La magnitud de la pandemia

En medio de un huracán se encuentra el ojo, en dónde, al menos se intuye, no está el movimiento más violento. Pero está muy cerca. Es como una paz que aguarda la erupción súbita de los tambores de guerra. La tregua de un sociedad obsesionada con el conflicto bélico como base fundamental de un equilibrio inestable. Un espejismo de un oasis en el desierto. Una surrealidad incomprendida.

Lo cierto es que desde dentro de la pandemia nos cuesta ver el final. Ni la ruta crítica. Ni cómo vamos a llegar a buen puerto. ¿Cuáles son los caminos de nuestro plan a seguir? Uno se ve atado de pies y manos, y al mismo tiempo, en medio de un sinfin de senderos que se bifurcan. La noción de una red neuronal que nos puede saturar las alternativas que nos destina el azar en tiempos de certezas inacabadas. Lo cierto es que la vida sigue igual, y nosotros, tan frágiles como siempre, procuramos mantenernos un día más. La única alternativa.

Y mientras tanto debemos pensar en qué centrar nuestra energía. ¿A qué dioses invoncaremos hoy para salvarnos? Ante la espera de su plan maestro, nosotros, por si las dudas, aquí hacemos el nuestro. ¿Qué dicen los intermediarios?


Costa Rica como ejemplo

Les empezaría hablando de ejercitos, pero eso sería jugar con ventaja. La humildad nos es explicada en casa desde pequeños con el ejemplo. En serio: es así de fácil.

No queremos que nos respeten por ser tan lindos. Lo somos. No tenemos mérito por nuestros atributos físicos. Que los tenemos. Insistimos. Nada más molesto que la falsa modestia. Somos pura vida. ¿Qué tiene eso de modesto?

Perdone si nuestra literatura no les interesó. Quizás estábamos más preocupados colectivamente por otros menesteres colectivos de más alto vuelo. Como la salud. La universal. La pública. Como entendemos nuestro servicio, nuestros derechos, y nuestra corresponsabilidad. También a ser ciudadanos adultos con criterio libre. Sobre todo de nuestras propias hegemonías. Nuestras vainas. Nuestras varas. ¿Qué se creen? ¿Qué no las tenemos? Qué no cometemos faltas de ortografía. Como omitir símbolos de interrogación que de todas formas se entiende. La rebeldía contra la lengua se puede entender sin ofender a nadie más, y nadie menos, que no sólo un macho ibérico, sino dos. Usted tal… pues dos tasas. Dichos españoles que nos enseñan todo lo mal. O todo lo bien. Quién sabe. Quizás usted está en el otro bando. Y sin problemas. Sin saber si merezco o no asistir al infierno de Dante. Antes que al paraíso de Sant Pau.

Por qué manosear siempre a Jesús. Dejémosle en paz. Que él está aquí. Él con mayúsculas está reservado tan sólo para Él. Ninguna frase en la historia de la nueva lengua comenzaba con Él y acaba con Él. Era un juego de palabras para toda una Era. IRA quién lo iba decir que esa banda fuera a ser tan trascendente traída a valor presente, ira. Ese ira es más importante que el otro. Fíjese usted en la dualidad. El duelo entre los sentidos opuestos. Dos significados que se alejan el uno del otro con extrañeza. Sin saber muy bien por qué……… se repelen.

Dos seres repelentes.

Ahí está la solución.

Ya se los había advertido antes.

¿Por qué Dios Padre no dotó a Jesús con el don de la escritura?

¿Qué mensaje le quiso transmitir al cortito de Jesús?

El 99% de los niños a los que se les intruye leen.

¿No debería ser esa una responsabilidad colectiva compartida?

¿Qué el procomún no nos lleva a trascender colectivamente a esta mierda de status quo?

¿Quién se queda en el TITANIC?

¿Somos más grandes que Will Smith en el último espacio público urbano que dignamente se retrato por un ser libre que prestaba un servicio a su nuevo estado sociomental: ALLS.

Yo escribí ALLS. La primera vez. Fue un texto en algún sitio. Ahí está. Lo dejé escrito como un grafiti que nunca llegó a la pared. Yo soy de los afortunados que puede vivir en la soledad fuera del sistema. No se sientan mal. Ni se aflijan. Lo viví por ustedes. Para salvarlos. Esa fue mi crucificción. Mi cruz. ¿Recuerdan?

El ejemplo de ser Jesús. Es pensamiento más profundo que puede experimentar un católico apostólico y romano. Sin lo romano no entras. Si no lo interpretas cada día de manera consciente, no eres romano. Si no eres romano, oficialmente, no crees. No por repetirlo como un loro los domingos consigues restituir el pacto que tienes, y mantienes, y persistes con devoción, a restituir, con la transacción simbólica de un diezmo, que nunca se fue.

¿Quién perseguirá a la iglesia para reinterpretar a los últimos santos?

Nunca nadie más murió por el catllicismo. No hubo más santos. Pero los milagros no dejaron de venir. Sólo que ya no fui por gracia divina. Sino por la gracia colectiva de nuestro entender el mundo más allá del muñeco al que le rezamos cuando en realidad nos conectamos con la fuerza divina de la que participamos todos en una ceremonía que se retransmite en directo. Riguroso. Estoíco. Main stream. Río salvaje. Montaña tropical. Kilómetros y kilómetros. La magnitud de la naturaleza cuando se caminan los cerros del Braulio Carrillo. Como caminante, nunca he tenido experiencia más trascendental. Todo ticatalán tiene derecho a transitar esas veredas. En un momento de su vida, como un tributo a una religión hermana que los ticos hemos ignorado por completo como si no tuviera que ver con nostros. Los musulmanes. Podría haber dicho los parsís. O los rastafaris. ¿Eso es una religión? Alguna tía preguntará. Y usted……… ¿fumás mecha? Dí, sí. Un toquecito de la sagrada planta que representa para nosotros nuestro New covenant con NEWGAI. El planeta reconvertido. Postgaia. Lo tengo. Es esto: la ley. La ley divina que nos condiciona a todos por igual. A mentir: yo soy Dios.

Es así de fácil: lo eres/soy.

Depende si eres lector o autor.

El NEW mundo es muy chulis para andar perdiendo el tiempo con gilipollas.


