La sexualidad: pudor y liberación

Sólo hay dos opciones. Puedes elegir. Eres libre.

De la nula educación sexual a la normalización del sexo en la sociedad.

Hablar de la sexualidad no fomenta el acto: follar.

Tenemos que empezar en casa.

Vamos a hablar de sexo.

Tan bien como podamos.

Porno: cultura de la violación.

Posiblemente más niños y más jóvenes han visto un video por su cuenta, sin darte cuenta, padre, madre, y lo que se ve es la violencia de lo que la película porno envia a la gente del niño: le bajas las bragas, le das un golpe contra la pared, la fuerzas a hacer algo. Cariño, no lo hagas así. Tenemos que estar muy pendientes. Se fomenta que seamos sexualmente como los personajes que salen en las películas porno, que lo quieren es eyacular de las maneras en las que podemos explorar la imaginación para un mundo adulto sexualmente libre. Las opciones son infinitas. Podemos aprender el porno el tema de la saturación. O availability.

¿Te gusta razurarte el pubis?

No es antihigiénico tener el pelo púbico que te sale naturalmente. Es la naturaleza. Y tu cuerpo. Tal cual es. Conocete. No todos tenemos esos pechos operados. No todos somo porno en nuestra sexualidad. El resto de la sociedad que no está en la industria del porno también tiene sexo. Y bien. Y mucho. O no tanto.

Pregunta de micropenes en la SEXta. Lorena es la mejor sexologa del país. Un micropene: siete u ocho centímetros en erección. Lorena afirma que una media para que la gente que está en su casa se mida su pene erecto. De 7 a 8 cm: micropene. Dice: en esos casos puede haber un problema. En la sexualidad existen otras maneras de satisfacer a la pareja. Sexo oral. Las manos cuentan. El tamaño del pene es importante en la penetración… hasta cierto punto. Es más importante el grosor. Hay más roce. Quizás un pene grueso cumpla lo suficiente. El objeto es placer.

La media está en unos trece, catorce, en erección: un pene capaz de dar placer. El coito: capaz. En una vagina la parte más sensible está en la entrada. La parte de arriba: los primeros cinco centímetros de la entrada de la vagina. Se puede introducir un dedo. Una penetración más profunda llega al final de la vagina: muy sensible. Ri-co.

Ahí, con ese párrafo, ya se vino la mitad de las lectoras.

Los lectores, excepto algunos, no son tan sensibles.

Cada vez imito mejor al poeta Rajoy.

Mariano, te quiero penetrar.

Nacho Vidal: el porno es más mecánico. No es natural. Se ha perdido el acto narrativo que le dábamos Rocco y yo.

Yo entrevisté a Rocco con Quique. Santi fue testigo. Disparando ráfagas sexualizadas por la presencia de una estrella de porno que llega a todos los usuario. El porno es hombre y mujer: tras el movil. De eso hablamos cuando hablamos de pornografía. Los chavales con el movil. Más temprano que los papas. Me refiero a Papa. Papá; no vos.

Actrix porno en la Sexta es entrevistada por un vasco progresista. ¿Hay que limitar o controlar el porno? Si eres mayor de edad: entra. Filtro: ¿eres menor de edad o no? Anonimato. No mientas.

Las mentiras de la sociedad condicionan su capacidad de elegir: libertad.

Yo he hecho escenas de sumisión. La dominación femenina se da mucho más, pero fuera de cámaras. Muchas más dominatrix que sumisas. No es tan visual. Los pobres hombres. Es un puto prejuicio. Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa.

MI papel como Jesús, ya de mayor.

Una película es una ficción. 30 o 40 minutos de sexo. No se rueda en ese tiempo. Hay un montón de cortes. Puede durar un día. O dos. Y habemos extras. Fotógrafos. Director. Actores. Actrices. A la gente le gusta más natural. El preservativo corta. Las actrices no utilizan preservativos por que practican un autocontrol. Análiticas recientes que den negativo en toda posibilidad de transmitir algún tema sexualmente.

