARA SU SANTIDAD.
Y ACÁ FRANCISCO LEVANTA LA VOZ.
Y HABLA CON JESÚS POR NOSOTROS.
Por que yo su carnal menor, no puedo hablar directamente con él. Tras haber sido Él.
Él.
El título de este cuento.
El título de esta novela.
Era novela y cuento a la vez. Y era esto. Pinche recurso culero de situarte dentro de tu obra. Ya sea con el velo del director. Con el matiz del guionista. O la interpretración del actor. El artista pues. ¿Qué pues no requerimos todas ser artistas? No requerimos ser artífices de nuestra revolución de la reconerversión del sistema del todo. Por completo. Capgirar el toque.
Pam: rolas.
99 rolas.
99 roles.
Hay (los hay pues, para Perez Reverte, Varguitas, la mujer zapatista que le toque hablar por todas, Presidente LÓPEZ. Presentes. Subcomandante Marcos, Golman, Ronald. Oceano Infierno. Gabilondo. Maragall. Robert de Ventós. Los originales habitantes del Palu Robert. La rehabitación de el espacio de la casa como habitatge.
Una peça d’habitatge. D’habitar espais NEW.
El meu projecte urbá-social. El uber de les noves societats reconstituides en un nivell més elevat del nostre potencial reconciliador a plé rendiment. El moviment que pretendiem fer quant a fora d’aquí veiessin cóm sóm capaços i capaces de dur a terme una reconstitució de lo que voliem dir que erem-sóm. Perque som-hi.
Som-hi.
El nom de ça peçe.
Això és per fotrens.
Tant sols una miqueta.
Venvolguts; sóc el vostre president.
Espereu que agafo el mando.
Vosaltros. Voltos. Voltrus. Voltrüs. Völtrös. Vosaltres. Vos particularmente. Y te pasás al castellano como si no tenés la cordua de un español cualquiera en el set de Jamón Jamón. ¿Quién escribe vuestros guiones?
Somos otra cosa. Venimos desde las antípodas. Y nos encontramos por primera vez. ¿Qué coño creéis que os voy a soltar por bonito?
Algo que sólo un español, español, español entienda. Reconvertido del plan nacido en los bosques de la montaña de la nueva capitalidad de la NEW humanidad. New humanity. NEW humanity. Esa es la forma correcta de escribirlo. Habrá penalizaciones millonarias a quién ose no escribirlo como la regla dicta. Con Pérez Reverte de guardian de la puerta. Una especie de cadenero de discotaca cultivado y sagaz para rozarse con los señores de los 99 apellidos primeros. Una especie de clase dinástica local. Una historia de HOLA! nunca contada antes. El valor de las 99 familias españolas. Cualesquiera ellas sean. Estas son las mías.
Si me queréis iros.
Pero dicho con la frase exacta como lo dijo la tonadillera en su día con tantísimo arte. Si me amais veros. Si me queres fueres. Si me adorais daos. Si me idolatráis por cualquier gilipollés no me toqueis los cojones hijos de la gran puta que os reviento.
Eso queda muy feo. Censúrate. GOLman, censúrate. Ahora que has llegado a lo alto de todo. El juego finalmente te da la entrada como un futboartista particular. Abanderado de la revolución última de la historia. Como si lo que hubiera que hacer fuera desvelar las cartas que vamos quemando. Las jugamos ya. En un tablero universal que ya se está moviendo esta dirección. Se trata de un despertar social en toda regla. De seguir otras normas. De darle vuelo alto a nuestra tarea de reconstitución. Vamos a darle a este programa un sentido de explosividad del optimismo del momento en el que reabrimos el grifo. Sociedad sedienta de otro cotexto. Sin temor a los conservadores. Los nunca han sentido el anhelo de cambiar. Aquí os va la mejor propuesta que les hayan hecho nunca en su puta vida. Todo a la verga. A_LA_VER:GA. Se puede escribir así: lo acabo de hacer. Por mis NEW cojones.
You take cojones away from you.
And steal it in front of everyones screens.
The uggly thruth behind our fears.
People complaining how to explain mature feelings to their children by having to answer to Soul’s questions.
Soul’s questions.
My first NEW América sitcom.
A first commercial blast.
A blow off the roof productions film.
The first of its kind.
A new way evere way.
Evere is a new word from the NEW language: ticatalán.
I gave myself some nifty new tools to dominate my privilegde. NEW spain fron NEWELI.
Leave questions in the air.
Tasks we must undergo as NEW systems to reconsider.
Reconsider as a poet’s obssesion.
Same poem 99 times.
The sort of shit that would give enough time to allow completeness to entend into an infinity NEW trend.
We’ll a bit more than what we are told.
I have a NEW learning system.
The system itself considers the possibility of overflowing the ultimate state of joy: absolute consciouness into a NEW time: warrantied. An alternate NEW market. A new beast to balance the schemes of power games within the capitalist framework. How are going to lower the weapons. Let’s pay attention here, war lords. Let’s cut to the chase. We know you deal with weapons to the active local compensated with the two things that move that market: blood thirst money.
Like a game that’s played by some
And then you got labor stories.
There you find completeness of an untold story.
The working class stories from NEWCAR: el Carmelo reconstituido de un vecino escritor de la calle Dante Alighieri. El pinche guey supo que tenía que ser una versión del Cardenal, del grandioso Manolo, el del Sevillano y del Delicias. Un pijoaparte de New América que subió directo a la montaña y se quedó allá meditar 99 días. Al día siguiente bajó por la ladera del monte sagrado de NEWCAR: el glorioso monte carmelo. ÉL monte sagrado de la mitología NEWbarcinoana.
El monte Carmelo es el monte sagrado por estar escondido. Es un monte secreto también. El descontrol de este espacio natural sería una violación para los derechos que tenemos los que habitamos el espacio colectivo de nuestros parques naturales. Mi sesgo conservacionista por venir de una pequeña cultura que entendió (maes síganme un toque y van a ver cómo vamos a ganar el mundial con esta vaina, sea por las circunstancias propias que el guión nos guía para retratar la abundancia del recogijo de nuestro bienestar elevado a la 99 potencia. ¿Viéras?
