Pintar las paredes

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Hoy es hoy.

Domingo. Creo. Muy temprano, muy temprano, muy temprano. Soy Guardiolista. Estoy listo para ganar. Entendí todo lo que transmitió al equipo en esos cuatro años mágicos de nuestro club: el Barça.

¿Estamos listos para més que un club?

Yo digo sí.

Y me afirmo en esa épica local llevada al máximo surrealismo tropical que nuestra merced colectiva nos permita disfrutar. Y le damos play. Jugamos. Ya.

Hoy.

Click.

You are my game now.

I fooled you over there at the entrance. You know it. I know it. It’s the game. I call it a seduction game. I brought you in here cause there’s something here for you. You will never know. Life after tonight will evolve forever.

I have no further promise.

The end.

Short movie script. No logic. No more explanations. Just shot. Actors. Yes. Whatever. If everyone is in on it, ALLS, why bother minning.

Gold. Steel. Diamonds. Cooper. Coltan. Silver. Bronce. Plasma. Grass.

I’m more of a grass person.

You know.
ou
And then I said nothing the rest of the night.

I take out my russian case. The filter of my joint has my name on it. I work with what I have. And if I have a gallo I light up.

9, 8, 7, 6, 5, 4, 3, 2, 1, TICO commons.

Anything you put there at the end is it. And you can make it anything you want. I wanted a way up. Not out. But I was out of the game, and the light was on, like Monaco, and I am raising an F1.

People could see me there.

I can pull that stunt.

I am a great driver.

I taught nine women.

My sister, two girl friends, five lovers, and a wife.

I can teach my own kid how to drive.

Like my uncle Chus.

He taught my cousins at the finca in Puriscal.

He was from there. And he knew how to work the land. And taught my cousins.

They are finca people.

I am more of a national park adventurer and care taker and futbolartist.

My country didn’t ask for my help.

I didn’t offer any solutions.

I couldn’t offer more that what I already have spoken to them. And we have all lived some deliverance at the final level: neverending collective laughter system.

I deliver hope, through a new game.

You buy into the game.

And make it work.

As work here is to cope.

And live.

And laugh.

And listen to Leonard Cohen.

And smoke pot.

And deliver art.

By just being there at joy.

Complete.

Wholly.

Sanidad infrafinaciada. País desarrollado. Presupuesto de país subdesarrollado. Es imposible.

Costa Rica y Cataluña. Igual a… Ticataluña.

No tuve opción. Debí elegir. No era posible en ningún otro contexto legal. Y aquí encontré mi salida. Mi solución. Mi tragedia. Mi comedia. Mi teatro.

Forcé las cosas.

Nueve teatros, decía el guión. Y en esos teatros me fumé un gallo. La policía me estaba esperando afuera.

Los túneles de mi ciudad sólo yo los conozco.

Pero el espacio público es de todos.

Y lo supe hace mucho tiempo. Y salí a su encuentro. Como tantos otros. En la nocturnidad. Y sus transfugas.

La noche nos junta a todos. Ese nueve por ciento que sale esa noche. Esa realidad. Ese riesgo. Esa diversión. Esa posibilidad de alargar la noche. Tener el privilegio.

La noche se alarga por sí sola. Cuando la sabiduría de los santos insolentes se perfila ante una noche cualquiera en la que se estaba ahí. De pronto las cosas se excitan. Y nos enfilamos a la cima de la montaña. Nuestro porvenir se ilumina. Compartido. Los santos insolentes arrastran la noche a sus límites sublimados de la nocturnidad urbana de esta nuestra ciudad: New Barcino.

El hashtag de New Barcino quién sabe quién fue el primero en escribirlo.

El tipo de gloria que aprendiz de autor latinoaméricano se formulaba para crear su literatura de mierda. No se podía ser más fracasado que el latinoaméricano insolente que vino a España a hacerse autor de literatura, buscando por todos los medios ser publicado en Anagrama. Ese es latinamerican dream. Vivir así. Pegarle al gordo. Ser una mezcla irrenunciable entre García Márquez y Borges.

Y dejas fuera a Vargas Llosa.

Por facha.

Risas del respetable.

Por ese chiste se enojó el premio nobel.

Y nos fuimos a los golpes.

El pinche anciano disque muy elegante se me abalanzó.

Y yo pal trompo, piña.

Y tacos.

De pronto ese insulto se pone de moda en una nueva capital que recupera su honorar a los ancestros locales como si los leyéramos por primera vez. Pinches putos incultos. Con un acento que asimile a un topil.

Esa broma es pasada de verga. Es racista. O estamentalista. Pero el resto del mundo que no ha sido la Nueva España no tiene por qué conocer lo que significa ser una sociedad funcionante estamental. La mejor que se ha visto nunca. Un modelo de éxito que es NO ESPAÑOL. Algunos dirían que no español, no español, no español.

Libertad de expresión.

Perros, quietos.

Hijos de su puta madre, patrás pendejos.

Repliéguense a la verga.

Ahí les va la Victoria alada.

Y un mexicano promedio agarraría, nunca cojería, un mini ángel de la independencia de escala 1:9, con el gesto más sútil de su adorable macho ibérico caliente a madres con un objeto convertido en falo erecto apuntando a un carnal al que asocia con ser un puto al que le vas a meter esa pinche vergota por el Chicharite.

El Chicharite no me pudo demandar por esa e.

Si ni siquiera iba con él.

Y Cuahtémoc Blanco con la misma estatua del ángel de la Independencia se lo mete, literalmente, al Chicharite por el cuchifril. Y Chicharite prueba la victoria alada más sublime que hasta ahora había vivido en carne propia.

Como llegar a octavos y ganar.

Como jugar el quinto partido.

Como llegar a penales.

Como ganar en penales.

Como llegar a semifinales.

Como meter un gol en el último minuto que nos da el pase a la final.

Como ganar la final con agónico temple.

Como ganar el mundial.

Con un futbolartista que lo elegís vos.

Ya.

Hoy.

Aquí.

Qué hago.

Cómpreme una pieza.

Le aseguro quee está ahí. Si quiere verla se la enseño. Pero la verdad es que inexplicablemente ha sucedido una cuestión insólita que no habíamos previsto. Las piezas se empezaron a comprar sin fotografía. Lo único que valía era la explicación de cada una. Lo que yo construí con cada una de ellas. Texto.

La obra en sí. Presentadas para su narrativa.

Aquí van las primeras nueve:

1.

2.

3.

4.

5.

6.

7.

8.

9.

Y no hay nada.

No dice. Este. Vean. Esta es la pieza. Pero ya están numeradas. El precio de mis primeras obras será mucho mayor mientras más piezas saque. Y puedo sacar al ritmo que me permita el tiempo y el espacio. Desde mi casa. Desde mi templo. Y desde mi estudio. Y desde mi ciudad. Como quien vive y deja ahí fuera lo que según dice trae con su obra maldita.

No está maldita, cabrón.

Pero es un juego de palabras que gustaba en aquél entonces a cierto tipo de comisarios. Y este fue mi target. Y me arriesgué a venderme. Pero lo hice por las vías propias. Por mis redes de localidad de quienes creamos el nuevo mundo.

Lo que había de venir.

Esto es un modelo no antes visto.

Un paso adelante que, justo este, provoca la emergencia del sistema complejos social única y exclusivamente en este multiverso tiempo-espacial: el nuestro.

La particularidad de nuestra percepción.

Lo humano de la opción.

Las cartas marcadas.

El tablero coronando un peón.

Elizondo.

Golman.

Pacheco.

El peón coronado.

La película con la que debuté dirigiendo a José Coronado.

Eso es tirar alto en las pretensiones de una ópera prima.

He escrito 99.

Esta es una más.

Mi obra está repleta de sí misma.

Es una detrás de otra: lo mismo.

Aquí se desvela. Completa.

Pero mi ficción está en camino.

Mi servicio es ante ustedes: el último pro común.

Los últimos exaltados.

Los pusieron 9€ por la cara bonita.

Los valores de mi retribución exponencial.

La salida del cero absoluto.

La cuestión es romper las normas de lo establecido.

No siempre. Algunas veces. Cuando nuestra dignidad nos lo dicta. Cuando hemos visto que por aquí no se respira un aire de comunidad plena en el regocijo del giro terráqueo.

El sol vino y nos vimos.

El día transcurrió con nuestra evolución continua saciada.

ALLS tiene un comienzo.

Una fecha de salida. Un día radical en el que se despertó el mostruo que leyó:

Mae, ticatalán, de habló a vos, vení a jugar como nuestro futbolartista a nuestra selección nacional, la herencia de lo que fue Costa Rica y Cataluña, en este nuevo híbrido social que se funde en la voluntad entre Nietzsche y Schopenhauer que nos obligamos a entender, con los cursos que le vendí a la Göete, y los recursos que me cayeron por el libro que publiqué gracias de la Ramon Llull. Y con los fondos propios de la Lengua Ticatalana. Como si en este nuevo cortijo, yo mandara con sabiduría y saciedad. La justicia social por delante se soluciona a sí misma tras resolver los esquemas de esclavitud que heredamos de nuestros amos blancos.

Punto y parte.

Pero los amos se ponen careaditos.

Que aporten más.

Y se rebotan 99 empresarios de buena familia que sabido generar el equivalente a 99 PIB de PIGS cualesquiera, por no citar a los pobles, que mejor ni verlos. Ignorarlos, como hacemos.

Y mi salida no consigue resolver el enigma del dinero.

Empiezo por otro lado. Y ponto el juego en el acceso al mismo.

La nueva norma universal.

¿Por qué elecciones primero?

¿Por qué asumir una regla cualquiera?

¿Quién manda en esta norma social colectiva compartida omún?

¿Cuál está vigente?

¿La declaración de derechos humanos?

¿Cuál es nuestra carta magna?

La actualizada. La que nos sale ahora mismo de los cojones. Que nos reinventamos una, papá.

Y tu te tata te cre. Porque está en el plan.

Es uno más de nosotros. Está liderando el cambio desde su servicio social al país. El tipo más preparado para el reto que supone gestionar las infraestructuras de una república tropial dispuesta a un sepukku social que nos pone en contacto con nueve culturas a las que aprovechamos el mundial para saludar con nuestro futbolarte.

Y como mariposas, superamos nuestro tránsito en este juego global de los estados. Pero renunciamos a nuestra incubadora. Nuestra vida está ahí afuera. Y nos vamos a llevar a sus fuerzas colectivas dualizadas en otro juego que ustedes no ven. Nunca.

Y se quedan fuera. Por elección. No cabemos todos en las antípodas.

Ustedes ganan. Nos vamos. Nos resignamos. Caímos otra vez en la trampa. Todos eran Venezuela. Esto ya lo es. Es peor. ¿En qué realidad vives?

Cuestiónate las preguntas de este primer título.

Una carta magna de un país entero que supera a México, por su capacidad de catapultarse a las alturas que sobrevuelan Huitziloptchtli y Netzahualcoyotl.

Yo soy el olemeca más mexicano de todos los futbolartistas ticatalanes.

En Ticataluña caben ALLS.

FIN

Armando Gallo Pacheco

Las cartas del futbolartista nunca se sabía cuál de sus nueve identidades acababa de ser con la que firmaba. Era un juego de último momento. Una especie de giro final, que se convirtió en una fórmula aburrida al llegar al capítulo 99.

Por eso acaba ahí. Para no matar a nadie con el intento de lo infinito.

La complejidad no es el problema. Rehuye a tus prejuicios. Acercate a las matemáticas artísticamente. La metáfora de la literatura matemática en la creación artística de un latinoaméricano en su subsistencia en mierda de la contradicción de los sistemas propuestos por los brillantes accionistas, directivos y gestores de las 99 grandes familias y las 99 grandes empresas.

El país no existe. Dejó de existir cuando el cinismo se apoderó de todo. Y las contradicciones nos pusieron a todos con la mierda en el cuello. Y sufrimos unos. No todos. Pero nos apretó Dios como nunca antes. Y le dimos la espalda. Casi todos. Y de pronto un día, vino desde la izquierda más radical el hermano mayor de Jesús de Nazareth, Pau de New Barcino.

Pau trajo la buena nueva y se viralizó.

Valió verga Pau. En tres días estaba jugando el primer partido del mundial.

Y se convirtió en palabra. Y su ficción brilló. Y se estrenó en los cines. Y se burló de la industria. Y se creó un nuevo género. Y se montó una industria propia. Se fue a Rusia a copiarle a Einseinstein. Y se acercó al precicipio, y se tiró.

Y allá voy. Este mi vuelo final.

Aquí me presento. Este soy yo. Si usted dice, este mae está loco, sí, pero a ese otro le pedimos que se vuelva loco, di, algo debe servir. El mae dice que hace goles. ¿Alquien da fe?

Esa es la pregunta.

¿Alguien daría fe a todo un país para asumirse surrealista posibilista?

El premio: ser campeón del mundo.

Tiende dos opciones. Pa que no falten.