El sexo anal es una práctica independiente de la preferencia sexual. No es patrimonio homosexual. El ano es una zona erógena. Como la vagina. El pene. Hay personas que les encantan que les estimulen esa zona. Es un gran miedo. Hay que desligarnos de ese mito. Cómo limpiarse. Iniciación. Escucha a Lorena. Siempre que queremos hacer algo en pareja: preguntale. Vamos a hacer algo distinto. A tí? Ay, pues a mi me apetecería probar el sexo anal. Oye, podríamos darle un poco de picante.

El sexo anal no es una práctica fácil. Hay que saber en qué consiste. Requiere lubricantes. No usemos lubricantes caseros. Preservativo con base de agua y lubricante. El ano no lubrica como la vagina. Hay que empezar poco a poco. Hay que hacer lavados anales. Hay que prepararlo. No se puede uno tirar a ciegas.

Al hombre hetero le cuesta lo de la penetración anal. Cuesta. Hay hombres que se sueltan. Es una barrerilla. Es un gran tema, Lorenta. Verdún. Hablamos de sexualidad más abiertamente. En la pareja nos cuesta mucho plantear temas. No sabemos cómo plantear, con la pareja, con nosotros mismos. No fluimos. Que fluya el sexo rico. Estemos abierto a todo. Eso es lo rico. Y se puede conseguir con gran intimidad y conexión mental sualizada. Es lo más rico que vas a vivir. Esa relación erótica. Es la sorpresa de conectar sexualmente con alguien lo que realmente te hace estar tan húmeda como para querer follar conmigo esta noche. Por llegar a ese punto en el que todas nos corremos. Correros vosotras. Empecemos con un feminismo que entienda que vosotras vais primero. Punto uno.

Con ese párrafo me presento al colectivo feminista.

Ellas entenderán el sexo como nostras lo entendemos. La antimanada.

¿Una persona fuera de la manada también viola?

No se puede generalizar. Es muy importante la educación sexual. Chavales de la manada: no. Fácil; te vas.

¿Comprendo?

Te ríes en su cara. Cuando vemos su pene pequeño y reímos. Tonta. Maticemos nuestra mente fuera de lo que el porno quiere que pienses. Al porno le da igual. Ellos hace un trabajo. Menos glamuroso de lo que te imaginas. Yo lo he visto. Yo en Barcelona entendí todas las sexualidades libres. En las antípodas de lo puritano de quien se reprime. Yo fuí a entender la sexualidad más sana que me fundiera con la otra. Lo acepto: soy un hetero reprimido a la posibilidad de que el sexo anal mole maso.

Lo tuve que escribir de esta manera para estar

Las niñas quieren saber cuál es su papel en la relación sexual. Y van al porno. Como siempre.

La pornografía cosifica el cuerpo de las peronas. Público masculino, heterosexual, muy machista. Target del porno. La masa.

Proyectarse en el sexo del porno; y viceversa.

Yo fui un día narrador. De mi presente. Y eso es lo que me atrajo a la red. Al mundo. A venir aquí a compartir quién soy: autor de extrarradio.

No soy Juan Marsé; pero quizás sí Pijoaparte.

Los putos locos. Unos y otros. Los exploradores de los límites que luego escriben. Sensatos rebeldes.

Insolentes.

Si me quieres lo haces, pero con un video de lo que quiero que me hagas. Antes era así: el macho rebuznaba: si me quieres me lo haces.

Un niño de 9 años no puede tener un dispositivo móvil a su alcance. No tienen que tener acceso a esos temas. El sexo. Si ya tienen móvil, ojo con lo que hacen. Control. Tiempo. Mi hijo no tiene ordenador en el dormitorio. En tu cuarto no usas el móvil. Reglas. En el tema del porno. Expectativas. No pensemos que lo que vemos en el porno es real. Es una película. No nos la vamos a creer. Esto es lo que vamos a hacer. Los adultos también cometen ese error que los niños hacen. No lo olvidemos. Consumir sin atiborrarse. Luego nos da empacho. Y no querremos tener relaciones sexuales. Si te empachas no vas a tener.