Y uno se lo imagina. Se lo dejan de tarea. Se los dejo de tarea. Póngase en situación. Ahí les va una publicación. Ahí le van 9. Ahí le van 99. Ahí le van 999. Ahí le van 9999. Ahí le van 99999. Ahí le van 999999. Ahí le van 9999999. Ahí le van 99999999. Ahí le van 999999999.
El posibilismo de la serie del nueve.
La denominada serie sagrada.
El autor decide sobre los determinantes simbólicos de la distopia que se nos ocurre pertienente. En el modelo escolar que para los nueve años te dan a la tarea de definir como mínimo nueve ensayos de dispotias distintas en un plazo holgado de nueve año. Nueve años de aprendizaje de una cuestión que podemos acabar en nueve días. Tener el tiempo suficiente para desplegar nuestro plan. Idearlo de tal manera que transformemos la sociedad que procuramos retratar en una ficción audivisual un poco autoreferente. Desde una perspectiva que no nos podemos permitir no evolucionar a otro pedo por completo.
No es ni mucho menos una artimaña exterior para resquebrajar el pinche desmadrito que se me traen bola de cabrones. No vengo aquí con chingaderas. Nos podemos decir las cosas a la cara. Y aquí, señores, señoras, niñas, niños, los que no se afilian a ninguna de las maneras que hasta ahora les había sido posible definir exactamente quién decidíamos ser una vez tenemos consciencia de la multiplicidad de estados de la naturaleza de los tradicionales, a lo más, dos maneras de ver las cosas. Y encima la obsesión recurrente y crónica de autodestrucción entre vecinos. El odio entre las tribus. Los pleitos de vecindad. El foco de las historias periféricas. Desde aquí les escribe este novel autor, autodenominado futbolartista por el interés de fusionarles. Al futbol y arte. Como si entendiera que es un juego pertinente para poner sobre el NEW tablero del juego social al que aspiror atraeros.
Un tema resuelto de su multiversalidad de disrupciones.
Las reglas de una sistematización desde las bases del pueblo reconvertido: por la idea de un emigrante que se asumió como local para venir desmontar el estatus quo con la versión más surrealista de lo que puedo rescatar de lo vivido aquí mis primeros 20 años de ese milenio. Como si desde los pueblos tempranos de un milenio pudiéramos dejar un mensaje para últimos veinte del fin de lo que será este milenio. Si todas esas generaciones pasaran. Si asumiéramos la elasticidad del tiempo en esas dimensiones. Y nos perdiéramos en ella. Ahogaramos en sus mares nuestros desasosiegos sin sentido. El arte de autoflagelarte y reconstituirte en el arte mismo de ser quien eres, y simplemente estar vivo, leyendo un buen libro, a pesar de la distopia. Siempre presente. La distopia del estatus quo al que ahora llamamos capitalismo de los últimos 200 años, como si nos hubiérmos dado cuenta de lo que se pretendió con aquello en la época en la que nuestros juniors decidieron emprender la faceta psicopática de la conquista de otros pueblos hermanos a los que en nuestra subnormalidad los consideramos con amplio cinismo: inferiores. El corazón henchido de unas 999999 mujeres que se consideran en las antipodas del feminismo porque consideran que es una artimaña bolivariana construida para venir a destruir su mundo de desperate wives de barrio de la clase de abolengo de los Madriles y sus extrarradios amplios como la mancha ancha. Ser capital. Así tal cual. Como es, con su gracia y ritmo julioiglesiano. Con esa sabiduría de Valle Inclán que corre por las venas de los que lo han leído. El resto podrían caer desplomados en un fenómeno paranormal, que no dudaría un alcalde con dos NEW pares de NEW cojones, pedir a un artista menor al que deseaba promocionar a la realización de la película en la que dicho alcalde de la NEW capital de este otro Reino NEWMAD, capital hispana de esta otredad. Cuna de la RAE. Los vargallosistas.
Las filas latinoaméricanas de vargallosistas enlistados para el frente de sus ejercitos infernales, esos aprendices del autor, en su multiversalidad de maneras que sus sagradas palabras nos ha dado pie a criticar. No se crea. Es fuego cruzado de una tendencia de algunos escritorcillos menos de la supuesta quesque izquierda que nos gobierna ahora en la transformación definitiva de lo que cretinos que fuimos en cierta parte de nuestra historia mexicana de éxito. Lo que nos habían vendido que éramos. Y lo que realmente somos. Lo chido de verdad. Lo que nos queda de habernos reconstituido hermandad. En nuestra infancia. En los setentas y los ochentas. Atentos los que allá vivimos. Alivianen sus pedos. Vamos de vuelta a nuestros pecados. Los que ni vemos. La violencia machista de nuestra sociedad así como la vivimos. Y ahora que entendemos que no mames panzón. Nos pasamos de verda. Las vergas por delante. Luego luego el chiste con el chile. El chile fuera. El chile dentro. Pica y pica. Más y más. En plan ¿qué hacés? Qué rico. Buscado con la normalidad con la que nos abrimos de piernas cuando la intención es mutua. La no violencia de la relación consentida. El bienestar de todas las mujeres sexualmente liberadas. De sí mismas. De esta dominación heteropatriarcal que denuncian. Y que implica su vida en sí: sus derechos. Como ante la dramática circunstancialidad de que me suceda a mí, a vos, a tu hija, a tu hermana, a tu amiga, a tu madre, a tu tía, a tu sobrina, a tu mujer, a tí, mujer, a quién esto Dios no quiera.
Una parte de nuestra cultura está constituido por un pilar que consideramos superior desde que ponemos más peso a lo religioso que a lo civil. Lo que tenemos como ciudadanos y lo que tenemos por nuestra afiliación a una creencia es sí. Una comunidad autoconstituida alrededor del funcionamiento de una orden. Una orden como doctrina social. Con nuestros valores y nuestros modelos de emprendimiento, en nuestras sedes del saber. Nuestro saber: en todos los niveles. La doctrina religiosa como parte de lo mismo que asocio con la escuela. Los nuestros. Estar dentro o fuera. No me importa la respuesta. Es parte del dogma: excluir a quien no cree.
Llamarles pecadores.
Apuntarles con el dedo.
