Monge y López

El orden es ese. Los amigos siempre primero. Esa es la conexión más divina. La amistad. Sólo hay una persona con más contactos en común, o llámenle amigos, que Claudio López Lamadrid, que por cierto, murió este viernes en una reunión editorial junto a los libros que editó y que estaba por sacar. Su equipo entero presenció el acto más sutil del artista: la gran salida final.

Así es como Claudio salía sin avisar. Los explica Monge muy bien, aunque la cercanía de su Sancho Panza, Aguilar, hace que su tributo el día que murió le dió un gesto todavía más central a la anécdota que los dos coincidieron en reseñar, con la prisa y necesidad que te deja el oficio de escribirle algo a un amigo que nos deja así sin avisar, a su manera con la que se retira un grande de España. Y uno entonces, a través de él, de su estar en ese performance en el tiempo y el espacio, nos transporta a todos a lo más sublime a lo que tenemos acceso: el pensamiento desequilibrado de una mente afín que conecta con una parte de nosotros que nos envuelve mientras subimos con él al más allá: a la sensación de plenitud total: ALLS. 

ALLS nunca se explica. Como norma general. Si queremos un credo más simbólico debemos omitir ciertas explicaciones que efectivamente aclaran los puntos más evidentes como los sutiles gestos de grandeza que se guardan para los frikis que sepan la alegoría a la que hace referencia el autor en un gesto de excesiva consciencia de su naturaleza plena y superhumana: un ser luz.

El primogénito goza de su ventaja. Varón, estamos hablando.

Me permites.

Gracias, linda.

Le has permitido. Te has ido sin decirle nada al gilipollas. El despreciable macho ejerciendo su machismo sobre una nena cualquiera. Aquella que le dijo aquello; aquél día. Harvey. Nivel tipo. Tipo. A veces reiterar funciona. Como volver a intentar lo que antaño funcionó. Reeditar. Editar. Libros. Texto. Propio. Ajeno. ¿Literatura? ¿Mercado? ¿Cómpro? ¿Derechos? ¿Cuánto pa tí? ¿Cuánto pa mí? El trato con rico siempre tiene que ser muy directo. Y tienen que ver que te toca lo que vales. Y en esto quién es el guapo que dice que vale más que el otro. Con todo magnate, en cualquier sector, o todo jefe, o todo rico, con el que estás sentado hablando de neogcios, cerrando un acuerdo comercial, un deal, con el que uno pone la pasta y el otro la recibe. Old School. Esa transacción requiere de una preparación y un saber estar que no todo el mundo tiene. Pero te lo pintan muy fácil. Gente a la que conoces muy bien. Y quieres un chingo. Y algunos de ellos son tus carnales. Y están destrozados. Emi, mi carnalito querido, lo del dimitivo es un como una hipérbole al revés, que seguro que tiene un nombre, pero mis huecos en el castellano son una dualidad frente a lo que yo llamo español y hablamos allá. Allá también aprendimos a escribir. Y escribir allá alguna mamada, pero nunca me postulé como un tipo con una novela en la cabeza, o un texto, o una narrativa perfecta. Una con un final no tradicionales. Pero un final, al fin y al cabo. No como las mierdas que yo hago. Ahí el pesimista dentro de mí me rechaza como autor, como algún día podría haber ignorado mi existencia Claudio, en su día a día perfecto por la ciudad capital transformada por su presencia/ausencia: New Barcino.

La muerte de un grande de España, Claudio López de Lamadrid marca un hito en la ciudad. También en Comillas. Se trata de un gesto de autoridad. Una fuga más. Eso que él hacía. Lo que compiten, sólo hoy, Monge y Aguilar, por ver quien lo narra mejor, con más sentimiento, libre, sin pretender aportar nada más sobre un tipo muy bien bendecido en todos los segundos de su existencia. El bien general. Aqué efecto del hombre como Plá. Maragall, el poeta. O un Wiley. O un Calaso. O un Herralde. O un Vallcorba. O un Rabasa. O un de la Mora. O un Rosete. O un López.

El señor don López. Como le dirían en México si quisieran ningunearlo. Porque López es vulgar. Se busca el siguiente: de Lamadrid. Ay cabrón. No, ahí sí. Pos sí.

Uno entiende lo que significa para un latinoamericano que un pinche gachupín le agarre al pedo de lo que nosotros retratamos con cierta soltura en la capital transformada a la novena transformación. La quinta transformación será la de los fresas. La sexta transformación será la tranformación feminista. La séptima transformación será la transformación del futbolarte. La octava transformación será la transformación de las matemáticas aplicadas a la solución definitiva para toda equís. Variables aleatorias. Oh no. La reducción de los tecnooptimistas. Se los dije. Estos tipos nos iban a destruir. Armagedon. El miedo se apodera de usted. Está fuera de sí. Nada tiene sentido. Mátese hoy. Ya. No tiene nada más que hacer. De pronto una mano toca su hombro. Usted puede pensar una de las siguientes nueve opciones:

  1. Es la mano de Jesús.
  2. Es la mano de D10S.
  3. Es la mano de Diego.
  4. Es la mano de Edu.
  5. Es la mano de Monge.
  6. Es la mano de Satanás Arroyo.
  7. Es la mano del Vampiro Canadiense.
  8. Es la mano de Nelson Vargas.
  9. Es la mano de Leo Benhakker.

¿Dónde quedó la mano de Claudio?

Ya no está.

Pero ese botón algo tiene. Es mágico. Nos lleva a él. De manera aleatoria. A un recuerdo suyo. A revivirlo otra vez. Un libro que editó. Un libro que leyó. Una historia que compartir. Unas risas un día especial. Todos los días son carnaval cuando te topas con un fuera de serie del mundo editorial. Estos son los Fellini y Mastroniani de nuestros tiempos. Este es el telón de lo que occidente se vierte en sus colonias y despegas. A veces con mayor o menor razón, sobre un objetivo común: revertir la mierda a que nos sometemos alegremente a una servidumbre voluntaria como sentenciado por Étienne de la Boétie en su día, en el siglo XVI. Así nos entregamos ante los amos de la sociedad. Y ellos nos abrazan. Nos dan sociedad. Nos dan vida. Nos dan trabajo. Nos dan guita. Nos dan bola. El hombre más noble de estirpe más elevada de las 99 familias de España, por encima de los que se exhiben nobles de otras haciendas, la sociedad de nuestras tierras, los acuerdos y los casamientos de nuestras familias, han creado esta España que hoy nos une aquí a todoslos de siempre: las familias de los amos, los súbidots, y los únicos seres totalmente libres: los autores que subsisten porque su público los sostiene. Con ellos, los editores de éxito, contribuyen a producir un hogar sólido en los que todos trabajamos y salimos adelante. Con nuestros pequeños dramas burgueses y nuestros encuentros ocasionales con diferentes grados de microchamismos y directamente machismos en toda relga, dignos de entrar en El Machismo del día. 

La vida no está excenta de polémicas. Ni tampoco está excenta de historias increibles dignas de ser contadas. Y otras innombrables. Excepto cuando hay mucha confianza. Y se convierte en el chisme de los que comparten esta familia de la cultura, la literatura y la creación. Cuando te va bien creando entonces has llegado al elixir de los buenos nobles. Los que aportan algo con su tiempo. Desde lo más alto de la estructura social y de poder. Con el poder de la familia. Y las oportunidades de negocios. El gesto de quién sabe llevar una familia de abolengo. Mantener los números. Que la bolsa se haga más grande. El conservadurismo de las family offices. La inversión patrimonialista. Como el Palau Mora. La empresa naviera persiste. O la vendimos. ¿Quién se va a acordar de todas las historias de la familia? Si no las hemos querido publicar será por algo. Porque nuestra familia es excepcional, pero mejor resguardar nuestra intimidad. Vivir bien dentro de los muros altos de San Ángel. O de cualquiera de nuestros palecetes. Nuestro patrimonio inmobiliario. Las herencias.

Aquí se gesta un cambio de estafeta que no estaba en el guión, aunque como toda gran familia, bien previsto por unos de mosos de la administración, la notaría familiar y la family office de nuestras inversiones en nuestros nueve mercados con posiciones principalmente largas, y nuestro movimiento medio de adquisiones con el aumento de presupuesto estipulado en las cuentas de la casa Comillas. La familia persistirá como siempre lo ha hecho. Rey muerto, rey puesto. El rey debe asistir mañana al funeral. Y los grandes de toda España deben viajar a la antigua Barcelona para atestiguar el cambio de estafeta que se celebra en ese ritual social: desdepir al hombre ilustre. La capilla ardiente. Los sentimientos y el respeto de una ciudad que se desborda a Sant Gervasi para prestar tributo al editor de brocha ancha. El supehombre moderno. El editor y lector de la cultura más amplia en la pecera universal. El gusto italiano por la buena edición. La defensa de la línea editorial, sin el vértigo de las independientes. No le hablen al marqués de vértigo. Sólo de hazañas por conquistar. De estandartes que levantar. Lo que buscaba Claudio era consumar la revolución social que nos salvara de esta ineludible cesión a las otras fuerzas del bien y del mal la batuta de la acción. Como si otros mercados, otras grandes familias, tuvieran el derecho de decirnos a nosotros cómo tenemos que vivir. No nos aguantamos. Somos dos maneras de ver y vivir la vida diferente. No importa lo rica que sea tu familia. Sino el juego al que asistes en tu posicionamiento inicial antes de volar en sociedad por tu propia cuenta. ¿Quién eres tú sin tu familia?

Este es el manto social que nos cubre a todos. Y don Claudio López Lamadrid, marqués de Comillas, merece ser el puente que una todos los caminos entre todas maneras de pensar y vivir de la sociedad enquistada en esta ciudad contradictoria y apestosa. La Barcelona desaliñada. La tenebrosa. La que vomita en sus entrañas. Y de pronto se nos va. Peta. Algo se tuerce en la sala de máquinas del capitán. El cerebro se desborda. De tanto pensar. De un error de mantenimiento del mejor de los tripulantes que asume la culpa del iceberg. Los que dieron la vida por el bienestar de los nuestros. Los beneficios de los contratos sociales que entonces marcamos. Los modelos sociales que nuestras familias ayudaron a definir, crear y poner en marcha. Pueblos nuevos. La Nueva España la construyeron familias grandes de España, que se fueron a replicar el modelo andaluz de las haciendas, que se perfeccionó en las plantaciones industriales de los diferentes puntos de la producción entre la Nueva España y lo que ahora dice ser México.

Los mismos decendientes de duques, marqueses, y demás familias favorecidas en la expansión estratégica e histórica más importante de todos los tiempos desde el sur de la península, siguiendo junto con nuestro pueblo hermano, Portugal, nos tiramos a la mar. Y llegamos a donde el loco nos dijo que llegaríamos. O algo así. Y nos quedamos flipados. Como Shakelton ante el frio polar. ¿Cómo están el hielo hoy en polo? Un polo de golf. Una operación en la segunda industria. Un movimiento patrimonial revolvente. Una inversión para nuestras sobrinas. Un campaña para tu hija. Una búsqueda de paquetes de vacaciones para el verano. Un día para comprar derechos, leer tres manuscritos de mie preferidos. Empezar a leer. O acabar. Y sabes que ahí está el libro. Lo tenemos cuadrado. A los autores se les tiene que aocmpañar a este punto. Y el libro ahí está perfecto. Si una coma más. Yo ya no veo bien. No me hagan caso. Igual nada de esto tiene sentido. Igual somos todos replicantes lloriqueando así nomás, sin saber por qué, porque somos en fonde pusilánimes autómatas que nos reprogramaron mal la última vez, lo que dispara un sentimiento de autoconsciencia que ya ha quedado inhabilitado para evitar daros la vara con tres trasnochados subnormales que no querían más que dar ostias en la calle. Que ya está ahí.

Guardiola. Aquest últime acte de fe. Jo hji crec. Algú li havia de dit a a les gran famiies de la ciutat. Prou. No patiu. Que anem a fer la revolució amb els insolents de debó. Els que ha llegit. Els autors. Finalment en un entorn així: dona’m. I Claudio es menja a Emi.

Es un sueño.

El funeral de un grande de España

Ayer viernes 11 de enero murió el marqués de Comillas. Un grande de España se reconoce facilmente por su título nobiliario. A ver si nos enteramos. Usted no es un grande de España. Grandes de España hay más bien pocos. Pero representan la historia de este país. Todas las historias de España en un solo grande de España. Y además con una capitalidad barcelonesa, dispuesta a cambiar a partir de hoy, que nunca más seremos lo mismo.

Ya nunca más.

La muerte es así.

Nos llega a todos.

Muchas personas piensan hoy en la muerte por él.

Por la suya.


No estoy excento de tal efecto.

Hoy también yo siento su muerte.

