El tren del mame

Si me quisiera subir en un medio de transporte en particular sería, sin duda, en el tren del mame. Ahí está lo que hay que ser, en el momento justo, ahora. ¿Qué más puede haber para un inverbe que pretende ser algo/alguien para los ojos de los demás? El mundo está atento a lo que se dice en el tren del mame, cojones.

No se crean nada. Ayer tuve todas las influencias literarias, musicales y vitales que puede abarcar una única persona en un sólo día. Empezando por Ulises. El de Joyce, claro está. No querría parecer ahora que soy capaz de narrar las historias de un viajero por el mediterraneo en busca de un porvenir que nunca llega, mientras se debe lidiar con Dioses varios, mounstruos mitológicos milenarios, el mar, la playa y los desencuentros con los que te topas cuando juntas a personas de todas las latitudes el puto planeta azul.

Ya sólo me faltaría meterme en el embolado de la física cuántica para hacer ver que la entiendo, primero, y luego para plagiar dos o tres metáforas de Carl Sagan, y hacer ver, coo si nada, que son propias. El tren del mame requiere este tipo de habilidades y no cualquiera posee la capacidad para subirse en él. Es un poco como el Hotel California.

Pero ahí se me está yendo la vena musical por el lado incorrecto del tren del mame. Mi tren del mame de ir por ahí iría a descarrilar en el barranco de la música sin sentido. Y te toparías con una horda de elfos y demás figuras mitológicas «modernas» jugando a ser el alter ego que defienden en su juego favorito en linea. Geimers pues. Ese tren del mame, de momento, lo dejamos pasar.

Es muy fuerte todo lo que se puede condensar en un día de un ser humano cualquiera. En el fondo para subirse en el tren del mame se necesita ser un don nadie. Alguien de barrio que pasa desapercibido por la vida. Con la capacidad de caminar por su ciudad y recorrerla todo lo que haga falta para estar en el meollo de su ciudad, sin necesidad de estar haciendo nada especialmente relevante o mediático previo al momento justo para despegar hacia el viaje definitivo de la aventura del héroe.

El tren del mame de James Joyce (ahora sí entro en materia, que se creían) radica en creer en la literatura antes de creer en cualquier otra cosa, y dedicarle a ella lo que se requiere para crear obras que se sostenienen en el aire por sí solas. Inclusive si en esa voluntad de subirse en el tren del mame se pierde la inteligibilidad de lectura de sus millones de esperanzados e insensatos lectores que se embarcan en el tren del mame de entrarle a un libro mítico como podría ser Ulises.

No llegué al tren del mame por voluntad playgroundiana de dejarme llevar por los trend setters de mi vida. En su día me subí al tren del mame de la innovación disruptiva y los planes estratégicos, y conseguí diluirme en un vórtice decadente que me llevó a los mismísimos límites de la desgracia. Estuve en el tren del mame de la miseria humana, aquella que sólo se puede imputar a uno mismo, incapaz de salir de ese barranco mientras no tenía voz para gritar nada más que señales disminuidas de mi inacabado personaje. Mi propio tren del mame me dejó tirado en la estación y partió para no volver nunca más.

Pero esto no va de intentar apuntarme al tren del mame de la desgracia. O más bien, del desgraciado. Ese tren del mame ya lo habité en su día. Y fue un tren del mame sumamente doloroso. Y no tuve la capacidad de llevarlo a ningún puerto valioso. Ni siquiera a un puerto apestoso. Todo el mame me lo comí. Me lo guisé y me lo comí. A lo mucho el tren del mame de aquél entonces me empachó, y con la gula me engordé, de manera enfermiza, de mi propia voluntad de mamador.

El tren del mame al que quiero subirme tiene pues componentes musicales, otros cuantos online, pero sobre todos una determinación inequívoca de asumirme en el directo. La capacida de transmitir un show que se despliega ante las cámaras de un tinglado que está pensado para que subsista en el tiempo. Como todos los zooms y demás eventos que se están llevando a cabo y que pueden desencadenar que el tren del mame se traslade por siempre a nuestra vida digital, sitio al que no querían llegar algunos antogonistas máximos del tren del mame. Sin embargo, el tren del mame pasa sólo una vez, y hay que tener la capacidad exacta para subirse en el adecuado.

Pero no se preocupen. Si usted es un fanático del tren del mame lo más probable es que ni siquiera lo sepa. Y que su manera de subirse al tren del mame está condicionada por su capacidad de asumirse como un borrego dentro de un rebaño. Que no está mal del todo. Lo que usted quiere en realidad es que el resto de los borregos le miren a usted. El tren del mame es una competición para ver quién entra antes al sitio en el que nos está encaminando el tren del mame del puto perro que obedece al amo: el pastor.

El Señor es mi pastor, nada me mamará.

Ese tren del mame tiene sus riesgos. Y sólo ha sido tocado de pasada para no dejar escapar esa posibilidad de subirse a ese apreciadísimo tren del mame que incerta el pene en el ojo ajeno.

No se me vaya a malinterpretar. El tren del mame de la claridad no es precisamente aquél que permite entender a James Joyce en su totalidad. Ni siquiera en su parcialidad. Lo cierto es que quizás nos queda tan lejos que tan sólo unos pocos llegan a la antesala de la oportunidad de subirse al tren del mame de la literatura. Y eso es un aberración social de nuestros días. La incapacidad de entendernos lectores, sin más, de cualquier tren de mame de cualquier sujeto con los cojones, y los ovarios, suficientes de subirse al tren del mame de los autores de libros. Los, y las, escritoras.

El tren del mame de las escritoras es exactamente el sitio al que quería llegar a parar. Así que sin más dilaciones, ahí lo tienen. No se puede pretender nada más insolente que tener la idea en solitario de alguien va a querer levantar un libro (que ya compró, ojo) para leer una historia que ha salida, completita, de mi desauciada cabeza. Me subí hace años al tren del mame de la locura, y desde entonces no he salido ni un minuto a la sanidad mental. El tren del mame de mi delirio me persigue insesantemente por las noches, o bien para matarme, o bien para forzarme a salir de la cama a escribir a intempestivas horas de la noche. Sobre qué, se preguntará el ávido lector. Pues eso, sobre nada en particular, y sobre todo. Sobre todo el tren del mame.

Ahora parece chiste fácil. Juegos de palabra para emular, sin fortuna, un ejercicio sencillo como plasmar tan sólo un día en la vida de un tipo normal que de pronto, de la nada, se embarca en el tren del mame. Esa es la máxima de las aventuras que acompaña a todo protagonista de una historia, en realidad. Y ese tren del mame quizás sea el mismo para todos los tipos normales que salen a buscar la aventura de su vida. Hoy precisamente. El tren del mame nos lleva a pensar que estamos en el presente que queremos vivir. Y por eso, hacemos los que nuestro llamado particular nos ha dictado: súbite a tu puto tren del mame. Ya.

Y vas y te subís.

Lo más heterodoxos de la lengua criticarán que de pronto les hable de tú y de pronto, sin intermediar, les hable de vos. Pensarán que hay algo mal en mi tren del mame literario. Y puede que tengan razón. Pero el tren del mame de iros a tomar por culo tiene esos niveles de libertad que te permiten asumirte como una estrella de rock and roll. El último y definitivo tren del mame superior.

Es a este tren del mame al que verdaderamente quería venir a parar. Escribir a las cuatro de la mañana es parte de un tren del mame paralelo. Eso tan sólo responde a la incapacidad de haber direccionado adecuadamente mis ímptetus literarios por los canales que el tren del mame del mundo editorial dicatan. Y esa consecuencia la absorbo como propia. Todavía estoy subido en el tren del mame de que mi obra no está lista. Quizás porque aspiro a que en el peor de los casos mis libros sean tan estrepitosos fracasos como Finnegans Wake y Ulises, juntos.

No lo digo yo. Eso sería haber asumido el tren del mame del plagio. Que tampoco vamos a venir a crucificar a nuestros compañeros y compañeras plagiadoras. Todas las asambleas y los comités de dirección tienen aquél individuo que repite, con otras palabras, y a veces ni eso, lo que tú acabas de decir hace unos segundos. El tren del mame de me gustan más tus ideas que las mías. Pero en realidad las ideas no son de nadie, dice otro. Y es verdad. Y no. Pero lo que importa es a dónde nos transportan esas ideas elementales que asumimos, por nuestra cuenta, o que transformamos en otra cosa tangible que podamos digerir. Es la creación, el texto, la consagración de trasladar el tren del mame que capturamos de algún impulso vital que percibimos, independientemente de la fuente exacta de dónde esta haya venido, y luego, acudimos a la ceremonía de la escritura para hacer de aquello, esto.

El tren del mame literario tiene una alegoría que cuelga de sí misma. La soledad del escritor es un oficio de quién se dedica a escribir. Y nada más. Luego hay otras esferas que envuelven esa liturgia. El tren del mame de los lectores, que pretende de entrada entretenerse con algo para construir una transformación inmediata de sí mismos. Algo que les lleve a otro sitio. Algo que les permita verse en el espejo. Asumise como Ulises. ¿Lima?

El tren del mame del escritor latinoamericano en la capital del reino es un viejo ejercicio de impostura al que se apuntan bastantes compatriotas que cruzan el charco para magnificar la estación final de su trayecto. No conforme con haber fracasado ya en su intento local por subirse en el tren del mame de la picardía local, ahora intentarán hacerle creer a otro pueblo, que son dignos de reconstruirse a sí mismos en directo. Ese tren del mame de la impostura viene precedida de un trabajo decidido por la forma literaria que están viendo ustedes entrar a su mente. Se trata de un ejercicio de prestidigitación que tuvo que venir de fuera para tener la soltura de subirse en el tren del mame que ningún niñato, o niñata, local habían sido capaces de asumir. El gran tren del mame superior.

Pues a ese tren del mame su subieron los personajes de los que hoy les vengo a hablar. Todo empezó por un tuit que vi hace un pard de días y que pregonaba la venida de una charla en directo que tendría lugar en El Sótano, la liberaría en Miguel Ángel de Quevedo, esquina, casi, con Universidad. Debo decir que esa esquina representa toda mi biografía como newdfiano. Los cuatro vientos podrían partir de esa rotonda y dibujar toda las cosmogonía de la gran capital urbana al sur de la ciudad. En ella, los coyotes bailan con la hegemonía con la que solían hacerlo antes de que los cazara, todos, el puto Hernán Cortés.

Quién sabe si valga la pena subirse al tren del mame de la ofensa de los gachupines frente a nuestra capital sagrada. Quién sabe si ese tren del mame está consagrado a estirar el máximo tren del mame de la víctima que prefiere serlo a subirse a otro tren del mame menos mamador. Sin que el acto en sí por el cual nos asumimos como víctimas eternas tenga que ser borrado del tren del mame de la memoria. Al revés, podemos hacer un tren del mame que permita que ambas cosas sucedan, inclusive si se quiere incoporar una dinámica grupal de desahogo como el tren del mame de los dos minutos de hate speech de 1984.

El protagonista de este día mamador que transcurrió por mi cabeza como una serie de pensamientos encadenados, y que ahora en la noche, aparecieron todos de repente, al mismo tiempo, en la lucidez onírica. Se trataba de una entrevista, de un evento, de una promoción literaria, de un directo musical, de una presentación de dos libros, y de una plática fresca. La música como hilo conductor, pero también los libros. Y la vida que involucra ir a conciertos. Y narrarlos. La experiencia del directo como un valor social superior. El tren del mame de la masa transformada por la música. No cualquier música. El rock and roll. El tren del mame de la música que importa. La música que trasciende. La música que nos habita. La música que nos interpela al acto más banal, o al más sagrado. O a ambas cosas, mientras seguimos planeando qué vamos a hacer con nuestra vida.

Bloom estaba por ahí dando vueltas. La ciudad, su día a día, mientras algo le rondaba por la cabeza. Una mujer. La suya. Y una infedilidad. La trama parece ser una historia común. Lo único es que justo es aquél día el que cabe en todos los días. Inclusive en días de pandemia. Pero ese día en particular son todos los días. Y todos los días son así de dublineses. Y así de universales. Como todos los días, miles de escritores se sientan a escribir historias para crear personajes que se decidan a trasformar su realidad, o que esta, a su manera, les sobrepase de una vez por todas, ese día en particular. Un día cualquiera.

