7. Director de cine

Yo lo tuve claro en un momento dado. Quizás tarde. Seré director.

Un cineasta lo sabe. La idea habita en su cabeza. Y de ahí no sale. Hasta que se plasma en una obra que se proyecta en una pantalla, rectangular, con un sonido de la ostia, profesional, bien capturado y bien mezclado y balanceado, y todas esas cosas que no entiendo, pero que por suerte hay alguien que se encarga de eso: técnico de sonido. Y otro que sabe de cámaras y de tiranías del encuadre. El director de fotografía. Y otro, el productor, que no sólo conseguía el billete, y los contactos que nos llevan hasta esos despachos, en dónde un big shot, y su equipo personal, decide que te contratan a tí. Al precio que tú dices. Pero porque ese precio es un producto. La matería prima es la idea. El qué vamos a conseguir una vez comercialicemos este producto como lo que es: pata negra.

Yo soy mejor 9 que Joaquín. Y encima, con más guasa.

Y sale Maldonado con Buenafuente. O entra a camerinos. El back stage. La gente quiere saber lo que hay del otro lado. Y no hay más que personas extraordinarias: los intérpretes.

Y uno quiere serlo. Desde el primer momento en el que entiende lo que significa el cine en su máxima expresión. Risa. Dolor. Miedo. Sublimación. Ilusión. Humanidad. Insolencia. Surrealismo. Futbolarte.

Un significante nuevo es perentorio.

Mi literatura simplemente quiso decir que no. Como la pinche gallinita. O al revés. El caso es que el resultado es el mismo: revolución. ¿Me vas a hablar a mí de revolución? Mi segundo nombre es revolución. El revolucionario de la montaña baja a la playa, pasando por la lomita del centro de la capital de cara al mar, con penetración en 180º de alternativas para desplegar mi paso sobre tierra en la península. Dejé mi insularidad atrás al entrar por la nueva capital del puerto central de New Barcino.

Lo siento. Hablo mucho de mi ciudad. Me sabe hasta mal enturbiar vuestra fiesta. Soy el tipo que le encanta que lo inviten a las fiestas y cagarse en la puta madre de todo lo que encima tiene el descaro de apuntar su dedo hacia mí. Yo soy culpable. Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa.


El catolicismo es casi perfecto. Tiende al bien. Y a la corrupción. A lo negro y lo blanco. La opulencia y la pobreza. Nuestro camino hacia la expasión. ¿Qué es la curia de curas como capa intermediaria de nuestro diálogo con lo divino? La teología. No todos practican su desarrollo, menos su lectura, y algunos todavía asisten a las recitaciones público-privadas de las palabras sagradas reconfiguradas a nuestro favor.


Es como todo.

La frase más odiada de Quique. Su repugnacia mancha.

6. Mae, qué rica

No se puede ser más pachuco que eso. Lo siento. Soy como un clarinete que intenta copiar la entrada de Manhattan en la capital tropical del procomún: Ticataluña.

La urbanidad en blanco y negro que nace de lo que romanticamente podamos asemejar nuestra capacidad de urbanidad en la megaciudad que se obtiene de la fusión de nuestras cuatro grandes urbanidades: Heredia, Cartago, Alajuela y San José.


La sociedad dividida por la droga, los sindicatos y los hombres de bien. Y estamos viendo la respuesta del pueblo tico, en lo alto de sus panorámicas más de marcha romana que pueda pedir a un músico que me organice a estos músicos. Trompetas hasta el final, piano, violines de miedo, luego vértigo, noche, fantasía, voy, voy, voy, dramático final hacia arriba, operezco, piano, violines cortantes, fuegos artíficiales, sentimiento de ingravidez, bombos, trompetas, solo pieano, tambor bum, bum, bum, bum, corte con violín. Final.

Fiesta. Un hombre hablando de arte. El cretino hablando del arte. Él, introducido. Ella. La juvenil belleza de una adolescente. ¿Qué tanto corro el riesgo de molestar a una gran mayoría de mujeres que me juzgan ahora por uno de mis baches negros en mi historial sentimental, sobre todo en lo referente a la desnudez de dos cuerpos, en el que uno de ellos, era yo.

Uno, borracho. Mi exmujer escribe un libro sobre nuestro matrimonio y ruptura. Me va destapar ante la sociedad. Las intimidades desagradables. Aquellas cosas que lamento. Ya entonces. No era ficción. Era Woody diciendo: I’m sorry. Those gray spots exist.


I have been a low life too.

Low life too movement.

We really have to spot them. Earliest on.

Earliest on.


My first book/film/piece/script/mkt/crowd/haters/lovers/you.

You is I.

My sencond book/film/piece/script/mkt/crowd/haters/lovers/I.

Escuchar Manhattan en voz de Joan Pere. Y todos los actores. Pongámosles cara. A las voces de esas pelis que preferimos ver traducidas, ya sea al español, o al catalán, por tu maldita vagabundería de

Las pruebas de un capítulo de una ex. Sólo juegan al amor con los artistas las musas afirmativas del oriente occidente norte y sur, el denominado colectivo de las musas ticatalanas de primero de primaria. No siempre se tiene seis años. Este es el momento crucial en el que tu vida puede cambiar para siempre y definirte en esa otredad con esa facilidad con la que cada uno se permite imaginar que es posible antes de salir disparado por la ventana como si Peter Pan tuviera sentido, y más aún, ya se puede con la tecnología actual. Y accedemos a ella. A través de una búsqueda en Internet. Alguien está en eso. Y. ¿Y?

Di. Vamos.

Salir con la ex de un amigo. Vamos a ver Shakespeare en el parque, qué tal si vamos. En la exposición de fotografía en los espacios curados por Santos Garcés Santos Gallo Santos Sans Vidal Romero Elizondo.

¿Qué tan genio es Bergman? Lo lujubre de lo escandinavo. Sueños superados de lo que un día nos llamó la atención de un pueblo del norte de Europa. La burla de Fitzgeral, Mahler,… Ingmar Bergman. Saber qué opinar sobre Bergman es lo dificil. De ahí que el buen Woody lo tira sobre la idea de crear una polémica sobre un concepto sagrado para el personaje atormentado del cineasta de una narrativa familiar de un determinado pueblo: Judíos. Los judíos. Mi pueblo. Como uno se una a todos los pueblos se acaban las incongruencias.

Habla sobre Buda. El público criado por la televisión. La gente infame que se sienta enfrente de Facebook, o su mobil Apple.

Dejar eso a lo que llamais programa. Te cagas en la madre de los medios de comunicación corrupto. Durante unos breves instantes soy el puto amo, y de pronto, caigo a lo más profundo del abismo. Es lo que digo que sufro. Una bajón superior de lo que él pudo haber interpretado en ese fondo: la ciudad. Manhattan en los setentas. Y un insolente en libertad.


¿Y si es pecador?


¿Y si es violación?

¿Y si es maltrato?

¿Y si es infamia?