Se podría haber dejado ahí. Pero había sido un tono muy agresivo, inclusive para Harvey. En ese momento te mandaba a rebajarle de huevos en esa escena que te iba a producir. Si te dejabas follar. O mejor dicho. Si te le podías escapar no pillabas. Y olvídate de la películas que quieres hacer. La que te has currado. Aquellas pollas que comió Quentin.


Quentin discutiendo con sus abogados y con nueve de sus mejores colegas que tienen historias más interesantes que las que puede reproducir el personaje que Quentin resuelve como puede. Es un viejo chiste entre actores de verdad. Los que Quentin somete. La actitud tiránica del creador que todo dicta en un set. Y los sui generis de la peña que le sigue. ¿Quién paga? Es curro. Para el director también. El guion: quién escribe aquí. ¿De qué cabeza salen las ideas? ¿Cómo podrán ser películas esas magnificas historias que nos permitimos escribir cuando tuvimos tiempo delante del ordenador (que finalmente ordenó mi vida en el caos)?


Yo no quiero tener sólo una vez la razón.

El pensamiento egoista del que se cree muy muy: un autor pues.

Alguien que escribe. Negativo; no. Alguien que edita.

Editar es lo más importante. Y eso lo tenemos representado. En nuestra vida vainilla tenemos todos los ejemplos de los triunfadores del partido. Y esa sociedad existe una sociedad que cabe rescatar. Aquí hay un problema de salud muy importante. De salud mental. De salud colectiva. Cómo nos vamos a entender mejor. El plan es vender con los que tengamos el poder de prender este mundo en otra dirección. Permítannos hacer un discurso interminable. Una historia tan larga que dura 99 capítulos. Es un videojuego. Podrás acceder al juego poco a poco. Como si la virtud dependiera tan solo de tí mismo. Como si la sociedad fuera una película vainilla más de Hollywood. Le seguimos comiendo la polla, señor.

Mi crítica no puede entenderse como una corrida en los ángeles.

Esa frase estará en fotografías que intentarán sacar fuera de contexto mis palabras. Sólo por maldad. O por pura insolencia. ¿Qué debo hacer? No armarla de pedo. Alivinarme un poco. Reírme de mi mismo. De nosotros mismos. De lo que somos. Yo voy a dominar el juego con mis compadres. Y mis comadres. Espérenme tantito. Yo les voy a ofrecer un show. Que una vez que entren……… nunca acabe.

Eso es la vida eterna.

Ni la mona de pascua de sus padrinos puede con esa vida eterna.

Ahora la tienen. Ya pagan la membresia. Como su Disney, Netflix, Amazon, Filming, Vimeo pro, MovistarelplusTerratMainatStarSystemdelEspectáculoylagauchedivine.

Lo que se dejan cada mes. Calculen sus consumos. En qué se gastan la pasta. Para vivir. Bajo mínimos. Sin los discursos de los que les minan la ilusión. ¿Qué historia del status quo estaba escuchando? ¿Ahora? Escucha acaso las voces del bosque tropical muy húmedo desde donde les habla NEWGAI: el último dios olmeca.


El personaje mexicano de la película de Quentin tuvo una historia que pudo con la película completa. Los 9 magníficos americanos fueron vencidos con un juego de la palabras que descoloca a los nueve personajes más relevantes para aparecer en la respuesta de la transformada ciudad: NEWLA.


Es evidente que autor trata de generar una trifulca de bar con Quentin. Hasta que finalmente lo consigue. Escribiéndole en el guión el rol que estaba reservado para su personaje. Quentin no le agrada lo que lee. Mira con su cara de odio más honesta. Su cabeza se le va calentando. Y se la deformándose poco a poco hasta que se ve poseído por el mismísimo demonio en la Tierra: Harvey. Y el rol Quentin transformado con Deak Fake en Harvey en la fase de llegada es interpretado por Harvey desde su confinamiento. #todossomosharvey


El chiste mexicano no gustó a algunos blancos americanos «gunloving patriots». Y se sintieron heridos por su propia flesh y carne asada: los New Américan citizens of NEWLA. En una manera urbana de reinterpretar esto de una manera en la que la costa oeste se le tome en serio más allá de lo que puedan opinar nuestros programadores. No les entreguemos eternamente el micrófono. Ni nuestra DATA.


Geekjoke.


That’s a thing. A new social network. Everything we need to think of. A script. A scripwritten life. I want to be an actor. I’m already uno.


La emergencia de Cuideo.


Lo vamos a petar.


9 casos de éxito de ESADE.


It’s a comedy. It will work for the brexit audience. Trust me. They ain’t got humour. It’s something else. Something more special. Wankers will never know.


Every easter we remeber the Life of Bryan. Who’s the genious?


Just the writer?


Just the actors. Nobody doubts the actors. They are the stars. Look how shine lights on them. You wont know even it. I’m this sort of writer. This sort of mind. This sort of song. I know rythm. And you do to. That’s why you are giggling, silly, oh… stop… you make me blush with all that notyness. I really shouldn’t be so frank with a gentle soul. I know you like me. Look how we dance. You feel it, baby. You know it. Look. Here. Still. So deep. So high. Oh, my………

In that part of the song the nine suspensive dots are introduced in the NEW commons mythology. The dance move that ends up in that kiss. You are dancing to the kiss. It just takes those moves. And that flow. And this feeling. And you and me. Who’d say we’d be meeting here again, so close, si soft, so sexy, oh dear, I’m all here, and so are you, I know, you know, that’s it. That’s life: romance. Eternityhere. I see it in your eyes. The way we are. How I feel inside. Why is my head spinning I don’t ever want this motion to end……… ALLS.


Empecé a escribir esto con el pecho henchido por el post de mi madre en facebook: una noticia de un medio internacional poniendo las curvas de contagio de los siete países de centroamérica y sus diversos resultados. Oíganme un momento cuando les hablo al chile, hijueputas centroamericanos hermanos y hermanas. Pueblo querido. Nosotros aquí tenemos una cultura y una infraestructura de salud que priorizamos frente a la noción de la violencia que impera en el resto del continente. Y de alguna manera, de aquella vara heteropatriarcal que heredamos igualmente de los españoles que dieron verga violada. Los mestizajes forzozos. De esos peninsulares. Hay que decirlo. Y los que siguieron sus ejemplos. El indio que viola. Como sea que venga de esa cultura. Si es que asumimos que ahí también violan. Será el alcohol. O el demonio. O los curitas de la escuela. ¿No serán españoles?


