Menorca como pulsión

Ya no estoy aquí. Tampoco importa dónde estoy. Hace tiempo que me fui y al volver, nada está ahí. El recuerdo alimenta una memoria que me miente. Y de pronto se contruye otro capítulo familiar de un tránsito que une Barcelona, Girona, Madrid, Ciutadella y Mao.

Lo mio no está atado a estas ciudades en particular, o sí, y quizás no tenga la perspectiva anterior para saber que desde este horizonte deberíamos abrir una última pugna individual. ¿Quiénes? ¿Dices «deberíamos»? Quizás deberías. ; no yo. No soy capaz de alinear ni siquiera esas personas que represento en el ahora. No se quién soy. Me perdí en una apuesta en la que no se sabe bien cuál fue la disputa, ni lo que me jugaba, ni contra quién. No hay nadie siguiendo la disputa, y en cambio, la maldición se mantiene, por un mandato burocrático que eleva mi situación a la excepción necesaria para que el mundo resista una última vuelta. Despúes ya veremos.

La víctima que llevo dentro no tiene capacidad de superar ningún otro dilema. Una crítica me destruiría. Ya no tengo cabida en ningún círculo esencial. Ni pretexto. Fui yo. Lo admito. Necesito ser culpable en algún juicio que me admita a trámite. Y fracasar de verdad, porque en esta situación impostada en la que mi desgracia no sabe a nada, ya no se permite deambular los espíritus al aire libre, por temor al contagio.

No obstante, estoy dispuesto a un último duelo. Por ver si eso cambia algo. Y asumiré el fracaso que salga de esta construcción imposible. Como si el fracaso sea la solución a mi «calvario». Ya no hay otro camino, mas que la cruz.

Estoy a punto de partir

Hoy se cierra un ciclo. Uno más. Está vez las cosas comienzan a enderezarse en medio del caos. Una vez más la emergencia colectiva se presenta de la manera más natural. Un concurso público para la adjudicación de un trabajo para el cual no sólo estaba capacitado, sino que también muy ilusionado de poder conseguir. Un proceso de selección transparente y profesional, con una fase incial, una carta de intenciones, una encuesta de las que te permiten explicarte en un formulario online, y después de un cribaje inicial, una entrevista. Esta vez se trató de una entrevista por zoom, con varias personas entervistantes. En su momento escribí, expliqué o me inventé, que se me dan muy bien las entrevistas. Tengo la sensación de dominar el arte de la conversación, inclusive cuando esta se trata de intentar ganar la confianza de un equipo que te está evaluando para saber si puedes gestionar el puesto de trabajo que ha salido competición. Y si hay algo que me gusta, en el fondo, es competir. Y jugar. Así que aunado con la facilidad con la que uno puede ponerse a hablar de uno mismo, las cosas parecen haber salido lo suficientemente bien como para ser adjudicatario de tal privilegio.

Vuelvo, tras años en los que había perseguido proyectos personales y de emprendeduría, a la sociedad de los que tienen un trabajo. Ese privilegio que te da saber que puedes contar con un ingreso a final de mes, a cambio de un proyecto al cuál le debes destinar las 40 horas a la semana y toda tu capacidad intelectual, relacional y emocional para aportar algo de valor al objetivo común que te une a un equipo. Tengo muchas ganas de hacer eso otra vez.

Durante mucho tiempo he trabajado en otro tipo de proyectos, en los que picas piedra para crear algo nuevo. Igualmente trabajé en equipo con compañero emprendedores, con tecnólogos, programadores, diseñadores y colaboradores. Ha sido una experiencia muy gratificante y complicada. Ahora vuelvo a reengancharme en la sociedad, en algo que domino, que igualmente comporta nuevos retos y nuevas personas con las que hacer equipo.

Empieza la siguente función.

Orden y caos

Podría parecer una contradicción. Quizás lo sea. Pero mi vida muy a menudo está condicionada por impulsos disonantes que se anulan entre sí. Y no pasa nada. Es parte de la vida. A pesar que nos resulte tan poco intuitivo. Lo simple y lo complejo se hermanan en la la teoría de la complejidad. El pequeño aleteo de la mariposa y el tsunami al otro lado del planeta. Esa condición de sistema interconectado a la que finalmente tenemos acceso y que más o menos sabemos interpretar como parte de nuestra experiencia global. La humanidad está en la punta de nuestra lengua, o quizás en las yemas de los dedos. Y ni una, ni otra, debemos exponer al contacto con el otro, menos en estos momentos en los que nos hemos acostrumbrado a coexistir con un nuevo virus, en medio de una pandemia.

No es cosa menor. Somos la primera generación que vive una pandemia al mismo tiempo. La angustia de la muerte finalmente se convertido en una pulsión compartida ahora mismo por todo el planeta. Se revela la estupidez humana ante la situación que vivimos. Y los miedos aparecen de nuevo, a veces con algo de razón, sobre la situación futura del sometimiento que experimentaremos como individuos en medio de una colectividad. Pero se confunden los argumentos falaces con los científicos. Se confunden a propósito. Ya lo sabemos. Y nos llegan distorciones por todos los frentes. No querría abandonar de buenas a primeras la nomenclatura militar que tan bien sienta en la población para saberse sometida a una cultura bélica dominante. ¿No es acaso ese el heteropatriarcado?

Quizás sean más cosas. Pero me huelen todas a lo mismo. Y el problema radica en pensar que el elemento de seguridad gana al de la libertad. Pero ahora se mezclado un orden más: la salud pública. La salud es un elemento que nos involucra a todos y que tiene que ver con cómo nos comportamos, con como vivimos, con cómo nos alimentamos y con cómo coexistimos dentro de un ecosistema. Uno global, energéticamente cargado por un balance sutil, y otro local, en el que intercambiamos nuestro día a día con las personas que vemos en el espacio público.

Pero hay un componente universal que nos conecta a un nuevo paradigma: la interconexión con el resto de la humanidad. ¿En qué nivel? Eso depende. De muchas cosas. De la capacidad que tengamos de expresarnos, de comunicar nuestros mensajes y de formar parte de la comunidad. Y a su vez, del entretenimiento compartido. De los juegos que jugamos. De las historias que leemos… y que nos contamos. Los libros que editamos. Las canciones que nos identifican como seres imperfectos y frágiles. Las narrativas que nos redefinen. La política en la que participamos.

Todo ello es parte de un sistema que sigue su curso. Venimos de una herencia feudal, en la que los reyes existí… ¿existen?… y de herencias coloniales que dibujan un juego desnivelado que no acaba de reflejar el contexto completo de un expolio profundo que nos pone en uno u otro lado de la balanza, aunque de manera artificiosa. No somos nosotros los responsables por las corrientes universales de pensamiento, ni por las costumbres de las sociedades de nuestros tatarabuelos. O sí. Quizás esa historia familiar sea el único vínculo que nos permita identificarnos en medio de una sociedad viciada que ha pecado más de una vez en nombre de los principios que decía defender, muchas veces, en el sentido opuesto a lo que sus valores pretendían generar. Pero todo ello forma parte de cómo nos explicamos en un contexto histórico temporal, para el cual hemos de fijar una línea en el tiempo hacia atrás, y situarnos en ese espacio temporal para asistir a nuestro juicio histórico particular, y contraponerlo contra el que habíamos establecido en el pasado a partir de las historias que nos fueron narradas. La historia según cómo nos la contaron.