Ayer fue un día cualquiera. Trabajo; lo justo. Impulso externos que se cuelan por el teléfono. Charlas a las que accedes por una liga que nos lleva a un directo, en su día, que quedó por siempre en las redes. Ahí está. Y lo consumí mientras seguía con las labores de creación de mi trabajo. La plática era entre dos autores de sendos libros de música. Ella, cuyo nombre no recuerdo en estos momentos, pero que cuyo libro son unas entrevistas con pilares del rock and roll mexicano, y cuyas historias crea un mapa de desolación del presente del rock mexicano, que sigue evocando el pasado de su construcción en el presente de lo que aquello fue. No hay más bandas recogiendo la batuta. Y nos parece que ya no habrá nada más, a no ser que el rock and roll mexicano se vuelva a reinventar.

@Charlifornication y @soymarianah hablando de la honestidad de sus respectivas obras literarias que versan sobre música. La honestidad de escribir respecto a la manera de vivir la música como un acto de superviviencia y afirmación. La música como una responsabilidad con una mirada crítica que no se para en acto de regocijarse en el tren del mame del crítico de arte hater. Evelinos de la música. No voy a entrar al tren del mame del juicio cruzado.

Una visión de una mujer que seduce a las estrellas del rock citándolos en una mezcalería para que le entreguen los secretos que le habría gustado a Paty Chapoy desvelar en el momento justo en el que la audiencia lo espera, para entonces ir a comerciales. Pero resulta que parece que es más bien un Juan José Orijel. Cuate, aquí hay tomate. Lo que parece haber removido esta asociación de pilares del rock mexicano es su propia decadencia. Y su diagnóstico tiene músicos cuya música puede llegar a transformarnos todavía. Lo bueno de la gente que se dedica a este tipo de relatos es que nos acerca a eso que queremos: la experiencia musical superior. Escuchar con consciencia. Como si la música nos fuera a dar una salida. O quizás, tan sólo un espejo.

Pero es aquí en donde el tren del mame llega a la estación final. En el mismo evento, se presenta el primer mítico toquín de un grupo de rock and roll mexicano que viene a dejarnos claro que el partido todavía no termina. El gran otro. Así se llama el grupo. El vocalista de la banda, Eduardo Rabasa, alias Lalaland, se subió hace veinte años al tren del mame de la edición de libros, cuando fundó, junto con otros cuantos mamadores, la mítica editorial sexto piso. Años después se subió en el tren del mame de la literatura, asumiéndose pues, como Joyce entonces, en un creyente de la literatura por la vía de quien cree poder explicar el mundo con una historia, tirando de todas las herramientas literarias que ha sido capaz de acumular en su esmerada labor de lector. Y con el tren del mame de editor a toda máquina. Por si fuera poco, su tren del mame también pasa por la estación del traductor, esa parte más sutil del mundo editorial que crea un vínculo entre dos lenguas para trasladar a los lectores de otra cultura, el magnitud exacta del gesto lingüistico de otra latitud. Pues Lalaland, no contento con haber transitado casi todos los trenes del mame, y habiendo escrito también sobre música, y la experiencia del directo, se ha subido al tren del mame más sublime: el de la estrella de rock. El gran otro, además, tiene a Jisus en el bajo, a «El banano» en la batería tracional, otro baterista (el gran otro debe hacer referencia a lo grande que es tener una banda con dos baterías) y un polifacético tecladista y baterista, al que también se suma la versatilidad de Lalaland para apuntarse al tren del mame de la guitarra acústica-eléctrica y al pianola mamadora, esas que soplan, como el Tacvbo hermano de Cara Dura.

El tren del mame de El gran otro llena el vacío que detectan los ponentes de la plática. En directo presenta en tres secciones sus primeras seis rolas. Cinco originales y un cover. El primer momento musical de El gran otro tiene unos fallos de sonidos que opacan la voz de Laland, que se excusa explicándonos que están en proceso de creación. La última vez que vi a Laland pude escucharlo, por primera vez, ensallar en directo en un estudio cerca del parque hundido. En aquél momento eran covers. Y sonaba bien. La energía estaba ahí. El trance también. La estrella de rock necesita que su música transmita lo que su cuerpo representa. Lalaland ya había habitado con éxito todos aquellos trenes del mame que el mundo de la literatura le ofreció, tras apuntarse al tren del mame de estudiar dos carreras, ciencias políticas en la UNAM, y economía en el ITAM. Sólo por apuntarse al tren del mame de me la pela la educación superior. El tren del mame de la titulación lo sanjó con una tesis sobre poder y literatura en el que abordó a Orwell como eje de su pensamiento político-literario. El tren del mame de las distopias tampoco le es extraño: sus novelas lo son, y en parte, su vida también. Y la nuestra. Su música, ahora sí con letras propias, reflejan el precipicio al que nos enfrentamos mientras caemos a lo más profundo del vacío. El sitio oculto y lleno de vitalidad creadora en el que el tren del mame del despeñado aprovecha para ordeñar las letras de una catarsis reveladora.

El rock and roll mexicano está en vía muerta. El gran otro ha llegado, en el momento justo, para llenarnos de ese vacío.

El tren del mame ha llegado a su destino. Gracias por la compañía.

El feminismo es el movimiento político más importante de nuestro tiempo

Los hombres que se sienten amenzados por el feminismo no han acabado de entender de qué se trata. Tampoco le toca a los hombres hablar mucho sobre el feminismo o la desigualdad de género. Eso le toca a las mujeres. El diágolo de las experiencias sufridas es lo que genera una conversación diferente a la que no habíamos sido llamados. Y de hecho, ahora mismo, tampoco nos toca a nosotros hacerlo. El rol masculino del feminista hombre es más bien asumir el papel secundario que tiene dar paso a lo que las mujeres, como mucho valor han sabido generar por sí mismas. Esa fuerza para oponerse al poder heteropatriarcal es sin duda la máxima esperanza de nuestros días.

La causa me parece la más justa y necearia de nuestro mundo en decadencia. Los pilares de nuestra sociedad se están tambaleando y nosotros apostamos todavía por los viejos valores: el varón primogénito blanco y capitalista. Por ir a lo seguro. El don de mando de toda la vida. Boys will be boys. Pues las mujeres han dicho basta. Y todavía quedan lugares en los que las mujeres, sus historias, sus cuerpos, deberán ser re-conocidos. Habitar tu cuerpo sin los lastres de los condicionantes que la religión, la moral y la sociedad heteropatriarcal les/nos ha lastrado a ser cómo somos. Sometedores del cuerpo de la mujer, de manera vedada o con el más putrefacto cinismo de nuestra cremallera abierta.

El terror de la violencia que se mantuvo en silencio tanto tanto tiempo. Lo que hay que aguantar como mujer ante según qué circunstancias de la vida. Los límites de las cuestiones inomrales de los hombres machos de nuestras biografías familiares. Todas las historias de machismo están acuñadas en nuestras cuatro paredes. La cuestión intrafamiliar, y la dignidad del apellido ha sido el pretexto más utilizado para que algunas mujeres hayan callado hasta ahora, cómplices de los silencios que enmascaran las vejaciones, las violencias, hacia cuerpos de mujeres indefensas, que no están dispuestas a vivir con el temor y el miedo de formar parte de esta sociedad viciada.

Quizás no lo podamos entender. Nuestra educación nos llevó a transitar por estos caminos, y no nos dimos ni cuenta. Quizás hay que borrarlo todo y volver a empezar. Con un cuento nuevo. Como si eso fuera a dejar el relato hasta ahora vigente en fuera de lugar. Puede que las inercias del heteropatriarcado sean demasiado fuertes para tambalearse con el suspiro de una multitud de mujeres que se presentan libres ante nuestra pasividad acomodada. Lo que pasa es que cuando su voz se levanta con la fuerza colectiva de otra manera de pensarnos juntos a partir de las antípodas de lo que no puede estar permitido, ni solapado, ni pasado por alto. Basta. Nos lo han dicho de la manera más audaz. Con un ejemplo de cómo luchar. Con el foco puesto en las minorías que no tienen esa representatividad que en otros momentos pensamos que había resurgido del fondo de nuestro armario. La sociedad que se integra a partir de esta construcción colectiva del futuro representa la posibilidad de sanar en comunión a nuevo credo. Ya no hay liturgia, pero sí amor. Y en este proceso, lo que queda atrás puede que se regenere en forma de otro fenix. No hay problema. Todos nos habremos transformado en el proceso. Y el día de mañana lo que antes no nos era evidente, ahora, por siempre, nos retumbará en la cabeza como esta canción:

La violencia que viene de todos los hombres que han conocido: hermanos, padres, hijos, tíos, primos, novios, desconocidos, maestros, padrecitos,…

Los hay quienes se ofenden. Quizás sienten pasos en la azotea. Quizás las consciencias del heteropatriarcado se sienten fuertes ante las nociones que desvelan los pecados de sus violencias. Quizás dicha tranquilidad que guarda el feminicida le permite seguir como si nada. La sociedad estaba dispuesta a solapar estos pequeños deslizes de los hombres fuertes del poder. Porque no es que se pervirtieran: eran así. Así habían sido siempre. La fractura del macho que debe ser macho por seguir alimentando al monstruo. El machismo no tiene fondo. La virilidad como valor, como las historias de todos los hombres de nuestros mitos fundacionales. Como si la costilla fuera tan sólo una casualidad. O que Dios Padre sea hombre. Y macho. A imagen y semejanza nuestra. Quizás por eso el hombre piensa que tiene un rol más particular y sagrado. Si Dios fuera madre sería otra cosa. Dios Padre no puede ser Dios madre. Ni con una madre tierra. Claramente ella es la vida. Y nosotros ellas. Tenemos claro que el Sol es un astro heteropatriarcal. Y la simbología que arrojamos sobre nuestra devoción a la estrella más brillantes del firmamento nos ciega ante la posibilidad de estrellas más grandes más allá de nuestro marco de entendimiento. Los multiversos no sabemos demostrar. Lo único que se me ocurre, como siempre que pienso en la necesidad de una demostración matemática, es en ir por la vía de la reducción al absurdo. Pero son cosas que sólo me sirven a mí. Son parte de mi singularidad ante el deseo de transgredir la norma, las reglas establecidas, y el entendimiento generalizado por diversos subconjuntos de la sociedad que se asimilan a sí mismos como miembros de una misma cosa.

Quizás debas escuchar de nuevo esta canción de Vivir Quintana. Así, en bucle, entrar a un trance final.

Feministas dialogando

El proceso psicoemocional de las mujeres pasando sus textos por sus cuerpos. Escuchar y hablar. Entretejiendo historias testimoniales de otras mujeres. La afirmación de las mujeres ante lo que mucho tiempo se mantuvo en silencio. El machismo del heteropatriarcado global. La inspiración. Estaba decidida: jamás amaré a un imbecil. En cada libreta hay un cosmos/un desastre. Cómonace del caos un cosmos. Los procesos de escritura colectiva. La escritura como resultado de la conversación que se mueve constantemente. Cómo generar un orden desde ese caos. Escucho a Valeria Luiselli: estructura vertical, patriarcal. Los orgamos masculinos y femeninos son distintos. El masculino es cómo se aprendió la escritura: inicio, medio, climax, y de ahí para abajo. En cambio el climax sexual se multiversa de una manera imposible de asir para el patriarcado. Nunca le ha interesado. La ausencia de interés de los hombres para conocer a las mujeres.

La valentía de Lydia Cacho. Su niña interior. La voz de un diario de 13 años que se escribe a sí misma. Las figuras arquetípicas de las mujeres. La escriura no sucede dentro de los mandatos autocontenida y autogestante de los hombres. Las lecturas que reconocen los vínculos con las otras. Mujeres con cuerpos y luchando desde su persona y desde ahí escriben. Desde sus cuerpos. Y su inteligencia.

Las recomendaciones de textos feministas. Lydia: leer a todos los machos. Qué le pasa a este imbecil. Leer los orígenes de la política. De qué me estás hablando de democracia si excluyes a las mujeres y a la niñez. Cualquier libro que se te antoje leer: miralo de manera crítica. Lee a todo tipo de personas. Desde dónde estás leyendo tú también. Cómo haces la crítica de lo que tengas en las manos. Lee mujeres. Entra en una librería y ojea lo que han escrito las mujeres. La isla de las mujeres del mar. Le encanto a Lydia. El de Brenda Lozano: el de brujas.