¿Cómo se juzga al padrecito violador en nuestra sociedad católica?


Usted, ateo tico, no está excento de asumir su responsabilidad como católico, hijueputa: su estado lo es. Pese a su flexibilidad para demostrar respetar el resto de las creencias. Otros credos. Aunque no nos interesen. Porque el nuestro está tuanis. Son católicos diferentes estos ticos. Más los reconvertidos en esa vara NEW: Ticataluña.


Mae, uno pueda ser una vara y nueve. Al chile. Esa es la vara. Toda. ALLS.


Vos le regalás a la chiquita un bailecito bien rico en la pista y vos verás a Quetzalcoatl volar en cada quetzal que consigas admirar en pleno vuelo por nuestros bosques sagrados a los nos obligamos a adorar, respetar y divinizar más allá de los innumerables dioses nuevos que vamos a ser capaces de revestir con la vestimenta de algún ser divino pasado reconfigurado en otro profeta insolente con un giro final hacia el bienestar general de todos, en un momento dado: este.


Liricalman.


La saga de superhéroes (incluidas las 9 primeras superheroinas que se inscriban y paguen los 9 pavos al mes para mantener activas sus armas virtuales para desplegar en la proyección del procomún perpetua: ALLS.


El tiempo de oración se redujo a una palabra: ALLS.


En ese momento te conectabas.


En su día ahí estuvo todo.


Ya se dijo.


Busque usted.


¿Acaso quiere todo masticado? NEW Cliffnotes. A NEW life definetely contemplated NEW shortcuts. They were even incentivise. That’s how this game is played. Let’s clean this up. And bright it up. Careful. Life might just pop up. Every structure of the puzzle is about to shake. Shake, shake, shake, shake, shake, shake, shake, shake, shake it up to NOU. NEW; WEW; NEW; WEW; NEW; WEW.


Some lyrycs are meant to sung by the active ALLS.

ALLS. ALLS. ALLS.

ALLS. ALLS. ALLS.

ALLS. ALLS. ALLS.


How is life going to end?

How is this song going to fly?

How is fine confined?

Why is high so ALLS?

Why is my coronavirus gone so wild?

Why can’t we keep from desire?

Why is longing work a thing?

Why is life so unstable if tomorrow hi?

Why is Golman still sitting in the bench?


Amb el numero 99, surt al camp a escalfar el nou del poble nou: GOOOOOOOOOLMAN.


I’ve got a cheer.

I’ve got a number.

I’ve won a plane.

Now I’m gonna fly.

Let me just go round.

I will go as high as you go.

To take a look live on ALLS.

From a constant spirit.

In the ticking NEW time.

Ethernal glow, uooo…

Ethernal glow. uooo… (uojojo)

Ethernal glow. uooo…

Ethernal glow. uooo…

Ethernal glow. uooo…

Ethernal glow. uooo…

Ethernal glow. uooo…

Ethernal glow. uooo…

Ethernal glow. uooo…


Quiero cantar contigo Ethernal glow, me dijo Nicki Minaj, en la fiesta. En momentos así se sostiene el gallo y se le ofrece el flow a la artista que tiene uno delante: «será un honor, queen.» My lady, do you want to dance. I’m already on you. And the flow shows up. Queens do write their own feature shit, right? I’m kidding it’s the silly bit of the song, the one people digg for what it turns to be in the videoclip, shit that ain’t real, nor the shit in my head, I wokeup confined again inside the limits of my mind, mind, mind, mind, mind, mind, mind, mind, mind.


Varo. Like you’ve never seen. Suddenly your actions fly up high into the sky like the rocket that took you to the edge to wonder what this ALLS is all about.


So there. You are a sort of Elon Musk android thinking like him with the entire set of answers from the bot triggered by his quest. And you feel alright. Although some days I wonder why. The feeling of emptyness. It’s a contradiction form my code. It’s programming done by the mind of someone else who’s not from our world. But that other one. The NEW place they took me. The place I got to choose. The face I would replace with that persona I had created in Facebook. That version of me. So 2.0. Common. What? Did you not expect me; 9.0?


Fins aquí aquest especial de la sortida d’avui. Des de la meva ment em despideixo. AIxó no pot continuar. Això no és etern. Ni cal que sigui. Deixi’s d’hosties. No patiu tant. Ha arrivat un Déu NOU a NEWCAR: Golman. El germá gran de Jesús. Només que ara si li han donat permis per escriure. O qué es pensava voste? El fill de Déu no en sap d’escriure en un paper? No en sap reclejar el seu pensamenten nou llibre sagrat? Ja hi sóm. Voste i jo no ens entendrem. Faci el favor de sortir. Ara mateix. Si us plau. Si no vol esser aquí, qué cony fa encara aquí. Vagis. Prou. Nou.


El Covid-19. Un gest molt intel·ligent d’en pare. El Tiu encara ho té. El toc aquest. Fill de puta. Després de tants anys. I va i com una maquina. Qui ho hagués pensat. Tot podria arrivar a quadrar. Si al final… no ho se jo. El mon ja va canviar. Dins meu. Aixó. La meva santa creu i sant pau. El meu hospital. Com si aquí la vida es pugués resoldre de cop, ajuntant a l’esglesia, el consell de 99 nou feedbackloopers, i palau de la generalitat vuit, obert al poble, per fer reunions. I pendre decisions col·lectives en aquesta altra direcció: un nou estat a NEWUE: Ticataluña: la seu d’un poble ple i lliure.


New Spain signed the treaties.


Brexiters were excluded.


Always look at the bright side of life.


Bryan<Jesus<Golman


Too many people didn’t get the joke.


In Lennon’s time a fake news in a flyoverstatemind could kill you. For not loving God the way they expected God to be eaten.


Yoko won’t let lie, i belive imagine was here mind and John acted like Harvey on rice.


That line is the greates NEW América novel.


Proceed to pay your fee, it’s nou.


