La camapaña alrevés

Hoy es el último día de la campaña… y también es el primero.

–Algunas veces llego tarde– fue mi respuesta a la pregunta esta que te hacen en las entrevistas de trabajo cuando te piden que expliques alguna debilidad tuya, y que se supone que tienes que resolver con una especie de paradoja positivista. Debes reconocer que tienes debilidades y que no tienes una megalomanía galopante, a no ser que te estés entrevistando para ser el CEO.

Bromas aparte, en su momento, hace ya muchos años, cuando tuve un periodo en el que los responsables de recursos humanos encontraban vacíos en mi persona que ni la mejor respuesta consolaba, pensé en que esta era mi respuesta ideal: algunas veces llego tarde.

–¿Qué tiene eso de positivo?–se pregunta usted, amable lector, con algo de sabiduría y no menos perspicacia. Pues déjeme explicarle, asumiendo que usted no es un loable encargado de recursos humanos juzgando a este humilde servidor. O sí, aquí no vamos a limitar a nadie, y menos todavía discriminarlo. Al grano: ¿acaso es buena señal contratar a alguien que algunas veces llega tarde?

Pues es la verdad. Qué le vamos a hacer. Es así. Me gustaría llegar siempre a tiempo: sin duda. Pero no es verdad. Sería un mentiroso y un hipócrita si lo dijera. Y no me refiero a llegar a tiempo a una reunión. O a una cita, en lo que intento por decoro y empatía al tiempo de los demás estar ahí, inclusive antes, pero algo justo. Aunque también es parte del punto. Por más puntual que quiera ser, a veces pasan cosas. Y hay que saberlo. Para así también saber comunicarlo, con algo de antelación, así sea unos minutos antes de dejar colgada a una persona, avisando, por ejemplo, el tiempo de demora.

Esto aplica también a la gestión de proyectos. A llegar a tiempo a nivel de trabajo programado. Estoy es más ligado a entender de qué manera la gestión de nuestro tiempo y el de nuestros equipos de trabajo está condicionado por una buena organización. Hemos de saber a dónde queremos llegar, y qué nos toca hacer. Y repartir este trabajo con los mecanimos de retroalimentación (feedbackloops) que sean necesarios para que los resultados se consigan en tiempo y forma. Aquí suelo fallar menos. Porque el trabajo requiere de este tipo de organización. Gestionar tu tiempo y el de los demás no es tarea simple. Se aprende, se practica y se crean hábitos y costumbres que hacen que los equipos puedan trabajar en equipo teniendo estos elementos en cuenta.

Pero también hay otra dimensión. A veces llego tarde también expresa una sensación de que voy tarde con aquello que debo hacer, existencialmente hablando. Aquellos llamados creativos y artísticos que no he sido capaz de llevar a cabo. Aquella visión imposible en la que en la que en un momento dado se convirtió en obsesión. Y que se ha ido trabajando con el tiempo. Iterando. Eternamente.

Se trata de un flujo de trabajo. De una manera creativa de vivir. Pero también de una tara. Hay algo ahí que tengo que canalizar. Y que desemboca en un día determinado, en el que finalmente me presento en sociedad. Ese día es hoy.

Este es el inicio de una campaña.

El último día de la misma.

Hola, mi nombre el Golman, y soy el candidato alternativo.

Ah, sí. Y algunas veces llego tarde.

Para muestra, un botón.



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Las catalanas

El día de la emergencia colectiva

Hoy es sábado. Las elecciones comenzaron antes de lo previsto para algunos. En mi caso, ya se sabe, algunas veces llego tarde. Y la gran campaña en la que me presento a mi propio procomun, el Tico Commons, no iban a ser la excepción.

El hecho en sí es confuso, no sólo para usted. También lo es para mi. Y mire que yo soy el candidato. Así que tenga usted paciencia. Esto no va de un cambio radical, de un día para el otro. Sino de un cambio ortogonal.

La dirección de hacia donde vamos difiere cuando somos capaces de enterarnos que vivimos en otra dimensión en la que no sabíamos explicar de la manera en la que lo estamos viendo por primera vez en una ilustración.

La ilustración en sí, no es la vedad. Ni mucho menos. Pero representa una explicación que simplifica a través de la más antigua de nuestras artes, la rupestre, la interacción de elementos de nuestro ecosistema, que por la vía matemática quizás nos costaría más entender.

Es por ello que me presento como un candidato alternativo venido del más allá. Como cuando Messi le decía a aquél gigante holandés: andá pallá. Pues yo vengo de pallá. Todo lo que voy a explicar aquí, como bien decía Juan Pablo en su momento de inspiración más sublime, es verdad, aunque no voy a pedirle a nadie que me crea.

La neta, la neta, la neta, lo mio, lo mio, lo mio, es la emergencia colectiva.

Llevo años predicando en el desierto que se va venir un día la emergencia colectiva. Y lo he hecho en núcleos muy pequeños. Con interlocutores diversos. En todos los quinquenios de la pirámide poblacional, y ambos lados de la pirámide.

Pero resulta que la pirámide tiene lados emergentes. Y ellos hacen que la pirámide sagrada de dónde emana mi llamado, sea todavía más poderosa que la última de las pirámides en la que como colectivo, postramos nuestra indiferencia, respeto, violencia o fe.

Estamos en un tiempo convulso y violento. En la escala local y en la global. Nomás hace falta atinar a lo que ponemos atención de lo que pasa en mundo. Algunos medios, algunas noticias, algunos intereses, tienen un megáfono con el que promulgan titulares e historias contrastadas de todo tipo: política nacional, sucesos locales, cotilleos reales o de la calle, faranduleo, cultura, el mundo del espectáculo, deportes (por no decir heteropatriarcalmente que descaradamente más futbol que otra cosa, y más, aún si es masculino, aunque el femenino esté en la final de la champions, y el masculino en su enésima crisis existencial), y lo más importante de todo: el tiempo.

Es dificil opinar cuando no se es de un sitio. Más si se trata de algo tan serio como la política. Más si se trata de la cuna de la civilización, de acuerdo a los blancos europeos mirándose al ombligo. Más si se trata del ágora de la capital de todas las culturas del mediterraneo. Más si se viene de otros mares, si se llegó nadando a la orilla, si se cruzó todo un continente para alcanzar una tierra prometida (¿por quién?), pero lo cierto es que ya estoy aquí. O más bien: ja soc aquí.

