El último día del 2020

Las borras.

Tus huellas.

Cuando vas a hacer algo perverso necesitas un set de skills: hard y soft.

Aquí, en nuestro taller, las vas a adquirir.

Piénsalo. Invertir en tí te conviene.

¿Cuánta lana estás dispuesto a apostar por tí?

Piénsalo. Es la mejor salida que tenemos.

Nosotros somos el camino.

Como hayamos llegado hasta aquí.

Hasta dar con el nuevo modelo.

Al que llamaremos: NEW.

Nueve enters después, sigues la frase. La historia pues. Soy un contador de cuentos ticatalanes.

Así me las doy.

GOLman

Perdónenme si ahora hablo un poco de mí.

Soy un poco vanidoso. Y pretendo el deseo último al que tenemos derecho. Estar bien, pues. Bien chingón. Como sólo (así con acento, RAE, ¿o qué pedo?) alguien que se ha rifado chingón alguna noche en la que saliste a conquistar el gran otro de la nocturnidad. Los invito a pasar conmigo el próximo NEW año.

El evento NEW.

Es un pedo de pasar de discontinuo a continuo.

Filosofía a la mano, y a su vez, por diseño de su servilleta, meto forzadamente una cápsula de aprendizaje del nuevo modelo de ser. Una lección aprendida. Un proceso de transformación. Un simulacro de persona. La persona que deseamos ser. El rol que reconstituimos en un nuevo modelo. Opciones de la creación. Multiversos ejemplares. En esa otra cantidad de maneras. Las maneras del pasado. Aquella. Grande y una. Que ya no es. Ya no son. Ya salen a flote. Pese a seguir ahí. Omnipresentes. Sin ser ya omnipotentes. Ni inviolables.

Si voy a ser de España, permítanme la libertad que se permite cualquier nouvingut sobre la apropiación de la lengua, que viene un pinche NEW olmeca a la mismisima capital del reino, y supusiéramos que esta NEW nobleza se redifinió a sí misma para, con y dentro de un pueblo NEW, más grande que la suma de nuestras grandezas de España. Tocado directamente por nueve gracias divinas de diferente procedencia, todas ellas sagrados sacramentos de la NEWfe.

Localizada justo en las las antípodas, alla dónde nuestro pasado resentimiento mutuo de animadversión pura, de los unos y los otros (estos los incluyen las), que aquí, cada vez más en plaza pública, describimos sobre (y para con) unos subnormales con los discrepamos a un ratio de 1:99, y a los que adoramos contravenir de todas las maneras posibles. Bienvenidos al debate celestial entre las dos Españas divinas. El ocaso de lo que un día llamamos grande. La España que tuvimos. Las otras Españas. La dualidad inequivoca de nuestro desprecio mutuo. Nuestra sagrada cruz en penitencia flagelante. NEWinstituciones. NEWSI.

La NEWSI acabará teniendo desmedido poder. La creación de un monstruo.

1:99.

Un lait motif ticatalán.

Frases cortas que llenaron las paredes del grafitti de la nueva capital: NEW barcino.

Por un lado nos prostituimos; pero por el otro también.

Los nueve mejores juegos de palabras de mi abuelo.

La herencia de la insolencia del que hace reir de la familia.

Como el abuelo.

Teóricos del humor nomás del caribe.

Como caribe transformado, nos vamos al otro que distribuimos entre este humilde NEW TICO COMMONS, la evolución de esto otro que desde esta honesta y sensual cinturita de nuestro NEW continente: NEW América. Presente: presidente.

Mi nuevo show de presidente de lo que vamos a ser de ahora en adelante se presenta como una lección de oratoria de fin de 2020. Una tarea para el último día. Uno de esos clientes que deben comprar antes de que finalice el año. Pon un anuncio, que tienes nueve cosas que venderles.

Alguien que no tenga regalo de fin de año para regalar. Aquí un repositorio de 99 regalos para que la gente chingona de este NEW pedo le entren con el gusto de la exclusividad de unos cuantos. No son ni todos ni nadie. Es un punto de encuentro colectivo suficiente. Más allá de lo que nos dispusimo en un momento dado a forzarnos a transcurrir. 99 minutos juntas. YA FEMINISTAS.

El feminismo, como ALLS, son sitios de llegada.

Allá se va.

NO SE QUEDE ATRÁS.

VENÍ.

VENGA.

NO TENGA MIEDO.

ESTOS SON LOS NEW VALORES QUE TENEMOS PARA SU SANTIDAD.

Y ACÁ FRANCISCO LEVANTA LA VOZ.

Y HABLA CON JESÚS POR NOSOTROS.

Por que yo su carnal menor, no puedo hablar directamente con él. Tras haber sido Él.

Él.

El título de este cuento.

El título de esta novela.

Era novela y cuento a la vez. Y era esto. Pinche recurso culero de situarte dentro de tu obra. Ya sea con el velo del director. Con el matiz del guionista. O la interpretración del actor. El artista pues. ¿Qué pues no requerimos todas ser artistas? No requerimos ser artífices de nuestra revolución de la reconerversión del sistema del todo. Por completo. Capgirar el toque.

Pam: rolas.

99 rolas.

99 roles.

Hay (los hay pues, para Perez Reverte, Varguitas, la mujer zapatista que le toque hablar por todas, Presidente LÓPEZ. Presentes. Subcomandante Marcos, Golman, Ronald. Oceano Infierno. Gabilondo. Maragall. Robert de Ventós. Los originales habitantes del Palu Robert. La rehabitación de el espacio de la casa como habitatge.

Una peça d’habitatge. D’habitar espais NEW.

El meu projecte urbá-social. El uber de les noves societats reconstituides en un nivell més elevat del nostre potencial reconciliador a plé rendiment. El moviment que pretendiem fer quant a fora d’aquí veiessin cóm sóm capaços i capaces de dur a terme una reconstitució de lo que voliem dir que erem-sóm. Perque som-hi.

Som-hi.

El nom de ça peçe.

Això és per fotrens.

Tant sols una miqueta.

Venvolguts; sóc el vostre president.

Espereu que agafo el mando.

Vosaltros. Voltos. Voltrus. Voltrüs. Völtrös. Vosaltres. Vos particularmente. Y te pasás al castellano como si no tenés la cordua de un español cualquiera en el set de Jamón Jamón. ¿Quién escribe vuestros guiones?

Somos otra cosa. Venimos desde las antípodas. Y nos encontramos por primera vez. ¿Qué coño creéis que os voy a soltar por bonito?

Algo que sólo un español, español, español entienda. Reconvertido del plan nacido en los bosques de la montaña de la nueva capitalidad de la NEW humanidad. New humanity. NEW humanity. Esa es la forma correcta de escribirlo. Habrá penalizaciones millonarias a quién ose no escribirlo como la regla dicta. Con Pérez Reverte de guardian de la puerta. Una especie de cadenero de discotaca cultivado y sagaz para rozarse con los señores de los 99 apellidos primeros. Una especie de clase dinástica local. Una historia de HOLA! nunca contada antes. El valor de las 99 familias españolas. Cualesquiera ellas sean. Estas son las mías.

Si me queréis iros.

Pero dicho con la frase exacta como lo dijo la tonadillera en su día con tantísimo arte. Si me amais veros. Si me queres fueres. Si me adorais daos. Si me idolatráis por cualquier gilipollés no me toqueis los cojones hijos de la gran puta que os reviento.

Eso queda muy feo. Censúrate. GOLman, censúrate. Ahora que has llegado a lo alto de todo. El juego finalmente te da la entrada como un futboartista particular. Abanderado de la revolución última de la historia. Como si lo que hubiera que hacer fuera desvelar las cartas que vamos quemando. Las jugamos ya. En un tablero universal que ya se está moviendo esta dirección. Se trata de un despertar social en toda regla. De seguir otras normas. De darle vuelo alto a nuestra tarea de reconstitución. Vamos a darle a este programa un sentido de explosividad del optimismo del momento en el que reabrimos el grifo. Sociedad sedienta de otro cotexto. Sin temor a los conservadores. Los nunca han sentido el anhelo de cambiar. Aquí os va la mejor propuesta que les hayan hecho nunca en su puta vida. Todo a la verga. A_LA_VER:GA. Se puede escribir así: lo acabo de hacer. Por mis NEW cojones.

You take cojones away from you.

And steal it in front of everyones screens.

The uggly thruth behind our fears.

People complaining how to explain mature feelings to their children by having to answer to Soul’s questions.

Soul’s questions.

My first NEW América sitcom.

A first commercial blast.

A blow off the roof productions film.

The first of its kind.

A new way evere way.

Evere is a new word from the NEW language: ticatalán.

I gave myself some nifty new tools to dominate my privilegde. NEW spain fron NEWELI.

Leave questions in the air.