Take me to your store in the clouds. I want to buy your mind. I can feel it free. So sweet. When I read. I cum. I feel. I grow. My intensity thrives as art in shape of words or words in shape of minds. A NEW land to grow. From skewed perspectives. Or diferent centralities. Take Centroamérica. Our diversity should not confuse he kind of succes we hold as societies. One after the other. So close. So far. How military minds take notice. How education matters and healthcare is delivered. Because the country was set free. By the works of the mind of a ticatalan flow. One Josep Figueres Ferres. Com si diguesim un noi de l’Empordà. A la vall central d’una muntanya. Amb el pensament ja transformat en quelcom més, essent d’ul altre lloc: d’aqui i d’enllà. Això a Ticataluña és molt important. Deixar de mirar-nos el melic. I anar molt més enlla. Perque ens ha arrivat el moment. Abans de fer el ridicul. Com si això es pugués compartir amb la humanitat. I la gent diu: ALLS.


Cambiemos todo.


Y si Dios se enoja por lo mal que celebramos la Semana Santa este año. Y si es eso lo que anticipaba. Y por eso nos mandó el coronavirus. Es un Dios rebuscado el que queremos. Al final, podemos más que él. Nuestra capacidad de imaginación lo sobrepasa. Pero como pasa de todo. Dios está tranquilo. Y la vida también. Porque la vara es esa; y las varas, varas son.


Soy más grande que Juan Ramón Jiménez y Sor Juana Inés de la Cruz.


Más blasfemo que el demonio en un concierto de AC/DC.


Los chistes son eternos; la fe puede que no.


Esto no ha salido porque no he querido. Pues ahora quiero.


Instrucciones de difusión: comparte con tus coleguis. Tus coleguis fliparán. Dirán: pero a esta tía qué cojones le pasa. ¿De cuándo acá lee y pollas?


Laughing out loud, laughing out loud, laughing out loud,

laughing out loud, laughing out loud, laughing out loud.

laughing out loud, laughing out loud, laughing out loud.


I went to far. You see. Nobody reads that much. You are not Dante.


Why not?


Some questions are fundamental.


I always loved a certain kind of philosophy.


Ticatalán philosophy must be assimilated.


Conservacionistas: relax. It’s like a supossitory. It’ll only take a sec…


Lo que significa un tributo a salirse por la tangente.


Ser de la UNAM, como comunidad, por ser de Copilco 300.


Yo fui pueblo, hermanos. Y del ITAM.


Yo fui Cristo en Copilco.


¿Qué pedo?


¿Halan?


Pus órale.


Vamos a transformar este pedo. Ya. En buena onda. Sin las mamadas que mueven tu más honestos anhelos de progreso. Lo que quieres por el bien de todos, la neta. Y por construir una transformación más sutil. Y este pedo está cabrón. Aquí todo se mueve según costumbre. Y se ve que eso requiere un cierto movimiento de mercancías. Estamos hablando del dinamismo económico más grande de nuestra historia. Y ejes logísticos de una magnitud macro del trasiego de bienes. La economía real. Como el dinero de la red. O los sistemas de salud. Como nos corresponsabilizamos con un discurso reconstituido. Y que sume el gesto de impotencia y lo ahoga en una carcajada infinita que retiembla en su centro, cual Tierra.


La primera metáfora NEW Olmeca que se enseña en la doctrina del ser NEW es la se canta con la risa de los Dioses. ¿De qué rien? De su muerte de la risa, por el chiste de aquél que les explicó la mejor ocurrencia de este show: que Él era el único.


Es evidente que Jesús decide ser algo más que profeta. Y por eso no escribe. Algo le gebe haber llegado de Sócrates. ¿Sino qué clase de omnipresencia se le puede asumir a Dios Padre que nunca le explicó?


En el Vaticano Chunuc y Francisco definen la estrategia de respuesta a las alegaciones de GOLman respecto a la doctrina de la fe.


Invitan a GOLman al Concilio Vaticano. Habrá pica pica.


Donativo: 9€


Flujos de ingresos.


Si el sistema funciona en DUAL, mejor se escucha.


Los chascarrillos sónicos de Golman.


En la Plaza Cosmos tenemos una conexión muy importante tanto con los multiversos como la literatura, de Dante Aliguieri para abajo.


De ponto me encuentro con la eternidad del talento de un amigo de la infancia que se convirtió en cantautor: Charlie Mason.

Publiée par Charles Mason sur Samedi 11 avril 2020

La llamada de la muerte

Ya van dos días que pasa. O tres. Duermo plácidamente. De pronto, la garganta se cierra. Es el final. The end. X.

Despierto.

Un día fue tan fuerte que desperté de un sobresalto que me salvó la vida. Y despertó a toda la familia.

Hoy tuve que salir de la cama para escribir esto. Por si vuelvo a dormir, y esta vez no despierto.

Quizás ya esté muerto.

Si es así, no duden en volver aquí. Aquí está todo. O parte. Lo demás me lo he guardado. Como Mejía Barón a Hugo.

Los muertos que narran

Entro en Facebook y me encuentro con un post de Luis Humberto Crosthwaite, un escritor mexicano al que conocí en Barcelona. Un día le dejé mis boletos del Barça para que Quique lo llevara al Camp Nou. Así que me estuvo muy agradecido, pese a que el gesto, en realidad fue de Quique. Y de Roger, de quién eran los asientos. Quizás también del tío Pepe. Y de Vicente, mi suegro. QEPD.

Barcelona me ha dado una aproximación a las personas que se dedican a contar historias. Los libros ya los conocía. Uno es lector antes que seguidor de sellos editoriales independientes. El mundo editorial y la lectura se dan la mano a la distancia, como el escritor y el editor. Son partes trascendentales de una relación que se estrecha más allá de lo que podemos concebir de manera racional. Hay algo de magia. Y también un velo.

Como el velo de la vida y la muerte.

Desde entonces lo sigo en facebook. Los escritores han tenido una entrada pausada y firme a facebook. Primero con el recelo de todo intelectual, y luego, entendiendo la magnitud relacional de la red, y la respuesta inmediata de quién accede a jugar. La creatividad de la interrelación les hace ser dinamizadores de la partida hacia sitios diferentes. Hacia nuevas crónicas. No deja de ser un espacio de interactividad. Un sitio en el que quien escribe puede recibir el ir y venir de quién lee. Ese velo entre el libro y el lector. El libro, objeto, se proyecta al más allá. Más allá del tiempo en el que estemos aquí. Vivimos en un cerco. Y un día nos dejarán salir. Y entonces, ya no estaré aquí.