Aunque vaya en contra de la metáfora que Jesús les dejó interpretada en el performance qu eacompasó con sus doce colegas masculinos. Y una nena. Magdalena y Jesús en un aire de seducción de mutuo acuerdo. Un evangelio apócrifo escrito por Golman Mohammed relata el elemento sagrado de esa experiencia social a la que ahora entendemos que Jesús también tuvo acceso, y no la patraña moralina que nos traía el último concilio vaticano y sus 9 predecesores. La contienda de la doctrina se puede practicar desde adentro, y eso fue en realidad lo que llevó a Francisco a petarla entre la curia: el entendimiento de la globalidad de la acción de la autocoordinación de los sistemas complejos sociales, más allá de las fronteras de las creencias que nosotros mismos retroalimentamos con nuestra pantomima de relación directa con Jesús, la virgen de la Macarena, bailando la canción, con un purito en la mano de unas hierbas sagradas que el hermano mayor de Jesús trajo y desveló en una anunciación el último día del peor fracaso cósmico de la grandeza omnipoderosa de nuestro patético Dios Padre. Te la mamaste, pa. En serio, esta vez se te fue la cabeza. Humanos culpando a Dios. Con un dedo que le apunta a los ojos. Y los ojos se ven. A sí mismos, y se amenazan de nuevo. Desde la mirda. Desde la fimeza del índice que transporta el lanzamiento de nuestro prejuicio de guerra beligerante. Guerra a guerra sin tregua.
Al que intente.
Anunciar la guerra como acto de paz.
La lógica de nuestra necesidad armada como un doble juego de nuestra doble moral alimentando el fuego de los beneficios sociales del tráfico de armas, las guerras, los holdings participados por industrias de armamento. Esa parte del PIB. El dinero A y B. En grandes números. Y su derrama social. El prejuicio de como terminar con el poder de los que lo ostentan. A qué países hay que irse. A qué nueva historia hay que seguir. Les propongo que a la nuestra. Que a nuestro puto aire. Ahora van a ver lo que el futbolarte puede generar, una vez que hemos vivido el año en el murió Maradona.
Y recordarlo sólo por eso. O por la lucha feminista. Las argentinas que lo llevaron a las cámaras y lo voto un pueblo libre reafirmando el deseo de una ley que nos una. Por haber pasado por ahí. Por el debate público de lo que implica la reconstitución de nuestros cuerpor libres de violencia machista. Los nuestros. El mío el primero. Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa. La iglesia católica también es responsable de ese pecado. El solapamiento de la cultura heteropatriarcal está viciada por la doble corresponsabilidad de los hombres frente a las mujeres. De la iglesia sobre las mujeres. Y sobre los niños a escondidas. Vandidos. Papis. Adultos que han visto lo que es vivirlo. Y haber de callarlo. De soportarlo. De no poder acusar a la autoridad en medio de su abuso. El abuso de los abusadores. En qué momento pensaron que ese era el camino. Lo penado. La responsabilidad de la reconfiguración moral de las mente libres de pecado de la comunidad. Los que tiran la primera piedra. A que no hay. Ya nadie queda. Iglesias vacías. España actual. Iglesias. Vacías. Vacía. Una dualidad de dos culturas en las las antipodas que definen muy bien lo Caín y Abel de nuestra españolidad a odio perpetuo.
El odio español.
Español, español, español.
Lo injusto que sería sólo apuntar a una de las subtribus de todo el reino, siendo estas bestias tan salvajes. Salvajadas reales.
Salvajadas reales.
Y mae, qué salvajada.
El nuevo reality tuanis.
Mae, al chile, nosotros ya ganamos. Desde hace pura vida de años que estamos ahí. En un nivel más sublime. En una vara más parecida a la salsa, que a la capacidad de lleguemos al ataque con un poco clase mezcla de nuestra cultura de la creación de juego, lo que hacía Jaffet, o Paté, o como aquél 10 tan fino de la Liga, como se llamaba el mae, me viene Arguedas, pero ese era Osquillar, aquél fulano tico que se casó con una mexicana. La otra historia de nuestra dualidad. Ticatalana.
La dualidad es mi pastor, nada me faltará.
La dualidad es mi pastor, sin piña.
Nueve. Mi uno más ni uno menos. Con un único número resuelvo el dilema matemático planteado. Escojo el nueve. Una vez haga este truco el mago ya no tiene manera de mantener la ilusión frente a una sociedad entera reconstituida: una vez pasada, entera, por el aro de ALLS.
I nearly died just now. I had one of those coming back from the death moments. Near death experience. On my sleep. Digestive system working extra hours to digest that stupid pizza, already mixed with the wine, cabró. Cabrón. It was a call to exit. Golmanxit. Work pakcage currently unavailable. The line has been cut. A green color that identified that the activities were in the happy face state are now in a red X, that comes with: game over.
I will die one of these days. Yet today I cheated Death. Not my ticket. Not my time.
Outside it rains. I can hear the drops falling and hitting the roof of the building. Somewhere up there. Life has taken a toll for me. This is another situation I was warned to aknowledge.
I’m just working class nobody who’s life has made a turn for the good. I’ve got a decent job that could earn me a living doing what I do best. I can feel I’ve come to the place I was called to be useful to society once again. Only to fall short of that cliffhanging moment.
Life’s a bitch, ain’t it. So why waste it.
I’ve been here and there. And yet, today was a good day. It was my wife’s saint day. La Nostra Senyora de Meritxell. My Andorra matrone. My catalan root. My partner in crime.
I woke here up when I came out from the death call. I literally had to snap out of the hands of the Calaca. I was out, then I fought myself to consciousness back again. That’s it. That was my last dance. I better run, or rather jump, or I’ll stay death for ever.
Death has handed me a token. It is this I’m suppossed to unveil.
We are at the top of the priviledge pyramid. I’ve come to terms with that. I ate too fucking much pizza today. Too late. Two too many slices. I called for it. Or maybe I have al ulcer. And I’ll die anyway. I mean, I’ll day anyway. I know. But not today. Not now. Like back then. Just now.
I’ve cheated death in a duel. I’m a slippery fish off the hook. Nobody said it was going to be easy.
Golman died today, may he rest in peace.
I can’t rest because this throw back diggestive reflux is hunting me down. Death’s out there wondering. And my wife has awaken me two times already. She’s afraid one of those snores will kill me now.
