Letter to Michael

Lucky, bastard. You guys are lucky to be in Barcelona. How’s confinement going? Have you delivered a little concert from your balcony to your neighbors at 20:00? Let me see a video of that. It would rock. Maybe Pablo can play a tune or two. Send my regards to the big guy and I hope you are enjoying the bridge over troubled waters we’ve prepared for you guys. Do feel free to throw any suggestions. Locals here are also lost. Who isn’t in these scenarios they play for us. Ain’t never been a better time for the ultimate revolution. The last one that concedes the benefit of a wholesome holy system where there’s still others and you keep to still hate their guts sinfully. You are even incentivated creativity of how many diferent ways you could show that same old feeling of disgust against whoever you choose to be your own private nemesis. And love to have him. You so love to hate him. It’s pleasurable as fuck. So why give it up? Why now? Just when it’s clearly still their fault? Why are worried? Still not on us this shit. But they get to play the cards again. A marked deck. And we follow how this shit is handled by our insitutions. Our polititians in tension. Let’s get out of this this health crisis first. Then deal with the economic one. Still, we are here to play. So we go along. A watch them go. And we go to work, if it’s essential for life. Or we are kept home. We are not big right now. Everyone at home wonders about job. Is it still there? Is there a security to survive? As everyday? May I stay lucked up without regerating anything and still manage to come around the end of the month. It’s a miracle. And everyone is up to their necks. And we are all floating in the middle of the ocean, keeping our distances of security, to avoid being contaged. How do you feed a poor persona who can’t beg today. Streets are empty. This sort of confinement as a privilege of class. Of a country. To come up with the social coverage. As a social benefit counted for in our own insurance policies. The stuff we place in assets of low rist and solid return. Bonds. Puts. Calls. Futures. Actuarial science shit only nine players really know how to deliver. Way up there. The major leagues. The number guys and girls. Actuarial minds travel far up in the wo brain. He makes you great. It’s almost always a he. Good nemesis are often men. Hetereopatriarchy never stops working.

Till now.

Let’s take over.

Enter celebrational chorus.

Repeat nine times.

Band goes wild free jamming.

Senderipity is never mentioned again; we only speak of the deamons true lustful act: collective emergence.

ALLSALLSALLSALLSALLSALLSALLSALLSALLS

Do you think you could put some music to this lyrics.

I think we have a potential cristal ceilling braker here.

Let’s take the bull by the horns and produce the greates alternative song ever compiled in Confinement History I.

We are all locked in.

Like some fratboys during the first night in.

How well do you adapt?

Sorry for the personal questions. This is a peculiar letter. It’s written for you. But you don’t get to keep it. You don’t get to keep the content of it secret. It’s not one of those letters. It’s a fictional letter. A game with words. A play. An act of an insolent sole who had the intuition of an old school cinematographer from the UE, or the old CCCP.

Amé a Rusia en el Mundial de México 86. Belanov. Ese uniforme. Aún lo tengo. Es mi más preciada pieza de coleccionista. Una camiseta de futbol con un sentido histórico dimetralmente opuesto a mi educación y cultura: qué chido concepto. ¿Qué hay del otro lado? ¿Cuál es la aportación cultural de esa revolución? Yo que soy bien pinche revolucionario mexicano. No cualquiera tiene revolución. Y menos guerra de independencia. Y ganar gracias a Napoleón. Cómo no vamos a querer París. Sabiendo lo que representa.

La Le Coq Sportif de Francia del estadio Olimpico de Ciudad Universitaria. Ese espacio público que le pertenece al pueblo de la raza más pinche chipocluda de todo el continente, me cae de madre, como si el mismísimo Vasconcelos hubiera proyectado un uso más sororizado de las tierras de un hacendado que separaban Cuicuilco de Copilco. Esa universidad es de los copilqueños. Lo hablamos siempre con un tamal verde picantísimo, reharta salsa, y abundante pollo. No tiene pierde. Los tamales buenos se miden por su infalibilidad. La posibilidad de tunearlos en casa con crema, queso y más salsa, si faltase, es algo que sólamente un vecino colpiqueño ha sabido establecer. Una comunidad de vecinos y vecinas y estudiantes. De ambos tres géneros. Por si las flais, yo ya dejo espacio suficiente para la diversidad. En copilco somos universitarios. Leemos libros. Estudiamos carreras. De todos los saberes. Y vamos a la mejor facultad pública del continente. ¿Te enteras?

¿Cómo no va presumir una persona de esta comunidad lo que representa la UNAM para alguien que la tiene dentro de su marco referencial? Ni los pinches estudiantes tienen tanta maciza, hijo, para darle a la magna casa ese toque de poesía que tan sólo los más ilustres cantinflescos artistas exorcizados de nuestros complejos barriobajeros de los olvidados de Buñuel. Tuvo que venir alguien de fuera para que nos viera más libres de lo que nos pensábamos. Y más guapos. Y más afirmativas y libres de tanto pinche gañán pelado por doquier. Sin dejar de adorar la verga. Y las mamadas. Una cosa no quita la otra. Ni la otra quita que haya machos hijos de su reputísima madre en todos los rebaños del señor. Primer macho heteropatriarcal que no necesita ni mujer, ni novia, ni vergüenza para sacar a la mujer de la costilla de Adán. ¿Dónde se ha visto, Dios Padre? ¿Usted tampoco cree en la evolución?

Pues hombre, la tierra es plana.

Vamos.

Entré en el primer link. Y descubrí que había muchas personas que ya sabían que era redonda. Los annunakis, claro. Los sumerios pues. Con la ayuda annunaki. Y los griesgos, que no son otra cosa que su descendencia. Y de ahí todo. En cascada. Hasta nuestros días. Hasta que Jesús la lió parda. Y la Biblia dictó cómo iba ir esto de los libros. Y los que escribían en la edad media en lso monasterios nos salvaron esos libros para reencontrarlos otra vez una vez inventamos la imprenta. Y el conocimiento se hizo papel. Y leímos como hábito de emparejamiento social con todos los tiempos y porvenires, como el jardín de senderos que se bifurcan de don Jorge Luis Borgues. Y todo aquél autor, o autora, que ahora hay muchas, y muy buenas, artistas de la palabra, y del genio de la liberación del cuerpo, de su yugo heteropatriarcal, y de su infumable moral de tres pares de cojones. Os la meteis por el orto argentino.

El orto argentino como pieza de arte.

La trasnformación de los ortos.

La ubicuidad del orto.

La ortoarrogancia.

La ortodependencia.

El ortorínolo.

La ortoplasmosis.

La mala ortografía.

El orto digital.

Rompeortos.

Me dejé llevar por el rumor de los que comentaban en el artículo que encontré tras esta búsqueda gil. Y vas a parar a los sitios en los que se les ha dado respuesta a todo tipo de cafres en la red. En sitios con referencias simples a lugares comunes con una cierta divulgación de fuentes algo menos fiable libros físicos. Fuentes efímeras. Fuentes subjetivas. No hay un libro con hojas detrás de algunas supocisiones estilísticas de la realidad. Y se genera un debate público a partir de lo que ahí se expuso. Y los haters will be haters. Y están aquí para quedarse. We love to hate. Y se defenderá la doctrina a la que estamos encaminados. Nuestra clase social. Por allá de nuestra inminente caída en las sombras de nuestro confinamiento colectivo.