Luis Humerto escribió el siguiente post:

Oh… narradores muertos. Mi memoria audiovisual, esa que se desarrolla antes de la lectora, se adelantó: sexto sentido. Lo popular a veces tiene un peso en nuestros estados de la naturaleza. Y mordemos el anzuelo. Los otros. Otra vez. Pero aquí, Luis Humberto Crosthwaite (se debe leer siempre el nombre completo de un autor que tiene un nombre tan elocuente) nos obliga a ir por el otro camino. Por el del guion, primero. Enfatiza que las historias, incluidas las que vemos en imagenes interconectadas, las escribe un guionista. Y aquí el peso lo sostiene el texto. Alguien que escribe cómo van enlazadas cada una de las escenas de la historia a narrar. Y cómo estas tienen un impacto coordinado para llevarnos a un sitio, en el que se condensa la clave del show. El desenlace de una trama que se viste desde el conflicto que nos engancha tras la presentación de nuestro personaje y su entorno.

La recomendación de una película que a un autor le parece esencial. Una película favorita transforma. Y su recomendación nos lleva a establecer las claves del por qué. En este caso: el narrador está muerto. Desde que lo vemos en el inicio de la pelicula lo sabemos. No he visto la película, con lo cual mi gozo es más profundo. Lo que me queda por ver es el universo de lo posiblemente transformador. Lo que todavía no sabemos. Lo que oculta el guionista para su despliegue de decisiones. Y nosotros detrás. Siguiendo las migajas de pan a través del bosque. Hasta dar con la entrada del Parc Guell.

Un rotulador enorme cae de repente, junto con una pelota de papel. Un ruido tremendo me distrae de la escritura. No lo entiendo. Según parece alguien me lo tiró. No ha nadie conmigo. Los levanto y los dejo en su sitio. Me entra la duda de si alguien más podría estar aquí conmigo. Un espíritu. Una fuerza superior. Un fantasma del pasado. Me siento bien acompañado. Ahora sé que está conmigo. Y no pasa nada.

Quizás sea el narrador de aquella historia. Ahora aquí. A sabiendas que hablo de él. O algún espíritu que me acompaña. Que no son pocos. Y de los cuáles, algún día, hablaré. O más bien, de sus historias. De lo que queda de ellas. O de cómo se transfiguran en un espacio temporal, ya sea libro, guion, o película.

Luis Humberto Crosthwaite interpela a su audiencia que le recuerden libros o guiones de narradores muertos. Nos lleva al origen de las historias. Los autores de dichas historias, y las historias mismas. Y luego se da a la labor de buscar las historias publicadas en algún sitio online. Y las podemos leer. Me voy de cabeza sobre Pitol.

Qué bueno es Sergio Pitol.

Y luego pienso: no he leído nunca Pedro Pármo. Qué vergüenza. Ha llegado el momento.

Pedro Páramo


Control de las masas

Estamos en estado de alerta. Las personas en las casa y las fuerzas armadas en el espacio público. La situación del control absoluto está en marcha. Y nosotros hemos dado el sí. La esclavitud voluntaria nos la han puesto en bandeja y la hemos comido entera. Pero no se equivoque: no salga.

Yo durante mucho tiempo no he salido. Esa ha sido mi única carta. Esa ha sido mi gran cruz. Mi penitencia. Me lo dijo Dios directamente a mí. Me ahorré la institución. Me ahorré ir a misa. Me ahorré creer. O descreer. Simplemente fui a la fuente. Y la fuente me respondió: eres tú.

Bendita ayuda. Has lo que has venido a hacer. Prepara el camino para un cambio cámbrico. ¿Recuerdas? Aquél momento en el que las especies se multiplicaron en gaya de manera exponencial. Esos momentos de emergencia colectiva natural. Que parece que todo nos viene de nuevo.

Y no es así. No es verdad. La situación se pone tensa en el frente. Estamos en la primera guerra mundial. O la tercera. Quizás esperamos ver la novena. Como las cosas se aceleran. Puede ser que nos vayamos a dormir y ya hayan pasado dos más. Es como las transformaciones mexicanas. De pronto nos hemos dado cuenta y la socieda mexicana ya mutó tres dimensiones más allá. Y eso, de entrada, no se puede frenar.

México es la clave. De sus pensadores saldrá la voz más digna ante la situación en la que nos encontramos. No será el epicentro habitual. Ya le pareció a San Bartolomé de las casas que aquello que había ahí era de otra pasta. Nada que ver con Sevilla. Pero más alto. Así que lo nuevo pasa porque nos volvamos a reconstruir. Esta vez todas juntas. Como si el movimiento feminista nos hubiera dado alas. A TODAS. Nuevas. Sin redbull. Sin machos. Puro set de música para bailar.

Sounds of Earth. El sello de VAZIK. Puede que la contemplación al abismo nos parezca un escenario tétrico del juego de guerra que se desvela ante nuestro ojos. No se equivoquen. Quien guerra quiere, guerra quiere. Y los tiempos no están para infanterías. Ya se sabe que ahora el enemigo puede ser invisible. Puede no ser humano. Puede que necesitemos más recursos. O distintos. Pero ¿debemos comprar el discurso bélico para sentir que estamos a salvo?

Ni mucho menos. Con que exista un outlier tendremos suficiente. Pero no es sólo esto. Hay algo más. Algo nuevo. NEW, por decirlo en la lengua del otro. Quizás debamos mover ficha de una manera que hasta ahora no nos ha sido permitido. Quizás debemos reflejar las posiciones de nuestros vecinos. Y asumirlas como nuestras. Como si fueramos Portugal o Francia. Y ser críticos o vigilantes. O aplaudir con el patriotismo con que se utiliza la palabra henchido.

La gente aplaude a los sanitarios a las 8:00 en España porque lo que están realizando es una labor esencial para nuestra vida. No sólo hoy. Cada día. Lo han hecho durante todos los días de nuestra vida. Desde que existe seguridad social universal en este país. Quizás más allá de dónde ponemos la línea cuando definimos lo que somos.

