Ni fiscismi ni intifiscismi…mimimi

La camiseta del candidato fue la primera victoria de la alternativa surrealista en las antípodas del estatus quo el día del debate presidencial en las elecciones de otoño. No se podía preveer que los tiros irían por aquí dos días antes de que se organizara el debate televisado a todo el país. Los partidos tradicionales arengaban a sus parroquias con los mismos eslogans y lemas de campaña que han ido repitiendo campaña a campaña durante los primeros 45 años de la democracia. Era el momento de un cambio sustancial en las reglas del juego, o más bien, era el momento necesario para instaurar el nuevo juego: NEW.

El partido de Golman Elizondo Pacheco tenía un plan que se conjugaba en un nuevo idioma, un nuevo estado y un nuevo modelo social: NEW. NEW, ene, e, doble u. Eran tres palabras que se leían así: niu. Así de fácil. Así de complejo. Así de simple. Así de utópico.

Toda campaña se construye sobre una única idea: cambio. Todos los partidos han hecho la misma campaña. Una detrás de otra. Y el sistema se ha visto beneficiado/perjudicado por el mecanismo mediante el cuál los ciudadanos simplemente ya no prestan atención al plan que se propone de gobierno. Lo que interesa, sobre todo, es la naturaleza humana en una contienda a guante limpio frente a los némesis sociales que cada uno de los partidos representa. La democracia había demostrado ser una foto muy bien trazada de cada una de las sociedades que enarbolaban la posibilidad de ser/estar en una nación distina al resto de las naciones. Los estados nación nos habían otorgado la titularidad humana suscrita a un tipo de gobierno, que nosotros mismos, o nuestros antepasados, habían confeccionado en un libro sagrado inmaculado: la constitución.

Si nos detenemos a pensar hay al menos 198 libros sagrados de este tipo. 188 constituciones que repesentan todas las maneras de ser el mundo, con sus más y sus menos, con sus derechos y obligaciones. Todos estos libros, en el fondo, parten de no más de 9 libros sagrados iniciáticos que sentaron las bases para que el resto de los estados se sentaran a plagiar dichos libros sagrados. Cartas magnas. Ámonos. Qué bonito. Somos la repolla.

Cada nación estado piensa lo más alto de sí mismos. Y por eso que tenemos la necesidad de refrendar nuestro deber patriótico cada vez que se nos convoca a las urnas. Y lo hacemos con la alegría con la que el más catalán de los insolente, don Pepe Rubianes, anotaba que los trabajadores iban a trabajar cada día por la mañana en el metro o el autobus. Esa cara de ilusión es la que nos queda cuando nos convocan a unas elecciones más en las que decidimos a quién le damos la llave de mando de nuestro trastocado sistema.

En en el minuto cero del debate, la camiseta del candidato Golman, había ganado a las redes para siempre. #nifiscisminifiminismimimimi

Golman Elizondo Pacheco

GOLman es un sitio sagrado más allá del mundo que conocemos hoy día.

Nunca aprendimos muy bien la lección de todas las civilizaciones prehispánicas que dan origen a lo que somos más allá de lo que nos han venido a decir en los libros de historia. Una cosa nos quedó clara a todos: el nombre de la tierra que dió nombre a los olmecas: Olman.

Por ello, mi nacimiento como mito del futbolarte dentro de este nuevo sistema va más allá de una creencia, de una lección, de un culto, o de un performance. Se trata de un rito. Recuperamos pues lo primigenio que nuestros antepasados intuyeron con su vida. Más allá de lo que el desarrollo de nuestros compañeros de las antípodas vinieron a aportar a lo que hoy somos, en sintonía multiversal.

Repetimos todos: ALLS.

Newspeak, double think and the mutability of the past

The principles of INGSOC

Come to think: George Orwell was pointing out a future in which the current beast of absolute power, in power, would act like. As they’ve proven to long for no more than this one way to live without dissonance. The end of rebelion. The magnitude of enough tools to manipulate a gray life of survival.

