Mi soledad me aparta de ti y me acerca a ALLS

No se le podía entender a Jesús a dónde coño iba con todo esto. La mamá estaba desesperada. A qué nos lleva su mensaje de amor ante tanta incertidumbre en el aire. Mira los romanos pasándose de verga con sus impuestos. No hay derecho. O sí: el suyo. Así qué fácil. Comunistas.

El mundo va muy mal. Todos discuten con sus némesis. Y se encuentran fácilmente ante la dramatizada mirada de odio hacia todos aquellos que desprecias: los otros. Los némesis ocupan ese lugar en tu corazón, pero sobre todo, ocupan ese gran lugar en tu mente. Piensa en un güey del América.

Ahí está todo.

Al pedo.

El futbolarte es así.

Yo simpre digo lo mismo. Que no quiere decir que venga aquí a hacerles de su pendejo. ¿Qué? ¿Quién se creen que soy? ¿Su achichincle? Ahhh, chingá. Pues ¿desde cuándo? ¿O cómo? A ver, dime.

Yo como digo una cosa, digo otra.

Te puedo cantinflear y alburear al mismo tiempo.

Seas tornillo o tuerca.

Y en la pista de baile nos fundimos.

Como esta canción que rola chido.

Como este toquecito que te doy.

Date, musa linda: en verdad eres artista.

Ven, bailemos, tu y yo hasta volver.

Y de pronto, en un instante en la pista de baile nos fusionamos en un ser. Es un gesto único al que sólo accede quien sabe bailar con el alma. No todos tienen el don. Esto es así. No había vacuna para todos. Ni respiradores suficientes. Debemos lidiar con la escacez. De la mejor de las maneras. Como si el poeta fuera voz, y la mujer, la matriarcal esperanza de un tiempo nuevo. Un tiempo NEW. Sin dejar títere con cabeza. ¿Qué parte no se entiende de esa expresión? ¿Acaso vos, títere con cabeza, merecés que la guillotina te salve únicamente a vos? ¿Quién coño te has creido?

El títere DIOS.

La única respuesta que salvaba el pescuezo era esa. Y puto títere va y la suelta ante la incredulidad de los presentes que llenaban eufóricos la plaza real, para asistir por fin a la liberación de todos los credos: la muerte de Dios. Al que descrubrimos títere. Su poder, o su labia, le salvó de la guillotina, que traímos desde París. A nuestra nueva centralidad: la plaça del NEWREI.

NEWKIN.

I hereby present to the people a new kingdom from above the heavens. One holly place, right here, right now: ALLS………

La confesión del padrecito de Comala

Finalmente nos encontramos, Pedro Páramo. Me había estado esperando toda la vida. El libro estaba ahí. Juan Rulfo no tiene prisa. Ni yo tampoco. De ahí que no nos hayamos dirigido palabras agrias para redondear nuestra indiferencia mutua. Pero yo sabía que tenía algo pendiente. Que ahí había algo para mí. Y no me equivoqué.

Leyendo una edición de Seix Barral de Obras Maestras de la literatura Contemporánea, de tapa dura, no me atrevo a escribir en sus entrañas. Ni siquiera a doblar sus páginas. Tengo una especie de pudor al leer por primera vez a Rulfo. Y al objeto en sí. Tan bien parido, con esas páginas amarillentas que parecen uno de esos libros de una biblioteca de abogado, que nunca se han leído. O lo contrario, un libro de una bilblioteca pública, novecientas noventa y nueve veces leído. Como una personalidad tan fuerte que su aura impide que nadie se atreva a alterara esa fuerza.

«Todo esto que sucede es por mi culpa -se dijo-. El temor de ofender a quienes me sostienen. Porque ésta es la verdad; ellos me dan mi mantenimiento. De los pobres no consigo nada; las oraciones no llenan el estómago. Así ha sido hasta ahora. Y éstas son las consecuencias. Mi culpa. He traicionado a aquellos que me quieren y que me han dado su fe y me buscan para que yo inteceda por ellos para con Dios. ¿Pero qué han logrado con su fe? ¿La ganancia del cielo? ¿O la purificación de sus almas? Y para qué purifican su alma, si en el último momento… Todavía tengo tengo frente a mis ojos la mira de María Dyada, que vino a pedirme que salvara a su hermana Eduviges:»

Padre Rentería, Pedro Paramo. Juan Rulfo.