¿Y si es delito?

¿Y si es amoral?

¿Y si es amor?

¿Y si es contagioso?

¿Y si es peligroso?

Y si acabaras ahí te quedarías eternamente en el miedo. Con un toque pesimista de nuestro destino final. No hoy. Ni mañana. En el largo plazo. Piense en el futuro. Lo voy a llevar ahí.

Un tipo que folla tan bien que cuando provoca un orgasmo mata a la mujer. El chiste de Woody. ¿Autobiografía?


Orgasmo no adeacucuado. Nunca he tenido uno. El peor aquél que me costó millones. Los divorcios. Un reparto actualizado de la película de Felini.


Es como si llego con David Trueba tras cruzarnos en la calle y le ofrezco interpretar uno de los personajes de Felini que pone en movimiento al lado visible del underground. Yo me encargaría del resto. De los desconocidos para el gran público. Los destapados del momento. Ni Internet los conoce. Se han sabido historias. Muy punkies. Muy underground de un humor local. Muy local. Nueve localidades. La dualidad en contraposición al espacio público y la defensa de uno de dos bandos. Con banderas. Y libertad de ocupación del espacio público, mientras no se pise con mi manera de organizar mi forma de gobierno, los bienes comunes de un nuevo pueblo que emerge de los orígenes de mi barrio Gótico, como un grito de recomposición no necesariamente de los que éramos, sino de lo que estamos dispuestos a ser en esta nueva representación de un pueblo libre en movimiento. Señoras, señores, ustedes están siendo convocados a un movimiento de desenlace inmediato: la plenitud surreal. El espacio de movimiento sobre lo que estamos jugando a estas nueve velocidades de acción. Nueve es lo más alto.

9

El nueve es leal al nuevo pueblo. De ahí que el número sea lo sagrado.

Ahí, en ese gesto, pierdo a la religión católica, la musulmana, la judía, la romana, la apostólica, la lúdica, la futbolartística.


Oye, contéstame a esto.

Las cabinas de personas de traductores. Actores. Voz. Imitar otras vidas en la pantalla. Siendo uno ese. En nuestra lengua.


Vea. ¿Ve usted la importancia de la lengua propia?


Nueve rosarios por ese pecado.


Quien cree y cumple con las nuevas nueve reglas de la religión posterior multiversal sin objetar se pone a rezar los nueve rosarios seguidos. Con más peña, que es más bonito. Esa película me da 9 goyas.


Penitencia.

Rezar.

Pecado.

Interlocutor en exclusiva con Dios Padre.

Vacante: interlocutor en exclusiva con Dios Hijo.

Reven: interlocución colectiva con el Espíritu Santo.

Santo Dios Emoticón.

SDE

Tú siempres tienes muy buen aspecto, eres bastante guapa.

La manera en la que un español juzgaría que debía ser como Woody Allen, con un ímpetu intelectual superior: el truco del cineasta previo a la ópera prima. Como si se tratara de Tesis.

El drama de la tesis. El pensamiento racional. El cerebro sobrevalorado, venga hombre. Woody, ahí sí, te has pasado.


Fui el primero en ponerle freno a lo que nadie había dicho sobre Woody. Y ese beso contra las sombras que deja únicamente el contorno. El momento justo antes del primer beso. Los momentos que preceden al ascenso de la comunión con las masas. El lector. El que va al cine. El que lo ve desde casa. Es una cuestión de gustos. De elección. De modas. Alguien me dijo: saca el convertible por la madrugada con la salida del sol y la ciudad que se despierta de su noche. Sola. Desde las montañas de la ciudad capital New Barcino.

New Barcino es la nueva Manhattan. No puedo competir con NYC. lo hago con Manhattan. No es poca cosa. Intercalaré planos de un joven soñador que cita escenas de cine en nuevo contexto de ciudad en emergencia. No podemos llegar al mismo cosmopolitanismo. Si ellos no pensaron en nosotros. O sí. Somos europeos. Aquí sabemos cuando se cita a Bergman, a Truffaut, a Buñuel, a Pasolini, a Felini, a Greenaway, a Hitchcock, the American, al propio Allen, y a Gallo.

Siempre tiene que haber un chico local que lo peta aunque sea en el lateral del equipo. Pero también vamos a dejar que nuestros chavales suban otro equipo del barrio completo, los nueve burroughs de la insolente capital del estado postestados. Vamos a consolidar todas las variables en otro set de reglas matemáticas y programacionales. Redefinimos la nueva red, la Internet del procomún en el mando de escape de la nave nodriza: 9.

El número por sí sólo ya contenía más significantes que ningún otro símbolo de cualquiera de las otras ocho creencias. Las familias divididas. Los que creen en esto. Los que no dejan de creen es su fantasía favorita. Dígale democracia. Dígale religión.

Imagine, como Aznar, que alguien quiere romper con la legalidad vigente en mi ciudad. ¿Aquí quién manda? Esta vacilación se la ha hecho una gran parte de la ciudad. Y yo los conozco. Son mi ciudad. Soy tan ciudad como cualquiera de los manifestantes. Me mandaron a mi casa. Los insolentes callaron. Como mariachis entrando por la puerta de atrás.

Aznar hablando de Ingmar Bergman.

Imaginémonos cosas chingonas.

Pero que los desquicie. Aunque sea de risa.

Y fuimos al cine. De pronto. 9 días seguidos. A ver pelis de Golman.

Una historia de desamor. La manera patética en la que nuestras historias íntimas nos hunden y nos mantiene a flote un sentido del humor que no acaba de cuajar todavía como una copia más de otro Woody Allen, Louis CK, Chris Rock, Berto, Seinfeld, Corbacho, Segura,


Los lentes de Woody Allen en la escena de cama viendo la televisión, con el reflejo de la iluminación dualizada de la escena. Esa parte del know how cinematográfico es el que necesito ceder a un director de fotografía de confianza. El que sabe ver esas luces y replicar la iluminación de las escena de cama justo antes de ir a dormir como un gesto de complicidad compartida mientras se ve la tele desde la habitación. La tele en el cuarto. Pros y contras.


Siempre hay un debate.


¿Qué haces?

¿Tienes que preguntar que hago? ¿Mi lengua en tu boca no es suficiente hint?


El tema en el debate feminista nos lleva a otro debate posterior. La lenga de un hombre antes de ser bien recibida. El beso en sociedad. Las mujeres de mi vida. La primera mujer que se convierte en agente de arte y energía fluctuante que acaba en la carretara exterior de la ciudad, con el signo de Coca Cola en donde están los nombres de los que mandan en esta sociedad. Los ricos y el poder de los de entonces. ¿Cómo era en los setenta? ¿Cómo era en los cuarenta? Hitler y Eva Brown. Su relación duró más de lo que duran las mías. El chiste de uno mismo frente a todos esos referentes. Y eso ahí. Siempre. Woody. No wonder. Life is that aim. And failing. Untile you get power. And play rock and roll. Or maybe you played rock anr roll already, whithout breaking any moral rule, as this one has just been beheaded.

