El paso del tiempo

Estoy atrapado en una nave espacial que circula por el espacio. Sigo aquí, también, atrapado en mi red neuronal autoconsciente. No salgo fuera de este espacio restringido en el que la descargas electricas simulateneas me llevan a pensar, a ser, a decir,… todo aquello que me representa.

Alrededor mio todo muta. Y yo también, con el entorno. De pronto la firmeza del suelo que piso parece desvanecerse en teorías que yo mismo no puedo sostener. Las expongo, las dibujo, las reviso, las revuelvo, las escupo, las mantengo, las creo, las desmantelo, las argumento, las desprecio, las filtro, las comparto, las contradigo, las pongo a prueba, las reformulo, las dejo, las recupero, las abandono, las matizo, las reincorporo, las sostengo. No es una tarea fácil, ni útil quizás, pero me mantiene al día del horizonte sobre el cuál pretendo establecer un nuevo orden personal, familiar, comunitario, y colectivo. Más allá de las fronteras, más allá de los poderes, más allá de los discursos, más allá de la política. O quizás en todas estas vías, y en ninguna, a la vez.

Ayer paseando por la tele, como corresponde a mi generación, me econtré en uno de los canales la película surcoreana que ganó el oscar hace algunos años: todo siempre en todas partes. O algo así. No hace falta que deje este pensamiento para salir a distraerme en internet para validar lo que la mente ya no recuerda con nitidez. Siempre está ahí la opción, pero el riesgo a desencadenar un nuevo ciclo de distracción es demasiado fuerte y tentandor, si por otro lado quiero que este texto vaya a alguna parte.

Y en realidad no hay objetivo alguno para este texto. Es lo que sale de la cabeza para inscribirse en lo que este espacio de creación representa para mi: una cita con la literatura que emerge desde las entrañas del momento presente.

Es un vieja teoría de estas que les mencionaba. Como esta hay 999. Pero no les voy a aburrir con cada una de ellas, al menos no ahora. De momento trataré de seguir sin tropezarme, literariamente hablando, con las propias palabras que guían este hilo de silogismos errantes.

Yo no vine aquí a explicar nada, pero sí a escribir. La escritura de un momento previo al desayuno. Al encuentro con mis padres. A la relación familiar. La contribución a una reunión cercana que tengo aquí nomás. Y que no siempre está aquí. Y que no siempre estará. Debo darle un espacio a las dos cosas. Y por eso, debo retirarme de este pensamiento nimio.

Que disfrute es poder estar. También así, con las palabras justas para no ir a ningún sitio.

Me voy a la realidad de un desayuno con mi padre y mi madre. La vida que nos queda. El enorme placer de estar presentes.

ALLS

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