Esta gente tiene referentes a los que sigue porque tienen cosas que aportarles. Y leen fuentes de primera mano que expresan ideas propias. O ideas de gente buena que habrán leído. Y dan esperanza. O charlas. Y la gente escucha. Conferencias diseñadas para enseñar. Una base más amplia de conocimiento para tener afiliación exclusiva con un único master que distriimos desde nuestra plataforma. Como quien quiere ofrecer que se conecten a esta historia por mi instagram story. Hagamos un repaso de marketing digital. Y sepamos de qué va todo esto. Para salir ya. A un lugar desencadente de otro sistema alternativo. En las antípodas. Sin tener que marcharnos de aquí. Pero empezar en el diseño del nuevo esquema. Y vamos a ir por ahí. Con tranquilidad. Y con un temario hecho a su medida. A la medida de todos. Y todas. Aquí nadie se quejará. Ni levantará muros. Ni siquiera se hará la guerra. Ni el amor. Sera un virus que nos permitirá cerrar la composición de nuestro nuevo sistema global: New World.

NW

The coolest brand comming out of confinement.

Lockdown emmergence.

I am ready to perform.

A countdown.

Ready.

9

8

7

6

5

4

3

2

1

0 – Olmeca

1 GOLMAN

2. Meri

3. Vera

4. Ma

5. Pa

6. Harriet.

7, Laura

8. Ellis

9. Roger

Si en nueve conexiones no llegas a otra dimensión. ¿Qué coño esperas de la vida superior?

No tienes vergüenza. No quieres leer. Te quieres quedar con tu pinche libro único.

No hay de otra.

O lees más libros, o deja de habar de un sólo libro.

El debate al final es: enséñame tu librería.

Lee libros que te transformen.

Entrarle la lectura te llevará a pensar. Y luego a escribir. Y luego a crear mundos nuevos. Ficción. Y debate. Con tu propia experiencia. Y tus lecturas te darán profundidad. Y base para ensanchar el diálogo. Y la base social de nuestro plan colectiva más inclusivo. La plenitud eterna. Para cada equis.

Todos somos una incógnita. Los valores de nuestra variable aleatoria son variopintos. La viña del señor de las matemáticas es multivariada. Casi multiversal. Como las ficciones de otras ciencias. Como quien en la ciencia ficción encuentra caminos más rápidos que gastar el tiempo dando clases. O buscándose la vida. Hay quien enseña porque le ofrecen cátedras. Gente seria. Validada socialmente. Con las medallas corespondientes. Y su último libro. Las ideas de los mejores. Ordenadas a mi manera. Con esa gracia de quién está a la última. Como si pudiéramos emprender la vía de la excelencia académica. Las universidades salen a la palestra. Nos van a enseñar lo solidarias que son. Y lo implicadas con la realidad. Y el mantenimiento de las entradas por nuestro sales funnel. Cada año mejorado. Como quien al final se queda sin extranjeros. Y se convierte en lo que habíamos sido. Los que vivimos sin mezclarnos con el diverso. Yo fui la diversidad para algunso mexicanos del Héroes de la Libertad. Y algún uruguayo melenudo y no menos de un argenmex resalido de Visha. O un chileno hijo de militantes de la izquierda derrocada por un golpe de estado militar. Como si no supiéramos lo que es eso. Aca yo veo una bandera roja. Y hay quién no. Pero eso es muy así en los pueblos belicosos. La noción de la normalidad de la utilización abusiva del léxico militar. La glorificación de la aportación de la estrategia militar a la gestión por resultados de las escuelas de negocios y sus resultados. Aquellas colaboraciónes que luego llevaron a nada, o que mantuvieron los presupuestos repartidos para quienes sabemos que nos lo merecemos. Los pequeños chanchullos burgueses. La cosas de buenas familias. La noción excenta de sospecha. Otros criterios de la autoexpulsión. La propagación de que el virus se muera en nostros. Mientras baja el brote de la pandemia. Y ver que los resultados son algo mejor/peor. Como para saber si vamos hacia arriba o hacia abajo.

Vos si querés aprender a de la vida te vas a google y formulás tu pregunta. El autocontestador te lanza una respuesta. Buscamos entre aquellas que hemos dado. Preguntas que están ya completas en los motores de búsqueda con sus respuestas. La etiqueta es la pregunta entera. La pregunta exacta. Si vos tenes la pregunta exacta en el título, estás llegando antes al primer lugar, si es que Google no te monta por encima a un régimen de cretinos sin credibilidad gastándose la pasta para qu esu fake news navege por encima de la verdad. Por tener mejor retorlaimentación de mi postura. Si es que fueran dos. O nueve.

El caso es que llegué ahí. Y directo a la respuesta. Luego me fijé en su menú. Y vi la variedad.

Acá aprendés de todo. Todo tiene una respuesta. Vos preguntá. Y se te será respondido. Tenemos las primeras respuestas de todas las preguntas que han salido de google. O de bots que alimentan las campañas de marketing de las grandes corporaciones, ávidas en aniquilarte a vos. Insignificante insecto.

Lo cierto es que yo mismo quise venir a este sitio. Yo mismo llegué con mi pregunta de quinceañero para ver a dónde habería llegado si hubiera tenido esta herramienta. Cómo mejorar la infraestructura que nos sirve de apoyo para crecer. Cómo esto lo vamos a masticar para hacer bien la digestión. El pensamiento positivo del que les hablé en el últimos post de coach que escribí en su día en las redes universitarias a las que pertenezco. Desde que me convertí en el conferenciante más aclamado de mi barrio, y que comencé con las presentaciones desde mi balcón. Como un gesto de gratitud a mi heroina: mi mujer. Meritxell. Adjunta d’Innovació i Projectes i Responsable del Voluntariat. Ara endevant de l’equip asistencial que busca nous espais per muntar l’adaptació a les circunstancies que ens comporta está preparats per a les properes setmanes de contenció de la crisi més gran que lliurarem contra un nou context sanitari. Lo que ens juguem és la nostra salut. I en ha tocat cedir a totes. Només lo important cal tenir en compte a hores d’ara. Els investigadors treballen des de casa. L’assistència pels assistencials.

Jo sóc d’aquests altres professionals que ens dediquem a la salut i la gestió de serveis de salut des de l’experiència professional, la formació, i lo que he investigat pel meu compte per aportar millores al que cal fer al systema per apostar per la salut pública. Pero no he aconseguit l’impact factor per a que ningú em fes cas. I no ha acabat de cuajar. I em van llençar com el Barça li va dir adèu a en Guardiola; el primer cop. Per cert, Pep ha donat 1 milió d’euros. La resta?

Quant mou fitxa el boss, la resta ha de fer un gest.

Ningú vol regalar res.

La lluita continua.

Segons plans.

Quins plans, Quim?

Quin plà, Artur?

Quin pla, Mónica?

Quin pla, Pilar?

Quin pla, Jordi?

Quin pla, Ernest?

Quin pla, Miquel?

Quin pla, Xavier?

Quin pla, Golman?

Doncs aquest: Ticataluña.

ALLS

Places you’ll want for you.


Sant Pau

Morder la mano que me dio de comer.

Tengo miedo de Dios Padre.

No se si puedo permitirme este delirio.

El hospital me salvó la vida y me crucificó.

No tengo la menor duda.

Pero si queréis podes juzgarme como a un loco.

Yo un día fui útil a esta sociedad.

Pero esta sociedad no reconoce el trabajo de un don Nadie.

Uno que viene de fuera.

Uno que vino aquí ilegalmente a trabajar.

Y se quedó.

Y que luego, se quedó sin nada.

Como le ha pasado a tanta gente.

Pero ya no hay margen.

Ya no ha sitio para más como tú.

No en el mercado de trabajo.

No en nuestra red de contactos.

No en nuestro sistema.

¿A qué te crees que estamos jugando?

La paciencia se esfumó.

Y yo me quedé solo.

Aislado conmigo mismo.

No se preocupen.

