Pintar las paredes

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Hoy es hoy.

Domingo. Creo. Muy temprano, muy temprano, muy temprano. Soy Guardiolista. Estoy listo para ganar. Entendí todo lo que transmitió al equipo en esos cuatro años mágicos de nuestro club: el Barça.

¿Estamos listos para més que un club?

Yo digo sí.

Y me afirmo en esa épica local llevada al máximo surrealismo tropical que nuestra merced colectiva nos permita disfrutar. Y le damos play. Jugamos. Ya.

Hoy.

Click.

You are my game now.

I fooled you over there at the entrance. You know it. I know it. It’s the game. I call it a seduction game. I brought you in here cause there’s something here for you. You will never know. Life after tonight will evolve forever.

I have no further promise.

The end.

Short movie script. No logic. No more explanations. Just shot. Actors. Yes. Whatever. If everyone is in on it, ALLS, why bother minning.

Gold. Steel. Diamonds. Cooper. Coltan. Silver. Bronce. Plasma. Grass.

I’m more of a grass person.

You know.
ou
And then I said nothing the rest of the night.

I take out my russian case. The filter of my joint has my name on it. I work with what I have. And if I have a gallo I light up.

9, 8, 7, 6, 5, 4, 3, 2, 1, TICO commons.

Anything you put there at the end is it. And you can make it anything you want. I wanted a way up. Not out. But I was out of the game, and the light was on, like Monaco, and I am raising an F1.

People could see me there.

I can pull that stunt.

I am a great driver.

I taught nine women.

My sister, two girl friends, five lovers, and a wife.

I can teach my own kid how to drive.

Like my uncle Chus.

He taught my cousins at the finca in Puriscal.

He was from there. And he knew how to work the land. And taught my cousins.

They are finca people.

I am more of a national park adventurer and care taker and futbolartist.

My country didn’t ask for my help.

I didn’t offer any solutions.

I couldn’t offer more that what I already have spoken to them. And we have all lived some deliverance at the final level: neverending collective laughter system.

I deliver hope, through a new game.

You buy into the game.

And make it work.

As work here is to cope.

And live.

And laugh.

And listen to Leonard Cohen.

And smoke pot.

And deliver art.

By just being there at joy.

Complete.

Wholly.

Sanidad infrafinaciada. País desarrollado. Presupuesto de país subdesarrollado. Es imposible.

Costa Rica y Cataluña. Igual a… Ticataluña.

No tuve opción. Debí elegir. No era posible en ningún otro contexto legal. Y aquí encontré mi salida. Mi solución. Mi tragedia. Mi comedia. Mi teatro.

Forcé las cosas.

Nueve teatros, decía el guión. Y en esos teatros me fumé un gallo. La policía me estaba esperando afuera.

Los túneles de mi ciudad sólo yo los conozco.

Pero el espacio público es de todos.

Y lo supe hace mucho tiempo. Y salí a su encuentro. Como tantos otros. En la nocturnidad. Y sus transfugas.

La noche nos junta a todos. Ese nueve por ciento que sale esa noche. Esa realidad. Ese riesgo. Esa diversión. Esa posibilidad de alargar la noche. Tener el privilegio.

La noche se alarga por sí sola. Cuando la sabiduría de los santos insolentes se perfila ante una noche cualquiera en la que se estaba ahí. De pronto las cosas se excitan. Y nos enfilamos a la cima de la montaña. Nuestro porvenir se ilumina. Compartido. Los santos insolentes arrastran la noche a sus límites sublimados de la nocturnidad urbana de esta nuestra ciudad: New Barcino.

El hashtag de New Barcino quién sabe quién fue el primero en escribirlo.

El tipo de gloria que aprendiz de autor latinoaméricano se formulaba para crear su literatura de mierda. No se podía ser más fracasado que el latinoaméricano insolente que vino a España a hacerse autor de literatura, buscando por todos los medios ser publicado en Anagrama. Ese es latinamerican dream. Vivir así. Pegarle al gordo. Ser una mezcla irrenunciable entre García Márquez y Borges.