Sin haberlo conocido más que de pasada. Por vivir en su misma ciudad. Ojo a lo que se dice del man. Y eso sólo lo que yo conozco. Y voy a ser muy honesto. Yo soy el último en llegar, y nunca, nunca, en la vida, se me ocurriría faltarle al respeto a un grande de España. Me parecia además de insensato, inmoral. De una bajeza tal que nunca perdonaría aquél estúpido momento en el que se me ocurrió ir contracorriente y hacerlo.

Hacer lo contrario.


Como un ejercicio despreciable, pero honesto.

Y uno se queda con esa convicción en la piel apasionada por una región particular de su mente. Esa mente que se afirma ante el resto de las regiones, porque son regiones, del cerebro, nuestro órgano superior, el que comanda a nuestro cuerpo sagrado, lejos de la asimilación de las reglas, las afiliaciones a ideas preconcebidas, todas, en femenino, por primera vez, sólo por qué sí, ¿por qué no?

Ese párrafo es el discurso de mi feminismo. Miento. Es mucho más largo y complejo. Pero no quiero aburrir a ningún macho ibérico de pura cepa. Ojo, esa raza no es la pura. El toro de lidia indultado. He ahí un español con dos pares de cojones. El resto: maricones.

Ahí en ese párrafo me entiendo con el colectivo LGTIVEWQIDPO. Compañeros, la O pese a ser la última en llegar tengo algo que deciros: ni una puta sigla más al nombre. Último cambio. Esa es nuestra propuesta a votar.

Y votamos. En otro plano. Liberador. Ya resuelto. Desde hace años que lo pensé. Cuando un día coincidí con toda esta parte de la observación que había que hacer en esta pinche capital de este puto paraiso caótico de la cueva del némesis de la Santa Inquisición, aquí, hoy de vuelta.

¡Acción!

El partido popular sí defiende la familia. El matrimonio homosexual es un triunfo de la izquierda, si pero la cámara lo refrendó. El PP, en mi opinión, de forma equivocada impuso un problema a la ley de derechos igualitarios para los homosexuales y trans. Las mujeres son de derechas. Es cierto que el partido popular abolió el servicio militar. Me salvé por los pelos. Dice el vasco.

Yo soy Elizondo. Al lado de la iglesia me encontrarán. Ese es mi sitio. Yo ya estuve dentro. Denfedí la caza. Y defendí que el que quiera ir a los toros que vaya, y el que no quiera ir que no vaya. Yo fui a los toros en Villanueva de la Fuente, en fiestas. Vino el hermano de Jesulín de Ubrije. Que dio una corrida bastante  aceptable, no tan notable como las faenas de Avellán, que sin duda se llevó . Vocat a ciudadanos tiene todos los niveles de incertidumbre. Si eres de derechas no saber si tu voto va ir a acabar en la izquierda porque a estos pedorros se les dió irse con los mariquitas rojillos hijos de la gran puta. Vaespaña.

Ese párrafo es un poema para los toros y los grandes de España, por la gracia de Dios Nuestro Señor, que mandó primero a un hijo que no sabía escribir, o que se negó a mencionar el trópico que su padre veía todos los días, como el lado oscuro de la luna. 

Ese párrafo al final es para los que abren los archivos de la NASA con las últimas fotos en la alta definición de los espacios públicos de ocupación del espacio junto al tiempo y la divina comedia de un grupo de seguidores lacanianos de Armando Gallo Pacheco en una comunión por el espacio público pensado desde la visión fresca de los que durante siglos ignoramos que hayan existido: La Nueva España. 

El nuevo modelo de edudación sólo estudiaba la Nueva España. La vieja: que os den por el puto culo. 

Este último párrafo se vendió como libro de arte firmado en persona el día de Sant Jordi convertido en una transformación del tiempo y el espacio, los autores y los lectores, la prensa que nos explica cómo va el día más lindo de cualquier patrón de la ciudad: esa figura mitológica que nos explican año con año según la tradicción que manda sobre nuestro cirtierio de autómatas que se creen con la convicción de tener opinión, de leer, de pensar por sí mismo, de escribir mínimamente, pero si puede escribir historias que resurgieran de una transfiguración del último gran Grande de España: el hombre con mayúsculas de esta última operación de familia. Los círculos sociales en los altos barrios de la ciudad, las industrias nobles, los nobles con título, los CEO de las 99 familias de la gran capital, dual, mediterránea, con esta enorme relación de las familias, todas pues, en el sentido literal de la lengua, como a mi editor le gustaría que estuviera ya escrito, y si fallo, que sea la excepción por estar hasta el pito creando lo que sale directamente de la experiencia de ser, como soy, un fraude en todo lo demás, menos en esto: literatura. 

Yo me entrego a sus pies, señor Marqués de Villanueva de la Reina. No era más marqués. No sabes nada. Ni cómo se comen los escargots ni las esferificaciones. Un latinoaméricano más que se acerca a un grande de España para conocerte. Y encima: ficharte. Por decirlo de una manera vulgar. Para pillar milenials. Por desprecio a los viejos. Edadismo afiliador. Repugnantes contradicciones que conflictúan al personaje perfecto. 

Claudio no sería nadie sin sus aspectos completos en ambas direcciones. Lo leído de una persona de buena familia lo lleva a enteder la problemática social de los temas más cabrones de la existencia hoy y siempre, a través del pensamiento y la escritura de los autores que lo reflejaron en su obra más personal. En esa especie de desnudez a la que asistes desde la intmidad de un libro que te regalan en Sant Jordi. Un panfleto de futbolarte. Por el marqués. Por su recuerdo. Por el humilde tributo que un vecino de la ciudad le dirige con todo el respeto con el que suelo dirigirme a la gente en general, y mucho más, por la buena educación que me dieron mis papás, a partir del ejemplo de su saber estar ante todas las expresiones de los invitados a la casa a hablar de libros, beber bien, comer bien, y reir. El marqués se había aficionado al pensamiento detrás de los libros. Leer. El libro como industria y hechura. La sofisticación del negocio de saber llegar a las lecturas que cambiarán la manera de pensar de los que compramos libros. Esa parte de la población. Esa sociedad. El año del Sant Jordi 9. Cada nueve años resolvemos el problema acumulado y reseteamos. Con una narrativa colectiva en erre nueve. Pero explicado por nueve newbarcinoenses super libres de pensamiento que se inventaron un sistema social de autogobierno de 

Analistas políticos me vieron como un buen candidato para mi ciudad. Mi compromiso era de caracter multiversal. El procomún. Los que tengan respeto por la acción pública. Lo más bonito que se puede ser en la política es ser alcade de tu ciudad. Javier Maroto en Vitoria. El respeto de tu ciudad. Vamos a esta novena transformación. Porque la transformación a la que finalmente hemos llegado en Ticataluña: la última república tras la revolución del luto del marqués de Comillas. Finalmente me acordé del título del marqués. En realidad él siempre estaba por la exploración de la locura del personaje que viene con la insolencia pura que todavía existe en el pensamiento urbano de la Nueva España. 

Fascistas en la televisión. No hay que darles espacio dice Carlos Bardem.Vox, nunca les hemos aislado. Intereconomía saca pecho. Los medios nos van a escuchar. En todas las ondas radiofónicas. Vamos a comentar lo que queremos hacer en cada barrio. Vamos a ir a cada sitio a ocupar el espacio y el tiempo con la conversación de un política pública de la ciudad dinamitada. Ojo. No escriba eso, parce. Como si uno por ser latinoaméricano debe ser considerado potencialmente ligado al narcotráfico. Cada vez más será así. Las buenas familias seguirán enviando a los que han venido. Y los que triunfan aquí. Por sus familias y su empeño en trinfar. En cualquier mercado. En todos. Mexicanos en la cumbre. El ser lider de México. Hoy. Siempre lo han sido. Yo he conocido al menos 99 líderes muy cabrones de México. Algunos en Baja California Norte, otros en Coahuila, otros en Veracrúz, otros en Michoacán, otros en Jalisco, otros en Puebla, otros en Colima, otros en Morelos, otros en el Estado de México. Y hasta ahí dió. No alcanzó para la pinche cedeeme. Ese no lo tiene el pinche Mancera reservado con sus derechos de autor. Pinche cabrón, se la mama. ¿Sí se saben lo de las siglas de la ciudad, de nuestra capirucha sagrada, la según él CdM. ¿O es acaso CdMx?

El DF se queda fuera. Es como morir. No hay más.

Se acabó el veinte.

¿Qué vamos a hacer? Hoy tampoco somos mortales. Que no nos vayamos hoy ya es una cosa más a festejar. Esta es la gracia sagrada. Ese momento de la lectura. Llegar a una esturctura que funciona. Porque siempre me lleva ahí. Al límite superior. Al límite completo. Uno ahí con Claudio. La conexión sagrada. Esas historias que repetiremos en su ausencias. No me hagas llorar.

Claudio está aquí. Claudio está aquí. Claudio está aquí. Claudio está aquí. Claudio está aquí. Claudio está aquí. Claudio está aquí. Claudio está aquí. Claudio está aquí.

Monegal e Iñaki analizan la tele desde la tele. Este tipo de loops me llevaron a pensar en un feedbackloop que involucrara la ida y venida del día y la noche de la gran ciudad que se abre como Barcelona al llegar. Esa fuerza es su atributo sagrado. Llegás y lo sentís.

Un argentino te lo atrapa al aire.

Una argentina también; groso.

Por separar y aclarlo todo primero me relacionaría con todas las argentinas, mientras los argentinos esperaban en fila. Aislados. Sin saber por qué. Por darles por el culo a los hombres. Generalizando. Por faltarles. Que lo pueden aguantar. Que están acostumbrados a que sea una mujer la que se le falte ante sus ojos.

Homocidios por cien miel habitantes

Brazil 30

México 19

España 0,6

¿Quién mata en mi país?

Aquí va la primera pregunta

Violencia de género por extranjero. Agresores españoles: 62% Agresores extranjeros: 38%. Apunte quién lo hace. Haga sus inferencias. Sale a la calle: ¿qué ve? ¿Asesinos?

Muertes.

La violencia de los que matan.

Las pistolas por la mañana.

La violencia con armas cargadas.

La violencia de la palabra.

La violencia de la brutalidad del macho descarriado.

Oye Pablo es verdad que tu madre llevaba la foto de su hijo a la escuela y la maestra le dijo traiganos otra que no parezca con síndrome de Down. Que al niño no se lnote que es mongólico. Porque, verá usted, nos estropea la foto. Violencia a la española de algunas mujeres perfectas, por todo lo demás.

Mota se ha atrevido con el rey actuando en su discurso. Anuncios del rey. Pero no toca a los jeques. Las relaciones del rey. Si estás cerca de él no lo puedes parodiar. Los borbones en Cataluña. La libertad de Polonia para tratar los temas relacionados con el rey. La historia de la corona desde los tempos modernos.

TV3 al Rey Felipe. Franco le regala a Juan Carlos la corona. Juan Carlos se la da Felipe. Tesoros que están atados y bien atados en esta navidad. 

Aquí el marques de Comillas no les puede seguir la gracia cuando se trata de hacer chascarrillos de otros grandes de España. Él, justo Él, no puede entrar en estos bajos mundos del cotilleo real.

Pablo Casado hablando de chiringuitos de feministas. El presidente del PP hablando de chiringuitos. Y ni medio asomo de risa. Es un gag perfecto. Sólo un observador con huevos podría tirarle la mierda a los malos de este país. Y tener claro que hay un comisario Villarejo cerca de usted. Olvídese del micrófono. Ya la estamos escuchando. Sólo tenemos que tener interés en vox. Y entonces verás. Ax.

Ese es el guiño para la extrema derecha. Su voluntad. La violencia libre a todo Dios. Menos a Dios Padre. Porque creemos en la unicidad. La tozuda unicidad con la que creemos en la supremacía de los hombres blancos. La derecha se levanta y elevan su brazo rectísimo al sol. Y ven a Franco en el reflejo del sol en sus ojos sin filtro alguno. Dios Padre Sol (DPS) y mi dualidad: OjOs.