¿Qué sabemos hoy de lo que nos enseñaron en la escuela? ¿Cómo se ha alterado esa realidad comparada con la versión actualizada de los hechos que ahora nos son reeditados? ¿Cómo ha entendido la sociedad las herramientas de dominación empleadas por los poderes sociales que rigen su destino? ¿Cómo florecen a pesar de dichos poderes brotes de pura belleza? ¿Cómo subsiste la insolencia en medio del adoctrinamiento de las pulsiones históricas contrapuestas?

Parece que el sentido de la disputa es nuestro estado más natural. El presente se rige por quién, o qué, representa las antípodas de mi más reciente versión de mi mismo. Y voy encontrandome más a gusto en ciertos círculos que reafirman que mis temores son los más sensatos, mientras los otros, calumnias. Esto serviría para intentar desacreditar la verdad, tanto como la más vil de las mentiras. Con lo cual se podría convertir en un argumento vacio. Una vez más las buenas intenciones podrían ahogar la capacidad de resolver a partir de la manipulación de las herramientas prácticas para desvelar lo que hay de verdad en cada sentencia.

Nos han intentado provocar el malestar espiritual continuamente. No estamos bien pese a tenerlo todo. Y cuando no es así, cuando la precariedad nos ha inundado por fin con su cara más determinate y cruel, entonces ahí encima tenemos una excusa perfecta para afirmar la conspiración en nuestra contra. La vida es así. Ni siquiera podemos sufrir en tranquilidad. Debemos desmerecer nuestra desventura, con el ejercicio simplón de compararnos con alguien más jodido que nosotros en estos momentos. Y entonces, por comparación, nos vemos abocados a un orden de relavitizaciones sociales que nos ordenan de mayor a menor en un mundo en el que pretendemos estar lejos de la desventura. Mientras más lejos, mejor. No va con nosotros. Algo habremos hecho bien. La bienaventura nos sonrie. Amnesia. Burbuja. Aquí, finalmente, estoy seguro.

La espada de Damocles me oprime

Ya no tengo salida. La espada se acerca a mi piel mientras ya no tengo más espacio para recular. El éxito de mi fracaso está consumado. Mi historia me arrincona en la huida hacia el final. No hay más. Un último respiro. Un suspiro.

De alguna manera los griegos de la antigüedad tenían el referente presente de lo que les arrinconaba a ellos a salir de un pozo oscuro en el que sus vidas habían escalado en espiral decadente. No es un tema nuevo. La humanidad se topa consigo misma en la inmesidad del abandono que cada individuo perpetua con su angustia. Y ¿cómo salir de sí mismo? ¿A dónde huir? ¿Cómo escapar?

Mi única salida para evitar que la espada me acabe decapitando es tener fe en esa alternativa, por poco probable que resulte, que despeja todas las tormentas. El alivio de los mares tranquilos en los que navego hacia la isla en la que finalmente encontraré mi destino. Alguien se ocupará de amenazar mi porvenir, inclusive en ese último trayecto. Satanás está ahí para asumirse antagonista de nuestra biografía, como un par de Dios Padre, que tiene el poder inmaculado de asistir como contrapeso al desafío del héroe que debe librar la batalla más épica de su existencia. Ese es el destino de nuestro periplo.

La espada de Damocles me amenaza y cada vez más le pierdo el miedo. Si me vas a matar, hazlo de una vez. Hijo de la gran puta. ¿Quién te crees que eres? No puedes conmigo. Ni podrás apagar el espíritu de mi destino. La batalla se libra en la oscuridad del duelo continuo de nuestra psique.


La paciencia sigue obsesionada con su tránsito lento y pausado, a pesar de las palpitaciones extremas que intentan desacreditar su tenacidad.

La perseverancia tercamente se aferra a esa idea en la que nadie cree. Sin duda el fracaso no es una opción, pese a encontranos de cara en cada esquina que doblamos.

La resistencia ha seguido sumida en un estado fuera de sí por mantener viva la pulsión de la pasión con la que se arremete una cima sin temor. Las piernas cansadas ya no saben si aguantarán el próximo reto, pero se aferran a no claudicar.

La prudencia sostiene el mundo sobre sus hombros. Y no saltamos ante la injusticia que escupe en nuestra cara un aliento fétido de recores, envidias y desidias. Quizás no sea el momento.

La concentración se inhibe para dar paso a la locura, que se planta en todas las esquinas que nada tienen que ver con el objetivo central de nuestra esencia. Pero a ratos vuelve, como quién sabe que tan sólo aquí se abonará esta tierra en la que sembramos hace tiempo nuestro porvenir. No olvidemos… ¿qué objetivo? ¿Qué sentido tiene? Anda, vuelve, aterriza una vez más. Enfoca tu espíritu con la pulsión última de crear un espacio dual en el que encontraré lo que intuí un día que sería el puerto al que llegar.

Los pensamientos reflexivos me nublan la consciencia con la ilusión de alcanzar el objeto exacto que buscaba en una metáfora impecable que no deja lugar a esa única esencia desnuda y poderosa que ilumina todo en este punto. Es un espacio al que se accede con la llave de quién cosecha con el tiempo a su favor aquellas preguntas que algún día debía desvelarse ante un yo futuro que no estaba ya alerta de tal periferia. Escribir sin duda ayuda a que esas derivas encuentren su sitio, en este mismo instante, pero más allá, en otros multiversos, y en otros espacios temporales que ni tan sólo nos planteamos controlar. Pero vuelve, y se revuelven con otras que a penas han visto la luz del día, y se confunden, y se funden, con renovados espíritus que se explican, por sorpresa, en el otro. La revelación de nosotros mismos en un acto reflejo que nos aproxima a otra unidad fuera de nosotros. Y todo, de pronto, se asienta en un sentido emergente.