No le dio la gana abrirle la puerta a Eduviges por suicida. Todos sus activos se caen. Él, hombre, intermediario de las personas de fe y Dios Padre, dice no. No le perdono ese pecado. El Señor tampoco lo haría. Todo viene a cuenta de la carga moral que lleva encima el padre por haberle concedido la bendición al muerto que violó a su sobrina. No es poca cosa. Se trataba de un reconocido hijo de la chingada, al parecer. Y además le tocaba cerca. Entonces hace lo que hacen muchos padres: dudar de la víctima. Más aún, si se trata de alguien de los que pagan su diezmo. Los pobres no pagan. Son fieles, eso sí. Pero no tienen mucho que dar a la iglesia. Que a su vez, les da lo que puede. Dentro del margen humano de la institución.

Los votos dan un estatus. Hablar con Dios directamente es cosa de los que estudian para ello. Y se preparan para el ministerio del evangelio. Se convierten en los que llevan la palabra de Dios. Y lo repiten al final de cada lectura: palabra de Dios. El libro, la Biblia, está en el centro. Un libro que perdura en el tiempo. Pero también perduran los libros de filosofía griega. Esfuerzos manuales previso a Guttemberg, que industrializa el libro. Antes, pergaminos y códices nos definen las culturas de otras geografías. Otras perspectivas. Más allá de lo divino. Lo social de aquellas sociedades queda relegado a la retórica de las colonizaciones. La cultura superior que aplasta a la inferior. Como si no hubiera habido sincretismo alguno. Si las montañas son lo sagrado, vestimos a la montaña de virgen, y listo. Contamos la historia en retablos. Y las metáforas que interesen de la Biblia se plasman a partir del arte. Los pueblos iniciados, entonces, entran en el camino de la salvación. ¿Qué salvación?

Volvemos a explicar nuestra historia. Ahora con un contexto que incluya el resto de las opiniones. Una vez que te embarcas en nuestro camino, el resto ya no interesan. Todas las religiones exigen exclusividad. Y eso les hace competir por la fe, más allá de los cimientos culturales que hay han ganado con el paso de los siglos. Especialmente las cuatro grandes: cristianismo, judaismo, islam y budismo.

Pensé lo siguiente: necesito una tarta de religiones para visualizar los estados de la naturaleza en términos de creencias globales. Religiones, si adoptamos el calificativo bajo el cual muchas personas deciden definirse como parte de ese colectivo antes de una especie humana mucho más grande, plural y libre, por encima del espacio de a quién creer o no. Creer o no es la diferencia entre un religioso y un ateo. Y puedes tener a dos tipos muy apegados a su perspectiva, lanzando las mejores hipótesis que cada uno de los grupo de interés ha fabricado para sí: para su pespectiva. Únicamente eso importa. El enemigo, señoras, está presente.

Dijo señoras, ¿viste?

El juicio social.

Ya estamos aquí.

Ustedes me van a juzgar a mi.

A mi corresponsabilidad con todo este desmadre.

A quién colgar la letra A roja.

The Scarlett Letter. You know what I mean. Really, we all read the same authors before we leave school. Nobody teaches us to real properly. Until we ramdombly approach the powerful edge of books. More than one. A bible readers reads one book. Not even that often. He/she rather wait for it to come as a surprise on Sunday at noon, to meet the sun. Catholic young boys, in their all boys schools, go to church to actually get to meet a chic, other than her sister. The problem comes with the ones who don’t have sisters. Seriously: this is not profiling. Nor charging the weight on all machos on the shoulders of these few all male childhood experience. Seriously: it’s all here. It’s this way. And I don’t plan to take a step back from my current position, which in fact allows your way of looking at it, which may still be forever the same perspective that you already hold dearest. The thruth. Your own personal truth. Why not you be God? You be HIM?

Only one of these selected group of machos will actually get the grace to be named oficially by the authorities of our assembly to bow upon you the glory of the Almighty Father, as Father shall rule over other possibilities like Mothers taking over. Shouldn’t they? Don’t they already? Oh, God: I’m all confused………

I am only fucking with your mind. You’ll excuse my body belongs to no one, but me. As I am the true bearer of my will, in continuos search for affirmation. Best case scenario I’m at this point affirmatively as I am, there, in the mighty NEW truth, the power of a wonderful place never before been told, as the scripture of a futuristic collective goal to fall into. A thing that comes from the acceptance of one’s incompleteness completenessness. Is a that a thing? Really? I don’t know anymore.

I never closed the door. Only nobody came. I told you it was gone. The world as we knew it. Way back when. It all started by being forced into a group of insolent readers of Friederich Nietzsche with a university teacher some of them already worshiped. Look at what this guy has read. And then you start to read. And play the game. Like a true poet. A true voice. A reader. Oh, man. That’s it. To read: firsth NEW right.