—Qué susto—she said, as she was surprissed out of the dream as well.
I pulled her out from Morfeo’s arms. I was there and then, and Death painted my waters to clogg on me like haunted nightmare back to life. Still, chill, I’m ill, not still.
Comedians in cars getting coffee. I took a couple of those before I went to sleep. I don’t know if that was what caused this whole mess. It was me looking up at comedians that started their carreer together in a comedy club back in 1976, the year I was born. Eddie Murphy and Jerry Seinfeld. Seinfeld was influence by that guy from Philadelphia, Bill Cosby, with a show about zero-something. He listened to it over and over. This guy makes people laugh. I tell jokes that gets my friends laughing. I could do that. His thought process was getting him where he wanted to be. Up there in the stage. Telling his bits. And getting the reaction from he crowd: a laugh.
You come out and you never know how it’s gonna go. You have to have something going. Something prepared. Eddie hasn’t done it again because he’s got no material. He needs to go back to gym, or something. Work out. I’ve just gone back to gym. One day in one week. I’m happy. Back to the gym, and back to work.
Life seems to work in so mysterious ways that it almost seems like God is taking note of these other ways to improve His game. Obviously He knew all this shit I’m talking about. My comming back bit. My going out bit. Mother fucker send Death to tease me. Don’t act like He doesn’t own it. They work together. It’s the way things work. And so is this, if this is anything.
Life’s happening right now. This is the top moment of my life. And it will only get better.
Eddie Murphy said that. He’s been doing nothing lately. And that’s cool.
Jerry’s been hanging out with comedians getting coffee after taking bumpy rides. The carrera porche he and Eddie rode was meant to be a Lemahns racing car, but it was then just released as a car for the streets. Or the garage. The ultimate token of the showing off how you’ve somehow made it.
The car industry is going down. Telsa cars is comming up. The biggest player in the industry is leaving the past behind. Some of those things we knew will no longer be available, once we spin out the curb. Life’s about to change, and I’ve just realised that it’s been expecting me to come to terms with this new state of affairs.
Don’t waste your time.
Or waste it, if that’s what thrills you. But beware of time. As if there is something you ought to be doing, then get to it. Today: tomorrow: now.
I’ve done my time in the underworld. I’ve come back from it stronger. It’s not this system we need. Let’s not flush the entire world, nor should we allow the Nolan’s break it up into a bigger nightmare they’ll try to brush into palette of this emergent society coming out of this Pandemia.
It’s a social awakening on the go. We are all in diferent ships navigating the high tides of this tsunami. I rather surf my foam out into the sand. I’ve taken a wipeout once again. Spun out alright, I guess. I’m back.
I’ve got the handle of my vessel. This ain’t nothing but a dream. I’ve scaped the light and the darkness of surrender. I’ve travel far beneath the reals of where the roots mingle in romance.
It’s time for me to go back to bed. And let me keep this up. I know I’m comming back. I’m alredy here. Best place I’d could ever wish I’d be.
I only wish I could go back to the field. I could make this Last Dance work. Every team needs a Rodman. Only this time, it’s Golman.
El nuevo fichaje del club trae bajo el brazo una propuesta social para la comunidad, así como una propuesta de país, más allá de las fronteras de nuestros estados
Propuesta para el club
Unió Atletica d’Horta
Golman, el nuevo fichaje del club, es un chico recién llegado al barrio, vecino del Carmelo, que aporta al club una historia de superación personal, y una voluntad de futuro contruida a partir de una idea ganadora: mejorar la percepción colectiva de nuestra comunidad a partir del futbolarte. Su fichaje representa una revolución en club con vistas en las celebraciones del centenario del mismo, ya que no se trata de un jugador tradicional del mercado, sino un futbolartista que aporta mucho más de lo que puede hacer en el terreno de juego.
Golman tiene los rasgos ancestrales de un futbolartista venido de la antípodas de nuestro barrio, del otro lado del mundo, como una cabeza olmeca que se asoma a nuestra realidad para transformarla a partir de lo que nosotros mismos podemos aportar a un nuevo pacto social.
La acción artística de Golman se plasma en las ilustraciones con las que el futbolartista ha definido su obra, que consiste en la acción performativa de un hombre-gol, tanto dentro de la cancha, el territorio sobre el cual Golman se encuentra más inspirado, con la solvencia de un nueve puro, con la portaría siempre en la cabeza (olmeca, en este caso) a la hora de rematar a gol, o bien, como un ancla del central, con la vista periférica para poner la pared, en su justa medida, al compañero que viene por detrás.
Golman
Hombregol. Balónpie. Football. Este juego siempre ha consistido en la unión de dos cosas yutapuestas. GOLman, es una más.
La decisión del club
El proyecto Golman viene empaquetado en un hombre-gol multinivel. Por un lado, Golman, servidor, es un nueve puro ( y a la vez versatil), con olfato de gol, buena posición de campo, creador de espacios, generoso en el momento de tomar la decisión más favorable para el objetivo colectivo: el gol. El gol está continuamente en la cabeza de Golman, y también, de manera consciente, y metafórica, en el nombre del jugador (y personaje). El fichaje de Golman es un proyecto de futbolarte, propuesto por el propio futbolartista, un servidor, Olman Elizondo Cordero, vecino de Horta, concretamente del Carmelo, a dónde nos mudamos a vivir a un piso en propiedad hace un año. Por lo tanto, somos nuevos en el barrio. Y como tal, Golman, es el nou del poble.
Això també és part important d’aquest projecte/fitxatge: el sentiment de pertenyer a un barri d’una persona nouvinguda. Jo, Golman sóc un nouvingut que ve de l’altra banda del planeta, d’un mon nou. El nou mon. La nova Espanya. Tot plegat, amb l’alegoria de aquell que ve a la gran ciutat capital d’aquest pais, i que vol formar part d’un projecte de futur, el personatge de Golman está preparat per asumir la seva visió dind d’un historic club de futbol que hi ha al seu barri: el historic Unió Atletica d’Horta.
