¿Qué puede pasar?

Que un objeto me delate.

Chin.

¿Y ahora?

Estás perdido.

Perdiste.

Pum.

No existes.

Nunca has existido.

Eres un reflejo de pensamiento más oculto.

Velo a buscar.

Este es mi papelito.

Y te voy a dar un papelito.

En el papelito va todo.

Una papeleta.

Pura mariguanada vulgar.

Pópulo imposible de diregir por una minoría silenciosa del extremo de la derecha.

El mariguano vs al mamador de derechas.

La revuelta de los mamadores de la derecha.

Puros tipos con clencha, sueter de color pastel, sin calcetines, con una especie de Top Siders, claramente fuera de tiempo-espacio. Hello!

It’s 1923.

23.

This year.

That number.

GYAT.

Greatest year aight!

G for greatest.

Y for year.

A for aight!

You motherfucker die right there.

It’s a matter of time.

NEW time.

Emphasis in the NEW.

NEW.

The social brand.

You are in it.

As someone else.

That’s wataitoking about, biechas.

Biechas is the last word of the latest NEW language: Ticatalan.

Praise this NEW language.

You’ll see how funny it gets in 99 postdickdom time.

POSTDICTDOMETIME.

That’s filosofi aight!

One two three. . .

Dualism.

ALSS

Typos.

The wisdom of NEW mistakes.

Harmonizing around somewhere else.

We want NEW.

NEW’s here biechas.

Las biechas son la neta.

Pero son otra cosa.

Otra cosa que no son ahorita.

Ahoritita mismo.

Ahorititita.

Yo le escribo a ustedes.

En otro plano temporal.

En otra historia de una reunión de chamba.

¿Cómo lo vamos a hacer?

Una reunión del colectivo más común.

Me fui.

Y volví.

Mae, me econtré a dos salvadoreños, una tica, un peruano, un argentino, una alemana, una gallega, una catalana, un leonés, un madrileño, un vasco, un castellana de la mancha, un catalán con el que ejercimos el juego de representación de la Radareta. Luis y yo.

Luis y yo.

Les voy a contar una historia de una nuevo lugar.

Un lugar al que vamos a ir algunos.

A la alternativa chingada madre.

Y nos vamos pallá.

Con un argento perfecto.

En cambio, otres argentos me siguieron a mi.

Adiviná las dos naves.

El raid que se tenía en la supranave conservadora: ricos argentinos, patriotas de verdad, la high.

El ride of the NEW argentinos. . . . . . . .

La sortie de l’argento. . . . . . . . .

Nine dots parábola. . . . . . . . .

Los errores como la gracia.

El primer teorame del teorema del NOU. . . . . . . . .

Teorame y teoremas.

Los 9 teoremas NEW.

NEW.

La campaña.

La marca.

El movimiento.

La interpretación.

Una idea nueva.

La creación artística.

El modelo dual.

Las trayectorias alternativas de las antípodas de nueve status quo respecto a los nueve grandes retos del Tico Commons.

  1. AMR
  2. Value-based collective collaborative vehicles to disrupt the status quo bias.
  3. Where do we place the incentives?
  4. Where do I deliver a message?
  5. What’s the calling?
  6. Who’s organizing the collaborative action?
  7. Where did you gather info?
  8. Why is this something relevant?
  9. Where’s the NEW value of what we are going to measure?

This is not scicence: it’s NEW value-based procurement.

I’m your procurement of innovation evangelist 9.

El nou d’un poble nou.

Ticataluña.

Camí al Tico Commons. . . . . . . . .

Crónicas de Armando Gallo Pacheco. . . . . . . . .

¿A dónde vamos cuando vamos al más allá?

La primera pregunta.

Sólo caben nueve.

Y tras nueve, cerrás.

Tirás la llave.

Te fuiste entre la vida que viviste.

¿Y qué hiciste?

¿Sí, vos?

Pará un poco.

Vi jugar a Dolberg en la bombonera.

Con un gallina en el estadio.

¿Vos lo podés creer?

Y claro que soy NEWARG. . . . . . . . .

Y también por ahí NEWMEX. . . . . . . . .

¿Y quién lucha contra el RAM? . . . . . . . . .

Resistencias antimicrobianos.

Antimicrobianos.

Una especie de figuras nueve veces más surrealistas que los cronopios.

Y los otros.

La dualidad de Cortazar.

Y andar de ahí a Borges.

O de ahí a Diego.

Y encerrarte en un tanto enterno.

Entre esos tres.

Es igual heteropatriarcado, pará un momento.

¿Vos no lo ves?

Hay dos opciones:

¿Tú?

¿Te apuntas?

Pamplona y la resistencia antimicrobiana

La experiencia de la compra pública de innovación colaborativa de RaDAR

Ayer llegué a Pamplona. Me invitaró la AEMPS y EMA a presentar la experiencia de RaDAR. Barbara de EMA fue la que finalmente me contactó para ver si podía formar parte de una mesa en la que se hablaría de las herramientas diagnósticas. Barbará buscó la respuesta de otras DG de la Comisión Europea, que a su vez contactaron con DG Grow, y de ahí a nuestro oficer, en EISMEA, Marco, quien directamente cogió el teléfono y habló con Barbara. Esta noche me ha contado Barbara que Marco no tuvo duda en pedir hablar con nosotros para que pudiéramos explicar lo que hacemos en la ejecución de un proyecto de compra pública de innovación. En particular, RaDAR. Una PPI que busca una solución innovadora para la necesidad de tener un diagnóstico rápido y una gestión inteligente cuando se detecta una infección.

En la mañana debí buscar ayuda en el hotel para tener un desodorante, que se me había olvidado. En la recepción me ofrecieron que esperara a las 9 para ir comprar uno al Eroski de al lado. Faltaba media hora y debía salir ya para llegar a tiempo a la cita. Aproveché el tiempo para acabar la presentación que debería presentar un poco después. Algo adelanté. La presentación en sí estaba lista desde ayer, pero debía adaptar algunas slides y la manera de presentar lo que quería expresar. Cuando iba a salir a buscar el desodorante Mila, de la recepción del NH Iruña me sorprendió con una solución inmediata: dos desodorantes para salir del paso. Perfecto.

