Mi primera obra en euskera: Golman, papá.

Pasar la noche aquí es mi camino. Que follen a Santiago. Esta es la nueva palabra. Escuchad nuestro último evangelio. Una especie de tercer tiempo de nuestros dos libros sagrados: antiguo testamento y nuevo testamento. Escuchad con atención el NEW testamento.

Yo solo voy aprender a decir estas 99 palabras en euskera. Serán las 99 de Golman Elizondo Pacheco, el último hijo pródigo en volver al pueblo.

Perdonad si me enfilo con una historia que no venga al cuento. Me llamo Golman Elizondo Pacheco, y he vuelto a casa.

Arriba Aurrera.

Es un chiste con doble sentido. Casi todo lo que os voy a contar tiene, al menos, dos sentidos. Y a lo más nueve. Nou, como decimos en mi/nuestra NEW capital: New Barcino.

Sabía que nuestro pueblo requería de mis servicios y por eso he vuelto. Para regresar con la familia que se fue. Y todas nuestras historias. Les estamos en deuda. Somos quienes somos gracias a lo que aquí, en estos montes y estos valles, aprendimos a vivir en simbiosis con la naturaleza, con la noción del valle que sólo los que habitan uno saben interpretar respecto aquellos otros que viven en la montaña.

Son opciones. Alternativas de vida. Maneras de ver la existencia y las posibilidades que nos da para autoreconstruirnos. Eso que nosotros tantas, y tan pocas veces, hemos hecho ya a lo largo de la historia de nuestras familias: las que nos fuimos, y las que nos/os quedastéis.

Bienvenido sea el encontrar de nuestros dos polos. Nuestra dualidad sagrada: New Spain.

En la meseta central este chiste no se va a entender. Ni estas risas. Dejadles ser centralidad. Lo grande y uno tiene su gracia como lema de país. Sólo que no es el nuestro. Y no aguantan que les digan eso. Eso es lo que nunca entenderá alguien que interpreta que la montaña es Sierra Nevada. Y nada más.

Los pueblos libres se autodefinen 99 veces al día. Ni una más, ni una menos.

¿Querías una nueva narrativa?

99 tasas.

Mearos en 8 apellidos vascos porque yo con uno solo, de aquí, nuestro pueblo sagrado, capital de todos los valles, centralidad de todas las montañas, Elizondo les espera para reestablecer el control de tu insípida existencia, hijueputa.

Mae, todo tuanis……… hasta esa última palabra. Acá, por alguna extraña razón no se entendió.

Señores, y sólo señores, en nueve sitios distintos del pueblo, como normalmente se reunen en comunidad ante un evento en el espacio público, en el que esta vez, se topan con un nouvingut: Golman Elizondo Pacheco. Servidor.

Vea, yo vengo de un valle más allá. Es otra centralidad trascendental para lo que vendrá a ser el nuevo modelo. La última sociedad. El despertar de los hombres libres del machismo, y las mujeres que lo celebran, en otros planos, dedicados únicamente a escucharlas a ellas. Sin que ellos tengan acceso.

El mundo nuevo sin machos.

Lo que decidimos dejar atrás.

En algún momento nuestra reconciliación será porque abremos domado a los subnormales.

Los nuestros.

Nuestra propia purga.

Asumir tu subnormalidad superior.

La que cada uno enarbola.

Sin poder escapar.

A nuestra innata estupidez: la proyección de nuestro torpe mal.

Mejor mandar en el Infierno que servir en el cielo.

La dualidad entre los ganadores y los malvivientes.

¿Acaso no es ese el debate?

Tú ya tienes un juicio sesgado del otro. De tu propio vecino.

Cada personaje del pueblo vuelve a ver a su vecino. Y lo (re)conoce. Le hace un gesto. Un aplauso. O un silbido que cruza el pueblo sabiendo. Sin temor. Como el canto de un pájaro local, que si hubiera querido ser nomás el poeta local habría apostado por el tucán, por primera vez aquí en estas coordenadas. Tan nuestras. Tan bien paridas. Joder, que somos la capital de un valle cojonudo. Que tiene la humildad de saberse bendecido por la astucia de los primeros colonizadores que llegaron a los alrededores, pasando por nuestras montañas sagradas, y llegando, río abajo, a la plaza central de un valle como el nuestro. O como uno del Ajusco. O de Valle de Bravo. Donde yo vi las estrellas. Algo mágico: como esto.

Pasar la noche aquí es mi camino. Que follen a Santiago. Esta es la nueva palabra. Escuchad nuestro último evangelio. Una especie de tercer tiempo de nuestros dos libros sagrados: antiguo testamento y nuevo testamento. Escuchad con atención el NEW testamento.

Group99

La vida cambió el día en el que el grupo de 99 feedbackloopers se reunieron virtualmente en ese salón de creación social que se desplegó justo en las narices del sistema en plena pandemia.

La historia debía contener todos los elementos que hicieran triunfar el nuevo esquema sobre todos los elementos funcionales positivos de nuestro modelo actual justo antes del derrumbe de todos sus cimientos. La sociedad se fue a la verga. El sistema se puso en un trance que se entiende cuando la sociedad está a punto de virar hacia otra dirección. La bélica ya lo probamos. ¿Recuerdan?

Hay quién no. Pero estos se esfuerzan por apreciar las bondades de liderar el mundo en ese sentido bélico-industrial que tanta estabilidad nos da a los países que tenemos la cultura de las constumbres anglosajonas de una supuesta autoridad social más eficiente para la subsistencia de nuestra especie bajo el dogma de los mercados capitalistas. La antítesis de un comunismo que nunca nos preocupamos de entender. Hasta que China decidió actuar en un plano hasta donde le fue permitido, para tomar parte en el desempeño de una labor estratégica para acompañar el cambio social como una transformación global que podría asimilarse en el sentido lejano oriental que no hemos sido capaces de entender como también un proceso de aprendizaje nuestro. Las culturas entendidas desde la convivencia en los exilios compartidos.