La capacidad de análisis se reciente. De pronto no tenemos más maneras de explicar lo que tenemos enfrente. La vida. La estrategia. Nos vaciamos hace años. Y ya no queda nada. Nada tiene sentido. No hay más vueltas. No hay visión alguna. Ni misión. Ni tan sólo valores. No hay mapa. Ni análisis interno. Menos externo. Todo se perdió cuando volvimos al sitio del que pensamos que nunca debimos haber partido. Pero ya no era lo mismo. Ni había nadie ahí. La vida cambió y nosotros nos quedamos anclados en un pasado que ya a nadie interesa. Nos comió el mandado un ser inferior que no supimos espantar. Záquese. Se nos coló la sanguijuela. Nos arruinó la fiesta un colado. Yo un día pensé que sabía cómo hacer esto. De manera pragmática. Lejos de cualquier floritura futil. Pura síntesis de un proceso contrastado que estudié durante años para extraer la resina del licor más útil de cualquier gesta. Pero un día decidí no hacerlo más. Caí en el fondo del abismo. Y de ahí no me moví. No arrastré mi sombra, ni maldije mi fortuna. Abracé el infierno que las plantas de mis pies lamían. Dejé el otro mundo muy lejos, y desde abajo reconstruí mi vuelta. Mi capacidad de análisis se convirtió en un camino alejado de la luz, en la armonía en la que tan sólo yo podría concebir para volver a aportar otra perspectiva colectiva de la última emergencia necesaria de nuestro sistema complejo social. Me perdí en mi mismo. Me absorbí debajo la piel succionado por los latidos inertes de mi organos vitales. Me convertí en todo lo contrario de lo que habría definido construir, por la simple idea de asistir a lo contrario de lo que habría de ser. Al ser lo que tenía justo aquí para construir con ello algo con sustancia. Me enfermé en la reiteración de las mismas historias que me habían llevado hasta aquí, convecido obstinadamente que no tenía otra alternativa. Me convertí en un camino que se cerró todas las salidas, y me condujo al tunes del cuál todavía hoy no he conseguido salir. Porque un parto dura nueve años. No se deja atrás un paradigma contrastado con un bufido de lobo feroz. Es alrevés. Las historias que conducirán a otros paradigmas serán las que consigan afianzar literariamente la posibilidad de trascender a toda la mierda acumulada que dejamos que se enquistara en el proceso evolutivo de nuestra sociedad, mientras abrimos los canales de comunicación, y las transmisiones de radio, y el entretenimiento de masas, y le tuvimos miedo a las mismas pollardadas que nos inocularon en el esquema educativo en el que decidimos creer y crecer. No fue una elección. Ni tan sólo una democracia. Fue un simulacro perfecto. Y nos llevó a todos un proceso largo hasta llegar a darnos cuenta el sitio en el que nos encontramos con Big Brother. Y resulta que al final, las ideas que contruyen quienes somos están fermentadas con las falacias necesarias para que nos demos cuenta de su existencia, tan sólo para confirmar que preferimos estas a las que los otros, aquellos, nuestros némesis, adhieren sin pensar ni un segundo a los pilares sagrados de su liturgia: su lucha.

El sentido práctico, no se cuando, lo perdí. El surrealismo español me pareció el único proceso creativo que valía la pena rescatar de las cenizas en las que se quemaba toda la añeja tradición de una de las naciones más ancestrales y demenciales de la historia de los reinos de los cielos. Nunca antes una fogata de Sant Joan había llegado a acumular tanta mierda para quemar en una misma noche. La gente se dio cuenta de que valía la pensa que lo abandonáramos todo en este acto final de gratitud. Por la relación que el Altísimo guarda, aún hoy, con el dictador Francisco Franco, sentado a la derecha del padre, habiendo arrinconado a Jesús a su lugar: a la izquierda. El orden sacramental acaba de contruirse con un último grande de España que subió al cielo por la gracia de Dios, en un hospital que llevaba su nombre, y cuyos nobles profesionales de la salud, tuvieron a bien dejar que la providencia invadiera, una vez más, de la mano del Espíritu Santo que tan bien se siente en su capital en la tierra, Madrid, para culminar el acto más alto de la fe católica, apostólica y romana: que un español señalado por Dios Padre acuidiera a su presencia en la asunción del espíritu, y cuerpo, del caudillo. Fue días después. Ya en el valle, uniendo para siempre, la grandeza de España con la comunión del Caudillo con Dios Padre, a su derecha, por los siglos de los siglos…

La objetividad me fue erosionada con tan elocuentes velos por doquier. Fui víctima de la alteración de la consciencia por vías voluntarias, forzosas y perentorias. Me obligué a comulgar con las antípodas de mis posturas. Sentí la necesidad de transitar al otro lado de la luz. Y llegué a fundirme en el infierno con lo que quedaba de Satanás, que tuvo paciencia conmigo. Y despúes, de la mano de Jesús, conspiré por construir una alternativa a la que un hijo usurpador había venido a construir con falsos testimonios que nublaron la consciencia de mi padre, quien, en medio de la demencia que sufría, suplantó el sitio que tenía mi hermanillo en las cortes que adornaban la eternidad de los cielos. Dios Padre había adoptado a un hijo facha, aunque a él no le gustaba asignarnos etiquetas los unos a los otros, a pesar de que el nuevo se atrevió de llamar a Jesús… rojo. Y ahí no le pareció tan granve a Dios Padre. Como si la eternidad no fuera suficiente, ahora debemos aguntar al hijo usurpador facha, y a un Dios Padre que le ha comprado toda la basura de mentiras con las que papá finalmente ha perdido el curso de lo que significa realmente la comedia humana. Jesús y yo lo hablamos muchas veces: Él no lo entiende: no es humano. Nosotros sí. Conocemos a los Franciscos Francos de nuestros tiempos. Los hemos visto mil veces en los lugares más cotidianos de nuestra surrealidad española. Nos los metieron hasta en la sopa y ahora lo hemos visto claro. Nuestra simple presencia les ofuzca. Nos quieren en la cuneta. Los rojos se borraron de la faz de la tierra, porque a sus ojos, Franco los desterró. Somos lo Caines que una vez más Dios Padre ha asumido que no merecemos ser parte de su rebaño. Hasta aquí llegamos, Papá. No hace falta que lo volvamos a debatir en la cena de navidad. Ya sabemos que le has tocado su cojón sagrado a tu nuevo hijo predilecto. Nosotros ya no tenemos nada más que hacer aquí. Por eso volvemos a la Tierra. Allá a dónde tú no has vuelto. Fuimos nosotros, Papá. Te lo recuerdo. Y es nuestra humanidad, esa mitad, la que tú nunca podrás palpar. Tú no eres como Zeus. Con Él me entiendo mejor. Tú no puedes alcanzar las contradicciones de nuestra construcción social, por más que tu omnipresencia te lleve a dictarle los textos a los escritores de derechas que aún quedan en el sector editorial español. Oh, Papá… ya no me importa que nos hayas abandonado. Al final, no te tengo ningún tipo de resentimiento. Pura gratitud. Y eterno retorno. Porque un día te darás cuenta que él hijo predilecto al que ahora atiendes con tesón, no es más que aquél becerro de oro, convertido en toro Osborne, con un par de cojones. O quizás, por un destino sagrado de su providencia, con uno sólo, por la fijación inmaculada que su piedad le llevó a cargar con esa cruz para levantar el reino de tu santificada y endiosada unidad del reino de los cielos: España. Si un día me extrañas, me encontrarás con el resto de las divinidades fusionadas en la risa eterna con la idea que nos alienó: que eras tú el único.

La disciplina se desmuestra en los entrenamientos. Se juega como se entrena—dice un tribunero. Ni puta idea. A esta gente no se les puede permitir seguir mandando como si de ellos fuera el coto de caza. Su cinismo es inmortal. Y no tiene fronteras. Me ofrezco como ofrenda a los dioses de la pirámide. Si con esto salimos del atolladero, me doy por bien servido. Prometo someterme a un escrutinio del desempeño de mi obra. Y mis resultados hablarán por mi. Usaré el mismo racero con el que medimos a los demás, y servirá, para que nosotros mismos nos demos cuenta de qué manera somos parte de la reconstrucción de un mundo nuevo: un mundo NEW. New Barcino.