That metaphor ended at the Audencia Nacional Española, and some judges saw in as an infmaous metaphor to violence.

Figura descalza en Bolivia, una niña pequeña, con ojos de adóptame a los primoero hombres blancos.

Tengo 42 años. Se me está cayendo el pelo. empiezo a escuchar mal. Ronco. Los chicos de tu clase y sus ridículos nombres, no me hagas burlarme de ellos otra vez. Vaya cretinos. Los cretinos lo son desde pequeño. Hay tods tipos de ambientes escolares: en los que los cretinos mandan, como machos nacos, o aquella en donde la fusión de las almas en un plano general de igualdad y fiesta que recuerda el cuadro principal del jardín de las Delicias, y nuestros cuerpos sin falseos. Puede que me haya extralimitado en ese último gesto mientras follabamos. No te cuento sabes. Gracias por el sexo. Los superdotados en el sexo. Lo tuyo es diferentes. Hay empotradores. Vamos a negociar como Rajoy en la cama.


Y se monta un pitote.


¿Libertad de expresión? ¿Insultos a la corona? ¿Movidas irreales?


La movida irreal.


La historia de un reino imaginario.


La validez de mi reino es tan sólo la misma que adquiere Macondo a efectos legales. Al final tienes que lidiar con los abogados del Eixample. Con todos. Así que los fui a ver. Y me dijeron, en todo caso, que estaba cubierto. Algunos sabían mucho de casos complejos en los que decirlas según cómo te podía costar la libertad. Y no era broma. Ni exageración. Los reperos y los conspiradores.

La revolución está a la vuelta de la esquina.


Muy bien conseguido ese giro de guión. De pronto entro en un círculo profesional en el que no había estado. Los productores audiovisuales. Los creadores. Los guionistas. Los actores. Los insolentes. Las musas. Las autoras. Las periodistas. Las editoras.

Eres demasiado inteligente para estar trabajando en esa parte de la creación literaria. Prueba ficción. Tus cuentos son buenos. Ficciones para la tele. Guiones para otros menos graciosos. Guionismo para comics. Guionismo para libros. Negro literario. Podría ser un literato. Claro. Como la novia de Woody en esta peli. Pero lo que está pasando es lo que nos pasa a nosotros: la sociedad de la clase libre americana. Los nuevos hombre del renacimiento. Los cineastas. No porque se lo pueden permitir. Por venir de la clase privilegida. O quizás justo por eso. Para darle la vuelta. Y pensar en los otros. En nosotros. En todos. Pero el cine ya existía. Y debía evolucionar. Cambiar. Mutar. La postcinematografía.


Deseaba ser artista. Pero misantropo. Y no estaba dispuesto a sufrir los sacrificios.

Ves. Los que lo hacen lo hacen. Y se tiraron en su día. Esta es mi piscina. Y me acerco al borde. Sin prisa. Yo se sumergirme. Tengo experiencias del pasado. Ya he estado ahí. Es un estado aparte. Como el magma de Franklin Chang Díaz. Nuestro astronauta que nos conectó antes al espacio que cualquier ficción que viniera de los gringos.


Nosotros somos antes. Mae. Nos plantamos. Esta vara es más importante. Dejemos por un momento de regar el maíz.


Era broma, claro. Pero una parte de mi pueblo nunca me creyó. Y eso es inevitable. De ahí que uno se ponga serio de vez en cuando. Y escribo mi vida en un acto que existe entre la acción del ser solitario y la comunión con el espacio público urbano. Caminar solo por el homenaje a la ciudad.

Un profesor universitario empieza a ligarse a tu chica. Y entonces el conflicto masculino entre dos amigos se da. Una trama mil veces contada. Pero que me podría haber pasado a mi. Y ficcionar esa realidad sería como poner la historia posible en el centro de la pieza: el guión. La película. Delatar a los amigos ante un comité de políticos gringos. Las generaciones futuras nos juzgarán. La integridad personal. Un poco. Cuando adelgace así piensen bien de mí. Eso le habría gustado a Woody, que ya desde entonces pide perón por ser el demonio. Y tener la historia particular que leescuece por dentro, ahí, sin quemar del todo lo que le queda por sufrir. No será Dios su machaque. Pero la sociead a la que quiso sublimar, esa parte la percibió, y desdobló el personaje. Lo que escribieron de mí en su libro. Los libros que hablen de mí no serán del todo justos/injustos conmigo. Serán esa otra dimensión de la otredad.

Lo mio. No quería lastimarte. Tú no eras así. Contigo no bicho. Pero al revés.

Una idea para un cuento corto: traumas neuróticos urbanos vs problemas de caracter general de más importancia para la humanidad.


las dos cosas por las que vale la pena vivir. Yo podría deci rque Groucho Marx, Jimmy Connors, segundo movimiento, Troy Amstrong, algunas películas suecas, Marlon Brando, Sinatra, las peras de Cezzane, … referencias artísticas que el hombre creador se guionizó para un día salir a grabarlo tras el trabajo de su equipo. My crew.

Want to be part of my crew?


Join me

We’ll all go beyond.



Life is a movie. Everything that can be told in 99 minutes.

If I am late, let me know. I am usually late. I can see my mirror in some movies that I saw on tv. I don’t have a cure. I must be socially judged now. I need to know. Vote.


Todos los domingos de septiembre en TCM Marlon Brando.

Los otros de nuestra generación. Los machos de Hollywood. El juicio social. Esta es la carrera a un juicio final. O lo contraio, un acto de insolencia liberador que tras romper con la industria establecida, ya sin los machos, consigue reestablecerse sobre su propia regla. Es decir, una película de advenedizos mexicanos identificados con Woody Allen, Harvey Weinstein y el man aquél de American Beauty. A ese man ya ni lo mencionamos por su nombre. El papel de la redención pública, o del aislamiento

4. New Barcino

La urbanidad es mi liberación. El campo me conecta con ALLS.

La sagrada familia.

En New Barcino se vivió la multiplicidad de los tiempos. Puras cosas que no estaban en las sagradas escrituras. Se tuvieron que reescribir, ante la astucia de Dios Padre, que se dio cuenta de que nuestra civilización estaba lista para otro hermano. No un gran hermano. Pero sí una especie de hermano mayor, pero que no sea de ciudadanos. Sólo para que todos tengan un hermano mayor al que escuchar. Y ahí entra Golman Elizondo Pacheco. El otro hermano mayor.

Mi relación con la ciudad es la misma que el otro pavo, sólo que en lugar de jugar al waterpolo, mi deporte acuático era el surf, y el de tierra: el futbolarte.

