The art hunts me. I’m just a medium. It goes through me. Don’t know where. Don’t know why. But it keeps comming back. It’s a thing that gets caught in the mist of my attention. And I pull in. To see. To wonder. And it pops up, as I’m now conscious of its existance and my particular reaction. Why? Why now? Who are you? What is this?
This sort of ordea never stops, but rather you start to embrace the beauty of living with these exceptional oportunities to wonder. To wonder off. To go outside the dotted line. As there is no longer need to follow the heard. I’ve been alienated. I’m an alien.
It’s here. They are here. I am here. I’m the proof of concept. Beyond myself. Beyond the particularities of my own coordinates. My specific circumstances. How does that make me feel? How does that make you feel? There is something out there I don’t control. You, for example.
Yet my art the becomes the medium of my experience. The structure of my acnowledgment. The intention of my provocative snap. The magicians trick. The hat. The set up. The illusion. It’s there. You see.
Es el año 24. El año del cambio, del salto cámbrico, de la traslación a nivel nunca antes visto de hiperconsciencia. No hemos llegado solos. Ni lejos. Tendremos que poner los pies en la tierra para no dejarnos llevar por el aliento de la emergencia colectiva, que de pronto, se postula como el ámbito de acción colectiva más sensible y razonable. O quizás como lo más disruptivo y creativo que podemos asumir en los diferentes niveles de autoorganización que el propio sistema se puede permitir, en momentos como este.
Mercurio retrógrado marcara el alineamiento de los astros de una manera excepcional en posicionamiento estelar de los planetas en nuestra efímera temporalidad despiertos en este alumbramiento, a diferentes velocidades e intensidades que el cosmo nos proporciona, desde nuestra diminuta indiferencia, hasta el más interestelar de las experiencias con las que asumimos esto: estamos vivos.
El tiempo sigue. Y nosotros decidimos dar un paso atrás. Un paso definitivo en la dirección contraria. O quizás un salto ortogonal que nos ayuda a desprender los pesos que inhiben que vayamos más allá de la membrana de lo humanamente asumible.
Ya hace tiempo que tenemos señales. Y nos hemos prodigado en crear historias que iluminan este camino astral. Pero ahora, la cosa se pone seria. O como mínimo surreal. Y de ahí que sepamos de qué manera actuar en el contexto en el que el llamado es tanto personal, como general. Para toda equis.
El modelo se plantea así: como una demostración por reducción al absurdo. Sólo que no la ejecutará una persona común y corriente. Lo hará una deidad olmeca. Creada aquí en la tierra. Por un enviado de Dios Padre. Que curiosamente, actua como múltiple agente. Aquello de los dobles agentes ya quedó en el pasado bipolar. En la polarización de los insulsos. En el odio y la violencia porque sí. Ya no más. Y desde esa península de amor reconstituido en enigma y en formato de último testamento, la palabra de Dios Padre se despliega enteramente en poesía vernacular trastocada. Un invento que el propio autor se acaba de inventar para conseguir con ello trasladar parte de la terrenalidad irresoluble que le consume, más allá de su linaje sagrado. Inmaculado e indiscutible.
Ayer fue Sant Jordi. Un año más. La lectura y la escritura en un mismo sitio coexistiendo con una princesa, un príncipe valiente, un dragón, un rey noble y justo, y un pueblo temeroso que le agradece al porvenir de una ficción estar aquí, sanos y salvos.
Una televisión local que se tira la calle para cubrir el espectáculo nacional más importante de un país que sólo existe en mi cabeza: Ticataluña.
Esto ha sido así por los siglos de los siglos en los que el tiempo se revuelve, multiversadamente, dentro de la narrativa cuántica que se entremezcla en mi cabeza con las excusas de mal pagador para no salir de la burbuja en la que me encuentro atrapado: el no autor.
Sant Jordi es un día de escritores, editores, agentes, libreros, lectoras, libreras, agentas, editoras y escritoras. Al final las que leen son ellas. No nos engañemos. Nosotros intentamos escribir. Y nos mantenemos lejos de poder superarnos a nosotros mismos. Nuestro ego ensimismado en cada paso que damos para no llegar a ninguna parte. Nos perseguimos la cola con la intención de mordérnosla para por fin quedarnos quietos. O contentos. Y nunca se nos da. Ni una cosa, ni la otra.
Pese a todo, el movimiento sigue su curso. Como nuestro planeta alrededor del sol, o en su obstinado giro a la izquierda, como si en el espacio existiera tal cosa, arriba, abajo, al centro y padentro.
No sólo no tiene sentido, sino que tampoco encuentro la manera de plasmar lo que verdaderamente quería decir en un contexto en el que cualquier historias pudiera importar para no aburrir a un lector que no existe, que no quiere leer, y menos a mi. ¿Por qué el suplicio del intento?