Campeón por ficción o campión por documental.

Vote aquí.

O no. Vote aquí.

Dos opciones. La primera y la segunda.

No hay información disponible.

¿No va votar?

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Compre a ciegas.

Tengo obras a estos nueve precios:

1. 9€.
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Ahí está la pirámide. Usted elige. Usted la va a pagar. Como Gaudí se financió para su nuevo templo. ¿Con qué vamos a llenar las iglesias?

El tema es cambiarlo todo. Empezamos cambiando las iglesias por pirámides.

Este es mi tributo a las civilizaciones de mi continente, renovado y asumiendo su estrechez europea como un símbolo de orgullo y servilismo, como si las cadenas todavía nos gustara llevarlas puestas en el cuello. Con los pies atados, y las manos cogidas. La violencia en México está en el límite. La reivención es un mito completo que inunde tode lo demás. Asumiéndo que hay que salir de aquí corriendo hacia una transformación que nos vincule más con el espíritu de nuestro antepasados que ya nos los explicaron en su sabiduría con la tierra que pisamos y la simbiosis de las especies en una actualización continua de Gaía a partir de la conservación que llevamos de la naturaleza que hemos decidido proteger en nuestra humilde y grandiosa capital del último procomún que se presentó a unas elecciones globales de consciencia.

Sean estas, las mías, las primeras.

Como no hagas algo que no exista, que te imagines tú, y que mantenga el espacio que transitas con la certeza de que aquello que soñaste que podía ser cambiado, ahora, gracias a más fuerzas que las propias, que tan sólo sumaban nueve, llegamos al nivel máximo de los placeres: 999999999.

Título de mi libro en mi primer falso Sant Jordi, festejado, como cada año, nueve días después del día de Sant Jordi. El fake se comió al verdadero. La ciudad en pánico.

Ser tomados por alguien de afuera siempre acojona un poco.

No somos revanchistas.

Nos fundimos en el procomún gracias a los antiguos griegos y los filósofos alemanes.

Solo nos centramos en esas aportaciones para nuestra tesis del procomún que se deriva del futbolarte.

El nuevo sistema está en tela de juicio.

Ahora es el momento para juzgarlo.

Se estirarán los límites. Al menos nueve. Al principio. Y luego todos.

Por abarcarlo todo.

Quiero todo: y lo tengo.

Aquí está.

De allá vengo.

Allá voy.

Estoy ahí.

Desde hace rato.

Debo volver a México. La nueva capital me llama. Hay que transformarla. No está en manos de nadie. Es la mejor época para asumir la construcción de una emergencia colectiva de la banda. Nos están viendo las caras. No lo queremos ver porque asumimos que somos unos. Los otros, otros. Pinches nacos.

Ese es el México que veo.

Y no mames.

Es mucho más.

Obvio.

Luismirrey.

Mira qué historia.

Chulada.

Los fresas también somos personas, cabrón.

Y leemos biblias.

Y a veces libros.

Pero no tanto como ellas.

Somos más pendejos.

Mucho más.

Son de la verga.

Y algunas niñas fresas no lo quieren ver.

O lo ven, y les vale verga.

Son guapos y ricos.

O sólo ricos.

O sólo guapos.

O sólo pendejos.

Pero una banda en la ciudad no se cree ninguna de las ideologías y se tira a espacio urbano a liberarlo con su insolencia. Y nadie les tose. Porque son banda liberadora. Son la neta de la ciudad. Y se comen las noches del sur, del centro y del norte. Como si el este y el oeste no contaran. Van en otra liga. Hasta que llegó esta otra banda. La posibilista. La multiversalista. La sociedad artística. La que se vió reflejada en nuestras contradicciones duales que nos acosan por ambos lados, con vívidas historias de nuestros mejores ilustradores y narradores de otra cultura. La nuestra. La chida. Internacionalmente asumida. Revertida a un caos divino que se desborda de los límites abarcándolo todo. Pleno. Orgasmo. Uno ya no existe pero en el colectivo ensímismado todos cupimos entonces. Al menos durante un tiempo infinitamente feliz. La exclavitud esperaba contenida y satisfecha de tenerte de vuelta para producir el capitalismo sostenible que nos permitimos recontraformular.

Meritxell Batet era compañera de Mertixell Cucala.

Entre las dos Meritxell.

La foto de familia.

Mi familia duerme. Y yo creo.

Creo en el futuro.

Creo que el futuro ya llegó.

Hace tiempo que creo.

Y ahora sólo necesito dejar de creer y desvelar.

Como 99 parábolas.

Todas a gol.

Mi única intuición.

GOLman

#golmanselección

La lista de convocados

No es que el futbol hoy esté más cerca que hace unos días. En el caso de Golman, todo se precipita de una manera exagerada en un plazo de nueve días. Esa es toda la historia. Si no ha sucedido hasta ahora es porque no era el momento. Ahora lo es. Ya no puede ser verdad. Por tanto, cual postverdad, mejor.

No se trata de un ingenioso plan para salirme con la mía, como si del follonero se tratara. Se trata de un guiño a las paradojas, como si con una sola nos pudiéramos valer todos para asumir una existencia nueva alunisono. Todos a la vez. A la voz de ya.

Si algien necesita un poco de preparación, quizás, no sería problema, se podría organizar una cuenta atrás. Pero el desencadenante es definitivo. Todos ganan en el procomún desenvuelto. De pronto la voluntad de la narrativa posterior se avanzó a todas las demás. Con gracia cámbrica. Como si supiera de de sistemas complejos y de emergencias. Lo vais a flipar. Lo se. Ya estaba listo el terreno. El juego, limpio, está en el detalle con el que nos tomamos el día a día de un caprichoso esquema universaloide.

Nunca lo conseguiremos. En esas estamos. Y si un día, de pronto, todo se alínea. Debemos estar listos para eso. Y asumirlo como una película nueva de Lars Von Trier. Hay que ir. Verla. Arremangarse. Las sensiones de lo extremo que puede estar constatada nuestra insignificacia, repugnancia, contradicción. Todo en uno. Uno es el demonio, y se complace. Y así nos quedamos más tranquilos.

El hacer y deshacer. Yo quiero todo. Como todo nueve. Ganar no es una opción. Es la única. Alguna mierda así podrías pensar el día que te vendes a la marca más exitosa del momento. ¿Qué sentimiento explota? Perturba a un autómata con fama para que haga ver que lo que piensas se puede hacer chiste y frase con su charm natural. La gente entiende la ficción, aunque sean comerciales. Aunque sean arte. La mezcla de ambas es una confirmación del POP en el arte contemporáneo que de pronto se puso super conceptual, y se alejó de lo que fue, que ya no es jamás. Excepto por los hiperrealistas. Que chido. Pero chale. Yo sólo creo que mi complejidad se da mejor en un plano totalmente nuevo que me deje explotar mis avenidas de desarrollo personal y artístico para desbordar los toboganes de las emociones al límite del caos. Mi personaje siempre fue el mismo. El futbolartista es la nueva marca de la fusión de dos cosas aparentemente distintas. Que no cazan. Pero en España todo caza. Hasta los opuestos. Hasta las contradicciónes. Hasta las obsesiones de familia. Hay machos que aunque muchos no montonean y tratan a la mujer afirmativa sin lamentables muestras de su inseguridad de macho alfa y sus celos de hombre. La presa. Cazar. La escopeta nacional.

El humor que no entiendo quizás se me escapa por ser de otros tiempos. Entender a los republicanos implica intentar asumir y empaparse de la historia de los exiliados republicanos en su vida en el México de Lázaro Cárdenas. Los señores de las instituciones de los cuarentas. La izquierda de la revolución que llegó cuando llegó, y se esfumó cuando se fue. Y luego vino ese PRI cabrón. El que se mezcló con Televisa, y los empresarios, y las familias con varo de cada sitio. Y todos tieron sus cartas a los que repartían el poder. Y sí, nos hicimos con nuestras mordidas. Se mocharon y nosotros fuimos los que bailando repartimos el Botín. Lo que quedó de él. Luego vuela. Nunca veo el cheque. Se pierdo en inconstancias. Me se feliz. Pleno. Lo fui entonces. Y lo documenté. En su día. En aquél acto. En aquellas palabras.

Ahora sigo. Me muevo como el gallo cante. Y nos entendemos con los ojos cerrados. Como Lio con Golman. La cosa era conseguirle un compañero de mate a Messi. Si se va Suárez, ese puesto está vacante. Y debe ser alguien que entienda lo que uno nuevo debe asumir de la cultura local en la que se inhunda como un erudito de Matrix. Se cargan los canales. A ver. Pose.

El estallido mundial

Hoy Jose Luis Cebrian se despacha con una editorial de talla internacional en su particular periódico: El País. Y nos pinta un análisis de la política internacional y nuestro esquema global de alianzas. El mundo en manos de Donald tiene sus consecuencias mundiales. Ya lo sabíamos. Donald es así. No sabíamos cuándo, pero la escalada de la violencia se proyectaría con un Commander in Chief de la talla de Trump.

Pero Trump no lo es todo. Arabia Saudita. Israel. Turquía. Rusia. Iran. China. UE. La política de seguridad guarda ciertas claves que se exponen de tanto en tanto sobre un tablero de ajedrez. Y se manejan tanques blindados para lanzar un globo sonda. Y estamos alertados. Peligro inminente. La guerra mundial cada vez más cerca. El cerco se proyecta una vez más sobre los ejercitos en su enésima misión salvadora para resguardar la paz: guerra.

Los valores de las democracias occidentales. Creo que ese es nuestro lugar aparente. Todos los otros que vienen de otras latitudes y culturas todavía deben poner sobre la mesa un modelo de convivencia más justo y próspero que el nuestro en particular. Y nos quedamos tan anchos. Lo nuestro funciona. Mírese usted. No hay espejo que le chuleé. No se aflija: todos somos feos por dentro. Al menos la parte oscura, que no negra. Black is beautiful.

I’m black. I decided to be one when I learned from history the struggle they went through. From the time I figured ot they are still being spelled from their territory, their land, their home place, because they law there is an army of gunmen. Men. Brutally slaving kids to be part of the gang. Killing. Be killed: the alternative. And we, the white men, have dealt guns and traded with coltan to produce microchips to have mobile phones to chat with the world. Connectivity is a gift we have when we close our eyes to feel the pain the lost souls suffer when they are being exploited by the bad guys who do the dirty job as the minerals are channel up the funnel to satisfy what we are now. Brainless tumors.

We just keep on. And that’s enough. We consume. We believe the markets when the people who knew economics explained the intensive 99 minute course on the current state of a «science».

Economics have gone out the door and taken the highway to highlands.

Time to balance my investments. Defence markets will raise optimism in funds. Investors get ready. The money flow from the president’s pocket. Rusia knows. France knows. Germany knows. Saudi Arabia knows. Qatar knows. Turkey know. Money is going to storm into the defence budgets as the traditional allies loose control of the European governments. The modern left and the righteous right. Left out of the picture. Newcommers. Extremists. Separatist. People are trying to break in. Warning signs all over the place. We lost the power. We are not going to let you take down our holy cow.

Is that a threat, sir?

Answer my question.

Do you want to be as straight forward with me as I am being, respectfully, with you?

I could escalate a conversation to the edge of time. Time to act. Move there.

No time to waste. Then, what?

Are you in or out?

Matizar es mi pasión; nada me faltará.

sagrada familia

La postreligión.

Existe. Está aquí.

Un libro nuevo.

Se lo inventó el procomún.

ALLS

THE END

But I keep going. Regard the empty spaces.

Backward rules.

Nine.

Nou.

Nueve.

Neuf.

Nueve en alemán, me la pelas puto.

Ese es sentimiento que gana un partido de futbol con la raza mexicana suelta.

Tendrán sus micromachismos. Sí. Pero son luz. Múltiples.

Contémonos morenos libres.

Uno.
Dos.
Tres.
Cuatro.
Cinco.
Seis.
Siete.
Ocho.
Nueve.

Y así me sigo escribiendo hasta el 99.

Pero luego no lo hago.

La ausencia es lo primordial.

Quédate con las píldoras.

¿Entendéis el juego?

Dos estados de la naturaleza:

a) Los que sí.

b) Los que no.

Al menos este juego debemos permitirnos.

En un sitio, cualquiera, había que reempezar.

Reempezar es una palabra en mi nueva lengua, chúpenme la verga hijos de su regichingadísima puta madre cabrón. Yo soy así de mexicano. Ni más. Ni menos. No te pases. #gandallitasalaverga. Disque no sabía que no estaba bien visto escribir hashtags en el texto de una hoja impresa unida a sus dos vecinas temporales: la página 99. La historia siempre llega a un sitio complejo y contradictorio cuando llega al capítulo 99. Yo los traje hasta aquí para darles una bienvenida porque preferí irme a la chingada de esta mierda de plan que de facto tenemos. Si no es hoy la revolución: ¿Cuándo?