Per tant, la meva intenció és realitzar un projecte en el que humilment em presento com a un fitxatge esportiu, pero molt més que aixó, com un fitxatge de cara al centenari del club, al 2022, coincidint amb un objectiu personal que vull acompanyar amb el somni de jugar els meus últims dos anys de futbol a més alt nivell assolible. Es a dir, Golman vol tornar a jugar el maravellos joc de futbol perque no ha deixat d’estar preparat per sortir al camp i guanyar partits, amb la seva contribució d’esforç màxim, companyerisme amb l’equip, compromís amb el club i amb la masa social d’un club esportiu del barri on visc. O si es vol, del barri veí, el Carmel, on visc, a la muntanya, i d’on baixo caminant a una capitalitat de poble que trobo amb un sentiment d’acollida molt propi de qui se sent part d’aquesta vila: Horta.
Golman es defineix com un futbolartista. Perdoneu si em refereixo a mi mateix en tercera persona, pero cal tenir en compte que el meu objectiu és esdevenir aquest personatge que us estic describint, per tal de formar part activa de l’historia de futur d’aquest club. I ho vull fer de veritat, com un projecte performatiu de lo que anomeno futbolart, es a dir: la fusió de dos coses que en principi no lliguen en un mateix espai, en una mateixa persona, GOLman. Golman doncs és el creador d’un nou concepte: futbolart. I això fa que el concepte d’aquest esportista sigui també artistic, tant per cóm veu i juga a dins del camp, sino també per la vesant artística que representa el seu projecte creatiu: la seva obra.
Qué vol dir aixó? L’obra de Golman pot estar en un gest al mig del camp, pero sincerament, ón té (tinc) més histories que visualitzar és a prop de l’àrea, o dins, per tal d’assolir l’objectiu últim: el gol. Pero no de qualsevol manera, sino amb un criteri no només pragmàtic, sino també artistic. Aixó no vol dir un futbol ximpler, o un futbol d’aparador, ni molt menys, sino és la capacitat de fer la jugada més adient, amb un element estetic que acompanya el sentit més important del joc: avançar la jugada de cara a obrir la defensa per trobarnos amb d’una oportunitat devant el porter. I aquí, en l’ú a ú, humilment, sóc letal. Ho dic amb tota la honestidat amb la que sempre he tingut per jugar aquest esport, sabent, que no és fa el gol el 100% de les oportunitats que té un killer, perque lo més important, és intantar guanyara aquest petit duel, i si no cau, tranquils, que estic preparat mentalment per aprofitar la seguent oportunitat. Aixó, tan senzill, i tant complexe, és la mentalitat que només els sóm nou’s tenim. I això és lo que vull oferir a aquest club, a nivell futbolistic.
La decisión del mister
És evident que la meva incorporació ha de tenir la aprobació de l’entrenador. Si el club considera que la meva aportació és positiva pel futur de club, i els seus objectius, la decisió ha de ser participada pel mister, que tinc entés que será en Victor Valdés. Com a culer, tinc no només tot el respecte i admiració pel VV, sino que també sóc testimoni d’aquells anys al Camp Nou on només uns quants de nosaltres feim religiosament aquell crid de reconeixement que tan mereixia, i tant poc rebia, en Victor Valdés. Estaria orgullós i dispossat a posar tot el meu esforç per contribuir a la idea futbolística i la disciplina que l’entrenador vulgui per l’equip, i també, a ajudar en lo que considero és lo més important en un club esportiu: la convivencia de l’equip amb una mentalitat col·lectiva que acompanya les actituts als entrenaments i als partits, que va fent pujant les energies de l’equip cap a munt per estar en posició de lliutar pels objectius en el moment final de la temporada. El meu exemple, en cada entrenament, i en la millora del meu estat fisic i col·lectiu vull que estigui en el centre de la pressa d’aquesta decisió tant especial.
La decisión de la afición
S’entenc que la meva incorporació pugui generar debats com els que cada any es genera de cara a muntar una plantilla nova. Una posició tant important, com ara el 9, ha de poder demostrar a la afició que aquest equip pot generar oportunitats de gol, i que les pot acabar ficant dintre. Si bé els equips es construexin des de la defensa, la aposta per tenir prou munició a la part de dalt és prou important. En aquest cas, la meva proposta és prou curosa per no vendre la pell de l’os abans de matar-ho. I també, pero no pasar-me de voltes creant unes expectatives que després no s’aconseguexin. Golman és un revulsiu ofensiu, disenyat per entrar als partits a reforçar la delantera quant sigui necesari. Es a dir, no prometo (al menys d’entrada) jugar els 90 minuts al màxim nivell, perque no tinc (ara mateix) el fons fisic per complir aquest objectiu, pero sí puc oferir jugar 30-45 minuts d’un partit per apostar a la capacitat de generar perill adal que puc arrivar amb la participació proactiva d’un nou que pot jugar bé d’esquenes a la porteria, buscant (i creant) espais, i amb una efectivitat de cara al gol que anirá creixent amb el procés d’adaptació que tot nou requereix dins d’un vestuari. El gol per un nou és com la bensina, i tots sabem que va ratxes. Pero no m’obsesiona el gol, si per exemple, tinc un company amb millors posibilitats per fer el gol pel nostre equip.
La afició vol gunyar. Pero lo que més vol la afició és venir al camp a viure futbol. Per tant, cóm es juga, a banda dels resultats, és important. I en aquest sentit, la meva participació en el joc vol estar al servei de l’equip, primer, per assolir els nostres objectius esportius, que es resumeixen en guanyar aquest partit, i segon, amb l’afició, que ve cada dilluns a les 12 a recolçar l’equip del seu barri. Jo, val la pena dir-ho, era part d’aquesta afició, dels que veien el futbol des de derrera de la portaria, a prop del bar. Els meus gols en aquesta banda, anirant dirigits als meus amics que hi serán aqueta zona, i si m’acompanya la sort, el gols que faci a l’altra banda els dedicaré a la tribuna. Vull reitarar la meva voluntat central en participar d’un col·lectiu del barri per tal de fer barri, i amb uns objectius ambiciosos per poder aportar entre totes i tots, els resultats que pujin a l’afició de l’Unió Atletica d’Horta al nivell col·lectivament més alt de cara al centenari del club.