La España de Franco, el constructor de hospitales y pantanos, ya tenía esta noción de salud pública. Quizás por la coyuntura. El caudillo debía gestionar tiempos pasados. Unir al país. Tras es desastre de los rojos quemaiglesias. Y la pacificación no fue fácil. Tanto así, que estando el enemigo dentro, se purgó a gran parte de la población. Que «voluntariamente» se fue. Emigró. Se exilió.

La España de los dos bandos. La España trinufal y el resto de España. Como si hubiera oposición al centralismo. La periferia no cuenta. Ni para independizarse del territorio. Ni para ser una isla en la montaña. Una isla del hombre. Ah, qué paraiso.

España ante el espejo no se aguanta la mirada 99 segundos. Intentarlo. Salen puñales de los ojos con la contundencia dalineana para entender las coordenadas surrealistas de la contienda. No nos queda más que machacar la imagen que de nosotros hemos creado. Como último intento por suplantar nuestras vidas con una que tenga algo más de sentido. Es la última oportunidad. Ya no tenemos más tiempo. Ni gas.

Algo pasó cuando ya no nos quedaron referentes surrealistas a los que seguir. Se perdieron en los libros que escriben para sus colegas que todavía se ven por el Bocaccio. No nos quedan insolentes de verdad dándolo todo en el espacio público para que nos desmelenemos ante la tribulación que se plantea cínicamente frente a nuestras narices. Esto es el sistema. Y punto.

Identificación.

Está usted al margen de la ley.

¿Qué vamos a hacer?

Levantar acta.

Queda usted fichado en el sistema.

Que sepa que a partir de ahora lo estaremos siguiendo.

El nuevo sistema es así.

Mandamos nosotros: los machos ibéricos.

¿Algún problema?

Ni pio.

O sí. Esto.

Can we trully be free?

I’ve wonder about this for ages. At least for 20 years. And now it seems like we’ve given up. It’s not for us. Tell us where to sign: we are all going to be free slaves. Who’s the recomended master? But please, let HIM be adequate.

We humans tend to mold into slavery. Or into a charade. We have believed every other tale in history. And there’s always been an underlying truth. The unspoken one. And the books. Those things. Authors writting literature. In the quest of ficional worlds that surpass the utility of an ongoing revolution. We know that’s not gonna work. But free market. Oh, there you have it. Economist have come a long way, and now they kneel down to praise a new God: capitalism.

Anything else will get the judgement: not cut for this society. You ain’t got what it takes. Your vision driven startup is bound to fail. And I will not invest, unless you prove me wrong. That’s the path they’ve set up for entrepeneurs. Not just any: the ones trying to shape a diferent future. The ones solving the big questions. That’s what I’ve struggle with ever since I decided to make of the alternative world the place to go. And not this stinking status quo I’ve been led to slaved to.

As a proud slave I follow Espartacus moto: thrive for the highest quest. Even if it sounds impossible. The armies of the empires are always just bluffing with most of the betting chips on the table. Uneven markets set the tone for what’s call a fair game, where there’s really no game, but one: consumism.

Let’s stop for a second and think about what we need. Let’s make a global leap. It’s now the time. For sure. Does status quo still seem normal to you?

No wonder: you, as I, and as Étienne de La Boétie once said: one good master is enough.

Confinamiento total

Beings

El mundo se guardó. De pronto el silencio de las calles se convirtió en una bulla existencial dentro de la mente de cada individuo. Ya no era tan sólo el neoliberalismo el que nos perseguía, ahora también el aburrimiento se apoderaba de nuestra paz. ¿Qué paz?

No sabemos bien cómo tomarnos esta situación. Va a morir gente hoy. Mucha. Muchas más de la que habría muerto en esta zona del mundo. Quizás los números sean los mismos en el agregado. No sabemos. Normalmente no contamos muertos. O no lo hacemos para estar al día de si esto nos afectará o no al final de la entrega de premios.

La vida nunca había sido tan claramente una lotería. Al menos eso pensamos desde nuestra situación privilegiada. Nuestro boleto no estaba marcado. Podíamos ir día sí, día no, con nuestras paranoías en la cabeza, y sabíamos que llegaríamos al final de día.

O quizás no. Quizás las certezas sobre las que vivimos tampoco son tan fuertes como nos imaginamos. Ni tan estables como las proyectamos sobre el resto de las personas. El capitalismo nos obliga a vender optimismo continuamente. Para dar la imagen de que todo está bien. Y de que todo va a salir bien. Que en el fondo, es verdad. El optimismo debe marcar el paso de nuestra procesión. Así sea nuestro via crucis.

Vamos camino a la cruz. Este es nuestro destino. Eso, y cargarla en el trayecto. ¿Dónde coño está el cirineo? No recibimos más ayuda que la nos llega. Y a veces no sabemos aprovecharla. La dejamos correr. Como el agua que no hemos de beber. ¿Por qué desaprovechamos tal o cual oportunidad? No lo se.

Entiendo que he tenido varias oportunidades en la vida. Y todas ellas las he considerado como una bendición. Lo que no estoy seguro es exactamente de cuál de los dioses vino. Y esto no es una cosa menor. A quién le doy las gracias, si no tengo claro quién fue el artífice de mi suerte. Mi libre albedrio se postra en estado trascendental en busca de una respuesta que no llega. En medio de esa espiritualidad rebuscada, algo penetra: una sensación de presencia. Un momento de paz. Un estímulo de la consciencia. El aquí-ahora.

Lo que se desvela entonces es la noción definitiva de que sólo este momento existe. Y que pese a nuestras penas, la vida es esto, este milagro. Estar vivos es la mayor gracia de nuestra vida. Y bailar es un acto revolucionario si consideramos que la vida está aquí presente, en ese movimiento de caderas, con esa pareja de baile, en ese estado de comunión infinito, al que ahora tenemos acceso: ritmo.

La música es nuestro elixir de la inmediatez en armonía. Lo debemos beber a sorbos. Y saber cuándo parar. No podemos estirar el placer más allá de los límites que el cuerpo aguanta. ¿Cuáles son esos límites? ¿Quién pone las banderas a partir de dónde ya no podemos seguir?