It’s an authoritarian regime. War far away our little island, with our common enemies. Euroasians. Be that east or west. They are the others. And we are continuosly at war. So we live for war, speaking as if it was peace. I am not sure if that’s newspeak or double think. Or maybe, I am just mutating the past once again through the loophole of this one book set in the course of a futuristic society in 1984: the past.

One could say that the warning on 1984 is very clear. And that distopias are an effort to install in the mind of a reader what things could be like if we turn all controls into one big facist regime. But the thing is, in double think spirit, everyone may point into a facist and yell: you are the facist. The real facist too. So we are radicalized with the intention of finding nazis in every nemesis we hate. And man, oh man, plenty of nemesis out there. If there’s something nowadays is people you can consider your life antagonist at the edge of the cliff. So you quickly jump to the conclusion: elimitate. Before he/she eliminates you.

And it all depends on how much privilege you bear. The higher up, the more peculiar results we see of people afraid. The lutters, oh, they say. People are coming to get us. The barbarians have won. Europe always knew they were there. And somehow the fear is on us. It somehow has prevailed as the sort of fearful society that just can’t get enough. So he constantly fear the other. And there are plenty of others to fear. And if not, you will be guided to fear the correct ones. God forbid you pick your own nemesis. It just doesn’t work that way. You are not suppose to think on your own. Or read books. Just stick with oficial propaganda. Like-minded crowds. The «us» we hold dearest. The true civilized humans. The ones that deserve to rule the world. Again.

People in power. People searching to be that power. That’s the old game of politics. Or maybe the game is really the power shit. Money gets close to that influence. People who seek power are into money. And people who are into power and don’t have the means to move up the pyramyd with their own enterprises, choose politics. Some parties are there for people to be part of the political players that touch power. In representation of the rest. So we can all go about our life. With the same sort of critical attitude that we can hold from our couch, or through our digital platforms. Our social persona is now an activist posting shit online. Like this piece of crap you are reading. I thank you for thy patience. You are trully a good and loyal reader. I sherish you. And wonder if you want to read some… well, serve yourself. You’ve made my day. Maybe even my life. For the rest of my lives.

Multiple lives matter. But let’s focus on the black ones.

Current affairs are smelling like 1984. People don’t read books, on one side. And on the other, they just read one book. Or is it the other way around? In any case, I’ve just felt the need to go about my way into the wrong way to read the play. And end up in the loosing end of this senseless battle. I’d be in this sort of situation. We can be persecuted up to a point in which we piss off the wrong dude. There’s two ways you do that. You piss of a boss of a mafia-like structure, be it one of the good guys, or one of the bad guys, and he, or she (let’s open the posibilities of feminism in the struggle to impersonate the evil characters from the heteropatriarchy power roles on the top of the scheme) sends a squad to hunt you down. In either case, you are a sitting duck. And you will be terminated. Cause the Big Brother is watching you. In every coin. In every camara. In your own phone. In your profiling stamp across the Internet. You think «they» don’t know? Oh, sure they know. They are on to you. Maybe even reading this as we «speak». The creepiest system ever is here, installed in the open areas of public and private space, expect for that little bit of brain left without Thought-police on your ass.

«He wondered again for whom he was writing the diary. For the future, for the past–for an age that may be imaginary. And in front of him there lay not death but annihilation. The diary would be reduced to ashes and himself to vapor. Only the Thought Police would read what he had written, before they wiped it out of existence and out of memory. How could you make appeal to the future when not a trace of you, not even an annonumous word scribbled on a piece of paper, could physically survive?

Winston, 1984. Or maybe, Orwell, 1941. Or maybe Golman, 2020.