Y dejas fuera a Vargas Llosa.

Por facha.

Risas del respetable.

Por ese chiste se enojó el premio nobel.

Y nos fuimos a los golpes.

El pinche anciano disque muy elegante se me abalanzó.

Y yo pal trompo, piña.

Y tacos.

De pronto ese insulto se pone de moda en una nueva capital que recupera su honorar a los ancestros locales como si los leyéramos por primera vez. Pinches putos incultos. Con un acento que asimile a un topil.

Esa broma es pasada de verga. Es racista. O estamentalista. Pero el resto del mundo que no ha sido la Nueva España no tiene por qué conocer lo que significa ser una sociedad funcionante estamental. La mejor que se ha visto nunca. Un modelo de éxito que es NO ESPAÑOL. Algunos dirían que no español, no español, no español.

Libertad de expresión.

Perros, quietos.

Hijos de su puta madre, patrás pendejos.

Repliéguense a la verga.

Ahí les va la Victoria alada.

Y un mexicano promedio agarraría, nunca cojería, un mini ángel de la independencia de escala 1:9, con el gesto más sútil de su adorable macho ibérico caliente a madres con un objeto convertido en falo erecto apuntando a un carnal al que asocia con ser un puto al que le vas a meter esa pinche vergota por el Chicharite.

El Chicharite no me pudo demandar por esa e.

Si ni siquiera iba con él.

Y Cuahtémoc Blanco con la misma estatua del ángel de la Independencia se lo mete, literalmente, al Chicharite por el cuchifril. Y Chicharite prueba la victoria alada más sublime que hasta ahora había vivido en carne propia.

Como llegar a octavos y ganar.

Como jugar el quinto partido.

Como llegar a penales.

Como ganar en penales.

Como llegar a semifinales.

Como meter un gol en el último minuto que nos da el pase a la final.

Como ganar la final con agónico temple.

Como ganar el mundial.

Con un futbolartista que lo elegís vos.

Ya.

Hoy.

Aquí.

Qué hago.

Cómpreme una pieza.

Le aseguro quee está ahí. Si quiere verla se la enseño. Pero la verdad es que inexplicablemente ha sucedido una cuestión insólita que no habíamos previsto. Las piezas se empezaron a comprar sin fotografía. Lo único que valía era la explicación de cada una. Lo que yo construí con cada una de ellas. Texto.

La obra en sí. Presentadas para su narrativa.

Aquí van las primeras nueve:

1.

2.

3.

4.

5.

6.

7.

8.

9.

Y no hay nada.

No dice. Este. Vean. Esta es la pieza. Pero ya están numeradas. El precio de mis primeras obras será mucho mayor mientras más piezas saque. Y puedo sacar al ritmo que me permita el tiempo y el espacio. Desde mi casa. Desde mi templo. Y desde mi estudio. Y desde mi ciudad. Como quien vive y deja ahí fuera lo que según dice trae con su obra maldita.

No está maldita, cabrón.

Pero es un juego de palabras que gustaba en aquél entonces a cierto tipo de comisarios. Y este fue mi target. Y me arriesgué a venderme. Pero lo hice por las vías propias. Por mis redes de localidad de quienes creamos el nuevo mundo.

Lo que había de venir.

Esto es un modelo no antes visto.

Un paso adelante que, justo este, provoca la emergencia del sistema complejos social única y exclusivamente en este multiverso tiempo-espacial: el nuestro.

La particularidad de nuestra percepción.

Lo humano de la opción.

Las cartas marcadas.

El tablero coronando un peón.

Elizondo.

Golman.

Pacheco.

El peón coronado.

La película con la que debuté dirigiendo a José Coronado.

Eso es tirar alto en las pretensiones de una ópera prima.

He escrito 99.

Esta es una más.

Mi obra está repleta de sí misma.

Es una detrás de otra: lo mismo.

Aquí se desvela. Completa.

Pero mi ficción está en camino.

Mi servicio es ante ustedes: el último pro común.

Los últimos exaltados.

Los pusieron 9€ por la cara bonita.