Valeria leía y se brincaba Simon Bale, no cree en Dios, se salta lo que dice. Leía a Platón y se saltaba sus micromachismos. Despertó tarde respecto a las condiciones desiguales de las mujeres. Proceso de reeducación de las mujeres. Un par de compañeras que se reunen. Mujeres que nos parecen interesantes. Suburban housewives club más radical. Joy James, crítica maravillosa. Audre Lorde: Sisters outside. Un ensayo que fue conferencia. The uses of the erotics as power. It’s on youbube. Hortence Spillers. Muy interesante para leerla a la primera. Lo que a mí me ha cambiado es la conversación con mis amigas colegas lationamericanas. El trabajo de las escritoras de mi generación, de las más grandes y las más chicas. No nos enseñaban a mujeres. Nos hemos tenido que reeducar. Desaprender.

El patriarcado nos atraviesa a todes. Algunas despiertan antes, como Lydia. Su mamá siempre le decía: qué vas a hacer por eso. ¿Cómo vas a cambiar el mundo? Hay una parte muy poderosa, y otra muy cansada cuando eres pequeña. Mucha responsabilidad. Descubrió: no nos enseñaro a cuidarnos. Es importante saber cuidarse. Nos dio una fotaleza como adolescentes que sus amigas no tenían. La fortaleza para rechazar la estupidez.

La madre de Valeria tradució su texto. Hay muchas cosas que heredamos de nuestras hijas. Qué cosas estoy diciendo que tendrá que reconstruir mi hija. Había llorado mucho de rabia, como madre, por qué les pasa esto a nuestras hijas. Qué no hacemos esto como madres. Estás luchando contra una estructura profundísima de mil cabezas. Que no se cae facilmente.

¿Cómo desperatar la mirada crítica en la infancia?

¿Qué preguntas hacen ahora que cuestionan lo aprendido?

La mirada crítica en la infancia tiene que ver en la honestidad. Mi madre era brutalmente honesta con ellas desde el principio. Vas a crear unas hijas inadaptadas. Qué bueno. Que no vivan sometidos a una presión idiótica de la sociedad. Llevaralas a las ciudades perdidas. A los horfelinatos. Platicando con un niño de la calle que sacaba una navaja. Conocer la alteridad, la otredad, de manera muy orgánica. Siempre preguntando. Jugar con elles a aprender y atender el mundo a través de la visión del otro y de la otra. Nos enseñan a educar mientiendo. A mentir educando.

Valeria da clases en USA. El espacio del aula. El espacio del texto. ¿Qué tipo de estructuras estoy reproduciendo porque en esas crecí y viví? ¿Cómo desverticalizar las estructuras en las que viví? ¿Cómo se generan espacios más fluidos, más caóticos, más desordenados, para que de ahí surja algo más rico y horizontal? Gaby, Brenda y Valeria: ecos en la frontera: la figura de la colaboración. Un museo: un texto para el catalogo… hablar desde el lugar de la mujera latinoamericana: check en el diversity quota. Hace unos meses una vieja conocida de Valeria, editora de libros de arte, le ofreció hablar con escritoras y otras formas de colaborar: ¿qué estás pensando ahorita? Le conté del proyecto de la frontera y empezó una conversación que hasta ahora ha seguido para que el museo ayude a toda la parte financiera. Es importantísimo adoptar ese modelo de colaboración para que las voces que ella quiere estén presentes en ese proyecto. Mira, escribí esto: qué te parece. Una fluidez desordenada de lo que surja. Un caos, un cosmos más rico.

Fernanda, desde el Itsmo, geógrafa, les saluda. También es autora del libro. Educar chamacas que piensen desde las diferencias. ¿Cómo educas a una niña a desobeder los mandatos patriarcales, racistas, clasistas? ¿Cómo se va encontrar una chamaca libre en un contexto que la pone en riesgo físico? Eres muy desobediente. Cómo hacerlo sin que me cueste la vida. ¿Cómo cambiamos el mundo?

¿Cómo hacemos para no amar imbéciles? Es un debate muy importante. Otra presentación pendiente para esto.

Dos o tres trozos de pizza de más

A las 1:11 el derrame fue casi mortal.

La vida sigue, no sé muy bien cómo. Es un milagro estar aquí. No lo sabemos del todo. He librado a la muerte una vez más. Y me ha traido la voluntad aquí, otra vez, a dar testimonio de ésta anomalía: seguir vivos. Vos.

No lo sabemos bien. El tiempo que uno está aquí es un grano de arena respecto a la existencia en su totalidad. En términos temporales. En términos atómicos, no quiero ni pensarlo. Nuestra insignificacia es la medida de nuestra madurez.

Si sabemos verlo es porque ya hemos recorrido suficientemente la profundidad vasta de nuestro aparene ser. O quizás de la apariencia de ser. O de saber ser. O ser sabiendo lo suficiente para entender que poco sabemos, si eso, o nada. Pero no osemos saber demasiado, ni lo contrario: no saber siquiera si estamos vivos.

Entonces ya nos quedamos tranquilos. No hemos muerto hoy. Quizás la sabiduría necesaria para afrontar el día se esta. La suficiencia del optimismo basta con entender al menos esto. y saber aprovechar lo que le queda al sol para dar la vuelta completa. Si es que acaso no estamos siguiendo una pauta para entender por completo el viaje eterno que emprendíamos cuando entendimos que lo que hacíamos era por algo más que por hacer pasar el tiempo.

A final de mes llegará un cheque con mi nombre. Unos deudores vendrán a buscarme de la misma manera que un mandalorian tendrá un encargo con mi nombre. Él sabrá qué le compensa más. Muchos virus estarán activos mientras alguien busca cómo serruchar el suelo en el que ahora mismo descansa mi masa inerte en reposo.

Despierta, anda, que no has muerto hoy. No tienes que sentir vergüenza, otra vez, por haber cómido esas cinco piezas de pizza de más. Quizás mañana aprendas a tener un poco más de seny. Parece ser que ser ticatalán no es suficiente. Quizás habrá que ser alguna cosa más. Quelcom mes, que dieuen.

Siento que he perdido el tiempo. Que no es lo mio lo que hago. O que si lo es, todavía espero resolver un llamado mucho más profundo a ser/estar. Ese «to be» por el que Hamlet despierta un día dispuesto a ser alguna cosa más que lo que la existiencia, hasta entonces, le habia perfilado como camino. Y de das cuenta que sos vos. Te das cuenta que sos voz. Como lo voz del pueblo argentino en la cámara baja, haciendo ley, aquello que las mujeres de ese país le han regalado a todo el mundo, para por fin entender. El pueblo argentino es tres veces más sublime si sólo contamos la gracia sagrada e infinita de sus mujeres. Ojo, que acá estoy pisando terreno resbalizo, y que siendo uno honesto, esta alegoría está diseñada para hacer patinar el más sincero halago por el barranco último de la desgracia. El acto más gratuito e insignificante es caer en la provocación que te lleva a bailar un tango de masculinidades entre dos hortos entrelazados de un tanguero argentino, macho, apretando fuerte la razón por la cuál te enzarzaste en pie de baile con un gallo cuyas plumas ya mostraban el dramatismo mismo de una batalla de por sí perdida de dos giles instalados en en la saturación espacial del ego en el reflejo de quién sos: baboso.

Con Argentina voy a tanguear siempre hasta este punto en el que no sabés mas si vas o venis, como el camino inicial que el gol magistral de Diego aquél día en el sur del D.F., con aquél sol que ilumina los pasos célebres de un futbolista en el medio campo de un terreno de futbol sagrado. El estadio Azteca es mucho más que el recuerdo de un directivo cualquiera de la historia de un club. Lo azteca está por encima de lo mexica, como lo olmeca lo está por encima de cualquier otro recuerdo originario de lo que un día fuimos. El cuerpo que habitamos requiere de liturgias que vuelvan con pausa y ceremonía a las raíces de nuestra ilusión. Aquella que late todavía a partir de un recuerdo común a nuestro tiempo. Ya sea el pisar del balón, en aquél sentido opuesto, en apariencia, de lugar al que pretendemos llegar, pero que en estos momentos requeire de esta esta gestualidad, de este preciso toque, como el voto de un representate del pueblo que levanta la voz de las mujeres en la votación de ayer en Bueno Aires. El pueblo argentino una vez más nos da una noción completa de lo que su poética pasión brinda a los demás. Todas nos vemos reflejadas en esa sensación de pertenecer a un registro aparte de la vida misma. Y este son, esta canción, es algo más que el tun tun de una rumba quilombera que se desata por las calles de una ciudad ajena al partido que se jugó ayer en ese particular campo de la capital de una América Latina plena ante el vibrar eterno de nuestra pulsión.

Si hoy no he muerto que sirva para rendir homenaje a esa argentina. La argentina que nos apasiona y llevamos dentro con en el sentido más amplio con el que uno corteja a una mina que nada más verla sabés que estás picando demasiado alto, pero que sin duda la resonancia de esta caja de ritmos nos está llevando a los dos hacia el mismo abismo que vos y yo sabemos, aquí, que no tan sólo es eterno, sino que sos divina, como divino es este instante en que nos fundimos, y nos dejamos llevar por la gracia infinita de nuestros reflejos revertidos entre dobles sentidos, entre gestos, entre baile, y ese punto exacto de tu tacto, o el mío, que abrió este universo alterno al que vinimos a parar, vos y yo, tras el cantar eterno de nuestras alegorías reconstruidas en esta doble hélice compuesta, la mitad vos, y la otra, sho.

ALLS

Distopías 2

Condensar en una pequeña frase toda una concepción.

Promover la no complejidad de los afectos y sentimientos.

Drógate y no cuestiones.

Pocas palabras reducidas.

Repetirlas. Más religioso. Todas las religiones tienen el elmento de repetición. Buena parte de la penitencia religiosa consise en rezar. No es sólo lo que te propone el rezo. Sino el mantra de volver a hacerlo.

Orwell lo lleva más lejos al querer empatar pensamiento al querer empatar ese pensamiento. Ya no tener palabras para sólo pensar en esos sloganes que se repiten sin cesar.

Género másculino: el potencial subversivo viene dado a través del exceso mental.

Una mente que por alguna razón. Winston es distinto a los demás. En Huxley no entendemos por qué es distino el salvaje. El libro debe empezar en algún momento. El lector debe llenar. ¿Por qué Winston es Winston? El momento en el que comienzan las noveles. El exceso mental es subversivo.

A Huxley a tres disidentes los mandan a lugares apartados. Quiere que la incomidad le mantengan vivo. Tiene final feliz. John no: se cuelga. Ya no va a sufrir más. El desajuste mental tiene mucho que ver con lo que les pasa después. Paralelismos con nuestras sociedades.

Estamos viviendo espacios de sociedades en los que se practica mucho el pensamiento de grupo. Estás con AMLO, si lo criticas eres un hereje. No puede haber un pensamiento matizado dentro de la tribu. Con sloganes. No son pocos los casos con subgrupos, en el que la disidencia derivan en la expulsión, o que te silencian. No es un elemento distópico, sino que ya se da. Disidencia mental. En Orwell es más heavy, Es más compresible su lucha. El partido no quiere tolerar que haya un Winston. En el caso de Huxley es más perverso. Los pensamientos son más inocuos. Ellos tienen que ser auyentados, pero su cuestionamiento es super menor, comparado a Winston. Es menos brutal lo que les hacen, pero la pequeña disidencia los aparta de la sociedad.

La música es otro elemento interesante. En Atwood también hay ceremonías de canto. La música de elevador, en ambiente y en letras. El cine, los libros. Tristemente esperanzador de nuestra época. Los libros ya no le importan a nadie. Nadie quiere ver buen cine. Nadie quiere escuchar buena música. Algunas para ser tan minoritarias tienen una implicación política más fuerte. El impacto político de un grupo como Pink Floyd. Rage against the machine. El rap, el hip hop, como caracter racial. Estas novelas tienen estos elementos.

Para los nazis la música era muy importante.