Por qué los ticos atinan y los españoles, catalanes, vascos, gallegos, menorquines, valencianos, andaluces, extremeños, novoespañoles, en cambio, pifian. He aquí unos ejemplos: y doy una lista de nueve topicazos que os toquen infinitamente los cojones a un número considerable de personas en la ciudad: mi ciudad. Una nueva; libre. Esa urbanidad ya habiendo adquirido la responsabilidad de la gestión de la sintonía urbana en nuestra poética revolución hacia un estado continuo en el tiempo y el espacio. Ponga usted el tiempo que ha gastado leyendo hasta aquí.

Ahora vas y chingas a tu madre, pendejo.

En México o te defiendes así o te chingan. Y no mames, cómo chingan según qué pendejos. Pero luego luego fijándose en mi pecadito. Ay sí, pues a mí lo que usted cree que es sagrado me pela verga y a veces borracho lo grito.

El borracho mexicano es el ser más sublime o idiota a la vez.

La tensión en las palabras que se jalonean y se lanzan a los chingadasos.

¿Quién entiende a esos pendejos?

Pero luego un día te llueven putazos. Defensa personal: on. Y sacas los nueve años de karate do, los cinco de tae kown do, tres de yullitzu, 19 de russian sambo, 9 de bruceleejismo, 29 de bobmarleyismo.

Se preparan para la llegada del mesías desde las montañas del país vasco. Golman no se lo pensó dos veces. Tiró hacia Zaragoza y subió al corazón de la comarca. No somos más que una comarca.

Y ahí comenzó de nuevo el conflicto con los conceptos encontrados: la real dualidad de españa. Irreal. Surreal. Multiversal. Liberacional. Tecno. Love. SEX. JUDGEPP. GOLman.

Uno tenía que tener un sitio en la realidad. Por más que quisiera escapar. No decir nada. No levantar la voz. Cuando grito me pongo malito. Cuestiono la autoridad sólo cuando se equivoca en regla. Puede haber apreciación. La mía siempre debe ser tomada en cuenta. Así la defendía ante la autoridad. Siempre leventé la voz a la injusticia. Como cuando salí de 99 minutos de castigo en silencio en los que había mirar al frente de la clase sin hablar con una maestra cretina. Y no aceptas un insulto a los desfavorecidos, juzgados y castigados con la ausencia del premio: ser libre de irse.

Irse. Primordial.

Muévase. Movete.

A veces es más fácil hablarle a una persona como le gustaría entender. No se esfuerce, nimporta.

Nimporta; la palabra.

El ticatalán, la lengua, se la robó al tico hablando español.

Un tico conservador se resintió de ser el centro de la guasa. ¿Qué hay que hacer, mae? Di. Sorbo de birra.

Mi ficción incluye justo el que podría creer lo contrario justo a lo que me dicta la intuición ante tal juego maligno: la güija online.

Nos conectamos unos cuántos un buen día. Verga.

Es un humor que gusta a subnormales chilangos.

Habrá quien intente argumentar un insulto una constatación. Es lo que hay.

El juicio de un español en el D.F. y los subditos de la corona.

El resto, republicanos de bien, flipan.

México está así; Ticataluña así:

Episodio 1: El nuevo país que se reventó un pachecales que no mames.
Episodio 2: Mame verga quien lo lea.
Episodio 3: Homoerotismo chilango.
Episodio 4: Provincia resentida de lo desagradable que viene de la sensación de superioridad urbana y liberada de lo que disque se supone que el pedo tu pito y tu puta la recontraputamadrequeteparió caraepicha. El provinciano que se retuerce cuando viene el América y les mete un baile chingón, con acento de Rocky.
Episodio 5: Amorios en Pedregal 2.

Las historias de sexo en casas de la ciudad de México. Ese raro día.

Quesque no se coje en México.

¿Quién dijo eso? A ver. A ver. Órale.

Mamame la verga.

Mira (INTRODUZCA COMENTARIO DE HOMBRECITO MEXICANO) qué insinúas pendejo. Escúchame bien. No quiero que nos compliquemos aquí las cosas por cualquier mamada sin importancia. Detente. Piensa. Lee el nuevo libro.

Un sólo libro escribí. Este. Para atrás. Todo lo que escribió.

Y se juzga la leyenda de un personaje que ya existe. Pero que está en el banquillo. Esperando a salir. Golman Elizondo Pacheco. Me quedé aquí pensando. Pero lo mío, lo mío, lo mío… es el futbolarte. Estoy preparado mentalmente para ir a Rusia con la convicción ineludible de que vamos a ganar el puto mundial de los santos cojones españoles rasurados y lamidos de puro gusto y sobre todo: amor. Los ticos llegaron con un rap pesado que no dejó nada a la imaginación. El mundial, lo mundial, lo multiversal, era nuestro. Era lo que aportaba el arte de Golman en futbolarte; la palabra más importante del ticatalán.

Pero això del ticatalà qué és ben bé?

Vinga, xatu, explic’am aixó que diu aquest nou futbolartista: Armando Gallo Pacheco.

Crossover de alter egos. Hasta nueve niveles.

La nueva norma. Nueve.

9.

YO, uno, nueve.

La triología de los multiversos.

Multiversos ejemplares.

Yo vine aquía hablar de mi literatura; no de mi libro.

Mi formato, primero, digital.

Así lo quise.

El de Rod sobrevivió. Su libro de jefes. El mío fue pirateado por adolescentes mexicanos conscientes de sus actos. Gente de Jesús y de Dios y del mismísimo satanás. Como cada primo. Y la prima. Guapas todas. Afirmativas. Libres de nuestra magnitud de noción a lo machistas que estaban algunos más acostumbrados que otros. Como en nueve discos disque de moda en la capital mundial de un ride verdaderamente New, like New América to United States of America. We are gonna let you go.

This way please.

And go along as earth, mountain first and down the slope from the nine higher peaks to nine rivers to nine beaches to surf and flow inside the wave into the water dimension of the ocean as if we part of a place we came back to. As if the opposite of evolution could not be beautiful and bold and prayable. A higher book that capture the nine gratest global collective models or creed to pick from if we ain’t a new helping hand the one Bod Dylan was refering to. Dick.

I am that New Américan.

My New América back.

It really doesn’t exist, man. Get your filthy hands of my shirt before I wip your ass if you don’t let me go. You’ll regret it, I swear. That’s what I would have told my bully. The froggmostlike karachian you would ever meet, there, in your face, with his nasty role of a bully who had been bullied, or worse, never had, and not happy enough with just being a happy kid, went on the charge of the weaker being. Ans as a wolf, or dog, bite. He didn’t dare bitting. We would have received the proper kata. I was on that sixth sense self defense from orient guides you towards. I’m korean, chinese, japanesse, russian, karachian. I’m not really a pakistani, but I will always be a Karachian, no matter what any new or past one would like to claim against my game. And my game is global. It’s to capture all in one goal. As Iniesta. The best thing I could be for my tropical little home country: Costa Rica. I am a banana republic boy came to be futbolartist only through passing those nine days back before he went along and flew supersonically in his new brand of spaceship shuttle to get across the Atlantic. A succion like vacuum. I fast safe way to travel to tour the new time and space. Dual. Amen. ALLS.

There were not many amens in the new book. I didn’t want to push the envelope on the pointy things that some catholics have heard about and thought about freely besides of the stories that were told by the first rapper of our new time: Jesus. If he ever existed.

Sin.

I’ve seen.

Pointed out to the priest near you.

Make him read this post.

Let him answer.

Listen to this new covenant.

And some priests got it wrong. Especially white european ones.

And you what: I’m morena.

En feminista.

Mi nombre es trasvasado a un tema de género volteado.

Tener ser del otro sitio y endenderlo, tras vivirlo, ficcionando serlo.

Como ser poeta. O raper.

Hoy dejé mi rap en segundo término y se lo cedí al colectivo. Se lo regalé a Alex. Su estrofa es mejor que la mía. Callé mi rap. Mi rima era inexistente. Forzada. Con un final en gamer que solo rimaba con Alzheimer.

El Alzheimer en el arte es un tema suculento al que no te negar. Y volteas. Y lo ves. Y lo entiendes. Y lo ves. Ese ritmo a una imagen que se proyecta a una pantalla que por detrás va dando un mensaje contradictorio al que mi canto interpreta en un rap al que Ronald pone la música para dar el cante a un barrio del cual no soy pero en el que conecto hasta conectar con lada par de pies de la ciudad: lo suficiente para arraigarme de inmediato para cargar al pueblo entero. Hay quien no quiere ir. Y no va. Se queda. Se queja de su presencia. Le odia. Está en las antípodas. El nuevo totem sagrado. Lo opuesto. Divinizado. En su sacra santa chingada. A la verga, a la verga, a la verga, a la verga, a la verga, a la verga, a la verga, a la verga, a la verga. Y uno se queda mejor. Mandó a quienes quería mandar a la verga y lo dijo con un grito. El mexicano completo. Chingón. De verdad. Ahí todos. Fusionados con el exceso. Silencio. Ausencia de la violencia.

Escenario.

Los estudiosos antiitamitas proponen.

Los revolucionarios de izquierdas de universidad pública.

Los mejores de la clase.

Los bufones sagrados.

Los insolentes agraciados.

Los pinches mamones.

Los putos.

¿Dónde están las las?

Machismo puro. Por mi culpa. Por mi culpa. Por mi culpa. Por mi culpa. Por mi culpa. Por mi culpa. Por mi culpa. Por mi culpa. Por mi culpa.

Y nunca más tuve culpa. Ya no la sentí. Se fue como una mala canción de televisa. Nunca.

Ya no más.

Basta.

Ya.

No más.

Bájenle de huevos.

México, lindo y querido. Ya se sabe si muero lejos de aquí. Estoy dormido como la chava del Popo. No ella: la mujer.

El mexicano pasado por el filtro de sí mismo.

El espejo chilango.

El hoyo negro del centralismo amerindo.

América.

New América.

Retomemos posesión. Es aquí dónde estamos: mundo.

Escuche represento.

¿Le dió al link chichí?

Siga leyendo. Con música de fondo. Entienda lo que es un tico conectado con lo que representa. El que baila. Esa cultura. Eso que seguimos siendo en el espacio público. Pero todavía hay mucho juegaevivo que se le permite ser un malparido hijueputa con todas las letras. El malparido siempre es hombre. También por machismo.

Hay un sector del feminismo que se sintió ofendida por ese último chascarrillo.

Trozo habría quedado mejor. Chascarrillo van a pensar que me estoy burlando de su posición de mujer dirijiendo la burla fácil que el resto, todos, ríe. Sin juzgar mucho el nivel del mal en el sentido que estimula por otro lado tanto un sector nuevo de la risa. Esto los rusos no lo tienen. Esa es una diferencia. Pero nos es de todos. Puede que de raíces mexicanas, al ser yo formado aquí. Mi tata breteando formando a mexicanos, brasileños, hondureños, americanos, salvadoreños, nicaragüenses, chilenos, argentinos, colombianos, algún venezolano, tres peruanos, nueve ecuatorianas, 9 paraguayas, 9 de cada provincia de cada comarca. No somos más que una comarca.

Ser pequeño, tropical, desde la montaña que es volcán, no como cualquiera, activa, tenaz, como la fuerza nuclear que yace en nuestro estómago, como la fuerza que emana de nuesro planeta por los poros que son nuestros montes sagrados, los nueve más magnos, la cúspide del que va, caminando, o en sillita. En Costa Rica no esquiamos nuestras montañas. Las llenamos de naturaleza. Toda.

Esto es nuestro país.

Tenemos pocas cosas claras. Algunas las renovamos cada cuatro años cuando nos ponemos a opinar sobre lo que somos.

Y nos damos tortazos. Y nos vemos pensando distinto. Nos vemos odiando. Y vemos a satanás en el ojo ajeno. Atento que le va a pichazear… si puede.

Ese se puede es más importante que el sí se puede de los héroes mexicanos del beisbol mundial en comeback histórico transformador para el que se piensa más pequeño que su oponente. Un momento.

Deténganse.

Stop.

La tierra para.

La Tierra.

Usted sabe.

¿Usted sabe?

Piénselo.

Un toque.

Y ahí entra el doble sentido mexicano. Y se tuerce todo por primera vez. Para la urbanidad del bien de quien llega a la capital de una urbe milenaria: NEWDF.

Salí del aeropuerto. Era otro distinto al que llegué.

Yo era muy pequeño. Era el 83. Justo después de haber vivido el mundial de España nítidamente como si fuera ayer en San José, en la urbanización americana.

I’ve got you.

You are with me.

Stay.

I’ll go.

I must go, darling.

I love you.

Do you want to come with me?

Forever?

Again?

Change the question marks and it’s just bs trying to get back in the game of loving. The hardest game to play. Then you break. Some people break before. It’s normal. It’s complicated. It’s game for fools to play and only them love what love means together. It’s a living thing. Sharing project. A timely day to day. Failing. Crumbling. Contradictory. Absurd. Glowing. Futbolarsty. That’s when people, not just in my little own made up new nation: Ticataluña. REBUST!