Tener sexo. Podría ser un chaval francés el que pensara lo mismo. La conexión de esta nueva generación que lee un post sobre sexo que le da la clave: comunicación. Te pregunta: le contestas de manera que lo entienda. Natural, papá. Mucho rato con el movil. Hablemos. Tu y yo nos vamos a entender. 99 charlas con mi hija.

La vida es el sexo tras entender los 99 consejos prácticos y sensibles de Lorena Verdún para hacerte un ser feliz más pleno de gloria por atesorar el cuerpo como algo más que una creencia que viene dictada por un artista que consiguió la ruptura del orden social en el que vivía para transformar las generaciones venideras de un mundo superior que les voy a esconder hasta que estén preparados para entenderlo, quizás tras la muerte, mía de momento, y en 2019 años, yo os juro, que volveré a enviar un mensaje que ponga todas las coas en su sitio: de entrada a vos, chavón, chavala, güey, cabrón, mae, chama, chava, chavo, chemo, bato, bata, tía, tío, mopri, mipri, dude.

That dude did it.

That dude did it.

That dude did it.

That dude dit it.

That dude dit it.

That dude did it.

That dude did it.

That dude did it.

That dude did it.

That’s my debut song with a collaboration from another poetic figure: Rosalía.

I can sing along wherever she wants to take me

I can sing along with you as you had me at hello

That kind of bond you long to fly away for good

Ride along common people in the ordered chaos

As we long desire to connect with the whole: ALLS

Las reglas y los valores por las que hoy nos medimos son muy distintas a las que teníamos cuando era un cabrón.

Un cabrón talentoso en cante.

Plácido. Las manos de un macho no están para estarse. No existiríamos como humanos de no haber sabido usar las manos grandiosas de Plácido Domingo amazando dos melones de una rica, bien rica, sin decirle nada, por detrás, con lo que saben los machos con poder que se lanzan al quite de una miura que tiene dos pitones apuntándome a la polla.

Ramoncín: todos sabemos cómo ha funcionado el mundo del cine, la televisión, el teatro, las compañías de discos. De hombre a mujer. De hombre a hombre. De mujer a hombre. Poner a alguien en un sitio por favores sexuales. El capitalismo sexualizado por psicópatas. El cinismo de los machos como Boris Jonhson. O Plácido, Abascal, Boadella, Inda, Aznar, uno de los cinco de la manada, Harvey,

Nos gusta derrotar a los mitos.

La defensa del macho bravo.

Qué fácil juzgáis.

Vale. Una salida de tono con unas copas de más.

El macho ibérico de toda la vida.

Extinción.

Muchas mujeres han utilizado el sexo.

Para sus objetivos.

Como ciertos hombres.

Generalidades.

Como la de Ticataluña.

Abuso. Acoso. Macho, frene.

Frenar. ¿Cómo aprender a frenar? Objetivo básico de la educación de los 6 a los 9. Quizás todo lo que debemos tratar lo debemos hablar en estos años. Y ahí está la clave de nuestra futura asimilación de la temida adolescencia y el sexo. Como Lucía.

Invitaban a la mujer para que Plácido se comportara.

Plácido depredador. El tocador de señoras. Domingo, hoy no, que hay misa.

Hombre, Plácido, tú por aquí en el confesionario. Plácido le explica a

¿Quién ponía a las chicas de los empresarios? Un director de periódico les tocaba el culo a las señoritas. Qué hacía el resto. Qué haces. Tragar. La gente tragó a mucho macho. Guantada a Plácido. ¿Quién no actuó?

