Hug no es el mismo significado análogo al abrazo pero entre blancos anglosajones heteropatriarcas subnormales machos cínicos homoeróticos contradictorios de la verga verdaderos hijos de la grandisima Chingada Madre, servidora.
La madre receptora de sus chingadas.
¿Con qué cara te quedas, puto?
Mi alteridad es radical, por influencia de The Clash, ¿qué pasa?
Yo les puedo levantar aquí una copa del mundo: sosteneme esta.
Estatua del Dibu sobre uno de los bunkers del sagradro cerro de la Rovira. La estatua mide 9 m. Es más que una verga erecta: veálo usted y juzguelo ahora a posteriori y dele una valoración en al menos nueve categorías que simbolizan la surrealidad de nuestra insignificancia anudándose en una trama de vivir en un mundo en un sitio ortogonal desligado del status quo por siempre viviendo-desviendo a la vez. Como gloria eterna aquí. A tocar. Como una copa del mundo. Ganada en el Azteca.
Golman va estar ahí.
No se sabe con cual de las nueve seleciones.
Todas ellas le dieron bola.
Las naciones del pasado.
La nueve de 99 significativas y suficientes como para valorar el esfuerzo de una minoría del 9% que se ponen a liberar la realización de la interpretación narrativa colectiva como aquél que toma los cielos y los baja en paramente. Como volar como los pájaros. Pasar silbando montañas. ¿Jesús voló así ya en los tiempos en los que tendría 27?
Jesús es mi carnal; nada nos faltará.
La cuestión está resuelta por la voluntad de crear una versión actualizada, dualizada y circular que juega sobre las estructuras de poder vigentes en el tiempo presente, pasado y/o futuro, como principio de retreatalidad. Cada uno presente. Como un ente vivo más allá de nuestra capacidad de unir un mensaje más liberador que el que hoy les traigo aquí. Yo ya escribí todo lo que pude. Este es un mensaje traído por Dios Padre a partir de la intervención divina que ha sido ejecutada con magistralidad por el novel actor futbolartista del barrio con el que santificó los Tres turrones como aquello nueve veces más espectacular que la historia de los Reyes Magos desde la perspectiva de estras tres montes que revierten el tiempo estandar en el que nos aburrimos un montón con sus gilipolleses, bola de cabrones machos ibéricos alfas que os tragais el rol de un joven aficionado al poder, militar primero, político, económico, social, provocateur, la unión de dos o tres culturas con lazos de ansias de fascismo en el que los bolsonaros. Yo a ti no te violaría nunca, no te lo mereces, dice Jair. Yo soy homófobo. Promiscuidad con una periodista joven. El hijo de Bolsonaro. El hijo de Trump. Así nos va. Lo que impresiona es que os haya seducido ese discurso. Cuando esa tendencia es la militarización del control de cómo debemos vivir entre la dualidad de asumir que el espacio público y la seguridad de los ciudadanos depende de la militarización de todas las posiciones en el planeta entero por igual. La seguridad está bien en cada estado. Los 99 reunificadas naciones translacionales transaccionales de amplitud global. Las 9 culturas independientes. Afiliense a las nueve alternativas, si se quiere vivir a través de todos los estados de la naturaleza NEW que podamos construir desde la nada. Desde esta nada. La que queda. Cuando uno está vacio. Cuando te carcome la existencia. Por preguntarte aquél presagio de que el tiempo corre. No es sorpresa. Es un hecho que corre con el tiempo, en más de una dirección. Y aquí está nuestro rezago. Queremos ir sólamente hacia delante. Y vemos el riesgo de mirar hacia atrás. Y banalizar el dolor y la violencia que ejercimos sobre los demás. Nuestras familias. Hasta nueve generaciones atrás. ¿Hasta dónde viajamos hacia atrás nueve generaciones atrás?
¿Por qué hacer esto?
Por qué no, cabrón.
Déjate llevar.
Sólo por esta vez.
Ya que leí hasta aquí.
Qué tal que el cielo está en estar presente: aquí, ahora, leyendo. Desde esta pantalla que me hipnotisa de repente. Sale un gif de hipnosis. Una google image de la pregunta que atienda mi atención. No se precipite a regalar su poder de seccionar cualquier
Alguien le pegó un balazo a Bolsonaro.
La oposición de Bolsonaro a la presión.
La prisión.
Los jueces políticos.
Los políticos jueces.
Los militares.
Los patriarcas.
Los machos.
Los muchos.
Los subnormales.
Los presidentes.
El señor blanco latino de clase político-militar. Pecho henchido. Marchando frente a un grupo de hombres. Hombres por aquí. Hombres por acá. Exhibir el dinero, el prestigio, la validación del mestizaje para bien y para mal, tan cerca de los españoles y tan de aquí como nuestro antepasados hacia atrás de la historia de la humanidad. Nuestra América previa a que llegaran ustedes hace 666 años, y 666 años de historias de nuestras nueve dimensiones familiares que nos acercan a la unicidad de nuestro grande y único primer humano salido de la anfibilandia, oh gran ser microscópico explorador. Los tanates de la pinche rana. Lo nuevo sagrado viene de la naturaleza de nuestras plantas, nuestras montañas, nuestro ciclo del agua, nuestros Huitzilopotchtlis, nuestros Quetzacoatls, nuestros Jesúscristos, nuestros pinches Judas, nuestros hombres de paja, nuestros perturbado gilipollas soplapollas hijos de la gran… frénate. No actues con la violencia de las costumbres sin pensar del léxico con el que decimos en voz alta: hijueputa.
Yo siempre he sido rebelde. Luego la vida me ha llevado por sus caminos. Pero ahí ha estado mi búsqueda. Siempre en la misma línea. Siempre ensanchando los límites. Para toda equis.
Yo puedo ser lo que sea. Esa es mi gracia. Soy un camaleón. Camaleón Camarón. Un personaje de NEWRAV, el barrio en el que nací. Yo empecé a cantar ya de mayor. Pero ahora ya no me bajo del escenario. Sobre cuando pongo al público a botar, porque yo mismo lo incito con mis letras, y la gente pus nomás no tiene más diotra, y le entra. Colectivamente.
Ese estado es bienestar colectivo.
Su libertad mayor se experimenta con la música y algún particular piquín que usted tenga la variedad a elegir de estas nueve alternativas que el mundo actual, nuestro adorado status quo, nos ofrece:
La mejor droga es la mente. Son sus caminos los que finalmente me van a llevar a pensar en términos de los límites de reconocido. Por ende, hacer camino. Y se sabe, por la cultura popular que escribió Machado y cantó Serrat, hay que ser caminantes. Sea pues, caminante. Regla uno.
La movilidad empieza por uno mismo. Sus neuronas tres cuartos de lo mismo. 75%, eso es. Un cacho de vida. Un cacho de puntuación para haber medio atinado un pleno. Hicimos lo que pudimos para merecer lo que ustedes observan que el resto son capaz de evaluar a partir de una escala de valor, de las reglas de un juego, de incentivos que les compense venir e interpretar este rol de competencia mezclada con espectáculo mezclada con cocinar mezclada con llenar una mesa de cinco comensales que comen un primero, un segundo, vino, postre, comentan de la comida, en plan guay, como sibaritas de otro nivel, de una ciudad capital, en plan Serra meats Serra, un guion urbano para unir Banyoles, el llac, amb NEWNY. Banyoles en un mon nou que un nen de Besalú es va inventar tot haver sortir per la finestra per la qual un dia l’avi va haver de sortir d’el bany jueu, picant la pedra per encabir un estomac gros i feliç. Sobre tot ja fora. Lliure. D’un bombardeig. Dels militars venint amb l’ejercit enemic.