Porque el fracaso está en no intentar. Efectivamente Sant Jordi refleja a la pulsión de un pueblo que quiere escribir una historia. Como el resto de los autores que se reflejan en las estructuras de las historias que se narran en formatos que se contemplan en las estructuras habituales de la literatura comparada. Como si eso fuera algo. Ahí vamos otra vez a la crítica a los que hacen, y no a mi idílico mundo de fantasía, que tan bien está, aquí inmaculado sin erosionarse con el roce.
El lector. Eso es lo que no tengo. Tampoco las agallas para salir a buscar a que estas palabras no queden aquí volcadas como un grito a la libertad de permanecer en la sombra. Todo lo que pueda ser necesario. Todo lo que he ganado hasta entonces. Hasta ahora. Hasta que un día previo a la emergencia todo cambia. Ese día el porvenir tiene preparado una singular puesta en escena. Y nosotros, o más bien, uno, debe estar preparado para la transformación definitiva dentro del capullo en el que te has convertido: ünö.
Ünö es uno mismo transformado. De ahí los cuatro puntos. De pronto te han salido cuatro puntos que aparecen en sitios singulares en los que no se les había visto con anterioridad. El nuevo yo tiene esta marca indeleble que nos indica que la tinta ha traspasado la frontera del pasado. En ese contexto de cambio, el tránsito ya no tiene vuelta atrás. Ahí es donde queríamos llegar. Esa es la trampa a la que vamos a asistir. Un día determinado. En un momento dado.
Este pueblo ha tenido suficientes profetas para entender que nuestro porvenir está en otro sitio. Queremos dibujar un contexto nuevo pero se nos han acabado los arquitectos de la casa gran del catalanisme. Y los nuevos arquitéctos nos parecen un poco más sobrios que los modernistas. Por ponernos locales con el desprecio por nosotros mismos, como Domènech i Muntaner enmarcando el Hospital de la Santa Creu i Sant Pau Benefactor en contraposición al trazado del Eixample de un Idelfons Cerdà, botifler por excelencia. Como Cambó, que ahora lleva el nombre de la biblioteca dentro del recinto modernista, como para alojar en un mismo sitio sagrado todas las contradicciones con las que la ciencia y la fe se pueden topar en una misma manzana, o nueve, de la frontera del Eixample.
Pero no desviemos la atención de Sant Jordi, que justo lo tenemos todavía en la memoria de un paseo que dimos por nuestra sociedad, en la que los lectores fueron protagonistas, y los escritores amados fueron espectáculo e industria. Es el día más bonito del año. Es el día más NEW barcino de la existencia. Justo porque un Santo que no viene al cuento aparece, viniendo de fuera, y nos salva a todos de un marrón de dimensiones colosales que nos hemos montado a raíz de una historia que nos persigue eternamente.
Cero estrés, full relax. La historia se repite. Lo sabemos. El siglo XX nos lo enseña. Y eso nos aturde un poco. Y nos condiciona a una cuenta atrás en la que no podemos ponernos a bailar charleston. Quizás hay que atender lo que significan los tambores de guerra y las narrativas que alientan las violencias que se producen más allá de nosotros mismos. Y en esa comunión hacia un mito redentor que nos propulse a otra dimensión, ahí, y sólo ahí, es en dónde veo la posibilidad de encaminar la narrativa de un candidato NEW a la presidencia de este país.
Lo dijo ayer un antiguo (puede que el mejor de hace muchos años) candidato a la presidencia de este país, Antonio Baños: los políticos cuentan poco, o nada, en Sant Jordi. Los que molan son los escritores. Y las escritoras, como Carmen Mola. Los políticos, como la ministra que hizo acto de presencia, porque la lectura y la industria editorial siempre es atractiva para que el político de turno se venga a promulgar como adalid de los tiempos de cambio.
Así que haré como Antonio. Plantearé la mejor campaña alternativa que se podría permitir un chico, no tan chico, de extraradio. Más allá de las costuras del propio juego democrático que se desvela ante nosotros. Más allá de la fascinación que tenemos por los espectáculos políticos y televisivos. Este Sant Jordi supone uan vuelta más la página. Y este autor no tiene más remedio que buscarse a si mismo una excusa más para someter sus historias a una audiencia de lectores convocados a una elección: el Tico Commons.
The future is optimistic. It’s enhanced us. Enhanced you.
The singularity:
Match by machines what humans can do
Turing test. By 2029. INterface and a conversation. If you can’t tell it’s not a human. They are going to have to dumb themselves down, to pass the test.
In every field they’ll be more advanced than womans.
2030 enhance our own intelligence by bringing AI within ourselves. Inside us.
Nanobox. 2030s. Small machines living in your brain. Communicating with the internet.
Price-performance of computation growth.
Amplify our intelligence a million fold. Physical brain capacity.