Per tant, la decisió d’aportar per una visió de futur que en aquests temps tant complicats ens permetin somiar en gran, dins de la nostra realitat social, i amb totes les eines per mantenir-nos units, com a club, pero també com a societat, amb un xic de renovació i d’il·lusió pel que estic disposat a treballar. Si més no, el fitxatge de Golman només tindria sentit si efectivament Golman representa al nou d’un poble nou.
La decisión del barrio
Si bien tanto el Carmelo como Horta forman parte del mismo distrito, también podríamos decir que somos vecinos. Y esto se puede mirar desde dos perspectivas: la vencindad de un mismo barrio, o bien, la vecindad entre dos barrios. Sea como sea, el elemento espacial que une al Carmelo, y su monte sagrado, con la bajada a Horta, a su plaza de pueblo, la plaça d’Eivissa, como metáfora de lo que representamos, como isla, dentro de la urbanidad de Barcelona. Mi perspectiva, por lo tanto, es de un chico de extrarradio; también de cara a formar parte, como un local, del equipo de la capital (así sea del distrito). Todos podemos entender las connotaciones que existen entre los distintos barrios, y los elementos de pertenencia que pueden existir, en particular, dentro de cada uno de ellos, como un sentimiento distintivo del otro. Por tanto, esta manera de pertenecer a un club, a un barrio, o a un equipo, también viene determinada por proveniencia del Golman, del Carmelo, y a su vez, sin complejos, de Horta.
Uno es de donde quiere ser. Y también de aquellos sitios en donde quiere estar. Y yo quiero estar aquí. Mi familia, mi mujer, Mertixell, y mi hija, Vera, nos hemos mudado aquí hace un año cuando nos compramos un piso para vivir aquí el resto de nuestra vida. Y por tanto, hemos venido aquí a hacer comunidad. Y mi intención, como futbolartista, es poder aportar el máximo en lo que creo que más puedo aporta a la comunidad. Esto implica, desde una perspectiva de cohesión social, a ser parte de un colectivo que se reune los domingos para ver/jugar futbol, y que durante la semana entrena. Esa comunión que existe entre las personas que van a ver el futbol, la afición, y los jugadores. El sentimiento de club. Y también, dentro de esta comunidad, el sentimiento de barrio.
Y siento también la responsabilidad de hacerlo desde una visión desacomplejada de lo que un nouvingut puede asumir en el contexto actual que estamos viviendo. Es decir, con la voluntad de poder asumir la versión más comprometida del ser humano que habita dentro de mi, y con ello, pretendo ser, tan sólo, uno más. Ni más, ni menos. Y en este camino, pretendo explicar esta historia como una narrativa personal en la que me embarco para perseguir un sueño que tengo desde pequeño: jugar futbol en un estadio con afición. Qué mejor que el club de mi nuevo barrio. Qué mejor que la afición local con la que recupero aquél viejo sueño de pequeño, y con quiénes construimos un sueño renovado, que cocrearemos el año de nuestro centeneario.
Un último apunte de este nuevo Pijoaparte. Este año, como tributo al gran Juan Marsé, narraré las andaduras de Golman de estas próximas dos temporadas para igualar el descaro que Manolo tenía al entrar sin invitación a un jardín de la casa de Sant Gervasio camino al Tibidabo. Pertenecer al Carmelo me exige formar parte de su historia, y también, participar de la transformación que nos ha tocado vivir, sea la que sea, y convertirme en un actor de la sociedad que afirmamos con cada uno de nuestros actos. En ese sentido, asumo pijoapartezcamente que además de la influencia de Manolo quiero asumirme como un heredero de las glorias y andaduras de un Juan Marsé. Es decir, expongo y decreto, que por mi pluma se escribirán las andaduras de un futbolartista que está dispuesto a representar el papel de su vida a través de la ficción, o de la crónica, o de la escritura, como se le quiera ver, ofreciendo con todas las limitaciones que acarrea un nouvingut latinoamericano, la mejor versión de los corridos y las andanzas que tengan como escenario nuestra sagrada montaña, sus laderas y sus valles. Mi convicción, como mi obra y proyecto, son pues vuestras, estimado público. Seréis vosotros los que tendréis la última palabra. Mi impulso en el campo será la ilusión de vuestro apoyo o la crítica de vuestra música de viento, entendiendo siempre que no debemos insultarnos bajo ninguna circunstancia. Entiendo el futbol como algo más que un juego, quizás lo único en lo que creemos religiosamente para asistir cada domingo a un rito compartido. La dimensión de un espectáculo que reside en el pueblo, y que de alguna manera, nos arrastra.
No prometo ser el lider de nada. No quiero ser ejemplo tampoco. Quiero ser uno más, competir, escribir y publicar libros. Quiero crear narrativas que desborden nuestros límites. Y para ello me creado una, desde hace mucho tiempo, que estoy listo para interpretar. Y no hay límite que nos frene. No a mí. Ni a los míos. De ahí que quiera, eso sí, aportar un criterio, una visión, y un proyecto para la comunidad, de manera que podamos esforzarnos afectivamente a ser una sociedad que cree en una convivencia más armónica, de cara a un futuro en el que nuestras voces no sólo sean escuchadas, sino también que sean el canto de un himno compartido.
La decisión de los patrocinadores
El Horta cuenta con una serie de patrocinadores que forman parte del tejido social de nuestra comunidad. El barrio está representado en todas esas marcas de comercios locales que apoyan a una de las instituciones más importantes del barrio. Por ello, a través de Golman, podemos confeccionar una serie de historias guionizadas en las que de cara a la inmersión de Golman al club, y por ende, al barrio, me involucro con cada uno de los patrocinadores para crear una serie de capítulos audiovisuales que tengan como hilo conductor la temática del local, de Golman interactuando con los usuarios o los propietarios del local, como parte de una crónica de nuestro club que se desarrollaría como una historia novelada de la comunidad de cara al centario. Es decir, Golman, como futbolartista, también se presenta como un director de cine y guionista, para trabajar junto con la comunidad en la creación de una historia que iremos construyendo juntos, con la participación de actores del barrio, vecinos, y algunas apariciones de invitados de cierto renombre a formar parte del capítulo de nuestra docuserie.
Por tanto, como proyecto futbolartístico, de esta manera ligamos el club de futbol a la comunidad. Y el hilo conductor, además del barrio, el centenario y la apuesta de un club local por un fichaje fuera de la norma: un futbolartista, el nou d’un poble nou, Golman.