Obligation book culture. We must teach our children to have the level of servitude needed for my business endevours. To be good factory workers. A look inside the Brexit space to evaluate their last 9 months of personal circumstances. We are antagonist of colonial global model. We ought this one talk out loud. Gather around your nine nine team. Behold a public debate like this NEW world has ever seen.

Rules: pick your nine boys and girls to represents your smartest answer to the NEW Commons deal. A deal I’m pushing through in literaure nonesense.

I am a true artcraftman. That’s as much as I am going to plead guilty of. The rest you can come find me at my home. As you know where I live: in Dante Alighieri. Literally.

Ever since I move into Dante my literature has matured. I am a NEW person. I have been transformed already. Do not be afraid. You too can bear this passage. Only, I am here this time to tell you how it went. Nine years ago.

It’s a like of course. It happen in the year 9. That much is true. We can help it. It’s the numerical logic of our time. As a demographic population pyramyd. What else do you need? What else do you want? I am one of those trying to help. I can bring this world to a END. This is the end. And also the beginning.

Are we ready for that?

I believe we are. It’s all in the search. It’s all in the details. It’s all in making sure you can try to reach the sun, like Icarus did.

You get it, right?

Always unsure.

That way feels right.

You doubt your own luck.

You doubt your own priviledge.

You question your happiness.

You dance with lonelyness.

You tickle with death.

You doubt your chances of scoring tonight.

You digg into altered states of consciousness.

Like this.

You allow yourself the passage to the other end.

Welcome.

You notice you don’t feel the discompfort.

This shit ain’t real.

It’s been spinning in my head.

I was keep it locked in.

Purposely.

As if waiting has it’s odds.

And so it’s time to cash in.

Long term investment pays off.

That’s what I please myself to plan for.

I sets me off away from this shit.

Together, this status quo couldn’t be any lamer.

We’ve reached the highest point in the graph.

We are back to demographics.

And I feel the responsability to come back.

So my actuarialart Hipocrates Nietzschean pledge forced me into action: become your superlative being to pursuit the ultimate global NEW system. And design think, whatever that is (by way fuck you all who represent the last trend in your business school teacher theory: chasing a Golman nine dimensions away. So there. I said it. This is it. This is my shit. If you like your stupid series, from whichever outlet you get from, go back to that page. I’ll only keep you glueded to my NEW webpage: double you doblu you dobliu dot golman dot net. Fuck com. FUCKOM.

A NEW city. FUCKOM. The place they went.

At the other edge of duality, you are way the fuck away from them fools.

Duality is dearest. Religion takes a hike.

Science rules. The minds of the collective free souls. We are gathered here today to aknowledge the edge of multiversial minds all linked into a single beat: ALLS………

Poeta berriaren hitzaldia

99 hitz hauek euskaraz nola ikasten diren ikasiko dut. Golman Elizondo Pachecoren 99 izango dira, herrira itzuli den azken semea. Barkatu, istoriora iristen ez den istorioren bat sartzen badut. Golman Elizondo Pacheco naiz eta etxera itzuli naiz. Gora Aurrera Esanahi bikoitza duen txantxa da. Kontatuko dizuedan ia bi zentzu ditu, behintzat. Eta bederatzi, gehienez. Nou, nire / gure hiriburu BERRIAn esaten dugun moduan: Barcino berria. Banekien gure herriak nire zerbitzuak behar zituela eta horregatik itzuli naiz. Utzi zuen familiara itzultzeko. Eta gure istorio guztiak. Horiei zor diegu. Hemen gaude, mila eta bailara horiei esker, naturarekin sinbiosian bizitzen ikasi genuen, haranaren nozioarekin mendian bizi direnekiko errespetua interpretatzen dakitela. Aukerak dira. Bizitzaren alternatibak. Geure burua berreraikitzeko ematen dituen aukerak eta aukerak ikusteko moduak. Hainbeste eta hain gutxi izan dugun hori, dagoeneko gure familien historian zehar egin dugu: alde egin dutenak eta gelditu direnak. Ongi etorri gure bi poloen aurkikuntza. Gure dualtasun sakratua: Espainia berria. Erdialdeko lautadan ez da ulertuko txantxa hau. Ez barre horiek. Izan dezatela zentralitatea. Handiak eta batek grazia du herrialdearen lema gisa. Gurea ez da bakarrik. Eta ezin diete hori kontatu. Horixe da mendia Sierra Nevada dela ulertzen duen batek ez duela inoiz ulertuko. Eta beste ezer ez. Herri askeek beren burua egunero definitzen dute 99 aldiz. Ez bat gehiago, ez bat gutxiago. Narrazio berri bat nahi zenuen? 99 tarifak. Igorri 8 euskal abizen bakarrak, hemendik, gure herri sakratua, ibar guztietako hiriburua, mendi guztien zentralitatea, Elizondok itxaroten du zure existentzia iraunkorraren kontrola berriro ezartzeko, amatxo. Mae, tuanis guztiak ……… azken hitz horretara arte. Hemen, arrazoi arrazoiren batengatik ez zen ulertzen. Jaunak, eta jaun bakarrak, herriko bederatzi leku desberdinetan, normalean komunitatean elkartzen baitira espazio publikoko ekitaldi baten aurrean, oraingoan, turroi bat topatzen baitute: Golman Elizondo Pacheco. Zerbitzaria. Ikusi, haratago nator. Eredu berria bihurtuko denaren beste zentralitate transzendentala da. Azken gizartea. Gizonak matxismatik aske zeuden eta hori ospatzen duten emakumeak, beste maila batzuetan, entzutera soilik dedikatzen dira. Sarbiderik izan gabe. Gizon gabeko mundu berria. Atzean uztea erabaki duguna.