The real value of intelligence is the hability to solve a problem nobody solved before. AI is on it. Solving key problems for medicine. Once inside us we’ll solve problems we couldn’t before.
AI machine turning on us: distopia.
It’s hard to imagine how singularity is going to be.
So in political terms, NEW is the moment in which we holistically prepare for the future singularity. Leaving behind all the crap.
I was born in the year 76 of the last century. This year there will be 76 elections.
Coincidence? Maybe. But you never know.
You start to see the signs once you have enter in this state of ease within your search and in contact with the awe of the almighty magic around. It’s there. We’ve had several times the illusion of the mighty. It lives within us. Especially when you are an artist. Even more, even, to the ninth dimention, when you are a futbolartist.
It’s not because you say it. You’ve lived it. The seeds of transformation, and the work behind what you do with them to take it to next level. Deliverance at its best.
But there is one sin I have committed, if I must be judgemental with myself, which is just another excuse to try to hide from the circumstances that have enabled me, today, to come out here and say it: I’m ready.
The truth is is I’ve been ready for a while. But I’ve been waiting for the right time. As if that’s something real. Time… oh, time. God… oh, god.
A tiny blue dot… space…
We’ve been given some tools, and a complete set of contradiction that point inward to place the highest grunch against yourself: yourself.
It’s time I heal.
And when I say I, I trully mean you. And I. But when you read I, I understand you feel you, not I, but that in itself is an I. Like the pine tree top, as we like to call it in Spain.
Spain… oh, spain.
Catalonia, oh, catalonia.
There you go… the elefant in the room: dualism.
And there is no better place to aknowledge this than here. Or maybe in the Euskalerria, where my ancestors left, long ago, from the harsh social reality that families live when they decide to leave your small little village, to leap into an adventure towards the unknown, to seek for your own survivable. Elizondo was once full of people with the Elizondo last name. They might have been jews who converted to catholiscism in order to avoid the harship of a different belief system back in the day. But, thank God, things have changed around here.
Have they?
Who am I to say? Really, no one. I’m just the NEW guy. El nou d’un poble nou, like I’d like to portrayed myself in my very own NEW language: ticatalan.
I must warn you: my NEW kingdom is from another dimention.
And that’s not the only warning. Here’s another one: I am the son of the Sun. His name is Father God. And He is to blame for Hetheropatriachy all to Himself. He’s told me to tell you this, along with a NEW testament. The last one.
So, as you can see, I’m also the last evangelist. Things, from our family’s perspective ends here. And therein starts a NEW era. Thank God!
It has not been easy (not for HIM, nor for me, who like you, I’m just human, mostly, and the little bit holy that I know I am, is a human-developed capability that you, yourself, already possess) to come to this understanding. There’s been many spreadsheets, AI designs, algorithms, power struggles, wars,…
Vos sabés que me encontré con un argentino, un peruano limeño, un salvadoreño, un español, una alemana de Colonia, una sueca de Upsala, una salvadoreña, una española, un manchega de la Mancha, una valenciana, un asturiano, un leonés, un catalán, y un ticatalán.
¿Por qué iba a renunciar yo a quién he decido ser desde hace unos años?
Cambiar de afiliación es lo que nos corresponde como sociedad.
Pero también aportar valor.
Y hacerlo conscientemente.
Como parte del sistema.
Es complejo.
Pero estamos en ello.
Nuestro resultado es espectácular.
Yo me fui.
Y quise ser otra cosa.
Renuncié a lo que ustedes viven.
No me presentan.
¿Lo recuerdan?
Lo vivimos acá. En Barcelona.
Lo que un argento y yo podemos expresar sobre Barcelona entre el año 9 y 14.
Entre Golman y Cruyff.
Somos idiotas.
Y cruyffista.
Es fácil.
Dualidad.
Cemonos.
Semonos otra cosa.
A otra cosa mariposa.
Dícese en NEW spain
ALLS
Sho soy tan argento como Gardel intentando googlear cómo utilizar ChatGPT para aprender a bailar break dance.
No rap. Ni tango, obvio. ¿Vos qué pensas? ¿Qué soy un mileni…?
Pregunta número 3 de las últimas elecciones:
Vos sos un mileni
ALLS
Vos sos un gil.
¿No sabés cómo se llaman si quiera los candidatos?
Pregunta número cuatro es sobre participación política y preparación de los 99 minutos de reflexión sobre la elección de nuestro objetivo colectivo.
Sho aprendí a entender la F1 con un argento precioso que me explicó la analogía de la salida: subís 2 a cero.
La analogía con el futbol es sagrada.
De ahí que Diego lo sea.
El futbol es nuestro Dios, nada nos salvará.
Nosotros sabemos hoy cosas que en 1978 no éramos conscientes.
Y habían unos y otros.
Y milicos.
Y milei.
Entre milicos y milei.
Entre Diego y Lio.