#jesuis

Jesuïs Golman, servidor.

Yo soy el camino. Venid conmigo si queréis despegar a un viaje colectivo hacía el último procomún: Tico Commons.

Bienvenidos a la última campaña: NEW.

Vuestro humilde candidato alternativo,

Golman

ALLS

NEW saint

Ayer fue Sant Jordi. Un año más. La lectura y la escritura en un mismo sitio coexistiendo con una princesa, un príncipe valiente, un dragón, un rey noble y justo, y un pueblo temeroso que le agradece al porvenir de una ficción estar aquí, sanos y salvos.

Una televisión local que se tira la calle para cubrir el espectáculo nacional más importante de un país que sólo existe en mi cabeza: Ticataluña.

Esto ha sido así por los siglos de los siglos en los que el tiempo se revuelve, multiversadamente, dentro de la narrativa cuántica que se entremezcla en mi cabeza con las excusas de mal pagador para no salir de la burbuja en la que me encuentro atrapado: el no autor.

Sant Jordi es un día de escritores, editores, agentes, libreros, lectoras, libreras, agentas, editoras y escritoras. Al final las que leen son ellas. No nos engañemos. Nosotros intentamos escribir. Y nos mantenemos lejos de poder superarnos a nosotros mismos. Nuestro ego ensimismado en cada paso que damos para no llegar a ninguna parte. Nos perseguimos la cola con la intención de mordérnosla para por fin quedarnos quietos. O contentos. Y nunca se nos da. Ni una cosa, ni la otra.

Pese a todo, el movimiento sigue su curso. Como nuestro planeta alrededor del sol, o en su obstinado giro a la izquierda, como si en el espacio existiera tal cosa, arriba, abajo, al centro y padentro.

No sólo no tiene sentido, sino que tampoco encuentro la manera de plasmar lo que verdaderamente quería decir en un contexto en el que cualquier historias pudiera importar para no aburrir a un lector que no existe, que no quiere leer, y menos a mi. ¿Por qué el suplicio del intento?

Porque el fracaso está en no intentar. Efectivamente Sant Jordi refleja a la pulsión de un pueblo que quiere escribir una historia. Como el resto de los autores que se reflejan en las estructuras de las historias que se narran en formatos que se contemplan en las estructuras habituales de la literatura comparada. Como si eso fuera algo. Ahí vamos otra vez a la crítica a los que hacen, y no a mi idílico mundo de fantasía, que tan bien está, aquí inmaculado sin erosionarse con el roce.

El lector. Eso es lo que no tengo. Tampoco las agallas para salir a buscar a que estas palabras no queden aquí volcadas como un grito a la libertad de permanecer en la sombra. Todo lo que pueda ser necesario. Todo lo que he ganado hasta entonces. Hasta ahora. Hasta que un día previo a la emergencia todo cambia. Ese día el porvenir tiene preparado una singular puesta en escena. Y nosotros, o más bien, uno, debe estar preparado para la transformación definitiva dentro del capullo en el que te has convertido: ünö.

Ünö es uno mismo transformado. De ahí los cuatro puntos. De pronto te han salido cuatro puntos que aparecen en sitios singulares en los que no se les había visto con anterioridad. El nuevo yo tiene esta marca indeleble que nos indica que la tinta ha traspasado la frontera del pasado. En ese contexto de cambio, el tránsito ya no tiene vuelta atrás. Ahí es donde queríamos llegar. Esa es la trampa a la que vamos a asistir. Un día determinado. En un momento dado.

Este pueblo ha tenido suficientes profetas para entender que nuestro porvenir está en otro sitio. Queremos dibujar un contexto nuevo pero se nos han acabado los arquitectos de la casa gran del catalanisme. Y los nuevos arquitéctos nos parecen un poco más sobrios que los modernistas. Por ponernos locales con el desprecio por nosotros mismos, como Domènech i Muntaner enmarcando el Hospital de la Santa Creu i Sant Pau Benefactor en contraposición al trazado del Eixample de un Idelfons Cerdà, botifler por excelencia. Como Cambó, que ahora lleva el nombre de la biblioteca dentro del recinto modernista, como para alojar en un mismo sitio sagrado todas las contradicciones con las que la ciencia y la fe se pueden topar en una misma manzana, o nueve, de la frontera del Eixample.

Pero no desviemos la atención de Sant Jordi, que justo lo tenemos todavía en la memoria de un paseo que dimos por nuestra sociedad, en la que los lectores fueron protagonistas, y los escritores amados fueron espectáculo e industria. Es el día más bonito del año. Es el día más NEW barcino de la existencia. Justo porque un Santo que no viene al cuento aparece, viniendo de fuera, y nos salva a todos de un marrón de dimensiones colosales que nos hemos montado a raíz de una historia que nos persigue eternamente.

Cero estrés, full relax. La historia se repite. Lo sabemos. El siglo XX nos lo enseña. Y eso nos aturde un poco. Y nos condiciona a una cuenta atrás en la que no podemos ponernos a bailar charleston. Quizás hay que atender lo que significan los tambores de guerra y las narrativas que alientan las violencias que se producen más allá de nosotros mismos. Y en esa comunión hacia un mito redentor que nos propulse a otra dimensión, ahí, y sólo ahí, es en dónde veo la posibilidad de encaminar la narrativa de un candidato NEW a la presidencia de este país.

Lo dijo ayer un antiguo (puede que el mejor de hace muchos años) candidato a la presidencia de este país, Antonio Baños: los políticos cuentan poco, o nada, en Sant Jordi. Los que molan son los escritores. Y las escritoras, como Carmen Mola. Los políticos, como la ministra que hizo acto de presencia, porque la lectura y la industria editorial siempre es atractiva para que el político de turno se venga a promulgar como adalid de los tiempos de cambio.

