Revuelta mundial

Los límites del confinamiento no han evitado la emergencia de la revuelta a raíz de la muerte de un hombre negro, Floyd. Olvidé su nombre. No lo recuerdo. Podría ir a buscarlo en la red y lo encontraría en segundos. ¿Gregory? Así como lo olvido yo, lo olvidaremos todos. A no ser que todo cambie a partir de ahora. Las protestas no paran. Y se desborda todo. Aceleradamente. El ritmo de la protesta nos lleva a la furia ante la violencia racista policial. Un policia mató, otra vez, a un hombre negro no violento.

Las calles se llenan de personas indignadas no dispuestas a dar un paso atrás. Se le está frente al mal. Un mal que se describe en función de la violencia sistémica asimilada como normal. Ya no. Chile despertó. Los brasileños tienen delante un potencial dictaor militar populista, y Estados Unidos está destruyendo su democracia con un Jeffrey Epstein en el mando.

Crisis, pandemia, cuarentena. Los momentos más duros del confinamiento. Vacios y silencios del espacio público. La gente se fue a su casa y se quedó ahí. Ante el umbral. Bernat fotografía Madrid vacía. Intervención inmediata del espacio público vacio. Los formatos de intervención colectiva colaborativa. Siempre estoy intentando concertar impulsos a varias manos. Poesía, teatro. Vuela, articula. Sospecho que sea inevitable una cuestión geográfica. Mi nucleo fuerte de arte política. Explicar aquellas cuestiones que sucedieron en mi país. Biografía familiar. Me inquietó. Traiciones. La tesis principal: textos de no ficción o ficción que refuerzan el estigma de los campos de concentración de desaparecidos que aparecieron y que tienen la marca del traidor. Análisis literario y cultural. Algo primero: motor mismo de la escritura: lo que está escrito a la dedicatoria, amigos de la infancia, desde los siete años, o los doce, sufriendo el estigma de sus padres por ser traidores. Lo biográfico no se sinde a un territorio de escritura.

El registro testimonial de los migrantes. Todos los cuerpos articulan ideas. Un cuerpo como caja de resonancia de perspeciones. Como oreja. Cuerpo en contacto con otro. Idea muy bonita que lanzó un grupo, respirar, del Reina Sofía, Isabel de Laberan, escritura somática. La hago mía. Una escritura que parte del síntoma y se articula en palabras.

Ante el umbral. Luis Cernuda. El fantasma de sí mismo. Poema. Jorge Moreno Andrés. Inés Placencia. Con tres heridas yo. Versos escritos por poetas durante la guerra civil. Clemente. Extrañamiento radical del espacio público. Las personas que no tienen casa. Los que tienen que salir a trabajar. Sombras siniestras. Inés; formas tan diferentes de transitar la intimidad del confinamiento. Residencia de mayores. Los espacios solitarios. Los solos. Percepciones amplias.

Un músculo ágil del museo. Proyectos faraónicos de largo plazo. Tiempo. Aquí logramos colectivamente reaccionar muy rápido. Se publicó la primera exposión virtual. Y luego la segunda. Contundencia de una serie de producciones en curso. Ese ojo que espiaba donde nadie podía ver. Se arriesgaban a cruzar las calles vacías. Las experiencias íntimas. Y socializarlas.