Golman, lehen eguna

6 niveles que son 9

La gente no atiende a las diferencias semánticas entre el seis y el nueve. Hay quienes hablan de una conspiración diabólica. Que todo lo que este par de farsantes trama nos va acabar dejando en mal sitio frente a Dios Padre, el día del juicio final.

Entonces la vaina se va a joder de verdad.

No mamar.

No pasa nada. Asumimos ser expulsados de la iglesia. La duda nos cubrió de pronto por completo. Fuimos más Descartes que San Pablo. Y luego le dimos la vuelta. Nos afirmamos en un NEW Pau.

NEWPAU.

El personaje de ese lugar en la ciudad. Ese antiguo hospital. Una vez más utilizado para cuidar a su pueblo. La metáfora de la retransformación final. La historia de cómo nuestra ciudad se convirtió en otra cosa: el sitio al que fueron a parar los cuatro grandes hospitales de la ciudad: Vall d’Hebron, Clinic, El Mar y Sant Pau. Por llamarlos malamente.

En esta nueva capital ya cupimos todas otra vez: ALLS.

Y sino, podemos viajar a otra capital. Y probar ahí la fuerza de esa reconstituida urbanidad: NEWELI.

Sino me creen, vayan ustedes mismos. Elijan. Aquí hay historia para rato. Sólo depende de usted. De su capacidad de seguir hasta el final. Y volver.

¿Estás lista?

Adelante. Comienza la marcha atrás: 9, 8, 7, 6, 5, 4, 3, 2, 1,………

  1. Si quieren llégenle a mi presentación en sociedad: El mito Euskera.
  2. El texto íntegro de discurso de Golman en euskera en la plaza de Elizondo. Justo al lado de la Iglesia.
  3. Un tributo a mi padre: Golman Elizondo.
  4. La historia narrada como se escribió. No siempre es igual cuando se puede dividir la lectura en fases. Cuando las piezas se pueden separar. Según como se autoorganizan las palabras. En frases. Y párrafos. Eso que la lengua hace. Y eso que se sintetiza en una imagen que nos lleva a otra. Y en esos espacios negros que algún significado tendrán. El vacio. La foscor. Para al final, desvelarnos una historia.
  5. Para solucionar el problema debí dar vuelta atrás. Quitar cosas. De uno en uno. Así que decidí construir una pieza que fuera haciendo el camino atrás hasta reencontrarnos con la lengua que abandonamos ya hace años. Paso a paso nos vamos acercando. La renuncia desmenuza nuestro mensaje completo, de por si excesivo. La lectura alrevés sin duda generará otro significante. La casualidad da vueltas sin preguntar.
  6. Golman vuelve al pueblo del que se fueron sus antepasados en el año 1866. Acaban de pasar 9 días desde el desconfinamiento. Y llega al espacio público de su pueblo, y dice un discurso en euskera. Le entienden tan sólo la mitad. Por tanto, tras un debate popular, uno de los que entendió el chiste tradujo el discurso del forastero a cristiano, para que lo entendieran los demás, que ya se amotinaban de tanto alboroto montado por el parroquiano nuevo en la plaza pública. De ahí que exista una pieza que nos lleva al discurso traducido al español. Porque esto debía ser para todo Dios. O toda Dias.

El discurso de Golman en Elizondo en su pírrico euskera, al que decía, según él, que era su nueva lengua: el ticatalán.