Mi psique se desdobló. No tuve manera de detenerla. Tomó las riendas y se desbocó. No la culpo. Todo lo contrario. A partir de hoy, estamos más unidas. Es más, estamos más unidas con Cristo… para siempre.

Se escuchan las risas del resto de los Dioses. De todos los tiempos. De todas las latitudes. De todas las culturas. De todas las presentes…

ALLS

Ni fiscismi ni intifiscismi…mimimi

La camiseta del candidato fue la primera victoria de la alternativa surrealista en las antípodas del estatus quo el día del debate presidencial en las elecciones de otoño. No se podía preveer que los tiros irían por aquí dos días antes de que se organizara el debate televisado a todo el país. Los partidos tradicionales arengaban a sus parroquias con los mismos eslogans y lemas de campaña que han ido repitiendo campaña a campaña durante los primeros 45 años de la democracia. Era el momento de un cambio sustancial en las reglas del juego, o más bien, era el momento necesario para instaurar el nuevo juego: NEW.

El partido de Golman Elizondo Pacheco tenía un plan que se conjugaba en un nuevo idioma, un nuevo estado y un nuevo modelo social: NEW. NEW, ene, e, doble u. Eran tres palabras que se leían así: niu. Así de fácil. Así de complejo. Así de simple. Así de utópico.

Toda campaña se construye sobre una única idea: cambio. Todos los partidos han hecho la misma campaña. Una detrás de otra. Y el sistema se ha visto beneficiado/perjudicado por el mecanismo mediante el cuál los ciudadanos simplemente ya no prestan atención al plan que se propone de gobierno. Lo que interesa, sobre todo, es la naturaleza humana en una contienda a guante limpio frente a los némesis sociales que cada uno de los partidos representa. La democracia había demostrado ser una foto muy bien trazada de cada una de las sociedades que enarbolaban la posibilidad de ser/estar en una nación distina al resto de las naciones. Los estados nación nos habían otorgado la titularidad humana suscrita a un tipo de gobierno, que nosotros mismos, o nuestros antepasados, habían confeccionado en un libro sagrado inmaculado: la constitución.

Si nos detenemos a pensar hay al menos 198 libros sagrados de este tipo. 188 constituciones que repesentan todas las maneras de ser el mundo, con sus más y sus menos, con sus derechos y obligaciones. Todos estos libros, en el fondo, parten de no más de 9 libros sagrados iniciáticos que sentaron las bases para que el resto de los estados se sentaran a plagiar dichos libros sagrados. Cartas magnas. Ámonos. Qué bonito. Somos la repolla.

Cada nación estado piensa lo más alto de sí mismos. Y por eso que tenemos la necesidad de refrendar nuestro deber patriótico cada vez que se nos convoca a las urnas. Y lo hacemos con la alegría con la que el más catalán de los insolente, don Pepe Rubianes, anotaba que los trabajadores iban a trabajar cada día por la mañana en el metro o el autobus. Esa cara de ilusión es la que nos queda cuando nos convocan a unas elecciones más en las que decidimos a quién le damos la llave de mando de nuestro trastocado sistema.

En en el minuto cero del debate, la camiseta del candidato Golman, había ganado a las redes para siempre. #nifiscisminifiminismimimimi

Tengo la sensación de…

…pertenecer a una oculta raza humana.

…estar en medio de la nada.

…perder una oportunidad invaluable.

…temer por mi propia vida.

…no dar el paso adecuado.

…estar inmovil en el lodo.

…no tener nada que aportar.

…no tener nada que decir.

…no poder más.

…asistir a un triste desenlace.

…formar parte de la nada.

…flotar en medio del espacio.

…silenciar las voces en mi mente.

…escuchar la tierra que me llama.

…hablar con otros espectros inmortales.

…leer justo lo que toca.

…leer menos de lo que debería.

…estar perdiendo el tiempo.

…oler una revuelta.

…estar a punto de llegar.

…sonar un poco cursi.

…repetir ideas ya dichas.

…repetirme más que el ajo.

…soñar más de lo debido.

…romper el molde en cada gesto.

…mamarmela continuamente.

…estar en el sitio en el que debo estar.

…sentirme inutil.

…fracasar continuamente otra vez.

…estirar la cuerda hasta el punto de romperse.

…luchar en vano conmigo mismo.

…esperar algo que nunca llega.

…saber que es imposible lo que quiero.

…arruinar la vida de los que quiero.

…no saber seguir por otro camino.

…todas las puertas se me cierran.

…que no hay camino alternativo.

…que es momento de algo nuevo.

…ya pensé lo que hay que hacer.

…ya lo dije alguna vez.

…perder el tren de aquél anhelo.

…no tener más que decir.

…no saber por dónde ir.

…no poder aguantar un día más.

…trascender a mi voluntad de actuar.

…contradecirme en cada paso que doy.

…acumular sin fin.

…escribir como un gesto simple inevitabe.

…desnudarme en cada texto.

…exhibir un estado que me altera.

…asustar con lo que hago.

…no llegar nunca a ningún sitio.

…no saber qué más hacer.

…no tener ningún sentido.

…no valer la pena.

…no escuchar lo sufiente.

…haberlo oido todo.

…no contender a nada más.

…estar en buen camino.

…estar errado.

…estar aburriendo.

…estar perdiendo.

…estar muriendo.

…estar viviendo.

…estar aislado.

…estar solo.

…estar aquí.

…estar atento.

…estar contento.

…estar consciente.

…estar presente.

…estar ausente.

…estar de vuelta.

…estar en paz.

…estar de más.

…tocar los huevos.

…aburrir con mis discursos.

…repeler a quién un día creyó en mí.

…no saber por donde ir.

…no buscar nada más.

…no tener necesidad.

…no tener validez.

…no poder participar.

…no tener control.

…poder marcar el gol.

…ser pieza clave para el título.

…pertenecer a la revolución.

…saber que es sueño.

…que esto es una ilusión.

…que la ficción es el camino.

…que nosotros somos el destino.

…no hay más allá a dónde ir.

…tan sólo hay que mirarnos al espejo.

…y respirar una vez más sin darnos cuenta.

…mirar adentro de mi cuerpo.

…sentir mis latidos atentamente.

…seguir el camino de mi destino.

…volver al sitio del que partí.

…nacer tras un parto natural.

…respirar por primera vez en la placenta.

…latir sin más.

…sentir la vida.

…sentir el ser.

…sentirme bien.

…escuchar a Dios.

…referirme a Adorno.

…volver atrás.

…fallar de nuevo.

…estar listo.

…volver al centro del campo.

…conseguirlo la próxima vez.

…estar atento al rival.

…saber que esta es la ocasión.

…fintar aquí que voy allá.

…estar de cara a portería.

…tener opciones de marcar.

…voy a ganar este último duelo.

…haber marcado un gol.

…sentir el grito de un estadio.

…fundirme en un todo pleno de gloria.

…ser euforia en un abrazo.

…no necesitar nada más.

…estar aquí tiene sentido.

…presente ante el ritual.

…necesitar el rival que nos contiende.

…aspirar un aire libre de violencia.