I can come to my town and sell a pitch, long, tedious, like them, with an alternative project completed theory. A scriptwritting game. A role playing platform. A real life to ninth power. Power is always there. Playing its game. Money. You in. You up. You run things. You are capitalist tyccoon. It’s a sin; you are in. It’s a sin; you’re in. The same thing that glorifies your deepest truth gets you a snake that takes you down the pit into the caves que the queen ruled and judge your death. I can picture my character falling down into the trap that lead to the saddest tragedy of your own death. Killed by… The movie.

Nos inquieta la situación con los seguidores de la montaña. Viven en una casa comunal que se construyó para 99 libres creadores feedbackloopers. Un tramo social de un equipo de extraterrestres trabajando para nosotros en estado de eslavismo antiguo de redes sociales manipuladas por los hilos de lo que ves y lo que se va al fondo del abismo en donde la oscuridad de la nada nos congela en un trance eterno de una rola electrónica de sensación barcelonesa. La asimilación en la cultura local completa. La diversidad de los locales. El trago completo cuando los locales son de todos lados. El entendido sobre algunos temas que llevamos al debate público. La asimilación de un discurso coherente con la ejecución de un plan de escape que nos garantice salir en la primera nave a la verga.

Escapar de aquí. Lo más lejos posible. ¿A dónde me subo, cabrón?

El mexicano que no dice eso. Porque se ofendería quién sabe quien. ¿Cuál?

¡Cuál!

El oaxaqueño de mazunte. El mazunteño.

La mazunteña sagrada.

La plenitud de doña Jose.

La sabiduría de Timoteo.

La entrega al mar y la comunidad de Berna: la salida del nido.

De donde somos nosotros.

Mi familia vino de allí. Y yo volví. Y lo retomé.

Yo vuelvo y me fundo en la tierra que ya fui.

Yo soy New Américano.

Lo anglo está; britanizado.

Un chiste que como no saben hablar español la mayoría no entiende.

Y se preguntan si es a ellos a quien está dirigido.

¿Se pitorrea en nuestra cara?

¿De quién me estoy riéndo?

¿De quién está prohibido?

¿De quién no se vale?

No te pases.

Eso es pasarse de verga.

Cuando la tratas así la maltratas.

Cuando la matas, qué pretendes que te digan.

Ya está. Nos ahogamos de balas. Bájale de huevos. Ah, el poder. El varo. La calle.

La calle es de todos. Libre. El una urbanidad como la Ticataluña es privilegiada por su asimilación a un valle central y dos mares: uno para cada lado. Y de ahí llegamos al todo: EARTH.

Los ticos somos naturaleza. De ahí que estemos plenos. Sanos. Verdes.

Una secta me capturó. Estoy dentro de la ciudad amurallada. Atrapado. No puedo escapar. Mi padre es mi liberador. El es mi faro. Mi escritor particular.

En mi casa no hubo artistas. Solo campesinos currantes que estudiaron y fueron todos lo que quisieron ser. Las familias de bien de la construcción tica de nuestro modelo perfectible pero honestamente afirmativo en su vocación a diseñar nuestra visión estratégica a partir de un juego de postcinematografía que se afinca en el festival de la sociedad cultural tropical ticatalana. Líder carismático. Mi lucha contra el diablo. Los incondicionales. Los donativos. La finca de las apariciones. El mausoleo. El sitio sagrado. Toda gran La basícila del Palmar. La sede de nuestra iglesia. El señor se puso en el papado de la iglesia católica como el rebelde que va contra la institución en la entidad religiosa del costado. Excluyamos la alternativa del derecho común. Todo está en los estatutos.

Donativos en especie.

El botón trascendental.

Un diseño particular.

Clik.

Clik es palabra en ticatalán, en cambio no es nada ni español ni en catalán. Esos espacios culturales son los que Golman está acostumbrado a ocupar en la cancha cuando te estas jugando meterle un gol al oponente más bravo. No le tengo miedo a esos chavos. Mae, de verdad. Yo compito. Si ustedes me dicen, ven, lo dejo todo.

Franco canonizado. Primero de Ribera. Carrero Blanco. Los obispos express. Los salvadores del mundo. Morirían todos los demás y quedariamos solo los papas, que son ustedes. Bienvenidos a la nueva iglesia de Clemente. Los rituales del mae que habla directamente con Dios. El extasis que ven los sucesores de Clemente. Los nuevo sacerdotes. La interpretación del rol. El carrito italiano, por favor. La clase de un papa no puede jugar con según qué cosas.

Yo he visto mujeres que salieron corriendo. De Dios o del Diablo no se. Pero ahí pasó miche.

Los actos sexuales de los padrecitos de esta congregación.

Yo fui Papa en el 84.

Arriba de tus contactos de whatssap. Nueve aliados estratégicos en movimiento. Vamos a esto todos juntos. Caminemos juntos hacia la compra de nueve días fantásticos. La compra venta. El juego simple. La dualidad sagrada. El capitalismo en el que ya caíste. Y su alternativa en el campo.

No leí mi rap. Lo escribí con un flow confuso. No fluyó como fluyen estas líneas en las que las palabras priman. El estado de la libreta es sagrado. En cambio a veces el papel necesita ser accesorio. Página en blanco para rayar. Notas. Lo que necesitas para avanzar. Captura. Transforma. Las palabras que le ofrecí al rap del grupo. La composición de Va home, va. Fem-ho, va.

Ahí pusimos todos nuestro ángel. Nuestra gracia particular. El estudio de lo que uno hace cuando se libera a través del rap. Salir por la puerta de arriba. Darlo todo. Pero dilo tú. Repetimos flow. Repetimos tema. Digamos ya el suyo. Su poesía es mejor. Soy tandem de un rap de un extarradio con el que no compito, me alimento, y flamenco un evento con el talento que violento represento contento patento atento palmariano. Las propiedades de la orden. La casa en Córdoba. Si el dinero sobra qué más construimos. Un nuevo vaticano. Con terreno poco. Un sitio de peregrinaje. Un tourist trap. Nuevos fieles. Países anglosajones.

¿Cuántos viven aquí?

Alrededor de 99.

I was part of plan. We went through hell. I was abducted by these people.

Shit. Glad I’m out.

And I leave.

I just flow out.

Back to the tropic.

Countdown. Nine. Eight. Seven. Six. Five. Four. Three. Two. One. Zero. One. Two. Three. Four. Five. Six. Seven. Eight. Nine.

Cuando te mueres nos heredas tus activos: ¿va?

Fooling people business.

Una señora que le acosan por negarse a la extorsión.

Usted hizo dinero rápido.

Herencias. Ingresos de la iglesia palmariana. 200.000€ de ingresos. Para una iglesia. Y su patrimonio. La gestión del patrimonio. De esto hay que saber. Y también se puede mejorar cómo lo controlamos. Como lo profesionalizamos. Concursos. Asignaciones. Los constructores de los proyecto públicos. Younger builders. Concursos.

Suddenly I play.

The global game.

Here too.

I’m off the charts.

My song goes viral.

No one know.

No one complains.

Your story is not going to matter.

It’s too long.

It’s not just fun.

It’s… yawn.

Yawn is a word in ticatalán.

Campeón del mundo. Como Marc Márquez. Como Andrés Iniesta. Tengo esa cultura para competir y entender la fuerza del lado oscuro y del lado cule.

La última hora de Cataluña. Una palabrilla creativa de Rajoy. Esa entrevista que lo deja bien porque suaviza su penosa inacción. El problema no es lo que ha hecho, sino la ausencia de acción. La pausa para sacar a los perros a la calle. Como un presidente conservador mocho como Felipe Calderón o como Rajoy. Igual de mal. Aquí estamos. Podridos en su mitad. Enmierde más la vara. México. Meterse con México es tan liberador como duro. Es un golpe en el estómago para el que casi ningún barcelonés está preparado. De ahí que crear otra ciudad en la que sus habitantes tengan una resisencia nunca antes vista a la mala baba de algunos CREEPS. Not I the creep. Yet when you face one, you bite. Strike. I’m ready for the walk. If I can hit I’ll take it out the ballpark.

I’m baseballartist.

I’m golman, futbolasrtist.

Take me up.

Lift me up.

Hit me up.

Calm me down.

Cool me off.

Shape me up.

Shake me up.

Fuck me up.

Fly away.

And I left. Gone. Free.

Alone. Past. My own. My sacrifice. The world out there is paying for my collision to the top. I took the fast track. This is my surreal startup: fastrack.

Tengo el dominio. El que pude conseguir. Desde luego no el mejor. Ni el más rápido. Alguien como yo. Resultón. Nada más. Sin llegar nunca a nada. Sin más. No se manchen. Soy yo.

Todos tememos las mismas cosas. La burla. El ridículo. El fracaso. El dolor. Lastimar. Ser inútil. Ser idiota. Se futbolartista no es un opción para nadie. Por eso la elegí. Era un sitio al que podía ir. Era mío. Estaba en mi. Y fui. Lo escribí. Para no olvidar. Para dejar latente el presente. Pasando. Ante mí.

El amor primero. Lo vi de pequeño en todas las personas. Rápidamente supe cuáles me darían y cuáles por saco. Fácil esto. Entregarse, sin más, sufrir; amar.

Imaginate capaz de lo más cruel. Lo más enjuiciable desde tus propios prejuicios. A la hoguera. Visualizate gritándolo con todo en la plaza pública. No en chiste. Junto con unos cuántos valientes más. El honor en España se parece a este primer acto de enaltecimiento de la Sagrada Inquisición. Estamos en nuestro derecho divino. Divinos.

En España son divinos todos. Ese fuel título de mi ensallo para que me dejaran ser un español como los demás. Para demostrar que mi prosa tenía una pizca de ironía que todavía era capaz de dividir nuestro gran reino en unos de un lado y otros del otro. Sin esto nuestro reino perece.

Perece que sí, Peret.

Peret, peret, peret, perete, perete, perete, perete, perate, párate.

Tributo a la rumba catalana de entre la acera del Raval y la de Sant Antoni.

Soy un tipo de los bajos fondos. Caminé en su propia cuerda. Lejos llegué. Y volví. No me quedaré mucho tiempo. Me están esperando. En mi país me acaban de dar una respuesta. Me escribió el seleccionador:

San José, a viernes (todavía acá) 11 de mayo de 2018.

Mi estimado Golman,

No le conozco pero he visto la que se ha montado en las redes sociales. Que si un post, que si un video, que si un no se cuántos. No existe punto. No hay posibilidad de que vengás. No sigás molestando. O te mandamos los matones.

No conteste,

Oscar.

¿Cómo no iba contestar tal ofensa? ¿Quién se cree que es para hablarme así de esa manera? ¿Ese señor cómo se atreve a tratarme a mí como si no fuera suficiente futbolartista, siendo yo el inventor. ¿Dónde se ha visto? Eso le pasa a uno por innovar.

Soy un incomprendido. Pero esta es la mía. El mundial es un sueño al que accedemos todos. Cuando lo entendemos. Quiero ir al colegio de mi hija a hablarse del album del mundial de panini. Que quiero estar ahí. Que si ustedes quieren, ustedes me mandan. Mi escuela es esta. Y yo ellos. Esa es mi propuesta. De Gaudí a la casa Amarilla. A lo más que llegamos arquitectónicamente es a construir pirámides en los parques que nos permitan cohabitar singularmente la naturaleza sin ensuciarla. Algo muy exquicito. Algo que no se vea. Un sitio así, completo. Público. Como un templo sagrado en la jungla de otro país. Y nos adentramos como poetas. Y creamos en ese sitio. Nos fundimos en él. Somos bienvenidos a espacios escultóricos de la tradición artística de un pueblo esclavo y libre. A la vez. Siempre contradictoriamente vivaracho. Como la tensión de la ciudad de México un martes por la mañana, por Juárez, a caballo, camino a Bellas Artes a un rap con mi público POPOF.

También se me vió actuar en 9 garitos más. Y nunca más volvió. Se esfumó otra vez. Pero ahí quedo el futbolarte.

Y Costa Rica va a ser campeón.

Solo si el pueblo ticatalán me lo pide. Estoy dispuesto. Vaya. Aquí van sponsors de un sueño guajiro. Como si un catalán pudiera tener uno de verdad.

Algunas de mis bromas no caían bien a según qué segmento de la población.

La exposición al procomún.

El último de los niveles de abstracción.

Uno ante el todo. El organismo que responde. Como nosotros a él.

Lo di todo en su día. Estoy aquí.

Esta es mi lucha.

Supercuidadoras y #golmanselección

Algunos no ven la dualidad. Se quedan en lo azul.

En un color se vive bien. También negro.

Sin aristas de artistas ariscos moriscos mariscos mordiscos malvaviscos nabisco navision panavision panasonic sonico onírico rico rica ca ca cacaca ca ca cacaca ca ca cacaca cacaca

Un rap ska.

