La muerte del futbol

Si el juego tuviera fecha de caducidad quizás al tercer día renacería. No sabemos si el futbol… sí sabemos. El futbol es la nueva religión. No hay nada más grande a nivel global que lo que mueve el futbol como deporte: juego, entretenimiento, afición y negocio. El bucle está demasiado montado como para que venga ahora… un virus, y lo desmonté. No señor, dijo un caballero.

«El futbol es un juego de hombres.» Esta frase se lleva diciendo toda la vida. Hay dos implicaciones en la misma. Una voluntaria y la otra «no tanto». La connotación más honesta tiene que ver con la singularidad de un deporte de contacto en el que en un momento determinado hay que meter la pierna con fuerza. La otra, la «involuntaria» es la acepción de que el futbol sólo existe para ser jugado por hombres. El futbol «de verdad». Ese tufo machista heteropatriarcal en el que hemos sido criados. Casi todos.

¿Cómo? Otra que viene a intentar manchar al futbol con una retórica feminista, dirá nadie. Todos sabemos que es así. Y lo peor: en los vestuarios masculinos se habla de una determinada manera que crea un gregarismo muy antiguo de nuestra biología: hombres hablando de sexo y mujeres. No siempre de manera poética. Ni siquiera elocuente. Es una realidad de nuestro modelo social en crisis. Algunos querrán que no se sepa lo que ahí se dice. O que no se les exponga. Pierde la gracia. Si todos reímos… sigue la fiesta.

Y la cosa queda ahí. Las mujeres saben de lo que hablamos. Ellas mismas deben lidiar con cada uno de esos pequeños machos que habitan en la cabeza del tipo que tienen delante, intentando ligar. El hombre entonces se torna frágil. O subnormal. O lo Weinstein. Pero puede ser mucho peor. Manadesco. Lo fácil es violar. El cuerpo de otra que quiere ser violada por todos los colegas. Un pensamiento que recorre la cabeza de varios subnormales a la vez.

El subnormal machista no se ve a sí mismo así. En su historia familiar todos los hombres de verdad han sido, de alguna manera, violadores. Los momentos de afirmar el machismo en la sociedad colonizadora queda pantente en casi cualquier rincón del mundo desde dónde decidamos estirar de este hilo. Lo digo por intuición. Como si los turistas que van a Bangkok no vinieran de Europa. O de cualquier otro lugar del mundo. El abandono del macho alfa en su decadencia final. Los machos mayores en su clarividencia sin castigo. Violar porque se puede. El negocio está montado. Y uno, capitalista, es tan sólo un consumidor. Con dinero baila el «perro».

Lo cierto es que el inframundo sigue su curso. Y las vidas que se lleva por delante son extraídas de su sueño americano. Los ascensores sociales no bajan hasta estos niveles del lumpen. Y el monstruo de la violencia, escencialmente contra la mujer, no para ahí. La violencia que nos pega a todas. En ese todas estamos todos. Todas>todos. No sé si se entiende. Hay quién se ve afectado por el desdoblamiento de la lengua. Lo considera un acto que corrompe la sagrada lengua española. En realidad esta es muy flexible. Y sería capaz de asumir un giro copernicano. Un salto cámbrico. No importa lo importante que resulte la resistencia. La emergencia se hace su camino. Incluso ante los pilares de la sociedad más solemnes.

La violencia nos pega a todos. Se cuentan más muertos hombres. Las armas matan. ¿Por qué armas? ¿Por qué tantas? ¿Por qué guerras? El comercio de armas mantiene vivo el proceso de impás. La reconstrucción social que viene de la mano de nuestra retórica de la instauración de la democracia. La libertad siempre está en boca de toda guerra. Tiempos mejores. Sólo deje que esta guerra lo solucione. Y siempre hay otra más.

En tiempos de coronavirus… ¿qué guerra sigue en pie? ¿Quiénes no renuncian a su inversión? ¿Cuáles son los boletos que se juegan en la siguiente rifa a la que queremos asistir con un proyecto ganador?

El futbol y la guerra. El futbol y la iglesia. El futbol y la lengua. El futbol y la democracia. El futbol y el arte. Quizás estas cosas no se mezclan. No mezcles, te dicen. Están intentando manchar nuestra diversión con tus alegatos fuera de lugar. La situación no es la que dices. Nuestra sociedad está en otro punto. En otra retórica. Mucho más pura. Mucho más sutil. Estás enmierdando la paella. ¿Quién invitó a hijo de la gran puta que se está meando en el ponche?

Agriar la fiesta no ha sido bien visto. Si la gente se lo pasa bien, no es bienvenido un aguafiestas. Tiene que ver con la sintonía. Y con la capacidad para el debate. Incluso borrachos. Buscapleitos. Verdaderos especialistas. No siempre opacos y perversos. Las mentes más clarividentes son aquellas capaces de saber cuándo ejercer su línea argumental. Depende de la situación y de la necesidad de ese histrionismo. Un descaro no apto para tibiezas. Ya en este punto se ha levantado una muralla. Y la gente se posiciona con uno u otra contendiente. No va de géneros. Ni de clases sociales. Quizás sí de subnormales. Y de un justiciero insolente dispuesto a jugarse la noche por ese momento ineludible. ¡Vamos!