Así que haré como Antonio. Plantearé la mejor campaña alternativa que se podría permitir un chico, no tan chico, de extraradio. Más allá de las costuras del propio juego democrático que se desvela ante nosotros. Más allá de la fascinación que tenemos por los espectáculos políticos y televisivos. Este Sant Jordi supone uan vuelta más la página. Y este autor no tiene más remedio que buscarse a si mismo una excusa más para someter sus historias a una audiencia de lectores convocados a una elección: el Tico Commons.

ALLS

A tribute to my own little nation

A NEW culture begins

It’s election year: 2024.

I was born in the year 76 of the last century. This year there will be 76 elections.

Coincidence? Maybe. But you never know.

You start to see the signs once you have enter in this state of ease within your search and in contact with the awe of the almighty magic around. It’s there. We’ve had several times the illusion of the mighty. It lives within us. Especially when you are an artist. Even more, even, to the ninth dimention, when you are a futbolartist.

It’s not because you say it. You’ve lived it. The seeds of transformation, and the work behind what you do with them to take it to next level. Deliverance at its best.

But there is one sin I have committed, if I must be judgemental with myself, which is just another excuse to try to hide from the circumstances that have enabled me, today, to come out here and say it: I’m ready.

The truth is is I’ve been ready for a while. But I’ve been waiting for the right time. As if that’s something real. Time… oh, time. God… oh, god.

A tiny blue dot… space…

We’ve been given some tools, and a complete set of contradiction that point inward to place the highest grunch against yourself: yourself.

It’s time I heal.

And when I say I, I trully mean you. And I. But when you read I, I understand you feel you, not I, but that in itself is an I. Like the pine tree top, as we like to call it in Spain.

Spain… oh, spain.

Catalonia, oh, catalonia.

There you go… the elefant in the room: dualism.

And there is no better place to aknowledge this than here. Or maybe in the Euskalerria, where my ancestors left, long ago, from the harsh social reality that families live when they decide to leave your small little village, to leap into an adventure towards the unknown, to seek for your own survivable. Elizondo was once full of people with the Elizondo last name. They might have been jews who converted to catholiscism in order to avoid the harship of a different belief system back in the day. But, thank God, things have changed around here.

Have they?

Who am I to say? Really, no one. I’m just the NEW guy. El nou d’un poble nou, like I’d like to portrayed myself in my very own NEW language: ticatalan.

I must warn you: my NEW kingdom is from another dimention.

And that’s not the only warning. Here’s another one: I am the son of the Sun. His name is Father God. And He is to blame for Hetheropatriachy all to Himself. He’s told me to tell you this, along with a NEW testament. The last one.

So, as you can see, I’m also the last evangelist. Things, from our family’s perspective ends here. And therein starts a NEW era. Thank God!

It has not been easy (not for HIM, nor for me, who like you, I’m just human, mostly, and the little bit holy that I know I am, is a human-developed capability that you, yourself, already possess) to come to this understanding. There’s been many spreadsheets, AI designs, algorithms, power struggles, wars,…

NAW is the time.

It’s time for this NEW journey.

Are you ready for it?

I certainly am.

ALLS

Morir y volver a nacer

Uno piensa que esto es eterno. No tenemos pruebas. Más bien lo contrario. Sabemos que moriremos. Algo en nuestra cabeza funciona en el sentido inverso. El pensamiento mágico consiste en dar respuesta a las circunstancias complejas de entender sobre nuestra existencia en este efímero paso por el multiverso particular en el que de manera fortuita aterrizamos.

Llevo tiempo jugando con los algoritmos desde una perspectiva no actuarial, sino más bien ciudadana. En un momento dado intenté hacer lo contrario: justamente ponerme del lado de actuario, matemático, estadista, informático, chatgpt, que desde la perspectiva de la algoritmica y programación, desde el inicio, se plantea un entrenamiento de una red neuronal para ofrecer diferentes estados de la naturaleza, una serie de reglas, y un cierto nivel de autoorganización y capacidad de «aprendizaje» que conduzcan al algoritmo a sus propias conclusiones.

Esto lo hice de manera consciente. Sabiendo que pocas personas tenían la capacidad de entender y ver ciertas cosas en el mundo según los parámetros y las violencias que me cruzan particularmente a mi. No deja de ser un poco egocéntrico y megalomániaco pensar que lo que pueda yo aportar no está por ahí ya dando vueltas en otro sitio, con alguien más capaz, y con una mejor idea para que esto funcione. Lo cierto es que pese a todo lo intenté. Y fracasé.

No sólo fracasé, sino que me arruiné.

Me costó mucho salir, si es que se sale del todo. La vida siempre sigue su curso y su curso acaba un día por atraparte para recordarte las cuentas pendientes que dejaste en el camino. Y pese a querer hacer las cosas de acuerdo a los más solventes estándares de profesionalidad, la ecuación tiene múltiples niveles de incertidumbre que acarrearán riesgos con los que sin duda toparás, y de esto, algunos, puede que te conduzcan con cierta petulancia hacia el valle de la muerte.

Una vez más el conjuro de la muerte aparece como si invocado por la señal acústica del metro hacia el que te dirijes: Barranca del Muerto.

Esa estación, Barranca del Muerto, por un lado, y Copilco, por otro, eran los dos sitios por dónde los estudiantes que viajábamos en transporte público podíamos acceder al camioncito amarillo que había puesto el ITAM para poder llegar a la universidad, cada hora, con la presición Suiza de un trayecto repetido hora tras hora por dos conductores por trayecto. Alguno de estos conductores también se sacó la carrera, trabajando mientras lo hacía, con este servicio que nos permitía a algunos, sin coche, llegar a nuestras clases.

¿Cómo se puede vivir sin coche? Quizás desaprendiendo. Quizás por una vía asceta. Quizás no todo el mundo puede.

De entrada ponerse en el lugar del toro tiene dos direcciones. Esta bidireccionalidad suele contener una vía de transformación en ambas direcciones, y una asimetría de poder que no representa el mismo punto de partida de un lado, que del otro.

La dualidad nos compromete a tomar partido. También a mirarnos al espejo. Y traspasar la ilusión del otro lado. Y buscar en ambas direcciones. Afuera. Adentro. Otra dualidad ineludible.

