6. Mae, qué rica

No se puede ser más pachuco que eso. Lo siento. Soy como un clarinete que intenta copiar la entrada de Manhattan en la capital tropical del procomún: Ticataluña.

La urbanidad en blanco y negro que nace de lo que romanticamente podamos asemejar nuestra capacidad de urbanidad en la megaciudad que se obtiene de la fusión de nuestras cuatro grandes urbanidades: Heredia, Cartago, Alajuela y San José.


La sociedad dividida por la droga, los sindicatos y los hombres de bien. Y estamos viendo la respuesta del pueblo tico, en lo alto de sus panorámicas más de marcha romana que pueda pedir a un músico que me organice a estos músicos. Trompetas hasta el final, piano, violines de miedo, luego vértigo, noche, fantasía, voy, voy, voy, dramático final hacia arriba, operezco, piano, violines cortantes, fuegos artíficiales, sentimiento de ingravidez, bombos, trompetas, solo pieano, tambor bum, bum, bum, bum, corte con violín. Final.

Fiesta. Un hombre hablando de arte. El cretino hablando del arte. Él, introducido. Ella. La juvenil belleza de una adolescente. ¿Qué tanto corro el riesgo de molestar a una gran mayoría de mujeres que me juzgan ahora por uno de mis baches negros en mi historial sentimental, sobre todo en lo referente a la desnudez de dos cuerpos, en el que uno de ellos, era yo.

Uno, borracho. Mi exmujer escribe un libro sobre nuestro matrimonio y ruptura. Me va destapar ante la sociedad. Las intimidades desagradables. Aquellas cosas que lamento. Ya entonces. No era ficción. Era Woody diciendo: I’m sorry. Those gray spots exist.


I have been a low life too.

Low life too movement.

We really have to spot them. Earliest on.

Earliest on.


My first book/film/piece/script/mkt/crowd/haters/lovers/you.

You is I.

My sencond book/film/piece/script/mkt/crowd/haters/lovers/I.

Escuchar Manhattan en voz de Joan Pere. Y todos los actores. Pongámosles cara. A las voces de esas pelis que preferimos ver traducidas, ya sea al español, o al catalán, por tu maldita vagabundería de

Las pruebas de un capítulo de una ex. Sólo juegan al amor con los artistas las musas afirmativas del oriente occidente norte y sur, el denominado colectivo de las musas ticatalanas de primero de primaria. No siempre se tiene seis años. Este es el momento crucial en el que tu vida puede cambiar para siempre y definirte en esa otredad con esa facilidad con la que cada uno se permite imaginar que es posible antes de salir disparado por la ventana como si Peter Pan tuviera sentido, y más aún, ya se puede con la tecnología actual. Y accedemos a ella. A través de una búsqueda en Internet. Alguien está en eso. Y. ¿Y?

Di. Vamos.

Salir con la ex de un amigo. Vamos a ver Shakespeare en el parque, qué tal si vamos. En la exposición de fotografía en los espacios curados por Santos Garcés Santos Gallo Santos Sans Vidal Romero Elizondo.

¿Qué tan genio es Bergman? Lo lujubre de lo escandinavo. Sueños superados de lo que un día nos llamó la atención de un pueblo del norte de Europa. La burla de Fitzgeral, Mahler,… Ingmar Bergman. Saber qué opinar sobre Bergman es lo dificil. De ahí que el buen Woody lo tira sobre la idea de crear una polémica sobre un concepto sagrado para el personaje atormentado del cineasta de una narrativa familiar de un determinado pueblo: Judíos. Los judíos. Mi pueblo. Como uno se una a todos los pueblos se acaban las incongruencias.

Habla sobre Buda. El público criado por la televisión. La gente infame que se sienta enfrente de Facebook, o su mobil Apple.

Dejar eso a lo que llamais programa. Te cagas en la madre de los medios de comunicación corrupto. Durante unos breves instantes soy el puto amo, y de pronto, caigo a lo más profundo del abismo. Es lo que digo que sufro. Una bajón superior de lo que él pudo haber interpretado en ese fondo: la ciudad. Manhattan en los setentas. Y un insolente en libertad.


¿Y si es pecador?


¿Y si es violación?

¿Y si es maltrato?

¿Y si es infamia?

¿Y si es delito?

¿Y si es amoral?