Cogí un taxi para llegar al colegio de médicos de Navarra. El taxista se quejó del clima. El calor no le dejó dormir esa noche. Esta noche en cambio dormiría bien. Le expliqué el origen navarro de mi familia, en concreto de Elizondo. Batzan. Y la migración de mi familia hasta llegar a San Juan de Naranjo, en donde encontraron unas montañas similares a las que djearon atrás. Los médicos comen bien, le dije al taxista. A ver si se estiran. Aquí se come bien en todos lados, me dijo él. Y es verdad.

Al llegar al sitio empezó a lloviznar. Un xirimiri de toda la vida. La chica de delante sacó el paraguas. Pero al poco tiempo sacó la mano para comprobar si llovía de verdad. No era capaz de saberlo. Yo tampoco.

Llegué a la recepción y me indicaron a dónde ir. Debía bajar las escaleras. Di mi nombre y alguien reconoció que estaba en el programa. Me dieron un carnet y un boli para que pusiera mi nombre. Fui fichado de última hora. Y ahora estaba ahí, siendo recibido por los organizadores, a quiénes no tenía el gusto de conocer.

Al entrar a la sala de actos fui a buscar mi sitio hasta que alguien me llamó por mi nombre. Era Luis, de Inserm. Me senté a su lado y me comentó que había visto que estaba en la agenda. Eso era. La Radareta no se frena. Me conecté a mi conexión del mobil para poder comunicarme con Zoltan, que moderaría nuestra mesa. Le pasé una última versión de mi presentación, en la que seguía trabajando mientras escuchaba la primera mesa.

El mail que envié era demasiado pesado para mi administrador. Muchas imágenes. Tuve que pasarlo por wetransfer. Zoltan que haría de moderador pasaría las slides. Pero me complicaba la logística de lo que quería presentar. Así que me pidió que lo comunicara a los organizadores en el sitio para ver si lo podríamos gestionar desde aquí. En el primer descanso fui a la zona de comunicación de la sala para pedir ayuda, y Silvia se encargó de actualizar la presentación y de acabar de cuadrar la logística sobre si me debería conectar o si ya que estaba presente no haría falta. Todo en orden.

Las mesas se retrasaron. La mesa anterior a la nuestra y la mía quedaron fusionadas en una misma. Me preguntaron si debían ponerme micrófono o si me pararía para hacer la presentación desde el atril. Lo que fuera más fácil, dije. Finalmente el sonidista me microfonó. Así que todo en orden. Silvia ya me había explicado cómo pasar las slides. Tenía todo listo para la puesta en escena.

Finalmente me tocó presentar. Mi presentación tenía otro ritmo. El ritmo de la RaDAReta. Y también en mensaje de lo que AQuAS ha ido construyendo alrededor de la CPI de innovación que ha ido iterando con el tiempo a la manera que tenemos actualmente de hacer las cosas. Y RaDAR es nuestro gold standar.

Al acabar la presentación, ya no había tiempo más que para dos preguntas. Una pregunta fue a alguien de la primera presentación. Y María, la directora del AEMPS, me interpeló a las muchas preguntas que tendría en la chistera para hacerme, y que de entrada quería saber en qué momento estábamos. Si las empresas ya estaban desarrollando una solución innovadora para RaDAR. Le había gustado mucho la presentación. Y veía varias cosas en las que nuestra manera de hacer la compra pública basada en valor para aplicar en otros ejemplos que le venían a la cabeza. La pregunta me dio paso a expresar algunos otros matices, y participar del diálogo.

Luego fuimos a comer. En la comida varias personas me interpelaron para decirme que les había gustado la presentación. El tema había gustado, y la manera de cómo estamos ejecutando la compra pública basada en valor había abierto el interés de un público que es consciente del reto de AMR, pero que en cambio nunca había oido hablar de la compra pública de innovación.

El networking en estos casos, habiendo tenido la posibilidad de ejecutar una puesta en escena, se me da bien. Mi mensaje estaba dado, y por tanto el interés de hablar con gente que trabaja en líneas paralelas para atacar el problema global sobre el que queremos intervenir, me acababa de rellenar la foto de lo que queremos expresar.

La mesa de la tarde debatió sobre la comunicación y las diferentes estrategias para explicar la narrativa de AMR de manera que la gente entiendera la complejidad de lo que estamos haciendo.

Foto de familia. Paseo cultural por el casco antiguo de Pamplona. En el paseo nos cruzamos con otros que no habíamos visto porque estaban en una reunión latinoamericana que trabaja en red con la AEMPS y otros reguladores de medicamentos. Conocí al peruano, el argentino y el salvadoreño. El peruano me regaló un chucho de chocolate que la guía nos explicó que era de la repostería más preciada de la ciudad. Expliqué mis orígenes salvadores, mexicanos y ticos a la representación latina. Había una tica, pero no la conocí. Mañana me la presentarán. México no vino.

En la plaza del ayuntamiento me llamó Ion. No podríamos vernos. Tenía que jugar padel. Y la visita cultural mató nuestra posiblidad de vernos. Pero nos pusimos al día mientras transcurría el final del tour. Le trasladé el mensaje de Rossana, que esperamos que el próximo año tengamos boda o niño. Ya nos contará como van esos progresos. También me habló de su nuevo trabajo y de la perspectiva de adoptar la compra pública de innovación para asumir un posicionamiento estratégico que puede beber de las lecciones aprendidas del caso catalán. Desde AQuAS y el Departament de Salut hemos diseccionado nuestra experiencia, y las políticas públicas que se basan en la compra pública basada en valor. Ahí Ramon y Rossana son dos pilares de la estrategia a nivel local, en Cataluña, pero al mismo tiempo a nivel global, en la Comisión Europea, desde el rol de los diseñadores, planificadores y ejecutores de proyectos de compra públicad de innovación desde su incepción como vehículo de inversión de innovaciones nacidas desde las necesidades no satisfechas de la demanda.