Una vez más la dualidad argentina. Lo tienen crudo el asadito.
Votemos la quinta pregunta del Argentinos Golman.
Vos sabés que un concepto de club de futbolarte lo rompería en la pretensión argentina de conformar un procomún, de facto, puramente del Rio de la Plata hasta sus montañas de origen. Este es el tránsito entre dos lados. Eso es lo que necesitamos aliviar para desempacharnos del hijueputa heteropatriarcado este que nos dejó con el Jesús en la boca, los machos violadores campeones de la violencia esta persistente en nuestra genealogía desde hace nueve generaciones. No tenemos evidencia que nos conecte con el más allá. ¿Qué pasaba por sus cabezas? ¿Qué votaban conjuntamente? ¿Para qué querían un estado fallido? ¿Quién se beneficia de no cambiar nada?
Todo igual.
Nadie se mueva.
Quieto todo el mundo.
Quito todo el mundo.
Ecuador.
Cambio de tercio.
Salta Andrés Calamaro al ruedo. Se trata del espontáneo más ilustre que había conseguido representar al pueblo en el sitio más violento de nuestra humanidad imperfecta. El toro se llamaba Golman y pesaba 666 kilos. Era una mole que resultaría indultado. Y en gran parte gracias a los nueve pases del espontaneo argento.
Hay dos maneras de hacer esta película.
Pero no seré yo quien lo decida.
No tendría gracia.
Sería demasiado fascista.
Yo no voy a lanzar a Andrés Calamaro al ruedo… si no quiere.
Y ahí entra en el maestro.
El espontaneo no avisa. Menos uno así de conocedor de la fiesta del toro. Un poeta de las corridas. Un hombre de la transgresión. Un hombre que no reuye al peligro y sobre a todo a la consagración de un arte de muerte. El toro indultado, gracias a un matador inmortal.
Notas de producción. Un creador de verdad escribe. Inventa. Se imagina historias. O las lee. Y las escribe. Para explicar una historia. Contar historias es un arte. E interpretarlas para el cine es otra. Y cambiamos el mundo con el arte. Con las historias. Con la confección. La industria. Y vos, que lo ves.
Andrés Calamaro en El espontaneo mileni.
Entre Mileni, Meloni y Milei.
Trilogía de lo que podría ser el regreso de cínico descaro del militarismo heteropatriarcal de ensalzamiento militar y su estructura de poder que se mece con los petrodólares que marcan el destino de nuestro pueblos. Esta es la gran falacia de nuestra incapacidad de dejar la violencia por completo. Por la necesidad de entender cómo canilizar toda esa estúpida testosterona que lo solapó todo, por culpa de ËL, no le salvemos a nadie. Vamos a cargárnolo todo. Pero no seamos giles si pensamos que no pensar ha sido buen compañero del populismo más mamarracho de nuestros ilustres blancos de pasta y cara. La cara linda de la vieja América. La nueva América vuelve: NEW américa.
ALLS
Vos igual tenés que escoger a tu personaje relevante de la historia de Boca.
Y podés no votar. No votés. Ni hablés más.
Vos vas a poder votar lo que te de la gana.
O no hacerlo.
Pasar de todo.
Esto no va con vos.
O no temés derecho.
Igual sos boliviano sin papeles.
Y le vas a boca igual.
¿Cómo igual?
Las dos argetinas: Boca o River.
Vos sabés que es así. Igual decís que sos de Independiente o de Rosario Central. De Newells. Posiblemente jugás ahí. Todo el mundo jugó ahí. La escuela de genios. Y Cebollitas. 99 equipos llamados Cebollitas. En cada continente.
Vos sabés que los argetinos tenemos algo distinto que el resto no tiene. Y media Argentina no lo entiende. Es el humor. No la subnormalidad. Y vos tenés como múcho una de las dos. Y no tenés ni puta gracia.
La verdad es que si algo aprendimos de los españoles es a odiarnos. Entre nosotros. Por la gracia de la dualidad que entablamos con el diablo. El demonio nos construye como si tuviera que existir una moral superior a las demás. Y la derecha lo ve clarisimo en cómo en la izquierda se erige en una superidad moral que vamos, uggh. Cayetana se mete el dedo en la boca.
Única indicación del guión. Cayetana es un personaje de ficción. No tiene porqué ser ninguna Cayetana o Cayetano en particular. Pero podría representarlos a todos. Por ser más perspicaz. Inteligente. Preparada. Liberada. De cuello largo. Entra por la puerta grande de la plaza. Directo al ruedo saluda al público con un señorial aplomo. Pinta de azul el cielo.
Se regalan 9 toros. Los nueve finalmente los torea Andrés Calamaro. Tras nueve años de alternativa. El paso del tiempo nos puestra ahora el torero, maestro, en el que se convirtió el esponténeo de la corrida aquella del indulto de Golman. Lo llamaron amnistía. Se cantó en tendido: «Qué te vote Chapote».