En México estuvieron prohibidos durante muchos años. La música despierta algo. Ese esfuerzo de producir una música dócil. Que no de grande ideas.

La música como generadora de afectos. Cómo era la música en la novela: no generadora de afectos. Cierto tipo de afectos. En las ceremonías comunales. Ya viene, ya viene. Afectos ilusorios encausados a la parte grupal homogénea que no descarrile en otro tipo de afectos. En Huxley bailan una coreografía. El baile, como liberación de los cuerpos, está totalmente reprimida. La danza y lo sexual.

Afecto al espíritu comunitario. Fusionarte a esta comunidad. Al partido. A la producción. Un vínculo que suprime la individualidad. A ese trance colectivo orientado al producción.

La patadita de Raúl Velasco. El caracter ritual. Si te daba la patada Raúl Velasco ibas a triunfar. Te está dando una patada en el trasero.

UP-rAIHSe citizen outreach event postmortem

I learned not too long ago that projects have a postmortem methodology that allows you to evaluate the whole process in order to improve for a future life. Iteration is a big part of life, of weeks and of anything that is meant to evolve into a movement.

So, a day after the UP-rAIHSe citizen outreach event, I am going to perform this postmortem exercise to express what this little ride has been like. And since there is a pedagocial element to this tale, I will do it in the form of a list.

A list has different meanings. Or better yet, there are different ways to look at a simple concept, like a list. List are arrays of words. The list to groceries allows you to prepare for the act of going shopping and getting everything you need. It’s a first step to getting it right. But it’s also one of the few metastructures in code that allows you to generate what we all undestand as a list. Or what we learned, thanks to Microsoft Word, or maybe before, in our first language class, when we were first introduced into a hyphen.

Hyphens coud then, Microsoft Powerpoint taught us, could be the old «-«, or a dot, round, a little smaller in radius as the regular circle, the «o». A little more than a period. A «.». But higher above the ground. One of those thing between two «L gemanides» in the Catalan language. But still, maybe a little bit fatter. A pixel or frosting on the top.

Theses elements from languages translate into the code because coding is no other that a new language. It is probably the most universal language we have, and it’s still currently evolving. New programming languages pop up. It’s not the old days when c++ was king. It’s all about the latest trend. And how that brings us closer to the market. A market that is hungry for new shit. So we feed the monster within.

The whole system has been programmed this way. A list could go a long way, just as a point could be purposedly posponed in time to serve creating an expectation. I could live in the expectation for ever. Just driving the waiting element for a higher cause. Until people loose interest. And then, there is no show.

But this is not what happened with the UP-rAIHSe Citizen Outreach Event. The show was delivered. People showed up. The stage was set. And people had fun. Enough building up, and let’s get down with the list:

  • An event is a moment in time and you have to prepare for it and then, when the time comes, deliver the show.
  • Preproduction is 66% of the job.
  • 33% is the live show.
  • 1% is this postmortem postproduction.
  • Those percentages are crooked, but still, gives the impression that there’s some real life data here. The postproduction might take a little more that that in order to close the loop properly. Maybe it deserves a 9% of the effort. And the 33% is a 25%.
  • People show up. Only 1% of the people who got your message do.
  • Once you are in the show, deliver the show.
  • Your team needs to understand what you are doing, their role, their tools.
  • Meet with them, and evolve the planning and execution.
  • You need to prepare the platforms you are goint to be using. We used ZOOM and MIRO.
  • ZOOM allows you to create the event, to send invitations with a text, and image that serves as a flyer and a logo. You need all those things.
  • I wrote whatsapp messages to be passed on by the team members who were part of the organizing consortium of the event. This facilitates the way in which people share with their groups.
  • People don’t share easily these kinds of things.
  • Some people won’t give a shit about what you are doing. They have a life. They have work to do. They have a family. You can’t come to an assambly to fix the world every week. There is always something in the agenda.
  • You have diferent roles in a participating event. You need first, someone whoe desings and becomes responsible for the execution of the act. This person should define every minute of the action that is goint to take place during that show, and then communicate this to the people that are going to help him deliver the show: the feedbacklooppers.
  • Feedbacklooppers is a term I designed a long time ago, but never have commercialized, nor spoken about publicly. First you would need to secure the IP of all the things that you may want to use for commercial uses before you encounter a free thinking soul who would just get it before you do. That’s why when you make up a concept, a narrative, or whatever, make it about the uniqueness of yourself. That perspective may never be taken. And it’s you. For real.
  • The design process of something like these takes time. You have to give it a few iterations until you come up with final result.
  • This process implies having the process of generating different documents:
    • A meta document where some questions regarding the project are put out there.
    • The feedback to this document was zero.
    • A word document that represents the items needed for the event, the texts, the roles, the goals.
    • The Flyer.
    • The texts for invitations.
    • The document for your inner groups to explain what their role is.
    • A guide for citizen to come.
    • A video with a call to action. I did about 9 videos, for the call to action. Calling for people to come to the event. But I never released the campaing. There was a little more to be done for us to close that gap. Once again, my audiovisual self is still waiting in the background of all these noise, of all these life.
  • I’m ready for the action.
  • You have to pick your battles
  • When everything starts to connect, some things may be left behind. Don’t mind. Keep building something to get you closer to the moment of disruption.
  • That’s the only offer I can make, but that’s for me to deliver.
  • Maybe there’s an act to be a part of.
  • An act of deliverance.
  • A process of iteration in real time.
  • Expect for people who said they’d come, not to come. The place to be.
  • Too much text is a gate keeper. People like short messages.
  • This list is getting too long.
  • We introduced Miro platform. We tested the feedbackloopers so that they would feel confortable with it. A week before none of us had used this platform, except for María (who played a key role to teach how this tool could be used to perform the workshop).
  • The fast learning capacities of the feedbackloopers allowed them to play the role of dinamizers, embarking citizens to play along in our field.

Todo es uno uno uno

No podemos evitarlo: somos egoistas.

Quizás por ahí deberíamos empezar al aprender.

Vernos como somos. Asumiendo nuestras mierdas. Eso sería lo justo y necesario. En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias, a tí, oh Nou Nou del Poble Nou Nou nits seguides d’un nou mon: NEW.

Cinc nous i un NEW.

NEW es la marca del valor a relucir. Estoy en medio de una campaña. I’m too gonna play a role. This guys here are my finest crew. My oceans 9. I have some back up. Ladies, gentlemen, please be so kind to fasten your seat bealts. You are going to flip out.

We are here to give you collective joy of upskilling system design.

Rule number one: let serindipity play along and follow closesly until you seize the opportunity: score. Gol………

MAN

GOL

MAN

Allow me to introduce my self, I’m Golman, and you are gonna blown away: sooner than later.

My poetry takes place in a phrase in a way we connect to each other to play the game we like to play. And then lie ourselves the other half of the time. Throwing everything that’s really worth living for away. Which end of the world are you on? There’s no wrong answer. There’s just a movement flow. A place to belong, from day one when we trully connected to a new urban flow. That’s when you grow outside sad shitty little town high school history. Whatchagat?

Common. No disrispect. Commons.

There: I said it.

I won’t disgrace the figure of our major, Ada. Why? Why be like some of you? Who of you would I drop. That’s the facist question you are dying to answer yourself.

Oh, man… that hurts.

You just called me facist.

To my face.

And you know what…… maybe I am.

Boom.

Written confession.

Double boom.

Wasted.

Trumped out.

That’s my new Américan expression. A new language I’ve just invented, out of the blue. Whatyagat?

Whatyagat, myboy!

Whatyagat, mygal!

Whatyagat, señoras!

Whatyagat, señores!

Whatyagat, adulta mayor en plenas condiciones de sus facultades mentales se extravió por la zona de las nieves de Coyacán, si acaso está en la Cantina, otra vez, díganle al canijo que nomás no me vaya a roncar cuando llegue todo borracho desgraciado esta noche… mira nomás. ¿Tú te crees que esto es normal?

Quizás la normalidad no sea un atributo que queramos. Quizás ese no es el problema. Quizás no estamos sabiendo ver bien el problema. La cuestión nunca se ha probado antes. Un sistema que lo resolvamos piramidalmente. Y la responsabilidad esté en el orden en el que nos vamos afirmando hacia la cúspide de la pirámide: el nuevo ascensor social. Esta vez, vas a caminar.

Preventive care: sube a la montaña sagrada, coño.

Unas juezas y unas cuantas abogadas interpusieron un juicio sumarísimo en el juzgado número nueve de la capital castiza de lo que un día fue eso que llamaban España.

La muerte de España.

España partiá.

España Partiá. Mi Perdita Durango. No soy Rodriguez. Ni adicto a la violencia. Eso qué. Ustedes. Cúrense ustedes. A mi ustedes no me contagiaron. Nosotros venimos aquí, otra vez, con la pipita de la paz. Cada vez que subimos agarramos su pinche muro y lo convertimos en algo reciclado que tenga sentído, lógica y humanidad. Si no lo ves así, si crees que el muro te protege, podemos francamente identificar que estamos justamente en los polos opuestos desde dónde nos podríamos acostumbrar a odiar. El némesis es el nuevo santo de la religión. Reconcilia la pura idea del Diablo que Dios padre introdujo con sus pinches cuentos. El odio al diablo es pecado. Nueva actualización de los mandamientos. Algunos han caído. Otros se han adaptado a los tiempos. Si el Papa lee español, ya chingamos. Si el pendejo no entiende, están chingando a su pinche madre. Qué tal cómo nos metemos con algunos estados que a final de cuéntas pus cuál. Si nomás ora. Y ora. Y ora. Y ora. Y ora. Y ora. Y ora. Y ora. Y ora. Y yo que bien pinche rebelde: hora. Y hora. Y hora. Y hora. Y hora. Y hora. Y hora. Y hora. Y hora.

Ahí ya gané nueve horas. Surrealistas cuentas de la vieja. Y toda España transformada se sueña capaz de ser lo que .

Taller de distopia. La propuesta del profe es que vayamos al ritmo que vayamos avanzando. Acabar Orwell y empezamos Huxley.

La lectura en cuatro ejes. Pautas de lectura. Novela comparada. Ver las cosas en relación de las diferentes distopias. La primera categoría: literaria. Trama, estilo narrativo, personajes, técnicas metaliterarias, meter un libro dentro de otro libro, el diario. La segunda: principal materia de las distopías, las liturgias de lo negro. La trama no es lo principal. En Huxley más que en Orwell. La transformación del personaje no es lo importante. Sino el mundo que nos están ofreciendo. Y los dispositivos de ese mundo. Los escritores de distopías estamos contando sin que sea aburrido. Son novelas. No son ensayos. No nos están advirtiendo. La dificultad propia del género para que estos dispositivos no sera una mera descripción. El diario de Winston. El libro prohibido. Cuando Winston tiene el diario. Justo en esa sociedad no tendría con quién hablar. Orwell lo habría podido escribir él. El diario es más interesante y conciso. En esa sociedad ya no saben escribir. No es así como escribe el narrador. El apéndice de la neolengua. Si nos echara un rollo teórico del lenguaje, hueva. Y tiene formas de resolverlo como escritor. El diario como un único sitio para describir ciertos pensamientos. Cuando tiene chava, cuando conoce a Julia, ya no necesita el diario. Sus pensamientos íntimos los cuenta a través de Julia. Dispositivos. La segunda categoría.

La tercera parte. Los efectos de esos dispositivos en el pensamiento, en el lenguaje, en elos cuerpos. POder sobre la mente y sobre los cuerpos. Se orientan a controlarnos.

En una última categoría: el recorrido del héroe. Casi siempre el climax de una distopía con la antagonista. La tensión de la trama no es tanto, como en otros géneroes. La trama en las distopias es secundaria. Se produce el enfrentamiento con el poderoso. El protagonista pregunta por qué están haciendo todo esto. Orwell y Huxley. Poco menos de 20 años. Y concepción totalmente distinta. Es una pregunta que tiene que ver con filosofía política y con el poder. Por qué un grupo de personas quieren tener el poder. Las sociedades están siempre gobernadas por uan élite. Y siempre depende de la noción de esa élite. Por qué quieren que las cosas sean así. Eso se produce en el enfrentamiento final. Debe haber un estado opresor a derrochar. La revoución se da. TOdo esto por qué es así. Ustedes, casta dominante proponen este tipo de sociedad.