La guía nos explicó que hay dos cosas que le enseñan a un pamplonica: ponerse el pañuelo rojo y odiar a Hemingway. El es el causante de la internacionalización de los encierros. Vino nueve veces a Pamplona. Siete de ellas en San Fermines. Tan sólo dos de mayor. Cuando ya era Nobel de Literatura. En la versión de barbudo canoso que conocemos. La pimera vez que vino fue hace 99 años.

Esta es mi tercera vez en Pamplona.

En la cena, María, la directora de la AEMPS, como gran anfitriona de este maravilloso evento, organizado con poco tiempo, y con un primer día espectacular, dio un discurso en el que también citó a Hemingway, que decía algo así como no es que cuando uno viene a Pamplona es esta la que te cambia la vida. O más bien, que uno se tiene que permitir asumir una posición en la que seamos nosotros los que cambiemos Pamplona. O en este caso, seamos nosotros los que abordemos nuestra visión compartida para atacar el tema de la la resistencia antimicrobiana de manera holística y colaborativa.

En la mesa que me tocó estuve con Barbara, a la que agradecí la invitación, y ella mi presentación. Estaba contenta, como yo, de lo que habíamos aportado en un día intenso de conexión con gente que está alineada, de alguna manera, en una causa común. En la mesa había represtanción de Suecia, de Upsala, de Rumanía, de la Rioja, de Holanda, de Italia y de Cataluña. Hablamos en inglés, español y catalán. Y las conversaciones cruzaron de la actuliadad, a las resistencias, a nuestras familias, y lo que cada uno quería explicar, escuchar y contruir.

Lo explicaremos más veces. Pero habrá más resultados. Habrá un progreso de un proyecto que sigue su curso. Y de nuestro esfuerzo colectivo por entender nuevos modelos de interacción entre provedores de sercivicios y compradores. Basados en valor. Y en una metedología de hacer las cosas que parte desde nuestro proceso sistemático de hacer las cosas partidendo de las necesidades no satisfechas de nuestros sistemas de salud, con un matiz más global: la salud animal, la salud humana, el medio ambiente y la salud vegetal. One health.

Todo está interconectado.

También nuestro caótico mundo.

En la vuelta al hotel hablamos de gigantes, de rencillas de entre pueblos vecinos, de las posturas que están más allá de esas cosas que hemos aprendido desde pequeño, como que la morcilla de pueblo, que es la mejor. Lo nuestro está muy bien, pero ir más allá, también.

Amanecer es Castillazuelo

En el horizonte un castillo se mantiene firme en lo alto de la colina. Su techo, el cielo, hoy pinta un gris sereno que abarca toda la cúpula superior que nos rodea. El frío por la mañana no evita que los pájaros despierten con la intensidad de sus parvadas ávidas por empezar un día más. El aleteo de la existencia bate en cada giro del grupo. Los silvidos de los cantores amenizan los ejercicios matinales. Las persecusiones y corretizas aseguran que el espíritu del día está presente con su harmonía habitual.

La vida se escucha, pese a no haber persona activa todavía. Los sonidos de mesas y sillas reubicadas dan fe de que algo se comieza a mover. Suben percianas. Ollas se ordenan. Desayunos se perfilan. La vida de pueblo tiene un orden y cadencia.

Tengo la sensación de estar en medio de un valle, en medio de unas montañas, en medio de un camino, en medio de un horizonte, en medio de un territorio, en medio de una península, en medio de una comunidad, en medio de una comarca, en medio de un pensamiento, en medio de una habitación, en medio de una terraza, en medio de un proceso, en medio de una acción, en medio de una pulsión.

No puedo escapar. Estoy aquí. Y no tengo a donde ir. Ni por qué ir. El camino a dónde quiero llegar está descrito en mi pasado, pero se desarrolla, inevitablemente, hacia el futuro. Es la encrucijada del tiempo, que una vez más, me tienta a salir. Es una trampa. Lo se. No puedo ir más allá de lo que habito. Y mi mente ha sabido habitar más allá de donde estoy. Pero no soy capaz de representar aquello que mi mente ha visto. Ni vivido. Ni pensado.

Soy un mal intérprete de lo que fui. Y peor representante de quién soy. No puedo llevar la carga de un ser inerte porque me he movido del sitio en el que finalmente fui. Y ahora no me queda más remedio que buscar. Y encontrarme de nuesvo en medio del vuelo acompasado de la parvada. Vamos a dar una vuelta. Y desplegamos el vuelo. Salimos. Y volvemos. Ha sido un ascenso súbito. Una trayectoria circular. Un estilo propio de familia.

Este valle me recuerda que un día nuestra existencia fue así. En un medio rural de unas montañas que se prestaban al cultivo. De una comunidad pequeña que tenía sus encuentros y desencuentros. Aquí. Allá. En todos sitios. Y descendientes de mi estirpe que fueron agricultores, y familia. Todo lo que ello conlleva. Entender los ciclos. Distribuir el trabajo. Entender los caminos de la vida para subsistir con la familia y el entorno. La convivencia. El bar. El vuelo.

Un aguilucho vuela lentamente suspendido, observando. Da vueltas sobre sí mismo. Parece haber visto aglo. Quizás tan sólo se divierte. Su tención al moverse no es la de los pájaros más pequeños. No tiene compañeros. Vuela con otro signo. En otra dimensión. Engalana el cielo, las nuebes, el horizonte. Se ha ido al valle del otro lado de la montaña.

De pronto se presenta un silencio. Se escuchan voces. Y un tractor. Un motor más lento, carraspeando. SE aleja. Algún pájaro insiste en piolar. Como si su silbido expresara un anhelo. Contesto. Por sentirme parte de la comunidad. Por hacer ver que estoy aquí. Por entonar una parte de esta historia.

Aquí no todos somos iguales. Y sin embargo permanecemos. No se dónde. Ni por qué. Pero en este camino hemos venido a coincidier es este pueblo. El día de hoy. Una mañana de un sábado del puente del Pilar. Huesca. Cerca del frente.