Estoy loco y bien.

Me supe digerir a pesar de todo.

Y me quedé al margen para ver lo que pasaba.

Y aquí estamos.

La rueda ha dado algunas vueltas.

Y la fortuna, escurridiza, no me ha bendecido.

Maldita suerte.

Ya no eres para mí una ilusión.

Ni tampoco esta cochina sociedad.

Nos convertimos de pronto en lo mismo que desechamos.

Nuestra basura es la metáfora de lo que somos.

Y nos quedan pocos referentes con los que ir a…

… la guerra.

Guerra a guerra sin tregua al que intente…

Los himnos bélicos del heteropatriarcado.

Ya no nos queda más que una revolución que nos contradiga.

Que lo ponga todo en las antípodas.

Lo apuesto todo a eso.

Y creo que ya no estaré sólo en esta apuesta.

Más gente confianda dudando de su porvenir.

Sus certezas de pronto se transforman en mis incertidumbres.

Bienvenidos a mi tereno.

La inestabilidad del ser postpostmoderno.

¿Qué más no quedaba?

Quizás un poema épico que emule a Altazor.

Por pensar en un contexto literario.

En un demonio que me perturbe/salve.

Por saberme parte del problema.

Y también de su resolución.

Como teniendo la llave para su desenlace.

Quizás fatal.

Pero puede que esperanzador.

Todo depende.

Todo está por verse.

La moneda en el aire.

Águila.

Sol.

Águila.

Sol.

Águila.

Sol.

Águila.

Sol.

Y finalmente cae.

De canto.

No puede ser.

Neta.

A estas alguras lo único que faltaba era eso.

Un sistema indefinido.

Una respuesta que se sale de los estados de la naturaleza.

Los que estudiamos actuaría sabemos de estas cosas.

Es nuestra responsabilidad responder con estas variables aleatorias.

Cuando la vida misma se a reconvertido en la esperanza del azar.

En el navegar de las incertidumbres.

En los sistemas dinámicos que nos revelan la apuesta con la manipulación.

Y aún así.

Nada.

Un corte.

La realidad entra por la puerta.

El congreso, a las 12:00 de la noche debate sobre la extensión del estado de alarma.

Me voy al directo a ver lo que dicen.

Me encuentro con la claridad de la parlamentaria de Bildu, que reprocha la comunicación bélica de la crisis sanitaria, lo mismo que la que viene después, Vehi, acaso de Esquerra Republicana, acaso de Junts Per Catalunya. Ambas hacen una intervención en la que piden lo que mucha gente entiende. Y le dice al gobierno que no le lavemos la cara al ejercito español. Que no hay necesidad de ver en medios de comunicación, cada día, a un señor dando partes en los que dicen: «Sin novedad en el frente».

¿Eso dijo?

Cagoendena.

No sabemos dónde estamos.

Otra vez aquí.

En la disputa española interminable.

La eternidad se define en la dualidad española, frente a la otra España, al pie de guerra.

España duele, cuando se es español, español, español.

Pero ahora nos dejamos de hostias y nos planteamos qué hacer.

¿Quién tiene el control?

La izquierda.

Y la clase trabajadora va a trabajar.

El virus se expande.

Por no cortar la economía.

Como se hizo en Wuhan.

Como se hizo, tarde, en Italia.

La vida sigue.

La gestión de la crisis toma a todos por sorpresa.

Que pare el mundo, que yo me bajo.

Hace años me bajé.

Esto no va conmigo.

No es mi responsabilidad.

Ya no tengo.

Ni siquiera tengo trabajo.

Ni red.

Voy camino al vacío.

Una vez más.

Hace no mucho que estaba aquí.

La vida carece de lugar para mí.

Se acaba el sistema que pensábamos idílico.

Ya en 2008 se rompió.

Algunos no quisieron ver.

Recortaron la sanidad pública.

Yo fue el primer recortado de la sanidad española.

Un socialista me cortó la cabeza.

Como a Pau.

La espada es mi símbolo de este martirio.

Y la libreta mi única salida.

Me encuentro parado sobre un balón.

No tengo más escapatoria.

El mundo me traido aquí.

Y una vez más aquí estoy.

Dispuesta a solventar mi condena.

Señorías, permitirme una última cuestión.

Yo no escogí marginarme.

Mi marginación no tiene más que un culpable: status quo.

Y no pretendo aquí hablar con bélicas palabras.

No quiero aludir a venganzas o vendetas.

No me interesa humillar a mi verdugo.

Ni tan sólo morder la mano de la beneficiencia que me da de comer.

No puedo más que dar gracias infinitas.

Por un día más.

Por saber que estoy aquí.

En esta vida sin sentido.

Ante un texto que se revela ante mi.

Como la voz de mi angustia contenida.

No quiero sentirme víctima.

Ni tampoco quiero ser un fantasma más de hotel Transilvania.

Mi reino es de otra dimensión.

Y es ahí a dónde proyecto mi intención.

Esto es algo más que una canción.

Es nomás un himno de redención.

Con el que todas accedemos al poder.

La nota final de una última revolución.

Esta vez sin ejercitos insurgentes.

Ni sangre en las calles.

Más allá de la intención de los de siempre.

Más allá de un delirio de poder.

Más allá de un silbido de la aurora.

Que giro más a nuestra vida.

Un porvenir que se extingue en solitario en un UCI.

Improvisada y montanda por profesionales que asumen un rol.

Más allá de los jefes que miran al mobil mientras la decisión la gestiona otra persona.

Eludiendo su responsabilidad, no por primera ni última vez.

Porque las clases sociales se distinguen entre profesionales.

Y no basta cumplir.

Ni huir.

La realidad se revela superada una vez más.

Tiempos así ya se habían vivido en el Hospital de la Santa Creu.

Pero esto es otro cantar.

Esta el la gloría de Pau.

Como si la paz y Pablo se dieran la mano.

Con la espada que sostiene el símbolo de mi decapitación.

Sin que ello me inhiba a escribir lo que considero necesario.

Por la unión de los pueblos.

Por la humanidad que se despierta ante la noción caduca del trabajo.

Al que no podemos, los que tienen, asistir.

El resto sale a la calle a buscarse la vida.

Pero no hay herramientas para ellos.

Ni deuda que valga.

Los bancos están pendientes de lo que les digan de arriba.

Y las apuestas no cierran.

Las probabilidades no tienen la culpa.

Ni la estadística ni la economía de la incertidumbre.

Evaluamos nuestro porvenir.

Y ya no hay más salida.

Debo salir.

Defender mis viejas tesis.

Y volver a ser quién fui.

Es por eso que estoy aquí.

Para afirmar que siempre sí.

Que mi voz no la silencia nadie.

Que ya no tengo miedo.

Que la salud pública no se toca.

Que el cielo, el purgatorio y el infierno para Dante.

Y a Dios Padre que se lo cargue el demonio.

Ahí tienen ustedes un duelo final.

Algo con lo que culminar la épica de Altazor.

Como un poema sin rimas ni tempo.

Como una epopeya desde la montaña.

Como una voz secundaria desde un barrio obrero.

Como si eso fuera posible.

Como si el deseo fuera capaz.

De revertir la dirección del vector.

Y dar la media vuelta sino temor.

A toparte en Laietana con un gris.

El pueblo vecino de Fuenteovejuna.

Esta vez redefiniendo su cultura Shelbyville.

Cuando en realidad soñabamos con Alphaville.

Ya no queda tiempo.

Ni vida.

Hay que fluir hacia la energía que nos libera.

En el fondo de esa búsqueda que nos postra ante la quimera.

Esa mascota que nos acompaña con su tedio.