La vida en contraposición a la muerte. De morir no tomaríamos la vida tan en serio. Seríamos eternos vagabundos. Tenemos poco tiempo y este se consume. Hagamos aquellas cosas con las que podemos comprometer nuestro tiempo, nuestra pasión, nuestro interés, nuestra capacidad de amar, hacia objetivos que permitan desbloquear los sesgos cognitivos que tenemos en cada una de nuestras disciplinas, en cada una de nuestras rutinas, en cada uno de nuestros trayectos.

Sigo siendo el mismo iluso que un día soñó que podía jugar. Y jugué. Sigo construyendo un mundo paralelo a lo que las señales y pulsiones del mercado lanzan sobre mi, y sobre tí, y sobre todo el mundo. No tengo la capacidad para expresar lo que quiere decir todo esto sin dar tantas vueltas. Quizás necesitaría otro alfabeto. Quizás necesitaría otro contexto. Quizás tendría que partir de otro marco.

Voy a comenzar por creerme a mi mismo. Dejar de escribir para someter al mundo a mi ausencia. No publicar, como el padre del personaje de Bardem en Vicky, Cristina, Barcelona que escribía la poesía más bella, pero por su conflicto con el mundo, como poeta maldito, se inhibía de publicar para dar por saco al propio mundo con su desprecio. Un ineludible juego más de la psique de Woody Allen con la que nada más puedo sentirme ligado.

Una vez más la idea de mi rebeldía no resulta ni tan siquiera innovadora. No exista nada que no se haya dicho. No existe un momento eureka. No existe una idea tremendamente innovadora. Todo ya está en la mesa. También el velo del dinero, la fama y el poder que inhunda la mentalidad capitalista con la que, ahora sí, todo el mundo, sueña con ser futbolista, tiktoker, o cualquier cosa entre medio que otorgue prestigio, dinero, y una vida por encima de la media. Como si la capacidad humana de ser-estar no estuviera más relacionada con el paseo que nos obliga a salir de casa, para realizar una función, un trabajo, una rutina, que nos relacione inevitablemente con nuestro entorno, con los vecinos, con unos compañeros, con el que nos una la causa, el equipo, la tarea conjunta, el proyecto, la transición hacia otra semana de vida.

La rutina de vivir nos permite experimentar cada día lo precioso que es estar aquí. No dejemos de maravillarnos con el regalo de estar presentes. De ser bondadosos con nosotros mismos. De darnos un poco de esperanza. Para seguir. Para movernos. Para expandir la posibilidad de volver a creer en aquello que pensamos que no motivaba a gritar. A romper las barreras.

Ha llegado el momento de empezar el día. Que mejor que escribir.

Hace tanto tiempo que pasaba por aquí.

Ayer.

El tiempo y sus dimensiones quisquillozas.

Nuestras hermosas incongruencias y contradicciones.

La capacidad de fallar.

Y volver a intentarlo.

Ahí reside la clave.

El es un día propicio para salir a buscar la emergencia colectiva.

Empezando por aquí.

Por levantarme con este espíritu.

Y compartirlo.

ALLS

Escribe que hace tiempo que no lo haces

Me quedé sin nada que decir.

Se podría dar el caso de una persona no tenga nada más que decir. Creo que estoy en ese punto. No me salen las palabras. No quiero expresar ni una más. Ya las dije todas.

No tengo más ideas que confrontar.

No tengo más argumentos que dar.

No tengo más historias que contar.

Todas están ahí. Contadas. En algún sitio. Pero ya no en mi cabeza.

Mi tiempo se distorcionó y no me queda más remedio que observar.

Dejar ir.

Salir.

Ir.

¿Y?

ALLS

Día de todos los santos

31 a 1 a 2

Halloween: fiesta prestada. Estado universal de una cultura que se hace una sola. Y en cambio, seguimos dilatando el entendimiento común de una comunidad más allá de nuestras fronteras, más allá de nuestras creencias, más allá de nuestra sacralizada individualidad.

No sabemos muy bien si está bien o está mal que nos disfracemos, que nos unamos a las fiestas masivas que lo inundan todo por la vía del marketing. Somos objeto, ahora sí casi todos, a los asuntos que nos distrae del mundo para atender el llamado de lo que debemos atender. Y en todo esto, hay un elemento ineludible de mercadeo: todos estamos vendiendo algo. Y queremos llamar la atención hacia la agenda de aquello en lo que creemos. De aquello que nos da para subsistir. Y todos utilizamos nuestro altavoz para dejar un mensaje, que quizás no interesa a nadie.

Lo que se genera, en todo caso, es ruido. Distorción sonora de la cual formamos parte. Y de la cual no podemos escapar. Más allá de lo que nos propongamos a no formar parte del juego. Somos masa. Y de esa masa debemos hacer algo edificante, ya que no podemos aspirar a predicar desde el pedestal de la razón, el privilegio, o la dinastía. De alguna manera tenemos la obligación de atender lo que nos resulta inmediato. Y nos proponernos a formar parte de algo que resista a la tentación. Un anhelo imposible. Un acto de rebeldía. Basta.

Y no nos damos cuenta, pero ese mismo anhelo es fruto de una campaña. Un pensamiento que justo supo que nos encontrábamos así, y que ha explotado una fisura en nuestro sistema de defensa. Porque todo require una analogía bélica para pertenecer a este presente.

No sabemos distinguir. La plataforma que nos representa frente a la que representa nuestro antagonismo. Ambas desenmascaran con hechos fabricados la farza del otro. Y no somos capaces de desantender la pulsión de razón que palpita del lado en el que nos sentimos representados. La fusión de nuestra individualidad con la noción colectiva de los nuestros.

Pero nunca es suficiente para abarcarlo todo. Siempre hay algo de apego al ego, o a la situación de privilegio que nos mantiene por encima del fracaso colectivo verdadero. Somos prisioneros de nosotros mismos. De nuestra propia ilusión. De las instituciones que defienden, si formamos parte de ellas, lo que es común, y dilapidan la noción colectiva de lo que tendría que ser cuando están en manos de los otros: nuestros némesis.