Un pájaro diverge su camino. Su camino es otro. El grupo sigue su curso. El giro le permite observar lo que otros no han sabido percibir. Su visión única e irrepetible le permite extasiarse momentaneamente en un vuelo singular. No es consciente de lo que pasa, pero un palpitar distingue su aleteo. Su mente no lo computa. Silva.

Un par de pájaros coquetean a la distancia. Uno silva una vez, mientras el otro responde dos veces. De pronto cambian papeles. Se saben parte de un hechizo. Es un juego que por siglos se ha jugado. Y sigue aquí. Sin que sepamos dar con una explicación sensata, y pese a ello, seguimos. Siguen. El cortejo de los sentidos. En sentido de existir.

Tengo otras cosas que hacer. Despertar aquí ha sido un llamado a salir. Una vez me encuentro inmerso en un pensamiento recurrente. Vuelvo a imaginar el vuelo. Lo veo todo desde arriba, en un plano zenital. Doy vueltas sobre mis mismo. Giro y giro y llego aquí. Al fin de cuentas es un día más, como todos los demás. Nomás que este día encuentro el hábito, y lo habito con esta singularidad. Presente. El castillo en el horizonte. Se abre una brecha en el cielo, sugerente, como una sonrisa.

Aprovecho para volar. A penas susurro un silvido para avisar a la existencia de mi despegue. No veo más camino que el porvenir. Me desplazo al horizonte. Me ha servido para llegar ahí. Y ahí, sin más, el horizonte se ha movido. A contemplar otro existir.

ALLS

Un día después del día que volví

Cada día es apto para regresar

De un tiempo acá no soy capaz de salir. De salir en el sentido más actual de exponer tu expresión vital, tu pensamiento, tu opinión. No puedo entrar en el río de situaciones que lo alteran todo.

La guerra es un acontencimiento común. De todos lo días. Cada vez peor. Cada vez más. Cada vez menos velado. Cada vez más 1984.

Quizás volver sea volver a eso.

A ese momento.

En 1984 yo cumplí ocho años. De aquí allá hay 39 de distancia. Volver a ese año implicaría todo lo que queda de mi vida. Pongamos 39 años más. Y llegar a los 86. Como México 86. Y ahí desbordar el tiempo previsto. Ida y vuelta. Como una final a dos partidos. Un poco contracorriente. Nadando cuesta arriva, salvando los obstáculos de la inercia, la pendiente, la gravedad, y el impulso del río que corre hacia al mar.

2023 a 1984.

2023 a 2062.

Y ya no más.

Si sólo quedara tiempo para esto, ¿qué será de lo que pase de aquí al final?

La vida. Mi vida. La nuestra.

La comprensión de un estado de la naturaleza emergente que parte de quienes somos. Inevitablemente. Esto. Soy lo que soy y lo que me rodea.

Lo nos rodea común. Lo que nos rodea ajeno. La capacidad de traspasar las fronteras. La mutilación de la violencia como acto de autodeterminación. La necesidad de rebajar la tensión heteropatriarcal de nuestros impulsos, nuestros abusos, nuestros privilegios contrapuestos contra alguien más. Los otros.

Los otros. Nosotros.

La vida. Su vida.

Mi vida.

Subida.

Bajada.

ALLS

Hace tiempo que estoy aquí

Vivo en el día de hoy. Y no se a dónde más hay que ir. Apenas llego a pensar en otra cosa. No me puedo levantar. El tiempo transcurre de atrás para delante. Muy a mi pesar.

La sensación de que la cuestión está concluida no más que otra señal de que todo sigue abierto.

Mi seguridad y mi duda coquetean entre ellas para inhibir cualquier capacidad consciente de saber con claridad: ¿sí o no?

Sólo sí es sí. Y no es no.

No queda tan claro que la gente lo entienda.

Son cosas de un tratado lingüistico muy inicial.

Lo que sí. Lo que no.

Y toda la zona de grises que está en medio.

Cómo se transita por una vida llena de incertidumbres para las que no hemos sido preparados según el paradigma de lo que podemos o no hacer, de lo que debemos o no saber, de lo que tenemos acceso o no, de las puertas que abrir o de las que tenemos llave.

La vida es esta sinrazón que nos ubica allá dónde quisiéramos haber estado, simplemente para joder al individuo sentado en el espacio de dónde estamos justamente ahora. El pringao del multiverso particular al que sólo tú tienes acceso. Ese desgraciado. Alma en pena. Miarma.

Vaya dramas.

Uno es el propio drama de lo que acontece a nuestro alrededor. El drama sólo existe en nuestra cabeza, y es ahí en donde se despliega la más impoluta narrativa de una telenovela que no decide con claridad si ser mexicana, venezolana o colombiana.

Todas ellas son multiversos paralelos. Todas ellas responden a sus propias idiosincracias locales que le dan un carisma particular que llega a la cultura popular de aquellas historias que nos arrean al conductivismo de una clase creativa pagada por el viejo poder blanco heteropatriarcal colonialista ibéricamente peninsular.

Pero análogamente, y en un idioma dificilícimo al que nunca podremos aspirar hablar, la telenovela podría ser brasileña y tendría exactamente el carismo complementario a la trinidad de la historia contada por los blancos españoles y sus herederos en las familias que mueven los hilos de las sociedad dentro de las haciendas, que ahora llaman privadas.

La dualidad nuestra está en esas dos dimensiones familiares que Brasil y Argentina representan en el futbol para todo el contiente/mundo.

Pero no estamos hablando de futbolarte. Estamos hablando de telenovelas, de trinidades y de dualidades. Como mucho de un mano a mano. O de un subordinado pobre saliendo adelante enamorando al hijo heredero del patrón.

La historia aspiracional alrevés nos conduce a los caminos que nuestro sistema ha diseñado para nuestro saber-hacer nos permita revertir nuestras mejores intenciones según el libro sagrado que nos transmite la verdad: constitución/biblia.

Nuestro espíritu revolucionario ha sido entendido a partir de lo que nuestra conexión con la revuelta nos empodera a levantar la mano de quienes dijimos basta. Con el estandárte de una virgen. Eso es. Una virgen nuestra. Guadalupanos hasta la médula. Por intermediación de San Juan Diego. Se habla poco de San Juan Diego en España. Y mira que fueron ellos los que lo inventaron. ¿O habremos sido nosotros?