Ayer sólo alcanzamos a ver las dos primeras. Vamos viendo los distintos elementos.

La tercera de estas categorías. El pensamiento y el lenguaje. Orwell postura de manera muy clara, y lo dice en estos fragentos teóricos en el libro dentro del libro. El pensamiento tiene una relación absolutamente directa con el lenguaje. Dependiendo de las palabras que tenemos lo podemos utilizar en nuestro hablar. Lo ví por primera vez en los Simpson. Lisa parendiendo alemán. Shrodenfaden. Alegría ante el dolor ajeno. Los alemanes tienen una palabra para todos. No tenemos una palabra para nombrar la alegría sobre el dolor ajeno. Ustedes son uns sádicos. Ustedes son unos hipócritas. El hecho de que en alemán y el sueco tengan una palabra para describir eso nos lleva a que exista la emoción. Es lo que postula Orwell. Por eso en Oceanía se reducía el lenguaje y se crea uno nuevo: Newspeak. Un diccionario en la décima edición. Un proceso gradual. El lenguaje en el fondo es un proceso de pensamiento. Si cortas todas las palabras de tajo no funciona. Es minar los hábitos de pensamiento. El mismo principio de la censura. Por qué una poder censura. Por qué la iglesia tiene una lista de libros prohibidos. No, porque esas ideas antentan contra lo que ellos entiendes que debe ser el sistema. Se toman un gran trabajo para negarlo. Cancelación. Hay un gran empeño de los centros de poder por limiar el acceso a ciertas ideas. Eso es lo que plantea Orwell. Por eso es tan importante reducir el número de palabras. Se van quedando cojos. No quieren que la gente piense en esas palabras. Reducir el número de sinónimos y antónimos. Si tenemos persona. No necesitamos no persona. Un antónimo no es una cosa muy subversiva, pero la meta última al ser cambiar los procesos de pensamiento se quieren minar. Eliminar. El entusiasmo y fervor político. Como actos de fe. Los personajes en 1984 están ahí para desempañar una función. Es como en el teatro. Llegan a decir su parlamento. El tema de la lengua lo introduce con Sime y llega con Winston y se da cuenta que no está entusiasmado con los temas de la neolengua. El objetivo de esto es que ya no tengamos pensamientos heréticos. ¿Por qué el gobierno totalitario para esto, o aquél fervor? Estupidez exaltada más allá de este razgo de consciencia. Las procesiones. El odio al enemigo. Confluyen dos elementos importantes d ela novela. Cuando se produce el encuentro de que… O Brian es un conspirador político. Y nada. Está cazando el momento para tener el encuentro con Obrien. Cuando hablan. OBrian es un funcionario de mayor rango. Del partido interior. Te felicito por tu artúculo. Tienes un buen manejo. Por cierto ya tienes la décima edición del diccionario. Me gustaría darte un ejemplar, vente a mi casa. Cuando van a su casa hablan de la conspiración política. La hermandad. Lo invita a ver el diccionario. El pretexto para establecer un contacto político. El diccionario que va reduciendo el pensamiento. Te va ayudar. Te va a reducir tu lenguaje. Cuando lo tiene hecho una piltrafa. Le redujo el vocabulario y el pensamiento. Lo eliminó en toda forma. Simbólicamente la forma en la que lo invita es lo que va a hacer. Destruír su lenguaje. Rebajarlo a nada. Y ceder. Tiene un apéndice dentro del libro que forma parte del libro, un documento en donde el partido postula su visión de ir creando una neolengua, con una especie de ensayo teórico sobre las consecuencias de reducción de lenguaje y pensar en sloganes. Orwell lo muestra con los personajes de Winston y Julia, una mujer de los nuevos tiempos. Winston quiere aferrarse al pasado. No hay registros. No hay libros de historias. Ella ya no. Nació en esta nueva época. EStá más educada a estos principios de la neolengua. No tiene estos pensamientos heréticos que sufre Winston.

Tiene en algún artículo periodistico de la utilización de la palabra fascismo y democracia. El últimos mes he escuchado la palabra fascismo de todas estas formas. Acaba de convertir el pensamiento en un acto de fe. Eso está pasando marcadamente en la actualidad. El otro gran elemento es el genial témino del doublethink. Capacidad para tener en la mente dos ideas que puedan ser contradictorias. Tren de pensamiento lógico, contradicción. Coexistir sin problemas. La actualidad: no hay una realidad políticamente objetiva en la que todos podamos estar de acuerdo. Los hechos de Donald Trump y su inauguración. ¿Dónde hay más gente? Hecho político medible. Podríamos estar de acuerdo. Yo tengo otros datos, AMLO. Hay más llamadas. Hay más denuncias. No. Yo tengo otros datos. Hay una realidad política distinta a los hechos verificables.

Orwell vincula todo con todo. Todo tenía que ver. Está muy interconectado. Sientes que no puedes respirar. Así se siente el protagonísta. La guerra perpetua: doublethink. La guerra contra las drogas. Violencia. Militarización. Invertir en armas. Invertir en inteligencia. Todo ese despliegue está condenado a algo que no va ocurrir. El año pasado consumismo más drogas que nunca. Todo saben que no se va a solucionar. El doublethink orwelliano. Dos creencias que si se siguen a su extensión lógica llegas a una contradicción. Te permite hacerte pendejo. Negar la realidad. Seguir existiendo sin poder hacer algo al respecto.

Resolver esa contradicción.

O lo que consigue Orwell; nuestra contradicción navega libre por el caos.

Todo es una gran mentira que se va recontando. La única forma de poder vivir sin volverte loca es con este tipo de de mecanismos. Está vinculado a dos conceptos al thoughtcrime, en el fondo el único verdadero crimen es el crimen del pensamiento. Si pensamos que ese es el real crimen, lo que más considera el partido que es una amenaza, es donde reducir la lengua tenga una utilidad. Alentar un dispositivo mental que permitan que las contradicciones existan. Dos dispositivos diseñados para evitar que hubiera estos crímenes mentales: hábitos de pensamiento y espacios donde entran más temas de fe, de dogma. Que no racional.

Para no poner sólo ejemplos de Donald Trump. Yo el año pasado di una charla. Un poquito multimedia. Orwell, Radioheal y las compañias multinacionales. Facebook, Google, los grandes actores económicos y políticos de la realidad. Los elemenos orwellianos. El culto a la personaalidad de los dueños. Van por la vida vacunando a niños con un discurso de gran bondad. Causan un gran daño por no pagar impuestos. Les da orgullo. Larry Page: maniobras fiscales para no pagar impuestos: pues sí, se llama capitalismo. Facebook. Libre intercambio de ideas. Facebook como brazo político de Rusia y Donald Trump. Google tiene un proyecto de Islas google. Comprar unas islas en el Pacífico para poder poner en práctica métodos laborales de producción de trabajo que no tengan que pasar por ningún estado. Los trabajos, los sindicatos, coartan su posibiidad de creación. Se rumora que Zuckenberg tien ambiciones políticas. Seguramente ganaría. Es muy popular.

Orwell advirtiéndonos de lo qeu pasaba si Hitler gobernaba, pero no era sólo eso. El doble pensar. No admitir la contracción. Pasa en las sociedades. No sólo en las noveleas. Mucha gente saca beneficio político de estas cosas.

La cuestión de la vida propia. Own life. Muy mal visto. Son sociedades, como la Huxley, la idea de que la vida interior y el pensamiento puedan ser subversivos, se propone que la gente pase lo menos posible sola, siempre hay show, la liga antisexo, la marcha, el chachachá, la pacheca, muchas veces cuando estás sólo, se te va un poco la cabeza. La soledad te lleva a estados más extremos. El lenguaje y el doble pensar. No permitas que tus pensamientos se conviertan en un crimen. Mejor detenlo. Antes de que caigas en un crimen del pensamiento. Lo que pasa en el ciberespacio. El pavor de decir lo que piensas. Te lincharán en 9 segundos. Las redes tienen que ver con la vida propia. Si todos los días están en las redes, todo el día están ahí. Es un gran atentado a la vida interior y a las posibilidades del pensamiento. Subversivas para la sociedades de sus libros.

El culto a la figura de Elon Mosk. Se casan con Angelina Jolly, Bono canta. Actores polílticos muy relevantes y ubicos. Big Brother is whatching you. Muy orwelliano estos personajes.

El cuerpo y los afectos

Orwell: basada en el odio. Se fomenta el odio como emoción. Cultivar y demostrar. Winston no se cree la propaganda oficial. Si no se la cree y si se queda sentado se van a dar cuenta. Se obliga. Se deja llevar. El odio lo atrapa. Me marcó el tema de los hijos del vecino. Los Parsons. Cazaherejes, denunciapadres, prendefuegosdeseñoradelpuestodesalichichas. Los niños son los más devotos. Los niños nacen dentro de eso y es la única realidad que conocen. Pequeños fanáticos que actúan la violencia. Parsons, cuando Winston ya está preso, se sorprende porque no era un enemigo, cometió un crimen de pensamiento: abajo Big Brother, y sus hijos lo entregan. Estoy orgulloso de mis hijas, por tener estos pensamientos heréticos.

Como los ejercitos de los infantes mecanizados. No les importa denunciar al padre. Los niños de las guerrillas del áfrica. O los ejércitos musulmanes fundamentalistas. El mundo del niño se amolda más fácilmente para las causas totalitarias. Los niños soldados impactan más. Sus fotos. Con la novela. Un niño prendiendo fuego al puesto de salchicha. Cualquier institución cuyo fin sea transmitir uan cierta visión del mundo, como una religión, la iglesia, y saben que hay que comenzar desde niños. Ese es elmomento de captarlos. Disney y las empresas de juguetes. Se los hacemos consumistas desde niños ya estuvo. Los niños están indefensos. Darles herramientas para que puedan valorar. En los casos de Orwell y de los casos que mencionas hay un adoctrinamiento desde una edad muy temprana. El marco mental que se les transmite.

Odio, desconfianza, miseria. Cuerpo, amor, erotismos. Un elemento claramente marcado impulsado por parte del estado es construir una sociedad asexuada. Apoderarse de su cuerpo. Del placer. Ella se inscribe en ligas antisexo. El sexo y placer, negativo. Siempre negativo, nunca positivo. Fines reproductivos only. En Huxley se prescinde de la reproducción biológica. Fábricas e incubar niños. La de Huxley son 500 años de viaje. Literariamente puedes fantasear con cosas más descabelladas.

Prohibir el sexo. Despojarlo de toda connotación placentera. Sólo reproductiva. Julia se da cuenta de que la histeria de guerra y el culto a Big Brother es hacia donde el partido quiere que se vaya ese instinto sexual que nos deniegan. Los hombres y las mujeres no pueden gozar de su cuerpo y esa histeria se va la devoción. El típico caso de la mojigatería. No es sólo que no quiera tener una relación con su sexualidad, sino que le molesta que otros lo hagan. La base de la que habla Orwell a través del personaje de Julia. Un momento patético y conmovedor de la novela es cuando Winston, casado, no sabemos dónde está, fantasea pero nunca aparece, cuenta que su matrimonio era horrible en función de dos miembros del partido que solo están ahí por el partido, sin amor, el problema es que tenían que seguir teniendo relación sexual con fin reproductivo. El deber de darle hijos al partido. Nunca ocurre. Ni queda claro que se divorcien. Pasea con Julia por una zona marginada de Londres, se encuentra con una prostituta y le paga y se acuesta con ella. No es tanto un tema sexual como un tema político. Lo hace por aferrarse como a un cierto instinto. Muy patético. Muy sombrio y grotesco. Pero de alguna forma en ese espacio Winston lo hace por una dimensión política. En la relación iliscita queda postulado que el sexo y el amor es un tema político. Si lo cachan les va pasar lo que les pasa. Y lo saben. La negación del cuerpo, del amor, del sexo. Ellos saben que están cometiendo un delito. Es interesante porque ambos saben que están transgrediendo a través de entregarse a una relación amorosa y erótica, cometiendo un acto político. Lo viven de manera distinto, ambos enamorados, pera Winston también es político, para Julia lo que quiere es poder vivir esto con él. Cuando van a ver a OBrien les tengo que preguntar a qué estan dispustos. A qué… subir de tono. Arrojar ácido sulfúrico en la cara de un niño. Estaría dispuesto a no volverse a ver. Julia dice que no. No renunciará a sus cuerpos en aras de una causa política. No está dispuesta a cruzar esa línea.