Los valores de mi retribución exponencial.

La salida del cero absoluto.

La cuestión es romper las normas de lo establecido.

No siempre. Algunas veces. Cuando nuestra dignidad nos lo dicta. Cuando hemos visto que por aquí no se respira un aire de comunidad plena en el regocijo del giro terráqueo.

El sol vino y nos vimos.

El día transcurrió con nuestra evolución continua saciada.

ALLS tiene un comienzo.

Una fecha de salida. Un día radical en el que se despertó el mostruo que leyó:

Mae, ticatalán, de habló a vos, vení a jugar como nuestro futbolartista a nuestra selección nacional, la herencia de lo que fue Costa Rica y Cataluña, en este nuevo híbrido social que se funde en la voluntad entre Nietzsche y Schopenhauer que nos obligamos a entender, con los cursos que le vendí a la Göete, y los recursos que me cayeron por el libro que publiqué gracias de la Ramon Llull. Y con los fondos propios de la Lengua Ticatalana. Como si en este nuevo cortijo, yo mandara con sabiduría y saciedad. La justicia social por delante se soluciona a sí misma tras resolver los esquemas de esclavitud que heredamos de nuestros amos blancos.

Punto y parte.

Pero los amos se ponen careaditos.

Que aporten más.

Y se rebotan 99 empresarios de buena familia que sabido generar el equivalente a 99 PIB de PIGS cualesquiera, por no citar a los pobles, que mejor ni verlos. Ignorarlos, como hacemos.

Y mi salida no consigue resolver el enigma del dinero.

Empiezo por otro lado. Y ponto el juego en el acceso al mismo.

La nueva norma universal.

¿Por qué elecciones primero?

¿Por qué asumir una regla cualquiera?

¿Quién manda en esta norma social colectiva compartida omún?

¿Cuál está vigente?

¿La declaración de derechos humanos?

¿Cuál es nuestra carta magna?

La actualizada. La que nos sale ahora mismo de los cojones. Que nos reinventamos una, papá.

Y tu te tata te cre. Porque está en el plan.

Es uno más de nosotros. Está liderando el cambio desde su servicio social al país. El tipo más preparado para el reto que supone gestionar las infraestructuras de una república tropial dispuesta a un sepukku social que nos pone en contacto con nueve culturas a las que aprovechamos el mundial para saludar con nuestro futbolarte.

Y como mariposas, superamos nuestro tránsito en este juego global de los estados. Pero renunciamos a nuestra incubadora. Nuestra vida está ahí afuera. Y nos vamos a llevar a sus fuerzas colectivas dualizadas en otro juego que ustedes no ven. Nunca.

Y se quedan fuera. Por elección. No cabemos todos en las antípodas.

Ustedes ganan. Nos vamos. Nos resignamos. Caímos otra vez en la trampa. Todos eran Venezuela. Esto ya lo es. Es peor. ¿En qué realidad vives?

Cuestiónate las preguntas de este primer título.

Una carta magna de un país entero que supera a México, por su capacidad de catapultarse a las alturas que sobrevuelan Huitziloptchtli y Netzahualcoyotl.

Yo soy el olemeca más mexicano de todos los futbolartistas ticatalanes.

En Ticataluña caben ALLS.

FIN

Armando Gallo Pacheco

Las cartas del futbolartista nunca se sabía cuál de sus nueve identidades acababa de ser con la que firmaba. Era un juego de último momento. Una especie de giro final, que se convirtió en una fórmula aburrida al llegar al capítulo 99.

Por eso acaba ahí. Para no matar a nadie con el intento de lo infinito.

La complejidad no es el problema. Rehuye a tus prejuicios. Acercate a las matemáticas artísticamente. La metáfora de la literatura matemática en la creación artística de un latinoaméricano en su subsistencia en mierda de la contradicción de los sistemas propuestos por los brillantes accionistas, directivos y gestores de las 99 grandes familias y las 99 grandes empresas.