Los 6 ejes de las dualidades de Golman

El trabajo de un futbolartista tiene todos los matices que caben el un único y gran multiverso particular: el propio. El derecho postpandémico nos otorga al menos ese nivel de libertad: la multiversalidad en su conjunto, pero un único espacio-tiempo para cada individuo, en el que se pueden plantear los principios básicos de un multiverso particular adaptado a nuestra conveniencia. Esta sociedad no sería capaz de aceptar menos que eso. Lo otro, la unidad nacional, la vida eterna, la moral represiva, el sistema heteropatriarcal, la violencia explícita e implicita, el machismo cínico, … ya lo ha vivido en el status quo del que estamos alejándonos.

Pero se mantiene la noción de una unidad particular a la que todos tenemos acceso. El multiverso propio. Es decir, tenemos la noción abierta de lo múltiple, que nos ayuda a conocer los sistemas abiertos y los niveles de libertad, y también, rescatamos la unidad impoluta que se centra en el individuo. En un mismo. Esta vez, transformado por un renovada gracia divina, de la cual formamos parte, y a la que podemos acceder, con la misma facilidad con la que hasta ahora podíamos acceder al diálogo directo con el Dios al que solíamos rezar.

Así que no se asusten. Puede que usted tenga la voluntad de cambiar con este sistema. Pues esa capacidad le será dada. Igualmente, el resto lo podrán hacer. Quizás nos basemos en derechos adquiridos y esas cosas para trazar una línea en el pasado que deseamos rescatar. O quizás esa línea sea la que tracemos todos juntos al dar un salto colectivo cámbrico a un nuevo máximo local al que nuestra emergencia nos porte. Suena bien. Vamos a ello.

Durante varios años he querido simplificar estos proyectos de una manera en la que fueran sistematizados y organizados para que cualquier pueda no tan sólo acceder a ellos, sino que también les permitan transformarse a sí mismos. Y es esta transformación, que viene de las ideas, de los libros, de la creación, la que creo que debemos asumir todos (y con eso me refiero a todas, ojo, pero inclusive si asumo el lenguaje inclusivo feminizado se entenderá que puede ser que sea todo un artificio para colarla, para estar de moda, para no quedar fuera de lo que la masa en su conjunto está consiguiendo. No se azoten, es tan sólo una provocación más, que hago por picar la cresta, pero no por afiliación al lado oscuro de la fueraza. Y quizás en algún momento, el lado oscuro de la fuerza me seducirá y caeré en sus manos. Y en ese momento, saldré de fiesta con lucifer y tomaremos la noche por sorpresa, sin que eso quiera decir que nos tiremos al lío a propagar el mal por doquier sin ton ni son. Nosotros no somos así. Bueno, yo no pongo la mano en el fuego por Lucifer… yo no soy así. Pero nos podemos llegar a entender en según qué coordenadas) ya que a partir de crear nos curamos. Algo más aprendemos al escribir. Algo más sabemos de nosotros mismos cuando trasladamos nuestros pensamientos al papel. Algo más sabemos cuando escribimos nuestras ideas en un ensayo. Algo más sale a relucir en el debate público de este nuevo sistema social emergente. Esa es la idea.

Sin embargo, mi idea es aterrizar la búsqueda expansiva de mis piezas en un esfuerzo sintético de autoorganización, basado en etiquetas que permitan agrupar aquello que comparte elementos comunes. Es un trabajo indispensable de labeling, que resulta que es una de las tareas indispensables para la autoorganización de cualquier sistema complejo.

Se trata de seis ejes duales, es decir, de dualidades que sintentizan la unidad proveniente de dos polos independientes, y que en este ejercicio de creación personal, uno en un nuevo eje. Se trata de crear etiquetas nuevas que no existen en el panorama social, artístico, informacional, con el único objetivo de probar ampliar las fronteras de lo que conocemos a partir de un matrimonio simple entre dos sustantivos. Veámos qué queda de eso.