Cuando empiezan a salir a verse y enamorarse, Winston deja de beber la ginebra asquerosa. Gana peso. Su úlcera se va curando. Cuando recuperas la habitabiidad del cuerpo. Lo que Foucault llamó biopoder. Lo que es interesante es que Orwell tiene muy claro que un poder que quiera ejercer el poder en la sociedad lo tiene que hacer sobre las mentes. Pero también sobre los cuerpos. Potencialidad de subversión política.

No te había visto.

Justo lo dice Julia. Privación sexual, estado de histeria. Otro hecho central a niverl físico, corporal, somático. El lider no existe. Ya no hay un cuerpo. No se le puede ver. Ah, ahí está. Un señor que nos tiraniza. Ni siquiera es un cuerpo. Una voluntad humana. Un cuerpo metafórico. Un sistema que no tienen la necesidad de existir. Obviamente no es la lectura que me interesa.

La negación del cuerpo es una de las dimensiones escenciales de esta novela. No es casualidad. No me gusta… no me parece la lectura más interesante. La advertencia: los totalitarismos. Cuando se había muerto Kim Jong Un. No se sabía. El dicatador no tenía cuerpo. Y luego salió muerto de la risa.

Hoy tampoco acabaremos Orwell. No se si fue intencional. Parte del efecto de que sea un género de que la trama no es relevante. Ya sabe lo que le va a pasar. Y cómo. Es muy interesante, pero de manera un poco predecible. En Huxley un poco más. No tienen grandes transformaciones, grandes arcos morales. Le quiebran el alma. Causa efecto. No tiene un epifanía emocional. A lo que responde es que son arquetipos de lo que sería la persona promedio que se produciría en esas sociedades. Su recorrido es el de la propia sociedad. Son libros sombríos. Pesimismo. No te ofrecen una salida. Un cambio politico, social, somático. Un poco por eso al final siempre viene el momento de confontación con el poder. Toda persona que escribe una novel distópica. Nole agrada la realidad política. Siempre se acaba llegando a la pregunta del porqué. Una cosa que es dura es que Orwell no le concede al protagonista la posibilidad de tener superioridad moral frente a quién lo destroza. La forma inteligente en la que lo hace es cuando van a ver Julia y Winston a OBrien, ¿están dispuestas a…? Sí, sí, sí, sí,… luego al torturarlos, Winston se aferra a la idea de la realidad objetiva. Al sistema de creencia que le colocó en esa posición. A pero tú crees que eres superior a nosotros. Sí. Le pone una grabación. Le pone una grabación de que está dispuesto a hacer lo mismo. Es una demostración. No hacer falta elaborar más. No queda duda de qué lado se situaría moralmente Orwell entre Winston y OBrien. Lo que hace Orwell es apuntar hacia qué tipos de proyectos se orienta el poder. La equivalencia es en lo que estarían dispuestos a hacer para alcanzar sus objetivos. Pero Winston para su ídea, también estaría dispuesto a hacer lo mismo. Equipara en cuanto a los medios, pero no a los fines. Mismos medio. Distintos fines. ¿Qué es el poder? ¿Por qué se ejerce el poder?

Yo creo que esta sociedad se debe de organiar de esta forma.

En las sociedades teocráticas, por más que pensemos que Dios es una creación humana, se apela a una superiorar moral: así lo quiere Dios.

En sociedades seculares eso no es así. No es así lo quiere Dios. Capitalismo. Comunismo. Un Tico Commons.

La ansiedad de una narrativa pesimista. La conversación final. ¿por qué crees que hacemos esto? Le dice que en el fondo lo hacen por el bien de la gente… si se les deja ser libre… no te equivocas, lo hacemos por el poder puro. Lo hacemos por ocupar el poder. Imagínate una bota pisando una cabeza humana. Una imagen de poder descarnada. Lo que Orwell creía que ese es el verdadero fundamento de la sociedad. Una casta dominante lo que quiere es un acceso al poder. Lo novedoso de su sociedad es un partido dispuesto a aceptar eso y a actuar en consecuencia. Es una revelación devastadora. Si ese es el fin, los medios para llegar ahí no se van a escatimar.

Si pensamos en México. Todos los villanos políticos. Ampliamente repudiados. Incluso estos regímenes perversos, corruptos, asesinos, malvados,… nunca ocurrió eso: estoy aquí para robar, para beneficiar a mis camarillas, y …

Orwell le quieta la máscara al poder.

Liberado. Se encuentra con Julia. Se confiesan que se traicionaron. Cuando te van a hacer algo horrible, dices ya no me lo hagas a mí, hazlo a alguien más. Una especie de victoria total sobre las mentes y los corazones. Saben que no se volverán a ver. Por ir en contra de los preceptos.

Escena final. Café, ginebra. Comunicado de guerra. Imagen de BIg Brother. Después de tantos años, finalmente amaba a Big Broter. Se vuelve uno de ellos. Ahí acaba el libro. A veces los liberan. Una vez que caes de gracia, te van a acabar ejecutando. Ya purifícado entonces ya lo ejecutarían. ¿por qué no me matan ya? Queremos ser dueños de cuerpo, de tu alma y de tu mente.

3,5 horas para hablar de 1984.

¿Qué nutrió 1984? Influncias futuras de estas pistas orwellianas. Murakami tiene una novelas. Entiendo que no es mala. Margaret Artwood. Influencia ineludible. Con Orwell pasa como con Kafka. Se utilizan términos suyos para juzgar la sociedad. En música, Radiohead, Tom Yorke, el leyó 1984 desde muy temprano. Dos más dos igual a cinco. David Bowie WE are the dead. Cine: hay una película, no es muy buena, es dificil, porque no hay trama. El estado la policia. Big Brother. Una película necesita trama. Aquí no hay. Otra peli mejor. Brazil. Terry Guilliam. Abasurdo. Es de inspiración. El dormilón de Woody Allen.

Yo pienso en una zaga. Los juegos del hambre de Susan Collins. La gente en distritos super acondicionada. Como el círcúlo. ¿Cómo relacionaba ocn los troas?

No te va a salvar del sistema. Novela juvenil. Procedimientoa alienantes.

Los pobres de USA vs los pobres de Francia. Los que hacen la guerra. Los que tendrían que estar más en contra votan patriotismo.

Si hubiera un movimento progresista para avanzar un proceso mental.

Acabamos con 1984.

Estamos listos para Huxley.

9 días a la emergencia

Hace días que escribí esto. Y ahí lo dejé. Sin mover el pensamiento al que quería hacer referencia con este post. Y luego… nada. Otras cosas pasaron. De esas vengo a hablarles. El día de la emergencia colectiva se acerca. ¿Se permiten emergencias colectivas? Esta era la pregunta que me habría tocado hacerle a Jorge. Ahora que lo vi hablando de la metaestructura del juego. ¿A dónde va la pasta? ¿Qué hay que hacer para cambiar el mundo? ¿Quién lo peta cuando todos nos petamos? ¿Un peta?

Bueno.

Why not?

Ahí está el aprendizaje cruzado entre dos culturas de dos idiomas distintos. Los unos no conocen la expresión del otro. No saben a qué ha contestado ni lo que la respuesta en su contestación significa. Hay un gap. No llega la conexión. No nos une nada.

Estar a parte del resto no es un problema grave. Todos nos sentimos excluidos del juego particular de cada individuo. Si queremos sentirnos ofendidos es decisión nuestra. ¿A qué le tienes miedo? ¿Qué te puede herir que te digan? La humillación pública tiene que parar. ¿Cómo? ¿Aumentándola? Gamificándola.

El problema de la solución.

Pensamos al revés.

Empezamos por el final.

Reconstruimos hasta una cuenta atrás: 9, 8, 7, 6, 5, 4, 3, 2, 1… llegamos.

¿Qué pasa si tenemos conflicto de intereses evidentes con miembros del HEADQUARTER COMISSION?

La decisión de a dónde va la pasta. Y lo que el EIT-Health representa. El juego al que estamos haciendo mención. La natural circunstancialidad de la emergencia colectiva disruptiva que lo pete ya. Que lo haya petado ya. Pero que lo petemos juntas. Feministas. Libres de lo que las mujeres a bien han tenido los ovarios para echar en cara a nuestra sociedad pecadora, apostólica y romana. Repetimos todos: por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa.

Ejercicios de renovadas formas de orar. Y su indicador como satisfactor del bien personal. El yo auténtico sin demonios ni cuentas por pagar. A nadie. Ni a ÉL.

Ay, papá.

Sí te pasaste.

Si te pasastes.

No es lo mismo; es igual.

Una poesía entera en 6 palabras y dos signos.

La eficacia de la nueva lengua.

Métrica del aprendizaje vital.

Lo que tú me das.

Eso.

¿Cómo no va ser eso lo más lindo que podrías decir antes de irte?

Gràcies, Pau.

T’hem entés.

Finalment.

Malauradament.

Jo vaig esser l’ùltim en arrivar. Vaig pujar al cim de la muntanya més alta de la ciutat. I des d’allà vaig emprendre un viatge etern. Conclós des de l’adeu. Com aquell que ja no està. O va marxar fa poc. I ja no hi és.

No potser. Hem de conquerir aquest mon abans de que marxi algú estimat que potser no sobreviu el temps que ens queden junts. Al món. Ara. Present. Qué ens hem de dir? Que ens estimem. Que en recordis la meva veu. El meu acudit. Aquí em teniu. Jo no he marxat. Ni tant sols he pogut volar. Pero ara ja ho tinc entrenat. És una realitat virtual on hi há el meu ocell: Newquetzalcoatl.

NEWQUETZACOATL amerita un templo.

A la vérga una iglesia: ahí les va su mera pirámide: GOLman’s Health Pyramid.

Ahí le voy. Finalmente. Ahora sí: aquí estoy.

Les voy a venir a presentar un show con el que vamos a rockear por 99 minutos. 99 minutos de pasión. Los últimos momentos de un tiempo pasado al que no le dimos solución. Nos enfocamos en los problemas de una manera distinta. Le dimos vuelta al juego. Esa es la propuesta. Compra pública innovadora. Todavía no lo han escuchado. No es compra pública innovadora, dijo Jorge. Podemos pensar en un sistema que se resuelve solo. Y que es resiliente. Habiéndolo demostrado. Esta es la ultima de mis participaciones en un juego de transformación. Ahí están. Mis 99 propuestas. Por cojones, nueve salen. El resto las ditribuiré clandestinamente. A un grupo de 99 conocidos. Vamos a ampliar nuestras redes. Vamos a ampliar nuestra manera de transformarnos todas. Todos. Todas y todos. Finalmente, de vuelta, juntas. ALLS.

ALLS, pues, es mi creación. Bienvenidos al tiempo ALLS. El posibilismo del más allá: aquí. No espere más. El tiempo de resolución está aquí.

No es gratis. Pero tendrá usted que participar. Y darnos todo lo que usted sabe y puede opinar sobre lo que vivir significa, para la salud, para seguir, para vivir, antes de morir.

Ustedes puede ser que no lo sepan, pero las negritas en internet son algo más que un simple bold de word. No es mucho más, pero es trascendental. Tiene que ver con la lógica de la autorganización de la palabras . Deducir el sitio al que hay que ir a buscar. Esta gente quiere ser el espejo del MIT. Así se explican: europeos pencones intentando ganarle el flow a su homónima en Boston. A Boston Carmelo story. How you play along with a song where two nemesis from opposite sides of the spectrum glance at each other from the antipodes of our plant. Gaia lines. Dual trips. An energy cycle, bato. A win-win situation, loco. This pitch in Trumps office. To bounce back.

Will Donald take it?

That’s the story line. What happens next you are goint to have to follow the fictional flow of this communication report. I work with words. I have enough in every language. I am going to explore the edges of the world. I might need to break some rules. The whole thing has collapsed. Society as we once knew it is gone. Take pitty on your remembrance. Let’s glance at what the future has for us.