La estructura de unos contra otros manda. La noción de un mundo en continua ebullición. Las guerras que no se pueden parar ni un segundo. Barcos que transportan armas. Fabricas que producen sus partes. Economías que se sostienen por la demanda sostenida de una guerra necesaria para que exista este porvenir que da de comer a las familias trabajadoras de esos centros de poder. Inversiones diversificadas en todos los sectores estratégicos. Una aportación económica que blanquea los ataques de unos y otros. Unos medios que lo simplifican en un análisis trivial que sabemos que reproduce el altavoz de unos dueños que se resisten a perder el mando; a ceder poder.

Y nosotros estamos alineados a la alienación que nos subyace. No sabemos cómo salir de ella, porque estamos maniatados a un sistema que se resiste sin casi esfuerzo. El blindaje de nuestros pilares. Religión, nacionalismo, necrocapitalismo. Guerra y mercado. Amenaza y «libertad». Existencia insípida.

Quizás todo esto sea un delirio de persecusión. No sería el primero. Ni el último. Pero me resisto a creer que no hay alternativa. De hecho la hay. Y está en otra dimensión. Lo cuál nos parece extraterrestre. Lo es. Es de un sitio al que ahora mismo no podemos acceder. Pero que no está tan lejos. Un sitio que tenemos a tocar. Si traspasamos la membrana.

Y esta es la puerta de entrada.

Morir.

Vivir.

Volver a nacer

Bienvenidos al camino de vuelta.

ALLS

El nouvingut torracollons

No tots adoptem el mot que ens encanta.

Jo he apres a viure amb més de nou contradiccions.

I tant content.

I tant.

No se com dir-ho. Vull dir: no ser com explicar-ho.

És això que no ha passat mai pel teu cap.

No sé cóm dir-t’ho.

No ho entendries.

Mai, mai, mai, ho has vist.

Al teu cervell aquestes neurones mai no ha estat encesses.

Encessos.

Nova companya d’energia circular.

Del Tico Commons.

Es tracta d’un tema d’autor.

Jo ho he pensat així.

I a més a més ho escrit en forma de novela.

I de compte.

Curt.

Llarg.

Mega curt.

Mega llarg.

Sense sentit.

Amb traducció.

Amb il·lustracions.

Desglosat.

Simplificat.

Resumit.

En twits.

En valls.

En balls.

Sense bastons.

Només enxenetes.

Aixequem la primera columna de nou.

Amb folra.

I collons.

Com pit en tenia en Tito.

Va per tu!

ALLS

La distopia desbordada: espontáneo argento. . . . . . . . .

Si es que no hay escapatoria.

Estamos inmersos en la peor de las distopias.

La resistencia al cambio es brutal.

Es la fuerza más elocuente del poder.

Nada, nadie, se mueva.

Todo el mundo quieto.

Lo dijo Tejero.

Veamos.

¿Cuáles son las primeras 6 sugerencias del viejo G?

ALLS


Fin del primer relato.

Los cuentos tienen un fin esférico, según el maestro Cortazar.

¿Qué son los escritores sino maestros de la insolencia escrita?

Escribir sirve para liberarnos.

No es nomás la paz.

La paz del mundo según un nuevo video de 99 NEW américans.

Yo en 9 horas revierto la elección de una Argentina que muta a otro estado: NEWARG.

La sublimación de la elección y la liberación de las fuerzas fascistas que nos acechan.

La extrema acción de los más subnormales.

Igual para ellos estamos ahí.

Y ellos creen que sus brillantes ideas son mejores.

Heteropatriarcas con el ejercito a las órdenes del más ilustre general de la familia.

Ahí les va una historia de casta.

La casta de cada sitio se basa en su historia fundacional.

¿Cuántas generaciones para atrás?

Vamos a darle la vuelta.

Desarmemos al heteropatriarcado.

Como se trata a la violación del macho ibérico de su esposa: 99 tradiciones de los conservadores más píos de estas 9 religiones:

  1. Musulmanes
  2. Maradonianos
  3. Spaguetti Monster
  4. Golmaniáticos
  5. Esperanzados
  6. Fitness
  7. Vagancia
  8. Violencia
  9. Catolicismo según la dualidad de Jesús resucitado en Golman.

ALLS


Suponé que la Argentina se parte en dos.

Pongamos como ejemplo cualquier elección.

O si le has cagado a insultos a Lio.

Es una pregunta simple.

¿Vos has insultado a Lionel Messi?

ALLS


Las dos Argentinas de Golman.

Es literatura de cronopios.

Golman es un cronopio emergente.

No existe.

Es divino.

Vos aceptaste que D10S es Diego.

Y ahí no hay debate.

Vos sabés.

Vos también insultaste a Diego.

Pregunta dos del cuestionario de NEWARGentinidad:

2. ¿ Vos insultaste, en voz alta, a Diego?

ALLS


Vos sabés que me encontré con un argentino, un peruano limeño, un salvadoreño, un español, una alemana de Colonia, una sueca de Upsala, una salvadoreña, una española, un manchega de la Mancha, una valenciana, un asturiano, un leonés, un catalán, y un ticatalán.

¿Por qué iba a renunciar yo a quién he decido ser desde hace unos años?

Cambiar de afiliación es lo que nos corresponde como sociedad.

Pero también aportar valor.

Y hacerlo conscientemente.

Como parte del sistema.

Es complejo.

Pero estamos en ello.

Nuestro resultado es espectácular.

Yo me fui.

Y quise ser otra cosa.

Renuncié a lo que ustedes viven.

No me presentan.

¿Lo recuerdan?

Lo vivimos acá. En Barcelona.

Lo que un argento y yo podemos expresar sobre Barcelona entre el año 9 y 14.

Entre Golman y Cruyff.

Somos idiotas.

Y cruyffista.

Es fácil.

Dualidad.

Cemonos.

Semonos otra cosa.

A otra cosa mariposa.

Dícese en NEW spain

ALLS


Sho soy tan argento como Gardel intentando googlear cómo utilizar ChatGPT para aprender a bailar break dance.

No rap. Ni tango, obvio. ¿Vos qué pensas? ¿Qué soy un mileni…?

Pregunta número 3 de las últimas elecciones:

Vos sos un mileni

ALLS


Vos sos un gil.

¿No sabés cómo se llaman si quiera los candidatos?

Pregunta número cuatro es sobre participación política y preparación de los 99 minutos de reflexión sobre la elección de nuestro objetivo colectivo.