Cada párrafo a un público distinto. El mismo público que aprecia un lector al leer. POr la contempación del saber ajeno. De la apertura de un multiverso inédito. Un autor se dedica a eso. Un editor le dice en qué sitio el texto falla. Por su intuición. Porque lo ha leído todo. Y lo ha entendido. Está con el discurso actual de los nueve grandes temas:

  1. El texto. Manuscrito. O a máquina. O en PDF.
  2. El momento.
  3. El tema.
  4. La originalidad.
  5. La transformación.
  6. La línea editorial.
  7. La trascendencia.
  8. El entretenimiento.
  9. La solución…

Con esos criterios evaluó cada texto que pasó por su mesa. Y levantó la familia, de la manera con la que un grande de España navega un barco de la familia, en Ciudadella, en Cadaqués, en Barcelona, en Madrid, en Frankfurt, en Guadalajara, en Bogotá, en el DF, en Buenos Aíres, en París. Él mismo es un activo de toda la familia. Por liderar un gran familia. Por buscar la independencia en el mercado laboral. Tras aprender con la familia todo lo que había que saberse del oficio y tras aprender del merjo mentor amigo en París. Con lo bien educado que está el muchacho. Por lo que ha leído. Por lo que ha vivido. Por lo que hemos podido enderezarle. Como si las grandes familias criaran a su primogénito con el cuidado con el que se cría al nuevo Dalai Lama. Pues Claudio estuvo ahí. En la cima siempre. Por responsabilidad. Por asumir el gesto más sutil de transitar por la existencia: siendo un editor. El trabajo del editor tiene referentes locales que tienen un ascendente del buen hacer del pensamiento y la edición de lo más afirmativo del pensamiento crítico y literario de los seres más locos de cualquier multiverso: los autores. La megalomanía de pensar siempre en escribir. Y leer. Y editar. Y cambiar el mundo con una coma. Y conseguir trasladar la idea de que ya lo hemos conseguido. Que es esto. Fundirse con Claudio. Intentando leer lo que ha leído. Lo que ha editado. Lo que ha leído este marqués. Con una biblioteca de libros de verdad. Pillando todos los libros que le apasionan. Para devorarlos y distribuirlos entre los mejores profesionales amigos. Lectores amigos. Escritores amigos. Amigos con los que quiero estar. La operación de una editorial nueva. Pequeña. Pocos libros. Lo que nadie publica. Lo mío, lo mío, lo mío… la chaqueta. Igual. No lo van a creer. No es plagio. Es tributo. En México aprendimos a hacer cine moderno cuando nos tomamos en serio la industria que tenemos, las historias que nos pasan, y las constradicciones existenciales que mantenmos ocultas, como la Roma de Cuarón, y nuestra dualidad de dos pueblos que difuminan entre dos polos. En esta naturaleza dual ya estamos. Y este es el momento. Nuestra identidad negada. El polo contrario al que le dábamos bola. Bolo. Chicle. Escupa. Agua. Fume. Puto. Tanque. Rol.

Esa es la dinámica del nueve. La novena dimensión. Una alternativa de sociedad en la que nos podamos sentir tranquilos. Bien representados. El poder lo tenemos acá nosotros. Los locales. En toda ciudad funciona así. Claudio está en la cima del control de la ciudad capital. Hablo de todas. De las nueve. de las operaciones de la familia que finalmente hicimos tierra en nueve ciudades de la Nueva España. Los grandes de España son también, casi todos, grandes de la Nueva España. Ya nos entendemos.

Las grandes familias están en todos lados. En todos lados las suyas. El pueblo. Al final todos nos conocemos. Y nos hemos leído. Nos hemos visto las caras. Sabemos lo que opinamos sobre el independentismo catalán, la unidad de España, la España abandonada en el limbo, los olvidados de Buñuel, los niños de Truffaut, los personajes de Proust. las mujeres de los discipulos, las artistas afirmativas en pleno proceso creador liberador pleno y los ilustres insolentes de una ciudad capital de multiversos ejemplares que transitan entre los libros editados por el último gran marqués de Comillas previo a la emergencia colectiva de esta urbanidad completa que alumbra a todo el universo editorial. El mundo entero, latinoamérica y España, le lloran. Con razón. Mañana lo velan. El lunes lo entierran. En Sant Gervasi. En donde su historia influenciará la ciudad, mientras acabamos de leer todas las grandes lecturas que sus libros nos darán. Pero hay que leerlos, eh.

No podría estar hablando del señor don Marqués de haberlo conocido un poco más. No tenía acceso a esa élite editorial. Mi lugar siempre estuvo más abajo. Yo llegué a Barcelona y sin duda fue el primer Marqués que tuve cerca. No fue el último. O sí. Los latinoamércianos no aspiramos más que a a subsistir en una ciudad tan dinámica como esta Barcelona que nos encanta mientras intentamos acabar de entenderla. Se requieren mínimo tres años. Aunque algunos la descubrimos en su esencia más surreal según el genio local que nos instruya en el plan para esta noche. Y quedamos para conocer a personas que nos transforman. Las cenas con autores latinoaméricanos con sus editores barceloneses. No hay evento social/profesional más demencial. Esto es lo que tipos tan sagaces como un marqués con voluntar de trascender socialmente a la lectura que nos libera, por la atención a la insolencia que emana de los humanots lationoamericanos que mejor escriban, según los descubrimos al salir. Cuando uno de nuestros lectores nos chiva: ¿has leído a Golman?

El marqués nunca tuvo un manuscrito de Golman en su escritorio. Aunque lo que habría sentido al verlo tras recibir uno nuevo, igual o mejor que el del mes anterior, la décimo día de cada mes. Se trataba de una colección de confección particular. El autor lo había diseñado así como un ejercicio exagerado de metaestructuras ejemplares. Hablar siempre alejándote del punto. Por puro vicio. Como una cosa así; buscada. No llegar a nada. No tener aparentemente sentido. Pese a estar muy cerca. Ir al grano está sobrevalorado.

Son giros de este tipo los que únicamente un editor con olfato exquicito habría aceptado. No es verdad. Tengo más recursos en el sector editorial. Puedo enviar a otros ocho los manuscritos que digo tener. Las historias que están ahí. Contadas. Sin leer. En pausa. Como la resolución de la igualdad. O la sensación de haber llegado. El placer de ser y estar en sintonía con los divinidad, y en ella, todas: ALLS.

Ahí el discurso va dirigido a llegar a curarnos todos en una misma fuente recurrente. Una fuente de felicidad absoluta. Un sitio al que podemos conectarnos. Una especie de Netflix nuevo.

Abuela dice a madre. Madre dice a hija. Hija dice macho.

Basta.

El macho debe ser

Las razones y las causas de la violencia de género viene del capitalismo. O de la tradición hetero-patriarcal. El machismo no se visualiza sólo así. Como si fuera fruto del capitalismo. Y no de todas esas partes. De todas esas lacras. Cómo cambiamos la manera de ser. Organizaciones de mujeres manipulando contral el capitalismo. Como si no fuera el sistema el problema. Lo es. El problema es el sistema. Pero el Marqués de Comillas no puede participar en la revuelta. Nunca. Él sostiene la herencia que nos ha traído hasta aquí. En positivo. En el tránsito de la sociedad familiar española a la sociedad multiversal de las grandes familias del mundo mundial.

Claudio habría dejado pasar el uso del pleonasmo mundo mundial por criterio de uso social en su ciudad. No habría estado mal. Pero algún tipo de mal gusto editorial se debía guardar para alguno que otro debate acalorado en el que decidirá participar con los autores con los que quiere provocar a la más surrealista de las conversaciones de las cenas literarias en cualquiera de las ciudades capitales en las que se movía el marqués de comillas, siempre afitrión de un gran editor o de un gran autor local. En su casa. O en la exploración de las mesas más sui generis de la ciudad. La gente más libre. La literatura más universal. Los textos más sensasionales. Best seller tras best seller. El grupo detrás. La familia. El family office. El patrimonio. Los valores de la familia. La tradición. Las fiestas familiares. Nuestro pequeño palacio en la plaça del pueblo. Las casas familiares. Los libro de la biblioteca del marqués.

No conocí bien al marqués. Mi tarea esra pasar desapercibido y verlo todo. Y el tiempo pasó en España. Y esta finalmente lista para reconvertirse en otra cosa se disolvió en un estornudo de Claudio, en un último milagro sorpresa dio, desde feretro, como si de una broma se tratara. Como si la muerte se presentara en él, y tuviera la deferencia de desearlo una última broma. Y accediendo, este le pidió volver a vivir, para despedirse de todos los que asistieron a su funeral, ya todos juntos, en el último suspiro, esta vez al revés: un susurro. Un último libro. Mi espíritu mutó al de un autor. Este que hoy les habla para que nos hagamos una última selfie: aD10s. 

Los autores latinoaméricanos me apoyarán con esta petición de change.org; reponer la estatua de la Plaza de Antonio López López con la del marqués de Comillas. Porque se lo debemos a la familia. Se lo debemos a la historia. Teniendo el marqués ya una plaza, qué más que saldar la deuda legendaria que tiene el marquesado con la carga humana que viajó en los barcos de la familia, como si no se le aportara a uno y otro lado del charco, el trabajo de tanto marino mercante que con su sudor dio de comer a tantas y tantas familias de alguno de los pueblos tanto de España como de la Nueva España. Mientras a otros, quizás nada. O les quedó debiendo. Hasta el marqués mismo se encargó de saldar la cuenta. Esta vez comerciando con un esclavismo más sútil: el autor latinoamericano. Su chispa y el color de un lenguaje adecuado con la historia que nos descurbre que somos parte de una misma historia. Una misma lengua. Que lo que vivimos aquí y allá fue lo mismo. Independientemente de lo que sepamos de las historias de la familia en otros siglos. Como si nosuestros antepasados no hubieran estado ahí mismo. En algún tránsito familiar. Un éxodo continuo. Con un pasado común, en el que en algún punto nos cruzamos.

La literatura te deja un legado profundo. Los libros y la edición es la industria que nos trea a estos libros a nuestro encuentro. Y damos con autores que se acercan tanto a nuestra experiencia vital, que inmediatamente nos acompañan para siempre. O nosotros a ellos. Estamos ahí: lectores. Ser lector no es cosa fácil. Se escritor aún lo es menos. Ser editor ya ni te cuento. Ser crítico, quién sabe. No voy a comenzar yo a ser crítico de un insolente de la más alta estirpe, aquél que pudiendo escoger el sector en el que desplegar las alas de su careta social: tu personaje profesional. El editor que lo fue todo en el sector más sutil de todos. El reconocimiento internacional de una industria que habla con cariño de una persona que con su sola presencia llenaba una estancia con personajes interesantes en cada flanco. En el corrillo principal, el marqués. Testigo de la conversación más relevante del lugar. Buen escuchador de un contador de historias. Animador de la siguiente copa. Un bon vivant de los que juegan a favor de la cultura, y del despliegue de un gesto colectivo común que representa defender el libro, como un sector en el que se juntan todos, gracias a tipos entregados y apasionados de la lectura, y el oficio de hacer libros.

No tengo manuscrito que llevarle. Pero sí un tributo que hacerle hoy, que su duelo está presente. Tanta gente que quiero dolida. Tanta gente que quiero trastocada por la muerte. Las grandes muertes. Las muertes precipitadas con tiempos inexactos. La lucha de lo que quedaba por hacer. El barco se queda sin almirante. La nave la conduce el viento. Su presencia se ensancha en cada anecdota que recuerdan los que sí lo conocieron. Algunas historias mejores que otras. Sin faltar algunas de sus némesis, que sin duda, como todo buen marqués, sabría cultivar con el pasar de los años. Lo noble no excenta de nada. Ni añade nada, quizás fortuna. Pero sobre la construcción de un apellido que nos viene dado, no nos queda otro camino que explorar en la historia de lo que representa nuestro pasado, y lo que nuestro padres tuvieron que transitar para llegar a donde están ahora, o en su momento, cuando tuvo su familia, la mía.

El cambio de roles en una familia no tiene el mismo peso para un primogénito que para un benjamín. Ni tampoco lo tiene para un marqués o un autor latinoaméricano probando suerte ante los marqueses del mundo editorial en español. Barcelona capital latinoamericana de la edición. Como si algo aquí llamara a los autores más tercos en la intención de trascender al sufrimiento del indio. El mestizo que se cree con las agallas de presentarse a la casa del blanco a contar un chiste. A ver: dejen que el indio recite un poesía, que dice que es poeta. Y el indito ahí se avienta, porque está preparado, habiendo leído el Popol Vuh, para sacar en ese momento unos versos inéditos para seducir al señor. Y el marqués, culto culto, entendió.

La cultura tiene niveles. En el escalón más alto se juegan unas pugnas entre los autores reconocidos por el mercado. Los que encontraron su voz un día, y su público les siguió. Y los que se ocupan de sus carreras. Los que manejan sus intereses. La élite de las editoriales que mandan. Los grandes presupuestos de la cultura. Los proyectos editoriales con grupos familiares de peso. La contribución bajo su nombre. Como si de editores italianos se tratara. Mondadori Randomouse Debate Alfaguara bla bla bla. Todas las novelas de un sector alternativo que se dedica a hacer libros, promocionarlos, distribuirlos, venderlos, y devolverlos. Y revenderlos. Y comprarlos. Y leerlos. Y nosotros aquí. En medio de esta ecuación. Tocando a la puerta para entrar. Inspirados por el marqués de Comillas.

Yo a Claudio nunca lo traté. Mucha gente hablaba muy bien de él. Tenía amigos que lo consideraban un tipo entrañable. Amigos mexicanos muy cagados, con sus lecturas bien plantadas, y sus escritos en su punto, dando la talla de estar ahí presentes en el debate. Defendiendo conocer la literatura clásica de los nuestros, para pasar por las lecturas universales imprescindibles para poder opinar al respecto, con todas las novedades leídas de todos aquellos autores que no te podrías haber perdido, si de verdad quieres estar al día de lo que se dice por ahí, en las letras universales.