El país no existe. Dejó de existir cuando el cinismo se apoderó de todo. Y las contradicciones nos pusieron a todos con la mierda en el cuello. Y sufrimos unos. No todos. Pero nos apretó Dios como nunca antes. Y le dimos la espalda. Casi todos. Y de pronto un día, vino desde la izquierda más radical el hermano mayor de Jesús de Nazareth, Pau de New Barcino.

Pau trajo la buena nueva y se viralizó.

Valió verga Pau. En tres días estaba jugando el primer partido del mundial.

Y se convirtió en palabra. Y su ficción brilló. Y se estrenó en los cines. Y se burló de la industria. Y se creó un nuevo género. Y se montó una industria propia. Se fue a Rusia a copiarle a Einseinstein. Y se acercó al precicipio, y se tiró.

Y allá voy. Este mi vuelo final.

Aquí me presento. Este soy yo. Si usted dice, este mae está loco, sí, pero a ese otro le pedimos que se vuelva loco, di, algo debe servir. El mae dice que hace goles. ¿Alquien da fe?

Esa es la pregunta.

¿Alguien daría fe a todo un país para asumirse surrealista posibilista?

El premio: ser campeón del mundo.

Tiende dos opciones. Pa que no falten.

Campeón por ficción o campión por documental.

Vote aquí.

O no. Vote aquí.

Dos opciones. La primera y la segunda.

No hay información disponible.

¿No va votar?

Compre aquí.

Compre a ciegas.

Tengo obras a estos nueve precios:

1. 9€.
2. 99€.
3. 999€.
4. 9999€.
5. 99999€.
6. 999999€.
7. 9999999€.
8. 99999999€.
9. 999999999€.

Ahí está la pirámide. Usted elige. Usted la va a pagar. Como Gaudí se financió para su nuevo templo. ¿Con qué vamos a llenar las iglesias?

El tema es cambiarlo todo. Empezamos cambiando las iglesias por pirámides.

Este es mi tributo a las civilizaciones de mi continente, renovado y asumiendo su estrechez europea como un símbolo de orgullo y servilismo, como si las cadenas todavía nos gustara llevarlas puestas en el cuello. Con los pies atados, y las manos cogidas. La violencia en México está en el límite. La reivención es un mito completo que inunde tode lo demás. Asumiéndo que hay que salir de aquí corriendo hacia una transformación que nos vincule más con el espíritu de nuestro antepasados que ya nos los explicaron en su sabiduría con la tierra que pisamos y la simbiosis de las especies en una actualización continua de Gaía a partir de la conservación que llevamos de la naturaleza que hemos decidido proteger en nuestra humilde y grandiosa capital del último procomún que se presentó a unas elecciones globales de consciencia.

Sean estas, las mías, las primeras.

Como no hagas algo que no exista, que te imagines tú, y que mantenga el espacio que transitas con la certeza de que aquello que soñaste que podía ser cambiado, ahora, gracias a más fuerzas que las propias, que tan sólo sumaban nueve, llegamos al nivel máximo de los placeres: 999999999.

Título de mi libro en mi primer falso Sant Jordi, festejado, como cada año, nueve días después del día de Sant Jordi. El fake se comió al verdadero. La ciudad en pánico.

Ser tomados por alguien de afuera siempre acojona un poco.

No somos revanchistas.

Nos fundimos en el procomún gracias a los antiguos griegos y los filósofos alemanes.

Solo nos centramos en esas aportaciones para nuestra tesis del procomún que se deriva del futbolarte.

El nuevo sistema está en tela de juicio.

Ahora es el momento para juzgarlo.

Se estirarán los límites. Al menos nueve. Al principio. Y luego todos.

Por abarcarlo todo.

Quiero todo: y lo tengo.

Aquí está.

De allá vengo.

Allá voy.

Estoy ahí.

Desde hace rato.

Debo volver a México. La nueva capital me llama. Hay que transformarla. No está en manos de nadie. Es la mejor época para asumir la construcción de una emergencia colectiva de la banda. Nos están viendo las caras. No lo queremos ver porque asumimos que somos unos. Los otros, otros. Pinches nacos.

Ese es el México que veo.

Y no mames.

Es mucho más.