Los seis ejes de las dualidades de Golman, servidor, son:

  • Artístico-narrativo
  • Futbolístico-documental
  • Táctico-estratégico
  • Social-político
  • Colectivo-emergente
  • Onírico-experimental

Cada una de estas categorías, que por sí misma podría ser un categoría propia, es la base del proyecto creativo performativo que he definido para alinear la persona que soy y aquella que imagino ser. Es decir, el plano de la ficción me permite en este caso asumirme como un personaje que tiene todas estas dimensiones. Y en ese plano, me sirve establecer esta nomenclatura para asociar las piezas que tengan ese tipo de exploraciones, y también, para definir un marco conceptual a partir del cual elaborar una lectura propia de mi surrealidad, y sus antípodas, la realidad. O bien, el mentado status quo.

bty

Golman: fichaje olmeca

El club ha fichado a un futbolartista que rompe con todos los moldes.

Golman llega al club con su carta de libertad, la cual es inalienable, y trae consigo un nuevo contraro social que busca el bienestar colectivo de su comunidad. Sin duda, se trata del fichaje más estrambótico de la temporada.

L’Esportiu local, en un article escrit per la periodista Laia Pau.

La afición no sabía muy bien cómo tomar este último fichaje. Pero como siempre, la reacción dividió al público entre detractores inmediatos que enarbolaron una serie de críticas nada más enterarse de su contratación.

«No es un jugador para nuestra liga. Necesitábamos otra cosa. Un nueve puro. Pero siempre estamos igual. Será una decepción más. Qué le vamos a hacer. Este club está se va… ¿se puede decir mierda en una entrevista?»

Paco Delbar, socio 253

Mientras que otros tenían una visión más abierta a contar con un perfil diferente en la delantera.

«He visto algunos de sus videos de youtube, y creo que puede cuajar. Se trata de un futbolartista, según él. Esto, al menos,… bueno, no sé, me llama la atención. ¿Qué coño es el futbolarte?»

Marcial Domínguez, socio 321.

Yo soy un alemán atípico ticatalán

Yo podría haber jugado en la Bundesliga. Quizás es la liga que más orgánicamente está organizada. Su balance le permite a la afición ir al estadio, beber cerveza y tener un trabajo digno en el que ganarse la vida para después olvidarlo todo tras la quinta cerveza. La vida es tan simple como un artista de Berlín pagando las facturas. La contrucción del mundo alternativo pasa por la fisura existencial que arte deja en el cuerpo presente de quién la consume como una droga traslacional.

Yo si voy a representar a una sociedad alemana lo primero que debo decir es que soy tan dionisiaco como Nietzsche. Él nunca lo confensó, pero los que lo hemos leído con Luis Alberto lo sabemos. Es su tesis. No la mía. Y yo la compré. Aquello me formó. Y me alentó al pensamiento pleno de los que exploran los límites del pensamiento. La sociedad espera que alguien haga ese trabajo. Y los alemanes se ponen a ello. Leyendo mucho. A sus contemporáneos. A los que ellos consideran dignos del debate universal definitivo. Lo que planta cara al status quo del que venimos. Con las contradicciones propias de nuestro privilegio blanco. Y las peculiaridades de lo judios que decidamos permanecer. Tras lo de Jesús. Ya sabes.

Europa es una puta paranoia, colega. Y tenemos que definirnos cuanto antes. O llegarán las trompetas del apocalipsis y nos la tocarán en nuestros oídos. Y dirán aquello de vinieron por tal y por Pascual. Y entonces un día sos vos. Y nunca dijiste nada. Porque te quedaste callado ante la subida del fascismo. Y no lo viste venir. No entendiste que podría acabar así. Y te flagelas ahora en tu camisa de rayas. No digas que no te lo advirtió Orwell. Y entonces esperaste. Quizás la muerte te llamaba es día. Y te quedaste atento a la lección. No te moviste de tu pupitre. Las buenas costumbres y la moral debían prevalecer en ese ambiente primordial.

Vamos a ver, alemanes. ¿Vosotros queréis comer polla moralina o polla dionsiaca?