Se abrió un debate en el frontón del pueblo. Los hombres de gorra pensaban de una manera. Los que fumaban porros de otra distinta. Los mirones de otra. Los filósofos de una más. Los chiflados de otra manera más surrealista todavía. Los futboalrtistas lo entendieron a la perfección. Los más reaccionarios no lo vieron claro. Los intrigosos quisieron ver más allá. Los negacionistas pusieron pegas. Los libres pidieron la palabra. La gente le escuchó. Según parece era de su linaje. Observen mi escudo. El escudo empezó a recitar esta bella canción.

Yo soy Euskalerria NEW. Descansad. Ya he vuelto. Vine a buscar la paz que sólo aquí se puede reinventar. Debajo de nuestra última máscara. En cara ajena. Con la voz de un loco que nos permite asumir otro porvenir. Un camino nuevo para 999 ciclos más. Por lo que nos queda de tiempo aquí. La vida eterna. Qué va. La muerte apremia. O se presenta cuando le apetece. Y nosotras aquí, con la paz interior de los antepasados que escribieron nuestras historias complementarias: las de aquí y las del más allá.

El forastero es de aquí. Como el que más. Dejemos morir nuestro pilar más sagrado. Por la renuncia que representa el porvenir colectivo de un nuevo pueblo: NEWELI.

Al revés

Uno

Pasar la noche aquí es mi camino. Que follen a Santiago. Esta es la nueva palabra. Escuchad nuestro último evangelio. Una especie de tercer tiempo de nuestros dos libros sagrados: antiguo testamento y nuevo testamento. Escuchad con atención el NEW testamento.

Dos

Cada personaje del pueblo vuelve a ver a su vecino. Y lo (re)conoce. Le hace un gesto. Un aplauso. O un silbido que cruza el pueblo sabiendo. Sin temor. Como el canto de un pájaro local, que si hubiera querido ser nomás el poeta local habría apostado por el tucán, por primera vez aquí en estas coordenadas. Tan nuestras. Tan bien paridas. Joder, que somos la capital de un valle cojonudo. Que tiene la humildad de saberse bendecido por la astucia de los primeros colonizadores que llegaron a los alrededores, pasando por nuestras montañas sagradas, y llegando, río abajo, a la plaza central de un valle como el nuestro. O como uno del Ajusco. O de Valle de Bravo. Donde yo vi las estrellas. Algo mágico: como esto.

Tres

Tú ya tienes un juicio sesgado del otro. De tu propio vecino.

Cuatro

¿Acaso no es ese el debate?

Cinco

La dualidad entre los ganadores y los malvivientes.

Seis

Mejor mandar en el Infierno que servir en el cielo.

Siete

A nuestra innata estupidez: la proyección de nuestro torpe mal.

Ocho

Sin poder escapar.

Nueve

La que cada uno enarbola.

Diez

Asumir tu subnormalidad superior.

Once

Nuestra propia purga.

Doce

Los nuestros.

Trece

En algún momento nuestra reconciliación será porque abremos domado a los subnormales.


Segunda Parte

Ya cupo. De pronto me supe expresar en Euskera, por primera vez, con toda normalidad. Mi aprendizaje fugaz dejó perplejo a toda la capital. De tal manera, que toda, de una, se transformó. Elizondo pasó a reconfigurarse como NEWELI.

Exactamente, lo que me escuchó decir en el frontón del pueblo fue:

99 hitz hauek euskaraz nola ikasten diren ikasiko dut. Golman Elizondo Pachecoren 99 izango dira, herrira itzuli den azken semea.

Barkatu, istoriora iristen ez den istorioren bat sartzen badut. Golman Elizondo Pacheco naiz eta etxera itzuli naiz.

Gora Aurrera

Esanahi bikoitza duen txantxa da. Kontatuko dizuedan ia bi zentzu ditu, behintzat. Eta bederatzi, gehienez. Nou, nire / gure hiriburu BERRIAn esaten dugun moduan: Barcino berria.

Banekien gure herriak nire zerbitzuak behar zituela eta horregatik itzuli naiz. Utzi zuen familiara itzultzeko. Eta gure istorio guztiak. Horiei zor diegu. Hemen gaude, mila eta bailara horiei esker, naturarekin sinbiosian bizitzen ikasi genuen, haranaren nozioarekin mendian bizi direnekiko errespetua interpretatzen dakitela.


Aukerak dira. Bizitzaren alternatibak. Geure burua berreraikitzeko ematen dituen aukerak eta aukerak ikusteko moduak. Hainbeste eta hain gutxi izan dugun hori, dagoeneko gure familien historian zehar egin dugu: alde egin dutenak eta gelditu direnak.

Ongi etorri gure bi poloen aurkikuntza. Gure dualtasun sakratua: Espainia berria.