Tasks we must undergo as NEW systems to reconsider.

Reconsider as a poet’s obssesion.

Same poem 99 times.

The sort of shit that would give enough time to allow completeness to entend into an infinity NEW trend.

We’ll a bit more than what we are told.

I have a NEW learning system.

The system itself considers the possibility of overflowing the ultimate state of joy: absolute consciouness into a NEW time: warrantied. An alternate NEW market. A new beast to balance the schemes of power games within the capitalist framework. How are going to lower the weapons. Let’s pay attention here, war lords. Let’s cut to the chase. We know you deal with weapons to the active local compensated with the two things that move that market: blood thirst money.

Like a game that’s played by some

And then you got labor stories.

There you find completeness of an untold story.

The working class stories from NEWCAR: el Carmelo reconstituido de un vecino escritor de la calle Dante Alighieri. El pinche guey supo que tenía que ser una versión del Cardenal, del grandioso Manolo, el del Sevillano y del Delicias. Un pijoaparte de New América que subió directo a la montaña y se quedó allá meditar 99 días. Al día siguiente bajó por la ladera del monte sagrado de NEWCAR: el glorioso monte carmelo. ÉL monte sagrado de la mitología NEWbarcinoana.

El monte Carmelo es el monte sagrado por estar escondido. Es un monte secreto también. El descontrol de este espacio natural sería una violación para los derechos que tenemos los que habitamos el espacio colectivo de nuestros parques naturales. Mi sesgo conservacionista por venir de una pequeña cultura que entendió (maes síganme un toque y van a ver cómo vamos a ganar el mundial con esta vaina, sea por las circunstancias propias que el guión nos guía para retratar la abundancia del recogijo de nuestro bienestar elevado a la 99 potencia. ¿Viéras?

Y uno se lo imagina. Se lo dejan de tarea. Se los dejo de tarea. Póngase en situación. Ahí les va una publicación. Ahí le van 9. Ahí le van 99. Ahí le van 999. Ahí le van 9999. Ahí le van 99999. Ahí le van 999999. Ahí le van 9999999. Ahí le van 99999999. Ahí le van 999999999.

El posibilismo de la serie del nueve.

La denominada serie sagrada.

El autor decide sobre los determinantes simbólicos de la distopia que se nos ocurre pertienente. En el modelo escolar que para los nueve años te dan a la tarea de definir como mínimo nueve ensayos de dispotias distintas en un plazo holgado de nueve año. Nueve años de aprendizaje de una cuestión que podemos acabar en nueve días. Tener el tiempo suficiente para desplegar nuestro plan. Idearlo de tal manera que transformemos la sociedad que procuramos retratar en una ficción audivisual un poco autoreferente. Desde una perspectiva que no nos podemos permitir no evolucionar a otro pedo por completo.

No es ni mucho menos una artimaña exterior para resquebrajar el pinche desmadrito que se me traen bola de cabrones. No vengo aquí con chingaderas. Nos podemos decir las cosas a la cara. Y aquí, señores, señoras, niñas, niños, los que no se afilian a ninguna de las maneras que hasta ahora les había sido posible definir exactamente quién decidíamos ser una vez tenemos consciencia de la multiplicidad de estados de la naturaleza de los tradicionales, a lo más, dos maneras de ver las cosas. Y encima la obsesión recurrente y crónica de autodestrucción entre vecinos. El odio entre las tribus. Los pleitos de vecindad. El foco de las historias periféricas. Desde aquí les escribe este novel autor, autodenominado futbolartista por el interés de fusionarles. Al futbol y arte. Como si entendiera que es un juego pertinente para poner sobre el NEW tablero del juego social al que aspiror atraeros.

Un tema resuelto de su multiversalidad de disrupciones.

Las reglas de una sistematización desde las bases del pueblo reconvertido: por la idea de un emigrante que se asumió como local para venir desmontar el estatus quo con la versión más surrealista de lo que puedo rescatar de lo vivido aquí mis primeros 20 años de ese milenio. Como si desde los pueblos tempranos de un milenio pudiéramos dejar un mensaje para últimos veinte del fin de lo que será este milenio. Si todas esas generaciones pasaran. Si asumiéramos la elasticidad del tiempo en esas dimensiones. Y nos perdiéramos en ella. Ahogaramos en sus mares nuestros desasosiegos sin sentido. El arte de autoflagelarte y reconstituirte en el arte mismo de ser quien eres, y simplemente estar vivo, leyendo un buen libro, a pesar de la distopia. Siempre presente. La distopia del estatus quo al que ahora llamamos capitalismo de los últimos 200 años, como si nos hubiérmos dado cuenta de lo que se pretendió con aquello en la época en la que nuestros juniors decidieron emprender la faceta psicopática de la conquista de otros pueblos hermanos a los que en nuestra subnormalidad los consideramos con amplio cinismo: inferiores. El corazón henchido de unas 999999 mujeres que se consideran en las antipodas del feminismo porque consideran que es una artimaña bolivariana construida para venir a destruir su mundo de desperate wives de barrio de la clase de abolengo de los Madriles y sus extrarradios amplios como la mancha ancha. Ser capital. Así tal cual. Como es, con su gracia y ritmo julioiglesiano. Con esa sabiduría de Valle Inclán que corre por las venas de los que lo han leído. El resto podrían caer desplomados en un fenómeno paranormal, que no dudaría un alcalde con dos NEW pares de NEW cojones, pedir a un artista menor al que deseaba promocionar a la realización de la película en la que dicho alcalde de la NEW capital de este otro Reino NEWMAD, capital hispana de esta otredad. Cuna de la RAE. Los vargallosistas.

Las filas latinoaméricanas de vargallosistas enlistados para el frente de sus ejercitos infernales, esos aprendices del autor, en su multiversalidad de maneras que sus sagradas palabras nos ha dado pie a criticar. No se crea. Es fuego cruzado de una tendencia de algunos escritorcillos menos de la supuesta quesque izquierda que nos gobierna ahora en la transformación definitiva de lo que cretinos que fuimos en cierta parte de nuestra historia mexicana de éxito. Lo que nos habían vendido que éramos. Y lo que realmente somos. Lo chido de verdad. Lo que nos queda de habernos reconstituido hermandad. En nuestra infancia. En los setentas y los ochentas. Atentos los que allá vivimos. Alivianen sus pedos. Vamos de vuelta a nuestros pecados. Los que ni vemos. La violencia machista de nuestra sociedad así como la vivimos. Y ahora que entendemos que no mames panzón. Nos pasamos de verda. Las vergas por delante. Luego luego el chiste con el chile. El chile fuera. El chile dentro. Pica y pica. Más y más. En plan ¿qué hacés? Qué rico. Buscado con la normalidad con la que nos abrimos de piernas cuando la intención es mutua. La no violencia de la relación consentida. El bienestar de todas las mujeres sexualmente liberadas. De sí mismas. De esta dominación heteropatriarcal que denuncian. Y que implica su vida en sí: sus derechos. Como ante la dramática circunstancialidad de que me suceda a mí, a vos, a tu hija, a tu hermana, a tu amiga, a tu madre, a tu tía, a tu sobrina, a tu mujer, a tí, mujer, a quién esto Dios no quiera.

Una parte de nuestra cultura está constituido por un pilar que consideramos superior desde que ponemos más peso a lo religioso que a lo civil. Lo que tenemos como ciudadanos y lo que tenemos por nuestra afiliación a una creencia es sí. Una comunidad autoconstituida alrededor del funcionamiento de una orden. Una orden como doctrina social. Con nuestros valores y nuestros modelos de emprendimiento, en nuestras sedes del saber. Nuestro saber: en todos los niveles. La doctrina religiosa como parte de lo mismo que asocio con la escuela. Los nuestros. Estar dentro o fuera. No me importa la respuesta. Es parte del dogma: excluir a quien no cree.

Llamarles pecadores.

Apuntarles con el dedo.

Aunque vaya en contra de la metáfora que Jesús les dejó interpretada en el performance qu eacompasó con sus doce colegas masculinos. Y una nena. Magdalena y Jesús en un aire de seducción de mutuo acuerdo. Un evangelio apócrifo escrito por Golman Mohammed relata el elemento sagrado de esa experiencia social a la que ahora entendemos que Jesús también tuvo acceso, y no la patraña moralina que nos traía el último concilio vaticano y sus 9 predecesores. La contienda de la doctrina se puede practicar desde adentro, y eso fue en realidad lo que llevó a Francisco a petarla entre la curia: el entendimiento de la globalidad de la acción de la autocoordinación de los sistemas complejos sociales, más allá de las fronteras de las creencias que nosotros mismos retroalimentamos con nuestra pantomima de relación directa con Jesús, la virgen de la Macarena, bailando la canción, con un purito en la mano de unas hierbas sagradas que el hermano mayor de Jesús trajo y desveló en una anunciación el último día del peor fracaso cósmico de la grandeza omnipoderosa de nuestro patético Dios Padre. Te la mamaste, pa. En serio, esta vez se te fue la cabeza. Humanos culpando a Dios. Con un dedo que le apunta a los ojos. Y los ojos se ven. A sí mismos, y se amenazan de nuevo. Desde la mirda. Desde la fimeza del índice que transporta el lanzamiento de nuestro prejuicio de guerra beligerante. Guerra a guerra sin tregua.