…asumir un tránsito a otro discurso.

…vivir en una trampa cíclica del mal.

…que está a punto de caer.

…estar más cerca de ese punto de no retorno.

…ser optimista en nuestra capacidad de realizar el traslado.

…estar a punto de transgredir la norma.

…tocar los huevos al status quo.

…volar a la chingada.

…marchar lo más lejos del presente.

…unir las voces del presente.

…que la masa anhela otra liturgia.

…que sin un juego nuevo no hay cambio.

…no necesitamos nada del pasado.

…que no pretendo dar lecciones.

…no puedo evitar sentir cierto asco hacía mi mismo.

…negarme el hecho de ser libre.

…no ser por temor a algo que no existe.

…saber lo vulnerables que ya somos.

…no tener salida ni perdón.

…no tener un juicio justo.

…adelantarme a los hechos.

…no querer el camino dibujado por mi voluntad.

…no merecer el privilegio..

…no asumirme en ese rol.

…no saber venderme.

…no poder ser un producto.

…no tener otra salida.

…no tener ni idea.

…no saber hacerlo.

…no querer sufrir.

…sufrir en vano.

…vivir bien y mal al mismo tiempo.

…alimentar las contradicciones de mis actos.

…ir en contra de mis palabras.

…boicotear la salida de mi única salida.

…ser un idiota más en la comedia.

…tener más vergüenza que valor.

…no contar en lo más mínimo.

…tener un cierto halo de duda.

…saber que si ya fui lo que había dicho ser.

…no tener más quecir.

…poder vivir bajo mínimos.

…saber estar en cualquier sitio.

…poder subir cualquier montaña.

…saber surfear la próxima ola.

…volver al sitio justo de mi pasado.

…estar cerrando un círculo repleto de familias.

…ser un legado de valientes seres que vivieron en su tiempo.

…sufrir lo mismo que todo Dios.

…que no hay Dios que se precie de ser el único.

…no tiene sentido estar en comunión con el más allá con antagónicos creyentes de otros mitos.

…ser parte del problema.

…pedir perdón cuando no toca.

…estar meando fuera.

…perderme algo de la película.

…no estar al día con lo que vibra.

…estar conectado con Bob Marley.

…haber vibrado con Morrison en Paris.

…poder bailar un tango en París y no violar a nadie.

…que el macho alfa es una bazofia que no concuerda con la especie.

…que el machismo está latiendo por última vez y pone cara de maldito.

…que el heteropatriarcado no tiene todas las culpas.

…caer mal a todo el mundo.

…saberme sentenciado por algo que yo dije.

…estar en medio de un ridículo debate en torno a algo que me incumbe.

…dejarlo todo por el tedio de una cancelación absoluta del resto de puntos de mi obra.

…no tener obra.

…no tener forma.

…no alcanzar a ser.

…no querer pretender.

…no querer estar.

…no querer sobrar.

…no querer molestar.

…no saber más.

…no poder.

…no ser.

…ser.

…ALLS

I died again just now

I swear I did. It happened again. It’s true.

I’ve save the final deed. Cause I woke up just in time.

But I has heading there.

I felt the cold hand from her.

Again in my chest and in my throat.

It’s another day I gain.

I don’t know why.

I’ve been given time.

And I’m so prone to waste.

I’ve just been going round.

Like if it’s not up to me.

To be a thing to care.

I’ve been wondering about a new post.

Maybe I’m given another chance.

A chance to help.

A chance to make a change.

A chance to be on a team.

A chance to score a goal.

A chance to be there.

A chance to make a stand.

A chance to dig my feet on sand.

A chance to dream big.

A chance to sleep.

A chance to die again.

Like I’ve just did.

I’ve just died again.

I trust you know I care.

I’ve been here long.

I’ve taken care of things.

Or really not, but hey.

I’ve got a chance today.

If I wake up again.

From this tilted scafold.

I’ve got just one more thing.

Did I say I had dream?

I’ve just scaped from death again.

I think I have some skills.

Please, note, I’ve been free.

I couldn’t charge your a fee.

But yet, again, I must survive.

Cause I’ve just cheated death.

And she ain’t too happy with me.

As I am sure she’s anxious.

To have that bite she’s been taking.

And one day she will.

But not today she wont.

Cause I’v just scaped her rod.

Still my heart is burning.

Still the beat keeps flowing.

As I’ve just fool her poorly.

Cause nothing scapes her claw.

She’s so delicate and refined.

As well as understanding with my pace.

I’ve just wasted little time.

Wondering if I am worth another life.

Doing something out of wonder.

Like writing freely in the dark.

Or yonder out there in the sky.

In which of those stars to land.

A final stand from where to see.

If you are still looking up.

Asking yourself why we are here.

If it’s not yet this the answer.

Then go and search a little more.

As the night is young before four.

But it is not ethernal.

Not tonight at least.

So keep your spirit on for this adventure.

As you’ve got the night ahead to conquer.

It is only those who wonder.

That get to suck the marrow of this bone.

Once you’ve tasted life out at the edge.

When everyone else still sleep.

You may pick up the pace one bit.

As this night is just for lovers.

Those who love in every awe.

A sigh of relief and hope.

A look into those eyes.

I sip of joy and trust.

A bust into the dancefloor.

A gentle pull around your waist.

A feeling good inside yourself.

A lockdown inside this moment.

That seems to never end again.

At least tonight we didn’t die.

Let’s give ourselves a chance.

Let’s make of this instant life.

As there’s nothing else I rather do.

Than being here.

Closer to you.

I’ve just cheathed death.

To spent this last breath with you.

I close my eyes.

You are gently here.

Within my grasp.

I’ve come to peace.

As here I am.

Out of myself.

In this.

Bliss.

Todo cambio de pronto: ¿os acordáis?

Todos estamos en este mismo proceso.

Nadie entiende entiende nada.

Todo se tergiversó.

Se traspapeló el orden.

¿Os acordáis?

Albert Pla muestra el camino.

Todo se volteó.

Todos cambiamos de sitio.

Reorganizamos el punto de vista.

De pronto ya no éramos el ombligo.

La perspectiva de lo que somos.

Nos trasladamos por virtud.

En Perú… eso no lo sabes ni tú.

El Everest en Jerusalem.

¿A dónde vamos?

¿De dónde venimos?

Parecía que teníamos claro eso.

Pero no a dónde vamos.

Alguno vimos cambiar el mundo.

Y nos reimos.

Y luego el pesimismo.

Nos juntamos para hablar.

La vanidad.

Los humanos pensaban que nos pondríamos de acuerdo.

Que dominaríamos el mundo.

Luchar juntos por dominar el mundo.

Un completo fracaso.

El mundo que era nuestro: dueños.

Seguía girando sin nuestro permiso.

Los sesos tuzodos concienzudos.

Socorro.

Un pajarinto piando.

Los líderes del mundo perdieron el mundo.

Los falsos profestas desmascarados.

No somos nada.

No. No somos nada.

Nada sale como uno desea.

Todo se puede volver en tu contra sin darte cuenta.

Nuestra querida tierra nos guardaba otra sorpresa.

La gente cambió de forma.

Ya no éramos cómo éramos.