Y nos atiza con sus burocracias y su sinrazón.

Atended ahora a otros cretinos.

Abrid las puertas que os ordena el porvenir.

He venido aquí en son de Pau.

Con la venia de mi hermano, Jesús.

Que a todas y a todos manda sus recuerdos.

En comunión con Dios Padre, que es Rey Emérito.

Para que os desvele un giro de fe.

Un efecto boomerang en los dogmas.

Un cataclismo universal de magnitudes Luterianas.

Dios Padre me envia como mensajero familiar de este memo:

Abandonad la fe.

No tiene sentido.

Ni la vida ni yo.

No habrá más juicio final salvo este.

Quedan todos absueltos.

Volved a empezar.

Creed en otro libro sagrado.

Como esté que os traigo aquí.

Cualquiera de mis libretas servirá.

Todos los caminos nos conducen a ALLS.

Porqué no íbamos aa asistir a la comunión final.

La fusión de los tiempos y los espacios.

La teoría unificada de todas las fuerzas.

Porque Dios Padre volvió a escoger a un hijo varón judío.

No le juzguéis porque no sabe lo que hace.

Tengo sed.

Mañana, te prometo que estarás junto a mí.

En el reino de los multiversos complejos.

En el límite del caos.

Asumiéndo la tarea social más relevante:

la liberación del tiempo y el espacio del feedbackloopper.

Mujer, ahí tienes a tu hijo.

Todo está cumplido.

Padre, una vez más, en tus manos encomiendo mi espíritu…

ALLS



Pinche Edu, parece que quieres que venga a sexto piso saltando la barda y escalando por las paredes que conducen a la ventana de la que saltaría cualquier mono de sexto piso que fuera digno de estar en tu presencia………

Hola, soy el mono que salta.

Eduardo Rabasa is a rockstar, and one of my best friends. Brilliant punk star. Lead singer. Superb publisher and author. He’s all in on the dance floor. A guru; one of a kind. We go way back. And we have shared a life together of what it means to awake to what’s really going on in the urban manufacture of our social state. And you are face with one raw reality: we must step into the game. And express our ideas from the edges of their sanity.

Our insanity is not welcome.

That goes without saying.

Someone is going to get nervous by my words.

Let nemesis be.

He, it will always be a old school dick.

That’s what New América is all about.

A new nation: better than before.

Who are you pleasing… donkeys of elephants?

I’ve got an undestanding of reality. And a voice in our society. To cope, even, with this global quest. Life right at the Coronavirus time. It’s surreal time. Wheat would Salvador do in such circunstances.

That’s where i step in. I with miniscule. To lower the English Speaking Languageers who feel ofended by this personal downgradement. Like humiliating a brexiter.

I’ve got brit humour, alright.

I can nail that line in nine diferent English accents from not just that island.

That’s the name of my latest book. It’s an old joke. I’ve been writing jokes for 9 years. Now I am here to speak about what I learned to be the right way to deal not just with Coronavirus management, but the after path. The right after. Right here. Right now.

But you people aint listening.

You hear me?

YOU PEOPLE AINT LISTENING………

Ruido


I’m just like you; i don’t like to listen.

So I don’t. That’s how free i am. i contestate every fucker. I like debates in all spaces. And i will say my go for the understanding that none of you pieces of shit is going to piss in my face and speak: it’s raining.

Trust me, we know each other.

Blessed antagonist.

This literature will take you to a mud fight. Old school.

Really old school. How back does your white mind allow you to go back in history? How much further do you fancy yourself from my people?

Questions: i ask.

That’s my literary posture. Must always be political. That’s what they tell you. And you believe it. At some point. So you play the game. And deliver. You are at the top. Success life. The grace of the makers!

GO vuit vs GO9

You have a choice to be my antagonist.

OR ON MY TEAM!

What will it be?

a) Dickheads in a darth vader suits in any othe day but Halloween.

b) My team: laughing and contening them dickheads.

A real choice.

What do you choose?

Who do we listen to from High School?

What’s our collective plan?

How come it ain’t happening already?

Cause I haven’t spoken clearly enough. I haven’t exposed my art. I haven’t played my card.

I know how to solve this ordeal. I’ve been deliver a message from nine holy references from the past, and this quest cannot be avoided by any dickhead circumstance that you could ever think of to come break my balls. IS THIS REALLY HAPPENING?

You need not to ask any further question to a royal dickhead.

But you are big into a 999999999 scandal.

They are going to open the lid.

I am crucified.

I’ll be hanged in a cross if I go up at the top of my holy mountain for one final message from Dad delivered by the Holy Gost and a brief encounter from Jesus turned into a tucan at the holiest Carmerlo Monte.

Here’s a shortcut: if you dickhead don’t understand what monte means… is this really happening?

A nemesis outside your door. What the fuck is the matter with you sorry ass? Are you going to threaten in my hood, you lowlifepieceofheces.

I’ve lowered my curse wording a bit to try to teach my daughter that you can be an elegant fool, and in fact, you must, to keep yourself surreal. At any given time. Like and akward outcome of the deliverance of this new system. We are on to something big. The quest of our responsability on how to deal with this health issue in the most efficient way you can for the wellbeing of the population under your assistencial coverage. We are at the middle of the final contest between the results of a universal public system vs the outstanding professionals of the private sector, both healthcare professionals and insurance investors.

I like classic investors better. They are my strong asset. I deliver them results. Unmet in the current market. I come as a new player to play only the big nine new games, that make up for what we should really be taking care of our society. People didn’t expect to be out of capitalism. And they hold on in private space to the last notion of them as prime consumers. Meat market.

District understanding. Local hood rules. You have to come out to our encounter. Public space if for those who show up. And that’s a fair rule. A thing to do. A special note to the revolution we were supposed to be striving for in Pasolini’s mind. Guilt. For not being there. Why aren’t i?

Where is the revolution?

Why is it not happening?

What’s our better plan?

i’ll tell you who has a plan: Margarita.

That could be a book. The book starts with a tale that leads to duality being the underlined topic the reader was supposed to understand, literally, or else he could consider himself a dickhead. And as all dickheads should do……… thay walk by to antipodes.

To repell.

We learn that for magnets.

Magnetissim is something we should be enhancing; yup.

I just a writer with a webpage and no book.

My words have not been published. I am the last case of a newold author. A guy, or chic, who could sell books.

To produce a book is my destiny.

Like planting a tree.

I just did.

I was already jesus in calvary.

I did that.

Done that.

Imagine Jesus comes back and has to get into the game with a a line that makes him sound sound.

That line is sold like a book on its own. Each letter is in a diferent typeface. Because is not just in, it translates into a meaning left for the person stading at the futbolart show and awknowledge a feeling towards a transformed state of mind. Aint this the place where we could take current affairs into a glorious continuos state that we’ve alredy lotion in motion. We are with words what Maradona means to Messi.

I am a futbolartist, it’s quite a nonebrainner that you have to chip in a story with Diego and Lio. Just the three of you. As if Jesus older brother could come in and chat with Diego and Lio and the camaras rolling. Wait, why the cameras? One of the asked. The other looked at the other with the condescendence that one gives to beloved friends and epic legends. No tenés que saber eso. Las cámaras hoy en día… estamos en todos lados, somos nosotros el producto, vos con el tatuaje del Ché, y yo con el de Jesús, y ahora este chavón que dice ser el hemano mayor, nuestra también, pero principalmente de Jesús. La familia le gusta junta a Dios Padre. Al H.H.H. Rey Emérito, también.

Have any of the ancient monarquies, not all of them of course, the only ones that we could take «seriously».