¿Y si es amor?

¿Y si es contagioso?

¿Y si es peligroso?

Y si acabaras ahí te quedarías eternamente en el miedo. Con un toque pesimista de nuestro destino final. No hoy. Ni mañana. En el largo plazo. Piense en el futuro. Lo voy a llevar ahí.

Un tipo que folla tan bien que cuando provoca un orgasmo mata a la mujer. El chiste de Woody. ¿Autobiografía?


Orgasmo no adeacucuado. Nunca he tenido uno. El peor aquél que me costó millones. Los divorcios. Un reparto actualizado de la película de Felini.


Es como si llego con David Trueba tras cruzarnos en la calle y le ofrezco interpretar uno de los personajes de Felini que pone en movimiento al lado visible del underground. Yo me encargaría del resto. De los desconocidos para el gran público. Los destapados del momento. Ni Internet los conoce. Se han sabido historias. Muy punkies. Muy underground de un humor local. Muy local. Nueve localidades. La dualidad en contraposición al espacio público y la defensa de uno de dos bandos. Con banderas. Y libertad de ocupación del espacio público, mientras no se pise con mi manera de organizar mi forma de gobierno, los bienes comunes de un nuevo pueblo que emerge de los orígenes de mi barrio Gótico, como un grito de recomposición no necesariamente de los que éramos, sino de lo que estamos dispuestos a ser en esta nueva representación de un pueblo libre en movimiento. Señoras, señores, ustedes están siendo convocados a un movimiento de desenlace inmediato: la plenitud surreal. El espacio de movimiento sobre lo que estamos jugando a estas nueve velocidades de acción. Nueve es lo más alto.

9

El nueve es leal al nuevo pueblo. De ahí que el número sea lo sagrado.

Ahí, en ese gesto, pierdo a la religión católica, la musulmana, la judía, la romana, la apostólica, la lúdica, la futbolartística.


Oye, contéstame a esto.

Las cabinas de personas de traductores. Actores. Voz. Imitar otras vidas en la pantalla. Siendo uno ese. En nuestra lengua.


Vea. ¿Ve usted la importancia de la lengua propia?


Nueve rosarios por ese pecado.


Quien cree y cumple con las nuevas nueve reglas de la religión posterior multiversal sin objetar se pone a rezar los nueve rosarios seguidos. Con más peña, que es más bonito. Esa película me da 9 goyas.


Penitencia.

Rezar.

Pecado.

Interlocutor en exclusiva con Dios Padre.

Vacante: interlocutor en exclusiva con Dios Hijo.

Reven: interlocución colectiva con el Espíritu Santo.

Santo Dios Emoticón.

SDE

Tú siempres tienes muy buen aspecto, eres bastante guapa.

La manera en la que un español juzgaría que debía ser como Woody Allen, con un ímpetu intelectual superior: el truco del cineasta previo a la ópera prima. Como si se tratara de Tesis.

El drama de la tesis. El pensamiento racional. El cerebro sobrevalorado, venga hombre. Woody, ahí sí, te has pasado.


Fui el primero en ponerle freno a lo que nadie había dicho sobre Woody. Y ese beso contra las sombras que deja únicamente el contorno. El momento justo antes del primer beso. Los momentos que preceden al ascenso de la comunión con las masas. El lector. El que va al cine. El que lo ve desde casa. Es una cuestión de gustos. De elección. De modas. Alguien me dijo: saca el convertible por la madrugada con la salida del sol y la ciudad que se despierta de su noche. Sola. Desde las montañas de la ciudad capital New Barcino.

New Barcino es la nueva Manhattan. No puedo competir con NYC. lo hago con Manhattan. No es poca cosa. Intercalaré planos de un joven soñador que cita escenas de cine en nuevo contexto de ciudad en emergencia. No podemos llegar al mismo cosmopolitanismo. Si ellos no pensaron en nosotros. O sí. Somos europeos. Aquí sabemos cuando se cita a Bergman, a Truffaut, a Buñuel, a Pasolini, a Felini, a Greenaway, a Hitchcock, the American, al propio Allen, y a Gallo.

Siempre tiene que haber un chico local que lo peta aunque sea en el lateral del equipo. Pero también vamos a dejar que nuestros chavales suban otro equipo del barrio completo, los nueve burroughs de la insolente capital del estado postestados. Vamos a consolidar todas las variables en otro set de reglas matemáticas y programacionales. Redefinimos la nueva red, la Internet del procomún en el mando de escape de la nave nodriza: 9.