Pito entre las cejas.

Una mano aquí, y otra en Timbuctú.

¿Qué harías tú?

Gran galimatías.

Algunos pidieron perdón a la Tierra.

Otros la culparon.

Vaya mierda de planeta.

La tierra está enferma.

Planeta con sus propios problemas.

Cómo estaba el planeta: majareta.

Cuidado que esto se acaba.

Se acaba.

Una cosa: ¿puedes parar de hablar?

No me gusta cuando hablas mucho tiempo sobre una misma cosa.

Mi hija de ocho años me acaba de pedir esto. Y paré. Yo entiendo que a veces, cuando un tema en particular me interesa, y tengo algo que decir, lo digo. Y puede ser que encadene en el transcurso de una idea, múltiples ideas más, que se van amontonando para tener voz en una sala de espera que se empieza a saturar. El mensaje va saliendo más o menos ordenado. Al menos sólo hay una voz. No como en nuestra mente. Quizás en nuestra mente también hay un sólo hilo de pensamiento. Pero va rápido. Y puede concatenar ideas que vienen de diferentes puntos de nuestra mente. Pero podemos adiestrar para que en ese vagón de pensamiento tengamos varias cosas en espera para salir. En ese vagón previo al del locutor del discurso mental que tiene en estos momentos el micrófono.

Ese vagón es un hervidero de buenas ideas que están debatiendo abiertamente sobre lo que dice la idea que está en el micrófono. Ellas creen que son mejores y más trascendentales que la que está ahora en el show, con todos los reflectores. A fin de cuentas, quieren dar con el clavo. Entre ellas se debate abiertamente quién de ellas va a tomar la palabra cuando acabe el pensamiento completo de la idea vocalizada en ese momento.

La idea termina.

Hay dos escenarios. La otra persona habla. Entonces se queda libre el micrófono. Y todas escuchan. Aunque siguen balbucenado su argumento unidimensional. Es posible que en el vagón de las ideas en espera se puedan juntar dos ideas afines que se convierten en un argumento más completo. Y en un momento dado se pueden ordenar ellas mismas para plasmar un pensamiento complejo que ya tiene un orden narrativo coherente. Y se ponen en fila. Esa fila toma el control sobre el caos que hasta ahora aparecía reinar en el vagón previo al habla. Y entonces tenemos una línea temporal de ideas que saldrá a hacer el mejor discurso que tenemos disponible para este tema que nos ha traido aquí. Esa espera finalmente termina cuando podemos salir a expresar nuestro show. Las ideas autorganizadas dan su recital y se pasa a otro nivel de comunicación.

Mientras tanto el vagón no pierde ese ambinte de bulliocioso bar en el que las intelectuales ideas se abrasan las unas a las otras con el ímpetu de los borrachos sincerados por la desinhibición elocuente de los insolentes. Ese espíritu en el que los debates se dan sin mesura ni insultos, tan sólo el goce de ideas dispares que se tercian en un mano a mano que tiene como expectadores al resto de las ideas. Y a un ser superior que de alguna manera está presente en el debate, y que tercia por algunas de ellas, y se posiciona, pero deja que el flujo libre de la palabra se celebre como quién accede a que su omnipresencia sea puesta en duda para dejar que las ideas libres tomen sus propias decisiones ante el momento presente.

Le habría podido contar esta historia a mi hija pero no habría venido a cuento. Ella me pidió antes que no le dijera durante esta semana una palabra que no le gusta, que le hace sentir mal, y que considera un insulto. Chingá. Me explicó que a ella le suena a chincheta, y que cuando la escucha le parece que le estoy diciendo que es una chincheta. Cuando me lo contó se me desmoronó el corazón. Y al mismo tiempo, mi cerebro detectó un impulso que me hizo sonreir, de esa manera en la que ocultamos que lo estamos haciendo, para que la persona que nos está contando su desgarradora historia, no vea que hemos dibujado una sonrisa en medio del drama. Nada menos oportuno.

Pero en cambio me dio paso a explicarle lo que significa esa palabra en el contexto en el que la estaba utilizando. Después de pedirle varias veces que se metiera a bañar para que podamos salir a tiempo para ir a comer a casa de su avia, sin éxito, le espeté un «órale, chingá», que en mexicano quiere decir: vamos, va…ya estuvo bueno de tantas pamplinas, ponte las pilas en este mismo instante que ya no hay más margen de ir por las buenas.

Le dije que en inglés sería como decirle: common, hurry up. Pero en todo caso, ella se siente ofendida al escucharme decir esas palabras. Y le duele.

Al explicarle el contexto y el origen mexicano del mismo, me dijo: pero no estamos en México: estamos en Barcelona. Yo no quiero que me cambies. Yo quiero ser de aquí. Y aquí no se dice. Así que quiero que no lo uses.

Entramos en un debate en el que quizás ella me estaba intentando cambiar a mí para que fuera más como la gente de aquí. También me dijo que no quería que le forzara a cambiar. Le parecía que al explicarle el contexto del lenguaje con los parámetros de otros territorios y culturas, ella podría acabar perdiendo lo que realmente significa ser de aquí. Y eso le daba miedo. Me dijo que no quería ser diferente a su prima. Que si yo le forzaba a entender todas estas cosas de otras culturas, que un día ella sería diferente de su prima y que eso no lo soportaría. Le expliqué que el cambio no se lo estaba imponiendo yo, de ninguna manera. Simplemente le estaba explicando otros contextos de mi manera espontánea de hablar, sobre todo para que entendiera que su padre no le estaba intentando llamar chincheta, y mucho menos, ofenderla con una grocería como la que podría parecerle a cualquier otra persona que nos escuchara, una persona que únicamente hablara en «cristiano» y que no fuera capaz de discenir los matices de otras relaciones verbales del nuevo mundo. Pero le advertí: los cambios son innevitables. Cambiarás muchas veces de ahora en adelante, y eso no es malo. Debes aprender de cada cambio y también debes tener la sensibilidad para eschuchar a personas que vienen de otras culturas y de otras contextos distintos al tuyo, ya que a partir de lo que ellos te puedan explicar, y lo que tú les puedas replicar, seguramente aprenderás que unos y otros te pueden influenciar a cambiar. Y eso no es malo. Cambiar de opinión es pertinente, si te llegan a convecer de que un sistema de pensamiento establecido se basaba en fundamentos erroneos o falaces. Y también, es posible que alguien con una idea contraria a la tuya, pueda expresarla junto con sus argumentos, y que aún así, una vez expuestos tus puntos de vista, no consigan cambiar sus posturas. Esto también pasará. Y no pasa nada. Saltas de tema. O quizás, según la dimensión del debate, puedes despedirte y marchar.