Lo siguiente es un careo entre dos corrientes filosóficas. Dos maneras contrapuestas de ver la vida. Dos fuerzas que se repelen. Electromagnética. Es un tema físico. Pero mejor aún: es un tema oral. Una disputa de caracter figurado. Cada argumento tiene su razón de ser y su contrargumentación. La velocidad es vital para mantener al oponente en ralla. Es un acto de vandalismo a cara descubierta a los pilares de la doctrina del némesis. Lo más parecido a una de esas cosas que hacen los raperos frente a un público frenético que aupa la contienda. Es cultura de la calle. Pero esta vez, en círculos de poder más bien tradicionales. Bares, discotecas, salones de clase.

La vida está en esos debates. Y en la manera de posicionarnos ante dos opciones antagónicas. Como ha sido siempre. Bien/mal. Cielo/Infierno. Derecha/Izquierda. Arriba/abajo. Rico/pobre. Justo/injusto. Legal/ilegal. Público/privado. Comunista/capitalista.

Quizás con esas dualidades tengamos sufiente campo de acción para dibujar todas nuestras afiliaciones. Y no importa cuál elijamos. Nos encontraremos compartimentados en medio de decisiones contradictorias de impulso básicos que no sabremos expresar. Pero en medio de la masa, la nuestra, seremos un canto único a la figuración colectiva de los monjes tiresianos.

Ya nos quedan más ojos.

Ni modo.

Morir y volver

No es la primera vez. Ha habido otras veces que he vencido a la muerte. Quizás es la novena. No se si habrá otra. O la siguiente…

No se si vale la pena regodearse en la vida. O justamente cuando uno consigue una pequeña victoria de lo que podría haber sido el último suspiro. La gente dice: murió tranquilamente en sus sueños. Puede que no haya sido tan tranquilamente. Quizás ese momento final en el que intentas volver, simplemente: no llegas. Lo intentas, pero las compuertas se te cierran. O se te abre la de San Pedro.

Dios está ahí. Pero el cabrón está jugando con vos. Te quiere ya ante Sí. Te está llamando. O dando una señal. Una de esas: aprieta pero no ahora. El man está ahogándome y al final me suelta. Eso es una tortura para que haga algo. Es el llamado de Dios Padre para decirme: ahora.

Así que no me queda más que hacer caso. Por la insignificancia de este hijo de Papá. Uno más que mandó a la Tierra para cambiarlo todo. Oh, qué sacrificio. Todos somos hijos del señor, según la doctrina universalista de la iglesia católica. En la película de Los Simpsons el hijo de Flanders pregunta si estará Buda también. O quizás fue alguien más. Pero el chiste es espectacular. Buda merece estar ahí. ¿O sólo llegaremos a un cielo en el que los que han creído como yo tienen sitio? Arrepiéntete de tu xenofobia y de tu odio, pequeño buen samaritano. Igual todo el bien que profesas lo estás proyectando en la balanza que te precede, como apostol de mi Reino, y que siempre tiene un balance positivo, hasta que metés una de tus bombetas que te ha dictado algún doctrinario de lo que supuestamente no va bien en mi plan maestro. Y soltás alguna babosada sobre el aborto. La vida, decís. Mejor dejá el tema y defendé la salud pública. La mujer decide sobre sus circunstancias. Escuchá: no estamos acostumbrados a darle a la mujer ese rol. Ha sido una prueba. Y la estábamos perdiendo. Toda ese gente en el purgatorio está ahí por pensamientos como el que ahora vos defendés a capa y espada. Por un reflujo de muerte que tienes dentro. Deja que salga. Y nunca más volvás a dedicar un segundo de odio a quién no piensa como vos. Quizás nos hace falta humildad para distinguir la línea que nos separa de quién piensa distinto a lo que nos «dicta» nuestra fe. O lo que nos transmite nuestro pastor. O la doctrina actualizada de mi iglesia. De la cual no soy responsable.

Uno de los elementos más subjetivos de este mundo es la intermediación entre un profeta que trae las buenas nuevas, desde hace años, con su libro sagrado impecable, y lo que ahora interpretamos del mismo, traido a valor presente. Todo nos sirve para seguir. Algunas moralejas nos dejan en situaciones de confort en donde antes había angustia. Y respiramos con más tranquilidad. Livianos. Nos sabemos parte de un organismo vivo que profesa paz. Y no odio. La religión tiene el propósito de darnos aquello que nos falta. Porque el sistema no tiene tiempo de cambiar. Y si lo encuentra, nos vamos rápidamente a la distracción. Como si una pausa de la magnitud de una pandemia no fuera suficiente señal para establecer un tiempo para la meditación. ¿Qué acaso no sabríamos identificar el gesto de Dios si se asomara por una nube con el dedo estirado para que su hijo, vos, lo tocarás con la punta de tu índice?