Museo situado. Voces situadas. El territorio que se instala. Depredación del territorio de las instituciones culturales. Silvia Federichi. Organizaciones de mujeres de trabajadores domésticas. Patriarcado y feminismo. Programadora museográfica. Reunión para explicar sus condiciones en la cuarentena. Ese sentido de estar aquí. Se vuelve claro y pleno. Haber sido partícipe de esto que ocurrió. Situado. Donna Haddaway. Noción de conocimiento situado. Ubicar una red de colaboración desde marzo del 2018, la muerte de mame, del sindicato mantero, después de correr horas correteado por la policia. Microrebelión del barrio. Dijo basta Lavapiés. Iracundo. Me impresionó mucho que el museo siguió su vida imperturbada. Hermeticidad. Intentar conectar el museo con la vitalidad y la larga historia de autogestión, organización y lucha de proyectos de colectividades migrantes, artísticas que coexisten en este territorio. Museo: punta de lanza como proceso de gentrificación de este barrio. Habitando esta contradicción. Asamblea en la que participan 20 colectivos muy variados. El sindicato nos propuso esta conversación con Silvia Fiderichi y Rafaela Pimentel, la creadora del grupo. Decidieron salir adelante y por la virtualidad se amplió la convocatoria de otros sindicatos, de Honduras, de mujeres afrocolombianas, de Bilbao. Cuatro voceras muy importantes que daban cuenta de diferentes condiciones, contextos y legislaciones en sus países. Noción de cuidados públicos central. ¿Quién cuida a la cuidadora? Las más vulnerables. Han quedado sin trabajo. Expuestas al contagio. No pueden ver a sus familias porque quedan cuidando a sus patrones. Falta de derechos. La idea: internacionalismos de los cuidados y las cuidadoras. Muchas de ellas no se conocen entre sí. Una internacional de cuidadoras.

Un poeta, Dani Selco, estaba en los días previos del estado de alarma en Madrid, para realizar un proyecto nuevo. Producir un extraño tipo de poesía documental. Expresividad poética silenciados. La urgencia hizo que tuviera que regresar a su casa. Un acontencimiento dramático en el barrio. Murió Mohammed Hussein. Intentó conectarse con las urgencias sanitarias. No se pudo hacer entender. Ese problema le evitó ser atendido. Le propuso a Dani reinventar la coproducción del relato desde el distanciamiento. Un librito sobrecogedor. Reunión: lengua o muerte. Dos tipos de experiencias que nos han golpeado durante esta cuarentena. La dificultad de afrontar la muerte cuando no hay duelo. La exposición de cuerpos más expuestos por la precarización del sistema de salud pública. Las dinámicas estructurales de desigualdad que sufren las personas migrantes. Ella vive en Lavapies. El sur global. Territorios que están expuestos a lo precario.

La idea de rearmar el procedimiento a distancia por teléfono surgió de la conversación entre ambos. Intensificamos nuestra amistad entre Buenos Aires y Madrid. Le conté lo que pasaba en Lavapies. De esa conversación cambió. Escuchar. Sentarse. Cada vez que la persona se detiene a pensar cambia de renglón. Se atrevió a hacerlo por teléfono. Ya tenía una conversación iniciada con integrantes de museo situado. Su capacidad de escucha es tan bonita, a pesar de la cuestión técnica, la distancia, el teléfono. Alguien que se comunica de una manera muy preciosa.

Estos dos vectores: la imposibilidad del duelo. Qué hacer con el cuerpo. Para los banbladeshies es muy importante tener un lugar donde enterrar el cuerpo para ir a verlo. La comunidad de blangladesh ha sido muy golpeada con el virus. La dimensión política de la lengua. El libro es tremendamente contundente. Su origen como nación: derecho a hablar su lengua. Los intérpretes para que una persona que no hable bien el español pueda ser bien atendido.

La reivindicación de poder usar la lengua propia. Mediación a través de la lengua. Como eso está ligado a la dificultad de hacer el duelo, cuando la palabra a distancia no se puede encarnar en el cuerpo. La precarización estructural que afecta a comunidades específicas. Mecanismo tan sencillo. Diálogo. Con ella. Con la familia. Con un libro. Ahora se puede consultar en red. Con esa intimidad de la lectura. El valor político y existencial de la palabra.

El libro está en imprenta. Le incomodó más no estár aquí para la salida del libro. Cuando produce el libro lleva una imprenta portatil en su mochila. Ese momento de lectura compartido con la colectividad con quien produjo ese territorio con la comunidad. Es un momento clave del proceso de cada reunión. Dani Seco. Este diferimiento cuando el libro se pueda tocar y leer en una lectura compartida. Ahora está produciendo un audiolibro con personas cuya lengua materna no sea el castellano para darle cuerpo sonoro.