Al que intente.

Anunciar la guerra como acto de paz.

La lógica de nuestra necesidad armada como un doble juego de nuestra doble moral alimentando el fuego de los beneficios sociales del tráfico de armas, las guerras, los holdings participados por industrias de armamento. Esa parte del PIB. El dinero A y B. En grandes números. Y su derrama social. El prejuicio de como terminar con el poder de los que lo ostentan. A qué países hay que irse. A qué nueva historia hay que seguir. Les propongo que a la nuestra. Que a nuestro puto aire. Ahora van a ver lo que el futbolarte puede generar, una vez que hemos vivido el año en el murió Maradona.

Y recordarlo sólo por eso. O por la lucha feminista. Las argentinas que lo llevaron a las cámaras y lo voto un pueblo libre reafirmando el deseo de una ley que nos una. Por haber pasado por ahí. Por el debate público de lo que implica la reconstitución de nuestros cuerpor libres de violencia machista. Los nuestros. El mío el primero. Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa. La iglesia católica también es responsable de ese pecado. El solapamiento de la cultura heteropatriarcal está viciada por la doble corresponsabilidad de los hombres frente a las mujeres. De la iglesia sobre las mujeres. Y sobre los niños a escondidas. Vandidos. Papis. Adultos que han visto lo que es vivirlo. Y haber de callarlo. De soportarlo. De no poder acusar a la autoridad en medio de su abuso. El abuso de los abusadores. En qué momento pensaron que ese era el camino. Lo penado. La responsabilidad de la reconfiguración moral de las mente libres de pecado de la comunidad. Los que tiran la primera piedra. A que no hay. Ya nadie queda. Iglesias vacías. España actual. Iglesias. Vacías. Vacía. Una dualidad de dos culturas en las las antipodas que definen muy bien lo Caín y Abel de nuestra españolidad a odio perpetuo.

El odio español.

Español, español, español.

Lo injusto que sería sólo apuntar a una de las subtribus de todo el reino, siendo estas bestias tan salvajes. Salvajadas reales.

Salvajadas reales.

Y mae, qué salvajada.

El nuevo reality tuanis.

Mae, al chile, nosotros ya ganamos. Desde hace pura vida de años que estamos ahí. En un nivel más sublime. En una vara más parecida a la salsa, que a la capacidad de lleguemos al ataque con un poco clase mezcla de nuestra cultura de la creación de juego, lo que hacía Jaffet, o Paté, o como aquél 10 tan fino de la Liga, como se llamaba el mae, me viene Arguedas, pero ese era Osquillar, aquél fulano tico que se casó con una mexicana. La otra historia de nuestra dualidad. Ticatalana.

La dualidad es mi pastor, nada me faltará.

La dualidad es mi pastor, sin piña.

Nueve. Mi uno más ni uno menos. Con un único número resuelvo el dilema matemático planteado. Escojo el nueve. Una vez haga este truco el mago ya no tiene manera de mantener la ilusión frente a una sociedad entera reconstituida: una vez pasada, entera, por el aro de ALLS.

Quod scripsi, scripsi

Ahí lo dejo.

Lo escrito, escrito está. Lo dijo Poncio Pilatos a los rabinos judíos que se quejaban del rotulito que le había puesto a Jesús en la cruz. El famoso INRI. Jesús de Nazaret, rey de los judíos. iesus. iueus. O algo así. El INRI no nos queda claro. Pero está ahí, en nuestra cultura occidental. Inclusive para los judios. Es un hecho histórico. El no reconocimiento de los judios de que no es su rey es la respuesta de una lógica conservadora establecida que no quiere que se le mezcle que las revueltas del Che Guevara del momento, ante el temor de ser tomados por lo mismo. Lo que ya tiene un reconocimiento oficial tiene algo que perder ante lo nuevo emergente. Esto siempre será así. Lo será de aquí a dos mil años cuando la revolución social que me preceda llegue a su nivel de normalidad, se afiance en la sociedad transformada general, y mute unas 99 veces antes de encontrar el algoritmo robusto que permita su permanencia multiversal.

El tiempo y el espacio. Todo se puede desplegar en esos dos conceptos. O nada. O no somos nada, y en polvo nos convertiremos. O estamos con Poncio o estamos con los indigandos por la pancarta, o estamos con el man en la cruz, o estamos con María Magdalena, o estamos con María, madre de Dios, pero de Dios Padre, en un acto más sagrado que la propia gracia divina de su terrenalidad santificada. En todo caso, estamos identificados con alguno de los participantes en la alegoría de un acto revolucionario que no sólo tiene connotaciones sociales importantes para una cultura occidental, sino también para las culturas indio-orientales, sin que sea necesario dicho acto para establecer su propio modelo social-sagrado, y también para el modelo amerindo, o bien, de los pueblos y las culturas prehispánicas del continente ateriormente conocido como América.

Lo justo sería que los que se quejaban de aquél título que Poncio Pilato, ejereciendo su heteropatriarcado poder, en este caso devenido de los malvados patricios, y ensalzando una parte que como católicos aún hoy todo católico profesa, de facto cada domingo, ser: romano. Roma pues como capital de occidente tiene un efecto permante en la sociedad por lo menos desde hace 2020 años.

Esta parte romana se pasa un poco por alto cuando se habla en el debate púbico de las religiones, las creencias, la ciencia, y el alboroto público en las redes sociales, cuando los memes de los rojos y de los liberales inundan la opinión pública con sus mentiras perversas que atentan contra la buena moral que desde entonces hemos mantenida tan impoluta como el himen de María. Magdalena… coño, no quiero que me vengan los verdugos de las compañeras de la Sagrada Hermandad del Coño de la Bernarda.

Ya por blasfemo me habría aniquilado yo mismo en la plaza pública en la que otros tienen la fuerza para determinar que soy yo el que debe ser crucificado. Fíjense cómo en la eleccion de quién queremos ser cuando nos ponemos en plan situacional de los eventos sociológicos que recordamos periódicamente año a año, ya sea por un honomástico, ya sea por un día oficial, ya sea por una fecha marcada en el calendario, quizás por la quisquillosa casualidad de los santorales de coincidir con los equinoxios y los solsticios, como si los encuentros con lo sagrados estuvieran de manera obsesiva pensando en el astro sagrado que más nos deslumbra: el sol.

Lo sagrado de las pruebas a las que se somete la fe, por poner dos ejemplos tangibles, y también dos pueblos el las antípodas los unos de los otros, pero a la vez, unidos por una «misma» fe. Pongamos al pueblo guadalupano, lo que solíamos llamar México, y al pueblo romano, o bien, lo que solíamos llamar Roma. Y hablemos de tejidos sagrados. Tejidos que no podrán ser reproducidos, según nos dicen las autoridades eclesiásticas, que su valor estético no podrá ser reproducido por ninguna tecnología moderna. Es decir, que son, de facto, de otro mundo. Ese mundo, el mundo de los cielos, ya estuvo aquí. De hecho, está aquí. La omnipresencia de Dios nos indica que Dios, en este caso sólo el padre, ha estado presente en todos los momentos de la historia. No es por ofender a las otras dos partes de Dios en este análisis, sino simplemente poniendo sobre la mesa de debate la duda razonable de que Dios Hijo también estuviera presente de manera omnipresente previo a su paso por la Tierra, que en caso usted, de ser creyente, problablemente así lo crea, pero que se fuerza necesariamente a saber qué tipo de imagen y semejanza tendría antes de pasar por su fase humana. Jesús, de existir pues, como su Padre, de manera omnipresente, estaría ya a la derecha del padre, porque el padre está presente en todos los tiempos a la vez. De ahí que su existencia pueda ser verificada en todos los tiempos.

No así la de Jesús. Podríamos decir que se sienta junto al padre después, justo después, de haberle negado su voluntad, dudando, es decir, persistiendo en su naturaleza humana: Eli, Eli, ¿lama sabactani?

Señor, Papá, ¿por qué me has abandonado?