La señora que recibió el tocamiento de los senos por detrás… opciones. a) Guantazo. b) Tragar c) Relación de poder aniquilante… ¿Qué hago? ¿Cómo reacciono? No soy culpable. Solo eso faltaría. Este tipo qué se ha creído. Usted no me toca los pechos y punto. Hijo de puta. Ahora mismo se va enterar todo Dios. El público. La chica en plena escena irrumpe en el escenario del Gran Teatre del Liceu y explica al público: esto me acaba de pasar. Ese señor es repugnante. Sale Plácido Domingo y canta unos versos escritos por él, o sus secuaces, en el que deja al público atónito con un alegato de defensa. Pero no la tiene. No puede aniquilar a su difamante compañera. Un señor tocado en la novena fila se levanta y rompe la cuarta pared: «NO TE CREO». Motín. El Liceu se rebela. El Liceu dentro del Liceu se incendia en escena. Se viene abajo el teatro. Todo cae. Cenizas. ALLS.

Dominguín. Mea culpa. Cómo nos hemos comportado los hombres en los últimos años. Un casting para hacer un videoclip. Había que ver esos castings. El artista. Las bromitas y tal. Los hombres que dirigen mujeres; y viceversa.

El mundo del espectáculo en España sufrió machismo. Igual que el machismo que sufrimos en el mundo de la consultoría con el predador Portella. Las mujeres sabrán a lo que me refiero. A no ser que sea una de las que está intentando camilar. Es sexo de un depredador sexual. Las historias que inocula en las mujeres. El resto de los machos son débiles. Yo tengo mil maneras para que acabemos en la cama. Ser rico es nomás el primero. Y mi poder radica en mi posición en la sociedad. Te pone, no. Pues si a tí no. Tranquila. Que hoy, yo, follo. El follador no respeta feminismos.

El señor que tenía la compañía de teatro. Un director de teatro. Un amigo le cambiaba de actrices cada dos por tres. Los que trabajan. Los que traen las putas a quien tiene poder. Lo que pasó detrás de las cortinas que se levantan para encubrir al macho ibérico

Redactor en jefe: qué cachas estás, linda. La sexualidad de los broncos de nuestra sociedad. El mai que se pasa. El pueblo sexualizado en el mercado. En la playa. En la discoteca. El el trabajo de oficina. Si eres amable te va ir mejor. Los hombres con poder. Este es el problema. La posibilidad de abusar del poder está sólo en quién usa el poder. Una chica jóven puede hundirte la carrera. No te puedes pasar.

Carla Toscano, no se quien es, acusa a la tiranía del metoo y del feminismo. Se están cargando la sociedad. ¿Podemos rescatar, por esta útima vez, a nuestro macho rico y exitoso más ilustre? Plácido Domingo: el último español exculpado por la sagrada gracia de una cúpula social nueva en la cima del último poder colectivo: ALLS.

Comportamientos no tolerables.

El machismo salió a la luz. Tras años de heteropatriarcado. Los roles han evolucionado. Tiene que ser una guerra de seres humanos. No puede ser sólo de mujeres. Sí: feminismo. Los hombres debemos convertirnos al feminismo. Las mujeres antifeministas no han pillado que el feminismo opta a la igualdad contra el machismo latente. Ese déficit social.

Coger una teta por detrás como Domingo.

La educación de Plácido.

Ni una falta de respeto. Dignidad por encima de salario. Si me vas a hechar, hazlo. Hijo de la gran puta.

El abuso del macho.

El límite de las circunstancias.

A nadie le admitas que se propase ni un pelo con tu cuerpo. Tu cuerpo es tuyo. Plántate.

Pobre hombre. Lo que le habrá hecho para que le hubiera hecho eso.

No somos feministas de fábrica. Nos debemos asumir las cosas que no nos enseñaron de pequeños.

Plácido es famoso y mayor. Y no se morirá de hambre si no vuelve a trabajar. Lo podemos juzgar. Un señor conservador opinando a su favor pone los argumentos para que no nos sobrepasemos con el juicio fácil. Y le tira un salvavidas a Plácido, a Woody, a Harvey, a Spacey, a Portella, a Brando, y tres de sus amigos.

El machismo necesita que renazcamos todas en el feminismo. De pronto. Con una gran ópera de redención. Un canto apoteósico de Domigo. Complaciendo a su público.

Presentado por Petarlo.

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