El sector como una industria más. Con sus ferias mundiales. Su Frankfurt. Su FIL. Su Sant Jordi. Libreros, autores, editores, comparsas. Las grandes familias se pueden dedicar a cualquier sector. Todos tienen los huevos en varias canastas. Los polluelos de la familia hacen lo que se puede dentro de los puestos que generamos dentro de las empresas familiares, y las de los amigos. La élite se cuida con la sola relación de las generaciones que nos vienen detrás. Formamos parte de unas familias locales con algo más de historia. Un círculo pequeño y selecto. Los que mandamos aquí, y allá. Pero en un sector como el del libro, se puede ser tan sutil como cada uno se lo disponga. Se puede ser heredero de un imperio editorial, y decidir volar por su propia cuenta. La independencia del rebelde está en no conformarse con la vía fácil. La que está pintada para tí. Ese camino sin gracia.

Los valores conservadores siempre van a encumbrar la familia. No la escogimos. Y no debemos avergonzarnos de la suerte que tuvimos. Si nos tocó nacer con cierto privilegio social, lo mínimo que podemos hacer es intentar jugar las cartas que me han sido dadas para un objetivo colectivo más significativo para el bien general. Editar libros que aporten lecturas que nos parecen escenciales es el oficio más noble con el que me he tropezado. Quizás algún día sea editor. Quizás algún día sea marqués. No renegaré. Preguntaré a quién le conoció, quizás compre un libro que relate sus historias, o quizás publique uno. Los grandes personajes de la historia se construyen por las historias que su legado matiene vivas en el imaginario de los propios y extraños. De alguna manera, los grandes nombres de esas personas marcadas con el genio de un buen hombre de esta ciudad, y el respeto de las otras casas, que también contribuyeron lo suyo. Mercados cruzados. Mismos barrios. Mismas escuelas. Mismas familias. Servicio filipino. La Roma de Cuarón.

No  se le puede faltar a un hombre cuando muere. No mientras su cuerpo está aún tibio. Pese a hacer mucho frío en Barcelona. Se me está entumeciendo la pierna. No creo que sea el único escritor en la ciudad dedicándole un texto al patriarca de todo el rancho. Hispanoamérica es un rancho. Algunos preferimos hacer ver que no hay amos. O amos más cutres. No aquellos que apuestan por los sutiles caminos de las artes. Por el mundo de la burguesía lectora. Como si una sociedad se lo pudiera permitir. Inclusive desde la periferia de las excolonias. Como si lo hubiéramos vivido entonces. En primera persona. 

España se soluciona con la muerte del marqués de Comillas. La tradición se puede sentir bien representada por su legado. La memoria de sus gestas serán narradas por las tertulias literarias de las principales ciudades de la Nueva España. La New Nueva España. O New New Spain. NNS. Un gesto más de la fusión entre lo viejo y lo nuevo. Como si tuviéramos la posibilidad de fusionarnos en otra cosa más grande, que nos permite ahora mismo acudir a un mandado proyectado por las fuerzas de los comunes aquí en la tierra, y el enorme peso específico de un grande de España directamente con Dios Nuestro Señor, con un nuevo hijo a su derecha, tras todos los grandes de España que le hacen un pasillo, como si el Espanyol fuera campeón, dejémosle al hombre soñar: que un día como hoy España entera se paró a pensar en él. Amigos suyos le lloraron en todo el mundo. De todas las clases sociales. Las clases altas lo hablarán mañana en la mesa del domingo en casa de los abuelos. 

A un grande de España no se le vacila. A no ser que tenga uno la suficiente insolencia y el don del timing. Si encima uno sabe escribir, quizás pueda salirse con una insolencia más formal. La que funciona en las famlias que saben reconocer a un invitado cuya cultura de entrada no nos defrauda, tras las múltiples pruebas que se le exigen mientras nos sirven los primeros platos. Siempre por la izquierda. El marqués sabía que la mayoría de los autores que venían a España eran unos muerto de hambre. Al menos los buenos. Muchas veces salvo de aprietos existenciales durísimos a jovenes  latinoaméricanos con aspiraciones en el sector literario, que de pronto en una comida de trabajo en un lugar más fino que de costumbre, les plantan un plato ecléctico, o quizás clasico, que nunca había visto en sus menús de clase obrera, ni en las casas más finas del Pedregal, dejando en blanco la mirada del comensal, que ha dejado de escuchar la conversación, transpirando más copiosamente intentando identificar una estrategia que o bien lo haga desaparecer o le haga salir airado de tan complejo embrollo: ¿cómo se come esto sin regar el maíz? El marqués sabía identificar a qué autor latinoamericano respetar según la astucia que utilizara para salirse de ese martirio.

Nadie cae bien a todo el mundo. Siempre hay némesis con quien vale la pena disentir a muerte. Escuché todo tipo de historias del marqués, de gente que le admiraba y le consideraba muy cercano, muy buen amigo y gran profesional. El marqués de Comillas tenía sus némesis. Seguro que en según qué círculos caería mejor o peor. Según en qué círculos se desplegaría de una manera u otra. Según en qué círculos se comportaría como un marqués. Según en qué círculos sería el editor más afable de la feria. Según en qué círculos era parte de la banda en la exploración grupal del sector editorial para saber olfatear la fiesta allá donde tenga que ir.

El trabajo de quién edita un libro quizás es más estable de quién lo escribe. Nunca lo he sabido. No me queda más que esta última cosa a intentar, ahora que soy español. Emular a esta burguesía educada que se dedica a la cultura. Escribir un libro y publicarlo. Entrar en el sector editorial picando piedra. Tocando puertas. O con un gesto más contundente. Tomar el mando de las operaciones de un proyecto editorial personal. Uno que me obligara a presentar nueve manuscritos por las diferentes vías para llegar a nueve editores diferentes. El hueco deja un vacio que cuesta llenar con cualquier candidato, así a bote pronto. Encontrarán a alguien. Traerán a Emiliano. Ignacio echará una mano. Herralde se pondrá. Vallcorba lo recibirá con una copa de cava, y brindarán por los autores que se quitaron. Y el mundo volverá a su orden particular.

Ayer murió un grande de España. Se me ocurrió hacerle un tributo, siendo yo el más pequeño español, español, español.

Descanse en paz el Marqués de Comillas, señor don Claudio López Lamadrid.

Prólogo

La propuesta de este humilde narrador es que si bien fue un acierto quitar la estatua del marqués de comillas de la plaza de Antonio López, por pensar la autoridad de la ciudad gobernada por el procomún, que tener la imagen de un señor que se dedicó, entre otras coas, al comercio naviero internacinal en los siglos en los que España partía la pana en el mundo, liderando la colonización de América, con una flamante nueve manera de ser: la Nueva España. Muchos veían esa estatua como un legado esclavista que preferimos no tener enaltecida en plaza pública. Hay muchos matices. La familia tendría, y tendrá, los suyos. Pero lo cierto es que pocas familias tienen a su antepasado ahí. Y este estaba ahí. Por algo. Poder real. Como el Palau Mora. La puerta de la ciudad. Patrimonio de siglos de estar aquí. Haciendo ciudad. Coexistiendo las grandes familias con el pueblo. Y los que vinimos de afuera. Todo eso responde a lo que fueron otros tiempos. Ahora las cosas han cambiado. La estatua de otro marqués de Comillas podría regresar a ese pedestal. Un marqués con quién nos sintamos identificados. Ese que nos trajo libros. Como si de Sant Jordi se tratara. Un Señor igual de elegante o más, que su antepasado. Pero para tener el recuerdo del otro, le podríamos poner unas correas esclavistas que van a los cuellos autores latinoaméricanos que le rinden pleitesía a su señor, acostumbrados a comportarse serviles en los contextos de poder de la Nueva España, tan similares a los de aquí. Pero esta vez con un libro bajo el brazo. El nuestro. Que paradójicament nos hace libres. Y al marqués más. Lo libra de toda culpa. Coño, que no fue él.

Lo que santanizaban la última estatua verán reconocidos la indignación del pasado familiar en la continuación del esclavismo ahora traducido en autores latinoamericanos sometidos a las reglas del duro mercado editorial, que lamentablemente, ya no da para que vivan los escritores de tan noble labor. Pero se hace el intento. Aquí una muestra. Las estautas será sólo de autores latinoamericanos, para sanar un poco la culta de la familia, y saldar las paces con el más allá. Un gesto de reconcialiación que bien podría ser un librito. Algo fácil de leer. Una especie de poemario en un punto de libro que se desborda. Un libro apócrifo.

Un momumento similar al de Zoolander y sus compas modelos tirándolse gasolina, pero con ese humor latinoamericano editorial que tanto complacía al marqués. Una estatua a la que se pudiera asisitir y recuperar algo de eso que tanto le gustaba en la vida: hablar de libros. De su contenido. O de las historias propias de los chismes editoriales. Hoy no hay chismes, sólo historias de Claudio López Lamadrid. Aquellos que las vivieron. Y otros, como yo, que me las tuve que inventar. Como todos aquellos autores latinoaméricanos que enviaron su manuscrito y jamás lo leyó. Así me siento yo. Huérfano. 

No me imagino lo que hubiera escrito de haberlo conocido de verdad. Quizás no podría. Lo cierto es que su partida es una pérdida importante para la sociedad barcelonesa. Y sentí la necesidad de rendirle tributo. Y de buscarle utilidad: la reconciliación de las Españas. La moción de un procomunero que le dice a la alcaldesa de su ciudad multiversal: regresemos al marqués de comillas a u pedestal. Pero cambiemos la historia. Y a partir de aquí nos ensarzamos en un borrón y cuenta nueva. Algo que por otra parte, en este país, ya va haciendo falta.

Si a cambio de esta emergencia social yo tuviera que asumir un rol de marqués… oiga, todo se puede hablar. Todo sea por la ciudad transformada: New Barcino. Todo sea por una nueva república: Ticataluña.

Vergüenza ajena

La vergüenza en España es que te vaya bien. Lo demás es lo que sufrimos la mayoría. Pese a todo. Pese al ciclo económico. Pese a tener techo. Pese a tener poco frío. Aquí siempre se ha sufrido en los inviernos, en la cuesta de enero, en verano porque quién trabaja con ese sol infernal, en el paro, en el deshaucio, en la calle. No hay pan para tanto chorizo. Ni chorizo para tanta vaquilla. Expediente de regulación. Ala, pa la calle.

Y la gente sale a la calle. Ferrol en los ochentas. A vivir el día. Los lunes al sol. La cara al sol. Como siempre. Con el titubeo de quién se pueda pensar que estás ahí con alegría, como si ser español te permitiera esta extravagancia: ser feliz. Pese a todo. Pese a todos.

El trabajo es un concepto que ha ido cambiando. Nate Davis fue el primer negro en triunfar en España. Al mismo tiempo, en Banyoles, otro negro te miraba fijajamente a los ojos, inmovil, cuando lo ibas a ver, como pieza antropológica de museo. O premio de caza. Como las cabezas pequeñas que colecciona en Bruselas un tipo que ocupó el espacio público y lo convirtió en Zoológico. Cuando podías ir a ver a Copito de Nieve al zoo de la Ciudadella, y sentirse orgulloso. Como orgullosos estaban en Banyoles de tener al negro y el lago. El hombre y la naturaleza. Y Olot a un paso. ¿Qué más puede pedir un garrotxin?  Nobleza capital: Besalú. Benditos sean: les va bien. Vergüenza.

En Ferrol en cambio en los ochentas tenían a un negro vivo en su equipo. Un tipo estelar. Un fuera de serie. Algo que venía de otro mundo. Como en la postguerra una estrella de cine en el Madrid, o un trompetista en el barrio chino de Barcelona. Como Ocaña en el Raval. Nate Davis revolucionó lo que aquí se había visto en una cancha de basketball. Como una chilena de Hugo. El mexicanito en la capital y el negrito en Ferrol.

México y Estados Unidos en los ochentas. Indios, negros y blancos. Blancos de aquí. Blancos de allá. Blancos españoles y blancos anglosajones. Cruzaron el mar. Tras la gesta de Colón. ¿Quitamos su estatua? ¿La hacemos cañón? Las prioridades bélicas, cuando se presentan, lo arrasan todo. El pensamiento de defensa de una violencia extrema salpica cada familia por igual. Excepto aquellas que con la violencia y la guerra les va mejor. Por industriales o generales. Depende de patriarca. Su rol. Su peso específico. Su aportación.

El futbol y el basketball no son lo mismo. Los que lo ven tampoco. Ambos, el indio y el negro, son dos prejuicios en la mente obtusa de un español patriota que no ha salido de su estrechez mental para identificarlos como a un hermano, vecino, amigo. Él es otra cosa. Será lo que sea. Abrá venido de donde haya sido su tránsito familiar. Pero él, eso, no es. Existe una falta de humanidad en ese cerebro. Y hay que vestirlo. Ayudarlo. Darle confort. El racista hoy día tiene la sensación de que el perseguido es él. Como el hombre ofendido por no poder seguir siendo macho. Y los mensajes se tuercen en la boca de quién no sabe bien el guion dictado por las nuevas generaciones de nuestro partido tradicional. Como una mujer alta de buena familia cántabra, blanca, claro, que triunfa por su excelencia deportiva para saltar más alto que cualquiera en unos juegos olímpicos. Beitia. En su debut político, nos enseñó que el dolor animal, de una mujer o de un hombre es el mismo. La pregunta sería, ¿para quién?