Obvio.

Luismirrey.

Mira qué historia.

Chulada.

Los fresas también somos personas, cabrón.

Y leemos biblias.

Y a veces libros.

Pero no tanto como ellas.

Somos más pendejos.

Mucho más.

Son de la verga.

Y algunas niñas fresas no lo quieren ver.

O lo ven, y les vale verga.

Son guapos y ricos.

O sólo ricos.

O sólo guapos.

O sólo pendejos.

Pero una banda en la ciudad no se cree ninguna de las ideologías y se tira a espacio urbano a liberarlo con su insolencia. Y nadie les tose. Porque son banda liberadora. Son la neta de la ciudad. Y se comen las noches del sur, del centro y del norte. Como si el este y el oeste no contaran. Van en otra liga. Hasta que llegó esta otra banda. La posibilista. La multiversalista. La sociedad artística. La que se vió reflejada en nuestras contradicciones duales que nos acosan por ambos lados, con vívidas historias de nuestros mejores ilustradores y narradores de otra cultura. La nuestra. La chida. Internacionalmente asumida. Revertida a un caos divino que se desborda de los límites abarcándolo todo. Pleno. Orgasmo. Uno ya no existe pero en el colectivo ensímismado todos cupimos entonces. Al menos durante un tiempo infinitamente feliz. La exclavitud esperaba contenida y satisfecha de tenerte de vuelta para producir el capitalismo sostenible que nos permitimos recontraformular.

Meritxell Batet era compañera de Mertixell Cucala.

Entre las dos Meritxell.

La foto de familia.

Mi familia duerme. Y yo creo.

Creo en el futuro.

Creo que el futuro ya llegó.

Hace tiempo que creo.

Y ahora sólo necesito dejar de creer y desvelar.

Como 99 parábolas.

Todas a gol.

Mi única intuición.

GOLman

#golmanselección

Cierre Golman

El futbolarte se despliega sobre la cancha. Pero también en la calle. Yo ocupo el espacio que me dan. Conozco las reglas. Las llevo al límite. Tensionado. Nadie, no importa el tamaño, me intimida. Creo y respeto al rival. Pero le vamos a ganar. Competimos al máximo nivel. Yo soy ese jugador. Mi equipo lo sabe. Es lo que ofrezco al país. Lo último que tengo. Mi pasión final. El futbolarte detrás del mundial ganado por un estado tropical pequeñito que no existe, mas que aquí: ticataluña.

El minúsculas.

Por faltar.

Al trato brusco debemos acostumbrarnos. Dijo Joda.

Y nosotros entendimos. ¿Cuántos chicos Jedis? ¿Cuántas chicas? ¿Es esto lo más alto a lo que podemos aspirar en la creación de una ficción futura resuelta?

La sociedad avanzará a trompicones. Como hasta ahora. Por primera vez nos damos cuenta de que estamos unidos todos a un sentimiento que nos une con este planeta. Y le respetamos. Lo ponemos en un valor por encima de nuestras creencias. Las ideologías a las que uno se podía afiliar. Yo pienso como esos. El pensamiento pasado. Las reglas del sistema actual. La convivencia entre desiguales. El acto de rebeldía quien se proyecta al lado opuesto al establecido. Todos, tanto si nos va bien, como si nos va mal, en el ecosistema social actual, tendremos derecho a revelarnos contra el mismo. Es el máximo anhelo. Y además, lo mejor: es asumible.

Tan sólo necesitamos de una premisa: dualidad.

Dos opciones. Rompemos la unidad. No la necesitamos. La idolatramos una vez más. Y le ponemos una Eva de su costillita. Y ahí creamos el mundo alternativo al que voluntariamente nos retiramos. Nosotros. Nave nodriza uno. Cupo limitado.

¿Estás dentro o fuera?

sagrada familia

Caben los que caben. Las iglesias y las pirámides vuelan. Ahí nos encontramos otra vez las culturas primeras. Nos damos la mano. Nos acomplamos a una forma interestelar de simbiosis. Acomplamiento de naves espaciales. Colonias en el espacio. Colonías en otros planetas.