El número por sí sólo ya contenía más significantes que ningún otro símbolo de cualquiera de las otras ocho creencias. Las familias divididas. Los que creen en esto. Los que no dejan de creen es su fantasía favorita. Dígale democracia. Dígale religión.

Imagine, como Aznar, que alguien quiere romper con la legalidad vigente en mi ciudad. ¿Aquí quién manda? Esta vacilación se la ha hecho una gran parte de la ciudad. Y yo los conozco. Son mi ciudad. Soy tan ciudad como cualquiera de los manifestantes. Me mandaron a mi casa. Los insolentes callaron. Como mariachis entrando por la puerta de atrás.

Aznar hablando de Ingmar Bergman.

Imaginémonos cosas chingonas.

Pero que los desquicie. Aunque sea de risa.

Y fuimos al cine. De pronto. 9 días seguidos. A ver pelis de Golman.

Una historia de desamor. La manera patética en la que nuestras historias íntimas nos hunden y nos mantiene a flote un sentido del humor que no acaba de cuajar todavía como una copia más de otro Woody Allen, Louis CK, Chris Rock, Berto, Seinfeld, Corbacho, Segura,


Los lentes de Woody Allen en la escena de cama viendo la televisión, con el reflejo de la iluminación dualizada de la escena. Esa parte del know how cinematográfico es el que necesito ceder a un director de fotografía de confianza. El que sabe ver esas luces y replicar la iluminación de las escena de cama justo antes de ir a dormir como un gesto de complicidad compartida mientras se ve la tele desde la habitación. La tele en el cuarto. Pros y contras.


Siempre hay un debate.


¿Qué haces?

¿Tienes que preguntar que hago? ¿Mi lengua en tu boca no es suficiente hint?


El tema en el debate feminista nos lleva a otro debate posterior. La lenga de un hombre antes de ser bien recibida. El beso en sociedad. Las mujeres de mi vida. La primera mujer que se convierte en agente de arte y energía fluctuante que acaba en la carretara exterior de la ciudad, con el signo de Coca Cola en donde están los nombres de los que mandan en esta sociedad. Los ricos y el poder de los de entonces. ¿Cómo era en los setenta? ¿Cómo era en los cuarenta? Hitler y Eva Brown. Su relación duró más de lo que duran las mías. El chiste de uno mismo frente a todos esos referentes. Y eso ahí. Siempre. Woody. No wonder. Life is that aim. And failing. Untile you get power. And play rock and roll. Or maybe you played rock anr roll already, whithout breaking any moral rule, as this one has just been beheaded.

That metaphor ended at the Audencia Nacional Española, and some judges saw in as an infmaous metaphor to violence.

Figura descalza en Bolivia, una niña pequeña, con ojos de adóptame a los primoero hombres blancos.

Tengo 42 años. Se me está cayendo el pelo. empiezo a escuchar mal. Ronco. Los chicos de tu clase y sus ridículos nombres, no me hagas burlarme de ellos otra vez. Vaya cretinos. Los cretinos lo son desde pequeño. Hay tods tipos de ambientes escolares: en los que los cretinos mandan, como machos nacos, o aquella en donde la fusión de las almas en un plano general de igualdad y fiesta que recuerda el cuadro principal del jardín de las Delicias, y nuestros cuerpos sin falseos. Puede que me haya extralimitado en ese último gesto mientras follabamos. No te cuento sabes. Gracias por el sexo. Los superdotados en el sexo. Lo tuyo es diferentes. Hay empotradores. Vamos a negociar como Rajoy en la cama.


Y se monta un pitote.


¿Libertad de expresión? ¿Insultos a la corona? ¿Movidas irreales?


La movida irreal.


La historia de un reino imaginario.


La validez de mi reino es tan sólo la misma que adquiere Macondo a efectos legales. Al final tienes que lidiar con los abogados del Eixample. Con todos. Así que los fui a ver. Y me dijeron, en todo caso, que estaba cubierto. Algunos sabían mucho de casos complejos en los que decirlas según cómo te podía costar la libertad. Y no era broma. Ni exageración. Los reperos y los conspiradores.