  1. Borbones.
  2. Isabel.
  3. Holandeses.
  4. Suecos.
  5. Fernando.
  6. Isabel.
  7. Midas.
  8. Neptuno.
  9. Golman: la última corona.

You see: the new crown is a fiction.

I can take on two crowns with a single blow.

Isn’t that a prepostrous line.

Imagine mispelling was allowed. Just so you went for it. And write. Properly, that is.

A Cockney accent response delivered in a theather in Convent Garden.

I am ready to take the brexiters on.

Fill theathers of all kind of nine different stereotypical great britannys.

You are going to make a tribute. And laugh at thy self.

With a proper English for common Spaniard.

Coughs on the room.

Ain’t this laughing uncortable………

So there needs to be a place in the response from our homeward bound approach to reach a new dimmension. I am asking for help. I was left in the last bin of how we dealt with a so called «crisis». And how we turn it into an opportunity. The fack is you can go nine years being into what would be your valley years. But there you’ll learn to survive. With nothing. Eating today?

If that’s not a question you ask yourself you are not wired to get it.

You don’t. You simply don’t even take this way into your neural network.

But, I’ll tell you what. That can be solved. And I have the answer for just that. It’s miraculose. And holy. Everlasting blaze, right here, right now. On. Common. That’s why we are the commons. Because theres just all of us. Thus the s. As if commoners, as a word, could suck my cock.

You sell a macho joke. It’s ussing double standars in the balance of your checkbook and society’s capacity to laugh and laugh and come. To cum. Like it was at the begging.

Let us not forget cumm.

But life can be just dicks………

So we turned to them: feminist glowing affirmative wo man.

  1. Meritxell
  2. Vera.
  3. Alejandra.
  4. Adriana.
  5. Laura.
  6. Ito.
  7. Abuelita.
  8. Ligia.
  9. Yeya.

Este es mi roster para jugar el juego con el que me quedo. Un arreglo literario. La expectativa de escribir una novela en una sola sentada. Una única experiencia para convertirme en el receptor de vuestra gratitud, por esta pieza que os entrego, para liberar de todo el mal. ¿Qué hacéis todavía pegados a ese pedorro status quo?

La dirección es la contraria. Para eso hay que irse. Y ser plena gloria. Como un cuento por fases. Una transmisión directa desde otra perspectiva que nadie se hubiera imaginado nadie que pudiera darse en la realidad. Una surrealidad. Un chiste dalineano. O si tuviéramos un mínimo, tantita madre, de respeto por Aragón, podríamos asumir un gesto buñueliano intentando construir unas películas que desbordaran la sinrazón de lo main stream. Alejarse a las culturas de otro sitios, en donde nos vemos transformados. Lo mismo de antes. Lo mismo de entonces. La vida desde la perspectiva de nuestra capacidad de supervivencia un día más es lo que nos ata al trabajo que nos permite pagar el piso hipotecado que te ata al banco los proximos 33 años. Jesús tiene una vida para dar el show de su vida. Y poder haber subsistido en la economía de aquél entonces para no morir este mes. Lo que temen los mexicanos de izquierdas que todavía piensan que López Obrador tiene un as bajo su manga que mostrarle al porvenir.

A nadie le podría resultar un insulto que lo compararan con Cantinflas, salvo un pinche mamón mexicano, la clase de pendejo que acoges como némesis. El más culero de todos. México está repleto de estos colegas.

La realidad urbana de las grandes capitales se gesta en las edades adultas en las que nos decidimos a ser contestarios y nos desenvolvemos en los círculos culturales en los que leer y ser creativo para bien para entrar dentro de la banda buena onda de las migraciones española, chilena, argentina, uruguaya, rusa, china, gringa, ticatalana y consolidada por una urbanidad capital sobre las cenizas todavía vivas de todos los palacios de la gloriosa ciudad profanada de Tenochtitlan, previo a los actos bandálico-terrorista de los señores aquí presentes.

Un grupo de españoles se paran en una parte del escenario del Grec que se fusiona con una sección importante de la gradería. El público y la escena está contaminada por este coro que ahora represnta lacción, también del espectador, en el acto más sublime del director de escena de la antiggüedad que conseguía que los espectadores aportaran a la consciencia colectiva que la arquitctura y la costumbre popular les consagraba. El teatro completa la santidad de nuestra divina comedia en plan escenico de una obra, un elenco, música en directo, compositor, director de orqesta, técnicos de sonido, de luz y de arte, maestros de canto, coreógrafos, nueve artistas conceptuales ahí nomás, aportando lo que el azar les propusiera, y algunos elementos más sin control, excepto todo el que pudiera suponer un sabotage de la producción. El motín de la compañia de seguridad. El némesis perfecto para una película que tome Hollywood tan por sorpresa, que en la peli, y sólo en la peli, se convierte en lo que su pueblo decide, a partir de la propuesta que aquí les barajo: dejemos todo atrás. Abandonamos el barclo. Este es otro pedo. Otra urbanidad. Una capital de algo más que un ágora multicolor. Más que un sitio en el que el diseño y las glorificación de las startups deja por detrás el porvenir de unos que decían traer la savia nueva.

La UE daba dinero para que mitigáramos esta crisis del Coronavirus. Ya tenemos la crisis y todavía ni la hemos provocado. Cuando los números anuncien el apocalipsis. Entonces sí. Saldremos locas a quemar Roma. Siempre igual. Humanos idiotas.

ALLS


Google y JCI

El Rey Emérito.

Querido Rey Emérito, su majestad don Juan Carlos I:

Permítaseme rechazar el ducado y el palacio que usted me ofrece con tan campeña señoría. Es, de verdad, un ejemplo de vida construido con la picarezca que lleva nuestra familia tatuado en nuestra sangre azul de las clases más altas a la que se puede acceder en Europa a las dinastías de abolengo de Occidente. Occidente ha crecido. Y las familias ricas de otros países ahora tienen su cosa a decer. Claro: hemos hecho crecer tanto la economía capitalista que hasta hemos cedido hegemonía al gigante oriental a quién confundimos con su gente, su historia, sus costumbres, su arte culinario, su solvencia matemática, su nueva clase media que se ve en el espejo de Hong Kong y Taiwan, y su insuperable restauración. Comer bien con lo que te sirvan en el plato. Como si los mexicanos no hubieran comido, perro, y ahora ofendiditos.

México se vio en es espejo y no se gustó. Siempre ha querido ser más blanco. Y los blancos tienen de dos sopas: disfrutar de las ventajas generadas por las 9 generaciones de conquistadores españoles, o blanco de otro origen. Privilegio blanco. Ya no le llamen heteropatriarcado. Que las blancas también han mamado verga blanca. Y al final vamos a parar al mismo sitio. Dick.

La mujer del dick.

Ensayo de una fresa.

Podría empezar por ese ensallo para entregarle al público un texto entretenido y light.

Hay que hacerlo muy bien para que te respeten en las altas esferas.

Sólo México puede adoptar un procomún olmeca salido del futbolarte de Golman.

¿Qué debe ser más importante en el sistema emergente inmediate: el futbol o el arte?

No estamos poniendo aquí a competir a la sanidad pública. Eso ya lo resolvimos en un debate allá arriba. Se trata de derrumbar todas las certezas. Como hashtag del confinamiento. #tumbaelsistema cuando el sistema está arrodillado sopesando cómo salir de esta. Tranquilas, estamos en buenas manos. Vamos a esta guerra. No tengamos pena. La mortalidad es una variable continua que causa muertes en todos sitios. ¿Qué pasó con las guerras? ¿Cómo llega la droga? ¿Qué tranza?