No tener olfato. Anfibia. Revista argentina. Episodio doméstico banal. Humita en el horno. Significaba que tenía los síntomas del coronavirus. Hoy me desperté pensando que perder el olfato era otra consecuencia del encierro. Sin papilas dispuestas al deleite. La enfermerdad te sella el cuerpo. Te extrañas de tu hábitat privado. El espacio que te protege. No puedes conectar con lo doméstico.

Tengo la sensación que el inicio del confinamiento y el comienzo de los síntomas se destaparon cuando me pude volcar a la escritura. La escritura de ese texto me resulta como la capacidad de la invención. En lengua muerte. La capacidad de hacer un ejercicio escriturario. Salir del balbuceo, de ese pantano. Salir: feliz. El texto y el encierro, habla de eso. A mucha gente le tocaron mucho peores cuadros que a mí. Me gustó mucho el ejercicio de respiración. Inspirar con otros. No puedo respirar de John Floyd. No puedo respirar. La frase de aquél que no puede respirar. Lo denuncia. Lo dice. La presión continúa. Y se desencadena la muerte. George. Se llama George. George Floyd.

I can’t breathe. Coinspiración extraña. La gente que no puede respirar por el coronavirus. Y la gente que no puede respirar porque la rodilla de un policia le quita el aliento, hasta matarlo.

La sensación de bloqueo a la hora de escribir. Era improductivo a dar continuidad a la propia forma de escribir previa al cambiar la vida. El problema no se trata de cómo continuar escribiendo. Sino como reinventar la escritora desde las nuesvas condiciones. Es un tema recurrente. Personas que elaboran escritura intelectual, literaria, artísitica. La dificultad tu modo de producción en la pandemia. Una pregunta recurrente estos días en las tertulas de pandemia. Recuerdo que cuando hablamos de eso hace un par de años que no tenía que entrar a pensar en proyecto de largo plazo. Tres, cuatro, cinco, diez años. Gestión cultural. Como diputado. Formatos breves. Textos de no más de cuatro páginas. Intervenciones breves de urgencia. De coyunturas concretas. Textos que respiran de otra manera. Lo he logrado menos que vos. He escrito muy poco. Menos de lo que quisiera. Como extraño mi vida cotidiano. Me siento más cómoda que hablando. Que dando clase. Lo que hacemos acá es un experiencia increible. Le pusimos respirar al grupo de lectura, coinspirar, respirar, grupo de compartir lecturals, proyectos, experiencias. En estos formatos un poco insólitos. Un espacio dentro del trabajo dentro de una institución tan exigente. Formatos experimentales. Este viernes juntamos a una serie de personas que queremos hablar sobre el duelo. Lenguajes artísticos diferentes. No hay formatos, plazos. Las ganas de ponernos a ver qué pasa con esas voces. A ver qué pasa ahí. Respirar de esas otras maneras. Para encontrarle una vuelta a ese mundo que habitamos y que ya no queremos volver a habitar.

El cuerpo, la vibración, los espacios, la escritura desde un registro frágil.

Ana. Se llama Ana. Ana Longoni.

Marcelo.

Gracias a vos.

Escuchen a Ana y a Marcelo.

I literally ran

I was free when running towards the goal. The space where I develop the highest sense of belonging. The true artist must perform in the local scenarios as well as in the greatest theater of dreams. And light will shine on. As only a local boy would be able to unluck. For the greater good: ALLS.

Mi historia mal contada

Érase una vez un gilipollas.

Cualquier español empieza así su último diario. Todos somos gilipollas.

Hay que aceptarlo.

Es duro.

Nadie dijo… gilipollas.

Todos lo sabemos.

Mírate al espejo.

Ahí lo tienes.

GILIPOLLAS.

Uno para ser new spainiard debe asumirse genuinamente como un gilipollas. De esa manera en la que tan sólo el español sabe hacerlo. Spain is diferent.

Pero no se equivoque nadie. Esto no es una parodia. Usted es un gilipollas de pies a cabeza. No me ha malentendido. Entérese. Le voy de cara. Quizás no le parezca lo más educado del mundo, pero siendo usted gilipollas, sabe usted, me suda la polla.