¿Quiénes somos nosotros?

No sabemos con exactitud.

Seguro que no somos ellos.

Ellos no somos nosotros.

Ellos no son nosotros.

Ellos que no vengan.

Ellas…

La vida del encomendero no es tampoco tan lapis lazuli como la pintan. Había que estar ahí. Pudiendo estar en la península. Con lo bien que se vivía en España cuando eran sólo reinos. Tras haber recuperado la identidad de una buena parte del territorio tras seis siglos de no ser nada.

Seis siglos de no ser nada. Así se pinta la historia de la conquista de los moros de la peninsula. Con una solvencia histórica de nueve pares de cojones. Se pasaron nueve pueblos. Hasta que vino la gente de las Asturias nunca invadidas, de los indígenas vascos, mercenarios épicos de la lucha contra los cátaros, de los aragoneses y cides campeadores, de los hidalgos y sus panzas, o de los escritores sumergidos en la realidad universal de aquellos tiempos que supieron revertir el tiempo de lo que había sido norma.

Nada es lo que parece. Y todo tiene solución. El tiempo impecable nos lo arrebata cuando estamos en el intento, pero qué le vamos a hacer. Seguir. Seguir aquí. En este presente contiuo. Con un latido pausado, que a ratos se acelera, según lo que pongamos en la agenda para animar la incertidumbre a toparse con la bienaventuranza.

Por ahí fueron a parar algunos que otros que cruzaron el charco. Sin pena ni gloria. O dejando la gloria. O quizás buscándola. Sin temor a cruzar el mar porque teníamos la sabiduría suficiente de los mares. De los viajes trasatlánticos. Una proesa de nuestra cultura. De la que sólo los portugueses, aquellos habitantes de la península que desaparece cuando se anuncia el tiempo en los jardines regados por la lluvia escurridiza de Dios. Dios Padre llueve sobre nosotros por lo poquito que podemos ver a nuestros propios vecinos. Los que desparecen con el tiempo. En esa manera absurda de que uno y otros nos damos la espalda. Saudade.

Magallanes no se estudia. Hablemos de Elcano.

Y así todo.

Brasil no existe.

Ni Lisboa. Palos.

Todo tiene un por qué.

Y nuestro sesgo congnitivo también.

No es nuestra culpa.

Hemos sido entrenado a pensar así.

Y yo también tengo los míos.

Como todo Dios.

Es un chiste, dijo el Dios español, español, español.

Los otros dioses no pillaban el humor español. Les parecía un poco tormes. Simplemente no le veían la gracia. En ese sentido eran más monty.

Al Dios español no le gustaba el chiste de la sagrada inquisición. No le habían preparado para el humor autoreferencial. Y se le hacía un lío la cabeza. Tanto así que le explotaba.

El tiempo pasa y uno sigue aquí.

La sagrada inquisición se fue dejando un legado subyacente en el hombre blanco macho que la que la iglesia católica, apostólica y romana profirió la supremacía de la intercolución con el Dios Padre. Muy ünö, Ël.

Se acabó.

ALLS

Reversing day: Ticataluña diada

21 dies desprès de guanyar el mundial dimiteix Luis Rubiales

Aquest any el president si que va anar.

Quin president?

Pujol?

Aragones?

Puigdemont?

Mas?

Maragall?

Casanovas va ser president?

No ho se pas. No soc un nouvingut qualsevol. Sóc un nouvingut que no vol deixar de ser-ho. Mai. Potser vosaltres no m’ho teniu en compte. El meu accent. El meu origen. La meva història. La meva visió de regeneració més enllà de lo que vosaltres heu pogut copsar en el conjunt agregat de totes vostres lluites.

No vull dir que el vostre camí no sigui digne. És un poble viu que i diu coses, i fin i tot, fa coses. Ja ho dir un president. No recordo quin.

Pero qué més dona ón som?

Qui som?

Qué som?

On anem?

No se. Però nem.

Bona diada.

Les institucions han passat per Pere IV.

Institucions de tot tipus: politiques, socials, sindicals, partits polìtics, culturals, castellers, esportives, futbolartìstiques. Totes plegades. Totes al seu rotllo. Totes en filera. En columnes.

Pais. Llibertat judicial. Llibertat financera. Llibertat educativa.

Quines columnes més maques. Quina gent pensant darrera pel benestar d’aquesta societat. Tenim un poble que no ens mereixem. I uns politics…

No hem feu parlar.

No ara.

No avui.

Avui és un dia gran.

Potser és la diada més important de totes.

Aquella en la que es resol tot conflicte.

En Rubiales ja no hi és.

Ha caigut el heteropatriarcat.

I no ens hem adonat.

No en aquest contexte.

No en aquest sincretisme.

No esteu preparats per sortir del vostre guio.

Tots, totes, totus, ho teniu.

La teniu.

Ateneu.

Ateo.

Atès.

Ets.

És.

ES.

Ë.

ALLS

Polifacético Golman

Al menos nueve alternativas

Yo llevo 9 años en campaña.

Pero son mis propias reglas.

Yo me fui del sistema convencional hace tiempo.

Y ahora volví.

Y no pienso dejar que las cosas sigan así.

Por todas mis contradicciones.

Por todas las personas a las que amo.

Por la humanidad misma; pobrecita.

Por usted, hermano.

Por usted, hermana.

Por usted, amiga.

Por usted, amigo.

Por usted, rubiales.

Todos tenemos cabida en esta reconfiguración del sistema.

Ahora sí.

Esta es la buena.

La que nos viene bien en estos momentos.

El vuelco a la totalidad.

Las antípodas de tot plegat.

Això. Així. Com ça.

Així; com ça.

Je suis Golman.

Et vous?

Vous volez.

Allez.

Així, com ça.

ALLS


This post was written by Polifacético Golman, a has-been futbolartist turned into a feedbackloopper. Some made up profession. Some made up new paradigm. Some made up NEW system. Some made up NEW campaign. Some made up kinda format of a NEW narrative. A sorto thing. Sorto e suerte. La Campaña Campania.