Vamos a pensárnoslo bien. Solo por un instante. Como si tuviéramos tiempo. Como si pudiéramos salir a comprar un texto completo. Un libro nuevo que nos redime en un camino a la reconstitución. Una transformación que desdibuja la relevancia actual de la transición española. Algo así como los debates de la guerra civil para los chavales de ambos bandos. Excepto para algunos, como apuntaría el poeta Mariano.

El hermano de Jesús, si viniera, se encontraría con un problema. Necesariamente tendría que montar una revolución contra la relevancia eclesiástica de María. La virgen. Esto le costaría una gran parte de latinoamérica piadosa y temerosa de Dios. También es verdad, que suscietaría una respuesta inmediata de Francisco, que por otro lado, lo entenedría como una licencia creativa. Como una lectura moderna de las escrituras, que consigue, no se sabe si padójicamente, vender más biblias, koranes y torah, además de libros sagrados vedas, libros reconfigurados para el entendimiento religioso y social de los egipcios, los olmecas, los mayas, los tzentales, los quechuas, los tutsis, los parsis, los griegos, los budistas, los anunakis, y los adoradores del monstruo de spaghetti.

En su revolución antimaría algunos no lo entenderían. Pensarían que su mensaje está muy bien, pero que esto lo empaña. Y gritan Barrabasa.

Mi calvario es injusto.

Puedo llegar al sitio en el que tengo que hacer el acto completo. Es una película que nos resuelve. Se trata de un cal vario que tengo que hacer en solitario. Es para lo que he sido preparado estos nueve años de reclusión voluntaria en la centralidad y en la periferia de este sistema alterado tras las última crisis: 2008.

¿Encuentra la diferencia con la foto inicial?

Quizás poco ha cambiado.

Cosas de familia.

Papá, soy el nuevo rey.

A fin de cuentas, añoramos armonía: ya. Aquí. Que nos quiten el miedo. Y que salgamos al espacio público y la cosa haya cambiado.

No les pido que se olviden de sus rencores. Decen. Sólo postúlate en las antípodas de lo que crees. Sólo para salir tantito de tu pinche ensimismamiento, ¿sí?


Hoy nos habla el Rey

Es un día especial. No todos los días sale el Rey a dirigirle unas palabras a su pueblo. Sus subditos esperamos con ansias saber cuál es rol magistral en esta gran comedia. Los que somos más de Dante sabemos que estamos entre el infierno, el purgatorio y el cielo. En ese orden. Que es donde vamos a ir a parar. A la ruleta. Ese azaroso destino que se nos escapa justo en el último momento, cuando la suerte nos dicta quedarnos en la casilla contigua. No hay premio. Salvo estar aquí.

El rey tiene un rol fundamental en su estructura mental y social. Él está por encima de los demás, y como tal, ejerce una larga responsabilidad que le viene dada, y para la cuál fue preparado más que cualquier otro rey en las historia de los reinos. El reino en el que vivimos es el más antiguo de todos los reinos con los que mantenemos todavía relaciones dinásticas. No es baladí. Ni tan sólo un cuento. Son habas contadas. Como un refranero popular que se tergiversa para encontrar en significado de lo que hay detrás de tanta sabiduría encapsulada en tan pocas redes neuronales reales.

No puedo ser yo quien me indigne de vivir en este reino de fantasía. Aquí la vida me ha enseñado las lecciones más dulces de mi calvario. Finalmente he encontrado la montaña sagrada que me acoje como un hijo más que vino que de otra tierra. Quizás de un exoplaneta en peligro de extición, con una misión de supervivencia superior al que nuestra especie pudiera nunca imaginar. ¡Oh, qué cruz, mi rey, la que vos portas en vuestra espalda!

No os digo esto para levantarnos amotinados frente a lo que consideramos una ilusión de otros manantiales mentales más puros. Se trata tan sólo de un ejercicio de supervivencia en un cuarto de espejos en el que su majestad se extravio de muy pequeño, en una sección del palacio que no debía ser revelada en aquél momento, en aquellas circunstancias, con aquellas compañías. La industria de nuestra estirpe nos inhibe la carnalidad que se le relega al pueblo, por menester de nuestra zafia moral, tan doctrinaria que no la sabemos desvestir. Las curvas del cuerpo de mi amada, ahí, sútiles y escurridizas, como los pasillos del palacio que separan nuestros aposentos.

No es trivial que nuestra cruz sea tan grande. Nuestro Padre así lo quiso. Su doctrina nos ilumina y no ensombrecen sus secretos, que por otra parte, no son míos. ¿Quién soy yo, oh pueblo, para juzgar a quién me dio la vida? ¿Acaso debo ser yo quien le dictamine a Él qué hacer en tales o cuáles circunstancias? ¿Qué acaso yo no soy beneficiario de sus lujurias, sus batallas, sus empresas, su talento, su talante, su gallardía y su abundancia? Sí, señores, lo admito. Yo también he bebido de los elixires heteropatriarcales que riegan mi jardín, todavía, al día de hoy.

Y no me arrepiento. No puedo escapar esta ilusión. No soy digno de otra cosa que la cruz. Por eso aquí la traigo conmigo. Crucificadme, si queréis. Soy todo vuestro para hacer de mi lo que queráis. No tengo más palabra que esta. Haré lo que me pida el pueblo. Y luego el cuerpo. Que ese sí, es mio, e inviolable.

No puedo seguir más allá. No soy adivino. Ignoro lo que nos depara el futuro. Mis artes con el porvenir me impiden abusar de mis privilegios. Yo el futuro lo conozco. Tan sólo algunos, pocos, sabemos vislumbrar lo que desdobla el tiempo y el espacio cuando se revierten. Son artes actuariales que desarrollé una vez entendí que la utilidad no era el sentido de mi porvenir. De ahí, que hoy, sin más, os venga a pedir, un último favor: si de verdad creéis en mí, decidlo, pueblo mío. Este es vuestro momento. Esta mi elección. Este es mi plebiscito surreal.

Alzad vuestra voz, pueblo sagrado, pues este es el momento de nuestra comunión. Levantaos. Salid al balcón a aplaudir, y con una misma voz, uniros ante el poder de vuestra individualidad en medio de nuestro porvenir en comunidad. Cada mano se rige por el hemisferio opuesto que le manda, como un juego de espejos que sólo entendemos ante la fatalidad de un ictus. Somos dos mitades, no por serindipia, sino por diseño. Es por tanto esta dualidad la que nos permite escapar la unicidad, por muy grande que sea. La individualidad nos condena a una cárcel sin salida, salvo si le encontramos una pareja con la que escapar a su tortura. Eh aquí, la costilla de Adán: Eva.

Nada. Que os tenía que contar… pues eso. La idea, básicamente, es esa.

Seguid. Seguid. Vuestros caminos se encontrarán, cada día, con el tormentoso agobio de vuestros demonios. No os deseo los míos. Muy míos. Desde aquí, cada quién que sostenga su vela. O su cruz. Por mi parte, ya me podéis crucificar. Ya no tengo otro lugar al que acudir. A fin de cuentas, mi única noción es serviros de algo, así sea una pequeña distracción de vuestro confinamiento.

Tan sólo podría asumir mi rol, oh majestad, ante tal tribulación: aquello a lo que un bufón de la corte no puede renunciar: vuestra merced, y si me permite, una última ilusión: reír.

Fooled again

I have been fooled by all the clever wo / man I’ve known.

I’m fond of falling for the mind

I have no cure, it is my fate.

No wonder why I still have faith.

I’ve been playing nomad ever since I knew

we’re wondering souls across a board

that’s so extense it know no end

I’m just a sheep, no shepard: herd.

I’ve been awaken by the song

and have been moved by a thought

that kept me wonder what was wrong

and still I battle deamons I’ve fought.