Erdialdeko lautadan ez da ulertuko txantxa hau. Ez barre horiek. Izan dezatela zentralitatea. Handiak eta batek grazia du herrialdearen lema gisa. Gurea ez da bakarrik. Eta ezin diete hori kontatu. Horixe da mendia Sierra Nevada dela ulertzen duen batek ez duela inoiz ulertuko. Eta beste ezer ez.

Herri askeek beren burua egunero definitzen dute 99 aldiz. Ez bat gehiago, ez bat gutxiago.

Narrazio berri bat nahi zenuen?

99 tarifak.

Igorri 8 euskal abizen bakarrak, hemendik, gure herri sakratua, ibar guztietako hiriburua, mendi guztien zentralitatea, Elizondok itxaroten du zure existentzia iraunkorraren kontrola berriro ezartzeko, amatxo.

Mae, tuanis guztiak ......... azken hitz horretara arte. Hemen, arrazoi arrazoiren batengatik ez zen ulertzen.

Jaunak, eta jaun bakarrak, herriko bederatzi leku desberdinetan, normalean komunitatean elkartzen baitira espazio publikoko ekitaldi baten aurrean, oraingoan, turroi bat topatzen baitute: Golman Elizondo Pacheco. Zerbitzaria.

Ikusi, haratago nator. Eredu berria bihurtuko denaren beste zentralitate transzendentala da. Azken gizartea. Gizonak matxismatik aske zeuden eta hori ospatzen duten emakumeak, beste maila batzuetan, entzutera soilik dedikatzen dira. Sarbiderik izan gabe.

Gizon gabeko mundu berria.

Atzean uztea erabaki duguna.

Parte del pueblo de NEWELI no sabía cómo tomarse la noticia. No hablaban euskera. No entendían la gracia del nou del poble nou, el tal GOLMAN.

Golman tomó una vez más la palabra. Leyendo directamente desde su enorme libreta espetó:

Eztabaida bat zabaldu zen herriko frontoian. Txanoetako gizonek modu batera pentsatu zuten. Beste mota bateko artikulazioak erretzen zituztenak. Beste baten voyeurrak. Beste baten filosofoak. Stooges beste modu surrealista batean. Futbolariek primeran ulertu zuten. Erreakzionatuenek ez zuten argi ikusi. Intrigatzaileek gehiago ikusi nahi zuten. Ukatzaileek akatsak izan zituzten. Doakoek hitz egiteko eskatu zuten. Jendeak entzuten zion. Dirudienez, bere leinukoa zen. Begira nire ezkutua. Armarria abesti eder hau errezitatzen hasi zen.

Euskalerria BERRIA naiz. Lasai Itzuli naiz. Bakea bilatzeko etorri nintzen hemen soilik berrasmatu ahal izateko. Gure azken maskararen azpian. Beste norbaiten aurpegian. Beste etorkizun bat bereganatzeko aukera ematen digun ero baten ahotsarekin. 999 ziklo gehiago egiteko bide berria. Orduan badugu denbora. Betiko bizitza. Zer doa Heriotza presionatzen ari da. Edo erakutsi nahi duzunean. Eta gu hemen, gure istorio osagarriak idatzi zituzten arbasoen barne bakearekin: hemengoak eta kanpokoak.

Ezezaguna hemengoa da. Gehienak bezala. Hil gaitezen gure zutabe sakratuena. Herri berri baten etorkizun kolektiboa irudikatzen duen dimisioaren alde: NEWELI.

Un muchacho se enfureció aún más al no entender nada de lo que explicaba el nouvingut.

¿Qué ha dicho? Decidme. Muero si alguien no explica lo que no alcanzo a entender. ¿De qué hablaís? ¿En qué lengua habla el extranjero?

Uno de los que fumaba le dijo: se llama Golman, y habla en su propia lengua: ticatalán.

¿Y cómo es que tú le entiendes?

Coño, si es clavao al euskera.

FIN

Golman, papá.

Yo tan sólo escribo por hacer tributos a mi padre. Por lo que representa su figura. Para mí. Y para toda la humanidad. Al menos en nuestro pequeño rincón del mundo: Ticataluña.

De alguna manera nuestro trabajo es reconstruir las vías por las cuáles dirigimos nuestro camino. Una posibilidad de posicionar el caballo en posición de jaque mate.

Nuesto juego habla por nosotros.

El lema de nuestra nueva universidad multiversal.

El empuje de la emergencia.

La apertura del último nivel de la existencia: la novena dimensión.

Erre nueve.

Erre nou.

R9.