Ante este delirio de visión de futuro, ya hay caminos trazados. Este, humildemente, es otro.

Si me vuelvo loco de verdad lo exploto hasta el límite de sus consecuencias espacio temporales. Y como lo puedo hacer, los voy a poner a marchar.

Como un plano que se cierra mientras de la distancia corre hacia cámara un futbolartista de la ciudad: Golman Elizondo Pacheco, y su Ciutat Nova.

Yo fui encontra de todo lo que encontré. Fue la única vía en la que no me topaba con las corridas y los toros en medio de una plaza de toros mansos que exaltó a la muchedumbre hasta llegar a la quema y muerte de los incontrolables amantes de la tauromaquia.

Comenzando por esta peli, podría crear dos mundos en polos opuestos que huyen al pasado lo más lejos el uno del otro, sin hacerse daño, sin prejuicio moral más que el ya existente entre las antípodas repelentes. Nunca antes la repulsión había sido subida al valor primero de nuestra aceptación social a un nuevo modelo de convivencia. De ahí que esto, también, sea una campaña. Fuera de contexto. Como un guion. como una película de las de antes. O de las nuevas.

De aquí parte mi arte: la tiranía del encuadre. Mi tensión en el tiempo espacio urbano que yo mismo me encargo de liberar. Como grabar la presentación del xatu frente a los jueces profesionales de la ciudad.

Yo voy a hacer todo. Cooperativista. Emprendedor. Futbolartista. Actor. Director. Cineasta. Productor. Ilustrador. Super agente secreto evangelista. Candidato.

Mis mercados desbordados.

El juicio final.

Ahora.

Día d. Uno. Hoy.

Hoy es 31. Mañana 1. La vaina va así. Ciclos mensuales. Nos acostumbramos. La biología de ella la sitúa en ese ritmo vital cíclico. Nosotros los hombres llegamos a esa dualidad cerrada en un símbolo de infitnito que tatuamos juntos en la pubertad. Nos sabíamos únicos a un código de amistad. Una emergencia sagrada. Ahora eso se experimenta juntos. Cómo el sueño más alto. El máximo espírtu de Huitzilopotchtli mezclado con Quetzalcoatl mientras Iztaccihuatl se le abalanza a Popocateptl a darle un beso y fusionarse ambos en un mito erótico consumado.

Llegamos todos. Al mismo tiempo.

Bienvenidos, ALLS.

Crédito fotográficos: Patricia Pecas.

Chocar con pared

Cagarla hasta el fondo.

Eso es sufrir.

Uno es culpable.

Siendo gilipollas.

Llegas jonkie a casa.

Ninguna española, ni tan solo catalana, podría aguantar a ese vago gacho mexicano: GOLman Elizondo Pacheco.

Su faceta pacheca recibió un juicio social arriesgado: el lunático que fue en sentido opuesto.

Hacia allá el trayecto.

Mi propuesta de campaña tendría unas alegorías lo más cercanas a un tributo a los dioses griegos como esa noción divina que nos permite interactuar con los más allá de los sentidos con los habitantes del tiempo y el espacio presentes. Presente. Presente. Presente. Presente. Presente. Presente. Presente. Presente. Presente.

Precente.

Uno es así. Un error. Un caso ajeno a la muestra. La masa es bella. Uno desde afuera lo ratifica. Sin necesidad de que usted se mueva.

Usted va a tener dos opciones: quedarse en esta cárcel. Opción a. O bien, zarpar en la nave nodriza sin retorno: G9.

El G9. Vaya número.

Vaya numerazo.

Vaya ride.

Vaya cicloconexión.

We lick together. How much more transgresive may we actually be in this one life? Is is worth leaping out… today… now.

NOW buttons.

The button design school.

This reality may be undertaken in Barcelona to enrich the button design empire tale. I’m bigger than Sant Jordi.