A la guerra civil espanyola va haver un cop d’estat havent guanyant democraticament les eleccions els rojos i acabant doncs la història de la República Ticatalana.
Imagineu-vos un temps desbordat com l’espuma de cava fuig quant t’has vegut nou.
Copes, eh.
No ampolles.
No és el mateix.
Tu i jo no ens estem entenent i tinc la sensació de que potser no ens acabarem entenent mai.
Pau
Jo soc Pau Golman.
Soc un més encara.
No m’heu descobert del tot.
Soc només, peut etre, que diuen els estimats veïns al nord: les madmoiselles, les garçons, le monsiur avec tout l’estructure de povoir d’une societè que il est sublim, valent, retrivaïllant, plusquanperfecte, matissè, retrouvillë, reconstituit, repurevide, ALLS.
Je suis Golman.
Je suis le vocalist d’une grup que mon pare va senyaler necessaire trouver dans la proposition cultural existencialist que le cap de l’heteropatrarchy avec des pensament improvisè de Diu Pare, d’une dictaminació de le cour de Dieu que finalment va pensar que il n’est pas posible plus marge de allez pour cete camí que nous ves pendre les darrier neuf anys de nostre vie collectivemond parlant. L’urbanitè d’une progression social que arrivé de darriere de les Pirinees. C’est cà que nous vais fer quant nous avons caminant pour les camins de cavalls. Je suis de la mare i d’un mediterraneum que n’avont pas regardè mon neixament com vous celebrè le naixement de mon Saint Germain, Jesus du Narareth, que bien je creux que vous conneix.
Je croix que vous comprend perfectament mon nouvelle langue: ticatalà.
Vous avez la possibilitè de parler un autre langue, et je veux aider votre incapacitè du «fabricació». Quelque choize que vous avez, o je peux dir, nous avons, si vous permetèz que je s’avoire la chance de s’apeller com vous, mon cherie NEWFRA.
Regarde, si vous plait. Si vous ne plait pas, allez marche. Ca va.
Nos avons des persones que nous voulez.
Ca c’est magnific.
L’autre, que prendre la decissió du sortir, ils e els s’ont de camí pour l’aventure de la faisson de fuga. Ca, la fuga, c’est la destination de notre nouvelle etait d’Ánimo.
Si esos pinches gavachos no entienden el significado de ánimo están jodidos. Porque no quieren. No les apetece nada moverse más allá de sí mismos. De lo que son. Con toda su holgazanería.
Qué lindo ser de 99 culturas co-existentes en un nuevo mundo al que podemos incitar con tan sólo apretar un botón de acceso al más allá.
Nuestras historias nos fuerzan a este estado de discontinuidad.
Somos números y datos.
Y alguién siempre nos ha visto la cara.
El macho alfa en las címas de todas las montañas, pirámides o templos. Aquí Dios Padre les manda un último testamento, con otras 999999999 palabras que constituyen tan sólo el preámbulo de lo que implica la multiversalidad entendida por los estados de la naturaleza ilimitados que la física cuántica nos provee y que podemos visualizar en al menos nueve dimensiones de sensibilidad cognitiva individual y colectiva.
La creación social de un nuevo plano de entendimiento. El tránsito a otra dimensión. Un cambio de tercio.
Suena la orquesta.
La plaza se llena de vida y muerte.
La muerte como constante entre la Iglesia, Elizondo, y los toros en Las Ventas, Golman.
Yo soy la cuenta atrás.
El acto de devolvernos.
De virar atrás.
De recuperar lo que un día fuimos, como la madurez de Nietzsche niño eterno que permace vivo. Esos primeros nueve años. Esa vara de medir tiempo-espacio. NEW gaïa.
Podría ser reencarnación, o reinstauración de un espíritu que me ha venido a visitar para seguir presente, como si lo dicho, escrito y actuado con su espiritualidad intacta para acceder al milagro más sublime de todos: el don de performear un milagro chido que nos conecta a todos con el más allá, acá: ALLS.
Pensar. Reflexionar. Tener tiempo para no estar ocupado en la vorágine del día a día.
El día a día funciona. Ha sido así siempre. Es lo que nos sacaba de las cuevas para salir a cazar.
Nos imaginamos a nuestros antepasados con un poco de displicencia.
¿Qué quiere decir displicencia?
A veces hay que tirarse a la piscina.
Usar una palabra que no estás seguro que sea este el sentido establecido por la academia rectora.
La academia existe.
También la uni.
Y mérito.
Y los privelegios.
Y el clasismo.
Y el racismo.
Y el heteropatriarcado.
Y el Hijo de Dios en la Tierra.
¿Quién eres tú para dudarlo?
Fin de la lectura.
Es tirar la bola hacia delante.
Yo me encargo de convertir esas bolas en goles.
Es mi especialidad.
Lo convertí en un arte.
En mi arte particular.
Mi manera más noble de ver-vivir la vida.
Es todo esto que se encuentra ahora en una narrativa autobiográfica que viaja en ambas direcciones del tiempo y unos espacios-temporales multiversales.
Sea la multiversalidad mi tema de estudio.
Y todas mis reflexiones el ÚLTIMO testamento.
Escrito por Dios Padre que lleva 99 días habiendo ocupado mi estructura cerebral para transmitir, siempre según ÉL, que escribe y dicta a la vez, en un acto de desconfianza, de no saber delegar, que lo ha traído a Él mismo a bajar aquí: abajo.
Sean ustedes una de dos cosas.
Usted elige cuál será primero.
Eliga como ser libre o como esclavo.
Usted decide por dónde empezar.
De un lado hay verga.
Pero hay otro.
Ésta, y no otra, es mi innovación social.
Mi momento Eureka.
Me acaba de caer una manzana morada.
La manzana del último árbol NEW.
Si en el momento justo antes a la extinción alguien tiene un botón que nos evite el rídículo, lo único que hay que hacer es activarlo. Hacerlo fácil para que alguien, cualquiera, haga el trabajo. Ni más ni menos que darle a un botón. El botón de Golman.
Cada que usted aprieta usted alimenta mi estámina para acuidir al objetivo: el gol.
Hay historias en Vancouver, Los Ángeles, Silicon Valley, Hollywood, NY, NEW orleans, y darle al botón, y rescatarla todas ellas, a un estadio entre aquí, el presente, el aquí y ahora, el leer esto juntos y juntas, como una plegaria traida directamente desde el cielo que trajo el mismísimo hijo de Dios Padre, que bajó del cielo para jugar el mundial y hacer la épica futbolartística necesaria para cautivar a un pueblo reconfigurado sobre un espacio ulterior unas cuantas dimensiones más allá que sólamente el futbol, y unas otras, no necesariamente las mismas, ese espacio colectivo cocreado de una sociedad dirigiéndose hacia el trayecto hacia nuestra curación garantizada por el acto revolucionario de asistir juntos a una recomposición del noúmeno.
Un noúmeno en minúsculas. Por bajarle de huevos.
Esto lo va a leer todo Dios.
Y por tanto es para todo Dios.
Y Diosa.
Todas las diosas.
Presentes.
En un círculo de poder.
Ellas, solas, juntas, hiperconectadas con la manera femenina de ser-estar en el mundo. Eso que siento acá. Acá cuando soy conscientemente mujer. No por mi simple biología, sino por esta conexión con un género entero que hasta ahora no había tenido la voluntad ni capacidad de unirme en una armonía religiosa que subsiste más allá del plano en el que se le quiera describir, o vivir, intensamente, como un coro aprendido por la repetición de una lectura que nos dio una mujer que sostenía un libro y nos lo leía en el aula del primer tránsito a los nueve años.
Vamos a darnos la vida que nos merecemos.