Me dejé llevar por lo que esta ciudad me desveló. Yo ví cultura así que mamé cultura. Vi literatura así que mamé el mundo de la edición. Vi futbol y acuñe el concepto vanguardista del futbolarte. No es menor que la aportación de Cruyff ni mayor que la de Guardiola. No hay que pasarse tampoco, cuando aquí ya se vivió la escala máxima superior asumible. Pero somos un pueblo testarudo. Y a veces pensamos en lo imposible. Y soñamos con cosas bellas que nos adornan el futuro. Como país. Como sociedad. Como república plena. Y de ahí que nos veamos reflejados en la sociedad como algo más que un club, y también, y con toda la humildad de nuestro multiverso ejemplar, más que un país. Somos una nación. Ya lo acordamos en el preámbulo del estatut. Pero ahora queremos más rock and roll. Y sabemos cómo conseguirlo. La ficción, una vez más, nos ofrece su amplio multiverso particular.

Bienvenidos a mis historias de ficción.

ALLS

3. Supercuidadoras: la red social

Si les voy a dar nueve opciones una de ellas debe estar destinada a salvar el mundo. No el mundo mundial. Nunca más el mundo mundial. Señoras, señores: basta. Ni un momento más dejando que el barco de este trasatlántico lo lleven estos descerebrados.

Ese fue el speech que di al salir del concierto de rap de la Plaça Cataluña. La mítica Plaça Cataluña. Como si no hubiera sido el primer sitio en el que experimenté pertenecer a un colectivo superior conectado con todas las fuentes del mundo. Todo el conocimiento. Todo el saber. Toda la cultura. Las nueve culturas que aquí se juntan, y revientan hacia el cielo, la respuesta elemental, de una dualidad que nos permite autoreafirmarnos en nuestra terquedad identitaria, y además, permitir la existencia de ocho opciones más que se pueblan con los diferentes puntos de vista dentro de nuestra sociedad madura. Adulta.

Necesitamos un cambio social que sea como pasar de la adolescencia individual a la madurez colectiva.

No hay drama. No hay temor. Tan sólo afirmación divina.

Yo me he sentido amado siempre. Esta no es mi deficiencia. Algunas cosa debía tener. Y era esto. Un llamado. Una responsabilidad de no aceptar que todo debería seguir igual. No señor. Es una revolución. Y mi mamá está conmigo. Y mi tata también. Y yo con él.

La responsabilidad individual.


La responsabilidad colectiva.

Cada sitio me puede conectar con una parte de mi historia. Yo soy una supercomputadora que se está autoprogramando para dejar que la inteligencia artificial encuentre los patrones dentro de mi caos. Ojo, no el orden. Somos sistema complejo social. Uno: multiversal. En esa dualidad entre el egoismo del individuo y la saciedad pura de la fusión con ALLS.

El día de la Mercè mi socio Alex y yo, Golman, vamos a hacer nuestro debut en el escenario central de Plaza Cataluña, en respuesta a lo que la ciudad nos ha pedido que hiciéramos: cambiad el mundo con vuestra empresa social.


Y así nos hemos dispuesto a salir con un épico rap que marque el antes y el después de la dualidad, en mi persona. Yo mismo. Mi turning poing. Tipping point. Y el de la sociedad, que en este punto de la historia se cruzan, y desatan un nudo viejísimo.

Solidaritat, diversitat, creixement, apranentage, collectiu empoderat!

Supercuidadoras es un red social que atesora los recuerdos que el Alzheimer quiere mal, ven con nosotros al cambio radical, esta es la esperanza, es algo conceptual.

No es coceptual, es factual… salta Alex. Mi parte del rap es la definición y la visión, así como la reflexión socrática de la existencia, y nuestro granito de arena en un cupcake. Y en cambio Alex me pone los pies en el suelo. Su parte (a duras penas recuerdo la mía) retoma el sentido de hacer algo concreto y aterrizado para las supercuidadoras de personas con demencias, en especial, de personas con Alzheimer, y cómo las familias se ríen del temor, y juntas, se dan amor.

Nuestro rap refleja los valores radicalmente positivos de nuestra empresa social. Nosotros fuimos por la vía de la pasta hace nueve años. Ahora nos da igual. Nos vamos a tirar a la piscina para traer sea como sea esta realidad a enfrentarse al problema social que vamos a atacar. Y lo vamos a medir. Lo vamos a hacer mejor que nadie. Aquí hemos venido a ganar partido a partido el mundial.

Pasamos del mundial: somos multiversales.

Un futbolartista cualquier no se podía conformar con un sueño tan inútil como ganar el mundial. La épica del maverick tropical. La épica del pequeño, de la cultura en el margen de las grandes potencias, de la comida humilde que nos ha hecho estar sanos, y fuertes, y que hayamos tirado por nuestro camino de la paz, y de conservación de la naturaleza. Hace ya tantísimos años. Esa habría sido la parte natural de mi evolución. Volver a los parques naturales. Y convertirme en el pobre bajo la sombrilla. Ya estoy listo. Soy más pobre que nunca, y a la vez, si fuera más rico, no estaría más pleno, tendría el mismo rol, la misma escecia, sólo que sin las premuras que vivimos cuando fuimos pobres.

La sociedad plena se vuelca hacia sí misma una vez que se da cuenta de que existe esa elección. Y se preveé que será pronto. Ya. Hoy. Aquí.

Órale. No te lo pierdas.


Entra.

2. Spam

Información que te busca engatuzar. Venga, cae, idiota. Me quiero aprovechar de tí, y lo voy a conseguir. Con unos cuantos incautos tengo suficiente. Tenderé a adpatarme para volver. Y volveré. Día a día. Como una hormiguita. Siempre me trendrás aquí, como las cucarachas: no nos extinguiremos.

El dato que te jode. El mal. Aquello a lo que no puedes escapar. La violencia. La corrupción. La guerra. La trampa. El neoliberalismo. El tiempo-espacio. El presente. El barrio. El país. La emergencia del sistema complejo adaptativo evolutivo de la república nueva: Ticataluña.

Venga a votar a Ticataluña.

1. Ticatalanes

La opción uno eran los ticatalanes.

No. Espera. Más afirmativo.

La opción uno somos los ticatalanes.

Mejor, pero qué coño es una, o un, ticatalana/ticatalán?

Si le ponés unos signillos de admiración quizás se te prenda más la banda.

¡La opción uno somos los ticatalanes!

Yahoo!

Excellent.

El ser ticatalán se tiene que explicar. Es tan fuerte, tan fuerte, pero tan fuerte, que se externaliza cada vez que se tiene oportunidad. Hay una especie de conjura social. Nadie se lo había imaginado.