Debatir y discrepar es parte de nuestro proceso humano para plantear los temas comunes. Cada individuo es parte de un contexto de estructuras y de ideas marcadas por su entorno, su comunidad, su familia y sus relaciones. Y también por lo que ha podido aprender, lo que ha conseguido leer, y lo que ha podido ordenar dentro de su esquema mental, social y personal. Cada quien tiene su punto de vista único e irrepetible. Y somos parte de una escena social que dan vida a una humanidad alerta, de pronto, a un porvenir común. La pandemia nos ha llevado a compartir un mismo vagón previo al discurso de la nueva normalidad. Y aquí estamos, encerrados, hablando del tema con nuestra mochila en las espaldas, defendiendo la posibilidad de poder mejorar el sistema colectivo social que podemos permitirnos, como hermanos, y obvio, hermanas, para dar paso a un cambio de tercio, que erradique por siempre la violencia, la ceguera emocional y la intolerancia al otro.

Algo bueno saldrá de todo esto. No me cabe la menor duda. Pero hay que saber que tenemos que renunciar a algunos aspectos que nos parecen pilares de nuestra cultura. En mi caso, por el momento, deberé aceptar que mi hija me quiere cambiar, y no le volveré a entonar ese: chingá.

¡ÍNGUE!

The fire this time: Race at boiling point

UCLA zoom scholary discussion regarding racist white América.

The following is going to be a transcription of the main things said in this talk, mixed with my inputs on the matter. It comes from a high end debate from local experts on the matter, and the community connected to listen what’s to be said from a University institution regarding the issues that pop up again after George Floyd’s murder.

Breath, breathing. Impact of COVID-19 on black community. Constricted air in a knee on the neck. Stress of parents and grandparents in overcrowded and underresource conditions. Or families separated in segregation camps where inmigrants are separated from their children.

What’s going on?

Economics, environment, Covid-19, racism, comming together.

A conversation. University of Missouri. Athethles became involved. Many of the students were extremely depressed. They’ve lost the intensity of the moment. Thinking deeply about the meaning of protest. Demostration being rehearsals for revolution. This very intense moment will not last. It will be over sooner than later. What helps to create such a moment and how we act after that moment. Important for activists. Who are deppresed because the lack of attention to the work they are doing. Sometimes it takes 9 years for the consequences of that work to create a junckure. Keep both the past and the future in how we might image the aftermath. The intellectual work we need to keep pushing.

Longevity. Thanks for the long term struggle. Those who are fired. Whatever hits them. Ungoing boicot. June 5th. 4th aniversary, Cedric Robison. Racist Capitalism. African struggle. Facism. Ending the war on black people. Peace divident. Covid-19 pandemic lays bear this ongoing war on black people. The devastating impact of the pandemic on the existing condition of caged, low waged jobs, … acceleration of boarder crossing. Elimination of labor laws. Struggle to keep the jobs. Getting infected. Meat packing industry. Indian country: epicenter of coronavirus. Centurys of neglec disposesion and enclosure. Racism on asians. Things happening before the pandemic. Shift to authoritarian regimes. Racist nationalism. The catastrophe we were fighting. The most recent set of murders, like Floyd’s. Lay bare the intensity of the struggle. Possibilities on the struggle.

Young people. Courage and risk. Frustration and anger. Militarization of the boarder. Rehersal of what we are seeing right now. Mexicans first. Now inside.

Imagine a new world. Thanks for all the people who have work on that. Thanks to that we have something to look for in the future. Hundreds of years of pandemic racisms. The grief laid bare by these public linching. Criminalization of the unprotected. Calculus of human worths: life and dreams. Young people are teaching us to get across based on our humanity. Just because we breath. Deserve to be here. Ongoing struggle. The power of what Cedric Robinson brought to us. Promise of liberation. Always have the lessons to be freed. Concerning and hopeful and powerful. So proud to be a part of these communities. People who don’t have these conversations. The people who keep having this talks. Still on. Protesting. Black lives matters. Brown, Black, trans… skepticism. The burden of our humanity. Ongoing struggle: resource for us to learn from.

The border. Everyone in these panel have been teachers. Militarization of the Mexico boarder. Surveilance and security industrial complex. The converged effort to create a culture of inclosure and containment. The border complex has increased its presence. Border patrol in 92 was used as part of the work of LAPD to deport latinos. Homeland security integrated in national policing. It’s the same now. Linking what’s happening with Mexico border and antiinmigrant actions. Supreme court rules on DAKA. Solidarity movements. Pride is next week. On the border front Richard Mistrac, fotographing the militarization of the US/Mexico border. Rocks and canions. Southwester. White supremacist messages. KKK mesages. Profecy on how thes linked system of hate and terror. All there written on the environment. A network of networks of solidarity with the same level of convergence.

Miopic. International community. What about? Insight from support and aliances from around the world. The kinds of struggles and resistances on other places. Obviously the response of the linching has been felt all over the world. Racism is not a domestic problem. We are facing racist capitalism. We are very thankful of racial capitalism. The system is responsible for a range of problems we are facing in this society. In the state of Amazonas activist are having police violence. In Brazil 4000 people were killed by the police. Militarization of the police. The danger of the military police. The burning of the forest. An intersectional approach: racisms, sexism and misoginy, transfobia, Maria de Franco, a black trans women killed. A global problem. Adama Traore in Paris. Killed four years ago. His sister, Asa Traoure has been very active. In UK a march took place to Grimble Tower that was burn down in 2017. All the connections and the responses of the globlal responses of the killing in the US. The limitations of the nation state. The militarization of the border is very relevant here. This is a moment where it’s becoming clear that the nation state as we know it is no longer possible. A broad internation perspective helps us in what kind of future we want. Abolish prisions. Abolish police. We move beyond the capitalist notion of the nation state.

Halowing out. Placement of neoliberal market space. Make it in the world on your own. Environmental degradation. The lack of certain kind of liberal state government. A different interconnected understanding. Hollowing out of the nation state. Regulatory turning the estate into a corporate capital governance. The nation estate as we know it is unsustainable. Such a dedicated commitment of nationalistic estates to bring it up. Capital is global for a couple of centuries. The authoritarian regimes mantein a liberal order, they want to remove all barriers to capital movement, but create a barrier against labor power, or regulated life and environment rules. Police power. Military power. Liberal estate has a short history. Social democratic estate starts in the reconstruction. A vision of the estate that could actually help people. Extends then to Europe and elsewere. Social liberal estate. XIX liberal estate is diferent form the XX neoliberal estate. Facism then fucks it up. Vision of internationalism. The beginin of a global vision that focus on the condion of the least of us. Conditions of life for the working people in the entire world. The movement now is deeply international. It builds on previous movement. A decade of BLM. It moves beyond Occupy movement. This internationalism explotes not especifically environment, or color blind, it’s state violence. A very exciting time to see what the future looks like.

Racial capitalims. Connected discrete struggles. Escalation of authoritarian regimes. White supremacist fragility. A lot of people are recognizing to be made to feel that this is a unitetly american problem. We’ve already feeling isolated. It’s not just an American thing. Everybody is hurting. The only thing that has change is that we’ve had enough. Internationalism is mutual recognition that the nation state doesn’t hold anymore. It’s not a time that can be determine what freedom is. Fleamsy fence in the white house. The narrative of how fences are not going to keep anybody in or out. A permeable fence around the white house. You are not welcome here. Women and trans in the front line. There are other histories. Infuriated to Bolsonaro, Trump. It says what you are doing is a lie. We have a diferent set of imagination that you don’e even get.

The narrative.