Permitámonos crear un alter ego pragmático que pueda albergar todo el valor que el sistema promueve que podamos diseñar de la manera más sana y resiliente que pueda educar y dar pie a una comunión y autorealización más allá del egoismo de nuestro ego enfocándose única y exclusivamente en mi puto bienestar más allá de todo, todas, todes, los vecinos, la familia, la pareja, la hija, el hijo, el primo, la sobrina, la prima, la tía, la prima segunda, el abuelo, la abuelita, Vicenç, que estás en el Cielo, Santificado sea tu NOMBRE, lleno es tu recuerdo en cada anécdota que explica lo que vivimos juntos, el viaje a Costa Rica, el viaje con el que habías soñado ir a las antípodas desde esta perspectiva de un ser de luz como Vicenç als nou sortint del numero setzse del carrer Petritxol, per tirar cap l’esglesia del Pi, a fer d’escolaina al pare Chunuk, el jesuita del Pi.
El pare Chunuk era un sacerdot de Mèxic agraciat per esser un soldat de Christ, a més de pertanyer a la seva companya. El llegat d’una religió recau en els sacerdots de la mateixa? Qui ho diu? Es diu molt que Benet XVI fos un gran mestre de teologia. I podria esbrinar fent una lectura crítica de lo que va dir el bon Bent ara que ha arrivat al cel i el DéU Pare Nostra m’ha ordenat que li escrigués un discurs que després vindrà ell i ho vendrà com seu. Això va així. Vos no potser tant inútil per no haver-ho pensat abans, pero el nivell en el que Déu Pare Nostre Senyor va voler demostrar que ÉLL no era només un mascle ibèric heteropatriarca perque li vingués de gust ni res, pero ha estar una gran cop d’efecte en la entesa que he volgut que sintesiu en tota la seva inmensitat, lo que hem estat, no veguis la historia que tenim totes i tots darrera nostre: el pasat eternitzat.
Si el botón aquéll és especial és només per l’efecte de premer aquell botó, just en aquest moment.
La pregunta de una hija de diez años antes de ir a dormir
Mi hija, Vera, me preguntó si me podía hacer una pregunta. Se había acercado a mi para tomarme del brazo, como buscando que fuéramos juntos. Como queriendo estar presente. Como necesitada de uno de esos gestos de cariño que normalmente busco yo darle, y no ella recibir.
La vida a veces nos da lo que necesitamos, y a veces, no es exactamente así. Me pareció un pequeño regalo, y luego de unos primero pasos, me lanzó la pregunta: ¿qué pasa después de que morimos?
Dejamos de sufrir, le dije.
Ella se subió a su litera y se acomodó para recostarse, sin quedar muy satisfecha por mi respuesta. Mientras tanto cerré la persiana mientras volvía a intentar mejorar la respuesta para satisfacer la inquietud que en ese momento se había apoderado de cada célula viva en la habitación.
¿Qué pasa cuando nos morimos?
Es una buena pregunta. Y quizás la respuesta que podamos darle a tan buena pregunta no sea lo importante. Lo importante es acomodar todo el conocimiento sensible que durante siglos hemos dado a esa respuesta. Los humanos tenemos eso: morimos. Es lo más democrático de nuestra existencia. El único hecho que compartimos, más allá de lo demás. Pero en este caso existen diferentes perspectivas de afirmarnos ante la situación en sí que la muerte plantea. ¿Y ahora?
¿Qué sentido tiene vivir?
Vera elaboró un pensamiento complejo en el que dibujó lo futil de la existencia si todo lo que conocemos dejará de existir, en un momento dado. Es una sensación que cuando uno habita por primera vez, el desasosiego planea sobre el infinito. No es esa dimensión de lo que está más allá de nuestra experiencia sensible lo que alguna vez soñamos cuando pensábamos en las posibilidades de lo infinito. No morir sería una forma más de lo infinito. No es nuestro caso.
La humanidad tiene más bien una connotación finita. Nuestro tiempo está marcado por nuestra propia experiencia, por lo que hacemos de nuestro legado, por lo que construimos para dejar aquí, más allá de que un día, cualquiera, ya no estemos.
No le expliqué a Vera que la muerte es uno de mis temas favoritos. Debería ser un tema crucial para que todos dedicaramos tiempo a su persecusión. La muerte es el motor de la vitalidad. El jing y el jang. La muerte es la vida. Es la gran dualidad por la que asumimos que las cosas existen más allá de las implicaciones más simples que se mantienen suspendidas en el aire que respiramos. La ligereza de vivir sabiendo que la espada de Damocles cuelga sobre nuestro cuello. La muerte, nuestra única compañera, no nos dejes olvidarte.
Hablamos de lo que uno alcanza al morir. Un nivel superior de energía. Un espacio de luz que se proyecta sobre la existencia más allá de lo que conocemos en esta dimensión menor en la que estamos. Nuestro tránsito hacia otra dimensión. Esa es la experiencia vital que debemos experimentar en vida. Quizás unas cuantas veces. Pongamos nueve veces. Porque un día, en una de esas transiciones, nos vamos a ir. Del todo. Y desde ese momento, viviremos en un ciclo distinto. En otra forma energética.
Quizás era un buen momento para hablar de la energía. De cómo no se crea, sino tan sólo se transforma. Por hablar de algo más. Por formular las metáforas necesarias para que nosotros sigamos nuestro camino. Pero atentos a no perder el tiempo. En eso sí insistí: el regalo es estar aquí, vivos. Ese es el milagro. Y ahora es el momento. Hay veces en los que seremos conscientes de nuestra insignificacia, y eso nos hará sentirnos ligeros y volátiles. En esa situación seremos algo así como una bacteria. Transitaremos en un multiverso determinado en el que nuestra vida transcurrirá en un suspiro. Y nos habremos convertido en polvo. O en un organismo transformador. En una mutación. Buscándose la vida.
Le hablé de la importancia de momentos como este. De pensar en esto. No siempre la vida es optimismo y fuga. Al revés. Estos momentos generalmente constituyen un momento de esos que crean una isla que conforma una de estas transformaciones que ahora tú misma estás reconsiderando. Se trata de un momento importante en tu evolución neuronal. Tu mente se reinicia. Esta vez con la configuración preparada para lo que vendrá en esta siguiente fase de la vida. Es lo que vive Railey en Inside Out. Y también te pasa a tí.
Una de esas bolas que formarán parte de tu memoria estimulante se guardará en un sitio en el que la consola de la NEW vera llevará incorporada en la última versión. Este es nuestro templo. Y nuestra mente debe servirnos para alimentar lo que será nuestro camino, nuestro proyecto, nuestra proyección.
Tenemos una historia que contar. Un relato vital único e irrepetible. La vida es esto, querida. Reflexiones complejas que nos acompañan en momentos de alegrías y pesares. Angustias, enojos y asco. Pese a todo, nuestros sentimientos se conjuran para que cada uno lleve por dentro una procesión que nos acompaña con cada pálpito de nuestro corazón. Con cada conexión neuronal que irriga un camino determinado hacia alguna parte. Quizás una idea. Quizás un poema. Quizás una ilusión. Mientras tanto pensamos. O actuamos. Ejercemos un proceso introspectivo para proponernos hacer algo. Salir de este maldito lugar. Atrevernos a aquello que realmente perseguimos. Estar ahí, en donde queremos estar.
Querida, es aquí en donde estoy. De ahí que escribir sea algo más que una herramienta. Es también la única salida mediante la cuál puedes crear algo más allá de lo que te carcome. Lo harás con la certeza de que aquí tendríamos que abordar un tejido más sublime que trace una ilusión. La posibilidad de otras vidas. La trascendencia de otros seres, en otros tiempos, otras dimensiones, que no son exactamente estas en las que transitamos ahora, sin darnos cuenta.