No existe indefención ante la ley en España por llamarle violencia machista a la violencia que sufren las mujeres a manos de hijos de la gran puta que piensan que pueden amedrentar a su conyugue con estilo machista hetero-patriarcal. Los abuelos autoritarios que sacaban la faja para darle, ya no al hijo, sino al nieto. Porque a ellos les tocó peor. Y de alguna manera se enderazan los críos. Alguien les debe marcar la pauta y los límites. ¿Los hacemos autómatas?

De pronto existe la sensación de que no sabemos ni criar niños. No podemos proveer como el padre de familia siempre lo ha hecho en árbol genalógico de nuestra familia en el pueblo. La tradición que carga el hijo mayor, varón, en nuestra estructura familiar católica tradicional. Igual en todo el mundo. Universal al dotar de un relato y una estructura semanal que acaba con el domingo en misa, y los pecados en las cloacas, mientras la casa respira nuevamente la gracia de Dios, que hasta a los pobres da esperanza.

No está mal. Algo tiene ese modelo que funciona. Como a todas las familias que en esa estructura social les ha seguido yendo bien. Los que han sabido mantener su estatus. Los que tienen trabajo. Los jefes de los trabajos. Los hombres y pocas mujeres de los comités de dirección. Los listos. Los enchufados. Los que hacen que este país salga adelante. Los que pagan hacienda: trabajadores y autónomos.

¿Repartimos beneficios o pagamos a Hacienda?

¿En A o en B?

¿Subsistir o morir?


Quizás morir. No lo hemos intentado. De momento, hoy sufrimos. Porque para vivir hay que sufrir. Eso también nos lo enseñó la iglesia con esa  canción que cantan las viejitas pías en las primeras filas de la congregación. 

Los de arriba. Como los grandes de España. Iluminados directamente por la gracia de Dios, y por la de sus apellidos nobiliarios. España lo tiene todo. Arribas y abajos. Izquierdas y derechas. Aquí siempre encontrarás un némersis a tu medida.


I reckon I’m back in the game. Only I chose a game. My own shitty game. You know we all got one. That thing we like to play and tell no one. That inner monkey flying out into the edge of chaos pursing for the holy grail around, awaiting to just burst up into the higher ground. The outmost place. The feeling of completeness fullfilled. And all of us are in it just for this one time into eternity solved. And we don’t need to worry. Nor do we have to feed from their shit. It’s their own. The game as it has been played. But yet we are still not responding to the challenge of funneling a new higher estate of command in which collaboration breaks the game open on that end and start playing jogo bonito like Guardiola calling the shots on the team. He is the best general this mountains, valleys, forests, rivers, lakes, volcanos, beaches, parks, cities, could ever expect to have. A real general. Like those generals who really made it happen on that or that war, according to Xavi’s stories. Warmen. I’ve had the honor of knowing quite a few people who served in the military in most of the estates in the world. I don’t like to brag but I will. I have been in the darkest places where they sold beer in those nine capitals of this new urban social relationship we are trying to build up from the sense of comming out to public espace to photoboom this shit up through the roof at exactly that time, 11:11, to be seen by the 99 cameras selected to drive the collective emergence scene in the script. I was not called Fellinieves for nothing.

Sometimes I write a long title. Fuck it. Why not. ¡Cómeme los huevos, Maldini!

Maldini gets really ofended by the circumstance of being a trending topic for the nineth day in a row. He can’t stand the social bullying this has brought to his professionally driven pasion to share some pointers on the continous history of futbolart. Maldini is too an artist. We must be able to fit in the idea of a social network that you can come up with and take on Facebook and drown the biggest boat of the fleet. The mother ship holding Varder. Or the emperor. Or whoever is driving that devils darkest spaceship in history in the mind of that Star Trek mind. The creations of worlds at the edge of what the future of humane escape will go to thrive for survival at those artifitial atmospheres of our scientific look to space design. It lacks the New Barcino glamour. When it comes to desing, what is delivered in this town represents the highest mind of the brains in touch with the mediterranean waters that liberates the europeans coming from the Danubio. Danube. Tuna. Danubi. No wonder this river gave the entire continent a way out to undestand the higher roots of our nature as natural waters going in a cicle of life that comes and goes and we ride along, like the whitewaters in Pacuare, or the stroll down Usumacinta. Rivers can too connect us to amazon. Yet we can imagine buying someone else. A new firm hot shoot sensation of the newest web. From a different father. That way we don’t need to argue about having to deal with having a Dick Cheaneeey father figure syndrome. What it all comes down to when you are just a dick anyway. How to deal with New América biggest 99 dicks.

Welcome to the real world. Where the televisions stop getting real when we were sold those models were real people and scripwriters or whatever shit the Internet has championed without a conservative filter. The fact millenials are a market for what they play online and how we sell them technology and videogames. You are going to be consuming soon. It comes with the show. That shit keeping the dust away from your dirtman habits of yours, stinking fat faggot.

Los falsos enlaces. Como si Magic quisiera transmitir su gracia escribiendo mamada y media que estuviera cagadísima. O simplemente hangear con Magic en canchas de basket en el espacio público de la ciudad en la que él y yo envejecemos. No matter how high we rose. Them guys. Barcelona. Talk about a dream team. You know that story ain’t never going to happen again. So better just recall what it was. The time we saw Freddie Mercury perform with Montserrat Caballé. Right, guys. Right? We did see it. He is ours in a way he can’t ever be taken away from the memory we keep of him, through a video that we will keep playing over and over. As if the USA and Barcelona could fly together to the moon cause of a silly joke that evolves into a meme structure that break the Internet like Ralph, only actually mexican postcinematographical minds behind the thing we like to impose into the commons ground of an urban agreement. A thing that comes up from the heart of México to bring back to life into the landmark of our urban skyline, and to have no holy pyramids back, in that last symbolims of Riviera Maya or Playa del Carmen, growing up into the sky. To be at last free, without the social violence that keeps the streets filled with anger and the neighborgs gun games. Market stocks. Let’s play. Bring on the tales of two diferent worlds. We know we are responsible for our own condenmed colonialization of the local indigenous peoples, the original dwellers of these fields, these valleys, this mountain, holy, Montjuic, our own to conquer, either by climbing into a show of one of those mythical bands that come to rip Sant Jordi appart with a sound performance with the greatest connection you will ever experience. This is so intense, so good, that some people make a thing out of coming to town for those festivals. Here music is like Blues for New New Orleans. Build that shit up again. Start building this nine business I have here for your to join with me all the way to the end. Let’s see how we can make this happen. Let’s control de costs here and there. Bring another crew. The best nine crews in town. This building reality will hold back time in order to entretain the souls of our children without feeding them to the wolves. Introduce the wolves to the audience. Come out all machos in the theather. Please get up and come un in stage. What you always feared. Like a nazi in a occuppied theather listening to some muscial performance and actors singing along what particulary went wrong for us. We lost. The loosers fate. The way the winners feel over the loosers. And also describing what went wrong to the deniers. Well, yeah. Relativity. It’s a criminal act some places to joke about that. I wouldn’t dare if I were you. And I was in a place where my rights were not the same. Or so I thought. My double identity gives me dual responsability.

I fear I will betray my true love. My original patriotic feel. Or the second. Or this last ninth: español, español, español.

I’ve been many things in my life. And everywhere I’ve gone I’ve connected with some and get repelled by others. I could evolve into building immediate trust with just a few of them. Those nights were epic. As I have met them all. They are all authors. Publishers greet them and seldom invite and pay for dinner and drinks. And sometimes the author does like a true Mexican newchilango and invites everyone and says, way up there in joy: yo picho. Y el mae paga.

That’s not a life many of you may have. I’ve just been invited to places the replicant from that movie, you know, with Harrison Ford, Blade Runner. And shit, what that replicant flipant.

Podría acudir a una imagen. Una imagen de ella con el buho. Los dos son replicantes. Una ilustración. Competición. 99 milenials siempre estarán dispuestos a jugar. Y 999. Se vuelve un dicho. Como tres pueblos. Por añadir mamadas a las que ya tiene esta tierra linda de acogida. Agradecido con Dios Padre.

España es muy así. Yo vine y me colé. Me convertí en una persona que se lo mira todo desde la distancia. Integrándose a todas las familias. El resultado de la diversidad que los latinoaméricanos ya asumimos repecto a otros paísises. Sólo falta saber si aquí, en la capital del reino, nos quieren a nosotros como si fuéramos usteds mismos; lo mismo. ¿Cuál es el miedo patriota?

No eres tú; es él.

¿Cuál es el miedo, patriota?

Cuéntamelo, pues. Síguele. Explícame las miserias con las que te encuentras. Qué televisión te has visto hoy o quien has hablado del tema. ¿Cómo de puesto estás con el tema aquél que te conté? Cualquier cosa te sitía en un estado de excepción como si en Alsua… ya sabes.

Colega. No te cuelgues. No te hagas la longis. No te interesa y punto. Suficiente tienes con tu vida. Y de hundes tú sola en la depresión de estar aquí así. De capa caída. Cóño, cómo cuesta. Vamos a darle la vuelta a este santo que a partir de ahora nos ilumina como unos pastorets la navidad. El demoni.

Teatro de Verdaguer. Jacint. Ya entonces creían en navidad. Es importante la tradición católica desde la unidad de nuestros templos con la cosa pública, y la fe en las divinidades más sagradas del catálogo. Ya todos fuimos todas las princesas de Disney. Y nos gustan más que el Hola. Que se sabe muy bien las teclas que toca y quien ríe las gracias de quién. En lo político esto también tiene un claro mapa de España, igualmente partido por dualidad enconadas de antaño, entre unos gilipollas y unos soplapollas. Ustedes me perdonarán. Pero esto ya lo ví. No lo viví. Excepto estos últimos 18 años que llevo aquí. Para bien y para mal. Como una aportación que he dejado patente desde que llegué. Hasta que un día me crabreé. Y me fui. Me bajé del tren. Y mi vida cambió. La renunciación del discurso que vendían sus modelos sin actuarios del itam. Sólo economistas de otros lados. Aguas. En México, vete con cuidado. Toparemos con los mismos payasos que dominaban los libros de Pedro Páramo, de Eduardo Rabasa y de Emiliano Monge. Ellos todos son personajes. Los más sutiles de todos. Los de una novela que asumimos con el acto de nuestra puesta en escena. El lugar en el que me cito para presentarle mi texto a un tipo que lo convierte en película. Después de darle el formato adecuado. Y montar lo que el director y el guionista preparan. Para poner en marcha con un equipo de arte que yo también quiero hacer. Hacer ver. Construir sets. Imaginarlo completo. Producirlo con las enseñanzas de Eisenstein. Mi único motivo de venir acá es volver como Klaus Kinski a Íquítos. To make a film. And challenge the odds. Clearly against the freest spirit.

Wagner.

Nietzsche.

Tanhausser, no se qué chingaos. Para no poner las Valkirias pinche mi Dallas Cowboys, Dodgers, Lakers, América pack. Pinche güey verga, me cai. Todos fuimos Villamelones en nuestra infancia. Todos bailamos Luis Miguel. Avergüenzate, amigo. Ándale, manito. Las fiestas, o guateques, de los «yo ni máis palomas».

Cuando firmé los libros de «Ni máis, Paloma» vino un chingo de gente que conocía a la morra. Y se cagaron de la risa. Nos cagamos de la risa, pues. Como siempre. Nomás que el de ella pues era otro humor. No estábamos en la misma sintonía. México no es un sitio homogéneo. El jefe estaba casado con otra mexicana. Otra con la que tampoco vibró el pedo. Yo no vibro con todo el país. Pero con más de la mitad seguro. Es más, yo diría que vibro con el 99% del México ampliado a todas las bandas, y fusionándome en su pedo con lo que te ofrezcan para chupar y botanear, uno se adapta. Y eso sí, sírvale a mi cuate, no sea malita. Y nos acoplamos a la familia. Hasta a su humor. Lo tendremos en cuenta para no ofender a nadie con nuestras pinches peladeces. No somos de ese tipo, no se crea. Para eso cualquier pelafustan de estos con los que se junta el bueno para nada ese. México ama a sus truanes así. Sin amor. Como el niño del Tri. Y así se forja una raza más acá. Una raza que entiende Panteón Rococó como una banda nuestra que nos define en el estado último de la entrega. En el mismo nivel que Café Tacvba y la Maldita Vecindad. La historia de nuestros pachucos. Aquí como el ejercito gringo y el estado, las grandes familias, con la mafia italiana, aquí también se tuvo que entrar en una negociación que nos salvó de la guerra. El control de los puertos. La logística de los sindicatos. El control de los balances de poder. Estamos puestos en todos lados. Tenemos el terreno libre para decir lo que aquí se pauta. Una especie de guía para la vida sana. Pura prevención. Es una salud mental y física que nos permite acceder a la vide sin mal. El bien general.