El gilipollas sabe de pollas. Y de pollardadas. Mil. No tiene límite. Puede llevarle 99 pensamientos al día: mi polla. En 66 de esos casos la polla erecta emula a un ideal de dictador que cada español tiene en su mente. Las otras 33 la polla está flácida y no pretende más que seguir estando ahí. Sin más. Sin querer afianzar su heteropatriarcal estructura mental. No corre sangre por mis venas. Soy un autómata mal programado. Casi casi un virus. La complejidad en mi estado de flacidez no es una historia extraordinaria. Ni tan sólo atractiva. Es demasiado insignificante. Cuelga. Chorrea. Como valenciano del Real Madrid. Como las orejas del elefante del rey. Aquél. El que ya no es.

No se ofenda usted. Si gilipollas es, no me dejará mentir. Usted bien sabe que yo le voy de frente. Y esa, y sólo esa, es mi virtud. Todo lo demás: gilipollas.

Lo ves. Te liberas. La liberación del gilipollas.

Esa es la revolución.

Si Marx hubiera entendido esto otro gallo cantaría.

Armando Gallo Pacheco.

Servidor.

ALLS

Necesito mi libro

Mi libro está listo desde hace tiempo. Pero no tengo editor. Ni tengo lectores. Soy un libro que no existe en el mercado. Es decir, un libro fuera del mercado. Un mensaje pendiente de salir. Un mensaje oral. Y si fuera algo así como un wannabejisus?

#wannabejisus

I’ve had better hashtags in my life. Only I’ve never exposed them. Because I was waiting for the right time. And things needed to be in place. And the time wasn’t just rist. At least I didn’t have anything ready. Not the way I was willing to allow it to come into life. My own little Frankenstein.

I write monsters. And novels. And short stories. Sometimes just titles. Complete. Like the monster still there. Better. Heavenly.

I am heveanly.

Francisco can have a say about my whereabouts.

Ligia too.

Fini too.

Adrian too.

Ito too.

Mi tata too.

Edu too.

Harriet too.

Lau too.

So I’m to be judged. They will make the plea. The judges. The lawyers. The witnesses. The defence team. The judicial system. Everything is new. Brand new. In fact, it’s just come out of the mind of the beholder.

We got a chance to be.

We were given hope.

Like that other time.

Remember.

No doubts.

Just one wholy true: alas, ALLS.

My lagging signal

The tracing of my location was unreliable because of the amount of smartphones still signaling my activity from 99 diferent spots on the world as we speak. Governments never liked a real good rebelious mind. They need to keep it in a leash. A close leash. Well in my case I refused.

I had two options. The first, tho lay low. The second one: to take the system down.

I decided to wait for the right time.

And finally it has arrived.

About time.

ALLS

Surreality status

Once upon a time there was a surreal artist who never showed up. His work was so sublime it elude him. And everyone else. There was no escape. Nor there was any proof. The artist simple didn’t show up. Ever. And that’s how he became know as the greates surrealist artist of his generation.

The complete acomplishment took place within the realms of his mind. The roads from neuronal secondary roads lead to a brilliant display of inconclusive facts. Just chains of letters that competed with a new sequence of zeros and ones. Or double helix patterns. Whatever that stands for. Fuck it, I’am NEW surrealism. Altogether. Megalomaniac impulse to grasp no fruit. No sense. Just sensitivity. Inside a shell. Within yourself.

You’ll never scape this spell. There ain’t no time. As elasticity has taken over adapting to the newest time of relevance. Revelations scatter once again in the mist of the portrait drawn momentarily in his mind. Wait: picture it. Oh, shit, it’s gone. Again. The elusivity is intact. Working like the first day when it encounter the wondering soul. It was love at first sight. Immediate passion. A click; wink.

I thought I was a normal person. But I lied. To myself, at first. So I had to take a hands on posture within my internal quarrell. This could not go on. Selfsabotage is cruel disgrace. And someone, from the inside, has to fight it till the end. So the end showed up. Time was up again. And nobody showed up. The expectators awaited the entrance of the performer. He never showed up. In the 99 minutes that lasted the show. But nobody cared. Surrealism stood up. And blessed the scene. Quietly disturbing every mind.