Lo que has preguntado esta noche, de este día tan especial, es la consecuencia de tu espíritu que se ha topado con su porvenir. La muerte no es ninguna quimera. Ni una maldición. Es una oportuna compañera de viaje que nos marca el destino con un único objetivo; vive tu vida como quieras vivirla. No te quedes en la superficie de las cosas. Aborda lo que te apasiona y busca los caminos que te permitan desbordar los límites por allá por donde tu pulsión te permita reconfigurar los límites trazados para que puedas entender en contexto de lo que hasta hoy existe. No es esa la dimensión máxima a la que puedas aspirar. Mueve montañas. Sueña en esas otras dimensiones. Transita por cada una de ellas. Construye los códices de un multiverso único e irrepetible. Usa tus demonios para transitar con ellos por los temores que te sofoquen la ansiedad que produzca tu verdad. Trasciende a los oscuros sitios en los que la luz no necesita penetrar para darte una señar de escapatoria. Vivimos entre esos dos polos. Y de un lado al otro. No los quieras ocultar. Ni siquiera negar. No reniegues de lo que es, de lo que hay, de este tiempo que nos ha tocado.
¿Te acuerdas de la bisabuela de tu madre?
No lo se. Pregúntaselo a mi madre. Le contesté a Vera. Por saber quién fue aquella persona. Por saber recuperar la memoria de quién fue. Y lo que hizo para que hoy estemos hoy aquí. Ella y yo. Y mi madre. Y la suya. En su recuerdo. En el mio. En el de todos los que quisimos a mi abuela. Escribe esto y conviértelo en literatura. Trasnciende a tu reflexión. Crea con ello. Es entonces cuando encontrarás los textos más sinceros. Esos momentos son los que te sirven para revertir el día. El tiempo se difumina entre las sombras. Respiro.
Vera se quedó dormida. Produndamente. Ya no preguntó nada. Seguí hablándole. Del privilegio de estar vivos. De la suerte de estar aquí. Con ella. Los dos. En estas mismas circunstancias. Pensando sobre la existencia y nuestra insignificancia. Un día leerás este recuerdo. No será el tuyo. Será el que contruí aquél día en el que una bola dorada se guardó, según tus propias coordenadas, en un sitio preciso de tu memoria. Un día tomarás prestada esa bola y la revisitarás. No es un tema que se cierre con una única pregunta. Con un pequeño río de lágrimas. Habrá libros enteros que deborarás porque expresan situaciones que te harán repensar lo que creías. Y otros que complementarán tu cosmovisión. Lecturas que conformarán quién eres. Más allá de lo que te expliquen. Más allá de lo que te cuenten tus padres, tus amigos, las religiones que estudies.
El espacio de la religión es un sitio de acogida para este tipo de preguntas. Pero no es una ciencia exacta. Se trata de un ejercicio de fe. De creer. De creer más allá de nuestra comprensión. Es un tema que está estructurado de varias formas, algunas más oficiales que otras, que a su vez generan códigos de convivencia. Maneras de vivir la vida. Y seguimos buscando los mecanismos para vivir de una manera cordial en sintonía. Con un transitar alerta, adaptativo y holístico. Como si nuestro credo fuera la bondad, la compasión, la empatía.
Es esta mi fe. Esta es la fe de mi iglesia. Que a su vez pertenece a otro reino. A un reino nuevo. Un reino que redefine el tiempo y el espacio. De manera circular. En un eterno retorno retorno. Todos somos uno. Y hay un gran organismo que palpita con nuestro aleteo. La paradoja de vivir. La existencia sublime. El regalo de un nuevo Dios. Uno mismo (con)sagrado.
Yo creo que hay un lugar en el presente que nos transporta al lugar primordial del límite de nuestra experiencia más sublime: ALLS. Esta dimensión existe aquí, ahora, y por los siglos de los siglos, en un plano continuo. Hacia delante y hacia atrás. Como la vida misma. Como la reflexión de mi tatarabuela.
Te juro que esto no es por mi único y exclusivo bien.
Es algo más allá de lo antes visto.
Es una frontera inexplorada.
El conjunto de conjuras al azar.
A los dioses en condiciones de coordinación y co-creación.
La situación actual de la tontera.
Los distinguidos genios del presente.
La lucha entre generaciones.
La posibilidad abierta de objetar.
De no creer en nada de esto.
En dimitir en bloque de la sin razón.
El la denuncia política de lo que no puede ser.
Este es el teatro de la nueva generación.
Un mundo nuevo aquí nace hoy mismo.
Con la vigencia invertida de una visión.
De un camino ensimismado y heteropatriarcal.
Que yo mismo creí que era justo.
Y justo era medio camino a una mentira.
Era la trampa justa para desbocarte.
El pecado enterno de que te acorrala.
Ante esto Dios Padre no tiene opción.
Debe optar por mano dura.
Más vale ahogar ahora que asfixiar a todos.
No nos queda más que un Dios asesino.
No podemos matar otro que ya murió.
Como dijo Dionysos según Nietzsche o Ayala Blanco.
Lo que hay que entender es cómo quedamos nosotros.
Una vez renunciemos a nuestra virilidad impostada que cimienta en el juego eterno de la guerra por la vía de nuestros cinimos y las condiciones mismas de los mercados, las inversiones, los fondos de inversión, las carteras con riesgos cubiertos, complementarios en armonía, ante una probabilidad actuarial continuamente convalidada por los algoritmos mismos a programar con un equipo de programadores que nos tengan el cuento tal y como lo tenemos previsto para porvenir sostenible basado en la interacción armónica de todas las esferas públicas y privadas de un tablero de juego NEW.
NEW.
Bienenidas.
Ustedes primero.
Vamos a equilibrar el pecado original de la idiosincracia particular del machismo histórico de nuestra humanidad falaz e incorreblible.
El fin de los machismos.
99 maneras de no serlo más.
Empezando uno mismo.
Por dar ejemplo.
A diferencia de unos.
Los machistas intransigentes convencidos de la hegemonía de su poder blanco en peligro de extinción. Versión alpha.
Hay niveles. Desde los descarados hasta los micromachistas. Todos estamos infectados. Hay que encontrar el camino. Hacernos enternos en el deleite. Sufrir lo mínimo por convicción. Ser feliz con lo poco que tenemos. Salir a comernos el día para provocar algo que socialmente reconsidere las redes sociales como algo más a lo que hemos visto.
Dejémos de hacerle seguidilla a las gringadas del mercado.
Veamos la vida desde este otro matiz.
Dejémos un sitio para un relato latino NEW.
Lo NEW lo arrasa todo.
Como monzón en las noticias.
Las tragedias de otros lados.
El repaso del mal en nuestro tiempo.
Las reflexiones de Enrique Díaz Álvarez.
Los heteropatriarcas ejemplares de estirpe de los Monge; Carlos, Carlos, Emiliano.
La noción de una ausencia.
No hablemos de quién no queríamos presente.
La ausencia de un padre con flacuras.
Los pecados de papá.
Lo que no podía permitirse.
Lo vivido y callado.
El sufrimiento acumulado.
El momento de pedir perdón.
No hace falta; perdonado.
La noción católica de destrozar el templo y los mercados.
Bitcoin. la iglesia de Roma, videojuegos.
Me perdí un parte del presente.
Me ausenté y no volví igual que antes.
Me transformé camino a ser uno mismo.
Me vi fuerte ante el pecado.
Uno tropieza con una sóla piedra.
Escójala bien: esa es tu cruz.
Mi cruz viene conmigo a dónde voy.
Hay que hablar de la palabra.
E ir a misa los domingos.
Hay que ir dónde uno quiere estar.