Es un escrito heteropatriarcal a posta. Busca meter el dedo en la llaga. Y de manera grotesca. Como si se quisiera herir la moral del «enemigo». ¿Quién sino la moral conservadora centroeuropea nos ha enseñado a pensar en términos maniqueos de quién deben ser reprendidos por una moral que sobrevuela siempre nuestro bendito sistema social? Pero ahí están los filósofos. Ahí está el pensamiento crítico alemán. No es invisible. Y avanza con una voz propia que rescatan los estudiosos de sus grandes mentes. Sus autores academícos. Y aquellos más libres. Y sus artistas cotemporáneos. Donde quieran que se escondan en los barrios de NEWBER.

El mundo cambió y debimos acudir a las capitales transformadas de otro mundo: NEW. El NEW world era la utopía. Era el mundo de la imaginación elevado a la 99. Como si se pudiera escribir una epopeya sin cansar al personal que aborrece la lectura de aquellos libros tradicionales que guardan la compostura de la lengua. A tomar por culo. Como decimos los españoles de tanto en tanto. Porque en el sur no somos como aquí, en el centro del pensamiento revolucionario. Ya Marx y Nietzsche nos pusieron al día. Vamos a acabar la tarea. Hegel. Olvídense. No hace falta ni pensar en Beckenbauer. Si caso Klopp. El mundo cambió. El futbolarte también.

Las bases de datos no se ordenan solas. Las ordenan los que sabemos etiquetarlas de la manera correcta. Un ejercicio que muy pocos entendemos. Y que cuando nos tocan la polla, lo más normal es que acabemos en la calle nosotros. Y no el soplapollas que te vino a tocar los cojones. Y la vida es así. Así nos contaron que debía ser. Como si no tuviéramos vela en su entierro. Como si esto no fuera un negocio de unos cuántos. Y los demás, que nos lleve el tren. Yo no quise. Yo dije: no. Y me bajé.

El sistema siguió. Y yo me quedé detrás. Empezando mi propia red. Y mi sistema alternativo a tomar por culo. Lo más alejado de lo que vi que estaba mal. Lo que debía cambiar debía pasar por este filtro. Ya me lo dijo oceanoinfierno: es la transformación digital. Y lo que dijiste aquél día. Rescata una de esas sesiones. Y déjala ir. No tengas miedo. El tiempo está aquí. La espera ha llegado a su fin. Por fin: el mundo NEW.

Alabado sea el NEW Señor. Siempre se necesitará de un patriarca barbudo al que colocar en cetro de un reino glorioso que está por venir. Pues no esperéis más: ese reino está aquí. Y como dice Bolsonar: soy mesías pero no esperen milagros. A lo mucho goles. Y eso sí: futbolarte.

Un alemán express. Aprendió el idioma y ocupó todos los trabajos que le ofrecieron en la oficina de apoyo a los refugiados de la Nueva España: New Spain.

Una película de los 60’s. Otras migraciones. Wim Wenders i Werner Herzog en un empaque tropical. Un ticatalán hablando alemán en nueve días. El tránsito por las nueve capitales de los sitios más conservadores de la Europa profunda. Como a encontrar las respuestas globales a nuestro NEW Estate.

NEWUE

ALLS

I literally ran

I was free when running towards the goal. The space where I develop the highest sense of belonging. The true artist must perform in the local scenarios as well as in the greatest theater of dreams. And light will shine on. As only a local boy would be able to unluck. For the greater good: ALLS.

Necesito mi libro

Mi libro está listo desde hace tiempo. Pero no tengo editor. Ni tengo lectores. Soy un libro que no existe en el mercado. Es decir, un libro fuera del mercado. Un mensaje pendiente de salir. Un mensaje oral. Y si fuera algo así como un wannabejisus?

#wannabejisus

I’ve had better hashtags in my life. Only I’ve never exposed them. Because I was waiting for the right time. And things needed to be in place. And the time wasn’t just rist. At least I didn’t have anything ready. Not the way I was willing to allow it to come into life. My own little Frankenstein.