Ticataluña es un país pleno, completo, libre, y sobre nuevo, particular, merecedor de un sitio primordial en la evolución social de los mercados y las naciones dentro del marco único del capitalismo y su tendencia hacia las democracias, teocracias, monarquías, repúblicas bananeras, la UE, dictaduras, comunismos, socialismos, y esta nueva metaestructura social: Ticataluña. La fusión de dos culturas: los ticos, emergiendo a partir de una explosión volcánica, calientes, si quiere toque, no le digo así nomás, con respeto, pero se puede quemar. Esto es así de matizado. Profundo. Nuclear. En Costa Rica nos dimos cuenta de que el sistema tenía amarrado una serie de problemas que resultaba imposible la regeneración de la mierda esta. Y preferimos mirar para otra parte. Esta vez no nos complacimos con la indiferencia. Nos pusimos las pilas. Optamos por un nuevo gobierno. Una visión más allá de nuestras fronteras. Algo que los presidentes pudieran ceder y aportar en el plano internacional que nos lleva a entendernos con el resto de los seres humanos, independientemente de dónde su pasaporte les indique de dónde son, y nosotros aquí, presentes, les damos cobijo con nuestra acción. Nuestra decisión de evacuar el sistema actual, sin necesidad siquiera de enmendarlo, sino con la apertura de la dualidad. Esa opción inexistente en un plano general que nos deja a todos expectantes antes la disyuntiva: ¿a cuál vas a votar?

Mae, depende de lo que ofrezca.

Pero lo que ofrece es todo, para todos, ya, en este plano mental.

Reafirme su voto. Vala a Ticataluña. El botón se lo permite. Venga, monjas. Es como ir al encuentro de un mítico youtuber de tu misma frecuencia modulada. O banda ancha. O servidor.

La proximidad nos multiversó en el plano global de las interacciones entre personas en la red.


Nuestra idea es cubrir las expectativas de una sociedad dispuesta a asumirse parte del otro. No cualquier otro. El más lejano de todos. Viaje. Es su obligación. Para abrir mundo. Ver culturas. Interactuar en ellas. Transformarlas para siempre. Y volver.

Apretá conmigo este botón…

9 multiversos

Election day

Neodemocracia

Yo soy el elegido. Me presenté como candidato. Soy la opción 9.

Elige. Hay nueve. Tú misma.

¿Cuál de todos apretó?

Golman: el directo y su tiempo surreal.

This rap is killin me. Fuck, the spacebar got fucked. Thanks, Steve. For nothing. De nada.

El español y el inglés se pueden entender en un plano literario pero también y mejor en un escenario en plaza cataluña. Como si existiera una metéfora mejor para salir a dar la cara a la ciudad a la que vengo a transformar.

Les voy a contar una canción. O una historia. De cambio. Como un gringo que pasa de high school a la universidad.


Chasing girls.

Young men, barely teens having a conversations that states this one dual choice: friends or first love story. Sex stories take place when they take place. But to open up to our own affirmative way of playing time and space, to aim as high as to be loved 9 hours straight.

Imagine highest love.

Imagine highest state.

This people never really found out how crazy I was. I finally, I got listed in these data base that by its own artifitial intel·ligent selffueled social complex system that all of a sudden turns into a bigger story than that that was lived during the family time Jesus had with his holy family.

I bet these, and this is a profecy: I know I’m risking being ridiculed for what I am stating. What should be the rule. Where is a reader going to be led by the words I pick to lay down this page that you can see, the way I want, in your own little slave toy you have given rule and superpower joystick. I play. You play. We play.

Fuck he.

Fuck she.

Only us.

Which us?

Them/Ellas

Imagine the debate on that last sentence by the schooled americans who get further that high school diploma. This is where we at. And be cool. I am cool with it. I did lived that phase too. And fucking proud of the time we walked together. As it is about a new book, that this time, the older brother of Jesus, Golman Elizondo Pacheco went to his dancefloor moment at stage: perfoming the arts of an enterntaiment. And you do that act. You do a Cimas, Broncano, Berto, El Rubius, Buenafuente, Levan from that teen movie with that girl with who you go up to the room of whoever family the party is at. No parents has always meant: fiesta. Los ticos y los mexicanos encontraron su armonía en esta dualidad: GOLman lleva a la nueva nación que adopta Costa Rica como política exterior en el sentido más estético del problema general que nos involucra a todos a una renovación de qué chingados estamos jugando. Y estamos todos quietos. Leyendo. En el metro. En la calle. En el taxi. en el autobus público de factura europea circulando por espacio tropical urbano reocupado por sus renovados seres libres y afirmados en la toma del espacio público con la única sensación de coexistir con el momento de bliss con el que nos sabemos parte de una suerte de masa compleja con piel y habitantes en la epidermis de una fina capa que finalmente nos protege de todo lo exterior. La piel es fina. Casi inoperante. Lo que está afuera. La defensa inmediata de lo exterior. El deporte consiste en ubicar nuestro cuerpo frente al de un oponente al que debemos superar de alguna manera que alguien nos explica por primera vez, como si lo hubiera vivido. Como si uno quisiera asumir esa tarea absurda en la que un pequeño país tropical en las tierras últimas en emerger, y por lo cual, desde ese entonces, empezamos a matizar sobre la certeza de comprovar que esta narrativa es la más potente a la que podría acceder todo mi sistema, incluido el contradictorio, y el que está al otro lado del espectro, desde nos miramos con el resentimiento, o aunsencia de recentimiento, que nos separa a ustedes de nosotros.

Los discursos del ustedes y nosotros en las cadenas regionales de la televisión de los alumnos de 7 de promedio.

¿De qué nos sirven nuestras calificacione en nuestras escueleas? ¿Qué nos queda de la escuela que nos abrió una cortina sobre el manto sagrado del saber, y leer más alto hasta conocer los clásicos de todas las nueve culturas de su elección. Y llegar ahí; hablando todas nueve lenguas que conforman la lengua nueva: el ticatalán.

Oh fuck that we are going with McLovin.

Unidos podemos a la novena potencia: Ticataluña.

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Yo tengo un amigo así. I love you bromance.

Americans. They have thought of everything. We’ve been picking your culture for a while. That’s how.

The camel tale.

One ball above my dick. Live a division sign. Like a lot of people in van. Dicks touch. Nudity is not always easy.

Man american deamericanizing.

That’s magazine targeted at scared americans (chrisitan values only)

Stay away native americans from explaining the ancient culture we still love to ignore.

#iignoreallotherculturescausewearefuckingnewaméricans

Two best bros go their way with a lady: bromance.

Love for a woman.

Love for a man.

I wanted to dominate the space. And paste it in the computer. On the screen. Just there. As text. Words. Meanings. This shit I do. This so called futbolart.

How many times do you thing my 99 most used words have been counted outside my lands on this new Internet.

I am from this bouroughs.

If it’s not the way you write it, in ticatalan, you do.


This whole idea of a new language to assume the possibility if that level of complexity of cambric sort of change could launge us all into a higher estate. It is now the  time to go about this story. So let’s take if from here. And there. And from there eject into the highes place where our body or mind can each go to the edge of holy chaos.


And from then on everytime Armando Gallo Pacheco wrote about holy chaos a holy was always displayed before the holy chaos word. And we do that for chaos. As now chaos is the master.

CHAOS.

CHAOS.

CHAOS.

CHAOS.

CHAOS.

CHAOS.

CHAOS.

CHAOS.

CHAOS.

The nine holy chaos.