Y hacer algo distinto para conseguir un resultado distinto al que hasta ahora nos trajo aquí. Y esto. Este texto es justo eso. Un esfuerzo de aterrizar. De volver. De no tener razón. Pero estar ahí. Presentes. En una presencia singular. Lo particular de un hermano mayor. La naturalidad y falta de responsabilidad del hermano menor. En eso nos parecemos Cayetano y yo. Ambos llevamos los mismos mariachis a nuestra serenata definitiva. Pero yo aquí sigo intentando seguir creyendo en la harmonía familiar que entre México y España se constituye. Esto es una historia de ticatalanes. Nada que ver con lo presente. De aquí todo tiene otro tinte. Más pijoaparte que Onofre Bouvila. Pero con toques de ser la transformada capital de un capital eterno que bajó a apostar con todo lo que valía su fe: nueve céntimos de una nueva criptomoneda, el ALLS.
Un valor único extraordinario. Basto. Basta. Lleno es de gracia. La gracia está en sí misma. Palabra sagrada de reconciliación. Encontrarse en la sintonía del tiempo y benestar constante. La razón de ser unas matemáticas sagradas introducidas en el algoritmo del bienestar constante en resiliencia reconciliatoria con los tiempos multiversales en las dimensiones paralelas a las que no tenemos acceso pero coexisten en un espectro más allá de nuestras capacidades cognitivas estimuladas a su plenitud atemporal consagrado como el tiempo de la verdad reconvertida en respiración sagrada y eterna del ciclo de vida escondido en el sentido de la palabra del enigma sagrado de los posteriores intentos de una creencia evolutiva que diera al mito, el rito y la paz interior personal y colectiva que entre todos constituimos como nuestro nuevo kit de supervivencia y preparación. Cómo recibir esta ayuda hablando de nuestra salud mental en una red social apta.
Es aquí en donde tiene que ir nuestra navegabilidad. Estoy a punto de entrar a apostar. Hoy lo perdí todo.
Necesito regresar a la acción que creería necesaria para revivir.
Soy un hombre muerto.
Un hombre hueco.
Un ser sin creencia ni porvenir.
Un pecado de Dios Padre.
Una noción enterna abstracta en el sentido contrario a la gracia.
La conferencia del punto de contradicción estelar.
Las ideas periféricas condicionadas.
Las probabilidades de los equipos de demostradores por reducción al absurdo.
El capital de nuestros esfuerzos colectivos.
Algo más que una selección.
Un grupo aumentado de co-creación.
La noción auda de un modelo transgresor.
La vida a partir del contacto de un tema nuevo.
Perdona por no poder haber conectado antes.
Vamos a darle vuelta al sentido de estar aquí.
La presencia de nuestras elecciones.
La noción de lo que debe prevalecer.
La noción transformada de lo que debe resurgir.
La noción votada sin manipulación cohercitiva.
La versión plausible de una rendición total de la violencia.
Salir del paso ante la duda.
Confirmar que es una pregunta trampa.
No caer en el engaño.
No estar así es el pecado.
Y estarlo también.
No ha salida.
Ni razón.
Ni orden.
Ni aventura.
El hielo.
Nada.
Muda.
No hay reacción posible.
Fórmula.
Llave.
Cerraste la opción final para que pudiéramos rescatar el gesto.
Estar de vuelta en el mismo equipo.
Compartir lo que sugerimos tener.
Abordar la precisión de una mezcla obtusa de lo que debe ser.
Equivocarnos mil veces en el intento de creer.
Crear con otro sentido menos pragmático.
La obligación eterna de hacer gracia.
Hacer reir ante la duda.
Coexistir en un gesto inutil de ser alguien más.
Por ser así.
Coexistir en la duda.
No ser quién soy.
Este no soy yo.
Ni yo estoy aquí.
Este no es nadie.
No merece estar aquí.
Nunca fue nada.
Ni siquiera existió.
No fun un Dios único.
Los demás corroboraron la versión del hijo.
El padre fue así de especial.
Usted es el único, dijo.
Y yo le creí.
Así es Jesús.
Esta es la historia.
Cómo ves si tu y yo nos reconciliamos.
Es un poco rebuscado estar así de ensimismados.
Pidos disculpas eternas por mi egosimo.
Es verdad estoy prendado.
A la idea de que puede ir al mundial y traer el trofeo a una identidad nueva reconfigurada. Una creencia de poder ser un pueblo nuevo. Un poble nou. I per això es requreix un nou nou.
Lo digo sin desparpajo. Con un poco de enmienda. Con un Jesús cruzado.
Soy poeta de la montaña. Un cantautor de la isla. Soñadore excursionista de mar.
Atleta de otros sueños. Pasiones de otras dimensiones. Narrativas reconstructivas.
La triada de conceptos. El ramberse drogado. La quinta de los malos.
La cancioncita eterna. Los ascetas del horizontes. El Jing y el Jang presentes.
Montes de Barcelona. El eterno retorno. De un ciclo sagrado inverso.
Los dioses presentes. Eleven sus plegarias. Comienza el tiempo extra.
Hoy hubo penales en el mundial. La vida no es eterna. El gol se grieta: siento.
Grieta Grito.
Mi personaje de mujer.
No es una queja.
Es un retrato de dolor.
De todas; cada uno.
De un lamento infame.
Que no somos capaces de rehuir.
Empiezo yo: es mi culpa.
Yo soy un macho alfa.
Y nunca más lo haré.
Lo juro y confieso ante el Padre Santo.
Que me absuelva de este pecado.
Ante lo ojos de Dios Padre, ná.
Borrón y cuenta nueva.
Mija yo le quiero tanto.
Sepa usted que esto es amor.
De atropello y cirugía.
De pasión y compasión.
De estar aquí presente en su dolor.
De sentir una angustia compartida.
De entender que su ciclo requiere de cuidados.
De estar aquí presente.
De estar aquí consciente.
De estar aquí, amado.
Yo estoy aquí, mi vida.
Te entiendo como un todo.
Como la cosa enterna que nos abraza.
Con el tacto de tu piel y estar-ahí-presente.
Me invades tú con tu dulzura.
Y eso es sólo el íntimo instante de una vida.
De la construcción de una utopía.
Con lo que vos y yo soñamos.
Todo esto que hemos construido.
Y estas vacas flacas eternas.
Y este Job que no da una.
Y así soy yo de recurrente.
Pues alma no tengo más que una.
Y una vida para vivirte.
Para estar aquí contigo.
Para amarte y escucharte.
Para sentir que vamos juntos.
Para saber que ser eterno.
Es el tiempo en el que volvemos a reencontrarnos.
A proyectar aquello que lleva a hacer un gesto.
Algo que muestre esfuerzo por lo que podemos ser felices estando juntos. Compartiendo la cena. Y la compañía. Y el día. Y lo que se de. Esta noche somos tu y yo y la luna. Y así me tienes que ofrecer algo contigo. Algo que salga de tu parte. Algo que muestre una alegría particular. Algo que nunca antes haya pasado. Algo que brille por su ausencia. Y su presencia cause constelaciones. Ni bien, ni mal, ni regular. Noticias de todas las direcciones.
Plegarias que uno levanta a una nueva fe.
Inicios de algo que dejar todo atrás.
Lo que fue, lo que fuimos, lo que odiamos, lo que nos comió el destino.