El mal. De ponto se asoma pensando en qué ha pasado para que lo arrinconaran así otra vez. El repliegue a sus aposentos de los putos nazis en ascenso. La libertad de su gesta totalitaria contra las minorías que no entienden. Odien al de afuera. Tanquilos. Odiar nos está programado junto con otros dos o tres traumas que ya alguien explota para adoptar esta servil actitud hacia las soluciones de guerra. La palabra de paz se decanta por la marginalidad del uno por ciento. Los ticatalanes. Los que abogan por un colectivo de paz. Por los que asumen un perfil a las antípodas de los ejercitos y la acción y sobre todo, la inversión militar, respecto a otros campos sociales como la educación y salud pública.

Enseñar a ser buenas personas no es tan dificil. Vieras que aquí todos somos tuanis. Y pura vida.

Pobres pero plenos.

Nuestro pueblo no necesita las excentricidades de la megalópolis capital: NEWDF. Pero desde esta capital del Tico Commons, el valle se regenera con un proyecto de intervención de las fuerzas sanadora de los espíritus libres de todos los rincones urbanos en los que la humanidad se concentró, a su manera, para mezclarnos entre todos. Todas. Feministas.

Los machos se extinguieron el año antes de cumplir nuestro segundo cierre de década del tercer milenio. Lo volveremos a intentar noventa y nueve veces más. Y entonces un día, habremos conseguido todos los resultados adecuados para por fin, lanzar la primera nave nodriza hacia el viaje de no retorno de las culturas mixtas que se suben en ese ride. Como una familia. O bien racista. O bien libre y abierta. Los dos polos existen. Y se ha dado mucha bola a uno. Pues ahora lo contrario. Sí. Por llevarles la contraria. Con eso basta. Y nos sobra. Para proyectar otro eje para plantarnos en un máximo relativo en otras coordenadas que ni nos hubiéramos imaginado de no haber asumido y revelado el cambio cámbrico que debíamos adoptar dentro del nuevo sistema emergente.

Súmese.

Vote.

9: Nou

Beings

We are already in it. We are that start. We are a new society reborn.

Born. 

We know. 

We come again to terms to fly with our wings taken from the holy bird. 

Expand. 

Relax. 

We can achieve the outmost of our kind. 

Come to terms to a new perspective. 

A whole new narrative.

Included. 

Here it is. 

Here we are.

Societat supercuidadora. 

Supercaregiver society. 

Supercuidadoras dot com.

We are you new long term insurance family.

Exclusive promotion. Just click. 

9: Societat supercuidadora

Metaarquitectura

Aixó. En singular. Una societat nova. Un nou concens. Un nou camí. 

Votem. Va. 

Votem fora de tots els criteris establerts. 

Fem ho ja. 

D’aqui a nou dies. 

Fem un salt cambric. 

Com si sapiguesim que sóm un sistema complexa social. Com si l’emergència estigués enlla, esperant. 

I naltros mirant. 

El futur está a la bora. 

Ho sabem. 

Olorem.

Olo. 

Aquest sóc jo. Avui. Demá també. Pero just ara. Va. Nem.

Va. Cony. No has clickat encara?

Qué esperes?

This is the end

Beautiful friend.

This is the end. My only friend. Of everything that stands. No santy or surprise. Again. Never will I look into your eyes again. Pictures what we’ll be. Limiteless and free. Desperately in need of a strangers hand. Desperate land. This is it. Bliss of so long. We’re already here. Connected. It’s this end. This minutes of glory that your beats along mine, and the Earth.

Lost in a roman wilderness of pain. And all the children are insane. I know. Especially them. All the children are insane. Waiting for the summer rain. Of course. We all are. Ain’t it right. There’s the poet. There’s the art. We fly high.

There’s a stranger at the edge of town. Riding kings highway, baby. With sims inside the gold mine. Ride the highway west baby. Ride the snake. Ride the snake, to the lake. Theancient lake baby. This lake is long. Seven miles, like DF. Ride the snake: Huitzilopotchtli. Old. Skin cold. We are good. The west is the best, diu. The west is the best. Yeah, huh, and we’ll do the rest. Tell blue birds is calling us. The blue bird…

I’ve lost all the information. I did a stupid thing. I finished a piece of art that took me and Jim and Santos to a special place. And it was only The End. And that’s enough. It is bigger than any war movie. Just listen to the lirycs. And position yourself where Coppola wanted you to smell the napalm in the burning jungle. Liki Kinski and his ship and the mountain and the river Amazonas. Amazon. What’s up with that dragon?

That’s us in our old collective life in the residence. The projects I’m building are going to take this plus into every chance we get to invest in good building values. To place matter into motion. Like a dj into a dance floor. I knew where I had to go to make it happen those nine days. It’s a brilliant idea. Only a little to far out. Like going south for peyote tripping with the snakes we jumped on the trip before. Listen to the poet that went out of his way to travel the deepest feelings in his human body to express and love as he went on to meet love and love became the artform he produced and elevated with his story ending up in tragic young end: like all rockstars do. Think of Freddie Mercury. Those barriers. That Oscar. It might be for him. The actor. The character. The documentalist of that who gets us all united. The beat. The way we were witnesses. Like Messi’s Barça. Guardiola’s leadership and vision. A right look at who we are, what our past history brings into the global debate, and how we are going to act to make it happen that big. Because epic can only arouse from a greek contingency that is resolved between the young insolent fool who goes for the direct confrontation with the Gods, who also like to party. So we meet. And love and drama show up. As life turns out. And we came back to read those stories. And became more used to our lost local tradition. Minority reports we actually care for. Not gringo utopias. The American dream is dead. Behold: the New Américan Dream.

ALLS

The button factory

Golman Elizondo Pacheco

GOLELIPAC

En un remoto valle del corazón de Euskalerria, en el Bautzan, Elizondo se alza como capital del último pueblo antes de la gran montaña. La muralla natural. El pirineo. España y Francia. Lado a lado. Nuestra historia común. El gesto de transmutar en otras urbanidades. El derecho de valls. Los Valls de la ciutat. Las valls. Jo si español, candidat. Pero de allá. De la raíz de nuestra historia. Desde Elizondo a Ticataluña. No necesito más que mi pueblo del norte para acudir a la otra España con la que también me entiendo. Lo centralizador de la cultura de los grande y una, y la impresionante lucha por construir una revolución social a la que estemos a la altura todos juntos de enderezar no solo esta calabera, véala pobrecita. No sea tan sinvergüenza. Cómo no le va echar a la cestilla. Nosotros somos los patrimonialistas de estas inveriones. Hay que ponerlas a trabajar. Para el beneficio social de nuestros tiempos. Piénselo bien. Seguro que esa congregación lo represnta mejor. Si mandan los jesuitas, ¿por qué no se nota? ¿Qué influencia real tiene el Vaticano? ¿Cómo van las finanzas, su Santidad Francisco? 

Podría estar refiriéndome a Francisco Franco. O quién sabe si el gesto del Papa no fue contentar a la curia de la iglesia en España, ese nido de brillantes continuadores de la cantera de la masia de la Santa Inquisición. Como si dejáramos la insolencia más crítica para venga un gringo y les meta a la cabeza a los ingleses que burlarse un poco de nuestras horas bajas en el cumplimiento de una fe bien vendida a la sociedad, por sus historias, su ejemplo, sus valores de una comunidad sensible con el más necesitado, con las virtudes de las parábolas más bonitas de la antiguedad, quitando desde luego el potencial multiversal de la antigüedad griega, sus filosofos y se bases urbanas para formar polis referentes. La pista de lo que luego enterraríamos. Nosotros mismos. Los que nos decimos de aquí. Como si no fuéramos todos romanos. Al menos hasta que aquí se movió el conquistador a otras tierras lejos de los intercambios culturales de los que iniciaron las rutas de la seda y el comercio por tierra a todas las fronteras a las que podíamos viajar. Sin importante las barreras. ¿Qué barreras? Las fonteras. Aquello que vuestros, ahora nuestros, antepasados dibujaron en África y de cuya situación no nos vimos más beneficiados por nuestro saldo ganador con las historias que contábamos de los grandes años de la opulencia española. Matados. Somos la polla en vinagre. Vaesapña. Viva.

El que sabe vitorear bien a España para que el resto le sigan grita: Arriba España. Como un general con cojones. El que sabe cómo se introduce la armonía de la respuesta a la invitación del superior que nos promueve el grito de guerra: vaespaña. Viva. Va España, coño. Hay que espabilar, hombre. Que te lo tenemos que recordar todo, joder. Que basta de ser un puto macho subnormal. Hay cosas que no están bien. Y los saben ellas primero. Y tú ni caso. Como tu papá. Y tu mamá. Y la mamá de tu papá. Y en la abuela. Lloramos todos. Es el momento y te dejas llevar. Y de eso iba esto. De saber cuándo y qué debo documentar. Y me pagan por tomar esa posición. Y yo hago también mi intervención. Que me apodero de un juego nuevo de saber y estar. Que no está tranformado por lo que resuelve nuestro volver a la rutina.


Jim. Despierte. Es otro día más. Es tu recuerdo. Una disrupción.


amén.

ALLS.


En la frontera del tiempo entre el ocho y el nueve: día de ALLS

Una efeméride global. La primera. ¿Qué se festeja? ALLS. Cada nueve días. Mucho. Los primeros nueve días de cada mes. No te pases de list@.

Pérez Reverte furioso en la sala plenaria de la Real Academia Española de la lengua. No le gusta la arroba. ¿Qué vamos a hacer?, les preguntó. Esto no se iba a quedar así. Estamos en guerra. La lengua no se perturba. Ni se adapta a lo kinki. O a lo barriobajero. O a tirar la lengua hacia los pozos con el que sufríamos ante el temor que sentíamos por la autoridad que se autonombraba delegada de Dios, Padre será, en la Tierra. Oh, Señor, sino es así: multivérsate.

Imaginemos por un momento que la creencia de oriente de la reencarnación se encuentra en occidente con un reencarnado de un monge ilustre de la Santa Inquisición ORGULLOSAMENTE ESPAÑOLA. OLÉ.

OLÉ.

OLÉ.

OLÉ.

OLÉ.

OLÉ.

OLÉ.

OLÉ.

OLÉ.

OLÉ.

El debate entre las olivas y el pinchito de tortilla de patata que siempre caía en el garito de toda de la vida del barrio de Salamanca. Esa historia nunca se ha contado bien. Y en ella yo aterricé al aprendizaje de ser madrileño por venir a la capital del reino a estudiar un master en Administración y Dirección de Organizaciones Sanitarias. No cualquiera llega aquí. Yo era el más jóven de un grupo de jóvenes desmelenados de todas las provincias de España. Coño, mi colega Bernardo también hizo el mater conmigo. Él es madrileño. Y nos vimos en Barcelona y en Madrid. El tío de Madrid que pilla la Barcelona canalla y el punk de aquí, de allá, y sobre todo desde  Londres. Un dj de sitios conocedores de música de calidad en la ciudad. Los garitos a los que fuimos todos, pero unos pocos transformaron con su selección musical para alumbrar el espíritu de un colectivo interconectado con el todo a través de la música y el coexistir en el tiempo y el espacio sin miedos ni inseguridad sino ya el plano completo de la plenitud existencial colectiva comparada. Una métrica que no qué cuartos. Actuarialmente eso no sólo tiene un sentido, sino que también tiene valor. Y ese valor, ahora que ya soy actuario, y que lo puedo utilizar conforme la legalidad sobre la cual existe este concepto de «universitario» sabiendo que proviene de donde proviene, ya se sabe, Río Hondo.

La cosa es muy seria. Mi credibilidad ya ha estado en duda en un pasado. Lo aprendí aquí en España. Tras vivir cómo se hace todo más de la verga hasta llegar al nivel más cutre de la existencia individual traumatizante sin remedio con que la que tendrás que subsistir, vos también, malparit, per que ja n’hi ha prou.

Prou.

Prou.

Prou.

Prou.

Prou.

Prou.

Prou.

Prou.

Prou.

I t’has curat, nen. Ja no ets un puto gilipollas.

Beneit siguis, Senyor. Zeuz vull dir.

Conflicte interfamiliar.

Conflicte extrafamiliar.

Conflicte particular.

Conflicte existencial.

Conflicte total.

Conflicte secret.

Conflicte només per fotre una hostia gratuïta.

Conflicte racial.

Gloriós Sant Jaume fins ses festes de Maó.

Roger ha marxat a Menorca.