I write monsters. And novels. And short stories. Sometimes just titles. Complete. Like the monster still there. Better. Heavenly.

I am heveanly.

Francisco can have a say about my whereabouts.

Ligia too.

Fini too.

Adrian too.

Ito too.

Mi tata too.

Edu too.

Harriet too.

Lau too.

So I’m to be judged. They will make the plea. The judges. The lawyers. The witnesses. The defence team. The judicial system. Everything is new. Brand new. In fact, it’s just come out of the mind of the beholder.

We got a chance to be.

We were given hope.

Like that other time.

Remember.

No doubts.

Just one wholy true: alas, ALLS.

Nick Cave number 92

Every road comming to Barcelona is marked in the kilometer 92 with a sign: Barcelona 92. It was a marketing approach to a transformation time. An event that would mark this urban capital for good. And for bad. But I really meant for good, in a sense that it changed it completely. Not that it was all entirelly good. I am clearly overexplaining for the ximpler soul. You know who you are.

Barcelona has a connection to serveral numbers. Nou. One of the them. Uno, another one. 14. 4. 11. 9. En fin. 1714. Ya paro. No quiero ofender a nadie. Cosa dificil hoy en día. Este pueblo tiene la piel muy fina. Y tersa. Y salada. De mar. Mediterraneamente malamente. Featuring Rosalia. O Nicky Minaj. O ambas. Reinas. Junto a este nuevo rapero en la capital transformada de sus urbanidades ya sublevadas. Su fuerza me acompaña, y ahora me acompasa con su poesía. Y su delineada estructura de baile y ritmo NEW.

Si el nuevo modelo pretende estar completo debe tener un ritmo propio. Un ritmo NEW. Es un llamado al arte. Al futbolarte.

Nick Cave me mandó un mail. Era su Red hand file #92. No es que Nick me quisiera decir algo, sino que me suscribí a su newsletter. Y a veces me llega y a veces no. Ni yo se por qué. Pero esta vez lo abrí y me quedé con esa paz plena a la que uno puede aspirar. Orar es llegar a concluir un plegaria. Y esa plegaria no es únicamente de los religiosos. Ni siquiera de los que tienen fe. Los que no tienen pueden llegar al mismo climax. Léanlo. ALLS.

La confesión del padrecito de Comala

Finalmente nos encontramos, Pedro Páramo. Me había estado esperando toda la vida. El libro estaba ahí. Juan Rulfo no tiene prisa. Ni yo tampoco. De ahí que no nos hayamos dirigido palabras agrias para redondear nuestra indiferencia mutua. Pero yo sabía que tenía algo pendiente. Que ahí había algo para mí. Y no me equivoqué.

Leyendo una edición de Seix Barral de Obras Maestras de la literatura Contemporánea, de tapa dura, no me atrevo a escribir en sus entrañas. Ni siquiera a doblar sus páginas. Tengo una especie de pudor al leer por primera vez a Rulfo. Y al objeto en sí. Tan bien parido, con esas páginas amarillentas que parecen uno de esos libros de una biblioteca de abogado, que nunca se han leído. O lo contrario, un libro de una bilblioteca pública, novecientas noventa y nueve veces leído. Como una personalidad tan fuerte que su aura impide que nadie se atreva a alterara esa fuerza.

«Todo esto que sucede es por mi culpa -se dijo-. El temor de ofender a quienes me sostienen. Porque ésta es la verdad; ellos me dan mi mantenimiento. De los pobres no consigo nada; las oraciones no llenan el estómago. Así ha sido hasta ahora. Y éstas son las consecuencias. Mi culpa. He traicionado a aquellos que me quieren y que me han dado su fe y me buscan para que yo inteceda por ellos para con Dios. ¿Pero qué han logrado con su fe? ¿La ganancia del cielo? ¿O la purificación de sus almas? Y para qué purifican su alma, si en el último momento… Todavía tengo tengo frente a mis ojos la mira de María Dyada, que vino a pedirme que salvara a su hermana Eduviges:»

Padre Rentería, Pedro Paramo. Juan Rulfo.