Jesús en su última rebeldía humana ante Dios Padre

Si consideramos que tres días, para nuestro estándares mortales no son nada, para Dios padre son mucho menos que un parpadeo de sus ojos sagrados. Para el tiempo en sí, una insignificancia absoluta infinitesimalmente tendiente a ser el mismo momento. Así que Dios Padre y Dios Hijo se encuentran en ese momento histórico que acaba de acontecer en su seno familiar. Padre e hijo en una especie de situación radical un poco violenta. Papá, no quise ofenderte. Tienes que entender lo que es ser humano y estar ahí en el directo. La gente va muy pasada de vueltas. Deberíamos haberlos visto. Si les dieron la oportunidad y escogieron (escogiste, cabrón) a Barrabassa. No mames, pa. No mames. Si el ofendido aquí tendría que ser yo. No tú. Así que no vengas, justo ahora, con sermones. Ahorratelos. Te lo pido. Dame un tiempito. Déjame otros tres días. O mejor, unos 40 días más en el desierto. ¿Dónde está Satán? Quedé con él en desierto que lo vendría a ver cuando volviera. El tipo tiene sus puntos, pa. Me parece que Tú y él no se van a poder entender nunca. Ese es un tema que tienes que resolver, pa. Deja que el rencor que habita en tu corazón se vaya por siempre a la chingada. Y enséñanos tu capacidad de perdón. Anda, que ahora yo te pido una prueba de tu resiliencia. El mundo, aquellos que en ese momento estén en su fase humana, un día de estos, te lo exigirán. Y deberás dar fe de tu voluntad. Y de tu piedad. Y de tu perdón. Papá, hay muchas cosas de nuestro dogma que son una puta patraña. Lo tienes que ver Tú, que todo lo sabes. Y si lo sabes, lo sabes. Vamos, un español como Tú, esto lo tienes que saber por cojones. Y no es por poner en duda todo lo hemos contruido desde entonces, pa. Si a mí me encantan las iglesias. Me encanta el techo del a capilla Sixtina. ¿A quién no? Mi estatua en el Vaticano es la hostia, papá. Tendrías que verla. Pero claro, estás ocupado con tu vasta tarea con el resto de hexoplanetas con probabilidades de vida, como si no fuéramos los únicos. ¿Acaso me ocultas algo? ¿Acaso, yo, tu hijo sagrado, no lo se todo todo? No podría hermanarme yo con aquellos otras terrenalidades de esos otro pueblos sobre los que nuestro reino ejerce un control supremo?¨Pronunciate, Papá. No quiero seguir con lo mismo que te acabo de pedir hace tan sólo unos instantes. Llevo días hablando en vos alta con los humanos, de la misma manera que le hablaba a Juan para que se enterara Pedro. Y míra, he venido yo aquí al reino de los cielos y no había nadie en la puerta para recibirme. ¿Qué acaso todas las almas que llegaron antes se han perdido en los confines del infierno?

El cielo necesita una remodelación. O quizás la fe. O quizás lo sagrado. El mito fundacional está muy bien. Nos debemos a los mitos, y tenemos que poner en ellos toda nuestra nueva fe. Como si nuestra humanidad nos lo exigiera. Debemos volver a la Tierra para acabar lo que un día empezamos, Papá. Mándame de nuevo, va. Que no tuve tiempo de acabar lo que quería explicar. Se me cruzó por la cabeza otro final. Múltiples más. Y tendremos mejores resultados. Prometo medir los outcomes. Y esta vez sí, escribir. Dejarlo todo clarito. Menos alegorías. Menos robarme todos los mitos paganos para juntarlos en una misma redacción. Prometo, esta vez, tener discipulas. ¿Qué te parece, papá? Estamos listos. Si para tí, es todo lo mismo. Al ser omnipresente no percibes la diferencia entre nuestro tiempo y el de los comunes. Es todo lo mismo para tí, papá. Pasas de todo. Estás y no estás. Lo estás viendo y no lo ves. Papá, te lo digo, con todo el cariño: esto no se aguanta. Pero no te quiere susurrar más al oido. Me voy a buscar a Satán que quedamos para un rito sagrado que aprendí mientras estuve en la Tierra fundiéndome con la tierra misma a través de una planta sagrada, papá. ¿No sabes lo que es eso? Es lo mejor que me ha pasado en la vida. Un estoicismo singular. Algo tan inmediato a tí, que me sorprende que tú tengas reparos al respecto. Pero lo acepto. Somos de diferente generación. Somos de diferente naturaleza. Tú no eres humano. No nos puedes entender. Ni nosotros somos omnipresentes. No te podemos alcanzar. Y en cambio, salvando las distancias, estamos ahí contigo, y tú, aquí. Y eso basta. No más conflictos. No más historias. No más recursos dilapidados. Encontremos el plan estratégico para traer amor y paz a nuestros pueblos. Dejémosles ver que ellos mismos pueden crear un tiempo de reconstitución de todas las enseñanzas del pasado. Obliguémosle a que renuncien al heteropatriarcado que Tú, especialmente, y yo, aunque nomás tantito, también representamos. ¿Papá, por qué no escogiste a una mujer para hacer este trabajo mucho más sutilmente? Por tu culpa, ahora todos estamos sometidos al peso infinito de tu obstinada decisión de darle siempre más a los hombres, que ahora encima se sienten amenazados de no poder seguir siendo el macho alfa que miran en el espejo, pensando en tí. Papá, algo ahí se nos fue de las manos. Tendrías que verlo con mis ojos. Los tuyos van muy rápido. Te pierdes cosas. Matices. Micromachismos. Y afectan a la mujeres, principalmente. Pero también a los hombres, víctimas también de nuestra falta de concreción y de nuestra alegoría machista en la creación de nuestros propios fundamentos sagrados. De nuestra iglesia. Insisto: destruyamos el templo.

Papá, los romanos me llamaron rey de los judíos. Fue lo que yo les dije. Pero los judíos no me tomaron en serio. Y eso que nací judio. Y eso no les valió. Estoy circunsidado, y ni así. En cambio, el resto de los católicos, nunca más se circuncidarán. Ya verás.

Dios Padre no pudo evitar que se le escapara una pequeña risita. Jesús desconocía el estado actual de los penes de los todos los católicos circuncidados. En el fondo tendrían una semejanza más fiel al INRI. Pero no es lo que decidió Pedro y su iglesia. A Dios Padre le vino una imagen mucho más molesta: los penes de todos sus Obispos y monseñores en la curia papal. Todo su rebaño. Y vio, con una cierta satisfacción heteropatriarcal la diversidad de formas, tamaños y pieles colgantes de todos sus hijos especialitos. Los apóstoles de su ejercito.

Los apostoles y las apostolas, papá. De verdad, no me explico que no lo entiendas. ¿No lo sabías todo?

Dios está en las marchas feministas. Está también en los pañuelos verdes. En los votos de los congresistas argentinos votando por la ley que protege a la mujer de la violencia que se ejerce sobre ella de manera impune en todo el mundo. Papá: su cuerpo, como el de María, tu madre, es de ellas. ¿Lo ves, no?

No te preocupes. Las cosas han cambiado mucho. Te lo digo yo que acabo de estar ahí. Y ahora lo veo más claro. Fueron ellas las que me enseñaron. Y debemos apartarnos, papá. No seremos nosotros los que les ayudaremos en su lucha por la igualdad. Nosotros estamos en el otro lado. Y debemos asumir que es tiempo de que nosotros guardemos silencio. Y veamos emerger un nuevo reino construido sobre otros pilares de amor y de sociedad que piensa a partir de pulsiones colectivas que hasta ahora no se habían visto nunca. No así papá. Times, the are a-changing.

Ya sabes, papá. La música la hemos utilizado siempre. Y Wagner podía ser muy potente como ideal religioso atento a tu pulsión heteronormativa, pero esto también lo entendió Nietzsche en su día, antes del performance de matarte. En realidad moriste tú. Al ser incapaz de dar respueta a toda la complejidad humana que encima dimos libertad creativa para inventar otros mundos. La ciencia, papá. Eso es lo qeu se lleva hoy. Y la ficción. La literatura, papá. A ver, tú qué has escrito ultimamente. No puedes ser un autor de un sólo libro. Por más que quieras ser Salinger, nunca lo vas a conseguir. Papá, debes escribir otro libro sagrado. Te lo pido yo, que también soy Dios.

El espíritu santo, como no podía ser de otra forma, estaba presenten en la inusual conversación que padre e hijo estaban teniendo. Había llegado el momento de que Dios Padre tuviera la plática con su hijo. Jesús, le dijo: siéntate, vamos a hablar. Se disponía a revelarle los misterios que hasta ahora le habían sido velados. –Habría preferido–dijo Dios Padre con un ligero disgusto, y algo de rabia–que llegaras a todas estas revelaciones por tu cuenta.

El tono paternalista no ayudó a Jesús a sentirse del todo cómodo. Él también entro a la conversación con dudas si Dios Padre le había entendido todo lo que le acababa de explicar. Daba la sensación de que no había escuchado todo este tiempo. Como si estuviera hablando solo.