Asímismo, una vez consolidado el fichaje, podemos establecer un plan para traer nuevos patrocinadores a los que se les enseñará el proyecto y que pueden ayudar a su producción, y a los planes del club.
También tiro penales
Número
El número del Golman es el 9, al ser un nou. Pero no preteno quitarle el 9 a quién lleve ahora mismo el número, sino que preferiría jugar con el número 99. Las razones ya se verán…
La camiseta del candidato fue la primera victoria de la alternativa surrealista en las antípodas del estatus quo el día del debate presidencial en las elecciones de otoño. No se podía preveer que los tiros irían por aquí dos días antes de que se organizara el debate televisado a todo el país. Los partidos tradicionales arengaban a sus parroquias con los mismos eslogans y lemas de campaña que han ido repitiendo campaña a campaña durante los primeros 45 años de la democracia. Era el momento de un cambio sustancial en las reglas del juego, o más bien, era el momento necesario para instaurar el nuevo juego: NEW.
El partido de Golman Elizondo Pacheco tenía un plan que se conjugaba en un nuevo idioma, un nuevo estado y un nuevo modelo social: NEW. NEW, ene, e, doble u. Eran tres palabras que se leían así: niu. Así de fácil. Así de complejo. Así de simple. Así de utópico.
Toda campaña se construye sobre una única idea: cambio. Todos los partidos han hecho la misma campaña. Una detrás de otra. Y el sistema se ha visto beneficiado/perjudicado por el mecanismo mediante el cuál los ciudadanos simplemente ya no prestan atención al plan que se propone de gobierno. Lo que interesa, sobre todo, es la naturaleza humana en una contienda a guante limpio frente a los némesis sociales que cada uno de los partidos representa. La democracia había demostrado ser una foto muy bien trazada de cada una de las sociedades que enarbolaban la posibilidad de ser/estar en una nación distina al resto de las naciones. Los estados nación nos habían otorgado la titularidad humana suscrita a un tipo de gobierno, que nosotros mismos, o nuestros antepasados, habían confeccionado en un libro sagrado inmaculado: la constitución.
Si nos detenemos a pensar hay al menos 198 libros sagrados de este tipo. 188 constituciones que repesentan todas las maneras de ser el mundo, con sus más y sus menos, con sus derechos y obligaciones. Todos estos libros, en el fondo, parten de no más de 9 libros sagrados iniciáticos que sentaron las bases para que el resto de los estados se sentaran a plagiar dichos libros sagrados. Cartas magnas. Ámonos. Qué bonito. Somos la repolla.
Cada nación estado piensa lo más alto de sí mismos. Y por eso que tenemos la necesidad de refrendar nuestro deber patriótico cada vez que se nos convoca a las urnas. Y lo hacemos con la alegría con la que el más catalán de los insolente, don Pepe Rubianes, anotaba que los trabajadores iban a trabajar cada día por la mañana en el metro o el autobus. Esa cara de ilusión es la que nos queda cuando nos convocan a unas elecciones más en las que decidimos a quién le damos la llave de mando de nuestro trastocado sistema.
En en el minuto cero del debate, la camiseta del candidato Golman, había ganado a las redes para siempre. #nifiscisminifiminismimimimi
GOLman es un sitio sagrado más allá del mundo que conocemos hoy día.
Nunca aprendimos muy bien la lección de todas las civilizaciones prehispánicas que dan origen a lo que somos más allá de lo que nos han venido a decir en los libros de historia. Una cosa nos quedó clara a todos: el nombre de la tierra que dió nombre a los olmecas: Olman.
Por ello, mi nacimiento como mito del futbolarte dentro de este nuevo sistema va más allá de una creencia, de una lección, de un culto, o de un performance. Se trata de un rito. Recuperamos pues lo primigenio que nuestros antepasados intuyeron con su vida. Más allá de lo que el desarrollo de nuestros compañeros de las antípodas vinieron a aportar a lo que hoy somos, en sintonía multiversal.
Come to think: George Orwell was pointing out a future in which the current beast of absolute power, in power, would act like. As they’ve proven to long for no more than this one way to live without dissonance. The end of rebelion. The magnitude of enough tools to manipulate a gray life of survival.
It’s an authoritarian regime. War far away our little island, with our common enemies. Euroasians. Be that east or west. They are the others. And we are continuosly at war. So we live for war, speaking as if it was peace. I am not sure if that’s newspeak or double think. Or maybe, I am just mutating the past once again through the loophole of this one book set in the course of a futuristic society in 1984: the past.
One could say that the warning on 1984 is very clear. And that distopias are an effort to install in the mind of a reader what things could be like if we turn all controls into one big facist regime. But the thing is, in double think spirit, everyone may point into a facist and yell: you are the facist. The real facist too. So we are radicalized with the intention of finding nazis in every nemesis we hate. And man, oh man, plenty of nemesis out there. If there’s something nowadays is people you can consider your life antagonist at the edge of the cliff. So you quickly jump to the conclusion: elimitate. Before he/she eliminates you.
And it all depends on how much privilege you bear. The higher up, the more peculiar results we see of people afraid. The lutters, oh, they say. People are coming to get us. The barbarians have won. Europe always knew they were there. And somehow the fear is on us. It somehow has prevailed as the sort of fearful society that just can’t get enough. So he constantly fear the other. And there are plenty of others to fear. And if not, you will be guided to fear the correct ones. God forbid you pick your own nemesis. It just doesn’t work that way. You are not suppose to think on your own. Or read books. Just stick with oficial propaganda. Like-minded crowds. The «us» we hold dearest. The true civilized humans. The ones that deserve to rule the world. Again.
People in power. People searching to be that power. That’s the old game of politics. Or maybe the game is really the power shit. Money gets close to that influence. People who seek power are into money. And people who are into power and don’t have the means to move up the pyramyd with their own enterprises, choose politics. Some parties are there for people to be part of the political players that touch power. In representation of the rest. So we can all go about our life. With the same sort of critical attitude that we can hold from our couch, or through our digital platforms. Our social persona is now an activist posting shit online. Like this piece of crap you are reading. I thank you for thy patience. You are trully a good and loyal reader. I sherish you. And wonder if you want to read some… well, serve yourself. You’ve made my day. Maybe even my life. For the rest of my lives.