Nobody clapped at the end of the show. The silence was broken. People exited the main theather of the mind. And the time was liberated from the surreal spell they went to experience. Oh, that was something else, someone said. And people long one another. The vacuity filled their experience and the thrill to share the now; here.

Something worked within surreal terms. The class was dismissed. Everybodies mind was filled with a hole. Everyone did the magic, but it only served the will of the collective soul that bounced around the show above their heads. The place was holly. And sound discrete, yet continiously revolving the magma of the desired dream. Joy was pleased to meet Joyce.

Lovemaking was on everyone’s mind. So why deny that misterious spell. Oh, well. The waters, black, rose up in the basket from the deep currents of the well. Swell. Drink up, it’s a toast to glory. Here; now; then. I’ve come accross your eyes to flow through you once again. Let’s run naked into the sun. As life’s begun again. I can feel it. You/me, no longer: ALLS………

Mi soledad me aparta de ti y me acerca a ALLS

No se le podía entender a Jesús a dónde coño iba con todo esto. La mamá estaba desesperada. A qué nos lleva su mensaje de amor ante tanta incertidumbre en el aire. Mira los romanos pasándose de verga con sus impuestos. No hay derecho. O sí: el suyo. Así qué fácil. Comunistas.

El mundo va muy mal. Todos discuten con sus némesis. Y se encuentran fácilmente ante la dramatizada mirada de odio hacia todos aquellos que desprecias: los otros. Los némesis ocupan ese lugar en tu corazón, pero sobre todo, ocupan ese gran lugar en tu mente. Piensa en un güey del América.

Ahí está todo.

Al pedo.

El futbolarte es así.

Yo simpre digo lo mismo. Que no quiere decir que venga aquí a hacerles de su pendejo. ¿Qué? ¿Quién se creen que soy? ¿Su achichincle? Ahhh, chingá. Pues ¿desde cuándo? ¿O cómo? A ver, dime.

Yo como digo una cosa, digo otra.

Te puedo cantinflear y alburear al mismo tiempo.

Seas tornillo o tuerca.

Y en la pista de baile nos fundimos.

Como esta canción que rola chido.

Como este toquecito que te doy.

Date, musa linda: en verdad eres artista.

Ven, bailemos, tu y yo hasta volver.

Y de pronto, en un instante en la pista de baile nos fusionamos en un ser. Es un gesto único al que sólo accede quien sabe bailar con el alma. No todos tienen el don. Esto es así. No había vacuna para todos. Ni respiradores suficientes. Debemos lidiar con la escacez. De la mejor de las maneras. Como si el poeta fuera voz, y la mujer, la matriarcal esperanza de un tiempo nuevo. Un tiempo NEW. Sin dejar títere con cabeza. ¿Qué parte no se entiende de esa expresión? ¿Acaso vos, títere con cabeza, merecés que la guillotina te salve únicamente a vos? ¿Quién coño te has creido?

El títere DIOS.

La única respuesta que salvaba el pescuezo era esa. Y puto títere va y la suelta ante la incredulidad de los presentes que llenaban eufóricos la plaza real, para asistir por fin a la liberación de todos los credos: la muerte de Dios. Al que descrubrimos títere. Su poder, o su labia, le salvó de la guillotina, que traímos desde París. A nuestra nueva centralidad: la plaça del NEWREI.

NEWKIN.

I hereby present to the people a new kingdom from above the heavens. One holly place, right here, right now: ALLS………

La confesión del padrecito de Comala

Finalmente nos encontramos, Pedro Páramo. Me había estado esperando toda la vida. El libro estaba ahí. Juan Rulfo no tiene prisa. Ni yo tampoco. De ahí que no nos hayamos dirigido palabras agrias para redondear nuestra indiferencia mutua. Pero yo sabía que tenía algo pendiente. Que ahí había algo para mí. Y no me equivoqué.