Nine days after Sant Jordi… a new Sant Jordi where my daughter and I get to sign books all day long but with different flowers and an alternative crowd. This people didn’t show up anywhere in the street as life went by for some fellow citizens, all of them expriencing our flow dual for time and space and transforming the city, for your own convinience and so that we don’t all become stupid as we take over the tourism ride of our sadder life. We’re already on that dump. You rich fucks don’t get to call if we want to go elsewhere where you stink like a hack making lazy circles in the sky. Yeewwhaa! I’m a southern oil man. Oilman Gallo Cordero.

I am who I am.

Blogs are for this kind of shit. Ain’t that right. I’ve been cursed. I embarrass my fleet.

Bum. You fall. You made some high roller moves and you climbed up the ladder. All the way at the top you were faced with money, guns, power, powder, marihuana puto, flow, ride, game, futbolart.

I do it again like Britney. I’m just a fan in a crowd alive rotating. Mexican style. NEWDF.

This city is not taken. I propose changing nine at the same time and wake up a big nine urban culture. We all connect to the answer. The russians, somehow, are behind. I am a writer of fiction which only takes place in my head. Where are my books? Where is my art? What’s your fucking deal? Can we help this poor old fool. Golman Elizondo Pacheco felt right that thing when his wife pointed out all the hell my lack of contribution to the family: to the smaller us. My daughter and I. The ultimate cruel debate intimacy. This is the new protocol.

Let’s change the variables.

I want to solve the riddle.

I want out.

Please, let me go.

I’ll heal in Russia. Every futbolartist knows it. I somehow, tripping, still score some good old gols.

It’s goal, man. Fuck you, man. I’m Golman.

I can sell that last line as a novel.

That one too loop to the eternal tale.

Short dickens mind trips in time or awe.

I write possed but my wife dispisses my fate.

I’ve lost everything in the status of bumb.

I can write but got no readers or interest.

Not too clear dude go back to university fool.

I could bear to go back to those playing times.

Mi banda me respalda si creen que puedo golart.

Golart es una palabra del ticatalán muy ecuatoriana.

En el Perú llegamos todos a la cima de la montaña escuela.

La importancia del estar ahí y pasar la noche contemplando.

La naturaleza de New América nos permite respirar mejor.

Ese güey no quiere que la gente piense que debe hacer tal.

Y al final no hace nada y es un perdedor más angustiado.

Se fue por el camino de los donnadie soñadores: boring.

Hay esos dos Méxicos. Todo el mundo lo sabe. Estamentalmente.

Esa palabra solo existe en el ticatalán. Apropiaciones de una lengua nueva.

Yo creé una lengua que eran nueve y de las cuales no hablaba al menos tres.

¿Y qué pinche pendejo hijo de tu rechingadísima madre cucaracha pisada por pumas?

Troleos universitarios que no sean tetos tirando a tetísimos cuando no repugnantes.

Luego los chavos cagados de verdad en ese impulso por la insolencia urbana capital.

La nueva capital de un mundo resuelto por la paradójica mutación a tiempo espacio.

El hecho fue descrito en otras ceremonias pero se entendió menos que el pentatéuco.

Yo no necesito creer en más religiones ancestrales; ni las tres, ni budistas, ni parsis, ni spaghetti monster crowd, ni Dalí delusional influences to blinded parisian performer artist with an intervention that reaked havoc like a mediterranean capital of one old ancient creed for greek mithology as the higher game of an accedpted duality from all that dionisian way vis a vis Apolonios german quality. Yo have to take sides. I can take both sides, but we must leave to contemplate this other angle. I’m a new buyer. The newest one of all. I come to check out. I went out the last vagon of an old train and now high speed velocity rules the traveling from my urban capital at New Barcino to the last battle lost by the Republic.

Seriously. How can they let go?

After all this… still don’t see it.

Spanish duality is the greates gift from two crooked sunsfbitches from the NEW PENINSULA.

I am for that dream where Portugal and México hug together as one people and flick off Spain.

Just because. Some judge in Spain gets the words from the song of an illegal poet from a new town he proclaimed with the spirit of the highest procalimers in the dual history of our precious republican kingdom: TICATALUÑA.

That not just a piece. It’s the constitution.