Nos confundimos con el arte. El arte nos llevó cerca de lo que los clásicos pensaron en su día. Las imágenes celestiales nos llevan a infiernos, purgatorios y cielos que nunca han existido más allá del imaginario del artista. Que entonces lo plasma en un gesto de traer a la tierra lo que existe sólo en aquél cielo propio. Nuestra visión particular de ese cielo es todo lo que importa. El día que me vaya estaré en el sitio en el que no existe la angustia. Ni nada. No estará mal. Estaré seguro de haber vivido lo que la vida me dio. Momentos sublimes de intensos sabores y colores. Todos los que pude percibier en un paisaje recurrente con el que me encontraba cada día en la montaña.

Mañana saldremos a pasear por la montaña. Es la primera vez que saldremos Vera y yo desde que la pandemia nos confinó hace 60 días. Estaríamos haciendo el camino hacía los 99 días que cambiarán nuestras creencias más ancestrales. Quizás ya nada sea igual. Y los políticos lo saben. Pero también lo saben las fuerzas del mal, que se aferran al poder que han tenido sobre nosotras. El heteropatriarcado resiste el embate del tsunami. No se va dejar vencer con la primera ola. Resiste aguantando la respiración en medio de la lavadora que le revuelca sin saber diferenciar si arriba o abajo. ¿Cuánto tiempo más aguantará?

¿Cuántas veces más despertaré cuando la cena se precipite de vuelta mientras duermo?

Escritores incipientes

Eduardo Lago y Enrique Vila-Matas conectan con NYC con un policía de cementerios. Un guarda de seguridad, en realidad. Un puertorriqueño. Cristina estaba con ellos. Oficial Jimenez. Cada vez que voy a cerrar, la gente se tiene que ir. ¿Cómo se llamaba tu compañero?, le pregunta Vila-Matas. José Velásquez. Ustedes están viendo la tumba de Moby Dick. Él no se instruye. Muchacho, sepultaron a una ballena.

Jimenez, ¿cómo es la tumba de Melville? Dejan unos mensajes. Escritores. Poetas. Le dejan mensajes y bolígrafos. A ver si pueden heredar la misma forma de escribir. Principiantes. Gente mayores como ustedes. Escritores. Que dejan mensajes.

Una cosa que me pareció impropio fue que me quitaste un libro casi a punta de pistola. Me gusta mucho Melville. Ahí está la soledad de Nueva York. De Wall Street. Los gringos son así como Bartebly.

Tú eres un lector. Nos dijiste que a tí te gustaba leer entre las tumbas. Mi mamá fue maestra retirada en Puerto Rico. Me gusta leer mucho.

Hispanoamericanos qué autores has leído. García Márquez, Cortazar, Vargas Llosa. Vargas Llosa me aburre un poco. El premio nobel estás de acuerdo o te igual? Esos premios me parecen sospechosos. Yo no tengo opinión sobre eso. ¿Has leído a Paul Auster? Sí, me gusta mucho, porque es el poeta de la ciudad. Henry James. La vuelta de tuerca. Las novelas largas no me interesan mucho. Las bostonianas. Me gusta mucho como el autor maneja el relato del narrador. Thomas Pynchon. Te voy a admitir. Don de Lillo. Punto mega, lo leí y me gustó mucho. Thomas Pynchon cada frase es genial. Ese sí que te puedo decir que lo leo entre tumbas. Antes de abrir me leo un capítulo. Lo dificil me entretiene.

Jiménez, te queríamos hacer una pregunta. En el coche había una tercera persona que no dejaba de mirarnos. Ustedes lo conocen pero no voy a hablar de eso. ¿Es alguien que está escribiendo sobre el cementerio? ¿Es Don de Lillo? No.

¿Qué sabes de Cataluña? ¿De Barcelona? No he salido del Bronx. Soy fanático de Messi. Me encantaría ir allá. El cementerio. La librerías. Ir a un partido del Barça. ¿A Thomas Pynchon le gustarí el futbol de Barça?

Mario Jimenez se despide: espero verlos.

Hubo una cosa muy extraña… bueno yo no se… lo podemos contar… ¿qué hace este hombre leyendo libros? Ese nerviosismo que mostró. Ese individuo que iba ahí dentro. Resulta dificil creerlo. Nosotros pensamos desde hace tiempo que es Thomas Pynchon. Tenemos que esperar a que aparezca el nuevo libro de Pynchon para saberlo. Me acordaba sobre todo de la pistola. Los dos iban con la placa de sheriff y de la pistola.