The dispute of truth and facts. The journalism struggle. Cellphone and camares. A different kind of achive. The powerful role of the miniutarization of the camara. A diferent kind of telling. And a diferent kind of visualization. Due Jordan, activist. This is what poets do. Wory words. The greates possible beauty. Tell the truth. Profound troubling of the truth. The nature of the thruth of linching. Antiblack violence. Public ciclical murders. We would not be talking about it without cellphones. To bear witness. To get to prosecute. No doubt from Fergusson. Brutal beating of Rotney King. The recording of portable devices. The potential impossibility of retribution or gettion close to some kind of justice. Elisa Richardson: bearing wittnnes white black. Citizen journalism. Documenting terror. Harder to ignore. Harder to not see. A piece on the Conversation. Cellphone videos can become a kind of explotation. Get’s distributed in ways that desinziting and numbnes of black deaths. Media: you are not alone. We are here. Recording.

What to do?

What does policy look like.

Care.

The question of care. The kind of care that we see in the streets. Confort. Care and movilization and protest. A care of different way. Collective care.

Recognize the feminist dimention of these new movements. A kind of genealogy that comes back to the emergence of black lives matter. Collective leadership from women perspective. Selfcare. Who does the care? Who is responsible for care work? Who is responsible for labor? The healthcare industry has expanded in the various ways in which it’s been privitized. Something about the witnessing of George Floyd’s last breath. Has become a collective fenomena. We’ve all seen the last nine minutes of this brother’s life. The emotional connection has been lacking in our movement prior to this recent era. We all feel diferent because we’ve witness this. The collective witnessing could render one inmune, but it’s important in which so much has come together from this. Trully and conjunturate moment. This virus could lead us to something new.

Black feminist leadership. Making all lives matter. Black feminist movement. Alicia Garza talking about acertions of what the movement needs a male leader. That’s dying. All these amazing young people caring about each other. They are there to defend their right. Scenes of caring. Strage dicotomy of police. In their own militarism can get all the resources they need. Healthcare workers who can’t get basic necesities to protect themselves. Riana Taylor was murder as a result of a home invation. Social domestic space. Black women of all ages are killed on their private space. We need to pay attention in the way in which black women are killed. At the forefront of the struggle are women. Around the world.

A couple of question.

Small steps individuals can take/ large steps institutions need to take.

I’ve been doing a lot of conversations. Lot of folks are asking what can I do. People want to go to work. It’s really important to remember in the institutions as they are setup right now. One change in policy. A fundamental shift in which we pattern ourselves where we go next. A fundamental introspection of the commitment we are ready to make and the people who are ready to step in. That’s both an institutional question. How quickly no SAT was required. This doesn’t work for our communities. It changed in a second. We have to not be affraind to unpattern ourselves. Where we want to go. What magic we can bring to the show. A personal transformation.

Multiracial coalitions organizing and protesting. How to attact white supremacy in this moment around this kind of challenge.

There is so many latinas organizations. Discovering antiindigeity. People doing this work. Power collective. People used social media. On small and big levels. This work is being done.

Coment on the economy of the violence. Massive distribution of wealth. And how it affects the poor.

A moment of enlightment. I am impressed of how structural racism and institutional racism infiltrated the mainstream. Elected oficial and media talking about it. Work that we’ve been doing for a long time. It’s reacing a fruition. When the governor of Minessota says as a white man I undestand my priviledge. The narratives that it’s generating. Black lives matter. The negative responses that first occur in the context of the Ferguson protest. So many people white are saying; all lives matter. One of the presidential candidates said it. People are beginning to get it. All lives will not matter until black lives matter. The wall that went up around the white house. Workers painting black lives matter painted in the street that goes directly to the white house. We have to saviour this moment. There’s so much hope in this moment. The promises will last. We have to hold on to those promisses. So that we can move on the direction of a better future.

Capital accumulation. Worth noting that there’s a kind of concept of progressive taxes. Privatization of healthcare. Cuomo protectig CEO’s of healthcare hospitals for being sued. Defunding the police. Moving it to transform the healthcare system that doesn’t become the cash of corporate system. Prisions should be abolished. Encarcelation became an investment. The posiblities of this being dismantled. Encarcelation is caging people. There is no shortage of plan to move to the future. Ideas are now being taking seriously. Corporate facism is coming.

Accumulation conversation. One aspect is the role of corporations and creative industries have been playing in the last month. Way more than in 2014: corporative care. One of the things is that corporations are caring. Instagram is corporate advertizmente of black lives matter. Longitudinal movements get compressed in a week that increases the brand power of individual brands, and not the movement. The music industries donating and giving visibilities. Unfair contracts. Profiting of black music to built music empieres without black people. This has been growing.

Do you belive that there are two diferent timelines of freedom. Independence. But still some african americans don’t have it.

I can see that on two timelines. The freedom in France or the USA were depending on the slavement of black or indigenous people. Even for lives who’s freedom depends on the freedom of others. The levels of our own sudjugation depending on the freedom of others.

Projects in the future we can imagine. Possibilities. Hope. Future.

The role of culture imagination. Music. Confinement. The slow time of covid. I wonder if you think culture is a repository for this kind of hope. A way forward. Culture workers. Freedom workers know the power of visual art, and sonic music. Music as part of freedom struggles. Sounds that signal to a past that is an inside story. A bigger story that we can participate. A strengh that is used in organizing how we go in to give speeches. People waiting for contractors. Activist come with music. This is were the leadership is. Part of the sountrack of freedom. Messages that not explicity about freedom. A soundtrack of what we experience together. What’s going to be the soundtrack of our triumph.

One of the reasons white peole are drawn to the US struggle is the power of black music. With that music comes the strugle of black resistance. So much solidarity to black struggle in the US, but not nearly the same level of solidarity for Palestinians of Kurdish people. I think with impact of black music comes responsability. Not only with black people, but with the people of the world. A tendency of black people that we’ve suffered so long, so hard, that we have no space for anything else. I think that the music have opened up new spaces. Black people has been able to use this to open space for solidarities in other countries. Black solidarities in Palestinaians when Ferguson. Open up. Instead of closing up with the world. With Rajava. Kurdish people. Also trying to abolish the police. Radical feminist notions to reconstruct their society. When it doesn’t look like we can get a better future, music gives us hope.

We find a way to come together. 15.000 people that join in 15m. Because the music is good.

On the music note. Black music as a language of solidarity. Kpop fans. Online resistance army. Used their army to use their opposition to policing. They flodded the social media of police.

Two organizations in LA. Envelon. Graphics artist. Someeverthing. Her new organization. Community center. Visual artist and fantasy architect. Future possibilities. Urban gardens for the former encarcerated. New gardens of community. Community food organizations. Putting food in the center.

Poetry. Ross Gay: a small meatfull fact. Is that Eric Gardenr. With his very large hands he put gently into the earth some plants that continued to grow, like converting light into food, making us able to breath. Putting our hands in the earth making sure that we can breathe.

Terry Lyn Carrington. Social Science group. Sountrack of this moment. Music and art allows us to get it. Cecile McLoren. The most amazing jazz singer.

All of us have a relationship of UCLA to the humanities Institute. The larger community. UCHIR.