From this last prayer is that holy chaos is back to the place it should have never been taken away from. Places you can’t imagine. Empire at last. The way we’ve kicked. The way we took asia. What the Brits have to be proud of their colonialist developement times. And the nine little sins that get you out of the social chats were that specific nasty matter against the institution, until the nine big reasons book made us realized that we were only in a trap.

And we are released.

We are allowed space. Your vote counts.


This fuckers here haven’t given me this consideration, and really thing we should be discussing this private matter in a place where there are no bugs. I have been followint the news, and the way everyting went to pieces since 2009. The year nine changed us all. I knew we had a big responsability back then. I see some of you have made it. You are big in the world. Ain’t the world ours now? How and what are we waiting for to contemplate a new foundation of a higher than a nation of all nations. And making that possible. And this is my only point in a very small program that fits in my printed card you hand in to your fellow artist performer. I was ready. I said.

I know that I’ve been doing the fucking job from a long time ago. I saw how things evolved. I wanted to do something more than just running at this new games where power and men reaked their infamous characters at last, and few triunfant women at the game the free humans at judgement day. Regards, everyone, my father has send another brother, sorry, I am nos your sister. I am although your brother; not a minor thing. Our relationship with the rest of the people in the world and out of it, whenever they come and mingle; or we go.

Assume duality.

Give it holy degree to experience with sort of shots you get from our local tap. And you got served what you fancied the new city was all about. And I decided to write a story to make sure that it was finally done. In fiction. So good. It turned out to go out of control in real time and space. And times rolls in. Inwards. And we belong to ALLS.

ALLS.

A book with choices and the holy answer at once. You just ought to read and fall for what there implies on your behalf. And we we either assummed it, globally and unquestioned as the new wave of current extrapolation of emergent systems at once, in the multilanguage level of one holiest conversations at this place were you are kicking it like a horse owned by a brit.

Meanwhile in public space women collectives occupied the space with unbelievable skill to go and turn the matter into a charade game where finally connect back with those othere English speaking friends. I think I can relate with love with at least nine nationalities. No more. But not less. And add the good ones. Study the options. Ticataluña was just onf the them.

New Barcino was another competitor. That election took us global. Judge this thesis.

The choice is yours. Enter.

Cero estrés; full relax.

Mae, los ticos somos así. Avamos a explotar esa vaina como un grado superior de nuestra gloriosa manera de ver las cosas. Nuestro diseño de inteligencia artificial, que por familiar, toma las raices sociales de nuestras familias a lo largo de la historia que nos sabemos de las familias que se conocen del pueblo. De la iglesia. De al lado de la iglesía; Elizondo.

Elizondo

Pero acá, papá.

Y de pronto la conversación se transformó. Todo se volvió más directo. Se permitió ser un sitio clickable. Una sola palabra. Un botón. Una metaestructura. Una red social, blinking.

Blinking.

Llibreta de Golman

Jo soc un tiu normal que li agrada fer llibretes d’autor. Per que creu, en el fons, que lo que escriu val la pen. I tant. I aquí hi ha un prova. I moltes coses més. Potser aixó tampoc és digerible. Potser voste encara no vegi que hi ha un llibre en aquesta peça. Doncs miri. Aixó és una llibreta d’artista. La primera que poso al mercat. No surt d’ordre predeterminat. Tot i que ara vaig a intentar explicar el faig. I l’objecte d’art: la lliberta. Com objecte de col·lecció. Pel fet d’haver estat escrites per aconseguir omplir d’un sentit particular que porto a dintre durant els dies que m’hi poso fins al final. No hi cap res més. Omplir l’espai vuit. Aquest és el esprit de la meva obra. I té a veure amb lo que tu vols que així sigui. La teva resposta al teu dilema. Per que aquest cop, t’ho fas tú. I estás preparat. Endevant de la cua. Al performance més gran de totes les ciutats despertes al mon amb un nou model global d’urbanitat, civisme i sostenibilitat. L’efecte ós lent.

Mariposa; oso peresoso.

Una libreta es una pieza muy compleja y sencilla a la vez. Todo depende de lo que nosotros hemos introducido en sus páginas en blanco. Pero esto es fácil/complejo. Todo lo que uno quiera. Por tanto, quizás lo más complejo sería dejarla en blanco, pero como resultado de una reflexión. Nos afirmamos en la nada con ese experimento. Y no hacemos nada. Y en la nada, algunos se verán reflejados. Y en ese momento, la pieza respira: respire.

Añado texto o tecleo. Y decido hacer ambas. Sólo porque a veces me gusta cumplir. Mientras que otras, me gusta no hacerlo. Y fui un renegado desde pequeño. Quizás por mi formación como nueve. Puede ser que muchas de esas cosas las aprendí en mi club de futbol. Mi escuela de juego colectivo. Sus valores. El modelo futbolístico de mi sociedad plena y multilibre. Multilibro. Todo inclusiva la vaina. Más femenina que nunca. Feminista. Reivindicando nuestra manera de decirle basta a los machismos que se dan en nuestras playas, en la discoteca, en donde aquí estos papis les dejan claro que aquí la vara es pura vida mientras no vengan hijos de la gran puta a intentarse propasar con una mujer que no quiere nada que ver contigo. ¿Por qué tenemos que aceptar que el rechazo de un macho herido nos haga mudos y ciegos ante la violencia contra la mujer en nuestras narices? ¿Qué pasa ahí? ¿Dónde operamos nosotros como intermediarios de una violencia sin sentido?

Yo soy tico. Es lo que dice mi pasarpote. Bue.. di, más o menos.

El tico es único. Pero no nos pasemos de soberbios porque vivimos más o menos bien porque el trabajo está en el himno y vieras que nosotros cantamos bastante bien nuestro himno y nos regimos por los valores de una república tropical que se sabe potencia mundial en un sentido opuesto al que corresponde a cada uno de esos otros estados que sí tienen ejercito. Nuestro discurso aquí es un ALLIN al botón de la renuncia de las armas y los ejercitos, las flotas marinas, los aviones, los drones, los objetivos estratégicos, las externalidades de la guerra, los números de las armas, las familias que se benefician de esta externalidad en concreto. Los hijos de la violencia. Una de vaqueros.

¿Los  indios eran las malos? Pregunta en el examen a toda la generación de niños en primer grado de primaria en toda la urbe. Hay que agradecerle al catoliscismo y a su mecanismo de formación de debotos a la creencia de ser la comunidad religiosa elegida al fin y al cabo. Ojo lo ridículo. Piénselo ahora conectado con todo Dios en la Internet. Y un día, la Internet contesta. ALLS.