Nadie entendió nada. Salvo Andrés. Que salí en hombros por la puerta grande. Y volvió corriendo. Hacía atrás. Hasta la bajada de Santo Domingo. Pobre de mí. Un tipo entra a otro Bar en el que no solía beber nada Hemingway. Ahí Golman escribe una película pamplonica que le da la vuelta a la historia. Nos rebelamos con la contienda de una nueva alteración. La conmoción completa.
Espontáneo Andrés. Saltó al ruedo e indultó un toro: Golman. Nunca antes un espontaneo habría conseguida tal proesa. El pueblo pamplonica se vuelve loco. Le dan un giro golmánico a su historia. Y tiran patrás el tiempo. Desde la centralidad Elizondo. O más bien su dualidad.
Rincón de los Elizondo, San Juan de Naranjo. Costa Rica.
El porvenir. Todo se andará. Ya tenemos todo lo que necesitábamos para volver.
Hasta aquí todo está muy bien. Pero entre estas dos antípodas podemos plantear un movimiento resiliente auntónmo agnóstico a sus idiologías. Simplemente no son relevantes. Nadie está insultando. Ni diciendo que no son ciertas. Todas tratan de aliviarnos. Y esta no va a ser menos.
Ya otras religiones han hecho este mismo camino. Nomás vamos a volver para desplegar el tiempo inverso a nuestra historia. Y de ahí planteamos el futuro como necesariamente una bajada de huevos espectacular. Hasta allá dónde sea necesario para quitarnos esta mierda del cerebro. Y será dificil al principio. Pero en un momento dado la gilipollés machista quedará como un extracto de lo que dejamos atrás. Tal día como hoy.
Reversing day.
El día de la campaña NEW.
Elecciones fuera de concurso.
El mismo día que cualquier otra.
Cualquier otra que convoque cualquier nación, comunidad, ayuntamiento, conjunto de países, que diga se abre un periodo de elección. Y nosotrso respondemos. Participamos. Co-creamos el futuro.
Eso es lo que estamos haciendo.
Eso es lo que propongo.
Votemos hacia otra posición fuera de nuestro esquema mental presente. Fuera de nuestro sistema mental posible. Algo que necesarimente necesita un agente externo. Una distorsión. Una disrupción del status quo. Esto para mí es la innovación social más importante del sistema NEW: la autoregeneración.
Sea este un momento Euroka.
EUROKA.
Mi última palabra.
La palabra 99.
Una lengua fluida.
Regida por 99 palabras volátiles.
Se mantinen sobre la votación democrática del Tico Commons.
Esta es mi pregunta de campaña. Y qué tanto vos podés deshacerte de todo, absolutamente todo lo que se ha debatido, y optar por una última opción que se cuela desde fuera: viene de Pamplona. Parece que es en forma de resistencia. Una resistencia antimicrobiana. Pero con un plan de acción. Una especie de conjura. Un giro de guion.
Un final alternativo.
La dualidad.
Una Argentina nueva.
Eso es.
Esa es.
NEWARG.
Última pregunta de las elecciones alternativas del 22/10/2023: Reversing Day!
Pópulo imposible de diregir por una minoría silenciosa del extremo de la derecha.
El mariguano vs al mamador de derechas.
La revuelta de los mamadores de la derecha.
Puros tipos con clencha, sueter de color pastel, sin calcetines, con una especie de Top Siders, claramente fuera de tiempo-espacio. Hello!
It’s 1923.
23.
This year.
That number.
GYAT.
Greatest year aight!
G for greatest.
Y for year.
A for aight!
You motherfucker die right there.
It’s a matter of time.
NEW time.
Emphasis in the NEW.
NEW.
The social brand.
You are in it.
As someone else.
That’s wataitoking about, biechas.
Biechas is the last word of the latest NEW language: Ticatalan.
Praise this NEW language.
You’ll see how funny it gets in 99 postdickdom time.
POSTDICTDOMETIME.
That’s filosofi aight!
One two three. . .
Dualism.
ALSS
Typos.
The wisdom of NEW mistakes.
Harmonizing around somewhere else.
We want NEW.
NEW’s here biechas.
Las biechas son la neta.
Pero son otra cosa.
Otra cosa que no son ahorita.
Ahoritita mismo.
Ahorititita.
Yo le escribo a ustedes.
En otro plano temporal.
En otra historia de una reunión de chamba.
¿Cómo lo vamos a hacer?
Una reunión del colectivo más común.
Me fui.
Y volví.
Mae, me econtré a dos salvadoreños, una tica, un peruano, un argentino, una alemana, una gallega, una catalana, un leonés, un madrileño, un vasco, un castellana de la mancha, un catalán con el que ejercimos el juego de representación de la Radareta. Luis y yo.