Foster Wallace. Depresión profunda. Años 80’s. No podía controlar sus propias pulsiones autodestructivas. Ver a alguien que desaparece de rente. Silvia Pla se suicidó muy joven. Cuando muere Bolaño se crea una corriente potentísima de simpatía. Foster Wallace: es la persona más adorable y la más atormentada del mundo. Él vivía con los demonios y ellos le ganaron la batalla. Ya se leía. Ya estaba sucediendo todo esto. No lo validaron ni los críticos ni la editorial. Sino los lectores. Una obra muy extraña. 1900 páginas. 900 notas. Generación muy desafecta. Los estereotipos son gigantes. La diversidad extraordinaria americana. Los jóvenes americanos de 20 años están obligados a triunfar. Si quieren que nos engañen para darnos una sanidad universal. ¿Qué nos quieren hacer?

Una literatura que no se casa con nada ni con nadie. No lo hace de espaldas al público. La gente se identifica con lo que él. El mundo: los que están por debajo de 30. Y los de arriba. Foster Wallace no es un invento. Tiene seguidores en Francia. Su muerte no es un gesto publicitario. Es una tragedia que lo convierte en un mito.

La idea de Bolaño como suicida. No hay nada de eso. Él intentó terminar su novela antes de morir. No hay relación entre Bolaño y el suicidio. Quería vivir. Esta apología de Rimbaud. El mito es importante comenzar a estudiar. Ahora que se descubrió una foto a los cuarenta. Se han de revisar todos los mitos. Está muy bien lo que escribió. La juventud tiene que saber que igual era más interesante Berler. ¿Por qué no?

Teníamos que haberle preguntado al policía Jimenez si había leído a Rimbaud.

A Foster Wallace le preguntaron sobre la postmodernidad. Ah, sí, sí, sí… se explicó mediante una metáfora: una noche en la que se van nuestros padres y hacemos una fiesta loca y se acaban las drogas y después está todo sucio, todo quemado, alguien vomitó en el florero. Ese momento. Lo que le ocurre a él es que se encuentra en un momento histórico en el que Pynchon, el hombre de la noche, incluso Don de Lillo, han llevado las cosas a un extremo y de ahí no se puede ya seguir. La trampa de la ficción ha sido descuibierta por la metaficción. Hacía el oeste: se ríe del postmodernismo. Nohabía conexión con el corazón. Ni con la inteligencia. Matamos a nuestros maestros. Y ahora qué hacemos. Franzen: volver al realismo. Si tengo que reducir a una sola palabra cuál es la clave de una relación de verdad: love. Esa palabra llega muy lejos. Lo conecta con la afectividad. Hay que seguir escribiendo con el corazón. Escribir para llegar a este punto extremo. Que parezca que no se puede continuar. Y seguir.

Aplausos del respetable.

FIN

KOSMOPOLIS 2011 // Diàleg K: Eduardo Lago i Enrique Vila-Matas (VO Es) from CCCB on Vimeo.

Ese día Eduardo Lago salió con un grupo de editores, escritores y agentes literarios por el Raval de Barcelona. Acabaron en la Confitería. En donde aparecimos Meri y yo. Meri se sentó al lado de Lago que le hizo una pregunta: ¿tú quién eres y qué relación tienes con el mundo literario? Ninguna. Le volteó la cara. El mismo desprecio con el que se le etiqueta a alguien que no toma agua mineral. Sólo que esta vez nadie aplaude.

Surreality status

Once upon a time there was a surreal artist who never showed up. His work was so sublime it elude him. And everyone else. There was no escape. Nor there was any proof. The artist simple didn’t show up. Ever. And that’s how he became know as the greates surrealist artist of his generation.

The complete acomplishment took place within the realms of his mind. The roads from neuronal secondary roads lead to a brilliant display of inconclusive facts. Just chains of letters that competed with a new sequence of zeros and ones. Or double helix patterns. Whatever that stands for. Fuck it, I’am NEW surrealism. Altogether. Megalomaniac impulse to grasp no fruit. No sense. Just sensitivity. Inside a shell. Within yourself.

You’ll never scape this spell. There ain’t no time. As elasticity has taken over adapting to the newest time of relevance. Revelations scatter once again in the mist of the portrait drawn momentarily in his mind. Wait: picture it. Oh, shit, it’s gone. Again. The elusivity is intact. Working like the first day when it encounter the wondering soul. It was love at first sight. Immediate passion. A click; wink.

I thought I was a normal person. But I lied. To myself, at first. So I had to take a hands on posture within my internal quarrell. This could not go on. Selfsabotage is cruel disgrace. And someone, from the inside, has to fight it till the end. So the end showed up. Time was up again. And nobody showed up. The expectators awaited the entrance of the performer. He never showed up. In the 99 minutes that lasted the show. But nobody cared. Surrealism stood up. And blessed the scene. Quietly disturbing every mind.

Nobody clapped at the end of the show. The silence was broken. People exited the main theather of the mind. And the time was liberated from the surreal spell they went to experience. Oh, that was something else, someone said. And people long one another. The vacuity filled their experience and the thrill to share the now; here.