Ni el recuerdo hará que vuelva así aquella vida. Por más mal que estuvimos, en nueve años estaremos peor. Así aprecia el presente. Date una proyección de vivir nueve años con perspectiva de dar el salto. Aquello a lo que aspiras. El ser eterno con tu vida. Crear valor con tu tía. Ser un evangelista convencido. Poner la pausa en el partido. Crear peligro y ocasiones. Mantener movida a la defensa. Minar las miobras defensivas del rival. Defender el primero para tirar de una presión de todos juntos. Estar listo para el despliegue. Asumir que somos capaces de un destino compuesto más elevado que lo que nuestra ciencia, nuestras creencias religiosas todas, los mercados alternativos y convencionales, las televisoras, los gobiernos locales, comparcales y municipales. La santa iglesia católica, apostólica y romana. El recuerdo de la grecia antigua y sus principales temas de debate en las 9 agoras que más atentas estuvieron a las lecciones eternas de consciliación absoluta con nuestra especie, en el presente, el pasado y el futuro. Interconectados por un enigma de persecusión esterlar en sistemas encausados a una divina transición eterna. El viaje del tiempo y el espacio del uno hacia el otro. Y vice versa.
Pero no hay liga alguna que excluya que esto que aquí hubo no quede en nada.
Porque todo acaba.
Y seguir es complicado.
Y saberse uno inapto.
Creerse uno eterno.
Tropeza contra la misma piedra.
Creer que Dios existe.
Entender cómo la volvemos a cagar.
Porque uno es su pecado.
Y eso no se borra.
Ni se esconde.
Se matiza.
Y se delira.
En un himno sordo de un sumbido eterno aquí en mi corazón.
Aquí estás vos.
Aquí estás vos.
Sosteneme el corazón.
Es tuyo hoy.
No dudes ven.
Me adelanté y fallé.
Estoy harto de levantarme.
En realidad de tropezar.
De no estar fino en el andar.
De limitar el límite de la constelación.
De congelar el tiempo.
De mirar atrás.
De recorrer la ruta.
De encaminar la contienda.
De esperar a estar despiertos para levantar la muralla que nos separa a todos del porvenir. Ese etereo sentimiento de comunión entre todos, hacia una consciencia viva, de un ecosistema emergente. Que nos permita vernos a las caras de la reinvención de lo que hasta ahora habíamos creído. Y resulta que nada de eso es verdad. Que todo es una farsa. Que no soy quien soy.
El más allá después ya no era nada.
El infierno hoy está aquí presente.
En este abismo nuestro.
Mi reiterada piedra.
La sustitución de lo que ata.
Re-lata.
Des-ata.
Arre-bata.
Esto me va a desgarrar.
Y puede ser que ya no tenga tiempo de redenciones.
Que un día de estos ya no esté.
Y que no haya aquí un acuerdo.
Que somos egoistas.
Por más que queramos esforzarnos.
Un día menos pensado recae.
Y la caga.
Y se hunde.
Ese día escriba.
Redima su incompresión.
Dejé de pensar en usted.
Haga algo por contribuir a su exigua felicidad.
Amamante al bebé.
A no. Eso no puede.
Es un ajeno a la mujer.
La experienca no vivida.
El relato silenciado.
Mi despreciable contribución al heteropatriarcado.
El hombre es egosita.
Punto.
Es así.
Nos entendemos.
Y las mujeres vibran diferente.
Es otra noción de comunión.
Y entre ellas todo es paz.
Y eso se siente.
Y se ve.
De una manera distinta.
Los hombres y las mujeres hacen cosas.
Son ticatalanas.
Un emergente ser-en-el-tiempo-reconfortado.
Ahímismo-aquí.
Egoista de cojones.
Amputado emocional.
Farol espiritual.
Pedazo de boñiga.
Excusa de papá.
Fugaz desguarnecido.
Basura popular.
Jonki malnacido.
Veyandateacagar.
Dejaste de ver a quien tenías delante. Le intentas dar vuelta a la tortilla. Sos vos la que me ves distinto. No he ido a ningún lado. Aquí estoy más acá que nunca. No me fui de aquí. Volví. Fui al límite del caos, lo confieso. Esto no lo puedo ya negar. Aquí tengo la evidencia. ¿A dónde íbamos a parar? Si no hacía yo este torpe gesto, no habría tenído cabida esta disculpa. Mea culpa, mea culpa, mea culpa, mea grandísima culpa.
Yo soy un caso perdido.
Un muñeco roto.
Irreparable.
Partido en dos.
Dividido.
Nemesitado.
Yo soy mi némesis y he venido a presentarme .
Me di cuenta de mi traición.
Juego en un campo minado en mi contra.
Mi fatídico destino estaba marcado por una contracción.
El destino del escritor es depositar oculta su intención en una bomba que catapulte la historia a la verdad.
La intención de una verdad.
Porque en el resto de la vida no la veo.
Como si se pudiera construir estar así: libres, plenos, ausentes de egoismo.
Y pensás en los demás.
Y dejás tu cuerpo de estar así.
Perdido.
Desconectado.
Sin nada que decir.
O tiempo que perder.
Y compartir la noche juntos.
Que estamos sólos por fin.
Y vas y tropiezas con tu piedra.
La maldición de tu presencia.
La vileza de tu montaje.
La metamorfosis a mal.
Dorian Grey de pacotilla.
Imitación de ave tropical.
Curandero de dioses inexistentes.
Solidario charlatán.
Artista de la nada.
Evasión de bienestar.
Culto al fracaso.
Hipòtesis de homo.
Claudicación de la paciencia.
A la hoguera sin dudarlo.
El dedo romano sobre la decisión última sobre la vida de un esclavo dispuesto a la decisión de una turba en estado de éxtasis de fiesta mayor en la mejor de las compañías de las personas con las que atiendes a la cultura propia de las familias, las parejas, los amantes.
Te dejé y me fui.
Volví peor.
Me perdí.
Me reencontré.
Me ubicaré.
Estoy aquí.
Nunca me fui.
Aquí viví.
Y me olvidé.
De bajar la basura.
De hacer de comer.
De ir la compra.
De llevar a Vera.
Recogerla.
Alimentarla.
Desarrollarla.
Amarla.
Facilitarle su progreso.
Las tareas de la vida.
La enseñanza en familia.
Los valores del presente.
Las maneras de ser.
Las dolencias.
Los cuidados.
Escucharte.
Apapacharte.
Pensar en vos.
Suspender el ego.
Estar presente.
No en tus pinche mierdas.
Te vas ¿a dónde?
Si allí no hay nada.
Ni Dios existe.
Ni ser eterno.
Ni estar presente.
Ni ser estafa.
Ni causar martirios.
Ni desperfectos.
Ni corajes.
Ni males de cabeza.
Ni microviolencias inadecuadas.
Ni vómitos intespestivos.
Ni excesos radicales.
Ni falsedades econtradas.
Ni asedios al poder.
Ni poderes ominiganadores.
Ni sustancias ejemplares.
Ni estados más puros.
Ni verdades universales.
Ni canciones que no terminen.
Ni rap sin rima.
Sin grima de rape.
Si derrapar el mimo.
No corras ne.
Escucha mis sentidos.
Vamos, ven.
Ven, vamos.
Vamos; ven.
Insisto: soy culpable.
No soy un chico tóxico.
De esos gilipollas que hay.
Que son mis némesis también.
Y a mi me toca ser el tuyo.
Vos no me odiás por como estoy,
sino por lo egoista que soy.
Porque vos y yo no podemos pertenecer a esta misma sintonía.
Es una contradicción sagrada. Necesaria para ser eternos.
Mi amor, sin duda no había podido explicartelo mejor.
Esto no es más que una contradicción. Un acto en oposición a lo que debería ser, pero ser así un espacio que rellenar. Por la intención de la existencia justo del espacio compensatorio en las antípodas de lo que ese miserable momento en el que te hice sentir de esa manera en la que me dijiste que duele estar conmigo cuando como ahora estás en otro sitio, en otro estado, en otra dimensión. En una especie de fuga que viene de la herencia sin razón de las costumbres familiares de un amigo cuya lectura te afectado de tal manera que ahora existe en los pretextos heteropatriarcales para meterle literatura a mis culposas muestras de majestuosas maneras de sabotearte tu mismo el tiempo que tendría que haber estado listo con otra versión de quién yo estaba pretendiendo que ser entonces. Y estar ahí. Así. Aquí. Mal.