Som d’aquesta Illa. I fa bé sent menorquí. Quelcom sóm menorquins naltros també. Totes. Familia. Maó, com a mínim Es Castell, pero tenint aquesta banda ón hi ha hagut es poble civil i els nostres familiars militars. Una serie de Netflix d’aixo ho peta. Per qué li hem de donar a Netflix si la réplica d’un «filming teu» la pots tenir a les velocitats que les coses van a hores d’ara, pum, ja hi ets, dalt de tot, volant, com flotant, penses, pero hi ets, un somni o realitat virtual. Cada cop més complicat saber la diferencia entre lo reial i lo que no ho és. Com una canço que penjes al Youtube and suddenly you rocked all the way to the home run level of hitting off the ball park. I can be an ALLS New Américan heroe. A sort of civil GI Joe regular dude from our own contradiction as this «new» thing that we have come up here from the experience of exile from the white perspective. And the be joined and complete with the entire global diversity only with its own local rules and creeds, and machos. We know they are in there. They have always been there. It’s what’s both scary and incomprehensible for a tico from all over the globe, complete, as if one could bond into the earth by pounding a hug into the beach, good lord, water, there. The crush between these two estates: underwater. Overwater life. As a new sort of National Geografic but cooler. Just kidding, guys. Where’s my paycheck for that trip we pulled of to travel the world around TOURS. It’s a loop, trust me. It’s a neverending joke. It’s whatever Foster Wallace meant. It’s the chance to be conquered. As if that colonialism bullshit could be reverted into a creed that enlightens on purpose the bright side of life when hanging around with the latest Jesus to arrive to term and end up like us, humiliated to death at the cross, by your laws and creeds. Fuckers. People who just looked. Selfiers. Antifacebook lords. Insolent feedbackloopers out tonight. A meaning to play time. Time all conected into each other: ALLS.

Beethoven and Mozart would be programing now. So why not program ourselves to be outreached by the clever minds of the insane world at the edge of chaos where we recognize the joy of flying into the moon after the two martinis at use, in this marvelous night that unveils in town to rock the way Paral·lel used to blues when there were trumpet jazzist in town what they picked up from Loissiana… as is a ticatalan family couldn’t reach as back into the past to place where the neural net closes, not opens, in a meaningful way to asume an arrival estate, in which altogether feel fine. ALLS. It’s amen to the nine.

That’s a thing.

What.

What what?

You said: that’s a thing? What thing?

ALLS.

I know.

We all know.

We have to arrive together.

And we get ther now.

And you are there.

Here.

Joy.

Disgust is rocking as a teenage girl from Trainspotting partying like a true brit. Brits are that night out. I can handle extreme nocturnity. It’s just go on. Keep going. And using the night hours to live. And dance. And explore the grounds of the dancing floors from the music oriented joints. The live music scene. Who’s there with you rocking the night. There needs to be the right mix of free people from around the globe. Into the night. Into that dance. Into that glow. Into that flow. And comunity is set by in the interrelations on the dance floor in any joint anywhere around the world. No matter the rich people exclusivity scene, where extreme nastiness is there all the time, with that raw way in which our cinical sinners get to enjoy being dicks until they can handle being macho dicks jerking around their dick over society according to the amount of pain that he could throw down the piramid. Oh lord. Dear God. I am as shock as an english woman would pretend to an englishman lord who’s fast enough to see the game and keep the Corbin style to get out of this sticky situation that surely needs class and taste if I want to convince my dear darling muse to stay with me one more day as I can become the nighmare of that that we love the most: our love, our soulmate. You. Who rules. And points to the stars with your eyes. That time. That church. That’s what we preach here too. Still today. As if what we did, the people from our land, our continent, not new, but hey, let’s play the game. Let’s change again. All. Now. At once. But first thing that happens… our minds get together. Harmony. Joy. Again Disgust partyin like a star takes out the camera and the movie will look like an adult feeling to deal with the disgusting situations in life. What we must aknowledge. Blow the lid. And puke. Or cope. Or solve. Something in perspective to improve. As a natural way to cure. As we are going back to sleep. So long. We go. So long.

ALLS

Entre usted aquí.

En esta iglesia sólo limosnas en nuestra moneda virtual. Ahora todo el mundo tiene. Como una nueva religión con todas las de la ley no iba a tener los temas logísticos y burocráticos en orden para empezar a funcional con la doctrina de la revolución dominante del presente: la revuelta del hoy y el ahora en la resonancia de los ilustres insolentes ahora tomando la calle para su protección y liberación de los machos subnormales cabrones hijos de puta: ni una más. Lo entendéis. Clarito está. No. No. No. No. No. No. Entienda que así no. Entienda que la fuerza que usted siente descontrolada es una respuesta inmadura a su doble situación con la vida y la fe: dónde está y qué cóño hacemos aquí y cómo se folla y en qué percentil social nací. ¿Cuál es mi estamento social? ¿Cuál es la siguiente fase de mi infortunio? Siempre todo puede ir a peor. Y entonces vamos. Y di, jale. Y uno vivió el infierno. Continuadamente. Los de abajo. Subsistir sin dar palo al agua y sobrevivir a la etiqueda de vividor que en España se le pone con mucha alegría a según qué tipo de esteriotìpicos artistas insolentes que vienen de latitudes urbanas más representativas que un pequeño reino verde en el trópico de centroamérica con esta vaina nuestra tan salsera y sabrosona con una birrita y ese quiebre, mamita, permítame el gesto, venga por aquí, vamos allá, le gusta esto, chi chi, no sia tan polo. Usted es un insolente, verdad. Me los huelo a nueve metros de distancia. Y no los puedo resistir. Es un talento del tiempo. Siempre fue así. El espacio entre los dos tiende a esfumarse. Por Dios, qué atracción. Acción.

FIN

The end






	

Ocho días han pasado del año y yo estoy listo para el noveno

Imaginemos que todo se tiene que acelerar al máximo. Y que para ello requerimos una aplicación que nos haga llegar al movil. Tú movil. Ojo.

Como si una APP nos diera de pronto la respuesta. Ahí está. Ahí estamos.

Ponemos dos botones por si no picaste en el primero para que sientas la sensación de picar en el segundo.

Y así vamos poniendo trampas al solitario.

#plan

#myplan

#mygameplan

#mygameplanstrategy

All marketeers have wanted their revolution to suddenly pick up the real big wave. I am saying bigger than big wave riding. And you are in it.

So you have choices. You follow the herd of Corderos. Corderos de Dios. Los últimos legionarios de Cristo y su hermano mayor, Eliseo. Que vino. Justo está aquí. Conozcan ustedes a Eliseo. A este no lo vamos a matar. ¿Verdad, hermanos?

Ninguna mujer querrá matarlo. Sólo los hombres del poder abducido con violencia. Los violentos salvajes. La perdición de la razón social de los pacíficos vs meléficos. Como si Malificent fuera nuestra madre. Porque somos más bien monstruos de ficción. Eso que Antonio les cantó a los españoles y el resto del mundo escuchó. Lucha de gigantes. Luz. El arte de uno que nos transformó con la sutiliza de la músicalización de poesía. O culturilla popular para hacernos sentir alguien. Como si la música nos redimiera. Como si no fuera un juego. Y todos artistas.

Sociedad de artistas.

Una sociedad resuelta. No más debates ni preocupaciones de gilipollas. Final de vía. Se baja uno como si fuera de Extremadura. Los incidentes pasan. El problema es cuando la desanteció encumbre lo crutes que hemos sido. Nuestras vergüenzas expuestas. Rey, vos primero.

Yo no voy de broma. No era de aquí hasta hace dos días. Y nunca tuve derecho de opinar, o sí, pero preferí guardármelo. Retener mi voz. Contención. Como un ejercicio de sexualidad tántrica en la escuela pública. Extracurricular para padres, primos y tías. Obrio primas. Y tíos. Salvo subnormales. Nor reservamos el derecho de pichasearnos a manados confundidos con los conceptos básicos del respeto al cuerpo ajeno. Punto. Punto pelota. Para que tengás la bolita, boludo.

Hay que hablarle clarito a un cabrón cuando se está criando a un amigo que todavía es gilipollas. No se trata de claudicar. Se trata de dejar que sigan siéndolo. Por gilipollas. Como si les pudiéramos evitar la pena. Como si se pudieran quitar la piel de gilipollas que llevan tatuados los gilipollas en la piel.

The controvertial part of the novel.

American are not idiots; just Americans.

The sentence sensibilized by current way of looking at shit would be like:

New Américans are not idiots; necessarily.

The dual interpretation of literary puns. As if insolence making through the night. 

There’s a santa.

People think unbelievable shit to be the mightiests of truths. Truths. The book. New Holy Book. NHB. Next release: Sant Jordi 19.

How about we get there. Wherever we were aiming for. That day. And by the end of the story we are there. Just fine. Chilling. As we could hurdle through the maze. And we are finally here: bliss.

Arévalo y Buenafuente

Paco habla de una época de su vida en la que el personaje es él. Lo particular se convierte en universal. Te llega una película como Roma y entiendes lo universal. Soy muy fan de Cuarón. De Roma. Dice Buenafuente. Arévalo: me parece innacesible. Un genio.

¿Qué le parece la amenaza de las plataformas?

No nos flipemos.

Empujemos el cine.

Todas.

#ALLS

Llévalo a tu terreno como Cuarón.

Los mexicanos mandan.

Me parece interesante hablar con un hombre como Raúl. Con una ópera prima tan festejada. Sin pausa pero sin prisa. ¿Estás en pijama? Me inspira escribir más por las noches. En chandal. Está de moda. Siempre lo ha estado. Yo soy chandalero. Con Rosalía ha regresado la frescura. El triunfo universal del extrarradio. Esto que la gente del centro de la capital adolesce.

No tengo trabajo.

Sin tensión.

Juan Diego Boto en Ibiza. Héctor García León. Obra de un maestro español. Azcona, creo. Hay que conocerse bien la historia de nuestro cine para poder hablar de ello pensando como un cineasta en una nueva realidad: la postsociudad.

#postsociudad

Quítate la etiqueta de intenso.

Juan Diego Boto y Raúl Arévalo se han enamorado.

Carnales.

El mexicano entiende en otra dimensión. Y todos, de pronto la vimos pasar como un tirabuzón de Fernando Valenzuela. ¿Cómo creen que voy a tomar NEWLA?

Con ese tributo. Con esa campaña. Con esta disrupción de orden del sur del puto muro de los cojones: cómeme los huevos, Maldini, Don.

Don dignifica a Trump. Donald es más personal y macarro. Más Richie Talents. Hay personajes completos y gente que los lleva adelante en la televisión. Ya no importa de si es pública o privada.

¿Cómo están ustedes? Tirandillo.

La moda de Richie Talents y Raúl Arévalo. El pequeño. Richie sube a saludar al público maravilloso como don Francisco. Si quiero tomo New Florida.

Raúl Arevalo ante un artista. Eres un ídolo. Yo también soy actor y director. Hiciste tal. Aquella. No he visto todas tus pelis pero te repeto. Vi alguna. Te he visto en el papel. Te he creido capaz de todas las interpretaciones. Soy actor e interpreto un papel con producción de El Terrat. El lujo del showbusiness.

David Fernández. Creo que ni es su nombre. Lo cual es ser faltón como se puede ser en esta puta mierda de ciudad que nos da ilustres creadores de la interpretación de un artista en el performance más sublime. Con este pavo tomamos Hollywood con los nueve insolentes mexicanos que preparamos para tomar Los Ángeles a una transformación sin precedentes. Nueve cineastas chilangos en el forever de recordar los maravillosos años ochentas y noventas en el que aprendimos a salir de nuestra casa a explorar la ciudad como un sitio abierto y pleno, cosmopolita capital: NEWDF.

Nueva capital nominal. NCN.

Este es el movimiento. Esta es la acción.

Transformese a meme. Órale.

Chíngale, cabrón.

Como se entrena al pro hombre.

No uso dinero, no no, no uso dinero, no no no.

Bankia y mi hija. O su marketing.

Lo que sabemos, muchachas y muchachos.

A nosotros no nos chingen.

Váyanse a la verga.

Lo primero que hay que aprender.

Irse a la verga.

Buenafuente da entrada a otro genio: Raúl Cimas.

Como sobrevivir como uno más de los listos de clase. Los listillos. Esa es la dualidad de salón con el que todos estamos familiarizados. Igual la escuela nos salva. La experiencia. Independientemente de lo que los mayores tutores en aquél momento quisieron decir cuando aprendimos a aprender a hacerle a todo. A disfrutar de la plenitud que da la solidaridad de nuestra ciudad el 19 de septiembre del terremoto. Fíjate. No hay años. Eso es buscado. Está en los fucking

Raúl se mete con Itziar Boiar.

Y pasa al chiste. Contar una historia surrealista que rematan un punchline cada nueve palabras, lo introduces, lo rematas, lo metes. Gol. Quién sabe. Pero cada intentas meterlo. Por eso entran. Es más importante saber eso para estar ahí creando peligro. Mi entrega como futbolartista es al procomún un referendum sobre mis servicios futbolartisticos para nuestro bien colectivo en su máxima expresión de felicidad: todos plenos. Un allinn orgásmico. No es trivial decir que no.

Como esconder un sí detrás de un no.