La banda pesada con una base con la que me dejo ir de pronto. Necesito una base para rapear una canción. Ronald. Ponga en sintonía con el más allá. Presente.

Time is up. Let’s dance. I’m sick and tired of waiting. This is my shit. And I have scriptwriters who says I’m in the final list to go to Rusia. So I go. End of discussion. Some people liked it. Some didn’t. What did you expect? Did you notice which team they cheer for? There’s your answer.

In futbolart you get to love futbol the macho way you used to, just up to a few years ago. Now: fear. No more liberty. You may be exposed and taken to jail. Judges do that. And kings go ballistic. At the end they have an army. It’s hard to explain. You see where I come from, our little banana republic, has no army, and we love to vote, and we were blessed with a territory that said yes: with them. And we opened our arms. And that’s our history. With our train labor. Our pinneaple explotaition. Our palma africana fields. Our protected national parks. Our coral riefs. Our palmtrees. Our forest green. Our ecosystem. Our rain orchestra.

I’ll go back and explore it all. With my own. For that’s what I love the most about my nature: home.

Costa Rica is not ours. Not only. We must tell how we, ALLS, first. And we must have a say on what goes on on this broad perpective on the table. As we have a say. And fail. And dream big. But this one thing: a goal I score for Maverick to win. I’m pulling one.

Call it Maverick.

And be one.

I’m already set.

Let’s go.

Action.

Cierre Golman

El futbolarte se despliega sobre la cancha. Pero también en la calle. Yo ocupo el espacio que me dan. Conozco las reglas. Las llevo al límite. Tensionado. Nadie, no importa el tamaño, me intimida. Creo y respeto al rival. Pero le vamos a ganar. Competimos al máximo nivel. Yo soy ese jugador. Mi equipo lo sabe. Es lo que ofrezco al país. Lo último que tengo. Mi pasión final. El futbolarte detrás del mundial ganado por un estado tropical pequeñito que no existe, mas que aquí: ticataluña.

El minúsculas.

Por faltar.

Al trato brusco debemos acostumbrarnos. Dijo Joda.

Y nosotros entendimos. ¿Cuántos chicos Jedis? ¿Cuántas chicas? ¿Es esto lo más alto a lo que podemos aspirar en la creación de una ficción futura resuelta?

La sociedad avanzará a trompicones. Como hasta ahora. Por primera vez nos damos cuenta de que estamos unidos todos a un sentimiento que nos une con este planeta. Y le respetamos. Lo ponemos en un valor por encima de nuestras creencias. Las ideologías a las que uno se podía afiliar. Yo pienso como esos. El pensamiento pasado. Las reglas del sistema actual. La convivencia entre desiguales. El acto de rebeldía quien se proyecta al lado opuesto al establecido. Todos, tanto si nos va bien, como si nos va mal, en el ecosistema social actual, tendremos derecho a revelarnos contra el mismo. Es el máximo anhelo. Y además, lo mejor: es asumible.

Tan sólo necesitamos de una premisa: dualidad.

Dos opciones. Rompemos la unidad. No la necesitamos. La idolatramos una vez más. Y le ponemos una Eva de su costillita. Y ahí creamos el mundo alternativo al que voluntariamente nos retiramos. Nosotros. Nave nodriza uno. Cupo limitado.

¿Estás dentro o fuera?

sagrada familia

Caben los que caben. Las iglesias y las pirámides vuelan. Ahí nos encontramos otra vez las culturas primeras. Nos damos la mano. Nos acomplamos a una forma interestelar de simbiosis. Acomplamiento de naves espaciales. Colonias en el espacio. Colonías en otros planetas.

Ante este delirio de visión de futuro, ya hay caminos trazados. Este, humildemente, es otro.

Si me vuelvo loco de verdad lo exploto hasta el límite de sus consecuencias espacio temporales. Y como lo puedo hacer, los voy a poner a marchar.

Como un plano que se cierra mientras de la distancia corre hacia cámara un futbolartista de la ciudad: Golman Elizondo Pacheco, y su Ciutat Nova.

Yo fui encontra de todo lo que encontré. Fue la única vía en la que no me topaba con las corridas y los toros en medio de una plaza de toros mansos que exaltó a la muchedumbre hasta llegar a la quema y muerte de los incontrolables amantes de la tauromaquia.

Comenzando por esta peli, podría crear dos mundos en polos opuestos que huyen al pasado lo más lejos el uno del otro, sin hacerse daño, sin prejuicio moral más que el ya existente entre las antípodas repelentes. Nunca antes la repulsión había sido subida al valor primero de nuestra aceptación social a un nuevo modelo de convivencia. De ahí que esto, también, sea una campaña. Fuera de contexto. Como un guion. como una película de las de antes. O de las nuevas.

De aquí parte mi arte: la tiranía del encuadre. Mi tensión en el tiempo espacio urbano que yo mismo me encargo de liberar. Como grabar la presentación del xatu frente a los jueces profesionales de la ciudad.

Yo voy a hacer todo. Cooperativista. Emprendedor. Futbolartista. Actor. Director. Cineasta. Productor. Ilustrador. Super agente secreto evangelista. Candidato.

Mis mercados desbordados.

El juicio final.

Ahora.

Día d. Uno. Hoy.

Hoy es 31. Mañana 1. La vaina va así. Ciclos mensuales. Nos acostumbramos. La biología de ella la sitúa en ese ritmo vital cíclico. Nosotros los hombres llegamos a esa dualidad cerrada en un símbolo de infitnito que tatuamos juntos en la pubertad. Nos sabíamos únicos a un código de amistad. Una emergencia sagrada. Ahora eso se experimenta juntos. Cómo el sueño más alto. El máximo espírtu de Huitzilopotchtli mezclado con Quetzalcoatl mientras Iztaccihuatl se le abalanza a Popocateptl a darle un beso y fusionarse ambos en un mito erótico consumado.

Llegamos todos. Al mismo tiempo.

Bienvenidos, ALLS.

Crédito fotográficos: Patricia Pecas.

Chocar con pared

Cagarla hasta el fondo.

Eso es sufrir.

Uno es culpable.

Siendo gilipollas.

Llegas jonkie a casa.

Ninguna española, ni tan solo catalana, podría aguantar a ese vago gacho mexicano: GOLman Elizondo Pacheco.

Su faceta pacheca recibió un juicio social arriesgado: el lunático que fue en sentido opuesto.

Hacia allá el trayecto.

Mi propuesta de campaña tendría unas alegorías lo más cercanas a un tributo a los dioses griegos como esa noción divina que nos permite interactuar con los más allá de los sentidos con los habitantes del tiempo y el espacio presentes. Presente. Presente. Presente. Presente. Presente. Presente. Presente. Presente. Presente.

Precente.

Uno es así. Un error. Un caso ajeno a la muestra. La masa es bella. Uno desde afuera lo ratifica. Sin necesidad de que usted se mueva.

Usted va a tener dos opciones: quedarse en esta cárcel. Opción a. O bien, zarpar en la nave nodriza sin retorno: G9.

El G9. Vaya número.

Vaya numerazo.

Vaya ride.

Vaya cicloconexión.

We lick together. How much more transgresive may we actually be in this one life? Is is worth leaping out… today… now.

NOW buttons.

The button design school.

This reality may be undertaken in Barcelona to enrich the button design empire tale. I’m bigger than Sant Jordi.

Nine days after Sant Jordi… a new Sant Jordi where my daughter and I get to sign books all day long but with different flowers and an alternative crowd. This people didn’t show up anywhere in the street as life went by for some fellow citizens, all of them expriencing our flow dual for time and space and transforming the city, for your own convinience and so that we don’t all become stupid as we take over the tourism ride of our sadder life. We’re already on that dump. You rich fucks don’t get to call if we want to go elsewhere where you stink like a hack making lazy circles in the sky. Yeewwhaa! I’m a southern oil man. Oilman Gallo Cordero.

I am who I am.

Blogs are for this kind of shit. Ain’t that right. I’ve been cursed. I embarrass my fleet.

Bum. You fall. You made some high roller moves and you climbed up the ladder. All the way at the top you were faced with money, guns, power, powder, marihuana puto, flow, ride, game, futbolart.

I do it again like Britney. I’m just a fan in a crowd alive rotating. Mexican style. NEWDF.

This city is not taken. I propose changing nine at the same time and wake up a big nine urban culture. We all connect to the answer. The russians, somehow, are behind. I am a writer of fiction which only takes place in my head. Where are my books? Where is my art? What’s your fucking deal? Can we help this poor old fool. Golman Elizondo Pacheco felt right that thing when his wife pointed out all the hell my lack of contribution to the family: to the smaller us. My daughter and I. The ultimate cruel debate intimacy. This is the new protocol.

Let’s change the variables.

I want to solve the riddle.

I want out.

Please, let me go.

I’ll heal in Russia. Every futbolartist knows it. I somehow, tripping, still score some good old gols.

It’s goal, man. Fuck you, man. I’m Golman.

I can sell that last line as a novel.

That one too loop to the eternal tale.

Short dickens mind trips in time or awe.

I write possed but my wife dispisses my fate.

I’ve lost everything in the status of bumb.

I can write but got no readers or interest.

Not too clear dude go back to university fool.

I could bear to go back to those playing times.

Mi banda me respalda si creen que puedo golart.

Golart es una palabra del ticatalán muy ecuatoriana.

En el Perú llegamos todos a la cima de la montaña escuela.

La importancia del estar ahí y pasar la noche contemplando.

La naturaleza de New América nos permite respirar mejor.

Ese güey no quiere que la gente piense que debe hacer tal.

Y al final no hace nada y es un perdedor más angustiado.

Se fue por el camino de los donnadie soñadores: boring.

Hay esos dos Méxicos. Todo el mundo lo sabe. Estamentalmente.

Esa palabra solo existe en el ticatalán. Apropiaciones de una lengua nueva.

Yo creé una lengua que eran nueve y de las cuales no hablaba al menos tres.

¿Y qué pinche pendejo hijo de tu rechingadísima madre cucaracha pisada por pumas?

Troleos universitarios que no sean tetos tirando a tetísimos cuando no repugnantes.

Luego los chavos cagados de verdad en ese impulso por la insolencia urbana capital.

La nueva capital de un mundo resuelto por la paradójica mutación a tiempo espacio.

El hecho fue descrito en otras ceremonias pero se entendió menos que el pentatéuco.

Yo no necesito creer en más religiones ancestrales; ni las tres, ni budistas, ni parsis, ni spaghetti monster crowd, ni Dalí delusional influences to blinded parisian performer artist with an intervention that reaked havoc like a mediterranean capital of one old ancient creed for greek mithology as the higher game of an accedpted duality from all that dionisian way vis a vis Apolonios german quality. Yo have to take sides. I can take both sides, but we must leave to contemplate this other angle. I’m a new buyer. The newest one of all. I come to check out. I went out the last vagon of an old train and now high speed velocity rules the traveling from my urban capital at New Barcino to the last battle lost by the Republic.

Seriously. How can they let go?

After all this… still don’t see it.

Spanish duality is the greates gift from two crooked sunsfbitches from the NEW PENINSULA.

I am for that dream where Portugal and México hug together as one people and flick off Spain.

Just because. Some judge in Spain gets the words from the song of an illegal poet from a new town he proclaimed with the spirit of the highest procalimers in the dual history of our precious republican kingdom: TICATALUÑA.

That not just a piece. It’s the constitution.

Fast track. Literature world enlightened nine Sant Jordi’s in loop. Nine days later it ends. Another stup project that will fail because in never took place. Unless it did on that other website. The new internet. Not just of things bit. This tech nerds… somebody control their geekiness on social exploration of the limits. The poetic narrative. It’s been there. You all wanted a story. And play a role in a great production in a city with name of angels.

A junkie story always sells. I couldn’t arrive to the angel city if I wasn’t sure I was going to take over this place. Upside down their own little chapel. We get you. You are just one more club. Like Barça. Like any other trademark and board of directors families. The well being of the well off. We the people.

I am free. Trust me. I know. I hunt my luck. And struggle everyday with slippery slopes. It’s all mud down here. Don’t come. I keep struggling. I can’t get out of the pipe hole. I am preparing the road. I must come out. I know. I am in debt with her.

I must pay her back. I case I will be fatal flaw. I bum your daughter has to mantain.

I can be that terrible scenario. A state of nature takes me there. From every decision from now. To life in 9 years. I took nine bad years to know how to bulk down to the valley of death alive and breathing. Life still flows for you. Fragile. You are a target of any risk. You are just not that relevant. You shouldn’t need to worry. What if you piss off a player. People with power have money. People with money have power. People are buying souls: call work, call it economy, call it survival, call it stardom, call in capitalism, call it reconstruction, call it game theory newcommer, call it carnival, call it flow. Golman choose to specialize in the art of carnival and desire to flow.