Esa fue la versión de mi que desechaste.
Me sentí YO el onfendido.
No le pude dar reverso al argumento.
Estaba yo perdido ante las circunstancia inapelable de la tarjeta roja de nuestra relación.
Hasta aquí.
Estoy harta de ser la única reponsable de los exhimios momentos de apariencia de felicidad que parece compartimos en el porvenir tan angustioso que hemos labrado para bien o para mal de nuestras circunstancias particulares.
No tengo perdón de Dios.
Fui yo el culpable y no otro.
Fui yo el culpable y no otro.
Fui yo el culpable y no otro.
Fui yo el culpable y ahora miro de enmendar mi acto de absoluta ineptitud.
Empezamos mal insultando. No te creas. El día de hoy todos quieren ver al representate de los suyos peleandose barriobajeramente con el personaje público en las antípodas de lo que yo creo. Eso es lo que está pasando en estos momentos en España. Y en Qatar.
Esta historia es una historia de amor entre un rey de un reino cabal, caballerezco, bellaco, impúdico, lazarillo, monaguillo, pecador, culpable, culpable, culpable y único.
España es única e irrepetible.
Igual que vos.
Ahí lo dejo.
Frases españolas llenas de ñoñura que aprendes a declamar.
Ahí lo dejo.
Vos sabés las risas que entre un mexicano y un argentino, o un mexicano y una argentina, o una mexicana y un argentino, o una mexicana y una argentina, o una mexicana y una mexicana, o una argentina y una argentina, o un mexicano y unas argentinas.
Ahí sí y a no.
Te pasaste.
Te fuiste de bruces.
Dijiste (es peor, escribistes) un pensamiento vainilla.
Un momento… no te precipites.
A mi no me vas a engañar.
¿Estas segura?
Yo ni soy ella.
Entonces, ¿qué eres?
¿Te importa?
¿Lo sabes?
¿Saber qué pendejo?
Qué pendejo.
Me bancas, boludo.
Se armó.
Un beso argenmex.
Yo me tengo que cortar. Si no paro puedo seguir eternamente. Compito hasta el final. Voy a ganar el partido. La busco. Ocasiono una reacción en cadena para que el puto esfuerzo que estoy haciendo rompiéndome la madre se vea repercutido en el sometimiento del control. Pero se tiene que hacer con un mínimo de noción táctica que tiene que estar al día de cómo se juega el futbol moderno, mae. Y eso es lo que hace España. Desde hace más de 14 años.
No podemos llegar a un partido de futbol y presentar el equipo y la noción de que podíamos pararnos, esos 11 y no-competir. No-competir no es una opción. Yo sé competir. Y si vamos a un torneo internacional, vamos a competir siempre………
Esa es una actitud heteropatriarcal. Y saben ¿qué? La tengo. No la puedo evitar. Yo también soy víctima del heteropatriarcado. ¿Qué voy a hacer? Aceptarlo. Y quedarme tan tranquilo. Y frenar. Y no ser un macho alfa puteado haciendo el ridículo más fugaz de su vida. Esta vez, en tiempo real. Traduciendo lo que estás diciendo con lo que implica que la gente te lea. La gente opinará algo de vos. Porque eso es lo que aprendiste a ser. Y lo tienen «naturalizado». Es mi pecado. Irreversible. Impenetrable. Insalvable.
Infierno.
Lo que me dijo San Pedro fue tan sólo una palabra: infierno.
Ese diálogo con San Pedro es el destino de Golman. Está escrito así en el sagrado NFT.
Infierno.
¿Qué le responde a eso?
¡Te vas a chingar a tu puta madre!
Carcajadas olmecas.
Carcajadas ticatalanas.
Carcajadas newdfianas.
Carcajadas NEW barcinoer.
Carcajadas [Referendum => a) NEW limón b) NEWLIM] NEW limonenses.
Carcajadas NEWQATarianas
Carcajadas NEWMADrileñas
Carcajadas NEW spaniards.
Carcajadas ticocommoneras.
Lo mio, lo mio, lo mio son las listas.
Qué se pensaban bola de babosos.
Casting: mujer afirmativa newdfiana.
Situaciones comprometidas de una mujer mexicana con un bato macho tóxico hijo de la gran puta.
La editorial vetó la publicación de esa novela. Te la mamaste, me dijo el editor. Fuiste contra los tuyos.
Historias machistas de tinte editorial.
Los machistas demócratas.
El prototipo de alfa.
Pon un alfa en tu vida.
El futbol es de alfas. Y poco más. Es todo alfas.
Hay un elemento de masculinidad tóxica en todo esto. No se da en el futbol femenino. Que es de lo que deberíamos estar hablando. De la champions league entre el FC Barcelona y Bayern de Munich. Nuestros clubes son el último reducto para encontrar una solución que se vaya en dirección ortogonal a puta mierda de sistema, modelo, valores, gobiernos, naciones (alguién me puede decir que nos tiene tan ensimismados con nuestras banderitas y nuestra GRAN Y ÜNICA nación, la más más de los mundos mundiales [sic], con perdón, y parafraseando a cualquier español: eso es ser gilipollas), afilaciones subjetivas de libre elección: vos podrás elegir todas y cada una de las opciones programables en tu puta red neuronal particular. Vamos a diseñarla de una manera singular, para respetar tu obsesión con Él, grande y ünico. Vamos a darle a cada una una puta red neuronal de la ostia, diseñada por la natureleza del renovado Dios Nuestro Señor, que es nueve, con dos grados de libertad ocultos, cuyo interior y verdad, nunca se sabrán, pero se sabe que existen, y es más, se sabe de su ubicación en una coordenadas de un multiverso, que no metaverso, que nace de la poética de mandar a la chingada todo el pinche status quo, incluido su pinche mundial machista heteropatriarcal al que no tenéis los putos cojones, ni ovarios en algunos casos, de dejar de verlo, o seguirlo, o despotricar de la hipocrecía última que te diste cuenta que razonablemente defendiste en el ágora más contaminada de la estancia singularísima entre un polo y otro de los 99 espéctros de antención en los que seré capaz de existir a lo largo de mi trayectoria vital hacia un final cierto y fuera de toda duda: cuando nos morimos nos convertimos en una fuerza de luz que podemoas habitar, como periodo de pruebas eterno, en la realización de una conjura que tiene una única palabra para la activación enterna de nuestro sentido puro dadaístico del un ser superior equivalente a la suma de nuestras almas bailando en armonía con el resto de las almas de los seres vivos clasificables en este planeta. Incluidos nuestros queridos y maltratados microorganismos: bacterias, virus y hongos.
Mae, Dios no está con nosotros. Ni con nuestro espíritu.
Si es cierto para un tico, también lo es para un español. Pese a que la astucia de Dios Padre te haya dado un acertijo para saber si estás pendiente a lo que toca o a las pollardadas que te ha intentado colar el periódico de tu afinidad, fe, moral, valores, familia, sociedad, gente como yo, gente bien, Él te ha tendido una prueba sorpresa que parece que has tropezado, otra vez, con la misma puta piedra. Un puto macho de los cojones. No eres capaz de entenderte fuera de ese arquetipo de español rancio que ya más de una vez Dios Padre ha tenido que reprender a don Francisco Franco Bahamonde desde que este último se haya incorporado a la familia en la que tan bien viviamos Jesús, Papá, María, mi mamá, y yo: Golman.