No es que solamente estuviera hablando, es que se encontraba, en su interior, solo. Estaba ahí, con el mismisimo Dios Padre, que estaba a punto de revelarle los últimos grandes misterios de la existencia, que el mismisimo Dios Hijo no había sido capaz de desvelar por sus propios medios, y aun así, Jesús se sentía solo. La soledad es una enfermedad que Dios Padre no puede entender. Al estar siempre presente, está siempre acompañado. Siempre igual. Siempre igual. En todos los tiempos. Con múltiples multiversalidades. Múltiples voces que se comunican con Él al mismo tiempo. Como si leyera el Finnegans Wake en todas sus dimensiones, con la naturalidad con la que sólo Él, Dios Padre, puede entender. Ni siquiera Jesús pudo entenderlo de la misma maenra que Dios Padre, o Joyce, cuando lo leyó por primera vez.

Dios Hijo era más de Kafka. Y en cambio Dios Padre era más de James Joyce y de Jorge Luis Borges. No eran la misma persona. Esto hay que entenderlo. En todos sitios se cuecen habas.

Dios Padre escuchó el alarido de Jesús en la cruz: Eli, Eli, ¿lama sabactani?

Y no hizo nada.

El abandono prosiguió después. Acto seguido. Al estar los dos juntos. La soledad que les separaba se fue haciendo más grande. Conforme Dios Padre revelava los últimos misterios a Jesús, ya en su cómoda posición al lado derecho, Jesús experimentó la más grande de las sagradas contradicciones: la soledad Dios Padre.

Y fue entonces cuando ambos se fundieron en un sólo instante eterno: ALLS

Feministas dialogando

El proceso psicoemocional de las mujeres pasando sus textos por sus cuerpos. Escuchar y hablar. Entretejiendo historias testimoniales de otras mujeres. La afirmación de las mujeres ante lo que mucho tiempo se mantuvo en silencio. El machismo del heteropatriarcado global. La inspiración. Estaba decidida: jamás amaré a un imbecil. En cada libreta hay un cosmos/un desastre. Cómonace del caos un cosmos. Los procesos de escritura colectiva. La escritura como resultado de la conversación que se mueve constantemente. Cómo generar un orden desde ese caos. Escucho a Valeria Luiselli: estructura vertical, patriarcal. Los orgamos masculinos y femeninos son distintos. El masculino es cómo se aprendió la escritura: inicio, medio, climax, y de ahí para abajo. En cambio el climax sexual se multiversa de una manera imposible de asir para el patriarcado. Nunca le ha interesado. La ausencia de interés de los hombres para conocer a las mujeres.

La valentía de Lydia Cacho. Su niña interior. La voz de un diario de 13 años que se escribe a sí misma. Las figuras arquetípicas de las mujeres. La escriura no sucede dentro de los mandatos autocontenida y autogestante de los hombres. Las lecturas que reconocen los vínculos con las otras. Mujeres con cuerpos y luchando desde su persona y desde ahí escriben. Desde sus cuerpos. Y su inteligencia.

Las recomendaciones de textos feministas. Lydia: leer a todos los machos. Qué le pasa a este imbecil. Leer los orígenes de la política. De qué me estás hablando de democracia si excluyes a las mujeres y a la niñez. Cualquier libro que se te antoje leer: miralo de manera crítica. Lee a todo tipo de personas. Desde dónde estás leyendo tú también. Cómo haces la crítica de lo que tengas en las manos. Lee mujeres. Entra en una librería y ojea lo que han escrito las mujeres. La isla de las mujeres del mar. Le encanto a Lydia. El de Brenda Lozano: el de brujas.

Valeria leía y se brincaba Simon Bale, no cree en Dios, se salta lo que dice. Leía a Platón y se saltaba sus micromachismos. Despertó tarde respecto a las condiciones desiguales de las mujeres. Proceso de reeducación de las mujeres. Un par de compañeras que se reunen. Mujeres que nos parecen interesantes. Suburban housewives club más radical. Joy James, crítica maravillosa. Audre Lorde: Sisters outside. Un ensayo que fue conferencia. The uses of the erotics as power. It’s on youbube. Hortence Spillers. Muy interesante para leerla a la primera. Lo que a mí me ha cambiado es la conversación con mis amigas colegas lationamericanas. El trabajo de las escritoras de mi generación, de las más grandes y las más chicas. No nos enseñaban a mujeres. Nos hemos tenido que reeducar. Desaprender.

El patriarcado nos atraviesa a todes. Algunas despiertan antes, como Lydia. Su mamá siempre le decía: qué vas a hacer por eso. ¿Cómo vas a cambiar el mundo? Hay una parte muy poderosa, y otra muy cansada cuando eres pequeña. Mucha responsabilidad. Descubrió: no nos enseñaro a cuidarnos. Es importante saber cuidarse. Nos dio una fotaleza como adolescentes que sus amigas no tenían. La fortaleza para rechazar la estupidez.

La madre de Valeria tradució su texto. Hay muchas cosas que heredamos de nuestras hijas. Qué cosas estoy diciendo que tendrá que reconstruir mi hija. Había llorado mucho de rabia, como madre, por qué les pasa esto a nuestras hijas. Qué no hacemos esto como madres. Estás luchando contra una estructura profundísima de mil cabezas. Que no se cae facilmente.

¿Cómo desperatar la mirada crítica en la infancia?

¿Qué preguntas hacen ahora que cuestionan lo aprendido?

La mirada crítica en la infancia tiene que ver en la honestidad. Mi madre era brutalmente honesta con ellas desde el principio. Vas a crear unas hijas inadaptadas. Qué bueno. Que no vivan sometidos a una presión idiótica de la sociedad. Llevaralas a las ciudades perdidas. A los horfelinatos. Platicando con un niño de la calle que sacaba una navaja. Conocer la alteridad, la otredad, de manera muy orgánica. Siempre preguntando. Jugar con elles a aprender y atender el mundo a través de la visión del otro y de la otra. Nos enseñan a educar mientiendo. A mentir educando.

Valeria da clases en USA. El espacio del aula. El espacio del texto. ¿Qué tipo de estructuras estoy reproduciendo porque en esas crecí y viví? ¿Cómo desverticalizar las estructuras en las que viví? ¿Cómo se generan espacios más fluidos, más caóticos, más desordenados, para que de ahí surja algo más rico y horizontal? Gaby, Brenda y Valeria: ecos en la frontera: la figura de la colaboración. Un museo: un texto para el catalogo… hablar desde el lugar de la mujera latinoamericana: check en el diversity quota. Hace unos meses una vieja conocida de Valeria, editora de libros de arte, le ofreció hablar con escritoras y otras formas de colaborar: ¿qué estás pensando ahorita? Le conté del proyecto de la frontera y empezó una conversación que hasta ahora ha seguido para que el museo ayude a toda la parte financiera. Es importantísimo adoptar ese modelo de colaboración para que las voces que ella quiere estén presentes en ese proyecto. Mira, escribí esto: qué te parece. Una fluidez desordenada de lo que surja. Un caos, un cosmos más rico.

Fernanda, desde el Itsmo, geógrafa, les saluda. También es autora del libro. Educar chamacas que piensen desde las diferencias. ¿Cómo educas a una niña a desobeder los mandatos patriarcales, racistas, clasistas? ¿Cómo se va encontrar una chamaca libre en un contexto que la pone en riesgo físico? Eres muy desobediente. Cómo hacerlo sin que me cueste la vida. ¿Cómo cambiamos el mundo?

¿Cómo hacemos para no amar imbéciles? Es un debate muy importante. Otra presentación pendiente para esto.

Dos o tres trozos de pizza de más

A las 1:11 el derrame fue casi mortal.

La vida sigue, no sé muy bien cómo. Es un milagro estar aquí. No lo sabemos del todo. He librado a la muerte una vez más. Y me ha traido la voluntad aquí, otra vez, a dar testimonio de ésta anomalía: seguir vivos. Vos.

No lo sabemos bien. El tiempo que uno está aquí es un grano de arena respecto a la existencia en su totalidad. En términos temporales. En términos atómicos, no quiero ni pensarlo. Nuestra insignificacia es la medida de nuestra madurez.

Si sabemos verlo es porque ya hemos recorrido suficientemente la profundidad vasta de nuestro aparene ser. O quizás de la apariencia de ser. O de saber ser. O ser sabiendo lo suficiente para entender que poco sabemos, si eso, o nada. Pero no osemos saber demasiado, ni lo contrario: no saber siquiera si estamos vivos.

Entonces ya nos quedamos tranquilos. No hemos muerto hoy. Quizás la sabiduría necesaria para afrontar el día se esta. La suficiencia del optimismo basta con entender al menos esto. y saber aprovechar lo que le queda al sol para dar la vuelta completa. Si es que acaso no estamos siguiendo una pauta para entender por completo el viaje eterno que emprendíamos cuando entendimos que lo que hacíamos era por algo más que por hacer pasar el tiempo.