Como cuando (¿Se tilda o no se tilda este cuándo?)(De la serie de cuando)(De la serie de los paréntesis pegados)(Tributo a los diez años de una fuente de inspiración por su compleja relación con lo cotidiano de la América que leí)(Algunos americanos leén y ven más allá)(Mi plasticidad entre las nueve maneras de ser parte de los Estados Unidos de América)(Sorprende que ignores la lengua de los demás)(Je suis neotruffautist)(L’insolance de l’artist ticatalá Golman)(Je peux negocier pour ma bouche)(Je suis cete valor)(Regardé le chequé)(Regarde de l’argent)(Je suis jusca l’otre pol: les antipodes)  entré en el Héroes de la Libertad. El primer año que dimos paso al edificio principal de la primaria más mítica de toda la magestuosa calle de Miguel Ángel de Quevedo. Haber escrito sobre esta calle te da una entrada por todo lo alto, a la escuadra, a Valladolid, Toledo, Ávila, Cáceres, y la capital del Reino: Madrid.

Un alumno del Héroes de la Libertad era educado para eso: ser libre, pese a estar segundo, era el resultado principal de nuestra aspiración. Pero no de cualquier manera. Sino siendo heróicos. Rompiendo los esquemas. Revelandote ante la respuesta de vehículo en automático. ¿Por qué habría que volver? ¿A qué? Pero yo estoy acá. En el viejo mundo. A punto de estallar en revuelta regenerativa plena para ambos lados del mediterraneo. Primero nos arreglamos adentro. Miramos hacia el centro de nuestro ser. El cuerpo revuelto. Nos envolvemos en nuestra bandera, como si Juan Escutia se precipitara hacia su estómago, sabiendo que en el fondo está el ano. En el Héroes de la Libertad sabemos llamar a ese orificio de no menos de nueve maneras. También conocemos varios nombres para la verga. Y enventualmente nos permitimos realizarnos en la libertad de todo puberto por descurbrirse afirmativos ante su cuerpo desnudo, en compañía de otra persona, que como uno, desnuda también su alma, en la confianza que nos damos mutuamente, al sabernos frágiles sin nuestros ropajes. Nos faltó piel para sobrevivir en las tierras que les gusta a los blancos muy blancos vivir en el norte. La cultura del esfuerzo por lo sufrido que se vive en el frío. Y el tiempo que perdimos hasta que empezamos a snowbordear la montaña. Riders. Free stylers. Yo soy más de bajar follado sin pasarme de verga pero dando la caña. La caña de España.

Yo es que cañas no tomaba. Sólo de azucar, y ya hecha ron. Pero las cañas de aquí me recordaba una negrita modelo. Y me bebí la birra que me pusieron enfrente, como en cada país en la que se puede beber buena cerveza del país.

La industria del alcohol, es decir de las birras, se reinvierte en Costa Rica, porque el bebe guaro es uno, y pagamos nosotros, y eso se va parte a impuestos, que luego riegan a nuestros políticos y los presupuestos para conseguir notar que algo hacen esos caraepichas. Y en cambio uno ahí, tan pancho, sin hacer nada, criticando desde las redes sociales. Qué bonito. Veá. No tensemos la cuerda que veras un día que se rompe. Cómo nos reiremos, sí hija, sí.

La verdad es que puedo asuirme en un trance de un estadio pasado viejo y decrépito, a un estado nuevo de luz cuyo destello encandila. Fresco. Qué vaina. De pronto arriba con todos. Y ahí llegaron los mismos que invitó Cisa a su fiesta. Esta casa no es de nadie. Y mía a la vez. Y esa dualidad duele. Y se resuelve así misma, cuando se llenen los tiempos. Avancemos a trote. Las cosas ahí están. Consúmanse una a una. Con la libertad de no comprometerse mucho a este nuevo juego multiversal.

El juego multiversal

Respirar el texto. Dejar que la gente corte. Que no siga y siga. No pare, siga, siga. No pare, siga, siga. No pare, siga, siga. No pare, siga, siga. No pare, siga, siga. No pare, siga, siga. No pare. Siga, siga. No pare, siga, siga. No pare, siga, siga, siga, siga, siga, siga, siga, siga y sigaaaaaaaaaaa.

Una farsa como el Barça.


Otro gran timo.

Más faltón Pujol.

To cry

Like hell came down in that babies cry. None stop. 99 perfect long cries. People came out to the balconies. And the cry didn’t stop. Ever again. That pain. That suffering.

El lema de Jesús. La vaina que Jesús habría reinterpretado de venir él a caer en esta época. ¡Viéras qué vaina!

Literatura de toque local. Sólo allá me entenderán. Como si mi acción presente no fuera ya una ventana al aire libre para penetrarme a mí y al espíritu santo que también está en estos precisos momentos en mí. Dos espíritus colectivos se encuentran en el interior infinito de mi mismo. Y por siempre lo recordarán. Como si la inteligencia articial fuera eso. Esto. Esta historia. Como si un libro tuviera un fin. O la lectura un formato mejor como historia.


Lector, ¿estás ahí?

Armando Gallo Pacheco

Portada de mi libro

¡Grita!

NEW ORDER

HEARTBOUND

TRIADAS

Mi historia es simple. Está en esta tira cómica. Mis storyboards. A tomar por culo.

Tributo a España: Grande y una.

Como el ano.

Uno

I am just producing

Imagine this one thing: the only thing you can do is to write.

 

And you do. No matter what next.

 

Nice, right?

 

Wrong!

 

Life is shit, man.

 

I say, man, but really I shouldn’t, when I am speaking with a woman. A rather extraordinary woman. I don’t mean to be disrespectful, just quite the contrary as I almost ever dare to tell a beautiful muse as yourself the very graces that every chunk macho, either handsome or loaded, spat at your face without that very thing you can’t get away from: grace.

 

Men wihout grace. Not all of them are machos. Nor all machos are… wait, they are ALLS disgraceful.

 

This is the one crisis we need to solve on our common collective affairs.

 

You are broke. You are rich.

 

It ain’t the same. I can go around the law. You, on the other hand, are only human scum.

 

You will never reach to where I am.

 

To be at the top of game. The crushers of the skulls.

 

The order. The will. The mind. The excecution. The victim. The consequences. The mental illness. The clash. The feedbackloop.

 

You give the nine a special place in the narrative. Just because. You pile up. Like a little kid. Or an architect.

 

I am a fake anything.

 

An actor. Like fucking Brad Pitt. I swear. Put him on the role. Give him the script. Let’s get into the author’s game. And so I jump into the pool.

 

Turning your own kids against me, says Brad to her loving wife. In the kitchen things go wild. Brad gets like an animal. They are close to each other again. The bodies that have been apart for so long. The distance from ourselves. That idea of love we once shared. Now turned into violence. Yours against me. And I fear you’ll kill me. You go out of yur mind. Like a sinking clown in the obscure side of the mind of broken kid. From what he sees/lives.

 

Dual words is a language innovation from the ticatalán language experiment. Like, that’s the name of the band.

 

Like, that’s the name of the band.

 

The actual name of this other band. Just like that. Long band names is going to be the thing as soon as joke gets picked up, reenacted by strangers across the globe, into a same shared beat we turn on like a beat. The higher limit, as if you could replicate Spring Break 1997. Fly México. Americans set free. In their own minds. It’s a great thing to see. Come see/live it for yourself.