A sort of publishing thing.

Who knows.

It’s a NEW language.

Ticatalán.

Some other fucking made up word-thing.

It’s a game for you.

All the time.

For ever.

But not only.

Ever.

NAW.

Here.

ALLS


Las alternativas de Golman son eficaces porque todas tienen un pil.


Sexpil.


Historias mínimas.


Inside jokes.


Clever talk.


Social songs.


Chitchatingintheterrace.


Made up world, dude.


It’s already there.


Señal a navegantes.


Violencia.

Antiviolencia.


Dualidad.


Tú estás en los dos lados.


Victimario Victina nació en un lugar oscuro pese a luego salir a la luz.

Su identidad contradictoria nos dio pie a otra conjugación. Un nuevo acento. Otra gramática. Las reglas cambiaron. Voy redefinirlas ahora. Las que vamos a jugar son unas cartas marcadas. Se trata de la motivación a lo que vamos a conseguir durante los próximos 99 días.

Esto va de cambio.

Pero va de cambio radical de verdad.

¿Pero qué es la verdad?

¿Qué es radical?

Enséñame 99 radicales de tu barrio.

99 barrios.

Proyecto multiversal.

El diseño condiciona.

El juevo nuevo está por encima de todo.

Todas.

Todos.

Todes.

Porque al ser alternativo reside en otro sitio.

Un sitio que no existe.

El futuro.

Lo que vamos a pensar colectivamente.

Ante la posibilidad de existir con un llamado celestial dualizado.

Se trata de una obra.

De un performance.

De un cambio de tercio.

La banda comienza a tocar.

Música en vivo.

La cuestión avanza.

Un tercio más.

Inicio.

Medio.

Final.

Capote.

Banderillas.

Muleta.

Mi serie trastos son nueve pasos que combinan la imagen del torero Golman del NEWCAR. El torero de la montaña. Toreaba abejas en el verano. El primer torero olmeca de la historia NEW.

Tengo el mejor personaje de toros.

Son un mensaje fresco para los aficionados del arte taurino.

Han sido engañados por sus propios principios desacomplejados.

Igual no tocaba llegar tan lejos.

Igual nuestra manera de ser puede ser cuestionada.

Resulta que todas las veixanadas que hacíamos era, verdaderamente, pecado.

Vamos a ver.

¿Desde cuándo no se puede uno cojer los cojones?

Pregunta trampa.

España y México se miran a la cara.

Dos humores diferentes.

Los que entienden la gracia y los que no.

Esta es la sagrada dualidad a la que podemos adcribirnos todos.

Incluidos todos los gilipollas de las ventanas.

La veda al insulto abierta.

La entronización de la violencia.

Mirar a otro lado.

Deporte nacional.

Sólo porque nos mujeres.

No lo habíamos pensado antes.

¿Hasta cuándo iba a ser hora?

El caso Rubiales.

La repercusión futura.

¿En serio?

¿Creeiste que no pasaba nada?

Que había pasado antes.

Que todos lo hemos visto.

Todos los sabemos.

Y la acción colectiva es inapelable.

Hasta aquí llegamos.

Rubi.

Ventana.

ALLS


Mis proyectos me atormentan. Son míos o son del procomún.

Entre estas dos dimensiones existe un tiempo elástico sobre el que podemos ir y volver.

La transición es la clave.

Vamos a llegar a buen puerto.

Estamos haciendo camino al andar.

Lo de adelante no se ha transitado todavía.

Vamos a crear un tiempo NEW.

Y lo voy a hacer las únicas maneras que podría hacerlo, para al mismo tiempo condenarme y rescatarme. Vamos a mover ficha desde otra dimensión. Deux Ex Machina. Estoy aquí. Esta es la acción de su papá. Resulta que soy olmeca y vengo a deciros la buena nueva. Todo está en la transformación al olmeca. Sigan a Golman. Ël es mi Hijo. El último. Tenía que bajar y verlo. Rubiales. Todos tenemos un Rubiales dentro. Y es culpa mía. Yo soy el primer heteropatriarca de esta historia. Y se tuerce rápidamente hacia lo Rubiales y la autocomplacencia de los machos que se piensan que mejor no decir nada. Que hay mucho poder y mucha pasta en el mercado del futbol, a nivel local, regional, nacional y multinacional. La dualidad existe entre UEFA y FIFA. También todo lo Rubiales de nuestra sociedad. Y ELLOS no están dispuestos a bajarse del carro de valor del macho ibérico alfa. Con todas sus mancanças. Con todos sus defectos. También obtienen el pase al renovado reino de Dios. Le pondremos NEW. Y se regenerá a partir del buen entender de las cabezas de todas las estructuras de poder vigentes en la sociedad presente, que a mucha honra y deshonra, se planta hoy aquí para revertir el tiempo-espacio y la narrativa colectiva común sobre la que contruir los instrumentos y narrativas para congregar de manera justa, inmediata y sin los lastres de lo Rubiales que llevamos dentro, aquí hoy, decidimos todas, todes, pero sobre todo todos, bajarle de huevos tres rayitas a lo que hemos concebido como normal dentro de las 9 últimas actitudes machistas que han pasado desapercibidas en el seno mundial de un BASTAYA: NEW.


Voy a casarme con 9 tags.

Me volví loco.

Quice volver de la multiversalidad.

Y me conformo con nueve.

Superamos el grande y una.

Necesidad sine qua non.

Llamadlo tratado filosófico si os sale de la polla.

Se trata de un manifiesto faltón.

Un grito al cielo que clama que se os ha ido la olla, cabrones.

Gomorra sois vosotros, adictos a la violencia, el machismo y la platica.

Os va bien que sea así.

Os va bien la violencia gratuita.

Las ideas que nos inventamos para tener acceso a la alarma definitiva de la destrucción nuclear. Los cinco hombres con un botón. La capacidad de autodestrucción de nuestra especie. Parece que no tenemos salida. Pero el dinero sigue yendo a la narrativa que sostiene la violencia y la glorificación de la narrativa de guerra, por lo que representa en sí. El juego de los hombre jugando a la conquista. Lo que hemos vivido, pueblos guerreros. ¿Estamos listos para bajarle de huevos?