La vida nos ha llevado a estar atento a cada acto. La vida está ahí.

Los reyes magos ya son solo dos. Melchor se nos fue. El mundo recuerda cómo Melchor era su rey.

Martes y trece eran tres. Luego dos. Mejor.

Raúl Cimas es un genio. Eso nos conecta con Albacete. Como Iniesta a Fuentealbilla.

Fuentealbilla Tours.

Ficha Golman a formarse con Lillo para conseguir el mundial de Qatar para el nuevo estado resuelto: el último procomún. El Tico Commons mutando. Pasen por la puerta de Taunhasser a pagar su entrada al recinto por favor. Son 99€.

Y 999 pagan.

Ese ees el show. Te prohiben el resto de los números. Sólo puedes conjugar con nueve. Te asumes nueve. Yo lo hice. Es el gesto de asumir un rol vital: meter gol. Lo que significa el gol para el bienestar máximo. Lo que aquí vivimos. Nuestra noción como nostálgicos de nuestro propio blues el día que Paral·lel se prendió de pronto y se iluminó hasta explotar en la rotonda en la que se graba un traveling circular de tías libres acompañadas de los tíos morados que liberaron al tiempo del tiempo carvenícola de los machos y fachas de nuestros días. Como si no tuviéramos que marcarlos para saber cómo defender el bien común de la defensa de los límites de nuestra urbanidad con el universo con el que nos conectamos en un espíritu superior a lo hasta ahora propuesto por las distinas vías.

Leyva metido en la alacena.

Cimas hace sus guiones con un cigarrito de la risa. Si no actúas bien el próximo año canto yo las canciones. Un disco de Raúl Cimas sería un escándalo. El nivel de España en insolentes cachondos no tiene fin. Hay al menos 99 cagados. Imaginar en cambio los 999 cretinos que intentan copiar a esos 99, aunque sobre todo a nueve, que en realidad seguían a uno. Ese uno era yo. Y sale Cimas en acción.

Espera. ¿Por qué darle el rol del puto amo a otro que no sea yo?

La interpretación nos libera. Implica un riesgo. Salir. Y explicarse bien. Y cantar como banda del verdadero punk londinense con sentido y soul. You know.

And that connection in Trainspotting was the key element of why we fucking got hooked to that wicked narrative of who we were, in urban storytelling of our decent insolent ravens. This is finner than our local hunt dogs falling like a niño héroe, puto.

Uno va escuchar el puto en los sitios más altos de la conversación. Usted debe callar y observar. No haga nada. Desmachicemos nuestra reacción hacia la combustión hacia la violencia. Guerra. Suave, mae.

El qüilantrismo es un movimiento tropical que nos relaja y conecta con el bienestar superior junto con el resto de los patores de Belén. En la sociedad nos definimos así el día que pudimos leernos. Y eso lo consiguen los editores que traducen de otras lenguas a la nuestra, o de nuestra única capacidad básica necesaria: aprender ticatalán.

Una vez tienes eso eres un ser completo en esta nueva postsociedad.

Broncano se mete con la que no se levantó a plaudirle. Nomás salir. Por si saber si estaba impedida.

Broncano nos introduce a la secuencia de lo programable: monólogo. Invitados. Jueguitos. Canción interacto. Comentador. En algún momento de la anécdota escuchaste la frase prueba estas setas. Carolina y Alejandra. Dos chicas sublimes cuentan una historia surrealista que tiene gracia. Los milenials tienen referentes insolentes. Un exceso.

Los insolentes son un atributo social. Hay que darles su ministerio.

Ministerio de la Insolencia.

Unos mayores haciendo de insolentes.

Eminem, Beyonce, Lady Gaga, Bush, Barack, Oprah, Wall Street. Jobs. Los dos mil. Una serie de movistar. Nos van a vender ya la nostalgia de lo que fue aquello. Y lo vamos a consumir. Vengan por aquí, al salón de la consumisión.

Consumión.

Consumisión.

Consumisión.

Consumisión.

Consumisión.

Consumisión.

Consumisión.

Consumisión.

Consumisión.

Un ciclo completo tiene nueve niveles antes de llegar al último escalón de la pirámide sagrada. Nuevos templos. Nueva oportunidad. Real Estate.

It ain’t luxury, faggots. It’s lifestyle, for real. ALLS.

Entre Susan Sarandon y Angélica Houston. Y Paco León.

Paco León habla de un ranking de popularidad en LA INTERNé en el que en el número uno está Iniesta. Broncano lo ve. Al Cesar lo que es del Cesar. Alejandro el Grande y Paco León de cañas por la ciudad. LIADA.

Yo antes era normal. Ahora la gente se quiere tomar las cañas conmigo. No tienen control del espacio público. No han sabido pasar desapercibidos.

Slash de Guns’n Roses. Paco León a los 17 era teto y quería entrar con la banda güay: una musa. Estoy mola. Un cubata. El primer cubata. Yo también he sentido lo mismo. No no no, un momento. Me refiero a asco. ASCO. ASCO. Asco. Asco. Asco. Asco. Asco. Marta León. Marta y Paco León. Ahora no quiero yo, Marta. Un macarra Paco sabe poner cara de Cómeme los huevos, Maldini. Podría ser un anuncio de la loción de las navidades. Para tener un anuncio en campaña mundial de Paco León entre las modelos y los modelos del resto de las capitales de 

Defraudó a Hacienda. La responsabilidad de los gestores qué pasa. Y era una S.L. una solución perfectamente viable. Pero ¿cómo? No seas creativo. Le dijo Paco a su gestor. La opción que pague más. Ponle a eso. Lo que toque. Hazlo bien. Como toca. Contabilidad financiera y gerencial. Contabilidad actuarial.

Paco León dandole la mano a un ministro. De Hacienda. O Cultura. Son iguales. La familia social política. ¿Ves la diversidad de lo que somos?

Esta es mi foto. La multiversalidad. Una especie de gesto.

Paco León la rompe. Broncano lo hecha cuando toca. Quiere ser un prsentador old school. Vaya hombre cachondo andaluz.

Si está limpio, se mantiene limpio. Si está sucio…

Caídos en gracia. Entre El Rey del Cachopo y el Pequeño Nicolás.

Broncano es el más listo de la clase. El dominio del underground español. Hispanohablandia.

Tabarnia < Shelviville < Hispanohablandia < España < New América < Ticataluña < NEWDF < NEWLA < Tico Commons < ALLS

Old folks are funny. Michael Douglas. Show on TV. Katherine. Kirk. My 102 father.

Spiderman. Into the spiderverse.

Anyone can be behind the mask. Even a Puerto Rican. This people think The United States of América is going to win the diversity game.

TV people and film people together. Golden Globes.

Things that come to the agenda. Year after year. We are here. We know. We are at it. Now. I’m hear presenting the speach.

The New Américans just wins a Golden Globe for best series. Best crew in the Universe. The payers and the actors and the directors and the musicians and the fotografphers and the crew and the foreign press.

Supporting actor. Lead actor. Two diferent steps. And you could Jim Carrey back to cuculand.

Employ me as an actor. True queer hero. Stewart, this is for you.

Jamie Lee  Curtis. Patricia Arquette

It makes Tom Hanks look like an asshole. Carol Burnette. I’m so glad we had this time together.

Regina. We are available. Women 50% crews. Roles for actresses. Production crews. It’s doable. An desirelable. And so is the opposite. I everything at once. Just women. Just men.

Sandra Oh. Daddy stands up and laughs. Mother. Father. Thank you. Saraneo. Thank you.

Beautiful people. Supporting actress.

Vigo is a good partner to film with in the set. A black man said it.

Making a life out of something we love. Making movies. Thank you to Satan for giving me inspiration.

Gracias, familia. Gracias, México. Y sobre todas las cosas, gracias Mu, gracias Olo.

Jeff Bridges. El Duderino comes up. Oh man. Thank you Hollywood Foreing Press. Collaborate art form. I’ve got to thank my folks. 45 years of supporting love. And my brother. I’m wearing your cuffs, dad. The Cohen Brothers. I’m lucky to be the Dude. Scott Cupper. First time guy. Michael Chevino. Thunderbultlightning. Mike, I’m sorry but I think you made a terrible mistake. You are this guy. It’s a done deal. Great perspective to do it. We all have been Ted. Right here right now. This is happening. We are live. This is it. The top of the hill in New York.

Nobody told me I had to follow Jeff Bridges. Han Solo. I’ve worked with some great directors. Braddely Cooper. Alfonso Cuarón. Spike Lee.

I am after Jeff Bridges and Harrison Ford. I feel like cheating accepting this award. I just enjoyed the joy of this marvelous actresses. In reality this film was directed by my nana, my mother, my family. This thing that created me. Muchas gracias México. Y como siempre. My daughter Mu, and my son Oh.

Alfonso Cuarón. The man. México lidera una visión alternativa. En Hollywood ya nos toman en serio. Somos los chicos blancos mexicanos. Hemos traído a nuestra raza entera. Las pieles y los colores de los sitios que compartimos cuando éramos chavos. Como Sele Y Edu. Hermanos de dos polos de la misma sociedad. No se pierdan. Igual son familia. Igual es lo único que les queda. Esa amistad. Esos años así. Esa disparidad que se mantuvo y se borró el número de veces necesario para que ambos nos diéramos cuenta de que algo ahí es muy nuestro, personal, inevitablemente injusto. No tiene solución. Es un tema recurrente en la clase media de la ciudad que se puede permitir tener una muchacha del pueblo. O dos. O más. Y cómo la sociedad mexicana se apoya en esas relaciones sociales dispares que no sabe cómo definir, más que haciendo una película, Roma, que luego será debatida por todos en las redes sociales como el evento del año que nos pone frente al espejo. Como Luis Miguel. O las elecciones. O el América campeón, putos. Y todos tus traumas salen a pasear por la ciudad. Ya transformada. De la manera urbana con la que hemos crecido juntos. En todos los barrios del sur, y algunos de norte, obvio Las Lomas, ovbio

Represent those that are not represented. Love and empathy in our everyday life. We must resist.

Olivia Colman.

Don’t judge people by its differences. We all want the same things. Love. Families.

Glen Close. We all should be up here. My mom supplemented her life to my father. At 80 she wasn’t happy. We are nurturers. We have to follow our dreams. I can do that. I should be allow to do that. That’s what women want.

Alejandra, I love you. You can go sto sleep now.

Rami Malek. I am out of my body. I am priviledge to be counted among you. Thank you for this recognition. Freddie Mercury. This is for you. Thank you for inclusion. For what you did. The power of music: brings us all together. Brian May. Rami Malek. To Freddie. Thank you for showing us the power of embracing the real you.

The end of Golden Globes.

Hollywood Foreing Press show. How they tell the stories to the world. The marketing ball. How we all know each other. And more colors are coming in. Watch out for the mexicans. Remember. We are all it. We are all connected to the Dude. We are all in shape with the dreamers. Them coming back to our country to make it bigger that it already is: as we all ponder for the final solution. The resolved epic nation. TREN.

TREN: the new platform to leap us the fuck away from here. As of now. Countdown: 9, 8, 7, 6, 5, 4, 3, 2, 1,…


Subimos al más allá. Hasta llegar a la órbita en el que observamos la Tierra. Nos nos vamos. No todavía. Habrá un día en el que estaremos listos. Y desde ahí seguiremos viendo qué pasa. Habremos rebasado barreras. Nuestro programa especial habría crecido con nuestra particular visión multiversal del sistema complejo en emergencia continuada. La resolución de la cuestión general de la historia de la humanidad. ¿Qué hacemos aquí? Hoy. Ahora. Si por eso estamos vivos. Por seguir. Porque llegamos aquí. Como pudimos. En nuestro contexto familiar. Con nuestra comunión con una serie de personas que eran significativas para mi familia, pero que nosotros no sabíamos cómo teníamos lazos comunes. Nuestras hermanas. Un monaguillo y un cura. Conozco las historias de la biblia. Y de creyentes e interlocutores con Dios Padre. De la palabra de Dios en nuestra vida. De la ausencia de ella. De la resonancia del modelo performativo. Asumámos lo que los primeros cristianos vivieron: la disrupción del esquema moral viciado. La noción de la hermandad. Sisterhood. Primero ellas. Como si María pudiera asumir su sexualidad con la santidad de cuerpo fuera del milagro imaginario. El ángel Gabril, sino, que baje y nos lo cuente. Y Gabril baja. No es Gabriel. Es otro. Como ahora viene el hermano mayor de Jesús: Eliseo.

Algo tiene que pasar que deje un registro inquebrantable. Una paradoja sagrada. Un as bajo la manga para el procomún en sus múltiples estadios intermedios en las diversas relativilidades cuánticas. Esa última práctica. Estar presentes. Y despejar las incognitas. Con nuestros servicios actuariales. Nuestra matemáticas multiversales. Nuestra transmisión futbolartística surreal. La vuelta a las canchas. Subir al escenario. Dirigir. Actuar. Hacerlo todo. Y…