Imagine I fill it with people I know. A list of 99 citizens from the world. People that will work with me to go about this nine unmet needs. We are going to pop up the system into the acto of this 6 to 9 feedbacklooppers. It’s a high ticket gammer. Only those get to experience what this learning system in loops has to offer. Allow me to unveil the future society: the tico commons.

The Tico commons overview.

Every parragraph of mine could be turned into a book. This is how abstract thinking meets reach out to the edge of the highest understanting you’ve aimed at. This is where we are going. And I’ve got the best riders in town. People I didn’t know 99 days ago. But now, I’m ready to be the feedbacklooppers of the ride you 99 people are going to take. All the way up. As high as we can.

Once there a sense belonging to the greater cause will make you feel heaven on earth: ALLS.

Silencio

Para mi el silencio no es una amenaza: es una virtud.

Hay que saber todo lo que le debemos al silencio. Mi hija de nueve años, Mile, me lo pide. Ella es adorable y será lo que decida ser. Es un privilegio de los que pueden soñar. Y yo se lo quiero dar.

Yo lo tuve. A mí me lo dieron. Mi familia. Mis papás. Pero todos primos, mis tías, mis tíos, mis abuelos, hasta los que nunca conocí, y la parte de la familia que nunca conocí. La familia que no nos enseñan. La familia de las andanzas del abuelo. A ver si vamos a entender lo que es el heteropatriarcado con una historia familiar. Por qué no. Aquí les va mía.

Cuando yo tenía la edad de Mila me llevaron a conocer a la hermana de mi papá, de la otra mujer de mi abuelo. Era algo que en la familia no se hablaba. Tanto que más de la mitad de mis hermanos nunca la visitaron, ni la conocieron. Mi padre, en cambio, sí. Y fuimos a su casa a visitarla, en una zona humilde de San José. O sería Alajuela. O sería Heredia. O sería Cartgo. Pare de contar. Ya no hay más urbanidá.

Salta Escazú con sus nueve brujas celestiales, encabezadas por nuestra luz constante: Lita. Vanessa le siguió al vuelo. María se deslizó en su escoba equipada con sprays para graffitear la sombras de esta ciudad.

This is the end.

There is no story. I could have gone that way. But you are not telling this story. Not anyone else. It’s been a long time since I was recognized with what I meant. But I never win. Because what I want they tell I can’t have. It was fair competition. Someone much better than me won. A team that developed a blockchain way of keeping you connected with any hospital you encounter while you are migrating. Indian, malasyan and trully remarkable minds of our time. This one guy only had his bearded photograph in his videoconference thingy. The webinar, I mean. No disrespect. Especially not to the organizers. They did a great job. I am made for those things. I nailed it. I just didn’t show you guys what it was. Because also, you wouldn’t care, common. You’ve never cared. My shit just doesn’t reach the massive amount of emmergence a complex system needs. So it starts with a spark. And I know that triggers a smyle. But common, isn’t that the only way.

I believe in the emmergence of the social complex system so I went for that. That is always my call. I always dream one day will happen. I am just keeping quite, you know. That Elizondo I am. Only Elizondo people know how to go about life with such a pace. The pace of your heart staring at water passing you down from the bridge. They are troubled; not me.

I am totally fine. I’m pretty darn happy that we won 2nd runner up. I mean common. It was a hackaton that had people from all over the world competing with ideas that were already in place. And I was called in this week with an email, as they now do, and invited me and my most antique collegue in AQUAS, at the Innovation and Futurism Center, as we are now called. This is learning institution as I know it. The system must look like what happens inside this place. I can tell. I been in places. I only like being and playing with these fellow that I can now proudly call: COLEGAS.

Mi colega Uxío estaba sentado en la sala de espera del edificio público de Roc Boronat. Llevaba una mascarilla negra, o quizás era su camisa de manga corta la que era negra, y la mascarilla convencional. También estaba Esther, pero al llegar le pregunté –¿Tü eres María– a lo que dijo extrañada –Fue lo mismo que me preguntó él. Él rió para sus adentros una risa libre de juicio al estar protegida por su mascarilla de tres capas. Tricapa, le dicen. Su nombre: Uxío.

Uxío es el primer miembro de nuestro equipo. No tuve más tiempo de rellenar el campo en que nos habíamos de presentar. Habría explicado esta historia porque entramos a la agencia el mismo día: el uno de septiembre de 2020. En medio de la pandemia, tanto él como yo, encontramos un curro. En realidad se trata de un curro abierto a concurso y que nos presentamos no sé cuántos. No te dicen. Pero ahí estábamos unos cuantos que buscamos curro en estos día de pandemia.

María llegó más tarde. Le explicamos nuestra equivocación con Esther. Ella estaba entrando este mismo día, a la unidad de Gestión del Talento de la empresa, lo que antes se conocía como recursos humanos. Su trabajo era para mejorar las condiciones de la empresa. El nuestro para liderar unos proyectos en el participábamos desde el área de Innovación y Prospectiva. Aún me tienen me tienen que explicar lo que significa «Prospectiva». Pero yo estoy encantado. Se traba de volver a trabajar. Recuperar la dignidad de ser algo. Algo que además recibe un cheque a final de mes. No es trivial. Yo lo sé. No había tenido uno así desde 2010. Diez años duran las vacas flacas. Eso me duró a mí. Y ahora saco la cabez por primera vez. Respiro fuera del agua. Como aquellos primeros ancestros. ¿Lo entiendes?

—¿Qué?

—La metafora, pendejo.

—¿Cuál?

—No te hagas g:uey.

—¿Eso que pinche es?

—¿Qué g:uey?

—¿No te hagas pendejo?

—¿QUÉ g:uey?

—Mira cabrón…

—¿Qué traes?

—Ya párale a tu mamada…

—Bien que te gusta…

—Encima, puto…

—Pero mira cómo tentra.

—Ay, no… mámes… pares…

—No qué no, puto…

—Cállate y sigue cogiéndome, desgraciado…

—Ay que sí te gusta, sucia…

—Qué rico, neta…

—Ah sí, pendejo… ¿así pendejo?

—ASÏ

—Oh, hijo, nomames, ahora sí vas a ver…

—Ya veo el cielo rojo…

—Cielo rojo…

Los mariachis se arrancaron. No había sido fácil llegar a la esquina habiendo de burlar todas la normas para grabar en la ciudad. Pero resulta que era mi profesión. A mí me tienen para esto. Ser feedbackloopper es lo que tiene. Pero yo no estaba ahí representado tan sólo a mi oficina. Representaba el proyecto que llevamos y nuestro mood para asumir en cambio del sistema en nuestra sociedad. Hemos venido proponiendo cosas de este estilo en el pasado, y ahora nos presentamos a asumir el reto de cambiarlo todo de una vez. Así sin más. Participando en el teatrito. Todos estos eventos son teatritos que se deben amenizar con la correcta mezcla de personas. Y en este caso, el destino me trajo aquí. Y me rifé con mi banda hasta el final. Y contestamos la pregunta.

El otro secuás al que recluté para este show se trata de nada y nada menos que el más ilustre compañero con el que he cabalgado por los confines del pensamiento para darle vuelta a la tortilla. La vuelta de la tortilla es el gesto más sublime de este país, y se realiza sobre todo, en las cocinas de pisos en la ciudad, y en los pueblos de todo el estado, desde Gibraltar hasta Elizondo.

Reto: dibuja una pinche línea más chingona que Elizondo-Gibraltar en el mapa de nuestro país.

Nomás ganarán las nueve propuestas más chidas.

España respondió.

De alguna manera siempre lo hace.

Pese a todo.

Sabemos muy bien de dónde venimos.

Todos fuimos franquistas mientras Franco vivió.

Piénselo.

I’d like to solve the riddle, I said.

La vida es exactamente como tú lo ves, y todo lo contraro. Las antípodas no existirían si tu polaridad opuesta. No habría rayos magnéticos.

El sexismo subterráneo.

La omisión de la voces de las voces de las mujeres no llegan. Tabús para los machos. La crítica machista.

La autoficción es una cosa vieja. La autoreferencialidad se vuelve el contexto fundamental de lo que está haciendo. Aniel Naoug. Cosas de su infancia, de la relación de sus padres, sus peleas con sus padres, sus primeras relaciones sexuales. Los sitios en los que me convertían en objetos sexuales. Manoseado. Virgenes nos gustan. Las mujeres en los años sesanta tenían que llegar vírgenes al matrimonio. La píldora llegó a finales de los 70’s. El aborto era prohibido. A las mujeres las metían a la cárcel. Le tiene terror a su padre. A lo que pueda decir. Consigue que una mujer le haga el aborto, que acaba en el hospital. En el hospital la tratan como una degenerada por haber tenido un aborto. Franceas: Simon de Beuvoir, Jean Bobo, política, arte, cine, la religión… tenemos derecho a abortar. Yo me hice abortar. Simone Vile: ministra de la salud pública. Decreto que permitiera el aborto. Francia liderando la revolución.

En USA se persigue el aborto. Se mata a los médicos y enfermeras que lo tratan. Ginsburg sustituida por una mujer que no acepta ni el aborto ni el matrimonio homosexual. Puede obligar a que el aborto se retroceda. Bolivia, Argentina, Chile, estados de la República Mexicana. El aborto inmoral y castigado por la ley. Hay que seguir peleando. ¿Por qué nos siguen matando? Por violarlas y torturarlas. Violencia real. El miedo de que las mujeres adquieran la carta de igualdad. El género masculino. Los hombres que no lo aceptan. Ay, es una afrenta. Pobres hombres ofendidos.

Intolerancia de las mujeres hacia lo que piensa el feminismo. Ningún tipo de fanatismo es valioso. Nos lleva al facismo. Entiendo la cólera femenina. No permitir que nos dejen ser iguales. En todo tipo de derechos. Entiendo los destrozos, las palabras groceras, las pintas. No las justifico, pero las entiendo. Mi generación, las de Margo, fuimos pioneras. Ahora se ha llegado aquí.

¿Cómo los hombres han propiciado las guerras?

El fascismo ha sido propiciado por los hombres.

El feminismo intentando que Inglaterra no entrara a la guerra. Imposible con el avance del fascismo. Era imposible no hacer un contrataque. Las mujeres deberían hacer lo que dicen Virgina Wolf para evitar ir a la guerra. Flush.

Tomar clases secundarias. No las oficiales.

La importancia de mis mujeres.

Mi madre. Mis tres hermanas.

Jacob. El hermano mayor.

Orlando. Mujer que cambia de sexo. Cambia de épocas. De edad media a siglo XX. Tiempos, climas, sexos.

Sus diarios son increibles. Las cartas son increibles. Se suicidó en 1941. Su marido, Leonard Wolf, se dedicó los 25 años de su vida a juntar todo el material que Virgina Woolf había dejado en su habitación. Libros enteros de correspondencia. La prodigalidad aluscinante.

Leerla ahora es muy importante y útil. Amena y deliciosa. Y muy profunda.

Ya me perdí. Otra vez. Y no seguí por el camino adecuado.

Me fui a otro sitio. El audio me guió.

Seguí la pista por el sur del Bronx. Y por Yucatán con Zoe Robledo. Escuché a Margo hablar de feminismo en México. Y me dio risa los hombres que sienten atacos por el feminismo. Como si les cuestionaran su virilidad. Y pasé por el Movimiento de Juventudes Cristianas. Y también por Black Sabbath mezcaldo con the Doors. Y funciona cabrón. Y tras eso acabé.

Soy un personaje ruso de Dostoievski

Golman pues

Si acaso rojo.

Si a caso, rojo.

Sí, ¿acaso rojo?

Si cazo rojos.

Sí, cazo rojos.

Rojos riman con hogueras.

La izquierda no supo si armarla de pedo.

¿Nos ofendemos?

Ahora sí.

Esto sí.

¿Ahora sí?

¿Esto? ¿Sí?

La lengua española es un gusto que bebe en copa. El latinito poco refinado toma guaro es vaso. ¿Qué pasa? Algún pedo. ¿Algún pedo?

La literatura más satelital se coció en el corazón de Copilco. Una escena de Golman volviendo a Copilco 300 y la banda entera nos rifamos un Bollywood de algo más que coyoacanenses: copilqueños. Antes que nada.

Antes que nada

No les digo. Sí les digo. ¿Qué creén? Can, kan, can, kan, can, kan.