Vos te podés imaginar que el hijo mayor de Dios Padre, en un gesto sorpresa para muchos analistas de las nueve religiones que se ecunimizaron en la única grande y confirmada fe, NEW, que el propio hijo de Dios Padre traido a la Tierra con instrucciones exactas para proveer a una sociedad descarriada por los caminos ilusorios de la autoproclamada superioridad existencial respecto al resto de las especies, herederos únicos de la biósfera para su explotación ilimitada hasta ver cavada nuestra propia tumba mucho antes de que el tiempo y el Sol hagan su especulación final de vueltas y vueltas y vueltas y vueltas y vueltas y vueltas y vueltas y vueltas y vueltas………
El final de un crónica sin sentido no tiene sentido. Es una contracción del formato que propio formato formula.
Cada bloque de valor depende de lo que cada uno tenga que hacer.
Costo de oportunidad vs coste de oportunidad.
México y España no son la misma cosa. Auque parezca. Y aunque estén en las antípodas de ser lo mismo. Pecan igual. Machos ibéricos: blancos y prietos.
El racismo es mucho más sutil en los países europeos. No lo ves. Hay más blancos. Entre ellos deben odiarse por otras razones. Y las clases les sirven para lo mismo. Y entonces se proyectan historias en sus mentes que son verdades irreversibles de instalación familiar, por costumbre, por contraste, o por la lógica heteropatriarcal que el modelo español de cosmopolitanismo no ha traído desde que eramos romanos patricios.
El romano patricio es todavía hoy patricio, y por ende, romano.
Yo habría preferido que en vez de siete goles hubieran sido seis. Con ello habría podido mostraros todas aquellas metáforas que apuntaban al seis y al cero de ser los nuevos números sagrados de la predilección de esta nueva era postjesuita: el hermano mayor, Golman.
Mae, vos te enteraste que Dios Padre mandó a un hijo mayor, tras haber confirmado que sólo ha enviado legítimamente a Jesús a la Tierra a dar una orden precisa, que luego Jesús se lió un poco y acabó saliendo lo que nuestra especie, por la vinculación a la parte humana de Jesús, se asumió más en la creencia de que Jesús era tan sólo uno más de los nuestros que finalmente entendió de la importancia de juego de rol social. Por el bien del futuro de la humanidad, que llegado el momento, deberían esperar la llegada del segundo hijo definitivo de Dios que iba a dar con las claves de lo que el mundo debería ser, por unos cuanto siglos de los siglos más.
Aparentemente había que destruir Roma para reformularlo todo otra vez.
¿Por qué escogió Roma Papá?
Golman no lo tenía claro hasta días después de empezado el mundial. De hecho, ni siquiera la humillante derrota sufrida ante los buenos pastores de la Nuestro HIJO putativo Francisco Franco Bahamonde, que todavía recibe honores de sombrillita para que no le pegue el sol en los aposentos sagrados de la familia sagrada surreal. El momento en el que Golman empezó a dialogar con los mercados, con las creencias, con las personas, con los modelos sociales con los que nos habíamos topado de repente, resulta que no se le tomó en serio por cierta parte de la opinión pública de su tiempo-espacio, hasta convertirse, sin quererlo, en carne de memes.
Los capítulos de un libro que se escribe con las voces de un pueblo nuevo reconstituido a partir de nuestro ejercio de memoria. De una ubicación sorprendemente al este para lo occidentales que estamos acostumbrados a coexistir con los mercaod internacionales.
Hoy empezó nuestro debate. Aquí estoy. Se abrió la camisa y dejó ver su torso henchido (y rasurado). El hombre macho ibérico: en peligro de extinción.
Yo pude ser ese man. Y decidí no-serlo. Porque también no-ser es decisión propia. Y uno tiene que poder decidir si eso que uno hizo, dijo, o balbuceó está bien o mal. Pero debemos poder verlo alrevés. Alrevés de lo que pensamos históricamente. Alrevés de lo que nos llama el cuerpo. Alrevés de nuestra intuición. ¿Estás dispuesto a hacer el tránsito?
Afirmativo; sí
Negativo; no
Voy
Never
Dualidad de elección
Mi elección condena. Te lleva por un camino. Y ese camino hay un diálogo propuesto única y exclusivamente para tí. Para gente privilegiada como tú. Aquí pensamos todos así. Bienvenido al estado de bienestar máximo: el estado de relajación colectiva. La ausencia de la violencia.
La extinción del macho.
Último bastión: España.
El juego es parte de la vida. Y los juegos no son la realidad. Ni la realidad siempre debe ser como un sueño húmedo bélico de un ser vainilla.
El concepto de vainilla no se explica, por criterio aleatorio impositivo sin fundamento. Mantiene la herencia humana de una larga escuela de toma de decisiones heteropatriarcalmente. Por nuestra culpa, por nuestra culpa, por nuestra culpa.
Señoros en la Casa de Dios. Golman entra en una de ellas. Hay sólo hombres. Y nueve mujeres de VOX.
El peformance sagrado consiste en 99 por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa.
Casting machos: 99 machos ibéricos.
Casting mujeres a la caza de las feminazis. Única indicación para entrar en personaje. El casting de las 9 mujeres de VOX. El documental.
Indicaciones para producción. Se trata de una película que retrata el tiempo sagrado en sentido inverso desde nuestro tiempo hasta el tiempo sagrado en el que Jesús la montó parda en el centro del poder religioso de su pueblo.
Benvolgut Abad,
Fa anys vaig esser Jesús en la creu. Concretament a Copilco. Havent fent aquest paper ja no tinc un altre lloc al procés d’inspiració de la meva pràctica interpretativa dels nous textes sagrats que el meu Pare, déu, m’ha enviat a fer amb la venia dels seus pastors al conjunt de propietats privadas que com a esglesia tenim encara custodia d’un llegat continuo a la historia de la nostra civilizació occidental des de que sóm més aviat grecs, no pas romans.
No vull parlar de teologia ni de les circunstancies d’aquest model d’actuació que el meu pare i jo considerem necesaris per a dur a terme una transformació radical del que fins ara haviem entés pertinent, i a hores d’ara estic en condicions d’interpretar el discurs que ELL mateix em va inspirar a escriure per venir aquí, a aquesta sociedad escollida finalmente com la que havia de rebre la confirmació de que finalment el temps de les antigues sagrades escriptures havia arrivat al seu punt de retrovament.
Oi que hi ha un antic testament? Oi que sí. No vull ara fer-vos un quiz de tota la mena de coneixements que estic ben segur que vosaltres hi teniu, en quant a la pràctica evangélica, com ara amb l’exemple de vida que fins ara us hem anat seguint de molt lluny. Doncs ara tot això ha canviat des de que Papá ha entés el seu rol normatiu en la reestructuració del model de creencies i costums religioses que fins ara havien tingut en aquest país a l’esglesia apostólica, católica y romana el seu disciple més trempat. Us ho agraim.
A partir d’avui els llibres sagrats estarán interpretats per una serie d’indicacions sagrades que están descrites en una mena de trenca closques que vosaltres haureu de (de)construir. D’anada i de tornada. Amb nivells ecológics de tranformació, equilibri i sostenibilitat en pau atmosfèrica. L’ecosistema viu que anem a plantejar és especialment resilient al tractarse d’un regim que ens arriva directament de la veu de déu, i que m’ha invait, concretament els dits, en col·laboració amb un dels dos hemisferis del meu cap, a la vegada, amb impulsos creatius per a la concepció d’un mon nou ple, digne, resilient, armònic i holistic. Tot plegat un cant a petar-ho avui. Des d’aquest pulpit sagrat que només un abad com vosté pot obrir al nou missatge que déu pare Nostre Senyor ens ha enviat aquí a tots els homes (i només el homes) d’aquest nou estat mental; nou dimensions per sobre de l’estatus quo reignant durant els 99 minuts del partit entre Costa Rica i Espanya, abans de ahir.