4. ¿Sabes el nombre de los candidatos?

ALLS


Sho aprendí a entender la F1 con un argento precioso que me explicó la analogía de la salida: subís 2 a cero.

La analogía con el futbol es sagrada.

De ahí que Diego lo sea.

El futbol es nuestro Dios, nada nos salvará.

Nosotros sabemos hoy cosas que en 1978 no éramos conscientes.

Y habían unos y otros.

Y milicos.

Y milei.

Entre milicos y milei.

Entre Diego y Lio.

Una vez más la dualidad argentina. Lo tienen crudo el asadito.

Votemos la quinta pregunta del Argentinos Golman.

Vos sabés que un concepto de club de futbolarte lo rompería en la pretensión argentina de conformar un procomún, de facto, puramente del Rio de la Plata hasta sus montañas de origen. Este es el tránsito entre dos lados. Eso es lo que necesitamos aliviar para desempacharnos del hijueputa heteropatriarcado este que nos dejó con el Jesús en la boca, los machos violadores campeones de la violencia esta persistente en nuestra genealogía desde hace nueve generaciones. No tenemos evidencia que nos conecte con el más allá. ¿Qué pasaba por sus cabezas? ¿Qué votaban conjuntamente? ¿Para qué querían un estado fallido? ¿Quién se beneficia de no cambiar nada?

Todo igual.

Nadie se mueva.

Quieto todo el mundo.

Quito todo el mundo.

Ecuador.

Cambio de tercio.

Salta Andrés Calamaro al ruedo. Se trata del espontáneo más ilustre que había conseguido representar al pueblo en el sitio más violento de nuestra humanidad imperfecta. El toro se llamaba Golman y pesaba 666 kilos. Era una mole que resultaría indultado. Y en gran parte gracias a los nueve pases del espontaneo argento.

Hay dos maneras de hacer esta película.

Pero no seré yo quien lo decida.

No tendría gracia.

Sería demasiado fascista.

Yo no voy a lanzar a Andrés Calamaro al ruedo… si no quiere.

Y ahí entra en el maestro.

El espontaneo no avisa. Menos uno así de conocedor de la fiesta del toro. Un poeta de las corridas. Un hombre de la transgresión. Un hombre que no reuye al peligro y sobre a todo a la consagración de un arte de muerte. El toro indultado, gracias a un matador inmortal.

ALLS


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Notas de producción. Un creador de verdad escribe. Inventa. Se imagina historias. O las lee. Y las escribe. Para explicar una historia. Contar historias es un arte. E interpretarlas para el cine es otra. Y cambiamos el mundo con el arte. Con las historias. Con la confección. La industria. Y vos, que lo ves.

Andrés Calamaro en El espontaneo mileni.

Entre Mileni, Meloni y Milei.

Trilogía de lo que podría ser el regreso de cínico descaro del militarismo heteropatriarcal de ensalzamiento militar y su estructura de poder que se mece con los petrodólares que marcan el destino de nuestro pueblos. Esta es la gran falacia de nuestra incapacidad de dejar la violencia por completo. Por la necesidad de entender cómo canilizar toda esa estúpida testosterona que lo solapó todo, por culpa de ËL, no le salvemos a nadie. Vamos a cargárnolo todo. Pero no seamos giles si pensamos que no pensar ha sido buen compañero del populismo más mamarracho de nuestros ilustres blancos de pasta y cara. La cara linda de la vieja América. La nueva América vuelve: NEW américa.

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Vos igual tenés que escoger a tu personaje relevante de la historia de Boca.

Y podés no votar. No votés. Ni hablés más.

Vos vas a poder votar lo que te de la gana.

O no hacerlo.

Pasar de todo.

Esto no va con vos.

O no temés derecho.

Igual sos boliviano sin papeles.

Y le vas a boca igual.

¿Cómo igual?

Las dos argetinas: Boca o River.

Vos sabés que es así. Igual decís que sos de Independiente o de Rosario Central. De Newells. Posiblemente jugás ahí. Todo el mundo jugó ahí. La escuela de genios. Y Cebollitas. 99 equipos llamados Cebollitas. En cada continente.

Vos sabés que los argetinos tenemos algo distinto que el resto no tiene. Y media Argentina no lo entiende. Es el humor. No la subnormalidad. Y vos tenés como múcho una de las dos. Y no tenés ni puta gracia.

La verdad es que si algo aprendimos de los españoles es a odiarnos. Entre nosotros. Por la gracia de la dualidad que entablamos con el diablo. El demonio nos construye como si tuviera que existir una moral superior a las demás. Y la derecha lo ve clarisimo en cómo en la izquierda se erige en una superidad moral que vamos, uggh. Cayetana se mete el dedo en la boca.

Única indicación del guión. Cayetana es un personaje de ficción. No tiene porqué ser ninguna Cayetana o Cayetano en particular. Pero podría representarlos a todos. Por ser más perspicaz. Inteligente. Preparada. Liberada. De cuello largo. Entra por la puerta grande de la plaza. Directo al ruedo saluda al público con un señorial aplomo. Pinta de azul el cielo.

Se regalan 9 toros. Los nueve finalmente los torea Andrés Calamaro. Tras nueve años de alternativa. El paso del tiempo nos puestra ahora el torero, maestro, en el que se convirtió el esponténeo de la corrida aquella del indulto de Golman. Lo llamaron amnistía. Se cantó en tendido: «Qué te vote Chapote».

Nadie entendió nada. Salvo Andrés. Que salí en hombros por la puerta grande. Y volvió corriendo. Hacía atrás. Hasta la bajada de Santo Domingo. Pobre de mí. Un tipo entra a otro Bar en el que no solía beber nada Hemingway. Ahí Golman escribe una película pamplonica que le da la vuelta a la historia. Nos rebelamos con la contienda de una nueva alteración. La conmoción completa.

Espontáneo Andrés. Saltó al ruedo e indultó un toro: Golman. Nunca antes un espontaneo habría conseguida tal proesa. El pueblo pamplonica se vuelve loco. Le dan un giro golmánico a su historia. Y tiran patrás el tiempo. Desde la centralidad Elizondo. O más bien su dualidad.