Yo creo que sí.

Otros, muchos, creen que no.

Son el resultado de los beneficios de un sector económico en emergencia.

Por sus dos acepciones.

Emergencia crítica.

Emergencia del sistema complejo social.

ALLS

Cròniques de Sa Punta d’Es Pas

Es temps en pausa

Avui a Sa Punta d’Es Pas es mar suspirava tranquil. Es podia caminar directament fins entrar dins s’aigu. El sol hi era, amagat darrera d’uns nuvols grisos que ho omplien tot. Sa llum però era més neta. S’aigu fosca.

Només arrivar el pensament d’estar en un lloc ceremonial. Sa idea primordial de que estem aquí només de pas. Tant els que hi som a terra, com els que hi viatgen per barca, o els que nadem. Hi ha una relació d’un amb s’altres. Com ara es vent, s’aigu i sa terra. Ses ocells ho saben prou. Es crancs també. I a ses hores, ü, mirant a llevant, desitjan ser-hi a dins. Cosa de temps. A un pas de ser-hi.

He fet una foto o dues.

He fet un video o dos. Cada dia és una ceromia different. Totalment rodona. Es un compte fantàstic que acompleix cada cop s’espectativa. Hi ha un reneixament en cada banyet de gloria. La liturgia que es desenvolupa segons el temps que hi passa amb el dictamen d’ËLL. Sol. Sól. Ü.

Això és ca meva. Com també de cadascú hi hi va. Com aquell que hi va al lloc adequat per a fer-ne es banyet. L’experiència vital del que correspón a lo que sóm, en cada pas que fem, que cada feina que fem. El respir d’un dissabte, a primera hora d’es matí. La trobavada entre el primer raig d’en Sól Pare. I ü, dins s’aigu. Etern.

Xuf…

Obre els ulls.

A dins es cos de sa mare, Mar, entrem i viem s’altra banda de sa vida. Ens hi pensem sensers, sumergits per uns instants en les aigues negres mentals d’un periode clàssic d’aquestes mateixes coordenades. S’ha de saber a ón ficar-se. I com tornar. I fins i tot, nadar. No tot és evident. Pero un cop dins, sa volta cap amunt. I el sorroll dels grills a la oida. Cri, cri. Paper arrugat. Xispetes. Peta-zetas. Sa conexió sonora amb el fons del mar. Trecant-se. Viva. En-dins.

Adal, es cel. Es cos senser sumergit, tret de sa cara. Mirada amunt. A totes bandes. Cap enrere es sol. Cap abaix Es Grau. Cap s’esquerra sa roca. Cap a sa dreta Es Pas de ses barques.

Canvi d’orientació.

Ens dirigim cap al Sol. A ËLL donem les gràcies. Una petita plegaria a sa seva impoluta santitat. Ses seus designis nuclears. Sa seva conexió estelar. Donant-nos sa llum. S’energia que inicia es cicle vital. Sa distancia justa. Es volum adequat.

Ens veiem als ulls. Els peus devant enmarcant l’horitzó. Creiem s’ün amb s’altre. Sóm conscients. Riem. Somreim. Ens desitjem sort. Cadascun en sa seva dimensió. Cadascun alternant la dimensió des d’on surgeix es sentiment profund. T’estim. I jo a tu. A s’altres. Naltros.

ALLS

Sa Punta d’Es Pas

Quelcom més que un lloc

Avui he anat per tercer dia consecutiu a veure si em podia sumergir a s’aigu de Sa Punta d’Es Pas. No es pas només un lloc per fer es banyet. Es tracta d’un lloc singular i ple d’elements que el constitueixen en el lloc més important de tot es territori espanyol. Des d’aquí es pot establir una conexió directament amb els elements dels quals pixar ens pot parlar a la seva darrera peli, o bé, ho podem copsar nosaltres amb els nostres propis mitjans.

I és exactament això el que avui he fet al anar-hi a Sa Punta d’Es Pas.

Aixecar-se és el primer pas. No hi ha molt moviment a Es Grau a les vuit del matí. Excepte per tots els que hi van a treballar, que surten a aquella hora. Que no són pocs. La gent hi viu i treballa a Es Grau tot s’any. Com es meu cunyat. Es concu de na Vera.

Es concu Roger em va dir, qual vell llop de mar, avui encara fa vent. Sa tramuntana no ha marxat encara. I es notava. I diu, per a validar la seva sabiesa menorquina, pero ves-hi, perque de vegades es vent se sent molt més fort aquí adal, que no pas a rand de mar.

Tota liturgia comporta un cert risc. Ja es veu clarament a Sa vida d’en Brian. Els predicadors fan un salt al buit. I naltros, que requerim creure en quelcom, ens agafem a allò que millor s’adapta en aquell moment a sa nostra necesitat existencial. Qui soc jo?

Doncs jo tinc clar que sóc aquest habitant de Sa Punta d’Es Pas. No només per el sentit d’anari a fer un banyet. El nom de Sa Punta d’Es Pas no és només un lloc des d’on es veu passar els baixells que entren i surten de es port d’Es Grau. És un lloc des d’on es veu passar la vida, el temps, i la nostra escencia. Un cop allà ho veus tot clar. I no cal endinsar-te a s’aigu per completar la liturgia. Ser-hi ja és prou potent, en un dia com avui, en el que el pas venia en forma d’onades més potents, com bateixos d’un esprit senser que ens envolta: s’aire, s’aigu, ses raigs de sol. Elements d’un consorci que está en simptonia amb nosaltres, essers humans, amb la intermediació d’aquest simbolic moment, d’un únic sacerdot: aquell present allá. Mirant-ho tot. Copsant el temps.