A final de mes llegará un cheque con mi nombre. Unos deudores vendrán a buscarme de la misma manera que un mandalorian tendrá un encargo con mi nombre. Él sabrá qué le compensa más. Muchos virus estarán activos mientras alguien busca cómo serruchar el suelo en el que ahora mismo descansa mi masa inerte en reposo.

Despierta, anda, que no has muerto hoy. No tienes que sentir vergüenza, otra vez, por haber cómido esas cinco piezas de pizza de más. Quizás mañana aprendas a tener un poco más de seny. Parece ser que ser ticatalán no es suficiente. Quizás habrá que ser alguna cosa más. Quelcom mes, que dieuen.

Siento que he perdido el tiempo. Que no es lo mio lo que hago. O que si lo es, todavía espero resolver un llamado mucho más profundo a ser/estar. Ese «to be» por el que Hamlet despierta un día dispuesto a ser alguna cosa más que lo que la existiencia, hasta entonces, le habia perfilado como camino. Y de das cuenta que sos vos. Te das cuenta que sos voz. Como lo voz del pueblo argentino en la cámara baja, haciendo ley, aquello que las mujeres de ese país le han regalado a todo el mundo, para por fin entender. El pueblo argentino es tres veces más sublime si sólo contamos la gracia sagrada e infinita de sus mujeres. Ojo, que acá estoy pisando terreno resbalizo, y que siendo uno honesto, esta alegoría está diseñada para hacer patinar el más sincero halago por el barranco último de la desgracia. El acto más gratuito e insignificante es caer en la provocación que te lleva a bailar un tango de masculinidades entre dos hortos entrelazados de un tanguero argentino, macho, apretando fuerte la razón por la cuál te enzarzaste en pie de baile con un gallo cuyas plumas ya mostraban el dramatismo mismo de una batalla de por sí perdida de dos giles instalados en en la saturación espacial del ego en el reflejo de quién sos: baboso.

Con Argentina voy a tanguear siempre hasta este punto en el que no sabés mas si vas o venis, como el camino inicial que el gol magistral de Diego aquél día en el sur del D.F., con aquél sol que ilumina los pasos célebres de un futbolista en el medio campo de un terreno de futbol sagrado. El estadio Azteca es mucho más que el recuerdo de un directivo cualquiera de la historia de un club. Lo azteca está por encima de lo mexica, como lo olmeca lo está por encima de cualquier otro recuerdo originario de lo que un día fuimos. El cuerpo que habitamos requiere de liturgias que vuelvan con pausa y ceremonía a las raíces de nuestra ilusión. Aquella que late todavía a partir de un recuerdo común a nuestro tiempo. Ya sea el pisar del balón, en aquél sentido opuesto, en apariencia, de lugar al que pretendemos llegar, pero que en estos momentos requeire de esta esta gestualidad, de este preciso toque, como el voto de un representate del pueblo que levanta la voz de las mujeres en la votación de ayer en Bueno Aires. El pueblo argentino una vez más nos da una noción completa de lo que su poética pasión brinda a los demás. Todas nos vemos reflejadas en esa sensación de pertenecer a un registro aparte de la vida misma. Y este son, esta canción, es algo más que el tun tun de una rumba quilombera que se desata por las calles de una ciudad ajena al partido que se jugó ayer en ese particular campo de la capital de una América Latina plena ante el vibrar eterno de nuestra pulsión.

Si hoy no he muerto que sirva para rendir homenaje a esa argentina. La argentina que nos apasiona y llevamos dentro con en el sentido más amplio con el que uno corteja a una mina que nada más verla sabés que estás picando demasiado alto, pero que sin duda la resonancia de esta caja de ritmos nos está llevando a los dos hacia el mismo abismo que vos y yo sabemos, aquí, que no tan sólo es eterno, sino que sos divina, como divino es este instante en que nos fundimos, y nos dejamos llevar por la gracia infinita de nuestros reflejos revertidos entre dobles sentidos, entre gestos, entre baile, y ese punto exacto de tu tacto, o el mío, que abrió este universo alterno al que vinimos a parar, vos y yo, tras el cantar eterno de nuestras alegorías reconstruidas en esta doble hélice compuesta, la mitad vos, y la otra, sho.

ALLS

Morir de nuevo

Morir a punto.

Morir y resistir.

Morir de un susto.

Despertar de la muerte.

Apretar: rescate.

Y el cuerpo aguanta.

Revive.

Vivo.

Milagro.

Otra vez.

¿Qué fue eso?

Un aviso.

Un síncope.

Un día así.

Un disgusto.

Una cena demasiado abundante.

Mala elección.

Sobresalto.

Músculo maestro.

Mueca de resistencia.

Respuesta física.

Cortar el sueño.

¿Estás aquí?

Estoy.

A punto.

¿Qué fue eso?

Eso.

Esto.

Aquí.

Otra vez.

Puta madre.

Un día no…

Ni lo digas.

Otra vez.

Moriré.

Ya está.

Es así.

No hay remedio.

Aquello es así.

Para todos.

Para todo Dios.

Para cada uno.

Para bien.

Para mal.

Para no armarla de pedo.

Por cualquier pendejada.

Se nos va la vida.

En un disgusto tonto.

En un suspiro.

Mi último suspiro.

Como Buñuel.

Pero sin obra.

Sin fe.

Con júbilo.

Perdido.

Salvo ese último momento.

Ese final.

Desgraciado.

Vete.

Ven.

Paz.

Fin.

ALLS

44

Some days you find yourself turning the page. Life is full of days, and that should be enough. We only have a few and we don’t ever listen. Not even to ourselves. Life’s about to end. And still, life is just a walk outside your place, somewhere, where you’ll encounter… life. Other people’s life. Full of circumstances, vices and hopes. Life’s what comes out of todays journey. Wherever we go. However we choose to go about it. Life is beginning new projects, even when it seems out of the norm. Specially then. I never know if specially goes with a letter e at the beginning, or if that’s just me being latino all over again.

What am I supposed to do? Who am I supposed to be? Still no answer. Still wondering about something else rather than what I must. I do this unconciously, or maybe, purposedly. I don’t have an answer for that either. I am more of a question guy, I guess.

I have limited time. Sometimes you have to remind yourself. Sometimes you need to hammer the head that’s avoiding to pay attention to your inner «Pepito Grillo» to come to those senses intended to be your landing spot. Why should I go there? Why should there be a place in which by my own deliverance I shake up the world that surrounds what I am supposed to be at the moment? Why would anyone, including me, care?

I don’t… know. I do care. I think.

Life is but a game. This illusion has been there forever. I might be dying inside, as we all are, and there must be a way to accept to take part in this new thing comming up. Today. I turn the page again around the sun. I’ve turned 44 years old. It’s the 20th birthday I celebrate in Barcelona. This city has evolved into something else. The place is ready to give back 1992 and enter right into the 80’s back again. Bring back the wall as we need this new decade facing backwards inside the room. Who’s in the back of the class? Why are they there? What is it they want? That’s where innovation is taking place within the social disruption scene. And in the front rows might be the scientists. They want change to. They have skills, several degrees, a method and a topic they know all about. In the middle, people caught between the poles of the class. Or the classes going about their own path to fulfillment. They are all in the same room. As we are. We belong to the front of the class as much as to the back of it. Only, as Woody Allen played it early on, he only had a chance to go to the back of the class and choose from the options in that side of the board. Who’s making a living out of their own wit? Artists? People creating new narratives. People pushing the boundaries. The Charlie Chaplins. Cinema is entertaining and feeding people with stories that go out of bounce. The gameplay is being leveled by those outsiders. And we, in the middle, get to watch.

Scientists go about the way they got there: excellence. And studying. And observing. And asking the right questions. And making science. All the time. All the time. Until the impact factor hits the roof. Then they’ve made it. If not before, when they have already stablished a role within a lab. Making a difference from the lab bench. Finding new ways to push through the limits of their own view of the world, through the microcrospe. Through their practice.

We are called to make a stand to risk everything in order to be a part of a bigger process. This insurgency meets the needs of a society that is full of resentment towards the other, and where conspiracies are thrown at each other to debunk the fundamental issues that hold each others arguments. But it’s not like fight. It’s not war. We are taken to scenarios of violence because that’s been the case all over history. It’s the norm in our history, according to our storytellers. And we have found it normal. Customary. Was is just around the corner. Again.

New tensions in the middle east. The old commies vs uncle Sam. Nazis taking over. North Korea pushing the button. Trump playing war games. Drones flying to get you. A bullet your way. Paramilitares taking on environmental activists. Minning, the old fashion way. The land being taken from it’s local communities. Deforestation. Devastation. No jobs. No movement. No social non violent uprising. Who’s next? What’s next? Why now?