Rincón de los Elizondo, San Juan de Naranjo. Costa Rica.

El porvenir. Todo se andará. Ya tenemos todo lo que necesitábamos para volver.

Hasta aquí todo está muy bien. Pero entre estas dos antípodas podemos plantear un movimiento resiliente auntónmo agnóstico a sus idiologías. Simplemente no son relevantes. Nadie está insultando. Ni diciendo que no son ciertas. Todas tratan de aliviarnos. Y esta no va a ser menos.

Ya otras religiones han hecho este mismo camino. Nomás vamos a volver para desplegar el tiempo inverso a nuestra historia. Y de ahí planteamos el futuro como necesariamente una bajada de huevos espectacular. Hasta allá dónde sea necesario para quitarnos esta mierda del cerebro. Y será dificil al principio. Pero en un momento dado la gilipollés machista quedará como un extracto de lo que dejamos atrás. Tal día como hoy.

Reversing day.

El día de la campaña NEW.

Elecciones fuera de concurso.

El mismo día que cualquier otra.

Cualquier otra que convoque cualquier nación, comunidad, ayuntamiento, conjunto de países, que diga se abre un periodo de elección. Y nosotrso respondemos. Participamos. Co-creamos el futuro.

Eso es lo que estamos haciendo.

Eso es lo que propongo.

Votemos hacia otra posición fuera de nuestro esquema mental presente. Fuera de nuestro sistema mental posible. Algo que necesarimente necesita un agente externo. Una distorsión. Una disrupción del status quo. Esto para mí es la innovación social más importante del sistema NEW: la autoregeneración.

Sea este un momento Euroka.

EUROKA.

Mi última palabra.

La palabra 99.

Una lengua fluida.

Regida por 99 palabras volátiles.

Se mantinen sobre la votación democrática del Tico Commons.

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Si votás en Argentina… ¿qué querés que diga?

Esta es mi pregunta de campaña. Y qué tanto vos podés deshacerte de todo, absolutamente todo lo que se ha debatido, y optar por una última opción que se cuela desde fuera: viene de Pamplona. Parece que es en forma de resistencia. Una resistencia antimicrobiana. Pero con un plan de acción. Una especie de conjura. Un giro de guion.

Un final alternativo.

La dualidad.

Una Argentina nueva.

Eso es.

Esa es.

NEWARG.

Última pregunta de las elecciones alternativas del 22/10/2023: Reversing Day!

Sea hoy reversing day.

NEW | NAW | ALLS


Pamplona y la resistencia antimicrobiana

La experiencia de la compra pública de innovación colaborativa de RaDAR

Ayer llegué a Pamplona. Me invitaró la AEMPS y EMA a presentar la experiencia de RaDAR. Barbara de EMA fue la que finalmente me contactó para ver si podía formar parte de una mesa en la que se hablaría de las herramientas diagnósticas. Barbará buscó la respuesta de otras DG de la Comisión Europea, que a su vez contactaron con DG Grow, y de ahí a nuestro oficer, en EISMEA, Marco, quien directamente cogió el teléfono y habló con Barbara. Esta noche me ha contado Barbara que Marco no tuvo duda en pedir hablar con nosotros para que pudiéramos explicar lo que hacemos en la ejecución de un proyecto de compra pública de innovación. En particular, RaDAR. Una PPI que busca una solución innovadora para la necesidad de tener un diagnóstico rápido y una gestión inteligente cuando se detecta una infección.

En la mañana debí buscar ayuda en el hotel para tener un desodorante, que se me había olvidado. En la recepción me ofrecieron que esperara a las 9 para ir comprar uno al Eroski de al lado. Faltaba media hora y debía salir ya para llegar a tiempo a la cita. Aproveché el tiempo para acabar la presentación que debería presentar un poco después. Algo adelanté. La presentación en sí estaba lista desde ayer, pero debía adaptar algunas slides y la manera de presentar lo que quería expresar. Cuando iba a salir a buscar el desodorante Mila, de la recepción del NH Iruña me sorprendió con una solución inmediata: dos desodorantes para salir del paso. Perfecto.

Cogí un taxi para llegar al colegio de médicos de Navarra. El taxista se quejó del clima. El calor no le dejó dormir esa noche. Esta noche en cambio dormiría bien. Le expliqué el origen navarro de mi familia, en concreto de Elizondo. Batzan. Y la migración de mi familia hasta llegar a San Juan de Naranjo, en donde encontraron unas montañas similares a las que djearon atrás. Los médicos comen bien, le dije al taxista. A ver si se estiran. Aquí se come bien en todos lados, me dijo él. Y es verdad.

Al llegar al sitio empezó a lloviznar. Un xirimiri de toda la vida. La chica de delante sacó el paraguas. Pero al poco tiempo sacó la mano para comprobar si llovía de verdad. No era capaz de saberlo. Yo tampoco.

Llegué a la recepción y me indicaron a dónde ir. Debía bajar las escaleras. Di mi nombre y alguien reconoció que estaba en el programa. Me dieron un carnet y un boli para que pusiera mi nombre. Fui fichado de última hora. Y ahora estaba ahí, siendo recibido por los organizadores, a quiénes no tenía el gusto de conocer.

Al entrar a la sala de actos fui a buscar mi sitio hasta que alguien me llamó por mi nombre. Era Luis, de Inserm. Me senté a su lado y me comentó que había visto que estaba en la agenda. Eso era. La Radareta no se frena. Me conecté a mi conexión del mobil para poder comunicarme con Zoltan, que moderaría nuestra mesa. Le pasé una última versión de mi presentación, en la que seguía trabajando mientras escuchaba la primera mesa.

El mail que envié era demasiado pesado para mi administrador. Muchas imágenes. Tuve que pasarlo por wetransfer. Zoltan que haría de moderador pasaría las slides. Pero me complicaba la logística de lo que quería presentar. Así que me pidió que lo comunicara a los organizadores en el sitio para ver si lo podríamos gestionar desde aquí. En el primer descanso fui a la zona de comunicación de la sala para pedir ayuda, y Silvia se encargó de actualizar la presentación y de acabar de cuadrar la logística sobre si me debería conectar o si ya que estaba presente no haría falta. Todo en orden.