La ortografía mexicana te salpica en los ojos. Da rabia. Es como nos enseñaron, en buena onda, a leer. Leemos los que podemos. La neta. Esa es la meritita verdad. Por esta. Ira. Ésta. Está. Estate. Date.

Un dait.

Yo soy muy newchilango; dispensenme.

Yo aprendí a ser / y estar en esta dualidad mexicana multiversal. En buen pedo, hay otro camino. Ustedes me lo enseñaron. Lo nuestro es primero, dicen allá. No ma-mes. No ma-men qué pedo los gringos? ¿De poca madre no? ¿De poca madre: no? ¡De pocamadre! ¡NO!

Ya te metiste en un pedo. El pedo ya se fue a la verga. Ahora todos somos gringos. Gringos nuevos. Gringos viejos. ¿Qué, pendejo? ¿Qué pendejo? ¿Qué? ¡Pendejo!

No es lo mismo. Nada es igual.

Todo tiene su qué, y es per se, cosa aparte. Cosa propia. La cosa en sí. Lo que los pinches alemanes no se ponen de acuerdo. La escuela de Einseinstein de postcinematografía. ¿Por qué apetecían más lo rusos? ¿Por qué siguen apeteciendo que son nuestros camaradas? Las risas rusas subidas de tono en un debate universal. ¿Qué digo universal? ¡Qué chingaos! ¡Multiversal! La nueva librería-editorial-sitio en la nube-alaverga, despegamos a su puta madre y nos lleva la santa chingada hasta la mamada que nos venga en gana nos teletransporta al espacio sublimado. El sitio en el que provocaremos el colapso total de todos los canales de comunicación. La visagra de la historia. ¿Por qué matarla? ¿Por qué acabarla? Esa es la pulsión de muerte malentendida; matar. ¿Pa qué matar? ¿Piensa? Pulsión la muerte del otro: cobarde. Para. Piensa. Baja el arma.

Fundámoslas.

Todas.

Al mismo tiempo.

Toma ya, utopía.

Toma ya Utopía.

Toma, ya utopía.

¿Toma…ya? utopía.

¿Toma? Ya. Utopía.

Historias de amor. Literatura mínima. Soy un poeta como Hugol gol; Golman, gol.

Pero me tuve que presentar al pueblo. Y el pueblo libre ascenderme al primer equipo.

La vuelta de Golman se hizo inminente: nuestro último cartucho.

No lo íbamos a gastar en un artículo para caballero.

Un artículo para dama. Mira los pinches pelos que traes. Eso es de puto. Y a mis hermanas, de paso, les llamó cartuchos vacíos. El mejor chiste de la historia. Fui testigo. Como Jesús en mercado a punto de arremeter con mala hostia a los pinches mercaderes. La furia de Jesús rebelde es la bondad más indispensable de la biografía de nuestra idealización del tiempo a partir de un gesto revolucionario. Piénselo, camaradas.

No hay meeting más dificil que el de la plaza pública. Y ahí estuve yo. Y dije lo que tenía que decir al respecto. Y sabemos que puede funcionar de una manera distinta. Yo estoy aquí para cambiar el bounce back. ¿Por qué habrían de ser los pinches gringos los que nos llevan a las antípodas de esta pinche mierda gringa? ¿Quiubo?

Híjole. Te pasaste.

Así piensa mi vieja. Es gachupina, se tiene que entender. Ser así de mexicano con esta intensidad de vecindad es un sin vivir. Y nuestro pedo aquí está cabrón. Y la neta, puro pendejo. Ni uno se salva. Bueno sí, uno: Mario Padilla Padilla.

Mario fue una de las contadas personas con la que me puse en guardia y luché por alguna causa que aquél momento sólo funcionó como defensa personal. La utilización de los gestos del karateca en el salón de clase a los nueve años. El dominio del espacio como un shaolín en el imaginario de un pinche niño del DF que nunca ha visto a un chino en su vida. Ever. Te lo juro; por esta. ¿Está? ¿Se puede? ¿Nomás la puntita?

La mujer nunca alburea. Es lo más heteropatriarcal que puede haber. Negar a la mujer el arte de la jiribilla. Siendo ellas la neta suprema del sentido más cachondo de la palabra exacta. El romanceo de urbanidad eterna de un newchilango son palabras mayores que superan el pinche cuento del sarape de San Juan Diego. No se alebresten. Conténganse. Estensen. Aquí no va haber ninguna revuelta de Iztapalapa. Es lo que tiene Nezahualtcoyotl. Que siguen viviendo en la urbanidad que funciona aquí desde que ya eran un millón nomás ellos solos, mi capitán. ¿Qué hay que hacer? ¿Qué dice su manual de conquistador?

Nomás Perez Reverte no sabía dónde arguir que la conquista no requería manual. Se trataba de la obra transformadora de nuestra monarca que muy sabiamente supo alinear los intereses de las grandes familias nobles que correspondían a la gallardía de la lucha de la prominencia de nuestra obseción heteropatriarcal machista de la voluntad de invadir desde Polonía hasta New México. La última novela del primer novelista olmeca que vuelve a la vida desde el mundo de los muertos. No les dije que era una pinche visagra.

Ahora se aguantan. Ahí les va la historia de cómo les metieron la pinche verga enterita por el Chicharito Hernández.

La capital se derrumbó otra vez.

De risa.

De risa, con acento mamón.

Los fresas.

Los fifís.

Los fesas vs los fifis.

Los nacos vs los chidos.

Los bullys de la primaria vs los bullys de una clase arriba.

Esa vecindad cuenta. A los nueve años los de dies se empiezan a poner salsitas. Ojito. Aquí no se toca a nadie. Y quien quiera sufrir las consecuencias de asumirse como un macho machista trumpista epsteiniano: un hombre blanco de buena estampa. Los chicos blanco del poder y la gloria, los éxitos abrumadores de nuestro estilo de vida, nuestra literatura, nuestros genios, nuestros padres fundadores, nuestras madres fundadoras… wait… wait… wait… wait… wait… and you keep waiting until one day it happens. It solves itself. Through pain. The suffering of the blind folded minds who didn’t speak out against unjustice. The judge is you. As you, the macho.

As macho, then, you are doom.

You are scum.

Don’t need to feel too hurt.

Your masculinity is not only approved. You still get the girls. Either you are loaded with dollars, enough to pretend you are worth that rest competing to be valued through those standards. Trump América. The rich kids, their high school years, the narratives of the great story told by exclusivibly white tellers. So much principy. They are so cute. Ask any venezuelan. Venezuelan girls aim for two cities, nowadays. Miami or Madrid. They call it the MM choice of a venezuelan free soul of the latin center of one side of feministical ways, being others, and yet, one other pole in the antipodes of the system. De dual simplicity theorem.

I will present theorems without proper proof. Because if Donny Trump is taken seriously when he uses childish interpretation of the so seeked Real Reality Real Estate Truth. Reareareaest. REAREAREAEST.

I’ve made up a literary format. A unique way of looking at writing while just, you know, hand out in the highest aspirations of the soul: to be aware of once luck to be here. Alive. Today. As is. Thank god, we are. Thank god, this. The connection is there to gained in a strive to understand the stories from fragile souls of our generation. Forget starting with the succesful white dominant stories of great family succes. How much of that can we pin in your own heart struggle to elevate yourself in the current social estate of affairs. How is life possible without our little spec of dust. Your sprayed spore than took of to life as a vessel of a microscopial organism that would reak havoc in the host system of another human being no yet in the room.

I could go on with the narrative in an immediate manner. To evolve what I’ve raised as an expectation. It was going good. Or well, sorry. English is not my native Language. Yet I’m playing the role of using it as such with my daughter, Vera. She is the truth. I know. Meritxell knows. We are a happy couple. How? We are white. That’s enough. You make it. Even if you fake it. Especially if you faked it. No one can top you allin. You let it loose one day in mystical night back in San José. One of those Texas holdem nights in Shamú’s place. It was the nicest table to properly play against the best eight poker players in the city. I landed a table who’s seat were reserved and there was a queu expecting to be let in. The put money. Everybody does. That’s the taking in any poker story. Any gambling movie. It’s all real stories from people who’ve been a played in Casinos. As if they could beat the odds. O bring the lucky moment. Trust I do sometimes. I have, I mean. I don’t mean to bragg about that night. Or the night I touched a breast in Monaco because my mom ordered me to do so, and I always listen to my mother, Ito. My dad was there. Somewhere. They couldn’t get in. Meri and I did. And I was going to bring down the house. As I had touched a golded boob.

Boobs could be issue of this script. This book. What I am. What am I? The language has its significants. A new word for a new language: Ticatalán.

I started a language 9 years ago. It’s timing frame. It comes from the past. It will always do. Jesus tought of that. Legacy. What we will be remembered for. Writing about it. Somewhere. For you to read. A reading quest. A text to study. At which age? Nine. Nou.

Nou. Temps és ara. I ara la meva filla está preparat. El temps corre. I fa el compte enrere. La direcció és tan important en el aprenentatge de les matemátiques que hem de comenzar a estudiar les metáfores del limit que ens apropa a la entesa del càlcul diferencial. Perdoneu si de tant en tant us perdo per alguna cosa que considereu fora de lloc, o que mai us havien explicat. Normal. No sou matemàtics. Pero aquí tothom fa veure que és matemàtic. Només perque les matemátiques son més lliures que els matemàtics. Es a dir, els matemàtics poden ser lo lliures que ells mateixos creguin, o siguin, com vulguin. Com ells i elles vulguin. Les matemàtiques són més fines. Son millors. Pero el millor, gairabé sempre, es un home. Això, evidentment, potser masclista. I de fet ho és. Pero la meva experiencia és que havia uns homes que eren molt clavats d’una manera desorbitada, i quelcom neceari, tot i que no va ser el meu cas. La resta dels matemátiques hem d’aprendre a correr tant com els que entenen tot el que segueix.

La absurd afició a la màgia, lo fantàstic, lo sobrenatural, lo de fora d’aquí, es una barrera de fum que els hi hem comprat als americans com l’última veritat. Els hi xuclem la tita. No ens enganyem. O millor: enganyem-nos.

Amb aquest lema puc guanyar unes eleccions a Ticatalunya.

Aixó és cert. Perque aquesta terra només existeix cap enrera. Cap a l’altra direcció. Oposat de la narrativa que pugui fer el meu némesis, el meu veí, el meu estimat monstre de Sant Jordi. I aquell día, quelcom pensa en el drac, pero alguns li posan cara al monstre, i així, tot ho simbólic es fa part interior de la nostra interior lluita per no tenir por, i despertar, aquí, al lliço fantástica de dir: estic viu. Tiu. Collons. Qué bé.

I dius aixó, i la gent, alguna, potser no gaires, et voten. A tú. De no ris. De sopte: zazca.

Es diu clatajot.

Hi ha gent insoportable.

Els creuem al llarg de la vida.

Els veiem a l’espai públic. Pero ens coneixem des de l’escola. No voleu que us expliqui tot lo que vaig viure a les nou escoles que tinc a les meves esquenes. Aixó és molt gran. Ens estem cuidant a totes. I volem fer la volta enrera. Ens hem adonat que som la visagra de la pirámide. Mai posem l’ènfasi a la pantxa. No per coses bones. Potser per coses impúdiques. I potser alguns d’aquests pensaments siguis masclistes, o ens emportin irremediablement a fer sexe en aquell mateix moment, sense dubtes ni abussos de subnormals que no s’han enterat de lo que són les relacions igualitaries més súblims entre un cors i un altre que pujen, sense haber-se conegut fins ara, i trobant el moment i la ocasió pels cosos apropar-se, doncs, hmmhmm, in the way african american, the so called negroes in what was once known to be the history of the greates empire in our history of civilization up to now.

You see how americans can be taken to the superior stage of priviledge. The way an european white feels. The way the game board is controlled in any given direction of the succesful building of our community, our governance, our sofistication of public procurement, our digital transformation and education reform. The abolition of private schools. Whaaaaaaaaat?

White priviledge spanish decendants, portuguese decendants, chinesse decendants, olmecan decendants, mixe, capulinos, aztecas, mixtecas, zapotecas, mayas, negros, zambos.

ALLS