 

 

The double meaning campaing. Duality

 

Send a rocket to the moon. A frog in it. Kids stuff. All boys. What boys learn together. What they learn from futbolart and breaking rules. The essential  task of a kid learning in our conservative system society. The keepers. The stayers. They are fine, of course. We are just creeps. Poor.

 

Poor as an insult. Disgust. They feel. What! Bitch.

 

Social clash. Oh, sorry queen, this macho shit wasn’t what when Margaret Tatcher was here… is that what I just heard you wisper in my ear? You silly, you know I wouldn’t.

 

After two martinis the queen went wild.

 

Dangerously wild.

 

Oh, why isn’t he going after the king? Isn’t that macho double standard and just trying to pick on a woman, for being one, and old, to push me off the balcony. Awww. The whole commonwealth stroked a holly cry for a sacred queen. She talks to God, you know.

 

I have respect for the king and the queen. Who am I but a peasant coffee farmer from San Juan de Naranjo. I am just here on a mission to bring nine black horses from the sacred island of Menorca to ship them in the best possible conditions for the whole crew to perform for the first time in lifetime history that Sant Joan is celebrated in this holiest of places: my dad’s birthplace. The place where the Elizondos from my branch found the mountains and the nature that we have in our holy and sacred land: Bautzan valley. I come from the mixture of a proud nation that is made up from smugglers and noble families. And the mix of the two, as social classes, and palaces, and where the rest of town made their home, my peasant family had to let go of our little utopian land: Elizondo. It’s something about mountains, rain, sun, heards, farming, family, futbolart. My roots are in Elizondo. I am Bautzan, a valle with a capital so grand, us by the church, where all good, some time we still kick a little frontón, or high allay, whatever the fuck you did with our culture in Miami. Respect the local games. We are a bit sensitive here in New Spain. Mind your words but speak your mind, brother: ain’t no moral law here working: step into the game. And the sinner turns into a free man.

 

A good catholic.

 

I’ve there and back 99 times.

 

I had to stop already. My phase comes to an end.

 

Here I stay. I want out of my own game. To be finalized.

 

I’m not going to kill myself. It’s always too late. So not worth it. Right.

 

That right, man. Why did you add it? It fucking ended so nice right before. And then you everything possible to screw it up. To let us fall into the crap trap. Oh, crys your high school once he tries it with the 3D lensses from his local joint club, where 3D and humanism shook arms with the rest of the cinical siners club.

 

I’m a sinner. I just stopped caring. I am not confesing anymore with no priest. I have priest friends that I can share with me higher deamons and they would have to start a mexican revolution to be able to handle my fucking list of sins, according to the spanish white great families administrating the hacienda like best kind of lords in both the western world new capital: New Barcino. And back out into the colonies.

 

The need to go.

 

I have to go. Back to New América.

 

My land needs me more than I need to put up with this scrubbing the floors of my holiest of capitals: New Barcino.

 

The new concept in western politics in upward trend towards the tico commons.

 

And home they come. Imagine if we all needed to walk the earth like those arriving from wherever to our holy urban capital of this new society: Ticataluña.

 

More than a estate.

 

Above that bullshit show.

 

Oh… the hurts. Indignado line.

 

Hand shake.

 

Shake it, shake it, silent hands up in the air, salute the vote, ai!

 

Ese ai es un gesto de amistad con nuestra parte inglesa, extraida de la cultura que hemos sabido apreciar a lo largo de los años de los bien parecidos y educados que son estos muchachitos en funky suites, britmen, and musses. The affirmative artist at the edge of higher education from a society where some are suppossed to express their thoughs in words to share a vision in your mind. From literature. Or objects, art, that expelled an intention. To cope. Together. ALLS.

 

ALLS proves the existence of a place where we can already go and beat the odds. Ain’t that what we want?

 

I’ve been tough on you. I am nost proud of that. A bad dad spell. My dad had it. He nailed it back out when he coped with it and perfeormed a whole new sets of values that he got entirely from the women around him. He’s never completely told the story of his father and how evil he could have been, at times, were he was out of line with my grandmother. And with the rest of the brothers and sisters. The way he schooled all of them. And how he changed with time. And how he treated mother. And how he brough home the bacon. And so did mother. Ain’t she the house warrior. The management of a kitchen. A no man place at some houses, the way things worked to get the meal ready for the entire family.

 

La olla de carne de aquél día. Los tomates del huerto. Las papas guardadas en los edificios en los que se guardan las cosechas, los animales, los alimentos, las procesadoras posteriores, hasta el producto final, envasado por nosotros, con la marca de calidad de la historia famiiar de un café que nace de nuestra situación de alta montaña, el fríto y la manera en la que el sol nos da por los costados. Este microclima de mi país multiversalmente dotado de todos los climas que nos interesan. Renunciamos a la nieve. Nimporta. Aquí nosotros amos de los tropical, los parques naturales, y el tico commons. El polo de la paz.

 

Mae, el polo de paz era un maesillo basurilla. No valía nada. Un acto de buena voluntad te hacía permanecer unos minutillos con él hablando de las mandangas que le pasaban por la cabeza ese día, pero siempre con el mismo tema. Sin dejar de desarrollar la misma historia que cuenta siempre con ligeros matices subliminales con los que no te quedabas, pero que rondaban como duedes por tu cabeza durante los siguientes momentos del día. La noche. El día. La noche. El día. La noche. El día. La noche. El día. La noche. El día. La noche. El día. La noche. El día. La noche. El día. La noche.

 

Y cierro con noche. Una ópera que se divide en nueve partes. Y se canta toda, desde luego. Con representación de todas las voces de mujer y todas las voces de varón. Incluimos una multitud de personas del colectivo trans, o qué cojones, de todo el colectivo LGTIBV, y con ello los agrupamos, y minimizamos, y controlamos. Otorgándoles aparente libertad. Y ellos creyendo que la tienen. Como todos. Siguen esclavos. Excepto aquí ya no queremos vivir así. Esclavos no somos. No tenemos la solución. Pero hacemos esta apuesta a lo loco, como ticatalán: allin; ALLS.

 

Terrence Malik just did it again!

–Golman Elizondo Pacheco (T

 

The TREE of LIFE.

 

Imagine we can capture life like Terrance Malik and make a movie that mixes two moments in time of a family and put it into stiches to mix with music, and sound effects, and cutting images, and slicing the script so well defined there is nothing to fear. Everything is like the director says: he is also the scripwriter. The complete pack. Only he didn’t want to act this time. Or ever. Directos who will stay where they are best at. But play along, like Truffaut in Encounters of the third kind.

 

I want to be like Truffaut. Therefor I write. But I want to act. And play. And go.

 

So I stay.

 

I just write.

 

And the rest, I can’t.

 

Limits, man. Limits. They fucking kill you.

 

Death.

 

ALLS