Las mesas se retrasaron. La mesa anterior a la nuestra y la mía quedaron fusionadas en una misma. Me preguntaron si debían ponerme micrófono o si me pararía para hacer la presentación desde el atril. Lo que fuera más fácil, dije. Finalmente el sonidista me microfonó. Así que todo en orden. Silvia ya me había explicado cómo pasar las slides. Tenía todo listo para la puesta en escena.

Finalmente me tocó presentar. Mi presentación tenía otro ritmo. El ritmo de la RaDAReta. Y también en mensaje de lo que AQuAS ha ido construyendo alrededor de la CPI de innovación que ha ido iterando con el tiempo a la manera que tenemos actualmente de hacer las cosas. Y RaDAR es nuestro gold standar.

Al acabar la presentación, ya no había tiempo más que para dos preguntas. Una pregunta fue a alguien de la primera presentación. Y María, la directora del AEMPS, me interpeló a las muchas preguntas que tendría en la chistera para hacerme, y que de entrada quería saber en qué momento estábamos. Si las empresas ya estaban desarrollando una solución innovadora para RaDAR. Le había gustado mucho la presentación. Y veía varias cosas en las que nuestra manera de hacer la compra pública basada en valor para aplicar en otros ejemplos que le venían a la cabeza. La pregunta me dio paso a expresar algunos otros matices, y participar del diálogo.

Luego fuimos a comer. En la comida varias personas me interpelaron para decirme que les había gustado la presentación. El tema había gustado, y la manera de cómo estamos ejecutando la compra pública basada en valor había abierto el interés de un público que es consciente del reto de AMR, pero que en cambio nunca había oido hablar de la compra pública de innovación.

El networking en estos casos, habiendo tenido la posibilidad de ejecutar una puesta en escena, se me da bien. Mi mensaje estaba dado, y por tanto el interés de hablar con gente que trabaja en líneas paralelas para atacar el problema global sobre el que queremos intervenir, me acababa de rellenar la foto de lo que queremos expresar.

La mesa de la tarde debatió sobre la comunicación y las diferentes estrategias para explicar la narrativa de AMR de manera que la gente entiendera la complejidad de lo que estamos haciendo.

Foto de familia. Paseo cultural por el casco antiguo de Pamplona. En el paseo nos cruzamos con otros que no habíamos visto porque estaban en una reunión latinoamericana que trabaja en red con la AEMPS y otros reguladores de medicamentos. Conocí al peruano, el argentino y el salvadoreño. El peruano me regaló un chucho de chocolate que la guía nos explicó que era de la repostería más preciada de la ciudad. Expliqué mis orígenes salvadores, mexicanos y ticos a la representación latina. Había una tica, pero no la conocí. Mañana me la presentarán. México no vino.

En la plaza del ayuntamiento me llamó Ion. No podríamos vernos. Tenía que jugar padel. Y la visita cultural mató nuestra posiblidad de vernos. Pero nos pusimos al día mientras transcurría el final del tour. Le trasladé el mensaje de Rossana, que esperamos que el próximo año tengamos boda o niño. Ya nos contará como van esos progresos. También me habló de su nuevo trabajo y de la perspectiva de adoptar la compra pública de innovación para asumir un posicionamiento estratégico que puede beber de las lecciones aprendidas del caso catalán. Desde AQuAS y el Departament de Salut hemos diseccionado nuestra experiencia, y las políticas públicas que se basan en la compra pública basada en valor. Ahí Ramon y Rossana son dos pilares de la estrategia a nivel local, en Cataluña, pero al mismo tiempo a nivel global, en la Comisión Europea, desde el rol de los diseñadores, planificadores y ejecutores de proyectos de compra públicad de innovación desde su incepción como vehículo de inversión de innovaciones nacidas desde las necesidades no satisfechas de la demanda.

La guía nos explicó que hay dos cosas que le enseñan a un pamplonica: ponerse el pañuelo rojo y odiar a Hemingway. El es el causante de la internacionalización de los encierros. Vino nueve veces a Pamplona. Siete de ellas en San Fermines. Tan sólo dos de mayor. Cuando ya era Nobel de Literatura. En la versión de barbudo canoso que conocemos. La pimera vez que vino fue hace 99 años.

Esta es mi tercera vez en Pamplona.

En la cena, María, la directora de la AEMPS, como gran anfitriona de este maravilloso evento, organizado con poco tiempo, y con un primer día espectacular, dio un discurso en el que también citó a Hemingway, que decía algo así como no es que cuando uno viene a Pamplona es esta la que te cambia la vida. O más bien, que uno se tiene que permitir asumir una posición en la que seamos nosotros los que cambiemos Pamplona. O en este caso, seamos nosotros los que abordemos nuestra visión compartida para atacar el tema de la la resistencia antimicrobiana de manera holística y colaborativa.

En la mesa que me tocó estuve con Barbara, a la que agradecí la invitación, y ella mi presentación. Estaba contenta, como yo, de lo que habíamos aportado en un día intenso de conexión con gente que está alineada, de alguna manera, en una causa común. En la mesa había represtanción de Suecia, de Upsala, de Rumanía, de la Rioja, de Holanda, de Italia y de Cataluña. Hablamos en inglés, español y catalán. Y las conversaciones cruzaron de la actuliadad, a las resistencias, a nuestras familias, y lo que cada uno quería explicar, escuchar y contruir.

Lo explicaremos más veces. Pero habrá más resultados. Habrá un progreso de un proyecto que sigue su curso. Y de nuestro esfuerzo colectivo por entender nuevos modelos de interacción entre provedores de sercivicios y compradores. Basados en valor. Y en una metedología de hacer las cosas que parte desde nuestro proceso sistemático de hacer las cosas partidendo de las necesidades no satisfechas de nuestros sistemas de salud, con un matiz más global: la salud animal, la salud humana, el medio ambiente y la salud vegetal. One health.

Todo está interconectado.

También nuestro caótico mundo.

En la vuelta al hotel hablamos de gigantes, de rencillas de entre pueblos vecinos, de las posturas que están más allá de esas cosas que hemos aprendido desde pequeño, como que la morcilla de pueblo, que es la mejor. Lo nuestro está muy bien, pero ir más allá, también.