Multiple lives matter. But let’s focus on the black ones.
Current affairs are smelling like 1984. People don’t read books, on one side. And on the other, they just read one book. Or is it the other way around? In any case, I’ve just felt the need to go about my way into the wrong way to read the play. And end up in the loosing end of this senseless battle. I’d be in this sort of situation. We can be persecuted up to a point in which we piss off the wrong dude. There’s two ways you do that. You piss of a boss of a mafia-like structure, be it one of the good guys, or one of the bad guys, and he, or she (let’s open the posibilities of feminism in the struggle to impersonate the evil characters from the heteropatriarchy power roles on the top of the scheme) sends a squad to hunt you down. In either case, you are a sitting duck. And you will be terminated. Cause the Big Brother is watching you. In every coin. In every camara. In your own phone. In your profiling stamp across the Internet. You think «they» don’t know? Oh, sure they know. They are on to you. Maybe even reading this as we «speak». The creepiest system ever is here, installed in the open areas of public and private space, expect for that little bit of brain left without Thought-police on your ass.
«He wondered again for whom he was writing the diary. For the future, for the past–for an age that may be imaginary. And in front of him there lay not death but annihilation. The diary would be reduced to ashes and himself to vapor. Only the Thought Police would read what he had written, before they wiped it out of existence and out of memory. How could you make appeal to the future when not a trace of you, not even an annonumous word scribbled on a piece of paper, could physically survive?
Winston, 1984. Or maybe, Orwell, 1941. Or maybe Golman, 2020.
El trabajo de un futbolartista tiene todos los matices que caben el un único y gran multiverso particular: el propio. El derecho postpandémico nos otorga al menos ese nivel de libertad: la multiversalidad en su conjunto, pero un único espacio-tiempo para cada individuo, en el que se pueden plantear los principios básicos de un multiverso particular adaptado a nuestra conveniencia. Esta sociedad no sería capaz de aceptar menos que eso. Lo otro, la unidad nacional, la vida eterna, la moral represiva, el sistema heteropatriarcal, la violencia explícita e implicita, el machismo cínico, … ya lo ha vivido en el status quo del que estamos alejándonos.
Pero se mantiene la noción de una unidad particular a la que todos tenemos acceso. El multiverso propio. Es decir, tenemos la noción abierta de lo múltiple, que nos ayuda a conocer los sistemas abiertos y los niveles de libertad, y también, rescatamos la unidad impoluta que se centra en el individuo. En un mismo. Esta vez, transformado por un renovada gracia divina, de la cual formamos parte, y a la que podemos acceder, con la misma facilidad con la que hasta ahora podíamos acceder al diálogo directo con el Dios al que solíamos rezar.
Así que no se asusten. Puede que usted tenga la voluntad de cambiar con este sistema. Pues esa capacidad le será dada. Igualmente, el resto lo podrán hacer. Quizás nos basemos en derechos adquiridos y esas cosas para trazar una línea en el pasado que deseamos rescatar. O quizás esa línea sea la que tracemos todos juntos al dar un salto colectivo cámbrico a un nuevo máximo local al que nuestra emergencia nos porte. Suena bien. Vamos a ello.
Durante varios años he querido simplificar estos proyectos de una manera en la que fueran sistematizados y organizados para que cualquier pueda no tan sólo acceder a ellos, sino que también les permitan transformarse a sí mismos. Y es esta transformación, que viene de las ideas, de los libros, de la creación, la que creo que debemos asumir todos (y con eso me refiero a todas, ojo, pero inclusive si asumo el lenguaje inclusivo feminizado se entenderá que puede ser que sea todo un artificio para colarla, para estar de moda, para no quedar fuera de lo que la masa en su conjunto está consiguiendo. No se azoten, es tan sólo una provocación más, que hago por picar la cresta, pero no por afiliación al lado oscuro de la fueraza. Y quizás en algún momento, el lado oscuro de la fuerza me seducirá y caeré en sus manos. Y en ese momento, saldré de fiesta con lucifer y tomaremos la noche por sorpresa, sin que eso quiera decir que nos tiremos al lío a propagar el mal por doquier sin ton ni son. Nosotros no somos así. Bueno, yo no pongo la mano en el fuego por Lucifer… yo no soy así. Pero nos podemos llegar a entender en según qué coordenadas) ya que a partir de crear nos curamos. Algo más aprendemos al escribir. Algo más sabemos de nosotros mismos cuando trasladamos nuestros pensamientos al papel. Algo más sabemos cuando escribimos nuestras ideas en un ensayo. Algo más sale a relucir en el debate público de este nuevo sistema social emergente. Esa es la idea.
Sin embargo, mi idea es aterrizar la búsqueda expansiva de mis piezas en un esfuerzo sintético de autoorganización, basado en etiquetas que permitan agrupar aquello que comparte elementos comunes. Es un trabajo indispensable de labeling, que resulta que es una de las tareas indispensables para la autoorganización de cualquier sistema complejo.
Se trata de seis ejes duales, es decir, de dualidades que sintentizan la unidad proveniente de dos polos independientes, y que en este ejercicio de creación personal, uno en un nuevo eje. Se trata de crear etiquetas nuevas que no existen en el panorama social, artístico, informacional, con el único objetivo de probar ampliar las fronteras de lo que conocemos a partir de un matrimonio simple entre dos sustantivos. Veámos qué queda de eso.
Los seis ejes de las dualidades de Golman, servidor, son:
Artístico-narrativo
Futbolístico-documental
Táctico-estratégico
Social-político
Colectivo-emergente
Onírico-experimental
Cada una de estas categorías, que por sí misma podría ser un categoría propia, es la base del proyecto creativo performativo que he definido para alinear la persona que soy y aquella que imagino ser. Es decir, el plano de la ficción me permite en este caso asumirme como un personaje que tiene todas estas dimensiones. Y en ese plano, me sirve establecer esta nomenclatura para asociar las piezas que tengan ese tipo de exploraciones, y también, para definir un marco conceptual a partir del cual elaborar una lectura propia de mi surrealidad, y sus antípodas, la realidad. O bien, el mentado status quo.