No risk of failure is ever for granted

As I placed my bet far behind me

I’ve yet to find me another wall

still I hold my stand: ALLS.


ALLS

Hay algo de Internet en nuestra comunión. Antes no era posible. Y eso nos vino de pronto. A pesar de que ya llevamos años en esta conexión. Nos perdimos, no sé cuando, ni dónde. Pero algo ha prevalecido en la magia de la conexión universal. La exposición de lo que somos, cada uno, en esta gran aldea. Y de pronto, estamos todos conectados a una misma pulsión.

Somos parte de una misma especie, que late a un ritmo relativamente parecido, tuc tuc, tuc tuc,… y que de alguna manera, este latir, marca nuestro sentido del ritmo. La música que nos acompaña se acaba acompasando al metrónomo de nuestro corazón. Todos nos sentimos atraídos a estos ritmos. Y nuestra mente experimenta un trasiego de caminos que nos conducen a todas partes. Las redes neuronales se colapsan. El tráfico mantiene irrigada la luz que se proyecta en todas las direcciones. Las aguas mentales se precipitan en un circuito cerrado de bienestar. La simbiosis. Éxtasis. Nirvana……… ALLS………

Algo de coronavirus nos vuelve a poner en la misma sintonía. Ya no sólo es el futbol. O la economía. O un programa de entretenimiento. O algo que algún influencer nos comunica, con su red de contactos y su marketing infalible. Su oportunidad de llamar la atención. Un clickbait. Y caemos.

Salud pública al alza

La salud, divino tesoro.

En realidad pensamos poco en la salud. Tenemos la percepción de que somos invencibles. Eternos. Es curioso que esa falacia coexista en nuestra individualidad humana. Todos vivimos bajo la creencia de que no moriremos nunca. Y de pronto, un día, morimos.

Después no sabremos más. Ese día llegó y nosotros ni nos enteramos. Así va la vida. Quizás está a la vuelta de la esquina. Quizás la muerte no está lejos. Y no tenemos manera de saberlo.

Por lo pronto, nuestro cuerpo, o nuestro cerebro, en particular, tienen este mecanismo de invencibilidad que nos atrofia la perspectiva de la vida despúes de la muerte. O de la muerte, que de pronto, un día nos llama a la puerta.

Creo que la muerte es un tema trascendental. Y además creo que es un tema vital. No hay vida sin muerte. Y la muerte no nos debería doler tanto, si a fin de cuentas, no duele. Lo que duele es el duelo. La pérdida de un ser querido. De pronto, ya no está. Y no parece verdad. No parece posible. Sentimos que estaremos siempre aquí. La persona a la que amamamos. Nuestra madre. Nuestro padre. Nuestra hermana. Y un día, nomás un día, ya no.

No pensamos en ello. Lo eludimos. Quizás ese es el mecanismo de la mente para no agobiarnos la perspectiva del ahora. Pero quizás, esa ligereza con la que nos tomamos la vida es pura apariencia si no concebimos la inmensidad de lo que verdaderamente importa. Estar aquí. Estar vivos. Hoy: un día más.

Ese es el regalo. Y también el milagro. Esa carrera que pegamos un día cuando tan sólo éramos espermatozoide alfa. Quizás ni eso. Puede que hayamos sido uno más del montón que simplemente tuvo un día con suerte. Una carrera buena en toda su vida profesional. Y nunca más dar palo al agua. No vamos a juzgar ahora al espermatozoide que nos trajo aquí, cuando puede que todo el mérito de nuestra existencia resida, por completo, en la capacidad de la otra mitad, la media naranja de aquél diminuto y escurridizo malandrín, que tuvo la solvencia para competir con el resto de los macacos y ponerse enfrente de la más preciosa imagen de una DIOSA rotunda, blanca y pura, inmaculada, virgen, ella sí, y con la desdedicha de sufrir por el heteropatriarcado que desconoce todavía, un nombre masculino: óvulo.

EL óvulo nos representa. Una perla en camino de la trompa. Cuidadosamente producido por la parte fiable de la naturaleza: la mujer. Venida de un ovario en el que se formula magistralmente la obra perfecta, aunque no completa. Y como toda señorita de sociedad, llega un momento en el que está lista para dar un paso más alla. Es un momento indefinido, pero se conoce que hay unos márgenes en el tiempo. Un horizonte temporal en el que se está preparado para la trascendental llegada de la horda de malparidos machos simples y sobreexitados. Pobres hombres. Tan primarios. La lucha tenaz de la carrera les ha nublado la perspectiva y sólo uno consigue llevarse la gloria con la más elevada de las musas. La recepción de dicha dama nos desvela que no es tal, sino una artista consagrada en las artes de la comunión. Lo que sucede a partid de aquél entonces es el proceso más sagrado de la alquimia. La concepción de un ser que tiene un futuro efímero y maltrecho. Pese a todo, la vida se obsesiona con la unión de estos amantes, sin tener en cuenta apellidos, ni tragedias, inequívocamente lanzados a un desenlace multicolor de la más dócil factoria, como el primer beso que Julieta perfiló en los labios de Romeo.

La vida suele repetirse entre historias que se copian entre ellas. Siempre alguna sale victoriosa, y por tanto, se replica con más frecuencia. Y así sube y baja. La euforia incial nos deja pronto en el sabor convencional que se repite en un coro que todo el mundo canta. La pasión de un cielito lindo un día de lluvia. Unas netas de un borracho mexicano en ese momento justo de la noche en la que a pesar de no haber ligado, ahí estabas tú; carnal. El homoherotismo mexicano es un poema que todavía tiene un recorrido machín. La pulsión del chicharito.

La muerte susurró al oido de Sabines. Un poema me lo dijo. Y entonces entendí: dónde estás muerte mía, no te escapes, que te quiero oir.

Mi madre me contó que yo lloré en su vientre.
A ella le dijeron: tendrá suerte.


Alguien me habló todos los días de mi vida
al oído, despacio, lentamente.
Me dijo: ¡vive, vive, vive!
Era la muerte.



Jaime Sabines


1. Cuarentena………

El coronavirus nos ha puesto a todos en jaque. La alerta se ha disparado. Los gobiernos han actuado como si siguieran un guión de los noventas sobre un virus descontrolado que nos ataca sin piedad. La humanidad, por una vez, se une ante la tragedia que nos comunican ya no sólo por la televisión.

Nosotros mismos somos los que hacemos del mensaje un mensaje más elaborado. Las teorías conspiranóicas son más veraces que las versiones oficiales que vemos cada día a la hora del parte de guerra. El país entero está enganchado a la noticia. El directo vuelve a tener sentido para los reporteros de calle. Las preguntas vuelven a ser trascendentales. Y se parecen cada vez más a Contacto, le peli en la que Jodi Foster canaliza sus rarezas de niña trastornada cuyas paranóias acaban teniendo una utilidad en otra dimensión interestelar que nadie habría observado útil en el sistema educativo americano de los setentas. O sesentas. Ve tú a saber.

Los sistemas educativos han recibido una noticia inédita: para casa todos. Se ha enviado a los alumnos a sus casas a que sigan aprendiendo. Ahora a distancia. Los profesores deben adaptarse en un abrir y cerrar de ojos a una nueva relación alumno-paciente. La red y los móviles ahora sí serán bienvendos en la lección. Saquen sus teléfonos. Miren al profe en el video. Vean la lección de hoy. Comuníquense con sus compañeros. Todo a distancia. Sin contagio. Ni xenofobia.