Avui m’he adonat (potser ja ho havia viscut en un altre moment) de que Sa Punta d’Es Pas és un patrimoni de la Humanitat. Des d’aqui, un nou momentum col·lectiu s’expresa en forma d’una frontera cincumstancial del lloc que habitem en aquest mar, aquesta terra, i aquell ecosistema particular que juntament amb nostre Déu Pare, el Sol, ens fa totalment únics, com a membres d’un organisme viu que s’expresa com un bateig d’onades que repiquen solvents amb la potencia exponencial lliberadora de Sa Punta d’Es Pas, tal dia com avui.

ALLS

Election population

The target of my desire

I’m an evangelist of change. I’ve been all in for something else for quite some time. I’m not alone. There are many of us selling this product. In fact, in every campaign, this seems to be big slogan: change.

I was part of a candidacy for the student council in my junior year. The name of our campaign: change. We lost.

It was another era. It was when grunge ruled the world. Back in 1994. You know, Nirvana, Stone Temple Pilots, Pearl Jam, Cramberries, and all of that. My hair was properly long, and so was the hair of two other of my student party. Perfect parity: two girls, two boys. Female leadership. We had a good mix. We just couldn’t compete to four surrealist grunge smart dudes with a sense of humour.

We miserably failed. The grunge high school got what they were looking for: some good old giggles. And something more than just your usual honor role students make-belief. That’s what we were. The good kids vs the bad free-spirited grunge band. Of course we were meant to fail.

I think I might have voted for them. I don’t recall having much of thought in being part of that campaign. I guess I too ignited the bla bla bla on «change». But not enough soul went into that. I didn’t give it my best. We didn’t ignite any passion. There were no giggles in our speeches. We were just plain and dull Lisa Simpson wannabes.

And don’t get me wrong. Lisa Simpson would have made a much better job. She’d raised some issues. Our school had no issues. It was a vanilla high school with proper teachers and a fairly priviledge bunch of families from Escazú, Santa Anna and Rohmoser. I started being the outlier from Pavas when I first got there. I was living at my grandparents house. I was the good old days.

I was no Kurt Kobain back then. I might have looked it, but I hadn’t grabbed an instrument in years. Let alone show some interest for the lyrics in any of those bands who were so in. My mind was somewhere else, around the spin of free kick around the wall, or letting go of basketball because I didn’t make the team. They were too tall and I didn’t pack my basketball sneakers in my suitcase from Karachi. I was just another poser with no real soul.

My readings back then were also quite limited. I’d read what they’d feed me in literature classes that put enough emphasis in having enough lectures from enough sources to grow a conscience of the existance of thought in written form. Yet I couldn’t read through an entire book. My adoption of reading for pleasure had not kicked in yet. I barely knew what I was doing. I was just going with the flow. And life wasn’t really bad. In fact, it was fucking awesome.

I’ve never scaped the essense of feeling out of place, yet priviledge. Those two elements mark trully who I am. I can never feel confortable in the role of trying to tell others what to do. I’m not that kind of leader. I’m just a team player. That I’ve learned in many different ways. By then, I could use my social skills to bond with the people that I wanted to bond with. And I could still make us of my athletic capacities to bond around team sports to pursue the ride of game play. It’s a fun way of learning. That always beats the other way. Yet the other way kept being interersing and exciting for me, so I didn’t fall back into disliking putting enough effort into actually understanding the complexity elements in every mathmatics, science, literature or language classes.

That election where I was part of the «Change» campaign I felt out of place. I also felt like I was exposing myself. In ways I didn’t fully understand. I was thankful to have been selected as part of the team, and I am sure we had s decent programme. We were «A students», ifyouknowaraimin. But there was probably a lack of soul in that effort. A reason to be there, but not enough juice. We didn’t have the juice.

Every time we are under an election period I think of that «change» campaign. So predictable. So vanilla. So nerdy and dull. I didn’t have it me. I didn’t play the game. I stayed within the safe boundaries. I didn’t actually came out of the closet. I was afraid. And I guess, I still am.

I know now that I can share, not without some anguish, that this who I am. That 14 year-old dude, with a sense of pura vida and an impostor syndrome continuosly poping up in a window I can’t seem to be able to close.

Patrick, Will, Yu Chen and William. This last William was the funny guy. A sort of Baudelaire in Escazú. I witty dude with proper grunge and literary taste. The kind of dude that would come to nail it in the arts, or as an author. A kind of Jim Morrison of our time. Will was way out there in the art skills and complex audacity. Patrick was in sinc with all of them. And Yu Chen was true outlier rebelling against all type of stereotypes.

Amy, Marcela, Alex and myself, Golman. Three straigh A students and I guess I was a sort of A- sportsy guy. We were all good kids. Nobody expected trouble comming from us. Except for me, I guess. It was me who had to spice up the ideal of «change». And I just didn’t show up. I stayed in the sidelines. I didn’t play the game. I didn’t write a line. I just sat there and stared.

I clearly need to get this out of my organism. This has affected dearly my political life ever since. Since then, my political participation has been as an observer. And I’ve always felt out of place. I don’t belong. I still grunge, somewhere inside, and I understand that to win a campaign you need to seduce. You need to come up with a plan. You need to understand the context, and the circumstances, and the way to act upon it with a plan. I’ve learned and used strategic planning in my work-life. I’ve used to improve myself. And to deliver a skill set that could actually enable change. And it turns out, now I’m ready.

I like political campaings because it’s the only time where there is just a whole bunch of regular people seeking for your vote. To do what? That’s the whole thing. That’s the big deal. We are still missing on the trully persuasive case for a radical social change. A transformative one. If I was to become an active actor in a campaign, I couldn’t bare to do the same thing I did back in high school: pretend to be. And it would all I could ever do.

You see, in my adult life I’ve also made that red pill image of myself. Or was it blue pill? In any case, I still think that my Flanders side would kick in and I would try to do the righteous thing. I would still be that same lame candidate. Unless I face my own private nemesis and become the outlier candidate, I will keep on living in this lame old status quo, I’m so ready to depart from.

It’s election time in Spain. I’m here again. Exploring within.

«Change» is needed.

I’m the evangelist of change.

Vote Golman.

#golmanpresidente

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Inspired by the grunch campaing in CDS 1994 Student Council Election, Escazú.

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