No le dio la gana abrirle la puerta a Eduviges por suicida. Todos sus activos se caen. Él, hombre, intermediario de las personas de fe y Dios Padre, dice no. No le perdono ese pecado. El Señor tampoco lo haría. Todo viene a cuenta de la carga moral que lleva encima el padre por haberle concedido la bendición al muerto que violó a su sobrina. No es poca cosa. Se trataba de un reconocido hijo de la chingada, al parecer. Y además le tocaba cerca. Entonces hace lo que hacen muchos padres: dudar de la víctima. Más aún, si se trata de alguien de los que pagan su diezmo. Los pobres no pagan. Son fieles, eso sí. Pero no tienen mucho que dar a la iglesia. Que a su vez, les da lo que puede. Dentro del margen humano de la institución.

Los votos dan un estatus. Hablar con Dios directamente es cosa de los que estudian para ello. Y se preparan para el ministerio del evangelio. Se convierten en los que llevan la palabra de Dios. Y lo repiten al final de cada lectura: palabra de Dios. El libro, la Biblia, está en el centro. Un libro que perdura en el tiempo. Pero también perduran los libros de filosofía griega. Esfuerzos manuales previso a Guttemberg, que industrializa el libro. Antes, pergaminos y códices nos definen las culturas de otras geografías. Otras perspectivas. Más allá de lo divino. Lo social de aquellas sociedades queda relegado a la retórica de las colonizaciones. La cultura superior que aplasta a la inferior. Como si no hubiera habido sincretismo alguno. Si las montañas son lo sagrado, vestimos a la montaña de virgen, y listo. Contamos la historia en retablos. Y las metáforas que interesen de la Biblia se plasman a partir del arte. Los pueblos iniciados, entonces, entran en el camino de la salvación. ¿Qué salvación?

Volvemos a explicar nuestra historia. Ahora con un contexto que incluya el resto de las opiniones. Una vez que te embarcas en nuestro camino, el resto ya no interesan. Todas las religiones exigen exclusividad. Y eso les hace competir por la fe, más allá de los cimientos culturales que hay han ganado con el paso de los siglos. Especialmente las cuatro grandes: cristianismo, judaismo, islam y budismo.

Pensé lo siguiente: necesito una tarta de religiones para visualizar los estados de la naturaleza en términos de creencias globales. Religiones, si adoptamos el calificativo bajo el cual muchas personas deciden definirse como parte de ese colectivo antes de una especie humana mucho más grande, plural y libre, por encima del espacio de a quién creer o no. Creer o no es la diferencia entre un religioso y un ateo. Y puedes tener a dos tipos muy apegados a su perspectiva, lanzando las mejores hipótesis que cada uno de los grupo de interés ha fabricado para sí: para su pespectiva. Únicamente eso importa. El enemigo, señoras, está presente.

Dijo señoras, ¿viste?

El juicio social.

Ya estamos aquí.

Ustedes me van a juzgar a mi.

A mi corresponsabilidad con todo este desmadre.

A quién colgar la letra A roja.

The Scarlett Letter. You know what I mean. Really, we all read the same authors before we leave school. Nobody teaches us to real properly. Until we ramdombly approach the powerful edge of books. More than one. A bible readers reads one book. Not even that often. He/she rather wait for it to come as a surprise on Sunday at noon, to meet the sun. Catholic young boys, in their all boys schools, go to church to actually get to meet a chic, other than her sister. The problem comes with the ones who don’t have sisters. Seriously: this is not profiling. Nor charging the weight on all machos on the shoulders of these few all male childhood experience. Seriously: it’s all here. It’s this way. And I don’t plan to take a step back from my current position, which in fact allows your way of looking at it, which may still be forever the same perspective that you already hold dearest. The thruth. Your own personal truth. Why not you be God? You be HIM?