Something worked within surreal terms. The class was dismissed. Everybodies mind was filled with a hole. Everyone did the magic, but it only served the will of the collective soul that bounced around the show above their heads. The place was holly. And sound discrete, yet continiously revolving the magma of the desired dream. Joy was pleased to meet Joyce.

Lovemaking was on everyone’s mind. So why deny that misterious spell. Oh, well. The waters, black, rose up in the basket from the deep currents of the well. Swell. Drink up, it’s a toast to glory. Here; now; then. I’ve come accross your eyes to flow through you once again. Let’s run naked into the sun. As life’s begun again. I can feel it. You/me, no longer: ALLS………

El tirano personal

Todos somos nuestro propio freno. Nos hacemos trampas en el solitario. No queremos escuchar lo que verdaderamente queremos proyectar. El tiempo es limitado y nosotros preferimos derocharlo. Como si no hubiera mañana. No lo hay. Sólo hoy.

Mi voz fue mi búsqueda. Escribir, aunque fuera sin sentido, ha sido mi tarea. No así publicar. Ser escuchado. Encapuchado. Me encerré en este confinamiento voluntario. Por cargar su cruz. La mía. La santa cruz. Y por la Pau. Sant Pau. Santa Pau. Warever.

Yo en su día fui algo.

Y ya no soy nada.

Pero no importa.

Tabla rasa.

De aquí pal real.

Surreality stands tall.

As I say I’m a true surrealist.

Yet I’ve got no proof.

You are going to have to judge me.

And make the call.


Una puertoriqueña y un colombiano

Dos chicas hablando de amor. Como ir al cine en high school. Tú cruz en el cielo desierto. Un amor virtual. El amor que nace en cuarentena. Las redes sociales y la Internet. La base de las relaciones. Un DM. Business. Un like. Un gesto que nos acerca al otro. Y de ahí nace el amor. Prolongar la ansiedad.

Amores que se encuentran en el supermercado. La geolocalización se ha quitado. La gente está haciendo match en todo el mundo. Tinder se abre a la pandemia. El futuro distópico es de parejas virtuales. Mi pareja está en Paris. Nunca nos hemos visto.

Sobrevivir a la pandemia. Una victoria de la pareja. Love is blind. A veces el encuentro el persona… a veces la química por texto es una cosa. Y en persona no hay chispa. No se puede asegurar.

Los ascendientes del horóscopo para el amor en tiempos de desamor. Los humanos que sobrevivamos a esto pondremos a la hoja de vida: sobreviví a la pandemia. Lo que sea que sobreviva merece nuestra atención. El cerebro se acomoda a la excepción. Cuando se acabe la excepción, no sabemos qué va a pasar.

Para el sexting no está de más tener Tinder. No es mi flow. Le doy a no a todo el mundo. Con una foto no puedo decir. Es demasiado simple la primera intuición. Hay que entretenerse. Y mantener el líbido activo.

Las relaciones codependientes cómo van. Más codependientes que nunca. Sobrevivir esto juntos es la ostia. Viento en popa. En Colombia tenemos una expresión: caldo de cultivo de la relación codependiente. Ingredientes perfectos para que algo se multiplique.

Caldito de basura. Tan bajo como eso. Lo peor de lo peor.

Amalia y Mariela.

LIVE: Amalia Andrade y Mela Pabón.

Publiée par Paula Canal Huarte sur Jeudi 16 avril 2020

Nick Cave number 92

Every road comming to Barcelona is marked in the kilometer 92 with a sign: Barcelona 92. It was a marketing approach to a transformation time. An event that would mark this urban capital for good. And for bad. But I really meant for good, in a sense that it changed it completely. Not that it was all entirelly good. I am clearly overexplaining for the ximpler soul. You know who you are.

Barcelona has a connection to serveral numbers. Nou. One of the them. Uno, another one. 14. 4. 11. 9. En fin. 1714. Ya paro. No quiero ofender a nadie. Cosa dificil hoy en día. Este pueblo tiene la piel muy fina. Y tersa. Y salada. De mar. Mediterraneamente malamente. Featuring Rosalia. O Nicky Minaj. O ambas. Reinas. Junto a este nuevo rapero en la capital transformada de sus urbanidades ya sublevadas. Su fuerza me acompaña, y ahora me acompasa con su poesía. Y su delineada estructura de baile y ritmo NEW.

Si el nuevo modelo pretende estar completo debe tener un ritmo propio. Un ritmo NEW. Es un llamado al arte. Al futbolarte.

Nick Cave me mandó un mail. Era su Red hand file #92. No es que Nick me quisiera decir algo, sino que me suscribí a su newsletter. Y a veces me llega y a veces no. Ni yo se por qué. Pero esta vez lo abrí y me quedé con esa paz plena a la que uno puede aspirar. Orar es llegar a concluir un plegaria. Y esa plegaria no es únicamente de los religiosos. Ni siquiera de los que tienen fe. Los que no tienen pueden llegar al mismo climax. Léanlo. ALLS.