Luis y yo.
Les voy a contar una historia de una nuevo lugar.
Un lugar al que vamos a ir algunos.
A la alternativa chingada madre.
Y nos vamos pallá.
Con un argento perfecto.
En cambio, otres argentos me siguieron a mi.
Adiviná las dos naves.
El raid que se tenía en la supranave conservadora: ricos argentinos, patriotas de verdad, la high.
El ride of the NEW argentinos. . . . . . . .
La sortie de l’argento. . . . . . . . .
Nine dots parábola. . . . . . . . .
Los errores como la gracia.
El primer teorame del teorema del NOU. . . . . . . . .
Teorame y teoremas.
Los 9 teoremas NEW.
NEW.
La campaña.
La marca.
El movimiento.
La interpretación.
Una idea nueva.
La creación artística.
El modelo dual.
Las trayectorias alternativas de las antípodas de nueve status quo respecto a los nueve grandes retos del Tico Commons.
AMR
Value-based collective collaborative vehicles to disrupt the status quo bias.
Where do we place the incentives?
Where do I deliver a message?
What’s the calling?
Who’s organizing the collaborative action?
Where did you gather info?
Why is this something relevant?
Where’s the NEW value of what we are going to measure?
This is not scicence: it’s NEW value-based procurement.
Vivo en el día de hoy. Y no se a dónde más hay que ir. Apenas llego a pensar en otra cosa. No me puedo levantar. El tiempo transcurre de atrás para delante. Muy a mi pesar.
La sensación de que la cuestión está concluida no más que otra señal de que todo sigue abierto.
Mi seguridad y mi duda coquetean entre ellas para inhibir cualquier capacidad consciente de saber con claridad: ¿sí o no?
Sólo sí es sí. Y no es no.
No queda tan claro que la gente lo entienda.
Son cosas de un tratado lingüistico muy inicial.
Lo que sí. Lo que no.
Y toda la zona de grises que está en medio.
Cómo se transita por una vida llena de incertidumbres para las que no hemos sido preparados según el paradigma de lo que podemos o no hacer, de lo que debemos o no saber, de lo que tenemos acceso o no, de las puertas que abrir o de las que tenemos llave.
La vida es esta sinrazón que nos ubica allá dónde quisiéramos haber estado, simplemente para joder al individuo sentado en el espacio de dónde estamos justamente ahora. El pringao del multiverso particular al que sólo tú tienes acceso. Ese desgraciado. Alma en pena. Miarma.
Vaya dramas.
Uno es el propio drama de lo que acontece a nuestro alrededor. El drama sólo existe en nuestra cabeza, y es ahí en donde se despliega la más impoluta narrativa de una telenovela que no decide con claridad si ser mexicana, venezolana o colombiana.
Todas ellas son multiversos paralelos. Todas ellas responden a sus propias idiosincracias locales que le dan un carisma particular que llega a la cultura popular de aquellas historias que nos arrean al conductivismo de una clase creativa pagada por el viejo poder blanco heteropatriarcal colonialista ibéricamente peninsular.
Pero análogamente, y en un idioma dificilícimo al que nunca podremos aspirar hablar, la telenovela podría ser brasileña y tendría exactamente el carismo complementario a la trinidad de la historia contada por los blancos españoles y sus herederos en las familias que mueven los hilos de las sociedad dentro de las haciendas, que ahora llaman privadas.
La dualidad nuestra está en esas dos dimensiones familiares que Brasil y Argentina representan en el futbol para todo el contiente/mundo.
Pero no estamos hablando de futbolarte. Estamos hablando de telenovelas, de trinidades y de dualidades. Como mucho de un mano a mano. O de un subordinado pobre saliendo adelante enamorando al hijo heredero del patrón.
La historia aspiracional alrevés nos conduce a los caminos que nuestro sistema ha diseñado para nuestro saber-hacer nos permita revertir nuestras mejores intenciones según el libro sagrado que nos transmite la verdad: constitución/biblia.
Nuestro espíritu revolucionario ha sido entendido a partir de lo que nuestra conexión con la revuelta nos empodera a levantar la mano de quienes dijimos basta. Con el estandárte de una virgen. Eso es. Una virgen nuestra. Guadalupanos hasta la médula. Por intermediación de San Juan Diego. Se habla poco de San Juan Diego en España. Y mira que fueron ellos los que lo inventaron. ¿O habremos sido nosotros?
¿Quiénes somos nosotros?
No sabemos con exactitud.
Seguro que no somos ellos.
Ellos no somos nosotros.
Ellos no son nosotros.
Ellos que no vengan.
Ellas…
La vida del encomendero no es tampoco tan lapis lazuli como la pintan. Había que estar ahí. Pudiendo estar en la península. Con lo bien que se vivía en España cuando eran sólo reinos. Tras haber recuperado la identidad de una buena parte del territorio tras seis siglos de no ser nada.