Only one of these selected group of machos will actually get the grace to be named oficially by the authorities of our assembly to bow upon you the glory of the Almighty Father, as Father shall rule over other possibilities like Mothers taking over. Shouldn’t they? Don’t they already? Oh, God: I’m all confused………

I am only fucking with your mind. You’ll excuse my body belongs to no one, but me. As I am the true bearer of my will, in continuos search for affirmation. Best case scenario I’m at this point affirmatively as I am, there, in the mighty NEW truth, the power of a wonderful place never before been told, as the scripture of a futuristic collective goal to fall into. A thing that comes from the acceptance of one’s incompleteness completenessness. Is a that a thing? Really? I don’t know anymore.

I never closed the door. Only nobody came. I told you it was gone. The world as we knew it. Way back when. It all started by being forced into a group of insolent readers of Friederich Nietzsche with a university teacher some of them already worshiped. Look at what this guy has read. And then you start to read. And play the game. Like a true poet. A true voice. A reader. Oh, man. That’s it. To read: firsth NEW right.

Obligation book culture. We must teach our children to have the level of servitude needed for my business endevours. To be good factory workers. A look inside the Brexit space to evaluate their last 9 months of personal circumstances. We are antagonist of colonial global model. We ought this one talk out loud. Gather around your nine nine team. Behold a public debate like this NEW world has ever seen.

Rules: pick your nine boys and girls to represents your smartest answer to the NEW Commons deal. A deal I’m pushing through in literaure nonesense.

I am a true artcraftman. That’s as much as I am going to plead guilty of. The rest you can come find me at my home. As you know where I live: in Dante Alighieri. Literally.

Ever since I move into Dante my literature has matured. I am a NEW person. I have been transformed already. Do not be afraid. You too can bear this passage. Only, I am here this time to tell you how it went. Nine years ago.

It’s a like of course. It happen in the year 9. That much is true. We can help it. It’s the numerical logic of our time. As a demographic population pyramyd. What else do you need? What else do you want? I am one of those trying to help. I can bring this world to a END. This is the end. And also the beginning.

Are we ready for that?

I believe we are. It’s all in the search. It’s all in the details. It’s all in making sure you can try to reach the sun, like Icarus did.

You get it, right?

Always unsure.

That way feels right.

You doubt your own luck.

You doubt your own priviledge.

You question your happiness.

You dance with lonelyness.

You tickle with death.

You doubt your chances of scoring tonight.

You digg into altered states of consciousness.

Like this.

You allow yourself the passage to the other end.

Welcome.

You notice you don’t feel the discompfort.

This shit ain’t real.

It’s been spinning in my head.

I was keep it locked in.

Purposely.

As if waiting has it’s odds.

And so it’s time to cash in.

Long term investment pays off.

That’s what I please myself to plan for.

I sets me off away from this shit.

Together, this status quo couldn’t be any lamer.

We’ve reached the highest point in the graph.

We are back to demographics.

And I feel the responsability to come back.

So my actuarialart Hipocrates Nietzschean pledge forced me into action: become your superlative being to pursuit the ultimate global NEW system. And design think, whatever that is (by way fuck you all who represent the last trend in your business school teacher theory: chasing a Golman nine dimensions away. So there. I said it. This is it. This is my shit. If you like your stupid series, from whichever outlet you get from, go back to that page. I’ll only keep you glueded to my NEW webpage: double you doblu you dobliu dot golman dot net. Fuck com. FUCKOM.

A NEW city. FUCKOM. The place they went.

At the other edge of duality, you are way the fuck away from them fools.

Duality is dearest. Religion takes a hike.

Science rules. The minds of the collective free souls. We are gathered here today to aknowledge the edge of multiversial minds all linked into a single beat: ALLS………