Leyendo una edición de Seix Barral de Obras Maestras de la literatura Contemporánea, de tapa dura, no me atrevo a escribir en sus entrañas. Ni siquiera a doblar sus páginas. Tengo una especie de pudor al leer por primera vez a Rulfo. Y al objeto en sí. Tan bien parido, con esas páginas amarillentas que parecen uno de esos libros de una biblioteca de abogado, que nunca se han leído. O lo contrario, un libro de una bilblioteca pública, novecientas noventa y nueve veces leído. Como una personalidad tan fuerte que su aura impide que nadie se atreva a alterara esa fuerza.

«Todo esto que sucede es por mi culpa -se dijo-. El temor de ofender a quienes me sostienen. Porque ésta es la verdad; ellos me dan mi mantenimiento. De los pobres no consigo nada; las oraciones no llenan el estómago. Así ha sido hasta ahora. Y éstas son las consecuencias. Mi culpa. He traicionado a aquellos que me quieren y que me han dado su fe y me buscan para que yo inteceda por ellos para con Dios. ¿Pero qué han logrado con su fe? ¿La ganancia del cielo? ¿O la purificación de sus almas? Y para qué purifican su alma, si en el último momento… Todavía tengo tengo frente a mis ojos la mira de María Dyada, que vino a pedirme que salvara a su hermana Eduviges:»

Padre Rentería, Pedro Paramo. Juan Rulfo.

No le dio la gana abrirle la puerta a Eduviges por suicida. Todos sus activos se caen. Él, hombre, intermediario de las personas de fe y Dios Padre, dice no. No le perdono ese pecado. El Señor tampoco lo haría. Todo viene a cuenta de la carga moral que lleva encima el padre por haberle concedido la bendición al muerto que violó a su sobrina. No es poca cosa. Se trataba de un reconocido hijo de la chingada, al parecer. Y además le tocaba cerca. Entonces hace lo que hacen muchos padres: dudar de la víctima. Más aún, si se trata de alguien de los que pagan su diezmo. Los pobres no pagan. Son fieles, eso sí. Pero no tienen mucho que dar a la iglesia. Que a su vez, les da lo que puede. Dentro del margen humano de la institución.

Los votos dan un estatus. Hablar con Dios directamente es cosa de los que estudian para ello. Y se preparan para el ministerio del evangelio. Se convierten en los que llevan la palabra de Dios. Y lo repiten al final de cada lectura: palabra de Dios. El libro, la Biblia, está en el centro. Un libro que perdura en el tiempo. Pero también perduran los libros de filosofía griega. Esfuerzos manuales previso a Guttemberg, que industrializa el libro. Antes, pergaminos y códices nos definen las culturas de otras geografías. Otras perspectivas. Más allá de lo divino. Lo social de aquellas sociedades queda relegado a la retórica de las colonizaciones. La cultura superior que aplasta a la inferior. Como si no hubiera habido sincretismo alguno. Si las montañas son lo sagrado, vestimos a la montaña de virgen, y listo. Contamos la historia en retablos. Y las metáforas que interesen de la Biblia se plasman a partir del arte. Los pueblos iniciados, entonces, entran en el camino de la salvación. ¿Qué salvación?

Volvemos a explicar nuestra historia. Ahora con un contexto que incluya el resto de las opiniones. Una vez que te embarcas en nuestro camino, el resto ya no interesan. Todas las religiones exigen exclusividad. Y eso les hace competir por la fe, más allá de los cimientos culturales que hay han ganado con el paso de los siglos. Especialmente las cuatro grandes: cristianismo, judaismo, islam y budismo.

Pensé lo siguiente: necesito una tarta de religiones para visualizar los estados de la naturaleza en términos de creencias globales. Religiones, si adoptamos el calificativo bajo el cual muchas personas deciden definirse como parte de ese colectivo antes de una especie humana mucho más grande, plural y libre, por encima del espacio de a quién creer o no. Creer o no es la diferencia entre un religioso y un ateo. Y puedes tener a dos tipos muy apegados a su perspectiva, lanzando las mejores hipótesis que cada uno de los grupo de interés ha fabricado para sí: para su pespectiva. Únicamente eso importa. El enemigo, señoras, está presente.