Come flow. Flow. Flow. Flow. Flow. Flow. Flow. Flow. Flow.

I can run the field like I used to when I was trying to raid the area to score. I give gol confidence to the teams effort to create the best chance to score. I can improve the risk taking strategy to overcome the greatest competitors in the Olimpo at this new global level. Fuck it. I can stir up futbolart. I want my little country, Costa Rica, to win the world cup. A tropical dream. It’s simple. It’s breathtaking. It’s also a film. This is just another script who never made it to the right couple of eyes. You are in. Make another movie. Pay back your art to the result our giving you means to live and produce your great artistic conception of cosmology to your power end capabilities. That higher playing field. The highest competitive standards. I can overtake that role. As a team player.

I want to give this to my nation. A new one. A bigger one. I come from a small country in the tropical landscapes of mountains, natural rainforest, rivers, flow, ganja, whitewatter, getogetherness, public space flow, private space equality. I added art to the recipe. And made myself available on that other state. Only I hid. Well, I tried. I cried. Some people heard me. Some people helped me. Some people believed. And I was loved. And I was supposed to be able to succeed. No mater what. He just didn’t sell. He had to create his own work. And earn money. And pay taxes. Where are they going to send me when they decide I am not good for them. I am starting to be heavy burden.

I have met the deamons of my sacred path. There lies the tragic tribute to the ancient greeks in an Agora.

I want in on that event. How much does it take to get into the money game? Is anyone betting for a high demand stunt batter. Pinch hitter. That’s my job. I am NEWLA pinch hitter at the bottom of the ninth with the last chance on my hands. Coach, sir. You want me in, I’m ready to perform.

My highest bid.

Futbolart is this.

I am mad. I know. Still I want to write this. Live this life. Supress the suffering factor from my kind and through the projection of my higher means once proven to be unbroken by the threats that come upon us like a conservative worst nightmare.

I’m closing my biggest deal.

I might get lost in the process. I always have.

I’m trapped in my own sequence.

Time never unfolds the way you design it in your mind. Yet to try to stick to a plan you are supposed to be delivering this very second.

So you live. Live action: performance.

I’m an artist… did I miss to mention it?

This imposture is my art. Clever joke. I’m a bloody bafoon.

I’m inside a castle. In the process of being Kafka. Burning my writtings. Quiting. What is all this fiction good for. Take it with you. Don’t expose it. Shame.

I want to come out. I want to stay put.

Contradictory roads.

The game I play.

Succesfully boicoting myself.

Self boicot works.

I’m telling you: it rules.

I can’t escape it now.

Or can’t I?

Lost.

ALLS

Time is up

I off to meet Frías. I told me we’d meet in the center of Plaça Catalunya.

The new era starts there.

I’ve got to run soon.

But I just stepped up the game. I came in and ruled again. I impossed the game. Only I want to play diferent dimensions. And I’m ready to go. This is it. The time has come.

I go to the nearest baseball field from my house. Walking. And won’t leave until I hit a homerun.

What’s the probability of that happening?

a) 1%
b) 3%
c) 9%
d) 10%
e) 11%
f) 14%
g) 15%
h) 49%
i) 99%

I want to explore i.

That game of words. That’s my art coincidence. We bumped into each other. And here we are.

ALLS

PS Now I remember why I wanted to write so bad.

It’s two argentinean sisters from a good Buenos Aires Family of more or less my age: 44. I was taking a panoram picture that was violently interrupted by the unconsciousness of their disruption upon the local artist. A nobody, really. I crazy man from the Gotic quarter. That bearded bum. We love them all. Who get’s them.

Catalans walk away. A bit scared. Ticatalan stayed. We bond. There’s another division no one is contemplating. Till now.

You are up.

So I step up the plate. On the little mountain don Fernando Valenzuela. El Toro de Chohuaquila. A huevo. Su pinche giribilla me la pela. Fernando se perfila. Mide lo que miden los toros. Levanta su rodilla hasta donde llega, levanta los ojitos al cielo, y zumba. Bat. Swing. ALLS.

ALLS es como el picante para un mexicano: va bien con todo.

Yo me presento, humildemente, desde este rincón: Golman Elizondo Pacheco.

#golmanselección

Apoyame a ir a Rusia 2018. Con el nuevo país: El TICO COMMONS.

Y vamos, maes, de este palo.

La elección de los Alvarado

Costa Rica estuvo en vilo una vez más. El mundo no se enteró. Pero en Costa Rica se vivió un proceso electoral histórico. Otra vez. Y ya van varios.

La democracia es un juego simple que sirve para que las cosas sigan igual. O bien, si se quiere, para que se presente quien quiera con un plan de gobierno para cambiar las instituciones de un país. La democracia está crisis. Apenas se percibe la punta del iceberg. Pero el problema es general. El sistema está a punto del colapso. Nos hemos dado cuenta en Costa Rica en estas elecciones. Quizás el mundo está centrado en otra cosa, como los muertos en Palestina en la mirilla de francotiradores del otro lado de la frontera, o los muertos en el mediterráneo, ahora que no tienen a nadie que los rescate, o los políticos catalanes fugados de la justicia y detenidos en Alemania, Escocia, Suiza y Bélgica, o la venida de la nueva Venuezuela, casi en cualqueir parte del mundo en el que haya unas elecciones, o la vuelta de Hitler en el cuerpo de otro populista, da igual si de izquierdas o de derechas, que tras desvelar lo que dice, lo que oculta, ya se ha emitido el juicio social más común: los nazis llegaron bailando el cha cha cha. Mientras tanto los neonazis de verdad, la ultra derecha europea, crece sin tapujos ante la atenta mirada de un mundo que ya no sabe qué creer. Los rusos vuelven a ser los malos. Sus pócimas han llegado hasta los organismos de sus detractores, mientras Crimea, que coqueteaba con Europa, es abducida por el oligarca ruso que ejerce el poder. Trump por su cuenta se ensalza con China en una guerra comercial que tiene toda la pinta de jugar en desventaja. Los gigantes se mueve, mientras los espectadores ya no saben si observan un show o si se escucha primera llamada de uno de los jinetes del apocalipsis.

Los estados juegan sus partidos. Cada quien en su liga. Y todos estamos conectados a diferetnes postverdades. Sabemos qué deberíamos creer. Creemos saberlo. Pero en realidad la cuestión es totalmente inabarcable. No podemos estar en sintonía perpetua a todo el ruido que nos aturde. No sabemos si debemos dejarlo todo y buscar una alternativa en la que la sociedad se vuelque en otra dirección. Todo parece coordinadamente inestable para seguir igual. El capital y sus caminos a los mercados. Las oportunidades de los votantes para ahora sí elegir bien quién se hará cargo del vehículo del siglo XX en la carretera inexistente del siglo XXI.

Y en cambio sabemos que el sistema se adaptará. Lo ha hecho antes. Muchas veces. Somos un sistema complejo social que se mueve con sus dinámicas aparentemente benévolas. El bien común es la común demominador entre todos los dirigentes de todos los estados del planeta. ¿Cuántos hay? ¿Cuántos estados miembros en la ONU? ¿Cuántos estados miembros de FIFA? ¿Cuántos estados libres? ¿Cuántas democracias? ¿Cuántas democracias? ¿Cuántos recursos? ¿Cuántos ejercitos?

Quizás en Costa Rica se nos fue la cabeza hace algunos años. Tenemos la sensación de vivir por encima de nuestras posibilidades. Y también la sensación de que el sistema se deterioró hace mucho tiempo. Y que los corruptos se hicieron con el poder, no de ahora, desde hace tiempo, pero que han forzado la máquina de una manera tal que ahora todos pagamos los platos rotos. Y más unos que otros. Estas elecciones nos han enseñado que nuestro país está divido en realidades dispares entre los que viven de una manera y los que apenas tienen para vivir. Y creemos que somos lo mismo. Simplemente porque ignoramos la problemática de los invisibles. De pronto vimos con preocupación cómo una alternativa populista sin mucho proyecto pero con un momentum centrado sobre todo en la supuesta defensa de un modelo de familia que se planta en contra de las libertades y derechos de minorías que para ellos no existen, sino que son una invención, una enfermedad, porque son distintas a lo que hasta ahora nos habíamos planteado.

Costa Rica entera entró de golpe en un debate que no había existido en el pasado respecto a los derechos de las personas a amar a quien le de la gana, y también, a un derecho algo más complejo de entender para nuestra estructura binaria, hombre, mujer, que es la existencia de otros géneros distintos. Hombres atrapados en la biología de una mujer, o viceversa, mujeres atrapadas en el cuerpo de un hombre. Y lo que implica esta transformación. Tanto en su cabeza, como en sus cuerpos, como en su familia y en su entorno. Nos dimos cuenta de que no nos habían enseñado estas variantes, y no sólo eso, sino que debíamos plantar cara a según qué manifestaciones de individualidad, que según una moral conservador nacional, se encontraba fuera de la norma. Lo que es ahora normal hasta hace un tiempo no lo era. Y lo que antes nos parecía normal, ahora ya no le es tanto.

Este ir y venir de posiciones sociales que determinan nuestra manera de definirnos en público y en privado nos tiene un poco desquiciados. Quizás el sesgo pase aquí por un velo religioso que siempre ha sido conservador al catalogar aspectos de la vida que se alejan, o no, de las vidas idílicas que nos pintan los hombres de Dios desde su púlpito, pero sobre todo, desde la moral que se inculca en las escuelas religiosas.

Costa Rica tiene una anomalía interesante. No es un estado aconfesional. La religión oficial es la católica. La moral conservadora de la religión católica se mezcla con espíritu tropical de quien tiene al menos dos mares a los que acudir al encuentro con el mar. La música y el baile se interpretan con la misma tradición popular con la que se mueve todo un subcontinente delgado y estrecho, con siete países que juntos de la mano enlazan el norte y el sur, así como un conjunto de islas en el Caribe cuya historia nos enlaza el pasado esclavista de nuestras potencias coloniales con un concepto más moderno y rompedor del sistema: los paraísos fiscales que mueven el dinero invisible que se filtra de todos rincones del planeta, bien protegidas por un secreto bancario, casi más inviolable que el secreto de confesión que nos ha avocado a confiar ciegamente en los padrecitos que nos limpian la consciencia de todo pecado, tras expulsarlo de nuestro organismo, y tras la penitencia moral directamente saldada con Dios Padre, volvemos al camino del bien, que pronto encontrará su camino truncado para torcerse una vez más, tentados por los implacables tentáculos de un demonio mucho más ávido a explorar los límites profundos y oscuros de la existencia humana.

La corte interamericana se metió con una prohibición de Costa Rica del matrimonio de personas del mismo sexo. El matrimonio, dicen los conservadores, es una cosa de la iglesia. Los católicos, también es España, habrían preferido que se le diera otro nombre. Porque el matrimonio es una cosa, y eso, otra. Justamente nada tiene que ver con la iglesia. Sino con el derecho de una persona de casarse con quien quiera. Y tener los mismos derechos que otra pareja que hace lo mismo. Cosas prácticas como la pensión de viudedad o la transmisión de una herencia o los derechos de formar una familia. Y no es lo mismo para una pareja de dos hombres que para una pareja de dos mujeres. Las mujeres pueden tener hijos. Los hombres no. Esto es un ejemplo de como esa dualidad binaria de lo que considerábamos natural sigue teniendo un impacto práctico en lo que una de estas nuevas familias tienen por delante. El concepto disruptivo aquí también es el de la familia. Es un concepto que visto desde la perspectiva del amor no tienen ninguna fisura. Las personas se aman y quieren vivir juntas. Y tener decendencia. Y hay maneras para conseguirlo. Estas situaciones también se tienen que preveer en las estructuras sociales, asistenciales y legales que se plantea una sociedad moderna ante la nueva casuistica social. La suerte es que no somos los primeros. Es más bien un debate al que Costa Rica llega teniendo suficiente experiencia en países afines para saber cómo legislarlo y cómo introducir estos temas en la agenda política y social sin que ello tenga porqué ser un trauma para nadie.

España es un país en el que el conservadurismo religioso tiene una importante representación social y política, que sin embargo tuvo la capacidad hace más de 15 años de impulsar estos temas en la agenda social de un partido socialista que fue ahí sí pionero en el mundo en la articulación de los derechos igualitarios para permitir que las personas se pudieran casar con quien quisieran. Una igualdad ante la ley, que inclusive el Partido Popular, una vez de vuelta al poder, no derogó, al tener en sus propias filas, o sorpresa, personas que se habían beneficiado de dicha apertura social. Su queja, como mencioné anterioremente, es que le habrían puesto otro nombre distino, porque el matrimonio que ellos se imaginan, es el de la iglesia. La respuesta es la misma: es otra cosa. Son derechos civiles. La iglesia sigue sus propios camino para adaptarse a una sociedad cada vez más abierta.