Nuestro escudo: Elizondo Horta.

La sagrada conexión entre estos valles.

Golman Elizondo llegó a Elizondo nueve días después del desconfinamiento tras caminar desde la capital de su última urbanidad: NEWCAR. Esa parte del pueblo que consiguió fundirse en un toquín de rockandroll en nuestra amada plaza de la Cosmos. Una épica canción en esukera que todos nos aprendimos. Aquello fue la ostia.

Ganar con un caballo. Nuestro escudo por bandera. El futbolarte todo lo puede. Hasta repensar el modelo social con nueve pares de cojones. Y nueve coños sagrados de la congregación sagrada de su divinidad el coño madre. Todas salimos por un coño, coño.

Hermanas feministas: llevadnos con vosotras. Somos todas nuestras. Digo: vuestras.

Esta desescalada armamentística.

Por entendernos en otros niveles.

Por dar un argumento de salud pública.

Un gesto de vuelta a la operatividad del nuevo sistema social emergente.

Es evidente que alguién saldrá beneficiado de esta nueva reinstauración de una alegoría del sistema social funcionante al que pertenecemos. Adheridos como moscas a la miel. Sin saber si nos gusta o no. Pero sin cojones suficientes para empezar uno nuevo.

Grow our balls.

Don’t click the button: it’s a deadly trap.

Mi primera obra en euskera: Golman, papá.

Pasar la noche aquí es mi camino. Que follen a Santiago. Esta es la nueva palabra. Escuchad nuestro último evangelio. Una especie de tercer tiempo de nuestros dos libros sagrados: antiguo testamento y nuevo testamento. Escuchad con atención el NEW testamento.

Yo solo voy aprender a decir estas 99 palabras en euskera. Serán las 99 de Golman Elizondo Pacheco, el último hijo pródigo en volver al pueblo.

Perdonad si me enfilo con una historia que no venga al cuento. Me llamo Golman Elizondo Pacheco, y he vuelto a casa.

Arriba Aurrera.

Es un chiste con doble sentido. Casi todo lo que os voy a contar tiene, al menos, dos sentidos. Y a lo más nueve. Nou, como decimos en mi/nuestra NEW capital: New Barcino.

Sabía que nuestro pueblo requería de mis servicios y por eso he vuelto. Para regresar con la familia que se fue. Y todas nuestras historias. Les estamos en deuda. Somos quienes somos gracias a lo que aquí, en estos montes y estos valles, aprendimos a vivir en simbiosis con la naturaleza, con la noción del valle que sólo los que habitan uno saben interpretar respecto aquellos otros que viven en la montaña.

Son opciones. Alternativas de vida. Maneras de ver la existencia y las posibilidades que nos da para autoreconstruirnos. Eso que nosotros tantas, y tan pocas veces, hemos hecho ya a lo largo de la historia de nuestras familias: las que nos fuimos, y las que nos/os quedastéis.

Bienvenido sea el encontrar de nuestros dos polos. Nuestra dualidad sagrada: New Spain.

En la meseta central este chiste no se va a entender. Ni estas risas. Dejadles ser centralidad. Lo grande y uno tiene su gracia como lema de país. Sólo que no es el nuestro. Y no aguantan que les digan eso. Eso es lo que nunca entenderá alguien que interpreta que la montaña es Sierra Nevada. Y nada más.

Los pueblos libres se autodefinen 99 veces al día. Ni una más, ni una menos.

¿Querías una nueva narrativa?

99 tasas.

Mearos en 8 apellidos vascos porque yo con uno solo, de aquí, nuestro pueblo sagrado, capital de todos los valles, centralidad de todas las montañas, Elizondo les espera para reestablecer el control de tu insípida existencia, hijueputa.

Mae, todo tuanis……… hasta esa última palabra. Acá, por alguna extraña razón no se entendió.

Señores, y sólo señores, en nueve sitios distintos del pueblo, como normalmente se reunen en comunidad ante un evento en el espacio público, en el que esta vez, se topan con un nouvingut: Golman Elizondo Pacheco. Servidor.

Vea, yo vengo de un valle más allá. Es otra centralidad trascendental para lo que vendrá a ser el nuevo modelo. La última sociedad. El despertar de los hombres libres del machismo, y las mujeres que lo celebran, en otros planos, dedicados únicamente a escucharlas a ellas. Sin que ellos tengan acceso.

El mundo nuevo sin machos.

Lo que decidimos dejar atrás.

En algún momento nuestra reconciliación será porque abremos domado a los subnormales.

Los nuestros.

Nuestra propia purga.

Asumir tu subnormalidad superior.

La que cada uno enarbola.