Dijo señoras, ¿viste?

El juicio social.

Ya estamos aquí.

Ustedes me van a juzgar a mi.

A mi corresponsabilidad con todo este desmadre.

A quién colgar la letra A roja.

The Scarlett Letter. You know what I mean. Really, we all read the same authors before we leave school. Nobody teaches us to real properly. Until we ramdombly approach the powerful edge of books. More than one. A bible readers reads one book. Not even that often. He/she rather wait for it to come as a surprise on Sunday at noon, to meet the sun. Catholic young boys, in their all boys schools, go to church to actually get to meet a chic, other than her sister. The problem comes with the ones who don’t have sisters. Seriously: this is not profiling. Nor charging the weight on all machos on the shoulders of these few all male childhood experience. Seriously: it’s all here. It’s this way. And I don’t plan to take a step back from my current position, which in fact allows your way of looking at it, which may still be forever the same perspective that you already hold dearest. The thruth. Your own personal truth. Why not you be God? You be HIM?

Only one of these selected group of machos will actually get the grace to be named oficially by the authorities of our assembly to bow upon you the glory of the Almighty Father, as Father shall rule over other possibilities like Mothers taking over. Shouldn’t they? Don’t they already? Oh, God: I’m all confused………

I am only fucking with your mind. You’ll excuse my body belongs to no one, but me. As I am the true bearer of my will, in continuos search for affirmation. Best case scenario I’m at this point affirmatively as I am, there, in the mighty NEW truth, the power of a wonderful place never before been told, as the scripture of a futuristic collective goal to fall into. A thing that comes from the acceptance of one’s incompleteness completenessness. Is a that a thing? Really? I don’t know anymore.

I never closed the door. Only nobody came. I told you it was gone. The world as we knew it. Way back when. It all started by being forced into a group of insolent readers of Friederich Nietzsche with a university teacher some of them already worshiped. Look at what this guy has read. And then you start to read. And play the game. Like a true poet. A true voice. A reader. Oh, man. That’s it. To read: firsth NEW right.

Obligation book culture. We must teach our children to have the level of servitude needed for my business endevours. To be good factory workers. A look inside the Brexit space to evaluate their last 9 months of personal circumstances. We are antagonist of colonial global model. We ought this one talk out loud. Gather around your nine nine team. Behold a public debate like this NEW world has ever seen.

Rules: pick your nine boys and girls to represents your smartest answer to the NEW Commons deal. A deal I’m pushing through in literaure nonesense.

I am a true artcraftman. That’s as much as I am going to plead guilty of. The rest you can come find me at my home. As you know where I live: in Dante Alighieri. Literally.

Ever since I move into Dante my literature has matured. I am a NEW person. I have been transformed already. Do not be afraid. You too can bear this passage. Only, I am here this time to tell you how it went. Nine years ago.

It’s a like of course. It happen in the year 9. That much is true. We can help it. It’s the numerical logic of our time. As a demographic population pyramyd. What else do you need? What else do you want? I am one of those trying to help. I can bring this world to a END. This is the end. And also the beginning.

Are we ready for that?

I believe we are. It’s all in the search. It’s all in the details. It’s all in making sure you can try to reach the sun, like Icarus did.

You get it, right?

Always unsure.

That way feels right.

You doubt your own luck.

You doubt your own priviledge.

You question your happiness.

You dance with lonelyness.

You tickle with death.

You doubt your chances of scoring tonight.

You digg into altered states of consciousness.

Like this.

You allow yourself the passage to the other end.

Welcome.

You notice you don’t feel the discompfort.

This shit ain’t real.

It’s been spinning in my head.

I was keep it locked in.

Purposely.

As if waiting has it’s odds.

And so it’s time to cash in.

Long term investment pays off.

That’s what I please myself to plan for.

I sets me off away from this shit.

Together, this status quo couldn’t be any lamer.

We’ve reached the highest point in the graph.