Mi soledad me aparta de ti y me acerca a ALLS

No se le podía entender a Jesús a dónde coño iba con todo esto. La mamá estaba desesperada. A qué nos lleva su mensaje de amor ante tanta incertidumbre en el aire. Mira los romanos pasándose de verga con sus impuestos. No hay derecho. O sí: el suyo. Así qué fácil. Comunistas.

El mundo va muy mal. Todos discuten con sus némesis. Y se encuentran fácilmente ante la dramatizada mirada de odio hacia todos aquellos que desprecias: los otros. Los némesis ocupan ese lugar en tu corazón, pero sobre todo, ocupan ese gran lugar en tu mente. Piensa en un güey del América.

Ahí está todo.

Al pedo.

El futbolarte es así.

Yo simpre digo lo mismo. Que no quiere decir que venga aquí a hacerles de su pendejo. ¿Qué? ¿Quién se creen que soy? ¿Su achichincle? Ahhh, chingá. Pues ¿desde cuándo? ¿O cómo? A ver, dime.

Yo como digo una cosa, digo otra.

Te puedo cantinflear y alburear al mismo tiempo.

Seas tornillo o tuerca.

Y en la pista de baile nos fundimos.

Como esta canción que rola chido.

Como este toquecito que te doy.

Date, musa linda: en verdad eres artista.

Ven, bailemos, tu y yo hasta volver.

Y de pronto, en un instante en la pista de baile nos fusionamos en un ser. Es un gesto único al que sólo accede quien sabe bailar con el alma. No todos tienen el don. Esto es así. No había vacuna para todos. Ni respiradores suficientes. Debemos lidiar con la escacez. De la mejor de las maneras. Como si el poeta fuera voz, y la mujer, la matriarcal esperanza de un tiempo nuevo. Un tiempo NEW. Sin dejar títere con cabeza. ¿Qué parte no se entiende de esa expresión? ¿Acaso vos, títere con cabeza, merecés que la guillotina te salve únicamente a vos? ¿Quién coño te has creido?

El títere DIOS.

La única respuesta que salvaba el pescuezo era esa. Y puto títere va y la suelta ante la incredulidad de los presentes que llenaban eufóricos la plaza real, para asistir por fin a la liberación de todos los credos: la muerte de Dios. Al que descrubrimos títere. Su poder, o su labia, le salvó de la guillotina, que traímos desde París. A nuestra nueva centralidad: la plaça del NEWREI.

NEWKIN.

I hereby present to the people a new kingdom from above the heavens. One holly place, right here, right now: ALLS………

La confesión del padrecito de Comala

Finalmente nos encontramos, Pedro Páramo. Me había estado esperando toda la vida. El libro estaba ahí. Juan Rulfo no tiene prisa. Ni yo tampoco. De ahí que no nos hayamos dirigido palabras agrias para redondear nuestra indiferencia mutua. Pero yo sabía que tenía algo pendiente. Que ahí había algo para mí. Y no me equivoqué.

Leyendo una edición de Seix Barral de Obras Maestras de la literatura Contemporánea, de tapa dura, no me atrevo a escribir en sus entrañas. Ni siquiera a doblar sus páginas. Tengo una especie de pudor al leer por primera vez a Rulfo. Y al objeto en sí. Tan bien parido, con esas páginas amarillentas que parecen uno de esos libros de una biblioteca de abogado, que nunca se han leído. O lo contrario, un libro de una bilblioteca pública, novecientas noventa y nueve veces leído. Como una personalidad tan fuerte que su aura impide que nadie se atreva a alterara esa fuerza.

«Todo esto que sucede es por mi culpa -se dijo-. El temor de ofender a quienes me sostienen. Porque ésta es la verdad; ellos me dan mi mantenimiento. De los pobres no consigo nada; las oraciones no llenan el estómago. Así ha sido hasta ahora. Y éstas son las consecuencias. Mi culpa. He traicionado a aquellos que me quieren y que me han dado su fe y me buscan para que yo inteceda por ellos para con Dios. ¿Pero qué han logrado con su fe? ¿La ganancia del cielo? ¿O la purificación de sus almas? Y para qué purifican su alma, si en el último momento… Todavía tengo tengo frente a mis ojos la mira de María Dyada, que vino a pedirme que salvara a su hermana Eduviges:»

Padre Rentería, Pedro Paramo. Juan Rulfo.

No le dio la gana abrirle la puerta a Eduviges por suicida. Todos sus activos se caen. Él, hombre, intermediario de las personas de fe y Dios Padre, dice no. No le perdono ese pecado. El Señor tampoco lo haría. Todo viene a cuenta de la carga moral que lleva encima el padre por haberle concedido la bendición al muerto que violó a su sobrina. No es poca cosa. Se trataba de un reconocido hijo de la chingada, al parecer. Y además le tocaba cerca. Entonces hace lo que hacen muchos padres: dudar de la víctima. Más aún, si se trata de alguien de los que pagan su diezmo. Los pobres no pagan. Son fieles, eso sí. Pero no tienen mucho que dar a la iglesia. Que a su vez, les da lo que puede. Dentro del margen humano de la institución.