Entrar y salir. Irse de donde uno nace. Y volver.

Los nuevos ciclos de vida.

La capacidad de expandirnos sin movernos tanto.

La disminución de nuestro modelo turístico poco cuidadoso con la sostenibilidad de nuestros ecosistemas.

Los elementos de crecimiento en las antípodas de las posiciones prevalentes.

Los análisis alternativos.

La comunidad de un nuevo cliclo.

La empresa común.

El procomún a partir de otra generacón de procomuneros.

Potenciar el know how colectivo que tenemos de nuestro devenir social tras el 15m como el reflejo de lo que aquí vivimos en las plazas. Y luego, todo el mundo, a su manera, replicó. Ese despertar. Eso fue un gesto. Un comienzo. Que nos trae otra vez hoy aquí.

Y vos aquí.

Leyéndome.

Ahogándome entre pozos y recuerdos que un día… ¿ay qué?

Como lo diría una adolescente de latinoamérica ante cualquier elemento de la lucha que nos compete para derrocar a los machos de la sociedad de las armas.

Piénsalo: ¿Qué sentido tienen las guerras?

¿Por qué la industria militar iba a deponer las armas?

Bienvenido al grupo de 99. Estás aquí para opinar. Tienes nueve horas para opinar todo lo que quieras. Después de esas nueve horas en las que podrás escribir tus opiniones para la construcción del NEW model: EWE. Se trata de base social de un movimiento de autoorganización que reside en la definición general de unos cuantos temas a tratar sobre el paso social al que estamos condenados. El sitio que estrenaremos cuando volvamos al espacio público. Ese sitio que ahora yace vacío. A esa sociedad construida sobre estos nuevos pilares. Nueve pilares. Por tumbar todos los anteriores. Como brindando a ese joven Jesús en el mercado. Por el sentido de transgresión ante las injusticias sociales de nuestros tiempos. Como entonces aquello.

Jesús supo enlazar los cuentos de Juan Bautista. Y de los otros. Los predicadores tenían un rol social importante para mantner la fe de los menos favorecidos e las circunstancias en las que esceaba la fe. Y la calidad de vida en los confines de las colonías de los Romanos. Oh, pueblo padre.

En el Escuadrón Laskar Tacaná Aconcangua la escuadra Romanos es la más antigua de todas. Por tanto, la primera en simbolismo. Pero la grandeza de una escuadra no abarca los multiversos ejemplares que se entienden desde la dual historia del resto de las escuadras: de sus civilizaciones de quién emana su nombre, y el proyecto en sí de aprendizaje de ese ser-otro que los chavales, varones, de la ciudad de México, especialmente, pero también de algún que otro lugar de provincias, esa otra periferia a la tan bien proporcionada centralidad de la República más relevante de nuestro continente reconstituido: New América.

La capital del nuevo continente es no otra que NEWDF. Este continente necesitaba un desplazamiento de poder hacia el sur. Y nuestra posición es lo suficientemente fuerte para representarnos a todos en esta capitalidad que entendemos como nuestra. En la dualidad española propia del modelo más bien autóctono del urbanismo y los modelos económicos de la Encomienda y la Hacienda, convirtiendo en México, el único gran sitio en el que sobrevive en modelo alternativo que revela el poder de absorción de la sociedad destronada de su capital, la gran Tenochtitlán, de la manera en la que algunos representantes de la sociedad holandesa, alemana, austriaca, polaca,… y así de todos los paisese miembros de la Unión, con un mismo sentimiento xenofobo contra el otro extranjero que viene a nuestros países. Sea este otro de donde fuere. La antítesis del mestizaje de nuestra historia como colonos antiquísimos de estas tierras.

Otorgamos el enaltecimiento de lo local como una pulsión inescapable. Y la peculiaridad única e irrepetible de lo que en el valle y las montañas locales acontece. Nuestra coexistencia entre nuestra urbanidad y lo que queda de la naturaleza y los ríos que por aquí fluyen, todavía, tras entubar varios sitios insalubres de nuestras cuencas. Nuestra ciudad está en sus casas. Y los vecinos nos movemos cada día para hacer nuestra actividad. Y la sociedad dice ir a algún sitio. Ese sitio es el que pretendemos alterar. Manipular para construir uno nuevo. Esa elección meditada pasa por varios filtros de interacción y crecimiento. Primero por unos pocos a los que se les enseña en viaje inicial. Y se les da varios puntos de entrada a un circuito cerrado. Y vamos a parar a los primero 99 que tienen entrada a este salón de debate. Esta ágora popular. Este mecanismo de retroalimentación del discurso del nuevo orden WEW.

New Barcino es su capital. Desde aquí, mi barrio transformador, NEWCAR, nos vamos de peregrinación a la montaña. Aquí ya contamos con la madre de Dios. La familia entera esta dispuesta a tomar ahora sí la última cena. Mañana volveremos a la sociedad transformada. A ese lugar que nos hemos podido imaginar. Como piezas de nueve ensayos paralelos. Sitios a los que tenemos la oportunidad de entrar. Y reir.

La falcultad del ser.

Algo más.

Otra cosa.

Y también lo que ya eres.

No te agobies.

Si te agobia esto vete.

Puedes llegarle a la verga, si quieres. Aquí.

O venir a la gloria… ALLS.