La religión y la política de pronto se mezclaron en estas elecciones presidenciales de Costa Rica. Lo interesante esta vez es que la bandera del conservadurismo en defensa de un modelo «tradicional» de la familia no vino de la mano de iglesia católica, sino de la iglesia protestante. Los protestantes en Costa Rica han tenido una penetración importante en los últimos veinte o treinta años, algunas veces con la financiación de capital extranjero para montar infraestructuras que vienen a articular el espacio comunitario de comunidades olvidadas por los gobiernos de todos los partidos. El ámbito rural ha seguido con la problemática de aislamiento y falta de infraestructuras básicas como el acceso a agua, la vivienda, carreteras, servicios médicos, escuelas, etc. Las políticas públicas en medios rurales tienen una importante barrera: la dispersión. Esto provoca que llevar los servicios públicos, luz, agua, gas, sea más complicado y costoso que llevarlo a centros urbanos en los que más personas se benefician de dichas inversiones. Sin embargo, son inversiones que se tienen que planificar de manera que se garantice una mejora paulatina y programada de la calidad de vida de dichas comunidades, al mismo tiempo que se introducen mecanismos que les permitan a dichas comunidades crear sus propiso proyectos productivos para superar una economía de subsistencia, en la que muchos de ellos viven inmersos. Las economías de escala en estos casos es otra barrera importante, así como la introducción de proyectos que en otros contextos han tenido resultados, pero que no nacen de iniciativas propias de la comunidad. En dichas comunidades, son las mujeres las que resultan claves para garantizar la cohesión estructural de la comunidad y de los entornos familiares para gestionar las ayudas y subsidios. Comenzar primero por visualizar a dichas comunidades y plantear espacios comunales abiertos en espacios públicos o municipales para mejorar las condiciones de su población es una tarea que se debe desarrollar con el impulso de las autoridades locales, y con un programa respaldado por el gobierno central, delegando en las autoridades regionales las maneras más apropiadas para coordinar su lanzamiento y acompañar a las comunidades en procesos participativos de la acción política. El hecho de que dichas conversaciones se hayan dado en los cultos de las iglesis protestantes muestra un vacio del estado que es necesario corregir, no tanto para menoscabar el espacio social que dichas comunidades religiosas han generado con su empresa, sino para darle vías de participación a estos ciudadanos para generar un impacto en sus comunidades.

Viví bastante a la distancia todo el debate político de estas elecciones. Vivo en Barcelona y me resulta complicado seguir y hacerme responsable de lo que sucede en mi país. Y tampoco lo tengo fácil para participar en el proceso. Tengo derecho a voto, pero implica inscribirme y viajar a Madrid para ejercerlo. Y no lo hice. Ahora tengo que ir para renovar mi pasaporte. Además, llevo muchos años sin vivi en Costa Rica y me parece que me queda lejos de mi realidad actual. O más bien, que no tengo derecho a opinar sobre algo que después no va regir mis obligaciones y derechos. Pero esto es falso. En realidad Costa Rica es el único sitio en el que tengo el derecho a presentarme a unas elecciones, si tuviera la voluntad y los medios para inscribir un nuevo partido político. Es una empresa demasiado lejana.

Pero sigue siendo este pequeño estado centroamericano el único en el que soy un sujero político valido. Ni España, tras 17 años de vivir aquí, me ha dado este derecho. Ni México, en donde viví 16 años, y de donde son mis tres hermanas mayores, que ellas sí, recibieron la nacionalidad, tras algunos años más de seguir viviendo allá. La realidad es que mi participación en la política es irresoluble. No tengo voz ni voto. O voz sí. Pero no la ha puesto al servicio de ningún discurso, justamente por un sentimiento de exclusión que me acompaña hasta ahora. Y de ahí que dicha participación haya constituido igualmente un proceso muy personal de hacer algo con esta circusntacia que implicara vivirlo en positivo. Eso me llevó a utilizarlo como un eje vertebrador de mi obra como autor. O bien, me llevó a plantearme el contexto en el que dicha propuesta social se plasmara en un escenario creado para satisfacer las circusntacias excluyentes de mi persona. Necesitaba un estado nuevo que me permitiera ser el actor político completo que hasta ahora no había podido ser.

La ficción fue mi elección. La literatura permite articular todos los discursos. Utilicé la palabra porque sabía que la retórica más creible saldría el día en el que tuviera que repetir los bucles que ya había diseñado mil veces antes que ahora, en el momento de presentarme como ese agente político arrojado al centro del escenario, sabría improvisar como una visión adaptable de un mismo discurso vertebrador de una revolución social completa. Al no tener viabilidad práctica en los juegos políticos de los estados naciones con los que coqueteo, la opción más razonable era pensar en la búsqueda más radical de una solución general para el sistema en su conjunto. Si las reglas de la política que me excluyen de la fiesta política ¿porqué iba a tener que seguir las mismas reglas del resto de los jugadores?

Esta libertad ha sido una gratificación absoluta, tanto como una penitencia monstruosa. El límite superior es un sitio al que hay que conseguir tener el nervio y el temple suficientes para llegar con holgura. Sin temores. Y es ahí en donde se pone la mira cuando uno supera el cuerpo a cuerpo que nos lleva a las penosas situaciones de los debates políticos polarizados como la elección de Trump en Estados Unidos, la dualidad irresoluble de los dos bandos encontrados, replicados en su versión iberoamericana entre la confrontación entre el centralismo de Madrid defendiendo la unidad de España ante el enemigo en casa de la secesión de Cataluña o el País Vasco. La unión europea observando la evolución de las cosas en el sur del continente, como ya hizo en su momento cuando evaluó la acción de Franco y Mussolini contra el gobierno electo en las urnas. Mientras Europa y sus medios critican el tono populista de la propuesta de Trump de construir un muro con México, Europa construye más kilómetros que nunca en su historia de vayas con las puas más modernas y lacerantes de un mercado en boom, pactando con los estados del sur del mediterráneo y con Turquía para que hagan ellos el trabajo de frenar los migrantes que pretenden llegar allá a donde creen que está el futuro. La libertad de los países que en su día fueron colonialistas (¿ya no?) para ir a explorar y ver qué minerales hay por ahí, y luego general un mercado los suficientemente opaco para distribuir las armas en los mercados secundarios en los que estos negocios se cierran, mientras se protege el coltran en las minas en las que explotamos a los niños que se juegan la vida en condiciones de trabajo esclavo, por llamarlo de alguna manera que nos resulte familiar, para poder disfrutar de nuestro teléfono de última generación, para vivir el sueño de un mundo feliz interconectado con la red, en el que si quieres, lo puedes conseguir.

Cuando te das cuenta de que tu mismo generas el mundo que criticas entras en un estado de inacción complejo. Si sigues por ahí serás tú el que se convertirá en una contracción. Pero ya lo eres. Y de ahí no se sale por voluntado propia. O comulgas o el cuerpo de Dios no habita en tí. Es así el dogma. Si no crees el dogma es mejor que no estés con nosotros. Esta exclusión no me la impuso nadie. Yo mismo la percibí frente al espejo. Y me dejó mudo. Callé. Me bajé del bagón. Huí.

De pronto el tren iba demasiado rápido para subirme otra vez. Por más que intentaba no conseguía subir al vagón en marcha. Lo que se me ofrecía eran las migajas que tienen los que pepenan por las calles de las capitales mundiales. El ser digno que se tira a la calle una vez que toca fondo. Y que se juega la vida como el americano que sabe que su jubilación depende de su carrera, sus inversiones, sus fondos, su familia o su pobreza. El juego del capitalismo está viciado hasta para los propios defensores de su hegemonía. El estado de bienestar es otro modelo que se tambalea con su incapacidad de asumir realidades demográficas como una población que envejece y devoluciones en caliente en las fronteras del sur a la gente que huye de la violencia más sangrienta del planeta.

La violencia es el primer eje que debería estructurar nuestra responsabilidad colectiva en todo el planeta. Siempre queremos llegar a la gente con la volutad de salvar el planeta del calentamiento global y el cuidado de los ecosistemas. Ahí también los costarricenses hemos dado un paso adelante hace muchos años con un modelo propio, cuyo discurso ya se ha gastado, y que de alguna manera, debe permitir una segunda fase que permita renovar el discurso y la visión que nos proponemos ahora a abanderar para que podamos asumir frente al problema general que percibimos comos sociedad. No sólo en nuestro pequeño estado tropical, sino en el conjunto del planeta. Esta es la conclusión de mi posicionamiento político: vivo en un sistema complejo social que interactua de manera itinerante con todo el planeta, en una conversación que nos coloca a nosotros, individuos, frente a retos colectivos que implican a toda la humanidad. Los 7000 millones de habitantes. Pero no todos partimos de la misma base. No todos hemos llegado al mismo nivel de bienestar. No todos tenemos la misma responsabilidad sobre la huella ambiental que dejamos en el planeta. Hay un frente común en la política internacional. Estos temas se debaten y se llegan a acuerdos que marcan las líneas estratégicas de una reconversión energética y social. Pero somos nosotros los que debemos provocar también un cambio social en las estructuras globales de governanza respecto a nuestro estilo de vida, nuestras expectativas de desarrollo y nuestra capacidad real para combatir al dragón.

Costa Rica tiene valores que sirven como base para definir un planteamiento en el que me motivaría participar colectivamente para establecer nuestra visión en el ámbito general de un estado supranacional. Este estado global es parte del debate dentro de los círculos de futurólogos en el que hay personas de todo mundo atando cabos para ponernos en marcha. En ese plano general, la unidad de nuestra especie encuentra un sano punto de encuentro: el planeta en el que viajamos todos a una velocidad vertiginosa por el espacio en extrarradio de un universo, que según nuestro física cuántica, es tan sólo uno, el observable, de tantos multiversos como deseemos imaginar. La ciencia nos da la posibilidad de soñar con sistemas múltiples, en vez de tener que obsesionarnos con la idea más complicadad de una solución única. El modelo de los estados nación plantea, para cada nación, la competencia de sus estructuras frente a otros estados. Casos como la Unión Europea promueven la capacidad de los distinso pueblosd de formar parte de una comunidad más grande en la que todas la culturas coexistan y trabajen por el bien común más allá de las fronteras de los estados. No obstante, el proyecto inacabado da síntomas de cansacio cuando cada estado juega al proteccionismo de sus intereses particulares y a la hegemonía del poder entre los estados más potentes, mientras se ven retratados ante el juicio de la volutnad de un pueblo, o una parte considerable al menos, ante la voluntad de decidir sobre su propio futuro como nación dentro de esta misma comunidad, en el caso de Cataluña. Es evidente que la disrupción genera inestabilidad. Pero los sistemas complejos no le tienen miedo a la emergencia. Una alteración en la parte micro puede generar un cambio en las estructuras macro de la totalidad del sistema. La resistencia del sistema también es un comportamiento esperable del propio sistema complejo. Debemos procurar que el resultado nos lleve a un máximo relativo mejor que la situación actual. Este mapa no ha sido bien dibujado en ninguno de los dos bandos en el conflicto, ni tampoco ha sido propiciado por el juez político del conflicto: una UE muda.

El riesgo de Costa Rica es que siendo un estado y una democracia consolidada, pacífica y funcionante no asuma que el cambio que necesitan las instituciones de cara a los retos globales, la desafección social de las actuaciones corruptas de los partidos tradicionalmente en el poder o las prácticas obstructivas de la acción política por las vías de contrapesos entre los tres poderes del estado. Costa Rica consiguió en las elecciones pasadas romper con el bipartidismo de los dos partidos tradicionales en el poder. Un hecho que denota una evolución política social avanzada, que fracciona la sociedad en diversas alternativas que tienen la representación de una sociedad diversa y plural. Sin embargo, tras la victoria de un partido de centro izquiera que en sus siglas invoca a la participación ciudadana, el gobierno fue incapaz de aglutinar este cambio político necesario que pasa por corresponsabilizar a la ciudadanaía en la acción política más participativa, transparente y transversal, que asuma que la cultura social se ha transformado de manera irrevocable. Este cambio social ni siquiera se percibió en el discurso político del partido el poder, quizás incapacitado por el bloqueo institucional que el resto de los partidos consiguió instaurar, una vez más, para desgastar a un gobierno para dejarlo en evidencia ante un objetivo electoralista de demostrar el fracaso del oponente. Mientras este sea el horizonte de miras de la acción política de nuestro país, poco vamos a avanzar.