La exclusión nos lleva a todos a encerrarnos en nostros mismo. En este caso la metáfora es la incubación de un virus. Y de nuestro confinamiento obligado. No podemos salir de casa. Y lo debemos cumplir. Por un bienestar colectivo compartido. Todos a sus casas. Como las noches. Como los sueños. Excepto para aquellos inmortales que salen sin saber en qué día viven, dispuestos a revelar la noche hasta su fin. Menuda proesa en tiempos de cólera. ¿Habrá más amor que la lírica de un escritor de Macondo que publicó sus ficciones literarias con el pequeño editor del pueblo? ¿O acaso no hay editorial en Macondo?

Menudo timo.

Los pueblos mágicos no son como los pintan. Ni tampoco el realismo pseudomágico con el que se dibuja un estilo literario aparentemente costumbrista y apolítico. Como si los escritores latinoaméricanos tuvieran que encontrar en sus realidad sociales historias universales que les permitieran a ellos vivir con los blancos en los barrios en los que los blancos se congregaban, por selección natural, entre los ricos de la ciudad. Qué cosa: todos los pueblos de iberoamérica se parecen, sin importar si son aldeas, pueblos con iglesia, ciudades pequeñas, ciudades grandes, ciudades grandes, capitales, megalópolis o la gran capital.

Entendámonos: gran capital sólo hay una.

No hay espacio para ninguna más. Si debe haber más relaciones urbanas con otras polis relevantes de nuestro globo, bienenidas sean. Pero eso no quita que la capital sea aquí. Esta. Y ni una otra. ¿Entendidos?

Nuestro trabajo nos costó llegar hasta aquí. Ahora no vamos a permitir que vengan otros a decirnos que nuestra capital no es lo que es. Vamos, no si antes organizar La de Dios.

La de Dios

Es evidente que Dios tiene que estar en la ecuación. Hay más creyentes que infectados por el coronavirus. Pero este domingo estarán por un día en competencia. Y puede que la batalla la gane, de largo, el nuevo virus. El Domingo, día que Dios guardó para que no se hablara de nada más que de Él. Uno de siete días para que se le alabe al señor que tiene todos los exoplanetas que pidió en su lista a los Reyes. Los «reyes». Yatusabes. Si vives en una monarquía ya sabes de qué va esto de tener un rey. Y una reina; obvio. Y algunas monarquías superiores ya saben desde hace casi un siglo lo que es tener una reina. La mujer frente a la corona. Algo así como la duquesa de Alba con reconocimiento político. Más allá de su músculo patrimonial y el peso de sus insignias nobiliarias. Ni que Güell y Comillas se juntaran para intentar hacerle sombra al sol.

Dios y España van de la mano. Son como coronavirus y VOX. Hay algo muy fuerte. Un núcleo y su repulsión. Esa fuerza en tensión. Como alguien se atreva a alterar el orden la cosa se va a tomar por culo. Como que algún sociopata tenga acceso al botón rojo. Y le de por sus cosas. Las causas encuentran a sus paladines. Y estos se erigen en esclavos de la causa: caudillos. Cegueras de poca monta que sirven para algo mucho más mundano que la escritura del Quijote. Pero hay que dejar que los Migueles escriban. Y algunos Manueles. Y algunas Milenas.

Dios está tras el virus. O quizás es una prueba que nos envía para cambiar radicalmente nuestro camino. Quizás es una señar del cambio de tercio. Como se estila en una plaza de toros con orquesta y un buen juez de plaza. Que no se ve todos los días, está claro. Pero oiga, en España, hoy día… pocas cosas puras quedan. La fiesta; una.

Si la fiesta hubiera ganado estaríamos de nuevo en Ibiza en verano. En una disco nueva de moda. Y un concepto de lujo para el que no estamos preparados. La cosa va para otros públicos. Otras vías. Otros circuitos exclusivos. Aquellas cosas para las que hay que tener una entrada especial. Hay que pasar por los filtros del capitalismo. Harvey tiene los boletos. Ahí está. Pídelo uno. Tiene sus métodos. Pero al final, acabas entrando. O te retiras. Y cierras el pico. No cuentas. ¿Quieres triunfar en este mundo, chiquita? Pues ya sabes.

Dios los elige. Ellos se juntan. El club de los elegidos tiene una connotación de testosterona que se niega a pensar en el homoerotismo que desprenden con su camaradería puramente heteropatriarcal. Es la creme de la creme. Aquí sólo cuenta quién es tu papá. Lo demás no cuenta. Y sin esa carta no eres nadie. Es un arribista más que intenta llegar a con la nobleza de otras culturas. Otras esferas. Otro linaje. Dinero viejo. Dinero nuevo.

El dinero viejo y el nuevo no son lo mismo. Pero pronto encuentran sus caminos para llevarse bien. Las relaciones a las que puede importar llegar a estar presentes en las oportunidades de negocio que podamos dibujar en nuestro futuro. Vamos a ser socios. Vamos a ser más ricos de lo que somos. Porque tenemos el acceso a las oportunidades. Y el capital ocioso. Y menos capacidad para gastarlo de horas al día para administrar los movimientos estratégicos para el crecimiento sostenido que requiere nuestro sistema. Yo no inventé el sistema. Los del dinero viejo sí. Pero no se asusten. Aquí no hay ningún comunista.

¿A qué teme más un americano?

a) Dios en cólera

b) Un virus

c) Comunistas

d) El Estado metiendo la mano en sus buchacas

e) El desnudo femenino

f) Penetración anal

g) Mexicanos al grito de guerra

h) ISIS

i) El Infierno

Que Dios nos coja confesados.

El Violador eres Tú.

Acting

What is acting?

Pretending. Making believe. What is really happening?

The actor is playing God.

After all God creates. Here’s life: life happens. Here’s death: boom. Darkness.

How do take this information and take it into work. We must love our creations. And then let them go. True love is letting go.

Love of character.

The Kominsky Method.

I’m going to be an actor. I just need to watch this series.

Proof your parents wrong.

Fear of failure.


Coronavirus

La pandemia está suelta.

Miedo.

Incertidumbre.

¿Y si me toca?

¿Y si se mueren las personas a las que quiero?

¿Y si no salimos de esta?

¿El fin del mundo?

¿Escuchan las trompetas?

No tenemos llenadera. El temor nos moviliza. Mucho más que el amor. El amor es para instantes sumblimes que desaparecen. El miedo se queda en el cuerpo. Es más prevalente. Nos deja atónitos. Oh, temor, cuánto te añoraba.

Temes, luego existes.

Y se dan cuenta. Nos manipulan a su antojo. ¿Quién? ¿Quién está detrás de todo miedo? ¿Quién se beneficia? ¿Quién se aprovecha? ¿Acaso Dios Padre juega juegos de azar? ¿Libre albedrio? ¿Predestinados?

Me tocó el boleto premiado.

Ya llegó la muerte. Ha tocado el tiembre. ¿Quién es? Tu adorada amiga, contesta. Y la vida se petrifica. Esperamos que suba el ascensor. Nos costó mucho llegar a dónde estamos. Y ahora hay que dejar nuestra casa. El edificio en el que vivimos se hará eco de nuestra partida. ¿Sabes lo que pasó con el del ático? Se fue con la más flaca. Y nunca más va volver…

El tiempo nos susurra el canto sagrado que se consume… tic, tac, tic, tac, tic, tac, tic, tac, tic, tac, tic, tac, tic, tac, tic, tac, tic, tac…

Bienvenida muerte, no te estaba esperando. Pero pasa. Ya que estás aquí te voy a recibir como he recibido siempre a mis invitados. Soy un anfitrión que sabe asumir su rol. Siéntate. Ponte cómoda. Pongo un poco de música, algo de Leonard Cohen, quizá, y déjame te preparo un dry martini.


ALLS