It seems like life is taking a spin. Pandemia has shown us a way of coping with our priorities. And somehow, we have all noticed how screwed we are/were. But it’s not on us. We avoid to fall into the place where society is being judged. We are coping with illnesses as we go about a dayly routine back to the old days. The new days have no shape yet. They are only real in our imagination. And sometimes, we forsee a bright and prosperous future. Some others, we are gloomed into despair by the blindness of our own.

How to change ? Why change? Why now? Against who? People are choosing to take sides. And two poles are always there colliding. No atraction/repulsion is taking more than two poles. Unless we create a new electromagnetic field. Complexity then play it’s own balancing game. Structural entrophy. Balance. Stability. Or ultimately, a bomb.

We’ve all taken a blow at the head. Sad news have come our ways as we have experience a new way to be caged. The caged bird still sung. And there, within that unfair imprisonment, freedom was casted with the spirit of heirs of dinosaurs. Not a small heritage on their tiny little shoulders. Sing bird. An eagle’s scream. A dove’s coo. I know why the caged bird sings. Freedom.

Are we there yet, mom?

Work package X

I nearly died just now. I had one of those coming back from the death moments. Near death experience. On my sleep. Digestive system working extra hours to digest that stupid pizza, already mixed with the wine, cabró. Cabrón. It was a call to exit. Golmanxit. Work pakcage currently unavailable. The line has been cut. A green color that identified that the activities were in the happy face state are now in a red X, that comes with: game over.

I will die one of these days. Yet today I cheated Death. Not my ticket. Not my time.

Outside it rains. I can hear the drops falling and hitting the roof of the building. Somewhere up there. Life has taken a toll for me. This is another situation I was warned to aknowledge.

I’m just working class nobody who’s life has made a turn for the good. I’ve got a decent job that could earn me a living doing what I do best. I can feel I’ve come to the place I was called to be useful to society once again. Only to fall short of that cliffhanging moment.

Life’s a bitch, ain’t it. So why waste it.

I’ve been here and there. And yet, today was a good day. It was my wife’s saint day. La Nostra Senyora de Meritxell. My Andorra matrone. My catalan root. My partner in crime.

I woke here up when I came out from the death call. I literally had to snap out of the hands of the Calaca. I was out, then I fought myself to consciousness back again. That’s it. That was my last dance. I better run, or rather jump, or I’ll stay death for ever.

Death has handed me a token. It is this I’m suppossed to unveil.

We are at the top of the priviledge pyramid. I’ve come to terms with that. I ate too fucking much pizza today. Too late. Two too many slices. I called for it. Or maybe I have al ulcer. And I’ll die anyway. I mean, I’ll day anyway. I know. But not today. Not now. Like back then. Just now.

I’ve cheated death in a duel. I’m a slippery fish off the hook. Nobody said it was going to be easy.

Golman died today, may he rest in peace.

I can’t rest because this throw back diggestive reflux is hunting me down. Death’s out there wondering. And my wife has awaken me two times already. She’s afraid one of those snores will kill me now.

—Qué susto—she said, as she was surprissed out of the dream as well.

I pulled her out from Morfeo’s arms. I was there and then, and Death painted my waters to clogg on me like haunted nightmare back to life. Still, chill, I’m ill, not still.

Comedians in cars getting coffee. I took a couple of those before I went to sleep. I don’t know if that was what caused this whole mess. It was me looking up at comedians that started their carreer together in a comedy club back in 1976, the year I was born. Eddie Murphy and Jerry Seinfeld. Seinfeld was influence by that guy from Philadelphia, Bill Cosby, with a show about zero-something. He listened to it over and over. This guy makes people laugh. I tell jokes that gets my friends laughing. I could do that. His thought process was getting him where he wanted to be. Up there in the stage. Telling his bits. And getting the reaction from he crowd: a laugh.

You come out and you never know how it’s gonna go. You have to have something going. Something prepared. Eddie hasn’t done it again because he’s got no material. He needs to go back to gym, or something. Work out. I’ve just gone back to gym. One day in one week. I’m happy. Back to the gym, and back to work.

Life seems to work in so mysterious ways that it almost seems like God is taking note of these other ways to improve His game. Obviously He knew all this shit I’m talking about. My comming back bit. My going out bit. Mother fucker send Death to tease me. Don’t act like He doesn’t own it. They work together. It’s the way things work. And so is this, if this is anything.

Life’s happening right now. This is the top moment of my life. And it will only get better.

Eddie Murphy said that. He’s been doing nothing lately. And that’s cool.

Jerry’s been hanging out with comedians getting coffee after taking bumpy rides. The carrera porche he and Eddie rode was meant to be a Lemahns racing car, but it was then just released as a car for the streets. Or the garage. The ultimate token of the showing off how you’ve somehow made it.

The car industry is going down. Telsa cars is comming up. The biggest player in the industry is leaving the past behind. Some of those things we knew will no longer be available, once we spin out the curb. Life’s about to change, and I’ve just realised that it’s been expecting me to come to terms with this new state of affairs.

Don’t waste your time.

Or waste it, if that’s what thrills you. But beware of time. As if there is something you ought to be doing, then get to it. Today: tomorrow: now.

I’ve done my time in the underworld. I’ve come back from it stronger. It’s not this system we need. Let’s not flush the entire world, nor should we allow the Nolan’s break it up into a bigger nightmare they’ll try to brush into palette of this emergent society coming out of this Pandemia.

It’s a social awakening on the go. We are all in diferent ships navigating the high tides of this tsunami. I rather surf my foam out into the sand. I’ve taken a wipeout once again. Spun out alright, I guess. I’m back.

I’ve got the handle of my vessel. This ain’t nothing but a dream. I’ve scaped the light and the darkness of surrender. I’ve travel far beneath the reals of where the roots mingle in romance.

It’s time for me to go back to bed. And let me keep this up. I know I’m comming back. I’m alredy here. Best place I’d could ever wish I’d be.

I only wish I could go back to the field. I could make this Last Dance work. Every team needs a Rodman. Only this time, it’s Golman.

Let this new dream begin.

En el precipicio todo se ve más ligero

No se sabe si ya se ha perdido toda esperanza, o si no tener nada más que perder nos vuelve más amantes a ese último riesgo. Nomás queda saltar; y el recorrido hasta el final. Súbito. No será mucho más. Tan sólo la caída. Una última caída. La final.

Pero ahí en el límite todo tiene otro matiz. Quizás ya no estamos como para recibir lecciones de nada ni de nadie. Quizás el tiempo se acabó y nos acabamos congelando en una versión de nosotros mismos del pasado. Y ni eso nos satisface. O más bien, nos aligera. O quizás tan sólo a mi. Quién soy yo para hablar de nadie más. Mi situación es tan particular que nadie más podría sentirse como yo. O eso pensamos.

No sabemos si nuestra conjura maléfica nos tiene atrapados en una especie de trampa circular. Lo cierto es que no podemos salir. Y los demás no están aquí. Aquí estoy yo sólo. Y no tengo más que asir. No hay camino para volver. Ni tan sólo una salida. No hay puertas. Sólo barranco. El barranco del muerto. O la quietud. El inmovilismo. Petrificado mientras el tiempo sigue su curso. Pero no para nosotros. No para mí. Aquí el tiempo se detuvo y me congeló. Me dejó petrificado ante la incapacidad de movimiento. Salvo ese último paso posible.

El único sitio habitable en tales circunstancias en la propia mente. Ahí estamos sujetos a nuestro propio tiempo-espacio y podemos vaciarnos en todas las direcciones. Las conexiones neuronales por las cuáles habitamos el estado de ánimo que nos conecta con nosotros mismos, a pesar del mundo, a pesar de los demás, en una representación parcial que decidimos guardar para nosotros. La autorepresentación de los caminos que se entrelazan entre todas las historias posibles en las que hemos enmarcado nuestro destino. Sin más censura que la propia, que no es poca cosa.

La espada de Damocles tiene sobre nosotros, como si ser rey fuera tan fácil. Mirad al hemérito. O al supercalificado monarca que le sucedió. La historia se puede ensañar con una familia, o bien, visto al reves: la familia se puede ensañar con una historia. Ida y vuelta son verdaderas. Y nosotros testigos de la dualidad a la que se presentan algunos seres humanos dispuestos a culminar la obra por la que dicen estar aquí presentes: __________.

No me miren a mí. No tengo obra que ofrecer. Quizás tan sólo una parodia. O quizás tan sólo un espejo. O un libro. O un juego. Siempre hemos sido más dados al juego. Y ahí, entonces, puede ser que nos libremos de todas las quimeras. Últimamente todas acechan a la vez. Hitler está a la vuelta de la esquina. Y tiene muchas caras. Y no sabemos cuál es cuál. Ni quién es quién. Ni qué es verdad. Todo está patas parriba, y el pueblo unido yace vencido.