La revolución está a la vuelta de la esquina.


Muy bien conseguido ese giro de guión. De pronto entro en un círculo profesional en el que no había estado. Los productores audiovisuales. Los creadores. Los guionistas. Los actores. Los insolentes. Las musas. Las autoras. Las periodistas. Las editoras.

Eres demasiado inteligente para estar trabajando en esa parte de la creación literaria. Prueba ficción. Tus cuentos son buenos. Ficciones para la tele. Guiones para otros menos graciosos. Guionismo para comics. Guionismo para libros. Negro literario. Podría ser un literato. Claro. Como la novia de Woody en esta peli. Pero lo que está pasando es lo que nos pasa a nosotros: la sociedad de la clase libre americana. Los nuevos hombre del renacimiento. Los cineastas. No porque se lo pueden permitir. Por venir de la clase privilegida. O quizás justo por eso. Para darle la vuelta. Y pensar en los otros. En nosotros. En todos. Pero el cine ya existía. Y debía evolucionar. Cambiar. Mutar. La postcinematografía.


Deseaba ser artista. Pero misantropo. Y no estaba dispuesto a sufrir los sacrificios.

Ves. Los que lo hacen lo hacen. Y se tiraron en su día. Esta es mi piscina. Y me acerco al borde. Sin prisa. Yo se sumergirme. Tengo experiencias del pasado. Ya he estado ahí. Es un estado aparte. Como el magma de Franklin Chang Díaz. Nuestro astronauta que nos conectó antes al espacio que cualquier ficción que viniera de los gringos.


Nosotros somos antes. Mae. Nos plantamos. Esta vara es más importante. Dejemos por un momento de regar el maíz.


Era broma, claro. Pero una parte de mi pueblo nunca me creyó. Y eso es inevitable. De ahí que uno se ponga serio de vez en cuando. Y escribo mi vida en un acto que existe entre la acción del ser solitario y la comunión con el espacio público urbano. Caminar solo por el homenaje a la ciudad.

Un profesor universitario empieza a ligarse a tu chica. Y entonces el conflicto masculino entre dos amigos se da. Una trama mil veces contada. Pero que me podría haber pasado a mi. Y ficcionar esa realidad sería como poner la historia posible en el centro de la pieza: el guión. La película. Delatar a los amigos ante un comité de políticos gringos. Las generaciones futuras nos juzgarán. La integridad personal. Un poco. Cuando adelgace así piensen bien de mí. Eso le habría gustado a Woody, que ya desde entonces pide perón por ser el demonio. Y tener la historia particular que leescuece por dentro, ahí, sin quemar del todo lo que le queda por sufrir. No será Dios su machaque. Pero la sociead a la que quiso sublimar, esa parte la percibió, y desdobló el personaje. Lo que escribieron de mí en su libro. Los libros que hablen de mí no serán del todo justos/injustos conmigo. Serán esa otra dimensión de la otredad.

Lo mio. No quería lastimarte. Tú no eras así. Contigo no bicho. Pero al revés.

Una idea para un cuento corto: traumas neuróticos urbanos vs problemas de caracter general de más importancia para la humanidad.


las dos cosas por las que vale la pena vivir. Yo podría deci rque Groucho Marx, Jimmy Connors, segundo movimiento, Troy Amstrong, algunas películas suecas, Marlon Brando, Sinatra, las peras de Cezzane, … referencias artísticas que el hombre creador se guionizó para un día salir a grabarlo tras el trabajo de su equipo. My crew.

Want to be part of my crew?


Join me

We’ll all go beyond.



Life is a movie. Everything that can be told in 99 minutes.

If I am late, let me know. I am usually late. I can see my mirror in some movies that I saw on tv. I don’t have a cure. I must be socially judged now. I need to know. Vote.


Todos los domingos de septiembre en TCM Marlon Brando.

Los otros de nuestra generación. Los machos de Hollywood. El juicio social. Esta es la carrera a un juicio final. O lo contraio, un acto de insolencia liberador que tras romper con la industria establecida, ya sin los machos, consigue reestablecerse sobre su propia regla. Es decir, una película de advenedizos mexicanos identificados con Woody Allen, Harvey Weinstein y el man aquél de American Beauty. A ese man ya ni lo mencionamos por su nombre. El papel de la redención pública, o del aislamiento

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