Seis siglos de no ser nada. Así se pinta la historia de la conquista de los moros de la peninsula. Con una solvencia histórica de nueve pares de cojones. Se pasaron nueve pueblos. Hasta que vino la gente de las Asturias nunca invadidas, de los indígenas vascos, mercenarios épicos de la lucha contra los cátaros, de los aragoneses y cides campeadores, de los hidalgos y sus panzas, o de los escritores sumergidos en la realidad universal de aquellos tiempos que supieron revertir el tiempo de lo que había sido norma.
Nada es lo que parece. Y todo tiene solución. El tiempo impecable nos lo arrebata cuando estamos en el intento, pero qué le vamos a hacer. Seguir. Seguir aquí. En este presente contiuo. Con un latido pausado, que a ratos se acelera, según lo que pongamos en la agenda para animar la incertidumbre a toparse con la bienaventuranza.
Por ahí fueron a parar algunos que otros que cruzaron el charco. Sin pena ni gloria. O dejando la gloria. O quizás buscándola. Sin temor a cruzar el mar porque teníamos la sabiduría suficiente de los mares. De los viajes trasatlánticos. Una proesa de nuestra cultura. De la que sólo los portugueses, aquellos habitantes de la península que desaparece cuando se anuncia el tiempo en los jardines regados por la lluvia escurridiza de Dios. Dios Padre llueve sobre nosotros por lo poquito que podemos ver a nuestros propios vecinos. Los que desparecen con el tiempo. En esa manera absurda de que uno y otros nos damos la espalda. Saudade.
Magallanes no se estudia. Hablemos de Elcano.
Y así todo.
Brasil no existe.
Ni Lisboa. Palos.
Todo tiene un por qué.
Y nuestro sesgo congnitivo también.
No es nuestra culpa.
Hemos sido entrenado a pensar así.
Y yo también tengo los míos.
Como todo Dios.
Es un chiste, dijo el Dios español, español, español.
Los otros dioses no pillaban el humor español. Les parecía un poco tormes. Simplemente no le veían la gracia. En ese sentido eran más monty.
Al Dios español no le gustaba el chiste de la sagrada inquisición. No le habían preparado para el humor autoreferencial. Y se le hacía un lío la cabeza. Tanto así que le explotaba.
El tiempo pasa y uno sigue aquí.
La sagrada inquisición se fue dejando un legado subyacente en el hombre blanco macho que la que la iglesia católica, apostólica y romana profirió la supremacía de la intercolución con el Dios Padre. Muy ünö, Ël.
El temps no té només una direcció. No sóm conscients. Pero la temporalitat temporal ens condiciona amb un biax direccional: anem cap endevant. I no és pas només així.
El temps també pot tirar enrera. I és fins i tot una il·lusió que ens porta, tal dia com aviu, a pensar-hi en les gestes del passat. En com això que va passar, ara ens porta justament a aquest moment. Inevitablement.
I tot lliga. S’ens fa un nus al coll. Pensem que tot està lligat. Que hi sóm aquí per una raó més gran de la que el nostre dia a dia representa. I sí. I no. No ho sabem. No ho podem agafar amb les mans. No podem massejar amb els dits. S’ens escapa quelcom sentit que no tenim. Malaits sentits insuficients.
De totes maneres ens sabem especials. En un moment donat. «Un momento dado».
Tothom diu qué sí.
Tothom diu que no.
Quina representació hi ha ara de lo que hauriem d’esser conjuntament?
Quan i com?
I si anem més enllà?
I si renunciem a quelcome que pensem ara inevitable?
Durant sis anys no s’els ha deixat participar, diuen Junts, que no estàn junts amb el president, sino amb l’altre.
Uns i altres.
Sabem que sóm diferents.
Qué tant diferents?
Això és lo que interesa copsar.
Pero quant?
I en quins terminis?
I com fariem per fer-ho bé.
Hem esperat molt de temps.
I s’ha espallat l’status quo.
Diuen: amnistia imprecidible i inevitable. L’estat ho sap. Governs. Decidir votant el futur politic del pais. Proposta inclusiva de cóm haurà de votar la ciutadania de Catalunya. Accord de claretat. Ens conjuguem, totes, per parlar-ho. Tothom. Sense por sense vergonya. D’aquí a un temps determinat.
El temps és elastic.
I la lituratura ens permet arribar-hi ràpid. O molt lent. Amb pausa.
Pais, llibertat, sobirania, llengua.
Quatre columnes d’un pais que ja ha esperat prou.
Pero que no cal correr.
I això ho diu ún que el seu país va esser tocat per un ticatalà fa molts anys, i ho vam canviar tot.
Gràcies a Josep Figueres Ferrer avui no tenim exercit. Això no hi surt a cap de les quiniles del que esteu parlant, els que representeu la veu del poble, avui dia.