La autoridad. ¿Hacerle caso? Es un deber. Es parte de nuestro modelo. La sumisión es un acto democrático. Lo hacemos porque entendemos que el modelo persigue dotarnos de ciertos valores fundamentales: derechos humanos. Libertad, igualdad, fraternidad. Las bondades de la democracia. El sistema funciona. Como los mercados. Mira la realidad.

Y la realidad es que el mundo se paró. Nos habían dicho que eso no era posible. El indicador por excelencia de toda proyección de futuro se esfuma con cada día que no hay actividad económica: PIB. No creamos más que paz social y defensa contra el virus, al que sin verlo, nos sabemos parte de una extraordinaria lucha contra un agente exterior que tiene un comportamiento que ataca nuestra integridad. Nuestra vida. Podemos morir sin nos toca el boleto ganador. El paso a las siguiente fase. Algunos creyentes se acercan más a la tierra prometida. La vida eterna les toca a la puerta. Los dioses doblegan sus esfuerzos de captación en épocas de vacas megaflacas.

El mundo se va acabar. Un día. Más tarde que temprano. Pero así será. Igual que nuestro sol. Pero para que aquello pase pasarán mucho giros alrededor del sol. Y sobre nuestro propio eje. Somos esos movimientos incoscientes de la Tierra. Codependencia con un ser superior, al menos en masa, como el Sol. Oh, Sol. Sol Padre. ¿Por qué no venerarte a tí que nos diste vida? ¿O porqué no venerarte a tí que nos das vida?

¿Quién es más grande: Dios Padre o el Sol?

Sólo Dios sabe. Pero prefiere callar. No quiere verse inmiscuido en una denigrante escena de egos masculinizados. Él vs Él. La última lucha de dos machos alfas.

New América History B

New América is the new awakenning.

Could it come from an outer coordinate?

Yes, it must.

That’s how’s been designed.

And we all know that design reigns over everything else.

Don’t we?

Look at Silicon Valley. Or Steve Jobs. Ain’t that what they always said? Design first. People will follow if it strikes the right chord. And then we die.

But for a second there you were part of something else. You owned a Mac. And that made you better. At least better that your working self: a microsoft.

If you got time, just browse through that, just for fun. It’s a funny way of looking at our dual nature. There’s always an antagonist play being performed around us. And we get a chance to choose which club you are bound to. Like a futbolart club.

But that’s not why I started to write this post. It was all about the title: New América History B. What the fuck is that? Well, it’s just a NEW history class. And WTF is that?

Well, that’s what’s new. NEW is a new program that will run against the old one: status quo. That is, we have what we’ve had. And that’s fine. We could say that the new PC is a matrix that includes both «Hi I’m a PC; hi I’m a mac» world. The world as it was. Not that it was only PC’s fault. As if Mac world people are not to blame. Oh, man, I worded that wrong: we are not blaming anybody. This is against anybody, really. It’s a whole NEW thing. A big bright green pleasure machine like product: a NEW Society. A new club. A new force to startup the system. Entirely.

So how do we name this NEW world. Well, just add NEW to the old one. That’s a good way to start a new world that does not aim to destroy the past one. Just to become a more resilent and adaptive new complex social system. That’s a big step. And we are so ready to make that leap. Aren’t we?

So let’s do it. Welcome to New América.

New América: un continente pleno.

This post had an original idea in mind. To write an essay. Not this one. A NEW one. One that would describe the story of our new continent united. That is New América History B. As if we could describe the new context of the emerging system by looking at our untold history. Now just from our past little great nation. But way beyond. The system, globally, that now binds us to a global undestanding that need to review what we have taken in as true. The B story. Way hidden under the carpet of our official tale.

So, do you have an alternative history tale that hasn’t been told within your own little world? Think about it. Unveil that story. Let’s see what we can come up with.


Cambio integral de nuestro sistema

¿Ya cambió todo?

¿Acaso ha llegado el momento de la emergencia colectiva final?

¿Estamos listos?

¿Qué más tiene que pasar?

Quizás sea normal que no encontremos hacia dónde tirar el carro. Es más, la cuestión parece ser: ¿hacía qué barranco tirar el carro? Y pues en ese escenario, lo mejor, puede ser, es quedarnos quietos. Que las cosas sucedan hasta que el caos las ordene. Que no se equivoquen: se acabará ordenando. O (des)ordenando. No sabemos. Lo cierto es que mutamos piel. Como una serpiente, saldremos vivos de esta situación.

No todos. Morirá gente. Mucha. Mucha más que la murió el año pasado. Contaremos muertos por estado. Muertos globales. Muertos por quinquenio de edad. Nuestras tablas de mortalidad servirán para entender de qué manera afrontaremos, en un sistema global reintegrado, la próxima pandemia. Y serán las nuevas instituciones las que darán validez a lo que entonces deberemos haber normalizado con una serie de procedimientos que eviten el mal mayor. ¿Para quién? Para el colectivo. Pleno.

¿Quién es la totalidad del colectivo?

¿Quién está dentro y quién no cuenta?

¿Qué parte de esta ceguera nos viene dada por el sistema y qué parte incorporamos de nuestra naturaleza biológica?

¿Qué estamos haciendo por la adaptación de nuestra humanidad, en términos globales, por primera vez (o quizás por segunda vez, tras aquél momento crítico tras la segunda guerra mundial que dio paso a las Naciones Unidas, nuestro primer gran momento colectivo, más allá de las olimpiadas) en un nuevo espacio global de entendimiento?

¿Qué acaso esta pandemia no nos lleva a preguntarnos a todas si nos encontramos en el mismo barco? ¿Acaso estamos en la fiesta de gala del Titanic? ¿O ya tocan los músicos?