Fast track. Literature world enlightened nine Sant Jordi’s in loop. Nine days later it ends. Another stup project that will fail because in never took place. Unless it did on that other website. The new internet. Not just of things bit. This tech nerds… somebody control their geekiness on social exploration of the limits. The poetic narrative. It’s been there. You all wanted a story. And play a role in a great production in a city with name of angels.

A junkie story always sells. I couldn’t arrive to the angel city if I wasn’t sure I was going to take over this place. Upside down their own little chapel. We get you. You are just one more club. Like Barça. Like any other trademark and board of directors families. The well being of the well off. We the people.

I am free. Trust me. I know. I hunt my luck. And struggle everyday with slippery slopes. It’s all mud down here. Don’t come. I keep struggling. I can’t get out of the pipe hole. I am preparing the road. I must come out. I know. I am in debt with her.

I must pay her back. I case I will be fatal flaw. I bum your daughter has to mantain.

I can be that terrible scenario. A state of nature takes me there. From every decision from now. To life in 9 years. I took nine bad years to know how to bulk down to the valley of death alive and breathing. Life still flows for you. Fragile. You are a target of any risk. You are just not that relevant. You shouldn’t need to worry. What if you piss off a player. People with power have money. People with money have power. People are buying souls: call work, call it economy, call it survival, call it stardom, call in capitalism, call it reconstruction, call it game theory newcommer, call it carnival, call it flow. Golman choose to specialize in the art of carnival and desire to flow.

Come flow. Flow. Flow. Flow. Flow. Flow. Flow. Flow. Flow.

I can run the field like I used to when I was trying to raid the area to score. I give gol confidence to the teams effort to create the best chance to score. I can improve the risk taking strategy to overcome the greatest competitors in the Olimpo at this new global level. Fuck it. I can stir up futbolart. I want my little country, Costa Rica, to win the world cup. A tropical dream. It’s simple. It’s breathtaking. It’s also a film. This is just another script who never made it to the right couple of eyes. You are in. Make another movie. Pay back your art to the result our giving you means to live and produce your great artistic conception of cosmology to your power end capabilities. That higher playing field. The highest competitive standards. I can overtake that role. As a team player.

I want to give this to my nation. A new one. A bigger one. I come from a small country in the tropical landscapes of mountains, natural rainforest, rivers, flow, ganja, whitewatter, getogetherness, public space flow, private space equality. I added art to the recipe. And made myself available on that other state. Only I hid. Well, I tried. I cried. Some people heard me. Some people helped me. Some people believed. And I was loved. And I was supposed to be able to succeed. No mater what. He just didn’t sell. He had to create his own work. And earn money. And pay taxes. Where are they going to send me when they decide I am not good for them. I am starting to be heavy burden.

I have met the deamons of my sacred path. There lies the tragic tribute to the ancient greeks in an Agora.

I want in on that event. How much does it take to get into the money game? Is anyone betting for a high demand stunt batter. Pinch hitter. That’s my job. I am NEWLA pinch hitter at the bottom of the ninth with the last chance on my hands. Coach, sir. You want me in, I’m ready to perform.

My highest bid.

Futbolart is this.

I am mad. I know. Still I want to write this. Live this life. Supress the suffering factor from my kind and through the projection of my higher means once proven to be unbroken by the threats that come upon us like a conservative worst nightmare.

I’m closing my biggest deal.

I might get lost in the process. I always have.

I’m trapped in my own sequence.

Time never unfolds the way you design it in your mind. Yet to try to stick to a plan you are supposed to be delivering this very second.

So you live. Live action: performance.

I’m an artist… did I miss to mention it?

This imposture is my art. Clever joke. I’m a bloody bafoon.

I’m inside a castle. In the process of being Kafka. Burning my writtings. Quiting. What is all this fiction good for. Take it with you. Don’t expose it. Shame.

I want to come out. I want to stay put.

Contradictory roads.

The game I play.

Succesfully boicoting myself.

Self boicot works.

I’m telling you: it rules.

I can’t escape it now.

Or can’t I?

Lost.

ALLS