We are back to demographics.

And I feel the responsability to come back.

So my actuarialart Hipocrates Nietzschean pledge forced me into action: become your superlative being to pursuit the ultimate global NEW system. And design think, whatever that is (by way fuck you all who represent the last trend in your business school teacher theory: chasing a Golman nine dimensions away. So there. I said it. This is it. This is my shit. If you like your stupid series, from whichever outlet you get from, go back to that page. I’ll only keep you glueded to my NEW webpage: double you doblu you dobliu dot golman dot net. Fuck com. FUCKOM.

A NEW city. FUCKOM. The place they went.

At the other edge of duality, you are way the fuck away from them fools.

Duality is dearest. Religion takes a hike.

Science rules. The minds of the collective free souls. We are gathered here today to aknowledge the edge of multiversial minds all linked into a single beat: ALLS………

6 niveles que son 9

La gente no atiende a las diferencias semánticas entre el seis y el nueve. Hay quienes hablan de una conspiración diabólica. Que todo lo que este par de farsantes trama nos va acabar dejando en mal sitio frente a Dios Padre, el día del juicio final.

Entonces la vaina se va a joder de verdad.

No mamar.

No pasa nada. Asumimos ser expulsados de la iglesia. La duda nos cubrió de pronto por completo. Fuimos más Descartes que San Pablo. Y luego le dimos la vuelta. Nos afirmamos en un NEW Pau.

NEWPAU.

El personaje de ese lugar en la ciudad. Ese antiguo hospital. Una vez más utilizado para cuidar a su pueblo. La metáfora de la retransformación final. La historia de cómo nuestra ciudad se convirtió en otra cosa: el sitio al que fueron a parar los cuatro grandes hospitales de la ciudad: Vall d’Hebron, Clinic, El Mar y Sant Pau. Por llamarlos malamente.

En esta nueva capital ya cupimos todas otra vez: ALLS.

Y sino, podemos viajar a otra capital. Y probar ahí la fuerza de esa reconstituida urbanidad: NEWELI.

Sino me creen, vayan ustedes mismos. Elijan. Aquí hay historia para rato. Sólo depende de usted. De su capacidad de seguir hasta el final. Y volver.

¿Estás lista?

Adelante. Comienza la marcha atrás: 9, 8, 7, 6, 5, 4, 3, 2, 1,………

  1. Si quieren llégenle a mi presentación en sociedad: El mito Euskera.
  2. El texto íntegro de discurso de Golman en euskera en la plaza de Elizondo. Justo al lado de la Iglesia.
  3. Un tributo a mi padre: Golman Elizondo.
  4. La historia narrada como se escribió. No siempre es igual cuando se puede dividir la lectura en fases. Cuando las piezas se pueden separar. Según como se autoorganizan las palabras. En frases. Y párrafos. Eso que la lengua hace. Y eso que se sintetiza en una imagen que nos lleva a otra. Y en esos espacios negros que algún significado tendrán. El vacio. La foscor. Para al final, desvelarnos una historia.
  5. Para solucionar el problema debí dar vuelta atrás. Quitar cosas. De uno en uno. Así que decidí construir una pieza que fuera haciendo el camino atrás hasta reencontrarnos con la lengua que abandonamos ya hace años. Paso a paso nos vamos acercando. La renuncia desmenuza nuestro mensaje completo, de por si excesivo. La lectura alrevés sin duda generará otro significante. La casualidad da vueltas sin preguntar.
  6. Golman vuelve al pueblo del que se fueron sus antepasados en el año 1866. Acaban de pasar 9 días desde el desconfinamiento. Y llega al espacio público de su pueblo, y dice un discurso en euskera. Le entienden tan sólo la mitad. Por tanto, tras un debate popular, uno de los que entendió el chiste tradujo el discurso del forastero a cristiano, para que lo entendieran los demás, que ya se amotinaban de tanto alboroto montado por el parroquiano nuevo en la plaza pública. De ahí que exista una pieza que nos lleva al discurso traducido al español. Porque esto debía ser para todo Dios. O toda Dias.