Sin poder escapar.

A nuestra innata estupidez: la proyección de nuestro torpe mal.

Mejor mandar en el Infierno que servir en el cielo.

La dualidad entre los ganadores y los malvivientes.

¿Acaso no es ese el debate?

Tú ya tienes un juicio sesgado del otro. De tu propio vecino.

Cada personaje del pueblo vuelve a ver a su vecino. Y lo (re)conoce. Le hace un gesto. Un aplauso. O un silbido que cruza el pueblo sabiendo. Sin temor. Como el canto de un pájaro local, que si hubiera querido ser nomás el poeta local habría apostado por el tucán, por primera vez aquí en estas coordenadas. Tan nuestras. Tan bien paridas. Joder, que somos la capital de un valle cojonudo. Que tiene la humildad de saberse bendecido por la astucia de los primeros colonizadores que llegaron a los alrededores, pasando por nuestras montañas sagradas, y llegando, río abajo, a la plaza central de un valle como el nuestro. O como uno del Ajusco. O de Valle de Bravo. Donde yo vi las estrellas. Algo mágico: como esto.

Pasar la noche aquí es mi camino. Que follen a Santiago. Esta es la nueva palabra. Escuchad nuestro último evangelio. Una especie de tercer tiempo de nuestros dos libros sagrados: antiguo testamento y nuevo testamento. Escuchad con atención el NEW testamento.

El mito euskera

Escribí el siguiente texto en un Google translator que me conectaría el español, mi lengua materna, con el euskera: la lengua proveniente de los orígines en el valle del que proviene la familia de mi padre, don Olman Elizondo Morales. Un señor con solvencia existencial impoluta, como todo el mundo en San Juan de Naranjo sabe dar fé. Al menos los que lo conocen. O han oído hablar de él. O de cualquiera de los Elizondo. Hay al menos 99 historias. 99 personas que podrían dar fe de quiénes somos: personas de bien. Como la madera de los árboles de nuestros bosques. Como la naturaleza en su sitio. La familia de mi tata salió un 9 de octubre de 1866 de Elizondo, llevándose su apellido a nuevos horizontes en las antípodas de nuestro pueblo. A refundar otra ruralidad. Y lo conseguimos. Viajamos en barco, nueve días, hasta llegar a la costa más linda que vuestra puta vida habías imaginado que jamás verían tus ojos. Sentí la brisa del mar en mi cara otra vez, como cuando divisé en lontananza aquella playa bendita, que aún mi corazón palpita con el mismo fulgor de un arrebato de pasión de la transformada Ticataluña.

Ticataluña fue siempre la solución. Y estamos aqui para dar fe. Una fe inmediata. Un nuevo orden de las cosas. Con todos sus bemoles. De pronto nos vimos ante la necesidad de repensarlo todo de NEW. Y diay, salió el pueblo de mi tata como la referencia sobre la cual podemos disponer de un sentido social de la transformación. Algo que les llegue al corazón. Algo que leer que les haga sentir que os habéis corrido. Que no follais, ostias.

Si follar dependiera de nosotros…….. coño……… verga.

No creo oportuno acabar hablando de coños y vergas en una felicitación en la que intento dar a mi padre todo aquello que le puede sugerir una historia digna para reirnos todas juntas. Nomás mi tata y yo representamos al género masculino en nuestras reuniones más íntimas. Esas historias de nuestros andares son las que nos hacen ser lo que somos. En esa intimidad que no queremos ningún malparido venga a profanar. Como la respuesta que nos pide el himno ante dicho uso verbal. Jovialidades de la lengua que nos hacen responder a ciertos textos que hasta ahora nos habían sido negados. Un acto de ocultación en toda regla. De manual. De autoayuda.

Lo cierto es que yo escribo por poner unas letras sobre el papel. Aunque este no exista. El papel. Sino que sea sólo texto en el espacio. En un espacio que no podemos asir. Uno que no existe. Que proyecta algo más allá de nuestra capacidad de perturbarlo. Un texto libre. Sin que pase por el mercado. Ni siquiera que asista a ver nunca un lector. Oh. Eso tan temido. Todo autor está desnudo. ¿Me ven?

No se preocupen. Tan sólo es una de esas historias en las que el narrador está muerto. Desde el principio lo sabemos. Yo ya no estoy. Me fui ayer. Por causas propias. Como un temido momento de debilidad en los que no accedí al botón. Y me fui. O le di al otro botón. El que me llevó al más allá. Y nunca más volví.

Hasta hoy.

Que llegué.

Elizondo, papá. Gora.

Golman Elizondo Pacheco

(servidor)