Pero Costa Rica se encuentra ahora mismo frente a una oportunidad trascendental. Nuestro posicionamiento es lo suficientemente relevante como para permitirnos hacer una reflexión política colectiva que nazca a partir de esta catarsis vivida en esta segunda vuelta de las elecciones presidenciales. Nuestra fiesta política ya no es la de dos colores políticos que marcaban nuestra afiliación familiar según la herencia de nuestros antepasados en la participación de una guerra civil de la cual nace parte de nuestro discurso político compartido. La alternancia funciona para poner en marcha un modelo de desarrollo que se permite en un principio afianzar el campo, sobre todo a partir de las cosechas de café y banano, y después, con la estructuración de un modelo productivo en el que el turismo juega una parte imporante con un modelo de ecoturismo que sienta las bases de una sociedad educada en la conservación y en la biodiversidad. Nuestro sistema educativo y la atracción de empresas como Intel consiguen que en un momento dado seamos una opción interesante para atraer empresas multinacionales que busquen una capacitación media alta de profesionales universitarios. Las nuevas tecnologías abren una serie de oportunidades para la innovación que no se si se han acabdo de impulsar, y la influencia de Frankling Chang en la posibilidad de contar un programa científico y espacial de primer nivel nos debería motivar a emprender un eje estratégico de máximo nivel. La competencia en infraestructuras de nuestros países vecinos nos lleva a la necesidad de llevar a cabo cuanto antes el canal de transporte de mercancías entre los puertos de Moín y Caldera, a partir del desarrollo de un tránsito de contenedores por vías exclusivas ferroviarias que permitan ofrecer una alternativa interesantes a los proyectos de ampliaciónd el canal en Panamá, y al proyecto de apertura de un canal en Nicaragua. Dicha infraestructura podría servir para establecer uan alianza estratégica con dichos países y mejorar los mecanismos de colaboración que las tres infraestructuras en su conjunto podrían beneficiar a la región.

Los resultados en salud de nuestro sistema universal de cobertura sanitaria debé actualizarse con inversiones en infraestructuras, equipamiento, investigación y profesionales. Nuestro sistema de salud es muy potente porque consigue buenos resutlados con una cobertura universal y con costo medio bajo. La actualiación de las infraestructuras y equipamiento pueden encarecer estos costos, pero tambien deben garantizar que el futuro de nuestros servicios consigan renovar y actualizar los recursos instalados. Un sistema como el nuestro puede hacer mucho énfansis en la calidad de vida de las personas, en la alimetnación, la promoción de estilos de vida saludables y la corresponsabilización de los cuidados de salud de la población en su conjunto.

El sistema educativo del país también requiere de una revisión global. Lo que aprendemos ahora es que nuestra sociedad cambió entre que salimos de la escuela, entramos a la universidad y el día de hoy. Sabemos que el acceso al trabajo y la volatilidad del mercado laboral nos lleva a pensar que la educación básica y profesinal debe adaptarse a nuevos paradigmas. De todas formas la disparidad que puede existir entre la escuela pública y las escuelas privadas forman un brecha que bien puede describir perfectamente la situación de polarización vivida en las presentes elecciones. La escolarización de zonas rurales del país podría impulsar un proceso de renovación de los nuevos modelos de aprendizaje en los diferentes niveles de desarrollo de los niños, desde la educación preescolar, la primaria, secundaria y bachillerato. La actualización de los nuevos modelos de aprendizaje debería servir para poner en contacto estas dos Costa Rica que se han mirado con recelo durante estos días de campaña. Quizás la escuela privada, y todos sus egresados, podrían hacer un ejercicio de integración en la realidad de las zonas rurales que probablemente podrían aprovechar un debate que les llevara a mejorar infraestruras, plan de estudios, modelos de aprendizaje, claustro, formación de profesorado, equipamiento, etc. De hacer esto, la solución pasa por intentar aplicar de manera estructurada los cambios de los entornos sociales más necesitados en zonas urbanas y ruales, de mecanismos de participación que conviertan a la escuela en un eje vertebrador de la comunidad, que atienda las necesidades sociales de las familias de manera integral y coordinada con los diferentes actores involucrados.

Un ejemplo claro de cómo nos cuesta, no sólo a los ticos, ponernos en el lugar de los que más necesitan, es cómo nos relacionamos por ejemplo, con la realidad social de Nicaragua. Nuestro país tiene una relación simbiótica con nuestro país vecino del norte, y en cambio, no somos capaces de articular políticas que nos impliquen en mejoras en su entorno socioeconómico que permitan que mejoremos de la mano. Lo cierto es que el flujo de personas y de familias nicaragüenses y costarriceneses nos hermana de una manera en la que todavía hoy genera tensiones sociales. Es verdad que Costa Rica es pueblo que acoge bien al que viene de fuera. Pero las relaciones con los vecinos siempre suelen ser especiales. Y como tal, debemos intentar potenciar poner de manifiesto nuestra voluntad de ayuda, no sólo a nivel institucional, sino también en la corresponsabilización de programas en los que nosotros mismos podamos ser partícipes de una mejora social real. La revisión de nuestro sistema de educación pública para enfatizar cómo mejorar las condiciones de la escuela en las zonas urbanas y rurales más sumergidas perfectametne se podría extrapolar a esos entornos en nuestros países vecinos. Sin duda, a partir de un proyecto de estas características podríamos motivar que nuestros propios estudiantes se corresponsabilizaran de la interacción con estudiatns de difetnes zonas del país, y de diferentes países, en un plan conjunto para mejorar la puesta al día de nuestro modelo de aprendizaje, basado en la noción de aprender a aprender, y de la activación del pensamiento científico, el lenguaje matemático, lectoescritura, la literatura, la filosofía, el teatro, la música, el surf, el deporte, la montaña, la ciudad y el internet.

La corresponsabilización del desarrollo social es un tema que no puede preocuparnos sólamente en nuestro territorio. La manera de afectar positivamente el desarrollo social de otras zonas más deprimidas forma parte de nuestro rol social integrador en un sistema complejos social que se entiende parte de una misma colmena. También corresponsabiliza nuestra acción política y social no sólo con los nuestros, sino más importante, a partir de la experiencia del contacto con el otro. A partir de este ejercicio, nos podemos reflejar en realidades muy diversas a las que vivimos en nuestro entornos social y familiar, y nos ayuda también a convertirnos en una sociedad de acogida de personas que vengan a nuestro país a fortalecer esta cultura universal multicultural que bebe de las experiencias vitales de todas las culturas que traen consigo los nuevos ticos que también se alientan de nuestra visión colectiva. Es esta visión la que puede traer oportunidades de sinergias estratégicas con gobiernos e inversores que se interesen en fomrar parte e esta contrucción de futuro que planteamos desde el pueblo de Costa Rica.

Por segunda vez tendremos un gobierno que nos interpela a la Acción ciudadana. No nos quedemos viendo el partido desde la tribuna. Saltemos a la cancha a jugar el partido que nos toca, ya no solo como país, sino como indiviudos que nos sabemos parte de una planeta en el que la interconección y las claves culturales compartidas nos hacen converger en una misma cultura común. Esta cultura es la que nosotros bautizamos: Tico Commons.

Ya nos fundimos con el vecino. Fundámonos ahora con el continente. Asumamos que esto que Costa Rica puede remover viene de una manera de entendernos todos a partir de un proyecto común. Que inclusive puede venir a modificarnos desde fuera. Como lo intento ahora, desde esta capital mediterranea, Barcelona, a la que estoy dispuesto inclusive a sacrificar, con un nuevo nombre, como quien viene de fuera, del otro lado, a alterar la historia de nuestra pequeña población local. De ahí que mi intención política también tenga un sentido local. Allá como acá. Y de ahí también que nosotros, los ticos, necesitemos apuntalar la cultura urbana que ha crecido sin urbanismo alguno, a partir de la interpretación de los espacios públicos y de la interacción de las personas entre extraños. De ahí que el modelo de ciudad en el que nos querramos reflear, a pesar de las diferencias, sea como el que actualmente tiene Barcelona. La posiblidad de recibir continuamente a turistas de todo el mundo, y también la posiblidad de ofrecer a los habitantes medios públicos de transporte y una cultura sostenible de la movilidad, nos lleva a repensar la manera en la que el valle central de Costa Rica, y sus cuatro grandes ciudades, se puede convertir en un nucleo urbano sostenible y regenerado. La vialidad y las comunicaciones colapsadas deben dar paso a una planificación global que centre el debate en si nos hemos excedido en nuestro culto al carro, dejando bastante rezagado la actualización de sistemas de transporte público más modernos y multimodales que mejoren la eficiencia de la movilidad. La necesidad de mejorar la movilidad para personas que tienen dificultades también es una prioridad que hasta ahora no se ha tenido mucho en cuenta.

A veces la distancia ayuda a ver más claras las cosas. De ahí que mi distancia política me lleve también a ser parte, ahora sí, del debate político actual en el que estoy inmerso, como expectador, en mi ciudad. Barcelona como capital es un concepto muy potente. Una ciudad con todas sus potencialidades de atracción, con su hermandad con Madrid, como ciudades que siempre estarán a la misma distancia la una de la otra. Y por lo tanto codependientes. Pero no deben ligar la una a la otra. Sino potenciarse. Esto es lo que el futuro depara a estas dos grandes capitales. Y Barcelona ya tiene su capitalidad en un ámbito más amplio: la Unión por el Mediterraneo. De momento ha servido para muy poco. Pero es título está ahí. Pendiente de asumir su rol. Y este puede ser un buen momento para que un tico venga y proponga entrometerse en espacio que encuentra vacio. Como un nueve que sabe ver los espacios que genera cuando jala una marca. Esta es una de mis mayores virtudes. Pero sólo la desempeño en el campo de juego. A donde debo ir para culminar esta propuesta.

Yo soy tan sólo un futbolartista. Soy un nueve puro. Y mi propuesta en el plano futbolartistico es posicionar a Costa Rica en la comunión completa. La noción de haber cubierto todo el espacio. Asumir el límite superior. La solución general. La plenitud del sistema. ¿Qué más podría pedir el pueblo de Costa Rica, además, de lo antes expusto, si no es ser campeón del mundo en Rusia 2018?

Pues esa es mi propuesta. Ganar el mundial. Yo me propongo para dicha tarea. En la cancha. Como un nueve puro. El as bajo la manga. No dijo Einstein que era de locos pensar que íbamos a tener resultados distintos si hacíamos siempre lo mismo. Pues mi propuesta es hacer de Costa Rica una apuesta singular. En vez de llevar un tercer portero, llevamos un futbolartista: Golman. Servidor.

Es evidente que el profesor Óscar Ramírez tiene la última decisión. Pero, imáginemos que después de las elecciones que hemos vivido, pudiérmso ofrecer al mundo nuestra visión constructiva y colectiva de nuestra sociedad, el Tico Commons, y a la vez, lleváramos al portavoz de dicha visión en nuestro equipo, para acabar de difundir el futbolarte, en su vertiente dual, con el respaldo popular de un país volcado a la consecuión de este objetivo estratégico: ser campeón del mundo. Es la narrativa del éxito del caballo negro. Sabernos protagonista desde el minuto uno. Y llevar al equipo concienciado en que vamos con esta mentalidad, partido a partido, sabiendo que vamos a ganar. ¿Cómo lo garantizamos? Con una ficción. Vamos a intentarlo. Yo me dispongo a jugar ese rol. Tanto de creador, con el guión de dicho discurso, pero también asumiendo el entrenamiento y la preparación física y mental, en mi propio cuerpo, para disputar los últimos nueve minutos de todos los partidos, romper a las defensas cansadas con la visión del más mítico futbolartista: Golman.

Es un acto performativo. Estoy preparado para ello. Es lo mejor que he hecho en mi vida. El gol nunca se pierde. Es la mente la que juega aquí a nuestro favor. ¿Con qué queremos competir contra Brasil si no llevamos un arma secreta? ¿Cómo vamos a vencer anímicamente a Messi sino lo ponemos ante un dilema que no pueda entender? ¿Cómo influimos en el estado de ánimo de España si nos encontramos por el camino? ¿Cómo afrontamos un partido contra Rusia sin haberle rendido tributo al Cesar?

En definitiva. Este es mi proyecto. Esta es mi propuesta de país. No encuentro mejor oportunidad que asumir esta visión, sabiendo que el tiempo lo tenemos encima, pero con la disposición de meterle con todo para obtener el hito más importante de nuestro país, la fusión con la voluntad: ganar el mundial.

#golmanselección

Pintar con el dedo

Mi arte es inventado. No tengo una escuela que me avale. Tengo un discurso que se expande y nunca vuelve. Se va. Nunca más aterriza.

Pero existe una voluntad de creación. La idea es ir a sitio nuevos. Abrir dimensiones que no se han explorado. Tener la capacidad de avanzar por caminos vírgenes. Y de ahí, quizás al transformación colectiva. De entrada, la transformación personal. Yo mismo he cambiado radicalmente a partir de esta búsqueda. Pero todavía no encuentro la luz. Estoy en el túnel. Y de aquí pretendo salir.

Ahora. Ahorita. Al rato. El tiempo es manipulable. El mexicano sabe eso. Quizás por una herencia que viene de la cultura mestiza a la que le importa muy poco si viene de aquí o de allá. Está ahí. La constatación mexicana es su existencia. Su mezcla estamental. Su persistencia a pesar de la violencia. Que ya era nuestra. El origen de la multiculturalidad alrevés. Empezando por el otro. Los que vienen de fuera.