Los votos dan un estatus. Hablar con Dios directamente es cosa de los que estudian para ello. Y se preparan para el ministerio del evangelio. Se convierten en los que llevan la palabra de Dios. Y lo repiten al final de cada lectura: palabra de Dios. El libro, la Biblia, está en el centro. Un libro que perdura en el tiempo. Pero también perduran los libros de filosofía griega. Esfuerzos manuales previso a Guttemberg, que industrializa el libro. Antes, pergaminos y códices nos definen las culturas de otras geografías. Otras perspectivas. Más allá de lo divino. Lo social de aquellas sociedades queda relegado a la retórica de las colonizaciones. La cultura superior que aplasta a la inferior. Como si no hubiera habido sincretismo alguno. Si las montañas son lo sagrado, vestimos a la montaña de virgen, y listo. Contamos la historia en retablos. Y las metáforas que interesen de la Biblia se plasman a partir del arte. Los pueblos iniciados, entonces, entran en el camino de la salvación. ¿Qué salvación?

Volvemos a explicar nuestra historia. Ahora con un contexto que incluya el resto de las opiniones. Una vez que te embarcas en nuestro camino, el resto ya no interesan. Todas las religiones exigen exclusividad. Y eso les hace competir por la fe, más allá de los cimientos culturales que hay han ganado con el paso de los siglos. Especialmente las cuatro grandes: cristianismo, judaismo, islam y budismo.

Pensé lo siguiente: necesito una tarta de religiones para visualizar los estados de la naturaleza en términos de creencias globales. Religiones, si adoptamos el calificativo bajo el cual muchas personas deciden definirse como parte de ese colectivo antes de una especie humana mucho más grande, plural y libre, por encima del espacio de a quién creer o no. Creer o no es la diferencia entre un religioso y un ateo. Y puedes tener a dos tipos muy apegados a su perspectiva, lanzando las mejores hipótesis que cada uno de los grupo de interés ha fabricado para sí: para su pespectiva. Únicamente eso importa. El enemigo, señoras, está presente.

Dijo señoras, ¿viste?

El juicio social.

Ya estamos aquí.

Ustedes me van a juzgar a mi.

A mi corresponsabilidad con todo este desmadre.

A quién colgar la letra A roja.

The Scarlett Letter. You know what I mean. Really, we all read the same authors before we leave school. Nobody teaches us to real properly. Until we ramdombly approach the powerful edge of books. More than one. A bible readers reads one book. Not even that often. He/she rather wait for it to come as a surprise on Sunday at noon, to meet the sun. Catholic young boys, in their all boys schools, go to church to actually get to meet a chic, other than her sister. The problem comes with the ones who don’t have sisters. Seriously: this is not profiling. Nor charging the weight on all machos on the shoulders of these few all male childhood experience. Seriously: it’s all here. It’s this way. And I don’t plan to take a step back from my current position, which in fact allows your way of looking at it, which may still be forever the same perspective that you already hold dearest. The thruth. Your own personal truth. Why not you be God? You be HIM?

Only one of these selected group of machos will actually get the grace to be named oficially by the authorities of our assembly to bow upon you the glory of the Almighty Father, as Father shall rule over other possibilities like Mothers taking over. Shouldn’t they? Don’t they already? Oh, God: I’m all confused………

I am only fucking with your mind. You’ll excuse my body belongs to no one, but me. As I am the true bearer of my will, in continuos search for affirmation. Best case scenario I’m at this point affirmatively as I am, there, in the mighty NEW truth, the power of a wonderful place never before been told, as the scripture of a futuristic collective goal to fall into. A thing that comes from the acceptance of one’s incompleteness completenessness. Is a that a thing? Really? I don’t know anymore.

I never closed the door. Only nobody came. I told you it was gone. The world as we knew it. Way back when. It all started by being forced into a group of insolent readers of Friederich Nietzsche with a university teacher some of them already worshiped. Look at what this guy has read. And then you start to read. And play the game. Like a true poet. A true voice. A reader. Oh, man. That’s it. To read: firsth NEW right.

Obligation book culture. We must teach our children to have the level of servitude needed for my business endevours. To be good factory workers. A look inside the Brexit space to evaluate their last 9 months of personal circumstances. We are antagonist of colonial global model. We ought this one talk out loud. Gather around your nine nine team. Behold a public debate like this NEW world has ever seen.

Rules: pick your nine boys and girls to represents your smartest answer to the NEW Commons deal. A deal I’m pushing through in literaure nonesense.

I am a true artcraftman. That’s as much as I am going to plead guilty of. The rest you can come find me at my home. As you know where I live: in Dante Alighieri. Literally.

Ever since I move into Dante my literature has matured. I am a NEW person. I have been transformed already. Do not be afraid. You too can bear this passage. Only, I am here this time to tell you how it went. Nine years ago.