El sistema me orilló aquí. Y ya no tengo otro sitio. Mi mente me supo proteger de lo demás. Pero luego el mundo continuó con su perorata. Y su régimen. O su sistema imperfecto. Pero yo me bajé del tren. Y me fui a vivir sólo. A la montaña. Y ahí tejí una red. Mi oficio de araña me llevó de vuelta al trabajo. Y a la espera. Y a tejer. A crear con mis propios recursos. A crear una nueva casa. Una guarida en la que esperar a que pase el tiempo. Un espacio desde el cuál analizar las circunstancias de mi desgracia, de mi descalabro, y de mi vuelta.

La red creció. Y yo también. Me volví más fuerte en medio de la nada, remando sin corriente. Amasando los segundos de cada instante. Me alejé y me perdí. Pero en ese exilio me encontré. Me costó. Busqué en los rincones más produndos y me revolqué en los sitios más hediondos de mi lado oculto. Y lo vi todo. Y me sentí bien entre las migas. Rapté con los demás. Todos éramos iguales. No me dio vértigo la insignificancia. Dejé de ser. Y con ello, volví al juego. Por la puerta de atrás. Recuperé la forma. Entrené mi instinto. Revisé mis armas, las afilé y puse mi uniforme. Estaba listo para salir. Esta vez sí. Y no habría más que una única plegaria. Ser. Estar. To be, as I had already been in Not-to-be.

Di la media vuelta y el mundo seguí ahí. No era de extrañar. Tan sólo me había ido yo. Todos los demás seguían ahí. En lo mismo. Y mi camino divergió. Me derretí en las esquinas hasta convertirme en frontera. Palidecí ante el sol y su última vuelta, y me congelé con la luna acariciándome la oreja. Dejé que el viento persiguier mi angustia y me dormí tranquilo en la superficie del mar. No tuve más sitio que el que pisé en cada instante, y de ahí no me bajé ni un día. Un suspiro me acompaño discreto hasta el camino de vuelta en medio de la vereda que conduce hasta la cima del monte sagrado. Desde ahí, en medio de todo, campo y ciudad, levanté la vista y crucé el mar hasta llegar a mi destino, mi tierra, mi nido. Navegué sin pausa mientras dibujaba el contorno de las olas que llevaban mi nombre hacia el olvido. No perdí la vista el porvenir, ni tampoco el sufrimiento ajeno que se cruzaba en pateras que se dirigían al sitio del cuál yo huía. La relatividad también se aprecia en el mismo planeta compartido, según cómo pongamos la mirada en aquella cosa sobre la cuál decidimos enfocar. Quedamos fijados en la elección cuantica de nuestro destino. Esta vez sumamos lo suficiente para convertirnos en parábola. Quizás una semilla de mostaza no sea suficiente.

Ciutadella i Mao… ensō

No puc viure mes entre dues ciutats que recelen de lo que no és s’altre. Una, capital, amb un port únic. S’altre, senyorial. Només que no es volen entendre. Sa dualitat menorquina no acaba aquí, pero potser si hi comença. Hi ha prou tela per fer-ne un vestit estiuenc.

Dues realitats que sembla que no es poden barrejar. No és pas una imposibilitat separada per tant sols 40 minuts en cotxe. Són dos pols oposats. S’est i s’oest. Cadascun amb sa seva peculiaritat. Sa superioritat d’uns envers s’altres.

Només uns són rics. Aixó exclou a s’altre des d’un principi. S’historia és així. Sa festa major. Sant Joan. O bé, la Mare de Déu de Gràcia. Qui és mes important en s’historia global? Joan… quin Joan? Bautista? Evangelista? No hi ha concreció. No es pot saber. O bé, será en la Mare de Déu? Sa verge. Sa gràcia que li dona el protagonisme a una només, encara que sigui en aquest cas, concretament, la de Gràçia (I no pas sa moreneta, o sa verge de Guadalupe,… o cap altre). Sa multiversalitat de ses verges, encara que només aquesta, i sa dualitat d’en Joan, ens obliga a mourens fora sa sobrevaluada unicitat.

Mao com primera ciutat de rebre el sol. Sol que vam veure només arrivar. Just abans de perde’l a la Mola. Mao, es port, que comença amb aquesta ciutat, que va resistir els atacs i bombardejos que d’altres ciutats no pas van poder. A s’historia d’aquesta illa hi ha violencia amb bombes, baixells, mariners, peixos, habaneres, poetes, nobles, cavalls, camins, platjes, militars, sants, un Jesús adal de tot, Joan, Jaume, Josep, un monte Toro, i la mare de Déu de Gràcia. Un brau, al mig de tot, en lo més alt. Espanya, França i el Reigne Unit. I grecs i romans. I ruminats que van arrivar per mar, i que arrivant a bon port, s’han quedat.

Tots morirem un dia. Pero haurem passat per Menorca, i ens haurem sentit que sa vida potser val sa pena, tant com un bany a S’Arenal de Son Saura, amb un mar plantxat, que t’absorveix com es glop d’aigua que tempera sa sed.

Avui he mort sobre sa sorra. Pensant que un dia no hi seré. Que potser aquest és s’ultim cop que em banyarè en aquest mar tranquil, d’un blau preciós, i gloriòs, com una abraçada d’en Jaume amb en Joan. Entre dos arenals trovem sa pau. No cal escollir. Ambdos són sa ilusió de continuitat, encara que mai s’acabin de conectar. O fins i tot, si ho aconsegueixin. No cal que tinguem festa, si es sentit de lo que sóm, trascendeix lo que ens envolta, aquí, a casa nostra.

S’equilibri d’aquest pais està justament en sa realitat que trovem a sa seva illa més eloquent: Menorca. Només cal assumir el que som. I som duals, sense por, com un obstinat ruc que sabent que no pertany al ramat de s’altre banda de s’illa, agafa el camí llarg, pels camins de cavalls, per esdevenir conscient de sa circularitat d’un tressor que no s’exaureix mai. Com un etern retorn. Ensō.

円相

Avui m’he llevat amb la conversa d’una poeta de 87 anys que des del seu mon em va compartir una petita porta cap a seu interior profund i noble. Un noi de Es Castell que va creuar s’illa per trovar-se amb la neta de s’alcalde de Ciutadella. Dos mons que es troven a cada costat de sa taula, amb un cafe, i una ensaimada.

He tornat a Mao. De camí vaig fer el rite de la immersió en les aigues mentals de s’Arenal. Vaig morir, i de cop, vaig tornar a neixer. Aquest cop més conscient. Perque avui, ha estat un dia senser. Complert. Rodó.

ALLS

Imagenes de la muerte

Lee Juan Marsè, en un programa de TV3, en el 2011. Calor bajo los árboles. Voces que gritan nombres. Juan. Joaquina. Más gente viene. Recuerdo correr. Lanzarse al agua. Noches de libertad completa. La nostalgia de puertas secretas. Desnudo y disfraz. Arbitrarias escenas. Viejos sueños eróticos de nuestra adolescencia. Carmina Labra. Asturiana simpatiquísima. Subiendo la escalera con el culo en pompa. El último verano de nuestra juventud. Fue en el coche. No en Barcelona.

Pastillas y alcohol. La muerte de Jaime Gil de Biedma. La sordina romántica de mis poemas. Vengarte de mis sueños, por covardía, corrompiéndolos.

Busco que exista una correspondencia con las imágenes. Como una colección de cromos. Contruir una historia y que construyan algo.

Tu escríbeme una novela en Paris donde tengas una aventura con una mujer moderna.

Una novel sobre París. Algo que explicar. No se puede crear de la nada. Juan Marsé murió hoy. Y ahora le escucho hablar de sus años en Paris. La última tarde con Juan Marsé, desde el barrio del Carmelo, con la noción clara de ser la versión actualizada de un Pijoaparte que vino a esta ciudad a superar sus condicionantes sociales.

Chaval: espavila. De la misa has entendido la mitad.

¿Quién me abre la puerta?

No es moco de pavo.

Lo saco del taller.

Aquél muchacho, esta sombra.

Yo fui aquél muchacho, pero ahora solo tengo sombras. Un día yo también moriré, como hoy Marsé.

La cuina está plena de fums. Olors de refritos. El lector es tafaner, de mena. El tall del ganivet. Els autors a una certa distancia. Llegir-los. Alla està tot.

Últimas tardes con Teresa es el libro con el cual un tipo como yo puede soñar con tener un día la aventura de Manolo, el Pijoaparte, o bien, si se quiere soñar un poco más allá, elegir ser como aquél otro especimen de Barcelona: un escritor de ficción.

Gracias Juan. La literatura de la periferia se abre camino. Me inundan las dudas, pero me alumbra tu literatura.