No nos viene de nuevo. Ya lo vivimos antes. En dos momentos cruciales. El 11-s y la crisis del 2008. Sea cuál sea su origen. Ahí ya se nos vino el mundo encima. Y se desplegó un nuevo orden social. Con el que muchos no estábamos satisfechos. En España el No a la Guerra fue un grito del pueblo ante una situación que se alejaba de nuestra realidad y de nuestra representación en el mundo. Parecía que Aznar y su cuadrilla querían pasar al bando de los que reescriben la historia. Estaban cuatro en la foto de las Azores: un anfitrión portugués, un cowboy español, un beisbolista texano y un cínico inglés. Cada uno representando la historia de su estirpe. Su causa contra un mal mayor global. Su cruzada actualizada. Para ninguna de sus biografías nacionales representaba una primera excursión al más allá. Más allá de nuestras fronteras nacionales. Más allá: en donde encontramos el porvenir. El pasado de nuestro legado expansionista. Una vez más. Seremos invencibles. No estaba mal. Teníamos ya las empresas haciendo fila para la reconstrucción del país que íbamos a deconstruir. Por la voluntad democrática de un sistema. Más allá de lo que opinen los demás. Más allá de lo que experimente un puebo confinado en medio de una sociedad desconectada y sin capacidad de conectar sus circuitos de suministros básicos para la vida. Política del bloqueo y del estallido de bombas. El shock como doctrina. ¿Lo conocen? Ya lo hemos escuchado en otros momentos de la historia. Historia B.

New América History B.

Hoy about this for an essay.


La frontera entre el bien y el mal

En tiempos del coronavirus cuesa distinguir cuál es el enemigo. O si necesitamos uno. En realidad está siempre presente. La posibilidad del mal. El hecho de poder ser invadidos secretamente por alguien/algo que nos va a hacer daño. Ya sea un virus, biológico, o informático.

La pandemia se ha propagado con la facilidad con la que los virus se diseminan en una población acostumbrada a tener gripe. Pero esto es algo más que una gripe. Este virus nos ha puesto, por primera vez, a todas, patas arriba. Al menos, a tener las patas quietas. Y desde casa, pensamos que podremos salir de esta, siempre con una cierta incertidumbre respecto al futuro, que hoy cuesta más identificar más allá del confinamiento y estado policial que nos protege.

Hemos sido algo más solidarios esta vez. Y también, hemos sido conscientes de que lo que viene ahora no va a ser lo mismo. Yo lo pensaba desde el 2008. Nada podía ser igual. Y me equivoqué. Todo, menos yo, reasumió el curso planteado por el sistema para subsistir. El capitalismo había puesto de nuevo las mismas cartas marcadas sobre la mesa. Y sus súbditos, consumidores, cayeron de nuevo en la trampa de subsistir y seguir proyectando un tren de vida en el que los gastos, los viajes y la apariencia debían retransmitirse en directo.

La era de los influencers fue corta. O quizás nunca más acabará. La posibilidad de manipular a un público joven para ser parte de un juego pirmidal que nos evoca la ilusión del capitalismo: dinero, fama y poder. Teniendo las tres, la atracción de todo aquél que anhela la cima de la gloria está asegurada. No por lo que es en sí, sino tan sólo por su apariencia. Nada más goloso que eso para una juventud que puede intentar encontrarse a sí mismas, o bien, tan sólo jugar este otro juego de imagenes. No está del todo mal, si con ello damos un paso más a la huida de la trivial, sin que ello implique el desprecio de lo sencillo. Se trata de un balance interior complejo que más allá de lo que la sociedad decida que debe ser, uno debe abrirse un camino que nos somete a encontrarnos en el otro, a través de la lectura, de aquellos que consiguieron profundizar el tunes más viejo: publicar un libro literario.

Muchos ven en la publicación de libros de otro tipo la posibilidad de llegar antes. Un libro útil. Un libro para lectores más ávidos al mundo de la empresa. Los libros de los exitosos. Los libros que me explican cómo ser el rey del mambo de mi industria. Libritos sobre el yo que trabaja con un método. Filosofía laboral. Consejos de filósofos de antaño convertidos en píldoras doradas y simples de fácil digestión. La vida nos abruma con tanta historia, así que debemos asimilar conglomerados más baratos de lo que verdaderamente aspirábamos a ser en el mundo natural. El mundo, desde hace tiempo, ya no es natural.

No se vayan a quedar con la idea de que esto es simplemente una crítica al sistema. Puede ser que sea la ocasión perfecta para hacer un alegato a que los resultados del mismo se han visto mermados por un colapso no programable dentro de nuestros planes. Las proyecciones oficiales de los banco nacionales no tenían este escenario previsto. ¿No? ¿El colapso total no está ya dimensionado en sus modelos? Siempre hemos sabido resistir a la hecatombe. Al menos en la ficción. Muy preocupada por este momento. Por la posibilidad de encerrar a todo Dios. Y dejar fuera a los pocos que deben mantener la sangre bombeando por nuestras venas sociales. El mundo simple sigue en marcha. Y desde la distancia, la producción del resto de la industrias parece ponerse las pilas para redefinir una manera de hacer las cosas. Es un buen momento para eso.

Las escuelas se plantean cómo sería la educación a distancia. Lo más «presencialmente» posible. Se abre la vía de la asistencia al salón de clase. ¿Cómo se organiza la dinámica? ¿Cómo se espera que respondan los alumnos? ¿Qué tanto debemos imitar una estructura de control? ¿Qué tanto se puede estar presente en uno y otro momento? ¿En cuántos espacios-temporales podemos estar al mismo tiempo? ¿Cuál de estos modelos nos exprime más? ¿Quién se puede quedar en casa? ¿Quién no tiene casa? ¿Quién se puede mantener a flote sin salir a vender los tacos de canasta del día?

La economía de subsistencia de antes era el huerto. La milpa. Eso nos daba la posiblidad de ser nuestros propios agricultores. Eso tenía algo de lo lógica. La vida del campo nos permitía comer de la tierra que explotábamos. Y era autoconsumo. Lo más ecológico que se puede plantear un hippie actualmente. Ahora no necesariamente hay tierra para todos, porque nos fuimos a las ciudades, en donde se concentra otra cosa, el trabajo. Pero puede ser que las fronteras de los sitios no habitados nos pueda llenar la nevera lo suficiente para vivir y ser felices. Telecreando. Teletrabajando. Y quizás: cultivando el huerto. Estas dos cosas.

Huerto más un poco de trabajo.

Relaciones colectivas a distancia.

Una casa que represente un espacio para estar bien.

La capacidad de cubrir las obligaciones hipotecarias asociadas.

Podemos crear y vender desde nuestro sitio.

¿Somos todos un producto de consumo?

¿Nos vendemos a todos y en todo momento?

La vida es así.

Una venta ambulante.

Lo que ha cambiado es el producto.

Y tu mirada sobre el otro.

Que así sea.

ALLS