It’s a like of course. It happen in the year 9. That much is true. We can help it. It’s the numerical logic of our time. As a demographic population pyramyd. What else do you need? What else do you want? I am one of those trying to help. I can bring this world to a END. This is the end. And also the beginning.

Are we ready for that?

I believe we are. It’s all in the search. It’s all in the details. It’s all in making sure you can try to reach the sun, like Icarus did.

You get it, right?

Always unsure.

That way feels right.

You doubt your own luck.

You doubt your own priviledge.

You question your happiness.

You dance with lonelyness.

You tickle with death.

You doubt your chances of scoring tonight.

You digg into altered states of consciousness.

Like this.

You allow yourself the passage to the other end.

Welcome.

You notice you don’t feel the discompfort.

This shit ain’t real.

It’s been spinning in my head.

I was keep it locked in.

Purposely.

As if waiting has it’s odds.

And so it’s time to cash in.

Long term investment pays off.

That’s what I please myself to plan for.

I sets me off away from this shit.

Together, this status quo couldn’t be any lamer.

We’ve reached the highest point in the graph.

We are back to demographics.

And I feel the responsability to come back.

So my actuarialart Hipocrates Nietzschean pledge forced me into action: become your superlative being to pursuit the ultimate global NEW system. And design think, whatever that is (by way fuck you all who represent the last trend in your business school teacher theory: chasing a Golman nine dimensions away. So there. I said it. This is it. This is my shit. If you like your stupid series, from whichever outlet you get from, go back to that page. I’ll only keep you glueded to my NEW webpage: double you doblu you dobliu dot golman dot net. Fuck com. FUCKOM.

A NEW city. FUCKOM. The place they went.

At the other edge of duality, you are way the fuck away from them fools.

Duality is dearest. Religion takes a hike.

Science rules. The minds of the collective free souls. We are gathered here today to aknowledge the edge of multiversial minds all linked into a single beat: ALLS………

Poeta berriaren hitzaldia

99 hitz hauek euskaraz nola ikasten diren ikasiko dut. Golman Elizondo Pachecoren 99 izango dira, herrira itzuli den azken semea. Barkatu, istoriora iristen ez den istorioren bat sartzen badut. Golman Elizondo Pacheco naiz eta etxera itzuli naiz. Gora Aurrera Esanahi bikoitza duen txantxa da. Kontatuko dizuedan ia bi zentzu ditu, behintzat. Eta bederatzi, gehienez. Nou, nire / gure hiriburu BERRIAn esaten dugun moduan: Barcino berria. Banekien gure herriak nire zerbitzuak behar zituela eta horregatik itzuli naiz. Utzi zuen familiara itzultzeko. Eta gure istorio guztiak. Horiei zor diegu. Hemen gaude, mila eta bailara horiei esker, naturarekin sinbiosian bizitzen ikasi genuen, haranaren nozioarekin mendian bizi direnekiko errespetua interpretatzen dakitela. Aukerak dira. Bizitzaren alternatibak. Geure burua berreraikitzeko ematen dituen aukerak eta aukerak ikusteko moduak. Hainbeste eta hain gutxi izan dugun hori, dagoeneko gure familien historian zehar egin dugu: alde egin dutenak eta gelditu direnak. Ongi etorri gure bi poloen aurkikuntza. Gure dualtasun sakratua: Espainia berria. Erdialdeko lautadan ez da ulertuko txantxa hau. Ez barre horiek. Izan dezatela zentralitatea. Handiak eta batek grazia du herrialdearen lema gisa. Gurea ez da bakarrik. Eta ezin diete hori kontatu. Horixe da mendia Sierra Nevada dela ulertzen duen batek ez duela inoiz ulertuko. Eta beste ezer ez. Herri askeek beren burua egunero definitzen dute 99 aldiz. Ez bat gehiago, ez bat gutxiago. Narrazio berri bat nahi zenuen? 99 tarifak. Igorri 8 euskal abizen bakarrak, hemendik, gure herri sakratua, ibar guztietako hiriburua, mendi guztien zentralitatea, Elizondok itxaroten du zure existentzia iraunkorraren kontrola berriro ezartzeko, amatxo. Mae, tuanis guztiak ……… azken hitz horretara arte. Hemen, arrazoi arrazoiren batengatik ez zen ulertzen. Jaunak, eta jaun bakarrak, herriko bederatzi leku desberdinetan, normalean komunitatean elkartzen baitira espazio publikoko ekitaldi baten aurrean, oraingoan, turroi bat topatzen baitute: Golman Elizondo Pacheco. Zerbitzaria. Ikusi, haratago nator. Eredu berria bihurtuko denaren beste zentralitate transzendentala da. Azken gizartea. Gizonak matxismatik aske zeuden eta hori ospatzen duten emakumeak, beste maila batzuetan, entzutera soilik dedikatzen dira. Sarbiderik izan gabe. Gizon gabeko mundu berria. Atzean uztea erabaki duguna.

Golman, lehen eguna