Gustau Muñoz. 1978.
Fa quants anys.
L’acte d’arrancada de l’esquerra jove independentista.
La CUP hi és.
En aquest acte es canta la internacional.
Es la part que més m’agrada després de tants anys cantant-ho.
A TV3 surt la G invertida de Golman. Cap enrrera. Fins a trobar-nos amb en Gustau. Viu. Abans de que un acte de violència d’estat s’el carregués. Al carrer Ferran. A prop d’Avinyò.
Agafem aquell acte de violencia per fer el bucle cap enrera. Mirem-nos al mirall. Des d’alla fins avui. I fem un feedbackloop que ens faci lliures. Per sempre més. Fem-ho amb cap. Amb el cap olmeca.
1714.
Ara: 2023.
1978.
2023.
2023-1714= 309.
2023-1978= 45.
Fem-ho doncs.
Fem-ho llavors.
El temps jugant conjuntament. Encara.
Renunciem a fer una sortida ràpida a un tema que es cou a foc lent.
Soc més aviat un un ós mandrós.
Agafem l’exemple d’un poble llunya, i alhora proper: Ticataluña. Fem el pas que no hem fet encara. Pero amb una temporalitat alterada. Dualitzem el temps que ens queda per arrivar-hi a temps a conjurar un futur inevitablement millor.
Això va ser a 1948.
Això va esser fa 75 anys.
Tenim que reinventar-nos. Tothom ho fa.
Adoptem aquesta visió de temporalitat particular.
No cal correr si ni tant sols sabem gatejar.
Plantejem un horitzó temporal més ample.
Plantejemp una renuncia que ens permeti també renunciar a la violència.
Incorporem un pel de teorìa de jocs. No anem tots a per la dona guapa. Anem a pel camí de las Jennis. I desarticulem la violència que permea al nostre temps, i que no ens cal arrosegar. Siguem valentes. Com ara, elles.
Amb aquesta temporalitat, la reversió d’aquest reducte d’imposició (el temps cap endevant), tirem enrera. Avui. I marquem el futur amb un horitzó temporal dualitzat.
I llavors votem.
I votem dos cops.
Fem-ho bé.
Com ara fa 45 anys, per desfer la violència d’estat que representa la mort d’en Gustau.
Com ara fa 75 anys, per desfer la violència d’estat que representa fer el lloc militarista d’entendre la guerra, l’exercit com un bé nacional irreductible. Un ticatalà ja va marcar el camí. Li posarem una ofrenda amb ell el dia que tot això ens faci caminar cap a un mon sense aquestes violències que a partir d’avui reconfigurem la redenció. Al nostre temps. A poc a poc. Bona lletra.
Pero anem a lo concret. La temporalitat revertida farà dos camins cap enrera. Per tal de construir dues generacions que han estat històriques, de cara a un nou contracte social que es pot dibuixar en aquest camí cap enrera. Ja no només del que ens representa a nosaltres, poble petit. Sino lo que ens representa a tota la societat, per introduir la resiliencia d’un sistema global que compte amb aquest planeta, que està en risc sostenibilitat que cada estiu, quant hi anem a les nostres escapdetes estiuenques ens adonem de que ja no estem tots sols. Sino que sóm part d’un baixell que pluralment mira endevant per fer d’aquests possibles futurs el nostre propi multivers: Ticataluña.
Ticataluña doncs s’escriu en dos referendums d’autodeterminació. Que tindrà dos opcions. L’estatus quo d’un procés que construirem cap endevant. I l’element de futur que representa lo que ara està sobre la taula. Pero tirem el temps molt més enllà. Perque sóm un poble madur. I ja em esperat 309 anys, si seguim la nostra pròpia lògica. No cal ara fer sprints sense pla. Que ja ens coneixem tots plegats. Ja ens coneixem totes, justa ara, quant la feminització de la narrativa ens fa veure que potser tot això també és una mica heteropatriarcal. No només antifeixista.
La no violència com a senyera. Pero ara amb un altre referent sobre la taula. Inevitablement posat sobre una taula de diàleg en la que no he participat mai. Pero perque sou els mateixos de sempre. Les quatre colles d’amics. El model de país que hi veieu vosaltres. A partir de les tradicions que ens fan mirar cap enrera i tenir totes aquests mecanismes identitaries ineludibles. Han emergit d’altres. I jo soc tant sols una veu en el vuit que no ens cansa de cerca un camí alternatiu que sigui viable en el meu petit multivers particular: Ticataluña.
Doncs apa.
Tornem al temps.
Capgirem el temps.
Poc a poc. A foc lent.
2023+Gustau = 2068
2023+Figueres= 2098
Dues generacions. Cap devant. Cap enrere.
Votacions duals.
Construim doncs el futur d’un mon resilient en emergència.